CAUCE, Re is a de Filología y su Didác ica, n.° 10, 1987 / pgs, 265 • 272
CONSIDERACIONES ORTOGRÁFICAS
JUAN RAMÓN LODARES MARRODÁN'
Hace algún iempo se susci ó una discusión ag ia en un cong eso de p o eso es de
lengua española1. La o og a ía escola ue la causa. La o og a ía suele a i a polémi-
cas en e p o eso es y alumnos, pe o poco más. En gene al, se educe siemp e odo a a -
gumen os encon ados: los p ime os en p o de su necesidad, los segundos echazándo-
la siemp e po que es ma e ia especialmen e ing a a. El caso no iene mayo elie e y se
incluye en uno de an os en los que los p o eso es han de con ence de la u ilidad de las
ma e ias que impa en. Suele ocu i a p incipio de cada año académico y en e cu sos
nue os. Un i o más.
Pe o el que el deba e se agi a a en e los p opios docen es es un sín oma de o o ipo
y se sale de lo común. Y es g a e po la na u aleza de los asun os o og á icos deba i-
dos,
no po la discusión en sí. Asun os que —a nues o juicio— debe ían es a plenamen-
e acla ados en el c i e io del p o eso , pues el susci a los, con la ehemencia con que se
hizo en algunos casos, e ela dudas inadmisibles en los udimen os lingüís icos de quie-
nes se dedican a la enseñanza de nues a lengua. Si se susci a on po algo se ia. Acaso
los a gumen os de los alumnos hayan ido engo dando con el iempo a la is a de los p o-
eso es.
¿Qué se deba ió? Si esumimos la discusión, es ue on las p egun as esenciales:
¿Qué o og a ía enseña ?; ¿cómo simpli ica la?; ¿qué a gumen os da a los alumnos
sob e su u ilidad?
Quizá haya lec o es que se so p endan, al menos, de las dos p ime as p egun as. No
se han ansc i o mal, se susci a on ealmen e así. Repasémoslas una a uña con mayo
de alle y p ocu ando se ieles a lo que allí se dijo.
* Doc o en Filología Hispánica, P o eso Ti ula de Uni e sidad.
1.
La discusión u o luga en el «VI Simposio Ibe oame icano de Lengua y Li e a u a pa a p o eso es de Enseñan-
zas Medias». Se celeb ó en Cáce es du an e los días 14 al 17 de mayo de 1986.
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CAUCE. Núm. 10. Conside aciones o og á icas.
1) ¿Qué o og a ía enseña ? El in e ogan e su gió cuando de e minados p o eso es
comen a on las di icul ades añadidas de la o og a ía no ma i a en las á eas dialec a-
les.
Voces más adicales p edica on la necesidad posible de una o og a ía dialec al ex-
emeña, andaluza y ambién —aunque nadie las ci ó, po que el español cuando habla
de su lengua suele igno a que es la p opia de ein e países más— iopla ense o yuca e-
ca.
Si un muchacho se illano, pongamos po caso, no p onuncia las in e den ales de ca-
za o ceniza, ¿a qué pone le escollos o og á icos haciéndole esc ibi lo que no dice?2.
2) ¿Cómo simpli ica la o og a ía? En ningún momen o del deba e se indicó que la co ec-
ción o og á ica equie e p ác ica y cuidado, que incluso si ue a más sencilla y sis emá-
ica no se ap ende ía con an a na u alidad como la lengua
o al;
sí sé hizo hincapié, sin
emba go, en el a gumen o opues o: si es di ícil hay que simpli ica la y si hay no mas don-
de los alumnos se es ellan epe idas eces lo mejo es modi ica las. Hubo casos común-,
men e econocidos: las con usiones g/j y s/x, las ildes. Pe o, y es so p enden e, en nin-
gún caso se a güyó con c i e ios one is as, sino con la simpli icación po que sí. La p ue-
ba es que una de las conclusiones del deba e ue la pe ición a la RAE de que modi ica a
la no ma i a e e en e a las g a ías g/j («g» sólo pa a oclusi as sono ., ga o, goma y «j» só-
lo pa a ica i as, ánjel,
ájil;
lo que hacía Juan Ramón Jiménez). Un caso aislado. Y si lo
que se pedía de e dad e a una simpli icación sis emá ica ya se sabe que una golond ina
no hace e ano.
3) ¿Qué azones da a los alumnos sob e la u ilidad de la o og a ía? Se econocía
que,
habida cuen a de la no ma i a o og á ica, un an o cap ichosa en sus eglas y ex-
cepciones, e a di ícil con ence a los alumnos de la acionalidad y sis ema icidad de la
lengua esc i a. Menos aún hace ag dable su ap endizaje, que siemp e enía cie o u illo
coac i o.
