His o ia
y
Comunicación
Social
155K
1137-0734
1998,
núme o
3,391-401
No as
pa a
el
es udio
del o igen
de la
comunicación social
MARÍA JOSÉ
Ruiz
ACOSTA
Uni e sidad
de Se illa
1.
LOS
MOTIVOS
DE
UN
CRECIMIENTO
En los años
que
cie an el
siglo
xx esul a g a ui o cues iona el
g ado
de
p o agonismo
adqui ido
po los medios
de
comunicación
social
en
las
naciones
occiden ales.
Indiscu iblemen e
unidos
ala
e olución
del
homb e
desde
sus
p i
-
me as
mani es aciones
como hojas manusc i as en la Baja
Edad
Media, es,
no
obs an e, desde la
pasada
cen u ia cuando esa ligazón adquie e in es
de e mi
-
nan es; alianza que pone de
mani ies o
la
misma
denominación
de
nues a
época como «E a de la In o mación». Una
mues a
e iden e de
que
eso
se
en
-
iende
así
la
cons i uye
el
hecho de que, en la
ac ualidad
—y
p escindiendo
de
las
co ien es
más ex emas,
su gidas
al
calo
de lade ensa
de
un
de e minismo
in o ma i o
aul anza—, cada
ez son
más nume osos los
es udios
cen ados
en
analiza
el
come ido
de la comunicación como «con igu ado social».
En e
las
azones que
exponen,
dichos abajos
se
e ie en,
en p ime
luga ,
al
p og esi o a ianzamien o
del
concep o «opinión
pública»y de
sus
canales
de
exp esión, en e los que, indiscu iblemen e,
se
encuen an los medios
de
co
-
municación social k
Aunque
conscien es de que la ealidad de
la
«opinión
pú
-
blica» supe a ala de
la
«opinión
publicada» —pues
és a
no ago a el con enido
de aquélla—, lo
ciedo
es
que
la
p ensa
y,
con pos e io idad, los medios
audio
-
isuales
se
p esen an como idóneos
canales
de exp esión
de
las
a iadas
mam
-
es aciones de los g upos o
sec o es
que
con o man el espacio público. Y
es
más;
si
acep amos
que
en
cualquie sociedad
exis en cauces
de exp esión de los
enómenos de «opinión
pública»,
el
g adual
p o agonismo
de los
llamados
Vid.
13.
Speie . «El
desanollo
his ó ico
de la
opinión
pública»,
en Ch.
S einbe g
y
W.A.
Bluen,
Los
medios
de
comunicación
social,
Roble,
México
1969; R.
Ri adenei a,
Li
opiniónpública,
T illas,
México
1976
y
Pe iodismo,
T illas, México
1977;
José
Luis
Dade ,Pe iodismo
ypseudocomunicación
polí ica.
Con ibuciones
del
pe iodismo
alas
democ acias
simbólicas,
Funsa,
Pamplona
1983;
Cándi
-
do
Monzón A ibas,
Li
opiniónpública.
Teo ías,
concep o
y
mé odos,
Teenos,
Mad id
1990;
y
Vincen
P ice,
La
opinión pública.
Es e a
pública
y
comunicación,
Paidós
Comunicación, Ba celona
1994.
391
Ma ía
José
Ruiz
Acos a
No as
pa a el
es udio
del
o igen
de
la
comunicación
social
«medios
indus iales
de
comunicación»
desde
el
siglo
xix mani ies a que la
e
-
lación en e
«opinión
pública» ype iodismo
cons i uye
el
pun o
de
mi a
p e e
-
en e
sob e
el papel quejuegan
ales ías.
Con
es as
palab as
lo
e leja
E.
Ha in:
«Los
pe iódicos
[los
medios
de
comunicación,
en
gene al], pese
a
los
e
-
p oches
que
se
les
puede
hace ,
son
en
su
conjun o
una de
las
uen es
bis
-
ó icas
más
p eciosas;
es a ía
en ado
de
a i ma
que,
incluso,
la
más
p e
-
ciosa.
In é p e e
iel
de
los
iempos
que
ha
a a esado,
el
pe iódico
ep oduce
su
isonomía más exac a
(...).
Sólo
se
puede llega
ala
e dad
in e ogando
a
es os mil
ecos
de
la
opinión,
a
es os
es igos
impe u bables
de
los
acon ecimien os, con on ándolos
y
con olándolos
mu uamen e.
En
ningún o o luga se encon a án
da os
más
nume osos, más
segu os
2
pa a la
his o ia
mo al, polí ica
y
li e a ia
de
las di e sas naciones»
En
e ec o, en
plena
Mode nidad,
el
pe iodismo
imp eso
se
p esen ó
como
un
camino,
si
bien impe ec o,
de
mani es ación
deopiniones
~.
De
hecho,
an es
de
que
los
pe iódicos
ue an
cali icados
como
el
cua o
pode
—en el
con ex
-
o
de
los
egímenes
pa lamen a ios—,
la
p ensa,
en
sus
dis in as
ace as (no
pe
-
iódica,
egula
y
dia ia),
es u o
ín imamen e
unida
alo
que
se
conside aba
«opinión
pública».
