7
ANALES HISTÓRICOS
DE LA REVOLUCION
DE LA AMÉRICA LATINA,
ACOMPAÑADOS
DE LOS DOCUMENTOS EN SU APOYO.
DESDE EL AÑO 1808
HASTA EL RECONOCIMIENTO DE LA INDEPENDENCIA DE ESE EXTENSO CONTINENTE.
POR
CÁRLOS CALVO, Biblioteca PixeLegis. Universidad de Sevilla.
MIEMBRO CORRESPONSAL DEL INSTITUTO
HisTónico,
MIENIR.R0 DE LA SOCIEDAD
DE
GEOGRAFÍA DE FRANCIA,
DE LA SOCIEDAD DE ECONOMISTAS DE PARIS ,
Y DEL•INSTITUTO HISTÓRICO Y GEOGRÁFICO DEL DIO DE LA PLATA
DE A.
DURAND,'
Rue des
Gis, 7.
PARIS,
N LAS LIBRERÍAS
DE
GARNIER
HERMANOS,
i
DE
HAGIIET TE
Y Cia,
Rue des Saints-Phres, 6.
I Boulevard S
t
-Germain,
77.
ESPAÑA,
EN LA LIBRERÍA DE BAILLY-BAILLIÉBE,
Madrid,
plaza del
Príncipe Don Alfonso, 8.
1
8
6 4 .
RESERVA DE TODO DERECHO.
Esta obra sirve de
segundo periodo á
la
Coleccion histórica de los
Tratados de la América latina
del
mismo
autor.
1NTRODUC CION.
Segun lo ofrecimos en la introduccion del
primer período
de esta obra, es decir, de los seis primeros tornos que han
visto la luz pública y que comprenden la época colonial de
los Estados hoy independientes de la América latina, va-
mos á dar una idea rápida del estado social, industrial y.
económico en que encontró la revolucion á esos pueblos
al emanciparse de la metrópoli. Pero áñtes de hacerlo,
cúmplenos ofrecer la expresion de nuestra gratitud á las
sociedades de sabias y á la prensa europea y americana (1),
(1) Véanse las siguientes publicaciones bibliográficas :
Le Journal des Savants de Paris
del mes de mayo de 1862,
pág.
322.
La
Revue des Deux-Mondes
del l
o
de setiembre de 1862, pág. 237.
Le Mo-
niteur universel
del 17 y del 20 de diciembre de 1862.
La France
del 1
'
de
noviembre de 1862.
La Revue du Monde colonial
del 15 de octubre de
1862, pág. 305.
L'Opinion nationale
del 30 de junio de 1863.
Le Mémorial
diplomatique,
n
o
31.
The Home and Foreign Review
del mes de julio de 1863.
Journal des Economistes
del año 1863.
Bulletin de l'Académie des sciences
politigues et morales en
la sesion del mes de noviembre de 1863, pág. 185.
Le Journal des Savants de Gcettingue,
1863, n
o
7, pág. 250.
Le
Précurseur
El autor
cumple lo ofreeíd'
en el
primer período.
que
se
lian hez
ej uutur
INTRODUCCION.
que nos han hecho el honor
de aplaudir en términos su-
mamente
benévolos la aparicion de un libro que, aun
cuando está destinado á prestar abundantes materiales
á
las
ciencias y á la historia de ese extenso continente, estábamos
léjos, lo confesarnos, de esperar tan señalados testimonios.
Entre estos, no podemos dispensarnos de colocar en pri-
mera línea y reproducir íntegramente los honrosos
conceptos con que el soberano de la gran nacion francesa
se ha dignado estimularnos por intermedio de su honorable
ministro de negocios extranjeros.
lié aquí ese documento :
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES.
« Paris, 9 de abril de 1863.
» SEÑOR,
» Me apresuro
á
haceros saber que
á proposicion mia,
y por decreto del 4 de este mes, el Emperador os ha confe-
rido la cruz de oficial de su órden imperial de la Legion
de honor. Su Majestad ha querido daros un testimonio de
su estimacion particular y de su alta satisfaccion con mo-
tivo del sabio trabajo histórico que publicais sobre los tra-
tados antiguos y modernos de la América latina y que le
habeis dedicado.
»
Me congratulo de haber tenido la ocasion de atraer
sobre vos esta distincion, de que sois tan digno, y trasmi-
tiéhdoos las insignias de la órden, os dirijo con placer mis
felicitaciones sinceras.
d'Anvers
del 13 de enero de 1.862. La
Época
de Madrid del 21. de noviem-
bre de 1862. El
Mercurio de Lima
del 19 de. seemre . El
Ferro-
Carril
de Santiago del 22 de enero de 1863. Los
ti
Ándes
b
de
de
1863
Guayaquil
del
23 de enero de 1864.
y
en
otros
muchos diarios
de Europa y América, que
sería largo referir.
INTRODUCCION.
VII
» Recibid, Señor, las seguridades de la consideracion mas
distinguida con que tengo el honor de ser
» Vuestro muy humilde y obediente servidor,
» DROUYN DE LHUYS.
Al señor D. Cárlos Calvo, etc., etc.
Las opiniones que hemos emitido en la
Memoria
sobre
el
estado actual
de la América, han merecido algunas obser-
vaciones por uno de nuestros ilustrados bibliógrafos , las
cuales despues de bien estudiadas creemos sinceramente
que están fundadas en una extrema susceptibilidad nacional,
de que, sea dicho de paso, muy poco nos hemos preocupado
al referir con verdad y sin pasion los hechos históricos que
provocaron nuestra emancipacion politica, hechos que por
otra parte están amplificados y corroborados por eminentes
historiadores y publicistas de todos los países, y con espe-
cialidad de la madre patria misma.
Mal podríamos nosotros, hijos de Españoles, contribuir
al descrédito de nuestra madre patria, que amamos como
se ama á sus padres ; pero, como escritores imparciales,
no nos creeríamos á la altura de nuestra misíon si alterá-
semos la verdad histórica para halagar mezquinas preocu-
paciones. Por el contrario, creemos haber abundado en
pruebas irrecusables de nuestra imparcialidad, no avan-
zando una sola asercion que no esté autorizada por hechos
ó por documentos ; y á falta de estos en casos trascenden-
tales, cuando las opiniones de los historiadores americanos
están en desacuerdo con las de los Españoles, hemos cui-
dado de someter ambas al juicio recto del lector imparcial.
Entre los cargos mas serios que se nos hacen se ha dicho :
« Que en nuestro trabajo predomina un espíritu de mar-
cada parcialidad contra la España, especialmente en lo rela-
tivo á su sistema colonial;
Observaciones
que han merecido
las opiniones
emitidas
en la
Memoria.
Razones
en que se fundan,
Cargos
que se hacen
al autor.
VIII
INTRODUCCION.
» Que los nuevos Estados hispano-americ
anos
han retro-
cedido de tal modo en su riqueza, poblacion, industria y co-
mercio desde la emancipacion política, que en su estado actual
son muy inferiores á lo que fueron en la época colonial. »
Nos parecen tan inconsistentes é infundadas que habría-
mos deseado pasarlos inapercibidos; pero como ellos entran
en el terreno de las ideas que debemos desarrollar en este
trabajo, fácil nos será rebatirlos sin desviarnos de nuestro
propósito, y sin que nos sea necesario hacer el menor
esfuerzo de erudicion y de lógica.
El autor los rechaza
Comenzarémos por declarar del modo mas perentorio,
fon(1111,dose
que nada hemos dicho en nuestra
Memoria
que pueda
en la lits'oi !a.
justificar el irreflexivo cargo que se nos hace de ingratitud
y desafeccion por nuestra madre patria. Dijimos entónces,
comparando los distintos sistemas de colonizacion que
existian entre los dominios de Su Majestad Católica y los de
la Gran Bretaña, — « que las leyes de Indias condenaban á
muerte al Hispano-Americano que comunicase con un ex-
tranjero ; » y lo afirmamos de nuevo, permitiéndonos invitar
á nuestro ilustrado contradictor para que consulte la
ley vil, tít. LXXXVII de la
Recopilacion ;
ella dice textual-
mente :
Se prohibe á los habitantes de la América espa-
ñola, bajo pena de muerte, traficar con el extranjero, sea
cual fuere el pretexto.
Agregábamos entónces, para fun-
dar nuestra opinion sobre el estado de atraso en que en-
contró la revolucioi á nuestros pueblos, que — « miéntras
esas leyes se ejecutaban con un rigor extremo en la Amé-
rica española, el gobierno colonial del Norte recibia con
los brazos abiertos al emigrante europeo, con cuyo con-
curso se
a
crecentaba y aumentaba desde entónces la pobla-
cion, la educacion y los
p
rogresos de la civilizacion moderna.
.
» El contraste que desde entónces ofrecia la administra
cion de ambas
A
méricas, debía mas tarde producir sus
INTRODU CCION.
IX
consecuencias lógicas, así como á su vez debia la madre
patria recoger el fruto de tan funesta semilla. »
Y es esta apreciacion la que ha podido atraernos
una condenacion tan tremenda como inmerecida? Sin em-
bargo no incurrirémos á nuestro turno en el mal gusto de
hacer una larga disertacion sobre un punto de historia
tan conocido y al alcance de todo el que quiera tomarse el
trabajo de estudiar la época colonial ; nos limitarémos
pues á contestar á nuestro contradictor con el discurso re-
cientemente pronunciado en el congreso por uno de los
primeros oradores de la España regenerada, cuya elocuente
y autorizada palabra bastará para llevar la conviccion
al ánimo de los incrédulos. lié aquí cómo el- señor Rios
Rósas explica y compara el régimen de ambas colonias y
las lausas predominantes del atraso en que vivió cerca de
cuatro siglos, y se encontraba aun al emanciparse nuestra
infortunada América
« Señores, en América hay dos razas europeas, dos pue-
blos que han llevado la eivilizacion á sus remotos confines ;
el pueblo que se llamaba hasta fines del siglo pasado la
Nueva Inglaterra, y el pueblo que se llamaba hasta ayer
la Nueva España.
Señores, los que constituyeron el pueblo de la Nueva
Inglaterra no fueron colonos enviados allí Por su gobierno,
ni apoyados allí por la proteccion del gobierno ; eran
unos proscritos que emigraban á aquellos climas, hasta
cierto punto contra la voluntad de su
gobierno, que huían
allá buscando una tierra extranjera donde pudieran vivir
en paz y en libertad
léjos de su
gobierno, que
á su
juicio
les oprimía. No eran unos aventureros sin fortuna; eran
hombres que todos ocupaban una mediana posicion social,.
que tenian con qué vivir en su patria; eran hombres aco-
modados, de costumbres austeras, de gran regularidad de
Opinion
de un eminente
orador espaiiol.
Exisrenria
de
dos raras europeas
en la América.
Orígen
de la poldarion
de la
Nueva Inglaterra.
INTRODUCCION•
Estado
en que se bailaba
cuando sobrevino
la revolueion.
vida y de conducta, que llevaban consigo sus mujeres é
hijos ; eran hombres que todos estaban sometidos á un
mismo nivel social; que todos procedian de una misma
clase, la clase media; eran hombres que primero por la
tradicion y las instituciones de su patria, luego por las
grandes luchas á que habían asistido como actores y como
testigos, tenian el sentimiento de la libertad, los hábitos y
las ideas de la libertad, la posesion, el conocimiento re-
flejo, el fanatismo de la libertad ; eran los depositarios, los
representantes mas genuinos del principio de libertad ;
eran los órganos de la libertad humana en todas sus mani-
festaciones, de la libertad municipal, de la libertad civil,
de la libertad política, de la libertad religiosa
Así, Se-
ñores, aquel pueblo fundó su sociedad con la tradicion y
con la religion, principios necesarios de toda sociedad hu-
mana, y con la libertad, elemento fecundo de toda sociedad
destinada á un rápido desarrollo.
Por
estas razones esta
sociedad ha podido vivir y crecer con un maravilloso de-
sarrollo por espacio de mas de cien años, casi sin mas
freno que el freno de la autoridad de Dios, casi destituida
del freno de la humana autoridad.
» Pues bien, Señores : esta sociedad, cuando sobrevino
su revolucion, se hallaba en estado de república ; era una
verdadera república ; todo era allí republicano ; las institu-
ciones municipales, las civiles, las políticas, los sentimien-
tos, los hábitos, las costumbres, el modo de ser, los prin-
cipios, las ideas, la vida íntima, la vida privada, todo era
republicano. Cuando se consumó la revolucion, no hubo
que hacer mas que una cosa, no hubo que hacer mas sino
cambiar la cúpula de aquel edificio y sustituirle otra nueva
cúpula. ¿ .Por ventura, en aquel país, cuando el poder su-
premo quedó vacante, cuando se hubo de constituir el
po-
der central, quién pensó en llamar á la dominacion de
INTRODUCCION.
aquella sociedad á un príncipe de la casa de Hanóver?
¿ Quién había de haber tenido ese ensueño ? ¿
Cómo
habia
de haberse ocurrido á nadie esa monstruosidad?
» ¿ Y en la América española? En la América española
¿ quiénes fueron los hombres que la conquistaron y pobla-
ron ? Fueron soldados enviados por el rey de España ; sol-
dados y vasallos de Carlos V y de Felipe II ; aquellos hom-
bres que no habian comprendido los últimos movimientos
de la libertad espirante en su patria ; aquellos hombres que
no habian comprendido las insurrecciones de Castilla, de
Valencia, de Aragon ; aquellos hombres que, en la region de
las ideas, así como en la de los sentimientos, no compren -
dian mas que la obediencia pasiva en el órden religioso, la
obediencia pasiva en el órden político ; aquellos hombres,
representantes solamente y solamente órganos del principio
de autoridad, fueron los que poblaron la América espa-
hola, y el principio de autoridad en todas las regiones y en
todas las relaciones el único principio que implantaron en
la América española. Con ese principio, en ese solo y ex-
elusivo principio fundaron aquella sociedad, y le desenvol-
vieron de tal suerte, que manifestándose allí ese principio
en proporciones aun mas exageradas que se habia manifes-
tado jamas en la metrópoli,
se fundó allí un despotismo, pa-
ternal en verdad, pero el despotismo mas grande que ha
cbnocido la humanidad en los tiempos modernos, lo mismo
en el órden religioso que en el órden político, en el órden ad-
ministrativo, en el órden fiscal.
Ahí están las disposiciones
del consejo de Indias ; ahí está ese conjunto, bajo un punto
de vista admirable por el celo y por el amor hácia la raza
conquistada,
bajo otro punto de vista bárbaro por la pros-
cripcion de todo lo extraño, de todo lo nuevo. En Indias,
las ideas, lo mismo que las manufacturas, todo era contra-
bajo
bando. La deificacion de la autoridad real b 'o el doble
Orígün
de la poblacion
de la
América española.
Manera
en que vivió
durante
cuatro
siglos.
XII
INTRODUCCION
•
concepto de poder político y de poder religioso, fué la consti-
tucion de la América española, porque el rey allí casi era
Opiniones
concluyentes
del seinn.
Rios 116sus.
papa.
De esa manera se constituyó aquella sociedad; de esa
manera vivió cerca de cuatro siglos, de esa manera llegó á
la revolucion.
Porque la sociedad de la metrópoli en con-
tacto
con
la Europa,
testigo y
hasta cierto punto víctima de
las revoluciones europeas, en presencia de una autoridad
mas templada y discreta aquí que en el otro hemisferio, la
sociedad de la metrópoli veía, oía, estudiaba, aprendia,
meditaba, hacía todo lo que le era imposible hacer á la so-
ciedad de América, donde las costumbres, y esto hasta
hace pocos años, se habian conservado y petrificado de tal
suerte, que las costumbres de Manila, de Lima y de Méjico
eran,
hace cuarenta años, las mismas de la España al adve-
nimiento de Felipe
V (
1
).
»
Resulta de la erudita exposicion hecha por el emi-
nente orador español, qué el estado de la educacion en que
la revolucion encontró á los pueblos hispano-americanos,
era la misma en que la dejó el gobierno de Cárlos II al ad-
venimiento de Felipe V; es decir, que durante mas de un
siglo esos pueblos no habian dado un solo paso en el ca-
mino de la civilizacion moderna. — Qué mas hemos dicho
nosotros en las pocas palabras que hemos consagrado á
ese período ? Dilucidado de un modo tan satisfactorio ese
punto de historia por el señor Rios Rósas, sería redun-
dante é inconducente abundar en otras citas en apoyo de
nuestros asertos , los que por otra parte se encuentran de-
sarrollados en el curso de nuestro trabajo. Destruido, pues,
como creemos , el primero de los cargos de nuestro ilus-
(1) Discurso del señor Rios Rósas, con motivo de la cuestion mejicana,
en el congreso de diputados, en la sesion del 1.3 de enero de 1863.
INTRODUCCION.
XIII
tracto contradictor, nos ocuparémos del segundo, el cual,
sin duda alguna, comprende la época mas interesante y que
ménos se conoce de la vida de esos pueblos.
II.
Para llegar al resultado que nos proponemos, es decir,
para poner en evidencia los groseros errores que se come-
ten en pleno siglo xix, haciéndonos aparecer en un es-
tado de atraso mayor al que se encontraba la América
española al emanciparse de la metrópoli, nos es indispen-
sable tomar las cosas , como punto de partida, desde el
período mas floreciente de la época colonial, para compa-
rarlo con el presente, sin desviarnos de la estadística y de
los guarismos oficiales, ó, lo que es lo mismo, del terreno
práctico , porque ese es el único sólido en que puede y
debe apoyarse toda argumentacion séria.
Veamos, pues, cuál era el estado y desarrollo de la ri-
queza, de la industria y del comercio de las colonias his-
pano-americanas á principios del siglo xix, en que se pre-
pararon los acontecimientos que sellaron su independencia.
Méjico, que era una de las mas prósperas de las colo-
nias españolas en América, en esa época, contaba con una
superficie de
118,000 leguas
cuadradas de territorio (
1
),
de
las cuales dos terceras partes en la zona templada, el resto en
la zona tórrida, que goza, á causa de la extrema elevacion
de sus colinas, de una temperatura análoga á la de la prima-
vera en el centro de la Italia y de la España.
Esa gran extension de territorio, una de las mayores de
esa parte del mundo de Colon, solo contenia una poblacion
(1) Véase el cuadro n
o
1, sobre la superficie y poblacion de la América
española, etc.
Modo
cómo el autor
destruye
el segundo cargo.
Estado
del comercio,
industria, etc.,
al principio
del siglo
XIX
en la
América espafiola.
Superficie
y situacion
del vireinato
de Méjico.
Su poblacion.
Compbsicion
de
peidaeien
de Méjico.
Grande fertilidad
de
SII
suelo
y sus diferentes
producciones.
XIV
/11TEODUCCION•
El producto
de sus minas
sobrepasa
el de las
otras
colonias.
de cinco millones ochocientos cincuenta mil habitantes, di-
vididos entónces del modo siguiente : dos millones y medio
de indígenas, un millon de Mejicanos de origen español, se-
tenta mil Españoles europeos, y dos millones doscientos
setenta mil mestizos (1).
Los cereales, cultivados bajo la zona tórrida en todos los
terrenos que están en una elevacion de quinientas á seis-
cientas toesas de altura sobre el nivel del mar, se reproducen
en la proporcion de veinte y cuatro granos por uno. El ma-
guey puede considerarse como la viña de los indígenas. La
cultura de la caña dulce habia hecho en pocos años rápidos
progresos. Del puerto de Vera Cruz se exportaban anual-
mente once millones de libras , equivalentes á 6,500,000
francos. Las costas occidentales producen algodon de la
mas rica calidad, así como cacao y añil. La vainilla de los
bosques de Quilato se cosechaba anualmente novecientos
millares. El tabaco se cultivaba con esmero, y es de supe-
rior calidad en los distritos de Orizaba y Córdoba ; la cera
abunda en Yucatan ; la cosecha de la cochinilla de Oajaca
era de ochocientas mil libras por año ; el ganado vacuno
se habia multiplicado considerablemente en las provincias
interiores
(
2
)
y en las costas orientales , entre Panuco y
Huasacualco. Los diezmos del clero, cuyo valor designa el
crecimiento del producto, han tenido un aumento de un
quinto desde 1800.
Pero lo que distingue mas particularmente á Méjico de
las denlas poblaciones americanas, es el producto de sus
(1)
ilI119110LIT,
torno I, pág. 368.
(2)
Se daba el nombre de provincias interiores á la extension del territorio
que se encuentra al norte y al norueste del reino de la Nueva Galicia. Ellas
com
prendían :
l
o
el pequeño reino de Leon, 2
0
la colonia del Nuevo San
Andres, 3
0
Téjas, 40 Nueva Vizcaya , 50 la Sonora , 6
0
Cahahuila , 7
0
Nuevo
Méjico. Todas ellas ocupaban una extension de 59,375 leguas cuadradas,
po-
bladas
por 359,200 habitantes.
INTRODUCCION.
XV
minas. Hasta la guerra de la independencia, se estimaba
anualmente en
mil seiscientos kilógramos de oro
y
quinien-
tos treinta
y
siete mil
de plata, avaluados en 23,000,000 de
pesos ó 115,000,000 de francos, igual á la mitad del valor
del producto de los metales preciosos que se exportaban
anualmente de las minas de las dos Américas.
La casa de moneda de Méjico ha suministrado, desde el
Cantidad sellada
año 1690 á 1803 , mas de 1,353,000,000 de pesos ó
suministrada
por la casa
6,765,000,000 de francos. Tres de los distritos de minas,
de moneda de Méjico
desde
1690 á 1803.
Guanajuato, Zacatécas y Catorce , que forman un grupo
central entre los 21 y 24 grados de latitud, producian casi la
mitad de todo el oro y plata que se extraían anualmente de
las minas de la Nueva España. El filon solo de Guanajuato,
mas rico que el del mineral de Potosí, suministraba anual-
mente, término medio, ciento treinta mil kilógramos de
plata, ó una sexta parte de toda la plata que se exportaba
de América anualmente hasta la guerra de la independen-
cia
(
1
).
La sola mina de Velenciana, en la cual los gastos de
Riqueza
explotacion excedian á cuatro millones -y medio de fran-
„
t
e
le
G
l
t
a
u
s
,
„111,1j
cos, no ha cesado de producir anualmente á sus propie-
Zacatéeas y Cato're.
tarios durante cuarenta años un beneficio neto de tres
millones de francos , elevándose algunos años á seis mi-
llones. Esos productos explican la fortuna de algunas gran-
des casas de España que gozan de inmensas rentas. Los
desmontes que habian ocasionado las minas debian haber
estimulado la agricultura en los alrededores , pero en ge-
Lim
o
itaddo
de
desarroll
las
neral, las especulaciones se
inclinaban á ese género de ri-
empresas agrícolas.
queza con preferencia á las empresas agrícolas, que eran
limitadas y en, mucha menor escala.
Segun el sabio Humboldt, la riqueza de las minas meji-
Valor io Inseeo ,
canas consiste
mas en la
abundancia que en el valor intrin-
término medio,
de las millas
de 31épro,
0.) Véase
el
cuadro n
o
4.
Industria
manufacturera.
Término medio
del comercio
de importacion
y de exportacion
hecho
por el vireinato
de Méjico
en su mayor
desarrollo.
XVI
INTRODUCCION.
seco de los minerales de plata ; ese valor no se eleva, término
medio, mas que á 0,002 (ó tres á cuatro onzas por quintal
de cien libras). La cantidad de minerales que se extraía por
medio del mercurio y de la fundicion estaba en la propor-
cion de 3 4/2 á 1. El procedimiento de la amalgamacion,
de que se servian , era muy largo y causaba una gran
pérdida de mercurio ; esa pérdida en la Nueva España se
elevaba á setecientos mil kilógramos por año ó catorce mil
quintales. Es de presumir que las cordilleras mejicanas
suministrarán en adelante el mercurio, fierro , cobre y
plomo necesarios para el consumo interior (1).
La industria manufacturera de Méjico, en la época colo-
nial, en su mayor desarrollo no ha alcanzado á producir
mas de 7 á 8 millones de pesos anuales, es decir, 35
á 40 millones de francos. Las curtiembres , fábricas
de paño y telas de algodon, pueden adquirir gran incre-
mento, cuando la mano de plomo del despotismo y de la
guerra civil hayan desaparecido de esos ricos territorios,
porque la libertad y la paz, corno elementos mas preciosos
de la industria, la elevarán á un grado de prosperidad que
no han conocido otros pueblos.
El comercio de importacion y exportacion que ha hecho
Méjico en su último período colonial, es decir , el de su
mayor desarrollo de riqueza, comprendido entre los años
1800 á 1804, término medio, era el siguiente :
Importacion de manufacturas españolas y extranjeras,
20,000,000 de pesos, — 100,000,000 de francos.
Exportacion de productos agrícolas é industria manu-
facturera, 6,000,000 de pesos, 30,000,000 de francos.
Las minas de oro y plata producían 23,000,000 de pesos,
de los cuales 8 á 9 millones de pesos por cuenta del
(1)
H
UMBOLDT, tomo
V,
pág. 85,
INTRODUCCION.
XVII
rey. Por consiguiente, deduciendo de los 15,000,000 de
pesos restantes 14,000,000 para soldar el excedente de la
importacion sobre la exportacion , resulta que el nume-
rario aumentaba apénas de 1,000,000 de pesos (5,000,000
de francos) por año.
Las rentas se han elevado en la misma época á
20,000,000 de pesos ó '100,000,000 de francos, de los cuales
27,500,000 francos del producto de las minas de oro y
plata, 20 millones de la hacienda de tabaco, 15 millones de
alcabalas, 6,500,000 capitacion de los Indios,
y
4 millones
del impuesto sobre el maguey, especie de
vino que con-
sume el pueblo.
La situacion de Méjico, capital de eso bello país, ofrece
ventajas inapreciables, consideradas en sus relaciones con
el resto del mundo civilizado. Colocado sobre un istmo ,
bañado por el mar del Sur y el Océano Atlántico, está des-
tinado á ejercer una grande influencia sobre el resto del
continente americano.
Un publicista notable, que escribia sobre ese rico país á
principios del siglo -.Kix, ha dicho : « Un soberano que
rija ese Estado por leyes constitucionales y liberales, podrá
elevarle al rango de las primeras potencias del mundo ; en
ménos de cinco semanas podria comunicarse con la Europa
y en seis semanas con las islas Filipinas y el Asia
(
I
).
»
El territorio de la Nueva España solo, bien cultivado,
podria producir y bastar al consumo del globo en azúcar,
cochinilla, cacao, café, algodon, granos, cáñamo, aceite,
seda
y vino ; suministraria toda clase de
minerales sin
excluir el mercurio, — así como las mas ricas maderas de
construccion. La abundancia de fierro y cobre favoreceria
P1
entas
de ese vireinato
en la misma época.
Bella y conveniente
situaciun
de la capital.
Palabras
de un
publicista
rvw-de
á pri
G
1
p
i
de riqu-za
del suelo
de la Nueva España.
(1) La comunicacion de Méjico con la Europa se hace hoy en ménos de
quince días.
2° P. —
b
DTRODUCCION.
Mal estado
de las dalas
y falla de puertos
en el Atlántico.
Vera Cruz
no es puerto:
es una mala rada.
Comes cío
de
importamon
y de exportacion
hecho
por Vera Cruz
el
Hilo
1804.
XVIII
los progresos de la navegacion mejicana; pero el estado de
las costas y la falta de puertos desde la embocadura del rio
Alvaro hasta la del rio Bravo , oponen dificultades muy
difíciles de vencer. Esos obstáculos no existen sin embargo
de la parte del Pacífico ; San Francisco en la California (I),
San Blas en la intendencia de Guadalajara, cerca de la em-
bocadura del rio Santiago, y sobre todo Acapulco, son
puertos magníficos.
Las costas orientales no tienen la misma ventaja ; en
ellas no existen verdaderos puertos, pues el de Vera Cruz,
por el cual se bacía anualmente un comercio tan conside-
rable, no es mas que una malísima rada.
El comercio exterior de Méjico hecho por el puerto de
Vera Cruz, el año 1804, se elevó á los siguientes guaris-
mos :
Importacion de España.
Producciones nacionales,
10,412,324 pesos, igual á 52,061,620 fr.
Id.
extranjeras,
4,493,736
22,468,680
Importaciones de la América, 1,619,682
8,098,410
Para España,
Para América,
16,525,742 pesos.
82,628,710 fr.
Exportacion de Vera Cruz.
18,033,371 pesos, igual á 90,166,855 fr.
3,424,511
17,122,555
21,457,889
16,525,742
Total del comercio general, 37,983,624 pesos.
107,289,410
82,628,710
189,918,120 fr.
Producciones
nacionales
exportadas
de España
á Vera Cruz.
Entre las producciones nacionales importadas de España
á Vera Cruz se cuentan cuarenta y ocho mil setecientas
(1) Hoy
pert
eneciente á los Estados Unidos.
INTRODVCCION.
XIX
treinta barricas de aguardiente, estimadas en 1,235,130 pe-
sos ; cuarenta y tres mil ciento sesenta y dos pipas de vino,
con un valor de 837,776 pesos ;
veinte
mil novecientas cua-
renta
y seis arrobas de aceite, valor de 10,456 pesos; diez
y nueve mil setecientas veinte libras de azafran , 287,057 -
pesos ; setenta y nueve mil doscientas setenta botellas de
cerveza , valor de 78,456 pesos ; ciento treinta y seis mil
trescientas ochenta y una resmas de papel, valor de 486,583
pesos ; setenta y tres mil ochocientos
veinte y siete
quintales
de hierro, valor de 812,707 pesos ; tres mil ciento ocho
quintales de acero, valor de 53,052 fr. ;
y
por mas de
6,000,000 de pesos
en
sederías, géneros de hilo , muse-
linas y sombreros, contenidos en cajones
.
que los comer-
ciantes no tenian obligacion de abrir en la aduana.
En el número de productos extranjeros importados de
España ].labia por un valor de 4,000,000 de pesos en sede-
rías, telas de hilo, paños y otros géneros ; en canela cuarenta
v mil doscientas treinta y seis libras, valor de 163,171 pesos;
en clavos, valor de 85,952 pesos ; y en dos mil novecientos
noventa, y siete quintales de acero, valor de 51,477 pesos : es-
tos valores como los precedentes eran avaluados en el puerto.
Entre las producciones americanas importadas de las
otras colonias españolas á Vera Cruz , se comprenden los
siguientes valores : veinte y siete mil ochocientas
v 'catorce
arrobas de cera de la Habana , por un valor de 576,836
pesos; mil novecientas veinte y' ocho arrobas de cera de
Campeche, valor de 26,080 pesos; trece mil cuatrocientas
veinte y tres fanegas de cacao de Tabasco, valor de 461,845
pesos ; ocho mil ciento cuarenta y una fanegas de cacao de
Carácas, valor de 2,055 pesos ; cuarenta y nueve mil qui-
nientos y treinta quintales de
madera de Campeche, valor
de 100,219 pesos; y
diez y ocho
mil
cuatrocientas ochenta
y seis fanegas de sal, valor de 37,845 pesos.
Productos
extranjeros
i i
n poi ta dos
de Espai'ui
Producciones
morieinias
importadas
de Ics
co!onias
españolas
á Vera Cruz.
INTRODUCCION.
Producciones
indígenas
expurtadus
de Ilhjico
pura
Ja
Espalla.
Exporirp ion
de plata sellada
por cuenta
del eninerrio
y del rey.
Producto, en 1805,
de la importacion
G Vera Cruz.
Producto
de la exportacion
para España
durante
el minio
año
de
1803.
xx
Las producciones indígenas exportadas de Méjico para
la metrópoli, comprendidas en el resúmen anterior, son las
siguientes :
381,509 arrobas de azúcar, valor de 1,097,505 pesos.
11,737
id.
de cochinilla fina (re-
sultado de una mala cosecha), 1,220,193
867 arrobas de
granilla,
24,414
464
id.
cochinilla en polvo,
5,816
189,397 libras de añil,
367,302
37,797 quintales de madera Campeche, 77,485
1,808
id.
de Jalapa,
62,411
7,169 zarzaparrilla,
96,734
1,400,000 vainilla,
'111,195
.3786- fanegas cacao de Guayaquil
460,585
La exportacion de plata sellada, no comprendida en
este cuadro, se elevó á 16,847,843 pesos, de los cuales
13,500,000 por cuenta del rey de España y el resto por la
del comercio. En igual caso están veinte mil quintales de
mercurio, que fueron remitidos por cuenta del gobierno
español. En el mismo año 1804 entraron en Vera Cruz
procedentes de España '107 buques, y 123 de las colonias
españolas de América.
El año siguiente (1805) la importacion á Vera Cruz
fué, en producciones indígenas de España, de un valor de
1,514,473 pesos ó 7,572,365 francos ; en papel solamente
se importaron 60,617 resmas, avaluadas en 582,769 pesos.
Los productos de América se elevaron á '1,262,907 pesos
ó 6,314,535 francos; en cera de la Habana solamente se
introdujeron 19,969 arrobas, valor de 547,304 pesos.
La exportacion para la España fué, durante el mismo
año, de un valor de 110,200 pesos; y para los otros Estados
de América, de 330,546 pesos ; la exportacion en buques
neutros se elevó á un valor de 562,048 pesos. Monto total
INTRODUCCION.
xxi
del comercio , 4,355,137 pesos , ó 21,775,685 francos.
En 1806 el movimiento comercial fué como sigue :
Importacion de España en productos españoles, 1,815,579
pesos (9,097,895 francos). En productos extranjeros,
comercial
en
1108.
327,295 pesos (1,636,475 francos).
Importacion de América,
1,499,244 pesos.
Id.
en buques neutrales,
'3,485,655
Exportacion para España,
805,037
Id.
para América,
574,491
Id.
para puertos neutrales,
4,101,534
Por consecuencia la importacion total, 7,137,775pesos ;
y exportacion, 5,478,762 pesos.
El movimiento general del comercio se elevó apénas á
12,616,535 pesos, 63,082,675 francos
(
1
).
Sin embargo no
podria adoptarse estos últimos años como base del comercio
que hacía Méjico, por el estado de guerra en que se encon-
traba la metrópoli ; pero tomándose por término medio los
años 1802, '1803 v '1804 (tres años de paz), se ve que la im-
portacion total en Vera Cruz se elevaba
á
20,700,000 pesos,
y la exportacion, sin comprender el oro
y
la plata sellada
ó labrada , á 6,500,000. Total del comercio general ,
27,200,000 pesos (136,000,000 de francos).
La importancia del comercio del Perú era
mucho menor
que la de Nueva España ó Méjico. La inmensa extension
(1)
La
Francia y la España, sometida entónces al emperador Napoleon I,
estaban en guerra con la Inglaterra. Los puertos y buques neutrales fueron
preferidos por el comercio para continuar sus operaciones. La exportacion
para España de plata sellada cesó desde entónces, y el movimiento del
comercio en productos y mercancías disminuyó notablemente. En efecto ,
Superficie,
(1
5
e
'
d
1:
i
l j
v
at
n
.
ul)
1
INTRODUCCION.
XXII
de este vireinato, que en 30,390 leguas cuadradas
no con-
tenia mas que una poblacion de un millon de habitantes (1),
estaba léjos de alcanzar el estado de prosperidad que habia
adquirido Méjico.
Despues del fraccionamien
to
que sufrió el antiguo virei-
nato del Perú con la creacion del de Buenos Aires y de
Quito , se dividió en siete intendencias, denominadas del
modo siguiente : Trujillo, Tarma, Huancavelica , Lima,
Guamanga , Arequipa y Cuzco , las cuales comprendian
varios departamentos ó partidos.
La estadística colonial del vireinato del Perú no es tan
satisfactoria como la de Méjico, en cuanto al desarrollo de
su industria y comercio, como vamos á demostrarlo por los
datos mas exactos que hemos podido reunir :
Á fines del año '1789, la intendencia de Lima obtuvo un
excedente á su favor del comercio con el resto del virei-
nato de 725,192 pesos. El resultado líquido que alcanzó el
mismo año con el vireinato de Buenos Aires se elevó á
100,000 pesos; el que hacía el mismo vireinato con las
provincias de Arequipa y del Cuzco cada año subia á
2,034,980 pesos, de los cuales correspondían á Arequipa
la suma de 1,300,475 pesos, dando en cambio vino, aguar-
diente, aceite, pimiento, azúcar y otras producciones mé-
nos importantes. El excedente de esa suma , es decir,
735,505 pesos, era el producto del comercio de la inten-
dencia de Cuzco, en lanas, azúcar, trigo, etc. La provincia
de Arequipa recibía de Buenos Aires el valor de 386,280
pesos en ganados, carne seca, sebo, nueces, cocos, cobre,
el movimiento del comercio , que en 1801 fué de 37,983,624 pesos
(189,915,120 francos), en 1806 quedó reducido á 12,616,535 pesos
(63,082,675 francos).
(1) Segun el censo hecho en 1795 por órden de D. Gil Lémos, virey del
Perú.
de esie vireinato.
dr
hU
comercio
en 1789
ron las demas
provincias.
INTRODUCCION.
XXIII
estaño, etc. ; y la del Cuzco por valor de 475,530 pesos,
en mulas, carneros, ganado , cueros , cera , jabon, sebo,
muleton, etc. El beneficio que resultaba al comercio de
Arequipa se elevaba á 911,215 pesos ; y al de la provincia
del Cuzco á 258,975 pesos.
Las provincias de la Sierra, que hacian parte del virei-
nato de Buenos Aires, poseen las mas ricas minas, siendo
por eso las mas pobladas, aunque las mas estériles ; tenían
que hacer su comercio de los productos de agricultura con
las poblaciones de la costa, corno las mas próximas donde
el terreno podía cultivarse. Cuzco subvenía á las necesida-
des de sus habitantes con sus manufacturas de lana y otros
géneros que servían para vestidos. Sin embargo, esa indus-
tria sufrió una creciente decadencia con motivo de la con-
siderable importacion que desde el año 1795 se hacía ya
en Buenos Aires de mercancías extranjeras, con las que no
era posible competir por su bajo precio.
El comercio con las otras provincias del Perú se hacía
por mar en buques de diversos tonelajes que pertenecian
principalmente á los habitantes de Lima , siendo su puerto
principal el Callao. Los cargamentos reunidos formaban
un total de 16 á 17 mil toneladas de diversas mercancías
y productos, de las cuales cinco mil toneladas eran emplea-
das en el comercio que se nutria con Chile.
Las mercaderías exportadas de Lima consistían princi-
palmente en géneros tanto en manufacturas del interior
como de Quito, en azúcar y arroz. Lima recibia en cambio
gran cantidad de trigo, sebo, cueros, cobre, cuerdas,
etc., etc.
Las producciones de Chile exportadas á los puertos de
Arica de Ilo y de Aranta
l
illamados puertos intermediarios,
en el Océano, no se elevaban á mas de 50,000 pesos, com-
en
prendidos dos cargamentos de yerba mate y tabaco del Pa-
Ricos minerales
en
las provincias
de la Sierra
del vireinato
de Buenos Aires.
Comercio marítimo
del Peral
Con las otras
provincias
del mismo vireinsto.
Comercio de (lib.
C011
!os
puertos
de
y
de
Arauto.
Per lom puertos
Jc I'
(
fleje
y de Sonsonate
se linfa
el comercio
del Callao
á Gua:cm:da.
Comercio
de
Lima
Con Sant:, Fe
de Bogotá.
INTRODUCCION.
xxiv
raguay, que salian anualmente del puerto de Pascamayo,
cargados por cuenta del gobierno español.
