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Incidencias Lésbicas o el amor del propio reflejo

Pisano, Margarita

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©Uni e si a de Ba celona An es que exis ie a o pudie a exis i cualquie clase de mo imien- o eminis a, exis ían las lesbianas, muje es que amaban a o as muje- es, que ehusaban cumpli con el compo amien o espe ado de ellas, que ehusaban de ini se con ela- ción a los homb es, aquellas muje- es, nues as an epasadas, millo- nes, cuyos nomb es no conoce- mos, ue on o u adas y quemadas como b ujas. Ad ienne Rich Todo es á p ocesándose en la his- o ia y es á ese iejo ema del amo , la pa eja y los lími es Las muje es hemos sos enido la - gas luchas ex e nas e in e nas con nues as capacidades, de que e se ac uan es de nues os deseos, de en ende nos muje en lo indi idual y muje es en colec i o. Nues os diálo- gos undamen almen e han sido de eminidad a eminidad, es deci , siemp e den o del ma co de la cons- ucción simbólica pa ia cal que han hecho de noso as, de és e debe se sob e nues a pe sona y sob e nues- o cue po. El diálogo muje /muje es á aún pendien e, pues el único diálogo que exis e has a aho a, el que hace memo ia, el que asciende la his o ia es el emenino/ emenina. Incidencias Lésbicas o el amo del p opio e lejo Ma ga i a Pisano 1 La muje como suje o pensan e y polí ico pe manece en las somb as. En es e diálogo p ima la ajenidad de la muje , es un diálogo "del o o", es el acondicionamien o al amo pa ia - cal, nunca la legi imaci ón en e muje- es como conjun o pensan e, más aún, den o de la cons ucción del ama o io hemos sido sepa adas. En cambio los homb es consolidan su cul u a legi imándose, admi ándose y amándose en e ellos. Hemos enido que decla a nos medio on as pa a exis i y pe mane- ce en el p ado ma cado y señalizado de la eminidad y es o iene más as- cendencia de lo que a p ime a is a pa ece: es una e a de supe i encia, sob e i encia que a su ez es a cues- a de nues a dimensión humana, pensan e y ac uan e, a cues a de es e diálogo muje /muje , siemp e pos e - gado a los in e eses p ác icos que se uncionalizan a los in e eses de la cul- u a igen e, y que jamás desde ese si io se án gene ado es de o a cul u- a. Pues los in e eses de las muje es no ienen nada que e con los in e e- ses de la eminidad. Debemos ene cla o que la eminidad es una cons- ucción o ganizada den o de la mas- culinidad, en unción de ella. Mien as no seamos capaces de in e oga el diseño que han hecho o os de nues o pensamien o, de 1. A qui ec a. Teó ica eminis a, u ndado a del mo imien o eminis a au ónomo. 167 ©Uni e si a de Ba celona nues a o ma de en ende la ida y la ascendencia, de nues a e ó ica, de nues as o mas de e o iza nos, mien- as no seamos capaces de c ea o os modelos, de ab i la a acción en e muje es, de ab i la necesidad de en a en diálogos con una o a igual, no nos ama emos a noso as mismas, no nos ama emos como muje es, y undamen almen e, no nos espe a emos como géne o y como especie. Cuando seamos capaces de in e oga el diseño que han hecho de noso as, ecién comenza emos a me e nos en el mundo como suje os ac uan es. Recién comenzamos a ompe la misoginia -con una misma y con las o as-, an es de es o, sólo somos in i adas, con idadas a un sis- ema que piensa po noso as, que se e o iza con nues os cue pos, no con noso as, sino con esa ex añeza sob e nues o cue po muje con que nos ha signado, siemp e un poco ue a, ue a del mundo, ue a de la cul u a, u e a de la polí ica y u e a de nues o p opio cue po, po ello an ácilmen e caemos en los p ocesos esquizo énicos de es a cul u a. Me p eocupan esas muje es que se decla an p o undamen e he e osexua- les, que di inizan el cue po masculino, pues es ése mismo cue po simbólico, que necesi an y ado an, el que las