Lo
indica Cándido Monzón
al
a i ma
que,
«a
pa i
del
siglo
x iii, los
dia ios
se
con ie en
en
la mejo ayuda
pa a
ia
o mación
del
público
polí ico
y
en
el mejo
medio
pa a
exp esa la
opi
-
nión
pública.
En
el
siglo
xix p oli e a la
p ensa
ideológica,
doc inaly
po
-
lí ica
al
se icio de ideales polí icos, eligiosos
y
sociales;
la
p ensa
cons
-
i uye
un
ma co
adecuado pa a los plan eamien os
ideológicos
y
see ige,
además, en es igo de
las
con ulsiones sociales de
la
época»
‘.
Y
lo
a i ica
José
Luis Dade
cuando
sos iene
que
los
medios
de
comuni
-
cación
social
«con inúan
siendo, en cie o
sen ido,
el
p incipal
canal
no
ins i ucionali
-
zado polí icamen e
de
exp esión
y con i mación
de
las
co ien es
de
opi
-
nión, incluida la exp esión
o
publicación
de
sondeos»
2g,
Ha in,
Les
Gace ies
de
Holland
e la
P esse clandes ine
aux XVII
e
XVIII
siécles,
Pa is
1985.
págs.
13-14,
ci ado
po
Teó anes
Egido
López.
Opinión
púbí
ka
y
oposición
al
pode
en la
España
del
siglo
x iii
(1713-1759), Uni e sidad
de
Valladolid, Valladolid
1971,
pág.
33.
Vid. Miguel U abayen,
Es
-
uc u a
de la
in o mación pe iodís ica.
Concep o
y
mé odos,
Mi e,
Ba celona
1988.
A
su
asen amien o
como
al ía
con ibuye on
ac o es
de
di e sa
índole
como
la
in ención
de
la
imp en a;
el
inc emen o,
a
mediados
del
siglo
x i
del
come cio
in e nacional,
con
la
consiguien e
ge
-
ne ación
de
in e és
po
odo
ipo
de
no icias p o enien es
de
pun os
cada
ez
más
lejanos;
las
luchas
e
-
ligiosas
en e
la
Re o ma
yla
Con a e o ma
que
p o ocan
el
aumen o
de la
al abe ización
con el
cla
-
o
in
de
pode
lee
di ec amen e
li e a u a
eligiosa;
el
desa ollo
de
las
concen aciones
u banas
y
el
éxi o
de
cie as
ins i uciones
sociales,
como
el
ca é
y
los
salones,
e c.
Vid.
Manuel
Tu lón
de
La a
(di .),
La
p ensa
en los
siglos
xix
y
x ,
Uni e sidad
del País
Vasco.
Bilbao
1986;
y
Josep-F ancesc
Valls,
P en
-
Sa
y
bu guesía
en el
xx
español,
An h opos,
Ba celona
1988.
Cándido
Monzón
A ibas,
op.
ci .,
pág.
98.
José
Luis
Dade ,
Apun es
pa a
un
cu so
gene al
de
Opinión Pública
y
Pe iodismo,
ex o
inédi o,
Facul ad
de
Ciencias
de
la
In o mación,
Uni e sidad
de
Na a a,
Pamplona
1988,
pág.
195.
His o io
y
Comunicación
Social
1998,
núme o
3,391.401
392
Ma ía
José
Ruiz
Acos a
No as
pa a
el
es udio
del
o igen
de la
comunicación
social
A
laluz de los
an e io es es imonios,
esul a lógico es ima que,
si
bien en
sus
o ígenes
la
«opinión pública» ue
pe cibida
como
un
elemen o
polí ico
y,
po
ello, más
di ec amen e
elacionado
con concep os
como
el de
sobe anía,
su
-
agio,
libe ades,
g upos
y
pa idos, sis emas
o
gobe nan es,
con
el
iempo
se
ap oxima ía
al
campo de
los
compo amien os
colec i os,
del
in e és común
y
de
los
medios
de
comunicación6.
Lo
demues an
las
in es igaciones ealizadas
al
espec o:
si,
du an e
el
siglo
xlx,
e a
analizada
p incipalmen e
desde
la
cien
-
cia
polí ica,
en
la
p esen e
cen u ia
la
«opinión pública»
ha pasado
a
se
ac o
de pene aciónen
o os
ámbi os,
en e
los
que
des aca
con
nomb e
p opio
el
de
las Ciencias
de
la
Comunicación
~.
La
segunda
de
las
azones
que
explican
el
auge
que
la
comunicación
ad
-
quie e
en
nues os
días
hunde sus aíces
en
la
ce eza de
que la
sociedad
nece
-
si a
de
aquélla
pa a
cons i ui se como
al
en idad.