El comercio con Valdivia, ciudad situada en un territorio
fértil y con excelente puerto, se alimentaba por dos buques
que hacian viajes redondos todos los años, uno del puerto
de Valparaiso con sustancias, y el otro de Lima con el
sueldo de las tropas que estaban de guarnicion. Esa falta
de comercio no podía atribuirse á la esterilidad del suelo,
pues á pequeña distancia de la cordillera hay terrenos
abundantes en trigo y en producciones de toda especie.
Las montañas están cubiertas de robles y otros árboles que
suministran excelentes maderas de construccion, y minas
de oro que han sido célebres por la gran riqueza del mi-
neral, que nunca ha producido ménos de veinte y tres
ka-
raks
ó novecientos cincuenta y ocho milésimos y tres dé-
cimos de milésimos.
Los puertos de Realejo y de Sonsonate en el mismo
Océano eran los únicos frecuentados por los buques que
hacian el comercio de exportacion del Callao á Guatemala.
La exportacion consistia en cueros , vino , aguardiente ,
aceite, etc. En general -era poco considerable y no subia
á mas de 30,000 pesos. La importacion se elevaba á mas del
cuádruplo de la exportacion, y consistia en añil, pimiento,
pez, tablas, madera de cedro y del Brasil. De este comercio
resultaba un balance considerable á favor de Lima.
El comercio de Lima con Santa Fe de Bogotá se hacia
parte por tierra á traves de la provincia de Quito, y parte
por mar, por los puertos de Guayaquil,, y de Panamá. La
e
xportacion del Callao para los puertos del
l
'una y Guayaquil
consistia en vinos, )de Coquirnbo, de Basca, de Pisco y de
Concepcion ;
en-a
guardiente, azúcar, harina cobre etc.
La
ex
portacion que de los mismos puertos se hacía para el
de Panamá consistia
pr
incipalmente en mercancías proce-
INTRODUCCION.
XXV
dentes de las manufacturas del país, en lanas y harinas.
Los artículos principales que se trasportaban por tierra á
Trujillo y Pascamayo, con destino á Guayaquil y Panamá,
eran algodon , cueros , zapatos , sombreros , muleton
y
azúcar.
La provincia de Santa Fe importaba á la de Lima cacao,
café, cera, etc., cuyos valores subian generalmente á la
suma de 284,000 pesos.
Lo que ha constituido la riqueza principal del Perú en la
Riqueza principal
epoca colonial, ha sido, como en Méjico, las minas, a
1rddeei 1
1
1;
e
é
l
i
l
e o
cuya explotacion se dedicó preferentemente el gobierno
de
en la época colonial.
la metrópoli,
como lo
ha demostrado el sabio
Humboldt en
su importante obra
Essai sur l' économie politique de la
Nouvelle-Espagne,
y á cuyos
datos agregarémos otros reco-
gidos despues
de nuevas investigaciones.
Méjico, el Perú, Buenos Aires, Potosí,
Chile y Nueva
Granada son las provincias que han suministrado mayor
cantidad de minerales.
Del año 1754 á '1772 han sido sellados en la casa de oroy plata
selladas
Ex portacion
de Santa Fe
para Lima.
en la casa
de moneda de Lima.
moneda de Lima seis millones ciento dos mil ciento treinta y
nueve marcos de plata, y ciento veinte y nueve mil ciento
ochenta marcos de oro ; desde 1772 á 1791 se han introdu-
cido en la misma casa ocho millones cuatrocientos diez y
ocho
mil
trescientos sesenta y siete marcos de plata , y
ochenta mil ochocientos cuarenta y seis marcos de oro.
El valor del oro y de la plata se ha elevado en la primera
época á 68,944,522 pesos, y en la segunda á 85,434,848
pesos, término medio, desde 1754 á 1772, — 3,830,000
de pesos por año ; y desde 1772 á 1791 , — 4,496,000
pesos.
El producto del oro habia disminuido en el Perú, mién-
tras que el de la plata aumentó
considerablemente. En '1790,
el producto de las minas del Perú era, segun el
Mercurio
Produccion del oro
y de la plata
en difel ento
aflos.
El producto
de la placa
ha sobrepasado
el del oro
en el Perú.
INTRODUCCION•
Producto
del oro y de la plata
en
tiempo de paz.
Principales minas
de Méjico y del Perú.
Cantidad de plata
extra ida de la mina
Yatiricorlia
de
1702 á 1801.
Grande riqueza
y abundancia
do la
mina de Gualgayoe•
XXVI
peruano
(
1
),
de quinientos treinta y cuatro mil marcos de
plata, y de seis mil trescientos ochenta marcos de oro.
Desde 1797 hasta 4801 se han sellado en Lima, en oro y
plata, por una suma de 26,032,633 pesos ; á saber,
23,709,986 pesos en plata, y 2,322,667 en oro.
En los cinco años que precedieron , el producto fué
de 30,000,000 pesos ; pero á consecuencia de la guerra
de 1801 , la explotacion cesó por la imposibilidad de
trasportar el mercurio , reduciendo ese guarismo á
26,032,633. Podria fijarse como término medio, en tiempo
de paz, 6,000,000 de pesos. Sin embargo, para evitar toda
exageracion, puede aceptarse la opinion de M. Humboldt,
que avalúa en tres mil cuatrocientos cincuenta marcos de
oro , y de quinientos setenta mil marcos de plata ; total
del producto medio de cada año de las minas del Perú,
5,300,000 de pesos.
Así como en Méjico casi todo el producto es procedente
de las minas de Guanajuato, de Catorce, de Zacatécas, de
Real del Monte y de la Nueva Vizcaya, lo es en el Perú, de
casi toda la plata, de las grandes minas de Yauricocha ,
de Lauricocha (llamadas comunmente minas de Paseo y
del Cerro Bombon), de la de Gualgayoc ó de Chota y de
Iluantajaia.
Desde 1792 hasta 1801 se han fundido en lingotes dos
millones cuatrocientos setenta y nueve mil catorce marcos
de plata de la mina de Yauricocha, segun los registros de
la tesorería de Pasco.
Todas las minas
c
omprendidas bajo el nombre de minas
de Gualgayoc, en el distrito de Chota, han suministrado
á las cajas provinciales de Trujillo, desde el mes de abril
1774 hasta el mes de octubre de 1802 , la suma de un
(i) Tomo 1, pág. 59.
1NTRODUCCION•
millon novecientos doce mil trescientos veinte y siete mar-
cos de plata , término medio cada ario , sesenta y siete
mil ciento noventa y tres marcos. El mineral del cerro de
Gualgayoc es muy rico, y no hay duda que llegará á ser
un segundo Potosí cuando sea explotada en mayor escala.
Huantajaia contiene mucha plata natural ; esta mina ha
Riqueza de la mina
suministrado anualmente de setenta á ochenta mil marcos da
Huantajaia.
de plata.
La presidencia ó capitanía general de Chile producia
Producto del oro
plata
a
l
de
y
anualmente, en oro y plata, 1,700,000 pesos. Ese producto
en
la capitanía
aumentó considerablemente en los últimos años del go-
general
de Chile.
bierno colonial. En 1790 se han sellado en Santiago
721,000 pesos en oro y '146,000 en plata.
La gran cantidad de metales preciosos que suministró
Producto
el vireinato de Buenos Aires fué principalmente de la parte
de las ininm
en la Sierra
mas occidental, es decir, de las 'provincias de la Sierra, que
del vireinato
de Buenos Aires.
en '1778 fueron separadas del Perú ; puede avaluarse su
producto anual, que era casi todo en plata, á 4,200,000
pesos.
La sola montaña de Potosí ha producido, no contando
Producto
mas que la plata registrada y que ha pagado derechos rea-
de la mina de Potosí
(.esie 15.15
les, desde '1545 hasta principios del siglo mx, en que co-
basta principios
del siglo
menzó la guerra de la independencia, una suma de plata
equivalente á 5,750,000,000 de francos.
Está igualmente probado que durante el espacio de dos-
cientos treinta y tres años, desde '1556 hasta 1789, se han
extraído de las minas de Potosí 788,000,000 de pesos ó
3,940,000,000 de francos. En fin, término medio, el cerro
Pro ucio.
de Potosi ha producido cada año, desde 1779 á 1789,
del:, mina de Potosí
3,676,330 pesos de 8 reales, haciendo cuatrocientos treinta
,d,;:,`„
1":77,799.
y dos mil marcos de Castilla.
La Nueva Granada no ha sido ménos fecunda
en
oro y otros productos minerales. De los estados auténti-
Celebridad,
riqueza y producto
de la mina
de mercurio
en la intendencia
de Iluancavelica.
1
Las minas de Potosí
se han em)loiado
con
111;11
actividad
que las otras.
Cantidad
de mercurio
consumido
anualmente
por Méjico, Perú,
Chile
y
Buenos Airea.
XXVIII
INTRODUCCION•
cos que tenemos á la vista, resulta que ha producido, tér-
mino medio cada año, diez y ocho mil trescientos marcos
de oro. Desde 1789 hasta 1795, se han sellado en Santa
Fe de Bogotá sesenta mil trece marcos de oro , valor de
8,161,862 pesos; y desde 1788 á 1799, cuarenta y siete mil
ochocientos marcos de oro en Popayan ; total, 6,502,542
pesos : término medio de la primera suma, ocho mil qui-
nientos setenta y tres marcos de oro, ó 1,161,862 pesos;
y de la segunda, seis mil ochocientos treinta marcos de
oro, ó 928,951 pesos.
La intendencia de Huancavelica es célebre por su mina
de mercurio. Segun Mr. de Humboldt, desde 1570 hasta
1789 se ha extraido un millon cuarenta mil cuatrocientos
cincuenta y dos quintales. Y por diversas estimaciones del
mismo autor, producia seis mil quintales de mercurio por
año. Méjico solo consume diez y seis mil quintales de ese
mineral. Por cálculos bastante exactos resulta que las usi-
nas de Potosí han consumido desde 1545 hasta 1637 la
enorme cantidad de doscientos treinta y cuatro mil sete-
cientos quintales de mercurio para el trabajo del oro y de
la plata; y desde 1759 hasta 1763, de mil quinientos á mil
setecientos quintales por año.
De todas las minas de la América española, las de Potosí
son las que se han explotado con mas actividad. Durante el
año 1790, se han sellado en la casa de moneda de Potosí
4222,000 pesos del modo siguiente : 299,246 pesos ó dos
mil doscientos cuatro marcos de oro ; y 3,923,175 pesos, ó
cuatrocientos sesenta y dos mil seiscientos nueve marcos
de plata.
Segun las investigaciones mas exactas, Méjico, el Perú,
Chile y el vireinato de Buenos Aires consumían anualmente
mas de veinte y cinco mil quintales de mercurio, cuyo valor
se elevaba en esas colonias á mas de 6,500,000 francos.
niquers
y producto
de
las
minas
de la
1 ¡
Nueva Granada.
11
1/ 1
INTRODUCCION.
XXiX
En Vera Cruz se importaban todos los años para el ser-
Contidn1
vicio de las minas de Méjico una cantidad de ochocientos
(1
1u
mil kilógramos de mercurio, estimados en 650,000 pesos,
en
i
Ve
mpornn:1
(11117.
3,250,000 francos.
para el servicio
r1n 111,
Los derechos que el fisco percibía sobre la venta del """ '
se elevaban anualmente á 536,000 pesos
2,680,000 francos.
Habiéndose reservado la corte de Madrid el monopolio
Tratadoá
del mercurio en América, celebró desde 1784 un contrato
de la Ellunn
con el A umiriu
con el emperador de Austria, por el cual este
último le
su-
rara sinuiniNieueln
~l'envio
ministraba al precio de 52 pesos el quintal, y enviaba
1151
pe3ols el quintal,
anualmente en tiempo de paz por buques de la marina
real de nueve á veinte mil quintales.
En '1803 se formó el
útil
proyecto de proveer á
Méjico
para varios años, para que no fuese interrumpido, en caso
de guerra, el trabajo de las minas por la falta de mercu-
rio; pero ese proyecto no pudo realizarse.'
El mercurio, suministrado por el gobierno de Austria,
nowcorio
no fué introducido en
Méjico
hasta el desplomamiento
huminildr:ulo
los trabajos subterráneos de la mina de lIuaricavehea ,
&91,,nronienln
época en que la mina de Alma
.
den
fué inundada y solo
do
lw rufw,
daba un débil producto. Pero en '1802, esta última mina
H.„4,„velí,,,
GUJIVIC
promloo idwd
alcanzó un estado tan próspero, que ella sola producia por
di,
12
mirla
año mas de veinte mil quintales de mercurio ,
de modo
que
porfia abastecer á
Méjico
y al Perú.
Ha habido años en que han sido importados á Vera Cruz
diez á doce mil quintales de este mercurio.
Desde 1762 hasta 1181, solo las usinas de Méjico han
orno
rt.'N•rl
absorbido la enorme suma de ciento noventa y un mil
por lat
h11)fol
4
1
! (4>
cuatrocientos cinco quintales de
mercurio , valor de
desde i7G2 á J711.
60,000,000 de francos.
(I)
Almaden ó Almandéjos es una pequeña
poblar:ion de España, de la
provincia de Id Mancha, en la frontera de Extremadura.
INTRODUCCION.
Comercio del Perú
con el
Rio de la Plata
y el Asia.
NbIncion del Perú
en
el último período
colonial,
XXX
« Este consumo, dice el autor ya citado, manifiesta la ne-
cesidad de mercurio para el beneficio de una de las prime-
ras riquezas de las colonias españolas ; y esa necesidad ten-
drá eternamente á aquellas provincias bajo la dependencia
de la Europa si no pueden suplirlo por la extraccion del
mercurio indígena. » Pero segun los trabajos hechos por
M. de Humboldt y otros naturalistas , la América es-
pañola contiene un gran número de minas de mercurio, y
á medida que el arte y las exploraciones se perfeccionen, se
logrará explotar la cantidad necesaria.
Por otra parte, es indiscutible que en tiempos normales
puede ser, independientemente de su inmediato consumo,
un ramo de comercio considerable. El sabio Humboldt
in-
dica
varios parajes en que el cinabrio se encuentra en can-
tidad suficiente para extraer mucho mercurio.
Se exportaban del Perú, hasta el año '1810, oro, plata,
lana de vicuña y de llamas , diversos bálsamos , plan-
tas medicinales ; y recibia anualmente del Rio de la Plata
veinte y cinco
á
treinta mil mulas, que eran empleadas en
los trabajos de las minas. Los valores que salian del Perú
para el Asia eran aproximativamente de 2,800,000 pesos.
Recibia en cambio de las Filipinas por un valor de
2,700,000 pesos, en muselinas, té y otras mercaderías.
La poblacion del Perú se elevaba en el último período
colonial á '1,300,000 almas.
El gobierno español conservaba una guarnicion de
42,000 hombres de tropas veteranas (
1
)
y como 49,000 de
milicia, total 61,000 soldados.
Segun
el sabio Ilurnítordc
la América
contiene el
mercurio necesario
para e! consumo
de sus minas.
(1) be la estimador
'
hecha sobre la proporcion en que estaban las tropas
europeas conservadas en las colonias españolas de América con la pobla-
cion, resulta que en 1796 esa propordon era, sobre una poblacion de 14 á
15 millones, la de 26,000 hombres de tropas europeas.
INTRODUCCION.
XXXI
Reasumiendo los datos precedentes, deducimos que el co-
mercio general de importacion y exportacion del vireinato
del Perú se elevó, el año 1804, á la suma de setenta y siete
millones de francos , divididos del modo siguiente :
57,500,000 (le importacion y 20,000,000 de exportacion,
y ademas 40 millones en productos minerales y plata
sellada (1).
Que el vireinato de Buenos Aires importó de Europa la
suma de 3,500,000 pesos y exportó 2,000,000; total ,
5,500,000, ó sea 27,500,000 de francos ; y 5 millones de
pesos ó 25 millones de francos en minerales y plata sellada.
Que la Nueva Granada ó vireinato de Santa Fe importó
en la misma época 28,500,000 de francos y exportó
10,000,000 ; total, 38,500,000 de francos. Los productos
minerales y plata sellada se elevaron á la suma de 15
millones de francos.
Que en fin, la capitanía general de Carácas hizo un co-
mercio total de 47,500,000 de francos, divididos del modo
siguiente :
27,500,000 de importacion, y 20,000,000 de exporta-
cion.
De lo cual resulta que el comercio general de las colo-
nias hoy independientes se elevó, el año 1804, época de su
mayor prosperidad, á los siguientes guarismos :
Importacion de Europa . . .
244,000,000 de fr.
Exportacion de América .
105,000,000
Total del comercio . .
346,000,000 de fr.
Exportacion de productos mine-
rales y plata sellada
192,500,000
538,500,000
de fr.
(1) Véase el cuadro del comercio general de las colonias españolas á
prin-
cipios del siglo xtx, no 13.
Comercio
del
vireinato del Perú
en .1804.
Idem del vireinato
de Buenos Aires.
Idem
del de Sarna Ve.
Id. de la capitanía
general
de Canicas.
Comercio general
de las colonias
hoy independientr‘s.
XXXII
INTRODUCCION.
IV.
Resultado
de la precedente
evposieion.
Prosperidad
de los
primeros arios
del siglo xIX.
Comparacion
entre el comercio
del siglo xix
y el actual.
Resulta pues de esta minuciosa exposicion, así como de
los datos mas auténticos que prolijamente hemos recogido,
del comercio general de irnportacion y exportacion que ha-
cian las colonias de la América española con la metrópoli,
que ese comercio subió , el año 1753, á un total de ciento
setenta y un millones novecientos mil francos, el mismo que
el año 1800, época de su mayor prosperidad, se elevó al
guarismo de seiscientos treinta y ocho millones quinientos
mil francos
(
1
).
Pero cúmplenos hacer notar, que en ese
guarismo está comprendido el comercio de la capitanía
general de la Habana y Puerto Rico, el cual ya en esa época
era de los mas considerables de la América, pues que en ese
año subió á la suma de veinte millones de pesos fuertes ó
cien millones de francos.
Los primeros años del siglo xix fueron del mismo modo
prósperos, y si el comercio general no aumentó, tampoco
sufrió disminucion, elevándose el total de la importacion y
exportacion , comprendidos los productos minerales , al
guarismo de 585,500,000 francos (2).
Comparemos,
entretanto,
las proporciones en que se en-
cuentra ese mismo comercio colonial con el desarrollo que
ha adquirido, en los años que han transcurrido desde la
completa ernancipacion política de esas colonias, teniendo
en cuenta los quince años de luchas desastrosas y las con-
secuencias lógicas que ellas han debido producir, y vea'mos
(1)
Véase el cuadro estadístico del comercio general de las colonias espa-
ñolas en los años de 1753 á 1800. — No 12.
(2)
Véase el cuadro del
c
omercio general á principios del siglo
N• 13.
INTIODUCCION.
XXXIII
fundadas las aserciones de los que con tanta persistencia
como injustificable ignorancia pretenden que aquellos
pueblos han retrocedido de la importancia que tuvieron en
la época colonial.
Para no fatigar al lector, reducirémos todos nuestros ra-
zonamientos á los argumentos que ofrecen los guarismos,
y llamarémos su atencion sobre el siguiente cuadro compa-
rativo, que pone en perfecta evidencia la importancia y las
proporciones del comercio de ambas épocas :
independientes.
en favor
1800.
1860.
de la América
Millones.
Millones.
independiente.
Vireinato de Méjico y capitanía
de Guatemala
.
155.0
485 2
30 2
C:.,a
compilrai ion
Vireinato de Santa Fe.
38 5 -
55 7
17 2
Capitanía de Carácas .
.
47 5
61 1
13 6
Vireinato del Perú y capitanía
resulta un
a lintenlo
de mil millones
de francos
i'
favor
de Chile
77 5
581 5
504 0
del
500
1160.
Vireinato de Buenos Aires
.
27 5
463 0
435 5
346 0
1,346 5
1,000 5 (i)
Cítese , á excepcion de los Estados Unidos de Norte-
América , otros pueblos del mundo que presenten resulta-
dos tan espléndidos de su progreso real , como los que se
demuestran por el cuadro precedente.
En la época colonial con todo su monopolio y su
paz inalterable, fué necesario medio siglo para que se do-
blase su comercio , es decir, desde 4753 á '1806 ; — en-
tretanto, esas mismas colonias , una vez independientes
y libres de las trabas y del sistema opresivo que detuvo
su marcha durante tres siglos, no obstante de haber luchado
los cuarenta arios que han trascurrido para destruir las '111-
timas barreras que le oponian los restos de la barba-
(1) Véase el cuadro comparativo del comercio general de los años 1800
1860, n
o
14.
2
°
P. — 1.
Época
Estados
Aumento
colonial.
Buenos Aires,
Chile y el Perú.
INTRODUCCION•
ríe, — han casi quintuplicado su comercio y su riqueza
general, segun lo dejarnos demostrado.
Si nos detuviéramos á hacer un análisis parcial de los pro-
gresos de cada uno de los nuevos Estados hispano-america-
nos, como por ejemplo de Buenos Aires, Chile y el Perú,
demostraríamos sin esfuerzo alguno, por las cifras que pre-
ceden, que no se ofrece un solo ejemplo , ni aun el de los
Estados Unidos, relativamente, de
un
desarrollo semejante.
En efecto , Buenos Aires , Chile y el Perú , en los cua-
renta años que han trascurrido desde la batalla de Ayacu-
cho, en que las últimas legiones españolas abandonaron el
suelo americano, han crecido en su comercio en las pro-
porciones siguientes :
Año 1800.
Año 1860.Excedente
en favor de 1860.
Análisis parcial
de los
progreos
de
esos Estados,
xxxiv
Aumento
del comercio
de esos F.,tados
desde la batalla
de Ayacucho.
Buenos Aires (1) .
27,500,000
463,000,000
435,500,000
Chile
y
Perú
.
.
77,500,000
581,500,000 504,000,000
105,000,000
4,044,500,000 939,500,000
En ménos de cuarenta años de independencia, Chile y el
Perú han aumentado su comercio general de importacion
y exportacion en la extraordinaria proporcion de 800
por 0/o, y Buenos Aires ó el Rio de la Plata en la de '1,700
por 0/0 ; de modo que esos tres Estados solos han adqui-
rido un desarrollo de riqueza tal, en el período trascurrido
desde la época de la independencia, que basta señalar la gi-
gantesca desproporcion de '105 á '1,045 millones de francos.
Provocamos á los detractores gratúitos de nuestros mal
conocidos pueblos americanos, á que presenten un hecho
análogo en su próspera y civilizada Europa pero si no lo
logran, como tenemos la conviccion, sean á lo ménos leales
y
generosos reconociendo que los han deprimido y calum-
niado por ignorancia, y que los pueblos que han hecho ta-
(1) Con Buenos
Aires
co
mprendemos el
Rio de la Plata,
segun se ha ex-
plicado anteriormente.
INTRODUCCION.
xxxv
les progresos en la civilizacion moderna merecen mas res-
peto y mas indulgencia de parte de la Europa.
Si se considera que esos tres Estados sud-americanos son
á los que ha afluido en mayor número la inmigracion eu-
ropea, principalmente al Plata, y que se debe en gran parte
á ese poderoso contingente el desarrollo de su riqueza ter-
ritorial, fácil será explicarse la verdadera y única causa del
aparente atraso en que se supone á la América del Sur en
general, porque en efecto su mayor engrandecimiento está
detenido por la falta relativa de poblacion para fertilizar
esos inhabitados territorios, en cuya superficie cabrian có-
modamente dos veces mas de los habitantes que contiene
toda la Europa.
Si Buenos Aires, que cuenta con una poblacion civilizada
que se inspira en los principios mas liberales de la
Europa moderna , que cuenta con una corriente de inmi-
gracion de doce á quince mil individuos anuales, apoyada
por una legislacion aduanera que se aproxima al libre cam-
bio, si Buenos Aires, decimos, ha hecho tan colosales pro-
gresos en medio de sus luchas civiles , qué no baria" los
demas pueblos hermanos con el concurso de los brazos
extranjeros que fuesen á fecundizar esas tierras vírgenes
donde se recogen sin trabajo
y
sin esfuerzo las mas ricas
producciones del mundo ?
Pero ya que hemos demostrado la importancia que ha
adquirido el comercio de Buenos Aires , creemos oportuno
dar una idea
.
de su desarrollo gradual desde el momento en
que se iniciaron los primeros trabajos revolucionarios que
lo emanciparon de la metrópoli.
Sabido es que desde el último periodo colonial
los
pue-
blos del Rio de la Plata eran los que mantenian un co-
mercio mas nutrido con el extranjero , es decir , exclusi-
vamente con la Inglaterra, corno vamos á demostrarlo.
La ininigracion
europea.
Resultado
que ella
ofrece
en Buenos aires.
Importancia
que La adquirido
sil romeri io.
En t
809
riinienzó
ti desarrollarse
el comercio ingles
en Buenos Aires.
Valor
de la importneion
levita en 1816.
1.1.
en 1842.
Su comercio
general
el ibisolo
ato.
Sti
perinrid
ad
quo ba tenido
en
todas épocas
sobre los demas
pueblos
hispano-americanos
XXVI
INTRODUQCION •
X
la-
au-
ntro
i
se
desarrollo
rimer
En el año 1809, época de su p,
d
uj eron por contrabando , en Montevideo
esos fuertes
solamente
manufac
, por
el valor de mas de 4 millones de p-
turas inglesas, de las cuales fueron decomisad
as
por
toridad real como 96,000 pesos fuertes.
El año 1816, durante la guerra de la independenc
ia
de
esospuebl
os
, la Inglaterra envió -á Buenos Aires en ma-
nufacturas por una sumó. de 388,487 libras esterlin.
En 1822 esaf:-IMportabion subió al número de 1,164
as,745
libras esterlinas, 29,119,625 francos, habiéndose empleado
entónces en ese comercio 334 buques de alto bordo, de los
cuales '167 eran ingleses , representando un total de
48,469 toneladas.
El comercio general
1,
cle Buenos Aires se elevó entónces á
11,000,000 de pesos fuertes, igual á 55 millones de francos,
correspondiendo, como se ve, mas de la mitad á la Inglaterra.
Pero lo que demuestra de un modo inequívoco la impor-
tancia
y
la superioridad que ha tenido desde esa época el
comercio del Plata sobre los demas pueblos hispano-ame-
ricanos, es el siguiente cuadro comparativo del comercio
de importacion y
exportacion que hizo la Inglaterra el
mismo
año 1822, con las repúblicas que surgieron de las
antiguas colonias españolas en la América del Sur.
Mercaderias inglesas
importadas en América.
Libras.
S.
D.
Productos americanos
importados en Inglaterra.
Libras.
•
S.
D.
Méjico
369,776
19
6
221,825
16
9
Colombia .
503,621
11
8
45,257
8
10
j
Perú
Chile
408,872
489,601
12
17
6
2
15,316
9,719
12
19
9
6
1,573,873
0
10
292,137
17
10
Buenos Aires G Pro-
vincias Unidas del
Rio de la Plata
803,237
19
1
388,338
6
10
2,377,110
19
11
680,476
4
8
(1) Véase
L'Art de vérifier les dates,
tomo XI, pág.
236.
INTRODUCCION.
XXXVII
De este cuadro , cuya autenticidad está confirmada por
las publicaciones oficiales de la estadística británica, resul-
tan dos hechos :
Primero : Que Buenos Aires solo representaba entónces
( el año 1822) el 35
-
por 0/0 del total del comercio de im-
portacion en la Inglaterra con todas las Repúblicas his-
pano-americanas.
Segundo : Que la exportacion de productos de Buenos
Aires para la Inglaterra excedió ( en el mismo año '1822 )
de 92,200 libras esterlinas al total del comercio de expor-
tacion de todos los tiernas Estados sur-americanos con la In-
glaterra.
Esta supremacía , nos complacemos en decirlo , la ha
conservado hasta hoy en iguales proporciones , segun lo
demuestra el siguiente estado del comercio de exportacion
de la Inglaterra con las mismos Estados el año '1860.
Libras esterlinas.
Rio de la Plata :
1
0
Buenos Aires
y
Uruguay
.
.
2,715,280
2
0
Chile
. .
1,709,800
3
0
Perú
.
.
1,381,357
4
0
Antigua Colombia :
Nueva Granada
810,970
Venezuela .
323, 656
Ecuador
.
74,149
5
0
Méjico .
.
462,604
(
1
)
7,470,816
Como
complemento de estos guarismos, que manifiestan
evidentemente la superioridad del comercio del Rio de la
(1)
Véase la publicacion de estadística oficial que se hace en Lóndres,
Trade and Navigation
(presented to both houses of parliament
by command
of
Her Majesty), 1862.
Esa supremacía
la ha conservado
hasta hoy.
La comprreba
el informe
de las
Mensajerías
imperiales
de Francia,
XXXVIII
INTRODUCCION.
Plata sobre el de los demas Estados de la América española,
reproducimos á continuacion el informe que la direccion de
la compañía de las Mensajerías imperiales presentó á la
asamblea general de accionistas el '1 de junio de '1863, y en
el cual observa con particular satisfaccion que la línea sola
del Brasil y Rio de la Plata representa 2/5 partes del au-
mento de los beneficios del año, y que con relacion á las
mercaderías el aumento de las entradas de esa línea sobre-
pasa el que han alcanzado todas las demas líneas reunidas.
Hé aquí la parte que nos es relativa en esa importarití-
sima exposicion :
Prosperidad
creciente
de la linea
del Brasil
y el l'hin,
« El exámen de las lineas del Océano ofrece el cuadro de
una prosperidad creciente y continua desde su fundacion.
» Los productos generales de este servicio se han elevado
en 1862 á 3,905,704 fr. 90 c., que constituyen por compa-
racion con el año 1861 un aumento en valor de 12,74 0/a.
» Este aumento se divide del modo siguiente : 11,20 cor-
responden á los pasajeros y 16,17 á las mercancías.
» El número de pasajeros ha sido de 6,577, sea 548 por
viaje redondo.
La cantidad de mercancías transportadas han empleado
3,952 toneladas, ó sean 327 por viaje.
» Como importancia total , las líneas del Océano solas
representan los 2/5 del aumento de nuestras entradas de
ejercicio , y con relacion á las mercancías el aumento de
las entradas del Océano sobrepasa el que se ha obtenido del
conjunto de todas las líneas del Mediterráneo. En fin , si
nuestros buques, que van siempre llenos en todas las épocas
de emigracion ó de inmigracion habitual, ven de ese lado
su tráfico limitado al espacio de que disponen, en cuanto á
las mercancías el campo queda anchamente abierto al
progreso.
INTRODUCCI&N.
XXXIX
» El éxito obtenido por nuestra compañía en este ramo
aun nuevo de su actividad, puede ser considerado como
completo. Si nos es agradable hacéroslo palpar por su lado
material, deseamos aun mas que lo aprecieis por su lado
moral.
» Hé aquí lo que S. E. el ministro de relaciones exte-
riores nos escribia con fecha 12 de mayo de este año :
« Señor Presidente : en un informe que acaba de dirigir-
me sobre el comercio y la navegacion del puerto de Rio de
Janéiro el señor ministro del emperador en esta ciudad, se
ha' complacido en probar que los buques franceses de la
línea del Brasil sostieñen con ventaja la concurrencia de los
vapores británicos, y no les son en nada inferiores al doble
punto de vista de la seguridad y de la regularidad del
servicio.
» En razon del interes que esta apreciacion puede ofrecer
á la compañía de las Mensajerías imperiales , creo deber
adjuntaros el extracto del informe aludido del caballero de
Saint-Georges.
» Recibid, Señor, etc.
» DROUYN DE LHUYS. »
LEGACION DE FRANCIA EN EL BRASIL.
« Rio de Janéiro, 24 de marzo de 1863.
» SEÑOR MINISTRO,
» En cuanto á la línea de vapores de Burdeos, el éxito es
completo, su regularidad mas irreprochable aun que la de
Southampton ; y la seguridad que ella ofrece no habiéndole
ocurrido el menor accidente en ninguna de sus travesías,
ha valido mucho crédito y consideracion á nuestra marina,
Éxito obtenido
por la compañía.
Nota
de M. Drouyn
de Lhuys.
Palabras
del caballero
de Saint-Georges
sobre el éxito
de la línea.
lr
fl
INTRODUCCION:
XL
destru
y
end
o
por su base la idea
preconcebida de que la na-
vegacion de la
Francia cedía en cuanto á disciplina
y
exactitud
á la de Inglaterra. Es un título mas que tienen
los residentes franceses del Brasil y del Plata al reconoci-
miento del emperador.
n Recibid, etc.
C
aballero
DE SAINT-GEORGES
»
Superiorilad
demostrada
en
favor
del conwr,io
moderno •
de la A mérica
e:pañol:J.
Demostrada como queda la inmensa superioridad que ha
adquirido el comercio moderno de la América española
sobre el de la época colonial, no solo en el conjunto de las
diferentes naciones independientes , sino tambien en su
desarrollo parcial , réstanos solamente, para dar la última
pincelada á este cuadro erizado de guarismos, fijar la aten-
cion de nuestros benévolos lectores en el hecho de que si
Buenos Aires solo, en ménos de cincuenta años de inde-
pendencia , ha desarrollado su riqueza en la propor-
cion 1,700 0/0, elevando su comercio á la enorme suma de
463 millones , — es decir, 25 por 0/O mas del que la me-
trópoli alcanzó á hacer, despues de tres siglos de mono-
polio, con todas sus colonias, cuán grande no ha sido su
progreso y cuán gigantesco no es el porvenir de esa América
tan mal apreciada y tan irreflexivamente juzgada !
En cuanto á la explotacion colonial de las minas de toda
la América latina,
com
prendiendo en ellas las del Brasil,
dirémos que sus productos se elevaron , á principios del
(1)
Véase en el
Moniteur universel
del 4 de junio de 1863: Rapport de la
direction des Messageries
i
mpériales á l'assemblée générale des actionnaires
du
l
er
juin 1863.
INTRODUCCION.
XLI
siglo xix, á la cifra de 43,500,000 pesos fuertes, igual á
216,500,000 de francos
(
1
),
y que aun cuando durante la
guerra de la independencia disminuyó considerablemente,
sea por la dificultad que la falta de brazos ofrecia para su
explotacion, ó sea porque no habla el aliciente de los gran-
des beneficios que algunos de los privilegiados tenian en
la época colonial, el resultado es
.
que este sería el único
ramo en que las apariencias podrian justificar el retroceso
atribuido, en general, á la situacion actual de los pueblos
hispano-americanos ; pero aun en este caso nos es grato
poder demostrar que si bien ese retroceso ha sido un hecho
durante algunos años , es evidente que él ha sido pura-
mente transitorio. En efecto , si ese ramo importantísimo
de nuestra riqueza territorial no ha recibido aun el desar-
rollo considerable á que está llamado, su explotacion actual
está lejos de ser inferior á lo que fue en la época colonial..
Mr. Dalloz, en su importante obra
De la propriélé des mines
el son organisation légale,
dice con motivo del descubri-
miento de las minas de América lo siguiente :
« Á fines del siglo xv, la Europa poseía un valor aproxima-
tivo de 300 millones de francos de oro y corno 700 millo-
nes de plata (
2
).
Sin embargo la inundacion del oro y de la
plata, que ha ejercido tan poderosa influencia sobre el des-
arrollo económico de los territorios civilizados de la Eu-
ropa, no tuvo lugar instantáneamente despues del descu-
brimiento del mundo de Colon : no eran en efecto , segun
Mr. de Humboldt, los tesoros de los Incas y de Montezurna.,
que tanto se han exagerado , los que podrían haber anu-
lado de un modo sensible la riqueza metálica de la Europa.
(1)
Véase el cuadro del producto anual de las minas de la América
latina en la época colonial, no 6.
(2)
Véase
M. NARCÉS TARRASENKO OTRESCHKOFF,
De l'or el de l'argenl,
cap.
XVI, §
1, pág. 184.
Explotacion
colonial
de las minas
de la
América
latina.
Producto medio
de las minas
del Nuevo Mundo
en los
50
primeros años
del siglo XVI.
Productos,
término medio,
de
1600 á 1700,
de 1700 á 1760
y de 1700 á 1803,
INTRODUCCION•
XLII
El saqueo deMéjico por los Españoles puso en poder de estos
apénas 1,125 kilógramos de oro, valor de 3,875,000 fran-
cos; y si el rescate del Inca Atahualpa valió 20,000,000 de
francos, el saqueo de Cuzco, la ciudad del Sol, no les pro-
dujo como botin mas que 5,911 kilógramos de oro con un
valor de otros 20,000,000 de francos ; en fin , la cantidad
de oro y plata remitida á Europa por los primeros conquis-
tadores se avalúa en 84,982,280 francos, repartidos del
modo siguiente : 24,401 kilógramos de oro , valor de
84,070,480 francos, y 4,101 kilógramos de plata, valor de
911,800 francos.
El verdadero punto de partida de la invasion de los
metales preciosos de América á la Europa ha sido despues
de la grande emigracion en masa y el establecimiento de
los Españoles en sus posesiones de Méjico y el Perú, y el
hecho de la explotacion regular de sus minas por la indus-
tria europea (
1
).
»
Segun la estimacion de Mr. de Humboldt, el producto
medio de las minas de oro y plata del Nuevo Mundo , du-
rante los primeros cincuenta años del siglo xvi, que no
excedió la suma de 3 millones de pesos, 16 millones de
francos , mas ó ménos, se elevó á fines de ese mismo siglo
á 11 millones de pesos ó sea 58,700,000 francos, dando
un aumento de 267 por 0/0 (2).
Durante el siguiente siglo, de '1600 á 1700 , el término
medio de la produccion fué de 16 millones de pesos, igual á
86 millones de francos. De 1700 á 1750, el término medio
anual de los dos metales fué de 122 millones de francos,
(1)
Véase
DALLOZ,
De la propriété des mines et de son organisation légale
en France et en Belgique,
tomo
II,
cap.
xiii,
pág. 769.
(2)
Véase
Mr.
MICHEL CUEVALIER,
Cours d'éconornie politigue, sec.
V,
cap.
m, pág. 21.2.
INTRODUCCION.
XLI II
no excediendo el período precedente de mas de 34 por 0/0,
y en ese excedente figura el oro en su mayor parte por
el desarrollo de la produccion del Brasil. De '1750 á 1803,
la produccion de los metales preciosos de la América ad-
quirió un aumento considerable , elevándose , término
medio , á 191,679,000 francos , resultando un aumento
sobre los cincuenta años precedentes de 57 por 0/0-; siendo
de notar que la produccion del oro del Brasil , época de
su apogeo, figura en una proporcion muy importante.
Al principio del siglo xix, che 1806 á 1810, la cantidad de
Cantidad
o ro y plata suministrada por la América del Sur, segun los
de oro y plata
suministrada
datos mas seguros (
1
),
ha sido de 800,000 kilógramos de
por la
plata , valor de 177,800,000 francos, y de 14,100 kilógra-
América del Sur
de 1806á 181n.
mos de oro , avaluados en 48,600,000 francos (
2
)
,
dando
por resultado un total de 226,400,000 francos por los dos
metales.
El año 1810, época de la revolucion y principio de la
El ano
isio,
emancipacion política de la América española de la metró-
punto Zlapartida
poli, fué el punto de partida de la decadencia transitoria de
decadencia mineral.
la industria mineral en la América latina. Desde '1810
hasta 1825 , período de la lucha de la independencia, los
productos de las minas disminuyeron de una tercera
parte, de la mitad y aun de las tres cuartas partes, segun la
calidad.