Esos ue on los cauces de la discusión. Y sob e los es, po susci a se donde y en e
quienes se susci a on, me gus a ía hace unos comen a ios. De habe ocu ido en la e -
ulia espe ina, ahí hubie an quedado; pe o su giendo en un cong eso de p o eso es de
español el caso me ece'a ención especial.
Del p ime in e ogan e no engo no icia que se haya plan eado an es. Sí ha habido
au o es que —indi ec amen e— han a ado cues iones simila es. A uno de ellos amos
a e e i nos. En el lib o de Juan Luis Onie a, O og a ía y ocabula io pa a andaluces3 se
ep oducen a ículos pe iodís icos de dis in os au o es sob e lo peculia del habla anda-
luza.
En uno de ellos, o iginal de José Ma ía Vaz de So o, i ulado «De ensa del habla an-
daluza»,
encon amos el siguien e pá a o que a añe di ec amen e a es a p ime a cues-
ión:
2.
Sob e el po qué de la o og a ía, en es e pun o conc e o, pueden e se las opiniones de CRIADO DE VAL, M. en
Asi
hablamos.
Ed. P ensa Española, 1974, pp. 39 y ss.
3. ONIEVA, J. L:
O og a ía
y
ocabula io
pa a
andaluces.
Ed. Playo , Mad id, 1975. Es impo an e, sob e odo, la
lec u a de los a ículos incluidos en e las páginas 11-20 e e en es a la lengua de los andaluces.
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CAUCE. Núm. 10. Conside aciones o og á icas.
€iPo mi pa e, me he decla ado ya de modo e minan e en con a de una o og a-
ía especí icamen e andaluza. ¿Pa a qué esa o og a ía? Sólo eo una en-
aja:
pues o que se ía una o og a ía más oné ica, los niños andaluces no en-
d ían que es o za se an o como aho a en ap ende la. Todo lo demás son in-
con enien es, y muy en especial la up u a, de incalculables consecuen-
cias,
que ello supond ía no sólo con los cas ellanos, sino con los o os pue-
blos de lengua española. Hoy, la o og a ía (...) cons i uye una g an ue za
de cohesión, una segu a base de e e encia, una au én ica «koiné» hispáni-
ca de la lengua esc i a. (...) A pa i de ahí ya es amos en un plano de igual-
dad:
la o og a ía es la misma, pe o cada uno lee o habla con su no ma o al
y con su p opio acen o.»
Vaz de So o se e ie e a la di isión exis en e en e las dos no mas del lenguaje donde,
con o me se a anza en su es udio, se ad ie e en cada una sus p opias eglas. Las no -
mas esc i a y o al no son lo mismo4. Es más, en de e minadas lenguas la up u a en e
una y o a es absolu a. No son pocos los casos en e las cul u as de la an igüedad donde
el esc ibi e a o icio de una cas a p i ilegiada5. Es a up u a puede da se en cualquie ni-
el lingüís ico: onológico, mo osin ác ico y léxico. En lo que espec a a nues a lengua
—y a la de nues as ecinas ománicas o anglosajonas— la up u a mo osin ác ica o lé-
xica en e no mas p ác icamen e no exis e, se esc ibe lo que se habla, acaso con mayo p eci-
sión y cohe encia, pe o sí hay desajus es en el ni el ónico- onológico: una cosa es lo
que se p onuncia y o a lo que se ep esen a g á icamen e. El p oblema que acusaban
los p o eso es en zonas dialec ales, lo en mul iplicado los ingleses o los anceses con
lo que puede conside a se inglés o ancés no ma i o. El sis ema o og á ico español es,
compa ado con el de es as lenguas — ambién con el po ugués o el i aliano— algo senci-
llísimo. Sal o en algunas excepciones la ep esen ación g á ica se ap oxima a lo acús i-
co.
El hablan e español que ap enda inglés o ancés comp oba á que, aun en el caso de
domina con sol u a ales lenguas, iene siemp e una laguna: la o og a ía. ¿Po qué?,
po que sus no mas es án comple amen e sepa adas y el es udio o og á ico de es as len-
guas es in ini amen e más complejo que el que los hablan es de español hicie on en su
día pa a domina su o og a ía p opia. Des en ajas de la sencillez. El andaluz, cana io, ex-
emeño o mu ciano, po no sali de nues a geog a ía que en la ex ensión del idioma es-
pañol es minúscula, cuando hacen uso de la no ma esc i a idiomá ica es án ma ce ca
de su no ma o al —es deci , esc iben con c i e ios más one is as— que el ancés, el in-
glés,
el po ugués o el i aliano, po no ci a al á abe o al chino, de las suyas. Hay que com-
p ende , po an o, que la no ma o al y la esc i a son, hoy po hoy, dos cosas dis in as;
4.
GUÉNOT, J.: Cle s pou les langues
í anles.
Ed. Seghe s, Pa ís, 1964, pp. 38 y ss. Aunque los comen a ios de
Guéno es án hechos pa a el ancés hablado y el esc i o, son aliosos a la ho a de aplica los a nues a lengua.