En
esa
línea,Alejand o
Mu
-
ñoz
Alonso,
ecogiendo
el
sen i
de
his o iado es, sociólogos
y
comunicólogos,
plan ea
incluso
abo da
el
es udio de
la
His o ia
desde
la
pe spec i a
de la
co
-
municación. Su
isión
del
ema
se
esume en
las
siguien es
palab as:
«Nadie duda
hoy
en día, en e ec o,
que
si hay
algo
de e minan e
en la
lis-
oda
dela Humanidad es la comunicación,has a elpun o
de
que los
g an
-
des
i ajes
his ó icos
han
es ado
siemp e
condicionados
o
acompañados
po
cambios
en
la comunicación
(...).
Lo
cie o
es
que
la comunicación
haju
-
gado
siemp e
o
a
menudo
una
unción
ca alizado a
delcambio
his ó ico»
~.
Como complemen o
de
Los
a gumen os
an e io es,
la
p omulgación
del
De echo
ala
In o mación
o ece
mo i os
añadidos
al
alo
que
se
o o ga
a
la
comunicación
social.
Fundamen o
de
una
ecien e
especialidad
ju ídico-in o
-
ma i a
—el De echo
de
la
In o mación—,
la
mencionada
acul ad
conlíe a
el
econocimien o
del
suje o
uni e sal de
la
in o mación,
es
deci ,
la
posibilidad
de
que
odos
los homb es
—sin
excepción
alguna—
puedan
emi i
y
ecibi
co
-
municaciones
a
a és
de cualquie
medio
o
sis ema
~.
De
es e
modo, esul a
ló
-
gico
deduci que
el
De echo
a
la
In o mación
—p oclamado
po
las
Naciones
Unidas en
su
Decla ación
de
los
De echos Humanos de
1948—
implica
eco
-
noce
las
múl iples posibilidades
con
las
que
cuen a
la
ealidad in o ma i a,
p ecisamen e
po que
dicho
p incipio
cali ica
«cada
ac o
in o ma i o
como
algo
debido
al
público»
lO;
asimismo,
demanda
el
examen
de
la
his o icidadde
6Vid.
1.
Habe mas,
His o ia
y
c í ica
de la
opinión pública, Gus a o
Gili,
Ba celona
1981;
y
José
Manuel
Be na do
de
Mes,Ideología
y
opciones
polí icas
a
a és
de
la
p ensa,
Dipu ación,
Có doba
1981.Vid.
Cándido Monzón
A ibas,
op. ci .,
págs.
35-45. El
in es igado
ealiza
un
amplio
eco ido
po
la ob a
de
di e sos au o es
cen ados
en es e
aspec o,
ales
como
E. A.
Ross
y
McDougall,
Leme ,
el
ya
ci ado
Habe mas,
A. F.
Ben ley,
C. H.
Cooley,
Tónnies,
Lippmann
y
Laswell.
8
Alejand o
MuñozAlonso
en Sa a
Núñez
de
P ado
(coo .),
Comunicación
social
y
pode ,
Ed.
Uni
-
e si as,
Mad id
1993,
pág.
13.
Vid. Ana
Azu mendi,
De echo
de
la
in o mación.
Guía
ju ídica
pa a
p o esionales
de la
comu
-
nicación,
Funsa,
Pamplona,
1997.
O
lb., pág.
27.
393
His o ia
y
Comunicación
Social
1998,
núme o
3,391-401
Ma ía
José
Ruiz
Acos a
No as
pa a
el
es udio
del
o igen
de
la
comunicación
social
aquélla, pues «como
ida
que es, como obje o de
ap ehensión
in elec ual,
se
II
insc ibe
en
unas
coo denadas
de luga y
iempo»
En úl imo
luga ,
la
supe ación
de
las
esis
posi i is as
en
el
análisis
de
la
in
-
o mación ha conducido, ine i ablemen e, a
una
mejo
comp ensión
del
enó
-
meno comunica i o. Como
explica
Gab iel
Galdón,
el nacimien o del
pe io
-
dismo mode no hacia la
mi ad
del
siglo
xix
coincidida
con
la
es imación
del
posi i ismo
como
«la
cul u a dominan e», «la
cosmo isión
queimpe aba e
im
-
p egnaba el
ejido
social»’2.
En su seno, ecue da
Jacin o Choza,
se
equipa ó
lo
cien í ico
con
lo
e dade o,
lo
obje i o,
lo
o malizado
y
lo
acional,
igualando,
po exclusión,
lo
subje i o
con lo i acional, lo
acien í ico
y
lo
incognoscible13.
Lo
que
así
plan eaba
en
1988
el au o
del
Manual de
An opología Filosó ica
lo
adujo
el
p o eso Galdón
en el
campo
in o ma i o
en
la
p e endida
disociación
y
di e enciación
en e
hechos y
juicios
de
alo ,
cuya más cla a
mues a
la
cons i uye
el
a o ismo
«los
hechos
son
sag ados,
las
opiniones lib es».
Di idi
-
da esquizo énicamen e
la
ealidad obje o de la
in onnación,
a
sus
p o esiona
-
les —comen a el in es igado
je ezano—
se
les
asignaba el papel
«de
e leja
«obje i amen e»
los
hechos,
de
modo
lineal
y
escue o,
sin
in
-
e p e aciones,
adje i aciones
ni
alo aciones
(...).