menosp ecia, el que las ha some ido a la secunda idad como especie, es a emenda negación de sí mismas ha hecho posible la pe manencia y omni- po encia de la masculinidad. Es a o a memo ia elada de noso as, que exis e, que es pa e de nues a his o ia, es oda una cul u a subsumida en la eminidad. Exis e una a acción en e muje es, jus a- men e po oda es a ajenidad a la que hemos sido some idas, un deseo que pod íamos asocia lo a la pasión más que al amo , a la solida i- dad o a la amis ad, es e deseo de ap ende /ap ende nos, de cono- ce nos, de descub i nos nos mo ili- za pa a inicia el ánsi o de ecupe- ación de nues a his o ia. Desde el luga de la pasión, quién sabe, sea posible en ende /nos y en ende las cosas que nos pasan como muje es/en e muje es. Desde la eminidad cons uida es muy di ícil en ende es a pasión, pues la memo ia ha sido bo ada y no se la deja ci cul a , pues indiscu iblemen e el sis ema ins ala la eminidad misó- gina, que p opone el odio hacia noso as mismas, aunque algunas eces, nos e o icemos en es e espa- cio. Po es o, cuando nos e o izamos en és e espacio signi icado de la eminidad quedamos es acionadas, no cambiamos nada más que el cue po de la e ó ica, el cue po del deseo. Es a dimensión de la pasión y su memo ia den o de noso as exis e, enemos que encon a la, y signi i- ca la en el iempo, hay que egis a - la y hace la sali del luga de la nada; ya que el pa ia cado iene una espe- cial p eocupación de in isibiliza la, de elimina la incluso de la memo ia de nues os p opios cue pos, po que allí adica su igencia, en es e ges o amnésico cons i uye su pode . Es nues a esponsabilidad po an o, nues o desa ío, en ende y econs- ui és a dimensión del deseo/pa- sión/de conoce /nos, es más, pod ía a i ma que oda muje conse a és a memo ia/inmemo iada, y que su o ma de elaciona se con o a muje es á aspasada de és e con e- 168 ©Uni e si a de Ba celona nido. Nada pod ía p opone se desde el eminismo y en especial desde el eminismo adical, que no pase po ecupe a y econs ui "es a o a his- o ia" de muje es. En odo se humano exis e la po en- cialidad de aspasa los lími es cul u- ales de la he e osexualidad y, sólo si acep amos es a po encialidad pod e- mos deshace nos de los p ejuicios con a las lesbianas y los homosexua- les, y me a e e ía a a i ma , que más allá de ompe con los p ejuicios, asu- miendo es a po encialidad no es á ica de la e ó ica, pod emos empeza ecién a limpia nos de la misoginia del sis ema y és e no es el mismo eje - cicio que ejecu an los homb es, ni aún los homb es homosexuales, pues ellos siemp e se han amado y a mado misóginamen e, es én donde es én. La amiga ín ima y nues os peque ño s inciden es lésbicos Siemp e con amos con una amiga ín ima, una o a que nos con iene, una aliada y es con esa o a con quien se c uzan nues os pequeños inciden es lésbicos, inmedia amen e negados. Es a negación se en aíza en la sensación de e o de descu- b i se pensando o sin iendo la pasa- da del lími e de lo pe mi ido en la o - mación de los modelos de la e ó ica y la é ica/mo al es ablecida. Se pa a- liza an e la sanción inminen e del sis- ema, se niega a sí misma, pa a no se negada dos eces: una po se muje y la segunda po se lesbiana. O as, no an as, que ehusan cum- pli con el compo amien o espe a- do, son las mino ías ebeldes que nos hacen alien es, son que las que ansi an y asumen el lesbianismo y 169 aquellas que se ab en a comp en- de lo ompiendo el cí culo sinies o de la culpa y el miedo con que nos han socializado. El miedo al lesbia- nismo es uno de los miedos impo - an es que ha in en ado es a socie- dad, no es inocen e, ha sido uno de los mejo es diseños inmo ilizado es pa a las muje es. Po es o, una g an pa e de los p oblemas que enemos pa a hace amis ad en e muje es pasa po es a pasión/deseo de conoce