h ps://doi.o g/10.12795/ ea.1984.i03.01
Re is a de Es udios Andaluces, n. 0 3 (
1984),
pp. J 5-32
REFLEXIONES SOBRE
ALGUNOS
OBSTA CULOS PARA APROXIMARNOS A LA
REALIDAD ECONOMICA
DE
ANDALUCIA
Manuel
DELGADO
CABEZA
*
Cuando se hace e e encia a los obs áculos
que
se plan ean a
Andalucía
pa a
emp ende
el camino hacia el desa ollo,
suele
aludi se a cie os
elemen-
os
de
la ealidad económica
de
la
egión
que
impiden
en
mayo
o
meno
me-
dida el acceso a es e deseado camino. Sin
emba go,
si con enimos
que
oda
es a egia
pa a
supe a
es e
ipo
de
impedimen os
equie e
un
conocimien o
eal
de
nues a
p opia si uación y
una
di usión concienciado a del mismo
que
de
sen ido a
la
acción,
hemos
de
admi i
que
exis e
o o
ipo
de
obs áculos
cuyo encimien o se con ie e
en
a ea
indispensable. Se ían aquellos
que
aban
o di icul an
una
mejo
ap oximación al
p opio
conocimien o
de
nues-
a
ealidad económica, y
que
nos
impiden
des ela
su
uncionamien o o
nos
p opo cionan
una
imagen des i uada
del
mismo.
El
p opósi o
de
las páginas
que
siguen es
con ibui ,
en
la
medida
en
que
podamos, a e lexiona sob e algunos
de
es os
obs áculos,
en
esa
búsqueda,
que
ha
de
se
colec i a,
de
un
nue o y más sa is ac o io ho izon e
pa a
Anda-
lucía
.
l.
HACIA
EL
DESARROLLO
Exis e
un
cie o
consenso
en
la
acep ación
de
que Andalucía
ha
de
di i-
gi se hacia el desa ollo;
pe o
¿cuál?.
No
se a a
p e ende
aquí
da
espues a
a es e
in e ogan e
sob e
el
con enido
que
hemos
de
da
a
un
concep o
de
de-
sa ollo,
que
hab á
de
i se aguando
en e
odos
a medida
que
a ancemos
hacia él. No
obs an e,
lo
que
sí
me
in e esa
aho a
es señala
que
c eo
que
no
debie an malgas a se más es ue zos
en
nues a
egión
apun ando,
como
me a,
hacia el desa ollo
de
los desa ollados.
En
los es udios imp egnados
de
los
esquemas con encionales
de
análisis se
con inúa
p e endiendo alcanza
es e
obje i o,
has a
al
pun o
que
es os abajos suelen
con ene
en
g an
pa e
y
*
P o eso
de
Es adís ica.
Facul ad
de
Ciencias
Económicas
y
Emp esa iales.
U u e sidad
de
Se illa_
[1]
16 Manuel Delgado Cabeza
en
odos
los en es, medidas
pa a
a a
de
aco a
unas
di e encias
que
quie en da
cuen a
del g ado
de
desa ollo
en
que
nos
encon amos,
es
de-
ci ,
de
nues a
mayo
o
meno
p oximidad
al modelo
ideal.
Andalucía
no
puede
aspi a a ese desa ollo a
imagen
y semejanza
de
los
cen os
desa ollados;
undamen almen e
po que
su
si uación
ac ual
no
es
compa able
con
la
que
p e iamen e
encon a on
es as
egiones
cen ales,
que
u ie on
ocasión
de
impone
una
di isión espacial
del
abajo
y de
domina
amplios me cados
den o
de
un
sis ema
de
in e cambios
que
a o eció
su
de-
sa ollo. La
economía
andaluza
no
puede
p e ende
eje ce
cie os
monopo-
lios,
hoy
ya
en
o as
manos.
Como se
ha
a ado
de
mos a
en
o o
luga 1, el subdesa ollo
andaluz
es
un
p oceso consus ancial al desa ollo
de
o as
á eas.
Es
el
esul ado
de
la
e olución his ó ica
que
la
egión ha expe imen ado
como
subp oduc o
del
p oceso
de
desa ollo
de
las egiones cen ales. No es,
po
consiguien e,
una
e apa
p e ia al desa ollo, sino
una
seg egación suya,
en
ase
de
J.L.
Sampe-
d o,
"como
el banque e seg ega sus basu as"2• Ello signi ica
que
la
solución
de
Andalucía,
como
ha
sub ayado
A. Viñas e i iéndose a las sociedades
sub-
desa olladas
en
gene al,
"no
puede
eni
ya,
en
una
economía
mundial
en
expansión pola izada,
de
los me os es ue zos
po
aduci
a
la
expe iencia
del
Te ce Mundo los modelos
de
c ecimien o seguidos
en
el pasado
po
las
egiones desa olladas"3 •
En
es e
sen ido,
pa a
Andalucía,
esa idea
de
desa-
nollo
económico
no
pasa á
de
se simplemen e
un
mi o,
que
sin
emba go
como
señala C.