En 1825, los capitales británicos, introducidos en canti-
En 1825
d ades considerables, dieron un nuevo impulso á la industria
se dio nuevo
(1)
Véase el cuadro n
o
6.
(2)
Véase M. Michel Chevalier, libro citado, pág. 222 y siguientes.
impulso
metalúrgica, y con el descubrimiento de las minas de oro
t
i
la
iii;!".tria
de la California, la produccion anual de la América ha
por la
l(11:1'11:c:di:cae
vuelto á su época mas floreciente, es decir , de 701,570 ki-
d
l
e
n
c
g
a
i
c
p
s
i
e
t 1
.
e s
lógramos de plata fina , de un valor de 155,903,000, y de
INTRODUCC1ON.
15,215 kilógramos de oro, valor 52,407,000 ; total ,
XL,I
208,310,000 francos
Segun M. Narcés Tarrosenko Otreschkoff (
I ),
desde 1810
Producto,
término medio,
á 1825, la América ha suministrado anualmente, término
minas
de América,
medio , 7,792 kilógramos de oro , valor de 26 millones
de
las
y de 1825
á 1818.
de francos , y 3'19,215 kilógramos de plata , valor de
de 1810 á
1825
70,980,000 francos, — total, 96,980,000 francos siendo
el total de la produccion de todo ese período de 116,880
kilógramos de oro , valor 390 millones , y 4, 788, 225
kilógramos de plata, valor de '1,064,000,000, resultan-
do un total del valor producido en los quince años de
1,454,700,000 francos. Segun el mismo economista, desde
1825 á 1848, época del descubrimiento de las minas de
California, la América ha producido anualmente, término
medio , 10,787 kilógramos de oro , valor de 36 millones
de francos, y 568,857 kilógramos de plata , valor de
126,490,000, es decir, comprendiendo los 23 años de este
período, el total de la produccion se elevó á 248,101
kilógramos de oro , y 13,083,7'11 kilógramos de plata,
valor de 3,737,270,000 de francos.
Consideraciones
Estas cifras han dado lugar á las siguientes considera-
del erudito escritor
. E. Dalloz.
ciones del ilustrado escritor ya citado :
« Estos diversos cálculos establecen, en todo caso, que
D
la explotacion de los metales preciosos, desde la época de
» la guerra de la independencia, ha mejorado progresiva.-
» mente en América. La cifra de mas de 700,000 kilógramos
» que ha alcanzado en la produccion de la plata en 1848,
» segun M. Michel Chevalier, solo es inferior en una
octava
» parte
á la explotacion mas próspera de la época colonial,
y
» en cuanto á la produccion del oro, ha habido un aumento.
(1) Véase el libro citado, pág. 230 y
siguientes.
INTRODUCCION.
» No tiene pues razon M. Blanqui (
1
)
cuando cree que la dis-
» minucion que se ha experimentado en América en la pro-
» duccion de los metales preciosos, á consecuencia de las
» guerras de la independencia , no se ha singularmente
» atenuado, pues esa disminucion ha sido temporal, porque
» desde 1825, la explotacion de las minas del Nuevo Mundo
I
se ha restablecido gradualmente de una decadencia acci-
» dental (
2
).
»
El baron Humboldt avalúa en la enorme suma de
30,000,000,000 de francos todas las producciones minera-
les del Nuevo Mundo, sin incluir las (le California. M. Narcés
Tarassenko-Otreschkoff, en su importante obra citada (3),
no solo no encuentra exagerada esa suma, sino que esta-
blece la produccion mineral del modo siguiente : « La
explotacion en América desde el descubrimiento hasta
» 1855, sin la California , ha sido de 2,844,031 kilóg. de
» oro y de '146,591,473 kilóg. de plata.
El valor del oro
» 9,226,000,900 francos, el de la plata 30,051,997,360 fran-
» cos , resultando un total de los dos metales
de
» 39,258,897,960 francos. »
Á principios de este siglo, el baron Humboldt patentizaba
que los Europeos recien comenzaban á gozar del inagota-
ble fondo de riqueza que encierra el Nuevo Mundo y aña-
dia : « La Europa se inundaría de metales preciosos, si se
»
explotase á la vez con todos los medios que ofrece el
» perfeccionamiento del arte mineral, las minas de Bola-
»
flos, de Batopílas, de Sombrerete , del Rosario , de Pa-
chuca , de Moran , de Zultepec , de Chihuahua y tantas
»
otras que gozan de antigua y justa celebridad. » Mr. Du-
(1) Véase
Histoire de l'Econornie politique,
t. I, pág. 336.
1:7 (2) Véase Mr. E.
DALLOZ,
De la propriété des mines, etc.,
tomo
11,
pág.
775.
(3)
De ¡
s
or el de l'argent,
p.
235
y sig.
Valor total
de las producciones
minerales
del Nuevo Mundo
segun el baron
de Humbuldt.
Riqueza
de las minas
del Nuevo Mundo
segun el baron
de
Humboldt.
XLVI
INTRODUCCION•
port, en su notable
Essai sur la production des métaux
précieux au Mexique ,
ha dicho cincuenta años despues :
Palabra@
«
Las minas trabajadas hace tres siglos son insignificantes
de
Mr. Duport
» para las que quedan por explotar. Tiempo vendrá , en
sobre esas
Mi11/128
minas. »
un siglo mas ó ménos, en que la produccion de la plata
» no tenga otros límites que los que le imponga la baja
» siempre creciente del valor. »
Exposicion
En fin, terminarémos esta revista retrospectiva de la ri-
hecha por
queza y del comercio de nuestra América con la significa-
S. E. Mr. llouher,
actual ministro
tiva exposicion hecha en plena tribuna parlamentaria por
de Estado
de
uno de 'los hombres mas competentes del imperio frances,
S. M. Napoleon 111•
el señor Rouher, actual ministro de Estado del emperador
Napoleon III, en la sesion que tuvo lugar en el Cuerpo le-
gislativo el 27 de enero de 1864 ; ella por sí sola constituye
la mas espléndida reivindicacion de las repúblicas hispano-
americanas. Hé aquí cómo se expresó Su Excelencia con
motivo de la intervencion francesa en Méjico :
Objeto
«
Voy á examinar con cuidado esta cuestion,
'
pero ántes
do la expedicion
de
Mé
j
ico.
quiero ilustrar este debate con un elemento que hasta aquí
ha quedado en la oscuridad mas completa , el de nuestros
intereses comerciales en aquellos países.
» He leido en el informe del honorable M. Larrabure que
nuestro comercio con Méjico no se elevaba sino á 20 millo-
nes. ¿Era esto sentar bien la cuestion? Esta cuestion no
concierne puramente á Méjico, sino que representa la pro-
teccion de nuestros nacionales en toda la América.
» Repito, Señores, que nuestros intereses en América son
mucho mas considerables de lo que parecen cuando solo se
considera lo que son en Méjico , bajo el punto de vista de
nuestro comercio, de nuestra larga navegacion , que tan
justamente despiertan nuestro celo. La importancia de
nuestra expedicion á Méjico no ha sido comprendida , y la
i
mpopularidad de que se habla solo depende de la ignoran--
INTRODUCCION.
XLVII
cia de los hechos. (¡ Muy bien ! ) Ante todo elimino á los
Estados Unidos, que son enteramente extraños al debate.
» El comercio general de la Francia con los Estados
Unidos era en '1852 de 448 millones. La guerra civil en
este país le ha reducido en 1862 á 213 millones. Nuestra
navegacion á los Estados Unidos representaba, en 1852,
463,461 toneladas, y en '1862 este movimiento ha bajado
á 214,728. Así, en lo concerniente á los trasportes, nuestro
comercio con los Estados Unidos , tan floreciente ántes
de la guerra civil, tiene por conductor casi exclusivo la ma-
rina americana la francesa no toma en él sino una parte
muy escasa.
» ¿Sucede lo mismo con los Estados de la América del
Sur? En 1852 nuestro comercio general con esos países era
de 268 millones de francos, y en '1862 es de 572 millones.
Ha subido en diez años 113 por ciento. Hé ahí el movi-
miento comercial que tenernos con las repúblicas de la
América del Sur. Hé ahí los intereses que se trata de pro-
teger (
1
).
(
Muchas voces : Eso es ! )
» Nuestra larga navegacion con todos los países fuera de
Europa, salvo las colonias, era en 1852 de 867,829 tonela-
(1) Cuando terminamos la publicacion de los seis primeros tomos de la
Coleccion histórica,
etc.,
precedidos de la Memoria sobre el estado actual
de la América latina, tuvimos el honor de ofrecer un ejemplar á Su Exce-
lencia, quien se dignó entónces acusarnos recibo en los términos siguientes :
Monsieur, j'ai recu vos publications sur l'Amérique, et je m'empresse
de
vous remercier de l'hornmage que vous avez bien voulu me l'aire de cet ou-
vrage.
» L'importanc,e des sujets qui y sont traités et le nom de l'auteur justifient
l'intérét avec lequel j'ai pris connaissance de l'ceuvre que vous avez bien
voulu m'offrir...
» Recevez, Monsíeur, l'assurance de rna considération distinguée.
» Le Ministre d'Etat,
»
ROUIIER.
»
A Monsiear C.
Calvo, etc., etc.
El comercio
que hace la Francia
en le América
del Sur
se ha aumentado
en los diez
últimos años
de 113 por 0/o.
No es la intencion
del autor
anticipar juicio
sobre
In intervencion
on
Méjico.
INTRODUCCION.
XLVIII
das. En esta cifra la Francia entraba por 382,725 tonela-
das ; en 1862, se ha elevado á 1 millon 164,400. Estas pro-
porciones se han cambiado : los extranjeros no figuran sino
por 372,749 toneladas y la Francia por 791,691.
» Hablo, Señores, exclusivamen
t
e de nuestras relaciones
con las Indias occidentales. En esos parajes somos conduc-
tores de 412,500 toneladas, es una proporcion de 75 por
ciento en toda la navegacion entre la Francia y esos países,
es decir, las tres quintas partes de toda nuestra larga nave-
gacion.
» Ahí pues se forma nuestra marina mercante y militar
ahí se constituye nuestro poderío marítimo y comercial.
Tales son los intereses que tenemos en las Indias occidenta-
les. (Nueva aprobacion.)
» Y se dice que nuestra expedicion de Méjico no tiene
que proteger sino un comercio de 20 millones ! Yo repito
que no tenemos mayores intereses marítimos y comercia-
les que los de las Indias occidentales , donde se encuentra
hoy nuestro ejército de Méjico.
» Y no es todo aun. Mas de 200,000 Franceses hacen el
comercio interior de las Indias occidentales , y á menudo,
despues de un largo trabajo, tienen la idea de traer sus ri-
quezas á la madre patria. Dejar el territorio mejicano des-
pues de la torna de Puebla, era hacer intolerable la situacion
de nuestros nacionales , era una desercion
,
imposible.
(Viva aprobacion.) Nunca nuestros grandes intereses marí-
timos y comerciales habian sido puestos en movimiento por
ninguna expedicion corno lo han sido por la de Méjico.
(Nueva y vivísima aprobacion.) »
No es nuestra intencion anticipar el menor juicio sobre
la cuestion de derecho que ha dado origen á la intervencion
francesa en la desgraciada Méjico, y motivado el importantí,
simo discurso del eminente señor Rouher oportunamente
1NTRODUCCION.
XLIX
consagrarémos en el
tercer período
el espacio que esa cues-
tion trascendental reclama, y diremos con la independencia
que nos caracteriza lo que sobre ella pensamos. Entretanto
hemos tomado debida nota de las cifras oficiales con que Su
Excelencia ha ilustrado la discusion, y nos complacemos,
con todo el ardor de nuestro patriotismo, en llamar sobre
ellas la atencion de nuestros conciudadanos y del mundo
civilizado en general, porque aun cuando Su Excelencia no
hace mas que poner en mayor evidencia el cuadro próspero
que ofrece nuestra América y que hemos bosquejado en
nuestro primer trabajo , el carácter oficial que reviste la
declaracion hecha por el órgano de Su Excelencia — de que
esos pueblos absorben 3/5 partes de todo el comercio marí-
timo del poderoso imperio frances, — pone de relieve su
verdadera importancia. Confiamos tarnbien en que la palabra
autorizada del ilustre ministro nos pondrá á cubierto
de
toda otra interpretacion violenta.
Para completar ese bello cuadro, creemos que se verá
con gusto el que
.
acompañamos con el n
o
'17, representando
la notable extension que ha adquirido el comercio Trances
en la América latina durante los 'treinta años que han tras
currido entre 1830 y '1860 ; él suministra datos preciosos,
los que temiendo hacer confusos, preferimos limitarnos á
llamar la atencion sobre ellos, dejando al lector en libertad
para que puede hacer las reflexiones que le ofrece el estu-
dio comparativo de ese trabajo.
Existe ademas otro hecho muy interesante para la Fran-
cia y que con justos títulos debe lisonjear en alto grado su
amor propio nacional, porque revela de un modo práctico
el inmenso desarrollo de su comercio exterior, y es el
siguiente.
Sabido es que el comercio británico ha sido por muy
largos años, es decir, desde que comenzó la revolucion de '
d
2
0
P. — I.
Hecho
que debe lisonjear
á la Francia,
El comercio
(le manufacturas
francrsas
f
i
n r,zccrlirin
en
un
9 por "/o
el de la
Gran itretufla.
INTRODUCCION•
la independencia , casi exclusivo en la América del Sur,
miéntras que el de la Francia podía considerarse en última
escala hasta el año 1840. — Pues bien, este comercio, rela-
tivamente mínimo hasta el año 1840, ha crecido en tales
proporciones en la exportacion de manufacturas , que
desde 1856 ha excedido al de la Gran Bretaña en los Esta-
dos del Plata , Chile y Perú de un 9 por 0/0, segun lo de-
muestran los cuadros siguientes :
Comercio de
exportacion de
Francia
(
1
)
con las Repúblicas
del Rio de la Plata, Chile y Perú, durante los años de '1856
1,11861 :
RÍO DE LA PLATA (2).
IDOS.
Francos.
CHILE
Francos.
PERÚ.
Francos.
TOTAL.
Francos.
1856
33,000,000
39,800,000
25,000,000
97,800,000
1857
43,200,000
44,100,000
28,500,000
115,800,000
1858
31,200,000
27,200,000
39,000,000
97,400,000
1859
46,400,000
33,800,000
31,700,000
111,900,000
1860
77,900,000
38,100,000
44,100 ,0b0
160,100,000
1861
64,500,000
27,300,000
36,500,000
128,300,000
296,200,000
210,300,000
204,800,000
711,300,000
Término medio anual del comercio de exportacion de
Francia con el Rio de la Plata en los últimos seis
años.
.
•
Id.
id. de Chile.
. .
34,130,000
Comercio de exportacion de la Grande Bretaña
( 3
)
con
las repúblicas del Plata, Chile y Perú , durante los años
'1856 á 1861:
(1)
Tableau général du conunereer de la France, et Direction
générale
des
douanes et contributions
i
ndirectes,
pendant fannée 1861.
(2)
Comprende los puertos de Montevideo y Buenos Aires.
(3)
Este resúnien, lo
hemos
tornado de la publicador
!
estadística oficial,
que se hace
cada trimestre en
I
nglaterra
(Trade and Navigation,
presented
to both houses of parliament by command of Her Majesty ; 1862.)
.
35,116,000
Id.
id. del Perú.
.
.
1),
. 49,300,000
Erg
Ell
z11,
IUO DE
LA PLATA (1).
AÑOS.
Francos.
INTRODUCCION.
CHILE.
PERÚ.
Francos.
Francos.
LI
TOTAL.
Francos.
1856
34,750,000
33,900,000 26,150,000
94,800,000
1857
45,075,000
38,025,000
29,300,000
1'12,400,000
1858
38,275,000
27,925,000
28,175,000
94,375,000
1859
41,325,000
38,800,000
21,400,000
101,525,000
1860
67,619,000 42,575,000
34,550,000
144,744,000
1861
49,175,000 34,100,000
e
29,875,000
113,150,000
276,219,000
215,325,000
169,450,000
660,994,000
Término medio de la exportacion de la Grande Bretaña
para el Plata .
. 46,000,000
id. para Chile .
. 35,220,000
id. para el Perú. .
. 28,440,000
Este aumento considerable y la superioridad del comer-
cio frances sobre el ingles, principalmente en el Plata,
está fundado, en nuestra opinion, en dos hechos predomi-
nantes :
1° En la inmigracion francesa, que en número de mas de
doscientos mil individuos han ido á poblar las márgenes y
el interior del Rio de la Plata.
2° En el impulso indirecto que uno de los primeros hom-
bres de Estado ha dado á esa inmigracion y al desarrollo,
por todos los medios al alcance oficial, del tráfico de la
Francia con aquellos fértiles y poderosos centros de co-
mercio.
En efecto, el honorable Mr. Drouyn de Lhuys, actual-
mente ministro de negocios extranjeros de S. M. el empe-
rador Napoleon III, que en su patriotismo ilustrado com-
prendió , desde la primera vez que ocupó el ministerio, el
año 1848, las inmensas ventajas que resultarian para la
Francia del fomento de sus relaciones con los pueblos de
raza latina de la América, ha tenido una parte principal en
Id.
Id.
Causas del annlento
en favor
del
comercio trances.
S. E. Mi'. Ihouyn
(In
SUS
trab:djos
en
furor
de Ja América.
(1) Comprende los puertos de Montevideo y Buenos Aires.
Sus instrucciones
á los
representantes
de la Francia
en la
América latina.
Generoso apoyo
que han encontrado
en él
los representantes
de la América
en Franci.:.
INTRODUCCION•
Lit
las ventajas considerables que su país ha conquistado en
aquellas poblaciones.
Sus
habilísimos trabajos han contribuido poderosamente
á arraigar las simpatías ya pronunciadas por la Francia en
aquellas regiones, y á ensanchar sus relaciones políticas y
•
comerciales.
Los representantes de la Francia en la América meridional
recibieron desde entónces las órdenes mas perentorias, en
sus instrucciones generales, para adoptar la política de cor-
dialidad y conciliacion que ha predominado despues en
los consejos imperiales.
El ilustre ministro fué tan rígido en la aplicacion de
su programa político , que en varios casos graves puso en
práctica las nobles declaraciones que habia hecho á repre-
sentantes de América en Paris : — decia entónces lo que
hace muy poco repetia á otro ministro de una República
sud-americana : Je ne suis pas de ceux qui veulent mon-
» tren partout le drapeau de la France escorté de canons.
Consecuente con esos principios de sabia política,
Mr. Drouyn de Lhuys ha destituido mas de un agente oficial,
por haberse desviado en la práctica de los deberes que ellos
le
imponían; y continuando en esa via sus dignos suceso-
res, han logrado conquistar para la Francia la supremacía
absoluta que hoy tiene su comercio de exportacion sobre
el de la Inglaterra, en la mayor parte de los Estados his-
pano-americanos (1).
El honorable Mr. Drou
y
n de Lhuys ha sido despues, ya
en el ministerio ó fuera de él, el guia mas seguro
é
ilus-
trado que han encontrado muchos de los representantes
oficiales de la América, en los diferentes conflictos graves
que se han suscitado allí con las grandes potencias,
y no
(1) Véase el primer tomo de la
Colección histórica,
primer período, p. mil.
INTRODUCCION.
LIII
pocas veces ha impedido con la autoridad de su palabra y la
influencia de su nombre que fueran violados , para con
ellos, los preceptos de la ley comun que rige á las naciones
cultas.
El autor de este libro ha recibido, en ocasiones análogas,
pruebas elocuentes y prácticas de la nobleza de carácter y
de los sentimientos elevados que distinguen á este notable
estadista frances (1).
VI.
Á fines del siglo xviii, las colonias españolas ocupaban
un territorio de cuatrocientas sesenta y ocho mil cuatro-
cientas sesenta leguas cuadradas , habitadas por trece
millones doscientos mil individuos, es decir, que esa in-
mensa extension de tierras estaba poblada á razon de veinte
y ocho habitantes por legua cuadrada
(
2
).
El año 1810,
punto de partida del cambio fundamental que se ha operado
en aquellas vastísimas regiones, esa poblacion se elevaba á
la cifra de catorce millones trescientos cincuenta mil
(
3
),
y
no obstante las luchas desastrosas de la independencia que
consumieron la parte mas vigorosa y productiva, la pobla-
cion de las actuales repúblicas es de veinte y cuatro millo-
nes seiscientos mil habitantes; por consiguiente, ha habido
el considerable aumento de 70 por 0/0 (4 sobre la pobla-
cion de 1810.
(1)
Véase
Une page du droit international, ou la guestion Canstatt devant
la science du droit des gens moderne,
par
CARLOS CALVO.
Paris, 1864.
(2)
Véase el
cuadro
no 1.
(3)
Mr. de Humboldt
hace
subir
á
15 millones la poblacion en esa época
de la América española.
(4)
Véase el cuadro n
o
2.
Extension
de territorio
que ocupaban
las colonias
espafiulas.
Su pohlacion
•n el mijo 1810,
comparada
con la de 1860.
La adininistracion
é inipirfntos,
de la
época colonial
comparados
con la actual.
Producto
de las remas
Como
c.staban divididos.
INTRODUCCION.
LIV
Si el lector se detiene á comparar parcialmente la pro-
porcion del aumento que ha habido en cada uno de los nue-
vos Estados, segun los cuadros citados que acompañamos
á este trabajo, podrá verificar el hecho de que varios de
esos pueblos han mas que doblado su poblacion.
Si de la poblacion pasamos á la parte económica y ad-
ministrativa que regian á las colonias, y la comparamos
con la actual, aunque no podemos presentarlas en lo ge_
p
eral corno modelos de grandes progresos, podemos no
obstante asegurar que con la libertad ha desaparecido no
solo el monopolio sino tambien las cargas considerables de
los impuestos que gravitaban sobre sus poblaciones. Para
tener una idea aproximada de estos, basta decir que el go-
bierno colonial recaudaba cerca de cuarenta millones de
pesos —
doscientos millones de francos—
de pueblos que ha-
cian apénas un comercio de importacion en manufacturas
europeas por un valor de 57,200,000 pesos, es decir, mas
Ile
un 70 por 0/0 ademas del valor con que ya venian recar-
gadas esas importaciones por el beneficio que esas mismas
mercancías monopolizadas ofrecian al comercio español
privilegiado.
Las rentas que percibia el gobierno metropolitano esta-
ban en las siguientes proporciones (
1
)
:
Vireinato de Nueva España . . . 20,000,000 pesos.
Vireinato del
Perú.
6,500,000
.
.
.
.
Vireinato de Nueva Granada
3,800,000
Vireinato de Buenos Aires .
•
4,700,000
Capitanía general de Carácas•
1,800,000
Capitanía de Cuba, etc. . . . .
2,300,000
Solo de los reales de quintos y diezmos cobrados por la
real caja de Potosí, desde 1556 hasta 1809 — se han re-
(1) Véase el cuadro n
o
10.
INTRODUCCION.
LV
caudado sobre un capital de 823,950,508 pesos, 157,931,123
pesos, igual á 789,655,615 francos, es decir, mas de un
18 por 0/0 (1).
Los impuestos sobre los productos de las minas de oro y
plata se elevaban anualmente á ocho millones y medio de
pesos ; el derecho regio del tabaco, á nueve millones ; y á
veinte y tres millones el producto de alcabala, derechos de
aduana y de la mita.
Los gastos de la administracion interior subian á treinta
y un millones , de modo que el tesoro de Madrid recibía
anualmente un saldo en su favor de nueve á diez millones
de pesos ó de cincuenta millones de francos. Este sobrante
estaba representado entre las diferentes provincias del
modo siguiente el balance de las entradas y salidas de la
Nueva España ofrecia un saldo á favor del tesoro de seis
millones y medio ; el del Perú , de un millon y medio ; el
de Buenos Aires de ochocientos mil á un millon, y el de
Nueva Granada de novecientos mil á un millon de pesos.
En cuanto á las capitanías generales de la isla de Cuba,
Puerto Rico, Carácas y Guatemala , los gastos de adminis-
tracion absorbian las entradas en su totalidad.
Las rentas todas del reino de España no se elevaban el
año 1810 á mas de 35 millones de pesos , es decir, cinco
millones ménos que las que le producian sus colonias de
América, hecho que explica cuán pesada era la carga de
los impuestos que gravitaban sobre aquellas poblaciones.
En efecto, pocos ejemplos ofrece la historia colonial de
resultados como los que recogia la España de sus colonias
americanas, mucho mas si las comparamos con los que en
la misma época alcanzaba la Gran Bretaña en sus posesio-
nes de Asia.
Sobrante líquido
deTues
de dedueidog
los gastos
de adnimistracion,
etc., etc.
Las rentas generales
de
Espaiia
comparadas
con las
de sus colonias.
Véase el cuadro n
o
8.
41
los impuestos.
En las franquicias.
INTRODUCCION.
LVI
La poblacion de las posesiones británicas en Asia que
ascendía en 1804 á 32,000,000, mas del doble de la que
contenía toda la América española , producia, una renta
de 43,000,000 de pesos , de los cuales solo quedaba
al gobierno ingles un sobrante líquido de 3,400,000 pesos.
Es decir, que la España recogia
siete millones de pesos
(35,000,000 de francos) mas de sus colonias, que la Ingla-
terra de las suyas, — con ménos de la mitad de poblacion.
Si por otra parte comparamos aquellas rentas con las
que actualmente tienen las repúblicas que han surgido de
las antiguas colonias españolas, limitadas á sus derechos
de aduana , veremos que no obstante haberlas excedido en
su comercio de mas de mil millones de francos , no se
elevan á mas de 44 millones de pesos (
ó
sea 227 millones
de francos), lo que equivale á un '16 0/0 sobre el valor to-
tal de su comercio, en vez del 70 por 0/0 que pagaban, ó
sea un 54 0/0 ménos que los impuestos generales á que es-
taban sometidas por el sistema colonial.
De esta exposicion, apoyada en cifras y en los datos mas
auténticos, resulta que, muy léjos de haber retrocedido en
importancia las repúblicas hispano-americanas, su superio-
ridad actual se manifiesta en los hechos siguientes :
En su poblacion, que está en la proporcion de catorce á
veinte
y cuatro millones.
En su comercio general , que está en la de trescientos
cuarenta millones, á
mil trescientos cuarenta millones
de
francos.
En los impuestos, que están en la de
70 á 16
por
0/0,
á
que han sido reducidos, término medio, los actuales.
En fin, en que el monopolio y trabas coloniales han sido
sustituidos por franquicias que se aproximan al sistema de
libre cambio.
Y si debiésemos
ext
endernos á
la parte religiosa
y polí-
Estas
con las
de las posesiones
británicas
.1
en Asia.
Y
C011
las
de las actuales
repúblicas
Ilisp lit» a met ica n s
if
Proporciones
en que está
la superioridad
de la época actual
sobre la colonial.
Excedente
en poblacion.
En comercio.
VII.
INTRODUCCION.
LVII
tica, diríamos que la libertad de cultos está adoptada ó con-
sentida en casi todos los pueblos sud-americanos .
y
y
en cuanto á la libertad de la prensa , aun cuando nos ali-
mentarnos de las ideas mas liberales, cúmplenos reconocer
como prueba de nuestra imparcialidad, que es tan exage-
rada como mal comprendida en algunos de ellos, donde se
confunde la libertad del pensamiento con la licencia, siendo
en parte ese abuso repugnante la causa latente de la insta-
bilidad de que se hace un cargo tan severo á aquellas po-
blaciones; pero este es asunto que reclama un estudio mas
detenido y del cual hemos de ocuparnos en otra ocasion.
Con todo, como no se puede exigir la perfeccion política
de pueblos que , segun la palabra autorizada del señor
Rios Rósas, se encontraban al emanciparse un siglo mas
atras del resto del mundo civilizado (
1
),
creemos no obstante
haber demostrado con argumentos irrecusables que ellos
han adquirido mucha mayor importancia de la que tienen
otros de los que están en el centro de la Europa moderna ,
y que en presencia de los adelantos que se han realizado
despues de la independencia , podemos , sin presuncion ,
augurarles un porvenir inmenso, que hará de cada una de
esas Repúblicas otras tantas grandes y poderosas naciones.
libertad
religiosa y política.
Las mejoras materiales que se harr leráo'p
t
`ffl los pue-
blos hispano-americanos desde su ernancipstüron política
no son ménos considerables , y si nos detuviésemos á de-
mostrar los progresos generales en los ramos de ferro-ear-
(1)
Segun M. Thiers, de
mas de dos siglos. Véase mas
adelante el discurso
que pronunció en la sesion del 26 de enero de 1866, en el Cuerpo legis-
lativo do Francia.
Las
mejoras materiales
han adquirido
en la
América del Sur
un desarrollo
relativamente
considerable.
1,1 ensefianzn
pública.
Número
de escuelas
y de alumnos
en el Estado
de Buenos Aires.
LV11I
INT1RODUCCION.
riles y otros de los adelantos que ha introducido la civili-
zacion moderna, probaríamos del mismo modo lo que afir_
roamos en la
Memoria
que precede al primer tomo de la
Coleccion histórica de los
,
Tratados de la América latina ,
es
decir, — que aun en esos ramos están relativamente
mas adelantados ciertos pueblos de la América del Sur que
muchos de los de la Europa ; — pero, como esa demostra-
cion nos reclamaria un espacio mayor del que podemos
disponer en este trabajo , nos límitarémos , por ahora , á
reproducir lo que encontramos en documentos oficiales
recientemente publicados.
En el ramo de enseñanza pública, base fundamental del
porvenir de aquellas poblaciones, los progresos que se han
realizado en algunas de ellas podrian servir de modelo á mu-
chos Estados de Europa. En la provincia de Buenos Aires, el
año 1859, bajo el gobierno de uno de los Americanos mas
ilustres, el doctor D. Valentin Alsina, de cuyos servicios y
talentos hemos de ocuparnos oportunamente, ha tenido una
impulsion notable; entónces decía ese digno magistrado en
su mensaje anual á la legislatura constitucional del Estado
« La educacion que recibe la generalidad de la juventud
del país, y que da la medida de nuestros progresos en la
cultura de la inteligencia, ha recibido una grande impul-
sion en estos dos últimos años.
» Segun resulta del informe del departamento de escue-
las presentado últimamente, trece mil seiscientos treinta y
ocho niños de ambos sexos reciben actualmente educacion
en el Estado, en doscientas cuarenta y seis escuelas; mién-
tras que en 1856, era de diez mil novecientos diez, en
ciento sesenta y siete escuelas.
» Dada la proporcion de
h
abitantes, es hoy Buenos Aires
la parte de la América del Sur en que la educacion elemen-
tal está mas difundida,
INTRODUCCIOÑ.
LIX
» La ciudad de Buenos Aires cuenta ocho mil sesenta y
cuatro alumnos en sus escuelas (
1
),
miéntras que Rio Janéiro
solo tiene siete mil trescientos seis ; Lima, mil noventa y
dos ; Santiago de Chile, ménos de seis mil.
» La proporcion con que se distribuye la educacion en
ambos sexos, es igual no solo en la ciudad capital, sino en
los departamentos de campaña , hecho único en nuestros
países, y que revela que la cultura ha penetrado honda-
mente, en el hogar doméstico , por la influencia de la
mujer.
» Así reciben educacion en la ciudad cuatro mil doscien-
tos treinta y siete varones y tres mil ochocientas veinte y
siete niñas ; y en los departamentos, dos mil quinientos
sesenta y seis varones, y tres mil ocho niñas.
» La accion del Estado en este movimiento ascendente
es muy señalada. En '1856 educaban las escuelas de varones
de la capital mil setecientos sesenta y cuatro alumnos ,
hoy cuentan dos mil ciento sesenta y cuatro ; las niñas con-
taban mil ochocientas ochenta y ocho , hoy cuentan mil
seiscientas setenta y cuatro ; las de campaña, de varones en
general, dos mil doscientos diez , hoy cuentan dos mil qui-
nientos sesenta y seis ; las de niñas, mil novecientas noventa
y dos, miéntras hoy tienen tres mil ocho niñas, de las
cuales son educadas por el Estado mil novecientas cuatro,
cifra apróximadamente igual á la que dieron todas las
escuelas de campaña en 1856.
Pero los progresos de esta parte primordial de la edu-
cacion pública no se limitan al número de personas que la
(1) Segun el
mensaje
del gobierno provincial de Buenos Aires, publicado
en la
Nacion argentina
del mes de mayo del corriente año (186$), el número
de
jóvenes que se educan en las escuelas gratúitas sostenidas por la provin-
cia, se ha elevado á la cifra de 9,755
alumnos.
En
las
ciudades
de
Rio
Lima
y Saui higo
de Chile.
a
Diferentes ramos
de enseñanza.
Los ferro-carriles.
Lb
INTRODUCCION.
reciben. La instruccion se ha mejorado, adquiriendo mayor
extension y solidez. Háse abierto una escuela superior á.
las primarias, en un edificio consagrado y adaptado al ob-
jeto, con bancos, aparatos y útiles de los mas recomenda-
dos por los educacionistas, con textos de enseñanza en que
rivaliza la excelencia de los métodos, con la belleza, soli-
dez y baratura de la edicion, y colocádose al frente de ella
profesores munidos de diplomas de capacidad de las
universidades de Europa. Nuestras escuelas enseñan hoy
los idiomas vivos, á mas de los ramos ordinarios, música,
dibujo, partida doble, geografía, y nociones de astronomía,
física é historia.
Aun en los establecimientos particulares de educacion,
el progreso en número de alumnos y solidez de la ense-
ñanza ha sido notable en estos dos últimos años. Un solo
ramo dará idea de este hecho. En 1856, recibian nociones
de geografía seiscientos ochenta y siete alumnos, miéntras
que hoy asciende á doce mil quince los que cursan este
ramo.
» La ley de 31 de agosto de 1858, por la cual destinas-
teis fondos especiales para la ereccion de escuelas, ha reci-
bido un feliz comienzo de ejecucion en la parroquia de la
catedral al Norte, cuya comision de escuelas ha respondido
por su celo y solicitud, mas allá de lo que era posible pro-
meterse
(
4
).
»
En las lemas repúblicas la educacion pública adquiere
igual desarrollo, como tendrémos ocasion de demostrarlo
muy en breve.
En cuanto á los ferró-carriles, la República Argentina
cuenta hoy con cinco grandes vias en explotacion y en cons-
(1)
Véase el
mensaje
del poder
ejecutivo á la legislatura constitucional
de
l
Estado
de Buenos Aires, el 1
0
de mayo de 1859, pág. 41.
y
42.
INTRODUCCION.
LXI
truccion,
que todas ellas una vez terminadas representarán
mas de
mil millas.
La sola provincia de Buenos Aires, sin
contar el gran proyecto de unir los dos Océanos, tiene
cuatro, cuyos trabajos explica el gobierno de aquella pro-
vincia en su último mensaje en los siguientes términos :
« Ferro-carril del Oeste. —
Provista la administracion
de todos los recursos de que carecia cuando el gobierno
adquirió este ferro-carril, el servicio se hace actualmente
con perfecta regularidad. No ha ocurrido hasta ahora en él
ninguno de esos accidentes desgraciados que son tan fre-
cuentes en las líneas recien establecidas.
» El movimiento del camino en el año último, y sus
resultados comparativos con el anterior, son los siguientes :
» En 1862, recorrieron la via 2,398 trenes compuestos
de 32,926 carruajes de pasajeros, y 18,721 wagones de
carga.
En 1863, el número de trenes fué de 2,317 con 28,289
carruajes, y '18,224 wagones.
» Los trenes de '1862 condujeron 426,122 pasajeros (in-
cluyendo 4,900 por cuenta del gobierno), y 31,468 tonela-
das de carga.
» Los de 1863 han conducido 409,120 viajeros (in-
cluyendo 1,080 del gobierno), y 26,574 toneladas de carga.
» Los resultados en favor del primer año en que esta
via férrea ha estado á cargo del gobierno, no pueden ser
mas notables. La diminucion que se advierte en el número
de pasajeros es insignificante, si se considera que en el año
1863 fué abierto al público el ferro-carril del Norte. Es de
observar que la diminucion ha sido con los pasajeros de
primera clase, los de segunda han aumentado.
» La comision directiva, en cumplimiento de su man-
dato, contrajo toda su atencion á la prolongacion de la via.
Todo el material y tren rodante pedido á Inglaterra ha
En Bu•nos Airee,
Ferro-carril
del Oeste,
Movimiento
del camino
en
1862.
Id.
en
1863.
Material
y
tren rodante,
Li II
INTRODUCCION•
llegado, y todo
es
de la mejor calidad. Cuatro hermosos sa-
lones, dos de las locomotoras y muchos de los wagones re-
cibidos , están ya en servicio. Está concluido un gran
depósito en el 14 de setiembre, y en construccion la grande
estacion de aquel mercado, la de Flóres, y la de la Villa de
Lujan. La seccion entre Moreno y Lujan está terminándose
en estos momentos, y los terraplenes avanzan rápidamente
en direccion á Mércedes, punto por ahora terminal de este
importante camino.
» De los cuarenta millones votados por la legislatura
para su prolongacion, van gastados ya cerca de veinte y
nueve; y cree el señor presidente de la comision que no
obstante el desvío de dos kilómetros que fué necesario hacer
para que la línea tocase en Lujan, la suma votada alcanzará
desahogadamente para concluirla. Entónces quedará defi-
nitivamente resuelto el problema de los ferro-carriles en
nuestro país ; y se verá con cuánto fundamento el gobierno
ha sostenido como un principio necesario para nuestro pro-
greso, que no hay país del mundo que como el nuestro
ofrezca tantas facilidades para que estas construcciones se
hagan á poco costo.
» La comision directiva del ferro-carril del Oeste es digna
de la consideracion del país y de la gratitud del gobierno.
cerro-carril
»
Ferro-carril del Norte.
El ferro-carril del Norte
del Norte.
fué abierto hasta San Fernando el dia 5 de febrero último,
sin responsabilidad por parte del gobierno. La direccion
hizo la apertura por el deseo de servir al público, que pe-
dia el uso del camino, no obstante que la construccion es-
taba aun sin terminarse, y que la administracion carecia
del completo de los elementos necesarios para la explota-
cion. Los resultados conocidos hacen esperar que no llegará
el caso de hacer efectiva la garantía del Estado acordada á
esta compañía.
INTRODUCCION
•
Uní
» Ferro-carril del Sud. —
El ferro-carril del Sud está
ya en construccion. El gobernador de la provincia tuvo el
honor de acompañar al presidente de la República á la
inauguracion de los trabajos, que tuvo lugar en los primeros
dias de marzo último. Las dificultades de que os dió cuenta
el gobierno en su mensaje del año pasado, quedaron alla-
nadas, reconociendo, para los efectos de la garantía como
costo definitivo de las 75 millas de camino de primera
clase, la suma de seiscientas setenta y cinco mil libras
esterlinas.
» Ferro-carril de la Boca y Ensenada. —
Tambien se ha
dado ya principio á la construccion de la primera seccion
de esta línea ; y en estos momentos se prepara el empresa-
rio á franquear la entrada de la ensenada de Barragan, con
la draga que el gobierno de la provincia ha puesto para
este fin á su disposicion (1).
