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Notas para el estudio del origen de la comunicación social

Ruiz Acosta, María José

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His o ia y Comunicación Social 155K 1137-0734 1998, núme o 3,391-401 No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social MARÍA JOSÉ Ruiz ACOSTA Uni e sidad de Se illa 1. LOS MOTIVOS DE UN CRECIMIENTO En los años que cie an el siglo xx esul a g a ui o cues iona el g ado de p o agonismo adqui ido po los medios de comunicación social en las naciones occiden ales. Indiscu iblemen e unidos ala e olución del homb e desde sus p i - me as mani es aciones como hojas manusc i as en la Baja Edad Media, es, no obs an e, desde la pasada cen u ia cuando esa ligazón adquie e in es de e mi - nan es; alianza que pone de mani ies o la misma denominación de nues a época como «E a de la In o mación». Una mues a e iden e de que eso se en - iende así la cons i uye el hecho de que, en la ac ualidad —y p escindiendo de las co ien es más ex emas, su gidas al calo de lade ensa de un de e minismo in o ma i o aul anza—, cada ez son más nume osos los es udios cen ados en analiza el come ido de la comunicación como «con igu ado social». En e las azones que exponen, dichos abajos se e ie en, en p ime luga , al p og esi o a ianzamien o del concep o «opinión pública»y de sus canales de exp esión, en e los que, indiscu iblemen e, se encuen an los medios de co - municación social k Aunque conscien es de que la ealidad de la «opinión pú - blica» supe a ala de la «opinión publicada» —pues és a no ago a el con enido de aquélla—, lo ciedo es que la p ensa y, con pos e io idad, los medios audio - isuales se p esen an como idóneos canales de exp esión de las a iadas mam - es aciones de los g upos o sec o es que con o man el espacio público. Y es más; si acep amos que en cualquie sociedad exis en cauces de exp esión de los enómenos de «opinión pública», el g adual p o agonismo de los llamados Vid. 13. Speie . «El desanollo his ó ico de la opinión pública», en Ch. S einbe g y W.A. Bluen, Los medios de comunicación social, Roble, México 1969; R. Ri adenei a, Li opiniónpública, T illas, México 1976 y Pe iodismo, T illas, México 1977; José Luis Dade ,Pe iodismo ypseudocomunicación polí ica. Con ibuciones del pe iodismo alas democ acias simbólicas, Funsa, Pamplona 1983; Cándi - do Monzón A ibas, Li opiniónpública. Teo ías, concep o y mé odos, Teenos, Mad id 1990; y Vincen P ice, La opinión pública. Es e a pública y comunicación, Paidós Comunicación, Ba celona 1994. 391 Ma ía José Ruiz Acos a No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social «medios indus iales de comunicación» desde el siglo xix mani ies a que la e - lación en e «opinión pública» ype iodismo cons i uye el pun o de mi a p e e - en e sob e el papel quejuegan ales ías. Con es as palab as lo e leja E. Ha in: «Los pe iódicos [los medios de comunicación, en gene al], pese a los e - p oches que se les puede hace , son en su conjun o una de las uen es bis - ó icas más p eciosas; es a ía en ado de a i ma que, incluso, la más p e - ciosa. In é p e e iel de los iempos que ha a a esado, el pe iódico ep oduce su isonomía más exac a (...). Sólo se puede llega ala e dad in e ogando a es os mil ecos de la opinión, a es os es igos impe u bables de los acon ecimien os, con on ándolos y con olándolos mu uamen e. En ningún o o luga se encon a án da os más nume osos, más segu os 2 pa a la his o ia mo al, polí ica y li e a ia de las di e sas naciones» En e ec o, en plena Mode nidad, el pe iodismo imp eso se p