Fu ado
"ha
sido
de
g an u ilidad
pa a
mo iliza a los
pue-
blos
de
la
pe i e ia y lle a los a
acep a
eno mes sac i icios,
pa a
legi ima
la
des ucción
de
o mas
de
cul u a
a caicas,
pa a
explica y hace
comp ende
la necesidad
de
des ui el medio ísico,
pa a
jus i ica
o mas
de
dependen-
cia
que
e ue zan el ca ác e
p eda o io
del sis ema
p oduc i o"
4•
A es as azones
hab ía
que
añadi
que
es e
ipo
de
desa ollo
no
se ía
ni
siquie a deseable pa a Andalucía, pues las ca ac e ís icas y
los
esul ados
del
mismo
han
lle ado a
au o es
como
P ebisch a a i ma
que
"mal
pod ía
ene -
se
como
obje i o
una
imagen
que
en
las p opias sociedades desa olladas
es á
su iendo c í icas incisi as
que
en
buena
pa e
se jus i ican
aún
sin
some e
a esa imagen a c i e ios alo a i os
muy
se e os"5•
Así
pues,
como
ha
seña-
lado
ecien emen e J.L. Samped o
"no
es
ex año
que
sea
líci o
habla
del
subdesa ollo de los desa ollados,
po que
en
algunas dimensiones
de
la
ida
mues an
una
a o ia
imp opia
de
su
innegable a ance
en
o as
di eccio-
nes"
6 •
l.
Delgado,
M.
Dependencia
Y
maxginacion
de
la
economía
andaluza.
Mon e
de
Piedad
y
Caia
de
Aho os
de
Có doba,
1981.
2.
Samped o,
J.L
.
Conciencia
del
subdesa ollo.
Sal a
1972.
pág
.
21.
3.
Viñas,
A.
Dominación
y
dependencia
en
la
economía
in e nacional.
I.C.E
.
1978.
4 .
Fu ado,
C.
El
desa ollo
económico,
un
nú o.
Siglo
XXI.
1975
,
pág.
90.
5.
P ebisch,
R.
Capi alismo
pe üé ico.
C isis
y
ans o mación.
F.C.E.
1981.
pág.
25.
6.
Samped o,
J.L.
"T iple
ni el,
doble
es a egia
y
o o
desa ollo
"
El
imes e
económico.
Julio-
Sep iemb e
1983
[2]
Re lexiones sob e algunos obs áculos pa a
ap oximamos
a
la
ealidad ... 17
2.
UNA TEORIA
AJENA
A
NUESTROS
PROBLEMAS
En
es echa elación
con
lo
dicho
en
el
apa ado
an e io y como
g an
émo a
de
ondo
pa a
explica
de
un
modo
más
sa is ac o io y
no
me amen e
supe icial y desc ip i o nues a si uación
apa ece
la
u ilización
de
la
Teo ía
Económica
Con encional,
que
in en a
examina
los
p oblemas
de
las socieda-
des subdesa olladas
po
analogía
con
la
expe iencia
de
las economías
desa-
olladas,
cen ando
su
a ención
en
un
conjun o
de
ca ac e ís icas ales
como
escaso
g ado
de
indus ialización, desempleo o subempleo
de
ecu sos,
bajo
ni el
de
en a
y de icien e dis ibución
de
la
misma,
e c
... , pa a
undamen a ,
lógicamen e
en
elación
con
es as
no as
que
mo i an
el
"a aso",
la
elabo a-
ción
de
una
de e minada
polí ica
económica.
La
Teo ía
Económica Con encional,
como
es sabido,
no
p opo ciona
hoy
una
espues a álida a las g andes
cues iones
que se plan ean
en
las
p o-
pias
economías
desa olladas, y las c í icas
que
se
le hacen desde ue a
de
la
o odoxia
la
acusan
de
que
en
luga
de
busca
la
comp ensión global
de
los
p ocesos sociales ha endido a es ingi
su
campo
de
obse ación, pa celan-
do
la
ealidad pa a ocupa se
de
"lo
económico",
limi ándose a
"cosi ica "
las elaciones
en
el in e io
de
dicha
pa cela y
excluyendo
del
análisis a ia-
bles esenciales como el
pode ,
cuando,
como
señala el p o eso
Samped o
"la
explicación álida
de
la
ealidad
económica
es á
ahí,
en
la
pe cepción
del
pode ,
con
sus
o denamien os y
je a quías
y a ian es
den o
de
la
es uc-
u a"7.
Como
es ácil in ui ,
en
mucha
meno
medida
se i á
es a
Teo ía
pa a
da
espues a a p oblemas
que
po
su
especi icidad
le
son ajenos. C eo
que
hoy
no
es necesa io insis i demasiado
en
el
hecho
de
que
la
Teo ía
Con encional,
que
según
G.
My dal
supone
"una
acionalización
de
los in e eses y aspi acio-
nes del
medio
en
que
se desen uel e"8,
ha
demos ado
sob adamen e
su
impo encia
an e
el p oblema
del
subdesa ollo9•
En
Andalucía,
odo
es o
pone
de
elie e
la
necesidad
de
ealiza
un
es-
ue zo encaminado a elabo a
una
eo ía
que
enga
en
cuen a
nues as
pecu-
lia idades y nos p opo cione esquemas
adap ados
a nues a ealidad,
desde
los
que
a
su
ez
podamos
i
a anzando
en
su
conocimien o,
una
eo ía
que
sea capaz
de
explica el p oceso
de
p oducción, ap opiación y ci culación
del
exceden e
económico a
pa i
de
un
análisis
his ó ico
es uc u al, inse ándo-
se
la
dimensión
económica
en
un
con ex o
más amplio
en
el
que
no
se ol ide
7.
Samped o,
J.L.
"De
como
dejé
de
se
homo
eco
n
ó nicus"
en
Ensayos
homenaje
a
Valen in
And és
Al a ez.
Edi o es
J.L.
Ga cía
Delgado
y
Julio
Segu a.
Mad id
1977.
8.
My dal,
G.
Teo ía
Económica
y
Regiones
Subdesa olladas.
F.C.E.