El general Mitre, presidente de la República Argentina,
en su brillante discurso pronunciado al abrir las sesiones
del congreso nacional, el 12 de mayo del corriente año ,
expone la situacion próspera del país en los términos
siguientes :
« La República Argentina, despedazada y casi exánime,
despues de cincuenta años de calamidades, se ha levantado
al fin del polvo sangriento de la guerra civil mas jóven y
vigorosa que nunca, con todos los elementos de vida y poder
que son necesarios para glorificar su nombre y hacer la fe-
licidad de todos sus hijos, y de todos los que con nosotros
vengan á habitar este suelo al amparo de sus leyes
hospitalarias.
» Tenemos un territorio vasto y feraz, que puede conte-
(1) Véase el mensaje del gobierno de la provincia de Buenos Aires á la
asamblea general del
1
0
de mayo de 1864.
Ferro-carril
del Sud.
Ferro-carril
de la
Loca y Ensenada,
Discurso
del
groera!
Ante
en la apertura
del congreso
argentino.
La República
Argentina
so ha levantodu
ell
del polvo sangriento
de la guerra civil.
Su territorio.
Su
poblacion.
Sus mitas.
INTRODUCCION.
L'IV
ner y alimentar generosame
nte
á una poblacion casi igual
á la que habita la superficie de la Europa, bañado por el
mar, cruzado por ríos que penetran al corazon del país,
y
una llanura preparada por la mano del Creador, que solo
espera los brazos del jornalero para fecundarla y los rieles
del ferro-carril para activar las comunicaciones entre los
hombres.
» Tenemos una poblacion que por una ley demostrada
por la estadística, combinadas las fuerzas de la reproduc-
cion con las de la inmigracion, debe doblarse cada veinte
y cinco años ; siendo nuestra inmigracion actual mayor
que la que reciben todas las Repúblicas sud-americanas
juntas, y superior á la que los Estados Unidos recibian cin-
cuenta años despues de su fundacion.
» Apénas organizado por la primera vez nuestro tesoro
coman, podemos presentar una renta un cuarto mayor que
la que posee la mas próspera de las Repúblicas americanas,
despues de largos años de paz ; y por otra ley, demostrada
tambien por la experiencia, y comprobada por la escala
ascendente de nuestros productos y consumos, y de las
fuerzas crecientes que vivifican el capital , cada diez años
por lo ménos debe doblarse esa renta.
» Así, en diez años mas de paz, podrémos tener diez y
seis millones de pesos fuertes por renta, un aumento de
medio millon de habitantes en la poblacion.
» Y este progreso inmenso, que se desenvuelve espon-
táneamente en virtud de las leyes naturales, no es el resul-
tado de esas combinaciones artificiales que empobrecen
las fuentes de la vida, 'sino la consecuencia lógica de la ro-
bustez y de la vitalidad siempre crecientes de los vigorosos
miembros que forman el cuerpo argentino.
» Así vemos que una sola de nuestras provincias con
trescientos cincuenta mil habitantes produce casi tanto ,
INTRODUCCION•
LXV
y produce cuatro millones de pesos fuertes mas, que la mas
Estado de progreso
floreciente de las Repúblicas americanas, con cinco veces
asoruhi oso
mas de poblacion.
en que se halla
una sola
» Este asombroso fenómeno económico se repite parcial-
de las fuovineias
argentinas.
mente en mas ó ménos extension en casi todas las provin-
cias, en todas las cuales ha mejorado el bienestar material
y la condicion moral, á consecuencia de la mejora que
experimenta el gobierno político y social de las nuevas ri-
quezas naturales que hoy se explotan por la primera vez, y
de las industrias nuevas que se establecen, á la par que el
sistema de viabilidad tiende á complementarse para po-
nerse al nivel de las exigencias del comercio.
» Por eso las provincias mediterráneas buscan con per-
severancia una salida fluvial al Atlántico , por eso la nacion
abre un camino al traves del solitario Chaco, ligando con
nuevos puentes y caminos todas las provincias de la Repú-
blica ; por eso es un hecho la navegacion del Bermejo,
como espero lo será la del Salado , y por eso la provincia
de Buenos Aires tendrá doscientas millas de ferro-carril
ántes de dos años , y la República toda se verá cruzada ántes
de seis años por mas de quinientas millas.
» El gran ferro-carril central argentino , que debe dar
El gran ferroi-Icarril
centrano
nueva vida á las provincias del interior cambiando la faz de
apoyo
7
d
la República, puedo asegurar que se hará, y para ello cuento
elgeb1e1
110
con que, llegado el caso, autoriceis al gobierno nacional para
suscribirse por doscientos mil pesos fuertes mas á esa em-
presa, y esta será la contestacion mas elocuente que podre-
mos dar á los que ponen en duda la eficacia de la garantía.
» Puedo anunciaros tambien que en este momento se
halla entre nosotros un comisionado de una de las princi-
pales casas de Inglaterra, con autorizacion plena para con-
tratar y realizar el ferro-carril de la Concordia á Mon te-
Caséros, que salvando el obstáculo del salto del Uruguay y
2
° P. — I.
e
El señor 11eiggs ;
pri,po,iciones
do
un ft'rru-car
l
í
I
entre
S11 n ti :+!
n
0 de
chile
y,
.
Cantidad de millas
con (pie
e O n 1 Ittá
Arg mina
tintes de seis arios.
nene en
CI ile
eyiplotacion
3ü i1.11as
dr, ferro-corriles.
Memoria
del señor Tocornal,
ministro
del interior.
INTRODUCCION.
LXVI
ligando las provincias de Entre-Rios y Corriéntes, dé fácil
salida á los productos del Brasil y de Misiónes, y sirva de
núcleo á nuevos emporios comerciales. Los estudios es-
tán hechos, el capital está pronto, y solo falta poner ma-
nos á la obra con vuestra aprobacion.
» Y
para que nada falte á esta revolucion pacífica, puedo
anunciaros con un entusiasmo de que participaréis voso-
tros igualmente, que el constructor del primer ferro-carril
del mundo por
los
obstáculos que ha superado, el hombre
á cuya voz se levantan millares de jornaleros armados de
picos y barretas, Mr. Meiggs, el contratista del ferro-carril
entre Valparaiso y Santiago, me envia á decir desde el otro
lado de los Ándes, que los Ándes ya no existen como bar-
rera entre los hermanos, y que él se compromete á realizar
el ferro-carril de Santiago de Chile á Buenos Aires en ocho
años de término, haciendo trabajar en él hasta los Indios
bárbaros de la pampa (1).
De las aserciones del ilustrado general Mitre resulta que
la República Argentina cuenta hoy con casi 200 millas de
ferro-carriles en explotacion y como 500 en construccion ,
que estarán terminados, segun contratos, tintes de seis años.
La pacífica y próspera república de Chile, no obstante
las inmensas dificultades que le
opone la naturaleza de su
territorio , tiene actualmente' en servicio una extension de
344 millas 74 centésimas de ferro-carriles, representadas por
seis distintas vias que cruzan
los
principales centros de la
república, y muchas otras en construccion , segun lo de-
muestra el cuadro explicativo que acompañamos con el
número 18.
Como una prueba de los esfuerzos y solicitud con que
(1)
Discurso pronunciado por el presidente
de la República Argentina á
la apertura del congreso nacional, el I% de marzo de
1864.
INTRODUCCION.
LXVII
la autoridad de ese país se consagra al desarrollo de ese
poderoso elemento de civilizacion , reproducirnos algunas
de los párrafos de la interesante Memoria que el ministro
de Estado en el departamento del interior presentó al
congreso nacional el año próximo pasado de '1863. Hé
aquí cómo expone el ilustrado señor Tocornal el estado de
los trabajos hechos en ese ramo :
« Los caminos y ferro-carriles que hoy existen no son ,
por cierto , un término delante del cual debe detenerse la
construccion de estos poderosos auxiliares del comercio y
la agricultura ántes es natural que tomen nuevo impulso ;
y con la reforma propuesta se obtendrá indudablemente la
ventaja de una vigilancia mas severa y constante , notables
economías en los gastos, y al mismo tiempo mayores garan-
tías de acierto y durabilidad en las obras.
»
Ademas en los monumentos y edificios que el gobierno
está encargado de construir y reparar por cuenta del Es-
tado, se invierten anualmente sumas considerables. De un
cálculo hecho con alguna prolijidad, resulta que en los
siete años trascurridos desde 1855 hasta 1862, las cantida-
des invertidas en los caminos y demas obras públicas , sin
tornar en consideracion lo gastado en los ferro-carriles, as-
cienden á cuatro millones seiscientos noventa y seis mil
treinta y tres pesos ; lo que da por año un término medio
de seiscientos setenta mil ochocientos sesenta y un pesos.
La cuantía de esta suma basta para manifiestar la conve-
niencia de colocar las obras públicas bajo la responsabi-
lidad é inspeccion de una secretaría del despacho , que
tome á su cargo las operaciones facultativas de la construc-
cion, conservacion y reparacion , con arreglo á los planes
que suministraren los respectivos ministerios, á cuyo ser-
vicio estén especialmente destinados.
n La
inauguracion, del
ferro-carril entre Santiago y Val-,
Ventajas
que se obtendrán
por la
reforma »opuesta.
Su mas
que se invierten
en monumentos
y edificios.
In..nguraelon
del ferro-earril
de Santiago
á Valparaiso
El ingeniero
D. Enrique Meiggs..
Número
de trabajadores
que se emplearon,
Extension y costo
de farro-carril
tle Valparaíso
A Quillota.
INTRODUCCION.
paraiso tuvo lugar el 14 de setiembre del presente año;
y
desde el siguiente dia fué entregado al tráfico público.
» Iniciada esta obra el
4°
de octubre de 1852 y concluida
hasta Quillota, sufrieron alguna interrupcion los trabajos
para continuar los estudios sobre la adopcion de la línea mas
conveniente. Resuelta la dificultad , se celebró, con fecha
14 de setiembre de 1861, el contrato, de que ya dió cuenta
mi antecesor, para entregar concluido el camino hasta
Santiago en el término de tres años, mediante el costo de
cinco millones quinientos mil pesos , que debian pagarse
en dinero efectivo á proporcion de los trabajos que se eje-
cutarian mensualmente desde Quillota hasta la cima del
monte Negro ; y los que se hicieran desde ese punto hasta
Santiago entregando al contratista las dos terceras partes
del valor en obligaciones del tesoro con seis por ciento de
interes anual y un cuarto por ciento de amortizacion, y el
tercio restante en dinero.
» La obra fué emprendida por el contratista D. Enrique
Meiggs, con una actividad superior á toda esperanza : á la
vez que se continuaron los trabajos desde Quillota, se plan-
tearon tambien desde la estacion de Santiago , y en varios
puntos intermedios, habiendo empleado hasta nueve mil
trabajadores, cuyo número jamas se redujo al de quinien-
tos, designado en el contrato. Pero este grande impulso no
habria podido- darse sin la eficaz cooperacion del gobierno
que procuró al contratista todo género de facilidades, pro-
veyéndole y aun anticipándole necesarios para llevar á cabo
la obra con tal celeridad que ha permitido anticipar de un
año su conclusion.
» El ferro-carril de Valparaiso á Quillota mide treinta y
tres millas noventa centésimas, y su costo ha sido de cuatro
millones seiscientos catorce mil setecientos noventa y ocho
pesos, que
c
orresponden á ciento treinta y cinco mil sete-
LXVIII
INTRODUCCION.
LXIX
cientos veinte y nueve pesos treinta y cinco centavos por
milla. La prolongacion hasta Santiago mide ochenta millas
cuarenta y dos centésimas, y su costo ha sido de seis millo-
nes doscientos veinte mil pesos , ó sean setenta y siete mil
setecientos cincuenta pesos por milla , incluyendo en esta
suma la gratificacion de quinientos mil pesos en bonos ; la
de ciento veinte mil pesos en dinero efectivo por la conclu-
sion anticipada del trabajo ; como cien mil pesos á que as-
ciende el valor de los terrenos é indemnizaciones ;y com-
putando á la par las obligaciones pagadas al ochenta y cinco
y las que se emitieran en lo sucesivo. Todo el camino
mide ciento catorce millas treinta y dos centésimas , y su
costo ha sido de diez millones doscientos cincuenta mil pe-
sos, ó sean ochenta y nueve mil cuatrocientos treinta y cua-
tro pesos por milla.
»
El ferro-carril del Sur mide ochenta y tres v media
/cl. ferro-carril
millas, y su costo ha sido de cinco millones seiscientos
del Sur.
seis mil pesos, lo que equivale á sesenta y siete mil ciento
treinta y siete pesos por milla.
» El ferro-carril de Copiapó á Pabellon mide setenta y
Id. del de Copiapó
á
.
cuatro y un cuarto millas, y su costo ha sido de dos millones
`'al'el'on
novecientos sesenta mil pesos, que corresponden á treinta
y nueve mil ochocientos sesenta y cinco pesos por milla.
» El ferro-carril de Pabellon á Chañarcillo mide veinte
1(1 del de Pahellon
á Chailarcillo.
y seis millas, y su costo es de un millon de pesos, que cor-
responde á treinta y ocho mil cuatrocientos sesenta y un
pesos por milla.
»
El ferro-carril de Coquimbo mide cuarenta
y
un cuarto
Id. del ferro-carril
de Coquimbo.
millas, y su costo ha sido de un millon cuarenta mil sete-
cientos seis pesos, que equivalen á un término medio por
milla de sesenta y un mil seiscientos cuarenta y
siete
pesos.
» Los cinco caminos reunidos comprenden una extension
Extra
'
U
costo
de Ms cinco
caminos
z•clinid05.
r
t,
Telégrafo
que debe seguir
Lar Vía férrea.
Cantidad de millas
de ferro-carril
en expl:itarion
en Chile
y la fleiMlilica
Argentina.
El Paraguay
y sus adelantos.
INTRODUCC1ON.
LXX
de trescientas treinta y ocho millas y treinta y dos centési-
mas, habiendo sido su costo total de veinte millones ocho-
cientos cincuenta y seis mil setecientos seis pesos, que
equivalen á un término medio por milla de sesenta
y
un
mil seiscientos cuarenta y siete pesos.
» De los cinco ferro-carriles expresados, el ménos costoso
ha sido el de Coquimbo, y el mas dispendioso el de Valpa-
raiso, en atencion á las dificultades casi insuperables de la
ruta.
II
El camino se ha entregado al tráfico público con el
material de explotacion que tenia en ejercicio desde Valpa-
raiso á Llaillai, pero siendo insuficiente se han pedido á
Inglaterra tres locomotivas de fuerza para el paso del
Tabon, tres mas para el servicio de toda la línea, y el nú-
mero suficiente de toda clase de carros para pasajeros y
carga. Tambien se ha pedido un telégrafo, que ha de colo-
carse al lado del ferro-carril ; porque no sería posible esta-
blecer la regularidad y buen órden en el servicio sin comu-
nicar todas las estaciones, sin dar oportuno aviso sobre la
hora de partida y de llegada de cada tren, y sin prevenir
cualquiera ocurrencia que pudiera ser funesta, no cono-
ciéndose con la anticipacion necesaria. »
Se ve pues que estas dos repúblicas solas representan ya
mas de quinientas millas de ferro-carriles en explotacion,
las que ántes de cinco años, con las que están en construc-
cion, se elevarán á mil millas. Y esto sin contar la probable
realizacion del colosal proyecto de unir por una via férrea
los dos Océanos, haciendo desaparecer las barreras que
hasta hoy han separado á esos dos pueblos hermanos.
El Paraguay, que ha hecho tan considerables adelantos du-
rante la ilustrada administracion del señor D. Cárlos A. Ló-
pez, y que ha continuado su marcha ascendente bajo la
presidencia de su sucesor, tiene
coma
Cincuenta millas
en
I]NTROI)UCCION.
LXXI
explotacion y otras tantas en construccion ; y se hacen tra-
bajos que pueden considerarse de primer órden.
ztfuelven
icos
El mes de mayo del corriente año, había llegado á la
Telé
l
_;I
l l'ai:Ignav.
Asuncion el ingeniero aleman D. Ricardo Von Fischer,
,
en e
contratado para establecer líneas telegráficas en el Para-
guay. El alambre, útiles y maquinaria para catorce esta-
ciones estaban ya en su destino.
Una línea de 100 millas se extenderá de la Asuncion á
Villa Rica ; otra, de 180 millas, correrá por la ribera del rio
desde la capital hasta Humaitá y confluencias con el Pa-
raná ; y otras líneas irán al interior del país.
Próximamente harémos conocer con mas detalles los
progresos que han alcanzado en aquella República estos y
otros ramos de utilidad pública.
La Nueva Granada cuenta con la gran línea de Pana-
La línea ile Panamá.
má , que une los dos Océanos , por una extension de
48 millas.
El Perú tiene cerca de cien millas de caminos de fierro i,us
fen o-carrilet
en explotacion y construccion. Recientemente han llegado
1 l'el
á Europa los ingenieros encargados de la direccion de una
línea considerable, que debe cruzar la República ligando
sus principales centros de produccion.
Ese hermoso país, sin las barreras que le opone frecuen-
temente la
regla inglesa,
está destinado á realizar impor-
tantes mejoras materiales bajo la progresista administra-
cion actual, Hemos tenido la fortuna de tratar personalmente,
en Paris, al general Pezet, su actual presidente, y conociendo
como conocemos sus principios rectos y la consagracion con
que se dedica al engrandecimiento de su pais, no podemos
dejar de lamentar el que, despues de
haber vencido con
suma habilidad todos
los
obstáculos que se oponian al
desarrollo de
sus
vastos proyectos de mejoras interiores ,
eneuentr/ resistencias inesperadas de los que mas debie-
INTRODUCCION.
LXXII
ran interesarse en la consolidacio
n
de su gobierno (1).
Pronto volverémo
s
á ocuparnos de este interesantísimo
ramo, cuyo creciente desarrollo causará en época no
y
mu
lejana una revolucion completa en la existencia, en la
riqueza y en el poder de esos pueblos vigorosos.
VIII.
Consideraciones
del autor
sobre el contrasto
que ofrece
la prosperidad
de
Id AtOr lea
ron los cargos
quo se le lineen.
Sesionoa
del
2 y 27
¿le enero
en
el
Codillo legislativo
de Francia,
con motivo
de In intervencion
francesa
Gn
Altsjitio.
Sin la demostracion práctica que acabamos de hacer del
creciente desarrollo en que marchan las jóvenes repúblicas
del Nuevo Mundo , nuestro trabajo seria incompleto,
-
pleto, por
que no podríamos poner en evidencia el contraste que
ofrece esa prosperidad con los cargos extravagantes que se
hacen á esos pueblos , fundados únicamente en las luchas
mas ó ménos largas que han sostenido para cimentar las
instituciones liberales que hoy las rigen.
Si para lograrlo solo tuviésemos que ocuparnos de los
absurdos romances que sobre la América española se
refieren por
heróicos
viajeros, habríamos prescindido de
acordarles la menor atencion, pero desde que hemos tenido
el dolor de verlos patrocinados por hombres cuyo solo
nombre constituye una grande autoridad, no podemos dejar
de rechazarlos con toda la energía de que es susceptible el
derecho de propia defensa y la efusion de nuestro patrio-
tismo ofendido.
La interpelacion hecha por algunos miembros del Cuerpo
legislativo , con motivo de la intervencion armada que el
(1) Nos referimos al acto agresivo ejercido recientemente por la marina
española, que ha causado tan viva sensacion en América como en Europa.
Próximamente nos ocuparemos de la dilucidacion de esa grave cuestion con
la detencion y el estudio que ella merece,
INTRODUCCION.
LXXIII
gobierno imperial sustenta hace algun tiempo en Méjico
dió lugar á una importantísima discusion en las sesiones de
26 y 27 de enero del corriente año, en las cuales tomaron
la palabra los mas ilustres oradores de Francia. Asistirnos
y escuchamos los discursos que se pronunciaron con toda
la atencion que nos inspiraban no solo las opiniones de los
oradores, sino tambien el asunto de la discusion, que no
podia sernos indiferente en nuestra calidad de Americanos.
Aun vibran en nuestros oidos la palabra elocuente y la
irresistible lógica de los argumentos aducidos por algunos
, de los oradores ; pero lo que mas ha herido nuestra ima-
ginacion es el singular espectáculo que ofrece la actitud que
asumen á veces algunos de los grandes políticos de Europa,
cuando, sentados en los bancos de la oposicion, tienen que
luchar entre sus convicciones y la necesidad de oponerse
á todo lo que emana de una autoridad que no les acomoda.
El discurso que el señor Thiers pronunció en la sesion
del dia 26 de enero es un ejemplo palpitante. El ilustre
orador, para fundar su oposicion á la política imperial y
por consiguiente contra la intervencion, se esforzó en de-
mostrar la anarquía y el atraso en que viven las repúblicas
hispano-americanas, y abundó en citas mas ó ménos capri-
chosas, que en nuestro concepto significaban, en todo caso,
la justificacion mas completa de la política imperial. Pero
lo que ha aumentado nuestra sorpresa es que Su Excelen-
cia el señor Rouher, ministro de Estado, en vez de apode-
rarse de los argumentos aducidos por el señor Thiers, para
hacer mas sólida la defensa de la política de su gobierno,
adoptó, por el contrario, una táctica diametralmente opuesta,
bosquejó hábilmente el cuadro de los inmensos adelantos
que ha hecho la América y el sorprendente desarrollo que
ha adquirido el comercio frances en aquellas
regiones;
y fundó precisamente en esos progresos la política seguida
El diJetil,o
del sehor Thiers.
sobre el discurso
de S E.
el selIor
lbstirvlon
que estalleee
el seip,r Thiers
(Job e 11
A
mérica
del Nid
te
y la de Sur.
.t
n
LNTRODUCCION.
LXXIV
en tal emergencia por el gobierno imperial. Para que nues-
tros lectores puedan comparar las opiniones que han emi-
tido ambos oradores sobre la América meridional, repro-
ducimos á continuacion la parte del discurso del señor
Thiers á que aludimos.
El señor Thiers comenzó por establecer que las relacio-
nes que los Estados europeos sustentan con los de la Amé-
rica, son sumamente dificultosas ; pero que no
obstante era
preciso distinguir la América del Norte de la América del
Sur.
Nosotros aceptamos tambien esa distincion , pero la
aceptamos para demostrar el triste espectáculo que ofrece
á'la civilizacion moderna la fácil altivez de que se hace gala
con los pueblos relativamente débiles, y la humilde con-
templacion con
que se disimulan
los
agravios cuando
emanan
de pueblos fuertes. En efecto, el lector imparcial
encontrará pruebas inequívocas de esta observacion en el
párrafo que reproducimos
á
continuacion. Véase
cómo
distingue el señor Thiers la América del Norte de la del
Sur :
« En
la América del Norte, nuestros conciudadanos han
encontrado siempre campo para un comercio inmenso
que, como sabeis, se habia elevado hasta quinientos
millo-
nes
de francos ; siempre han-encontrado ademas perfecta
seguridad ; hablo de los tiempos que precedieron á. la guerra
civil. Algunas veces han tenido que sufrir
á
causa de la
rudeza de las costumbres
democráticas pero no se le
puede inculpar á un país por sus costumbres como tampoco
por su clima. Lo cierto
es que hemos encontrado en la
América del Norte perfecta seguridad. Pero,
menester es
decirlo todo, esta seguridad la debíamos á un gobierno vigo-
roso, que era susceptible, receloso,
y
la poderosa Inglaterra
misma ha tenido que devorar mas de una afrenta.
Corno
INTRODUCCION.
LXXV
quiera que sea, sería de desear que hubiéramos encon-
trado en la América del Sur relaciones corno las que había-
mos hallado en la América del Norte. »
Evidentemente no es la lógica lo que mas domina en los
renglones que preceden, sobre todo si se busca la armonía
que debiera existir entre la
perfecta seguridad que han en-
contrado los compatriotas del ilustre orador,
y las
AFRENTAS
que mas de una
vez
ha tenido que devorar, aun la poderosa
Inglaterra, de ese gobierno vigoroso, susceptible
y
receloso.
Se deduce tambien de la nueva doctrina que ha preco-
nizado el ilustre orador, que la Europa debe y puede
devorar
muy cordialmente las injurias del gobierno de
Washington, porque al fin representa una nacion poderosa,
pero no es lo mismo en cuanto á la América del Sur, di-
vidida en pequeñas repúblicas sin importancia ; eso no,
á estas, por lo mismo que son débiles, es necesario apli-
carles la
regla inglesa
(
1
),
siempre que así convenga á los
intereses del mas fuerte !
Escuchad, lectores americanos, los violentos conceptos
con que el ilustre historiador francos continúa juzgando el
estado actual de la América meridional, pero escuchadlos
con calma, porque aun cuando sean la expresion exagerada
de un hombre que ha vivido en completo aislamiento político
hace mas de catorce años, encierran sin embargo una se-
vera y útil leccion que debeis aprovechar para el porvenir :
Sabeis que cuando á principios del siglo quisieron las
colonias españolas separarse de su metrópoli, tomaron por
modelo de sus instituciones las de la América del Norte, pero
no estaban tan bien preparadas para la república. Sabeis
(1) La
regla inglesa
solo puede traducirse por actos de piratería, como lo
son aquellos que se cometen por sorpresa ó contra pueblos débiles sin previa
declaracion de guerra, y sin que estén precedidos de ninguna de las
form.4.-
lidades pie prescribe el derecho
de gentes.
Falta
de 11);lea
que resulta
de les .1.,.iituente=.
(Id
SCi
"
Itil
•
Thiers.
lenqi
cle
Sil illm,111'so.
Estado
en qui! ,e bailaba
la AlOeica
al separaras
de la met( (iaoli.
INTRODUCCION.
Existencia
que ha arrastrado
lince
cincuenta años.
Actos inauditos
qui!
31
cometen.
Falta do policía
é inseguridad
que ofrecen
esos
países.
I,XXVI
que cuando los colonos que han poblado el norte de la Amé-
rica se trasladaron allende los mares, eran ya por sus cos-
tumbres y opiniones verdaderos republicanos. Eran, ade-
mas, hombres muy laboriosos, y para las pasiones no hay
mejor calmante que el trabajo. Pero las poblaciones meri-
dionales,
á las que se tiene la complacencia de llamar la
raza latina,
esas poblaciones apénas estaban preparadas á
la república cuando se separaron de la metrópoli.
»
Respecto á opiniones, no tenian mas que las que exis-
tian en España
Itace dos siglos.
Como costumbres, eran ar-
dientes, turbulentas y poco laboriosas. La república no les ha
probado bien, pues desde hace cincuenta años no han hecho
mas que arrastrar una existencia desdichada y muy incómo-
da para los extranjeros colocados en medio de ellas.
Estos
infelices extranjeros han sido atormentados de mil maneras.
» En primer lugar, esos gobiernos del Sur siempre están
apurados; toman prestado, y lo que han tomado no lo pa-
gan. Este es un primer caso de reclarnacion. Luego los ex-
tranjeros que pasan veinte, treinta y cuarenta años en ese
país, son confundidos presto con los habitantes mismos,
y
se pretende imponerles algunas veces el servicio militar,
siempre los empréstitos forzO sos y los impuestos de guerra.
Se quejan invocando su nacionalidad, y este es un nuevo
caso de reclamacion.
» Pero liéaquí el mas grave de todos :
en esos países
siempre agitados y donde no existe esa policía vigilante de
los antiguos Estados de Europa, las ciudades, los campos
y
las carreteras no ofrecen ninguna seguridad. Á veces se der-
riba á mano armada la puerta de las casas; con mas frecuen-
cia aun se invaden las quintas
y
se detienen los carruajes
públicos en los caminos. Hay violencias, robos, á veces ase-
sinatos;
y
se ha reconocido ser tan difícil no solamente en-
contrar á los culpables, sino castigarlos, en, un país donde
la
DITRODUCCION•
LXXVI1
policía es tan nula
y
la justicia tan débil, que casi se ha re-
nunciado á obtener justicia y se han convertido todos los agra-
vios en
RECLAMACIONES PECUNIARIAS.
D
Por eso en el idioma del país, en el idioma diplomó-
Cow encione$
tico, se ha introducido cierta expresion ; es la de :
CONVEN-
extranrará
je
CLON EXTRANJERA.
Siempre que las naciones europeas han
tenido que quejarse, han hecho tratados que se llaman con.
venciones extranjeras ; y lo que os prueba la singularidad
de esta situacion, es que haciendo un cálculo muy sencillo,
he encontrado que las convenciones extranjeras,
esas de-
mandas de indemnizacion, eran siempre proporcionadas á
la extension del comercio que cada nacion europea hacía
con ese país.
Esto prueba bien, Señores, que esa anarquía
tenia por lo ménos ese género de imparcialidad de tratar
á todo el mundo igualmente.
Pues bien, cuando uno quiere dirigirse á esos gobier-
La
regla inglesa.
nos, se encuentra con muy grandes dificultades; se dirige
uno ¿á quién? á la anarquía ; si se le pide seguridad, no
puede dada ; si se le pide solvencia, no la posee. Los em-
barazos eran extremos; por eso se acabó por seguir lo que
puede llamarse
LA REGLA INGLESA.
Cuando se podia alcan-
zar á los gobiernos por la via marítima, se hacía uso de la
severidad ; cuando no se podia, se empleaba ménos severi-
dad. Esto no es muy altivo, lo confieso, pero el honor se
detiene donde se detienen los medios. La Prusia es una na-
cion muy altiva y muy valerosa; sin embargo, cuando un
buque prusiano que llevaba un príncipe y el pabellon real
fué detenido en las costas del Riff, sufrió ofensas espanto-
sas; hubo muertos y heridos, y el príncipe corrió graves
peligros. Todo el mundo dijo entónces : La Prusia va á
hacer uná expedicion ; pero la Prusia es sensata y no hizo
ninguna expedicion. No tenia ni interes ni los medios de
ejecutar semejante expedicion.
No se puede
hacer un cargo
ú la Ainérica
por
la imperfeccion
de sus instituciones.
INTRODUCCION•
L'II VIII
» En la Plata, un tiranuelo odiosísimo, Rósas, atormen-
taba á los Franceses de una manera abominable ; atar
baries atroces. Nuestros buques podian atacar á Buenos
Aires y Montevideo.
» Yo pedí en aquella época una represion severa; pero no
prevaleció mi opinion. Sin embargo, se recurrió á la fuerza y
se obtuvo un tratado que yo habría deseado mas ventajoso. »
Como se ha visto, las caprichosas exageraciones del se-
ñor Thiers, en su afan de deprimir á los pueblos hispano-
americanos , no se detienen hasta compararlos á los bár-
baros y piratas de las costas del Riff , negándoles aun su
origen latino.
Rogamos al ilustre sabio que se digne señalarnos las
piraterías que han ejercido esos pueblos. Le provocamos á
que cite una sola de ellas.
Las luchas que han tenido lugar en la América española
desde la emancipacion política , segun lo hemos demos-
trado en nuestro primer trabajo , han sido indispensables
para franquear la distancia de los
dos siglos
de atraso en
que los encontró la revolucion , como lo han sido para la
Francia las diversas revoluciones que se han sucedido desde
fines del último siglo y que han redimido á toda la Europa
del absolutismo que ha pesado sobre sus poblaciones por
largos años.
Supongamos , lo que no es exacto , que la América del
Sur haya empleado los cincuenta años que han trascurrido
desde su emancipacion en guerras civiles , ¿ qué cargos
justos podria hacerle la Europa, si esas guerras han tendido
á mejorar la educacion y á destruir las preocupaciones
que
habian arraigado en ella esos
dos siglos
de atraso ?
Y ¿ puede hacerse una acusacion séria á la América meri-
dional de no haber llegado á la perfeccion en sus institucio-
nes, cuando la vieja Europa no ha dicho su última palabra?
Tratado
d veo tajos°
q112
obtuvo
la Francia.
seiior Thiers
compara á los
Hispano-
Anutricanos
con los bárbaros
de las costas
del fliff.
1NTRODUCCION
Jr
LXXII
¿
Está satisfecho el señor Thiers de las que actualmente
rigen á su país ? No lo pensamos, desde que le vemos sen-
tado en los bancos de la oposicion.
Y
no obstante, ¿ quién
puede desconocer que jamas ha alcanzado la Francia un
grado de prosperidad y de poder igual al que le ha condu-
cido su ilustre jefe.
Pero ¿ es generoso, es digno del sabio autor de la
Historia
de la Revolucion francesa ,
que nos ha enseñado y descrito
con colores tan sombríos las escenas sangrientas que du-
rante muchos años hicieron
tan incómoda
y
desdichada la
existencia de los extranjeros en la República francesa;
es
generoso, decirnos, que preconice la necesidad de aplicar
la
regla inglesa
á las repúblicas americanas , porque han
cometido el crimen de derribar las últimas barreras que
se oponian para que el comercio Trances y el del mundo
entero adquiriesen en ellas el inmenso desarrollo que he-
mos demostrado y que Su Excelencia el señor Rouher
ha corroborado desde la alta tribuna legislativa ?
Por el espíritu de los argumentos y las referencias del
señor Thiers, nos persuadimos que sus conocimientos so-
bre el estado actual, político y social de la América espa-
ñola se fundan mas ó ménos en las mismas causas que se
atribuían á las cuestiones internacionales que sostuvo el
gobierno de Buenos Aires contra
los
de Francia y de Ingla-
terra desde 1838
á
1850, de lo cual puede deducirse que
el ilustre orador no ha dado un solo paso adelante desde
esa época. Sin embargo, como es la parte de la América
meridional que mas ha estudiado, y la que mas conoce-
mos nosotros por
habernos cabido la fortuna de nacer en
las
márgenes del caudaloso Plata, tomarémos
á
la Repú-
blica Argentina
como
base de nuestra réplica, porque en
fin no solo ha sido la cuna de la libertad sud-americana,
sino tambien allí fué donde estuvieron estacionados por
El autor
de la
Histeria
de la Berolucion
frnaresa
no ha sido lógico
atacando
t la Auul!rica.
Causas
en que
fundan
los wwilips
del señor Thiers.
LUX
INTRODUCCION.
largos años, en hostilidad permanente, mas de ochenta
buques de guerra y donde tanto sufrió el lustre de las
armas francesas y británicas ; allí fué donde se aban.-
donó y se entregaron al sacrificio á los valientes Argen-
tinos que se aliaron al glorioso pabellon frances para
derrocar la tiranía del gobierno dictatorial del general
Rósas
(
1
)
,
allí fué donde las dos mas grandes potencias del
mundo terminaron sus diferencias internacionales sin ob-
tener otro resultado que la ruina total de su comercio
(
2
)
y
dar cumplida satisfaccion al gobierno hostilizado, izando
(1) El conde de Brossard, antiguo agregado á la mision extraordinaria de
Francia en el Plata, el año 1847, dice en sus
Considérations historiques et
politiques sur les républiques de la Plata dans leurs rapports avec la France
et l'Angleterre,
pág. 245, Paris,
1850 :
Le traité du 29 octobre 1840, dont l'intention était bonne, mais la ré-
daction défectueuse, fut pris, non
sans raison, comme un abandon
de
nos
alliés argentins. Notre considération, la foi dans nutre parola, en
repurent
un
irréparable échec.
•
Cúmplenos recordar
como
un hecho histórico , que este
mismo señor
Thiers, que tan justamente condena la tiranía de Rósas , era entónces mi-
nistro de negocios extranjeros del rey Luis Felipe, y que fué durante su mi-
nisterio cuando se negoció ese tratado que sacrificó á las furias de ese tirano
los nobles y valientes aliados de la Francia.
El mismo conde de Brossard con tal motivo agrega en el citado libro,
pág. 226 :
•
Le maréchal Soult n'était plus ministre ;
M.
Thiers Pavait remplacé
et
»
comme président du conseil et comme ministre des affaires étrangéres.
»
On
n'a pas été sans reproeher á cet homme d'Etat une certaine légéreté
»
dans ses résolutions, une certaine 'ersatilité dans sa maniére de voir.
(2) Aunque tenemos numerosos .testimonios que comprueban este aserto ,
invocamos de nuevo la opinion del autor citado, porque ella no puede ser
sospechosa para el señor Thiers. Dice así :
•
On a vu dans le livre précédent le róle que le commerce de la Plata
joue dans le tableau de nos relations avec l'Amérique du Sud. Ce róle allait
également en grandissant dans la période qui nous «cupe.
La moyenne
q
uinquennale de 1839 á 1843 s'eleva á 21,000,000 de
francs par an; elle donne aux Etats de la Plata le troisiéme
rang parmi
ceux de l'Amérique espagnole avec lesquels nous trafiquons , et le vingt-
uniérne rang dans le commerce general
de la France.
•
La
seule année 1842, pendant laquelle nos relations
avec la Plata
INTRODUCCION.
LXXXI
el pabellon argentino y saludándolé con veinte y un caño-
nazos
( 1
);
allí en fin, donde no obstante haberse sostenido esa
lucha desigual por tan largo tiempo, jamas se incomodó á
avaient repris leur cours normal , donne un mouvement commercial de
37,500,000 francs.
•
Mais en 1844, sous l'influence de la guerre
et
du siege de‘Montevideo
par mer et par
.
terre, ce commerce redescendit á19,100,000 francs ; il n'oc-
cupait plus que le vingt-deuxiéme rang
daps
l'importance du commerce
extérieur et le quatriéme rang dans le tablean de nos échanges avec 1'Amé-
rique du Sud.
»
Chose remarquable, la diminution de plus de dixmillions de francs que
notre
commerce avec l'Amérique du Sud éprouva dans cette méme année
sur la moyenne des années precedentes, ne porta que pour moitié sur notre
commerce avec la Plata : le surplus affecta la totalité de nos rapports com-
merciaux avec 1'Amérique du Sud. Et cela devait étre ; car notre honneur
national avait été compromis aux yeux de tous les peuples de ces contrées.
»
A la méme époque , la navigation présentait encore un chiffre de
17,192 tonneaux sous pavillon franpais , et de 3,636 sous pavillons étran-
gers.
»
Aujourd'hui (1850) la situation, rendue de plus en plus anorinale par suite
des mauvais succés de l'intervention anglo-franeaise en 1845, s'est aggravée
considérablement.
»
Le commerce de la Plata est réduit au cinquiéme de son importance
de 1842; á moins du tiers de son importance moyenne de 1839 á 4844; á
7,000,000 de francs á peine. Et cette décadence menace de s'étendre á toutes
nos relations avec cette Arnérique du Sud qui est pourtant d'un si Brand ave-
nir pour nous! » Véase las
Considéralions hisloriques
ya citadas, pág. 260
á 262.
(1) La convencion para restablecer las perfectas relaciones de amistad
entre la República Argentina y la Gran Bretaña, firmada el 24 de noviembre
de 1849, en su artículo primero dice así :
»
Art. 1°. Habiendo el gobierno de Su Majestad Británica, animado del
deseo de poner fin á las diferencias que han interrumpido las relaciones po-
litices y comerciales entre los dos países, levantado el dia quince de julio de
mil ochocientos cuarenta y siete el bloqueo que habia establecido en los
puertos de las dos repúblicas del Plata, dando así una prueba de sus senti-
mientos conciliadores ; al presente sé obliga, con el mismo espíritu amistoso,
á evacuar definitivamente la isla de Martin García, á devolver los buques de
guerra argentinos que están en su posesion, tanto como sea posible en el
mismo estado en que fueron tomados, y
á saludar al pabellon de la Con fede-
racion
Argentina con veinte
y un
tiros de ea
-
ñon. •
En la
convencion
que con el mismo propósito firmó el representante de la
2
°
P. — I.
Les
convenciones
extranjeras
datan
desde
1840.
Ri
INTRODUCCION.
