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Sevilla al final del siglo xx. La transformación de la ciudad

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Sevilla al final del siglo xx. La transformación de la ciudad

Author: Pérez Escolano, Víctor
Publisher: Instituto de Cooperación Iberoamericana
Year: 1998
Source: https://idus.us.es/bitstreams/a58392fb-c8b4-4328-9687-b965e6644885/download
Se illa al inal del siglo XX.
La ans o mación de la ciudad
1.
El año «admi abilis» de 1992
El año 1992 queda á como un hi o en la his o ia u bana de Se illa. El
pe íodo comp endido en e 1985 y 1992, un lapso e dade amen e co o
pa a el i mo de las ans o maciones u banas en ciudades medias, p odu-
jo no ables cambios, u o de la acumulación de ac o es de di e sa índo-
le:
a) el p e io odaje de las ins i uciones democ á icas, incluidas las
adminis aciones municipal y au onómica; b) la con inuidad y decisión de
gobie nos socialis as en las adminis aciones, especialmen e en la cen al;
c) las ci cuns ancias a o ables de las coyun u as in e nacionales, con o -
mando un ma co de bonanza an o económica como polí ica; d) la ade-
cuación écnica nacional, con luen e en la adicional ecep i idad de
Se illa en momen os decisi os, a la ho a de in eg a con ibuciones ex e -
nas;
e) el pa aguas simbólico de la conmemo ación del Quin o Cen ena io
del Descub imien o de Amé ica; ) la coincidencia en 1992 de g andes
acon ecimien os, con el ulgo especial de la Olimpiada de Ba celona, lo
que conlle ó una acumulación/dis ibución de in e siones en pos de un
«equilib io» no e/su a la ho a de a on a p oyec os de en e gadu a
como el en de al a elocidad; y además g) odo ello aspasando el lími-
e de la coyun u a a o able, ob iando las amenazas de la c isis econó-
mica in e nacional y la c isis polí ica nacional, cuyos e ec os pe mane-
cie on la en es bajo la eu o ia de las celeb aciones pa a mani es a se d ás-
icamen e después con el consiguien e cambio polí ico, sal o en la au o-
nomía andaluza.
2,
El cambio u bano de Se illa
El pe íodo 1985-1992 ue de g an ope a i idad, en el que se ha enido a
demos a , una ez más, cómo en es a ciudad es más e icaz el impulso de la
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excepcionalidad que la pau a co idiana de la acción o dina ia de las ac i i-
dades sociales y económicas.
Du an e el siglo XVI, como monopolio del come cio de Indias, es a ciu-
dad i ió una icisi ud que al e ó p o undamen e su paisaje en un p oceso
en el que el mo imien o del o o y la pla a, la p esencia de o as e os y la
mode nización de las ins i uciones de odo ipo, aje on consigo la cons-
ucción de sedes mode nas, el desa ollo de ob as ci iles y eligiosas, la
ans o mación del case ío
y,
en de ini i a, la de inición de nue os espacios
u banos con el A enal como núcleo simbólico, al como nos lo e lejan las
imágenes de la Se illa de en onces, que des acan el pue o de la ciudad.
Al conmemo a se los cinco siglos del Descub imien o de Amé ica, la
celeb ación de la Exposición Uni e sal ha sido el ins umen o impulso de
los más copiosos cambios de la Se illa con empo ánea. Se ha dicho, con
azón, que la Exposición Ibe oame icana de 1929 había sido el mo o ,
len o pe o cie o, que había pe mi ido dinamiza una Se illa que llegaba
cansina al siglo XX, y que an e la ausencia de una ans o mación egula ,
pa a la que o as ciudades se habían do ado de su co espondien e plan de
ensanche, aquí con amos con la len a, compleja y di ícil acción p oducida
po los ein e años de ejecución de la Ibe oame icana pa a alcanza obje-
i os que die an ono a la ciudad du an e más de medio siglo. Máxime
cuan o que los años de la mode nidad eu opea ambién iban a se pa a
Se illa un pe íodo mo ecino. Sólo el impulso desa ollis a de los sesen a
y se en a gene a ía un c ecimien o aná quico, cuan i a i amen e ele an e,
pe o cuali a i amen e ne as o, al igual que en o as ciudades españolas,
p oduciendo una pe i e ia desequilib ada y con escasas apo aciones de
a qui ec u a de in e és.