5. En de e minadas lenguas la up u a es an ex ema que las no mas esc i a y la o al son, en ealidad, dos len-
guas dis in as. El ejemplo más p óximo en el iempo quizá sea el del chino. SCHICKEL, J. en su ob a
China:
e olución
en la li e a u a, Ba al ed., Ba celona,
1971,
explica cómo una de las p incipales a eas de la e olución cul u al consis-
ió en ace ca la lengua común a la li e a ia, que has a en onces habla sido un código con sus p opias no mas, muy
alejadas de la lengua hablada.
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CAUCE. Núm. 10. Conside aciones o og á icas.
que en unas lenguas se ap oximan más que en o as; que la co espondencia en el ni el
ónico es ac ualmen e la menos común y la más p oblemá ica: de ahí que su jan los con-
lic os con la o og a ía. Po ello, p e ende una coincidencia absolu a de no mas y, más
aún,
una di e si icación de no mas esc i as que se co espondan exac amen e con las
o ales, es p e ende una babeiización que no se sabe a quién le pod ía bene icia . En o-
dos los casos se ía muchísimo peo el emedio que la en e mendad.
El p oblema de la simpli icación no es nue o. Al con a io del que acabamos de ci a ,
sí hay abundan es opiniones6. Pe o las que se ba aja on en la eunión enían mucho que
Ve con las que hace casi un siglo exp esó Miguel de Unamuno en di e sos pe iódicos a
p incipios de siglo7. Publicó Unamuno a ios a ículos sob e ca og a ía en gene al y so-
b e su e o ma en pa icula ; y siemp e enía a da le uel as a la misma idea: la o og a-
>
ía de su iempo e a un baldón an idemoc á ico. Po so p ende que pueda pa ece es a a i ma-
ción,
cualquie a que lea hoy los a ículos unamunianos llega á a conclui lo mismo. El
e a un e ien e one is a con espec o a las e o mas o og á icas —como lo somos
muchos— y c eía i memen e en la necesidad de una o og a ía p ác ica y lo más p óxi-
ma posible a la no ma
o al.
En lo que, a mi juicio, no enía azón e a en ca ga las in as
sob e lo an idemoc á ico de una o og a ía no plenamen e oné ica:
«Adop a una o og a ía sencilla y
ácil,
que haga imposibles las al as o o-
g á icas, les pa ece a muchos, dense o no se den cuen a de ello, como adop-
a un aje uni o me pa a odos. Si no nos dis inguimos en el aje, ¿qué se-
á de noso os? Si al que lle a le i a se la qui an y le ponen blusa, ¿dónde es-
á el caballe o?»8.
Las di e encias de clase se mani ies an —en lo que espec a al lenguaje— no sólo en
la o og a ía, sino en muchos o os ni eles. El español, con odo, es un idioma bas an e
«democ á ico» a es e espec o, pues la es a i icación social no es á an ma cada en él
como en el inglés, po ejemplo9. Pe o en lo que espec a a la o og a ía, la opinión una-
muniana, con odos mis espe os, oma el ábano po las hojas. Conside a que la o o-
g a ía debe simpli ica se po las azones aducidas equi ale a llama incapaces o on os
ema ados a buen núme o de alumnos que, po las azones que sean, no han acabado de
6. MARCOS MARÍN, :.
Re o ma
y
mode nización
del
español.
Ed. Cá ed a, Mad id, 1979, pp. 99 y ss. POLO, J.:
O -
og a ía y ciencia del
lenguaje.
Ed. Pa anin o, Mad id, 1974. URIBE-VILLEGAS, O,: La soclolingOis ica ac ual: algunos
de sus
p oblemas,
plan eamien os
y
soluciones.
Uni . Nac. Au ónoma de México, 1974. En especial el a ículo de TAU-
Ll,
V. incluido en las páginas 246-269: «El planeamien o del lenguaje».
7. Todos los a ículos sob e el ema es án ecogíaos en el Tomo VI de las
Ob as Comple as
de Miguel de Unamu-
no,
edi adas po Ve ga a, S. A., Ba celona, 1958.
8. Op. ci ., p. 427. El a iculo se publicó o iginalmen e en el Eco de Bilbao, 7-1-1894.
9. De ahí que no hayan esul ado plenamen e sa is ac o ias las adap aciones de la ob a de Be na d Shaw
Pygma-
lion.
P obablemen e no esul en nunca. La ígida es a i icación e ical del.inglés no pe mi e ácil co espondencia
con el español. Puede e se mayo in o mación en las publicaciones de la JOHN BENJAMINS PUBISHING COMPANY,
Va ie ies
oí
English
A ound he
Wo ld,
Phlladelphla/One Bu onwood Squa e, Pa. 19130. USA. También en: GREGORY,
M. & CARROLL, S.:
Language
and Si ua ion. Language
Va ie ies
and
Thei
Social
Con ex s.
