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Incidencias Lésbicas o el amor del propio reflejo

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Incidencias Lésbicas o el amor del propio reflejo

Author: Pisano, Margarita
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1999
Source: https://idus.us.es/bitstreams/08603b23-53cd-45a4-91bd-4833207bfb0b/download
©Uni e si a de Ba celona
An es
que
exis ie a o pudie a
exis i cualquie clase
de
mo imien-
o eminis a, exis ían las lesbianas,
muje es que amaban a o as muje-
es,
que ehusaban cumpli con
el
compo amien o espe ado de ellas,
que ehusaban de ini se con ela-
ción a los homb es, aquellas muje-
es,
nues as an epasadas, millo-
nes, cuyos nomb es no conoce-
mos, ue on o u adas y quemadas
como b ujas. Ad ienne Rich
Todo es á p ocesándose en la his-
o ia y es á ese iejo ema del amo ,
la pa eja y los lími es
Las muje es hemos sos enido la -
gas luchas ex e nas e in e nas con
nues as capacidades, de que e se
ac uan es de nues os deseos,
de
en ende nos muje en lo indi idual y
muje es en colec i o. Nues os diálo-
gos undamen almen e han sido de
eminidad a eminidad, es deci ,
siemp e den o del ma co de la cons-
ucción simbólica pa ia cal que han
hecho de noso as, de és e debe se
sob e nues a pe sona y sob e nues-
o cue po.
El
diálogo muje /muje
es á
aún
pendien e, pues el único
diálogo que exis e has a aho a,
el
que hace memo ia, el que asciende
la
his o ia
es
el emenino/ emenina.
Incidencias Lésbicas
o el
amo
del p opio e lejo
Ma ga i a
Pisano
1
La muje como suje o pensan e y
polí ico pe manece en las somb as.
En es e diálogo p ima la ajenidad
de
la muje ,
es
un diálogo "del o o", es
el acondicionamien o al amo pa ia -
cal, nunca la legi imaci
ón
en e muje-
es como conjun o pensan e, más
aún, den o de la cons ucción del
ama o io hemos sido sepa adas. En
cambio los homb es consolidan su
cul u a legi imándose, admi ándose y
amándose en e ellos.
Hemos enido que decla a nos
medio on as pa a exis i y pe mane-
ce en
el
p ado ma cado y señalizado
de la eminidad y es o iene más as-
cendencia de
lo
que a p ime a is a
pa ece: es una e a de supe i encia,
sob e i encia que a
su
ez es a cues-
a
de
nues a dimensión humana,
pensan e y ac uan e, a cues a de es e
diálogo muje /muje , siemp e pos e -
gado a los in e eses p ác icos que se
uncionalizan a los in e eses de la cul-
u a igen e, y que jamás desde ese
si io se án gene ado es de o a cul u-
a.
Pues los in e eses
de
las muje es
no
ienen nada que e con los in e e-
ses
de
la eminidad. Debemos ene
cla o que la eminidad es una cons-
ucción o ganizada den o
de
la mas-
culinidad,
en
unción de ella.
Mien as no seamos capaces de
in e oga el diseño que han hecho
o os
de
nues o pensamien o, de
1. A qui ec a. Teó ica eminis a,
u
ndado a del mo imien o eminis a au ónomo.
167
©Uni e si a de Ba celona
nues a o ma de en ende la ida y
la
ascendencia, de nues a e ó ica, de
nues as o mas de e o iza nos, mien-
as no seamos capaces de c ea
o os modelos, de ab i la a acción
en e muje es, de ab i la necesidad
de en a en diálogos con una o a
igual, no nos ama emos a noso as
mismas,
no
nos ama emos como
muje es, y undamen almen e, no nos
espe a emos como géne o y como
especie. Cuando seamos capaces de
in e oga el diseño que han hecho de
noso as, ecién comenza emos a
me e nos en el mundo como suje os
ac uan es. Recién comenzamos a
ompe la misoginia -con una misma y
con las o as-, an es de es o, sólo
somos in i adas, con idadas a
un
sis-
ema que piensa po noso as, que se
e o iza con nues os cue pos, no
con
noso as, sino con esa ex añeza
sob e nues o cue po muje con que
nos ha signado, siemp e un poco
ue a, ue a del mundo, ue a de la
cul u a, u e a de la polí ica y
u
e a de
nues o p opio cue po, po ello an
ácilmen e caemos
en
los p ocesos
esquizo énicos de es a cul u a.