esen ó como un camino, si bien impe ec o, de mani es ación deopiniones ~. De hecho, an es de que los pe iódicos ue an cali icados como el cua o pode —en el con ex - o de los egímenes pa lamen a ios—, la p ensa, en sus dis in as ace as (no pe - iódica, egula y dia ia), es u o ín imamen e unida alo que se conside aba «opinión pública». Lo indica Cándido Monzón al a i ma que, «a pa i del siglo x iii, los dia ios se con ie en en la mejo ayuda pa a ia o mación del público polí ico y en el mejo medio pa a exp esa la opi - nión pública. En el siglo xix p oli e a la p ensa ideológica, doc inaly po - lí ica al se icio de ideales polí icos, eligiosos y sociales; la p ensa cons - i uye un ma co adecuado pa a los plan eamien os ideológicos y see ige, además, en es igo de las con ulsiones sociales de la época» ‘. Y lo a i ica José Luis Dade cuando sos iene que los medios de comuni - cación social «con inúan siendo, en cie o sen ido, el p incipal canal no ins i ucionali - zado polí icamen e de exp esión y con i mación de las co ien es de opi - nión, incluida la exp esión o publicación de sondeos» 2g, Ha in, Les Gace ies de Holland e la P esse clandes ine aux XVII e XVIII siécles, Pa is 1985. págs. 13-14, ci ado po Teó anes Egido López. Opinión púbí ka y oposición al pode en la España del siglo x iii (1713-1759), Uni e sidad de Valladolid, Valladolid 1971, pág. 33. Vid. Miguel U abayen, Es - uc u a de la in o mación pe iodís ica. Concep o y mé odos, Mi e, Ba celona 1988. A su asen amien o como al ía con ibuye on ac o es de di e sa índole como la in ención de la imp en a; el inc emen o, a mediados del siglo x i del come cio in e nacional, con la consiguien e ge - ne ación de in e és po odo ipo de no icias p o enien es de pun os cada ez más lejanos; las luchas e - ligiosas en e la Re o ma yla Con a e o ma que p o ocan el aumen o de la al abe ización con el cla - o in de pode lee di ec amen e li e a u a eligiosa; el desa ollo de las concen aciones u banas y el éxi o de cie as ins i uciones sociales, como el ca é y los salones, e c. Vid. Manuel Tu lón de La a (di .), La p ensa en los siglos xix y x , Uni e sidad del País Vasco. Bilbao 1986; y Josep-F ancesc Valls, P en - Sa y bu guesía en el xx español, An h opos, Ba celona 1988. Cándido Monzón A ibas, op. ci ., pág. 98. José Luis Dade , Apun es pa a un cu so gene al de Opinión Pública y Pe iodismo, ex o inédi o, Facul ad de Ciencias de la In o mación, Uni e sidad de Na a a, Pamplona 1988, pág. 195. His o io y Comunicación Social 1998, núme o 3,391.401 392 Ma ía José Ruiz Acos a No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social A laluz de los an e io es es imonios, esul a lógico es ima que, si bien en sus o ígenes la «opinión pública» ue pe cibida como un elemen o polí ico y, po ello, más di ec amen e elacionado con concep os como el de sobe anía, su - agio, libe ades, g upos y pa idos, sis emas o gobe nan es, con el iempo se ap oxima ía al campo de los compo amien os colec i os, del in e és común y de los medios de comunicación6. Lo demues an las in es igaciones ealizadas al espec o: si, du an e el siglo xlx, e a analizada p incipalmen e desde la cien - cia polí ica, en la p esen e cen u ia la «opinión pública» ha pasado a se ac o de pene aciónen o os ámbi os, en e los que des aca con nomb e p opio el de las Ciencias de la Comunicación ~. La segunda de las azones que explican el auge que la comunicación ad - quie e en nues os días hunde sus aíces en la ce eza de que la sociedad nece - si a de aquélla pa a cons i ui se como al en idad. En esa línea,Alejand o Mu - ñoz