3.
Planeamien o u banís ico y Exposición Uni e sal
Con la es au ación democ á ica, Se illa pudo i i un pe íodo de es i u-
ción de un cie o o den u banís ico, an o desde el pun o de is a concep-
ual, median e la p ime a e apa, en años de aus e idad, como en lo ela i o
al es ablecimien o, bien que mal, de los pa áme os y obje i os de o den
gene al, desc i os en el nue o Plan Gene al de O denación U bana, y cum-
plidos g acias a la acción es a égica de la Exposición.
Es sabido que la con luencia écnica y adminis a i a de la edacción y
ap obación de los planes de la ciudad y de la Expo ue di ícil. Bas e eco -
da que la excepcionalidad de Expo '92 se sus en ó en el Ac u de la
Ca uja, un ins umen o ex amunicipal del planeamien o u banís ico a -
do anquis a muy ope a i o en Se illa (Polígono Ae opue o). Con las
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ans e encias, esa ci cuns ancia ue ap o echada po la Jun a de
Andalucía, jun o a la i ula idad de los suelos exp opiados, haciéndola
ale , en alianza con la dinámica p opia de la adminis ación cen al, en
especial del comisa io gene al de Expo '92, en un ma co de decisiones
me opoli anas, supe io es a la no mal icisi ud del u banismo en cual-
quie ciudad. Po consiguien e, las decisiones municipales es u ie on bajo
el iple pa adigma de la Exposición Uni e sal como cues ión de Es ado,
de la jus i icación de un e i o io sup amunicipal y, decisi amen e, del
pode de la in e sión económica, en p ueba de un p agma ismo que ayudó
a supe a epugnancias in elec uales y a hace p e alece el o gullo del
p o agonis a.
Los hechos es án ahí y deben se econocidos en lo que ienen de incon-
o e ibles. Fo ísimas in e siones se p oduje on en la ealización de
es uc u as egionales o nacionales (au o ías, en de al a elocidad), e
igualmen e ingen es ue on las des inadas a ope aciones es uc u ales del
planeamien o gene al de la ciudad como son los sis emas gene ales ia-
ios,
e o ia ios y lu iales. La cons ucción de ondas ex e io es e in e -
medias, la polémica nue a con igu ación e o ia ia y la comple a ecu-
pe ación de la dimensión u bana del Guadalqui i a su paso po la ciudad,
aje on in e siones copiosas y concen adas en el iempo. Todo ello
implicó la ealización de amplios espacios, g andes piezas a qui ec ónicas
e impo an es ob as de ingenie ía, que se han con e ido en hi os u banos
y e i o iales de p ime a magni ud al pun o de ans o ma el paisaje de
Se illa.
4.
Hi os e i o iales de la Se illa ans o mada
Los elemen os undamen ales del nue o paisaje de Se illa se han inco -
po ado a la pe cepción co idiana. Más allá de que podamos conside a los
ace ados o no, o que hubiese sido posible esol e de e minados elemen-
os,
modelos o diseños de una mane a al e na i a más con enien e, su p e-
sencia dela a una ciudad di e en e, po más que se a e de nega su e i-
dencia o se desee conju a la bajo la ne iosa a i mación de que nada ha
pasado y hemos uel o a donde es ábamos.
La Se illa ans o mada es econocible en nume osas piezas cuya je a -
quía debe es ablece se a pa i de aquellas que mues an un ca ác e más
elocuen e, como son los hi os de alo e i o ial. Fal os de piezas signi i-
ca i as en el c ecimien o u bano de las úl imas décadas, de la misma mane-
a que al c ecimien o e a in o me y desa iculado, sin ca ác e y ulga ,
sólo la ealización de una es uc u a más acional, que comunica mejo las
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pa es de la ciudad, que la hace más accesible, se co esponde con los in en-
os de ca ac e iza esa nue a dimensión u banís ica median e el es ableci-
mien o de unidades a qui ec ónicas de calidad y escala, cohe en es con esa
ans o mación.
En la Se illa del An iguo Régimen pe se e ó como hi o p incipal la
Gi alda; así apa ece en las imágenes más signi ica i as desde el siglo XVI,
acompañada de las o es de iglesias, de la del O o, ambién de la mole ca e-
d alicia, po encima de las mu allas de la ciudad, además de su pue o lu-
ial. Un conjun o de e e encias que se en inc emen adas po la impo an-
cia de las piezas ex amu os, comenzando po el Hospi al de la Sang e y
concluyendo con la Fáb ica de Tabacos, siemp e ob as de en e gadu a,
excepcionales po su magni ud y ipología espec o a las cons ucciones no
sólo exis en es, sino posibles en el in e io del casco an iguo.
