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Reflexiones sobre la naturaleza escritas en alemán para todos los días del año por M.C.C. Aturm ; aumentadas y dadas a luz metódicamente en francés con el título de Lecciones de la Naturaleza, por Luis Cousin Despréaux y traducidas al castellano . Tomo III

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Reflexiones sobre la naturaleza escritas en alemán para todos los días del año por M.C.C. Aturm ; aumentadas y dadas a luz metódicamente en francés con el título de Lecciones de la Naturaleza, por Luis Cousin Despréaux y traducidas al castellano . Tomo III

Author: Sturm, M.C.C.; Cousin Despréaux, Luis
Year: 1826
Source: https://idus.us.es/bitstreams/33f9947c-5c76-47bf-8f02-2e5e0d017978/download
PA
ARA
>
_
REFLEXIONES
SOBRE
LA
NATURABEZA,

do
El
que
eimp ima
es a
ob a.
sin
pe miso
del
p opie a io,
se á
ci ado
en
jus icia
an e
;
los
ibunales
compe en es.
BIBLIQTECA
MADRID:
Imp en a
de
D.
Micuzz
p
Bu cos.
no
1826.
SS
LESCHITAS
Ze
ILIEM.
da
Alll e
TA
dzdasa
his
D o
=—
PETER
¡€
TNA
SNEUMen e
en
homesconel
biloce
(
o
de
sel
Za
.
cae
el
210,
NAB A
IMPRE
570),
TOMO!
1LS
que
comp eb e
nude
los
MESES
de
Ma oy
Junio.
MADRID
Lib e ia
de
..
de
e
Miya
ca
dle
el
de inesjoe
Mo
BA
1926.
ime o
amm
Las
Les iics
de
conga:
Nos
hacen
an os
se icios
las
bes ias
de
ca ga,
que
se ía
una
especie
de
ing a i-
ud
pasa las
en
silencio.
Con en ámonos
de
o dina io
con
se i nos
de
ellas
pa a
supli
con
su
ue za
nues a
debilidad
,
y
descuidamos
conside a
las
elaciones
que
ienen
con
odas
las
ob as
de
la
c eacion,
y
e lexiona
sob e
la
sabidu ía
y
bon-
dad:
que
an
isiblemen e
se:
mani ies an
en
la
p oducción
de
es as
ú iles
compa=
ñe as
de
nues os
abajos.
¿En e
odos
los
animales
domés icos,
el
caballo
es
el
que
nos
si e
mas
y
de
mejo
gana.
Con ibuye
4
cul i a
nues2
as
ie as,
aca ea
odo
cuan o
necesi a-
mos,
se
suje a
con
acilidad
á
oda
sue -
e
de
aenas
po
un
alimen o
mode ado
ugal;
pa e
con
noso os
los
place es
de
a
caza
y
los
pelig os
de
la
gue a.
Es
una
c ia u a
que
enuncia
á
su
¿p opio
se
pa=
a
a
sino
pox
la
olun ad
del
hom-
g
DOS
un
su
ue za;
y
ellos
la
comacen
an
E
que
cuando
se
les
pone
demasiado
peso
le
ehusan,
y
pe manecen
cons an-
emen e
echados
has a
que
se
le
alige an.
Los
camellos
g andes
ca gan
po
%
co-
mun
mil
y
sesen a
has a
mil
doscien as
y
se en a
lib as,
y
los
mas
pequeños
de
se-
ecien as
cua en a
á
ochocien as
cincuen-
a.
Como
sus
iages
suelen
se
de
quinien-
as
sesen a
á
seiscien as
y
cua en a
leguas,
se
a egla
su
mo imien o
y
Sus
jo nadas:
en onces
solo
caminan
á
su
paso,
y
cada
día
poco
mas
de
ocho
4
nueye
leguas
(+),
Todos
las
noches
se
les
qui a
la
ca ga,
y
se
les
deja
pas a
lib emen e
5
y
si
es án
en
ais
ondoso
,
y
donde
hay
buenas
p a-
Mas
comen
en
menos
de
una
ho a
cuan»
o
necesi an
pa a
man ene se
un
dia
en e-
O
y
pa a
umia
oda
la
noche.
En
de ec-
o
de
plan as
y
a bus os
un
poco
de
heno,
algunos
puñados
de
dá iles,
de
cebada
6
de
habas
bas an
pa a
la
subsis encia
dia-
ia
de
cada
uno;
y
como
hallen
ye ba
yen.
de
que
oe ,
se
pasan
sin
bebe
muy
á=
cilmen e.
(*)
Una
cosa
muy
no able
en
es os
animales
es
que
pa a
esci a los
Á
camina
no
bay
necesidad
de
lá igo
ni
de
espuela,
sino
que
cuando
empiezan
á
es a
a igados
se
les
anima,
ó,
po
mejo
deci ,
se
les
disipa
la
mo=
les ia
con
el
can o
ó
el
sonido
de
algun
ins umen o
Los
á abes
se
si en
de
imbales
con
es e
obje o;
pe o
la
música,
y con
especialidad
la
oz
del
homb e
>
los
anima
y
alien a:
así
es
que
can ando
los
camelle os
al
ededo
de
ellos,
siguen
el
camino
con
mayo
lige eza
que
un
caballo
bien
espoleado.
Tomo
13
de
Bu/ on
aducido
po
el
Seño
Cla ijo,
pág.
59.

DE
MAYO.
9
Es a
acilidad
es
e ec o
de
su
misma
o ganizacion.
En
el
camello,
ademas
de
los
cua o
es ómagos
que
ienen
o dina-
iamen e
los
animales
umian es,
hay
una
quin a
bolsa
de
bas an e
capacidad
que
de
si ye
de
ecep áculo
pa a
con e-
ne
g an
po cion
de
agua,
la
cual
se
man-
iene
allí
sin
co ompe se,
y
sin
que
pue-
dan
mezcla se
con
ella
los
demas
alimen-
os.
Cuando
el
animal
se
e
moles ado
de
la
sed,
y
necesi a
deslei
el
sus en o
se-
co,
y
mace a le
umiando,
hace
subi
has a
el
esó ago
una
pa e
de
es a
agua
que
le
humedece
la
ga gan a,
y
baja
E
pues
al
es ómago.
Asi
es
que
puede
es a
muchos
dias
sin
bebe ,
pues
dl
una
sola
ez
bebe
una
p odigiosa
can idad.
7
Si
de
los
paises
me idionales
pasamos
á
los
del
no e,
e emos
en
elos
Te
mis-
mos
cuidados
de
la
P o idencia
pa a
con
sus
habi an es.
En e
los
cuad úpedos
de
es as
egiones
son
los
mas
no ables
el
elan
y
cl
eno.
El
p ime o
es
g ande,
ue e,
y
de
una
alla
en ajosa:
su
cabeza
se
pa-
ece
bas an e
en
la
igu a,
g andeza
y
co-
lo
á
la
del
mulo:
iene
cue nas
mucho
mas
anchas
y
sólidas
que
las
del
cie o;
las
pie nas
son
la gas
y
ue es,
y
el
pelo
le
un
pa do
cenicien o.
Es e
animal
es
e
>
es upido
y
pe ezoso.
Donde
quie-
a
halla
que
come ,
pe o
p e ie e
siem-
p e
la
co eza
ó
los
ie nos
enue os
de
0s
sauces,
abedules
y
se ales.
Es
en
es-
emo
ágil,
y
po
se
Laa
sus
pie nas,
10
A
DOS
puede
camina
muchísimo
en
poco
iem-
po.
El
eno
iene
su
domicilio
en
los
mon-
es:
el
elan
no
habi a
sino
las
ie as
ba-
jas
y
en
los
bosques
húmedos:
ambos
an=
dan
en
manadas
como
el
cie o;
ambos
pueden
domes ica se,
y
el
eno
mucho
mas
que
el
elan:
és e,
al
modo
que
el
cie o,
en
ninguna
pa e
ha
pe dido
su
libe ad.
El
eno
(*)
po
el
con a io
ha
yeni-
do
á
se
domés ico
en e
los
lapones,
que
no
ienen
o o
ganado.
Es e
animal
es
de
una
igu a
a
dable
y
a ogan e,
que
se
asemeja
mucho
al
cie o.
Busca
po
si-su
()
-
Es e
cuad úpedo
bisuleo
umia
como
el
cie o,
y
como
los
demas
animales
que
ienen
muchos
es ómagos:
es
mas
bajo,
mas
cachigo do
,
iene
las
pie nas
mas
co as
y
g uesas,
y
los
pies
mucho
mas
anchos
que
el
cie o:
su
elo
es
mas
espeso,
sus
cue nas
mucho
mas
la gas
y
con
g an
númexo
de
candiles.
Tiene,
como
el
elan
pelo
la go
en
el
cuello,
la,
cola
es
co a
y
las
o ejas
mucho
mas
la -
gas
que
las
del
cie o:
los
emos
jó enes
ienen
ambien
como
los
ce a os
en
la
p ime a
edad
el
pelo
de
un
colo
ya io;
al
p incipio
es
de
un
ojo
mezclado
de
ama illo,
y
se
uel e
con
la
edad
de-un
pa do
casi
neg o.
Las
u ilidades
que
los
lapones.
sacan
de
es os
animales
les
p ecisa
á
segui los
y
ela
sob e
ellos,
les
obliga
á
gua da los
noche
y
dia
así
en
in ie no
como
en
e ano,
y
á
lle a los
á
pas a
en
ebaños
y
á
luga es
muy
segu-
os
,
y
sob e
odo
descubie os,
an o
po
lo
p opensos
«que
son
á
es a ia se
y
ecob a
su
libe ad
,
euan o
po =
que
las.
bes ias
sal ages
mo
les
acome an.
De
aquí
nace
que,
aunque
sea
poco
nume oso
el
ebaño,
se
necesi an
a ias
pe sonas
pa a
gua da los,
con ene los
,
Mama los,
y
Co e
as
de
los
que
se
alejan:
odos
es án
ma cados
pa a
pode los
conoce ,
pues
sucede
muy
comunmen e
que
se
pie den
en
los
bosques,
ó:se
pasan
á
o o
ebaño.
Po
la
noche
los
uel en
al
es ablo,
ó
los
encie an
en
los
co ales
pa a
libe a los
de
los
insul os
de
los
lobos.
En
suma,
es e
animal
es
pa a
el
lapon
casi
le
mismo
que
el
camello
pa a
el
á abe.
Segunda
edicion
omo
12
pág
68.
DE
MAYO.
11
alimen o,
que
consis e
en
musgo,
en
ho=
jas
y
en
b o es
de
á boles.
Los
pueblos
sep en ionales.
sacan
de
él
las
mayo es
en ajas.
Le
uncen
á
un
ineo
>
y
Viajan
así
con
al
lige eza
que
andan
acilmen-
e
ein a
leguas
po
dia,
co iendo
con
an a
sg adad
AA
el
hielo
como
sob e
un
campo
0
p ado.
Todos
los
bienes
de
los
lapones
consis en
en
sus
enos,
pues
comen
su
ca ne,
beben
su
leche,
con
la
que
hacen
ambien
queso,
y
la
piel
les
su e.
de
es idos,
camas.
colchas
y
ien-
das;
en
una
palab a,
saben
saca :
de:
es=-
os
animales
odo.
lo
necesa io
pa a
la
yida.
Apenas
nos
podemos
engaña
sob e
el
ais
na i o
de
los
animales,
siemp e
que
LE
de e minemos
po
las elaciones
de
con-
eniencia
que
acabamos
de
conside a .
Su
e dade a
pa ia
es
aquella
ie a
con
quien
ienen
mayo
p opo cion,
es
deci ,
pa a
la.
que
pa ece
es a
o mada
su
na u-
aleza
,
y
mas
cuando
és a
no
se
p es a
á
la
in luencia
de:o os
climas.
¿Pe o
á
qué
O a
cansa:
sino
á
una
P oyidencia
benc i-
ca
podemos
a ibui
unas
p opo ciones
an
ú iles
4
los
homb es
de
los
di e sos
paises
de
la
ie a?"
TRES
DE
MAYO.
Ól
eli en e,
En e
los
animales
domés icos,
y
bes ias
€
ca ga
al
mismo
iempo,
se
nos
p esen-
12
-
TRES
a
esa
eno me
masa
de
ca ne,
esa
mon a=
ña
ambulan e
que
hace
embla
la
ie a
con
sus
pisadas,
y
po
la
cual
no
puede
es ende
la
is a
el
espec ado
sin
asom-
b o;
en
una
palab a,
el
ele an e.
Es e
coloso,
cuyos
miemb os.
nos
pa ecen
an
es añamen e
con igu ados,
es
quizá
el
animal
mas
in eligen e
y.
dies o.
Hállase
en
las
cos as
o ien ales
del
A ica,
y
en
las
pa es
me idionales
del
Asia.
Los
ma-
yo es
indi iduos
de
es e
géne o
ienen
de
diez
y
seis
á
diez
y
sie e
pies
de
al u a,
y
casi
o os
an os
de
la go.
Los
ele an es
de
es a
co pulencia
consumen
dia iamen=
je
has a
cien o
sesen a
lib as
de
ye ba.
Se
p esume
que
los
que
es án
á
su
libe -
ad
pueden
i i
mas
de
doscien os
años;
pe o
educidos
á
se idumb e,
su
ida
es
mucho
mas
co a.
El
cue po
del
ele an e
es
demasiado
g ueso
pa a
dobla se.
Su
cuello
es
an
co o,
que
solo
se
inclina
muy
poco.
Tie-
me
la
cabeza
pequeña
y
la
ompa
muy
la ga
:
si ese
de
es a
como
de
una
mano
pa a
leya
á
la
boca
el
alimen o
sin
nece-
sidad
de
baja se.
No
solamen e
la
puede
xe olye ,
dobla
,
y
mo e
á
odas
pa es,
a a
ejecu a
lo
que
hacemos
noso os
con
los
dedos,
sino
que
se
ale
de
ella
como
de
un
ó gano
de
sen ido;
y
se
puede
deci
que
es e
animal
iene
su
na iz
en
la
ma-
no.
Sus
ojos
son
pequeños
con
p opo cion
al
olúmen
desu
cue po,
aunque
muy
b illan es
y
i os:
los
uel e
len amen e
z
DESMAYO.
13
y
con
dulzu a
ácia
su
amo;
le
mi a
con
ai e
de
amis ad;
da
mues as
de
a encion
cuando
le
habla:
su
mi a
da
indicios
de
in eligencia
cuando
le
ha
escuchado,
y
de
pene acion
cuando
quie e
an icipa se
2
se i le;
pa ece
que
e lexiona,
delibe a
y
piensa,
y
queno
se
de e mina
has a
que
ha
examinado
y
conside ado
despacio,
sin
p e-
cipi acion
y
sin
pasion
las
señales
á
que
de-
be
obedece .
Tiene
muy
buen
oido,
y
es-
e
ó gano
en
lo
es e io ,
como
ambien
el
del
ol a o
,
es á
mas
deno ado
en
el
ele-
an e
que
en
ningun
o o
animal:
sus
o e-
jas
son
muy
g andes,
y
le
si en
pa a
lim-
pia se
los
ojos,
y
p ese a los
de
la
inco-
modidad
del
pol o,
y
de
las
moscas:
de-
léi ase
con
el
sonido:
de
los
ins umen os
y
pa ece
gus a
de
la
música
(*):
su
ol a-
o
es
esquisi o,
le
ag adan
los
pe umes
de
oda
especie,
sob e
odo
los
de
las
lo-
es
olo osas,
po
lo
cual
las
elige,
las
co-
ge
una
á
una,
y
despues
de
habe se
e-
c eado
con
su
olo ,
las
lle a
ú
la
boca
y
como
que
se
sabu ea
con
ellas.
Sus
pie =
nas
de echas
y
macizas
á
mane a
de
ue -
es
columnas
es án
e minadas
po
un
pie
an
co o
y
an
pequeño
que
apenas
se
dis ingue.
Su
piel
es
du a,
g uesa
y
ca=
Mosa.
Aunque
nos
debemos
p ome e
encon-
(2)
Ya
no
se
duda
que
la
música
iene
el
mayo
in lujo
Sob e
el
ele an e,
como
se
la
is o
a ias
eces
,
y
espe-
cialmen e
en
el
concie o
dado
en
Pa ís
á
los
del
ja din
bo-
ánico
el
dia
3o
de
mayo
de
1798.
Véase
el
omo6.%
del
Co spendio
de
Bu on
aducido
po
el
S .
Es ala.

14
TRES
a
una
ue za
conside able
en
el
mayo
de
los
animales
e es es,
sin
emba go,
aun
con
es a
espec a i a
nos
causa
admi-
ación,
Gon
su
ompa
a anca
los
á bo=
les,
y
con
un
en ion
de
su
cue po
as=
o na
las
pa edes.
El
solo
hacemo e
g an=
des
máquinas,
y
anspo a
ca gas
que
muchos
caballos
jun os
con
di icul ad
po-
d ian
moye .
Un
peso
de
cua o
4
cinco
mil
lib as
no
es
ide
pa a
un
ele-
an e
g ande,
pues.
leya
una
o e
a ma-
da
en
gue a
y
ca gada
de
muchos
hom-
b es.
Én
in,
con
sus
colmillos.
hace
en=
e
al
mas
e ible
de
los
animales,
á
aquel
que
aun
los
mas
alien es
iemblan.
Es e
se ,,
que
á
p ime a
is a
no
pa e-
ce
sino
un
eno me:
conjun o
de
ma e ia,
es á
do ado
de
un
sen imien o
muy
pa -
icula ,
y
es as
son
las
amables
cualida-
des
que
se-con emplan
en
él
con
mayo
place .
Conse a
la
memo ia
de
los
be-
ae icios
que
ecibe,
sin
desconoce
jamas
á
su
bienhecho ;
an es
bien
le
mani ies a
su
econocimien o
con
las
señales
mas
es-
p esi as
de
a icion
Pl
ca iño.
Tan
domés-
ico
y
dócil
como
iel,
y
an
in eligen e
como
dócil,
pa ece
que
p e iene
los
dez
seos
de
su
dueño,
que
dais
sus
pensa=
mien os
y
que
le
obedece
po
ins in o.
No
se
hiega
á
ningun
géne o
de
se icio,
sin
esclui
los
mas
penosos;
con inúa
sus
a=
eas
con
cons ancia
sin
disgus a se,
y
se
c ee
bas an e
ecompensado
con
que
so-
lo
1é
haga
algunas
ca icias,
y
le
dé
¿
en-
DE
MAYO.
15
ende
que
queda
sa is echo
de
habe
em-
pleado
Lién
sus
ue zas:
pe o
cuan o
es
mas
sensible
al
buen
a o,
o o
an o
mas
se
i i a
de
que
se
le
cas igue
sin
me e=
ce lo.
abi
po
la go
iempo
de
sus
o ensas,
y
no
pie de
la
ocasion
de
oma
enganza.
Con
odo,
no
siemp e
le
im=
pide
la
cóle a,
aun
en
es os
ins an es,
da
oidos
a
la
gene osidad.
Un
ele an e
aca=
baba
de
enga se
de
su
co nac
ó
conduc-
o
ma ándole:
la
iuda,
es igo
de
es a
agedia,
ue a
de
sí
omó
sus
de
hijos
a ojándolos
á
los
pies
del
animal
oda ia
u ioso
esclamó
asi:
ya
que
has
mue o
d
mi
ma ido,
qui anos
la
ida
igual-
men e
a
mi
y
a
mis
hijos.
El
ele an e
quedó
suspenso,
se
sosegó,
y
como
a e=
pin iéndose
de
lo
que
habia
hecho,
cogió
con
su
ompa
al
mayo
de
los
hijos,
le
puso
sob e
su
cuello,
le
adop ó
po
su
co a
hac,
y
no
quiso
su i
o o
ninguno.
Pe o
si
el
ele an e
es
enga i o,
no
es
menos
ag adecido.
Un
sóldado
de
Pondi-
che y,
que
acos umb aba
le a
á
uno
de
es os
animales
una
medida
de
a ack
(*),
siemp e
que
cob aba
su-p es ,
habiendo
bebido
un
dia
con
esceso,
y
iendo
le
pe -
seguia
la
gua dia
pa a
p ende le,
se
e u=
gio
debajo
del
e e inl e
y
se
quedó
alli
do mido.
En
yano
in en ó
la
gua dia
sa=
ea lo
de
aquel
asilo,
pues
el
ele an e
le
de endió
con
la
ompa.
Al
dia
siguien e
(*)
A ack
ó
a eck
llaman
en
la
India
al
agua dien e
de
Loco.
16
TRES
ol iendo
en
si
el
soldado
de
su
emb ia-
guez,
quedó
lleno
de
espan o
al
e se
endido
bajo
un
animal
an
eno me;
mas
el
ele an e,
como
si
conociese
su
u ba-
cion,
le
aca ició
con
la
ompa
pa a
ani-
ma le
y
da le
á
en ende
que
podia
i se
con
oda
segu idad.
El
ele an e
ue a
de
es os
casos,
apa-
cible
po
empe amen o,
no
emplea
sus
a mas
ni
sus
ue zas
mas
que
pa a
de en-
de se
á
si
mismo,
soco e
á
su
amo
ó
p o ege
á
sus
semejan es.
Dócil,
compla-
cien e
y
aca iciado ,
uelye
con
la
om-
pa
halagos
po
halagos,
dobla
las
odillas
delan e
del
que
le
quie e
mon a :
se
so-
me e
á
su
di eccion,
él
p opio
ayuda
á
que
le
ca guen;
se
deja
es i
y
engalana ,
y
aún
pa ece
que
se
complace
de
ello.
Sus
cos umb es
sociales,
que
le
alejan
de
la
soledad
y-de
una
ida
e an e,
le
es imu-
lan
a
busca
la
compañia
de
los
animales
de
su
especie,
y
á
se les
ú il.
El
mas
an-
ciano
de
los
ele an es,
como
mas
espe i-
men ado,
ya
al
en e
de
los
demas
y
les
si e
de
guia;
el
segundo
en
edad
cie a
la
ma cha:
los
jó enes
y
los
débiles
yan
en
el
cen o
del
ba allon;
y
las
mad es
que
aun
es án
c iando
lleyan
á
sus
hijne-
los
ab azados
con
las
ompas.
Tal
es
el
ó den
que
es os
p uden es
animales
ob=
se an
en
sus
pelig osos
iages;
pe o
cuan-
do
nada
ienen
que
eme ,
omi en
mu-
chas
de
sus
p ecauciones,
pues
se
pasean
en,
los
bosques,
en
los
campos,
en
las
p a=-
DE
MAYO.
17
de as
y
pacen
lib emen e,
mas
sin
sepa=
a se
no
obs an e
demasiado
unos
de
o os,
pa a
no
p i a se
de
sus
a isos
ni
muúluos
SOCOLTOS+
Lo
que
acabamos
de
deci
de
algunos
cuad úpedos
es años,
nos
dá
ma gen
á
e lexiones
impo an es.
¡
Qué
dis ancia
an
p odigiosa
en e
el
ele an e
y
el
a a-
do ,
y
que
di e sidad
an
admi able
en
la
o ma
es e io
de
los
animales,
en
su
i-
gu a,
en
los
ó ganos
de
la
ida,
de
los
sen idos,
y
del
mo imien o!
Sin
emba -
go,
odo
en
ellos
es á
a eglado
con
p o=
po cion
al
géne o
de
ida
a
que
se
hallan
des inados/
Pe o
al
modo
que
en
o as
pa es
del
mundo
hay
animales
que
no
pod ian
acos umb a se
al
ai e,
al
sus en=
o,
y
al
g ado
de
calo
de
nues os
climas,
asi
ampoco
debe
duda se
que
aun
pudie=
an
exis i
millones
de
animales
á
quienes
ue a
igualmen e
imposible
i i
sob e
nues o
globo.
La
es ension
del
pode
del
C iado
no
iene
limi es;
mas
le
plugo
ealiza
solo
los
géne os
de
ida
y
bien
es-
a
que
uyo
po
con enien es;
y
es e
plan,
an
digno
de
su
bondad,
le
supo
ejecu a
el
sobe ano
Se
con
un
pode
y
sabidu ia
in ini a.
¡Sea
pues
su
nomb e
bendi o
po
oda
la
inde
!
24
CINCO
Las
lieb es
no
i en,
po
deci lo
asi,
sino
de
noche,
y
en ónces
es
cuando
se
pasean,
comen
y
se
jun an.
Con
la
cla i-
dad
de
la
luna
se
las
yé
juga
eunidas,
sal a
y
co e
unas
as
o as;
mas
el
me-
no
mo imien o,
el
uido
de
una
hoja
que
caiga,
bas a
pa a
u ba las
y
hace las
hui
dde
una
po
su
lado.
Es os
animales
due -
men
mucho,
y
con
los
ojos
abie os;
ca-
ecen
de
pes añas,
y
su
is a
pa ece
bas-
an e
débil;
pe o
en
ecompensa
ienen
el
ido
inisimo,
y
las
o ejas
de
un
ama=
ño
desmedido,
ela i amen e
al
de
su
cue po.
Caminan
sin
hace
el
meno
ui-
do,
po que
sus
pies
es án
cubie os
de
pe-
lo
has a
po
la
pa e
in e io ,
y
su
ca e-
a
es
an
ápida,
que
se
adelan an
con
a-
cilidad
á
Eodes
los
demas
animales.
En
gene al,
la
lieb e
no
ca ece
de
ing.
in o
pa a
su
p opia
conse acion,
ni
de
sagacidad
pa a
lib a se
de
sus
enemigos;-
pues
o ma
su
cama,
y
sabe
ocul a se
en-
é
e ones
que
imi an
el
colo
de
su
piel.
Las
hay
ambien
que,
como
las
lieb es
de
los
Pi ineos,
se
cons uyen
sus
mad igne-
as,
con
la
no able
sagacidad
de
si ua se
en
in ie no
al
mediodia,
y
al
no e
en
e ano.
Le an ada
po
los
pe os,
sigue
algun
iempo
un
mismo
sende o,
e o-
cede
sob e
sus
huellas,
i ase
4
un
lado,
y
a ojándose
en
un
ma o al,
se
ocul a
en e
su
espesu a.
Siguen
la
senda
los
pe os,
pasan
po
delan e
de
la
lieb e
sin
echa la
de
e ;
mas
es e
as u o
animal
al