nos, es a pasión no econocida, no his o iada, ni acep ada aún en los ni eles más p o undos de nues a conciencia y es e adies amien o llega a p o undi- dades insospechadas. La pasión/deseo al se negada y cons an emen e pos e gada, se ans o ma en echazos, aiciones y odios emendos ue a de la azón y del iempo, pues es la o a la de ona- do a de és a pasión sancionada, la culpable, la E a en ado a del mal, la que hace cae al homb e, y que es a ez unciona pa a noso as, la E a nues a. Es pues, di ícil cons ui una amis- ad, que no es é p ejuiciada y pe me- ada de és a p ohibición misógina de ama nos, ¿Qué memo ias no eco - dadas a as amos?, ¿Qué his o ias de sensaciones de quemas y pé di- das aemos po que e nos?, ¿Qué manda os al in de odia nos, sin siquie a en ende lo que nos pasa? Y sin emba go, que cómodas nos sen- imos es ando en e muje es. Les bi anismo/pa ejismo/espejismo Cómo que e nos de o a mane a, sin los o les, sin las insegu idades, sin las demandas de p opiedad/ ide- ©Uni e si a de Ba celona lid ad, sin el d ama, el ango, el bole- o, sin el sec e o, sin desleal ades, sin aiciona nos cons an emen e. Es en és e espacio amo oso donde podemos ein en a o as o mas de amo , és e o o amo , és e sospe- chado de o a cul u a, donde nos sepamos muje es pensan es y no in en adas po o os, donde edise- ña o as o mas de con i encias en e se es humanas, que no sea la pa eja del dominio. Pues o que el modelo ama o io es masculinis a, la cons ucción de la pa eja es á pa ia ca/izada en el dominio, y el pa ia cado es á en su salsa con es a cons ucción con encional del amo -pa ejil. A ma es a escasez de amo , en un discu so del amo g an- de, único, de a dos, en pa eja y pa a siemp e, que al inal ma a a los amo- es, a unos po culposos y a o os de an o amo , ins ala el dolo , no el amo . La escasez, no la abundancia. El enca celamien o y no la libe ad. Es como el cuchillo de Robín Hood, que cla a el cuchillo del buen amo , del amo sal ado que poco a poco se a con undiendo y con i iendo en el cuchillo de Jack el des ipado , y una mue e siemp e de alguno de es os dos cuchillazos, duelen lo mismo, ma an lo mismo. Debe íamos en ende que la es é- ica y la cons ucción del amo pa ia cal es án con enidos en la idea y la isión de la escla a, la dominada, la deposi a ia del deseo, la con inuado a del linaje, la gua dia- na de sus in e eses, la cus odiado a de su pode y de los alo es que lo sos ienen. Po an o, debemos decons ui la es é ica de la escla a y e el some imien o, el mal a o, la secunda idad como una exp esión de ea ldad de las elaciones huma- nas, así mismo como ya no sopo a- mos el mal a o ísico, debe emos llega ambién al pun o de no sopo - a el ma l a o cul u al, que no ha cambia do, que sólo ha a inando es a isión es é ica de dominación, impli- cada y e o cida en la belleza de la em inidad. La es é ica y la é ica de la lesbos po an o, debe ían con ene una p opues a de ho izon alidad, po que sólo en la ho izon alidad suceden los in e cambios de suje o a suje o. Es e espacio amo oso, debemos dibuja - l o, ein en a lo, enemos que na a - lo pa a que aya cons uyendo un sabe -ama -o o , pa a que aya acu- mulándonos en sociedad de o a mane a, con o a é ica y o a es é i- ca. Debemos ene cuidado de no eadecua la pa eja, c eyendo que in en amos o o modelo, es o no se ía mas que un eacomodo al mismo ango pa ia cal, aunque la cul u a igen e nos haga c ee que somos di e en es, que nues as cons ucciones de pa eja son únicas y di e en es, al mismo iempo que nos sume ge en sus cos umb es y alo es, haciendo que odos, de una u o a mane a, epi amos el mismo molde. Rein en a o o ipo de ela- ción/amo conlle a el hecho de epensa nos como suje os muje es, epensa nues as o mas de elacio- na nos, epensa nues os concep- os pa ejiles y es o iene una egla -si es que