Rou ledge & Kegan Paul
L d.,
London, 1978.
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CAUCE. Núm. 10. Conside aciones o og á icas.
domina la o og a ía. Y es que, si la o og a ía española se enseña a y se p ac ica a
bien,
se domina ía sin ningún es ue zo aunque ue a mucho más compleja de lo que es.
¿Cómo, si no, puede domina su o og a ía el alumno inglés, ancés o sueco? Cualquie-
a de esas lenguas o ece complejidades o og á icas muy supe io es a la nues a y, sin
emba go, los es udian es ap enden a esc ibi las con co ección, aunque a den más. La
sencillez de la o og a ía española —sal o en algunos casos— es lo que puede habe lle-
ado a su descuido docen e y discen e.
Vol iendo a las ideas unamunianas que se epi ie on en la discusión, sí se dan as-
gos en las lenguas que acen úan las di e encias sociales en e los hablan es. Pe o pen-
sa que ales asgos p oducen au omá icamen e ales di e encias es un e o . Equi al-
d ía a pensa que sólo los seño es —no los sie os— pueden se médicos, ingenie os o
a qui ec os po que las ma e ias que se impa en en esos es udios son an complejas
que los deshe edados de la o una sólo accede ían a su conocimien o si se ebaja a
conside able la di icul ad eó ica. Es o no es así. Cualquie pe sona con in eligencia no -
malmen e cons i uida es capaz de adqui i conocimien os complejos. Si no lo hace las
causas se án o as. Aho a
bien,
¿se han sa is echo los equisi os pa a que esa pe sona
ap enda? En el caso de la o og a ía c eo que ha habido mucho descuido. El asun o iene
cie o pa alelismo con las polémicas que su gie on poco después de la e olución so ié-
ica a p opósi o de la cul u a p ole a ia. Se suponía, po una pa e, que los abajado es
hab ían de c ea una nue a cul u a haciendo izas lo he edado. A es a opinión, alsa-
men e adical, con es ó Lenin con a gumen os que nos pa ecen i e u ables: los e olu-
ciona ios no c ea án nada nue o si no se apoyan en lo que el pasado les deja. Al asimi-
la lo y hace lo suyo lo ans o ma án. Y con la lengua ocu e igual10. «Mu a is mu andis»
el a gumen o leninis a puede aplica se a quienes opinan que no se ap ende o og a ía
po que es di ícil y que la di icul ad disc imina en e poseedo es y desposeídos: no es e -
dad,
lo que hay que p ocu a es que odos los hablan es se eje ci en cuan o sea p eciso
en la p ác ica de la o og a ía, con odos los mé odos a su alcance, con lec u a a iada,
que suele se el mejo eje cicio o og á ico, e c. De mane a que la asimilen y la econozT
can como ace o p opio. Si eso se cumple, si hay p eocupación en e los enseñan es, ya
pueden añadi se di icul ades, que se supe a án odas. Pa a eso es án las escuelas. Pe-
o,
¿se p es a en la enseñanza la debida a ención a la co ección o og á ica?, ¿se eje ci-
an los alumnos en ella an o como se equie e?, ¿se p eocupan de labo es complemen-
a ias que mejo a ían la calidad o og á ica? Es o es ha ina de o o cos al; puede que el
p oblema de la o og a ía no es é en la esc i u a en sí, sino en su con ex o. Po que si des-
pués de p ác ica, lec u a y co ección, la o og a ía sigue siendo comúnmen e mala en-
e escola es, hab á que deduci su di icul ad in ínseca. Pe o si no se p ac ica, no se lee
y no se co ige, no hay o og a ía, po simple que sea, que se adquie a. Y en la o og a ía
escola sospecho que los i os an po aquí, no po allí.
10.
LENIN, V. I.: Esc i os sob e la li e a u a y el
a e.
Ed. Península, Ba celona, 1975. En especial el cap. IV. Es oy
con encido de que so p ende á no poco la encendida de ensa de la lengua usa que hace el au o en la p. 184 de la ci-
ada ob a.
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Después de odo es o, ¿ e o ma y simpli icación?: c eemos que es ú il y que se puede
hace con acilidad si se a iende a c i e ios one is as. El español es un idioma p i ilegia-
do en es e aspec o. Pe o simpli iquemos a endiendo a o os c i e ios, no a la p e endida
«democ a ización», ni po la di icul ad in ínseca y esencial de la o og a ía, ni po que
alumnos y p o eso es no se ocupen —no nos ocupemos— con el debido a án en la ense-
ñanza y ap endizaje o og á icos. Y sob e odo, econozcamos que no somos poseedo-
es de la lengua. Una solución, cualquie a que se adop e, implica a muchos millones de
hablan es, no exclusi amen e a un educido núme o de los que habi an en zonas dialec-
ales de España. Y aquí su ge o o p oblema, que sólo amos a plan ea : ¿ one ismo se-
gún qué no ma o al? Po que el caso de las ges y las jo as puede se común en el habla
hispana, pe o ¿qué ocu i ía con z/c, ll/y, s/x, en Andalucía, A gen ina y México espec i-
amen e? Con c i e ios one is as podemos soluciona los p oblemas del cas ellano, pe-
o a lo mejo complicamos los del español en lo que a o og a ía se e ie e. Quie o deci
con es o que el p oblema no es an sencillo ni puede en a se en él como caballo en ca-
cha e ía.