Me p eocupan esas muje es que
se
decla an p o undamen e he e osexua-
les, que di inizan el cue po masculino,
pues es ése mismo cue po simbólico,
que necesi an y ado an, el que las
menosp ecia,
el
que las ha some ido a
la secunda idad como especie, es a
emenda negación de sí mismas ha
hecho posible
la
pe manencia y omni-
po encia
de
la masculinidad.
Es a o a memo ia elada de
noso as, que exis e, que es pa e de
nues a his o ia, es oda una cul u a
subsumida en la eminidad. Exis e
una a acción en e muje es, jus a-
men e po oda es a ajenidad a la
que hemos sido some idas, un
deseo que pod íamos asocia lo a la
pasión más que al amo , a la solida i-
dad o a la amis ad, es e deseo de
ap ende /ap ende nos, de cono-
ce nos, de descub i nos nos mo ili-
za pa a inicia el ánsi o de ecupe-
ación de nues a his o ia.
Desde
el
luga de la pasión, quién
sabe, sea posible en ende /nos y
en ende las cosas que nos pasan
como muje es/en e muje es. Desde
la eminidad cons uida es muy di ícil
en ende es a pasión, pues la
memo ia
ha
sido bo ada y no se la
deja ci cul
a ,
pues indiscu iblemen e
el
sis ema ins ala
la
eminidad misó-
gina, que p opone el odio hacia
noso as mismas, aunque algunas
eces, nos e o icemos en es e espa-
cio.
Po es o, cuando nos e o izamos
en és e espacio signi icado de la
eminidad quedamos es acionadas,
no cambiamos nada más que el
cue po de la e ó ica, el cue po del
deseo.
Es a dimensión de la pasión y su
memo ia den o de noso as exis e,
enemos que encon a la, y signi i-
ca la en
el
iempo, hay que egis a -
la y hace la sali del luga de la nada;
ya que el pa ia cado iene una espe-
cial p eocupación de in isibiliza la,
de elimina la incluso de la memo ia
de nues os p opios cue pos, po que
allí adica su igencia, en es e ges o
amnésico cons i uye su pode .
Es
nues a esponsabilidad
po
an o,
nues o desa ío, en ende y econs-
ui és a dimensión del deseo/pa-
sión/de conoce /nos, es más, pod ía
a i ma que oda muje conse a
és a memo ia/inmemo iada, y que
su
o ma de elaciona se con o a
muje es á aspasada de és e con e-
168
©Uni e si a de Ba celona
nido. Nada pod ía p opone se desde
el eminismo y en especial desde
el
eminismo adical, que no pase
po
ecupe a y econs ui "es a o a his-
o ia"
de
muje es.
En odo se humano exis e la po en-
cialidad de aspasa los lími es cul u-
ales de la he e osexualidad
y,
sólo
si
acep amos es a po encialidad pod e-
mos deshace nos de los p ejuicios
con a las lesbianas y los homosexua-
les, y me a e e ía a a i ma , que más
allá de ompe con los p ejuicios, asu-
miendo es a po encialidad no es á ica
de
la e ó ica, pod emos empeza
ecién a limpia nos
de
la misoginia del
sis ema y és e no es
el
mismo eje -
cicio que ejecu an los homb es, ni aún
los homb es homosexuales, pues
ellos siemp e se han amado y a mado
misóginamen e, es én donde es én.