Alonso, ecogiendo el sen i de his o iado es, sociólogos y comunicólogos, plan ea incluso abo da el es udio de la His o ia desde la pe spec i a de la co - municación. Su isión del ema se esume en las siguien es palab as: «Nadie duda hoy en día, en e ec o, que si hay algo de e minan e en la lis- oda dela Humanidad es la comunicación,has a elpun o de que los g an - des i ajes his ó icos han es ado siemp e condicionados o acompañados po cambios en la comunicación (...). Lo cie o es que la comunicación haju - gado siemp e o a menudo una unción ca alizado a delcambio his ó ico» ~. Como complemen o de Los a gumen os an e io es, la p omulgación del De echo ala In o mación o ece mo i os añadidos al alo que se o o ga a la comunicación social. Fundamen o de una ecien e especialidad ju ídico-in o - ma i a —el De echo de la In o mación—, la mencionada acul ad conlíe a el econocimien o del suje o uni e sal de la in o mación, es deci , la posibilidad de que odos los homb es —sin excepción alguna— puedan emi i y ecibi co - municaciones a a és de cualquie medio o sis ema ~. De es e modo, esul a ló - gico deduci que el De echo a la In o mación —p oclamado po las Naciones Unidas en su Decla ación de los De echos Humanos de 1948— implica eco - noce las múl iples posibilidades con las que cuen a la ealidad in o ma i a, p ecisamen e po que dicho p incipio cali ica «cada ac o in o ma i o como algo debido al público» lO; asimismo, demanda el examen de la his o icidadde 6Vid. 1. Habe mas, His o ia y c í ica de la opinión pública, Gus a o Gili, Ba celona 1981; y José Manuel Be na do de Mes,Ideología y opciones polí icas a a és de la p ensa, Dipu ación, Có doba 1981.Vid. Cándido Monzón A ibas, op. ci ., págs. 35-45. El in es igado ealiza un amplio eco ido po la ob a de di e sos au o es cen ados en es e aspec o, ales como E. A. Ross y McDougall, Leme , el ya ci ado Habe mas, A. F. Ben ley, C. H. Cooley, Tónnies, Lippmann y Laswell. 8 Alejand o MuñozAlonso en Sa a Núñez de P ado (coo .), Comunicación social y pode , Ed. Uni - e si as, Mad id 1993, pág. 13. Vid. Ana Azu mendi, De echo de la in o mación. Guía ju ídica pa a p o esionales de la comu - nicación, Funsa, Pamplona, 1997. O lb., pág. 27. 393 His o ia y Comunicación Social 1998, núme o 3,391-401 Ma ía José Ruiz Acos a No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social aquélla, pues «como ida que es, como obje o de ap ehensión in elec ual, se II insc ibe en unas coo denadas de luga y iempo» En úl imo luga , la supe ación de las esis posi i is as en el análisis de la in - o mación ha conducido, ine i ablemen e, a una mejo comp ensión del enó - meno comunica i o. Como explica Gab iel Galdón, el nacimien o del pe io - dismo mode no hacia la mi ad del siglo xix coincidida con la es imación del posi i ismo como «la cul u a dominan e», «la cosmo isión queimpe aba e im - p egnaba el ejido social»’2. En su seno, ecue da Jacin o Choza, se equipa ó lo cien í ico con lo e dade o, lo obje i o, lo o malizado y lo acional, igualando, po exclusión, lo subje i o con lo i acional, lo acien í ico y lo incognoscible13. Lo que así plan eaba en 1988 el au o del Manual de An opología Filosó ica lo adujo el p o eso Galdón en el campo in o ma i o en la p e endida disociación y di e enciación en e hechos y juicios de alo , cuya más cla a mues a la cons i uye el a o ismo «los hechos son sag ados, las opiniones lib es». Di idi - da esquizo énicamen e la ealidad obje o de la in onnación, a sus p o esiona - les —comen a el in es igado je ezano— se les asignaba el papel «de e leja «obje i amen e» los hechos, de modo