I,XXXIC
los
extranjeros ;
y
la prueba irrecusable de esa asercion la
encuentra el ilustre orador en la correspondencia oficial
que el almirante de Mackau dirigió en esa época á su go-
bierno. Evidentemente del testimonio de ese jefe superior
resulta que los extranjeros no han tenido que sufrir en sus
personas á consecuencia de las guerras civiles que se han
sucedido en la América, y que por el contrario han gozad o
en todas partes de verdaderos
'
y envidiables privilegios,
porque es un hecho innegable que los hijos del país han
sido los únicos que han pagado el tributo de
sangre y de
patriotismo que les imponia la mision de regenerar su país.
Es cierto que desde esa fecha datan las convenciones ex-
tranjeras
(
1
),
porque RósaS, por tal de destruir la alianza
que existió entre el gobierno del rey Luis Felipe y los nobles
Argentinos que combatian su tiranía, como lo consiguió (2),
Francia, el 31 de agosto de 1850, se estipuló, por el artículo 4, lo siguiente :
Art. 4. Habiendo el gobierno de Francia levantado en diez y seis de junio
de mil ochocientos cuarenta y ocho el bloqueo que habla establecido en los
puertos de Buenos Aires, se obliga á levantar shntiltáneamente con la sus-
pension de hostilidades el de los de la República Oriental, á evacuar la isla
de Martin García, á devolver los buques de guerra argentinos que están en
su posesion, tanto como sea posible en el mismo estado en que fueron toma-
dos,
y
á saludar al pabellon de la Con feder acion Argentina con veinte
y
un tiros de cañon. »
(1)
Si défectueuse qu'ait pu étre l'exécution de l'arlicle
t
er
du traité,
quelques plaintes qu'elle ait soulevées (plaintes dans lesquelles nous n'entre-
rons pas), íl n'est pas douteux que
la conguéle du principe de l'indemnité
élait
un
g
•
and point de gagné.
C'était beaucoup que d'avoir amené un gou-
vernernent dictatorial, irresponsable envers ses nationaux, á se reconnaitre
responsable vis-á-vis de résidants étrangers. (Véase
Considérations fasto-
rigues et poliliques sur les Républigues de la Plata,
par
M.
Alfred
DE BROS
-
SARD,
p. 24,2 á 213, París.)
(2)
Rosas, lui, y gagna la dissolution de la ligue formée contre sa puís-
sanee , la méfiance et l'hostilité semées entre ses adversaires, la retraite de'
la France et la liberté d'agir, sans avoir á se heurter á nos armes, contre
ceux de ses ennemis qui restaient debout devant lui. ( Véase
el
mismo
libro citado,
p.
248.)
INTRODUCCION.
Lxxxul
sacrificó la dignidad del país acordando la pequeña indem-
nizacion que se estipuló en el tratado de 1840 ; pero es bien
sabido que si los Argentinos hubiesen estado unidos entón-
ces, como lo están hoy, ni esa ni otras
convenciones extran-
jeras
que se han firmado despues por iguales causas, ha-
brian tenido lugar ; confiamos sin embargo en que serán las
últimas.
Está tambien averiguado que muchos extranjeros han
especulado con esas luchas tomando una parte directa
ó indirecta en ellas y fomentándolas con el plan preconce-
bido de hacer fortunas colosales á poca costa, provocando
conflictos internacionales
(
I
).
Ofrecemos en apoyo de nuestra
asercion el testimonio del alto comercio extranjero del Rio
de la Plata, que estamos seguros convendrá con nosotros en
que jamas °se ha presentado una sola reclamacion de parte
de esa honorable corporacion , porque ella haciendo legal-
mente su comercio, no se ha preocupado de otra idea que
la de concurrir con su apoyo moral en favor de la autori-
dad constituida en el país
(
2
);
son pues los aventureros y la
(1)
No incluimos entre estos á los bravos legionarios capitaneados por el
ilustre patriota general Garibaldi, ni á los denlas extranjeros que nos ayuda-
ron espontáneamente á derrocar la tiranía de Unas.
(2)
lié aquí la peticion dirigida por los negociantes y fabricantes de
Francia á la Asamblea legislativa, pidiendo la ratificacion del tratado Le Pré-
dour, firmada por mas de 700 casas del comercio de Paris, Lyon , Saint-
Etienne, Bordeaux, Montpellier, Cette, Bayonne, La Ciotat, Elbeur, etc.
•
Monsieur le Président
el
Messieurs les Membres de l'Assemblée
Législalive.
•
Messieurs,
n
Au moment ou les nouveaux traités conclus par l'amiral Le Prédour vont
étre soumis á votre sanction , nous venons nous joindre á nos compatriotes
de la Plata
et
vous demander la ratification d'une paix , objet de tous
nos
vceux.
»
Le commerce de la France a besoin de voir cesser cet état de guerre ou
d'incertilude qui pendant longtemps l'a privé d'un de ses principaux dé-
bouches
et
maintenant l'empéche de prendre le développement dont il est
Parte
que
113n
ionindo
blguta», 1,xlvanjeros
f
•
11
¡ZIS
lib1:11a8
LXXXIV
INTRODUCCION.
fácil proteccion que se les acuerda por algunos de sus re-
presentantes las causas únicas de esos conflictos, que tanto
han hecho y hacen sufrir las relaciones políticas y comer-
ciales de la América con la Europa, deteniendo el inmenso
-desarrollo á que están llamadas. En trabajos especiales de
que nos ocupamos en estos momentos, demostramos de un
modo práctico hasta dónde se ha llevado ese abuso, del
cual han sido víctimas muchas veces los gobiernos de Eu-
susceptible. La menace íncessante d'une reprise des hostilités paralyse
tout essor et arréte toute entreprise qui doit compter sur l'avenir.
▪
Sans revenir ici sur les argurnents développés dans les deux pétitions
qui vous ont été adressées par plus de sept mine Francais établis sur les
deux rives de la Plata , nous nous bornerons á déclarer que nous parta-
geons leurs convictions et formons les meines vceux.
,
Sí la guerre compte encore quelques partisans parmi
ceux qui u'ont
rien á perdre,
ou qui trouvent leur intérét dans la continuation d'un état
de
dioses désastreux pour le commerce, c'est que les secours que la France
a si généreusement accordés contribuent á en augmenter le nombre, et
pourtant ce nombre est si restreint que l'on s'étonne de leur voir dans la
mére-patrie autant de sympathie et de défenseurs.
•
La confiance de la consolídation de la paix a été si généralement parta-
gée, que depuís deux ans des capitaux considerables se sont engagés dans
la Plata, representes par les riches cargaisons de plus de deux cents na-
vires partís de tous les ports de France. La reprise des hostilités, paralysant
toute transaction et rendant les retours impossibles serait le signal d'une
crise désastreuse, fatale [neme pour la plupart de ceux qui ont des intéréts
dans la Plata.
•
Nous vous supplions done, Messieurs Ies Représentants , de Mettre un
terme á une position aussi critique et de prendre en considération les vceux
sinceres que nous formons pour la ratification la plus prompte des traités
qui nous assurent la paix et la sécurité.
»
Dans
cette esperance, nous avons l'honneur d'étre,
» Messieurs les Représentants,
R Vos tres humbles et tres obéíssants serviteurs.
En la misma época, M. L. Tardy de Montravel , capitan de fragata , esta-
cionado en las aguas del Plata, en un interesante trabajo sobre la situacion
política y comercial de esos pueblos, lo termina del modo siguiente :
Il est fucile de reconnaltre , aprés la lecture des renseignements com-
merciaux que nous avons donnes dares ce travail, que notre commerce dans
la Plata représente des intéréts
co
nsiderables et est en pleine voie de pros-
INTRODUCCION.
LXXXV
ropa y lo es aun el honorable M. Thiers ; pronto podrémos
ofrecer ejemplos abundarttes de esos actos de expoliacion
incalificables ; entretanto permítanos el ilustre sabio que
rechacemos su primer cargo, asegurándole que los privile-
gios de que gozan los extranjeros residentes en la América
del Sur son tantos, que exceden á los de los hijos del país,
contra la regla generalmente establecida en el mundo civi-
' lizado.
périté. Or, sí depuis six ans la France s'est élevée au premier rang dans
ces contrées, sinon par les chiffres de ses capitaux, du moins par le nombre
de ses enfants et par l'infiltration de ses goúts et de ses idees; si, dis-je,
la
France est parvenue á ce résultat en dépit des circonstances contraires qui
se sont succédé pcndant ce laps de temes; si malgré la guerre et de longs
blocus, nous avons vu le nombre de nos nationaux atteindre le chiffre
énorme de 30,000 , nos expéditions maritimes et nos opérations commer-
ciales quintupler de valeur, ne sommes-nous pas en droit d'affirmer qu'il
nous faudrait faire bien peu d'efforts pour conquérir commercialement
et
sympathiquement une riche colonie qui ne nous aurait coúté que le soin de
ne pas entraver son mouvement progressif ?
» Donner au plus tót, par la ratification des traités de l'amiral Le Prédour,
la paix á ces Etats, dont les forres s'épuísent et dont les ressources commer-
ciales elles-mémes décroissent , chaque jour, dans une progression ef-
frayante sinon favoriser, du moins laisser faire notre émigration en la ré-
glementant ;
faire bien comprendre á nos nationaux, de quelques classes
qu'ils soient, qu'ils n'ont en aucun ras á s'iminister dans les questions poli-
ligues qui peuvent surgir dans l'une ou l'entre des deux républiques ,
ou
entre
l'une ou l'entre ;
leur faire comprendre,
ce qu'ils semblent trop souvent
ignoren,
que la France, toujours préte á les protéger et á appuycr leurs ré-
clamations legitimes, ne
saurait, sans comproznettre son intérél et su loyaute,
accepler la responsabilité des artes anti-légaux de reux de ses enfents qui ,
vivant eu loin,, ne veulent pos se plier aux exigences d'une position ont
choisie;
telle est la voie qui nous est tracée dans l'avenir. A ces conditions,
nos intéréts commerciaux , notre influence et nos idées, prendront en peu
d'anuées, sur les deux vives de la Plata, un développement dont nous aurions
de la peine, aujourd'hui, á entrevoir les limites , et nous résoudrions hm-
portant et nouveau probléme de la colonisation par l'intelligence et le travail
seuls. » (Véase
La Plata au point de vue des intéréts commerciaux de la
France,
par M. Tardy de Montravel (*), capítaine de frégate, pagel 42 et 43.
París, 1851.)
e) Monsieur de Montravel está actualmente de gobernador de la Guayana francesa.
LXXXVI
INTRODUCCION.
No es mas verídico el señor Thiers cuando afirma que
los
gobiernos del Sur
toman prestado y no pagan esos
tienen in.u• ciédito
rn la
préstamos :
si eso ocurriese, es lógico suponer que no ten-
B
o I
g
s
i
a
l
m
d
a
e
ll
l
i
.Sl
o
a
6
1 res
drian crédito, y muy
léjos
de ser exacto, casi todos
los Esta-
de
lar
potencias
dos de la América del Sur han negociado en
los últimos
de
p, inIvr órden
de
Europa.
años empréstitos por sumas considerables,
en términos in-
finitamente roas ventajosos que
los
que alcanzan poten-
cias de primer órden de Europa, y para evidenciarlo nos
basta rogar al ilustre orador que se digne comparar las
cotizaciones actuales de los fondos extranjeros en la Bolsa
de Lóndres, particularmente los de Austria, Rusia, España,
Portugal, Italia y Turquía , con los de Chile , Brasil, Perú,
Buenos Aires, etc., y podrá verificar que el crédito de estos
• últimos está mucho mejor establecido que el de las poten-
cias europeas que los preceden; hecho que pone de relieve,
séanos permitido decirlo, el poco estudio y meditacion con
que ha procedido el señor Thiers al juzgar aquellos pueblos
con una injusticia y severidad inconciliable con la impor-
tancia de su nombre.
IX.
las rv,
sud-afflunranas
El ilustre orador
confunde
In
que pasa
en la Arnél
del Norte
con la del Sur.
Las
demas acusaciones no tienen un fundamento mas
sólido, como vamos á demostrarlo.
Dice el señor Thiers que se somete á los extranjeros
al
servicio militar, así como al pago de empréstitos forzosos,
como consecuencia de esa situacion. Esto es de una abso-
luta falsedad, por no decir una grosera invencion, con que
se ha sorprendido la buena fe del honorable señor Thiers ;
es una invencion calumniosa, porque jamas se han hecho
tornar las armas
á
los extranjeros ni ménos sometidOlos
4
INTRODUCCION.
LXXXVII
empréstitos forzosos. El ilustre historiador confunde sin
duda la América española con la América inglesa ; allí sí,
segun nos instruye la prensa de Lóndres, parece que se ha
impuesto á súbditos de Su Majestad Británica el servicio de
las armas y otras obligaciones análogas, fundadas sin duda
en la
regla inglesa (1).
Pero hé aquí la mas grave, de todas, dice el señor Thiers,
y nosotros á nuestro turno llarnarémos la atencion de
nuestros lectores americanos, porque en efecto es lo mas
grave para la América de cuanto se hace con ella y de
cuanto se ha dicho en el recinto legislativo.
El señor Thiers hace su mas severo cargo á la América,
porque no tiene una policía vigilante ,
en sus inmensos
territorios, y nosotros, que, á fuer de imparciales, reco-
nocemos que en parte son fundados esos cargos, nos per-
mitimos preguntarle : la' policía europea, donde las pobla-
ciones están reconcentradas, y por consiguiente facilitados
sus medios de accion, ha llegado á perfeccionarse de un
modo tal que se ha
y
an impedido y reprimido siempre los
asesinatos, los robos y las violencias, tanto en las ciudades
como en los campos? El señor Thiers no
.
podria contestar-
(1) « Lord Clanricarde , en sesion de anoche en la cámara de los comu-
nes, ha llamado la atencion de la cámara sobre los enrolamientos de Irlan-
deses que hacen los federales.
»Lord Russell ha contestado a que se habían hecho vivas reclamaciones á
•
ese respecto al gabinete de Washington, y que sin querer ir tan léjos como
a
,
lord Clanrica_rde, que había afirmado que ese hecho significaba un
casus
belli
inmediato , reconoCia u que el caso presente es uno de aquellos que
•
producen frecuentemente la guerra. •
a Sin duda alguna estas son palabras bien graves y tendrian una grande
importancia en cualquier otro país que no fuese la Inglaterra , sobre todo
,
cuando se trata de la América. Muchos precedentes nos enseñan
á
ese res-
pecto
que
entre hablar de guerra y hacerla hay un abismo para el gabi-
nete de San James. • ( Véase la
France
del 10 de junio, diario publicado
PD Paris bajo la direccion del vizconde de la Guéroníére.)
El mas grave cargo
del señor Thters
es polla°
Ami.rica
no tiene
una puliera
vigilante.
Asesinato
presidente Poinsoi.
LXXXVIII
IINTRODUCCION.
nos afirmativamente sin ponerse en
contradiccion con los
hechos que revela diariamente la prensa. Entre los ejem-
plos mas recientes, podemos citar
un gran crimen
ocurrido
en Francia,
que preocupa aun
los
ánimos, porque tiene
raros
ejemplos, no solo por su audacia, sino porque nada
ha puesto mas en evidencia la impotencia de la policía
europea, no obstante el admirable sistema adoptado tanto
por la Francia como por la Inglaterra, cuyas instituciones
sirven de modelo al mundo entero.
Aun está fresco en la memoria de todos los habitantes
de Francia el atentado del famoso Jud,
que
asesinó al pre-
sidente Poinsot en un compartimiento del camino de fierro
de Mulhouse á Paris, por robarle su cartera
(
1
).
Algun tiempo
despues ese gran criminal se paseó en Francia sin que la
activa policía dé la gendarmería francesa pudiese apoderarse
(1) En estos momentos la prensa inglesa refiere un nuevo crimen que ha
tenido lugar en el camino de fierro de
ceinture, y
que no es mas que la repe-
ticion del que cometió el famoso Jud. — Hé aquí los detalles que tomarnos
del número 910 del
Monileur universel :
« Un crime, qui rappelle dans quelques-uns de ses détails l'horrible assas-
sinat de M. Poinsot par Jud, a été commis samedi soir sur le chemin de fer
de ceinture du Nord de Londres. M. Briggs, employé supérieur de la grande
maison de banque Robarts, Curtis et ej
e
; ágé de soixante ans, et demeurant
á Hackney, a été assassiné dans un wagon de i
re
classe du chemin de North-
London, dépouillé de ce qu'il portait sur lui , et jeté sur la voie, sans que
l'on ait pu découvrir son assassin.
» Le convoi du chemin de fer de Fenchirch-street, parti de la station á dix
heures moins un quart da soir, á Hackney, oú il prenait des voyageurs, était
arrété, quand une personne ayant ouvert un des wagons pour y prendre
place, s'aperlut que le compartiment oú il allait entrer était saturé de sang,
sur les coussins, sur les bras des fauteuils, aux poignées et partout entin.
Les ernployés da chemin de fer furent mis au courant de cet accident, et
un chapean qui se trouvait dans le wagon fut remis á la police. Quelques
dames placees dans le compartiment voisin signalérent en méme temps des
taches de sang qui avaient rejailli á travers la portiére, á la sortie de la
station de Bow, et qui se trouvent expliquées par les médecins par le fait
que le corps de la victime, jeté sur la veje par la portiére ouVerte, avait
probablement une artére coupée, dont le sang avait
et
avait
été porté,
INTRODUCCION.
LXXXIX
de él, no obstante haber sabido por datos ciertos que habia
pasado varias noches en diferentes localidades. Entretanto,
si ese y otros grandes crímenes han quedado impunes en'
Europa por la impotencia de la policía, ¿ con qué derecho
invoca el señor Thiers la necesidad de imponernos la
regla
inglesa
es :
las
convenciones extranjeras,
cuando la policía
europea no obtiene resultados mas favorables que la policía
sud-americana`? Y sin embargo este es el mas grave de los
cargos que ha aglomerado el señor Thiers contra la calum-
niada América meridional !
Es no obstante un hecho
que esa clase de agravios
se han
par la rapidité de la marche
-
du convoi, jusque sur les robes des clames.
» Le mobile de l'assassinat a été le vol, car une montre d'or et un lorgnon
également en or, que portait M. Briggs, ont disparu ; la montre et la chaine
ont été enlevées avec, violente ,
prés de la boutonniére d
t
e
étant brisé et restant suspendu au gilet. Le seul fait qui puisse le plus favo-
riser les recherches de la police, e'est que le chapeau trouvé dans le wagon
appartenait á l'assassin, qui aura pris par erreur celui de M. Bríggs pour le
sien. Le chapelier est conna et a chi donner aujourd'hui tous les renseigne-
ments possihles. Il est á remarquer que la victime avait dans son porte-
monnaie environ 4 liv. et demie (H2 fr. 50
c. )
auxquelles il n'a pas été
touché. L'assassin n'aurait-il pas eu le temps, ou aurait-il craint d'étre dé-
couvert en approchant de la station ? C'est ce que l'on ignore.
En
tout cas,
les agents de la police de la Cité et ceux de la police métropolitaine sont
vivement sur l'alerte, et ii est possible que l'on découvre quelques traces de
l'assassin avant l'enquéte du coroner, fixée á mercredi, pour les prerniéres
eonstatations officielles, qui ne seront qu'une simple formalité.
» Dernie
•
s détails. —
Tout annonce qu'une lutte terrible a dú avoír líen
entre la victime et Fassassin. M. Briggs était tres vigoureusement constítué,
et de plus il avait un gourdin formidable dont il est possible que l'assassín
se soit emparé dés le début de la lutte pour le frapper sur la téte. On se
demande comment le meurtrier a pu quitter le traía sans étre remarqué :
devait avoir du sang sur lui, et ses habas devaient étre en désordre et dé-
chírés.
»
On
a remarqué que les deux
individus
qui ont les premiers constaté
i'état
du
compartiment á Hackney étaient commís dans la méme
maison
de
banque que
M.
Briggs. »
(Express. )
Nótese que esta clase de crímenes horribles
son denunciados diariamente
por la prensa de Paris y Lóndres. — i Cuántos otros
podríamos agregar
si
refiriésemos lo que á ese respecto pasa en Italia,
España, Alemania, etc-.
t
Pregunta
que hace el autor
al señor
1
hiers.
¿indemnizó
la Francia
á los exi•anjeros
que sufrieron
durante
la Revolucion?
Reclamaron
sus
gObier1100
INTRODUCCION.
convertido en reclamaciones pecuniarias, ó, lo que
,
es lo
mismo, en
convenciones extranjeras,
como lo ha afirmado
muy sencillamen
t
e el ilustre orador.
El señor Thiers nos permitirá que le preguntemos : si
en vez del respetable magistrado Mr. Poinsot, el puñal
del asesino Jud hubiese atravesado un corazon británico,
¿ babria consentido el eminente diputado de la oposicion
que el gobierno de su país firmase una
convencion extran-
jera
con lord Cowley ?
Pero poniendo de lado los crímenes y las violencias que
pueden cometerse en los caminos
públicos, que son actos
exclusivamente del dominio de los tribunales ordinarios de
la
nacion donde se ejecutan, -- suplicamos al ilustre autor
de la Historia de la Revolucion francesa
que se digne con-
testarnos á la siguiente proposicion :
Los gobiernos de los numerosos extranjeros que han
sido guillotinados, encarcelados ó robados por los excesos
de la multitud desenfrenada que dominó la Francia revolu-
cionaria durante
los
diez años en que se sucedieron á la
Asamblea constituyente la Asamblea legislativa , y á esta
la Convencion nacional
y el Directorio hasta el Consulado
y el Imperio ; esos gobiernos, preguntamos, se han atre-
vido á reivindicar sus derechos y á exigir
convenciones ex-
tranjeras? ¿
Las reclamaron mas tarde al Consulado ?
y
por
último ¿
las acordó el emperador Napoleon I?
No, Señor Thiers, hemos registrado inútilmente vuestro
gran libro, y no solo no hemos encontrado una sola página,
ni una sola línea
que consigne tal hecho, sino que
ninguno
de esos gobiernos ni entónces ni despues tuvo tan insólita
pretension.
En efecto, no se puede hacer responsables á los pueblos
de las consecuencias que produce una guerra civil, porque
Independientemente que no se pueden acordar á los extran-
XG
INTRODUCCION.
jeros ventajas y privilegios de que no gozan los naturales,
sabido es que los gobiernos de hecho que se forman de las
partes disidentes en que se divide el país, son considerados
en el caso de dos naciones que no conocen superior en la
tierra y que no pudiendo entenderse recurren á las ar-
mas (1).
Con todo, como el señor Thiers encontrará mas oportuno
aplicar sus doctrinas al
derecho moderno ,
dejarémos la
revolucion de 1789, para traerlo al terreno de la actualidad.
Él nos conviene tambien á nosotros. Veamos si es mas sólida
la base de su argumentacion en el uno que en el otro. Pre-
guntamos : ¿ La Francia, la Inglaterra y las demas potencias
de primer órden — han reclamado
convenciones extranjeras
á la Rusia por los recientes perjuicios que han sufrido sus
nacionales á consecuencia de la santa y heróica lucha que
ha sostenido la oprimida nacionalidad polaca ? ¿ Por qué
no las han exigido ?
¿ Cuál es la actitud que han asumido las grandes potencias
marítimas, es decir, la Inglaterra y la Francia, en presencia
del espectáculo que ofrece al mundo la lucha gigantesca
de la América del Norte ? Allí hay verdaderos abusos
contra el pabellon de esas grandes potencias, hay violen-
(1) La guerra civil destruye los vínculos de la sociedad y dal gobierno,
á lo ménos suspende su fuerza y sus efectos: produce en la nacion dos par-
tidos independientes, que se miran corno enemigos, y no reconocen ningun
juez comun. Por consiguiente, es necesario absolutamente considerar á estos
dos partidos corno formando en lo sucesivo,
ó
á lo ménos por algun tiempo,
dos cuerpos separados ó dos pueblos diferente; pues aunque el uno de ellos
sea culpable por haber roto la unidad del Estado, resistiendo á la autoridad
legítima, no por eso dejan de estar divididos de hecho. Ademas, ¿quién los
juzgará y decidirá de qué parte está el agravio ó la justicia? No tienen superior
comun sobre la tierra, y por consiguiente se hallan en el caso de dos naciones
que entran en contestacion, y que no pudiendo convenirse acuden á las ar-
mas. (
VATTEL,
Derecho de gentes d principios de la ley natural,
tomo IV,
pág. 154-155, )
No
se
!
Ale le
hacer responsalles
los pueldus
por las
consecuencias
las
gol».) ras eiNiles.
Se han rurbtnal.)
convenciones
extranjeras
á la !tibia
non motive
de
la revolucion
polaca ?
Se han re, lana ido
á los
nos
rae Washiugton
de
?
La
regla inglesa
aplicada al Brasil.
INTRODUCCION.
XCII
cias de todo género, se confiscan los bienes de todo el que
toma parte en la lucha, sea extranjero ó
.
nacional, se obliga
á servir á los extranjeros, y se imponen derechos y contri-
buciones indirectas de guerra ; en fin, los extranjeros son
frecuentemente asimilados
-
, en la práctica, á los hijos del
país en todos los cargos y obligaciones, y entretanto
¿se han permitido exigir de los gobiernos de Washington
y de Richrnond
convenciones extranjeras?
¿Y por qué no
lo han hecho`? La contestacion que nos daría el ilustre
historiador, la conocemos ya y la ,conocen nuestros lecto-
res, es decir, que los Anglo--
layanas son poderosos, mién-
tras que los Ilispanb-Americanos están debilitados y dividi-
dos. La doctrina puede ser cómoda y expeditiva, pero no
por eso es ménos peligrosa , como lo verémos muy luego.
Para con la América del Sur, lo sabemos por expe-
riencia, el derecho de gentes, tal cual se interpreta en la
época en que vivimos , es
letra muerta ,
é inútil todo
otro argumento que no pueda apoyarse en la fuerza ,
que es el verdadero
derecho moderno;
sus consecuencias no
se limitan ya solamente á la América meridional. La lucha
heróica que sostiene actualmente el pequeño reino de Dina-
marca contra el poder colosal de toda la Alemania y el Aus-
tria, poda violacion flagrante del derecho
convencional
funda-
do en los tratados de 1852 y garantidos por la Inglaterra, es
un nuevo hecho que corrobora nuestro aserto, y no es difícil
que ese atentado reciba la sancion de las mismas naciones
que garantieron su integridad, porque se trata de luchar con
un poder que representa cincuenta millones de poblacion.
El imperio del Brasil, con toda su prosperidad, su go-
bierno regular, su administracion irreprochable y su paz
inalterable, no ha podido sustraerse á esos actos de violen-
cia que se cometen en plena paz, actos que el ilustre ora-
dor, reconociendo todo cuanto tienen de odiosos , ha
INTRODUCCION.
XCIII
cuidado de denominar bajo el título de
regla inglesa.
El
que ha ejercido la marina de Su Majestad Británica en la
bahía de Rio Janéiro el año 1863, autorizado por su mi-
nistro el señor Christie , residente en aquella corte , sin
la menor provocacion, es otro hecho que aun cuando la
Europa entera y el pueblo ingles mismo lo hayan recibido
con la mas
'
profunda indignacion (
1
),
no por eso ha sido de-
saprobada oficialmente la conducta de sus autores.
Ántes de sostener con su elocuente palabra una doc-
trina tan poco conforme con el carácter y la hidalguía del
pueblo francos, el ilustre historiador habria hecho bien de
consultar los anales de la diplomacia europea, y tal vez hu-
biera encontrado 'mas de un testimonio de actos análogos á
que ha sido sometido su país cuando la Gran Bretaña era
reina absoluta de los mares. En todo caso nos permitirá re-
frescar su memoria reproduciendo los enérgicos conceptos
con que el señor Rouillé, ministro de negocios extranjeros
de Francia , protestaba , en nota dirigida al Foreign-Office
el año '1755, contra la frecuente aplicacion de la
regla in-
glesa
á la marina francesa. El digno ministro de Luis XV
decia entónces :
(1) Entre las diversas interpelaciones hechas en el parlamento británico,
á que dió mérito ese atentado contra el derecho de gentes, el Sr. Seymour
Fitzgerald, en la sesion
del 17
de julio de la cámara de los
Comunes,
llamó
la atencion de sus colegas sobre el estado de las relaciones de la Inglaterra
con el Brasil, y observó que habiendo propuesto el representante de la In-
glaterra en el congreso de París, y aceptádose en principio que toda dife-
rencia que se suscitase entre dos naciones sería sometida al arbitraje de una
tercera, era muy extraño que la potencia misma que había hecho esa
proposicion hubiese sido la primera á quebrantarla recurriendo á los medios
coercitivos en lugar de invocar un arbitraje. El orador censuró severamente
al gobierno de Su Majestad por no haber desaprobado la conducta del
señor Christíe, y terminó preguntándole si estaba dispuesto á dar
una
satis-
faccion al Brasil, como la había dado al Paraguay, restableciendo las buenas
relaciones entre ambos países. (Véase la sesion del 17 de julio de
1863,
en la cámara de los Comunes.)
Artos análogos
á que ha sido
sometida la Francia.
INTRODUCCION.
XCIV
« El ataque del mes de julio último y la toma de
los dos
bajeles del rev en alta mar, sin declaracion alguna de
guerra, fueron un insulto público al pabellon de Su Ma-
jestad, sobre el cual hubiera dejado
correr el
justo resen-
timiento que le inspiraba un proceder tan irregular como
violento, si hubiera podido persuadirse que el almirante
Boscawen ha obrado en virtud de órdenes de su corte.
» Igual motivo ha influido para que Su Majestad suspen-
diese su juicio sobre
las piraterías que los buques de guerra
están, haciendo, muchos meses há, contra la navegacion
y
el
comercio de los súbditos de Su Majestad, en menosprecio
del derecho de gentes, de la fe de los tratados, de los usos es-
tablecidos
entre
las naciones civilizadas y de los miramientos
que se deben recíprocamente.
» Tenia el rey, sin embargo
de esto , algunos
motivos
para esperar que Su Majestad Británica, luego que hubiese
vuelto á Lóndres, desaprobaria la conducta de su almiran-
tazgo y
sus oficiales de mar, y darla á Su Majestad una sa-
tisfaccion proporcionada á la injuria y á los daños que
ha recibido.
» Pero, viendo Su Majestad que el rey de Inglaterra, lé-
jos
de castigar los salteamientos de la marina inglesa, por
el contrario los alienta y estimula pidiendo á sus súbditos
nuevos socorros
contra
la Francia, faltaria á lo que debe á
su propia gloria; á la dignidad de su corona y á la defensa
de
sus pueblos, si dilatase por mas tiempo exigir del
rey de
la Gran Bretaña
una solemne reparacion del ultraje hecho
al pabellon francos, y de los perjuicios causados á sus
súbditos
(
I
).
»
'En honor de la Francia, e
j
tmplenos decir que jamas han
sido practicados por sus ejércitos ni por su marina actos
la
1
Aprohicion
del hecho
por el gobierno
de S
B.
Conducta contraria
que
ha
observado
sienipi e la Francia.
(1) Véase
Le Guide
d
iplornatique,
por el bacon Ch.
DE MARTENS,
t. II.
INTRODUCCION.
últ
semejantes, y que es la primera vez que esa doctrina se
santifica en su tribuna legislativa. Por el contrario, podría-
mos citar numerosos casos en que tanto la diplomacia como
las armas francesas se han puesto al servicio de los pueblos
.débiles, cuando se ha pretendido aplicarles la
regla inglesa
sin causa justa.
Es evidente que el señor Thiers , al tratar como lo ha
hecho á la América meridional , ha tenido una de esas
malas inspiraciones que dejan un recuerdo ingrato en la
vida pública de los grandes hombres, — y nosotros lo de-
ploramos tanto mas cuanto que hace muy poco recibíamos
testimonios bien diferentes del ilustre sabio (1).
La regla inglesa
ha sido Cambien adoptada por la América
del Norte, y lo que nos parece mas significativo es que la pri-
mera aplicacion que de ella han hecho los Yankees ha sido
contra la altiva Albion.—Ahí está el ataque en la bahía de San
Juan de Nicaragua y
cid-
vapor británico
Trent
por la cor-
beta de los Estados Unidos
San Jacinto,
cuyo último acto
fué aprobado por el gabinete de Washington, elevando al
capitan Wilkes, autor del atentado, al rango de comodoro (2),
(1)
Habiendo ofrecido al señor Thiers un ejemplar del primer tomo de
nuestra obra sobre la América latina, nos hizo el honor de contestarnos con
la siguiente carta :
Paris,
le
25 mai 1862
MoNsiEua ,
J'ai á vous accuser réception de l'envoi que vous avez bien voulu me
faire
du commencement de votre travail sur l'Amérique Aussitót que ales
occupations me Iaisseront un peu de loisir, je lirai avec un Brand íntérét votre
ouvrage sur un pays
qui rri'a loujours inspiré la plus vive sympalhie.
En
attendant, veuillez agréer, Monsieur, mes remerciements avec l'assurance de
mes sentiments tres distingués.
A.
TH1ERS.
•
A
Monsieur
C. Calvo,
i Paris.
(2)
Hé aquí lo que decia sobre ese acto uno de los órganos de la opi-
nion pública de la Europa que tienen mas autoridad y mayor circulacion :
« L'opinion publique s'est vivement émue dans toule l'Europe de Farres-
tation des deux ministres de la Confédération américaíne du Sud prés les
La pena
del
talion.
Evageracion
candorosa y origiwd
del sefior Thiers.
XCVI
INTRODUCCI011.
X
y podríamos citar muchos otros, sin contar las frecuentes
vejaciones á que están sujetos los
súbditos de Su Majestad
Británica de una y de otra
parte
de las nuevas naciones en
que está dividida la grande república de los antiguos Esta-
dos Unidos.
En lin, donde las exageraciones del honorable .diputado
adquieren
todas las proporciones de la originalidad
y del
candor con que
ha aceptado acusaciones tan inverosímiles,
es cuando afirma que «
las reclamaciones de indemniza-
cours de France et d'Angleterre, MM. Slidell et Mason, saisis á bord du
steamer anglais le
Trent,
par le navire de la marine des Etats-Unis le San
Jacinto.
» La
presse anglaise a exprime la plus vive indignation, et celle des
¿nitres nations, la France en tete, s'est associée, sinon aux coléres qui se
sont flirt jour en Angleterre, du moins aux regrets tres legitimes que cet
incídent est de nature
á
provoquer.
L'acte commis par le commandant Wilkes n'est malheureusement pas
saos précédent, et malheureusement encore poUr l'Angleterre on a le droit
de se demander si elle n'est pas moins fondee que toute autre puissance
á
s'en plaindre? N'a-t-elle pas donné, en bien des circonstances, l'exemple
des plus graves abus de la force, et la supériorité incontestée de sa marine
n'a-t-elle pas, plus d'une fois, couvert les plus flagrantes violations du droit
des gens ?
» La publication récente du volume des documents officiels échangés entre
la légation de la république du Paraguay et le gouvernement de Sa Majesté
Britannique, relativement á la question Canstatt, en contient encore une
preuve bien frappante
» Deux navires de guerreanglais, le
Burzard
et le
Grappler,
ont tiré sur un
navire du Paraguay dans un port ami, sans déelaration préalable de guerre,
et contre un diplomate qui venait de remplir avec succés une mission si
utile á l'Angleterre.
» Qu'on juge de la gravité de l'acte, de la gravité des circonstances qui
l
'
ac
compagnérent, et qu'on compare l'attaque dirigée contre le
Tacuari
á la
regrettable
capture opérée par le
San Jacinto
sur le
Trent.
»
Il
est vrai que ce n'est pas á l'Angleterre tout entiére qu'il faut faire
remorder la
r
esponsabilité de cet acle odieux ; ce n'est pas á la nation bri-
tannique, c'est au gouvernement anglais. En effet, la presse anglaise a blámé
la conduite du cabinet de Saint-James dans cette affaire, et lorsque la ques-
tion a été sournise au docteur
P
hillimore, celui-ci, á trois reprises différentes,
s'est prononcé du faveur
du
Paraguay. —
Il est hors de doute, a-t-il
INTRODUCCION.
XCVIl
» cion son siempre, en aquellos paises, proporcionadas á la
» extension del comercio que cada nacion europea hace. »
Si pudiese tornarse á lo serio esta jocosa asercion ,
diríamos que ella solo probaria hasta dónde se han hecho
elásticas en aquellos pueblos las
convenciones extranjeras
y sobre todo
la regla inglesa !
Contestados los efímeros cargos del señor Thiers, résta-
nos interrogarle sobre los puntos siguientes :
¿ Por qué se preocupan tanto los gobiernos de las grandes
potencias marítimas en negociar tratados que estipulen la
base de sus relaciones internacionales con los pueblos de
la América latina, si no han de tener otra gula que la apli-
cacion de la
regla inglesa
cuando así conviene á sus intere-
ses ?
¿Cómo entiende el señor Thiers la soberanía
é
igualdad
de las naciones, si esta debe estar sujeta á los caprichos de
los gobiernos fuertes mas ó ménos escrupulosos (
1
)
?
»
affirmé, que les réclamations de l'Angleterre contre le Paraguay relativement
»
á l'affaire Canstatt, ont dú étre faites sans connaitre l'état de la question,
»
et que leurs demandes n'avaient aucune garantie et aucune autorité du
»
droit public et international. »
»
Plus tard le gouvernement britannique
a
parfaitement connu l'état de
la question.
»
11
est á désirer que la capture faite á bord du
Trent,
bien qu'on ne
puisse l'assimiler en rien á l'attaque dirigée contre le
Tacuari,
rappelle le
gouvernement anglais á un plus juste sentiment du droit des antros nations,
luí
qui montre, dans la circonstance actuelle, un sentiment si prononcé des
droits de la grande nation britannique. »
(indépendance beige
du
6
décembre 4861.)
(1)
Hé aquí del modo que nosotros la comprendemos : Par l'égalité des
nations, on entend que les droits de chacune doivent etre respectés autant
que ceux de toute autre, sans distinction de celles qui sont puissantes ou
de celles qui n'occupent qu'un rang secondaire sur la carte des peuples
(Voir
MARTENS ,
Précis du droit des gens moderno de l'Europe ,
édition
Guillaumin, t.
I", §
125, pag.
322 ;
KLUBER ,
Droil des gens moderne de
l'Europe,
édition § 88, pag. 116 et 117.) «
11
n'y a pas de pe-
tit peuple, dit Victor Hugo. La grandeur d'un peuple ne se mesure
pus plus
2
°
P. —
1.
Preguntas
que se hacen
al señor Thiers.
INTRODUCCION.
in-uf
¿ Para que sirve la autoridad de Grotius, Vattel, Puffen-
de "
i"'. V2tiel
'
dorff, Klüber, Martens , Wheaton , Heffter, Phillimore
y
1.:, :m'o-
piad
se con s lita
ete , ete ,
tantos otros ilustres profesores de derecho internacional,
b
ulo cuando
derecho
si sus doctrinas solo han de consultarse cuando el derecho
el
o
e,d1; cl
,
elif
le
está de parte del mas fuerte?
ti., h., suerte,.
Por último, ¿para qué solicitaron de los gobiernos ame-
ricanos la adhesion á los principios humanitarios que se
estipularon en el congreso de Paris, si estos habian de ser
violados muy poco despues de haberlos proclamado ?
Pero estas interrogaciones nos llevarian muy léjos si
nos dejásemos arrastrar por los sentimientos de justa in-
dignacion que nos ha causado la doctrina preconizada por
el señor Thiers.