podemos habla de eg las- y es sabe no engaña nos a noso as mismas y clJando hablo de engaña , no hablo de i de lidades, sino de no dis aza nada, de no esconde nada, ni p o ege nos, ni p o ege a 170 ©Uni e si a de Ba celona o os, es o iene una dosis g ande de alen ía, del iesgo de asumi se sin p o ecciones, p opias ni ajenas, con- iene a una descub ido a, una a en- u e a den o, pa a la que nada es in ocable, nada es incues ionable, nada es sag ado; es e ges o desa- c alizado iene un obje i o cla o y p o undo de hace se exp esada, lib e y más humana .. . y es o no hay que con undi lo con hace se buena, po que gene almen e alude al e és de la mo al sac i icada. El buenismo amo igua, esconde, niega; se a ma desde el sac i icio y la hipoc esía del oman icismo, se acuna en la au o lagelación ... y a es as al u as del cuen o, muchas ya sabemos lo di ícil y dolo oso que es no con a inalmen e el cuen o ... cuando enemos o o cuen o. Si no ees uc u amos, ediseña- mos, ehumanizamos y epensamos el espacio lésbico, e minamos po cae en la exal ación pa ia cal del omán ico amo oso sen imen al donde c eemos es a lejos, a sal o de la aición de los homb es, exal- ando la eminidad/ eminidad: el amo sin lími es den o de la i acio- nalidad, el amo sen imen al, sac i i- cado, bueno, incues ionable, ma e - nal , sag ado, el amo en sí mismo como con enido de hones idad y de in e eses comunes, el amo que no se piensa, como si no u ie a una pe sona esponsable de ás, con sus alo es, su cul u a, sus p oposi- ciones de ida, su biog a ía, y es p ecisamen e aquí, donde el pa ia - cado iende la ampa, pues la ans- g esión no adica en ansg edi la e ó ica es ablecida, sino en pensa dicha ansg esión, en diseña es a- egias pol icas pa a que al ans- 1 71 g esión no sea como odas, ecupe- ada. Si no nos de enemos a epensa la pa eja como la base del clan amilia pa ia cal, donde se sis ema iza es a sociedad/cul u a igen e, donde se ap ende el pode sob e las pe sonas y la pe enencia a una o a como p opiedad p i ada, pues segui emos epi iendo el modelo, busca emos casa nos, legi ima nos an e el sis e- ma, ene hijos, y si no enemos hijos, los supli emos con ga os o pe os, q ue se án cuidados como si uesen niños, en in, la cadena no se de iene en es ablece las imi aciones de la amilia, la amilia de men i a, que es peo que la amilia de la con- sanguinidad, y no es oy diciendo que no haya que que e a los niños o a l os animales, sino no usa los como suplen es, ni con undi los al ácil- men e como los con unde es a cul u- a; de a a a los niños como anima- les y a los animales como niños. La pa eja exis e po que exis e la lógica del dominio y el juego de la pa eja es el juego del dominio pa ia cal, de ahí el ópico de: En el amo y en la gue a odo ale: se i- cio sec e o, cau i os, ehenes, es a- egias, asal os, aiciones, plani ica- ción de a aque, inmolaciones, de o- as, ic o ias, e c. Es as maniob as en la gue a se dis azan as el halo he oico sal ado , lo mismo que en el amo , sin emba go en el plano amo- oso es as maniob as sinies as son pin adas de no ela osa. Es a cul u a no en iende, ni cons- uye se es lib es y au ónomos, po el con a io, los con unde, los hace ca en es de al mane a de ene que comple a se en o o/o a, depen- diendo siemp e de o o/o a y es o ©Uni e si a de Ba celona además lo cons uye socialmen e. Una pe sona sin necesidad de com- ple a se es á en des en aja an e el sis ema, pe o al mismo iempo que es á en comple a en aía hacia a sí misma. es á con el pode de dise- ña su ida en libe ad, sin emba go, el sis ema sanciona es os ges os libe a ios pues a en an con a el o den de la es uc u a socia l. El sis- ema es á pensado pa a se es ca en es, pues es la masa ca en e, con undida, la que se puede mane- ja , en cambio un se comple o, en libe ad de pensamien