lineal y escue o, sin in - e p e aciones, adje i aciones ni alo aciones (...). [En de ini i a] la sepa- ‘4 ación de hechos y opiniones, la impa cialidad yla neu alidad» En el ámbi o de la in es igación, la p eeminencia de lain e p e ación posi - i is a, aunque no exen a de alo , impulsa ía, sin emba go, la elabo ación de una g an can idad de ob as que incapaces de supe a la simple enunciación o ca alogación de í ulos y da os. Cons i uyen, pues, «desc ipciones más o menos sis ema izadas de las dis in as publicaciones, con biog a ías y anecdo a ios de los homb es que les die on ida, o bien como más o menos comple as ca alogaciones de pe iódicos o de pe iodis - as» ~. Pese aque sus au o es, pione os en el análisis del enómeno p ensa, supie on cap a la unción que a és a co espondía en la ica idapa lamen a ia del siglo xix, lo cie o es que dichos abajos no han podido e i a cons eñi íaen ígidos moldes. Pa a supe a dicha si uación, nue as co ien es su gidas en la p esen e cen u ia han uel o a pone de elie e la dimensión de una ealidad —la comu - nicación social—, cuyo es udio mo iliza en la ac ualidad ingen es ecu sos en los más a iados ámbi os. Ca los Soda Saiz, De echo de la In o mación: análisis de su concep o, Ed. Ecam, San José de Cos a Rica 1987, pág. 5. 12 Gab iel Galdón López, Desin o inación. Mé odo, aspec os y soluciones, Eunsa, Pamplona 1994, pág. 19. ~ Jacin o Choza, ci ado po Gab iel Galdón López, op. ci ., pág. 19. “ Gab iel Galdón López, op. ci ., pág. 20. ‘> Alejand o Piza oso Quin e o (ed.), His o ia de la P ensa, Ed. Cen o de Es udios Ramón A eces, Mad id 1994, pág. 3. His o ia y Comunicación Social 1998, nume o 3,391-401 394 Ma ía José Ruiz Acos a No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social Quizás, las mues as más e iden es de ese a ianzamien o la cons i uyan dos aspec os ín imamen e unidos: a) la es ima de la comunicación y la in o mación como obje os de unaciencia, c eada ex p o esopa a analiza ambos enómenos; y b) la p og esi a p o esionalización de los enca gados de ansmi i social- men e sus con enidos. En suma, cues iones que emi en, en úl ima ins ancia, a la necesidad que iene odo el que se econoce como es udioso de es e campo de p o undiza en las azones que jus i iquen una concepción cien í ica de la ma e ialidad de emas con igu ados bajo la denominación de Ciencias de la Comunicación. 2. LAS RAZONES DE UN NUEVO CAMPO DE ESTUDIO Nume osos han sido los a gumen os exp esados alo la go del p esen e siglo que se han empeñado en nega la exigencia de unap epa ación supe io pa a el eje cicio de una ac i idad —la in o ma i a— que, alo la go de la His o ia, ha i - ido en los aledaños de la li e a u a, de la polí ica o de lábohemia;de una labo a la que, en 1920, el humo is a Geo ge de la Foucha di~ e aún si uaba, jun o con laque desempeñaban los banque os, en e aquéllas que no eque ían p epa ación alguna; de un quehace cuyos p o esionales han sido despec i amen e cali ica - dos, llegando incluso a se conside ados, como esc ibía Hildy Johson en The F on Page, el esul ado del c uce de un con abandis a con una p os i u a~ A o unadamen e, como exp esa con acie o F ancisco Iglesias, «lac ecien e complejidad de la ida mode na, la ele ación gene al de los ni eles cul u ales y, en suma, las exigencias sociales cada ez más se e as, con igu a on las condiciones p ecisas pa a la demanda de mejo es ni eles de o mación de los p o esionales de la in o mación y pa a la consolida - ción cien í ica de es e campo, lo que eque ía un a amien o sis emá ico y uni a io del enómeno» 17, A consecuencia de ello, la