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El primer militar que fue académico de Buenas Letras

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El primer militar que fue académico de Buenas Letras

Author: Vega Viguera, Enrique de la
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1986
Source: https://idus.us.es/bitstreams/677e77a1-f216-4f66-9e17-bdf8ea1749a3/download
EL PRIMER MILITAR
QUE
FUE
ACADEMICO
. DE BUENAS
LETRAS
P
OR
ENRIQUE
DE LA
VEGA
V!GUERA
El
buen
poe a
don
F ancisco
Jo
sé Gu ié ez
de
los Ríos, Ma -
qués
de
las Escalonias, casó en
segundas
nupcias con doña Juana
Te esa
de
Gál e
z.
De
es e ma imonio nacie on cua o hijos.
El
más pequeño, al
gu
e
pus
ie on
po
nomb
e Vicen e, io la
lu
z en
Có doba
el
8
de
e
b
e o
de
1732.
La ida de Vicen e Gu ié ez de l
os
Ríos Gál ez, ho
casi
ol-
idada, alcanzó ex ao dina
ia
impo ancia en la Espa
ia
de
su
época.
P ocedía de una amilia hidalga, o ganizada según ese cono-
cido
pa ón
omán ico y c
is
iano:
un
pad e
poe a, muy a icionado
a la li e a u a, y
una
mad e imo a a y ezado a, ence ada en su
hoga .
Se
c ió nues
o
pe
sona
je
en una casa sola iega, con pa io
de
a cos o
mano
s
don
de el má mol
de
sl
umb a
ba
po
su cla idad y
do
nde es udia y esc ibi se con e ía en un e
dad
e o place .
Su esme ada educación c is iana y polí ica se la p opo cionó
su p ime maes o, un hon ado izcaíno, an iguo mayo domo
de
la casa. Muy jo en aún, asis ió a la escuela de humanidades de
Có d
ob
a,
donde
un
hábil p ecep o
lo
in odujo en los conoci-
mien os de l
as
le a
s.
Demos ó p
on o
su cla a in eligencia y
bue
-
na disposición pa a los es udios, sob esaliendo en e sus condiscí-
pulos cuando sólo e a un adolescen e.
Fue
sin
duda
, Vicen e Gu-
ié ez de los Ríos, ejemplo ca ac e ís ico del
homb e
iun ado .
No
sa is echo con la enseñanza de sus maes os,
bu
scó los
o ígenes
de
do
nd
e p ocedían aquellos conocimien os, aplicándose
al es
ud
io
de
la o a o ia y la p
oé
ica,
p
o undiza
nd
o en el cono-
cimien o de Cice ón,
Ho ac
io
y Quin iliano, y
en
la
ilo
so
ía
de
A is ó eles.
48
ENRI
QUE
DE
LA
VEGA
VIGUERA
Don
Vicen e enía el alma como si uese un p isma
de
mu-
chas ace a
s.
E a un isiona io en el más su il sen ido de
la
palab a.
A los doce años ing esó
de
alumno
en
la Casa de San
Pablo
del Real,
en
Có doba, egida
po
la O den
de
P edicado es,
don-
de
cu só es
ud
ios
de
Filo
so
ía y Teología. Recién cumplidos
lo
s
quince años,
ya
e a conside ado como un
buen
iló
so o y
g am
á-
ico.
Su
alen o y g an capacidad
de
asimilación ue pe eccio
nada
con la ayuda que ecibía de su
pad
e,
que lo o ien ó en las disci-
plinas
de
Ju isp udencia, Medicina e His o ia.
A la is a
de
sus adelan
os,
a pesa
de
sus
poc
os
años,
su
pad e
decidió
en ia lo a Se illa pa a
que
pe ecciona a
los
co
-
nocim
ien o
s del
De echo
Ci il y Canónico,
en
la
Un
i e s
idad
hispalense.
Du an
e su es ancia en la capi al andaluza, ma ca on sus
p e
-
e encias pasea es udiando po la o illa dél Guadalqui i ,
plan a-
da
de
abundan
es álamos, en las p oximida
de
s del monas e io i-
be eño de los Je ónimos, y en las noches
de
luna llen
a,
eco e las
callejas
en
o no a la plaza que ue del D
uqu
e de Medina
Si
cionia,
más a de llamada
de
la Vic o ia.
Sus años ju enil
es
se o ien an hacia la ca e a cas ense,
aun-
que
de
s
de
muy jo en supo camina po la doble senda de las
a mas y l
as
le as. Sin a
band
ona
el eje cicio mili a se
en eg
a a
los abajos his
ó
icos y li e a ios.
Vicen e Gu ié ez
de
lo
s Ríos Gál ez es de los pocos
espa
ño-
les
que
pasan a la his o ia
po
sus mé i os pe sonales, alcanzan
do
la p eeminencia li e a ia jun o a la m
ás
al a conside ación cie
n
í-
ica en lo mili a .
No
es un h
om
b e que i a en
el
ecue do
po-
pu
la .
En
su ánimo,
en
la a iedad de sus ocaciones cien í ica y
li e a ia, se ad ie e la mane a hispánica y andaluza de
su
ca ác e .
,.,
Pa
a
da
mayo cla i
dad
a
la
biog a ía
de
nues o
pe
sonaje,
des aca emos
po
sepa ado las
dos
ace as de
su
ida, ela
ando
b e
eme
n
e los mé i os
de
cada
una
de ella
s.
Comenza emos
po
su pe sonalidad li e a ia, aunque don
Vi
-
cen e uese ealmen e un mi
li
a con o ic
io
de
esc i o . Hemos
de
ad e i , que Gu ié ez
de
los Ríos es conocido p
o
muchos
hi
s-
o iado es como Vicen e de los Ríos, eliminando
la
p ime a
pa e
del
apellido.
EL
PRIMER
MILITAR
QUE
FUE
ACADEMICO
DE
BUENAS
LETRAS
49
Ing esó como miemb o hono a io
de
la Real Academia de las
Buenas Le as
de
Se illa. Academia
que
ue c eada po inicia i a
de dieciséis miemb os undado es, que
ocupa on
el núme o
de
o -
den
po
medio
de
so eo celeb ado el 16
de
ab il
de
1751. A pa i
de
junio del mismo año se aco da on
nue os
ing esos po o a-
ción, has a comple a el núme o
de
30 académicos como o denan
los Es a u os. Dicho núme o
30
le co espondió a nues o don Vi-
cen e
en
o ación celeb ada
el
21
de
julio de 1752, ju ando su
in
-
g eso
al
mes siguien e. Tenía en onces
ein e
años
de
edad y
ya
se
le econocía su e udición e ingenio.
Ninguno
de
los académicos escala onados delan e
de
él llega-
on a eje ce la ca e a
de
las a mas, lo
que
nos pe mi e asegu a
que
ue
el
p ime mili a que compa ió
su
ocación cas ense con
su inclinación
po
l
as
le as, en
el
seno
de
nues a Academia.
T anscu ido
un
año pasó a Supe nume a io.
En
el anscu so de dicho año, en las sesiones celeb adas
po
es a co po ación,
dio
lec u a a es abajos que ue on muy bien
acogidos
po
los académicos. Su p im
e a
apo ación u o po í-
ulo La p e e encia de Lucano a Vi gilio; la segunda la i uló
El
uso
de
a
elocuencia en las buenas le as, y
en
la e ce a
a ó
de
la T a-
ducción discu so sob e
la
Oda no ena
del
lib o e ce o de Ho ado.
En
-el
año 1753, ue ecibido
Gu ié ez
de los Ríos Académi-
co Hono a io
de
la Real
de
la His o ia
en
Mad id, siendo nomb a-
do
Supe
nume a io diez años más a de, y Nume a io de la doc a
co po ación
el
10
de
ene o
de
1772, a la
edad
de
40 años. Su dis-
cu so
de
ing eso e só sob e «Los ilus es au o es e in en o es de
la
A ille ía que han lo ecido en España desde
los
Reyes Ca ólicos».
Pa a es e discu so solici ó pe miso a la Academia Se illana,
al
obje o
de
pode
u iliza
el
í ulo
de
académico, con es ándosele
a i ma i amen e, pe o haciéndole cons a el disgus o
de
la
Co po
-
ación
po
no
habe
p esen ado
el
discu so a e isión como indi-
caban los Es a u os.
En
dicho discu so eco dó Gu ié ez
de
los
Ríos, a aque
ll
os
es
pañoles, que esc ibie on y p ac ica on
la
A i-
lle ía, Bomba de ía y Minas, como p incipales amas del a e de
la
To men a i
a.
Es deci , al es udio
de
la an igua maquina ia
de
gue a des inada a expug
na
o de e
nd
e las ob as
de
o i icación.
Se
di idían en cua
o clases
de
ingenios: la p ime a, comp endía
la
s máquinas de bas idas de puen e y
de
o no; la segunda, l
as
de
acción ho izon al como la Ca apul a,
el
Esco pión y
lo
s A ie es; la
e ce a, la de mÓ imien os pa abólicos. como
el
Fundíbalo.
T n
-
50 ENRIQUE DE
LA
VEGA
VIGUERA
buco
y Ga o e, y
la
cua a, las acceso ias, como
la
s Capias de
puen e, las Pane as y los Te azos de cal y jabón. La his o ia de
la
A ille ía española e a
po
en onces un campo p ác icamen e
desconocido. Los au o es e in en o es españoles has a inales del
siglo XVIII, es aban comple amen e ol idados; así, aunque
Gu ié-
ez de los Ríos no comple ó
la
biog a ía
de
odos ellos,
ab ió
la
senda pa a o os in es igado es. Con azón dijo de
es
a
ob a
el
his o iado don Ma ín Fe nández de Na a e e, que « ue un
lib o
pequeño de amaño, pe o g ande de u ilidad,
en
el
que de
sc
ub e
Ríos y saca a la luz, como del más p o undo
seno
del ol ido, a
mu-
chos ilus es españoles, que con g an des eza desc ibie on o p ac-
ica on la a ille ía».
Del acie o y e udición con
que
es á a ada
la
ma e ia,
se
en-
iende la complacencia
que
su lec u a
p oaujo
en
los aca
démicos
de
la
His o ia, que solici a on
que
dicho abajo uese publicado,
como así
se
hizo.
En
Eu opa, po en onces solamen e e an conocidos los
nom-
b es
de
a ille os alemanes, i alianos y anceses, has a que
Gu ié-
ez de los Ríos eco dó y ac ualizó
la
pe sonalidad de nues os
compa io as Ala a, Collado, Na a o, Fi u ino y o os.
Años más a de dio a conoce a sus compañe os académicos
un amplio es udio so
b e
la
ida de Ce an es,
que
le
ocupó a ias
Jun as
de
dicha Academia, i ulado Vida de Miguel
de
Ce an es
Saa ed a y análisis del Qmjó e.
En
dicho abajo conseguía e ela
nume osos de a
ll
es sob e
la
pe sonalidad del au o del Ingen
ioso
Hidalgo, desconocidos has a en onces, anali
za
ndo
a
la
pa los
en-
esijos de la g andiosa amilia ce an ina.
Tamo
sa is izo
es
e
a
-
bajo a los académicos, que aco <la on solici a licencia
al
Rey
pa a
publica una edición de lujo de Don Quijo e de
la
Mancha, elimi-
nando los muchos de ec os encon ados
po
Gu ié ez de los Ríos
en
ediciones an e io es.
Nues o pe sonaje
es
el
homb
e de
la
azón p ác ica
que
se
ca ac e iza
po
sus hech
os.
El
conocimien o es pa a él un ac o
in
-
media o de su na u aleza.
Recibe don Vicen e un nue o
ga
la
dón
académico, as esc i-
bi Memo ias
de
la
ida y esc i os de don Es eban Manuel Vi/legas,
sie
ndo
nomb ado Académico Hono a io
de
la
Real Academia Es-
pañola el
19
de ene o de
177
3, e in es ido
po
aclamación Aca-
démico de Núme o en
14
de oc ub e
de
17
77. Con an aus o
mo-
i o se celeb ó,
en
la
sede
ele
1n
Real Academia de
Bu
e
na
s Le as
EL
PRIMER
MILITAR
QUE
FUE
ACADEMICO
DE
BUENAS
LETRAS
51
de
Se illa,
un
ac o
de
exal ación en
homenaje
a Gu ié ez de los
Ríos,
en
el
que
dise ó
don
Tomás
An onio
Sánchez, Biblio eca io
del
Rey
, Canónigo de la Colegial
de
San illana y hono a io
de
nues a Academia.
En
su discu so, el
e udi o
Canónigo conside ó
que
el ing eso de
Gu ié ez
de
los Ríos
en
la
Española
e a
una de-
cisión muy p o echosa pa a la
Academia,
no
sólo
po
las cualida-
des li e a ias del ecipienda io, sino
po
la
p obidad
de
sus
cos um-
b es
y
la
dulzu a
de
su
a o,
p endas
de suma impo ancia m odo
géne o
de
sociedades.
De
Gu ié ez de los Ríos se
conse a
su e a o
en
el
omo
del Semina io Pin o esco Español
co espondien e
al
año 1856, y
ambién se conse a
una
desc ipción
de
su
pe sona,
que
hace
don
Tomás
Amonio Sánchez,
en
la o ma siguien e:
«Fue
de
mediana
es a u a, y
aunque
cenceño, bien
p opo cionado
de
miemb os.
En
un cue po débil gozaba un espí i u
obu
s o,
un
en endimien o
despejado,
una
pene ación i a, una imaginación ecunda,
una
aplicación in ensa y
una
memo ia an
p on a
y an enaz, que
á-
cilmen e ap endía cuan o leía y nunca
ol idaba
lo
que
una ez ha-
bía es udiado. Fue muy aman e de
la
e dad,
dulce
en
su
a o
,
es i o en las con e saciones, y gus aba
sob e
odo
<le
a a
con
sabios
».
Po
nues a pa e
podemos
ag ega ,
que
acogía como
la
más
noble cualidad
de
un
es udioso,
el
ap o echamien o en
las
le as,
y
que
cuando es udiaba o abajaba, lo
hacía
con an o ahínco que
se ol idaba de sí.
Du an e los años
que
Gu ié ez
de
los Ríos pe maneció
<les-
i
na<lo
en
el
Real Colegio
de
A ille ía
en
Sego ia, asis ió con e-
gula idad a las sesiones
de
las Academias
de
Mad id,
dando
p ue-
ba
de
su in e és y complacencia
po
se
académico, ya
que
en on-
ces
el
iaje desde Sego ia a la Co e, p incipalmen e
en
in ie no,
e a
muy di icul oso y
du o.
Supo
adap a se
a lo
que
ino
en
lla-
ma se la Ilus ación,
demos ando
con
ello que
no
so
n incompa-
ibles y opues os
el
es udio
<le
las le as con b
p á
c ica
de
las
a mas, con ibuyendo
du an e
su labo iosa exis encia a
p oduci
abajos
de
ambos
ma ices, que le
p opo ciona on
la epu ación
de
doc o
.
Respec o a
la
ocación mili a
<le
nues o académico,
la
desa-
olló den o
<le
la más
o
odoxa
disciplina,
apo ando
a ella odas
sus cualidades " conocimien os.
Mue o
su'
pad e,
don
F ancisco
José
Gu ié e%
<le
los Ríos,

52
ENRIQU
E
DE
LA V
EGA
VIG
UERA
y concluidos en Se illa los es udios de
De echo
, d
on
Vicen e so-
lici ó ing esa al se icio del
Re
y Fe nan
do
VI como cade e
de
los
D agones
de
F isa, más a de llamado Villa iciosa. A al in se
de
s-
plazó a
Cá
diz, ing esando
el
30
de
agos o
de
1757 en la Acade
mia
de A ille ía es ableci
da
en la ciudad gadi
ana
. Es udió Ma emá i-
c
as
y
Top
og a ía. G acias a su mucho alen o y aplicación, se
dis
-
inguió en e sus coMpañe o
s,
siendo muy elogiado
po
sus
p o-
eso es.
Después
de
es años
de
es udios, llegado el e ano
de
1760,
ascendió a Sub enien e, sie
ndo
des inado al
Te ce
Ba allón
de
A
-
ille ía
de
la
mi
sma Academi
a,
donde
pe maneció o os es
años.
Así, con
el
mismo empleo, pasó a la
Compañía
de Caballe os
Ca-
de es del Real
Co
legio Mili a
de
Sego ia, ascendiendo a
Tenien e
al
siguien e año, siendo con i mado en su
de
s ino
po
o de
n
del
Rey, a pe ición del di ec o del Real Colegio,
pa a
que siguie a
im
-
pa iendo sus sab
ia
s doc ina
s.
A pesa de sus
p e
e encias
po
la
enseñanza,
no
debemos ol ida
las
ac uaciones
de
Gu ié ez
de
lo
s
Rí
os en los Ejé ci os
de
Andalucía y Cas illa, in e iniendo en la
gue a con a
Po uga
l y en el amoso si io
de
Almeida (Po ugal).
Du a
n e
ocho
años pe maneció co
mo
p o
eso en Sego
ia
,
dis
in
guiéndose
como
el maes o que enseña, y es, a la pa ,
un
amigo de sus discípulos. Le co espondió asce
nde
a Capi án
G a-
duado
de A ille ía el 26 de ma zo de 1773, y en es e mismo a
ño,
a ins ancia del
Cuad o
de
P o eso es del R
ea
l Colegio, se
aco dó
imp imi el abajo i ul
ado
Disc
u so
pa a
la
abe u a
de
la
clase
de
ác ica,
en la que Gu ié ez de los Ríos dem
os aba
, además de la
necesi
dad
de
es imula a los cade es
de
A
ille ía, a es
ud
ia y sa-
b
e
aplica la ác ica
de
dicha a ma, man ene el amo al Rey, la
subo dinación a los
supe
io es, la buena
a mon
ía en e
lo
s
compa-
ñe os y el h
ono
en
el
buen
de
sempeño
de
las obligaciones.
E a
un
a o ma
de
pode
hace
e
n ende
a los jó enes
cade-
es,
que
la
a qui
ec
u a
que
edi icó a
España
e a
ob a
de giga
n-
es y
no
de
enanos,
eco dando
lo
qu
e dijo el
g a
n esc i o
Bal-
asa
G acíán
:
«En la mona quía de España,
donde
las p o incias son mu-
chas, las naciones di e en es, los climas
encon
ados, así como es
menes e g an capacidad pa a conse a , así es necesa io
mucha
pa a uni .»
Nue amen e en 1
77
4,
el
Di
ec
o
d
el
Real Colegio de A ille-
ía, Conde de
Gazo
la, econociendo los mé i os del Capi án
Gu-
EL
PRIMER
MILITAR
QUE
l'UE ACADEMICO
DE
BUENAS
LETRAS
53
ié ez
de
los Ríos, le encomienda
ad
uci
la
ob a
ancesa i ula-
da
Ho as mili a es, imp esa en Pa ís en
17
71, que a aba sob e la
educación c is iana que se le debía
impa i
a los cade es. E a
un
es udio muy ú il pa a los mili a es
dada
la doc ina y enseñanzas
que
impa ía.
La aducción
al
español ue
i ulada
Ins ucción Mili a C is-
iana
pa a
uso de los Caballe os Cade es
del
Real Colegio Mili a
de
Sego ia.
Es sabido
que
las clases eó icas
se
desa ollaban den o
del
iejo Alcáza sego iano, en aquellos
sa
lon
es
en los que mo a on
muchos Reyes cas ellanos desde los
días
de
Al onso VIII. En di-
cho edi icio ocu ie on nume osos episodios, como aquél en
el
que el aya del in an
i
o don Ped o, hijo
de
En ique
II
, se a ojó
a la ba anca del E esma, as
el
niño,
que
po descuido y a e-
su a había caído an es. Allí esc ibió
Jo ge
Man ique la elegía a la
mue e
de
su pad e. Allí ambién se celeb a on las Co es del ei-
nado
de
.Juan I y las Co es
de
P ocu ado es
de
los dos b azos
de
la nobleza y
el
cle o. Allí casó Felipe
II
con Ana
de
Aus ia; él,
un homb e madu o, y ella, moza
ubia
a emo izada, como hija
an e su pad e. Allí,
al
in, mu ió Felipe
III
bajo
la
pesadumb e
de
su co ona impe ial.
Es e
Alcá_za
ue, desde los días
del
einado de Ca los
Ill
, el
hoga del a ma
de
A ille ía, has a
que
en
1862
un
incendio des-
uyó las al a jías, cons uidas
po
a í ices mo iscos.
El ío E esma y
el
iachuelo Clamo es o man a las plan as
del Alcáza
un
ángulo agudo, enseño eando
el
edi icio de gigan e
can e ía, no sólo
de
la ie a que lo
odea
, sino de las almas
que
allí han i ido.
Cuando nues o biog a iado ue p omo ido
al
empleo de Ca-
pi án e ec i o del Real Cue po
de
A ille ía, en no iemb e
de
177
7, se le con i mó como Je e
de
la
Compañía de Caballe os Ca-
de es del Real Colegio Mili a
de
Sego ia, donde pe maneció dos
años m
ás.
En es e iempo edac ó una impo an e
ob a
pa a la en-
señanza mili a del A ma y un es udio muy amplio del A e
de
la
Gue a,
que
u
e i ulado Cu so de Tác ica de A ille ía.
Es e ex o ue e undido más
a de
po
su alumno p edilec o
y ayudan e en las a eas pedagógica
del
Colegio
de
A ille ía
de
Se ill
a,
don Tomás
de
Mo la, bajo el
í ulo
de
T a ado de
A ill
e ía
y,
aunque amplió el abajo in oduciéndole g an pa e
de
emas
sob e indus ia mili a , pues o que
lo
ealizado
po
su maes o e a
54 ENRIQUE
DE
LA VE(;¡ VIGUERA
sob e la ác ica, conside amos,
que
al
no
nomb a
pa a nada a
Gu-
ié ez
de
los Ríos, Mo la ob ó con ing a
i ud
y poco esc úp
ulo
al
ap opia se
de
la pa e nidad de pa e de
dicho
abajo.
En
e ec o, T a ado de A zlle ía es una
ob a
· que alcanzó ce-
leb idad incluso en Eu opa. De e
ll
a com
en ó
Ramón de Salas,
que
odo o icial de A ille ía, español o ex anje o, que u ie a
cu
io
-
sidad
po
su p o esión, debía
de
conoce dicho T a ado.
Fue
un
excelen e lib o de ex o pa a conoce
la
ác ica
la
indus ia
a
-
ille a. Al no
i
gu a Gu ié
ez
de los Ríos
co
au ~
de
la
ob a, im-
pidió se conocido como esc i o p o esional, siendo du an e
mu
-
cho iempo solamen e epu ado como labo ioso académico
de
la
Hi
s o ia.
Alcanzó mayo elie e
la
pe sonalidad li e a ia de
nues
o
académico-a ille o cuando su labo ue comen ada
en
el siglo
XIX
po
los his o iado es don Ma ín Fe nández de Na a e e,
don Lu
is
Ramí ez de
las
Casas-Deza
don
An onio Fe e
del
Río, los cuales ibu a on me ecidos
el~gios
a las ob as cien í icas
y li e a ias
de
don
Vicen e.
Tamb
ién ue eco dado po don
Ma
-
cel ino
Mcnéndez
y Pelayo en
su
His o ia
li
e a ia de Espaiia, y
en
la
Bibliog a ía a ille a de España,
del
Co onel don Al onso
Ca asco.
· A pesa de e
ll
o, debemos econoce
que
su labo cien í ica no
ue alo ada en su jus o mé i o, quizás
po
el
hecho an es aludido,
de que su m
ás
impo an e abajo le uese a ibuido en exclusi a
a Tomás
de
Mo la; ambién,
po
esa ac i ud ecole a de alg
uno
s
homb es,
que
con adicen la al isonanc
ia
de su p o esión, p e i-
ie
nd
o camina desconocidos
po
la
ida.
Al se in o mado
el
Rey
de los mé i os de
Gu
ié ez de los
Río
s,
an o en el aspec o mili
a
como en
el
li e a io, le conce
dió
,
en ene o de 1779, el hábi o de San iago.
En
ma zo del mismo
año
ue ascendido al empleo de Tenien e Co onel en
la
Escala
Ge
ne al
del Ejé ci o, man eniendo
el
e
mpl
eo de Capi án de A ille ía.
T es
meses más a de
se
asladó a Mad id a esol e unos asun os o i-
ciales, cayendo en e mo con ue es dolo es en el pecho. Diagnos-
icado como un umo
pu
lmona , los médicos le sugi ie on la ne-
cesidad de p ac ica le una in e ención qui ú gica, a lo que se
p es ó alien emen e.
En opi
ni
ón del Académico y Doc o en Medi
ci
na don Sebas ián
Ga cía Día
z,
el
indicado umo
u
e,
muy p obablemen
e,
una cole-
ción ube culosa, que e a en e medad de a
l
a incidencia en
la
época.
EL
PRIMER
MILITAR
QUE
FUE
ACADEMICO DE
BUEN
AS
LETRAS
55
Y
la
ue e ope ación a
la
que
se
dispuso con al
o
, no es
a en u ado pensa se a a a
de
la
incisión, d enaje y cu as del u-
mo in lama o io,
ya
que
o a cosa
no
cabía en esos años en
que
no había anes esia.
Du an e
la
en e medad supo conse a
la
esignación c is ia-
na, que había ap endido en sus a ios ju eniles, disponiendo con
p udencia y esolución
la
encomienda
de
su alma y
el
epa o
que
hab ía que hace con sus bi
en
es empo ales.
No icioso el Mona ca de que
Gu ié ez
de los Ríos es aba
muy en e mo, dijo: «Sen i é que se mue a, po que pe de é un
buen
o icial». Palab as que en boca
del
Rey signi ican el al o ap e-
cio que me ecie on sus
se
icios mili a es.
Los auxilios
de
la
Medicina ue on in uc uosos y du an e
dos meses luchó en e
la
ida y la
mue e
, alleciendo
el
2 de junio
de
1779
cuando había cumplido 47
años,
3 meses y
24
días, sien-
do
sepul ado
en
la
ig
lesia pa oquial
de
San. Ma ín,
de
Mad id.
Le
so p endió
la
mue e abajando
en
el es udio de las ob as ce -
an inas. Las A mas llo a on
la
mue e
de
un homb e que an o
las
había hon ado; las Academias, ep esen ando a
las
Le as, sin-
ie on
la
pé dida de un socio an benemé i o.
Su
ida ue co a
pe o uc í e a en cuan o a esul ados.
Po eso aho a, la
Rea
l Academia
de
Buenas Le as de Se illa,
p ime a que ecibió los es imonios
de
su ingenio y e udición,
quie e con es as líneas da p ueba de su ecue do y edimi le
de
las
neg as somb as del ol ido. España, acos umb ada a que sus
mismos hechos sean el panegí ico
de
sus i udes,
es
en e odas
las naciones del mundo,
la
más pe ezosa en celeb a a sus hé oes,
y la menos p egone a de sus hazañas.
La ida labo iosa y ú il de don Vicen e Gu ié ez
de
los Ríos
Gál ez
puede
se i de ejemplo a los
que
aspi an a segui el
es
-
udio
de
las Le as y
el
camino de las A mas.