[En
de ini i a]
la
sepa-
‘4
ación
de
hechos
y
opiniones,
la
impa cialidad
yla
neu alidad»
En el ámbi o de
la
in es igación,
la
p eeminencia
de
lain e p e ación
posi
-
i is a, aunque
no
exen a
de
alo ,
impulsa ía,
sin
emba go,
la elabo ación de
una
g an can idad de ob as que incapaces de supe a la
simple
enunciación o
ca alogación
de í ulos y da os.
Cons i uyen,
pues,
«desc ipciones
más
o
menos sis ema izadas
de
las
dis in as publicaciones,
con biog a ías
y
anecdo a ios
de
los
homb es
que
les
die on
ida,
o
bien
como
más
o
menos
comple as ca alogaciones
de
pe iódicos
o
de
pe iodis
-
as»
~.
Pese
aque
sus
au o es,
pione os
en el
análisis
del
enómeno
p ensa, supie on
cap a
la
unción que a
és a
co espondía
en
la
ica idapa lamen a ia del
siglo
xix, lo
cie o
es
que
dichos
abajos
no
han
podido
e i a
cons eñi íaen
ígidos
moldes.
Pa a supe a
dicha
si uación,
nue as
co ien es
su gidas en
la
p esen e
cen u ia han
uel o
a
pone de elie e la dimensión de una ealidad —la
comu
-
nicación
social—,
cuyo es udio mo iliza en
la
ac ualidad
ingen es ecu sos en
los más a iados
ámbi os.
Ca los
Soda Saiz,
De echo
de
la
In o mación:
análisis
de
su
concep o,
Ed.
Ecam, San
José
de
Cos a
Rica
1987,
pág.
5.
12
Gab iel Galdón
López, Desin o inación.
Mé odo, aspec os
y
soluciones,
Eunsa, Pamplona
1994,
pág.
19.
~
Jacin o Choza,
ci ado
po Gab iel
Galdón
López,
op. ci .,
pág.
19.
“
Gab iel
Galdón
López,
op.
ci ., pág. 20.
‘>
Alejand o
Piza oso
Quin e o
(ed.),
His o ia
de
la
P ensa,
Ed.
Cen o
de
Es udios
Ramón
A eces,
Mad id
1994,
pág.
3.
His o ia
y
Comunicación
Social
1998,
nume o
3,391-401
394
Ma ía
José
Ruiz
Acos a
No as
pa a
el
es udio
del
o igen
de la
comunicación
social
Quizás,
las
mues as
más
e iden es
de
ese
a ianzamien o
la cons i uyan
dos
aspec os
ín imamen e
unidos:
a)
la
es ima de
la
comunicación y
la
in o mación
como
obje os
de unaciencia,
c eada
ex p o esopa a
analiza
ambos enómenos;
y
b)
la p og esi a
p o esionalización
de los enca gados de
ansmi i
social-
men e
sus
con enidos.
En suma, cues iones que emi en, en úl ima ins ancia,
a
la
necesidad que iene odo el que
se
econoce
como es udioso de
es e
campo
de
p o undiza
en las azones
que
jus i iquen
una concepción
cien í ica
de la
ma e ialidad
de
emas con igu ados bajo la denominación de Ciencias de
la
Comunicación.
2.
LAS
RAZONES
DE
UN
NUEVO CAMPO
DE
ESTUDIO
Nume osos
han
sido
los
a gumen os
exp esados alo la go
del
p esen e
siglo
que
se
han
empeñado
en nega
la
exigencia
de
unap epa ación
supe io
pa a el
eje cicio
de una
ac i idad
—la
in o ma i a—
que,
alo
la go
de
la
His o ia,
ha
i
-
ido en los
aledaños
de
la
li e a u a,
de
la
polí ica
o de lábohemia;de una labo
a
la que, en
1920,
el
humo is a
Geo ge
de la
Foucha di~ e
aún
si uaba,
jun o con
laque
desempeñaban
los
banque os,
en e
aquéllas
que
no
eque ían p epa ación
alguna;
de
un
quehace cuyos p o esionales han
sido
despec i amen e
cali ica
-
dos,
llegando incluso a se
conside ados,
como
esc ibía
Hildy
Johson en
The
F on
Page,
el esul ado del c uce
de
un
con abandis a
con
una
p os i u a~
A o unadamen e,
como exp esa
con
acie o F ancisco Iglesias,
«lac ecien e
complejidad
de
la
ida
mode na,
la
ele ación
gene al
de
los
ni eles
cul u ales y,
en
suma,
las
exigencias
sociales
cada
ez
más
se e as,
con igu a on
las
condiciones
p ecisas
pa a
la
demanda de
mejo es
ni eles
de
o mación
de
los
p o esionales
de
la
in o mación
y
pa a
la
consolida
-
ción
cien í ica
de
es e campo, lo
que
eque ía
un
a amien o
sis emá ico
y
uni a io
del
enómeno»
17,
A
consecuencia
de
ello,
la
comunicación social
se
a
econociendo,
paula
-
inamen e, como
una
disciplina
que p ecisa de
un
adecuado ma co cien í ico
pa a
su
examen;
ambién, como
un
ámbi o al que
sus
es udiosos y
p o esiona
-
les acceden con la opo una p epa ación, que ga an iza elempleo de los
nece
-
sa ios
ecu sos e ins umen os
me odológicos’8
En
ambos casos,
las
acul ades
y
cen os
c eados
pa a
examina
la comunicación social y la
in o mación
se
pe ilan como los espacios más
ap os
pa a
la in es igación
de
odos esos
enó
-
menos.