comunicación social se a econociendo, paula - inamen e, como una disciplina que p ecisa de un adecuado ma co cien í ico pa a su examen; ambién, como un ámbi o al que sus es udiosos y p o esiona - les acceden con la opo una p epa ación, que ga an iza elempleo de los nece - sa ios ecu sos e ins umen os me odológicos’8 En ambos casos, las acul ades y cen os c eados pa a examina la comunicación social y la in o mación se pe ilan como los espacios más ap os pa a la in es igación de odos esos enó - menos. ~ Vid. Ca los So ia Saiz, La c isis de iden idad del pe iodis a, Mi e, Ba celona, 1989. ‘ F ancisco Iglesias, Guía de los es udios uni e si a ios. Ciencias de la In o mación, Funsa, Pan, - plona 1984, pág. 50. ‘~ Vid. And és Rome o Rubio, «Ciencia, o mación académica, i ulación p o esional (1), en In o - mación, opinión, mensaje y medios. Re is a de Ciencias de la Comunicación, Ceade, Se illa, 1997, nY 1, págs. 21-48. 395 His o ia y Comunicación Social 1998, núme o 3,391-401 Ma ía José Ruiz A cos a No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social La aspi ación desc i a no es nue a: ya en el siglo xix lap og esi a capaci - ación de los enca gados de maneja esa comunicación social plan eó la nece - sidad de que és a adqui ie a pe iles más cla os y diá anos. Amén de los ac o - es écnicos, ju ídicos y polí icos auspiciados po las ci cuns ancias de la pasada cen u ia 19, la g adual undación cen os y la o ganización de cu sos «pa a pe iodis as» con ibuye on con decisión aque las di e sas ó mulas de comunicación social exis en es —como la p ensa— deja an de se conside adas subgéne os li e a ios, posibili ándose, así, que apa ecie a la p ime a de ini - ción del concep o de p o esión pe iodís ica. Pese a los acasos 20, de la opo - unidad de aquel inicial plan eamien o dan e la pione as Escuela Supe io de Pe iodismo de Pa ís ( undada en 1899), la Escuela de Pe iodismo de la Uni - e sidad de Missou i (1908), la Escuela de Pe iodismo de la Uni e sidad de Columbia (1909) y las más de 45 acul ades de uni e sidades no eame icanas que en las p ime as décadas de es e siglo ya con aban con semina ios especia - lizados en comunicación2 . En España co obo an ese impulso el cu so de pe - iodismo dic ado po Fe nando A aujo en 1887 en la Uni e sidad de Sala - manca, la undación de la Escuela de Pe iodismo de El Deba e (1926), de la Escuela O icial de Pe iodismo (1941), del Ins i u o de Pe iodismo de la Uni - e sidad de Na a a (1958), de la Escuela de Pe iodismo de la Iglesia (1960), de las Facul ades de Ciencias de la In o mación y de la Comunicación de las Uni e sidades españolas, así como el conjun o de en idades p i adas epa idas po odo el e i o io nacional. Lógica consecuencia de su abajo, la comunicación social es cada ez mejo en endida «como si ue a una ciencia, adop ando el mé odo cien í ico, la obje i idad cien í icá y los ideales cien í icos en elp oceso comple o de la co - municación de masas» 22; un campo mul idisciplina donde se aplican —posi - blemen e de modo más igu oso que en el ámbi o p o esional— los mé odos 19 En e los de ca ác e écnico sob esale el nacimien o de la emp esa pe iodís ica con la compleji - dad in elec ual, o ganiza i a y inancie a que la de e mina; en e los de en idad ju ídica, el a ianzamien o del de echo dc las p o esiones que ins au a la Re olución F ancesa; y en e los polí icos., el con ol de los in o mado es que pos ulan los ascismos eu opeos, que o igina ía el es ablecimien o de las p ime as ó - mulas pa a legi ima a los pe iodis as. 20 Además del e és su ido po el gene al Robe E. Lee en 