La amiga ín ima y nues os
peque
ño
s inciden es lésbicos
Siemp e con amos con una amiga
ín ima, una o a que nos con iene,
una aliada y
es
con esa o a con
quien se c uzan nues os pequeños
inciden es lésbicos, inmedia amen e
negados. Es a negación se en aíza
en la sensación
de
e o de descu-
b i se pensando o sin iendo la pasa-
da del lími e de lo pe mi ido en la o -
mación de los modelos de la e ó ica
y la é ica/mo al es ablecida. Se pa a-
liza an e la sanción inminen e del sis-
ema,
se
niega a
sí
misma, pa a no
se
negada dos eces: una
po
se
muje y la segunda
po
se lesbiana.
O as, no an as, que ehusan cum-
pli con el compo amien o espe a-
do, son las mino ías ebeldes que
nos hacen alien es, son que las que
ansi an y asumen el lesbianismo y
169
aquellas que se ab en a comp en-
de lo ompiendo el cí culo sinies o
de
la culpa y el miedo con que nos
han socializado. El miedo al lesbia-
nismo es uno
de
los miedos impo -
an es que ha in en ado es a socie-
dad, no es inocen e, ha sido uno
de
los mejo es diseños inmo ilizado es
pa a las muje es.
Po es o, una g an pa e
de
los
p oblemas que enemos pa a hace
amis ad en e muje es pasa
po
es a
pasión/deseo de conoce nos, es a
pasión no econocida, no his o iada,
ni acep ada aún en los ni eles más
p o undos de nues a conciencia y
es e adies amien o llega a p o undi-
dades insospechadas.
La pasión/deseo al se negada y
cons an emen e pos e gada,
se
ans o ma en echazos, aiciones y
odios emendos ue a
de
la azón y
del iempo, pues es la o a
la
de ona-
do a
de
és a pasión sancionada, la
culpable, la E a en ado a del mal, la
que hace cae al homb e, y que es a
ez unciona pa a noso as,
la
E a
nues a.
Es pues, di ícil cons ui una amis-
ad, que no es é p ejuiciada y pe me-
ada
de és a p ohibición misógina de
ama nos, ¿Qué memo ias no eco -
dadas a as amos?, ¿Qué his o ias
de sensaciones de quemas y pé di-
das aemos
po
que e nos?, ¿Qué
manda os
al
in
de
odia nos, sin
siquie a en ende lo que nos pasa? Y
sin emba go, que cómodas nos sen-
imos es ando en e muje es.
Les
bi
anismo/pa ejismo/espejismo
Cómo que e nos de o a mane a,
sin los
o
les, sin las insegu idades,
sin las demandas de p opiedad/ ide-
©Uni e si a de Ba celona
lid
ad, sin el d ama, el ango, el bole-
o, sin
el
sec e o, sin desleal ades,
sin aiciona nos cons an emen e. Es
en és e espacio amo oso donde
podemos ein en a o as o mas de
amo
,
és e o o amo
,
és e sospe-
chado de o a cul u a, donde nos
sepamos muje es pensan es y no
in en adas po o os, donde edise-
ña o as o mas de con i encias
en e se es humanas, que no sea la
pa eja del dominio. Pues o que
el
modelo ama o io
es
masculinis a,
la
cons ucción de la pa eja es á
pa ia ca/izada en
el
dominio, y el
pa ia cado es á en su salsa con
es a cons ucción con encional del
amo -pa ejil. A ma es a escasez de
amo ,
en
un discu so del amo g an-
de, único, de a dos,
en
pa eja y pa a
siemp e, que al inal ma a a los amo-
es, a unos po culposos y a o os de
an o amo , ins ala el dolo , no
el
amo . La escasez, no la abundancia.
El enca celamien o y no la libe ad.
Es como el cuchillo de Robín Hood,
que cla a el cuchillo del buen amo ,
del amo sal ado que poco a poco
se
a
con undiendo y con i iendo
en el cuchillo de Jack el des ipado ,
y una mue e siemp e de alguno de
es os dos cuchillazos, duelen lo
mismo, ma an lo mismo.