DE
MAYO.
25
pun o
que
los
e
aleja se,
sale
de
su
e-
i o,
uelye
«l
sende o,
con unde
sus
huellas,
y
se
bu la
de
los
pe os.
Va ia
sin
cesa
sus
a dides,
y
se
maneja
siemp e
segun
las
ci cuns ancias.
Unas
yeces,
asi
que
oye
los
pe os,
abandona
su
cama,
se
aleja
ún
cua o
de
legua,
y
i ándose
en
un
es anque,
se
esconde
en e
los
juncos.
O as,
sé
me e
en
medio
de
un
ha o
de
o ejas,
y
subsis e
mezclada
con
ellas.
Ya
se
ocul a
debajo
de
ie a,
0
bien
sal a
so-
b e
alguna
apia
an igua,
se
gua ece
en
e
la
yed a,
y
deja
pasa
los
pe os:
am=
bien
sabe
des ila
po
una
ce ca,
mien as
co en
los
pe os
po
el
lado
opues o.
Pa-
sa
y
epasa
sin
cesa
un
io
4
nado;
y
en
Gin
obliga
á
o a
lieb e
4
sali
de
su
cama,
y
se
coloca
en
ella.
Es a
es,
sin
duda,
la
mas
ingeniosa
de
sus
e as.
El
conejo
,
aun
mas
indus ioso
que
la
lieb e,
sin
limi a se
a
hace
su
mad i-
gue a
á
la
supe icie
de
la
Lie a,
esca a
en
su
in e io
y
se
o ma
un
asilo
segu o.
El
macho
y
la
hemb a
i en
jun os
en
es e
anquilo
e i o,
donde
c ian
sus
ga-
zapos
siu
emo
de
la
zo a,
del
lobo,
ni
de
las
a es
de
apiña;
y
aunque,
descono-
cidos
al
es o
del
mundo,
pasan
aleg e=
men e
sus
días,
y
gus an
en e
las
dulzu-
as
domés icas
los
mas
sencillos
place es.
Algunos
dias
an es
de
pa i ,
o ma
la
coneja
una
nue a
mad igue a,
no
en
linea
ec a,
sino
o uosa,
y
á
lo
úl imo
de
ella
hace
Una
esca acion
que
cub e
con
su
p o-
:
*
150%,
26
CINCO
io
pelo,
o mando:con
él
una
cama
muy
landa
pa a
sus
hijuclos,
de
los
cuales
no
se
apa a
en
los
dos
p ime os
días,
ni
sale
despues
mas
que
pa a
oma
alimen o.
El
ad e
no
en a
en onces
en
el
i a
que
ye
o mado
la
mad e,
pues
si
és a
sale
o-
ma
muchas
eces
la
p ecaución
de
ce a
la
boca
con
ie a
humedecida
con
su
o in;
impidiendo
po
es e
medio
la
en ada
al
macho,
que
zeloso
los
ma a ia
0
mu ila ia.
Cuando
son
algo
mayo es,
comienzan
los
sazapos
á
come
las
ye bas
ie nas»
El
pa=
dea
os
econoce
«
las
seis
semanas,
los
o-
ma
en e
sus
pa as,
les
lame
los
ojos,
les
alisa
el
pelo,
y
ú
odos
en
in
los
aca icia
uno
po
uno.
n e
es os
animales
es
muy
espe a=
da
la
pa e nidad.
El
p ime
pad e
es
el
caudillo
le
la
nume osa
p ole,
y
pa ece
ue la
gobie na,
como
ha
demos ado
un
hábil
obse ado .
Po
mas
que
ió
au-
men a se
la
amilia,
compues a
al
p inci-
pio
de
un
solo
macho
y
una
hemb a,
no ó
siemp e
que
los
que
sucesi amen e
llega-
ban
á
se
pad es,
es aban
en
odo
iempo
suje os
al
P una:
Si
Acaso
eñian
,
ya
uese
po
algun
zelo,
domés ico
9
po
dis-
pu a se
el
alimen o,
el
abuelo
acudía
al
p ime
uido,
y
apenas
se
dejaba
e ,
cuando
cesaba
la
eye a;
pe o
SL
SO p en-
día
4
algunos
aga ados,
los
sepa aba
ha-
ciendo
[alli
mismo
un
ejempla
goligo.
O a
p ueba
de
su
dominio
es,
que
ha-
biéndolos
acos umb ado
4
en a
odos
en
DE
MAXO.
2
3
;
qee
7
sus
i a es
4
un
silbido,
luego
que
les;ha=
cia
es a
señal,
po
dis an es
que
es uyie-
sen,
eia.al
abuelo
pone se
á
su
en e,
y
sin
emba go
de
Mega
el
p ime o,
los
de-
jaba
des ila .á
odos
delan e
de
él,
y
no
en aba
has a
el
úl imo.
,
El
conejo
domés ico
no
hace
debajo
de
ie a
su
mad igue a
como
el
de
so o;
y
sin
duda
se
abo a
es e
cuidado,
asi
co-
mo
las
a es
domés icas
se
dispensan
de
ha-
ce
nidos,
po que
an o
es as
como
aque-
llos
se
hallan
lib es
de
los
incon enien es
á
que
es án
espues os
los
pája os
y
los
co-
uejos
sil es es
(*).
Muchas
eces
se
ha
obse ado,
que
cuando
se
ha
que ido
po-
bla
un
so o
con
conejos
domés icos,
es os
y
sus
hijos
se
man enian
como
las
lieb es,
a
la
supe icie
de
la
ie a,
y
que
solo
despues
de
habe
expe imen ado
muchos
incon enien es,
y
al
cabo
de
cie o
núme-
E
es
o
de
gene aciones,
empezaban
á
mina
el
e eno
pa a
ponexse
á
segu o.
El
C iado
(1)
Pa ece
que M .
Cousin
siguiendo
el
dic ámen
de
Buí on,
in en a
pe suadi
que
el
abajo
que
emplean
los
conejos
en
cons ui
sus
mad igue as
a guye
en
ellos
algu-
na
sensacion,
ó
especie
de
conocimien o,
lo
que,
como
no ó
el
seño
Cla ijo
en
el
omo
y
ya
ci ado,
es
po
lo
ménos
huy
dudoso,
pues
si
los
domés icos
no
acos umb an
hace
sus
mad igue as,
consis e
mas
bien
cn
que
seles
iene
en
cua os
enlad illados,
que
en
dic a les
su
ins in o
halla se
alli
lib e
de
los
pelig os
que
les
amenazan
en
el
campo;
y
así
se
é
que
los
conejos
domés icos,
cuando
es án
en
co =
álos,
ó
en
piezas
cuyo
suelo
es
de
ie a,
odo
lo
minan
y
o man
sus
iya es
eu
ella,
Lo
mismo
puede
deci se
de
los
pája os
domés icos,
los
cuales,
cuando
no
o man
sus
nidos,
es
po
ene
cuidado
de
hace los
sus
dueños,
pues
de
lo
con a io
ellos
mismos
los
cons uyen,
si
se
cuida
de
sumi.
nis a les
los
ma e iales
necesa ios.
23
AS
a
eS
de
los
se es
dió
á
odos
ellos
los
medios
de
conse ya se
con
espec o
á
las
ci cuns-
ancias
;
y
lo
que
mas
debe
esci a
nues-
o
econocimien o
es
que
es os
mismos
cuidados
de
la
P o idencia
ienen
siem-
p e
elacion
con
el
bien
es a
del
homb e.
SEIS
DE
MAYO.
Los
MAIDNOLA)
Y
obi0s
a anales
pue
ea
en o iecidos
en
el
LBULCIRIO,
E
»
DO
Hay
algunos
'cuad úpedos,
que
¿cia
el
in
del
es io
se
sepul an
bajo
de
ie a,
pa-
a
goza
alí
un
apacible
sueño
d an e
cLin ie no.
El
mas
no able
de
es os
ani-
males
es
la
ma mo a.
Was
no
solo
los
cua-
d úpedos
ienen
es a
p opiedad,
sino
que
auna
mul i ad
de
animales,
que
mien as
du an
los
he mosos
dias
de
L
p imaye a
y
del
e ano
i i ican
y
animan
an o
la
na u aleza,
desapa ecen
con
ellos,
y
que-
dan
po
en onces
en
un
«es ado
de
en o =
pecimien o
que
los
dispensa
el
cuida
de
su
conse acion.
E
Son
bien
conocidas
de
odo
el
mundo
las
monadas
de
la
ma mo a.
Se
sabe
con
cuan a
acilidad
se
la
domes ica,
y
que
se
la
adies a
dá
danza ,
y
4
ges icula
a ian-
zada
en
un
palo;
pe o
lo
que
no
se
conoce
ban
ge
s almen e
es
su
ingeniosa
conduc-
DE
MAYO.
29
a
en
las
al u as
de
los
Alpes,
donde
con
uye
su
habi acion,
en
medio
de
las
nie-
es
y
de
los
hielos.
Áunque
es e
animal
sus a
de
las
mas
al as
mon añas
y
i e
en
¡A
egion
del
io
mas
igo oso,
es á
no
obs an e
mas
suje o
que
o o
alguno
a
en-
o pece se
con
la
al a
del
calo ;
y.
po
eso
se
ocul an
de
o dina io
las
ma mo as
en
sus
cueyas
sub e áneas
á
in
de
seliema
b e
4
p incipios
de
oc ub e,
y
no
salen
de
alli
has a
el
mes
de
ab il.
Se
adyie e
mu-
cho
a e
y
p ecaucion
en
su
mad igue a,
bas an e
capaz
pa a
aloja
aun
á
muchas
eunidas.
Cons
ela
es e
indus ioso
ani-
mal
en
el
decli e
de
una
mon aña.
Figú-
a e
una
especie
de
gale ía
ab icada
bajo
de
ie a
en
sde
una
Y
g iega,
cu-
yos
dos
amales
ienen
cada
uno
su
abe -
u a,
y
ambos
e minan
en
cie a
conca-
idad
sin
salida,
que
es
el
si io
de
suman-
sion.
El
amal
in e io
dela
Y
es á
en
cl
decli e
de,la
mon aña,
y
po
¿l
se
escu -
en
los
esc emen os:
el
supe io
los
si ye
pa a
en a
y
sali ,
y
cuando
sien en
los
Ps
anuncios
de
la
es ación
que
las
a
de
en o pece ,
abajan
en
ce a
exae-
amen e
las
dos
pue as
de
su
domicilio.
Solo
es e
es
el
que
es á
á
ni el,
y
apiza-
do
de
una
capa
espesa
de
musgo
y
de
he-
no,
des inados
no
pa a
su
manu ención
en
el
in ie no,
sino
pa a
ado na
su
mad i-
gue a,
€
impedi
que
la
penc e
el
io
y
que
en en
sus
enemigos.
Es
cie o
que
las
ma mo as
son
socia=

30
OS
bles,
que
abajan
de
mancomun
en
ó -
ma
su
habi acion,
y
que
hacen
du an e
“el
es ió
abundan es
p o isiones
de
musgo
y
de
heno.
Dicese
que
las
unas
co an
la
ye ba,
que
o as
la
ecógen,
y
que
al e -
na i amen e
si en
de
ca os
és os
anima-
les
pa a
anspo a la
á
su
domicilio;
mas
el
hecho
es
que
se
les
ye
4
odas
ellas
Mé-
a
el
heno
en
la
boca;
y
po
consiguien-
e
no
debe
da se
c édi o
4
es a
his o ie a.
Los
pies
de
las
ma mo as
es án
a mados
de
uñas,
que
les
dan
g an
acilidad
pa a
soca a
la
ie a,
lo
cual
ejecu an
con
una
p on i ud
ma a illosa:
*
:
Es os
animales
pasan
la
mayo
pa e
de
la
ida
en
su
habi acion,
e i ándose
á
ella
cuando
Hueye
cuando
hay
empes-
ad,
6
cuando
amenaza
algun
pelig o:
apenas
saléh
mas
que
en
dias
se enos,
y
es o
sin
aleja se
mucho.
Unas
se
di ie en
en
e oza
sob e
los
céspedes,'ó
en
co a
el
heno,
mien as
o as
es án
como
de
cen inela
en
los
pa ages
mas
ele ados,
y
ayisan
con
un
silbido
á
las
o age as
al
ap oxima se
algun
enemigo.
Nada
comen
las
ma mo as
en
odo
el
in ie no;
pues
el
io
que
las
en o pece,
suspende
0
disminuye
mucho
la
anspi-
ación
y
las
demas
esc eciones:
A
p inci=
pios
del
o oño
se
hallan
an
go das,
que
algunas
pesan
has a
ein e
lib as;
pe o
po-
eo
á
poco
se
disminuye
su
go du a.
Se
ha
dicho
que
no
bien
es os
animales
sien en
el
p ime
io,
cuando
se
an
a
algun
a -
DÉ-
MAYO,
31
oyo,
donde
es in
bebiendo
mucho
icm=-
po
has a
que
echan
el
agua
an
cla a
y
pu a
como
la
habian
bebido,
y
que'
asi
p eca en'la
co upcion:
que
las
ma e ias
acumuladas
en
el
es ómago
pudie an
oca-
siona
du an e
la
la ga
empo ada:
de
su
en o pecimien o-
Mas'lo
que
pa ece
cie o
o
es,
que
sacadas
de
sus:ca e nas,
y
di-
secadas
en
medio
del
in ie no,
se
les
han
encon ado:
los'
in es inos
o almen e
a-
cios,
y
an
limpios
como
si
se
hubiesen
la ado
con
agua
calien e;
p ueba
de
que
su
en o pecimien o
es
p ecedido
de
una
e acuación,
que
impide
que
los
esc emen-
os
amon onados
se.
co ompan
0
sequen
demasiado
mien as
du a
és e
le a go.
Cuando
se
descub en
sus
gua idas,
se
las
halla
hechas
una
bola:
y
me idas
en e
el
heno,
con
la
na iz
apoyada
sob e
el
ien e,
pa a
no
espi a
mucha
hume=
dad:
en
es e
es ado
las
cog£n,
y
aun
pue-
den
ma a las
sin
que
den
mues as
de
sen i lo;
lo
cual
no
p o iene
de
que
es é
coagulada
su
sang e,
pues
si
en onces
se
las
sang a,
co e
como
si
es u iesen
des-
pie as.
Tambien
hay
una
especie
de
a ones,
cuyo
sueño
es
an
la go
y
an
p o undo
como
el
de
las
ma mo as,
po
E
que
se
les
lama
do milones
(*).
Los
osos
co-
(*)
Sin
duda
habla
el
Au o
del
musca dino,
una
de
las
es
especies
de
li ones
que
conocemos,
Es e
a oncillo
se
en o pece
con
el
io
,.y
se
hace
una
bola
co o
el
le
on,
y
el
le o o
ó
li on
pequeño:
eaunnase
como
ellos
en
32
SIETE
men
an o
á
la
en ada
del
in ie no
,
que
pa ece
quie en
alimen a se
de
una
yez
pa-
a
oda
su
ida.
Como
na u almen e
es án
go dos,
y
aun
mucho
mas
al
in
del
o oño,
es a
misma
go du a
les
hace
sopo a
la
abs inencia
de
odo
el
in ie no.
Los
ejo-
nes
se
p epa an
del
mismo
modo
pa a
el
“xe i o
que
hacen
en
sus
mad igue as.
Pas
pedos
SIETE
DE
MAYO
PR é liciónes
sob e
la
cama
del,
-
en o iecimin o
de
c e os
a inalos
du an e
el
in ie o,
Muohos
isicos
se
hán
p opues o
in es i-
ga
la
causa
del
en o pecimien o
de
di ei-
sos
animales,
como
la
ma mo a,
el
e izo,
el
li on,
el
mu ciélago
y
o os.
Es e
pun-
o
an
in e esan e
de
la
economía
animal
pedia
homb es
ins uidos
en
los
mas
sec e-
os
mis e ios
de
la
na u aleza.
Bu on
a i-
buia
el
en o pecimien o
que
se
apode a
de
es os
se es
singula es,
4
la
ialdad
de
la
sang e
,
ocasionada
po
el
io
del
ai e
que
los
odez.
Opinaba
que
el
calo
na u-
iempo
blando
,
y
jun a
ambien
p o isiones
de
a ellanas
y
o as
u as
secas.
Hace
su
nido
en
los
á boles
como
la
a dilla;
pe o
le
abandona
luego
que
es
g ande,
y
p ocu-
a
anida se
en
los
huecos,
6
bajo
el
anco
de
los
á boles
iejos
y
allí
es
donde
eposa,
iene
sus
p o isiones
y
se
en o pec
ase
el
om.
X.
de
Bu on
aducido
po
el
Seño
Cla ijo,
pig.
205.
y
207»
DE
MAYO.
33
al
es
po
lo
comun
en
ellos
casi
igual
al
de
la
a mós e a,
y
que
se
aumen a
d
dis-
minuye
á
p opo cion
de
las
a iaciones
de
su
empe alu a.
Las
espe iencias
en
que
undó
su
opinion,
pa ecen
decisi as
á
p i-
me a
is a.
Dice
pues,
que
si
á
un
emple
de
diez
g ados
se
IES
la
bola
de
un
e móme o
en
lo
in e io
de
muchos
li-
ones
i os,
el
ins umen o
indica á
con
poca
di e encia
el
mismo
g ado
de
calo
en
el
animal;
y
de
aquí
concluye
que
o-
dos
los
que
se
en o pecen
du an e
el
in-
ie no,
ienen
la
sang e
mucho
mas
ia
ue
la
nues a,
Pe o
el
Aba e
Spallanzani,
sabio
na-
u alis a,
que
epi ió
es e
espe imen o
con
la
mayo
esc upulosidad
en
e izos,
ma =
mo as
y
mu ciélagos,
quedó
po
el
con-
a io
con encido
de
que
es os
animales,
lejos
de
ene
la
sang e
ia,
gozan
del
mismo
calo
na u al
que
el
homb e.
En
e ec o
id
subi
el
lico
del
e móme o
á
ein a
y
un
g ados
en
la
boca
deuna
ma -
mo a,
siendo
asi
que
la
empe a u a
del
ai e
es e io
e a
á
ll
sazon
solo
de
quince;
hizo
iguales
espe iencias
en
e izos
y
inn -
ciélagos,
y
le
die on
los
p opios
esul a-,
dos.
Adelan ó
mas
es e
habil
isico,
y
de-
mos ó
con
la
mayo
exac i ud,
que
el
en-
o pecimien o
delos
auimales
en
cues ion
no
pende
de
es iá seles
la
sang e.
Sébe-
se
que
las
anas,
los
sapos,
las
salaman=
d as
acuá icas
se
en o pecen
en
el
in ie -
BO,
y
que
en onces
se
ponen
an
iesas
CO»
PAS
40
OCHO
Despues
de
habe
abajado
de
ac e d;
con
los
demas
cas o es
en
las
ob as
públi.
cas
y
pa icula es,
cada
pa
goza
en
paz
de
sus
abajos,
y
de
las
alos
y
a en.
ciones
domés icas.
La
hemb a
pa e
á
ines
del
inyie no,
y
es
la
que
se
enca ga
de
la
educacion
de
sus
hijuelos,
que
comun=
men e
son
dos
d
es.
En onces
la
deja
el
macho,
y
solo
uelye
4su
cabaña
de
cuan
do
en
cuando,
sin
de ene se
én
ella.
Tama
bien
las
hemb as
an
á
pasea se,
4
es as
blece se
al
ai e,
y
á
come
peces,
can
g ejos,
y
co ezas
nue as,
pasando
así
el
es ío
al e na i amen e
en
el
agua
y
en
los
bosques.
Los
machos
no
se
eunen
has a
el
o oño,
á
no
se
que
necesi en
eedi i>
ca
d
epa a
sus
ob as.
pa ece
habe
mudado
la
na u aleza
de
su
ca ne,
pues
Ja
de
las
pa es
au e io es
llas a
los
iñones
iene
la
cualidad,
el
gus o
y
la
consis encia
de
la
ca ne
de
los
animales
e -
es es
y
olá iles;
la
de
los
muslos
y
ja
de
la
cola,
el
olo ,
el
sabo ,
y
odas
las
cualidades
de
la,
de
los
peces;
yauu
en
ealidad
puede
conside a se
la
cola
del
cas o
como
una
e dade a
po cion
de
pez
unida
al
cue po
de
un
cuad úpedo.
y
Se
sabe
que
además
de
los
cas o es
que
i en
en
socio-
dad,
se
encuen an
po
odas
pa es
en
el
mismo
clima
o os
cas o es
llamados
cas o es
e es es,
los
cuales
aya
ojados
de
la
sociedad
po
sus
de ec os,
no
pa icipan
de
ni guna
de
sus
en ajas,
ui
ienea
casa
mi
almacen,
y
ha-
bi an
como
el
ejon
gn
un
aguje o
debajo
de
ie a.
El
cas o
es
animal
p opio
de
los
dos
con inen es,
y
se
halla
con
ecueucid
en
Sibe ia
y
en
Canadá,
Se
le
pue-
de
domes ica
acilmen e,
y
aun
enseña le
á
pesca .
Las
u ilidades
que
nos
p opo ciona
,
som
exusa
de
la
gue a
que
el
homb e
hace
á
es e
animal
indos ioso
,
ino-
cen e
y
apacible:
p oduce
ambien
noa
ma e ia
de
que
se
hace
mucho
uso
en
la
medicina,
á
la
que
dun
el
nomb e
de
cas o eum
,
y
es á
con enida
en
dos
g andes
holwns,
sue
an iguamen e
se
c eyó
se
los
es iculos
del
animal.

DE
MAYO.
41
Los
cas ó es
se
alimen an
gene almen
e
de
co eza
ie na
de
á boles,
como:
ali-
sos,
álamos
blancos
y
sáuces.
P e ie en.
á
la
seca
la
e de
pe o
no
luc uada:
có -
anla
en
pedaci os,
y
bacen
pa a
el
in-
ie no
mon ones
,
que
deposi an,
en
sus
almacenes
colocados
en
el
agua.,
Cada
ca-
baña
liene
el
suyo,
del
cual
se
p o een
odos
los
miemb os
de
es a
sociedad.
Vein-
Le
y
cinco
0
ein a
pies
en
cuad o.de
co -
Leza
asi
co ada,
con
ocho-0
diez
de
p o-
undidad
,
es
su icien e
pa a
ocho.
0
diez
cas o es.
3
Cuando
las
inundaciones
des uyen
sus
es ablecimien os
,
se
jun an
odas
las
so=
ciedades,
pa icula es
pa a
hace
las
epa>
aciones
necesa ias:
+
mas
silos.
cazado es
les
e siguen
y
des ozan
en e amen e
sus
Pingo
se
dispe san
po
lós
campos:
se
educen
á
una
yida:soli a ia,
o man
ma-
d igue as,
y
no
uel en
á
da
mues as
de
La
indus ia
que
acabamos
de
admi a .
Na u almen e
nos
en a
la
cu iosidad
de
sabe
cuales'son
los
ins umen os
con
que
es os
animales
ejecu an
sus
asomb osos
abajos.
Cua o
ue es
dien es-incisi os;
los
dos
pies
delan e os
e minados
po
es-
pecies
de
dedos,
los
dos
ase os
gua nes
cidos
de
memb anas;.en
in
una
cola
cu=
bie a
de
escamas,
y
semejan e
4
una.
lla-
na
la ga,
á
es o
se:
educe
los
u ensilios
con
que
los
cas o es
pueden
desa ia
ánues-
os
albañiles
y
ca pin e os
,
p o is os
de
lanas
,
de
plomadas,
escuad as,
hachas
42
'ocHno
Ñ
y
azuelas.
Con
los
dien es
'có an
así
la
made a
que
en a
en
la
cons ucción:
de
sus
edi icios,
como
la
que
les
sie e
de
ali-
men o.
Válense
de
los
pies
de
adelan e
pa a
ahonda
la
ie a
,
y
pa a
eblande-
ce
y
amasa
la
a cilla:
su
cola
es
el
ca -
e on'con
que
lleyan
la
a gamasa
d
a cilla,
y
despues
la
llana
con
que
la
ienden:
y
enlucen:
)
La
Los
cas o és
me ecen
sin
duda
oda
mues a
admi acion,
espec o
á
que
de
cuan os
animales
yi en
en
s icandl
ellos
son
los
que
mas
se
ace can
á
la
indus ia
humana.
No
es
menes e
mas
que
e
sus
edi icios,
pa a:
duda
con
undamen o
que
es as
bes ias
sean
simples
máquinas,
y
que
un
pu o
mecanismo
ia
de
sus
accio
nes
y
mo imien os.:¡
Pe o
cuán
in ini a
di-
e sidad
no
ha
pues o
el
C iado
en
sus
acul ades!
¡
Guán
supe io
es
el
ins in o
del
cas o
al.
de
la
o eja,
y
qué
sabidu ia
no
se
mani ies a
en
es os
g ados
po
los
cuales
se
ace can
insensiblemen e
al
hom-
b e
los
b u os!
Es a
es
la
sabidu ía
que
debe
se
siemp e
el
obje o
de
nues as
me-
di aciones
sob e
la
na u aleza.
Los
deseu-
b imien os
que
hagamos
ep
cuan o
á
las
di e sas
acul ades
de
los
animales,
nos
se án
inú iles
si
no
si en
pa ape eccio=
na nos
mas
y
mas
en
el
conocimien o
y
en
el
amo
del
C iado
de
odas
las
cosas,
DECMAYO.
43
NUEVE
DE
MAYO:
'
VE
TE
eo
Rol
ae
Cb
Os
Es
muy
comun
la
p opension
á
queja se
«lel
g an
núme o
de
animales
noci os:
sin
emba go,
odo
es á
bien
o denado,
po =
que
en
el
uni e so
isico.
aun
el
mal
con-
«cu e
al
bien
gene al;
y
em
e ec o
nada
hay:
que
ealmen e
dañe
al:conjun o
de
la
na u aleza.
-No+
calumniemos:
pues
la
P o idencia,
cuando
me ece
nues asiado-
aciones
en
las
mismas
cosas
que
no
comi
p endemos.
Su
bondad
es
la
que
: egla;
po
deci lo
así,
ebuso
de
su
libe ad
;
y
es a
e dad
an
pa en e
á
nues a
yis a
en
oda
la
na u aleza,
la
ol emos
4
halla
has a
en
las
cosas
al
pa ece
dañinas:
Los
animales
de:
apiña
son
necesa ios;
'po =
que
sin
ellos
los
cadá e es,
po
ejemplo,
de
an os
como
pe ecen
en
la
ie a
y
en
las
aguas
,
solo
se i ian
de
in es a nos.
Asi
es
que
en
los
paises
calien es,
en
que
los
e ec os
de
la
co upcion
son
an
ápi-
dos
y
pelig osos,
es
donde
especialmen=
e
mul iplicó
la
na u aleza
4
las
bes ias
ca nice as.
Pocos
animales
mue en
de
ye=
jez
;
y
aun
quizá
solo
al
homb e
se
le
La
concedido
pasa
la
ca e a
en e a
de
la
yiz
da,
po que
únicamen e
á
él
es
ú il
la
e=
jez
en
bene icio
de
sus
semejan es:
mas
en
a
E
La
zo a;
,
1
O
NUEVE,
los
animales
se ia
una
ca ga
de
que
los
li-
*be a ian-los
mas
e oces.
Po -
o a
pa e,
si
sus
Eon:
no
ayjesen
obs áculos,
se
mul iplica ian
an o
que
no
bas a ia
el
globo
pa a
su
subsis encia
;
y
la
conse a-
cion
de
los
indi iduos
aca ea ia
la
des-
uccion
de
muchas
especies.
Todo
cuan-
lo.
nace
debe
mo i ;
pe o
condenando
á
mue e
la
na u aleza
4,
Los
b u os,
les
qui-
ó
lo
que
pudie a
hace les
c uel
aquel
ins-
lan e;
es
deci ,
su
p e ision.
+El
lobo
es
uno
de
los
animales
mas
e-
mibles
de
nues as
egiones,
y
cuyo
ape-
i o.
4
Ja
ca ne..es
mas
ehemen e.
Mas
aúnquel
con:
es a
p opension
ha
ecibido
los.
medios
de
sa is ace la,
no:
obs an e
mue e
muchas
e esude
hamb e;
po que
habiéndole
el
homb e
decla ado
gue a,
y
aun
p osc i ole
,
o eciendo
p emio
po
su
cabeza
(*),
le
p ecisa
á
hui ,
y
4
pe -
manece
en
Jos
a
donde
única-
men e
encuen a
algunos
¡animales
sil ess
es,
que
se
le
escapan
po
la
elocidad
de
su
ca e a,
y
á
los,cuales
no
puede
SO =
p ende
sino
po
casualidad,
0
4
ue za
de
paciencia.
Ellobo,
na u almen e
pol on
y
g o-
se o,
iene
á
se
ingenioso
po
da,
y
a e ido
po
p ecision.
Acosado
del
(*)
En
odas
las
naciones
de
Eu opa
se
han
es ableci-
do
ba idas
y
consignado
p emios
pa a
es e miba
los
lo=
bos;
y
en
Espeña1
se
pagan
de
los
caudales
públicos
ocho
ducados
po
cada
lobo,
diez
y
scis
po
unu
loba,
ein e
y
cua o
si
sela
coge
eneamada,
y
cua es
po
un
lubezno,
DE
MAYO.
45
hamb e
a os a
los
pelig os,
acome e
4
los
animales
que
es án
bajo
la
cus odia
del
homb e,
y
con
especialidad
a
los
que
puede
lleya se
acilinen e,
como
co de os,
pe illos
y
cab i os;
y
cuando
le
sale
bien
es a
a e la,
epi e
con
ecuencia
los
ásal.
os,
has a
que,
he ido
0
ahuyen ado,
y
mal a ado
po
los
homb es
y
pe os,
se
ocul a
cuan o
puede
de
la
luz.
En onces
se
e i a
de
dia
4
su
ue e:
solo
sale
po
la
noche,
eco e
los
campos,
gi a
al
e=
dedo
de
las
poBlaciones,
oba
lós
anima-
les
abandonados,
acome e
á
los
ap iscos,
esca a
la
ie a
bajo
de
sus
pue as,
en a
u ioso,
y
hacé
una
gene al
ca nicé ia
an-
es
de
escoge
y
a eba a
la
p esa.
Si'se
le
us an
es as
en a i as,
se
uel e
á
lo
in e io
de
los
bosques,
se
dedica
á
ca=
za ,
busca,
sigue
el
as o,
y
pe sigue
los
animales
silyes és
cón
la
espe anza
de
que
o o
lobo
pod á
de ene los,
ap esa !
los
en
su
uga,
y
que
des
jues
en a á
la
pa e
de
los
delos!
¿n
in,
cuando'
la
necesidad
es
es ema,
se
espone
á
odo,
acome e
á
las
muge es
y
niños,
se
i a
aun
a
eces
á
los
homb es,
y
es os
escesos
iolen os,
e minan
o dina iamén e
en
la
abia
y
lá
mue e.
Es
an
enemigo
de
oda
sociedad,
que
ni
aun
con
los
de
su
misma
especie
se
acompaña,
á
no
se
que
medie
alguna
emp esa
ma cial,
que
se
hace
con
g an
es uendo
y
ho ibles
abullidos,
y
que
deno a
un
p oyec o
de
acome e
algun