1869en su in en o de c ea unas clases especiales pa a pe iodis as en el Washing on College, Philip Meye comen a que, cuando en la década de los años ein a de es e siglo, James B yan Conn u o que pensa a qué des inaba unas inespe ada donación a Ha a d pa a mejo a los c i e ios es ánda es del pe iodismo, decidió es ablece un plan de ma e ias de cul u a gene al pa a pe iodis as con o mación uni e si a ia de p ime ciclo. Y lo hizo así po que conside aba que no exis ía la su icien e base de ma e ias p opias como pa a jus i ica la c eación de una escuela de pe iodismo (Vid. Philip Meye , Pe iodismo de p ecisión. Nue as on e as pa a la in. es igación pe iodís ica, Bosch, Ba celona 1993, págs. 25-26). ~‘ Vid. Manuel Vigil y Vázquez, El pe i odisnoo enseñado. De la Escuela de «El Deba e» aCiencias de la In o mación, Mi e, Ba celona ¡987; y Me cedes Go dón Pé ez, La enseñanza del pe iodismo en el mundo occiden aL Es udio eó ico y compa ado de es escuelas, Ed. Uni e sidad Complu ense de Mad id, Mad id 1991. “ Philip Meye , op. ci , pág. 31. Vid. Luka B ajno ic, El cimbi o cien ¡jico de la in onnación, Funsa, Pamplona 1979. His , ia y Comunicación Social 998, núme o 3,391-401 396 Ma ía José Ruiz Acos a No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social cien í icos de la in es igación social, ins umen os que a enúen la pasi idad («los medios deben con a no icias, no analiza ías») yla inocencia pe iodís icas («el pe iodis a debe se el que aplique una mi ada espon ánea a odo lo que le odea»). Con aminados de ese espí i u, esos cen os animan la o mación de los in - o mado es como cien í icos, pues, como señala Law ence C anbe g, «el pe iodismo es en sí mismo una ciencia y (...) con una cuali icación ap opiada, el pe iodis a compe en e es un cien í ico en eje cicio. [Ambos] a anzan hacia las mismas eglas y si en ala común necesidad del géne o humano de conocimien o e in e p e ación colec i as» 23~ 3. EL ORIGEN DEL OBJETO CIENTÍFICO DE LA COMUNICACIÓN Admi i la ealidad de cualquie ciencia exige, en palab as de F ancisco Iglesias, econoce la exis encia de «un cúmulo de sabe es o denados, con un mé odo p opio de in es igación quepe mi e segui a anzando y p o undizando en el conocimien o del obje o de es udio»24 En es e sen ido, nada hay más co - he en e a la ho a de p ecisa los con enidos de las Ciencias de la Comunicación que de ini p e iamen e cuál es elobje o que es udia, abundando en las azones que lo jus i ican (sus o ígenes y desa ollo) y en el p ocedimien o empleado en la consecución de sus ines (sus ins umen os especí icos y su me odología do - cen e); sólo así se á posible plan ea se, con pos e io idad y en el caso de que co esponda, las posibles p egun as a nues os in e ogan es sob e un ámbi o an denso como con lic i o. Quizás, lap ime a cues ión que nos asal e alos implicados en es e empeño sea el de ija el p incipio de nues o obje o de es udio, a ea que ha dado luga al su gimien o de una de las más uc í e as —no po ello menos compleja— lí - neas de abajo. En si, el análisis del desa ollo his ó ico de la comunicación so - cial hape mi ido que, en el seno de las ciencias que analizamos —mas en ple - no con ac o conel sabe yel hace his ó icos—, su ja unanue a disciplina —la His o ia de la Comunicación—, cuyo come ido eside en iden i ica los dis in - os enómenos que aglu ina el concep o de comunicación social y de qué modo se inca dinan en el con ex o que los gene a. Tan necesa ia labo de undamen ación cien í ica no hapodido soslaya , sin 23 Law ence C anbe g, ci ado po Philip Meye , op. ci ., pág. 29-30. A ello, añade el au o de Pe - iodismo de P ecisión que «el mundo se ha uel o an complicado, el inc emen o de la in o mación dis - ponible an ingen e, que el pe iodis a iene que se alguien que c iba y no sólo que ansmi e, un o ga - nizado y no sólo un in é p e e, así como alguien que eúne y hace accesibles los hechos» (Philip Meye , op. cil., pág. 25). ~ F ancisco Iglesias, op. ci ., pág. 36. 