~ Vid.
Ca los
So ia Saiz,
La
c isis
de
iden idad
del
pe iodis a,
Mi e,
Ba celona,
1989.
‘
F ancisco
Iglesias,
Guía
de
los
es udios
uni e si a ios.
Ciencias
de
la
In o mación,
Funsa,
Pan,
-
plona
1984,
pág.
50.
‘~
Vid.
And és
Rome o
Rubio,
«Ciencia,
o mación
académica,
i ulación
p o esional
(1),
en
In o
-
mación,
opinión,
mensaje
y
medios. Re is a
de
Ciencias
de la
Comunicación,
Ceade,
Se illa,
1997,
nY
1,
págs.
21-48.
395
His o ia
y
Comunicación
Social
1998,
núme o
3,391-401
Ma ía
José
Ruiz
A
cos a
No as
pa a
el
es udio
del
o igen
de la
comunicación
social
La
aspi ación
desc i a no
es
nue a:
ya en el
siglo
xix lap og esi a
capaci
-
ación de los enca gados de maneja esa
comunicación
social
plan eó
la
nece
-
sidad
de
que
és a
adqui ie a pe iles más
cla os
y
diá anos.
Amén de
los
ac o
-
es
écnicos,
ju ídicos
y
polí icos
auspiciados
po
las
ci cuns ancias
de
la
pasada
cen u ia
19,
la g adual undación cen os y la o ganización
de
cu sos
«pa a pe iodis as»
con ibuye on
con
decisión
aque
las
di e sas
ó mulas de
comunicación
social
exis en es
—como
la
p ensa—
deja an
de
se
conside adas
subgéne os li e a ios, posibili ándose, así,
que
apa ecie a la p ime a
de ini
-
ción
del
concep o
de
p o esión pe iodís ica. Pese a los
acasos
20,
de la
opo
-
unidad de aquel inicial plan eamien o dan e la pione as Escuela Supe io de
Pe iodismo
de
Pa ís ( undada en
1899),
la
Escuela de Pe iodismo de la
Uni
-
e sidad
de
Missou i
(1908),
la Escuela de Pe iodismo de
la
Uni e sidad
de
Columbia
(1909)
y
las
más de
45
acul ades
de
uni e sidades
no eame icanas
que en
las
p ime as décadas
de
es e
siglo ya con aban con semina ios
especia
-
lizados
en
comunicación2 . En España co obo an
ese
impulso el
cu so
de
pe
-
iodismo dic ado
po
Fe nando A aujo en
1887
en la
Uni e sidad
de
Sala
-
manca, la
undación
de la Escuela de Pe iodismo
de
El
Deba e
(1926),
de
la
Escuela O icial de Pe iodismo
(1941),
del
Ins i u o
de
Pe iodismo
de
la
Uni
-
e sidad de Na a a
(1958),
de la Escuela de Pe iodismo de la Iglesia
(1960),
de
las
Facul ades de Ciencias
de
la
In o mación y
de
la Comunicación
de
las
Uni e sidades españolas,
así como el
conjun o
de
en idades
p i adas
epa idas
po odo el e i o io
nacional.
Lógica
consecuencia
de
su
abajo, la
comunicación
social
es
cada
ez
mejo
en endida
«como
si
ue a
una
ciencia,
adop ando el
mé odo
cien í ico,
la
obje i idad
cien í icá
y los ideales cien í icos
en
elp oceso comple o
de
la
co
-
municación
de
masas»
22;
un
campo
mul idisciplina
donde
se
aplican
—posi
-
blemen e
de modo más
igu oso
que
en el ámbi o
p o esional—
los
mé odos
19
En e los de
ca ác e
écnico
sob esale
el
nacimien o
de
la
emp esa
pe iodís ica
con
la
compleji
-
dad
in elec ual,
o ganiza i a
y
inancie a
que
la
de e mina;
en e
los
de en idad
ju ídica,
el
a ianzamien o
del
de echo
dc
las
p o esiones
que
ins au a
la
Re olución
F ancesa;
y
en e
los
polí icos.,
el
con ol
de
los
in o mado es
que
pos ulan
los
ascismos
eu opeos,
que
o igina ía
el
es ablecimien o
de
las
p ime as
ó
-
mulas
pa a
legi ima
a
los
pe iodis as.
20
Además del
e és
su ido
po
el
gene al Robe
E.