Hoy es amos an e un sal o de escala, an e necesidades simbólicas que es-
pondan an o a una nue a dimensión como a una nue a cualidad u bana.
Pe o ello no es óbice pa a que algunos pa áme os man engan su i uali-
dad. Así, el alo de los elemen os e icales, que ope an en la dis ancia, al
iempo que juegan un mecanismo de con as e pe cep i o en su en o no
inmedia o. En segundo luga , la necesidad de es ablece g andes piezas
a qui ec ónicas que esuel an p oblemas de excepcional magni ud y que
pe mi an nuclea zonas de c ecimien o o pun os ex e nos de la ciudad. Po
úl imo, la pe sis encia de la subs ancia geog á ica e his ó ica de Se illa
median e la e alo ización del ío como su espacio p incipal.
5. £1 Guadalqui i , columna e eb al de la ciudad
Debemos comenza po la componen e seminal y di ec iz de Se illa: el
Guadalqui i . Decisi o ambién pa a es e úl imo capí ulo de su his o ia
u bana, aunque quede mucho po analiza , p opone y lle a a cabo pa a
que el ío llegue a se el sis ema pleno que econocemos en las g andes ciu-
dades lu iales de Eu opa.
Dijimos que la Exposición Uni e sal se si úa den o del Ac u de Ca uja,
el e i o io suscep ible de se u banizado as la cons ucción, en los años
se en a, de la úl ima g an co a den o de la se ie de al e aciones ope adas
en el cauce de ío, especialmen e como eacción an e el égimen inmise i-
co de de las inundaciones a que siemp e es u o suje o. No es és e el luga
pa a e alua los aspec os posi i os y nega i os de la ubicación y modelo
de Expo '92, pe o no cabe duda de que su posición de en e lu ial y de
ecindad espec o a la del cen o his ó ico, ha implicado un desa ío inmen-
so,
le an ando el apón de Chapina, coadyu ando a la decisión del des-
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man elamien o del amal e o ia io de la calle To neo, la emodelación de
esa ía de enida en p i ilegiada y, consecuen emen e, el es ablecimien o
de los puen es necesa ios pa a la comunicación an o u bana como me o-
poli ana.
La emodelación de odo el sec o ha sido una ope ación an silenciosa
como c ucial pa a comp ende algunos aspec os sus anciales del p oceso;
an o que es el que ha a as ado con lic os y demo ado soluciones. Quien
enga la opo unidad de examina la ciudad desde el ai e, se so p ende á de
la magni ud imp esionan e que ep esen a es e amplio segmen o de Se illa
que desde San Je ónimo conduce po la nue a a enida de To neo has a
Plaza de A mas, Chapina, y los e enos de T iana « eapa ecidos» an e la
Expo '92. Una la guísima cin a que los años siguien es, en diálogo con el
ío,
ya es el nue o desa ío de con ex ualización lu ial de Se illa, pa a la
que du an e oda la Edad Con empo ánea no había habido más ealidad lu-
ial que la del en e del A enal, Paseo de Colón y calle Be is, con las adi-
ciones po ua ias y el desg aciado diálogo en e las ase as de la calle
Cas illa y A jona has a Chapina, ejemplo pa adigmá ico del desen endi-
mien o de los se illanos hacia su ío du an e décadas.
Al ex ende se la dá sena has a San Je ónimo, su ge odo el ío his ó ico
u bano. Cae la icción del amo comp endido en e la To e del O o y el
puen e de T iana, y el símbolo del A enal y la calle Be is ya no pe mane-
ce como encub ido de ol idos, acasos e indolencias. A jona mues a lo
que nunca debió se , an es que nada po la igno ancia y el desp ecio que
e leja. El nue o e i o io en expec a i a del bo de de T iana pe manece
hoy como un po en e desa ío, con el en a ecido acío de los edi icios on-
e os a la Expo, piezas cuasi me a ísicas que sólo empeza án a cambia con
la inminen e pues a en uso po la Jun a de Andalucía de su sede de To e
T iana.