La America del sur
Que no olvide , sin embargo , que para las
conven-
tiene les medios
de destruir
ciones extranjeras
tiene la América latina los formida-
p
ra
Sielrlp
bles ejércitos de las cifras que representa su comercio ,
la
regla inglesa
y las convenciones
que ese comercio es el que alimenta en gran parte los de la
extranjeras.
Inglaterra y de la Francia
y que contra la
regla inglesa
sobran los medios de resistencia, de los cuales tiene la In-
glaterra ejemplos inolvidables en las desgraciAdas invasiones
hechas á Buenos Aires en los años 1806 y 1807, y en la lu-
cha que ese mismo pueblo ha sostenido despues contra las
au nombre que la grandeur d'un homme ne se mesure á la taille. L'unique
mesure, c'est la quantité d'intelligence et la quantité de vertu. Qui donne
un grand exemple est grand. Les petites nations seront les grandes nations
le jour oú , á cóté des peuples forts en nombre et vastes en territoire, qui
s'obstinent dans le fanatisme et les préjugés, dans la haine, dans la
guerre, dans l'esclavage et dans la mort, elles pratiqueront doucement et
fierernent la fraternité, abhorreront le glaive, anéantiront l'échafaud , glori-
fieront le progrés... Les mots sont vains si les idées ne sont pas dessous.
ne suffit pas d'étre la république, il faut étre encore la liberté; il ne suffit pas
d'étre la démocratie, il faut encore étre l'humanité. »
(Lettre
á
AL
le pas-
teur
&fi,
de Genéve.
Ila
uteville-House , 17 novernbre 1862. Journal la
Presse,
24 novembre.) Véase
VATTEL,
última edicion aumentada por M. Pra-
dier Fodéré, t. II, cap. In,
37, pág. 2.
1NTRODUCCION.
dos mas poderosas naciones del mundo desde '1838 á '1850
cuyos resultados son bien conocidos al ilustre historiador.
En fin, confesamos que hemos sentido un verdadero
desencanto al oir en '1864 al prestigioso y elocuente orador
del año 1850, y no dudamos que igual imprésion se habrá
recibido en toda la América, donde sus talentos y su nom-
bre habian adquirido una grande y merecida celebridad.
En tal disposicion de ánimo, nos permitirá el señor Thiers
que le observemos con el mismo desembarazo con que él ha
tratado á la América en su discurso del año '1864, que no
ha sido, en este caso, ni lógico ni hábil político.
No ha sido lógico,
porque el año 1850, en otro discurso
tambien de
oposicion ,
sosteniendo la intervencion de la
Francia en Buenos Aires, hizo resaltar la superioridad y
el inmenso porvenir que
.
ofrecia la América española sobre
la inglesa para el comercio de la Francia ; entónces pon-
derando los adelantos de la América meridional decia
« Sabeis lo que ocurre en la América del Sur?Allí teneis
que tratar con naciones cuyo progreso es tan rápido, que ex-
cede de un modo singular al de la América del Norte. En la
América del Norte, la poblacion se duplica en veinte años
mas ó ménos, y casi con todo guarismo de incremento su-
cede lo mismo ; al paso que
en la América del Sur la pobla-
cion se triplica en doce años,
y
en comprobacion de ello po-
dría presentaros algunos estados.
» El comercio del Plata ha subido, en doce años, de 4 á 5
millones á 40 millones
en. fié aquí la progresion del co-
mercio y
de todo en ese país
(
2
).
»
(1)
Llamamos la atencion del ilustre sabio sobre el cuadro comparativo del
comercio de la Francia con la América latina desde 1830 á 1860, n
o
17. El
le demostrará que ese progreso ha sido muy superior despees de 1850.
2) Véase el discurso que pronunció en la Asamblea legislativa en
1850.
El señor Thiers sostenia entónces la necesidad de mantener la intervencion
El
señor Thiers
no ha sido
ni lógico
al
hábil pulítiro,
Sus opiniones
en 1850
comparadse
con las
de 1884.
INTRODUCCION.
c
Confiamos al ilustrado lector la tarea de conciliar la im-
portancia que el señor Thiers acordaba á la América espa-
ñola el año 1850, con la situacion desgraciada en que la
representa en 1864, y esto despees que haya podido apre-
ciar la exactitud de las cifras de que están erizados los ca-
pítulos precedentes, y no dudamos que dirá con nosotros,
que el señor Thiers de 1864 no es el mismo de 1850.
No ha sido hábil político,
porque hiriendo á todo un con-
tinente en lo que tiene de mas caro, á un continente cuyas
vigorosas poblaciones en ménos de treinta anos han
llegado á alimentar con la Francia el mas grande comercio
que hace con níngun otro país del mundo, y cuyas simpa-
tías se traducen por hechos inequívocos que tienden á unir-
los por lazos estrechos y durables de amistad y comercio (1),
armada en el Plata, mientras que su gobierno negociaba el tratado Le Pré-
dour, que la hizo cesar.
(1) Uno de nuestros ilustrados bibliógrafos , que aprecia en términos
benevolentes la importancia de nuestra obra, pero que participa tambien de
las preocupaciones hoy á la moda contra la América española, no ha podido
prescindir de expresarnos todo el mal humor que le ha causado esa simpatía
manifestada muy á lo vivo en la
Memoria
que le sirve de introduccion. fié
aquí cómo nos trata y aconseja el sabio Aleman
Disculparnos de buena gana á los Hispano-Americanos que tengan un
poco de presuncion ; debemos deseársela, porque solo el sentimiento de su
propio valer y las ilusiones propias de la juventud pueden impedirles de
desesperar de su porvenir, y darles el valor necesario para comenzar de
nuevo su obra y conducir su patria hacia un porvenir glorioso ; pero debemos,
sobre todo, desear á los Sud-Americanos que reflexionen seriamente, y que
en vez de seguir locamente las teorías francesas, vuelvan sobre la base que
les indica su nacionalidad, es decir, que traten de llegar, no á un desarrollo
a latino, $ es decir, neo-frances, sino á un desarrollo neo-español en el
mismo sentido del que se encuentra indicado en el desarrollo neo-ingles,
obra de los
An
glo-Americanos. Pero para llegar á este fin, no deberían, entre
otras cosas, escoger á Paris para la instruccion superior de sus jóvenes como
lo hacen ahora ; deberian por el contrario enviarlos á Madrid ó á las uni-
versidades españolas, é inspirarse de la literatura española en vez de alimen-
tar sus ideas con los escritos de Voltaire, de Rousseau, de Eugenio Sue y
otros Franceses semejantes. (Véase
el
artículo bibliográfico de M. Wappaens
en el
Journal des Savants de Gcettingue.
1863,
no 7, p. 250.)
INTRODUCCION.
CI
hiriéndolos, decimos, daña gratuitamente á su país, porque
desvia la natural inclinacion que sienten todos aquellos
pueblos por la nacion francesa.
Felizmente, no faltan en Francia hombres de Estado
prácticos que hayan comprendido y adoptado una marcha
bien distinta de la que irreflexivamente ha aconsejado el
ilustre historiador.
X.
Al emprender la difícil tarea de reunir los preciosos ele-
Desarrollo
considtralte
mentos que han de servir de base para escribir la historia
que
11.(111Ir.-o
g eneral de la emancipacion política de las antiguas colo-
esta
obra
nias de la América latina, no fué nuestra intencion dar el
desarrollo inmenso que ha adquirido este trabajo.
En efecto, de una simple coleccion de documentos que
ofrecimos entónces á nuestros lectores de Europa y Amé-
rica, nos es grato poderles presentar hoy, sino una histo-
ria completa de nuestra revolucion, á lo menos un bos-
quejo rico de hechos históricos, acompañado de los docu-
mentos que le sirven de complemento y cuyo conjunto
hace sumamente fácil y al alcance de todos el conocimiento
de ese largo período, el mas interesante de la existencia
de los pueblos sud-americanos.
Guiados siempre por nuestro propósito de facilitar la
Scecionem
en
quesr6adividido
investigacion de los que se consagran al estudio de los
la investigacion.
grandes acontecimientos que prepararon y desarrollaron la
revolucion de la independencia de ese extenso continente,
hemos creído conveniente dividirlo en tres grandes seccio-
nes del modo siguiente :
La primera comprende las luchas heróicas que sostuvo
el antiguo vireinato de Buenos Aires, despues Provincias.
Primera.
Segunda,
Tercera.
Obras
que ha consultado
el autor.
INTIIODUCCION.
CIL
Unidas del Rio
de
la Plata, contra la autoridad de la metró-
poli, miéntras esta dominó en el Alto y Bajo Perú, Chile
y
parte del Ecuador, y contra los ejércitos de Portugal y del
Brasil, que ocuparon sucesivamente la provincia de Mon-
tevideo — desde 1810 hasta 1828 — es decir, desde que
se inauguró la era revolucionaria en el pueblo de Buenos
Aires hasta que sus armas victoriosas sellaron la indepen-
dencia de esa extensa parte del continente de Colon : com-
prendemos tambien en ese período la separacion del im-
perio del Brasil de la corona de Portugal.
La segunda abraza la lucha patriótica del vireinato de Santa
Fe y de las capitanías de Carácas y Quito, despues reuni-
dos bajo el nombre de República de Colombia, contra las
autoridades españolas, desde los primeros trabajos revolu-
cionarios hasta la batalla de Ayacucho y la completa expul-
sion de los ejércitos metropolitanos del suelo sud-americano,
así como la guerra de la independencia de la república de
Haití.
La tercera, en fin, comprende en el mismo período la
lucha entre el antiguo vireinato de Méjico y la que despues
se llamó América central contra el dominio de España,
desde la revolucion hasta su independencia definitiva.
Para describir á grandes rasgos, como lo hemos hecho,
la historia de los mas notables acontecimientos que asegu-
raron la emancipacion política de esos pueblos, hemos
consultado casi todas las obras antiguas y modernas que se
han escrito sobre ese continente, y no creemos haber olvi-
dado un solo hecho histórico ni un solo documento de
aquellos que señalan una época ó han ejercido una influen-
cia trascendental en las luchas de su independencia. Cúm-
plenos tambien declarar, que hemos utilizado de esas obras
todo lo que hemos considerado que puede contribuir al gran
propósito
de
este trabajo, y aunque en el curso de
nuestra
INTRODUCCION.
cill
narracion las citamos, es un tributo que debernos á la ini-
ciativa y á los nobles esfuerzos de los escritores que nos
han precedido, consignando en seguida por órden cro-
nológico el
.
título de las obras y el nombre de los autores
que con mas frecuencia hemos consultado y que han mere-
cido nuestra preferencia , corno fuentes las mas puras y las
mas justamente apreciadas, á las cuales deben recurrir los
que se interesan en el estudio detenido de la historia
general de los pueblos latino-americanos.
Hé aquí esas obras :
1811.
Essai historique sur le royaume de la Nouvelle
Espagne,
par Al. de Humboldt ; 5 tomos. — Paris.
1812.
Vida
y
Memorias del Dr. D. Mariano Moreno;
1
tomo. — Lónd res.
1813.
Voyage aux Antilles et l'Amérique méridionale,
par J.-B. Leblond ; 2 tomos. — Paris.
1814.
Voyage aux régions équinoxiales du Nouveau
Monde, fait en
1799, '1801, 1802, 1803 et 1804, par
,
Al. de
Humboldt et A. Bonpland ; '1 torno. — Paris.
1815.
El Pensador del Perú;
1 tomo. — Lima.
1816.
Ensayo de la Historia civil del Paraguay, Bue-
nos Aires y Tucuman ,
por el Dr. D. Gregorio Fúnes ;
3 tornos. — Buenos Aires.
18'16.
Vues des Cordilliéres et Monuments des peuples
indigénes de l'Amérique,
par Al. de Humboldt ; 2 tomos.
— Paris.
1817.
Des trois derniers
mois
de l'Amérique méridionale
et du Brésil,
par M. de Pradt ; 1 tomo. --- Paris.
1818.
Impreso sobre los seis últimos meses
de la América
y del Brasil,
por M. de Pradt. — Buenos Aires.
1819.
Révolutions de l'Amérique espagnole ,
par un de
ses citoyens ; traduit de l'anglais ; 1 tomo,
Paris,
CIV
INTRODUCC1ON.
1820.
Histoire philosophiq
ue
et politique des établisse-
ments et du com,merce des Européens dans les deux Indes,
par G.-F. Raynal ; 10 tomos. —Paris.
1820.
Histoire de la révolution d'Espagne et de celle de
l'Amérique du Sud,
par Th.
; 1 tomo. — Paris.
1821.
Etat des colonies et du commerce des Européens
dans les deux Indes depuis
1773
jusqu'et
1821, par M. Peu-
chet ; 2 tomos.— Paris.
1821.
Gaceta de Buenos Aires,
1810-21 ; 4 tomos. —
Buenos Aires.
1821.
Registro oficial de Buenos Aires
40 tomos. —
Buenos Aires.
1824.
Le Mexique en
1823, ou Relation d'un voyage dans
la Nouvelle Espagne , par M. Beulloch, précédée d'une in-
troduction et enrichie de piéces justificatives et de notes,
par sir John Byerleg; 2 tomos. — Paris.
1824.
Mémoires autographes de
D.
Agustin Iturbide ,
ex-empereur du Mexique ,
traduits de l'anglais de M. Jean
Quin par J.-F. Parisot ; 1 tomo. — Paris.
1825.
Extracto de las noticias históricas, políticas y es-
tadísticas de las Provincias Unidas del Rio de la Plata;
1 torno. — Lóndres.
1826.
Diario de las sesiones del congreso nacional del
Rio de la Plata ,
1824 á 1826 ; 5 tomos. — Buenos
Aires.
1826.
L'art de vérifier les dates, depuis l'année
1770
jusqu'a nos jours.
Chronologie historique de l'Amérique;
10 tomos. — Paris.
1826.
Noticias secretas sobre el estado militar, naval, etc.,
del Perú, Chile, Quito, Nueva Granada
y
del Plata,
escritas
fielmente segun las
i
nstrucciones del marques de la Ense-
nada , y presentadas al rey D. Fernando VII , por D. Jorge
Juan y D. Antonio de Ulloa ; 2 tomos. — Lóndres,
INTRODUCCION.
CV
1826.
Mémoires du général Morillo,
traduits de l'espa-
gnol ; 1 tomo. — Paris.
1827.
Essai historique sur la révolution du Paraguay
et le gouvernement dictatorial du docteur Francia ,
par
MM. Rengger et Longchamp ; 1 tomo.
Paris.
1828.
América, ó examen general de la situacion política
de las diferentes potencias del continente occidental, cón,
conjeturas sobre su futura suerte,
por un ciudadano de los
Estados Unidos ; 1 tomo. — Northampton.
1828.
Voyage en Araucanie, au Chili, au Pérou et dan,s.
la
Colombie,
suivi d'un précis des révolutions des colonies
espagnoles de l'Amérique du Sud , traduit de l'anglais de
J.-B. Stevenson par Setier ; 3 tomos. — Paris.
1828.
Histoire de l' Amérique ,
par W. Robertson ;
4 tomos. — Paris.
1829.
Memorias del general Miller, al servicio de la Re-
pública del Perú,
por M. John Miller, y traducidas al cas-
tellano por el general Torrijos; 2 volúmenes. — Lóndres.
1830.
Voyage dans les provinces de Rio de Janeiro el de
Minas Geraes ,
par Auguste de Saint-Hilaire ; 2 tomos.
— Paris.
1832.
Memoria histórica sobre las operaciones é inciden-
cias de la division libertadora á las órdenes del general
Juan Antonio Alvarez de Arenales, en su segunda campaña
en la sierra del Perú en
1821 ; 1 volúmen. — Buenos
Aires.
1834.
.Iistoria de Chile ,
por Guzman ; 2 tomos. —
Santiago.
1834.
Voyage au Chili, au Pérou et au Mexique, pendani
les années
1820, 1821 et 1822, par le capítaine Basil-Hall ,
2 tomos. — Paris.
1835.
Un Rasgo de Bolívar en campaña.
New-York.
1835.
Voyage á Buenos Aires el et Porto Alegre par la
CV1
.INTRODUCCION.
Mande Orientale, les
missions
de l'Uruguay et la province
de Rio Grande du Sud,
par Arséne Isabelle ; 1 volúmen. —
Le Havre.
1835.
Mémoires et correspondance inédits du général
Dumouriez ;
2 tomos. — Bruxelles.
1836.
Coleccion de arengas en el foro
y
escritos del
Dr. D. Mariano Moreno ; 1
volt:nen.
Lóndres.
1836.
Mémoires du Prince de la Paix, don Manuel Go-
doy,
traduits en franois par J.-G.-D. Esmenard ; 8 tomos.
— Paris.
1836. Coleccion de obras
y
documentos relativos á la histo-
ria antigua
y
moderna de las Provincias del Rio de la Plata,
ilustrada con notas y disertaciones por Pedro de Ángelis ;
6 tomos. — Buenos Aires.
1837.
Le .ilresil,
par Ferdinand Denis ;
La Colombie et les
G anes,
par César Famin ; 1 tomo. — Paris.
1839.
Historia do Brazil desde seu descobrimento,
por
Pedro Alvares Cabral,
até á abdicaláo do .imperador
D. Pe-
dro
1, por Francisco Solano Constancio ; 2 tomos. —
Paris.
1840.
Le Chili , le Paraguay , l'Uruguay et Buénos
Ayres,
par César Famin ; 1 tomo. — Paris.
1840.
Documentos para la vida pública del libertador
.11olivar; 22 tornos. — Carácas.
• 1840.
Correspondencia do duque de Palmella ;
3 tornos.
— Lisboa.
1841.
Recopilacion
de las leyes y decretos promulgados
en Buenos Aires desde el
25
de mayo de
1810 ,
hasta el
fin
de diciembre de
1840 ; 3 tomos. — Buenos Aires.
1844 .
Resúmen de la historia de Venezuela desde el
ano
1797
hasta el de
1830, por Rafael María Baralt y Ramon
Díaz ; 2 vollunenes. — Paris.
1841.
Voyage pittoresque dans les
deux Amériques ,
pu-
lii
INTRODUCCION.
CVII
blié sous la direction de M. Alcide d'Orbigny ; 1 volúmen.
— Paris.
1843.
Tratados, convenios
y
declaraciones de paz
y
de
comercio hechos por la España desde el año
'1700
hasta
nuestros dias,
por D. Alejandro del Cantillo ; '1 torno. —
Madrid.
1844.
L'Isthme de Panama, examen historique et géogra-
phique des différentes directions suivant lesquelles on pour-
rait le percer et des moyens á employer,
,
par Michel Cheva-
lier ; 1 volúmen. — Paris.
1845.
Biblioteca del Comercio de la Plata,
por F. Va-
rela, V. Alsina y A. Lámas ; 5 tomos. — Montevideo.
1845.
Histoire du Consulat et de l'Empire ,
par M. A.
Thiers ; 20 volúmenes. — Paris.
1846.
Memorias para la Historia de las armas españolas
en. el Perú,
por el general Camba ; 2 volúmenes. —Madrid.
1847.
Archivo americano y espíritu de la prensa del
mundo
de '1843 á 47 : primera serie ; 4 tomos. — Buenos
Aires.
1848.
Tratados del Rio de la Plata y constituciones de
las Repúblicas sud-americanas,
por F. Varela; 1 tomo. —
Montevideo.
1849.
Historia de Méjico desde los primeros movimientos
que prepararon su independencia en el año
1808
hasta la
época presente,
por D. Lúcas Alaman ; 5 tomos. — Méjico.
185
.
0.
Viajes por la América del Sur
de D. Félix de
Azara ; edicion moderna ; 1 tomo. — Montevideo.
1850.
Considérations historiques et politiques sur les
Républiques de la Plata,
par M. Alfred de Brossard ; 1
vo-
lúmen. —
Paris.
1850.
Noticias históricas y descriptivas sobre el gran
país del Chaco
y
Rio Bermejo ,
por José Aren4les ; 1 tomo,
— Montevideo.
CVIII
INTRODUCCION.
'1850.
Coup d'wil rapide sur la République de Costa
Rica,
por F. Molina. — Paris.
1851.
Archivo americano y espíritu de la prensa del
mundo,
segunda serie , 1747-51, 27 tomos.
Buenos
Aires.
1852.
Buenos Aires y las Provincias del Rio de la Plata,
desde su descubrimiento y conquista por los Españoles, por
sir Woodbine Parish, traducido del ingles al castellano por
,lusto Maeso ; 2 tomos. — Buenos Aires.
1853.
Memorias para la Historia de la Revolucion de
Centro-América,
por D. Manuel Montufar ; '1 tomo. —
Guatemala.
1854.
Registro estadístico del Estado de Buenos Aires;
6 volúmenes. — Buenos Aires.
1854.
Pétion et Haiti ,
par Saint-Remy ; 1 volúmen.-
Paris.
1854.
Voyages autour du monde et naufrages célébres
par le capitaine Lafond ; 8 tomos. — Paris.
1855.
Memorias póstumas del brigadier general
D.
José
María Paz;
4 tomos. — Buenos Aires.
1855.
Observaciones sobre las Memorias póstumas del
general Paz,
por el general Araoz de Lamadrid ;1 tomo. —
Buenos Aires.
1855.
Historia general de España, desde los tiempos mas
remotos hasta nuestros dias ,
por D. Modesto Laiuente ;
26 tomos. — Buenos Aires.
1856.
Le Brésil,
par Charles Reybaud ; 1 volúmen. —
Paris.
1856.
Apuntamientos sobre Centro-América ,
particular-
mente sobre los Estados de Hondúras y San Salvador, etc.,
por E. G. Squier ;1 volúmen. — Paris.
1856.
Coleccion de leyes, decretos del gobierno, tratados
internacionales
y
acuerdos del superior tribunal de justicia
INTRODUCCION.
CIX
de la República Oriental del Uruguay ,
por Adolfo Rodrí-
guez ; 1 volúmen.
Montevideo.
1857.
Memorándum de los negocios pendientes entre
Méjico
y
España,
presentado al Excmo. señor ministro de
Estado por el representante de la República ; 1 tomo. —
Poissy.
1857.
El Ostracismo de los Carreras,
por B. VicuñaMac-
kenna ;
1
torno. — Santiago.
1857.
Voyage dans l' Amérigue centrale, Ole de Cuba el
le Yucatan,
par Arthur Morelet ; 1 volúmen.. — Paris.
1857.
Considérations géogrctphigues sur l'histoire
Brésil,
par M. (l'Aveza° ; '1 volúrnen. — Paris.
1857.
Noticias históricas de la República Argentina,
por
D.
Ignacio Núñez ; 1 torno. — Buenos Aires.
1858.
Historia de la revolucion de la república de Co-
lombia en la América meridional,
por José María Restrepo ;
4 tornos. — Besanzon.
1858.
Les Voyages d' Améric Vespuce au compte de l'Es-
pagne et les mesures itinéraires employées par les marins
espagnols etportugais des
xv
e
et
xvi
e
siécles, par M. d'Avezac;
1
volúmen. — Paris.
1858.
Documentos relativos á la traslacion de las cenizas
de Rivadavia,
recopilados por el coronel Mitre. — Buenos
Aires.
1858.
Memorias y documentos para la historia de la in-
dependencia del Perú y causas del mal éxito que ha tenido
esta ;
obra póstuma de P. Pruvonena ; 2 tornos. — Paris.
1858.
Manual de historia
y
cronología de Méjico,
arre-
glado por Márcos Arróniz ; 1 tomo. — Paris.
1858.
Os varoes illustres do Brazil durante os tiempos
coloniaes,
por J. M. Pereira da Silva ; 2 tomos. — Paris.
1859.
El Paraguay independiente ;
2 tomos. --
Asu
cion.
ri-
INTRODUCCION.
CX
1859.
Historia del general Belgrano ,
por Bartolomé
Mitre; 2 tomos. — Buenos Aires.
1859.
Congreso de Verona. Guerra de España. Negocia-
ciones. Colonias españolas. Polémica,
por F.-A. de Cha-
teaubriand ; '1 tomo. — Madrid.
1860.
Description géographique et statistique de la Con-
fédération Argentine,
par M. Martin de Moussy ; 2 vo-
lúmenes. — Paris.
1860.
Epitome chronologico da historia do Brazil,
com
posto pelo
.
Dr. Gaetano Lopez de Moura ;
1
volúmen.—Paris.
1860.
Manual de historia y cronología de Chile,
por
D. Baldomero Menéndez ; '1 tomo. — Paris.
1860.
Histoire physique, économique el politique du Pa-
raguay et des établissements des Jésuites ,
par L.-Alfred
Demersay ; 1 tomo. — Paris.
1860.
El Ostracismo de O'Higgins,
por B. Vicuña Mac-
kenna ; '1 volúmen. — Valparaiso.
1861.
Memoria de la deuda exterior de la Nueva Gra-
nada,
presentada por el ministro de hacienda de la Confe-
deracion al congreso nacional. — Bogotá.
'1861.
Historia Argentina ,
por Luis L. Domínguez ;
1 tomo. — Buenos Aires.
186'1.
L' Oyapoc el l'Amazone.
Question brésilienne et
franÇaise, par Joaquin Gaetano de Silva ; 2 tomos.— Paris.
1862.
El Album de Ayacucho :
Coleccion de los princi-
pales documentos de la guerra de la independencia del
Perú, por el capitan de caballería José Hipólito Herrera ;
1 tomo. — Lima.
1862.
De la propriété des mines et de son organisation
légale en France et en Belgique
par M. Edouard Dalloz ;
2 tomos.
Paris.
1862.
Les Républiques de l' Amérique espagnole ,
par
J.-M. Guardia ; '1 volúmen. — Paris.
la
INTRODUCCION.
CXI
1862.
La República del Paraguay,
por Alfredo du Graty,
traducida del frances al español por Cárlos Calvo ;1 tomo.
— Besanzon.
1862.
Escriptos políticos é discursos parlamentares de
J. M. Pereira da Silva ; 1 tomo. — Rio de Janeiro.
1862.
Anuario estadístico de Chile;
'1 tomo. — Santiago
de Chile.
1863.
Memorias de lord Cochrane, conde de Dundonald ;
1 torno. — Lima.
1863.
Le Mexique anden et moderne,
par Michel Cheva-
lier ; 1 volúmen. — Paris.
1863.
Coleccion de tratados celebrados por la República
Argentina con las naciones extranjeras;
1 volúmen. --
Buenos Aires.
1863.
El general San Martini : su biografía y documen-
tos comprobantes ;
1 tomo. — Buenos Aires.
1864.
Historia da fundacCto do imperio brazileiro ,
por
J. M. Pereira da Silva. — Rio de Janéiro. — ( Acaba
de
aparecer el primer volúmen de esta obra, que constará de
8 tomos. )
Ademas, las principales colecciones de diarios y perió-
dicos impresos en la América latina durante el período de
la Revolucion, etc., etc.
0,
tA
5
12
F=7
G9
o
o
o
:9;
P.
o
o
g
r
•-
n
E
•O
g,
o
u ;
cd
O
,...„
,=
2
-
.
o
o
-
á
-
.
1
mo
o
C1
-
4
P.
E
-'
x
o
GRANDES DIVISIONES POLÍTICAS.
49
Pesos.
23,000,000
Virein ato
de
la Nueva
España con las
pro-
vincias internas
. .
.
118,478
5,900,000
Capitanía
general
de
Guatemala con Nica-
ragua
y
Verapaz . .
26,152
1,200,000
46
Isla
de Cuba
y
Puerto
Rico
6,921
600,000
87
Las dos Floridas
.
.
.
.
8,555
1Capitanía
general de Ca-
rácas (Cumaná, Vene-
zuela,
Coro,
Mara-
caibo ,
Barínas ,
la
Guayana española.) .
.
47,856
900,000
19
Vireinato de la Nueva
Granada (con la pre-
sidencia de Quito)
.
.
64,500
1,800,000
28
3,000,000
Vireinato del Per(' .
.
.
Presidencia de Chile .
30
'
390
/
1,700,000
22,574
33
8,000,000
Vireinato
de
Buenos
Aires
143,014
1,100,000
8
5,000,000
Totales
de
la América
española
468,440
13,200,000
28
39,000,000
Pesos.
20,000,000
2,000,000
11,000,000
5,500,000
5,700,000
11,500,000
3,500,000,
59,200,000
N° 1.
Cuadro de las grandes divisiones políticas, superficie, poblooloa,
habitantes por legua cuadrada, producto anual de las minas y
valores de las mercancías introducidas en la América española
ea IIISS (1).
wwgraws•
n
••••........ 1
n
1.1,
--_ _
(1) Véase
Etat des eolonies et du eommeree des Européens dans les deux
Indes,
par
M.
PEUCHET,
t.
I,
p. 280. —
Paris,
1861.
INTRODUCCION.
CXIII
N°
2.
Cuadro de la poblacion que ocupaba el territorio do los wireinatos
y capitanías generales de las colonias españolas de América, el
año de 11410 , comparado con la que tienen hoy esos mismos
pueblos independientes.
ÉPOCA COLONIAL.
Grandes divisiones políticas.
Vireinato
de
Nueva
España
y
capitanía
general
de Guate-
POBLACION.
Año de 1840.
mala
7,000,000
(1)
Vireinato
de
Nueva
Granada
y
audiencia
de Quito
.
.
2,000,000
(2)
Capitanía general de
Carácas
.
.
•
•
950,000
(3)
Vireinato del Perú
y
capitanía general de
Chile
.
.
2,050,000
(4)
Vireinato
de Buenos
Aires
2,350,000
(5)
44,350,000
ÉPOCA DE LA INDEPENDENCIA.
Año de 1861.
POBLACION.
-,-,
República Mejicana .
7,800,000
;_,
-5 Costa Rica .
200,000
1 Guatemala .
850,000
.1 Hondúras .
.
350,000
%-.
sc].) Nicaragua :
.
300,000
..1 San Salvador
600,000
Nueva Granada
2,300,000
Ecuador
1,100,000
Venezuela
1,500,000
Perú
2,800,000
Chile
1,600,000
República Argentina
1,550,000
Bolivia
1,950,000
Paraguay
1,350,000
Uruguay.
350,000
24,600,000
(1)
Esta poblacion comprendía 3,337,000 blancos y castas mezcladas.
La parte de Indios indígenas que consumian algunas mercancías extran-
jeras, subia á 2,500,000.
(2)
En 1778 se hizo un censo exacto en la audiencia de Santa Fe, del cual
resultaron corresponder á esta una poblacion de 7/7,611, y á la de Quito
531,799. — Total: 1,279,440.
(3)
La poblacion total de las siete provincias de Caracas, Maracáibo, Ba-
rínas, Coro, Nueva Andalucia, Nueva Barcelona y Guayana, era de 900,000
almas, y ademas 54,000 esclavos.
∎
14) Del censo hecho en el Perú en 1791, resultó una poblacion de 380,000
blancos, 210,000 mestizos civilizados
y
los demas Indios.
15) No se habia podido obtener
un
censo bastante exacto, por la conside-
raZle extension
de
esas provincias.
2
°
P. -- I.
INTENDENCIAS.
Lima
Cuzco
Arequipa . • •
Trujillo
Huamanga. . .
Huancavélica .
Tarma
8
11
7
7
7
4
7
51
O
.04
A
74
102
60
87
59
22
79
483
181
134
84
149
135
88
206
TOTAL.
29,763
284
5,258
4,725
30
41
236
40,337
140,112
216,382
136,801
230,967
111,559
30,917
201,259
1,076,997,
N° 3.
Empadronamiento de la poblacion del Perú, hecho por las autoridades eclesiásticas en 1195,
y que no difiere sino en ochocientos cincuenta individuos del presentado al virey
en 111303 (1).
O
to;
o
ti
O
o
e
e
e.
ki
.04
e
O
ti
.
o
1,100
572
84
22,370
63,181 13,747
17,864
474
166
113
31,828 159,105
23,104
993
284
'162
5
39,357
66,609
17,797
7,00:3
169
162
19,008
115,647
76,949
13,757
45
82
5,378
75,284
29,621
943
18
2,431
23,899
4,537
127
15
15,939
105,187
78,682
844
1.2,217
1,144
217
136,311
608,912
244,437
41,404
97712,018
431
315
326
460
176
81
229
(1)
Este cuadro ha sido tomado de la obra
l'Art de vérifier les dates ,
pág. 99 del t. X.
1NTRODUCCION.
cxv
N
°
4.
Producto de plata y oro del mineral de Guanajuato. en los
cien años corridos de 1701 á iS00
5
y en los primeros diez
y ocho años del
•
siglo presente.
En los cien
años
primeros, los productos fueron los siguientes :
En
plata copella. .
173,750
barras con marcos . .
22,590,643
En
plata de fuego.
70,741
barras con marcos . .
9,189,744
Suman. . . .
244,491
barras con marcos . .
31,780,387
En las barras de ambos beneficios, hubo 15,000 barras
con oro de diferentes leyes, y reducido este
á
la de 22 qui-
lates, dieron 70,275 marcos.
Los 31,780,387 marcos de plata á 8 ps. 2 rs., va-
len..
•
•
.
262,188,192
6
Los 70,275 marcos de oro de 22 qui-
lates á '128 ps., valen .
.
8,995,200
0
Produjo Guanajato en los cien años.
271,183,392
6
En el período de los nueve años que precedieron
á
la re-
volucion, desde el de 1801 hasta 1809, los productos fueron
los siguientes :
Barras .
.
•
•
•
•
•
•
•
.
42,010
Marcos de plata
.
• • •
. 5,510,280
Id. de oro
•
•
. • .
.
'17,909
Los 5,510,280 marcos de plata
á
8 pesos 2 reales ,
valen
. .
• • •
.
•
45,459,810
Los 17,909 marcos de oro de 22 quilates
á
128 ps., valen.
.
.
2,292,352
Suma .
. •
•
. • .
. 47,752,162
En el segundo periodo de nueve años
de decadencia,
.
produjo :
Barras.
.
•
•
•
•
•
•
•
.
20,361
Marcos de plata
• • • • - . 2,670,021
Id, de oro
•
. • •
6,505
CM
INTRODUCCION.
Los 2,670,021 marcos de plata á 8
ps. 2 rs., valen . •
• •
.
22,027,675 2
Los 6,505 marcos de oro de 22 quilates
á 128 ps., valen . . .
832,640 O
. 22,860,315 2
RESÚMEN.
Los cien años de 1701 ál800 produjeron 271,183,392 6
El primer período de 9 años, de 1801
á 4809 . . .
•
• .
47,752,162 0
El segundo, de 1810 á 1818.
22,860,313 2
Total en 418 años .
341,795,868 0
Se han tomado todos estos datos del estado que el en-
saye de Guanajuato presentó al señor intendente de la pro-
vincia, con la representacion que le hizo en 20 de marzo
del año de '1819, exponiendo las causas próximas y remotas
de la decadencia de aquel rico mineral, que estaba redu-
cido en ese año á la cuarta parte'de cinco millones que pro-
dujo en los anteriores. "
El licenciado Azcárate, para demostrar el aumento de
productos que las -minas de Guanajuato habrían tenido con
la dispensa absoluta de derechos que propuso á la junta,
hizo la siguiente dernostracion- en un artículo que publicó
en la
Gaceta
de 22 de' noviembre de '1821, número 27,
folio 195, del que se ha tomado este estado, pues los da-
tos Comunicados por la diputacion de minería de Guana-,
juato solo comprenden los cien años del siglo pasado.
Azcárate, calcula, pues,. así :
En los cien años corridos desde 1701 hasta 4800:pagó
Suman .
INTRODUCCION.
CXVII
Guanajuato de derechos del quinto, diezmo de plata y
oro y señoreaje doblé . . .
38,444,484
De costos de fundicion , regulando 4 ps.
por cada 100 marcos . .
1,301,215
De 15,000 barras y 25,000 tejos ensayados
á 2 ps.
.
.
•
•
80,000
Á la minería de mas de '13,000 marcos á
8 ps. cada uno . .
• •
1,155,645
Suma . .
•
•
• •
. . 40,981,344
Esta suma es un séptimo de los 271,183,392 6.
Para sacar la referida cantidad en los cien años, fué pre-
ciso tirar á los terreros todo el metal que no rendia 7 mar-
cos, que por un cómputo moderado y prudente debe su-
ponerse que ascendia á las tres cuartas partes ; y suponién-
dose tambien que de ellas fuesen 2 de metales, que no pasá-
ran de 3 marcos, resulta, que si esa cuarta parte se hubiera
beneficiado por no pagar derechos algunos, habría produ-
cido el mineral 67,790,8481 .6, los que hubieran aumentado
el producto total, componiendo ambas partidas la suma de
338,974,240 7.6 como aparece de la siguiente demos tra.cion :
Producto en los cien años
.
.
.
271,183,392
6.0
Id.
de la cuarta parte que se hu-
biera beneficiado no pagando de-
rechos .
.
.
.
67,790,848 1.6
Resultado que saca Azcárate .
.
338,974,240
7.6
Sin embargo, la experiencia ha demostrado que lo que
se tira á los terreros no es beneficiable, no solo con la baja
de derechos que se hizo, pero ni aun con la dispensa total
de ellos, porque las mujeres pobres que se ocupan en
re-
coger
y pepenar todas las puntas de piedras que tienen al-
guna plata, para vender lo que así juntan sacando un jor-
nal muy escaso, reducen el desecho á una ley tan baja, que
no es de manera alguna aprovechable.
CXVII1
1NTRODUCCION.
a.
N -
Cuadro oficial del número de las minas de oro, plata
y
mercurio, en el wirelnato del Perú, én 11790 (1).
INTENDENCIAS.
MINAS DE
explotadas.
PLATA
no
explotadas.
MINAS deORO
expl o-
tadas.
f. O
ex-
plo [a-
das.
O
4, –
e s
e
2
A MALGAMA
Plata.
CION.
Oro.
Lima
H uancavélica
Cuzco . .
.
Arequipa .
•
117
80
19
55
70
215
48
1
4
1
2
))
))
41
42
18
33
Tarma
Paseo
2)
.
.
Huallanca . .
Trujillo .
.
.
Guamanga . .
Totales .
.
.
78
149
134
38
21
161
63
2
60
1
3
1
102
48
82
32
121
670
578
63
8
4
398
121
N° 6.
PRODUCTO anual de las minas de la América latina en la
época colonial, á principios del siglo XIX.
NOMBRE
DE LAS GRANDES DIVISIONES POLÍTICAS.
Vireinato de Méjico
Nueva España
Vireinato del Perú
Capitanía general de Chile
Vireinato de Buenos Aires
.
•
•
Vireinato de Nueva Granada.
Brasil
ORO.
Kilógramos.
1,609
742
2,807
506
4,714
6,873
PLATA.
Kilógramos.
537,512
140,478
6,827
110,764
VALOR
DEL ORO EN
PLIT1
SELLADA.
Pesos.
23,000,000
6,240,000
2,060,000
4,850,000
2,990,000
4,360,000
17,251
795,581
43,500,000
9
(1)
Mier's Travels in Chili and la Plata,
t. II, p. 433.
(2)
El producto medio de las minas de Paseo, ántes
de la revolucion ,
ha
sido de 247,014 marcos por año.
(3)
Igual á 217,000,000 de franco$.
1NTRODUCCION.
CX1X
N° 7.
El producto anual de la industria y de la agricultura, en las
diferentes provincias del Perú, so estimó, en 1/91, como
sigue
$
Lima.
.
.
. .
2,188,550
Cuzco
.