1961.
pág.
148.
9.
Es e
hecho
no
signi ica
que
haya
que
desecha
absolu amen e
odo
lo
que
p o enga
de
la
Teo ía
Con encional,
pues o
que
cie os
elemen os
y
écnicas
pueden
se
ap o echables
y
muy
ú iles
inme sas
en
o o
con ex o.
[3]
18
Manuel
Del¡ ado Cabeza
el
papel que los aspec os cul u ales juegan
en
ese
p oceso
1 0 • Los
esquemas
eó icos han
de
su gi ,
en
g an pa e, del
es udio
de
los
hechos,
y
en
la
medi-
da
en
que
sean álidos se
pod án
inco po a
a ellos
elemen os
que
han
de-
mos ado
su
e icacia
en
el
análisis
de
ealidades
de
pa ecidas
ca ac e ís icas.
De
ahí
la
impo ancia
en
la
explo ación
de
nues a
ealidad
de
la
Teo ía
de
la
Dependencia
como
ma co
eó ico
de
e e encia, sin
que
se
p e enda
encaja
a
oda
cos a y
de
mane a
o zada
la
ealidad
económica
andaluza
en
esque-
mas p econcebidos.
Es e es ue zo
po
ompe
con
a adu as eó icas
muy
a aigadas
en
nues-
as men es,
pa a
ea i a
la
c ea i idad,
so ocada
po
una
admi ación, a e-
ces e e encial
de
la
Teo ía
Económica Con encional,
en aña,
qué
duda
ca-
be, g andes di icul ades. Sin emba go,
hoy
se
puede
pensa
que
es amos
en
un
buen
momen o
pa a
a anza en es e p oceso
de
ap endizaje, pues o
que
la c isis
po
la
que
a a iesa el sis ema es
ambién
una
c isis
de
ideas y
es án
se iamen e
en
en edicho
los
pa adigmas
de
la
Teo ía
Con encional1 1 •
3.
EL
RITMO
DE
CRECIMIENTO COMO
FRENO
DE LA
ECONOMIA ANDALUZA
En
consonancia
con
los
esquemas
de
es a
Teo ía,
suele
se
ecuen e
con-
empla
como
p oblema
de
la
economía
andaluza
su
al a
de
c ecimien o,
condición necesa ia desde
es a
óp ica
pa a
alcanza posiciones más a anzadas
en
el anking del desa ollo. Es e
i mo
puede
se
ep esen ado
po
la
asa
de
a iación del P .I.B.
Como
se
pone
de
mani ies o
en
la
abla
I, donde
apa e-
cen
ambién
los
da os
pa a
Ca aluña y España, el P.I.B. andaluz ha alcanza-
do,
en
é minos eales1 2 , no ables co as
de
c ecimien o.
La
economía
anda-
luza
ha
c ecio
du an e
el
pe íodo
1964-1981
al mismo
i mo
al que
lo
han
hecho
las
o as
dos
á eas eseñadas,
en
con a
de
lo
que
pudie a pensa se a
p io i.
10,
A
es e
espec o
pueden
e se
los
abajos
de
C.
Fu ado,
C ea i idad
y
dependencia.
Siglo
XXI
1979
y
"El
desa ollo
desde
el
pun o
de
is a
in e disciplina io
"
El
imes e
Económico.
Ene o-
Ma zo
1979,
así
como
el
de
J.L.
Samped o
"
El
desa ollo,
dimensión
pa ológica
de
la
cul u a
in-
dus ial"
Desa ollo
n.
0
1.1982.
11.
Hace
ya
años
que
sus
p opios
au o es
ienen
hablando
de
c isis
de
la
Teo ía
Económica.
Véase
Robinson,
J.
"La
segunda
c isis
de
la
Teo ía
Económica"
I.C.E.
Feb e o
de
1975,
aunque
an e
los
p oblemas
ac uales
es a
sensación
se
acen úa
mucho
más.
Véase
A ow,
K.J.
y
o os
The
C isis
in
Economic
Theo y;
Basic-Books,
Inc.
1981
ó
el
abajo
de
A.
Rojo
''Sob e
el
es ado
ac ual
de
la
mac oeconomía"
Pensamien o
Ibe oame icano.
Ene o"1unio
1982.
12.
Las
se ies
que
se
u ilizan
pa a
el
P.I.B.,
así
como
en
el
caso
del
Valo
Añadido
en
el
sec o
i
ndus-
ial
( abla
111)
han
sido
omadas
del
es udio
del
Banco
de
Bilbao
Ren a
Nacional
de
España
y
su
dis ibución
p o incial.
Se ie
homogénea
1955-1975.
Pa a
ob ene
las
se ies
en
é minos
eales
se
han
u ilizado
como
índices
de lacionado es
los
ob enidos
a
pa il:
de
la
Con abilidad
Nacional
de
España.
Base
1970.
I.N.E.
1983.
[4]
Re lexiones sob e algunos obs áculos pa a
ap oxima nos
a la ealidad ... 19
Puede
deci se, pues,
que
Andalucía
ha
seguido
el compás del
c ecimien o
económico
que
ha
conocido
la
economía
española
en
su
e apa
de
mayo
ace-
le ación. Su p oducción
no
se
ha
sepa ado de
la
de
o as
á eas,
de
al
modo
que
la
egión
ha
conse ado
su
pa icipación
en
la
p oducción
o al
española.
Es a
pa icipación,
que
en
1964
e a
de
un
12,3
º/o,
es, en
1981,
de
un
12,5
O/o.