Po su pa e, el amplio encla e de la Plaza de A mas mues a c udamen-
e lo di ícil que es hace ciudad en p ocesos u banís icos y a qui ec ónicos
acele ados: empezando po la posición y el diseño del puen e de Chapina,
siguiendo po la nue a es ación de au obuses, pasando po la p ocelosa
icisi ud de la eo denación del á ea de la an igua es ación de e oca iles,
y concluyendo con el es ue zo ex ao dina io de lle a a é mino la con i-
gu ación u bana de la nue a a enida de To neo y su p olongación.
Cues ión de iempo, como la culminación del paseo de C is óbal Colón
que,
más allá de su ca ac e ización como ob a de conjun o del egionalis-
mo,
ha sido aho a, sesen a años más a de, con el edi icio de o icinas de
P e isión Española y el ea o de la Maes anza, cuando ha cumplido su
pe il a qui ec ónico. De igual modo, un en e sin esa pe sonalidad cen al
del an iguo A enal, To neo hab á de ene en su día una az muy dis in a a

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la p esen e, con su des ino unido al del casco an iguo, especialmen e el
ba io de San Vicen e y la Alameda. O a cosa es el desa ollo en cu so de
las ase as de Maca ena No e, desde la Resolana a Bachille a, y de és a a
San Je ónimo. Pa es subs anciales de un plan, de una ope ación u banís i-
ca cuya a iculación uni a ia debe ía con ola se, ascendiendo las me as
necesidades locales de los populosos ba ios que jalonan oda la espina sep-
en ional de la ciudad.
Una es a egia que aho a sólo puede se ope ada desde la no malidad
u banís ica, an necesa ia en la Se illa que enca a el inal del siglo XX, Una
no malidad que, no obs an e, co e el pelig o de se a on ada dando sa is-
acción a p oblemas pun uales, exp esados en é minos supe iciales, cuan-
do ello no es óbice pa a que la isión global que con iene a la p osecución
de la cons ucción de la imagen de Se illa, pasa po la pues a en alo de
elemen os e e enciales a qui ec ónicos, cuyo des ino uncional puede y
debe se ascendido.
6. El á ea de la Ca uja bajo el peso de la ies a
En p ime luga , más acá de la escala me opoli ana que quie a asigna se
a oda el á ea, su achada lu ial se ha cons i uido en una nue a pa e de la
ciudad de ex ao dina ia impo ancia. Aunque la o denación de la
Exposición Uni e sal, ce ada en sí misma, ha o zado una implan ación
ajena al ío casi en su o alidad, con la sola excepción del Pabellón de la
Na egación, su ele ancia u bana es inequí oca, se i ió in ensamen e en
los meses del ce amen y se eac i a aho a con Isla Mágica, pa que emá i-
co aplicado o ice amen e al ededo del lago de Expo '92, en el que el ya
en a ecido pano ama a qui ec ónico de la mues a uni e sal ha su ido su
comple a degene ación y su indolen e y pa cial supe i encia en el es o,
con un pa que ecnológico (el p oyec o Ca uja 93) de escasa i alidad,
algún uso uni e si a io que empieza a ope a es e cu so 97/98 y el con a-
pun o del pa que me opoli ano, g an espacio e de de in ensa u ilización,
pe o cuya ges ión, oda ía au onómica, se esis e a asumi el Ayun amien o
de Se illa.
La al a de pulso in eg ado de los hi os a qui ec ónicos que la Expo '92
legó puede sin e iza se en su pieza más cuali icada, el Pabellón de la
Na egación. Si la ob a más sabiamen e compues a no ha sido po enciada
adecuadamen e, ¿qué deci de o as piezas no demolidas, como el Pabellón
de F ancia, abandonado a su des ino p e is o como e minal de la nue a
Biblio eca Nacional de Pa ís? El ea o expe imen al pod ía se la excep-
ción en e las a qui ec u as pensadas « ambién» pa a Se illa.