Lee
en 1869en su
in en o
de
c ea
unas
clases
especiales
pa a
pe iodis as
en
el
Washing on
College,
Philip
Meye
comen a
que,
cuando
en
la
década
de
los
años
ein a
de
es e
siglo,
James
B yan
Conn
u o
que
pensa
a
qué
des inaba
unas
inespe ada
donación
a
Ha a d
pa a
mejo a
los
c i e ios
es ánda es
del
pe iodismo,
decidió
es ablece
un
plan
de
ma e ias
de
cul u a
gene al
pa a
pe iodis as
con
o mación
uni e si a ia
de
p ime ciclo.
Y
lo hizo
así
po que
conside aba
que
no
exis ía
la
su icien e
base
de
ma e ias
p opias
como
pa a
jus i ica
la
c eación
de
una
escuela
de
pe iodismo
(Vid. Philip
Meye ,
Pe iodismo
de
p ecisión.
Nue as
on e as pa a
la
in.
es igación
pe iodís ica,
Bosch,
Ba celona
1993,
págs.
25-26).
~‘
Vid.
Manuel
Vigil y
Vázquez,
El
pe i
odisnoo
enseñado.
De
la
Escuela
de
«El
Deba e»
aCiencias
de la
In o mación,
Mi e,
Ba celona ¡987;
y
Me cedes
Go dón
Pé ez,
La
enseñanza
del
pe iodismo
en
el
mundo
occiden aL
Es udio
eó ico
y
compa ado
de
es
escuelas,
Ed.
Uni e sidad
Complu ense
de
Mad id, Mad id
1991.
“
Philip
Meye ,
op.
ci ,
pág.
31.
Vid.
Luka
B ajno ic, El
cimbi o
cien ¡jico
de la
in onnación,
Funsa,
Pamplona
1979.
His , ia
y
Comunicación
Social
998,
núme o
3,391-401
396
Ma ía
José
Ruiz
Acos a
No as
pa a
el
es udio
del
o igen
de la
comunicación
social
cien í icos
de
la
in es igación
social,
ins umen os que
a enúen
la pasi idad
(«los
medios
deben
con a no icias,
no
analiza ías»)
yla
inocencia pe iodís icas
(«el
pe iodis a
debe se el que aplique
una
mi ada
espon ánea
a odo lo que le
odea»).
Con aminados de ese espí i u, esos cen os
animan
la o mación de los
in
-
o mado es como cien í icos, pues, como señala Law ence C anbe g,
«el
pe iodismo
es
en
sí
mismo
una
ciencia
y
(...)
con una
cuali icación
ap opiada,
el
pe iodis a
compe en e
es
un
cien í ico en eje cicio.
[Ambos]
a anzan
hacia
las
mismas
eglas
y
si en
ala
común
necesidad
del
géne o
humano
de
conocimien o
e
in e p e ación colec i as»
23~
3.
EL
ORIGEN DEL OBJETO
CIENTÍFICO
DE
LA
COMUNICACIÓN
Admi i
la ealidad de
cualquie
ciencia exige, en palab as de F ancisco
Iglesias,
econoce
la
exis encia
de «un
cúmulo
de
sabe es
o denados,
con un
mé odo p opio de
in es igación
quepe mi e segui
a anzando
y p o undizando
en el conocimien o
del
obje o
de
es udio»24
En
es e
sen ido,
nada hay más
co
-
he en e
a la ho a de p ecisa los
con enidos
de
las
Ciencias
de la
Comunicación
que de ini
p e iamen e
cuál
es
elobje o que
es udia,
abundando
en
las
azones
que
lo
jus i ican
(sus
o ígenes
y
desa ollo)
y en el p ocedimien o empleado
en
la
consecución de
sus
ines
(sus ins umen os especí icos y su
me odología
do
-
cen e); sólo así se á posible plan ea se,
con
pos e io idad y en el caso de
que
co esponda,
las
posibles
p egun as
a
nues os
in e ogan es sob e
un
ámbi o
an
denso como con lic i o.
Quizás, lap ime a cues ión que
nos
asal e
alos
implicados
en
es e
empeño
sea
el
de
ija el p incipio de
nues o
obje o de
es udio,
a ea que ha dado luga
al
su gimien o
de
una
de
las
más
uc í e as
—no po ello menos
compleja—
lí
-
neas
de
abajo.
En
si,
el
análisis
del
desa ollo
his ó ico
de la
comunicación
so
-
cial hape mi ido que, en el
seno
de
las
ciencias que analizamos
—mas
en
ple
-
no
con ac o
conel
sabe
yel
hace
his ó icos—,
su ja
unanue a disciplina
—la
His o ia de la Comunicación—, cuyo
come ido
eside en iden i ica los
dis in
-
os
enómenos
que aglu ina el concep o de
comunicación
social
y
de
qué
modo
se
inca dinan en el
con ex o
que los
gene a.