Sin emba go, a pesa del
ue e
i mo
que
ha
man enido el
c ecimien o
económico
en
Andalucía, la dinámica
económica
implíci a
en
dicho
c eci-
mien o
ha
sido
bien
dis in a
de
la
que
han
conocido
o as á eas, y sus
e ec-
os
di uso es
han
sido di e en es. Tasas pa ecidas
en
cuan o
a in ensidad
o e-
cen
unas epe cusiones
muy
dis in as
sob e
el
empleo,
de al
modo
que
mien-
as
que,
como
señala
la
abla
II
1 3 ,
es a
magni ud
c ece
en
Ca aluña a
un
0,
73
po
cien o
anual acumula i o
en
los
años
que
an
de
1964
a
1981
(161,9
miles
de
empleos c eados
como
saldo
en
el
pe íodo),
en
Andalucía
se
ha
p oducido
un
descenso
en
el
núme o
de
empleos
de
304,6 miles, ci a
que
supone
un
i mo
de
des ucción
de
un
0,73
po
cien o
anual acumula i o.
En
la
e apa
de
mayo
acele ación del
c ecimien o
(1964-197
5)
el
con as e
en e
c eación
de
empleo
en
Ca aluña
(366,8
miles)
y des ucción
en
Andalu-
cía
(100,
7 miles) es igualmen e exp esi o del
hecho
que
que emos señala .
TABLAI
TASAS
DE
CRECIMIENTO
DEL
P.I.B.
(anuales
y
acumula i as)
Pe íodos
Andalucía
Ca al
uñ
a
1964
-
1981
4,9 4,7
1964-1975
6,3
6,1
1975-1981
2,3
2,0
Fu
en e
:
Elabo ación
p opia.
Pe íodos
1964-1981
1964
-
1975
1975-1981
TABLA
U
EVOL
U
CION
DEL
EMPLEO
(Tasas
anuales
y
acumula i as)
Andalucía
Ca aluña
-
0,73
0,73
-
0,27
1,80
-
1,64
- 1,
56
Fuen e:
Elabo ación
p opia.
España
4 ,8
6,1
2,2
España
-
0,04
0,67
1,68
13.
Es a
abla
se
ha
elabo ado
a
pa i
de
los
da os
p o inciales
de
empleo
que
o ece
el
es udio
sob e
la
Ren a
Nacional
del
Banco
de
Bilbao
ci ado
en
la
no a
an e io .
[s]
20 Manuel Delgado Cabeza
Conside ando el c ecimien o
pa a
los
es
g andes mac osec o es
es
de
des aca
que
la
p oducción
indus ial
conoce
las
mayo es
asas de
inc emen o
( abla III)
en
las es economías, siendo
en
Andalucía
su
cuan ía
siemp e
supe1io a
la
de
Ca aluña. Cabe a i ma ,
po
an o,
que
la
indus ia
andaluza
ha
c ecido
du an e
los
años conside ados
al
mismo
i mo
o incluso
pod ía
a i ma se
que
a
un
i mo
lige amen e
supe io
al
de
es a
egión. A
es e
espec o es necesa io señala dos di e encias:
1.
Los alo es absolu os
de
la
p oducción
indus ial
son bien
dis in os
en
una
y
o a
egión,
de
al
modo
que
mien as
que
Andalucía
apo a
el
10
po
cien o
ap oximadamen e del alo
añadido
po
la
indus ia
en
España, Ca aluña
con ibuye
con
el
25
po
cien o
del mismo.
Es a
dispa idad se
ha
man enido
a
lo
la go
de
odo
el
pe íodo
1964-1979.
Relacionado
con
es e hecho es in e esan e
esal a
que
la
p opo ción
que
la
p oducción
indus ial andaluza
ep esen a
sob e
la
ca alana
se
ha
man enido
ambién
es able a
lo
la go
de
es os
años1 4•
Po
an o,
en
el
pe íodo
conside ado
no
se
puede
a i ma
que
en
Ca aluña
la
in-
dus ia
haya
c ecido más
que
en
Andalucía
.
2. El
sec o
indus ial,
que
ha
sido
en
Ca aluña el
mo o
del desa ollo y
la p incipal
uen e
gene ado a
de
empleo,
en
Andalucía
ha
enido
una
capacidad p ac icamen e
nula
de
c eación
de
pues os de
abajo.
A es e espec o, el saldo
pa a
el
pe íodo
es casi ce o
pa a
Andalucía,
mien as
que
en
Ca aluña se c ean
más
de
doscien os mil empleos in-
dus iales.
TABLAIU
EVOLUCION
DE
LA
PROD
U
CCION
INDUSTRIAL
(Tasas
anuales
acumula i as)
Pe íodos
Andalucía
Ca aluña
España
1964-1981
5,4
4,8
5,1
1964-1975
7,8 7,3
7,5
1975-1981
- 0,4 - 1,0 -
0,4
Fuen e:
Elabo ación
p opia.
14
.
No
sucede
lo
mismo
si
a ancamos
en
1955,
lo
cual
nos
lle a
a
pensa
,
en
consonancia
con
los
esul ados
de
o os
abaios
sob e
la
economía
andaluza,
que
es amos
conside ando
el
pe íodo
en
el
que
Andalucía
ha
llegado
a
se
un
espacio
a ec ado
po
el
desplazamien o
de
cie as
ac i idades
indus iales.
De
cualquie
modo,
no
es
és
a
la
cues ión
sob e
la
que
que emos
aho a
cen a
nues-
a
a ención.
[6]
Re lexiones sob e algunos obs áculos
pa a
ap oxima nos
a la ealidad ...