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7. Los nue os puen es y o os hi os isuales
No es e ado deci que los nue os puen es son los hi os más signi ica i-
os de es os años espec o a la condición lu ial de Se illa. Sin duda es así
espec o a la a iculación de la es uc u a de comunicaciones del e i o io,
pe o de igual modo cabe e alua su impo ancia como imágenes ele an es
del paisaje u bano. Los dos puen es ex emos, los que se co esponden con
la onda ex e io , ue on diseñados con una cla a in ención simbólica, exce-
diendo la me a necesidad uncional, pa a muchos con de oche dimensio-
nal o económico. Pe o siendo ello cie o y posible en años de g an olumen
de in e sión pública, su ca ac e ización simbólica exp esó el deseo de las
ins i uciones de con igu a los es imonios del «pode » en es e capí ulo de
nues a his o ia, de igual modo como o os momen os del pasado es able-
cie on, con simila olun ad, sus monumen os.
Desde ese en oque se di imió la olun ad de la Jun a de Andalucía de lle-
a a cabo el iaduc o y puen e del Alamillo, al menos en la mi ad que le
co espondía, al no e del ío his ó ico. El g an pilono inclinado del
Alamillo, eno me mac oes uc u a, uno de los dos as agos que iban a sim-
boliza la g an pue a del alle, ope a como el hi o más isible desde múl-
iples pe spec i as en el acceso a la ciudad, y desde ella apa eciendo en mil
luga es de o ma so p enden e. El puen e que ope a con simila es p incipios
de pa ida es el del Cen ena io. Un puen e «clásico» que cie a el azado
su me opoli ano, allí donde la condición de ía del Guadalqui i se hace
más e iden e, donde dá sena, canales y as ille os se a iculan con los a i-
bu os po ua ios ac uales de la ieja subs ancia lu ial de Se illa. Los o os
puen es cons uidos en es os años ienen una unción di e en e, son de
o den u bano, comunican la ciudad con el á ea de Ca uja, la ciudad ieja
con la ciudad nue a, como los de Ba que a, Ca uja, el más elegan e, e
incluso Chapina, mien as que el de Delicias es complemen a io al se icio
de la nue a ed ia ia in e io de la ciudad y acili a la comunicación e o-
ia ia del pue o.
Pe o eso no es odo al espec o. El ío es ambién un ulc o con inuo de
ensiones isuales, habiendo su gido nue os pe iles an es inédi os, no sólo
allí donde se ha abie o el nue o ho izon e de la ex ensión lu ial, sino en
el p opio paisaje es ablecido an e io men e, con la apa ición de edi icios
que se han inco po ado a la mi ada del ciudadano. Es e es un aspec o obje-
o de a ención especial en la opinión pública que con iene sub aya . En
e ec o, si nos si uamos en el puen e de San
Telmo,
cons uido hace algo más
de medio siglo, la mi ada al segmen o cen al del ío, con la To e del O o
en p ime plano, poco e leja del ca ác e del A enal de los siglos XVI y
XVII; el puen e de T iana, sus i u o del de ba cas, ha llegado a se un e e-
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en e «se illanísimo», aun espondiendo a una «mode na écnica ex anje-
a» del siglo XIX, y en T iana desapa eció el cas illo de la Inquisición mien-
as la calle Be is ese ó sólo algunos de sus pe iles y el bo de de la plaza
de Cuba mues a oda la mu ación olumé ica y o mal que ep esen a el
ba io de Los Remedios.
En onces, ¿cuál es la ieja es ampa? Nada es igual po que nada es u o
nunca es á ico, pues cada capí ulo de la his o ia u bana de Se illa, con
acie o o desacie o, dejó su huella. ¿Pod ía aho a de ene se ese dina-
mismo? El edi icio sede de P e isión Española, en luga especialmen e
delicado, es una pieza que deno a una g an in eligencia y sensibilidad, y
el Tea o de la Maes anza eme ge en su o undidad en e lo deseado y lo
ine i able, in eg ando comp omisos hoy segu amen e inú iles. Vicisi ud
del paseo de C is óbal Colón ambién supe ada po el nue o pe il eme -
gen e as el puen e de T iana po la o e de ese nomb e, des inada a aco-
ge a ias conseje ías de la Jun a de Andalucía, pieza p incipal del a dío
y i ubean e p oceso, aún incomple o, de cons ucción de las ins i ucio-
nes.