Tan necesa ia labo de
undamen ación
cien í ica
no
hapodido
soslaya ,
sin
23
Law ence C anbe g,
ci ado
po
Philip
Meye ,
op. ci ., pág. 29-30. A ello,
añade
el
au o
de
Pe
-
iodismo
de
P ecisión
que
«el
mundo
se
ha
uel o
an
complicado,
el
inc emen o
de
la
in o mación
dis
-
ponible
an
ingen e,
que
el
pe iodis a
iene
que
se
alguien
que
c iba
y
no
sólo
que
ansmi e,
un
o ga
-
nizado
y
no
sólo
un
in é p e e,
así
como
alguien
que
eúne
y
hace
accesibles
los
hechos»
(Philip
Meye ,
op. cil., pág.
25).
~
F ancisco
Iglesias,
op. ci ., pág. 36.
397
His o ia
y
Comunicación
Social
1998,
núme o
3,
391-40
No as
pa a
el
es udio
del
o igen
de
la
comunicación
social
Ma ía
José
Ruiz
Acos a
emba go,
que
esa nue a
disciplina
—la
His o ia de la
Comunicación—
se
haya con e ido
en
un espaciodonde con e gen
las
más
ag ias
dispu as,
las
e
-
sis
más encon adas o
las
más cla as
oposiciones
en e los in es igado es;
dis
-
c epancias
en
cuyo seno
se
obse an —es e iden e— los más di e sos
pa ece-
es ace ca de la
na u aleza
misma
del
enómeno comunica i o.
Pese a odo
ello,
y en a as de log a el
consenso
alque odo espacio
cien í
-
ico
aspi a,
esul a aleccionado
ealiza
un
b e e excu sus
a
a és
de
una de
las
cues iones
más
espinosas:
la que
emi e
ales udio
de
los
c i e ios
empleados
pa a
es ablece
el
o igen
de
la comunicación
social.
Veámoslos.
*El
c i e io
écnico.
En
su
o alidad,
los au o es que
se
adsc iben
a
es e
p incipio e asan laapa ición
de
lacomunicación
social
a
las
épocas
en
las
que
de e minados
p ocedimien os
penni en, en azón
de
la
mecanización p og esi a
de la
ansmisión
de
no icias,
lamasi a mul iplicación
de
los
mensajes.
Pese
a
se conscien es de la exis encia de
un
ac o
cul u al,
lamayo ía
de
ellos
coin
-
ciden
en
o o ga
un
p o agonismodesmedido
al
desa ollo
de unos
sis emas
me
-
cánicos
que
posibili an
un
mayo
con ac o
en elos
con enidos
comunica i os
y
la
sociedad.
Modalidades,
en
suma, que
aba can
desde
el nacimien o y
expan
-
sión
de
la imp en a en Eu opa,
que
pe mi i ía
la
sus i ución
de
la
no icia
ma
-
nusc i apo
las
hojas
olan es
imp esas;
el
es allido
de la
Re olución
Indus ial,
quedesemboca ía en la
aplicación
del
apo
a
la
imp en a
ya
en
el
siglo
xix;
o,
las
capacidades
de
la
ele isión y los
nue os
medios
que,
a
deci
de
Ma shall
McLuhan,
con o man el pun o de pa ida de la
his o ia
de
los
mensajes25.
En
su
conjun o,
la excesi a pola ización de
es os
au o es en omo a
los
mé
-
odos
«indus iales»
que
ehiculan
lalabo
comunica i a
no
les
impide,
sin
em
-
ba go, acep a
la
exis encia
de
o as
écnicas
que,
como
el
lenguaje
o al
ola
es
-
c i u a,
se
con ie en en p omo o es de
ese
enómeno. Sin emba go, pese a la
impo ancia
de
odas
ellas
en
su
conjun o
26,
lo
cie o
es
que
es os
in es igado
-
es minimizan el alo de o os ac o es la libe ad de conciencia
y
de
ex
-
p esión o la ex ensión de
la
idea de
la
ole ancia—,
«sin los que aquella
ans
-
o mación
ecnológica
hab ía enido mucho menos
alcance»
27
‘> Vid.
Ma shall McLuhan,
La
galaxia
Gu enbe g.
Génesis
del
«Homo
Iypog aplzicus»,
Plane a
-
Agos ini,
Ba celona
1985.
~«
En
jus o
econoce
que
el
asen amien o
de
la
imp en a
a
pa i
del
siglox
y
x i,
de
las pos as
como
sis ema
o ganizado
en
el
XVH,
así
como
del e oca il,
el
elé ono,
la
li og a ía, la
lino ipia
y
las
écnicas
publici a ias
ya
en
la
Con empo aneidad
han
posibili ado
que
la
in o mación
llegue
a
un
póblico
más
ex enso
de
o ma
egula .
uni e salizándose
la
unción
de
la
comunicación
dia ia
que
inaugu a a
en
1702
el
inglés
Daily
Cou an .
En
palab as
de
Alejand o
Muñoz
Alonso, la
imp en a
implica
«un
deci
-
si o
cambio
ecnológico
que
pe mi e
la
di usión
del
sabe
y
de
la in o mación
has a
unos
lími es
im
-
pensables has a
ese
momen o
(...).