o es inmani- pulable, in ana izable y es a es uc u- a social es á ideada pa a suje os es á icos. Son es os suje os es á i- cos los que hacen inamo ibles los cambios que necesi amos pa a c ea o a cul u a más ho izon a l. Muy dis- in o es habla de la libe ad de es a , ama y ansi a acompaña- do con un o o/o a, que es acio- na se en una pa eía pa ia ca/iza- da con la p oyección de po ida, epi iendo el modelo de la p opiedad p i ada. La pa eja (ma imonio) se a ma de al mane a que: uno iene el pode y el o o el con apode , oles que se in ie en empo almen e, pe o que ijan a los indi iduos en la ambición del dominio y les embo acha la ida en es e juego de de en a es e pequeño pode . Cau i a a las pe so- nas con el manda o de la segu idad que p opo ciona la idelidad = igi- lancia, con la p opues a y el anhelo de e e nidad, con lo cual es a cons- ucci ón basada en el amo , e mina po ence a al amo y ma a lo. Debemos en ende que es a cons- ucción amo osa no la in en amos las muje es, sin emba go, somos las más a apadas en ella, es a cons- ucción nos ins ala los p opios gua - dianes de la eminidad, a los que endi cuen as. a los que explica le y jus i ica le; po qué mi as e, po qué no llegas e, po qué pensas e, po qué e as, po qué ol is e, po qué soñas e, po qué g i as e, po qué e ebelas e. Los o os modos, los o os ensayos de con i enci as son in isi- bilizados y cas igados po el sis e- ma, pues el sis ema es á siemp e igilan e (Foucaul ) y eme oso de su po encial de umbe. Como lesbianas. enemos una his- o ia ges ual y po l í ica de ida que a mas allá del ela o amo oso. P o es o, sume gi se en una pa eja ya signi icada, iene muchos cos os, cos os de idas en e as, del mismo modo que sali se de las ac uales o - mas de ama con sus idelidades y leal ades. no sabemos hace lo. no hay model os , no hay eg is o, no hay as o -a pesa de habe muchos ensayos silenciados- no enemos idea de cómo hace l o. Con an as insegu idades, ca encias y miedos con que nos socializan, nos lo su i- mos odo, po que solamen e es an- do sume gidas en el d ama sen imos que amamos, que 1 1mos y mo i mos al mismo iempo. El d ama a apa, ca ece de e lexión y es aquí donde el sis ema nos some e y nos ecupe a. No hemos esimbolizado el amo como pa a i i lo de o a mane a, no hemos desen añado las p oyeccio- nes de p opiedad sob e o a pe sona y pa a que exis a una o a/o como p opiedad, debe exis i una p opie a- ia/o, una deposi a ia de nues o sac i icio de en ega nos, insis o en que el sac i icio es una ampa y 172 ©Uni e si a de Ba celona has a que no descub amos lo am- poso que es es e sis ema su ien e, segui emos pe meadas del sac i i- cio de unos po o os ... y no es a e- mos saliendo de oda la hipoc esía an agónica del sis ema ... no c eo en má i es, ni en c uces pa a cons ui el espe o de lo humano, pues ec e- ando pa ejas sac i icadas, no se cons uye el espe o ni indi idual, ni de pa eja, ni de colec i o humano y es o es un ges o p o undamen e polí ico. Rompe nues as necesidades an p o undamen e insc i as con a gu- men os cul u ales biologicis as de complemen a idad, han lle ado a en ende el amo solamen e en su dimensión ep oduc o a, p o ec o a y cuidado a de la pa eja he e osexual an uncional a un sis ema capi alis a y neolibe al que necesi a es e o de- namien o. La pa eja lésbica que debie a om- pe p o undamen e es a cons uc- ción cul u al, se en eda, se con un- de: po un lado se man iene en un medio o almen e hos il que hace que se unan, se p o ejan, se encie- en la una con la o a, como una condición de sob e i encia y po o o lado, al sali nos de la es uc u a de es e amo ep oduc i o y de dominio, omamos el discu so del omán ico amo oso sen imen al. El homb e que es el in iel po na u aleza, ya no es eque ido en el juego amo oso, po lo an o, si nos jun amos dos muje es