46
¿NU
EV
E
animal
co pulen o,
como
un
cie o
ú
u
buey,..0
pa a;
acaba
con
algun
emible
mas in:
onelbid
su
espedicion
mili a ,
se
sepa an
y
uelyen
en
silencio
a
su
e i o...
E
¿Lo
que
hace
el
lobo
po
la
ue za,
lo
emp ende
la
zo a
po
sagacidad,
y:
e-
cuen emen e
con
mejo
éxi o.
Sin
me e =
se
con
los
pe os
ni
con
los
pas o es,
sín
acome e
álos
ganados,
ni
a as a
cadá-
ye es,
es á
mas
segu a
de
su
subsis encia.
Se
yale
mas
del
a did
que
de
la
ue za,
y
pa ece
que
iene
den o
de
si
misma
os
dos
sus
ecu sos.
Tan
as u a
como
ci cuns-
pec a,
ingeniosa
y
p uden e,
has a
usa
al
pa ece
e
paciencia,
yaa
de
conduc a,
y
a iende
con
suma
yi
ilancia
4
su
conse -
yacion.
Aunque
an
in a igable,
y
aun
mas
lige a
que:el
lobo,
no
se
ia
en e amen e
de
la
yelocidad
de
su
ca e a,
an es
bien
p o ee
4
su
segu idad,
ab icándose
un
asilo
sub e áneo,
al
cual
se
e i a
en
los
pelig os
u gen es,
y
donde
seses ablece
y
c ia
4
sus
hijos;
pues
no
es
animal
a-
gamundo,
sino
domiciliado.
E
La
zo a
es á
do ada
de
un
sen imien-
o.supe io ,
y
de
odo
saca
u ilidad.
Aló.
*
jase
en
las
o illas
de
los
bosques,
á
dis>
ancia
¡p opo cionada
de
las
case ias;
oys
el
can o
de
los
gallos,
y
el
g i o
de
las
a es;
a
opo unamen e
de
la
ocasion,
ocul a
su
designio
y
sú
ma cha,
se
desliza,
se
a as a,
Mega,
y
a a
yez
hace
en
ano
sus
en a i as.
Si
puede
sal-
DE
MAYO,
47
a
las
ce cas,
6
in oduci se
po
debajo,
no
pie de
un
momen o:
ma a
odo
cuan-
o
encuen a
en
el
co al,
se
e i a
luego
dies amen e
leyándose
alguna
p esa
,
la
cual
ocul a
en e
el
musgo,
0
conduce
á
su
mad igue a:
uelye
poco
despues
en
busca
de
o a,
y
se
la
le a
y
esconde
en
di e en e
pa age
;
epi e
la
misma
ope a
cion
a ias
eces,
has a
que
el
dia,
0
el
uido
en
la
casa,
la
ad ie e
que
con ie-
ne
e i a se,
y
no
ol e
mas.
La
p opia
maniob a
ejecu a
en
las
ampas
,
lazos
y
»
ya e as
con
que
se
cazan
los
zo zales.
y
las
chochas
:
se
an icipa
al
cazado ,
acu
¡en
do
muy
de
mañana
,
y
po
lo.comun
mas
de
una
ez
al
dia,
á
isi a
los
lazos
y
la
liga:
se
lleya
sucesi amen e
los
pája os
que
han
caido,
los
deposi a;
en
dis in os
luga es
,
y
sabe
muy
bien
halla los
cuan.
do
iene
hamb e.
Pe sigue
á
los
leb a illos
en
campo
aso;
suele
coge
las
lieb es
en
la
cama;
desen ie a
los
gazapos
en
los
s0=
os;
descub e
los
nidos
de
.
pe dices
y
codo nices,
y
so p ende
á
la
mad e
en
los
hue os:
ambien
acome e
á
las
colme-=
nas,
«pues
es
muy
golosa
de
miel.
Ásal a-
da
po
las
abejas,
de
las
que
al
ins an e
qe
cubie a,
se
e i a
á
algunos
pasos
de
dis ancia,
e uélease
pa a
aplas a las,
y
epi e
an as
eces
sus
in asiones,
que
obliga
á
es e
pequeño
y
labo ioso
pueblo
d
abandona
A
u o
de
sus
penosas
y
la =
gas
aenas.
En
in,
pa a
complemen o
de
sus
a dides,
cuando
la
zo a
ad ie e
que
48
DIEZ
han
descubie o
su
gua ida,
y
que
en
su
ausencia
han
inquic ado
á
los
zo illos,
los
“ a
anspo ando
uno
á
uno
4
O o
asilo
di e en e.
DIEZ
DE
MAYO.
Os ia
als
ca mi e os
de
olas
1eg
ones
el
leon
En
los
paises
calien es
los
animales
e -
es es
son
mas
g andes
y
ue es
que
en
los
climas
ios
0
em:
lados,
y
ambien
mas
osados
y
e oces,
le
mane a
que
o-
das
sus
cualidades
na u ales
pa ece
pa i
cipan
del
a do
del
clima.
El
leon
,
haci-
do
bajo
el
sol
a dien e
de
A ica,
9
de
la
India,
es
el
mas
ue e,
ie o
y
e ible
de
odos;
y
nues os
lobos,
y
demas
ani-
males
ca nice os,
lejos
de
se
sus
i ales,
apenas
me ece ian
se
p o eedo es
su=
yos
(*).
(')
Hay
una
especie
de
lince,
Hamado
ca acal,
que
se
ap o echa
de
los
elie es
de
la
mesa
del
leon
>
y
suele
acompaña le
muy
de
ce ca,
pues
como
sube
lige amen e
á
los
á boles,
no
eme
su
cóle a,
po que
m0
puedo
se-
gui le
4
ellos
como
la
pan e a.
Po
es as
azones
han
di-
cho
que
el
ca acal
e a
la
guia
ó
el
p o eedo
del
leon,
y
que
es e,
cuyo
ol a o
no
es
muy
ino,
se
si e
de
él
pa-
a
en ea
desde
lejos
4
los
o os
animales,
cuyos
despo-
jos
pa en
despues
en e
sí.
El
ca acal
es
comun
en
Be -
be ía,
en
A abia
y
en
odos
los
paises
en
donde
habi a
el
leon,
la
pan e a
y
la
onza:
se
alimen a
como
ellos-de
P esa
,
pe o
como
es
mas
pequeño
y
mucho
mas
débil
,
le
es
mas
di icil
p oycc á
su
subsis encia,
y
uo
iene,
po
AO
49
El
leon,
cogido
cacho o
y
c iado
en-
e
animales”
domés icos,
'se”
acos umb a
£
«q.
.
o.
no.
.
con
acilidad
á
i i
y
aun
á
juga
imo-
cen emen e
'con'
elos.
Es
apacible
“y.
aun
ca iñoso
pa a
con'
sus
dueños;
especial-
men e
'en
la
p ime a
edad;
y
si
en
“oca-
siones
mues a
algo
su
ie éza
na u al,
a a
ez
la
emplea
con a
los
que
le
han
hecho
algun
bien.
Pe o'
como.
sus
móyi-
mien os
son:muy
impel uosós,
y
sus
ape-
i os
yel emen isimos,
no
es
de
p ésumi
que
las
imp esiones
de
la
educacion
pue=
dan
siemp e
con a es a los;
po
lo
cual
se ia
pelig oso
deja le
padece
hamb e
po
mucho
iempo,
0)
exaspe a le
a o =
men éndole
sin
mo i o,
pues
ademas
de,
i i a se
del
mal
a o,
conse a
su
me-
mo ia
y
pa ece
que
medi a
la
engan-
za;
mas
su
cóle a
es
noble,
su
alo
Sid
ánimo
y
su
indole
mi
Po caa
Se
le
ha'
is o
a ias
eces
desdeña se
de
enemi-
gos
débiles,
desp ecia
susjiinsul os,
y
pe -
dona les
sus
libe ades
o ensi as.
Réduci-
deci lo
así,
mas
que
lo
que
sob a
4
los
o os.
Es
del
ama-
ño
de
la
zo a,
pe o
mucho
mas
[c oz
y
mas
ue e.
Se
le
ha
is o
embes i ,
despodaza
y
ma a
en
pocos
ins an es
4
ma
pe o
bas an e
g ande,
que
peleando
en
de ensa
de
su
ida
se
de endía
zon
odas
sus
ue zas.
No
se
dome
s l-
a
sino
con
mucha
di icul ad:
mas
cuando
le
cogen
jó en,
y
le
c ían
con
cuidado
,
se
le
puede
ades a
pa a
la
caza,
á
la
cual
na u almen e
es
inclinado
,
y
caza
bien
,
siemp e
que
se
enga
cl
cuidado
de
echa le
á
animales
que
le
sean
EUS IC es,
y
que
ño
puedan
esis i le,
po que
de
o a
us e
se
a ed a
y
ehusa
se i
cuando
hay
pelig o.,
Ln
la
India
se
si en
de
él
pa a
caza
lieb es,
conejos
y
aun
a es
g andes,
4
las
cuales
so p eude
,
y
coge
con
singula
des eza.
Compendio
de
Bu on
aducido
po
el
Seño
Es-
ala
omo
8.9
pág:
164
4
06.
í
E
'
3
56
ON:C
E
esis e
cuando
es
asal ada,
y
en onces
as
ban
es os
dos;c ueles
animales
los
mas
sa -
g ien os
comba es.
La
pan e a
iene
las
psobiedados
del
ig e;
su
abia
consis e
en'
bebe
sang e,
sin
sacia se
jamas
de
ella
su
u o :
acome e
a
odos
los
anima=
les,
esecp uando'al
leon,
y
iun a
de
ellos.
Sumamen e
eloz
en
la
ca e a
los
sob epuja
á
odos
en
lige eza;
sus
moyi=
mien os
son
an
lexibles
y
súbi os,
que
es
di icil
se
le
escape
ningun
animal.
No
la
de ienen
los
ma o ales,
los
osos,
niaun
lus.
mios
poco
anchos:
odo
lo
supe a;
y
si
el
animal
que
pe sigue
se
sal a
en
algun
a bol;
epa
an
p on o
como
él,
á
pesa
del
y
lúmen:
de
su
cue po.
Po
es e
me-
dio.
decla a
gue aá
Jos
habi an es
de
la
ie a.
y
del
ai e.
El
ayecilla
que
po
de
masiado
ie na
no
puede
escapa se
de
su
nidó,
aunque
colocada
en
la
cima
del
á -
bol
mas
ele ado,
iene
á
se
p esa
de
la
c uel
pan e a.
Tiene
los
pies
a mados
de
uñas
ho gas,
du as:
y
pun iagudas,
y
las
quijadas
e ibles
y
gua necidas
de
dien=
es
agudos,
ue es
y
nume osos.
En
su
semblan e
se
lee
la
sed
de
sang e,
y
cu
sus
ojos
siemp e
cen ellean es
b illa
la
cúle a
y
la
abia.
Cuando
ol idándonós
de
su
e ocidad,
ijamos
la
a encion
en
la
he .
mosa
piel
con
que
la
ha
ado nado
la:
na-
u aleza,
hallamos
que
hay
pocos
anima-
les
es idos
an
elegan emen e.
Su
pelo
es
ino,
liso
y
co o;
la
piel
de
colo
leona-
do
mas
0
menos
obscu o,
semb ada
de

DE
MAYO.
57
manchas
neg as,
edondeadas
en
o ma
de
anillos
6
eunidas
en
igu a
de
osas,
o ece
un
conjun o
an
apacible
y
g acio=
so
á
la
is a,
que
hace
un
singula
con as-
e
con
la
ie eza
del
animal
que
a a ia.
Lagonza
es
mucho
mas
pequeña
que
la
pan e a;
y
no
obs an e
de
que
su
cue po
solo
es
de
unos
es
pies
y
medio
de
la =
go,
la
cola
iene
has a
es
pies,
y
d
e=
ces
mas.
Se
la
domes ica
ácilmen e,
y
se
la
adies a
á
caza ,
si iéndose
de
ella
/á
es e
e ec o
en
Pe sia,
y
en
o as
a ias
p o incias
del
Asia,
en
las
que
hay
onzas
an
pequeñas,
que
un
gine e
puede
lle-
a las
á
la
g upa,
y
en
que
son
an
man=
sas
«que
se
dejan
oca
y
aca icia
del
homb e.
En
el
leopa do,
que
es
algo
mayo
que
la
onza,
y
iene
cua o
pies
de
la go
en
su
cue po,
y
dos
pies
9
dos
y
medio
en
la
cola,
se
halla
la
misma
indie
y
p o-
piedades
que
en
la
pan e a,
y
pa ece
que
no
han
llegado
4
domes ica le
como,
á
la
onza,
ni
que
los
neg os
del
Senegal
4
de
Guinea,
donde
es
muy
comun,
se
hayan
se ido
nunca
de
él
pa a
caza .
Es os
es
animales,
po
lo
comun,
gus an
de
i i
en
las
sel as
mas
in in=
cadas
y
espesas,
ecuen an
á
menudo
las
o illas
de
los
ios
y
las
ce canias
de
las
habi aciónes
aisladas,
y
p ocu an
so p en-
de
los
animales
domés icos
y
las
bes ias
sal ages
que
acuden
á
bebe .
Ra a
ez
se
¿ i an
a
los
homb es,
aun
siendo
p o oca-
3:
58
ONCE
dos:
epan
con
acilidad
á
los.
á boles,
y
en
ellos
pe siguen
4
los
ga os
mon eses,
y
o os
animales
que
no
pueden
esca-
-pá seles.
;
.
ys
¡Qué
ie a
se á
aquella
que
si e
de
habi acion,á
unos
i ien es
an
sedien os
de.
ca ne
y
sang e
|
“P anspo ómonos
con
la
imaginacion
á
los
bosques
del
A ica,
en
los
cuales
es ableció
cl
leon-su
despó-
« ico
impe io
desde
la
p ime a
edad
del
mundo.
Cuando
la
noche
lo
ha
cubie o
odo
con
el
elo
de
su
obscu idad,
in-
e umpen
el
anquilo
silencio
que
la
acompaña
los
ho ibles
ugidos
de
es os
e oces
animales.
Los
chacales,
que
po
su
indole
pa ceen
se
un
medio
en e.
el
lobo
y
el
pe o,
y
cuya
igu a
se.aseme-
ja
en
gene al
á
la
de
la
zo a,
g i an
en
opas
nume osas;
los
lobos
ahullan
á
lo
lejos,
y. odo
se
educe
á
una
con usion
y
g i e ia
que
es
di icil
dis ingui .
Mas
ape-
nas
se
deja
gi
el
eco
del
e oz
ugido
del
ey
de
los
animales,
cuando
odos
los
de-
mas
quedan
en
silencio:
la
oz
sola
del
leon
es
la
que
esuena
en
es os
as os
de=
sie os,
y
ha e
calla
¿ odos
los
habi an=
es
de
las
selyas,
que
so p endidos
de
es-
pan o,
eme ian
los
descub iese
su
oz,
y
les
a ajese
un
enemigo
con
quien
O)
osan
comba i ,
sin
emba go
de
la
esp e=
si a
señal
con
que
4
odos
los
p o oca
y
desa ía.
No
hay
uno
que
no
le
ema
y
que
no.se
aleje
de
su
p esencia.
Es as
sang ien as
escenas
inspi an
sin
DE
MAYO.
e)
duda
e o
en
el
alma;
y
no
obs an e
aun
así
debemos
endi
nues o
homena-
ge
á
la
P o idencia
en
la
c eacion
de
es-
os
se es
des uc o es.
Po que
si
bien
c ió
cie os
animales
pa a
i i
ce ca
de
noso os
y
pa a
se i nos,
ambien
o mó
o os
pa a
pobla
los
c
y
los
desie =
os,
pa a
anima
oda
la
na u aleza
,
y
pa a
eje cicio
y
cas igo
de
los
mo ales,
cuando
llegan
a
p e a ica
y
pe e i se.
Si
se
hace
admi a
en
la
docilidad
que
imp ime
en
los
animales
que
i en
pa a
u ilidad
y
ausilio
del
homb e;
no
se
deja
conoce
menos
su“a encion
en
conse a
odos
esos
animales
silyes es,
que
sus en=
a
en
los
mon es
y
soledades,
sin
cabañas,
sin
pas o es,
sin
almacenes,
sin
soco o,
alguno
de
pa e
del
homb e,
ó
po
de=
ci lo
mejo ,
á
pesa
de
los
es ue zos
que
hacen
los
mo ales
po
des ui los:
y
sin
emba ga
es án
p o is os
de
odo,
son
mas
lige os
en
la
ca e a,
mas
ue es,
de
un
pelo
mas
sua e,
de
un
ai e
mas
is oso
que
el
mayo
núme o
de
los
animales
que
e-
nemos
á
nues o
cuidado.
Las
as as
selyas
que
si yen
de
asilo
á
los
animales
e oces,
son
como
unas
ma-
au ac u as
donde
se
ab ican
pa a
el
hom-
b e
los
mas
bellos
o os
de
pieles,
y
don-
de
se
pe eccionan,
sin
que
le
cues e
el
meno
abajo.
La
piel
de
muchos
de
los
animales
de
que
hemos
hablado
es
p e-
ciosa.
Puede
sucede
po
o a
pa e
que
los
animales
ú iles
se
mul ipliquen
dema-
60
DOCE
siado;
que
su
núme o
esceda
ó
á
nues as
necesidades
d
4
la
can idad
de
i e es
des inados
pa a
alimen a los.
Puede
am-
bien
acaece
que
los
que
nos
si en
in i-
cionen
el
ai e,
po
no
en e a los
cuando
muc en.
Pe o
odo
es á
p e is o;
pues
en
los
bosques
,
bajo
de
ie a
y
en
el
agua
se
encuen an
animales
ca ni o os,
siem-
p e
p on os
á
p eca e
odos
es os
incon=
yenien es;
y
ienen
á
se
como
unas
cloa-
cas
i as,
unos
sepulc os
animados,
que
an
á
busca
y
engulli
cuan o
nos
es
pe =
nicioso
4
supé luo.
El
C iado
que
dió
unas
inclinaciones
an
sanguina ias
á
es os
animales,
p e ió
muy
bien
que
sus
se =
icios
sob epuja ian
á
yeces
nues os
de-
seos;
mas
a
igualmen e
que
jamas
es-
cede ian
nues as
necesidades:
po que
el
homb e
no
necesi a
menos
se
adye ido
o
das igado,
que
se
se ido.
Ala
e dad,
siemp e
le
iene
mas
cuen a
se
labo ioso,
cau o
y
igilan e,
po
emo
de
se
so =
p endido,
que
sume gi se
po
demasiado
segu o,
en
la
inu ilidad
d
en
una
ociosa
indolencia.
DOCE
DE
MAYO.
Los
MOROS,
el
o a
-ula g.
Les e
que
es amos
conside ando
el
ei-
mo
animado
de
la
na u aleza,
la
yemos
subi
insensiblemen e
á
la
pe eccion
de
la
o ganizacion
animal.
La
de
los
cuad ú=
DE
MÁYO.
6 k
edos
pa ece
eleya se
en
muchas
pa es
á
l
del
homb e;
mas
con
odo,
¡cuan
in=
menso
no
es
el
in e alo
que
aun
sepa a
es as
dos
clases!
¿cuales
se án
los
g ados
po
donde
llegue
a
él
la
na u aleza?
¿Co-
mo
aplana á
el
hocico
imp imiéndole
ac=
ciones
de
os o
humano?
¿De
qué
modo
ende eza á.
esa
cabeza
ibid
ácia
la
ie a?
¿Con
qué
medios
ans o ma á
esas
pa as
en
b azos
lexibles,
aquellos
pies
en-
co adus
en
manos
dóciles
y
dies as?
¿De
qué
sue e
en
in
ensancha á
ese
pecho
an-
os o,
y
coloca á
en
él
mamilas,
dándolas
a
edondez
co espondien e?
El
mono
es
ese
bosquejo
del
homb e,
diseño
g ose o,
e a o
pspe ieaias
pe o
sin
emba go
pa ecido
singula men e
en
la
especie
supe io
y
p incipal,
el
que
se
ase-
meja
an o
al
homb e,
que
ha
ecibido
de
él
el
nomb e
de
o ang-u ang
,
+0
de
homb e
salyage.
En
e ec o,
¿qué
debemos
pensa
de
un
se
que
no
siendo
p opiamen e
homb e
iene
con
odo
la
alla,
el
po e,
los
miem-
b os
y
la
ue za
de
homb e;
que
anda
siemp e
en
dos
pies,
y
con
la
cabeza
de e-
cha;
que
ca eciendo
en e amen e
de
cola
se
sien a
como
el
homb e;
que
iene
ca =
illos,
cabellos
en
la
cabeza,
pelo
en
la
ba ba,
e dade a
ca a,
manos
y
uñas
pa=
ecidas
a
las
del
homb e;
que
puede
en
in
adqui i
hábi os,
modales,
y
aun
una
especie
de
poli ica,
que
pa ece
no
pudie a
conyeni
mas
que
al
homb e?

62
DOCE,
Conside ado
en
su
in e io
es e
en e:
singula ,
no
se
ap oxima
menos
al
pa ece :
á
la
na u aleza
humana;
y
si
se
eco en
los
p incipales
asgos
de
simili ud
y
dese=
mejanza
que
descub e
en
él
la
ana omia,
nos
espan a á
el
ye
que
las
desemejanzas
sean
an
lige as
y
en
an
co o
núme o,
y
las
simili udes
an
no ables
y
nume osas.
Es e
mono,
el
p incipal
y
mayo
de
o-
dos,
pa ece
pues
posee
odos
los
a ibu=
os
de
la
humanidad,
escep o
el
que
es
la
mas
bella
p e oga i a
del
homb e,
el
que
no
pa e
con
ningun
o o
animal,
y
al
que
debe
su
p eeminencia;
es
deci ,
la
azon
y
la
palab a.
No
obs an e,
odas
las
pa es
asi
in e io es
como
es e io es
del
o ang=
u ang,
ela i as
á
es as
acul ades,
pa e=
cen
an
semejan es
á
las
de
la
especie
hu-
mana,
que
no
pueden
compa a se
sin
ad--
mi acion
y
sin
que
cause
asomb o
,
que
siendo
en
la
apa iencia
absolu amen e
las
mismas
su
con o mación
y
es uc u a,
no
su an
los
p opios
e ec os.
La
lengua
y
o-
dos
los
ó ganos
de
la
oz son
los
mismos
que
en
el
homb e,
y
el
o ang-u ang
no
habla:
el
celeb o
es
de
la
p opia
o ma
y
opo cion;
y
con
odo
a
¿Puede
Panes
una
p ueba
mas
e iden e
de
que
la
ma e ia,
aunque
dci
o ganiza=
da,
es
incapaz
de
pensamien o,
y
de
la
palab á
que
es
su
signo,
á
menos
que
es é
animada
po
un
incipio
supe io ?
Mas
aunque
d
o ang-u ang
no
es
hom-
b e,
ninguno
de
los
se es
e es es
se
le
DE
MAYO.
63
ace ca
mas
que
él.
Vésele
con
asomb o
ocupa
su
luga
en
la
mesa,
sen a se
en-
e
de
con idados,
desdobla
su
se ille=
a,
se i se
del
enedo ,'de
la
cucha a
y
el
cuchillo, pa a
oma
y
incha
los
ó-
zos
que
se
le
ponen
sob e
el
pla o;
echa -
se
él
mismo
de
bebe ,
co esponde
o=
cando
el
yaso
cuando
se
le
b inda,
lim-
la se
los
labios
con
la
se ille a;
ae
á
din
mesa
una
aza
en
su
pla illo,
echa
azu-
ca ,
Mena la
de
é,
deja
que
se
en ie
un
poco
el
lico
an es
de
oma le;
da
en
in
La
mano
4
los
con idados
pa a
sali
4
despedi los
y
pasca se
con
ellos
con
g a=
edad.
No.
queda iamos
menos
so p endidos
al
ye
al
o ang-u ang
acos a se
en
la
ca-
ma
que
él
mismo
ha
hecho,
a a se
un
pañuelo
en
la
cabeza,
eclina la
sob e
la
almohada,
aplica
al
cue po
la
opa,
y
de-
Ja se
sang a
en
sus
en e medades.
Hácese
mencion
de
uno,
que
habiéndole
sang a-
do
po
dos
yeces
en
cie a
indisposicion,
al
halla se
incomodado
mos aba
el
b azo,
como
si
quisiese
da
á
en ende
que
se
le
sang ase
de
nue o
pa a
su
ali io.
El
o ang-u ans
,
como
muy
suscepli-
ble
de
educacion,
lega
á
se
un
buen
c ia-
do,
que
obedece
con
p on i ud
á
cuan o
se
le
manda
po
señas
y
con
la
yoz;
sien=
do
así
que
los
o os
monos
apenas
obede-
cen
sino
á
palos.
Desempeña
con
igual
des-
eza
que
exac i ud
los
di e en es
enca =
gos
que
se
le
hacen;
enjuaga
lós
yasos,
si -
64
DOCE
e
de
bebe ,
da
uel as
al
asado ,
machas
ca
en
el
almi ez,
a
á
busca
agua
á
la
uen e,
llena
su
cán a o,
le
pone
sob e
la:
cabeza
y
le
le a
4
casa.
Es os
animales
i en
en
sociedad
en
los
bosques,
y:son
an
ue es
y
an
ani-
mosos
que
a ojan
de
ellos
á
los
ele an es
á
ga o azos;
y
aun
se
a e en
a
de ende -
se
de
homb es
a mados.
Saben
cons ui =
se
cabañas
de
amas
en e ejidas
y
acomo-
dadas
á
sus
necesidades;
y-cuando
ya
no
hallan
u os
en
las
mon añas
d
bosques)
yan
á
las
ibe as
del
ma
á
busca
unas
0s-
as
muy
g andes,
que
comunmen e
es án
á
la
o illa
con
las
conchas
algo
abie as:
e o
emiendo
que
al
ce a las
con
p on-
i ud
no
le
cojan
la
mano,
ci eunspec o
el
mono,
i a
una
pied a
den o
del
ma isco
que
impidiendo
ap oxima se
las
dos
eon-
chas,
le
pe mi e
come
lib emen e
el
ani-
mal
que
con ienen.
Las
hemb as
ie namen e
adhe idas
á
su
hijuelo
le
lle an
en
los
b azos,
le
dan
de
mama ,
p o een
á
odas
sus
necesida-
des
y
le
de ienden
con
alo .
Algunos
au o es
e ie en
que
se
han
is o
monos
en
Amé ica
ap o echa se
del
uego
que
hacen
los
iage os:
en
los
bos-
ques.
Mas,
sea
de:es o
lo
que
ue e,
lo
cie »
o
es
que
gus an
del
calo ,
y
que- an
á
ca-
len a se
al
pun o
que
los
homb es
dejan
el
uego.
Pe o,
espec o
á
que
ienen
es-
e imen ada
su
u ilidad,
¿cómo
es
que
no
an
conse ado
el
uso
de
él?
Po
ácil
que
DE
MAYO.
65
sea
el
modo
de
man ene
el
uego,
ponien:
do
nueya
leña,
ninguno
se
eleya á
jamas
á
es e
g ado
de.capacidad,
a
lo
menos
sin
que
se.
le
haya
habi uado
á
ello:
“y
es
un
bene icio
pa icula
de
la
P o idencia,
que
a en a
siemp e
dla
segu idad
comun,
ne-
0
á
odos
los
animales
es a
especie
de
a=
dia
na u al.
En
e ec o,
;
qué
de
incen>
dios
imp e islos
é
pil
no
hab ia,
si
es uyiese
el
uego
á
su
disposicion!
Dios
no
quiso
con ia
el
p ime
agen e
de
la
na-
u aleza
sino
al
se
capaz
Be
hace
de
el
el
uso
digno,
po
su
azon...
Llegamos
en
in
al
dominio
del
hom=
b e;
mas
an es
de
en a
en
el
exámen
de
las,
ma a illas
que
nos
o ece
es e
ey
de
la
ie a,
pa a
quien
odo
ue
c iado,
de-
mos
una
ojeada
4
los
se es
conside ados
bas a
aquí;
y
median e
es as
nue as
medi-
aciones
sob e
los
di e sos
enómenos
que
nos
p esen an,
con emplemos
al
Se
ao
able
en
es a
pa e
de
la
c eacion,
donde
se
dejan
e
delineadas
con
an a
mag es=
ad
su
omnipo encia
y
sabidu ia.
TRECE
DE
MAYO.
Helaciones
Y
di e encias
de
los
anales
C dNe
de
Aunque
odas
las
pa es
del
cue po
de
los.
animales
mudan
de
es ado
y
de
o ma
en
el
cu so
de su
ida,
y
aun
se
p oducen.
al-
72
CATORCE
CATORCE
DE
MAYO.
SATA
que
se
ad ie e
e
le
suce
del
eue o
de
Las
anúnales.
La
disposicion
del
cue po
animal
o ece
las
p uebas
mas
cla as
de
la
sabidu ia
di-
ina:
po que
cómo
algunos
animales
de-
¡ben
i i
en
el
ai e
y
o os
en
el
agua,
e a
p eciso
que
su
o ganizacion
es u iese
ap o=
piada
4
su
domicilio
y
4
su
géne o
de
i-
as
y
es o
es
puo ue]men e
Yo
que
dispu-=
so
Dios
con
una
in eligencia
qué
nunca
ad=
mi a emos
bas an e.
3
Todo
en
los
animales
es á
p ecisa="
men e
o denado
omo
lo
exigian
las
nece-
sidades
de
cada
uno,
de
ellos;
de
mane a
que,
po
muy
poco
que
a iase
su
es ue=
u a,
y
Iubie an
ecibido,
po
ejemplo,
la
de
cualquie a
o a
especie,
padece ian
mucho,
.
y
no
pudie an
cumpli
con
sus
des inos.
Las
a es
de
apiña
es án
p o is-
as
de
uñas,
ue es ga as,
y
UN
pico
co -
an e
y
ganchudo,
pa a
que
puedan
asi
y
de ene
mas
ácilmen e
la
p esa.
Las
que
ienen
que
busca
el
alimen o
en
si ios
pan anosos,
e a
menes e
que
uyiesen
un
pico
la go
y
delgado,
y
pie nas
la gas:
las
que
iyen
en
el
agua
necesi aban
ene
la
pa e
in e io
del
cue po
muy
ancha,
pa=