21
En
el
ondo
de
odo
lo
an e io men e
expues o
la e
una
cues ión
cuali-
a i a:
la
o ma
adop ada
po
el c ecimien o,
según
la
na u aleza
de
la
es uc-
u a
económica
que
lo
acoge.
Pa a ap oxima nos
mejo
al
ipo
de
c ecimien o
que
ha
conocido la
eco-
nomía
andaluza se
ha
di idido
es a
en
20
sec o es
pa a
los cuales se han
ela-
bo ado,
con
base
en
1964,
los
índices
de
p oducción.
Se
ha
p ocedido
de
igual
modo
pa a
Ca aluña y España.
La
e olución
empo al
de
una
medida
de
dispe sión
de
es os índices
se ía
un
indicado
del
g ado
en
que
e olucio-
nan
en
la misma di ección o
en
di ecciones
di e en es.
En
el año base,
1964,
odos
es os índices
end ían
el mismo alo :
100;
la
dispe sión (S) es
nula
y
la
media
de
odos
ellos
(x)
es plenamen e
ep esen a i a.
A medida
que
se
a anza en
el
iempo,
si
la
dispe sión aumen a,
la
media
ponde ada de los
ín-
dices,
que
e leja
la
asa
global
de
c ecimien o
de
la
economía, pie de
ep e-
sen a i idad. O
lo
que
es
lo
mismo, los
di e en es
sec o es
hab án
e olucio-
nado
a i mos
cada
ez más desiguales a
medida
que
la
dispe sión es
mayo .
En
la
abla
IV se
ienen
como
índices
de
dispe sión
los coe icien es de a ia-
ción
(S/x.100)
pa a cada
uno
de
los años
en
las
es
á eas que se ienen
con-
side ando.
TABLA
IV
COEFICIENTE
DE
V
ARIACION
DE
LOS
INDICES
SECTORIALES
Años
Andalucía
Ca aluña
España
1964
o o o
1967
19,l
18,9
17,6
1969
33,6
23,0
18,1
1971
43,1
21,4 23,6
1973
42,9
28,2 25,9
1975
68,9
34,2
33
,8
1977
69,2
42,9
35,7
1979
71,5
43,1
37,2
1981
73,5
44,2
38,9
Fuen e:
Elabo ación
p opia,
Los esul ados
son
indica i os
de
una
e olución
muy
di e en e
en
la
diná-
mica sec o ial
de
cada
una
de
las
es
á eas.
En
Andalucía,
la
dispe sión c ece
muy
dep isa y llega a
ene
un
alo
muy
ele ado
en
1979,
(71,5
O/o). Ha
e-
nido luga
un
c ecimien o
ue emen e
pola izado acapa ado
po
muy
pocos
sec o es
que
c ecen a
un
i mo
muy
ápido
mien as
el es o conoce
una
e o-
lución
mucho
más sua e.
En e
an o,
en
Ca aluña
el c ecimien o es á
mejo
dis ibuido en e
odos
los sec o es,
que
e olucionan
de
o ma
acompasada.
[7]
22
Manuel Delgado Cabeza
Es a homogeneidad
en
el c ecimien o sec o ial se
p oduce
en
una
economía
en
la
que
la
a iculación
de
la
es uc u a
p oduc i a
a as a,
en
su
e olución,
al
conjun o
de
la
economía.
Son
pues,
compo amien os
que
aducen, a ni-
el dinámico, dis in as es uc u as p oduc i as.
El c ecimien o pola izado
de
la
economía
andaluza
e leja
la
dinámica
de
la
deses uc u ación
que
en ella
ha
enido
luga ;
una
dinámica
en
la
que
los
sec o es
de
mayo
c ecimien o y más
mode nos
son
sec o es
inculados
en
el
ex e io , complemen a ios
de
o as
economías,
de
al
modo
que
aunque
la
p oducción
de
bienes y se icios se con abilice
como
o mando
pa e
de
la
economía
andaluza, las á eas desa olladas
han
u ilizado
el espacio
andaluz
como
encla e
pa a
coloca piezas
que
en
ealidad
o man
pa e
del
puzzle
de
sus p opias
economías
1 5•
Mien as
an o,
o os sec o es pie den posiciones ela i as; se án
sec o es
en
eg esión, bloqueados
an e
la
in ensi icación
de
las elaciones en e
Anda-
lucía
y
o as
á eas
en
las
que
la
acumulación
ha
alcanzado
un
de e minado
ni el y desde las
que
se eje ce el
monopolio
de
la
p oducción
indus ial.
Tie-
ne luga
de
es e
modo
la des ucción
de
g an
pa e
de
las o mas de
p oduc-
ción a esanales
en
Andalucía
que
el sis ema se
encuen a
incapaci ado
pa a
eabso be 1 6 •
Es e c ecimien o inducido y
subo dinado
en
la
economía
andaluza,
lejos
de incen i a una acumulación
au ocen ada,
sume ge a
la
egión
en
un
p o-
ceso
de
con ínua
deg adación
de
sus condiciones
en
base
a
una
enajenación
p og esi a
del
exceden e
p oducido
en
su
in e io .
Así, mien as
en
o as á eas pa ecidas ni eles de c ecimien o
han
signi i-
cado desa ollo,
en
Andalucía
se
aducen
en: he e ogeneidad es uc u al
de
nues o sis ema p oduc i o,
"de icien e"
u ilización
de
sus ecu sos, e asión
del exceden e, impo encia y ma ginación
de
su
emp esa iado, emig ación y
pa o,
dese ización y despoblación,
ex emas
desigualdades
en
la dis ibu-
ción
de
la
en a,
asunción
de
pau as
de
consumo
en
disonancia con
la
es uc-
u a
p oduc i a,
pé dida
de
la
inden idad
cul u al, e c.
Las conside aciones
que
se
han
hecho
en
es e
apa ado
nos
pe mi e des a-
ca
dos
aspec os:
l.
No
iene
sen ido la compa ación
de
asas
de
c ecimien o pe enecien-
es
a ealidades
an
dispa es, a
la
ez
que
se
e ue za
la necesidad
de
p o undiza
en
el análisis
pa a
aspasa
la
ba e a
de
los indicado es.
15.
Es a
es
la
aducción
dinámica
de
la
desa iculac
i
ón
del
eíido
p oduc i o
andaluz,
desa iculación
analizada
con
de alle
en
el
lib o
de
A.
Mo illas
La
Teo ía
de
g a os
en
el
análisis
inpu -ou pu .
la
es uc u a
p oduc i a
andaluza.
Sec e a iado
de
Publicaciones.
Uni e sidad
de
Málaga.
1983.
16.
A
es e
espec o
puede
e se,
Delgado,
M.
Dependencia
y
ma ginación
de
la
economía
andaluza.
Op.
ci .
[8]
Re lexiones sob e algunos obs áculos pa a
ap oxima nos
a
la
ealidad ... 23
2.
No
es cie o
que
el
pe íodo
conside ado
en e Ca aluña y
Andalucía
se
haya
p oducido
una
pola ización
egional
del c ecimien o;
ha
eni-
do
luga
un
c ecimien o
de
la
na u aleza
desigual, cuali a i amen e
di e gen e, que exp esa,
den o
de
un
único p oceso, las
dos
ca as
de
la dinámica
del
sis ema.
En
consecuencia,
a
la
ho a
de
pensa
en
una
es a egia de acción
pa a
Andalucía,
el c ecimien o debe
pasa
a
un
plano secunda io has a
al
pun o
que
el p o agonismo de
un
c eci-
mien o
de
igual na u aleza al
conocido
has a aho a
nos
aleja ía,
en
luga
de
ap oxima nos a la
me a
es ablecida.
4. LA PANACEA DE
LA
INDUSTRIALIZACION
El insu icien e peso ela i o del
sec o
indus ial
en
la
economía
andalu-
za
,
denunciado
adicionalmen e
como
uno
de
nues os g andes males,
con-
duce
con
ecuencia a ecomenda
como
necesidad
pe en o ia
un
inc emen o
de
dicho peso
con
el ánimo
de
asemeja nos a
o as
es uc u as p oduc i as
más
"a anzadas"
.
Sin emba go, el p oceso his ó ico seguido
po
o as á eas1 7 y
la
p opia
expe iencia andaluza
debe ían
se
enidos
en
cuen a
a
la
ho a
de
admi i
la
con eniencia
de
ma iza
es a
deducción.
En
e ec o,
la
necesidad
de
la
indus ialización
de
Andalucía pa ece
cla a
.
Incluso
puede
a i ma se
que
la
indus ia
debe
se
el
mo o
de
un
posible de-
sa ollo
de
la
egión. Las
es
azones p incipales que jus i ican es a a i ma-
ción
se ían:
1.
La
especialización ag a ia es
una
especialización dependien e;
los
200
úl imos
años
de
la
his o ia
de
Andalucía
a alan
es a
ase e ación.
La
subo dinación
del
sec o
ag a io a
los
sec o es indus ial y
de
se -
icios
iene
luga a
pa i
del
con ol
que
desde es os sec o es se eje -
ce
de
la
in es igación,
del
conocimien o
y
en
de ini i a del desa o-
llo
de
las ue zas p oduc i as.
En
es e
sen ido,
''
la
indus ia
no
es
solo
una
de
an as
ac i idades
económicas
sino
sopo e
sine qua
non
pa a
que
una
sociedad log e inse a se
de
mane a ac i a
en
un
mundo
in e clependien e" 1 8 •
La
posibilidad
de
es ablece desde
den o
una
au én ica
in e depen-
dencia sec o ial
implica ía
ambién
que
la
p opia ag icul u a
pudie a
deja
de
se
en
g an
pa e
un
sec o
subo dinado,
solucionándose
así
17.
Véase
Tissie ,
P.
y
Salama,
P.
L'indus ialisa ion
dans
le
sousdé eloppemen .
Maspe o
1982
y
El
p oceso
de
indus ialización
en
Amé ica
La ina.,
Cepal
1965.
18.
Pin o,
A.
"Cen o-Pe i e ia
e
indus ialización
"
El
T imes e
Económico.
Ab il-Junio,
1983.
[9]
30
Manuel Delgado Cabeza
En
sín esis,
que
lejos
de
pode se deci
que
cada
pa e
iene
una
dinámica
p opia,
como
sugie e la
Teo ía
Con encional, hay
una
es echa
inculación
en e
ellas,
de
al
modo
que
las o mas adicionales
cumplen
su unción
en
el p oceso
de
subdesa ollo y a
su
ez
son
el
esul ado
de
las elaciones
de
dominación
en e
el
cen o
y Andalucía, el
p oduc o
de
una
di isión desigual
del abajo
que
ae
consigo
po
una
pa e
la
llegada
de
o mas
mode nas
de
p oducción y
po
o a
la pe manencia e incluso el
a ance
de
o mas
adicio-
nales.
En
consecuencia, no
es
an o
la
di usión
lo
que p oduci ía un cambio
en
la
es uc u a socioeconómica, sino
la
ans o mación
de
esa es uc u a
la
que
pe mi i á
la
dij11sión
e ec i a.
Po
o a
pa e,
lo
mode no,
desde
la
si uación
que
padece
la
economía
andaluza, sin
un
cambio es uc u al p e io, suele se
en
Andalucía el
opaje
con
el
que
se dis aza
un
also p og eso
as
el
que
se
esconden
mayo es
co as
de subo dinación.
6.
UN
LARGO
CAMINO
POR
RECORRER
Me he e e ido
has a
aquí
a algunos de
los
obs áculos
que
enan es e
em-
peño
de
ecupe ación
de
nues o
p opio
p esen e pa a,
en
palab as
de
M.
Tu-
ñón,
mejo conquis a el po eni .
También
pod íamos
conside a como
una
limi ación
impo an e
lo
mucho
que
aún
queda
po
hace .
En
es e sen ido, y
en
líneas gene ales,
en
la
búsqueda
del camino
que
si-
gue el
exceden e
gene ado
po
la
economía
andaluza
hay
que
econoce
que
se sabe ela i amen e más
en
el
e eno
de
la
p oducción
de
dicho
exceden e,
de
al
modo
que
en
el conocimien o
de
la
es uc u a
p oduc i a
andaluza
se
ha
a anzado conside ablemen e. No
obs an e,
se deja
sen i
la
necesidad
de
un
análisis más desag egado, más po meno izado
de
sus elemen os,
en
el
que
se di e encie
de
una
mane a
cla a el uncionamien o
de
las dis in as
o mas
p oduc i as;
un
análisis
que
p o undice
en
la
explo ación
de
la
he e ogenei-
dad
in asec o ial y nos
de
cuen a
de
la
in e elaciones
den o
de
esa di e si-
dad
p oduc i a.
Sin emba go,
en
cuan o a
la
dis ibución del
exceden e
el es ado
de
la
cues ión
es
aún
muy
p eca io3 9 •
No
se
conoce
apenas
nada
que
aya más
allá
de
cie os
da os
sob e
la
dis ibución espacial
de
los ing esos y
su
asignación
uncional en
é minos
muy
ag egados.
La
dis ibución pe sonal,
po
g upos
que
a iendan
al luga
que
ocupan
sus miemb os
en
el p oceso p oduc i o,
apenas
ha
sido
a ada.
Pe o
sob e
odo
se
hechan
en
al a es udios
que
nos
39.
Tal
ez
no
sea
ajeno
a
es a
p eca iedad
el
hecho
de
que
en
és e
ámbi o,
ue emen e
con lic i o
,
la
Teo ía
Con encional
se
mues a
especialmen e
insa is ac o ia.
[16 l
Re lexiones sob e algunos obs áculos pa a
ap oximamos
a
la
ealidad ...
31
p opo cionen
una
isión in eg ada
de
es as
o mas
a pa i
de
la conside a-
ción
de
la disponibilidad
de
ac o es,
de
la
ecnología
y
de
la es uc u a
de
la
p opiedad.
Quedan, pues,
po
dilucida
en
g an
medida
en
Andalucía aspec os
como
el
de
los
e ec os
de
la
he e ogeneidad
es uc u al
a la que nos hemos
e e ido
an e io men e
sob e
la
dis ibución del
exceden e;
las conexiones
en e
la
ansmisión y asimilación del p og eso
ecnológico
y el epa o del ing eso;
en
sín esis, se equie en análisis
que
des elen
el
uncionamien o
de
los
meca-
nismos
de
dis ibución
en
dimensión
empo al
y en e a los
de
o as
á eas,
análisis
en
los
que
las elaciones
de
pode
y el
papel
de
la es uc u a social
en-
an
en
juego
de
una
mane a
muy
cla a.
O o
aspec o
de
la
es uc u a
socioeconómica
de Andalucía
cuya
com-
p ensión
p esen a
amplias lagunas es el del
me cado
de
abajo.
En
es e
sen-
ido,
la
eo ía
de
la segmen ación del
me cado
de abajo
pod ía
se
muy
ú il
pa a
explica el uncionamien o
in e no
de
es e
me cado y
su
posición
y
inculaciones
den o
de
la o mación social
andaluza,
ayudando a
comp en-
de
la he e ogeneidad
es uc u al
en
el
plano
de
la
dis ibución del ing eso.
En
es echa conexión
con
odo
lo
an e io ,
pa ece
ambién
cla a
la
con-
eniencia
de
p o undiza
en
el conocimien o
de
las elaciones en e las
o -
mas
de
consumo, la
p oducción
del
exceden e
y su dis ibución,
cen ando
la
a ención
en
los e ec o
de
la
ansmisión
de
los
pa ones
de
consumo,
im-
po ados
de
las á eas cen ales,
en
la
acumulación
egional: epe cusiones so-
b e el
aho o,
elaciones
en e
la
es uc u a
p oduc i a
y las pau as
imi adas
de
consumo
y consecuencias
de
la
homogeneización
de
los me cados,
que
pe mi e
a las
economías
dominan es
maximiza
las en ajas
de
las
econo-
mías
de
escala y el
con ol
de
la
inno ación,
en
ámbi os
como
el
de
la
"indus
ia
de
la
cul u a"
4º.
Na u almen e,
pa a
cub i las necesidades
de
in o mación elacionadas
c
on
es os y
o os
emas se equie e
pone
en
ma cha
un
sis ema
de
elabo a-
ción
es adís icas desde
una
ins i ución
egional, inculada uncionalmen e
al
Ins i u o
Nacional
de
Es adís ica
pa a
así
ap o echa
la
in aes uc u a y
la
expe iencia
de
es e o ganismo.