.
.
.
1,438,690
Arequipa
. .
.
1,980,258
Trujillo .
. .
1,115,512
Guamanga .
.
.
240,652
Huancavélica
.
.
161,000
Tarma
.
.
•
•
429,833
7,554,495 p.
Minas.
El producto medio anual de las minas, en 1795,
1796 y 1797, fué de quinientos cuarenta y seis mil marcos,
á saber :
Las de Tarma.
.
.
276,472 marcos.
.
106,462
Arequipa
___
.
.
82,403
Trujillo
___
.
.
.
Lima
.
70,000
—
.
.
.
.
Huancavélica.
.
9,119
•
nn
••
Cuzco
1,764
.__
.
.
Total .
.
546,220
Comercio.
Se despachaban anualmente del Perú para
los países extranjeros : 2,400,000 dollars en producciones
indígenas, enviando ordinariamente cerca de 1 00,000 dollars
á España ; 1,900, 000 á Buenos Aires , y el resto á Chile,
Santa Fe y Guatemala.
CXX
Cuadros
INTRODUCCION.
del comercio entre los puertos de
Callao, desde 1101
á
1190 (I.).
IMPORTACIONES.
Cádiz y del
AÑOS.
PROCEDENCIAS ESPAÑOLAS.
PROCEDENCIAS EXTRANJERAS.
DOLLARS.
VALORES TOTALES.
DOLLARS.
1781
1782
1783
1784
1785
DOLLARS.
114,952
566,128
695,295
1,020,434
2,318,448
7
1
7
1
1
1/2
309,230
633,435
1,049,348
2,073,530
3,727,267
3
3
4
4
4
424,183
1,199,563
1,744,644
3,093,964
6,045,715
3
4
3
5
5
1786
6,136,067
4
7,630,681
7
13,766,749
3
1787
3,870,200
7
2,911,898
2
6,782,099
1
1788
1,557,901
»
1,194,066
1
2,751,967
1
1789
1,209,196
5
1,460,226
3
2,669,423
»
1790
2,297,962
4
2,465,499
2
4,763,461
6
19,786,677
5
1/2
23,455,184
1
43,241,861
7
Creemos deber dar estos cuadros conforme á la obra ci-
tada, á pesar de algunos errores de imprenta, que sin duda
el autor no ha tenido la ocasion de corregir.
EXPORTACIONES.
AÑOS.
ORO Y PLATA.
PRODUCTO.
TOTAL.
1783
443,306
»
176,766
7
561,067
7
1784
16,152,916
4
1/4
968,290
2
1/2
17,121,206
7
1785
7,144,325
2
732,587
4
7,877,912
6
1786
8,285,659
7
3/4
882,807
1
9,168
1
467
»
1787
4,518,246
3
906,022
»
5,424,268
3
1788
5,463,973
1
579,160
2
6,043,133
3
1789
2,449,945
6
523,080
»
2,972,575
6
1790
5,220,387
2
3/4
448,095
1
5,668,482
3
49,678,305
1
5,158,809
1
1/2
54,837,114
3
En las exportaciones de oro y plata están comprendidos
3,562,000 dollars despachados por la compañía real de
Filipinas.
Monto de las exportaciones
Id.
importaciones
•
.
54,837,114
3
•
.
. 43,241,861 7
Diferencia en favor de las exportaciones. 11,595,252
4
(1)
Colonel Poinsett's Report
on Pera.
INTRODUCCION.
CXXI
Esta diferencia en favor de las exportaciones es debida
á la guerra. Habiéndose despachado en '1784 cuatro
buques, resultó en aquel año la inmensa exportacion de
17,121,206 6.
De 1790 á 1795, el monto del comercio entre esos dos
puertos fué, á saber :
Exportaciones.
• •
. 33,313,741 pesos.
Importaciones. •
•
. 21,547,851
Diferencia
. 1'1,765,890
En la suma de las exportaciones se encuentran 29,316,995
dollars en efectivo, y el resto se compone de producciones del
suelo.
El comercio con Buenos Aires ha sido, en 1794 , á
saber :
Exportaciones.
. 2,034,980 dollars.
Importaciones. •
.
864,790
Diferencia
. 1,170,190
Esta diferencia en favor del Perú le fué reembolsada en
materia acuñada y sellada en Potosí.
El comercio con los domas puertos de la América,
desde 1785 hasta 1789, fué el siguiente :
Importaciones.
. 8,350,749 dollars.
Exportaciones. • •
. 7,823,776
Diferencia • . •
526,973
Rentas.
La renta anual
del clero, de las universidades,
de
los
hospitales, etc., fué :
Lima .
.
.
4,076,943 dollars.
Cuzco.
.
.
393,455
Arequipa.
•
329,714
Trujillo
.
.
•
•
244,034
Quamanga .
275,408.
Total
.
.
2,319,551
CXXII
INTRODUCCION.
Renta del Perú, en 1791 y 1792.
En 1791.
Ingreso . . 7.683,608 dollars.
Egreso . . 4,601,313
Diferencia. 3,601,295
En
1792.
Ingreso .
7,095,429 dollars.
Egreso . • 4,21'1,192
Diferencia. 2,884,237
Segun el informe del inspector general de las aduanas de
Lóndres, del 17 de junio de'1826, la cantidad de lana im-
portada del Perú á la Gran Bretaña é Irlanda ha sido, en
1824, del peso de treinta y ocho mil doscientos setenta ;
en 1825, de cuarenta y ocho mil treinta y dos ; y en 1826,
de ciento noventa y dos mil setecientos sesenta y siete.
N° 8.
ESTADO que manifiesta el total valor que ha correspondido
á Su Majestad por los derechos reales de quintos, diezmos,
y uno y medio por ciento de cobos cobrados en la real caja
de Potosí desde 1° de enero de 15543 hasta 31 de diciembre
de 1S00, con demostracion de los principales á quo cor-
responden.
Reales derechos.
Principales.
Por reales quintos correspon-
dientes á 23 años, contados
desde el citado de 1556 hasta
el de
1579
inclusive
.
.
.
9,802,257 1
49,011,285
0
7/8
Por reales quintos
y
cobos en
los 158 años contados desde
el de 1579 hasta el de 1736. 129,509,939
0
611,256,349
2
Por reales diezmos
y
cobos en
los 65 años contados desde el
referido de 1736 hasta el de
1800
.
•
,
,
•
•
•
18,618,927 0
163,682,874
5
157,931 123 1
823,950,508
7
718
INTRODUCCION.
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INTRODUCCION.
cXXIY
N° 10.
Cuadro comparativo de las rentas generales que produjeron á la
España las colonias americanas separadas en y do las que
en «Stie han producido esos mismos pueblos constituidos en Estados
independientes.
ÉPOCA COLONIAL.
PRINCIPIOS
GAA.NDES DIVISIONES POLÍTICAS.
DEL SIGLO XIX.
Renta, en francos.
Vireinato de Nueva Es-
paña
y
capitanía ge-
neral de Guatemala . 100,000,000
Vireinato del Perú y
capitanía general de
Chile
36,000,000
ESTADOS INDEPENDIENTES.
RENTA.
1861
Méjico
42,500,000
Costa Rica
5,000,000
Guatemala
6,400,000
Hondúras
1,300,000
Nicaragua
700,000
San. Salvador .
3,500,000
Perú
(
1
)
25,000,000
Chile
32,000,000
Vireinato de Nueva Gra-
nada y audiencia de
Quito
Capitanía general de Ca-
rácas
Vireinato de Buenos
Aires
9,000,000
23,000,000
187,500,000
Venezuela . . . ..•
20,000,000
República Argentina
37,500,000
Paraguay
6,000,000
Uruguay
17,800,000
Bolivia
9,000,000
(
2
)
221,700,000
) Nueva Granada
10,000,000
19,500,000 5 Ecuador
5,000,000
(1)
Sin comprender el producto del guano.
(2)
Las rentas actuales de los Estados de América están reducidas en ge-
neral á los derechos de aduana
ad valorem,
habiendo estos disminuido de
mas de setenta y cinco por ciento con la cesacion del monopolio y la con-
currencia considerable de todos los mercados de Europa, circunstancia que
explica
s
uficientemente el ínfimo aumento, relativamente, que resulta de las
rentas entre los arios 1810 y 1862.
INTI1ODUCCION.
CXXV
N°
SANTO DOMINGO (HAITÍ).
En Santo Domingo se recogen dos cosechas de café por
año.
En 1775 , la colonia francesa despachó para Francia
459,339 quintales 41 libras de café , que importaron
21,818,621 libras.
Cuadro de la exportacion de
los
cafés
y
de su valor desde el
año
1783
hasta
1788.
Años.
Cafés vendidos.
Producto de las ventas
en las colonias.
1783
44,573,000 lib.
33,429,750 fr.
1784
52,885,000
44,951,250
1785
57,368,000
57,368,000
1786
52,180,000
57,398,000
1787
70,003,000
90,003,000
1788
68,151,000
92,003,850 (I).
En '1775 , Santo Domingo exportó para Francia , por
353 buques :
1,230,673
quintales de azúcar
44,738,439 fr.
459,339
de café .
21,818,621
18,086
de añil .
15,373,346
5,787
de cacao.
405,134
518
de achiote
32,663
26,892
de algodon.
6,723,205
14,124
de cueros .
164,657
43
de filástica .
43,460
90
de cañafístola
2,435
92,746
de madera .
908,386
(1) Mérnoires de la Luzerne,
pag. 70.
MY!
INTRODUCCION.
En producciones menores, de las que algunas pertene-
cian á las colonias, 1,352,148 ; en plata, 2,600,000.
Todas estas sumas reunidas dan una renta de
94,162,178 libras.
Estos productos provenian de 385 trapiches de fabricar
en bruto y 263 de purificar ; de 2,587 plantíos de añil ;
de 1,418,336 algodonales ; 92,893,405 árboles de café ;
y
757,691 árboles de cacao.
En la misma época , la colonia poseía
75,958 caballe$
6
mulos, y 77,904 animales corníferos.
Para víveres , la colonia tenia
7,756,225 bananeros ;
1,178,229 fosas de yuca ;
12,734
cuadros de maíz ;
18,738 id. de batatas;
11,825 de
ñames ; y 7,046 plantas
de pequeño mijo.
Los trabajos ocupaban 32,650 blancos, 6,030 negros ó
mulatos libres, y cerca de 300,000 esclavos (1).
Cuadro de los artículos exportados de Santo Domingo en
1788.
Azúcar purificado
Moscabados
Café
70,227,708 libras.
93,177,512
68,151,180
67,670,781 fr.
49,940,567
51,890,748
Algodon
6,286,126
17,572,252
Añil, barricas
930,016
10,875,120
Cacao
150,000 120,000
Melaza, bocoyes
29,502
1,947,132
Tafia,
id.
303
21,816
Cuero no curtido
•
•
.
7,887
78,870
Id.
curtido
5,186 93,348
Escamas de tortuga
•
•
•
5,000 50,000
Madera de guayaco, caoba
y
de
mahogany,
150,000
40,000
200,301,634 fr.
Los derechos montaron á 6 924,166 fr. (2).
(1.)
RAYNAL ,
Histoire philosophique et politique , etc.,
tomo 111 ; Ginebra,
1780
(2) Ibid., tomo III, lib.
INTRODUCCION.
CXXVI
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CXXVIII
II1TRODUCCION.
N°
43.
Comercio general de importacion y exportado'',
comprendidos
los
minerales, de las siguientes colonias españolas hoy independientes
del continente americano, á principios del siglo a.m.
(
Va/ores en moneda francesa. )
Imposrtaciun
de Europa,
comprendido
el contrabando.
-
--
Exportacion
de las colonias.
Valor
en productos
agrícolas.
Exportacion
de las colonias.
Productos
minerales
y
plata sellada.
TOTAL
del movimiento
general.
GRANDES DIVISIONES POLÍTICAS.
Francos.
Francos.
Francos.
Francos.
Méjico ó Nueva España
y
capitanía
general
de
Guatemala.
.
.
.
.
110,000,000
45,000,000 112,500,000 267,500,000
,Vireina.to de Nueva Gra-
1
nada
28,500,000 10,000,000
15,000,000
53,500,000
Capitanía general de Ca-
rácas
i
Vireinato del Perú
y
ca-
pitanía general de Chile.
27,500,000
57,500,000
20,000,000
20,000,000
40,000,000
47,500,000'
117,500,000
'Vireinato de Buenos Aires.
17,500,000
10,000,000
25,000,000
52,500,0001
Total en francos.
.
.
241,000,000
105,000,000
192,500,000
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INTRODUCCION.
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1.
CXX1X
N° 15.
PROVINCIAS UNIDAS DEL RIO DE LA PLATA.
Entradas y salidas desde 11€422' hasta 1f§25 inclusive:
1822.
1823.
1824.
1825.
ps. fts.
ps. fts.
ps. fts.
ps. fts.
Total de entradas . . 2,519,095
2,869,266
2,648,845
3,196,430
Salidas :
1
1-3
Id
Deuda consolidada y sus
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dividendos . . . .
643,791 3
452,038
3/4
547,107
n
S
Ministerio de gobierno.
446,140 2 1/2
513,993 7 1/4
679,585 2 1/2
Id.
de hacienda.
264,187 2 1/2
323,663 3 1/2
290,696 4 1/2
Id.
de guerra .
843,935 6
1,249,258 2 1/2
1,111,976
Total de las salidas . . 2,198,054 6
2,538,954
1/4
2,629,365 2 1/2
2,698,231 5 1/2
El total de las rentas ó entradas en los cuatro años fué de 11,233,635 pesos fuertes , que al cambio de
45 peniques por peso, equivalen en moneda esterlina inglesa, como á 2,106,306 libras, ó término medio por año
526,576 libras.
»
150
14
»
»
49
213
INTRODUCCION.
CXXX1
Las tres cuartas partes de estas entradas provenian de los
derechos de aduana, que ascendieron en
1822 á. pesos fuertes 1,987,199
1823
id.
1,629,149
1824
id.
2,032,945
1825
id.
2,267,709
En los cuatro años
ps 7,917,002
ó como 1,488,604 de libras esterlinas. Lo restante se llenaba
con el percibo d.e los productos del papel sellado y patentes,
de la contribucion directa, especie de derecho impuesto sobre
las propiedades raíces ; de la renta de correos, los derechos de
puerto, alquileres de las casas y tierras del Estado, y de otras
entradas de poca importancia.
1N° 16.
Movimiento de la navegaclon de la América latina con los puertos
de Francia el año 1831 (1).
FRANCESES.
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EXTRANJ ER
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PAÍSES
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DE
PROCEDENCIA.
Número
de
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Tonelaje.
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Número
hombres.
Número
Número
de
Tonelaje.
de
buques.
hombres.
Número
buques.
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pabellones.
Tonelaje.
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Número
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Entrada de los buques en puertos de Francia.
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35
6,818
390
»
»
I
»
»
»
Brasil.
.
25
6,188
365
2
390
37
10
2,627
'Méjico
.
29
7,095
459
»
»
» 1
294
Colombia
.
6
1,797
89
1
99
8
» »
Chile .
.
.
.
5
1,538
101
»
»
»
» »
Rio de la Plata .
12
2,838
168
» »
»
4
887
•
TOTAL
.
112
26,284
1,572
3
489
45
15
3,808
Salida de los puertos franceses en
1831.
1 ,;
Haití .
.
21
3,933
235
»
,
Méjico
.
29
6,838
435
»
»
»
Colombia
5
1,061
54
1
80
8
»
Brasil.
.
37
8,669
473
5
»
»
Perú .
.
1
223
14
»
»
»
i
»
»
Chile .
.
.
.
5
1,386
90
»
»
»
»
Rio de la Plata.
17
3,238
493
2
457
23
»
)
3
)
65'
9
46
1,105
»
58
»
›
5
»
)
937
4
)
6
)
»
»
TOTAL
.
115
27,348 1,494
8
1,642
89
8
1,596
92Í
(1)
Annuaire du commerce rnaritime,
par M. R.
B.
Maiseau.
Páris, 1833.
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DE PROCEDENCIA.
PAÍSES
I 1 Buenos Aires
2 Brasil
3 Isla de Cuba
4' Perú
Martinica
6 Chile
7 Guadalupe.
8 Haití
9 \1(",lico
Colombia :
4
19
Venezuela . .
11
Nueva Granada
14
Ecuador. . .
12 Cayena
13 Guatemala.
15 Bolivia .
INTRODUCCION.
N° 47.
COMERCIO GENERAL. - Itestímen comparativo del comercio do hm.
portacion y exportacion de la Francia con los Estados edoenitaAenmtée.3
rica latina, comprendidas sus colonias en el mismo
co
n
t
inente,
entre l'os años 1830 y 4860 (1).
fir
VALORES
EXPRESADOS
EN
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MILLONES.
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entre los años 1830
y
1860.
9,
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n
•-•-
n
AUMENTO
en favor de 1860.
5,4
3,1
8,5
61,4
77,9
139,3
430,8
7,6
5,8
13,4 56,6
79,1
133,7
120,3
5,3
4,9
10,2
31,3
30,7
62,0
51,8
1,3
2
4
3,7
17,0
41,3
58,3
54,6
12,6
20,1
32,7
27,7
21
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8,8
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44,4
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350,6
611,1
i
466,5
(1)
Este cuadro , lo hemos formado, en lo relativo al año 1830 , con los
datos que nos ha suministrado el
Annuaire du commerce maritime, ou Statis-
ligue nautique el commerciale des conlrées maritirries et des principaux
points du globe. -
París, 1833.
(2)
Las cifras relativas al año 1860 han sido tomadas de la
Direction géné-
rale des dazones el des contributions indirectes ; tableau general du commerce
de la France arce ses colonies et les puissances étrangeres pendant l'année
1860, tablean n
o
5, pág. xxxv.
414 1:
INTRODUCCION.
CXXX111
N°
48.
Ferro-Carriles de la República de Chile en explotacion el
año 1501.
1° De Santiago á Valparaíso.
Extension en millas : 114 32.
Costo de construccion
y
anual de conservaciou :
De Valparaíso hasta Quillota
Pesos
4,614,798
12
De Quillota á Santiago sin incluir gratifica-
ciones
5,500,000 »
Conservacion desde Valparaíso hasta Llai-
llai, segun lo gastado en el próximo año
pasado
50,936 79
Locomotivas,
10. —
Coches, 36. — Carros, 135.
Combustible : Carbon. — Consumo por milla, 30 lib. 62. — Costo
por milla, 13 cts. 17.
Sueldo mensual de
los
empleados:
A d ministracion
Pesos 1,075 55
Departamento de ingenieros .
958 33
Maestranza
1,953 76
Tráfico
0
49
18
Estaciones .
2,934 37
Conservacion de la via
3,269 02
12,440 21
Pasajeros en el año 1862 : De
l
a
clase, 8,062;
2
a
,
15,717
.
; 3a,
140,615.
Total, 164,394 pasajeros. — Producto, 104,584 p. 27.
Mercaderías trasportadas en 1862, 775,875 quintales. — Producto,
deducido lo pagado por conduccion á domicilio, 103,368 p. 06.
2° Del Sur.
Extension en millas : Desde Santiago á San
Fernando .
83 50
..
Ramal de la Catada, línea doble
2 » 85 50
.
Costo de construccion
5,606,281 47
n.
Conservacion y
reparacion
Pesos
22,000 »
Locomotivas, 10.—
Carros para pasajeros, incluso uno de vapor para
CXXXIY
INTRODUCCION.
expresos, 37. — Carros de carga, 154. — Carros del ramal de la
Cañada, 21.
Combustible : Leña de espino y blanca. — Consumo por milla de
espino, 35"
.
50; de blanca, 28"
.
— Costo total por milla,
13
.ts
•
61.
Sueldo mensual de los empleados :
Administracion .
.
Departamento de ingenieros .
Maestranza
Pesos
896
966
3,903
32
66
83
Estaciones
2,221
69
Ramal de la Cañada.
728
»
8,716
50
Pasajeros en el año 1862: De
l
a
clase, 27,901 ; de
3
a
,
241,472.
Total, 269,373 pasajeros. — Producto, 436,513
p.
94.
Pasajeros del ramal de la Cañada, 195,740.— Producto, 19,574 p. 24.
Mercaderías trasportadas en 1862, quintales 706,674 22. —Producto,
92,101 p. 07.
3
0
De Copiapó.
Extension en risillas : Desde Caldera á Pabellon
.
74
13
Los ramales
y
desvíos
.
1
52
75
67
Costo de construccion
Pesos 2,960,183
20
Costo anual de conservacion
20,822
22
Locomotivas, 14. — Coches,
11. —
Carros, 166.
Combustible : Coke
y
leña.
Consumo por milla
coke , 47
11
-
19 ;
lela,
vi,. 74. — Costo por milla : coke, 43
c
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.
19 ;
leña, O
ct.
80.
Sueldo mensual de los empleados :
Administracion
Pesos 1,173 76
Departamento del camino
.
810
»
Id.
de maquinaria
y
equipo
3,891
73
Trenes
1,870 50
Destilacion
371
»
Estaciones
4,134 66
12,251
65
Pasajeros en el año
1862: De
l
a
clase, 23,588 ; de
t
a
,
63,539.
—Total, 87,127 pasajeros. — Producto, 95,786 pesos.
Mercaderías trasportadas en 1862 : Carga total , quintales
1,Z5,023 80. — Producto, 563,735 p. 55.
1:
INTRODUCCION.
CXXXV
4
0
De Chañareillo.
Extension en millas : 26.
Costo de construccion
Pesos 1,000,000 »
Conservacion, costo anual .
..
13,653 89
Locomotivas, — Coches, 18. — Carros,
81 .
Combustible : Coke. — Consumo por milla , 67
1ib.
73. — Costo, 85cts.
Sueldo de los empleados : Superintendente é ingeniero, 24 emplea-
dos mas del tráfico y de las bodegas, cuyos sueldos mensuales as-
cienden á 2,305 p. 48.
Pasajeros en el año 1862 : De
l
a
clase, 2,469; de 2
a
, 7,432; total,
9,901 pasajeros. — Producto, 19,561 p. 44.
Mercaderías trasportadas en 1862 : De peso , quintales 2,060 53;
de medida, piés 9,647; bultos, 2,533. — Producto, 44,327 p. 66.
5
0
De Coquimbo,
Extension en millas, 40 25.
Costo de construccion,
1,040,700 pesos.
Costo anual de conservacion,
13,200
Locomotivas, 3. — Coches, 6. — Carros, 102.
Combustible : Carbon. — Consumo diario , 45 quintales. — Costo
por milla, 17cts.
Sueldo mensual de 68 empleados, 2,466 p. 98.
Pasajeros, desde el 22 de abril 1862 : De
l
a
clase, 23,752 ; de
2a,
46,015 ; total, 67,767 pasajeros. Producto, 31,696 pesos.
Mercaderías trasportadas : Carga
y
equipaje, 530,222 quintales.
Producto, 53,223 pesos.
6
0
'Urbano de Valparaíso.
Extension en millas, 3. — Línea doble.
Costo de construccion, 320,000 pesos.
Carros, 25.
Sueldo mensual de 423 empleados, 3,614 pesos.
Término medio de pasajeros conducidos diariamente desde e128
de
marzo 1862, en que fué abierta al tráfico toda la línea,
4,800.
De
l
a
clase, 47 por 9
0
; de
2
a
,
53 por
0
/
0
. — Producto desde el 28
de marzo hasta el
26 de abril de 1862,10,399 p. 35.
Extension total de los caminos de fierro en explolacion el aflo
1863, en
la República de Chile, 344 millas 74 centésimas.
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CXXXVI
INTRODUCCION.
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E•4
INTRODUCCION.
CXXXVII
Plana mayor.
Comandantes
Sargento
mayor,
el teniente
de infantería • • •
Ayudantes
Subtenientes de bandera .
Capitanes agregados .
Capellanes
Cirujanos
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Cornelio de Saavedra.
2°
D
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Estéban Romero.
3° D
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José Domingo Úrien.
D
a
Juan José Viamonte.
D
a
Juan Pedro Aguirre.
D
n
Eustoquio Antonio Díaz.
D
a
Francisco Martínez.
D
a
Diego Saavedra.
D
n
Juan Francisco Toyo.
D
n
José María Úrien.
D
a
Agustin Pio Elías.
D
a
José Hernández.
D
a
Mariano Gómez.
D
a
Francisco Acosta.
D
a
Roque Illéscas.
D
a
Pedro Carrasco.
D
a
Juan Madera.
D
n
Matias Rivera.
NOTA.
Ademas de los individuos contenidos en esta lista, que todos
se acuartelaron , al toque de generala concurrieron muchos á, pedir
armas, que se. les dieron, y se incorporaron sirviendo en la accion
como los denlas, sin otros, que trajeron armas propias ;
y
otros mas
que se dejaron de alistar porque el
S
r
general mandó suspender la
formacion de compañías en tres cuarteles de la ciudad, por faltar
armas, y para que con el sobrante se formasen los cuerpos de caballe-
ría, los cuales y mucha parte de los otros cuerpos de infantería son
tambien patricios.
Buenos Aires
y
noviembre 2 de 1807.
CORNELIO
DE
SAAVEDRA.
l'
SEGUNDO PERIODO.
LA
ESPAÑA
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
1.
Division y régimen de las posesiones españolas en
-
la'
s
knérica. — Vireina-
tos, Capitanías generales, Audiencias, etc — Tratado entre los reyes de
España y los conquistadores. — La América como reino, su incorporacion
á la corona de Castilla. — Derecho de los Americanos á desempeñar los
empleos públicos : observacion del baron de Humboldt sobre esto. — Con-
sejo de Indias : su objeto y facultades. — Poder real de los vireyes. —
Recopilacion de Indias : Recopilacion de Castilla : las Siete Partidas. —
Sistema de hacienda : diversos impuestos y su inversion por las juntas
de hacienda. — Poblacion , industrias , costumbres , relígion y régimen
eclesiástico de la América. — La inquisicion. — La instruccion pública.
—
Sistema restrictivo : monopolio comercial : necesidad de franquicias.
—
Plan de conspiracion en Caracas : se frustró. — Revolucion en el Perú,
en
1780 :
propagacion de las ideas subversivas: triunfo de los Españo-
les. — Revolucion en la Nueva Granada , en 1791 : un convenio que no
fué cumplido. — Revolucion de Gual y España , en Caracas : se frustró.
—
Plan de Mr. Pitt sobre proteger la independencia sud-americana : pro-
clama del gobernador de Trinidad.
Las posesiones de la corona de España en el continente de
América se componían de los vireinatos de Méjico Nueva-
VII.
1
Divisioa territorial
de las posesiones
españolas
en la América.
Su gobierno.
Subdivision
de las
1
1 ovinvias
en departamenios.
Aliando
de los vireyes,
capitanes
generales, etc.
Las
audiencias.
Lugares
en que las liabia.
Sus atribuciones.
Casos de corte.
LA ESPAÑA
2
España, Santa Fé de Bogotá ó la Nueva Granada, Perú, Bue-
nos Aires ó Provincias del Rio de la Plata, y de las capitanías
generales de Guatemala , Venezuela y Chile. Estos Estados se
hallaban gobernados por jefes independientes unos de otros,
nombrados por el rey de España. Cada una de las provincias
ó intendencias que comprendian los vireinatos y las capitanías
estaba administrada por intendentes
(gobernadores ó corregidores)
nombrados tambien por el rey, pero sometidos á la autoridad
de los vireyes y de los capitanes generales. Estas provincias se
dividían tambien en departamentos, en cada uno de los cuales
dividían entre sí la autoridad y dirigian la administracion dos
magistrados, de los que el uno era nombrado por el intendente,
y el otro (el alcalde) designado por las municipalidades. Todo
lo concerniente á la seguridad
é
interes general, el abasteci-
miento, la salubridad, etc., era de la competencia de las muni-
cipalidades
(cabildos).
El mando militar estaba unido al poder civil en la persona
de los vireyes, de los capitanes generales y aun de los inten-
dentes; sin embargo, en ciertos casos y en algunas provincias
Babia
comandantes que eran superiores á los intendentes, aun-
que su poder no se extendia sino á lo militar.
La
administracion de la justicia estaba confiada á unos ma-
gistrados llamados
oidores,
los que reunidos constituían las
cortes de justicia denominadas
audiencias.
Cada presidente
resi.dia en la ciudad en que habia
audiencia :
es decir, en Mé-
jico , Guadalajara , Guatemala , Caracas, Santa Fé de Bogotá ,
Quito, Lima, Cuzco, Chuquisaca, Chile y Buenos Aires. De casi
todas las causas conocian desde luego los gobernadores, los cor-
regidores , sis delegados, ó los alcaldes , consultando previa-
mente á un abogado, corno
asesor,
á ménos que fuesen ellos
conocedores del derecho. Sus sentencias debian ser confirmadas
por la
audiencia;
y, en caso de apelacion, la causa era senten-
ciada segunda vez por esta corte. La
audiencia
pronunciaba
p
r
ivativamente sobre algunos casos privilegiados, ó sea los
casos
de corte.
Conforme á un tratado solemne y especial, celebrado entre
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
3
los reyes de España y los conquistadores de la América espa-
ñola, los últimos debian permanecer señores de este país, pero
con la carga de someterse á un vasallaje feudal bajo el nombre
de
encomenderos.
Pero los primeros colonos se condujeron de
un modo tan cruel con los naturales del país, que Cárlos Quinto
y sus sucesores sintieron la necesidad de abolir gradualmente
varios de sus privilegios ; y las
encomiendas
acabaron por caer
en desuso en muchas de las provincias que volvieron nueva-
mente al poder de la corona. Concediéronse entónces á los colo-
nos algunos privilegios de poca importancia, para reemplazar
los que poseían originariamente : diéronseles los títulos de
marqueses, condes, etc., etc.
La América española era mirada, en aquella época, como un
reino independiente, aunque reunido á la España, y ambos bajo
el gobierno de un rey. Resolvióse en consecuencia que las leyes
de Indias, todos sus títulos, su nombre y toda idea de conquista
fuesen eliminados, y que los Indios fuesen declarados súbditos
del rey bajo todos respectos, ni mas ni ménos que los Cas-
tellanos. La incorporacion de la América española á la corona
de Castilla fué decretada por Cárlos Quinto en Barcelona, el 44
de setiembre de 1519, y confirmada por Don Juan , Felipe II y
Cárlos IV; y « considerando, dice el emperador Cárlos V, la fide-
lidad de nuestros vasallos, las fatigas experimentadas y los
peligros corridos por los que han descubierto ese país y se han
establecido en él ; queriendo que posean con mas certidumbre
y confianza el derecho de quedar siempre unidos á nuestro
reino, empeñamos nuestra real palabra, por nosotros mismos y
los reyes nuestros sucesores, de que sus ciudades y estableci-
mientos jamas serán enajenados ni separados en todo ni en
parte, bajo pretexto alguno y en favor de quien quiera que sea ;
y en el caso de que nosotros y nuestros sucesores hiciésemos
algunos dones ó enajenaciones en estos lugares, esas diposicio-
nes serian consideradas como nulas y no celebradas (
1
).
»
En el decreto real publicado el año de 1524, para el nombra-
(1) L. I,
tít.
t,
libr.
nt ; 1. VII, tít. I, lib.
tv de la
Reeopilacion de Indias.
Tratado
entre los reyes
de Espita
y los
conquistadores.
Desuso
de las encomiendas.
La América
era considerada
como un reino.
Decreto
de su incorporacion
á la corona
de Castilla.
Confirmase
la denominacion
de reino.
O liservacion
del señor He rn bold t
Consejo de Indias.
Su objeto
y atribuciones.
Sus facultades
legisiati
n
as.
Poder real ejercido
Par los virovcs.
Recopilacion
de Indias.
Id.
de Castilla.
Siete Partidas
4
LA ESPAÑA
miento de un consejo supremo en las Indias, se da expresamente
el nombre de reino, y en él se reconoce que los habitantes
tienen un derecho natural de ocupar los puestos de honor y
lucrativos. El señor baron de Humboldt (1) observa que los
reyes de España, tomando el título de rey de Indias, han mi-
rado esas lejanas posesiones corno parte integrante de la
mo-
narcfuía
española, ó corno provincias dependientes de la corona
de Castilla, mas bien que como colonias , en el sentido dado á
esta palabra desde
4
siglo décimo sexto por las naciones trafi-
cantes de Europa.
Las enérgicas observaciones de
Illontesino, Cordora, Las Casas,
y varios otros, en la corte de España, sobre las medidas arbitra-
rias de los conquistadores y de los primeros colonos, dieron'
lugar al establecimiento del consejo de Indias. Este consejo, au-
torizado por el tít. II, lib. u, de la
Recopilacion de Indias,
para
Hacer leyes,
pragmáticas, ordenanzas,
etc., etc., para los Indios,
como investido de la autoridad suprema sobre ellos, fué encar-
gado al mismo tiempo de velar en la ejecucion de las leyes
establecidas en favor de los nuevos súbditos. Estos reglamentos
tan completamente frívolos , que apénas merecen el nombre
de leyes , forman la base del código llamado
Recopilacion de
Indias.
El poder legislativo del reino perteneció entónces al consejo
de las Indias y del rey, y el poder ejecutivo á los vireyes y á.
los capitanes generales. Los vireyes ejercian ademas el poder
real, es decir, estaban autorizados por una comision especial
para usar de plenos poderes en las circunstancias extraordina-
rias y delicadas.
El buen deseo del rey se expresaba por medio de
cédulas
reales (principum placita et rescripta).
Estos actos particulares,
siempre separados de la legislacion y frecuentemente revocados,
formaron el primer código
'b
le
G
islativo de la América española.
Venian despees la
Recopilacion de Indias,
la de Castilla
y la ley
comun
ó las
Siete Partidas;
y cuando se reconocía que todas
(i)
Essai polilique sur la nouvelle Espagne,
cap, xu,
Y.
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
ellas eran insuficientes, lo que sucedía frecuentemente, habia
Rm9onÇa
que atenerse á la opinion de algunos prácticos.
prudentlim.
El sistema de hacienda estaba fundado en los principios si-
Sistema
guientes. Primeramente , el rey era propietario de las tierras
de hacienda.
(lib. IV, tít. xii de la
Recopilacion);
en segundo lugar, los Indios
debian pagar una contribucion , un impuesto , por cabeza ó
capitacion (lib. VI, tít. xii, y lib. VI, tít. xv); y, por la
mita
en
La milcs.
el Perú, cada Indio estaba obligado á trabajar 18 meses en las
minas en diferentes épocas, desde la edad de 18 años hasta la
de 50 ; en tercer lugar, la décima parte del producto de las
tierras cultivadas se pagaba con la denominacion del
diezmo,
L
os <_ezmos.
para la proteccion que el rey daba á la Iglesia, conforme á un
arreglo hecho con diferentes papas (
1
);
en cuarto lugar, la impo-
sicion indirecta de la aduana, la
alcabala,
obligaba á pagar un
La
alcabala.
derecho sobre casi todos los efectos de comercio ; y la quinta
parte
(quinto)
de cualquiera especie de oro ó plata extraida de
las minas que no pertenecian al rey (
e
).
La venta de algunas
producciones estaba reservada á los oficiales del rey, como el
tabaco , la sal y los naipes. La renta proveniente del estableci-
miento de correos entraba igualmente en el tesoro del rey. En
Odiosos impuest
o
s.
muchas provincias se pagaba el derecho de tener una embarcacion
para atravesar el rio, el de tener gallinas y vender los brevajes
llamados pulche, guarapo, etc. (
3
).
Estos impuestos eran cobra-
dos por oficiales pertenecientes á los diferentes departamentos,
y su producto era depositado en el tesoro general, de donde se
enviaba á España ; algunas veces se invertía segun las órdenes
de las
juntas superiores de hacienda,
reunidas en las capitales,
Publacion
La poblacion de la América española se formaba en esa época
de la América
española.
(1)
Véase el tít. de
Diezmos,
en la
Recopilacion.
(2)
Véase el tít. de
Alcabala, ensayo del oro, etc.,
en la
ReCOpiiaCiOn.
(3)
Véase el tít. de los
Estancos,
en la
Reeopilacion.
y que se componian del
intendente,
que las presidio.; del
regente
Su inve/sion
de la audiencia,
de los
contadores mayores,
del fiscal llamado
de
juntas (le haricmla.
por las
lo civil;
del
oficial real mas antiguo en oficio,
y de un
escribano
real.
11`
6
LA ESPAÑA
de Indios , Españoles , negros y mestizos , sin comprender las
tribus de Indios que continúan viviendo independientes á las
orillas del Meta, en la costa de la Goagira, en las riberas del
Orinoco, del Rio Negro, pampas de Buenos Aires, etc., etc. Parte
de la poblacion de la América española se emplea en la agricul-
tura , particularmente en Venezuela , Guatemala , Guayaquil,
Su industria.
Chile, Cartagena, etc. Algunas provincias, tales como el Rio de
la Plata y parte de Venezuela, se han dedicado á la industria
pecuaria. En Méjico, el Perú y la Nueva Granada, casi todos los
habitantes se emplean en los trabajos de las minas.
Los Indios y los negros habian conservado en gran parte sus
Costundires
y religion.
costumbres primitivas; los criollos recibian las suyas de los
Españoles. Siendo la religion de la América española la ca-
tólica, el gobierno de la Iglesia y las dignidades eclesiásticas son
Gobierno
las mismas que en la madre patria : arzobispos , obispos, etc.,
eclesiástico.
los cuales eran nombrados por el rey, conforme al privilegio que
le habia concedido Julio II, el año de 1508, con el nombre de
I,a
inquisieion,
real patronato (1).
Fué establecida tambien la inquisicion en el
Nuevo Mundo.
Estado
Profunda ignorancia, hasta de las artes mas necesarias, reina-
de la instruccion
ba en toda la extension de ese vasto territorio. En las capitales,
elemental
y científica.
sin embargo, y notablemente en Méjico , Lima y Santa Fé de
Bogotá, hacíase con muy buen éxito el estudio de la medicina
y de algunas partes de la historia natural. Los criollos se dedi-
caban con ardor al de la teologia y de la jurisprudencia, porque
ellos únicamente daban consideracion. Reciben actualmente los
grados de doctor en las universidades, que existen en número
Gradas
Iniiversitarios.
de nueve en la América española.
de transitar.
Estaba prohibido todo acceso á los establecimientos españo-
Prohibieion
les, no solamente á los extranjeros, sino que á los mismos habi-
tantes de las diferentes provincias no se les permitia viajar de
Monopolio
una á otra
(
2
).
El comercio se hacía exclusivamente con la Es-
del comercio.
(1)
Véase el tít.
vi,
lib.
I
de la
Recopilaeion.
(2)
Ley
VIII,
tít. xvni, lib.
1v ,
cédula de 1609 ;
leyes
LXVIII
y
LXIX,
tít. XLV, lib. Ix de la
Recopilacion de Indias.
Y SUS
POSESIONES EN AMÉRICA.
7
paria, y estaba casi enteramente monopolizado por los Espa-
ñoles (
1
).
Hácia fines del últirto siglo, los vireyes y los capita-
nes generales obtuvieron algunas licencias especiales para
co-
merciar
con las Antillas, en casos de dificultades insuperables
para comunicar con la madre patria. En 1797, la corte de Madrid
se vió en la necesidad de permitir la apertura cle algunos puer-
tos de la Tierra Firme, para las ventajas del comercio; porque,
á consecuencia de la guerra, la España no podía proveer á sus
lejanas colonias de los artículos de Europa , que, por su largo
uso, se hablan hecho ya objetos de primera necesidad para los
Americanos. Por el mismo motivo, el virey Cisnéros , de las
Provincias del Rio de la Plata, abrió en 1809 los puertos de
buenos Aires, permitiendo el libre comercio con las naciones
aliadas de la España.