DE
MAYO.
73
a
nada
con
acilidad,
el
cuello
la go
pa-
a
pode
coge
el
sus en o
en
el
ondo
de
las
aguas;
memb anas
en
los
pies
pa a
se -
i se
de
ellas
como
de
emos,
y
Una
espe-
cie
de
acei e
en
las
plumas
pa a
impedi
que
las
pene ase
E
agua.
Los
insec os
que
i en
ambien
de
apiña,
ienen
la
boca
en
o ma
de
pinzas
ó
enazas,
y
á
los
que
se
alimen an
ados
les
dió
la
ma=
u aleza
una
ompa
ó
una
lengua
que
ha=
ce
sus
eces.
4 :
¡Cuán o
no
debemos
admi a nos
al
conside a
la
disposicion
de
los
ó ganos
de
los
animales,
con
elacion
á
sus
di e sos
mo imien os!
¡Qué
mul i ud
de
miem-
b os,
qué
inu a,
qué
lexibilidad;
cuán-
os
calas
y
ne ios,
cuán os
huesos
y
e nillas
no
equie en
unas
Ope aciones
an
ya ias!
Algunos
animales
se
mueyen
len amen e
,
o os
con
lige eza
;
eslos
so-
lo
ienen
dos
pies,
aquellos
mas
;
unos
se
hallan
p o is os
de
alas
y
pies,
o os
ca e-
cen
de
es os
miemb os.
La
len i ud
y
lige-
eza
del
mo imien o
se
egula
siemp e
po
las
necesidades
de
cada
animal.
Los
que
es án
bien
a mados,
y
ienen
bas an e
a-
lo
ue za
y
as ucia
pa a
de ende se
de
Sus
enemigos,
se
mue en
mas
len amen e
que
los
que
se
hallan
p i ados
de
es as
cualidades.
¿Quién
dió
a
las
se pien es
la
acul ad
de
con ae
y
es ende
su
cue po,
de
en osca se
y
de
a oja se
despues
pa a
Pasa
de
un
luga
á
o o,
y
pa a
coge
su
p esa?
¿Quién
hizo
á
los
peces
de
mane a
11.
74
CATORCE
que
po
medio
de
una
ejiga
puedan
á'su.
a bi io
subi
0
baja
en
el
agua?
No
es
menos
ma a illoso
el
a e
que
se
mani ies a
en
la
es uc u a
de
las
a es,
y
pa icula men e
en
la
de
sus
alas.
Su
cue po
no
pudie a
es a
mejo
dispues o
pa a
ola ,
pu que
es
delgado
y
agudo
o
delan e,
y
eng osándose
poco
á
poco
has a
que
adquie e
su
jus o
olúmen,
se
hace
asi
muy
p opio
pa a
hendi
el
ai e,
y
pa a
ab i se
camino
po
es e
elemen o.
Las
plumas,
dispues as
y
colocadas
con
mucho
a e
las
unas
sob e
las
o as,
les
acili an
el
mo imien o
del
cue po,
y
al
mismo
iempo
les
si en
de
ab igo
y
de-
ensa
con a
el
igo
del
io
y
de
la
Hu=
ia.
Aunque
i mes
y
muy
unidas
unas
á
o as,
pueden
con
odo
es ende se,
le-
an a se,
hincha se
y
aumen a
su
olú-
men,
á
medida
que
lo
necesi a
el
aye.
Las
alas
que
son
Me
g andes
ins umen=
os
del
uelo,
se
en
colocadas
en
el
si io
mas
con enien e
y
mas
adecuado
pa a
man ene
el
cue po
en
un
exac o
equili-
b io,
en
medio
del
luido
su il
que
de-
be
a a esa .
Cada
pluma
es
un
p odigio.
El
cañon,
du o
y
hueco
po
la
pa e
im-
e io ,
es
al
p opio
iempo
ue e
y
lige-
o.
La
ba ba
es á
colocada
con
el
ÍA
mas
egula ,
ancha
po
un
lado,
es e-
cha
po
el
o o,
lo
cual
si e
ma a illo-
samen e
al
mo imien o
p og esi o
de
las
a es,
como
ambien
al
ejido
ue e
y
ap e ado
de
las
alas.
Es as
plumas
es án
;
DE
MAYO.
75
siemp e
colocadas
en
al
disposicion
que
co esponde
exac amen e
con
la
longi ud
y
ue za
de
cada
una,
y
las
g uesas
si en.
de
apoyo
á
las
mas
pequeñas.
En
los
hue-
SOS
e
las
alas
hay
a ias
a iculaciones,
po
medio
de
las
cuales
se
cie an
y
ab en
aquellas,
Y
bien
se
mue en
segun
la
ne-
cesidad
lo
exige.
¡
Qué
ue za
an
singu-
la
no
es
necesa ia
en
los
músculos
pec-
o ales,
pa a
p opo ciona
al
a e
la
acul-
ad
de
ompe
el
aj e
con
apidez!
¡Qué
a e
an
incompa able
en
la
cons uccion
de
la
cola,
pa a
que
ayude
al
a e
á
subi
y
baja
en
el
ai e,
€
ALIpióS
el
bamboleo
del
cue po
y
de
las
alas!
¡Cuan
ap opia-
da
no
es
la
disposicion
de
108
pies
y
de
las
pie nas
pa a
unos
mo imien os
an
di-
e sos
|
Ba
algunas
ayes
las
pa as
son
an-
chas,
y
p o is as,
como
ya
hemos
insi-
nuado,
de
memb anas
que
se
es ienden
y
con aen
pa a
pode
nada :
en
o as
son
agudas
Y
Co as
en
la
pun a,
pa a
que
puedan
camina
con
paso
i me,
enca a-
ma se
en
los
á boles,
coge
y
sos ene
su
p esa.
Es as
ienen
las
pie nas
la gas
pa-
a
camina
y
p o undiza
acilmen e
en
las
aguas
y
pan anos,
y
aquellas
mas
co -
as,
pe o
siemp e
con enien es
á
su
mo-=
do
de
i i .
¡Y
qué,
unas
cosas
an
ma ayillosas,
an
egula es,
y
an
admi ablemen e
p o-
po cionadas,
sé án
po
en u a
ob a
del
ciego
acaso
!
¿Cómo
sin
un
designio,
y
un
obje o
de e minado,
pudie an
pone se
en
+
76
QUINCE
mo imien o
en
cada
animal
esa
mul i ud
innume able
de
enas,
de
músculos,
de
a iculaciones,
e.
,
y
que
odas
las
pa =
es,
has a
las
mas
pequeñas,
se
e i iesen
las
unas
á
las
o as,
y
cumpliesen
sus
di-
e en es
unciones
con
una
egula idad
una
a monia
an
pe ec a?
¡Ah!
odo
cuan o
emos
en
la
es uc u a
y
disposi-
cion
del
cue po
de
los
animales,
debe
mo-
e nos
á
pensa
en
el
Au o
de
los
se es,
cuya
sabidu ia
y
bondad
han
colocado
4
an as
c ia u as
p ecisamen e
en
las
ci -
cuns ancias
que
les
son
mas
opo unas.
Si ámonos
pues
de
odos
es os
obje os
pa a
glo i ica le
>
y
busquemos
la
e da-
de a
sabidu ia,
aplicindonos,
4
conoce
mas
y
Mas
á
es e
g an
Dios
que
no
es á
lejos
de
cada
uno
de
noso os,
sino
que
en
él
i imos,
nos
mOyemos
y
somos,
y
ue
se
ha
mos ado
an
magni ico
en
las
ob as
de
sus
anos.
QUINCE
DE
MAYO.
Sos idos
de
Los
animales,
En
odos
los
animales
es án
dispues os
los
ú ganos
de
los
sen idos
de
un
modo
con=
o me
4
su
na u aleza
y
á
su
des ino.
Po
medio
de
ellos
conocen
los
obje os
ya
p ó-
ximos,
ya
dis an es
,
y
sé
ponen
en
es ado
de
p o ee
a
sus
necesidades,
y
de
e i
DEMATO:
77
a
los
pelig os
que
pueden
amenaza les.
Se
llama
ac o
el
sen ido
po
cuyo
me-
dio
llegan
los
animales
á
o ma se
una
idea
de
los
obje os
co pó eos,
luego
que
llegan
á
oca los.
Es e
sen ido,
asi
en
las
bes ias
como
en
los
homb es,
iene
su
asien o
de-
bajo
de
la
piel
6
cu is
es e io ,
cuyas
es-
emidades
es án
llenas
de
una
mul i ud
de
ne ios.
No
puede
de e mina se
con
exac i ud
qué
mu aciones
espe imen a
el
ac o
en
la
mayo
pa e
de
los
animales.
Tambien
se
igno a
si
los
insec os
gozan
de
O as
sensaciones,
y
si
sus
en enas
son
el
ó gano
de
un
sen ido'análogo,
pe o
desco-
nocido
pa a
noso os,
y
de
que
ca ecemos
en e amen e.
Las
ayes,
los
peces,
las
se -
pien es
,
y
algunos
o os
animales,
pa e-
ce
qEe
no
ienen
el
sen ido
del
ac o.
os
ó ganos
del
gus o
son
p incipal-
men e
la
len
gua
y
el
palada ,
que
Eb
las
imp esiones
de
los
sabo es:
mas
los
pe-
zoncillos
ne iosos
son
sus
inmedia os
ins-
umen os
,
como
lo
son
del
ac o:
así
pues
hay
mucha
analogía
en e
es os
dos
sen-
lidos..
El
o/ a o
iene
po
ó gano
la
memb a-
ha
que
cub e
la
na iz.
Po
los
ne ios
que
hay
en
aquella
pe cibe
'el
animal
las
ass
odo i e as
que
nadan
en
el
aj e.
os
animales
que
necesi an
un
ol a o
mas
ino
y
mas
su il,
ienen
ambien
mas
pe -
ec o
es e
a
Los
gusanos
pa ece
que
es an
p i ados
de
él
en e amen e,
y
aun
quiza
los
peces
y
los
insec os,
á
menos

78
QUINCE
que
en
es os
úl imos
sus
en enas
no
sean
los
ó ganos
del
ol a o.
Po
medio
de
es e
sen ido
hallan
las
bes ias
odo
lo
que
ne-
cesi an
pa a
conse a
su
ida;
y
muchas
ad ie en
cuando
se
ace can
sus
enemigos.
El
oido
comunica
á
los
animales
las
yi-
b aciones
del
ai e,
que
p oducen
el
soni-
do;
pe o
la
es uc u a
de
la
o eja
no
es
la
misma
en
odos
ellos.
Algunos
,
como
el
laga o,
iene
dos
impanos;
o os
ca ecen
de
muchas
pa es
que
hay
en
el
mayo
nú-
me o
de
los
¿ima
Se
c ee
que
las
a es
y
los
peces
no
ienen
la
pa e
Mo ada
ca-
acol
4
labe in o,
y
que
los
insec os
y
los
gusanos
son
absolu amen e
so dos.
¡Con
ué
a i icio
no
es á
adop ado
es e
ó gano
á
las
ci cuns ancias
pa icula es
en
que
se
halla
cada
animal!
En
las
a es
no
iene
pa e
alguna
salida
ácia
ue a;
y
es a
es
la
u ma
mas
p opia
pa a
el
yuelo,
po
no
one
obs áculo
al
mo imien o
p og esi o.
m
los
cuad úpedos
es á
p opo cionada
su
igu a
á
la
pos u a
y
mo imien os
mas
a dios'
de
su
cue po.
Hay
unos
que
ie-
nen
la:
o eja
ancha,
ec a
y
abie a,
pa a
sen i
mejo
la
p oximidad
del
iesgo;
y
o os
cubie a
,
pa a
es a
al
ab igo
de
los
cue pos
noci os.
Como
una
o eja
p omi-
nen e
emba aza ia
á
los
cuad úpedos
sub-
e áneos
en
su
abajo,
de
S
es
que
en
ellos
es
co a,
escondida
en
la
pa e
pos-
e io
de
la
cabeza,
y
gua necida
de
bue-
nas
de ensas.
En
los
animales
que
oyen
de
al o
abajo
,
como
la
lechuza,
enca amada
DE
MAYO.
79
sob e
un
á bol
y
acechando
su
p esa
si ua-
da
en
la
pa e
in e io ;
en
aquellos
que
descub en
la
suya
de
abajo
a iba,
como
la
zo a
,
que
la
yen
ele ada
delan e
de
sí,
el
d gano
del
oido
es á
dispues o
de
un
modo
con o me
al
des ino
y
necesidades
de
cada
uno
de
ellos.
En
el
cie o,
animal
muy
igilan e,
siemp e
en
escucha,
y
siemp e
eceloso
de
se
pe seguido,
el
conduc o
audi i o
se
halla
gua necido
de
un
ubo
e nilloso
,
di igido
ácia
a as
de
al
mane a
,
que
puede
ecibi
los
soni-
dos
mas
emisos
y
lejanos
que
ienen
de
aquel
lado.
Los
ojos
son
los
ó ganos
de
la
is a,
de
la
que
es án
p i ados
cie os
ep iles.
Los
insec os
po
el
con a io,
ienen
casi
siem-
p e
mas
de
dos:
en
la
mayo
pa e
de
ellos
se
cuen an
á
milla es,
on
po
lo
co-
mun
en
dos
ó bi as.
En
un
esca abajo
se
han
obse ado
seis
mil
escien os
sesen a
EY
dos
ojos;
ca o ce
mil
en
un
ZÁNgano;
diez
y
scis
mil
en
una
mosca,
y
has a
ein a
y
cua o
mil
seiscien os
y
ciucuen-
la
en
una
ma iposa.
El
núme o
y
la
si ua-
cion
de
es os
ojos,
compensa
en
los
insec-
os
la
al a
de
no
pode
mo e los.
Los
pe-
ces
no
ienen
humo
acueo,
pe o
su
c is-
alino
es
casi
en e amen e
edondo,
¡Qué
sabidu ía,
qué
economía
y
qué
a e
an
admi able
no
b illa
en
la
coloca-
cion
y
disposicion
de
los
sen idos
de
los
animales!
Sin
emba go
solo
conocemos
la
Imcno
pa e
de
es e
ma a illoso
mecanis-
s0
DIEZ
Y
SEIS
mo,
y
las
mas.
de
nues as
obse aciones
en
es e
pun o
me ece
menos
el
nomb e
de
descub imien os,
que
el
de
e isimi-
les
conje u as.
Si
nos
lie
dado
conoce
mas
á
ondo
la
es uc u a
in e io
y
el
uso
de
los
sen idos,
¡
qué
as o
campo
de
po -
en os
no
se
o ece ía
á
nues a
admi acion!
“Mas
po
impe ec os
que
sean
los
conoci-
mien os
que
enemos
de
los
animales
,
no
debemos
mi a los
jamas
con
indi e encia:
Ellos
son
pa a
noso os
como
un
espejo
que
nos
p esen a
algunos
asgos
de
la
sa-
bidu ia
y
del
pode
Di ino;
y
en
in
nos
mues an,
aun
mejo
que
las
demas
c ia-
u as,
cuan
g ande
es
en
consejos
y
abun-
dan e
de
sedios
el
Seño
quelos
ha
c iado.
DIEZ
Y
SEIS
DE
MAYO.
Gos
de
los
anúnalos,
El
ó gano
de
la
is a
es
la
ob a
maes a
dela
o ganizacion
animal;
y
la
simple
con-
side acion
de
los
ojos
de
a ias
especies
de
animales
bas a
pa a
con ence nos
de
la
sabidu ia
de
Dios
en
la
es uc u a
del
cue -
po
de
sus
c ia u as.
No
les
ha
comunicado
á
odas
de
un
mismo
modo
el
sen ido
de
“la
yis a,
sino
que
ha
di e si icado
los
Ó =
nos
segun
con enia
á
cada
especie.
Re-
He bncaes
sob e
es e
obje o
an
in e e=
san e
,
i memen e
pe suadidos
4
que
en
DE
MAYO
Sl
es a
medi acion
halla emos
uno
de
los
pla-
ce es
mas
nobles
de
que
es
suscep ible
nues a
alma.
La
mayo
pa e
de
los
ojos
de
los
ani-
males
con ienen
en
pa ece
edondos,
mas:
aun
en
es a
igu a
no
deja
de
habe
g an-
de
di e encia.
Su
si uacion
ce ca
Aa
b o,
pa e
la
mas
sensible
del
cue po
y
el
asien o
de
odas
las
sensaciones
,
es á
suje a
á
muchas
ya iedades.
El
homb e,
y
los
mas
de
los
cuad úpedos
,
ienen
“seis
músculos
en
cada
ojo
des inados
á
da le
mo imien o
,
y
la
posicion
de
los
ojos
es
al,
que
pueden
mi a
de echo
ácia
delan-
e,
y
ab aza
casi
media
es e a;
pe o
los
SE
los
bueyes,
las
o ejas,
los
pue -
cos
,
y
el
mayo
núme o
de
los
cuad úpe-
dos,
ienen
ademas
un
sép imo
músculo
po a
suspende
y
de ene
elolobo
del
ojo;
o
cual
les
es
necesa io,
po que
su
cabe-
za
y
ojos
se
hallan
inclinados
ácia
la
ie -
a
pa a
busca
en
ella
el
alimen o.
El
glo-
bo
del
ojo
es á
á
cubie o
de
las
inju ias
de
los
cue pos
es e io es,
median e
su
Si-
Tuacion
ld
ó bi a,
y
los
dos
pá pados.
Es os
son
mo ibles;
pe o
el
supe io
lo
es
mas
que
el
in e io ,
escep uando
algunos
animales
que
ienen
la
cabeza
baja,
igual
Mmen e
que
las
mas
de
las
ayes.
Los
ojos
de
las
anas
se
di e encian
de
los
de
los
cuad úpedos
po
una
memb a=
na
anspa en e,
aunque
de
un
ejido
bas-
an e
espeso.
Es a
especie
de
elo
de ien»
de
el
O gano
y
le
e:
los
pelig os
88
DIEZ
Y
SIETE
,
i o.
En
menos
de
una
ho a
llega on
o os
“sesen a
bui es
de
odos
los
pun os
del
cie-
lo,
algunos
de
la
pa e
del
ho izon e,
y
los
mas
de
las
egiones
supe io es,
donde
pocos
minu os
an es
nada
se
pe cibia.
T anspo émonos
á
la
Si ia.
La
si ua
cion
de
Alepo,
que
hace
se
dis inga
de
lejos,
a ae
alli
una
mul i ud
de
pája os,
y
o ece
á
los
cu iosos
una
di e sion
muy
singula .
Los
que
suben
despues
de
co-
me
á
las
azo eas
,
hacen.
el
ademan
de
i a
pedazos
de-pan,
y
al
pun o
se
en
do
de
nume osas
ellas
de
a es,
sin
emba go
que
un
momen o
an es
no
pudiesen
cabe
una
sola.
Las
a es
se
cie nen
habi ualmen e
en
lo
al u
de
la
a -
mós e a
,
y
se
p ecipi an
al
ins an e
pa a
coge
el
pan,
que
les
echan
los
habi an-
es
po
ec eo.
Es
bas an e
comun
en
los
al ededo es
de
Alepo
e
á
las
a es
de
apiña
lanza se
sob e
la
caza
ecien
mue -
a,
y
po
consiguien e
an es
que
enga
iempo
de
co ompe se;
lo
cual
pa ece
es-
clui
has a
la
posibilidad
de
la
di eccion
po
el
ol a o,
y
da
ma gen
pa a
c ee
que
su
yis a
es
pe spicacisima
:
de
aquí
naee
que
descub e
los
obje os
con
la
mayo
dis.
incion
,
y
á
dis ancias
mucho
mas
consi-
de ables
que
los
demas
se es
i ien es.
Y
ála
e dad,
des inados
los
anima=
les
e es es
á
subsis i
sob e
la
supe icie
dela
ie a,
no
necesi aban
ene
an
ague
da
la
is a;
pe o
po que
los
mas,
pa a
bus-
ca
el
alimen o,
y
e i a
sus
enemigos,
lo

DE
MAYO.
89
pasa ian
muy
mal
sin
un
ol a o
delicado
un
oido
su il,
los
do ó
el
C iado
de
es os
sen idos.
Po
el
con a io,
las
a es,
naci-
das
pa a
eco e
los
ai es
y
emp ende
con
ecuencia
iages
pasmosos
,
podian
ca ece
sin
incon enien e
de
la
g an
deli-
cadeza
de
aquellos
AS
y
como
su
gé-
ne o
de
yida
exigía
la
is a
mas
la ga
y
pe spicaz,
se
la
concedió
su
Au o .
Po
o
comun
les
e a
ambien
necesa io.
que
iesen
desde
muy
ce ca,
y
la
es emada
lexibilidad
de
es e
ó gano
sa is ace
com-
ple amen e
á
es a
nue a
ci cuns ancia.
Asi
es
como
se
mani ies a
en
odas
pa es
el
sabio
dominado
de
los
se es:
do
E
uno
que
no
enga
los,
d ganos
indispensables
pa a
su
conse acion;.
y
po
un
mecanis-
mo,
del
cual
solo
Dios
puede
se
el
au o ,
eunió,
cuando
lo
juzgó
á
p opósi o
pa a
el
log o
de
sus
designios,
medios
en
la
apa iencia
los
mas
con a ios.
DIEZ
Y
OCHO
DE
MAYO.
VUe idos
de
las
aniúnalo.
E,
sin
duda
un
e ec o
de
la
a encion
de-
cidida
y
ma a illosa
de
la
P oyidencia
el
que
odos
los
animales
es én
na u almen e
p o is os
del
es ido
mas
adecuado
al
ele-
men o
en
que
habi an,
y
á
su
modo
de
i-
i .
Unos
se
yen
cubie os
de
pelo,
o os
90
DIEZ
Y
OCHO
de
plumas;
muchos
de
escamas,
y
aun
mas
quizá,
de
conchas.
Es a
a iedad
nos
anuncia
el
g ande
y
sábio
a í ice
que
p epa ó
los
es idos
delos
animales;
pues
no
solo
con ienen
en
gene al
á
las
di e en es
especies,
sino
que
es án
ap opiados
á
cada
miemb o
de
los
in-
di iduos.
El
pelo
e a
el
es ido
mas
adap-
ado
á
los
cuad úpedos;
y
dándosele
la
na-
u aleza
,
o mó
Le
al
sue e
el
ejido
de
su
piel,
que
pueden
sin
pe juicio
echa se
en
ie a,
haga
el
iempo
que
hicie e,
y
emplea se
en
se icio
del
homb e,
La
piel
uesa
de
algunos
animales,
no
solo
los
lib a
de
la
humedad
y
del
io,
mas
les
si ye
ambien
pa a
cub i
sus
hijos,
y
p o-
po ciona se
una
cama
mas
blanda.
Pa a
las
a es,
las
plumas
e an
el
yes-
ido
mas
cómodo,
po que
ademas
de
li-
b a les
de
las
in empe ies
del
ai e,
se
ha=
lan
dispues as
de
e
mane a
mas
p opia
pa a
a o ece
sus
co e las
al
ayes
de
es e
elemen o.
El
es ido
de
los
ep iles
no
es
menos
con enien e
á
su
géne o
de
ida.
Examíi-
nense,
po
ejemplo,
las
lomb ices:
la
o =
ma
de
su
cue po
se
educe
á
una
cadena
de
anilli os,
y
cada
uno
iene
cie o
núme-
o
de
músculos
po
medio
de
los
cuales
uede
es ende se
y
encoge se
el
animal.
Es os
gusanos
ienen
debajo
de
la
piel
un
jugo
iscoso,
que
anspi a,
y
cuyo
e ec-
o
es
hace
el
cue po
esbaladizo,
y
po
lo
mismo
mas
adecuado
pa a
ab i se
camino
DE
MAYO.
91
po
debajo
de
ie a.
¿Se ia
pues
con o =
me
á
su
des ino,
es a
cubie os
de
pelo,
plumas
ó
escamas?
La
subs ancia
que
cub e
á
los
anima-
les
acuá icos
,
gua da
ambien
cie a
p o-
po cion
con
el
elemen o
que
habi an,
En
e ec o
no
pudie an
ene
los
peces
o o
es ido
mas
á
p opósi o
que
las
escamas,
euya
igu a,
du eza,
magni ud,
núme o
y
posicion
es án
pe ec amen e
adap adas
a
su
modo
de
i i .
En
cuan o
a
los
c us-
áceos,
la
na u aleza
ha
p o is o
á
su
con-
se acion
de
la
mane a
mas
en ajosa
pa=
a
ellos,
dándoles
conchas
que
les
si en
á
un
mismo
iempo
de
es ido
y
de
o -
aleza.
:
Es a
con eniencia
que
se
ad ie e
en-
e
los
es idos
de
los
animales,
el
luga
de
su
mansion
y
las
di e sas
ci cuns ancias
ue
les
pueden
ocu i ,
es
unasp ueba
e iden e
del
pode
y
de
la
sabidu ia
del
ue
los
o mó.
Si
aleuma
o a
causa
que
Dios
hubiese
dado
á
Los
animales
el
age
que
los
cub e,
es e
se
hubie a
ab icado
casualmen e:
po
an o
odos
end ian
la
misma
o ma
y
se
hubie an
cons uido
del
mismo
modo;
ó
al
menos
se
e ian
algunos
incómodos
y
desp opo cionados.
Mas
al
con a io,
en
odo
se
descub e
la
mayo
exac i ud,
y
una
p ecision
asom-
b osa:
nada
se
no a
supé luo,
nada
de=
ec uoso,
nada
que
no
pueda
su i
sin
censu a
el
mas
igo oso
exámen;
y
lejos
de
pode se
descub i
de ec o
alguno,
el
92
DIEZ
Y
OCHO
meno
peli o,
la
pluma
mas.comun
,
cada
escama,
cualquie a
conchi a,
escede
con
in ini as
en ajas
las
mas
p olijas
imi a=
ciones
del
a e.
Aun
hay
mas:
los
es i-
dos
de
los
animales
no
solo
les
son
ú iles,
sino
que
la
belleza
se
halla
siemp e
eu-
nida
a
la
u ilidad.
Las
bes ias
menos
asea-
das,
y
cuyo
aspec o
es
el
mas
desag ada-
ble,
no
dejan
de
ene
su
pa icula
he -
mos a.
Pe o
sob e
odo
pa ece
se
quiso
dis ingui
el
C iado
con
g an
pa e
de
ayes
é
insec os,
OE
los
ado nos.
Fija
la
is a
en
las
ma iposas,
y
sus
a a-
wios
esci a án
sin
duda
u
admi acion.
Muchas
de
ellas
es án
simplemen e
yes i-
das,
y
es
uni o me
su
colo ;
algunas
se
hallan
ado nadas,
pe o
con
economia;
y
en
in
en
o as
muchas
b illan
los
mas
yi-
os
y
mas
a ios
colo es.
¡Y
cuán o
no
ha
di e si icado
la
na u aleza
el
plumage
de
las
a es!
El
colib i.
es
nna
de
sus
ma-
a illas.
Ese
ojo
b illan e
del
ubi
que
colo ea
su
cuello;
ese
o o
que
b illa
sob e
el
ien e
y
bajo
de
las
alas;
esas
pie nas
e des
cual
una
esme alda;
esos
ples
y
pico
neg os
y
lus osos
como
el
ébano;
el
moñi o
que
ado na
la
cabeza
de
los
ma-
chos,
y
en
donde
se
hallan
odos
los
eo-
lo es
que
he mosean
lo
demas
del
cue -
p0,
pa ecen
euni
en
un
se
an
diminu-
o
oda
la
pompa
y
colo ido
del
a co
is.
Es
imposible
no
econoce
que
ha
mi ado
Dios
igualmen e
en
el
es ido
de
las
ayes
4
su
comodidad,
u ilidad
y
he -
DE
MAYO.
93
mosu a.
Cada
animal
iene
el
que
mas
le
con iene,
y
se ia
impe ec o
si
u iese
o o.
Asi
emos
que
los
animales
del
no -
e
es án
es idos
de
pieles
cubie as
de
pelo
la go
y
espeso,
que
c ece
p ecisa-
men e
en
el
in ie no
y
se
cae
en
e ano:
el
leon
del
A ica,
como
espues o
4
un
calo
sumo,
iene
el
pelo
co o:
al
con-
a io,
el
lobo
de
Sibe ia
es
elludo
has a
los
ojos.
¿Se
necesi a ia
mas
pa a
demos-
a
la
exis encia
de
un
Se
sup emo,
que
á
odos
los
eso os
de
sabidu ia
é
mu e
gencia',
jun a
la
olun ad
de
hace
an
eliz
á
cada
c ia u a,
como
lo
equie e
su
na u aleza
y
su
des ino?
DIEZ
Y
NUEVE
DE
MAYO.
P opagación
de
Los
aninalej.
C eiase
en
o o
iempo
que
los
insec os,
y
aun
algunos
cuad úpedos,
nacian
de
la
co upcion,
sin
media
o os
animales
de
la
misma
especie.
Mas
es a
hipo esi,
que
mani ies amen e
es
con a ia
á
la
azon,
la
desmien en
ambien
las
espe iencias
mas
incon es ables.
Se
sabe
en
el
dia
que
odos
los
animales
ienen
la
acul ad
de
*
p oduci
sus
semejan es,
y
que
es a
p o-
pao
se
hace,
po
lo
comun,
d
po
hue os
ó
po
hijuelos
ya
i os.
Todos
los
animales
con
mamilas
son
i ipa os.
To-

94
DIEZ
Y
NUEVE
4
das
las
a es
son
O ípa as;
pe o
pa a
que
sus
hueyos
si yan
4
la
p opagación
de
la
especie
es
menes e
que
sean
ecundados.
En
los
mas
de
los
animales,
los
p ocedi-
mien os
ela i os
al
obje o
o
son
los
mismos:
los
peces
pa ece:
que
es án
es-
cep uados
de
es a
egla,
pues
los
ma-
chos
ecundan
los
hue os
de amando
su
leche
sob e
ellos.
Lospeces
son
los
anima-
les
que
mas
se
mul iplican.
Cuando
se
conside an
an os
UE
de
a enques
cómo
se
pescan
anualmen e,
desde
las
cos as
de
No uega
has a
las
de
F ancia,
y
la
inmensa
can idad
que
deyo an
los
habi an es
de
los
ma es,
causa ia
admi a-
cion
que
aun
no
se
hubiese
ago ado
la
es-
pecie,
si
po
o a
pa e
no
se
de
cuan
p odigiosa
es
la
mul iplicacion
de
los
pe-
ces.
El
sollo
iene
mas
de
escien os
mil
hue os;
la
ca pa
mas
de
doscien os
mil,
y
la
sa da
ce ca
de
medio
millon.
La
mayo
pa e
de
los
an ibios
se
jun=
an
como
los
demas
animales:
algunos
de aman
su»semilla
como
los
peces.
Los
hay
i ipa os
y
o ipa os;
mas
es os
no
empollan
sus
hue os,
pique
los
abando-
nan
al
calo
del
ai e
ó
del
agua,
ó
bien
los
hacen
sali
en
el
es ie col.
Po
lo
que
hace
alos
gusanos,
los
hay
ambien
i ipa os
y
o ipa os.
Su
gene a-
cion
o ece
muchas
singula idades:
los
mas
de
ellos,
y
quizá
odos,
son
he ma-
odi as,
como
en
o as
especies,
y
pue-
den
ecunda se
á
sí
mismos.
En
los
pólipos
DE
MAYO.
95
no
se
descub e
ningun
es igio
de
sexo.
Hay
igualmen e
insec os
que
no
le
ie=
nen;
pe o
en
o os
es án
eunidos
los
dos
sexos,
como
en
los
gusanos
de
que
aca-
bamos
de
habla .
El
mayo
núme o
de
los
insec os
son
o ipa os;
aunque
ambien
hay
algunos
i ipa os.
Los
hue os
de
los
p ime os
solo
se
empollan
con
el
calo
Mel
ai e.
En
la
p ima e a
y
en
el
es io,
las
hemb as
de
los
pulgones
pa en
sus
his
Ji os,
como
hemos
elo,
y
en onces
son
i ipa os.
Una
sola
hemb a
de
pulgon
puede
ene
cien
hijuelos
en
menos
de
es
semanas.
Acia
el
o oño,
siguen
los
pulgones
la
misma
egla
que
la
mayo
pais
de
o os
insec os,
y
ponen
hueyos
as
hemb as,
dejando
en
es a
es acion
de
se
yi ipa as
y
haciéndose
ps
De
es-
os
hue os
salen
pulgones
en
la
p ima e a.
No
se
necesi a
hace
la gas
e lexiones
sob e
los
di e sos
modos
con
que
se
p opa-
A
los
animales
pa a
econoce
en
le
as
ma a illas
del
pode
y
de
la
sabidu ía
de
Dios.
Desde
luego,
¡hay
cosa
mas
con-
enien e
á
sus
ines
que
es e
ins in o
uni-
e sal
que
les
ha
concedido,
pa a
que
ja-
mas
pe ezca
la
especie,
y
que
se
mani ies-
a
an o
en
los
animales
soli a ios,
como
en
los
que
iyen
en
sociedad!
La
sabidu-
ía
del
C iado
se
ad ie e
ambien
,
en
que,
po
lo
comun,
las
hemb as
ienen
su
iempo
ijo
pa a
pa i ,
y
odas
las
especies
q
p opaga se.
Los
lobos
y
los
zo os
se
uscan
en
el
mes
de
ene o,
los
caballos
96
DIEZ
Y
NUEVE
en
el
es io,
los
cie yos
en
se iemb e
y
oc-
ub e;
los
insec os
en
el
o oño;
las
ayes
y
muchos
peces
en
la
p ima e a;
los
co -
zos
en
se iemb e
los
ga os
en
se iemb e,
ene o
y
mayo.
Si
es os
animales
no
uyie-
sen
sus
épocas
de e minadas,
se
con-
undi ian
las
azas,
y
padece ia
mucho
su
mul iplicación;
en
luga
de
que
po
aque-
Ma
disposicion
,
no
se
hace
en e
an as
especies
di e en es
mezcla
alguna
que
los
haga
degene a ,
y
po
lo
cua
Hd
que
_alguna
de
las
azas
p imi i as
llegue
4
pe -
de se
ni
es ingui se.
¿Quién
no
admi a á
es a
eunion
de
causas,
de
medios
y
de
e ec os
en
an a
p opo cion
y
ó den;
es os
ines
pa icula es
enlazados
con
an o
a e
y
sabidu ia
con
los
ines
mas
gene ales;
odos
es os
ó ganos
¡concedidos
á
los
ani-
males,
y
an
pe ec amen e
ap opiados
á
sus
necesidades
y
ú
las
di e sas
unciones
ue
ienen
que
desempeña
:
odos
es os
ins in os
que
los
guian
supliendo
po
la
a-
zon,
y
en e
o os
el
que
in e esa
an
yi-
amen e
á
los
animales
en
la
conse acion
de
su
p ole,
y
del
que
aun
ol e emos
á
habla
?
¿Cuál
es
pues
esa
iloso ía
mons uosa,
ue,
á
pesa
de
odos
es os
ines
y
de
o-=
dee
es as
elaciones,
no
solo
desconoce
á
Dios,
sino
que
aun
quisie a
subs i ui le
un
ciego
acaso?
Con
la
dulce
espe anza
de
pene a
algun
dia,
en
el
seno
de
la
Diyi-
nidad,
odas
la
ma a illas
de
la
c eacion,
ellexiono
de
an emano
sob e
lo
que
pue-
,
DE
MAYO.
97
do
conoce
en la
ie a.
;
Y
cuán o
me
ela-
a án
ácia
el
Au o
de
odos
los
se es
es as
sublimes
con emplaciones!
¡
Qué
de
mo i-
os
no
me
o ece án
pa a
ama á
aquel
que,
pa a
el
bien
de
le
homb es,
o>
eyó
en
pa icula ,
con
an a
bondad,
á
la
conse acion
y
mul iplicación
de
los
animales
!
VEINTE
DE
MAYO.
Lo
sensacion
dis ingue
Jp i ale
men e
a
los
annales
de
los
se as
e o es.
Hay
undamen o
pa a
c ee
pode
colo-
ca
en
la
sensacion
el
dis in i o
de
los
ani-
males
,
espec o
de
los
se es
de
especie
in-
e io
á
la
suya.
Pues
aunque
emos
que
cie os
ege ales
espe imen an
algunas
mu-
aciones
lu i as
o os
cue pos,
dan=
do
mues as
de
un
mo imien o
bas an e
pa ecido
al
que
en
los
animales
es
una
con«
secuencia
de
la
sensación,
y
po
lo
cual
se
les
dió
el
nomb e
de
plan as
sensi i as;
sin
emba go,
odo
es o
es
solo
un
pu o
me-
canismo,
semejan e
al
que
se
ad ie e
en
a
a is a
de
la
a ena
sil es e,
á
la
que
ha-
ce
gi a
la
humedad
sob e
sí
misma;
ó
ambien
á
la
con accion
de
una
cue da
cuando
humedecida
se
hincha,
sin
que
en
U a
ni
o a
in e enga
es igio
de
sen=
Sacion.
u ,
5
104
VEINTE
Y
UNO
ponen
sus
hueyos
en
cue pos
de
insec os
i os,
0
en
los
nidos
de
es os
insec os.
Se
sabe
que
no
exis e
una
plan a,
que
no
si ya
de
alimen o
ú
habi acion
4
uno
ó
a
muchos
de
ales
animalillos.
Una
mosca
aguje ea
la
hoja
de
un
á bol,
y
pone
un
hue o
en
el
aguje o
que
ha
hecho;
cié -
ase
muy
p on o
es a
llaga,
se
hincha
el
si io
en
que
es á,
y
bien
p es o
se
o ma
una
esc escencia
Y
ube osidad
llamada
agalla
:
el
hue o
que
se
ha
ence ado
en
la
agalla
nacien e,
c ece
al
mismo
iem»
o
que
ella,
y
el
insec o
que
sale
de
él,
alla
al
nace
su
alimen o
y
habi acion.
Nada
hay
mas
indus ioso
que
lo
que
se
obse ya
en
di e sos
insec os,
con
es-
pec o
á
sus
ans o maciones.
Unos
(y
es-
la
mayo
e
u a
y
p on i ud,
los
ecoge
y
escoude
de
al
sue e
en
su
saco,
que
ni
aun
indicios
quedan
de
halla se
allila
p :
le.
La
hemb a
del
didel o
,
animal
pe enecien e
á
las
egiones
me idionales
y
empladas
del
nue o
mundo
,
y
casi
del
amaño
y
igu a
de
una
a a
muy
g ande,
iene
una
hendidu a
de
dos
ó
es
pulgadas
de
la go
en
el
ien e,
la
cual
es á
ce ada
po
dos
pellejos
que
o man
una
bolsa
ye-
llosa
en
lo
ex e io ,
y
menos
poblada
de
pelo
en
lo
in e io ,
es a
bolsa
con iene
las
e as
;
los*hijuelos
ecien
nacidos
en-
an
en
ella
pa a
mama ,
y
con aen
al
cos umb e
de
es-
conde se
alli,
que
aun
siendo
g andes
se
e ugian
en
su
cen-
o
cuando
los
espan an.
.
Pe o
nada
ac edi a
mas
bien
la
p e ision,
amo
y
equi-
dad
de
los
auimales
ácia
sus
hijos,
que
lo
que
ejecu an
los
me gos
ó
somo gujos
con
los
suyos.
Es a
especie
de
cue os
ma inos
de
Islandia
al
enseña
á
ola
al
hijo
le
conducen
al
ma ,
pa a
que
empiece
4
ap ende
cl
a e
de
la
pesca:
uela
la
mad e
debajo
de
él
pa a
que
no
caiga
y
sea
pas o
de
las
zo as,
y
el
pad e
po
encima
pa a
de ende le
de
las
a es
de
apiña
sus
enemigas.
Si
po
casualidad
uno
de
es os
hijuelos
cae
al
agua
,
los
me gos
que
hay
en
ella,
y
se
hallan
sin
sucesion,
se
dispu an
la
u ela
del
pupilo
,
que
oca
siemp e
al
mas
alien e,
pe o
le
es i uyen
á
su
mad e
si
acu-
de
á
eclama le.