El úl imo in e ogan e es un ópico en la enseñanza de muchas ma e ias. No sé has a
qué pun o se ía ú il la publicación de una «Guía pa a alumnos escép icos», donde se a-
zona a sob e la u ilidad social de lo que se impa e en colegios e ins i u os. En ella ocu-
pa ía un capí ulo p imo dial la asigna u a de lengua y li e a u a y, den o de és a, el apa -
ado o og á ico.
Habi ualmen e los lib os dicen que la o og a ía co ec a es ep esen ación de cuida-
do,
o den y pulc i ud men ales. No les al a azón, pe o es algo más ambién. En ocasio-
nes hay que b ega con alumnos que dicen que esc iben como quie en po que ¿pa a qué
an a esc ibi como dic a la no ma si se les en iende igual? O os dicen que han leído en
al o cual lib o —ya ci a emos el caso— que no es an p imo dial la co ección o og á i-
ca.
Hay azones más pe eg inas: conocí a una alumna que no ponía ildes y ep esen aba
los pun os suspensi os —no con es o cinco— con diez o doce, indisc iminadamen e,
po que le pa ecía que es o hacía más es é ica su esc i u a.
Al p ime alumno hab á que con es a le que la no ma esc i a, la o og á ica, no es
más que una con ención. No la impone nadie y la imponemos odos. Mejo que impone
hab ía que deci aco da . Como al con ención es á suje a a cambios. No cambia «moíu
p op io»,
sino cuando se acue da cambia la y la ans o mación se admi e y se p ac ica
en e los usua ios. Como hablan es es amos inme sos en un de e minado con ex o em-
po al,
en una sinc onía especí ica, y en ella se dan ci cuns ancias lingüís icas que nos
de e minan en odos los ni eles del lenguaje. Lo mismo ocu e en el léxico: nadie en a
en una ienda de opa pidiendo un pale o o un an aló de su alla. U iliza á la palab a pan-
alón.
¿Po qué? Es a la que nues a sinc onía nos obliga; la p ime a es un a caísmo y la
segunda no exis e. Aunque posiblemen e nos en endie an, no u iliza íamos ales é mi-
nos.
Razonamos así po no habla , cla o es á, de la imp esión social que causa una o o-
g a ía inco ec a en e a la co ec a, la pulc i ud men al que ci an algunos manuales.
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CAUCE. Núm. 10. Conside aciones o og á icas.
Con espec o a los lib os que no dan especí ica Impo ancia a la co ección o og á i-
ca,
hab á que deci que sí exis en. En el i ulado El acaso de la escuela, de John Hol ,
pueden encon a se apa ados en donde se e ie e a ello. Pe o, ¿a qué alumnos y de qué
edades se es á di igiendo Hol ? Bien, a alumnos de lengua inglesa y meno es de ca o ce
o quince años. Ya hemos comen ado la di icul ad de la o og a ía inglesa. Es no mal que
un p o eso , si quie e anima a sus alumnos a esc ibi p imando la imaginación, dé me-
nos impo ancia a la co ección o mal; po que a un escola inglés, és a pod ía acaba
po ena le la poca o mucha in en i a que enga. El caso español es o almen e dis in o.
Sal o en á eas bilingües donde pueda da se in e e encia en e no mas o og á icas, el
hablan e de español puede domina su o og a ía a los ece o ca o ce años. El que se
cumpla es o depende ya de él mismo, de pad es y maes os. No se equie e más iempo
pa a ap ende la. En el caso pa icula del sis ema educa i o español, quie e es o deci
que al e mina la e apa de EGB un es udian e debe domina básicamen e la o og a ía
de su lengua. Con dominio básico que emos deci que pod ían queda algunas cues io-
nes sin ijación plena (acen uación diac í ica, signos de pun uación complemen a ios),
pe o que no come e ía e o es de bul o. La esc i u a, y sob e odo la lec u a a iada, aca-
ba ían po asen a la o og a ía.
Si el seño Hol hubie a esc i o el lib o adap ado, po ejemplo, a la lengua china, nos
so p ende ía sabe que has a los diecisie e o ein e años del alumno no hab ía que da le
excesi a impo ancia a la co ección o og á ica. ¿Po qué? La o og a ía china es an
en e esada que un na i o no acaba de domina la has a esa edad. Sin emba go, ¿hay que
deduci de ello que un hablan e na i o de español puede come e al as de impo ancia a
esa edad? E iden emen e, no.