397 His o ia y Comunicación Social 1998, núme o 3, 391-40 No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social Ma ía José Ruiz Acos a emba go, que esa nue a disciplina —la His o ia de la Comunicación— se haya con e ido en un espaciodonde con e gen las más ag ias dispu as, las e - sis más encon adas o las más cla as oposiciones en e los in es igado es; dis - c epancias en cuyo seno se obse an —es e iden e— los más di e sos pa ece- es ace ca de la na u aleza misma del enómeno comunica i o. Pese a odo ello, y en a as de log a el consenso alque odo espacio cien í - ico aspi a, esul a aleccionado ealiza un b e e excu sus a a és de una de las cues iones más espinosas: la que emi e ales udio de los c i e ios empleados pa a es ablece el o igen de la comunicación social. Veámoslos. *El c i e io écnico. En su o alidad, los au o es que se adsc iben a es e p incipio e asan laapa ición de lacomunicación social a las épocas en las que de e minados p ocedimien os penni en, en azón de la mecanización p og esi a de la ansmisión de no icias, lamasi a mul iplicación de los mensajes. Pese a se conscien es de la exis encia de un ac o cul u al, lamayo ía de ellos coin - ciden en o o ga un p o agonismodesmedido al desa ollo de unos sis emas me - cánicos que posibili an un mayo con ac o en elos con enidos comunica i os y la sociedad. Modalidades, en suma, que aba can desde el nacimien o y expan - sión de la imp en a en Eu opa, que pe mi i ía la sus i ución de la no icia ma - nusc i apo las hojas olan es imp esas; el es allido de la Re olución Indus ial, quedesemboca ía en la aplicación del apo a la imp en a ya en el siglo xix; o, las capacidades de la ele isión y los nue os medios que, a deci de Ma shall McLuhan, con o man el pun o de pa ida de la his o ia de los mensajes25. En su conjun o, la excesi a pola ización de es os au o es en omo a los mé - odos «indus iales» que ehiculan lalabo comunica i a no les impide, sin em - ba go, acep a la exis encia de o as écnicas que, como el lenguaje o al ola es - c i u a, se con ie en en p omo o es de ese enómeno. Sin emba go, pese a la impo ancia de odas ellas en su conjun o 26, lo cie o es que es os in es igado - es minimizan el alo de o os ac o es la libe ad de conciencia y de ex - p esión o la ex ensión de la idea de la ole ancia—, «sin los que aquella ans - o mación ecnológica hab ía enido mucho menos alcance» 27 ‘> Vid. Ma shall McLuhan, La galaxia Gu enbe g. Génesis del «Homo Iypog aplzicus», Plane a - Agos ini, Ba celona 1985. ~« En jus o econoce que el asen amien o de la imp en a a pa i del siglox y x i, de las pos as como sis ema o ganizado en el XVH, así como del e oca il, el elé ono, la li og a ía, la lino ipia y las écnicas publici a ias ya en la Con empo aneidad han posibili ado que la in o mación llegue a un póblico más ex enso de o ma egula . uni e salizándose la unción de la comunicación dia ia que inaugu a a en 1702 el inglés Daily Cou an . En palab as de Alejand o Muñoz Alonso, la imp en a implica «un deci - si o cambio ecnológico que pe mi e la di usión del sabe y de la in o mación has a unos lími es im - pensables has a ese momen o (...). Con la imp en a se ponen ambién las bases pa a la apa ición del p i - me medio mode no de comunicación de masas, la P ensa» (en Sa a Núñez de P ado (coo .), op. ci ., pág. 14). ‘ Alejand o Muñoz Alonso, ci ado po Sa a Núñez de P ado, op. ci ., pág. 14. Vid. Rica do Aci ón Royo, «Relaciones medios-docencia-in es igación en el campo de la comunicación», en Es udios de Pe - iodismo, n.