DE
MAYO.
ES
os
son
los
mas
soli a ios)
i en
en
lo
in-
e io
de
las
u as,
incluyendo
cada
una
un
solo
gusano
ú
o uga.
O os
Ide
y
a ollan
las
hojas
de
muchas
plan as,
y
po
es e
medio
se
cons uyen
sus
habi a-
ciones,
donde
encuen an
en
odo
iempo
un
sus en o
segu o,
pues
oen
las
poa
de
su
mansion;
mas
ponen
pa icula
cui-
dado
en
no
oca
nunca
á
la
pelicula
de
la
hoja
des inada
pa a
cub i los.
Hay
insec-
os
de
una
des eza
al
que
saben
hospe-
da se
en
el
g ueso
de
cie as
hoji as
an
delgadas
como
el
papel,
y
pone se
en
ella
al
ab igo
de
las
inju ias
eN
ai e.
Una
ho-
ja
es
pa a
es os
animalillos
como
un
bas-
o
pais,
en
el
cual
se
ab en
caminos
mas
d
menos
o uosos,
minando
la
pa enchima,
como
nues os
minado es
la
ie a.
Los
c ioce os
habi an
g andes
gale ias
de
se=
da,
que,
segun
yan
c eciendo,
p olon-
an
y
pcia
ellos
mismos.
Mas
en e
os
insec os
que
saben
aloja se
d
es i se,
se
nos
p esen a
una
a aña,
cuya
conduc a
en
es e
géne o
iene
mucho
mas
que
ad-
mi a .
NA
osee
el
a e
de
cons ui se
en
el
ondo
Nel
agua
un
pequeño
edi icio
odo
aé eo,
una
especie
de
palacio
encan-
ado,
que
le
p opo ciona
un
e i o
segu o
y
cómodo,
donde
se
hospeda
en
seco
en
medio
de
un
elemen o
luido.
Cada
especie
de
animales
iene
sus
in-
clinaciones
y
sus
necesidades
pa icula es,
y
el
G iado
las
p o ee
odas.
Conside e--
mos
aquellos
que
ienen
que
busca
en
el
106
VEINTE
Y
UNO
agua
su
alimen o,
y
en e
es os
á
las
a es
acuá icas.
La
na u aleza
ha
bañado
sus
plumas
con
una
especie
de
g asa
impe-
ne able
al
agua,
y
po
cuyo
medio,
no
mojándose
al
sume gi se,
qpecda
siem=
p e
en
es ado
de
pode
ola .
Las
p o=
ps
de
su
cue po
no
se
pa ecen
á
as
de
o as
a es:
sus
pie nas
es án
mas
a as,
a
in
de
que
puedan
man ene se
e
pie
en
el
agua,
y
es ende
las
alas
sob e
ella.
Pa a
pode
nada
ienen
los
ies
p o is os
de
memb anas
que
unen
dd
dedos;
y
la
es uc u a
pa icula
que
ecibie on
de
la
na u aleza
les
da
la
a-
cul ad
de
zambulli se.
El
pico
ancho
y
el
cuello
la go
les
acili a
coge
la
p esa:
en
una
palab a,
su
es uc u a
gua da
la
mas
exac a
p opo cion
consu
modo
de
i i .
El
nau ilo
4
nauchel
es
una
especie
de
es áceo
que
iene
alguna
semejanza
-con
el
ca acol.
Cuando
quie e
subi ,
ha-
co
sali
el
agua
de
su
concha
pa a
ali-
ge a la;
si
quie e
baja ,
se
e i a
á
lo
in e io
de
su
domicilio,
que
llenándo-
se
de
agua
se
a
á
ondo.
Guando
se
p opone
nayega
yuel e
dies amen e
su
concha,
omando
en onces
la
o ma
de
una
pequeña
góndola,
y
luego
es iende
una
memb ana
delgada
y
lige a
que,
hinehándose
con
el
ien o,
le
si e
de
ela.
Tal
ez
puede
se
que
de
es e
g acioso
es áceo
haya
ap endido
el
homb e
el
a e
de
la
na egacion.
DE.
MAYO.
107
Lo
p opio
sucede
con
las
acciones
de
los
animales
que
con
su
es uc u a.
La
misma
sabidu ia
que
ha
o mado
su
cue -
po
y
o denado
sus
miemb os,
señalán=
doles
un
des ino
pa icula ,
egló
am=
bien
sus
acciones,
segun
el
in
que
se
opuso
al
c ia los.
El
b u o,
conduci=
do
po
un
ins in o
segu o,
p oduce
de
una
ez
ob as
pe ec as:
se
de iene
cuan=
do
es
menes e ,
y
a egla
su
abajo
con
espec o
á
las
ci cuns ancias,
sin
pode
apa a se
de
las
mi as
de
es a
sabidu ia
ado able,
que
ci cunsc ibid
en
su
es e a
á
cada
insec o,
como
á
cada
plane a
en
la
suya.
Al
conside a
los
di e sos
ins-
in os
y
la
indus ia
de
los
animales,
me
pa ece
ye
un
espec áculo
en
que
el
Omuipo en e
a í ice
se
ocul a
de as
de
un
elo.
La
con emplacion
de
las
ob as
de
la
na u aleza
me
descub e
po
odas
pa es
es a
in isible
mano,
y
al
examen
de
la
ma a illosa
es uc u a
de
los
se es
c iados
,
me
llena
siemp e
de
econoci-
mien o
y
espe o
ácia
el
C iado .
VEINTE
Y
DOS
DE
MAYO.
Como
la
P o ile cia
h
o e
y
;
de
ses e do
e
Los
ananáales,
Desde
el
ele an e
has a
el
a ado ,
des-
de
la
águila
has a
el
mosqui o,
desde
la
108
VEINTE
Y,
DOS
ballena
has a
la
os a,
no
hay
en la
ie -
a,
en
el
ai e
ni
en
las
aguas,
animal
al-
Sed
E
A
guno
á
quien
no
sea
necesa io
el
alimen-
o
pa a
e ece
y
subsis i .
Mas
habiendo
u mado
Dios
es as
c ia u as
de
modo
que
necesi asen
odas
de
sus en o,
p o=
eyó
ambien
al
mismo
iempo
que
la
ie a
le
p odujese
siemp e
en
abundan=
cia:
quizá
exis en
an as
especies
de
ali-
men os
como
de
animales,
de
mane a
que
no
hay
uno
sob e
la
ie a
que
no
encuen-
e
su
mesa
pues a,
y
con enien emen e
abas ecida.
,
Bajo
es e
espec o
podemos
di idi
los
b u os
en
dos
clases
p incipales.
La
p i-
me a
comp ende
los
que
se
sus en an
de
ca ne:
algunos,
como
el
leon,
solo
gus-
an
de
cuad úpedos:
o os
de
a es
como
la
uina
(*),
o os
de
peces
como
la
nu-
(+)
La
uina
es
mas
emible
po
su
a did
que
po
su
ue za,
y
eje ci a
sus
mayo es
c ueldades
en
las
inocen es
a ecillas
domés icas.
Tiene
la
isonomía
1uny
ina,
el
sal o
Jige o
,
los
miemb os
dóciles,
el
cue po
lexible
y
odos
los
mo imien os
muy
p ou os,
sal a
y
b inca
en
lugu
de
an-
da ,
epa
ácilmen e
po
las
pa edes
que
no
es án
bien
en=
jalbegadas,
y
en ando
en
los
paloma es
y
gallime os
10
so-
+
lo
se
come
los
hue os,
los
pichones
y
los
pollos,
sino
que
muchas
eces
ma a
g an
núme o
de
ellos
y
los
lle a
á
sus
hijos:
coge
ambien
a ones,
a as,
opos
y
a es
en
sus
ni-
dos.
Dosaes icase
has a
cie o
pun o,
mas
nunca
se
la
aman-
sa,
y
pe manece
siemp e
an
sil es e
que
es
indispensa=
ble
ene la
a ada,
Hace
gue a
á
los
ga os;
pide
de
come
como
el
ga o
y
el
pe o;
y
cuando
no
due me,
es á
en
un
mo imien o
coM inuo,
iolen o
¿
iacómodo,
Pa a
pa i
eli-
ge
un
paju
ó
aguje o
de
pa ed
á
donde
conduce
paja
y
ye ba;
pe o
á
eces
pa e
en
las
bendidu as
de
las
ocas
Ó
eu
algun
onco
de
á bol,
mullendo
la
cama
con
musgo,
y
si
la
moles an,
se
muda,
y
anspo a
á
o a
pa e
sus
hi=
ju los.
Co e,
Lecons,
su
les
macu s
su
ld?
indus ie
des
ani-
ma a,
om.
£.
pág,
Sy
e
58.
:
DE
MAYO.
109
ia
(*),
y
muchas
espécies
de
ayes
úni-
camen e
de
insec os.
ES
e dad
que
es a
doc ina
iene
algunas
escepciones;
pe o
en
gene al
es
cie o
que
el
C iado
asig-
nó
á
cada
especie
alimen os
que
le
son
p opios-
A
la
segunda
clase
pe enecen
los
ani-
males
que
buscan
el
sus en o
en
el
eino
ege al.
Casi
cada
especie
de
plan a
iene
(2)
La
pu ia
es
casi
an
g uesa
como
el
ejon,,
pe o
sus
pie nas
son
mas
co as.
La
nu ia,
dice
M .
Bu on,
es
un
animal
o az,
que
gus a
mas
de
peces
que
de
ca ne,
y
que
casi
jamas
deja
Ja
o illa
de
los
ios.y
lagunas,
y
alguna
ez
despuebla
los
es anques.
Tiene
mas
acilidad
pa a
nada
que
euslquie a
o o
animal
,
y
aun
mas
que
el
cas o ,
po que
es e
solo
iene
memb anas
en
los
pies
ase os
y
en
los
de»
lan e os
es án
los
dedos
sepa ados;
pe o
la
nu ia
iene
memb anas
en
odos
los
pies,
y
es án
compues os
de
cinco
dedos
con
uñas:
nada
casi
con
an a
elocidad
como
cami-
na,
y
no
a
al
ma
como
el
cas o ,
sino
que
co e
po
las
aguas
dulces,
y
llega
á
lo
p o undo
de
los, ios
á
dis ancias
conside ables.
Po
lo
comun
nada
qn e-
dos
aguas,
y
es á
en
ellas
bas au e
iempo;
mas
sale
despues
á
la
supe icie
pa a
espi a .
Hablaudo
cón
p opiedad,
la
nu ia
no
es
animal
an i-
bio,
es o
es,
animal
que
puede
i i
igualmen e
en
la
ie -
a
y
en
el
agua,
ni
es á
hecha
pa a
i i
en
es o
úl imo
elemen o,
pues
necesi a
espi a
casi
como
odos
los
ani-
males
e es es.
Aun
sucede
que
si
se
empeña
en
pe segui
Á
o o
pez
se
encueu a
ahogada
ó
en edada
en e
los
mim-
b es,
cuando
mo
ha
enido
iempo
de
co a los,
y
sali
de
en e
ellos.
A
al a
de
peces,
cang ejos,
e e.
co a
las
amas
ie nas
y
come
la
co eza
de
los
á boles
acuá iles.,
como
ambien
los
enue os
de
la
ye ba
en
la
p ima e a,
ñ
7
Cázase
la
nu ia
no
solo
pa a
ap o echa se
de
su
piel,
sino
ambien
pa a
libe a se
de
un
animal
des uc o
de
los
peces
en
cuan as
aguas
ecuen a.
Los
sal ages
del
Canadá
se
si en
de
las
pieles
de
la
nu ia,
de
un
g ando
ex ao =
dinazio,
pa a
hace
de
ellas
es idos,
los
cuales
usados
y
manchados,
con
el
sudo
y
las
g asas
que
manejan,
son
mas
p opios
pa a
hace los
mejo es
somb e os,
segun
di-
cen
los
ingleses,
que
los
que
se
hacen
solo
del
pelo
de
cas o ,
demasiado
seco
y
muy
di icil
de
maneja .
Segunda
edicion,
omo
2.9
pág.
151
Y
$2:

110
VEINTE
Y
DOS
sus
pa icula es
animales:
algunos
p e ie-
en
la
ye ba,
o os
los
á boles
u ales;
y
en e
los
que
gus an
de
un
mismo
ege=
al,
hay
aun
una
no able
di e encia.
E
unos
solo
se
alimen an
de
la
aiz,
o os
de
las
hojas:
es os
p e ie en
el
allo
0
el
cue po
de
la
plan a,
aquellos
la
medula,
la
semilla
ó
el
u o
en e o;
y
los
hay
en
in
que
comen
de
oda
la
plan a.
¡Con
cuan a
sabidu ia
pues
no
deben
es a
adap-
ados
los
di e sos
ó ganos
de
los
animales
á
las
a ias
pa es
de
las
plan as!
Las
ma-
iposas
y
moscas
do adas
de
ompas
pa a
chupa
los
¡ugos,
gua dan
cie a
p opo =
cion
con
el
nec a
de
las
Mo es:
guá dan-
la
con
los
es amb es
las
que,
como
las
abejas,
ienen
pale as
en
los
muslos
gua =
necidas
de
ello
pa a
ecoge
el
pol o,
y
cua o
alas
pa a
lle a
el
bo in
:
dE
gua =
dan
con
las
hojas
de
las:
plan as
las
moscas
comunes,
que
con
sus
aguijones
pun ia-
gudos
y
huecos
hacen
en
ellas
incisiones
y
chupan
sus
jugos
:
guá danla
con
las
se=
millas
los
di eis
que
deben
in odu-
ci se
en
su
in e io
pa a
sus en a se
con
su
ha ina,
y
que
ienen
las
alas:
me idas
en
es uches
pa a
que
no
se
mal a en,
y
alad os
pa a
ab i se
la:
en ada;
la
gua =
dan
con
des
allos
los
gusanos
que
po
ne=
cesi a
de
es ido,
á
causa
de
Ñ
subs an=
cia
de
la
made a
que
los
ab iga:
po
odas
pa es,
es án
desnudos
;
EAN
po
úl
imo
con
los
despe dicios
de:
oda
especie
las
ho migas,
que
ue on
do adas
de
pin=
DE
MAYO.
111
zas
y
del
ins in o
de
euni se
pa a
despe-
daza
y
conduci
cuan o
les
hace
al
caso.
Las
sob as
de
es a
g an
mesa
ege al
son
a as adas
po
las
Mes
á
los
ios,
y
de
es os
al
ma ,
donde
se
nos
uel en
á
p e=
sen a
con
un
nueyo
ó den
de
elacion
con
los
peces.
Asi
que,
compa ando
las
di e en es
es-
ecies
de
insec os
con
las
a ias
pa es
de
de
ege ales,
puedo
columb a
alguna
de
las
azones
que
de e mina on
al
Au o
de
la
na u aleza
á
da
á
es os
animalillos
igu»
as
an
ex ao dina ias;
conoce
algunos
de
los
usos
de
sus
ins umen os,
da
algu-
na
luz
sob e
el
des ino
de
muchas
pa es
de
plan as,
que,
po
no
ene
p opo cion
sino
con
los
animales,
igno an
su
u ilidad
los
bo ánicos;
y
inalmen e
puedo
p opo -
ciona me
nue os
mu i os
de
admi a
la
in-
eligencia
Di ina
pe eccionando
la
mia.
Aho a
es
cuando
comp endo
el'sen=
ido
de
aquellas
palab as
de
Da id.
«Se-
Ȗo ,
odas
ues as
c ia u as
uel en
á
» os
los
ojos,
espe ando
que
les
deis
su
ali-
»men o
en
iempo
opo uno.
Vos
ab is
»yues a
mano,
y
colmais
á
odos
los
ani-
»males
de
bendiciones
(1).
Es os
cuida=
dos
de
la
di ina
P o idencia
son
una
p ue-
ba
muy
sensible
de
aquella
a encion
bené-
ica
que
se
es iende
ú
odo
el
uni e so.
Re-
p esen aos
el
núme o
p odigioso
de
ani-
males
que
exis en.
¡S a
milla es
de
especies
de
insec os
! ;
cuan os
de
ayes,
de
(1)
Salmo
CXLIV.
15.
16.
112
VEINTE
Y
DOS
cuad úpedos,
Áe.!
Sin
emba go,
odos
hallan
dimi e
que
come .
¡Que
p o-
digiosa
can idad
de
animales
i en
en
o-
dos
los
luga es
de
la
ie a!
¡
Cuan os
in-
di iduos
de
cada
especie
encuen an
domi-
cilio
y
alimen o
en
Les
bosques,
en
los
cam-
pos,
en
los
mon es
z
en
los
alles,
en
las
caye nas
y
g ie as
de
los
peñascos
,
sob e
los
á boles
y
en
los
á boles
mismos,
G6cc.!
¡Que
in inidad
de
peces
nadan
en
los
a -
oyos
y
en
los
ios!
¡Que
ejé ci os
an
in-
nume ables
no
habi an
en
el
océano;
¡Que
inesplicable
mul i ud,
que
asomb osa
di-
e sidad
de
insec os
nos
ce can
po
odas
pa es!
¡
Insec os
en
el
ai e,
en
el
agua,
en
las
plan as,
en
los
animales,
en
las
pic-
d as;
insec os
en
o os
insec os....!
Pe o
no
obs an e
odos
hallan
el
sus en o
co=
idiano.
¡
Y
cuan o
no
b illa
la
sabidu ía
del
los
en
el
modo
con
que
se
le
da!
A
odos
les
suminis a
los
alimen os
que
les
son
p opios.
E an
necesa ios
algunos
pa icula es
pa a
los
cuad úpedos
,
o os
pa a
las
a es,
y
aun
o os
pa a
los
peces
y
pa a
los
insec os.
Es a
dis ibucion
es
un
medio
o denado
sabiamen e
qa
el
C ia=
do ,
pa a
sus en a
con
abundancia
á
cada
especie
de
animales,
y
pa a
que
ninguna
de
las
p oducciones
de
la
ie a
que
de
inú-
il,
sinó
que
odas
se
gas en
con
la
debida
p opo cion.
Tas
si
Dios
iene
an o
cuidado
de
los
b u os
des i uidos
de
azon,
¿qué
no
ha á
en
bene icio
de
los
homb es?
Es a
es
la
DE
MAYO:
113
consecuencia
que
debemos
saca
de
nues-
as
e lexiones
sob e
el
ó den
de
la
P o-*
idencia,
con
espec o
á
la
subsis encia
de
los
animales.
Homb e
de
poca
e,
homb e
inquie o
,
is e
y
descon en o
,
acé ca e
y
eonside a
con.
cuan a
bondad
p o ee
el
Se-
ño
á
la
ida
de
los
a imales,
y
ap ende
á
con ia
en
él.
Con empla
las
ayes
en
el
aí-
e,
las
bes ias
sal ages
en
los
peñascos
y
cue as
de
la
ie a,
los
peces
en
el
ma ,
los
'animales
de
los
campos
y
de
los
bos-
ques;
odos
hallan
de
que
subsis i ,
odos
la
habi acion
que
les
es
p opia.
Dios,
an
magní ico
en
las
cosas
pequeñas
como
en
las
g andes,
no
desdeña
ni
echa
en
ol ido
aun
al
meno
gusanillo:
¿y
se á
posible
que
solo
el
homb e
sea
echado
de
sus
pa-
e nales
cuidados?
VEINTE
Y
TRES
DE
MAYO.
Pig
ho cLo
de
Los
alime os
co
las
neoidados
Y
acul ades
de
Los
a inales.
Uno
de
los
g andes
e ec os
de
la
bondad
y
dela
Onmipo encia
di ina,
es
que
en
o-
das
pa es
baya
su icien e
alimen o
pa a
la
mul i ud
de
c ia u as
i ien es
de
que
es-
á
Meno
el
mundo.
No
solamen e
los
pai-
ses
si uados
bajo
las
zonas
empladas,
p o-
een
de
sus en o
á
sus
habi an es,
sinó
que
VEINTE
Y
CUATRO
120
pensa
en
lo
u u o.
Todos
en
el
iempo
de
la
abundancia
se
su en
pa a
el
de
es-
casez,
y
jamas
se
ha
obse ado
que
las
p o isiones
almacenadas
no
hayan
sido
las
su icien es.
Pa ece
que
odos
aquellos
cuidados
de
los
animales
no
pueden
se
e ec o
de
la
ellexion,
po que
es o
supond ia
en
ellos
una
in eligencia
supe io
4
la
que
ienen.
Solo
se
ocupan
pues
en
lo
p esen e,
y
en
lo
que
á
la
sazon
mueye
sus
sen idos
de
un
modo
ag adable
ó
desag adable;
y
si
al
ez
lo
p esen e
in luye
en
lo
enide-
o,
es o
sucede
sin
in encion
y
sin
que
conozcan
lo
que
hacen.
Po que
á
la
ye -
dad,
¿cómo+es
posible
supone
una
p e-
ision
e leja
en
es e
ins in o
de
los
h u-
os,
cenando
ca ecen
de
espe iencia
sob e
la
al e na i a
de
las
es aciones,
de
la
na=
u aleza
del
in ie no,
y
an o
de
su
p o-
ximidad
como
de
su
du acion?
Ademas,
no
se
les
puede
a ibui
ideas
de
lo
u u-
o,
ni
algun
exámen
e lejo
de
los
medios
de
man ene se
en
la
es acion
igu osa,
pues o
que
ob an
siemp e
del
mismo
mo-
do
sin
a iacion,
y
que
cada
especie
sigue
cons an e
y
na u almen e
el
p opio
me o-
do,
sin
habe
sido
enseñada.
Si
las
abejas
abajado as,
pues
no
cesan
de
jun a
miel
y
ce a,
ebao
de
ellas
sus
panales
mien-
as
la
es acion
lo
pe mi e
,
ho
es
po que
p e ean
que
ba
de
eni
un
iempo
en
que
nada
pod án
ecoge ,
sino
que
odo
es á
o denado
de
mane a
que
las
abejas
se