Hab ía que añadi aquí ambién que, du an e el p oceso de ap endizaje de la esc i u-
a,
el p o eso de lengua no es el único esponsable de la pa cela o og á ica. P o eso es
de o og a ía son odos. Has a aquellos que, apa en emen e, impa en asigna u as nada
a ines a las ma e ias humanís icas.
En cuan o a la es é ica, poco hay que deci . La unción de la o og a ía no es plás ica.
Es da cla idad y pulc i ud a los esc i os. Lo es é ico de la esc i u a es á en o dena las
ideas sob e el papel de modo que so p endan o admi en po la belleza o el ingenio de lo
que se exp esa. Pe o no en pin a las comas de colo ines, ni pone los pa én esis en o -
ma de columnillas salomónicas.
Con es as conside aciones o og á icas hemos que ido con es a a cie as dudas
que se han p esen ado en e los docen es de ni eles no uni e si a ios. O, al menos, con-
ibui a su con es ación. Cada día son más las quejas, en e p opios y ex años, sob e el
descuido o og á ico de alumnos que cu san incluso ni eles ele ados de enseñanza. He
aquí las quejas de un p o eso uni e si a io, Amando de Miguel, que a añen a alumnos y
p o eso es:
«Tengo que deci lo: los exámenes y abajos de los alumnos es án cada
ez peo esc i os, con más al as de o og a ía, g amá ica y es ilo. A es e
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CAUCE. Núm. 10. Conside aciones o og á icas.
paso se emos odos anal abe os o a ez. (...) En los medios uni e si a ios
donde me mue o, si acaso, se concede alguna impo ancia a las haches o
las bes, más que nada po u ina. La cues ión de acen os, las eglas de pun-
uación y de sin axis, odo ello son usle ías que no deben in e e i con la
di ina unción de pensa . En e p o eso es, incluso, es comen a io amable
econoce que se igno a esa no ma i a; es más, que no in e esa
conoce la.»11
Sí a los enca gados de co egi las p ime as al as y esol e las p ime as dudas
—aunque sea ecomendando una o og a ía pa a que los alumnos p o undicen po su
cuen a— se les plan ean las dudas comen adas al p incipio del a ículo, el de e io o se-
gui á campando po sus espe os.
Si se ienen c i e ios i mes, si se comp ende lo con encional de la esc i u a, su a o
de no ma i a común y no de «negocio de pa icula juicio», sus ías de e o ma posibles
y p obables y, más impo an e, la capacidad de cualquie a pa a domina la no ma i a en
cualquie es ado de su e olución —pues has a la o og a ía más sencilla end ía
algu-
nas di icul ades pa a asimila se—, se hab á eco ido no poca pa e en el camino de la
co ección exigible. Espe emos que, con el iempo, las cañas de aquella discusión no se
o nen lanzas.
11.
DE MIGUEL, A.: La
pe e sión
del
lenguage.
Ed. Espasa Calpe.. Mad id, 1985, p. 73. Todo el capí ulo, i ulado
Ho og a ía,
es una in e esan e e lexión sob e la no ma i a o og á ica y las conside aciones que les me ece, no ya a
los alumnos de colegios e ins i u os, sino a p o eso es y es udian es uni e si a ios, medios de comunicación, o ganis-
mos públicos, e c.
272
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A ículos publicados
en los núme os de CAUCE
edi ados has a la echa
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CAUCE
REVISTA DE FILOLOGÍA Y SI' DIDÁCTK <
N."
5, 1982
DELIMITACIÓN DE LAS UNIDADES ENTONATIVAS DEL INGLÉS,
po F ancisco Gu ié ez Diez 11
LOS MODELOS DE COMPLEMENTACIÓN VERBAL DE R.A. CLOSE,
po F ancisco Ga udo Ca abias 27
FUNCIÓN EMBLEMÁTICA DEL AFORISMO MORAL EN CADALSO. LAS «CARTAS
MARRUECAS»: UN CASO LITERARIO DE TRADICIÓN DIDÁCTICO-MORAL,
po Manuel Ruiz Lagos 49
LA VENGANZA DE TAMAR: COLABORACIÓN ENTRE TIRSO Y CALDERÓN,
po Al edo Rod íguez López-Vázquez 73
A L'ATTENTE DE LA DEUXIEME GUERRE MÓNDIALE: «LA GUERRE DE TROIE N'AURA
PAS LIEU»,
po M.a Isabel Ca alán Pi is 87
EL FACTOR «DETERMINISMO» EN «LA REGENTA»,
po An onio Conde Falcón 109
EL AMOR EN LA POESÍA DE OCTAVIO PAZ,
po An onio Pu o Mo ales 143
LA ENSEÑANZA DE LA GRAMÁTICA,
po Lau a B ackenbu y 161
LA ORACIÓN Y LA PROPOSICIÓN GRAMATICALES: APLICACIÓN DIDÁCTICA,
po Benjamín Man ecón Ramí ez 219
EL MODELO CASUAL DE CH. J. FILLMORE: BASES PARA UNA ORIENTACIÓN
SEMÁNTICA EN LA ENSEÑANZA DEL INGLÉS,
po José Manuel Vez Je emías 235
BREVE APROXIMACIÓN A LAS TÉCNICAS DE ESTUDIO Y TRABAJO INTELECTUAL:
PARTICULARIDADES SOBRE LA JOMA Y REDACCIÓN DE APUNTES;
po José M.a To o Alé 249
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REVISTA DE FILOLOGÍA Y SU DIDÁCTICA
N.° 6, 1983
ESTUDIO LEXICOLÓGICO-SEMÁNTICO DE LOS COLECTIVOS ANDALUCES
DE LA GANADERÍA,
po Ana Ma ía Tapia Poya o 7
SOBRE LA F— EN ESPAÑOL,
po Manuel Ál a ez Ga da 125
ANDRÉS DE CLARAMONTE Y LA AUTORÍA DE «EL CONDENADO POR
DESCONFIADO»,
po Al edo Rod íguez López-Vázquez 135
TIPOS DE MUJER Y MODELOS DE RELACIÓN ENTRE LOS SEXOS EN
«ROMEO Y JULIETA»,
po Jesús Díaz Ga cía. 177
AN APPROACH TO THE LANGUAGE OF MRS. DALLOWAY,
po En ique Alca az Va ó 211
SÍNTESIS GRAMÁTICO-FUNCIONAL: UNA PROPUESTA COMUNICATIVA
PARA E.G.B.,
po José Luis Na a o Ga cía y Eulalia Pablo Lozano 227
CREATIVIDAD Y LITERATURA: HACIA UNA METODOLOGÍA CREATIVO-LÚDICA
DE LA COMPOSICIÓN ESCRITA,
po José Ma ía To o Alé 245
LA ENSEÑANZA DE LA EXPRESIÓN ESCRITA,
po M." del Ca men Casano a Muñoz y M.a Te esa Pie na Mon es 283
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REVISTA DE FILOLOGÍA Y SU DIDÁCTICA
N.° 7, 1984
EN TORNO AL LENGUAJE CIENTÍFICO,
po An onio C iado Pé ez 7
APUNTES PARA UNA LINGÜÍSTICA DE LA METÁFORA,
po Diego Gómez Fe nández 29
CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL ACTUAL PANORAMA POÉTICO DE SEVILLA:
EL COLECTIVO «GALLO DE VIDRIO»,
po M.a Elena,Ba oso Villa 79
JORGE MANRIQUE VERSUS ROGER WATERS,
po Manuel He e a Vázquez 139
UN MODELO DE ANÁLISIS GRAMATICAL,
po Albe o MMIán Chi i e 169
EL PRONOMBRE: ORIENTACIÓN DIDÁCTICA,
po Benjamín Man ecón Ramí ez , 209
UN MODELO TEÓRICO-PRÁCTICO EN LA DIDÁCTICA DE LOS PRONOMBRES
FRANCESES PREVERBALES EN, Y,
po lsabe! López-Abadía A oi a • • 269
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REVISTA
DE
FILOLOGÍA
Y SU
DIDÁCTICA
N.°
8, 1985
(Ago ado)
EL CAMPO SEMÁNTICO DE LAS VÍAS DE COMUNICACIÓN: PERSPECTIVAS
SINCRÓNICA Y DIACRÓNICA,
po Fe nando Millán Chi i e 5
ESTUDIO COMPARADO DE LAS PERÍFRASIS VERBALES EN SUBJUNTIVO EN
LA OBRA «CIEN AÑOS DE SOLEDAD DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ Y EN SU
TRADUCCIÓN FRANCESA,
po Ma ía Pe ei a Sll e io 4
LA CONCORDANCIA DEL PARTICIPIO PASADO CON EL AUXILIAR AVOIR EN
FRANCÉS: UNA APROXIMACIÓN DIDÁCTICA,
po isabel-Sa a López-Abadía A oi a 59
JULES SUPERVIELLE ET SES GRAVITATIONS DANS LE TEMPS ET DANS L'ESPACE,
po Ma ía Muñoz Rome o 81
A SAMPLE OF POETIC COMMENT: THE LONELY
STREET,
BY WILLIAM CARLOS
WILLIAMS,
po Luisa Fe nanda Rod íguez La a 107
ACTITUDES Y RECURSOS EN LA ENSEÑANZA DEL VOCABULARIO HABLADO,
po Ana Ma ía Tapia Poya o 113
LA FORMACIÓN DEL LECTOR,
po Ma ía Concepción Pé ez Mon e o 141
REFLEXIONES DIDÁCTICAS SOBRE EL HABLA ANDALUZA,
po José Manuel T igo Cu iño 187
APROXIMACIÓN DIDÁCTICA AL CUENTO MODERNO,
po Manuel Albe ca Se ano 205
EL ESPECTRÓGRAFO. SU UTILIZACIÓN PARA LA ADQUISICIÓN DE UNA NUEVA
LENGUA,
po Ca melo Medina Casado 217
PRUEBA PARA LA DETERMINACIÓN DEL ESTADO DE LA DISCRIMINACIÓN
AUDIEMÁTICA EN EL HIPOACÚSICO,
po Diego Gómez Fe nández 229
EL HABLA USUAL DE LOS NIÑOS SEVILLANOS Y SU REPERCUSIÓN EN LA
LECTURA Y ESCRITURA,
po Ma ía Pila Colas B a o y o os 277
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REVISTA DE FILOLOGÍA Y SI' DIDÁCTICA
Sección de Filología de la E. I-', de Magis e io de Se illa
N '• 9. l9Kn
EL SISTEMA CONJUNTIVO CAUSAL EN TEXTOS NO LITERARIOS DE LA EDAD
MEDIA (SIGLOS XIII-XV),
po Jose a M.a Mendoza Ab eu 5
APUNTES BIBLIOGRÁFICOS PARA LA HISTORIA DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA,
An onio Ga cía Ca illo • • • .. 27
CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO LINGÜÍSTICO DEL ESPAÑOL DEL SIGLO
XVII,
po Ma ía Consuelo Gil A ando .. . 39
EL CAMPO SEMÁNTICO DE LOS SUSTANTIVOS QUE EXPRESAN MALDAD
CONDUCTUAL EN LA LENGUA INGLESA,
po Ángel Felices Lago 61
CHAMP SÉMANTIQUE DE LA LUMINOSITÉ: ANALYSE SÉMIQUE,
po M.a del Ca men Leja cegui Gu ié ez.- 91
PROCEDIMIENTOS DEGRADADORES EN LA PROSA DE «CLARÍN»;
LA ANI.MALIZACIÓN EN «LA REGENTA», .
po Miguel C uzGi áldez 117.
TÓPICOS AMOROSOS DE LOS POETAS ELEGIACOS LATINOS EN «EL AMOR
EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA» DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, :
po Isabel San o-Rosa Ca ballo . , 141
LA EXPRESIÓN DE LOS CONCEPTOS «DENTRO / FUERA» A TRAVÉS DE.
UNA SECUENCIA VISUAL EN NIÑOS DÉ 5 AÑOS,
po .Ja ie Alcalá Calde a y M. Rosa Luengo González : . . 155
EL CUENTO. SUS POSIBILIDADES EN LA DIDÁCTICA DE LA LITERATURA,
po Ma ía dolo es González Gil 195
LA LENGUA ESPAÑOLA EN ANDALUCÍA: PROBLEMAS EN LA ENSEÑANZA DE
LA ORTOGRAFÍA, . • . :
po An onio Ga cía Ca illo . 209
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REVISTA DE FILOLOGÍA Y SU DIDÁCTICA
Sección de Filología de la E. U. de Magis e io de Se illa
N? 10 1987
ASPECTOS GRAMATICALES DE TRES NOVELAS DE MIGUEL BARNET,
po Ped o Ba oso Villa 9
EL CAMPO SEMÁNTICO DE LOS ADJETIVOS QUE EXPRESAN MALDAD
CONDUCTUAL EN LA LENGUA INGLESA,
po Ángel Felices Lago 63
ASPECTOS LÉXICOS DE LA NOVELA MEJICANA DE LA REVOLUCIÓN,
po M? Elena Ba oso Villa ...'.. 91
MAKBARÁ: Viaje e á ico al cen o del uni e so-mundo,
po Manuel Ruiz Lagos 127
LA INFLUENCIA DEL CANTAR ANDALUZ EN GUSTAVO ADOLFO BECQUER,
po An onio Ca illo Alonso -167
SINTAXIS DEL ADJETIVO ESPAÑOL: ORIENTACIÓN DIDÁCTICA,
po Albe o MillánChi i e ..:... 201
TEACHING COMMUNICATION THROUGH COMMUNICATION,
po José Luis Na a o Ga cía. 233
COMUNICAR EN INGLES: UN APRENDIZAJE LINGÜÍSTICO A TRAVÉS DE
UN APRENDIZAJE SOCIAL,
po José Manuel Vez Je emías ,. 241
CONSIDERACIONES ORTOGRÁFICAS,
po Juan Ramón Loda es Ma odán ... 265
CAUCE. Núm. 10. Conside aciones o og á icas.
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El p esen e núme o de «CAUCE,
Re is a de Filología y su Didác ica»
se acabó de imp imi el día 31 de
oc ub e de 1987 en los alle es de
G á icas Mi e de Se illa.
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