Con
la
imp en a
se
ponen
ambién
las
bases
pa a
la
apa ición
del
p i
-
me
medio
mode no
de
comunicación
de masas,
la
P ensa»
(en
Sa a
Núñez
de
P ado
(coo .),
op.
ci .,
pág. 14).
‘
Alejand o
Muñoz
Alonso,
ci ado
po
Sa a
Núñez
de
P ado,
op. ci ., pág.
14.
Vid.
Rica do
Aci ón
Royo,
«Relaciones
medios-docencia-in es igación
en
el
campo
de
la
comunicación»,
en
Es udios
de
Pe
-
iodismo,
n.«
1,
Facul ad
de
Ciencias
de
la
In o mación, Uni e sidad
de
La
Laguna,
Tene i e
1992,
págs.
30-42.
His o ia
y
Comunicación
Social
1998,
núme o
3,
391-401
398
Ma ía
José
Ruiz
Acos a
No as
pa a
el
es udio
del
o igen
de
la
comunicación
social
*
El
c i e io
empo al.
Como
pun o de pa ida,
es os
es udiosos
de
-
ienden
la
exis encia
de
comunicaciones
sociales cuando
se
pe ciben
los
míni
-
mos asgos de
pe iodicidad,
a ibu os que di e encian las
mani es aciones
In
-
o ma i as
de
o as
ambién
p oducidas
en el
ámbi o
de
lo
esc i o,
como puede
se el
lib o.
Pa a aquéllos, el o igen del obje o de la His o ia de
la
Comunica
-
ción
coincidi ía
con
las
p ime as
publicaciones
egula es de
ca ác e
anual
su gidas
en el
siglo
x : los
calenda ios
imp esos enPa ís, Magunciao
Gineb a,
y que, una cen u ia más a de,
alcanza on,
de lamano de
Michael
on Ai zing,
una
egula idad
semes al.
En esa línea,
aunque
con le es ma izaciones,
se
enma can
los
abajos
de
Geo ges Weill y Fe dinand Te ou, quienes hacen coincidi el
inicio
de
la
co
-
municación
social con el
comienzo
de
las
gace as en el siglo
XVII
—las hojas
de
no icias
de Augsbu go y Es asbu go— y de los
p ime os
pe iódicos
dia ios
a comienzos del
x iii.
Conc e amen e
pa a
el
p ime o
—ad ie e
Sa a
Núñez
de P ado—,
« odo
lo
que a del
siglo
xii al
XVIII
no
es
más que
p o ope iodis
-
mo. Y
lo
an e io ,
ni
siquie a
lo con empla»
28~
Cie amen e,
pa a
el
au o
del
clásico ex o
El
Pe iódico
lac eación de la imp en a
no
cons i uye
elmomen o
más ele an e de odo el p oceso; a su
juicio,
e is ió mucha más
impo ancia
el
momen o
en que dicho a ilugio
(ayudada
po
la
o ganización
pos al y de
co eos, la aplicación del
apo
y
la
apa ición de los p ime os e oca iles)
se
asien a en Eu opa
con
al
ue za que pe mi e el alumb amien o
de
lo que
clin
-
es igado
cali ica
de e dade a
in o mación
social: la
p ensa
de
pe iodicidad
dia ia29
Mucho más lejos en
sus
plan eamien os llega José Luis Ma ínez Albe os,
que cen a
oda
su
a ención
en lacomunicación ligada
a
los limi es
del
iempo,
p eocupada po la
ac ualidad
y
que
u iliza como
canales
los medios de
di usión
masi a o
las
écnicas
de
di usión
colec i a ~De
suyo,
una in o mación que
ca
-
li ica de
«<con ingen e»,
pa a
con apone la
a
aquellas
o as
—enseñanza,
edu
-
cación, apos olado,
comunicación a ís ica—
basadas en
p ocedimien os
de
di usión
«más
len os».
*
El
c i e io
socio-cul u al.
Pa ida ios de que
no
se
puede
delimi a
el
obje o
de la comunicación sin ealiza
una
cons an e e e enciaa la
sociedad,
ni
ampoco
p escindi
de aquélla a la ho a de de alla lae olución de
és a,
los
au
-
o es que incluimos en
es e
g upo
se
mues an pa ida ios de
econoce
la
ne
-
cesa ia ligazón exis en e
en e
el o igen
de
la
comunicación
y
las
p ime as
en idades o ganizadas
que
undael homb e.
28
Sa a
Núñez
de
P ado,
op. ci ., pág.
17.
29
En
palab as
de
Geo ges
Weill: «La in ención
de
la
imp en a
es
lo
que
ha
hecho
posible
el
pe
-
iódico
().
Es os,
segón
nues os ac uales
conocimien os,
apa ecen
al
comienzo
del
siglox n»
(Ge
-
-
o ges
Weill,
El
pe iódico.
O ígenes,
e olución
y unción
de
la
p ensa
pe iódica,
U eha,
México
1962,
pág.
1).
30
Vid.
José
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