LA
ESTRUCTURA RESISTENTE
EN
LA
ARQUITECTURA
ACTUAL*
Ja ie Man e ola A misén
El au o ealiza un iaje a a és de
la
es uc u a pa a e idencia que la e o-
lución a qui ec ónica del siglo ha sido p o agonizada
po
una e lexión sob e
la
es uc u a. En es e ayec o el en endimien o adicional de lo esis en e
cambia pa a con e i se en el máximo ac o exp esi o
de
la a qui ec u a,
des i uándose su au én ica unción a a o
de
la
dimensión plas ica.
U
na pa e signi ica i a
de
la a qui ec u a En el a ículo
se
pasa e is a a una se ie de es-
ac ual
se
ca ac e iza po u iliza la es- uc u as
de
edi icios ac uales, o denados po i-
uc u a esis en e como elemen o ex- pologías esis en es, celosías, planas o espacia-
p esi o undamen al del edi icio. Las es uc u- les, pó icos, cúpulas, cubie as colgan es,
hin-
as esis en es, diseñadas, calculadas y cons ui-
das, has a aho a, po ingenie os, han pasado, en
algunas ocasiones -las que aquí nos in e esan-,
a se diseñadas po a qui ec os que acen úan
su
dimensión plás ica. En o as ocasiones los a -
qui ec os
se
han educido a dulci ica la elemen-
alidad de
lo
esis en e en cuan o
al.
El abandono de lo cuan i a i o, pa a cen a se
en
lo
cuali a i o y exp esi o, es el lei mo i
de ese p ocede a qui ec ónico que ha dado
u os muy b illan es en bas an es ocasiones,
no
hay sino que e el abajo de F ei O o
y
o os, pe o que, en o os casos, pe judican el
en endimien o de lo esis en e
al
p ima exce-
si amen e la apa iencia de es uc u a sob e lo
que es la es uc u a en sí.
chables, es uc u as ensig i y, e c., p ecedido de
un
ápido epaso de
lo
que ha sido el en endi-
mien o de
lo
esis en e a
lo
la go de la his o ia.
Es uc u a, acionalidad
y
exp esión
Las cons ucciones ienen es uc u a esis en e
has a que dejan de ene la. Tomada en
su
acepción p ime a, la ase an e io ca ece de
sen ido, pues es e iden e que mien as exis a
g a edad
y
los ma e iales pesen se á necesa io
sos ene un echo y po an o exis i á la es uc-
u a esis en e. Sin emba go, ese ene se
puede en ende de o a mane a, aquella en la
cual la es uc u a esis en e se hace p esen e
de
una mane a exp esa en las cons ucciones,
-LXIX-
69
ASTRAGALO, 13 (1999)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1999.i13.09
Ingenie o de Caminos, p o eso de la Uni e sidad Poli écnica de Mad id
donde codi ige la O icina de P oyec os Ca los Fe nández Casado S. L.
70
has a el pun o que les con igu a y de e mina.
Una ca ed al gó ica, una es ación de e oca-
il o una p esa bó eda son ejemplos de es a
mane a de es a p esen e ( igs.
1,
2 y 3).
La necesidad es un pa áme o impo an e en
es a mane a de es a . La ecnología del mo-
men o de e mina las posibilidades que pueden
u iliza se pa a esol e cualquie p oblema de
cons ucción. Cuando nos en en amos a p o-
blemas que limi an con nues as posibilidades
ecnológicas, apa ece la es uc u a esis en e
con oda su impo ancia. Las posibilidades
con que los cons uc o es de San a So ía con-
aban pa a esol e el e o espacial que se
habían p opues o, e an an jus as, que u ie on
que hace un ala de o midable que llamó la
a ención du an e siglos. Es e esul ado quedó
y los que siguie on con a on con él. En ese
sen ido, San a So ía se con ie e en una nue a
posibilidad que pe mi i á en en a con segu i-
dad las mezqui as o omanas de los siglos
x
y
x .
Pe o en e San a So ía y la Mezqui a Azul
han pasado 1.000 años y du an e odos es os
años no ha pasado casi nada en aquella zona.
El p ocedimien o de p ueba y e o , única
o ma de p og eso del conocimien o en aque-
lla época, es muy len o. Incluso se puede pe -
de y no uel e a ecupe a se has a mucho
iempo después o no se uel e a ecupe a
nunca y desde luego
se
ansmi e muy mal de
un luga a o o.
En la época gó ica, la p esencia del Pan eón o-
mano esul a ía milag osa. Sus 40 m de luz e a
una ci a inalcanzable pa a cons uc o es que
a a ez pasaban de los
15
o 20 me os. El Pan-
eón no cons i uía una posibilidad, pues había
dejado de se una expe iencia ope a i a. Ca-
ecía de signi icado pa a aquella gen e asom-
b ada.