Es e sis ema, his ó icamen e ei e ado en dis in os momen os, luga es y
cul u as, ¿es un ac o inmu able álido, ambién, pa a nues a sociedad
con empo ánea? Los ideales mode nos, o ien ados hacia la democ a iza-
ción y sa is acción de las necesidades sociales, pa ecie a que debiesen ol-
ca odos los ecu sos en acciones u banís icas y a qui ec ónicas unciona-
les,
des inadas a a icula se icios p opios de una mejo calidad de ida
de oda la población. Sin emba go, la expe iencia del siglo XX demues a
que al cosa no ha con a enido la con inua eapa ición de la búsqueda de
alo es simbólicos, cuya o malización signi ique la in e sión de ecu sos
copiosos en ma e ializa lo, más allá de la es ic a eo ien ación de los dise-
ños uncionalis as hacia o os que implican conno aciones es é icas suple-
men a ias.
Todo es o o ma pa e no sólo de la his o ia del lenguaje a qui ec ónico,
sino que esponde ambién a una idea del alo añadido sob e la me a es i-
mación economícis a, lo que nos emi e a «o a» lec u a de la polí ica de
in e siones pa a un momen o his ó ico de e minado, como es el de la
cons ucción de la capi alidad andaluza. La in e upción de es a iloso ía
ha sido eco dada en ci cuns ancias de c isis y compo a ía la quieb a de
odo un sis ema de alo es, Pe o al quieb a, ¿no e a el pa adigma más
adical del p oyec o mode no? El decu so de los hechos, y no sólo en los
países desa ollados, ha enido a mos a nos cómo el ideal de aus e idad y
acionalidad lo ece en iempos de c isis, y la opulencia enace de sus ceni-
zas,
una y o a ez, eclamando la con ención monumen al de los símbo-
los del pode .
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8. La sal agua da de la he encia ecibida
Pe o la condición con empo ánea en las décadas inales del siglo XX
ha inco po ado o as ela i izaciones espec o a los pa adigmas adicales
de las p ime as décadas. Así, el en endimien o de la he encia a qui ec ó-
nica como un alo cie o, cul u al y económico. Hoy ca ece de sen ido
el desp ecio po el pa imonio y esul a cohe en e coo dina sal agua da
y p og eso, sob e odo as demos a se cómo desde las posiciones ideo-
lógicas más conse ado as se p oducía al iempo la des ucción de nues-
os cen os his ó icos y la mix i icación de la es au ación de co e clá-
sico,
po lo demás aplicada con acañe ía a una educida se ie de monu-
men os.
Aunque no sin demo as, con dudas e insegu idad, pe o ambién con no
pocas di icul ades obje i as, las ins i uciones enca a on una polí ica de
ehabili ación de edi icios his ó icos pa a ins ala algunas de sus sedes. La
Jun a de Andalucía es á ans o mando el palacio de San Telmo como sede
de la P esidencia, la collación de San Ba olomé acoge en di e sos edi icios
la dispe sa ubicación de la Conseje ía de Cul u a, o la an igua algodone a
de Tabladilla e o mada acoge ya a la Conseje ía de Ag icul u a y Pesca. De
igual modo, el Pa lamen o de Andalucía ha enca ado la oluminosa ehabi-
li ación del Hospi al de la Sang e, la Dipu ación P o incial lo ha hecho con
el an iguo cua el de In endencia de la Pue a de la Ca ne, o el
Ayun amien o, en lo exclusi amen e ep esen a i o, hizo lo p opio con sus
Casas Consis o iales.
Pe o el examen de es a coo denada en la Se illa con empo ánea exige
econoce un cie o decaimien o de los úl imos años y algunas mues as de
ibieza polí ica, como la us ada ubicación del Cen o Andaluz de A e
Con empo áneo en las an iguas A a azanas. Como lo son las pa adojas con-
enidas en el impo an e ema de la in e ención en el ico y amplísimo
pa imonio he edado, pa a el que un en oque plani icado de g an alcance
polí ico, e dade amen e encomiable, no se ha is o co espondido con un
conjun o su icien emen e gene oso en ob as.
La g an pa adoja ue la concen ación de in e siones en la ehabili ación
del an iguo monas e io de la Ca uja de las Cue as. Fue cues ión de Es ado
enca a lo de una ez, al se núcleo p incipal, jus i icación simbólica, de la
implan ación de la Exposición Uni e sal. Hoy al decisión eclama una
acción consecuen e median e el desen ol imien o segu o, po modes o que
sea, de su ca ác e de ins i ución cul u al, como Conjun o Monumen al ac i-
ando decididamen e la implan ación del ci ado Cen o Andaluz de A e
Con empo áneo, y median e la o al ope a i idad, an necesa ia po o a
pa e, del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico.