scieee Science in your language
[es] (orig)

El triunfo de la lealtad española en medio de la triste y aun lamentable serie de ocurrencias que desde fines del siglo pasado nos presenta la historia ...

Read accessible full text

El triunfo de la lealtad española en medio de la triste y aun lamentable serie de ocurrencias que desde fines del siglo pasado nos presenta la historia ...

Publisher: Sevilla : s.n., 1832 (Mariano Caro)
Year: 1832
Source: https://idus.us.es/bitstreams/156697da-1846-4e8e-b389-53e8afdfe3cf/download
E
l
T iun o
de
la
Leal ad
Española
en
medio
de
la
is e
y
aun
lamen able
se ie
de
ocu encias
que
desde
ines
del
siglo
pasado
nos
p esen a
la
His o ia,
es
un
cuad o
g andioso
y
digno
de
la
ad¬
mi ación
del
obse ado .
Todos
los
Españoles
con ibuye on
con
he oísmo
a
de oca
el
pode
del
in¬
ame
Co so,
y
una
g an
mayo ía
a
des¬
e a
especiosas
eo ías
que
so-colo
de
e o mas
p e endió
es ablece
en
nues as
Leyes
la
alsa
iloso ía
que
ha
llenado
de
lu o
en
dis in as
épocas
las
o illas
del
Tamesis
y
el
Sena,
y
que
cual
especie
de
é igo
ha
acome ido
á
an os
llama¬
dos
sabios,
y
en
e ec o
lo
ue an
sin
aña¬
di
o a
cosa
á
sus
conocimien os
que
e¬
ne
po
p incipio
de
ellos
el
emo
San¬
o
de
su
Sup emo
Hacedo .
Se
ol ido
es¬
o
y
pululo
po
desg acia
el
semen
del
mal:
pe o
de
nue o
la
Leal ad
iun a,
y
ya
no
due me,
ni
depone
las
A mas:
dice
quie e
de ende
el
T ono
pa a
que
sea
inespugnable
y
e ible:
o ece
se
el
balua e
de
de echos
sag ados,
y
sus
o os
son
oidos;
el
Sobe ano
conoce
o¬
da
la
ue za
de
un
a mamen o
Leal,
que
donde
quie a
igila,
zela,
y
que
in e e¬
sado
po
si
mismo
en
el
o den
y
sosiego
publico,
no
es
ácil,
ni
sobo na ,
ni
des ui ,
demasiado
pene an
sus
enemi¬
gos
la
impo ancia
del
es ablecimien o
de
los
Volun a ios
Realis as
,
pe o
po
mas
a e ias
que
ponen
en
plan a,
el
zelo
cons an e
de
los
Leales,
y
la
sabia
p e¬
isión
de
su
Sobe ano
Augus o
lo
bu la
odo;
en
a ios
pan os
se
a oja
la
man¬
zana
ominosa,
pe o
en
ano:
esca mien¬
os
e ibles
dan
la
lección
mas
impo ¬
an e
de
la
sensa ez
de
los
Españoles,
y
de
la
ue za
de
su
amo
ala
sag ada
Re¬
ligión
que
p o esan.
España
oda
ha
sido
es igo
de
di e ¬
sos
hechos,
y
si
las
P o incias
Vascon¬
gadas,
Na a a
y
Galicia
,
an
glo iosa¬
men e
han
dado
ejemplos
de
idelidad
y
de
cons ancia,
Andalucía
en
nada
ha
cedido.
En
es a
é il
P o incia,
cuna
malhadada
del
codigo
e oluciona io,
siemp e
ha
sido
el
p oyec ado
pun o
de
apoyo
de
los
hijos
del
mal,
y
en
Ma zo
de
1831
escollo
la
mas
combinada
y
mas
g ande
en a i a,
pe o
allí
mismo
don¬
de
se
pe pe o
un
ho endo
c imen,
y
que
an os
elemen os
concu ían
en
a¬
o
de
la
aición,
allí
las
ilas
leales
co ¬
en
eloces
a
las
a mas,
en
odas
pa es
se
p esen an
lo
mismo,
y
en
Se illa
na-
da
dejan
que
desea ,
ni
á
las
Au o ida¬
des
,
ni
á
los
deseos
de
los
buenos.
Se illa,
cuyo
hon oso
imb e
es
un
an
an iguo
como
glo ioso
es imonio
de
su
leal ad
cons an e,
con
azón
se
glo ía
de
da
en
sus
hijos
nue as
p uebas
de
lo
mismo;
llenos
aquellos
de
un
en usias¬
mo
noble,
y
no
pudiendo
ol ida
que
o¬
do
don
pe ec o
dimana
del
cielo,
do¬
blan
la
odilla
an e
el
p ecioso
eso o
de
el
inco up o
cue po
de
Fe nando
ni
el
San o
,
y
le
piden
como
á
su
Con¬
quis ado ,
su
Pa ón
y
su
P o ec o
p e¬
sen e
sus
p eces
an e
el
ono
de
la
Di¬
inidad,
y
en onando
g acias
mas
dig¬
nas
po
los
bene icios
ecibidos,
impe e
los
dones
pa a
su
augus o
Suceso ,
y
la
abundancia
y
la
paz
pa a
es a
Nación
he oica.
De
es e
lige o
cuad o,
bosquejado
an
en
obscu o,
¿qué
mul i ud
de
ma e ia¬
les
no
pueden
p esen a se
á
la
pluma
del
e udi o,
al
pincel
del
pin o ,
y
al
cincel
del
a is a
?
Asi
se
le
ep esen o
al
B igadie
D.
Fe nando
Ma ía
Salamanca,
digno
Sub¬
inspec o
de
los
cue pos
de
Volun a ios
Realis as
de
Andalucía,
y
le
ocu ió
la
idea
que
una
os en ación
del
iun o
y
el
gozo,
a
la
pa
que
del
en usiasmo
que
eina
y
eina á
en
los
unidos
po
la
Re¬
ligión
y
la
Jus icia,
en
Se illa,
y
en
el
dia
de
su
glo ioso
Conquis ado ,
dia
al
mismo
iempo
de
nues o
ac ual
augus¬
o
Sobe ano,
e a
un
obje o
del
mayo
in e es,
y
g andioso
en
sus
elaciones;
y
habiéndolo
comunicado
al
B igadie
D.
An onio
Tu ,
Ge e
de
las
b igadas
1.
a
y
4.
a
de
su
mando,
y
á
o os,
se
de e mi¬
no
c ea
una
jun a,
que
bajo
la
p esi¬
dencia
del
dicho
Ge e
de
b igada
dis-
cu iese
el
modo
de
lle a
á
cabo
es a
idea:
se
o mo
pues
aquella,
compues a
de
los
Ge es
de
los
Cue pos
de
la
Capí-

al
y
a ios
O iciales
de
los
mismos,
y
se
aco dó
que
en
el
dia
de
S.
Fe nando
se
u iese
po
la
mañana
una
solemne
un¬
ción
de
Iglesia
en
el
Real
Con en o
de
la
Me ced
calzada,
o iciando
la
Misa
los
Capellanes
del
cue po,
y
diciendo
el
panegí ico
del
San o
Rey
el
M.
R.
P.
M o.
G ego io
Domínguez,
ex-Vica io
gene al
de
los
Clé igos
Meno es,
ac ual
P o incial,
P edicado
de
S.
M.
e c.
Que
pa a
dicho
dia
en
el
en e
del
cua el
del
Escuad ón
,
si uado
en
la
ca¬
lle
de
las
A mas,
se
pusiese
una
pe s¬
pec i a
según
el
diseño
que
p esen ó
el
p o eso
de
ado nos
de
es a
Real
Aca¬
demia
de
Nobles
A es
D.
Juan
Liza-
zoain
,
y
demues a
la
lamina
adjun a.
En
ella
se
sigue
el
sis ema
de
la
a qui¬
ec u a
iun al
g eco- omana:
los
cua¬
o
obeliscos
que
se
le an an
concluyen
po
una
igu a
colosal
que
ep esen a
en
cada
uno
de
ellos
espec i amen e
las
cua o
pa es
del
mundo,
pa a
deno a
que
S.
M.
iene
dominios
en
odas
ellas.
En
el
cen o
los
Re a os
de
SS.
MM¿
bajo
co ona
y
man o
Real,
ienen
en
el
i so
una
insc ipción
que
dice:
A
Fe nando
ii
y
C is ina
de
Bo bon,
Delicias
de
la
Nación
Española,
Eos
Volun a ios
Realis as
de
Se illa.
Po
bajo
es á
el
escudo
de
A mas
Rea¬
les
sos enido
po
dos
igu as
que
simbo¬
lizan
el
Valo
y
la
Fidelidad,
y
al
pie
se
lee:
Del
Ce o
Hispano
i mes
Campeones,
Valo ,
Fidelidad
,
son
sus
blasones.
En e
los
obeliscos
se
en
ma quesinas
pe o adas
pa a
coloca
en
ellas
bandas
de
música.
El
odo
se a
iluminado
con
asos
de
colo es
y
en
lo
al o
oga as,
con
a ias
a añas
en
los
g upos,
an epechos
y
en
cada
una
de
las
ma quesinas.
Al
sali
el
sol
del
dia
anunciado
se
descub i á
es a
achada
ompiendo
la
b illan e
música
de
los
cue pos,
y
o
_
mada
la
compañía
de
G anade os
q
u
e
debe á
hace
la
gua dia,
y
po
la
noche,
desde
el
oscu ece ,
dos
bandas
de
mú¬
sica
al e na án
incesan emen e
has a
que
se
apague
la
iluminación.
Ap obado
odo
po
dicbo
S .
Subins¬
pec o ,
se
pasó
á
ejecu a lo,
y
si
bien
no
puede
desconoce se
que
nada
puede
ha¬
ce se
digno
del
obje o
á
que
se
dedica,
es o
sí
demues a
aquella
pu eza
de
sen¬
imien os
y
deseos,
que
son
la
e ibu¬
ción
mas
g ande
de
los
bene icios
de
un
Mona ca,
y
llenan
de
consuelo
las
ho¬
as
mas
ama gas
del
mando.
Los
Volun a ios
Realis as
de
Se illa
no
quie en
sea
es é il
es a
su
pública
mani es ación,
ni
menos
se
c ea
desco¬
nocen
el
e dade o
mé i o
de
las
i udes
sociales;
demos ando
a
la
az
del
mun¬
do
que
son
y
se án
la
ba e a
ue e
con¬
a
el
no ado
y
el
impio,
ecue dan
á
sus
compañe os
de
la
Península
que
la
cons ancia
es
una
de
las
p ime as
i u¬
des
,
y
en
la
unión
consis e
la
ue za;
é
in i an
á
odos
á
que
p escindiendo
de
que
ele en
sus
ojos
al
cielo,
al
menos
po
es a
ie a
p i ilegiada,
po
su
glo ia
y
su
en u a,
huyan
el
pes ilen e
alien¬
o
de
la
hid a
de
la
e olución
:
enun¬
cien
eo ías
an
especiosas
como
imp ac¬
icables
;
sac i iquen
en
las
a as
de
la
Pa ia
sus
esen imien os
y
sus
quejas,
y
i an
anquilos
y
obedien es
sin
emu¬
lación
ni
o gullo;
ojalá
desapa ezcan
pa¬
a
siemp e
di isiones
odiosas
en e
los
nobles
Españoles:
ojalá
una
iden idad
absolu a
de
ideas
haga
de es a
las
hijas
del
a eismo;
y
ojalá
que
asi
unidos
nos