Debe íamos en ende que la es é-
ica y la cons ucción del amo
pa ia cal es án con enidos en la
idea y la isión de la escla a, la
dominada, la deposi a ia del deseo,
la con inuado a del linaje, la gua dia-
na de sus in e eses, la cus odiado a
de
su
pode y de los alo es que lo
sos ienen. Po an o, debemos
decons ui la es é ica de la escla a
y e el some imien o, el mal a o,
la
secunda idad como una exp esión
de
ea
ldad de las elaciones huma-
nas, así mismo como ya no sopo a-
mos
el
mal a o ísico, debe emos
llega ambién al pun o de no sopo -
a
el
ma
l a o cul u al, que no ha
cambia
do,
que sólo ha a inando es a
isión es é ica de dominación, impli-
cada y e o cida
en
la belleza de la
em
inidad.
La es é ica y la é ica de la lesbos
po an o, debe ían con ene una
p opues a
de
ho izon alidad, po que
sólo en
la
ho izon alidad suceden los
in e cambios de suje o a suje o. Es e
espacio amo oso, debemos dibuja -
l
o,
ein en a lo, enemos que na a -
lo pa a que
aya
cons uyendo
un
sabe -ama -o
o
, pa a que aya acu-
mulándonos en sociedad de o a
mane a, con o a é ica y o a es é i-
ca. Debemos ene cuidado de no
eadecua la pa eja, c eyendo que
in en amos o o modelo, es o
no
se ía mas que
un
eacomodo al
mismo ango pa ia cal, aunque la
cul u a igen e nos haga c ee que
somos di e en es, que nues as
cons ucciones
de
pa eja son únicas
y di e en es, al mismo iempo que
nos sume ge
en
sus cos umb es y
alo es, haciendo que odos, de una
u o a mane a, epi amos el mismo
molde.
Rein en a o o ipo de ela-
ción/amo conlle a el hecho de
epensa nos como suje os muje es,
epensa nues as o mas de elacio-
na nos, epensa nues os concep-
os pa ejiles y es o iene una egla -si
es que podemos habla de
eg
las- y
es sabe no engaña nos a noso as
mismas y clJando hablo de engaña ,
no
hablo de i
de
lidades, sino de no
dis aza nada, de no esconde
nada,
ni
p o ege nos,
ni
p o ege a
170
©Uni e si a de Ba celona
o os, es o iene una dosis g ande de
alen ía, del iesgo de asumi se sin
p o ecciones, p opias
ni
ajenas, con-
iene a una descub ido a, una a en-
u e a den o, pa a la que nada es
in ocable, nada es incues ionable,
nada es sag ado; es e ges o desa-
c alizado iene un obje i o cla o y
p o undo de hace se exp esada,
lib e y más humana
..
. y es o no hay
que con undi lo con hace se
buena, po que gene almen e alude
al e és de
la
mo al sac i icada. El
buenismo amo igua, esconde,
niega; se a ma desde el sac i icio y
la hipoc esía del oman icismo, se
acuna en la au o lagelación ... y a
es as al u as del cuen o, muchas ya
sabemos lo di ícil y dolo oso que es
no con a inalmen e
el
cuen o ...
cuando enemos o o cuen o.
Si no ees uc u amos, ediseña-
mos, ehumanizamos y epensamos
el
espacio lésbico, e minamos po
cae en la exal ación pa ia cal del
omán ico amo oso sen imen al
donde c eemos es a lejos, a sal o
de la aición de los homb es, exal-
ando la eminidad/ eminidad: el
amo sin lími es den o de la i acio-
nalidad, el amo sen imen al, sac i i-
cado, bueno, incues ionable, ma e -
nal
, sag ado, el amo
en
sí mismo
como con enido de hones idad y de
in e eses comunes, el amo que no
se piensa, como si no u ie a una
pe sona esponsable de ás, con
sus alo es, su cul u a, sus p oposi-
ciones de ida, su biog a ía, y es
p ecisamen e aquí, donde el pa ia -
cado iende la ampa, pues
la
ans-
g esión no adica en ansg edi la
e ó ica es ablecida, sino en pensa
dicha ansg esión, en diseña es a-
egias pol icas pa a que al ans-
1
71
g esión no sea como odas, ecupe-
ada.