DE
MAYO.
121
hallan
p o is as
de
yiye es
en
el
momen-
o
en
que
las
se ia
imposible
su i se
de
ellos.
La
na u aleza
las
de e mina
á
eco-
ge
ce a
y
miel;
en
es o
abajan
oda
la
p ima e a,
y
al
llega
el
in ie no
se
en-
cuen ah
con
sus
almacenes
llenos.
Es a
sábia
economia
,
es os
ac os
apa en es
de
p e isión
y
e lexion
que
admi amos
en
cie os
animales,
som
p oducidos
po
una
in eligencia
supe io
que
lo
ha
pensado
y
p e is o
po
slbd
y
cuyos
designios
lle=
han
sin
sabe lo.
¡Qué
sublimes
p e oga i as
dis inguen
al
homb e
del
b u o!
Yo
puedo
ep esen-
a me
lo
pasado
y
lo
enide o;
puedo
Ob a
con
e lexion
y
o ma
planes;
pue-
do
de e mina me
po
cie os
mo i os,
y
escoge
lo
que
me
con iene;
mas
al
mismo
iempo,
¡cuán o
me
impo a
pa a
mi
e-
licidad
el
sabe
hace
un
diseno
uso
de
es-
_Las
p ecios
acul ades!
Sabiendo,
como
sé,
las
g andes
e oluciones
que
me
espe-
an,
y
pudiendo
ep esen a me
de
an e-
mano
el
in ie no
de
mi
ida,
¿no
debo
p epa a me
un
ico
eso o
de
consuelos
€spe anzas,
que
puedan
hace me
lle ade-
o,
y
aun
dulce
el
úl imo
e cio
de
ella?
o
hay
cosa
mas
is e
que
e
un
ancia:
ho
que
en
sus
dias
ju eniles
i ió
sin
cui-
ado
y
sin
p e e
lo
u u o,
y
que
alio a
ue
le
ha
1
egado
su
in ie no,
le
al a
o-
0,
y
se
halla
en
una
indigencia
an o
mas
e gonzosa
,
cuan o
no
debe
impu a la
mas
A
sl
mismo.
Homb e
sensa o,
en
122.
VEINTE
Y
CINCO
siemp e
á
la
is a
lo
enide o;
p epá a e
i
y
oma
en
iempo
opo -
uno
las
medidas
necesa ias
pa a
se
eliz
en
la
ejez,
y
mucho
mas
xl
e e nidad.
VEINTE
Y
CINCO
DE
MAYO.
Cu ado
de
algunos.
aninales
c
el
ien o.
Du an e
el
in ie no
desapa ecen
odos
losinsec os,
y
aun
emos
pocas
de
las
a es,
que
en
el
ye ano
pueblan
el
ai e,
la
ie =
a
y
las
aguas.
Al
ace ca se
las
esca chas
dejan
nues os
paises,
po que
ni
les
con-
iene
es e
emple,
ni
halla ian
en
él
de
qué
alimen a se.
El
p ime
dia
empes uo-
so
es
la
señal
que
las
obliga
á
in e umpi
sus
abajos,
a
e mina
su
yida
ac i a,
y
á
desampa a
sus
que idas
habi aciones.
Pe o
el
in ie no
no
leya
al
sepule o
á
es os
animales;
pues
á
pesa
de
los
igo-
es
de
la
es acion
,
gozan
del
bene icio
de
la
ida,
iS
de
P ode
cuidó
de
ue
ninguno
de
E
El
cue po
de
algunos
es á
o mado
de
sue e,
ale
as
mismas
causas
que
los
p i an
de
alimen-
os
,
ob an
ambien
en
ellos
una
mu acion
que
se
los
hace
inú iles
mien as
du an
es-
as
causas.
El
io
los
en o pece
;
caen
en
un
p o undo
sueño
,
has a
que
un
calo
yi-
i ico
ab e
de
nue o
la
ie a,
hace
ge -
mina
las
plan as,
y
los
despie a
de.
su
DE
MAYO.
123
ado mecimien o.
Has a
es a
época
pe -
manecen
ocul os
en
la
a ena,
y
en
lo
in e-
io
de
los
peñascos,
donde
no
es
ácil
u .
ba
su
eposo,
po que
su
si uacion
es
una
especie
de
mue e;
d
po
deci lo
mejo ,
una
cie a
debilidad
ó
deliquio,
de
que:
no
salen
sino
cuando
la
p ima e a
uel e
á
eanima
oda
la
na u aleza.
Algunas
especies
de
a es
emp enden
al
ap oxima se
el
in ie no
los
la gos
yia=
es
de
que
hemos
hablado
ya,
y
an
á
usca
á
o os
climas
un
ai e
mas
empla-
do
y
el
sus en o
con enien e.
Las
unas
Jualal
en
bandas
de
un
pais
á
o o;
mu-
chas
se
pasan
á
A ica
a a esando
el
Me-
di e áneo,
y
ienen
despues
po ála
p i-
maye a
á4
he mosea
las
egiones
que
ha-
bian
abandonado.
Po
es e
medio
supo
Dios
aumen a
las
p o isiones
pa a
una
mul i ud
de
i ien-
es,
haciéndoselas
imú iles
du an e
g an
poe
del
año.
¡Cuán
admi able
es
su
sa-
idu ía,
y
cuan
ie nos
sus
cuidados
aun
con
las
meno es
c ia u as!
Dios
es,
como
lo
hemos
obse ado,
quien
imp ime
en
cie os
animales
es e
ins in o
ma a illoso,
que
les
ad ie e
el
día
en
que
deben
de-
Ja
sus
habi aciones
de
e ano,
pa a
i á
ene
el
in ie no
en
climas
mas
benignos.
o os
les
indica
los
si ios
donde
pue-
den
pasa
con
segu idad
es a
la ga
noche
en
un
p o undo
sueño.
Llama
á
los
unos
cuando
su
mesa
es á,
digámoslo
así,
abas-
ecida
de
nueyo,
y
eanima
á
los
o os
al
124
VEINTE
Y
CINCO
llega
el
iempo
de
su
nue a
ida.
Es as
icisi udes
me
sugie en
las
e-
lexiones
mas
impo an es,
y
me-condu-
cen
na u almen e
4
medi a
sob e
lo
que
espe imen a é
en
el
momen o
en
que
mue-
.
“ a;
pues
mi
es ado
end á
en onces
algu-
na
semejanza
con
el
de
las
a es.
Cuando
llega e
el
é mino
de
mi
ida,
abandona-
é
ambien
mi
habi acion
,
mis
compañias
y
mis
place es,
pa a
pasa
á
un
mundo
mejo ,
y
goza
en
él
de
un
dulce
eposo,
poseyendo
la
e dade a
elicidad,
si-he
sabido
me ece la,
Mi
cue po
descansa á
igualmen e,
y
do mi á
po
algun
iempo
en
el
pol o
del
sepulc o;
mas
despe a á
en
el
ins an e
de
la
nue a
c eacion;
y,
e es ido
de
ue za
y
de
he mosu a,
co-
menza á
una
yida
que
du a á
pa a
siemp e.
Lo
que
sucede
á
los
animales,
me
o ece
o a
e lexion
muy
edi ican e
:
po -
que
eo
en
ellos
cómo
ela
Dios
aun
so-
b e
el
meno
eslabon
de
la
inmensa
cade-
na
de
las
c ia u as;
y
en
ella
descub o
con
qué
bondad
pa e nal
p o ee
el
Seño
á
la
ida
de
las
mas
débiles
y
mise ables,
gua -
dándolas
en
unas
ci cuns ancias
en
que
pas
ece ia
imposible
á
la
sabidu ia
humana
su
cONSC VACion,
Se ia
pues
inju ia
4
la
sábia
p o iden-
cia
de
mi
C iado
el
duda
de
su
a en=
cion
pa a
conmigo,
y
el
en ega me
á
cui-
dados
é
inquie udes
po
mi
subsis encia.
¡Ah!
bien
puedo
es a
asegu ado
de
que
es e
Dios
que
da
á
los
insec os
y
4
las
a es
DE
MAYO.
s
485
su
alimen o
en
el
iempo
con enien e;
es-
e
Dios
que
les
dispone
e i os
y
luga es
de
descanso
en
las
conca idades
de
la
ie -
a,
y
den o
de
los
peñascos
:
que
les
p o>
po ciona:sus en os
en
los
paises
lejanos;
es e
mismo
Dios
cuida á
ambien
de
mi,
y
no
me
abandona á
en
los
iempos
mas
calami osos.
Si,
mo
debo
duda lo,
el
Se-
ño
me
ha á
halla
odo
lo
necesa io
pa a
mi
alimen o,
aun
cuando
no
ea
la
meno
apa iencia
de
ello;
y
aun
cuando
la
maldad
0
du eza
de
los
homb es
me
deseche,
su
bondad
me
o ece á
algun
luga
de
e u-
gio,
donde,
pues o
4
cubie o
de
su
u-
o ,
pueda:
descansa
anquilamen e.
VEINTE
Y
SEIS
DE
MAYO.
>
G andeza
y
mue o
de
las
o z..
lucas
sob e
le
bie oa.
«Seño
,
¡cuán
g andes
son
ues a
ob as,
«y
cuán
nume osas
las
ma a illas
de
yues-
« o
pode !”
Debe íamos
da
es e
es i-
monio
á
las
ob as
del
C iado ,
aun
cuan-
do
de
odas
las
que
salie on
de
sus
manos
solo
conociésemos
la
ie a;
po que
¡
qué
es ension
no
iene
es e
globo
en
Apio
yi-
en
an as
naciones
di e sas!
Ellas
ocu-
pan
as os
paises,
y
no
obs an e,
¡cuán-
las
soledades
y
desie os
hay,
que
nunca
han
sido
habi ados
po
el
homb e!
Y
lo
que
es
mas
es año
oda ia
es
que
la
ie -

126
VEINTE
Y
SEIS
a
i me,
aun
no
ocupa,
ni
con
mucho,
an o
espacio
como
el
p odigioso
elemen o
del
ma .
Pe o
si
la
ie a
en
sí
misma
nos
da
ya
alguna
idea
de
la
g andeza
del
Om-
nipo en e,
no
podemos
mi a
las
c ia u=
as
que
con iene,
sin
admi a nos
al
mis-
mo
iempo
del
núme o
y
de
la
a iedad
de
las
ob as
de
su
Au o .
:
Hallo
desde
luego
innume ables
espe=
cies
de
pied as,
de
mine ales
y
me ales,
sepul ados
den o
de
la
ie a;
y
sob e
su
supe icie
eo
que
eina
la
ya iedad
mas
asomb osa
en e
los
á boles,
las
ye bas,
y
los
u os
que
la
he mosean.
A
pesa
de
¿cuan as
diligencias
se
han
hecho
pa a
ob=
se a
y
clasi ica
las
di e en es
especies
de
ege ales
aun
no
ha
podido
consegui =
se,
ni
lo
consegui án
jamas
odos
los
es-
ue zos
de
los
na u alis as.
Conside o
despues
las
c ia u as
iyjen-
es:
¡mas
qué
es emada
di e sidad
no
nos
o ece
su
compa acion!
En é
la
águi-
la
y
el
mosqui o,
el
ele an e
y
el
a on,
la
ballena
y
el
gobio,
es
p odigiosa
la
des-
p opo cion,
y
sin
emba go
odo
el
in e =
alo
que
los
sepa a
es
una
se ie
con inuas
da
de
i ien es.
Las
especies
de
animales
se
ocan
an
de
ce ca,
que
ú
yeces
es
di-
icil
dis ingui
una
de
o a;
y
son
an as,
ue
desde
el
mosqui o
has a
el
ele an e
o man
como
una
cadena
en
la
cual
cada
eslabon
con iene
al
eS
le
p ecede.
En
los
ma es,
los
lagos
y
los
ios,
en
la
supe =
icie
de
la
ie a
y
en
su
seño,
no
hay
si-
DE
MAYO.
127
io
que
no.
si a
de
habi acion
4
algun
i ien e.
Pe o
po
g ande
que
me
pa ezca
el
núme o
de
las
c ia u as
animadas
que
en-
go
á
la
is a,
¿qué
compa acion
iene
con
el.
de
aquellas
que
po
su
pequeñez
se
me
ocul an?
Po
medio
del
mic oscopio
se
han
hecho
descub imien os
casi
inc i-
bles.
Alli
se
p esen a
un
nue o
mundo,
de
que
no
eniamos
la
meno
no icia.
Allí
se
en
se es
i ien es,
cuya
es emada
pequeñez
apenas
podia
igu a se
la
imagi-
nacion
,
pues
los
ay
mucho
meno es
que
el
g ueso
de
la
milésima
pa e
de
un
g a-
no
de
a ena.
Y
mo
solo
su
núme o
y
su
di e sidad,
sino
aun
la
belleza
y
inu a
de
su
con igu acion
me
llenan
de
asom-
b o.
Lo
que
pa ece
osco
á
la
simple
is a,
y
aun
lo
que
se
me
ocul a
en e amen e,
obse ado
po
el
mic oscopio
iene
un
b illo
y
una
delicadeza
que
escede
á
cuan-
o
puede
imagina se.
El
do ado
que
nbun-
ca
sab á
imi a
el
a e,
esplandece
en
el
meno
g ano
de
a ena,
y
p incipalmen e
en
cie os
miemb os
de
los
insec os;
po
ejemplo
en
la
cabeza
y
en
los
ojos
de
una
mosca;
y
se
ad ie e
en
la
es uc u a
del
mas
mezquino
animal
la
mas
exac a
sime-
ia
y
el
ó den
mas
admi able.
En
una
palab a,
se
halla
que
millones
de
c ia u-
as
an
pequeñas
que
con
g an
di icul ad
pueden
ye se
sin
mic oscopio,
ienen
no
obs an e
una
o ganizacion
an
pe ec a
en
su
especie,
y
son
an
p opias
pa a
cum=
128
VEINTE
Y
SEIS
plix
con
los
ines
di e sos
del
C iado ,
co-
mo
los
mayo es
animales
de
que
es á
po-
blada
la
ie a.
Es as
conside aciones
me
hacen
espe-
imen a
un
i o
sen imien o
de
mi
pe-
ueñez.
Me
pie do
en
es e
núme o
ue
nible
de
c ia u as,
que
bas a ian
pa a
es i ica
la
g andeza
da
Dios
que
ado o,
aun
cuando
no
exis iesen
millones
de
homb es.
¡Oh
Se
omnipo en e!
¡
cuán
in-
menso
es
el
dominio
de
ues o
impe io!
En
odos
los
elemen os
hay
i ien es
que
os
habeis
c iado
y
conse ais.
Cada
g a-
no
de
a ena
si ye
de
habi acion
á
muchos
insec os,
que
son
ambien
c ia u as
ues-
as,
y
ile
de
la
inconmensu able
cadena
de
la
c eacion.
Aqui
se
pie den
mis
“ideas
en
lo
in ini o.
Cuan o
mas
medi o
sob e
la
g andeza
y
la
di e sidad
de
las
ob as
del
C iado ,
conozco
mas
bien
lo
limi ado
de
mi
in eligencia.
Po
mas
que
mul iplique
los
núme os,
con
odo
no
pue-
do
halla
suma
que
comp enda
la
de
sus
c ia u as
:
me
es
imposible
el
de e mina -
la
,
pues
es á
ese ada
pa a
los
biena en-
u ados
la
acul ad
de
conoce la....
Po
lo
queá
mi
oca,
no
me
es a
que
hace
mas
ue
ado a os,
oh
C iado
y
conse ado
e
odo
cuan o
exis e.
BE
MAYO.
129
VEINTE
Y
SIETE
DE
MAYO.
:
Abudlibud
de
Los
a inalos.
Sin
emba go
de
las
di icul ades
que
u-
ie on
que
supe a
,
llega on
los
na u a-
lis as,
median e
su
espi i u
in es igado ,
eson
¿
indus ia,
4
conoce
g an
núme o
de
animales.
Al
p esen e
cuen an
ya
cua-
ocien as
quince
especies
de
cuad úpedos
i ipa os,
cien o
ece
de
cuad úpedos
o ipa os,
dos
mil
cua ocien as
ein e
y
cua o
de
a es
,
cien o
se en a
y
cinco
de
se pien es,
ochocien as
sesen a
y
seis
de
peces,
quince
mil
de
insec os,
y
mil
cien-
lo
cincuen a
y
nue e
de
gusanos.
¿Mas
qué
iene
á
se
es e
núme o,
y
aun
el
de
o as
especies
,
en
compa acion
de
odos
los
i ien es
que
exis en
en
la
na u aleza?
Re lexionad
en
esa
in inidad
de
insec os
que
pe enecen
á
di e sos
géne os
de
ani-
males,
y
que á
lo
menos
suben
has a
cien
mil
especies;
en
esa
mul i ud
de
o os
mu-
chos
que
nos son
del
odlo
desconocidos,
y
cuyas
especies
se
c een
se
mas
de
doscien-
as
mil;
ag egad
á
ellas
esa
innume able
po ción
de
insec os
que
se
alimen an
solo
e
plan as,
que
quizá
pod ian
con a se
pa
millones,
y
ensobe bézcase
despues
el
omb e,
si
puede,
de
sus
p og esos
en
el
conocimien o
de
los
se es
animados.
Es a
g an
suma
de
animales
que
pue-
136
VEINTE
Y
OCHO
Se
e ia
desie a
una
g an
pa e
de
la
ie a
,
y
no
exis ie an
muchas
especies
de
c ia u as,
á
no
habe
bes ias
ca nice as.
¡Y
qué,
¿no
pod ian
mu i se
con
ege-
ales?
Pe o
en onces
nues os
campos
ape-
nas
bas a ian
pa a
alimen a
á
los
go io-
mes
y
golond inas:
se ía
menes e
am-
bien
que
la
es uc u a
del
cue po
de
los
animales
ca nice os
uese
absolu amen e
muy
di e sa
de
lo
que
aho a
es.
¿Ni
có-
mo
halla ian
su
subsis encia
los
peces,
si
se
les
hubiese
p i ado
el
saca la
de
los
habi an es
de
las
aguas?
Po
o a
pa e,
sin
las
con inuas
gue as
que
hay
en e
ellos,
los
animales
pe de ian
mucho
de
su
i eza
y
de
su
indus ia:
la
c eacion
neumon
en a
en
el
ien e
del
cocod ilo
cuando
es á
du =
miendo,
y
no
sale
de
allí
has a
despues
de
habe le
despe-
dazado
las
en añas.
Es e
animal
es
domés ico
en
Egip o,
como
el
ga o
lo
es
en
Eu opa,
y
si e
ambien
pa a
pe segui
y
caza
los
a ones
y
a as.
Su
a icion
á
la
p esa
es
aun
mas
i a,
y
su
ins in o
mayo
que
el
del
ga o,
pues
caza
igualmen e
pá-
ja os,
cuad úpedos,
laga os
é
insec os.
Es
muy
animoso,
y
acome e
po
lo
gene al
á
odo
lo
que
pa ece
i ien e,
y
se
alimen a
de
oda
subs ancia
animal
:
no
le
asus a
la
có-
Je a
de
los
pe os,
ni
la
malicia
delos
ga os:
no
eme
ni
aun
la
mo dedu a
de
las
se pien es;
pe o
iene
mucha
aye -
sion
al
áspid.
Dicese
que
cuando
quie e
comba i le
,
iene
la
as ucia
de
e olca se
an es
en
el
ba o,
hundi se
en
el
agua
y
e olye se
despues
sob e
el
pol o,
y
que
luego
se
pone
al
sol
pa a
hace se
una
especie
de
co aza.
De
es a
sue e
no
eme
a aca
y
pe segui
las
se pien es
mas
ene-
mosas;
mas
an es
de
ence las
ecibe
algunas
yeces
en
el
comba e
mo dedu as
c ueles
y
pelig osas,
y
no
suel a
su
p esa
sino
cuando
comienza
á
sen i
l4s
e ibles
imp e-
siones
del
eneno:
en onces
ya,
segun
se
dice,
Á
busca
las
ajces
que
aman
los
indios
mungo
ó
muncos,
y
Linneo
ophio -hiza
mungos
,
que
asegu an
se
uno
de
los
mas
po-
le osos
emedios
con a
la
mo dedu a
de
la
íbo a,

DE
MAYO,
437
no
ue a
an
animada;
las
bes ias
cae ian
en
una
especie
de
o
y
aun
el
homb e
mismo
pe die a
mucho
de
su
ac i idad.
Añadamos
á
es o
que
si
einase
una
paz
uni e sal
en e
los
animales,
nos
al a ian
muchas
p uebas
incon es ables
de
la
sabidu ia
de
Dios,
po que
la
des-
eza,
la
sagacidad
y
el
ins in o
ma a i-
lloso
con
que
acechan
y
so p enden
su
p esa,
nos
mani ies an
de
un
modo
el
mas
sensible
aquel
a ibu o
del
G iado .
Lejos
pues
de
que
las
gue as
de
los
animales
obscu ezcan
las
pe ecciones
del
Se
in ini o,
las
hacen
b illa
con
un
nue-
o
lus e.
En aba
en
el
plan
del
mundo,
que
un
animal
pe siguiese
á
o o.
Asi
que,
no
esul ando
la
en e a
des uccion
de
al-
gunas
especies,
sino
que
si iendo
po
el
con a io
es as
in e minables
disensiones
pa a
man ene las
odas
en
un
pe ec o
equilib io;
la
consecuencia
es
que
las
bes.
ias
ca nice as
son
eslabones
indispensa=
bles
de
la
cadena
de
los
se es,
y
que
po
es a
misma
azon
es
muy
co o
su
núme-
o,
si
se
compa a
con
el
de
los
animales
ú iles.
Ademas
de
que
los
mas
noci os
y
los
mas
ue es,
son
po
lo
comun
aque=
Vos
que
ienen
menos
in eligencia
y
des-
eza:
des úyense
mú uamen e,
d
sus
hi-
jos
si en
de
alimen o
á
o os
animales;
siendo
así
que
la
na u aleza
ha
concedido
á
las
especies
mas
débiles
an a
indus ia
Y
an os
medios
pa a
de ende se,
dándo-
es
en
ecompensa
inu a
en
los
sen idos,
138
VEINTE
Y
OCHO
lige eza,
y
la
as ucia
necesa ia
pa a
con=-
a es a
la
ue za
de
sus
con a ios.
Es e
es ado
de
gue a
,
que
á
p ime a
is a
pa ece ia
an
es año
y
opues o
al
lan
de
la
c eacion
,
mos
mani ies a
la
sa-
lada
de
su
C iado ,
y
es
en
el
ondo
un
e dade o
bien.
Queda iamos
aun
mas
con encidos
de
es as
e dades,
si
u iése-"
mos
un
conocimien o
menos
limi ado
del
conjun o
de
los
se es;
si
pudiésemos
pe -
cibi
odos
los
enlaces
y
elaciones
que
las
c ia u as
ienen
en e
sí,
y
sondea
su
na-
u aleza,
que
es
oda ia
un
mis e io
pa a
noso os;
pe o
es a
ciencia
es á
ese ada
a a
la
ida
u u a,
pa a
el
es ado
eliz
de
a
bienayen u anza,
en
que
iendo
á
Dios
ca a
á
ca a
,
se
nos
mani es a án
sin
enig-
ma
sus-di inas
pe ecciones.
No
obs an e,
en
la
ie a
podemos
ya
di isa
la
causa
de
'se
necesa ias.
las
hos-
ilidades
de
los
animales:
¿mas
po
qué
en e
las
c ia u as
de
una
especie
in ini a=
men e
supe io
se
yen
eina
an as
di i-
siones,
an os
ódios?
¡
Ay!
es
p eciso
con-
esa
en
op obio
de
la
humanidad,
se
ambien
hay
en e
los
homb es
animales
e oces
y
des uc o es;
pe o
con
la
ye -
gonzosa
di e encia
que
son
muchas
mas
sus
hos ilidades
,
y
que
se
alen
con
e=
cuencia
de
caminos
mas
es a iados
y
se=
c e os
pa a
hace se
daño
los
unos
á
los
o os.
Sn
emba go,
la
in encion
de
nues-
o
bené ico
C iado
es
que
cada
homb e
se
haga
ú il
á
sus
semejan es,
que
con i-
“DE
MAYO:
139
buya
á
su
elicidad,
que
en
suma,
los
de ienda
y
bene icie
como
su
pad e.
¿Es
posible
que
nos
escandalicemos
de
las
di isiones
de
los
b u os,
cuando
es=
pec o
á
nues os
he manos
nos
en ega=
mos
á
ho o es
que
hacen
es emece
!
Vues o
Pad e
celes ial
nos
c ió
pa a
con-
cu i
á
sus
bené icos
designios,
pa a
ha=
ce
eina
sob e
la
ie a
la
amis ad
,
la
conco dia
y
union
a e na;
¡
cómo
pues
la
hacemos
la
mansion
del
ódio
y
de
los
u o es
!
Que
los
animales
des i uidos
de
azon
se
pe sigan
y
de o en,
no
hay
que
es aña lo
,
po que
asi
llenan
el
in
pa a
que
ue on
c iados.
Mas
noso os
que
'so-
mos
los
eyes
de
la
ie a,
los
llamados
á
des inos
mas
al os;
noso os,
se es
in eli=
gen es
y
sensibles
o mados
pa a
ama ,
amémonos
á
ejemplo
de
nues o
buen
Dios
,
que
nos
p esc ibió-
el
ó den;
amé=
monos
con
a
amo
de
esli ui ia
á
la
ie a
la
jus icia
y
odos
los
bienes;
en
una
palab a,
la
elicidad
gene al.
Y
á
la
ye =
dad
¿hay
gozo
mas
pu o
que
el
de
hace
elices á
los
demas?
VEINTE
Y
NUEVE
DE
MAYO.
luso
ó
ge
hace
bs
Las
ananales
.
De
an as
mane as
abusan
los
homb es
de
los
animales,
que
se ía
muy
di icil
nu-
*
140
VEINTE
Y
NUEVE
me a las;
pe o
en
gene al
puede
deci se
e
d
bien
se
hace
muy
poco
ap ecio
de
ellos,
d
bien
se
les
dá
una
es imacion
es-
cesi a,
y
en
uo
y
o o
caso
ob amos
de
un
modo
con a io
á-las
in enciones
del
C iado .
Hacemos
muy
poco
ap ecio
delos
b u-
os,
cuando
con
be a
de
que
Dios
nos
ha
pe mi ido
su
uso,
nos
a ogamos
sob e
ellos
un
impe io
ilimi ado,
a án=
dolos
segun
nues os
cap ichos;
¿mas
có-
mo
pod emos
p oba
que
enemos
es e
de echo?
Y
aun
supues o
que
le
uyiése=>
mos,
¿ ue a
jus o
que
nues o
impe io
de-
gene ase
en
i an a?
Todo
homb e
que
no
es á
oda ía
co ompido
po
sus
pasiones
y
hábi os
iciosos,
es
na u almen e
incli-
nado
á-compadece se
de
cuan o
es á
do a»
do
de
sen imien o
y
de
ida.
Es a
dispo=
sición
es
una
de
las
mas
ap eciables
p e-
'
oga i as
de
la
especie
humana,
y
el
hom-
b e
que
llegase
á
es ingui la
en
s
mismo,
mos a ia
has a
qué
pun o
se
habia
deg a»
dado,
y
cuan o
habia
decaido
de
la
noble-
za
de
su
se .
No
le
al a ia
en onces
mas
que
da
un
paso
pa a
nega
ád
sus
seme-
jan es
la
compasion
que
en
cie o
modo
nos
iden i ica
con
odos
los
i ien es,
y
bien
p es o
ue a
un
mons uo...
La
espe iencia
jus i ica
sob adamen e
lo
que
digo,
y
acaso
no
hab á
pe sona
que
no
pueda
ci a
algunos
ejemplos.
La
his-
o ia
nos
los
da
po
lo
menos:
en-
ella
se
é
que
los
pueblos
que
se
di e ian
ien
,
DE
MAYO,
141
do
lucha
los
animales,
se
dis inguian
ambien
po
su
c ueldad
pa a
con
sus
se=
mejan es
an
cie o
és
que
nues a
con=
duc a
con
las
bes ias
le
en
nues o
ca ac e
mo al
y
en
la
dulzu a
de
nues-
as
cos umb es.
Po
el
con a io,
¡cuán
amable
debia
se ,
y
con
cuan a
e eccion
no
debia
conoce
el
impe io
sale
bene i-
cencia
ese
pueblo
que
condenó
á
un
ciu-
dadano
po
habe
enido
la
ba ba ie
de
qui a
la
ida
4
un
inocen e
pája o
que,
pe seguido
de
un
c uel
bui e,
iba
a
bus=
ca
un
asilo
en
su
seno!
No
solo
debemos
la
compasion
á
una
c ia u a
po
se
acio=
nal,
sino,_ ambien
po
se
sensible.
Ade=
mas,
¿qué
sen imien o
de
humanidad
po-
dia
lo
en
el
co azon
del
que
no
al-
canzó
4
en e nece
la
con ianza
del
des-
g aciado
olá il,
que
se
e ugiaba
á
cl
co-
mo
á
su
pad e
nacion
Pe o
quizá
se
di á
que
enemos
de=
echo
pa a
ma a
los
animales
noci os.
Lo
con ieso,
es
e dad;
mas
¿se
sigue
de
aquí
qe
es emos
au o izados
pa a
a
e
un
modo
c uel,
y
aun
pudie a
añadi
sin
pesa
y
sin
compasion,
Un
bien
an
ap eciable
á
odas
las
c ia u as?
¿Puede
halla se
place
y
aun
un
júbilo
bá ba o,
en
una
acción
a
que
no
nos
obliga
la
ne-
cesidad;
y
qui ando
la
ida
á
un
inocen»
e
ja a
enemos
de echo
de
hace le
su i
mil
o men os
esquisi os,
muchas
eces
mas
c ueles
que
la
misma
mue e?
Es
cie o
que
el
C iado
mos
dió
los
ani=

142
VEINTE
Y
NUEVE
males
pa a
se i
ámuesl as
necesidades
y
place es,
y
que
es án
des inados
pa a
ali ia
nues os
abajos
con
los
suyos;
pe=
o
in e i
de
aquí
que
nos
sea
pe mi ido
a iga los
sin
necesidad,
dias
de
un
abajo
supe io
á
sus
ue zas,
nega les
el
alimen o
an
me ecido
po
sus
se icios;
y
en
in,
ag a a
sus
penas
con
los
mas
du os
a amien os
,
se ía
ocul a
bajo
la
igu a
de
homb e
inclinaciones
de
ig e.
Mas
como
los
homb es
son
es emados
en odo,
los
hay
ambien
que
caen
en
un
esceso
o almen e
o
pues o,
y
po
sus
cui-
dados
y
apego
a
los
aid
a ece
que
les
me ecen
mas
a encion
que
los
se es
de
su
p opia
especie.
El
ca ác e
social
de
cie -
os
animales
que
ienen
mas
elaciones
con
noso os,
que
nos
odean,
y
que
i-
en
en
nues as
casas;
en
una
palab a,
aquellos
que
nos
di ie en
d
nos son
ú i-
les,
les
inspi an
muchas
eces
una
e nu-
a
que
declina
en
idiculez.
Se
encuen=
an
muge es,
y
aun
homb es
an
es a=
agan es,
que
aman
es as
C ia u as
de
sue e
que
les
sac i ican
los
o icios
4
que
con
pnejo
des ino
es aban
obligados
pa a
con
sus
semejan es.
Que
la
gue a
se
en-
cienda
en e
las
naciones;
que
las
a ma-
das
se
des uyan
mú uamen e;
es a
no i-
cia
no
ha á
la
meno
imp esion
en
esa
da-
ma,
que
al
o o
dia
no
pod á
consola se
con
la
pé dida
de
su
alde i o.
Hab á
o a
que
pisando
el
suyo
inad e idamen e
al=
gun
c iado,
le
ha á
su i
los
e ec os
mas
DE
MAYO.
143
iolen os
de
su
cóle a;
y
no
al an
quie-
nes
hacen
sepa a
de
su
mesa
pa a
el
pe o
ó
ga o
lo
que
bas a ia
pa a
la
subsis encia
de
un
pob e,
dando
ma e ia
de
mu mu-
acion
á
oda
la
casa.
;
Guán o
pudie a
de-
ci se
sob e
es e
pun o
!
Pé o
pa emos
A
pa a
acaba
es a
medi acion
con
una
adye encia
muy
impo an e.
Los
pad es,
y
odos
los
que
cuidan
de
la
educacion
de
de
niños,
p in
pone
mucho
cuidado
en
abs ene se
esc upulo-
samen e
de
abusa
en
mane a
alguna
de
los
animales.
Es
an o
mas
necesa io
el
in-
sis i
sob e
es a
máxima,
cuan o
que
es
mas
gene al
el
descuido
en
a
>,
y
son
mas
pe e sos
los
ejemplos
que
se
dan
á
los
niños
en
el
pa icula ;
lo
que
in luye
al
ez
del
modo
mas
unes o
en
oda
su
educacion,
y
po
lo
mismo
jamas
debie a
ma a se
animal
alguno
en
su
p esencia,
y
mucho
menos
mandá selo
á
ellos.
Acos-
úmb eseles
á
a a
los
animales
como
que
ienen
ida
y
sen imien o,
y
á
los
cua-
les
les
enemos
que
paga
algunas
obliga=
ciones;
mas
po
o a
pa e
guá dense
bien
de
que
los
niños,
siguiendo
su
na u al
in=
elinacion,
se
a icionen
demasiado
a
los
animales,
y
de
que
se
apasionen
po
ellos,
e i iendo
al
ez
las
a
á
los
hom=
e
en
suma,
enseñémosles
á
usa
bien
de
es as
c ia u as
,
y
sob e
odo
p ocu e=
mos
que,
desde
sus
ie nos
años,
se
habi-
úen
á
econoce
aun
en
los
animales
es=
igios
de
la
sabidu ia
del
C iado .
144
TREINTA
TREINTA
DE
MAYO.
Daños
que
ca ga
los
a nalo,
El
homb e
es
na u almen e
egois a;
y
ol idando
al
yez
que
los
animales
quese
le
die on
po
compañe os
ienen
ambien
de echo
como
él
á
las
p oducciones
de
la
ie a,
le
pa ece
que
le
oban
cuan o
con-
sumen.
Allige
sin
duda
el
e
que
an as
p oducciones
de
la
na u aleza,
y
muchas
eces-las
mas
he mosas,
es én
espues as
á
los
es agos
de
cie os
animales.
Nunca
se
pasa
el
ye ano
sin
que
eamos,
especial-
men e
en
el
eino
ege al,
los
daños
que
ocasiona
la
yo acidad
de
di e sas
especies
de
cuad úpedos,
de
a es
y
de
insec os.
¡Cuán os
¿ boles
des uyen
,
y
cuán os
u os
consumen
los
gusanos,
los
abejones
y
las
o ugas!
¿De
cuán as
cosas
necesa ias
pa a
nues a
subsis encia
no
nos
p i an
el
insaciable
go ion,
y
el
cue o
no
me-
nos
a a o?
¡Cuán
is e
es
e
un
campo
minado
po
los
opos,
des uido
po
los
u ones,
ó
que
ha
llegado
á
se
pas o
de
la
langos a
!
a
Repi en
con
ecuencia
los
homb es
es as
quejas,
y
se
igu an
que
cie as
a=
zas
de
animales
solo
exis en
pa a
a o men-
la
al
géne o
humano.
En
pa e
son
un=
dadas
es as
quejas,
y
se ía
con adeci
4
la
espe iencia
el
nó
que
hay
animales
DE-
MAYO.
145
dañosos
á
los
homb es
y
á
las
plan as.
So-
b e
odo,
no
puede
nega se
que
los
insec-
os
causan
g andes
daños,
y
que
es
mas
£icil
es e mina
los
lobos,
los
leones
y
o as
bes ias
e oces,
que
acaba
con
ales
ani=
malillos
cuando
sus
nume osos
ejé ci os
cub en
un
pais.
En
el
Pe ú
hay
una
espe-
cie
de
ho miga,
llamada
chako
,
que
es
un
e dade o
azo e
pa a
los
habi an es,
y
aun
su
yida
misma
co e ia
pelig o,
si
no
u iesen
p ecaucion
pa a
lib a se
de
es-
os
enemigos
emibles.
Tambien
se
sabe
cuan o
daño
hacen
las
o ugas
en
los
á bo-
les
u ales,
y
los
a ones
en
nues as
pane as.
Mas
po
eales
que
sean
es os
incon e=
nien es,
nunca
au o izan
Unas
quejas
an
ama gas
como
las
que
suelen
hace se.
La
o acidad
de
los
animales
no
es
pues
an
noci a
como
se
nos
igu a:
y
pa a
con en=
ce se
de
ello
bas a á
conside a
el
eino
animal
en
comun.
Tal
especie
que
pa ece
pe judicial,
iene
no
obs an e
una
u ilidad
e ec i a
,
y
se ía
muy
pelig oso
el
empe-
ña se
en
des ui la.
Algunos
habi an es
de
las
colonias
inglesas
de
la
Amé i-
-
Ca,
c eyendo
que
Sp
g ajos
hacian
da-
ño
á
los
g anos,
se
p opusie on
des ui
Su
aza;
pe o
a
medida
que
se
mino aba
el
núme o
Ah
es as
a es,
quedaban
admi a-
dos
del
es ago
que
una
mul i ud
eno me
de
gusanos,
de
ugas
y
abejones
hacian
en
los
igos.
Muy
p es o
deja on
de
pe -
Segu
a
es os
p e endidos
enemigos,
que,
dá
248
VEINTE
Y
DOS
asen
en
mi
aquea e ia
cosas
noci as,
que
pudie an
de
epen e
qui a me
la
i-
da
¡
Ah!
si
la
P o idencia
no
yelase
con-
inuamen e
sob e
mi,
si
no
p e iniese
las
unes as
consecuencias
de
mi
imp uden-
cia
y
de
mi
descuido,
mucho
iempo
ha
que
hubie an
e minado
mis
dias.
¿Pe o
cuál
es
mi
g a i ud
po
es as
señales
con-
inuas
de
su
bondad?
La
espi acion
es
uno
de
los
a o es
que
gozo
á
cada
ins an-
e;
¡y
se á
posible
que
ni
aun
me
acue -
de
que
se
le
debo
á
Dios!
Si
yo
me
habi-
uase
elizmen e
á
a ende
mas
á
las
g a=
cias
pa icula es
y
co idianas
que
dis u-
o,
con empla ia
con
mas
e o
el
con=
jun o
de
las
ma a illas
de
la
c eacion,
y
me
mo e ian
con
mas
i eza.
A bi o
de
mis
dias,
Seño .de
mi
ida
y
del
alien o
que
la
conse a,
dignaos
de
inspi a me
yos
mismo
el
econocimien o
que
os
de-
bo,
y
de
da me
la
ue za
y
el
deseo
de
celeb a
yues a
in ini a
bondad.
VEINTE
Y
DOS
DE
JUNIO.
Aa aibes
de
la
oz
(RAR.
É
YE
conside emos
el
p incipio
de
la
yoz
humana,
ya
sus
a iaciones
Y
su
Ó gano,
es
impodiilé
e lexiona
sob e
su
admi a=
ble
mecanismo,
sin
queda
so p endidos
de
espan o
y
econocimien o.
En
el
ondo
de
la
ga gan a
y
en
lo