La corte de Madrid conservó por mucho tiempo su poder en
el nuevo continente, sin mas auxilio que un pequeño número
de tropas españolas. Los criollos estaban sinceramente adheridos
á la madre patria, y los Indios jamas habian concebido la idea
de sacudir el yugo. Pero al promediar del último siglo hubo en
Carácas un plan de conspiracion tramado por un tal Leon,
natural de las islas Canarias ; contaba con numerosos parti-
darios, queriendo destruir , con su ayuda , la compañía
Guipuz-
coana,
á la cual se le habia concedido el privilegio exclusivo de
comerciar con Venezuela. Descubierto su proyecto , fué conde-
nado á muerte, arrasada su casa, y en el sitio que esta ocupaba
se hizo levantar una columna para perpetuar el recuerdo de su
castigo.
Una injusticia que sufrió
Don J. G. Tupac -Amaru de
la
Audiencia de Lima, y el insulto que recibió de un corregidor,
hicieron conocer mas vivamente á los Indios _ su estado de
abyeccion, el sistema opresor del
repartimiento
y el peso de las
nuevas tasas. Por eso estalló una revolucion en el Perú en
(1) La ley VII,.tít. Lxxxvll, lib ix de la
Reeopilacion,
prohibe
á los habi-
tantes de la América española , bajo pena de muerte, traficar con extranje-
ros, sea cual fuere el pretexto,
Necesidad
de algunas
franquicias.
Id.
Id.
Adhesion
de los Americanos
á la Espafia.
Conspiracion
frustrada
del Canario Leon.
Este fué ejecutado.
Causa
do una revolucion
en el Perú,
en 1780.
las
revoluciona
8
LA ESPAÑA
1780. El repartimient
o
obligaba á los Indios á recibir de los
corregidores los artículos de primera necesidad y sus mulas,
á los precios que estos fijaban y sobre el crédito que querian
darles.
ideas
Muchas personas se decidieron por la causa general, á, insti-
". gaciones de Tupac-Amaru, y propagaron en poco tiempo el
espíritu de independencia. Extendióse la resistencia sobre tres-
cientas leguas de territorio, dando origen á las escenas mas
sangrientas: al principio eso no fué sino una lij era revuelta de
los Indios contra la opresion de los corregidores y de los demas
agentes del gobierno. La querella duró tres años con éxitos
diversos : Tupac-Amaru habia sido proclamado inca del Perú;
pero la poca confianza que inspiró al pueblo su conducta, y la
dificultad de proporcionarse armas y municiones, desalentaron
muy luego á los Indios, quienes no obraron ya sino con desidia,
á tiempo que los ataques combinados de las tropas de Buenos
Aires y las de Lima daban una evidente superioridad á los Espa-
ñoles, por quienes se declaró la mayor parte del pueblo, no
obstante sus vivos deseos de un cambio en la administracion.
Á Tupac-Amaru y á varios de los principales jefes de la insur-
reccion se les dió muerte de una manera irritante.
En 1781, el
regente Pinéres
quiso introducir algunas reformas,
é imponer algunas nuevas contribuciones en su gobierno de la
Nueva Granada. La provincia del Socorro, una de las mas popu-
losas del vireinato, se declaró abiertamente contra esa medida;
cerca de 1,700 hombres se reunieron y marcharon contra Santa
Fé de Bogotá, gritando : «
Viva el rey mueran los malos gober-
nadores! » La capital se encontraba indefensa, y se adelantaron
en triunfo hasta la planicie llamada
Mortuco,
á cosa de doce
leguas de Santa Fé, en donde encontraron al arzobispo de
Góngora, que revestido con sus ornamentos pontificales tenia en
sus manos la hostia sagrada. Con tan inesperado encuentro,
los insurgentes se detuvieron, llenos de temor y asombro ; y
a
provechándose el arzobispo de tan feliz momento, propuso una
conferencia á su jefe, Don Salvador Plata. De ella resultó un
convenio, á
c
onsecuencia del cual se dispersó el tumulto : des-
Ejecucion
de Tupae•Amaru
y otros jefes.
Revolucion
contra el
regente Pindres.
Terminó por medio
de un convenio
con los Socorremos.
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
9
pues se quejaron los Socorrerlos de que jamas se hablan
lado los artículos estipulados en la convencion.
Algunos criollos y Españoles imbuidos en los principios polí-
ticos que dieron origen á la revolucion francesa, y familiarizados
con los escritores que la habian precedido inmediatamente, for-
maron un plan de revolucion en Caracas en 1.797 ; trataron
con desprecio al gobierno español, porque sus armadas habian
sufrido muchos golpes, y, sobre todo, porque confiaban en la
proteccion de la Inglaterra, con motivo del muy sabido plan de
M. Pitt — de dar independencia á la Tierra Firme. La conspi-
racion fué descubierta al acto de estallar, y sus jefes princi-
pales , que lo eran Don
M.
Gual y Don J.
M.
España, se
salvaron en una isla vecina. Regresó este á la Guáira dos años
despues, pero fué descubierto y ahorcado. En esa época, hizo
circular sir Thomas Picton la siguiente proclama, en todas las
islas.adyacentes.
« Una nota oficial, fechada el 7 de abril de 1797, me ha sido
trasmitida, en mi calidad de gobernador de la isla de Trini-
» dad, por el muy honorable Henri Dundas, ministro de rela-
ciones exteriores de Su Majestad Británica. Creo de mi deber
comunicar su tenor á Vuestras Excelencias , á fin de que
puedan aprovechar las insinuaciones que contiene; y para
que estén en capacidad de hacer que se conozca su contenido,
se la trascribo literalmente.
)5 El objeto que recomiendo en este momento mas particular-
» mente á vuestra atencion, es buscar el medio mas eficaz
para libertar al pueblo del continente inmediato á la isla de
Trinidad del sistema opresivo y tiránico que lo agobia y del
monopolio establecido sobre el comercio , bajo el título de
registros exclusivos ,
exigidos por el gobierno; sacar tambien
la mayor ventaja posible de la situacion local de la isla,
abriéndole una libre y directa comunicacion con las denlas
partes del-mundo, sin perjudicar al comercio de la nacion
británica. Á fin de cumplir esta intencion con mayor faci-
lidad, sería prudente que Vuecelencia alentase á los
habi-
» tantes de Trinidad á continuar las
comunicaciones que tenian
))
Ilevolocion
do Cual y Espaiia
Van de M
y
. PlU.
Proclama
del gobernador
de Trinidad,
protegiendo
la revolucion.
Tiene la fecha
26 de junio de
1797.
LA ESPAÑA Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
» con la Tierra Firme ántes de la reduccion de esa isla, dán-
»
doles la
seguridad de que encontrarian en ella un
depósito
ó
»
almacen general de toda especie de artículos. Con tal fin, Su
»
Majestad Británica ha determinado, en su consejo, permitir
»
la franquicia de los puertos de Trinidad para comerciar direc-
»
taniente con la Gran Bretaña.
» Relativamente á la esperanza que teneis de alentar el ánimo
»
de las personas con quienes estais en correspondencia, y que
•
estimulan á los habitantes á
resistir á la tiranía de su gobierno,
•
nada mas tengo que deciros, sino es que pueden ellos estar segu-
»
ros, mientras permanezcan en esa disposicion , de recibir por
mis manos toda especie de auxilios de Su Majestad Británica,
»
sea de dinero, sea de armas y municiones;
que pueden estar
•
igualmente ciertos de que las miras de Su Majestad no tienden
»
sino á asegurar su independencia; que ella no pretende nin-
»
gima
soberanía sobre su país, y que ni siquiera tiene la inten-
»
cion de oponerse á los privilegios del pueblo, ni á las recia-
»
"naciones que pueda hacer para el ejercicio de sus derechos
»
politicos, civiles ó religiosos.
» Puerto España, junio 26 de 4797.
» THOMAS
PICTON,
etc., etc. »
II.
Expediciones frustradas contra Venezuela y Buenos Aires. — Refuerzos mili-
tares. — Causas de la dominacion española. — Quejas de los Americanos
contra el gobierno de la madre patria. — Causas generales de la revolu-
cien de la independencia. — Juntas provinciales. — La regencia y sus
pretensiones. — La junta de Astúrias. — Conducta de los gobernadores
respecto á Bonaparte : carta del capitan Deaver á sir A. Cochrane, infor-
mándole sobre su llegada á Carácas y la ninguna opínion por Bonaparte.
— Peticion para formar una junta en Carácas. — Llegada á Buenos Aíres
de la noticia de los sucesos de España; Liniers; Don J. Ello; Goyeneche
en Montevideo.
Para auxiliar al partido revolucionario en la América espa-
ñola, el gabinete ingles pagó la expedicion de Miranda (1) á
Venezuela en 1806, y envió la de Whitelocke á Buenos Aires
en 1807 (2); pero ambas tuvieron mal éxito.
Los diferentes ataques hechos por los Ingleses y los Franceses
sobre las costas de la América española obligaron á los Espa-
ñoles á. aumentar sus fuerzas militares, para auxiliar al ejército
ya estacionado en los puertos, en. casos de nuevos ataques.
Las conmociones civiles, sobre todo , necesitaron un aumento
de fuerzas militares : fué preciso poner las capitales en estado
de dar y recibir auxilios en casos de insurreccion. Pero aunque
las tropas estuviesen concentradas particularmente en las capi-
(1)
Véase d-parte
histórica de Venezuela en los siguientes tomos de esta
obra.
(2)
Véanse
los tomos IV
y
V de la
Coleccion de Tratados de la América
Latina,
sobre la conquista y reconquista de Buenos Aires.
Expedicion
de Miranda
á Venezuela,
y de Whitelocke
á Buenos Aires :
se frustraron.
La España
aumentó sus
fuerzas
militares.
Id.
4
2
LA ESPAÑA
tales, guardábase parte de ellas en las provincias para fortificar
su fidelidad é imponer respeto á los revolucionarios.
1-1,C,521423
Al observar la adhesion de los Españoles á su país, el respeto
de la Mmlinneion
que los criollos conservaban á la España, el carácter débil de
política
r:u,
tres siglos.
los Indios, y el estado de insignificancia
-
en que se halla
han las denlas razas, no hay por qué asombrarse de que durante
tres siglos se hayan dejado gobernar por las leyes establecidas en
un país dos mil leguas del suyo, sin tentar esfuerzo alguno
para conquistar su independencia; y aun cuando caracteres
emprendedores se esforzaban en excitar á la revuelta, la facili-
dad con que el gobierno español aniquilaba sus planes se expli-
caba fácilmente, por una parte, por medio de la vigilancia de
los jefes y de la inquisicion; y de la otra, por medio de la apatía
de los criollos, consecuencia natural de su educacion.
Quejas
No preten15
1
SóStener, sin embargo, que estuviesen satisfechos
de los Americanos
de la corte de Madrid; creo por el contrario , que estaban exce-
contra el gobierno
sivamente descontentos de ella, y hé aquí de que se quejaban :
Primera;
1°
del poder arbitrario ejercido por los vireyes y capitanes ge-
nerales, que con frecuencia eludian las leyes y aun las órdenes
del rey (véase la ley tít. xv, 2 de la
Recopilacion),
en
la cual se quejaban de que los
oficiales enviados por el rey de Es-
paña frecuentemente eran acusados y depositados,
lo que no suce-
Segunda,
dia jamas á los funcionarios nombrados por los vireyes ; 2° de
que la
audiencia
estaba compuesta de Europeos, únicos jueces
para conocer de las causas, y los cuales teman el poder de in-
terpretar las leyes en su favor ; 3° de que la audiencia dictaba
frecuentemente decisiones clandestinas, sentenciaba imponien-
do el destierro, y daba una multitud de resoluciones sin juicio
Cuarta.
legal; 4° de que eran tratados con desconfianza por el gobierno,
á pesar de la lealtad que, habian manifestado en la guerra de
sucesion á la corona de España, resistiendo á las insinuaciones
de la. Francia y de la. Inglaterra, y, sobre todo, á pesar del des-
prendimiento y raro valor que habían desplegado cuando Car-
Quinta,
tagena y Buenos Aires fueron atacados por los Ingleses ; 5° de
que estaban obligados á sufrir los insultos de un Español ,
quien quiera que fuese , por el mero hecho de ser Europeo, y
Y
SUS
POSESIONES EN
AMÉRICA.
13
porque con ese título se consideraba como un ser de naturaleza
superior, y como amo de la América española. Entre muchos
ejemplos, pueden citarse los que siguen : La ciudad de Mérida
(de Maracáibo), en Venezuela, habia presentado al rey una peti-
cion para obtener el permiso de fundar una universidad : la
administracion fiscal decidió que la peticion debia negarse, por-
que no era conveniente
propagar la instruccion en la América
española, en donde los habitantes parecian destinados por la natu-
raleza á trabajar en las minas.
Despues de una pretendida so-
lemne deliberacion, el consejo de los cónsules de Méjico declaró
que
los Indios eran una raza embrutecida, llena de vicios é igno-
rancia, autómatas indignos de representar ó de ser representados;
6° de que á pesar de que la convencen originaria hecha entre
el rey y los primeros colonos de la América española (
1
)
esti-
pulaba que en todas las secciones del gobierno, de la justicia,
del servicio militar, de la administracion de las rentas, etc., los
primeros conquistadores del país y sus descendientes, los
paci-
ficadores,
los colonos y aun los mismos indígenas, serian elegidos
con preferencia para desempeñar los destinos públicos , todos
fuelen no obstante privados dentro de poco de toda partí-
cipacion en el poder y los honores. Esta queja está apoya-
da por la circunstancia de que entre 160 vireyes y 602 capi-
nes generales , intendentes y comandantes nombrados por la
corte de España para administrar la América, no se contaban
sino
diez y ocho
criollos, que no habían obtenido ese mismo
favor sino porque habían sido educados en España, — ventaja
que muy pocos Americanos podian tener, porque les estaba
vedado visitar la madre patria ó habitar en ella, sin expreso
permiso del rey, que no lo acordaba sino muy rara vez; 7° de
que la España impedia toda industria en América, no dejando
establecer ninguna manufactura; y de que á pesar de la im-
posibilidad en que estaba de-proporcionar los artículos necesa-
rios al consumo de los Americanos, les prohibia ó limitaba el
cultivo de esos mismos artículos.
Sexta.
Séptima.
('1)
Ley
111, tít.
u, lib. ni de la
Reeopilacion.
Restricciones
puestas
á la industria
agrícola.
Id.
Última queja.
Causas generales
de la revolueien
dela independencip.
14
LA ESPAÑA
Detengámonos algo en las restricciones puestas á la libertad
del cultivo. En las posesiones españolas al sur del istmo de
Panamá, el número de las plantaciones de tabaco era limitado ,
y si un plantador tenia la desgracia de tener un pié de tabaco
ademas del 'que se le habia permitido , toda su plantacion era
destruida
; y sin embargo, la España se veía obligada cada
año á comprar al Portugal, para su consumo ó el de sus colonias,
una considerable cantidad de tabaco. Con excepcion del Perú y
de Chile, ninguna provincia podia extraer aceites, hacer vino ó
aguardiente , plantar viñas y cosechar almendras . Chile y el
Perú no habian sido exceptuados de esas tiránicas prohibiciones,
sino porque la España encontraba el viaje demasiado largo,
y,
de consiguiente , porque le resultaba poco beneficio de hacer
trasportar esos artículos á aquellas provincias. Tambien era
necesario (1) que los aceites, vinos, aguardientes, etc., cosechados
en el Perú y Chile, se consumiesen allí mismo, pues su expor-
tacion estaba prohibida bajo muy severas penas.
El Perú y Chile no tenian el privilegio de cosechar aceites ni
vino, sin pagarlo por una privacion; y jamas se cultivó en ellos
el tabaco ni la caña de azúcar.
En fin, la última queja que los criollos dirigieron al gobierno
español, fué que, para detener los progresos de la poblacion y
mantener las distinciones que la dividian en diferentes clases,
habia él hecho y conservado muchas leyes que ponian obstá-
culos á los matrimonios (2).
Puede asegurarse, sin embargo, que á pesar de tantos motivos
de quejas, la América española-habria quedado todavía durante
muchas generaciones bajo la dependencia de la madre patria.
Pero la invasion de la España por Bonaparte, la desinteli.gencia
que reinó entre las juntas que se formaron en Sevilla Astúrias
5
y otras provincias; y, todavía mas — la conducta politica de la
regencia de, Cádiz , decidieron esa revolucion , que, por la exten-
(1)
Recopilacion de Indias,
tít. mut,
lib.
XIV.
(2)
Véanse
Cédulas sobre el discenso y varias leyes de la Recopilacion sobre
los
'Dalt'
im o n ios
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
sion de las regiones que abraza, es única en los fastos de la
historia. Esto precisamente es lo que vamos á desarrollar en
los siguientes capítulos.
Las perturbaciones que agitaron á la España, y la especie de
abandono en . que se encontró despues de la
de
Bayona, que la entregaba á los Franceses, exigieron la forma-
cion de reuniones provinciales llamadas
juntas.
Su objeto era
proveer al gobierno del Estado, pero cada
junta
quiso atribuirse
el poder supremo. La de Sevilla tomó el título de :
Junta su-
prema gubernativa de España é Indias,
y diputó miembros suyos
á todas las secciones de la América. Á fin de lograr mejor éxito
en su mision, aseguraron, contra toda verdad, que la España
entera reconocia la junta de Sevilla , le obedecia, y que la pros-
peridad pública exigia que la América imitase ese ejemplo.
Al mismo tiempo , la regencia establecida en Madrid por el
rey Fernando, ántes de su partida para ir á. unirse á Napoleon
Bonaparte, se esforzaba igualmente en que se reconociese su
poder en América.
La junta de las Astúrias ostentaba de un modo altanero las
mismas pretensiones, y rehusaba reconocer la junta de Sevilla.
Panela que el momento de conquistar la libertad se presen-
taba en la América., cansada y agotada por tres siglos de conti-
nuos sufrimientos. La España, invadida por un poder colosal,
sus fortalezas ocupadas por el enemigo, rota toda unidad en el
gobierno, — ¡ qué época -tan favorable para la emancipacion del
Nuevo Mundo ! Pero los Americanos eran sinceramente adictos
á la madre patria ; las noticias del continente les llegaban de tal
modo desfiguradas y contradictorias, la resistencia de la nacion
española les parecia tan noble, la posicion de la familia real tan
dolorosa é interesante, que, paralizados por la sorpresa y movi-
dos de compasion, perdieron el feliz momento de obrar. Si la
América española se hubiera separado, en esa época, de la
madre patria, de dónde hubiera sacado la España los medios
de sostener por tanto tiempo una guerra que en parte ha con-
tribuido á la calda de Bonaparte?
La conducta de los gobernadores españoles en América
Origen
de las
juntas
provinciales
su objeto.
Su anarquía.
Pretensiones
do la regencia.
Las de la junta
de Astúrias.
Época favorable
para
independizarse.
No se aprovechó.
16
LA ESPAÑA
ofreció, en aquella circunstancia, notable contraste con la de
Contraste
de lus gobernadores
los súbditos americanos. Con excepcion del virey de Méjico,
espfioles
con los súbditos
todos parecieron dispuestos á jurar fidelidad á Bonaparte, como
americanos.
lo
prescribia la órden contenida en el decreto firmado por el
consejo de Indias. Ese decreto ordenaba reconocer las cesiones
hechas en Bayona, y confirmaba á los jefes españoles en sus
empleos. Á ese cambio únicamente se opusieron los súbditos
americanos, quemando en público la proclama enviada por
Bonaparte y echando á sus agentes. La siguiente carta trasmite
con exactitud el sentir de los Americanos en aquella época, y
de qué manera lo expresaban :
El capitan Deaver á sir Alexandre Cochrane.
De la Guáira, julio 19 de 1808.
Su llegada
á la Guaira.
Retirada do Caracas
de un agente
frances.
« SIR,
» Ocurren actualmente en la provincia de Venezuela aconte-
cimientos de muy grande importancia. He juzgado necesario
despachar á V. , sin pérdida de tiempo , el
Serpent ,
corbeta
tomada últimamente á los Franceses, á fin de que conozca
tan prontamente como sea posible los acontecimientos que
han sucedido ya, y de que pueda formarse una opinion sobre
los que probablemente seguirán.
>) Entré el 15 al puerto de la Guáira, y en el momento en
que me disponia para ir á tierra, noté que • llegaba un ber-
gantin (brick) con pabellon frances al fondeadero; este habia
venido la tarde anterior de Cayena con despachos de Bayona,
y echado el ancla á cosa de dos millas de la ciudad de la
Guáira. Separado de ese buque por una distancia de cinco
millas, no pude acercarme á él lo bastante para tirarle una
descarga; y el haberse refugiado bajo las baterías españolas
me impidió perseguirlo.
» En el momento en que me preparaba para partir á Carácas,
el capitan del bergantín frances se retiraba de esa ciudad, muy
descontento de la recepcion que se le habia hecho en ella.
Llegué á las tres á Carácas , y presenté los despachos de
Carta
á sir A. Coebrane
sobre esto.
Le orienta
de los surez-t s
de Venezuela
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
17
V. al capitan general, quien me recibió muy friamente, ó,
por mejor decir, con mucha descortesía; haciéndome la obser-
vacion de que yo llegaba á una hora muy incómoda para
entrambos, y de que haria muy bien en ir á buscar donde
comer, y volver dentro de dos horas.
»
Al entrar en la ciudad noté gran efervescencia entre el
pueblo. Creí ver aquella agitacion que precede ó sigue á una
conmocion popular; y cuando llegué á la gran casa muni-
cipal, fué rodeado por habitantes de casi todas las clases.
»
Supe que el capitan frances, llegado la víspera, habia refe-
rido la noticia de todo lo que habia pasado en España de una
manera favorable á la Francia; que habia anunciado el adve-
nimiento de José Bonaparte al trono de España , y traido
órdenes para los agentes del gobierno frances.
»
Púsose en armas inmediatamente la ciudad. Diez mil habi-
tantes rodearon la morada del capitan general, y pidieron se
proclamase á Fernando
VII
rey de España. Se les prometió
ceder á su voto al siguiente dia ; pero poco satisfechos con
esta promesa, hicieron ellos proclamar á Fernando VII, desde
la misma tarde, por medio de heraldos de armas, y colocaron
su retrato iluminado en la galería de la casa del cabildo.
»
Los Franceses fueron públicamente insultados en los cafés,
de donde se les obligó á retirarse ; y el capitan del bergantin se
retiró de Carácas secretamente , á las 8 de la noche, escoltado
por un destacamento de soldados. Mas tarde habria perecido,
porque á las diez el populacho pidió su cabeza al gobernador;
y cuando aquel supo que habia partido, le siguieron tres-
cientos hombres para darle muerte.
»
Aunque friamente recibido por el gobernador, fuí perfec-
tamente acogido por los principales habitantes de la ciudad ,
la cual me miraba como un libertador. Las noticias que les
dí de Cádiz fueron devoradas con avidez, y excitaron gritos
de entusiasmo y reconocimiento por la Inglaterra.
» Al volverá la casa del gobernador, pedí que la corbeta fran-
cesa me
fuese entregada , ó , al ménos , que me fuese permi-
tido tomar posesion de ella en la rada, en razon de los motivos
vil.
2
Llegada
del capitan Deaver
t
la misma ciudad.
Fermento que no:ó
en la ciudad.
Se informó
de la tnision
del agente francee.
El pueblo
armado proclamó
á Fernando VII.
El agente francos
se redí()
clandestinamente.
El capitan Deaver
fué
muy
bien acogido
por los Caraquenos.
El gcberna dor
negó el permiso
de apoderarse
de una corbeta
francesa.
Peticion
para formar
una junta
en Carficas.
Oriéntase el rirey
de Buenos Aires
de los sucesos
de España.
LA ESPAÑA
18
»
que la habian hecho entrar en ella. El gobernador me rehusó
»
positivamente ambas cosas, y tampoco quiso apoderarse él
»
de la corbeta. Díjome , por el contrario , que habia dado órde-
»
nes para que ese buque se hiciese
á
la vela inmediatamente.
•
Hícele conocer entónces las que yo habia dado para que la
cogiesen, .á fin de que las aprobase ; y al mismo tiempo le
•
dije, que si la corbeta no estaba en el poder de los Españoles
á mi regreso , yo mismo iria á cogerla. Contestó que él envia-
»
ria al comandante de la Guaira la órden de hacerme fuego,
•
si me tomaba la libertad de ejecutar semejante accion. Repli-
qué entónces que las consecuencias de semejante órdeu recae-
»
rían sobre él ; añadiendo que la recepcion que me hacía me
•
parecia mas bien de un enemigo que de un amigo , y que
•
tenia motivo para sorprenderme de su conducta hacia mí, al
traerse la noticia de haber cesado las hostilidades entre la
Gran Bretaña y la España, miéntras que él trataba á los
Franceses como amigos , sabiendo que la España estaba en
guerra con la Francia. Sostuvo él que la España no estaba en
•
guerra con la Francia, y le pregunté cómo consideraba la
•
cautividad de la familia real y la toma de Madrid. Respondió
solamente que el gobierno español no le hablaba de eso, y
que mis despachos no eran oficiales. »
Algunos meses despues de esa prueba de admirable adhesion
á la madre patria, un número considerable de las familias mas
recomendables de Carácas presentó una peticion al capitan ge-
neral Cásas, para obtener el permiso de elegir una junta seme-
jante
á la de España, con motivo
de la situacion de la Península.
Aunque los principios fundamentales de la peticion estuviesen
apoyados en las leyes, los peticionarios fueron arrestados, pero
puestos en libertad pocos dias despues. Entre los signatarios se
encontraban el marques del Toro, el marques de Casa Leon , el
conde San Javier, el conde de Tovar, y varios otros.
Un bergantin frances, conduciendo un mensaje de Napoleon
Bonaparte , llegó á Buenos Aires hácia fines de julio de 1808;
y por él se informó el virey Liniers de los acontecimientos ocur-
ridos en la Península. Liniers reunió el
cabildo
y la
audiencia,
))
))
))
))
))
))
))
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
19
para consultar sobre el plan de conducta que debia adoptar en
tan extraordinarias circunstancias. Convínose en que el virey
publicaria lo que pasaba en la madre patria. Liniers dirigió,
pues, una proclama al pueblo de Buenos Aires, en la que le de-
jaba traslucir sus intenciones. Esta proclama es una prueba de
la falsedad que los gobernadores de la América española em-
pleaban habitualmente para engañar á los habitantes. En. este
curioso manifiesto indicaba, pero oscuramente, los cambios que
acababan de tener lugar en España, cuando la guerra de suce-
sion. Terminaba asegurándoles la elevada estimacion que su
triunfo habia inspirado al emperador Napoleon, y les exhortaba
en nombre de Bonaparte á, que permaneciesen tranquilos. Don
Javier Elio, gobernador entónces de Montevideo y enemigo per-
sonal de Liniers, se sirvió de esa proclama para acusarlo de des-
lealtad, y logró sustraer todo el país que mandaba de la obe-
diencia de su rival, formando una junta á imitacion de las
de España. Don J. Goyeneche llegó en aquella época á, Monte-
video, con despachos de la junta de Sevilla; y dando entera
aprobacion á la conducta de Elio , le anunció que su mision
no tenia otro objeto sino formar semejantes establecimientos
para asegurar la tranquilidad del país. Goyeneche usó de un
lenguaje muy diferente en Buenos Aires y en Lima; y su con-
ducta, cuando derrotó las tropas que sostenian á la
junta de la
Paz,
prueba evidentemente sus principios tocante á esto.
Proclama
de Liniera
al pueblo.
Don Javier Ello
le acusó
de deslealtad.
Llegada
de Goyenecbe
á Montevideo.
Llegada á Méjico de la noticia de una insurreccion
en España. — Los Me-
jicanos pidiendo una junta : su formacion : necesidad de ella : dos puntos
principales de sus trabajos. — Conjuracion contra el virey : su deposicion
y prision. — Diputados de las juntas provinciales de España. — Junta
de Sevilla : su reconocimiento por la América. — « Junta intuitiva » en
la Paz : opónense
á ella los vireyes de Buenos Aires y del Perú : ejecu-
ciones hechas por Goyeneche. — Establecimiento de un gobierno en Quito.
—
Convocacion de una junta en Bogotá : su disolucion : su nueva reunion.
—
Disolucíon del gobierno de Quito. — Los Españoles violan la buena
fe : asesinatos de patriotas. — Manifiesto y mala
fe
de la junta central.
—
Noticias que sobre Bonaparte y esta recibieron los Americanos. —
Triunfos de los Franceses en España. -- Dispersion de la junta central.
—
Nombramiento de una regencia : conducta de esta. — Junta suprema
de Caracas , una vez depuesto Empáran. — Junta de Buenos Aires :
reunion de un congreso : combate entre criollos y Españoles.
Llegada
h
Méjico
de la noticia
de una insurrecciun
general
en España,
El 29 de julio de 1808, súpose en Méjico la noticia de una
insurreccion general en España. El entusiasmo que produjo
estaba todavía en toda su fuerza á la llegada de dos diputados
de la junta de Sevilla : anunciaron que venian á reclamar el
mando soberano de la América española para esa asamblea.
Tal era la disposicion general de los ánimos en favor de la
Península, que los Mejicanos habrían probablemente accedido á
la exigencia de la junta, si durante los debates entre los ofi-
ciales civiles y militares reunidos por el virey, no hubiesen
llegado unos despachos anunciando el establecimiento de la
junta de las Astúrias, la cual invitaba expresamente á los Meji-
canos á que no reconociesen la junta de Andalucía. Fácilmente
se concebirá lo que debió dañar esa declarada rivalidad á la
LA ESPAÑA Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
21
opinion que los Mejicanos se habian formado del espíritu de la
revolucion de España.
Hé aquí un extracto de las observaciones presentadas el 5 de
agosto de 1808 por la municipalidad de Méjico al virey Iturri-
garay, para reclamar la formacion de una junta compuesta de
los tribunales y autoridades constituidos en la capital :
« Las juntas del gobierno y los respetables cuerpos de las
ciudades y reinos no se conducen ya — dijo la municipalidad
de una manera conforme á la ley , que ordena que todos
los casos difíciles sean discutidos en asambleas generales. En
las presentes circunstancias, despues de la sustraccion del. rey,
estando investida de la soberanía la nacion, deben ser discutidos
sus intereses por las autoridades unidas á las municipalidades,
que son las cabezas del pueblo ; y esas asambleas deben hacer
exactamente lo que baria el mismo monarca en favor del bien
general.
» Méjico se adhiere á los principios de Sevilla, Valencia y
otras ciudades de España, y reclama, así como estas dos fieles
ciudades, los medios de proveer á las medidas mas convenientes
en tan urgentes circunstancias.
» Estos ejemplos nos indican lo que debemos hacer, es decir,
organizar una junta de gobierno, compuesta de la real
audiencia,
el arzobispo, los oficiales municipales, los diputados de los
tribunales, los cuerpos eclesiásticos y seculares, la nobleza, los
principales ciudadanos y los jefes militares. Esta junta deli-
berará sobre los importantes objetos que nos conciernen, y
tomará partido por nuestros intereses.
» Esta junta es necesaria, porque libres ahora del apremiante
peligro que nos amenaza por parte de la Francia, no debemos
con todo descuidar nuestros medios de defensa, hasta que no
recibamos avisos que nos tranquilicen enteramente. Es preciso
tambien satisfacer los deseos del pueblo, dándole los medios
que primitivamente tenía de apelar al consejo de las Indias ó
al
rey ; y finalmente, deben hacerse muchos cambios entre las
personas nombradas para las dignidades eclesiásticas y secu-
lares. Hé aquí los únicos medios, en razon de la ausencia del
Observaciones
de los 31ciii.anos'
pidiendo tina junte.
Id,
Id.
Cómo
y de quiénes
debla lorrnorse.
Fu necesidad,
Su necesidad.
Dos puntos
fundamentales
de
los trabajos
de la junta.
Conjuracion
contra el virey:
su deposicion
y prision.
LA ESPAÑA
22
que
,
monarca
pueden ofrecer al reino, sí es unido, la posibi-
lidad de escapar á los peligros que le rodean.
» La union de las autoridades es indispensable para producir
mantener la unanimidad en el ánimo del pueblo, y prevenir
las
as fatales consecuencias que resultarían de la desunion. Cada
cual será entónces feliz, y todos los votos, todas las resoluciones
dirigidas por el patriotismo y el entusiasmo tendrán única-
mente por objeto el bien público.
» La ciudad piensa , pues , que ha llegado el momento de
adoptar el medio seguido en España. Cuando Vuecelencia haya
establecido esa junta, compuesta de las autoridades y cuerpos
arriba designados, cuando los representantes del reino estén
reunidos, examinarán cuidadosamente los intereses del país.
Pero los dos puntos fundamentales de los trabajos de la junta
no deben olvidarse. El primero es, que las autoridades deben
obrar como si el trastorno de la monarquía — trastorno que
deploramos — no hubiese sucedido ; en consecuencia, Vuece-
lencia conservará siempre el mismo poder que las leyes le otor-
gan, y hará que las demas autoridades observen el mismo
respeto. El segundo punto es que, á fin de suplir el inmenso vacío
que existe entre la autoridad de Vuecelencia y la del soberano,
recurrirá á la junta.
El virey pareció dispuesto á adoptar la medida propuesta, y
los Españoles se resolvieron en consecuencia á deponerlo. An-
ciano, sin vigor, sin ningun plan de conducta, el virey se asustó
de las sospechas excitadas contra su lealtad, y él mismo pro-
puso resignar su autoridad. Alentados los Españoles por su
debilidad, formaron una conspiracion contra él; y un nego-
ciante, enemigo personal suyo, fué elegido para sucederle. Los
oficiales que mandaban la guardia fueron ganados, el dia fijado ;
y el negociante, seguido de cerca de cuatrocientos Españoles
tomados en las tiendas de Méjico, entró hácia la media noche
en el palacio del virey. No experimentando resistencia alguna,
los conjurados se apoderaron de él, como tambien de su esposa.
Esta fué conducida á un convento, y encerrado aquel en las
prisiones de la inquisicion,
Y SUS POSESIONES EN AMÉRICA.
23
La
audiencia
habia autorizado secretamente este movimiento
y la prision del virey fué anunciada al público, con la circuns:
tancia de que la
audiencia
se atribuía el derecho de nombrar
un
nuevo virey.
Á fin de concentrar su poder, las juntas provinciales de
España habian consentido en enviar diputados para formar
un gobierno general que tamaña el mando de la nacion. Cuando
se hubo sabido en la Península la noticia de la transaccion
propuesta por los Mejicanos, ya se habia establecido en Sevilla
aquella junta central, compuesta de los diputados que ya hemos
designado. Su júbilo no tuvo límites al saber que el virey, acu-
sado de traicion, era prisionero de los Españoles; no se tomó
el trabajo de examinar los cargos de la acusacion ; ni tampoco
reflexionó á qué punto de relajacion habian llegado los lazos de
subordinacion, cuando un puñado de individuos, sin ninguna
autoridad legítima, podia forzar el asiento del gobierno y apo-
derarse impunemente de su jefe.
La ley de España exigia el establecimiento de una regencia en
lugar de esta junta central; pero era tarde, y ya la América es-
pañola habia reconocido el poder de la junta; ya mas de no-
venta millones habian sido enviados á España por las colonias
americanas á principios de 1810. Sin embargo, la Paz, capital
de uno de los distritos de la
audiencia
de Chárcas, considerando
que la España era demasiado débil para libertarse por sí misma
del poder de los Franceses, quiso proveer á su propia seguridad,
y á principios de 1809 se dió un gobierno particular, compuesto
de los principales habitantes y designado bajo el nombre de
junta
intuitiva.
Los magistrados de Chuquisaca no censuraron esta medida, ni
tampoco la
audiencia
de Chárcas ; pero el virey de Buenos Aires
envió un ejército para oponerse á ella. Al mismo tiempo, el general
Goyeneche marchaba, por órden del virey del Perú, con un nume-
roso cuerpo de tropas contra el gobierno de la Paz, cuyo ejército,
mandado por los generales Lanza, Castio é Irambura, fué batido
en el alto de la Paz, y despues en la parte de ese país llamada
Irupana, la cual está á cosa de cuarenta millas de la ciudad.
Cómo se anunció
esta
al público.
Diputados
de las juntas
provinciales
de España.
Junta de Sevilla.
Reconocimiento
de esta por la
América española.
Formarion
de una
junta
intuitiva
en
la Paz.
Opusiéronso
á ella por la fuerza
los vireyes
de Buenos Aires
y el Perú.
Estaldeeimiento
de un gobierno
ea Quito.
Convoca cl virey
una
junta
en Bogotá
Disolueion
del gobierno
de Quito
por la fuerza.
Violacion
de la buena fe
por
los
Españoles.
Goencehe
hace
ejecutar
[atuiotas.
LA ESPAÑA
24
El vencedor Goyeneche marchó inmediatamente contra los
patriotas, habiendo sido ejecutados muchos de ellos del modo
alas ignominioso y horrible. Quito, que es una de las ciudades
de la provincia de Santa Fe de Bogotá, y capital de la
audiencia
de su nombre, determinada por los mismos motivos que la Paz,
estableció igualmente un gobierno separado el 10 de agosto de
1809, nombrando al marques Selva Alegre para que lo presi-
diese, aunque parecia generalmente que el pueblo aguardaba otra
cosa muy diversa. Esta decision determinó al virey de la Nueva
Granada á convocar una
junta
compuesta de los principales
personajes de Santa Fe de Bogotá, bajo pretexto de pedirles
consejo. La junta se reunió en el palacio del virey, el 7 de se-
tiembre de 1809, y se declaró por el partido que habia adoptado
la ciudad de Quito, en la esperanza de que reconociendo la junta
central, y obrando de concierto con el virey, se prevendria toda
especie de desórden en el caso de que la Península fuese defini-
tivamente conquistada por los Franceses. El virey, que en rea-
lidad no tenia otra intencion que la de conocer la opinion pública,
se apresuró á disolver la junta, indicando una nueva reunion
para el
11
del mismo mes ; y como era sordo, exigió que cada
miembro de la junta llevase escrito su voto. El dia fijado, el
pueblo de Santa Fe pareció muy sorprendido de los preparativos
militares del virey ; habíanse doblado las guardias de su pala-
cio, y las tropas de los cuarteles estaban en movimiento como
7
si el enemigo se hallase á las puertas. La junta se reunió, y á
pesar de aquel aparato militar, cada uno presentó su voto. Esos
votos escritos robustecian las opiniones expresadas por los miem-
bros en la primera junta. Varios oradores se hicieron notar en
esas asambleas por la energía y libertad de sus opiniones.
El virey de Santa Fe de Bogotá hizo, sin embargo, marchar las
tropas contra la junta de Quito, segundándole en esa operacion
el virey Abascal del Perú : cedieron á unas fuerzas superiores
los defensores de la
Junta, despues de algunas escaramuzas ; fué
disuelto el gobierno ; y á pesar de la formal promesa de un com-
pleto olvido de lo pasado, hecha por el Español conde
Luis de
Castilla,
presidente
de Quito, gran número de patriotas fueron
La disuelva
indicando dia
para su nueva
reunion,
Preparativos
militares
de: virey
Nueva reunion.
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