Si no nos de enemos a epensa la
pa eja como
la
base del clan amilia
pa ia cal, donde se sis ema iza es a
sociedad/cul u a igen e, donde se
ap ende el pode sob e las pe sonas
y la pe enencia a una o a como
p opiedad p i ada, pues segui emos
epi iendo el modelo, busca emos
casa nos, legi ima nos an e el sis e-
ma,
ene hijos, y si no enemos
hijos, los supli emos con ga os o
pe os, q
ue
se án cuidados como si
uesen niños,
en
in, la cadena no se
de iene en es ablece las imi aciones
de la amilia, la amilia de men i a,
que es peo que la amilia de la con-
sanguinidad, y no es oy diciendo que
no
haya que que e a los niños o a
l
os
animales, sino no usa los como
suplen es, ni con undi los al ácil-
men e como los con unde es a cul u-
a; de a a a los niños como anima-
les y a los animales como niños.
La
pa eja exis e po que exis e la
lógica del dominio y el juego de la
pa eja es el juego del dominio
pa ia cal, de ahí el ópico de: En el
amo y en
la
gue a odo ale: se i-
cio sec e o, cau i os, ehenes, es a-
egias, asal os, aiciones, plani ica-
ción de a aque, inmolaciones, de o-
as, ic o ias, e c. Es as maniob as
en la gue a se dis azan as el halo
he oico sal ado , lo mismo que en
el
amo , sin emba go en el plano amo-
oso es as maniob as sinies as son
pin adas de no ela osa.
Es a cul u a no en iende,
ni
cons-
uye se es lib es y au ónomos, po
el con a io, los con unde, los hace
ca en es de al mane a de ene que
comple a se en o o/o a, depen-
diendo siemp e de o o/o a y es o

©Uni e si a de Ba celona
además
lo
cons uye socialmen e.
Una pe sona sin necesidad de com-
ple a se es á en des en aja an e el
sis ema, pe o
al
mismo iempo que
es á
en
comple a en aía hacia a
sí
misma. es á con el pode de dise-
ña su ida en libe ad, sin emba go,
el sis ema sanciona es os ges os
libe a ios pues a en an con a el
o den de
la
es uc u a socia
l.
El
sis-
ema es á pensado pa a se es
ca en es, pues es la masa ca en e,
con undida, la que
se
puede mane-
ja ,
en cambio
un
se comple o, en
libe ad de pensamien o es inmani-
pulable, in ana izable y es a es uc u-
a
social es á ideada pa a suje os
es á icos. Son es os suje os es á i-
cos los que hacen inamo ibles los
cambios que necesi amos pa a c ea
o a cul u a más ho izon a
l.
Muy dis-
in o es habla de la libe ad de
es a ,
ama
y ansi a acompaña-
do con un o o/o a, que es acio-
na se en una pa eía pa ia ca/iza-
da con
la
p oyección
de
po
ida,
epi iendo
el
modelo de
la
p opiedad
p i ada.
La pa eja (ma imonio) se a ma de
al mane a que: uno iene
el
pode y
el o o el con apode , oles que se
in ie en empo almen e, pe o que
ijan a los indi iduos en la ambición
del dominio y les embo acha
la
ida
en es e juego de de en a es e
pequeño pode . Cau i a a las pe so-
nas con el manda o de
la
segu idad
que p opo ciona la idelidad = igi-
lancia, con
la
p opues a y el anhelo
de e e nidad, con lo cual es a cons-
ucci
ón
basada en el amo , e mina
po ence a al amo y ma a lo.
Debemos en ende que es a cons-
ucción amo osa
no
la in en amos
las muje es, sin emba go, somos las
más a apadas
en
ella, es a cons-
ucción nos ins ala los p opios gua -
dianes de la eminidad, a los que
endi cuen as. a los que explica le y
jus i ica le; po qué mi as e, po qué
no llegas e, po qué pensas e, po
qué e as, po qué ol is e, po qué
soñas e, po qué g i as e, po qué e
ebelas e. Los o os modos, los o os
ensayos de con i enci
as
son in isi-
bilizados y cas igados po el sis e-
ma,
pues el sis ema es á siemp e
igilan e (Foucaul
)
y eme oso de su
po encial de umbe.