DE
JUNIO.
249
supe io
de
la
aquea e ia,
hay
una
má-
quina
bas an e
complicada,
o mada
de
un
conjun o
de
di e en es
piezas,
di e =
samen e
con igu adas,
unas
ca ilaginosas,
o as
ligamen osas
y
endinosas:
al
es
la
la inge
6
el
p incipal
ó gano
de
la
yoz.
En
el
medio
se
halla
una
abe u a,
lla-
mada
glo is
,
cubie a
po
la
epiglo is,
pequeño
ca ilago,
cuyo
o icio
es
subi
y
baja ,
pa a
ab i
y
ce a
el
canal.
Todo
el
ai e
que
a oja
el
pulmon
en
la
a-
quea e ia
al
iempo
de
la
espi acion,
se
e
o zado
á
di igi se
po
es a
es echa
abe u a;
y
del
o amien o
de
es e
ai e
depende
en
gene al
la
o macion
de
la
yoz.
Mas
no
se
educe
á
es o
únicamen e
el
mecanismo
de
aquel
ó gano,
pues
no
es
solo
un
ins umen o
de
ien o,
sino
am-
bien
de
cue das
,
d
po
mejo
deci ,
mu-
cho
mas
es
ins umen o
de
cue das
que
de
ien o.
Sob e
cada
bo de
de
la
glo is
hay
una
cue da
que
se
es echa
ó
p olonga,
se
con ae
d
dili a,
median e
la
accion
de
di-
e en es
músculos
que
ob an
sob e
sus
ca -
ilagos;
y
de
es as
dila aciones
y
ensiones
depende
la
di e sidad
de
los
onos.
A
es-
as
dos
cue das
se
las
da
el
nomb e
de
o-
cales;
pe o
se
necesi aba
un
a co
pa a
que
ib asen:
el
ai e
que
a oja,
el
pulmon
ácia
la
glo is
hace
sus
yeces,
y
aun
el
pul-
mon
mismo
puede
conside a se
como
la
mano
que
mue e
el
a co.
Ni
se
c ea
que
es a
esuna
simple
conje u a,
po que
la
es-
pe iencia
lo
con i ma
cons an emen e.
En
11:
250
VEINTE,
Y
DOS
e ec o,
si
se
desp ende
la
aquea
.con
las
p incipales
piezas
de
la
la inge,
de
un
ani-
mal
de
muchos
dias
mue o
,
y
se
la
so=
pla
con
ue za
po
su
es emidad
in e io ,
eniendo
al
mismo
iempo
mas
ó
menos
i-
an es
las
cue das
de
la
glo is,
al
pun o
se
deja'oi
la
oz
ó
sonido
p opio
de
aquella
especie
de
animal;
y
a ian
sus
onos
pasan=
do
deal osá
bajos,
segun
que
se- i an
da lo-
jan
las
cue das
de
la
GE
-
Esmuy
digno
de
no a se
en
es e
singula
espe imen o,
que,
po
aquella
yoz
ó
sowido
,
se
deja
conoce
e ec amen e
si
la
aquea
ue
de
algun
ona
ó
de
cualquie
animal.
El
b ami-
do
del
o o,
el
balido
de
la
o eja,
el
la»
d ido
del
pe o,
el
can o
del
gallo,
dee.
se
dejan
A
an
bien,
que
nadie
puede
equi oca se.
No
obs an e,
¿cuán as
cosas
se
echan
de
menos
en
es e
ins u-
men o
ocal,
pa a
modi ica
y
de e mú-
na
la
oz?
No
solo
se
halla
muy
mu ilada
la
la inge
,
mas
al a
ambien
el
palada ,
Ja
lengua,
los
dien es
,
los
labios,
Óc.
Lo
g a o
de
la
oz
depende
de
la
con-
igu acion
de
odas
las
pa es
in e io es
de
la
boca,
de
las
ca idades
de
la
na iz,
Óce.;
ues
no
puede
se
ag adable
sino
con
e=-
Lia
alas
modulaciones
que
ecibe
en
es-
os
dos
ó ganos.
Cuando
se
hallan
apadas
las
na ices,
como
sucede
en
un
omadizo,
la
oz
és
desag adable
;
y
es e
desag ado
lejos
de
p o eni
de
habla
po
las
na ices,
segun
decimos
comunmen e
,
dimana
po
el
con a io
del
poco
in lujo
que
iene
en-
,
DE
JUNIO.
251
onces
en
la
locucion
es e
ó gano.
La
es ension
de
las
pia
en
que
esuena
el
ai e
sono o
,
con ibuye
mucho
á
la
g acia
y
modi icacion
de
los
sonidos;
y
he
aquí
po
qué
la
oz
pasa
á
se
mas
g a e
a
los
quince
0
diez
y
seis
años.
En
es a
edad
oman
las
pa es
mas
inc emen-
o
,
y
modi icándose
el
ai e
sono o
en
ma-
yo es
espacios
,
sucede
con
los
di e en es
onos
de
la
oz,
lo
que
con
un
ins umen-
o
que
se
oca
en
un
si io
mas
espacioso;
es
dede
ió
que-los
sonidos
son
mas
g a es.
'Con ibuyen
ambien
al
mismo
e ec o
las
dimensiones
del
pecho,
la
ue za
de
los
músculos,
y
el
mayo
eso e
de
las
pa es.
La
p e oga i a
del
homb e
sob e
los
animales
ace ca
de
la
yoz,
consis e
en
que
puede
modi ica la
de
in ini os
modos.
Asi
es
que
la
p onunciación
de
la
A,
es
muy
di e sadelade
la
E,
L,
O,
U,
aun
cuando
odas
se
a iculasen
en
el
mismo
ono.
La a-
zon
de
es a
di e encia
es
uno
de
los
mis-
e ios
de
la
na u aleza.
Pa a
hace
oi
los
cinco
sonidos
ep esen ados
po
las
«cinco
ocales,
es
menes e
ab i
mas
Y
menos
la
boca,
y
pa a
ello
la
del
homb e
es á
o -
mada
muy
diye samen e
de
la
de
odos
los
animales.
Aun
aquellas
ayes
que
ap en-
den
á
imi a
la
oz
humana,
no
son
jamas
capaces
de
p onuncia
con
igual
p opiedad
las
a ias
ocales,
y
de
aqui
nace
que
es-
a
imi acion
es
an
impe ec a.
En
cuan-
o
á
las
a iculaciones
ep esen adas
po
las
consonan es,
es
ó ganos
concu en
252
VEINTE
Y
DOS
incipalmen e
á
su
o macion,
y
son,
los
Mn
>
la
lengua
y
el
palada .
Tambien
con ibuye
la
na iz,
po que
si
se
cie a
no
pod án
p onuncia se
cie as
le as,
á
lo
menos
de
una
mane a
in eligible.
Una
de
las
p uebas
de
lo
admi able
qe
es
la
o ganizacion
que
hace
á
la
boca
el
homb e
capaz
de
p onuncia
las
pala-
b as,
es
que
dl
a e
no
ha
podido
conse=
gui imi a la
sino
en
co o
nume o,
y
muy
impe ec amen e.
Ve dad
es
que
se
imi a
el
can o
;
mas
no
se
ha
log ado
con
iguul
acilidad
emeda
la
a iculacion
de
losso-
nidos,-ni
la
p onunciación
de
las
ocales.
En
muchos
ó ganos
hay
un
egis o
Ma=
mado
oz
“humana
,
pe o
no
p oduce
o os
onos,
que
los
que
en
algun
modo
se
ace can
á
los
dip ongos
al
ú
ae,
y
o-
dos
los
es ue zos
del
a e
nollega ána
imi-
a
con
exac i ud
la
mayo
pa e
de
las
o-
ces
que
noso os
p onunciamos
an
ácil-
men e.
¡
Ojalá
que
es as
e lexiones
nos
hagan
conoce
odo
el
p ecio
del
don
de
la
pala=
b a,
que
an
en ajosamen e
nos
dis in=
gue
de
los
animales!
;
Qué
is e
se ia
la
sociedad
humana
,
si
no
u ié amos
la
a=
cilidad
de
comunica
nues os
pensamien=
os
median e
el
discu so,
y
si
no
pudiése-
mos
desahoga
mues o
co azon
con
un
amigo
!
Voso os
que
desde
ues a
mín-
cia
ca eceis
de
es e
p ecioso
don;
oso os
pa a
quien
la
na u aleza
ha
sido
an
a a-
a,
oso os
me
enseñais
con
ues a
des-
DE
JUNTO.
253
g acia
á
es ima
mi
elicidad
y
á
da
g a-
cias
á
Dios
,
po que
en e
la
muchedum-
b e
de
benilaios
con
que
me
colma,
me
dió
ambien
la
acul ad
de
pode me
se i
de
la
palab a.
Mas
pa a
hace
de
ella
un
uso
co espondien e
á
su
des ino,
debo
emplea la
en
glo i ica
al
Se
sup emo,
en
edi ica ,
ins ui ,
y
sob e
odo
en
conso=
la
á
mis
he manos.
;
VEINTE
Y
TRES
DE
JUNIO.
E
El e eb o,
Los
ne ios
y
musculos.
Todas
las
unciones
co po ales
dependen
p imi i amen e
de
un
luido
mo o ,
cuya
exis encia
pa ece
demos ada
,
sin emba -
go
de
Col
aun
no
eonocemos
su
na u ale=
za;
y
los
ne ios
que
si en
pa a
ans=
po a le
á
odas
las
pa es
del
cue po,
se
ienen
gene almen e
po
el
agen e
p inci-
pal
de
la
economía
animal.
Pal
es
el
lazo
que
une
in imamen e
dos
subs ancias
an
di e sas
en e
si;
el
que
es ablece
en e
ambas
una
dependencia
mú ua,
y
una
e-
cip oca
co espondencia
de
accion,
que
subsis en
mien as
es án
unidas,
es
deci ,
has a
que
la
subs ancia
ma e ial
se
inha=
bili a
pa a
desempeña
las
unciones
á
que
ue
des inada.
Deben
pues
conside a se
los
ne ios
como
los
minis os
ieles
de
es-
a
subs ancia
ac i a
que
anima
nues o
cue po:
ellos
son
los
que
comunican
su

254
VEINTE
Y:
TRES
accion
á
las
pa es
que
le
es án
suje as;
y
po
su
medio
se
a isa
al
alma
de
las
mu-
danzas
y
modi icaciones
á
que
se
hallan
espues as.
Sensibles
los
ne ios
á
las
im-
p esiones
delos
cue pos
es años,
la
ans-
mi en
al
alma,
y
la
hacen
en a
en
co-
“me cio
con
los
se es
ma e iales
que
la
o-
dean.
Pe o
cuan o
mas
de
ce ca
ocan
á
es a
subs ancia
inma e ial,
o o
an o
mas
ocul a
pa ece
su
es uc u a;
y
aquí
es
donde
mejo
echamos
de
e
los
lími es
á
que
u o
po
con enien e
ci cunsc ibi
nues os
conocimien os
el
Au o
de
la
na-
u aleza.
El
ce eb o,
o igen
de
los
ne ios,
es
ambien
un
e dade o
labe in o,
en
que
se
pie den
los
ana ómicos;
y
no
obs an e
de
encon a se
en-él
g an
núme o
de
piezas
muy
isibles,
se
igno a
absolu amen e
su
uso
,
6
cuando
mas
solo
pueden
o ma se
algunas
conje u as.
La
masa
del
ce eb o
se
compone
de
dos
subs ancias
bas an e
dis in as,
la
co -
ical
y
la
medula .
La
p ime a,
que
si -
ye,
po
deci lo
asi,
de
cubie a
á
la
se-
gunda,
es
un
conjun o
ma a illoso
de
una
mul i ud
innume able
de
asos
sangui-
neos
sumamen e
delicados.
Las
a e iolas,
que
se
ami ican
al
in ini o
en
es a
subs-
ancia,
disminuyéndose
con inuamen e,
degene an
po
úl imo
en.
asos
blancos,
anspa en es
y
como
c is alinos,
que
dan
o igen
á
la
subs ancia
medula ,
compues-
a
oda
de
ubi os
mas
blancos
y
inos,
y
DE
JUNIO:
255
ue
se
en elazan
y
en uel en
á
mane a
de
o illo,
pa a
o ma ,
el
ce eb o
y
los
ne ios,
que
ienen
á
se
una
p olonga=
cion
de
la
subs ancia
medula .
La
masa
del
ce eb o
es á
di idida
en
dos
pa es
iguales,
sepa adas
en e
si
e
la
alce=
meso ia.
Es a
di ision,
señal
indubi able
de
la
sabidu ia
é
in eligencia
Sup ema,
impide
que
cuaudo
nos
echamos
de
un
lado
op ima
la
pa e
que
se
hace
supe io
á
la
in e io ,
y
emba ace
las
unciones
de
es a
isce a.
;
En
la
pa e
pos e io
de
la
base
del
c áneo
hay
o a
subs ancia
de
la
misma
na u aleza
que
la
del
ce eb o,
llamada
ce ebelo:
de
es e
y
aquel
esul a
la
nié-
dula
oblongada
,
que
no
es á
cubie a
de
subs ancia
co ical.
La
medula
se
p o-
longa
po
la
ca idad
de
la
espina,
y
oma
el
nomb e
de
medula
espinal.
Es a
y
el
«ce eb o,
hablando
p opiamen e,
solo
o -
man-una
subs ancia,
que
si
muda
de
as-
ec o,
es
po
las
incalculables
di ision s
de
los
asos
que
la
componen.
,
Es e
pasmoso
apa a o
ascula
que
p esen a
el
ce eb o,
y
que
la
is a
pd
picaz
del
ana ómico,
aun
auxiliada
de
los
mejo es
mic oscopios,
apenas
log a
mas
que
columb a le,
indica
bas an e
que
es-
a
isce a
es
un
e dade o
U gano
sec e-
o io,
des inado
á
sepa a
un
liquido
muy
impo an e.
Es e
liquido
p ecioso
es
el
Jluido
animal,
que
seg egado
po
millo-
nes
de
asos
sec e o ios,
¿ a ualunéa e
256
VBINTE
Y
TRES”
mas
inos,
en a
en
los
ne ios,
y
comu-
nica
á
odas
las
pa es
la
sensibilidad,
el
mo imien o
y
la
ida.
Los
ne ios
son
unos
co dones
blan-
uizcos,
o mados
de
di e sos
haceci os
d8
heb as
ec os
y
pa alelos,
enlazados
en e
si
po
el
ejido
celula .
Di idense
en
di e en es
pa es,
po
cuyo
medio
se
dis ibuyen
á
odas
las
pa es
del
cue po.
Diez
son
los
pa es
de
ne ios
que
ade
inmedia amen e
del
ce eb o,
y
ein a
de
la
medula
espinal.
Las
heb as
ne iosas
son
an
delicadas
que
las
mejo es
len es
no
dejan
dis ingui
si
son
huecas
d
mazi-
zas:
sin
emba go,
g an
núme o
de
obse -
aciones
y
espe iencias
nos
han
al
in
de-
mos ado
que
son
huecas
en
oda
su
lon=
gi ud,
y
des inadas
á
ansmi i
un
luido
sumamen e
su il
y
ac i o,
que
se
c ee
aná-
logo
al
¿ e
ó
al
luido
eléc ico.
Los
ne -
iós
que
en an
en la
composicion
de
los
ó ganos
de
los
sen idos,
ca ecen
de
cu-
bie a,
y
po
eso
es
mayo
el
g ado
de
su
delicadeza
y
sensiblidad.
No
puede
duda se
que
el
alma
iene
su
asien o
en
alguna
pa e
del
ce eb o;
pues
de
es a
isce a
nacen
los
diez
p in=
cipales
pa es
de
ne ios,
en e
los
cuales
se
cuen an
los
des inados
á
las
sensaciones
del
ol a o,
de
la
is a,
del
oido
y
o as;
y
es
muy
e isimil
pda
los
o os
ein a
1
aunque
segun
las
apa iencias
no
sa»
en
inmedia amen e
del
ce eb o
ni
e mi-
nan
en
él
di ec amen e,
ienen
no
obs an-
DE
JUNIO.
257:
e,
po
conduc os
impe cep ibles,
una
co-
municacion
eal
con
es e
ó gano.
No
co-
nocemos
mejo
la
pa e
del
ce eb o
en
que
iene
asien o
el
alma.
Con
odo,
pa ece
la
debemos
supone
en
el
o igen
de
los
ne =
ios,
como
que
son
los
ins umen os
que
la
ponen/en
comunicacion
con
los
obje os
es e io es,
y
la
dan
la
acul ad
de
eje ce
su
accion
en
ellos.
Cuando
es os
ó ganos
es án
con enien emen e
dispues os,
las
ope aciones
del
alma
se
hacen
con
egula-
idad
y
sin
obs áculo,
y
al
con a io
se
u ban
si
los
ne ios
se
deso denan:
al
modo
que
ocando
un
o ganis a
su
ins u=
me o
bios
emplado
o ma
sonidos
g a=
os
y
a moniosos;
mas
solo
p oduce
un
uido
desapacible
y
disco dan e
cuando
el
ó gano
se
halla
dejió aplada
po
algun
adden e:
É
Cada
di ision
de
ne ios
se
di ige
4la
pa e
que
es á
des inada,
y
cuya
es uc u
a
co esponde
á
las
unciones
que
debe
eje ce ,
ó a
la
sensacion
que
los
ne ios
de
es a
di ision
han
de
ocasiona
en
ella.
El
ac o,
el
gus o,
el
ol a o,
el
oido
y
la
is-
a,
son
cinco
clases
de
sensaciones
,
que
comp enden
un
núme o
casi
in ini o
de
es-
pea:
La
conmocion
que
la
imp esion
de
os
obje os
hace
en
los
ne ios,
ocasiona
es os
di e en es
géne os
de
sensaciones,
de
que
son
ins umen os
los
ó ganos
de
los
sen idos.
Sin
emba go
,
en
ano
dis ingui ia
e
homb e
po
medio
de
los
sen idos
lo
que
264
VEINTE
Y
CINCO
supe icie,
igilando
como
una
cen inela,
pa a
p eobaiade
po
odas
pa es
de
los
au-
silios
que
le
ienen
y
de
los
elig os
que
le
amenazan.
El
gus o
es á
¿La
pue a
pa-
a
examina
cuan o
se
p esen a,
an es
de
admi i lo
en
su
in e io ,
y
no
da
en a-
da
sino
á
lo
que
es
saludable.
No
se ía
an
eliz
como
e ec i amen e
lo
soy,
si
no
pu»
die a
dis ingui
po
medio
del
gus o
las
a ias
especies
de
alimen os
;
y
mis
place-
es
se.
disminui ian
mucho
si
la
manzana
y
la
po
el
higo
y
la
uya
u iesen
pa a
mi
el
p opio
sabo .
El
sen ido
del
gus o
pues,
que
me
hace
dis ingui los,
escun
p esen e
de
la
bondad
de
Dios,
y
una
p ueba
de
su
sabidu ia.
La
boca,
el
esó ago
y
el
es ómago,
aun-
que
dis in os
en e
si,
pueden
mi a se
con
odo,
espec o
al
gus o,
como
un
solo
y
úni-
co
ó gano»
En
e ec o,
odas
es as
es
pa =
es
concu en
á
ape ece
ó
ehusa
un
mis-
mo
obje o,
y
cons an emen e
se
ad ie e
que
si
la
boca
sien e
aye sion
á
un
manja ,
se
cie an
las
iuces
pa a
nega le
la
en-
ada;
y
si
á
pesa
de
es e
obs áculo
llega
á
en a
le
echaza
y
a oja
el
es ómago.
-
No
obs an e,
el
ó gano
del
gus o'se
es-
iende
con
mas
pa icula idad
po
oda
la
es ension
de
la
boca,
y
p incipalmen e
po
la
lengua.
Es a,
igua
men e
que
el
palada
y
la
a inge,
es án
semb ados
de
papilas
ne iosas,
y
empapados
en
g an
can idad
de
lin a
des inada
á
disol e
las
sales
con enidas
en
los
alimen os.

,
DE
JUNTO.
265
Pa a
pone
en
acejon
es e
Ó gano,
es
necesa io
aplica
Jos
suenos
sab osos
El
las
papilas
ne iosas.
Las
sales
son
los
úni-
cos
cue pos
conocidos
que
ienen
sabo ;
y
la
i eza
de
la
imp esion
que
hacen
de-
pende
de
la
es ension
de
la
mayo
supe -
icie
que
ocupan
las
papilas
sob e
que
se
aplican.
Cuan o
mas
disuel as
pues
es án
las
sales,
an o
mas
i a
es
su
Imp esion;
cuyo
e ec o
depende
de
mezcla se
con
la
sali a,
que
les
si e,
digámoslo
asi,
de
e=
MP
eso
ad e imos
cons an emen-
e
que
los
alimen os
no
causan
sensacion
alguna
4
no
es a
humedecidos:,
po =
que
sín
es a
ci cuns ancia
las
pa es
sali-
nas
ni
es án
bas an e
di ididas,
ni
bas-=
an e
a enuadas
pa a
pene a
has a
el
dx-
gano.
.
Así
que,
el
gus o,
igualmen e
que
el
ac o,
pende
de
los
ne ios,
lo
cual
se
de-
mués a
disecando
la
lengua.
Despues
de
le an a
la
memb ana
que
la
cub e,
se
ye
una
mul i ud
de
aices
en
las
que
acaban
es os
ne ios,
y
donde
se
hallan
p ecisa
men e
las
papilas
ne iosas,
y
enemos
la
sensacion
Mel
gus o;
y
donde
aquellos
al-
an,
al a
ambien
la
sensacion.
El
exá-
men
de
la
lengia
del
ga o
y
del
pe o
aca=
ba
de
con ence nos
de
es a
e dad:
pu =
que
en
ellos
las
papilas
ne iosas
solo
es-
án
si uadas
en
las
pa es
pos e io es
de
la
engua,
y
no
en
las
an e io es,
siendo
así
que
su
palada
se
halla
semb ado
de
ellas;
Y
de
aquí
p o iene
que
la
pun a
de
la
len-
12
266
VEINTE
Y
CINCO
gua
de
es os
animales
no
es
suscep ible
de.
gus o.
De engámonos
«algunos
momen os
en
medi a
ace ca
del
a e
con
que
es á
o =
mado
el
ó gano
del
gus o,
cuyas
pa les
no
ha
EA
obse a
exac amen e
nin=
gun
ana ómico.
¿No
es
ob a
de
una
g an-
de
sabidu ia
el
que
la
lengua
enga,
con
p e e encia
á
odos
los
demas
miemb os,
an a
abundancia
deme ios
y
de
ib as,
y
que
es é
llena
de
pequeños
po os
,
pa a
que
las
pa es
salinas
pene en
mas
p o=
undamen e,
y
en
mayo
núme o
has a
las
papilas
ne iosas?
¿No
es
un
e ec o
de
es-
a
misma
sabidu ia,
el
que
los
ne ios,
cuyas
amas
se
es ienden
po
el
palada
y
la
a inge
pa a
ayo ece
la
mas icación,
p olonguen
ambien
sus
ami icaciones
acia
la
na iz
y
los
ojos,
como
pa a
adye -
i
a
es os
ó ganos
que
con ibuyan
po
su
pa e
a
disce ni
los
alimen os?
O a
cosa
no
menos
digna
de
odo
nues o
econocimien o
es
la
du acion
de
*
los
ó ganos
del
gus o.
Po
delicada
que
sea
su
es uc u a,
se
conse an
mas
biem
po
que
los
ins umen os
mas
du os.
Gás-
anse
nues os
es idos,
ma chi ase
nues-
a
ca ne,
disécansenos
los
huesos;
pe o
el
gus o
los
sob e i e.
¡Qué
ines
an
admi ables
no
se
descub en
solo
en
el
apa
“ a o
de
es os
ó ganos!
¡Oh
homb e
D á
e es
la
única
c ia u a
que
sabe
que
es á
do ada
de
sen idos;
la
única
que
es
capaz
de
ele a se
á
Dios
po
la
con emplación,
DE-
JUNTO.
267
y
el
uso
de
es os
mismos
sen idos.
Es ué -
za e
pues
á
hace
con
el
soco o
de
la
Di-
ina
g acia
un
buen
uso
de
ellos.
pane
o o
se
sob e
la
ie a
pod ia
endi
al
Se
sup emo
el
homenage
que
le
es
debi-
do,
si
ú
ehusas
lo
'Ú
gozas
mas
que
o a
c ia u a
del
sen ido
del
gus o;
po que
los
animales
ienen
pocos
alimen=
-
os
de
que
sus en a se,
cuando
á
U
e
ha
p epa ado
el
C iado
manja es
an
a ios
como
abundan es.
Re lexiona_las
iquezas
que
e
p opo cionan
en
es e
géne o
el
eino
animal,
el
ege al
y
aun
el
mi e al.
«El
«ciclo
y
la
ie a,
el
ai e
y
el
océano
me
«o ecen
sus
ibu os:
en
odas
pa es
«adonde
iendo
la
is a,
descub o
los
do=
'
«nes
de
Dios.
La
cima
de
las
mon añas,
«la
Jlanu a
de
los
alles,
el
ondo
de
los
elagos
me
suminis an
alimen os
y
pla-
«ce es.”
No
sin
azon
pues
ap eciamos
an o
es.
é
don
de
nues o
C iado ;
mas
con
odo
no
le
es imemos
sino
pa a
el
in
que
se
nos
concedió.
El
seu ido
mismo
del
gus o
no
es
mas
que
un
medio
pa a
ele a nos
4
i es
mas
nobles.
¡
Cuan
insensa o
se ía
el
homb e
que
hiciese
consis i
oda
su
e-
licidad
en
gus a
los'
place es
de
que
es
ó gano
es e
sen ido,
y
q
solo
desca a
i i
pa a
lisonjea
su
palada
con
el
uso
de
alimen os
sab osos
y
deliciosas
bebidas!
¡AL!
guá da e
bien
de
deg ada e
asi
has a
la
na u aleza
del
b u o,
y
acué da e
que
eniendoun
almaiumo al,
solamen e
268
VEINTE
Y
SUIS
ueden
sacia e
los
e dade os
bienes.
a
de
es os
bienes
,
y
desea
alimen-
a se
con
ellos,
es
en
lo
que
consis e
la
sa-
bidu ia
y
la
elicidad
de
un
acional.
VEINTE
Y
SEIS
DE
JUNIO.
EL
o a o,
Sob
ale'encima
de
la
boca
la
na iz,
cual
una
cen inela
pa a
ela
sob e
la
conse =
acion
de
la
máquina
animal,
aunque
su
des ino
es
desempeña
o as
muchas
un=
ciones.
Nó anse
en
el
ondo
de
la
ma iz
dos
ca idades
que
llegan
á
la
boca,
de as
del
elo
del
palada ,
y
anquean
el
paso
á
g an
pa e
del
ai e
que
espi amos.
Es
mas
cómodo
espi a
po
la
na iz
que
po
la
boca;
pues
po
aquella
se
espi a
la go
iempo
y
con
acilidad
cuando
es a
es a
ce ada;
lo
que
no
sucede
si
obs uida
la
na iz
solo
puede
espi a se
po
la
boca.
Sábese
ambien
que
las
ca idades
de
la
na iz
concu en
a
lo
g a o
de
la
oz,
y
que
nunca
son
an
ag adables
los
sonidos
como
cuando
esuenan
en
las
pa edes
de
es e
ó gano.
Sepá ase
en
oquelles
una
se=
osidad
inucosa
necesa ia
pa a
humedece
las
pa es
in e io es
de
la
na iz,
y
pa a
ese a las
de
la
sequedad
que
ha ia
pe -
de
mucha
de
su
sensibilidad
á
la
mem-
b aua
de
que
es á
apizada.
DE
JUNIO.
269
Pe o
la
p incipal
uncion
de
la
na iz
es
el
se
ó gano
del
ol a o,
cuyo
asien o
es
la
memb ana
de
que
acabamos
de
ha-
bla ,
conocida
con
el
nomb e
de
memb a-
na
pi ui a ia.
Compónese
de
dos
lámi-
nas,
una
in e io
muy
ue e
y
que
si e
de
pe ios io
4
los
huesos
de
la
na iz;
o a
es e io ,
blanda,
semb ada
en
oda
su
es ension
de
glándulas
y
papilas
ne io-
sas,
que
son
el
p incipal
o gano
en
don-
de
eje cen
su
accion
las
pa es
odo i e as.
Se
end á
en
conocimien o
de
cuan
su i-,
les
son
es as
pa ículas,
si
se
a iende
á
que
no
pueden
descub i se
aun
con
los
mejo es
mic oscopios,
y
4
que
su
disipa-
on,
sin
emba ga
de
se
muy
abundan-
e,
no
disminuye
.
sensiblemen e
el
peso
de
los
eue pos
que
las
exhalan.
El
ai e
si e
de
ehiculo
á
las
pa i-
culas
ado i e as,
las
lleya
á
la
na iz,
y
aplica
sob e
la
memb ana
pi ui a ia
al
iempo
de
la
inpi sacion;
pues
aunque
ca gado
de
ellas
el
ai e,
y
sume gida
la
na iz
en
es e
luido,
no
se
pe ciben
los
olo es,
si
po
cualquie a
incon enien e,
como
un
es iado,
deja
de
espi a se
po
las
na ices.
Ademas
de
es a
condicion
indispensa=
ble
pa a
ole ,
se
equie e
ambien
una
disposicion
pa icula
en
la
memb ana
pi-
ui a ia:
po que
cuando
és a
se
halla
em-
papada
de
escesi a
can idad
de
se osida=
des,
cae
en
una
especie
de
elajacion
que
nos
p i a
del
ol a o,
lo
que
igualmen e