Es a
a ea
pod á
lle a la a cabo el
Ins i u o
de
Es adís ica
de
Andalucía,
ya
en
ase
de
c ea
ción,
si
cuen a
con
los medios y
las compe encias
opo unas.
El
mejo
conocimien o
de
es os aspec os
de
la
ealidad andaluza a los
que
se
ha
hecho e e encia y
de
o os
muchos
nos
pond án
en
mejo disposición
pa a
da
una
espues a
c eado a
a los p oblemas
del
desa ollo
de
Andalucía;
nos pe mi i á pe ila
una
es a egia
que
en
su
dimensión económica
hab á
40,
El
Anua io
Es adís ico
de
Andalucía,
di igido
po
el
p o eso
G.
Ba bancho
(I.D.
R.
Se illa
1982)
con i
ene
un
da o
especialmen e
llam
a i
o a
es e
espec o:
Andalucía
publicó,
en
1978,
sólo
el
1,7
po
cien o
de
los
lib os
que
ie on
la
luz
en
dicho
año
en
España.
En
es e
ámbi o
de
la
homoge
-
neizaci
ón
del
me cado
hab ían
de
conside a se
especialmen e
l
os
aspec os
que
se
e ie en
a
la
c ea i idad
egional,
!nden idad
cul u al
y
colonización
cul u al.
[I 7]
32 Manuel Delgado Cabeza
de encamina se a e i a
la
enajenación de exceden e
económico
que
ha
eni-
do su iendo Andalucía, a
la
ez
que
se
ponen
en
ma cha
los
mecanismos
que
a o ezcan
su
in e nalización.
A es e espec o con iene p ecisa
aquí
que
no
se
a a
sólo de
impedi
la
uga
de
los e ec os mul iplicado es
de
empleo,
en a
e in e sión. Pod ía
suce-
de
que
aún
eniendo
luga es os e ec os
en
mayo
medida
en
el in e io
de
la
economía
andaluza
con inua a
el p oceso
de
la
p i ación
p og esi a
de
su
con ol. Se ía, pues, posible la enajenación
sin
la
e asión,
pues o que
és a
es
una
consecuencia
de
aquélla.
Po es a
azón
empleamos el é mino in e naliza
en
una
doble
e ien e.
Una
desde
la
que
se
end ía
como
no e
consegui
que
la
economía
andaluza
in eg e
en
su
ci cui o económico
un
conjun o
de
elemen os
que a o ezcan
la
au oalimen ación del mismo.
En
es e
con ex o
la
demanda
local debe
ad-
qui i
una
nue a signi icación
en
elación
con
un
p oceso,
en
lo posible,
de
egionalización y coma calización de
la
p oducción
que
nos
lle a á a
habla
de
un
desa ollo,
no
ce ado al ex e io ,
pe o
que
en a ice
las dimensiones
in e nas
como
pila es básicos del mismo.
No
se
a a
de
pensa
en
un
sis ema
au á quico, sino
de
some e a
las
elaciones ex e io es a la lógica de
la
acu-
mulación in e na y a sus exigencias y no a la in e sa.
Po
o a
pa e, se
ha-
b ía
de
ende
a e i a la salida
de
lujos inancie os
de
la
egión.
En
es e
sen ido con iene
ene
p esen e que
no
sólo se
p oducen
salidas ía
ins i u-
ciones
de
c édi o,
ámbi o
és e
en
el
que
se
es án
consiguiendo cie os
log os,
sino
que
exis e
una
pa e
del exceden e
que
escapa
de
Andalucía
como
con-
secuencia
de
la
posesión
de
ac i os si uados
en
la
egión
po
pa e de
no
esi-
den es. Nos e e imos
en
especial a las g andes emp esas ins aladas
en
Anda-
lucía,
que
dominan
g an
pa e
de
la
ac i idad indus ial
de
la
egión y
cuyos
ínculos
con
los g upos inancie os cen ales
son
muy
cla os.
Pe o
no
bas a
con
es a
p ime a acepción del
é mino.
Es necesa io
que
se
in e nalice
ambién
el
con ol
de
nues a
p opia
economía;
que desde
Anda-
lucía
se
pueda
esponde
en
g an medida a las
p egun as
qué,
cómo y
pa a
quién
p oduci
con
los ecu sos andaluces.
Es o
exige,
en
un
p oceso pa ale-
lo al
que
enga luga
pa a
consegui supe a las consecuencias ac uales del
do-
minio del
cen o
sob e
el conocimien o y
la
in es igación,
una
es a egia
que
sos enga
como
guía
de
la ans o mación el uso social del exceden e; el
exce-
den e
ha
de se
u ilizado
en
Andalucía
den o
de
esquemas
de
acionalidad
colec i a. Pa a ello es necesa io
que
se
p oduzcan
p o undas
modi icaciones
en
la
co elación
de
ue zas económicas
que
de e minan
la
ac ual si uación, a
la ez
que
una
pa icipación
conscien e y
un
es ue zo colec i o,
en
un
p oce-
so
que
desbo da ampliamen e
la
dimensión económica, pues,
"la
lucha
con-
a
la
dependencia
no
es
o a
cosa
que
un
aspec o
del p oceso
de
desa ollo,
y és e
no
exis e sin
la
libe ación de
la
capacidad c eado a de un
pueblo"
4 1 •
41.
Fu ado,
C.
"Les
nou elles
somces
de
pou oi
dans
I'o d e
économique
in e na ional"
Tie s
Monde.
Jan ie -Ma s
1980.
[ 1 s l