Como lesbianas. enemos una his-
o ia ges ual y
po
l
í
ica de ida que a
mas allá del ela o amo oso. P
o
es o, sume gi se en una pa eja ya
signi icada, iene muchos cos os,
cos os de idas en e as, del mismo
modo que sali
se
de
las
ac uales o -
mas de ama con sus idelidades y
leal ades. no sabemos hace lo. no
hay model
os
,
no
hay
eg
is o,
no
hay
as o -a pesa de habe muchos
ensayos silenciados- no enemos
idea de cómo hace l
o.
Con an as
insegu idades, ca encias y miedos
con que nos socializan, nos lo su i-
mos odo, po que solamen e es an-
do sume gidas en el d ama sen imos
que amamos, que
1 1mos
y
mo
i
mos al mismo iempo. El d ama
a apa, ca ece de e lexión y es aquí
donde el sis ema nos some e y nos
ecupe a.
No hemos esimbolizado el amo
como pa a i i lo de o a mane a, no
hemos desen añado las p oyeccio-
nes de p opiedad sob e o a pe sona
y pa a que exis a una o a/o como
p opiedad, debe exis i una p opie a-
ia/o, una deposi a ia de nues o
sac i icio de en ega nos, insis o en
que el sac i icio
es
una ampa y
172
©Uni e si a de Ba celona
has a que no descub amos
lo
am-
poso que es es e sis ema su ien e,
segui emos pe meadas del sac i i-
cio de unos po o os ... y no es a e-
mos saliendo de oda la hipoc esía
an agónica del sis ema ... no c eo en
má i es,
ni
en c uces pa a cons ui
el
espe o de lo humano, pues ec e-
ando pa ejas sac i icadas, no se
cons uye el espe o ni indi idual,
ni
de pa eja, ni de colec i o humano y
es o es un ges o p o undamen e
polí ico.
Rompe nues as necesidades an
p o undamen e insc i as con a gu-
men os cul u ales biologicis as de
complemen a idad, han lle ado a
en ende el amo solamen e en su
dimensión ep oduc o a, p o ec o a y
cuidado a de la pa eja he e osexual
an uncional a un sis ema capi alis a
y neolibe al que necesi a es e o de-
namien o.
La pa eja lésbica que debie a om-
pe p o undamen e es a cons uc-
ción cul u al, se en eda, se con un-
de: po
un
lado se man iene en
un
medio o almen e hos il que hace
que se unan, se p o ejan, se encie-
en
la una con la o a, como una
condición de sob e i encia y po o o
lado, al sali nos de
la
es uc u a de
es e amo ep oduc i o y de dominio,
omamos el discu so del omán ico
amo oso sen imen al.
El
homb e que
es el in iel po na u aleza, ya no es
eque ido en el juego amo oso, po
lo an o, si nos jun amos dos muje es
que somos las ieles
po
na u ale-
za,
las
que
sí
sabemos ama , las
que amamos sin lími es, aducimos
és as idelidades en clausu as, se la
aho amos al sis ema, nos clausu a-
mos, nos sis ema izamos, nos o de-
namos en pa eja, nos pe demos
173
como pe sonas indi iduales, nos
simbio izamos con la o a en un
ges o siamésico, quedando odas las
al e na i as de libe ad, de amo , de
ida, de e os clausu adas, pues la
pa eja es una cons ucción cul u al
c eada po los homb es en a as de
sus segu idades y acomodaciones
sociales, es uno
de
los luga es
de
exp esión del pode más di ec o, po
ello es á siemp e en c isis y cada
cie o iempo ol e á a apa ece en
el ho izon e de nues a indi iduali-
dad la necesidad de o os e os, o os
despe a es co po ales, o os dese-
os de libe ad.
La
pa eja ya signi icada, hace a la
gen e pe de
no
sólo el amo , sino el
deseo de a en u a, de a en u a se
en o os se es, de a en u a se a
in en a nue as sociedades, nue as
cul u as, nue as o mas de
e
lacio-
nes. Hace desapa ece aquel anhelo
de libe ad, y es jus o allí donde apa-
ecen los se es o os po den o y
po ue a, oda esa can idad
de
se es humanos que no es án igen-
es, pues deposi a on en o o/a oda
su capacidad e ó ica, amo osa, c e-
a i a, y sin ese o o/o a, se as o -
man
en
se es ampu ados, y es o que
pa ecie a pe enece al mundo del
amo , al mundo p i ado, es del
mundo conc e o, polí ico, de
la
ida
co idiana que cons uimos como
sociedad.
¿A
quien le es amos en egando
el pode sob e noso as? ¿Cuán o
a o
en la his o ia espondimos a la
amilia?, que es la que juzga,
mal/ama y inalmen e nos ins ala en
una sociedad a su imagen y seme-
janza ¿Cómo i i nues os amo es
y desamo es, de al mane a que
sean una p opues a de espe o
©Uni e si a de Ba celona
humano y
de
libe ad más allá
de
las
p o ecciones y
de
los sac i icios
de
los moldes de p opiedad y idelidad
pa ia cal?
El
día
que engamos un lenguaje
de
na ación p opio
de
la sexualidad
de
las muje es, p opio
de
la sexuali-
dad lésbica -no el lenguaje
de
la
negación que hemos enido has a
aho a, no
el
lenguaje de
la
sexuali-
dad legi imada y p o esionalizada,
hoy an de moda, esgua dada cons-
an emen e en sac alidades- pod e-
mos
limpia es e espacio lleno de
ópicos,
de
oman icismo y log a
que sea di e en e.
El amo no es uno sólo en la ida,
no
nace de gene aciones espon áne-
as
, exis e un hila de amo es que se
an enga zando en el iempo. Cada
uno iene un sen ido, cada uno ae
una p opues a, en cada uno
a
que-
dando un pendien e, y odos es os
pendien es, acumulados, ese ados
en el iempo son los que apa ecen
eales y conc e os en el p esen e
amo
y,
és e del p esen e, a a cons i-
ui hacia el u u o, o o pendien e
...
El
amo
no es uno sólo, ni mue e en un
acciden e en la esquina, es un eje -
cicio cons an e, apa ece como apa-
ecen los se es humanos -di e en es-
nos p o ocan nue os desa íos
de
en ende nos, nue os desa íos
de
ediseña nos y sana nos del mal a o
cul u al
y comp ende que hay
múl iples mane as de en ende el
comp omiso
po
o a pe sona, el sen-
i amo mien as du e
el
sen imien o,
y és e comp omiso sólo puede se el
cuida lo más que se pueda el sen i-
mien o, que una ez que empieza,
ambién empieza a desapa ece ,
como odo en la ida, iene un inicio,
un iempo y un é mino.
Sé que los sueños, los amo es y
las libe ades que no se i en, se
mue en den o
..
. e pud en, e ma an
poco a poco, mi a como es á es e
mundo sin sueños, sin amo es, sin
libe ades, mu iendo.
Polí icas Homosexuales
Debemos ene cla o que la mas-
culinidad empode ada empode a a
odos los a ones, ambién a los
homosexuales, pues en odos los
momen os de la exal ación
de
la
masculinidad a lo la go de la his o ia,
han apa ecido los g upos homose-
xuales a ones más o menos legi i-
mados en
la
semipenumb a del
pode , y es undamen al desen aña
odos los espacios legi imados
de
la
semipenumb a del pode . No quie o
deci que los homosexuales a ones
no sean pe seguidos, pe o
sí
gozan
de cie os bene icios del pode , del
que no gozamos noso as.
El
empo-
de amien o de los a ones es al,
que incluso
el
discu so de la emini-
dad es omado
po
a es ís, anse-
xuales y homosexuales, eins alando
la más ópica y e óg ada de las
eminidades, la misma eminidad
que es amos comba iendo algunas
muje es.
La homosexualidad
de
muje es
iene la po encialidad de una ap oxi-
mación a un cambio cul u al más p o-
undo, pe o,
si
se subsume al mo i-
mien o homosexual masculino,
donde las polí icas y el discu so
es án de inidos po los a ones mas-
culinis as homosexuales, no log a á
a ma una p opues a ans o mado a
an necesa ia y lo que ans o ma a la
sociedad es una isión c í ica a los
alo es de la masculinidad y sus ins i-
174
©Uni e si a de Ba celona
uciones y es a e lexión no la hacen
los homb es po azones ob ias, ése
es su luga de pode e iden idad.
Somos Noso as las
qu
e e
nem
os
que ...
Repensa nues as o mas polí i-
cas de elaciona nos, e-liga las,
pues son polí icas. Si como lesbia-
nas que emos ins ala nos en la
pa eja pa ia cal no es a emos cam-
biando nada más que el cue po de
nues o deseo e ó ico, pe o con la
misma escenog a ía pa a mon a el
mismo cuen o, no es amos p opo-
niendo ningún cambio más que el
deseo de legi imación como g upo
mino i a io. Suplicándole al mismo
sis ema que nos deslegi ima. que
nos legi ime, haciéndolo doblemen e
pode oso. Y cuando hablamos de
sis ema es amos hablando desde
el
núcleo amilia has a las ins i ucio-
nes, odos cons i uidos po se es de
ca ne y hueso. Es aquí donde pe de-
mos el umbo, es aquí donde pe de-
mos el pode ,
pues
no
puede
exis-
i
una modi icación
del
sis ema
hacia noso as, sin que exis a a su
ez un acomodamien o
de
noso-
as
al
sis ema, po ello, me so p en-
do de e que exis an lesbianas que
quie an casa se o que deseen se
pa e del ejé ci o ... más allá del de e-
cho de igualdad y las ocaciones de
cada una, c eo que hay que epen-
sa la igencia del ma imonio, pues
es una ins i ución an pa ia cal
como los ejé ci os, Tenemos que
sepa a aguas con quienes quie an
da le con inuidad a
un
sis ema injus-
o,
a bi a io, acis a, basado en
la
p opiedad p i ada y en la p imacía
del homb e blanco.
Un mo imien o lesbico-polí ico-
ci iliza o io, epiensa odos los ele-
men os que enzan el sis ema, y
desde ése luga diseña sus es a e-
gias polí icas,
no
puede en ega su
e lexión a o os g upos ma ginados,
pues
lo
único que nos une a o os
g upos es sólo
el
hecho de la ma gi-
nación, no enemos los mismos In e-
eses polí icos que los ecologis as, o
los gays, o
los
a es is -que son los
que
han
e omado y eins alado el
discu so de
la
eminidad- ni ampoco
con los di e en es p oyec os de los
pa idos polí icos, ni menos con las
iglesias, pues odas es as ins i ucio-
nes es án cons uidas del mismo
modo, odas o man pa e y sos ie-
nen la es uc u a
de
la
masculinidad.
No podemos nega nos a e que el
sis ema masculinis a es un g an
ompecabezas donde las piezas que
no encajan, que a en an con a la
es uc u a o al, son eliminadas.
175
Sin pensa nos y epensa un
mo imien o lésbico, polí ico y ci ili-
za o io,
no
pod emos desa icula el
sis ema, pues sin es a mi ada de
desmenuce c í ico, no sabemos si es
desde den o del p opio mo imien o
lésbico que es amos aicionando
nues as polí icas y nues as po en-
cialidades ci iliza o ias. ¿Qué cos os
ha enido es a p ocesión de uegos a
la
maquina ia masculinis a pa a que
nos acep e y nos legi ime? Es uc u-
almen e
es
imposible, pues si nos
legi ima sin ecupe a nos, se desa -
ma.
El análisis de la ealidad desde la
cul u a igen e y
sus
p opues as, es
una ealidad que no exis e pa a noso-
as, una ealidad donde nunca
es u imos, ni es a emos,
ni
nos pe e-
nece como análisis, a
lo
menos nos