270
NEINTE
Y
SEIS
sucede
si
es
demasiada
su
i an ez.
Cuan o
mayo
es
la
memb ana
pi ui-
a ia,
an o
mas
delicado
es
el
ol a o;
co-
mo
se
ad ie e
especialmen e
en
los
pe -
os
de
caza,
en
los
cuales
es
al
su
es en
sion,
que
aun
lega
á
dobla se
ácia
a ue-
a.
Sin
emba go,
la
es ension
po
si
sola
no
bas a ia
pa a
da le
una
sensibilidad
an
singula ,
si
no
uesen
muchos
los
ne ios
«dis ibuidos
po
ella,
y
no'
es u iesen
al
descubie o
has a
gie o
pun o;
MY
de
aquí
p o iene
que
la
imp esion
de
los
olo es
sea
muy
iya.
Es a
es
la
causa
po
qué
apli-
*
cando
las
pa iculas
sumamen e
el a
das
de
los
cue pos
olo osos
á
los
ne ios
des=
nudos
y
muy
p óximos
al
ce eb o,
hacen
olye
p on amen e
á
los
que
caen
en
al-
un
desmayo,-Ó
se
sume gen.
Fue a
de
os
ne ios
ol a o ios
dis ibuidos
po
la
memb ana
pi ui a ia,
iene
és a
ademas
una
ama
del
ne io
oph álmico;
y
4
la
imp esion
que
hacen
sob e
él
los
olo es
ue es
deben
a ibui se
las
lág imas
que
ocasionan
algunas
eces.
Pod ia
p egun a se,
¿si
despues
de
ha-
be
hecho
su
imp esion
las
pa es
odo i=
e as
sob e
las
papilas
ne iosas
de
lamem-
b ana
pi ui a ia,
se
mezclan
con
los
liqui-
dos
que
ci culan
po
el
cue po?
Ci anse
ejemplos
de
diihas
pe sonas
pu gadas
con
i lencia,
po
habe
espi ado
las
pa es
yolá iles
al
machaca
cie as
ma e=
ias;
y
aun
po
habe
espi ado
el
olo
de
un
pu gan e.
Va ios
au o es
e ie en
que
DE
JUNTO.
271
algunos
han
i ido
muchos
dias,
sin
mas
alimen o
que
espi a
olo es.
Quiza
debe
a ibui se
es e
e ec o
á
la
in oduccion
de
aquellas
emanaciones
en
las
yenes
del
pulmon,
donde
se
mezclan
con
la
sang e.
Puede
conside a se
el
ol a o
como
un
suplemen o
del
ó gano
del
gus o:
pues
es
como
el
gus o
de
los
olo es,
y
el
gus o
an-
icipado
de
los
sabo es;
y
si
omamos
sin
ecelo
lo
que
ap ueba
la
boca,
es
p inci-
palmen e
o
ya
iene
la
ap obacion
del
ol a o.
En
e ec os
a as
eces
es
de
mal
gus ó
lo
que
huele
bien.
El
ol a o
es
ambien
mucho
mas
delicado
en
los
ani-
males,
p ecisados
á
come
lo
que
encuen-
an,
que
no
en
el
homb e;
quien
en
es-
e
pun o
apenas
halla á
como
da
las
de-
bidas
g acias
á
la
P o idencia,
cuya
bon=
dad
ha
p opo cionado
con
an a
exac i ud
sus
sen idos
á
sus
necesidades.
VEINTE
Y
SIETE
DE
JUNIO.
Aba a illosa
e uc u a
del
o,
El
ido,
es e
sen ido
p ecioso
que
nos
pone
en
comunicación
con
el
mundo
mo=
al,
es
uno
de
aquellos
cuya
o ganizacion
o ece
mayo
núme o
de
es os
asomb osos
asgos
que
anuncian
una
sobe ana
in e-
ligencia.
El
ido
del
homb e
es
una
má-
quina
acús ica
de
la
mas
sábia
cons ue-
cion,
y
su
po meno
debe ia
so p ende -
272
VEINTE
Y
SIETE
nos,
si
no
es u idsemos
siemp e
dispues
os
á
descub i
ma a illas,
dos
el
mo-
men o
en
que
nues a
azon+se
aplica
á
examina
las
p oducciones
del
sup emo
A ílice.
,
La
si uacion
del
ido
deno a
desde
lue-
go
mucha
sabidu ia:
es á
pues o
en
el
lu-
ga
mas
con enien e
del
cue po,
ce ca
del
ce eb o,
que
es
el
asien o
comun
de
odas
las
sensaciones.
La
igu a
de
la
o e-
ja
me ece
ambien
nues a
admi acion.
Si
oda
uese
de
ca ne,
su
pa e
supe io
cae ia
decia
abajo,
é
impedi ia
la
comuni-
cacion
de
los
sonidos;
si
al
con a io
u-
iese
huesos
,
esul a ian
de
aquí
muchos
incon enien es
y
doloxes
¿insopo ables
cuando
nos
echásemos
de
lado.
Po
es a
azon
escogió
el
C iado
una
subs ancia
e nillosa,
E
á
la
lexibilidad
de
la
ca
ne,
eune
la
du eza
del
hueso,
y
cuya
lisu a
y
pliegues
son
los
mas
opios
pa a
e leja
los
sonidos,
po que
el
uso
de
o-
da
es a
pa e
es e na
es
el
de
euni los
y
en ia los
al
ondo
del
oido.
T es
ca idades
p incipales
o man
o-
do
es e
ó gano.
La
que
p ime o
se
p esen
a
es
una
especie
de
concha
dde
embudo,
cuya
abe u a
co esponde
ácia
a ue a;
la
segunda
iene
el
nomb e
de
ambo ,
y
la
e ce a
y
mas
in e na,
el
de
labe in o.
Hay
en
la
concha
una
abe u a
llamada
conduc o
audi i o
;
su
en ada
es á
gua -
necida
de
un
ello
sua e,
que
si e
de
obs áculo
á
los
insec os
que
in en asen
¡n=
DE
JUNTO,
273
oduci se
en
él,
y
con
el
mismo
in
se
ha
lla
humedecido
en
oda
su
es ension
con
un
humo
pegajoso
y
ama go
llamado
ce-
umen,
0
ce a
del
oido,
y
que
se
sepa a
na u almen e
en
las
glándulas.
El
impano
0
ambo
es á
si uado
oblicuamen e
en
el
ondo
del
conduc o
au-
di i o.
Es a
pa e
es
en
ealidad
muy
pa-
ecida
al
ins umen o
de
que
omó
su
nomb e
;
po que
p ime amen e
hay
en
la
ca idad
del
conduc o
audi i o
un
anillo
huesoso
sob e
el
cual
es á
endida
una
memb ana
edonda,
delgada
y
ue e;
en
segundo
luga
hay
debajo
de
es a
piel
un.
co don
que,
haciendo
aquí
el
mismo
o i-
cio
que
el
del
pa che
en
el
ambo ,
au-
men a
con
sus
ib aciones
el
mo imien o
del
impano,
y
si e
pa a
es ende
mas
la
memb ana
6
pa a
alloja la.
En
la
ca idad
ó
caja
que
hay
bajo
de
es a
memb ana,
se
encuen an
cua o
huesos
muy
no ables,
aunque
sumamen e
equeños,
que
se
dis-
inguen
con
los
nomb es
de
ma illo,
yun-
que
,
o bicula
y
es ibo,
y
cuyo
o icio
es
con ibui
á
la
conmoción
y
¿la
ension
de
la
piel
del
impano.
El
conduc o
amado
ompa
de
Eus aquio,
que
iene
una
de
sus
del
abe u as
ácia
la
boca
y
o a
ácia
la
caja,
enue a
sin
cesa
el
ai e
de
és a.
La
e ce a
ca idad,
pa ecida
á
un
labe in-
o
po
sus
a ias
eches
o uosas,
o ece
la
imágen
de
un
es ibulo,
es
ca-
nales
simici cula es,
y
una
pa e
en
o ma
de
espi al,
llamada
ca acol.
Es e
con ie-
12:
280
VEINTE
Y
OCHO
Los
humo es
del
ojo
son
es.
Una
ca-
idad
que
se
ad ie e
sob e
la
có nea,
lla=
mada
'cama a
an e io
del
ojo,
y
o a
comp endida
bajo
lau ea,
que
llaman
cá-
ma a
pos e io
,
encie an
el
p ime o
de
los
humo es
llamado
acueo,
po
su
ans-
pa encia
y
luidez,
el
cual
puede
egene-
a se
si
po
alguna
he ida
hecha
en
la
có -
nea
llega
á
sali .
El
humo
c is alino,
64
simplemen e
el
c is alino
,
es á
si uado
inmedia amen e
po
de as
del
humo
acueo,
en
en e
de
la
pupila:
su
igu a
es
len icula ,
y
iene
cie a
consis encia.
De as
del
c is alino
hay
una
subs ancia
sumamen e
limpia
y
anspa en e
á
quien
se
da
el
nomb e
de
humo
í eo,
po que
en
e ec o
su
masa
o al,
ence ada
alas
cápsulas
que
le
con ienen,
imi a
bas an e
bien
la
masa
del
id io
undido.
Seis
son
los
músculos
que
si en
pa a
mo e
el
ojo
¿ odos
lados
,
pues
le
le an-
an,
le
bajan,
le
uel en
á
la
de echa
9
á
la
izquie da,
oblicuamen e
ó
en
edon=
do,
segun
la
necesidad
lo
exige.
<
Las
a ias
ma e ias
anspa en es
con-
enidas
en
el
ojo,
ienen
un
g ado
de
den-
sidad
capaz
de
causa
di e sas
e accio=
nes,
y
su
igu a
es á
de e minada
de
al
sue e,
que
odos
los
ayos
que
salen
de
un
pun o
de
cualquie
obje o,
se
eunen
exac amen e
en
un
mismo
pun o,
aun
cuando
el
obje o
es é
si uado
á
mayo
ó
meno
dis ancia,
en
una
di eccion
ec a”
ú
oblicua,
y
sin
emba go
de
que
sus
a=

DE
JUNTO.
281
yos
su an
una
e acción
di e en e.
La
meno
mu acion
en
la
na u aleza
y
igu a
de
las
ma e ias
anspa en es,
ha ia
pe -
de
al
ojo
odas
es as
en ajas.
Á
is a
pues
de
an as
ma a illas,
¡hab á
homb e
an
osado
que
se
a e a
á
sos ene
que
los
ojos,
y
aun
que
odo
el
mundo,
solo
es
Ob a
de
un
me o
acaso!
Qué
bien
dijo
el
Salmis a:
«solo
los
insensa os
son:
los
que
dicen
en
su
co azon,
no
hay
Dios.
Po
lo
que
á
mi
oca,
con encido
de
la
exis en=
ia
de
es e
g an
Se ,
le
conside o
ademas
como
el
Au o
de
cuan o
exis e,
y
no
pue
do
menos
de
esclama
con
el
mismo
P o=
e a:
¡Se a
ciego
el
que
hizo
los
ojos!
VEINTE
Y
NUEVE
DE
JUNIO.
Aba a illes
de
La
VOR»:
Sabemos
que
es
humo es
de
di e en e
densidad,
si uados
en
cápsulas
anspa=
en es,
di iden
en
muchas
pa es
el
[
bo
del
ojo.
En
su
ondo
se
halla
es endida
una
gasa
inisima,
que
noes
mas
que
la
espausion
de
un
ne io,
cuya
es emidad
ema a
inmedia amen e
en
el
ce eb o.
Una
piel
neg a
apiza
odo
lo
in e io
del
Ub
Po
in,
en
su
pa e
an e io
hay
una
abe u a
,
que
se
con as
ó.
dila-
la,
segun
que
es
mas
4
menos
ue e
la
luz.
¿Pe o
de
qué
si en
es os
humo es,
es a
gasa,
es e
apiz
y
abe u a?
282
VEINTE
Y
NUEVE
La
luz
se
di ige
4
noso os
desde
los,
as os
en
linea
ec a;
mas
sus
ayos
se
do-
blan
á
p opo cion
de
la
mayo ,
ó
meno
densidad
de
las
ma e ias
que
a a iesan:
pues
al
a a esa las
o man
los
ayos
una
cu a,
ap oximándose
á
la
pe pendicula ,
que
se
conside a
i ada
al
pun o
del
con-
ac o
de
su
supe icie,
cuando
son
mas
'
densas,
y
alejándose
po
el
con a io
cuan-
do
son
mas
a as;
y
he
aqui
lo
que
llaman
e acción
dela
luz.
Asi
es
que
dos
a=
yos
que
caen
pa alelos
sob euna
len e
de
id io
,
mudan
de
di eccion,
y
ienden
á
euni se
en
un
pun o.
de as
de
la
len e,
en
donde
azan
una
imágen
dis in a
del
sol,
po
ejemplo;
pe o
un
poco
mas
allá
6
mas
acá,
ya
la
imágen
es
con usa.
Lo
mis-
mo
sucede
si
en
luga
de
la
len e
se
subs-
i uye
un
id io
mas
ó
menos
con exo,
4
un
cis
anspa en e
mas
ó
menos
den=
so
que
el
id io.
a
luz
no
solo
iene
la
p opiedad
de
e ac a se,
sino
la
de
e
leja se
sob e
los
cue pos
que
ilumina.
Salen
pues
de
odos
-
los
pun os
de
los
obje os
manojos
de
luz,
i ando
á
sepa a se
unos
de
o os;
mas
así
que
encuen an
cue pos
anspa en es
mas
ensos
d
mas
con exos,
sé
ap oximan
en-
e
si,
y
su
eunion
es
au o
mas
p on a
cuan o
mayo
es
es a
densidad
ó
con=
yexidad.
Si
se
coloca
una
len é
en
la
en anilla
de
una
cáma a
obscu a,
y
se
le
p esen a
un
ca on,
emos
al
pun o
como
un
cua=
DE
JUNIO.
283
d o
en
que
se
pin an
odos
los
obje os
es=
e io es
con
la
mayo
p ecision,
y
segun
las
eglas
de
la
pe spec i a
mas
exac a;
cuad o
que
pa ece á
mo e se,
si
se
mue-
en
los
obje os:
en
él
emos
p ecipi a se
los
iachuelos
de
lo
al o
de
las
mon añas
y
se pea
po
las
llanu as;
emos
ce ne -
se
las
a es
en
los
ai es;
jugue ea
los
pe=
ces
en
la
supe icie
del
agua,
y
b inca
los
co de illos
en
las
p ade as.
Subs i uid
á
la
len e
un
ojo
de
buey
ecien emen e
despojado
de
sus
memb a=
nas,
y
se
e á
azado
sob e
la
ela
que
cub e
el
ondo
de
es e
ó gano
un
cuad o
semejan e
al
an e io ;
con
la
di e encia
de
que
odas
las
igu as
queda án
dibuja=,
das
en
un
amaño
mucho
meno .
La
es uc u a
del
ojo
del
buey
en
lo
esencial
es
la
misma
que
la
del
nues o:
asi
que,
lo
dicho
da
ya
alguna
idea
del
mecanismo
de
la
ision.
En
é ec o
,
los
humo es
del
ojo
hacen-lo
que
la
len e
en
la
cáma a
obscu a;
la
ela
ó
la
e ina
es
el
ca on;
la
piel
neg a
que
apiza
lo
in=
e io
del
globo
hace
las
eces
de
la
yen=
anilla
que
impide
la
luz;
la
pupila,
con-
ayéndose
d
dila ándose
á
a
que
es
mas
4
menos
ue e
la
luz,
mode a
la
accion
de
los
ayos
en
la
e ina.
Los
ayos
pues
pasan
po
la
có nea,
el
humo
acueo,
el
c is alino,
y
pene an
en
in
has a
el
i eo;
y
despues
de
habe se
e ac ado
su icien emen e,
y
eunidose
en
es e
án-
si o,
pin an
sob e
la
e ina,
de as
del
284
VEINTE
Y
NUEVE
humo
í eo,
la
imágen
de
los
obje os
es e io es,
con
una
pe ec a
exac i ud
y
cla idad.
El
ne io
óp ico
comunica
al
cé-
eb o
las
ya ias
conmociones
que
ecibe,
y
esci a
en
el
alma
pe cepciones
análogas
a
las
imp esiones
p oducidas
po
los
obje=
os
es e io es.
La
imágen
de
es os
obje os
se
pin a
so-
b e
la.
e ina
al
e es;
pe o
es o
mismo
hace
que
se
nos
ep esen en
cn
su
si ua=
cion
na u al,
po que
e i iendo
el
alma
cada
ayo
de
luz
S
un o
de
donde
ema=
na,
conside a
á
la
de echa
la
imp esion
que
se
hace
po
el
lado
izquie do,
y
al
con a io.
Los
mayo es
obje os
se
dibujan
en
la
e ina
con
una
es emada
pequeñez,
y
sin
emba go
los
emos
en
su
e dade a
magni ud.
¿Cómo
sucede
pues,
que
cuan=
do
pe cibimos
desde
una
al a
o e
mu-
chos
milla es
de
casas,
cada
una
de
ellas-
se
pin a
an
exac amen e
en
un
espacio
an
co o?
Millones
de
ayos
ienen
po
una
abe u a
muy
educida
á
euni se
sob e
la
e ina,
los
cuales
c uzándose,
mas
sin
con undi se,
gua dan
siemp e
una
dis an-
cia
p opo cional
á
la
que
enian
en e
si
los
pun os
del
obje o
de
donde
salie on.
Si
desde
lo
al o
de
un:
más il
se
obse a
una
lo a
en
al a
ma
na egando
á
oda
ela,
¡
qué
de
obje os
se
o ece án
á
nues-
a
is a
!
Y
si
desde
es a
al u a
se
mi a
el
mismo
ma ,
¡cuán os
milla es
de
olas
no
se
descub en!
Se á
mucho
mayo
nues a
admi acion
,
si
conside amos
que
cada
una
DE
JUNTO.
285
de
ellas
e leja
masas
de
ayos
sob e
nues-
os
0j0s,
cuyo
olúmen
es
an
pequeño.
Súbase
uno
en
un
dia
se eno
á
una
al a
mon aña,
ienda
la
is a
po
las
egiones
inmedia as;
y
no
pod á
menos
de
asom=
b a se
al
ye
azado
muy
po
meno
so-
b e
una
memb ana
de
an
pocas
lineas,
como
lo
es
la
e ina,
cada
a bol,
y
aun
cada
ma a
de
ye ba
de
una
campiña
de
cinco
4
seis
leguas
cuad adas.
Aun
hay.
o o
mo i o
de
admi acion.
Tengo
dos
ojos,
y
no
eo
dobles
los
obje os;
po que
apizando
el
ondo
de
aquellos
las
e inas
semejan es
en e
si
en
el
núme o,
dispo-
sicion
y
eso e
de
los
hili os
ne iosos
que
las
componen,
y
gua dando
cie a
co espondencia
analoga
con
el
ne io
0p-
ico,
de
aquí
es
que,
como
las
dos
imá=
genes
de
un
obje o:caen
en
ambos
oj0sso-
b e
pa es
semejan es
y
co es
pondien es
de
aquellas
memb anas,
es ando,
po
de-
ci lo
asi,
las
dos
sensaciones
en
un
mismo
ono,
no
deben
esci a
en
el
alma
sino
unasola
idea
é
imágen,
bien
que
mas
i-
ya,
al
modo
del
sonido
que
hie e:á
los
dos
oidos,
ó
del
olo
que
se
ecibe
po
las
dos
en anas
de
la
na iz.
Los
obje os
que
hie en
mi
is a,
no
son
isibles
pa a
mi
sólo.
Acabo
de
admi-
a me
del
g an
núme o
de
ayos
que
en-
ían
4
mi
pupila;
pe o
debe
aumen a
mas
mi
admi acion,
el
que
igualmen e
e lejan
ácia
odos
los
espacios
de
la
masa
de
ai e
que
los
odea.
hi
aqui
po
qué
adonde

286
VEINTE
Y
NUEVE
quie a
que
oy
eemplazan
nueyos
á=
yo
alos
p eceden es,
y
me
hacen
isibles
os
mismos
obje os
que
eia
an es
de
mu-
da
de
si io.
Todos
los
ayos
necesa ios
pa a
es o
ya
exis ian,
y
no
espe aban
mas
-
a
ojos
pa a
se
is os.
Si
picamos
con
un
al ile
una
i a
de
papel,
y
mi amos
pu
es e
aguje i o,
aun
mucho
mas
pequeño
que
el
de
mues o
ojo,
no
dejamos
de
e
ambien
los
obje os,
“aunque
nos
pa ezcan
mucho
meno es.
id
¿Pe o
cuál
es
el
homb e
que
dedica
algun
a o
pa a
e lexiona
sob e
odas
es-
« as
ma a illas?
El
hábi o
de
e
nos
hace
mi a
es a
ope acion
como
una
cosa
sumas
men e
ela
y
acil
de
comp ende .
Es
cie o
que
sabemos
como
se
o ma
la
imá-
gen
de
los
obje os
en
el
ondo.
del
ojo.,
y
cuan o
con ibuyen
pa a
ello
odas
las
pa -
es
que
le
componen;
mas
es o
no
bas a,
po que
el
ojo
no
puede
ene
idea
de
lo
que
pasa
en
si:
es
p eciso
pues
que
la
im-
p esion
que
hacen
en
él
los
ayos
se
p o-
pague
has a
el
ce eb o;
pe o
es
supe io
a
la
¡in eligencia
del
homb e
el
desc ibi
lo
que
en
es o
pasa,
cómo
e
el
alma
el
obje o,
ni
qué
eso es
son
los
que
la
de-
e minan
a
ep esen á sele.
Po
lo
demas,
lo
que
es
inaccesible
á
nues o
en endimien o,
es
ob a
de
una
in eligencia
sobe ana,
que
se
mani ies a
en
odas
pa es,
an o
en
noso os
como
ue a
de
noso os,
y
que
siemp e
iene
acompañada
de
una
bondad
sin
lími es.
DE
JUNIO.
287
No
pudiendo
pues
menos
de
econoce
es»
a
bondad,
¡cesa á
mi
boca
de
publica
las
ma a illas
de
su
pode ;
ma a illas
an=
o
mas
dignas
de
mi
econocimien o,
cuan»
o
mas
supe io es
son
4
mi
capacidad
!
TREINTA
DE
JUNIO.
Gólibdad
de
DULCIO
CS,
SOnlidos
Es oy
do ado
de
sen idos;
es
deci ,
que
po
medio
de
a ios
ó ganos
ma a illosos
puedo
p opo ciona me
g an
mul i ud
de
sensaciones.
Po
los
ojos
adquie o
la
pe =
cepcion
de
la
luz
y
de
los
las
po
los
oidos
la
de
los
onos
di e en es;
po
el
ol-
Ja o
y
el
gus o
la
de
los
e lu ios
0.emana=
ciones
ag adables
d
desag adables
de
los
sabo es,
y
de
los
olo es,
delo
ama go
y
dulce;
y
o as
p opiedades
de
los
cue pos
de
que
puedo
hace
uso
;-po
el
ac o,
en
in,
sien o
el
calo
y
el
io,
lo
húmedo
y
lo
seco,
lo
blando
y
lo
du o,
Ke.
Aho a
pues
yo
me
igu o
cuán
mise a-
ble
se ía
si
ca eciese
delos
ó ganos
de
la
is a,
del
oido,
del
gus o,
del
ol a o.
y
del
ac o.
Si
no
u ie a
is a,
¿cómo
pu-
die a
lib a me
de
los
pelig os
que
me
o-
dean,
ó
o ma me
idea
de
la
magni icen=
cia
de
los
cielos,
de
las
bellezas
de
la
na-
*
u aleza,
y
de
an os
delei osos
obje os
de
que
es á
lena
la
ie a?
Sin
el
ó gano
del
oido,
¿cómo
pudie a
pe cibi
un
g an
nú-
288
TREINTA
me o
de
iesgos
que
me
amenazan
de
le-
jos
,
cómo
comunica
á
o os
mis
pensa=
mien os
,
ni
goza
de
la
a monía
y
de
los
encan os
de
IN
música;
cómo
hubie a
po=
dido
en
mi
ju en ud
ecibi
las
ins uc=
ciones
de
mis
maes os
,
ap ende
á
cono-
ce
bien
á
Dios,
y
las
esiadd
que
la
e-
ligion
encie a;
adqui i
es e
sin
núme o
de
nociones
que
en iquecen
mi
alma,
y
q
an
supe io
me
hacen
á
los
b u os
?
1
ca eciese
del
ol a o
y
gus o,
¿cómo
po-
d ia
dis ingui
los
alimen os
saludables
de
los
noci os;
goza
de
la
agancia
de
la
p ima e a,
y
de
o os
mil
obje os
que
me
o ecen
an
g a as
sensaciones?
En
in,
sin
el
ac o
¿pudie a
yo
descub i
lo
que
me
es
con a io,
ni
ela
sob e
mi
p opia
con
se acion?
“Jamas
pues
sab é
egocija —
«me
ni
bendeci
4
Dios
bas an e
po
la
« acul ad
que
me
dió
de
pode
e ,
oi ,
«gus a ,
sen i
y
habla .
Ado o
á
mi
be-
«né ico
G iado
;
econozco
y
ensalzo
si
«bondad.
Mis
labios
se
ab i án
pa a
glo i=
« ica le
con
cán icos
de
alabanza
y
accio-
«nes
de
g acias.
Mis
oidos
escucha án
el
«himno
uni e sal
que
odas
las
c ia u as
«en onan
en
hono
suyo.”
¡Ah!
si
no
puedo
deja
de
econoce
el
p ecio
de
mis
sen idos
¡llega á
el
caso
de
que
abuse
de
ellos!
El
C iado
me
los
ha
dde
pa a
los
mas
nobles
ines.
¡Y
cuán-
o
no
ul aja ia
yo
á
su
bondad
libe al,
y
deshon a ia
la
admi able
es uc u a
de
mi
cue po,
si
emplease
mis
sen idos
en
un-
DE-
JUNIO.
289
ciones
animales,
sin
p opone me
desig-
nios
mas
ele ados!
¡Qué
mise able
se ia
si
buscase
mi
elicidad
en
los
place es
de
los
sen idos,
y
los
p e i iese
á
las
delicias
encan ado as
del alma!
Llega á
un
dia
en
que
ya.mis
ojos
no
se án
sensibles
á
la
he =
mosu a
de
los.obje os.es e io es;
en
que
la
melodia
de
una
oz
a moniosa
no
lison=
jea á
mis
oidos,
y
en
que
mi
ol a o
no
ha=
lla á
gus o
con
la
agancia
mas
ag adable.
En
una
palab a,
llega á
el
dia
en
que
casi
odos
mis
sen idos
no
encon a án
ec eo,
ni
sa is accion
en
las
cosas
' e enas;
¡y
cuán
mise able,se é
en onces:si
nada
co=
nocie e
que
pueda
alimen a
mi
espi i u,
consola
mi
alma
y
llena
mis
deseos!
¡Oja-
lá
que
al
hace
uso
de
mis
sen idos
nunca
pie da
de
is a
el
g an
obje o'
de
mi
exis>
encia!
¡
Ojalá
que
sus
mismos
ó ganos
si -
an
pa a
glo i ica
a
mi
C iado ,
y“que
comience
a
habi ua me
en
la
ie a;
4
las
nobles
ocupaciones
en
que,
despues
de
la
esu eccion
u u a,
se
ce
de
emplea
en
el
cielo.
Has a
aho a
no
habia
conside ado
mis
sen idos
segun
lo
me ecen,
es o
es,
como
una
ob a
maes a
de
la
mano
de
Dios,
ni
como
una
p ueba
demos a i a
de
que
mi
cue po,
has a
en
sus
meno es
ó ganos,
no
es
ob a
del
ciego
acaso;
pe o
ya
comienzo
á
oca
en
una
pa e
de
su
conjun o
las
ma a illas
de
la
sup ema
sabidu ia,
y
que-
do
asomb ado
al
conside a me
á
mi
mis-
.s
3
odas
las
ob as
le
E
manos.

REFTEXIOS
SOBEE
La,
NATURALE/
:
¿Solo checke
CLASSIC
y
+
calibbl e