que somos las ieles po na u ale- za, las que sí sabemos ama , las que amamos sin lími es, aducimos és as idelidades en clausu as, se la aho amos al sis ema, nos clausu a- mos, nos sis ema izamos, nos o de- namos en pa eja, nos pe demos 173 como pe sonas indi iduales, nos simbio izamos con la o a en un ges o siamésico, quedando odas las al e na i as de libe ad, de amo , de ida, de e os clausu adas, pues la pa eja es una cons ucción cul u al c eada po los homb es en a as de sus segu idades y acomodaciones sociales, es uno de los luga es de exp esión del pode más di ec o, po ello es á siemp e en c isis y cada cie o iempo ol e á a apa ece en el ho izon e de nues a indi iduali- dad la necesidad de o os e os, o os despe a es co po ales, o os dese- os de libe ad. La pa eja ya signi icada, hace a la gen e pe de no sólo el amo , sino el deseo de a en u a, de a en u a se en o os se es, de a en u a se a in en a nue as sociedades, nue as cul u as, nue as o mas de e lacio- nes. Hace desapa ece aquel anhelo de libe ad, y es jus o allí donde apa- ecen los se es o os po den o y po ue a, oda esa can idad de se es humanos que no es án igen- es, pues deposi a on en o o/a oda su capacidad e ó ica, amo osa, c e- a i a, y sin ese o o/o a, se as o - man en se es ampu ados, y es o que pa ecie a pe enece al mundo del amo , al mundo p i ado, es del mundo conc e o, polí ico, de la ida co idiana que cons uimos como sociedad. ¿A quien le es amos en egando el pode sob e noso as? ¿Cuán o a o en la his o ia espondimos a la amilia?, que es la que juzga, mal/ama y inalmen e nos ins ala en una sociedad a su imagen y seme- janza ¿Cómo i i nues os amo es y desamo es, de al mane a que sean una p opues a de espe o ©Uni e si a de Ba celona humano y de libe ad más allá de las p o ecciones y de los sac i icios de los moldes de p opiedad y idelidad pa ia cal? El día que engamos un lenguaje de na ación p opio de la sexualidad de las muje es, p opio de la sexuali- dad lésbica -no el lenguaje de la negación que hemos enido has a aho a, no el lenguaje de la sexuali- dad legi imada y p o esionalizada, hoy an de moda, esgua dada cons- an emen e en sac alidades- pod e- mos limpia es e espacio lleno de ópicos, de oman icismo y log a que sea di e en e. El amo no es uno sólo en la ida, no nace de gene aciones espon áne- as , exis e un hila de amo es que se an enga zando en el iempo. Cada uno iene un sen ido, cada uno ae una p opues a, en cada uno a que- dando un pendien e, y odos es os pendien es, acumulados, ese ados en el iempo son los que apa ecen eales y conc e os en el p esen e amo y, és e del p esen e, a a cons i- ui hacia el u u o, o o pendien e ... El amo no es uno sólo, ni mue e en un acciden e en la esquina, es un eje - cicio cons an e, apa ece como apa- ecen los se es humanos -di e en es- nos p o ocan nue os desa íos de en ende nos, nue os desa íos de ediseña nos y sana nos del mal a o cul u al y comp ende que hay múl iples mane as de en ende el comp omiso po o a pe sona, el sen- i amo mien as du e el sen imien o, y és e comp omiso sólo puede se el cuida lo más que se pueda el sen i- mien o, que una ez que empieza, ambién empieza a desapa ece , como odo en la ida, iene un inicio, un iempo y un é mino. Sé que los sueños, los amo es y las libe ades que no se i en, se mue en den o .. . e pud en, e ma an poco a poco, mi a como es á es e mundo sin sueños, sin amo es, sin libe ades, mu iendo. Polí icas Homosexuales Debemos ene cla o que la mas- culinidad empode ada empode a a odos los a ones, ambién a los homosexuales, pues en odos los momen os de la exal ación de la masculinidad a lo la go de la his o ia, han apa ecido los g upos homose- xuales a ones más o menos legi i- mados en la semipenumb a del pode , y es undamen al desen aña odos los espacios legi imados de