« 1, Facul ad de Ciencias de la In o mación, Uni e sidad de La Laguna, Tene i e 1992, págs. 30-42. His o ia y Comunicación Social 1998, núme o 3, 391-401 398 Ma ía José Ruiz Acos a No as pa a el es udio del o igen de la comunicación social * El c i e io empo al. Como pun o de pa ida, es os es udiosos de - ienden la exis encia de comunicaciones sociales cuando se pe ciben los míni - mos asgos de pe iodicidad, a ibu os que di e encian las mani es aciones In - o ma i as de o as ambién p oducidas en el ámbi o de lo esc i o, como puede se el lib o. Pa a aquéllos, el o igen del obje o de la His o ia de la Comunica - ción coincidi ía con las p ime as publicaciones egula es de ca ác e anual su gidas en el siglo x : los calenda ios imp esos enPa ís, Magunciao Gineb a, y que, una cen u ia más a de, alcanza on, de lamano de Michael on Ai zing, una egula idad semes al. En esa línea, aunque con le es ma izaciones, se enma can los abajos de Geo ges Weill y Fe dinand Te ou, quienes hacen coincidi el inicio de la co - municación social con el comienzo de las gace as en el siglo XVII —las hojas de no icias de Augsbu go y Es asbu go— y de los p ime os pe iódicos dia ios a comienzos del x iii. Conc e amen e pa a el p ime o —ad ie e Sa a Núñez de P ado—, « odo lo que a del siglo xii al XVIII no es más que p o ope iodis - mo. Y lo an e io , ni siquie a lo con empla» 28~ Cie amen e, pa a el au o del clásico ex o El Pe iódico lac eación de la imp en a no cons i uye elmomen o más ele an e de odo el p oceso; a su juicio, e is ió mucha más impo ancia el momen o en que dicho a ilugio (ayudada po la o ganización pos al y de co eos, la aplicación del apo y la apa ición de los p ime os e oca iles) se asien a en Eu opa con al ue za que pe mi e el alumb amien o de lo que clin - es igado cali ica de e dade a in o mación social: la p ensa de pe iodicidad dia ia29 Mucho más lejos en sus plan eamien os llega José Luis Ma ínez Albe os, que cen a oda su a ención en lacomunicación ligada a los limi es del iempo, p eocupada po la ac ualidad y que u iliza como canales los medios de di usión masi a o las écnicas de di usión colec i a ~De suyo, una in o mación que ca - li ica de «<con ingen e», pa a con apone la a aquellas o as —enseñanza, edu - cación, apos olado, comunicación a ís ica— basadas en p ocedimien os de di usión «más len os». * El c i e io socio-cul u al. Pa ida ios de que no se puede delimi a el obje o de la comunicación sin ealiza una cons an e e e enciaa la sociedad, ni ampoco p escindi de aquélla a la ho a de de alla lae olución de és a, los au - o es que incluimos en es e g upo se mues an pa ida ios de econoce la ne - cesa ia ligazón exis en e en e el o igen de la comunicación y las p ime as en idades o ganizadas que undael homb e. 28 Sa a Núñez de P ado, op. ci ., pág. 17. 29 En palab as de Geo ges Weill: «La in ención de la imp en a es lo que ha hecho posible el pe - iódico (). Es os, segón nues os ac uales conocimien os, apa ecen al comienzo del siglox n» (Ge - - o ges Weill, El pe iódico. O ígenes, e olución y unción de la p ensa pe iódica, U eha, México 1962, pág. 1). 30 Vid. José Luis Ma ínez Albe os, La in o mación en una sociedad indus ial, Tecnos, Mad id 1972. 399 His o ia y Comunicación Social 1998, núme o 3,391-401