la semipenumb a del pode . No quie o deci que los homosexuales a ones no sean pe seguidos, pe o sí gozan de cie os bene icios del pode , del que no gozamos noso as. El empo- de amien o de los a ones es al, que incluso el discu so de la emini- dad es omado po a es ís, anse- xuales y homosexuales, eins alando la más ópica y e óg ada de las eminidades, la misma eminidad que es amos comba iendo algunas muje es. La homosexualidad de muje es iene la po encialidad de una ap oxi- mación a un cambio cul u al más p o- undo, pe o, si se subsume al mo i- mien o homosexual masculino, donde las polí icas y el discu so es án de inidos po los a ones mas- culinis as homosexuales, no log a á a ma una p opues a ans o mado a an necesa ia y lo que ans o ma a la sociedad es una isión c í ica a los alo es de la masculinidad y sus ins i- 174 ©Uni e si a de Ba celona uciones y es a e lexión no la hacen los homb es po azones ob ias, ése es su luga de pode e iden idad. Somos Noso as las qu e e nem os que ... Repensa nues as o mas polí i- cas de elaciona nos, e-liga las, pues son polí icas. Si como lesbia- nas que emos ins ala nos en la pa eja pa ia cal no es a emos cam- biando nada más que el cue po de nues o deseo e ó ico, pe o con la misma escenog a ía pa a mon a el mismo cuen o, no es amos p opo- niendo ningún cambio más que el deseo de legi imación como g upo mino i a io. Suplicándole al mismo sis ema que nos deslegi ima. que nos legi ime, haciéndolo doblemen e pode oso. Y cuando hablamos de sis ema es amos hablando desde el núcleo amilia has a las ins i ucio- nes, odos cons i uidos po se es de ca ne y hueso. Es aquí donde pe de- mos el umbo, es aquí donde pe de- mos el pode , pues no puede exis- i una modi icación del sis ema hacia noso as, sin que exis a a su ez un acomodamien o de noso- as al sis ema, po ello, me so p en- do de e que exis an lesbianas que quie an casa se o que deseen se pa e del ejé ci o ... más allá del de e- cho de igualdad y las ocaciones de cada una, c eo que hay que epen- sa la igencia del ma imonio, pues es una ins i ución an pa ia cal como los ejé ci os, Tenemos que sepa a aguas con quienes quie an da le con inuidad a un sis ema injus- o, a bi a io, acis a, basado en la p opiedad p i ada y en la p imacía del homb e blanco. Un mo imien o lesbico-polí ico- ci iliza o io, epiensa odos los ele- men os que enzan el sis ema, y desde ése luga diseña sus es a e- gias polí icas, no puede en ega su e lexión a o os g upos ma ginados, pues lo único que nos une a o os g upos es sólo el hecho de la ma gi- nación, no enemos los mismos In e- eses polí icos que los ecologis as, o los gays, o los a es is -que son los que han e omado y eins alado el discu so de la eminidad- ni ampoco con los di e en es p oyec os de los pa idos polí icos, ni menos con las iglesias, pues odas es as ins i ucio- nes es án cons uidas del mismo modo, odas o man pa e y sos ie- nen la es uc u a de la masculinidad. No podemos nega nos a e que el sis ema masculinis a es un g an ompecabezas donde las piezas que no encajan, que a en an con a la es uc u a o al, son eliminadas. 175 Sin pensa nos y epensa un mo imien o lésbico, polí ico y ci ili- za o io, no pod emos desa icula el sis ema, pues sin es a mi ada de desmenuce c í ico, no sabemos si es desde den o del p opio mo imien o lésbico que es amos aicionando nues as polí icas y nues as po en- cialidades ci iliza o ias. ¿Qué cos os ha enido es a p ocesión de uegos a la maquina ia masculinis a pa a que nos acep e y nos legi ime? Es uc u- almen e es imposible, pues si nos legi ima sin ecupe a nos, se desa - ma. El análisis de la ealidad desde la cul u a igen e y sus p opues as, es una ealidad que no exis e pa a noso- as, una ealidad donde nunca es u imos, ni es a emos, ni nos pe e- nece como análisis, a lo menos nos