Su
ecnología,
el
conocimien o de
su
mane a de cons ui , se había edi icado en o os
pa áme os nue os, o iginales, que enían
su
p opio discu i y que así p osiguie on has a
que en el Renacimien o se encuen an y pola i-
zan po
el
pode oso impulso i aliano.
Pa a
un
cons uc o del Renacimien o o pa a
o o del Ba oco o del Neoclásico, la ase ini-
cial de que las cons ucciones ienen es uc u a
esis en e has a que deja
de
ene la, no end ía
sen ido, sea cual ue e
el
pun o de is a desde
el
que se la mi ase. Es aban an absolu amen e
al os de posibilidades pa a cons ui , e an an
limi adas, que lo esis en e cons i uía una p e-
sencia insoslayable pa a cualquie plan ea-
mien o espacial que quisie a conside a se.
Sólo cuando a lo la go del siglo
XIX
se empie-
zan a aplica los mé odos y conocimien os
cien í icos a la cons ucción, es cuando las po-
sibilidades que la ecnología o ece empiezan a
se mayo es que las necesidades que eque ían
la mayo ía de las cons ucciones. Es en es e
momen o cuando la es uc u a esis en e puede
deja de es a p esen e. En la a qui ec u a, la es-
uc u a esis en e pod á
se
concebida como
una in ención. Se pond á
en
e idencia o no en
unción de los gus os o plan eamien os cons-
uc i os del que la diseña.
Sin emba go ambién es o es una e dad ela-
i a, pues mien as se a anzaba en el conoci-
mien o cien í ico de la cons ucción, las posi-
bilidades aumen a on en al medida que se pu-
die on imagina y hace cosas inconcebibles
con an e io idad y, po an o, c ea on, con igu-
a on y a as a on odos los p ocesos de in-
-
LXX
-
ención a qui ec ónica álidos en la di ección
de la ecnología. En el siglo
XIX
y p incipios
del siglo
xx,
el plan eamien o cien í ico de la
cons ucción se con ie e en lo que es, allí
donde hay que es a pa a anscende . Y es a
mane a de p og eso ansciende lo esis en e
qui ec o, que da sen ido a odo su quehace ,
iene a la ecnología, a la es uc u a, como una
he amien a más pa a alcanza ese algo inde i-
nible, indesci able que cons i uye la au én ica
ob a de a e.
pa a amplia se a oda la concepción cons uc- Y es cu ioso, es p ecisamen e, en es os pe io-
i a. Cualquie in ención a qui ec ónica pa- dos de ansición, de paso de una época a o a,
saba po un p oceso de acionalidad que aca- cuando se acen úa lo ine able e inap ensible y
ba á ans o mando la cons ucción. se desp ecian los medios y p ocedimien os. Y
po el con a io, es en las épocas más c ea i-
Resul aba que, en onces, lo esis en e seguía as, las de cambio, cuando las esencias se en-
p esen e en la in ención a qui ec ónica po ne- cuen an, se ehiculan a a és de lo ins u-
cesidad, cuando se en en aban los g andes es- men al y
lo
apa en emen e secunda io.
pacios, las g andes al u as, e c., y po oca-
ción, cuando se en en aba lo pequeño.
Has a que el impulso de acionalidad cede,
deja de se la explicación uni e sal. En onces
es cuando la p esencia in ensi a de lo esis-
en e empieza a deja paso a o o ipo de in en-
ciones. Las cons ucciones dejan de ene es-
uc u a esis en e en esa mane a de ene
que hemos desc i o. Todo el es uc u alismo que
se e hoy en día en el mo imien o High Tech,
cada ez más ex endido, no esponde a un p o-
blema de necesidad sino a una olun ad exp e-
si a, a un mo imien o es é ico más.
A qui ec os e ingenie os se en en an, con sus
espec i os pun os de is a, a es a época en la
que la es uc u a esis en e es eque ida en
su
p esencia ecnológica como pa áme o es é ico.
No se plan ean los edi icios con el igo que la
ciencia se p opone en odo
lo
que en en a. Po
pa e del a qui ec o se a gumen a que el edi icio
es mucho más que su dimensión ecnológica.
Más aún, aquello que cons i uye la esencia del
edi icio, que mue e y despie a el in e és del a -
Sea como ue e, la a qui ec u a se encuen a
aho a en un pe iodo de cambio
y,
muchas e-
ces, nos quie e hace pasa po au én icos la
so is icación de lenguajes acabados. Todo el
én asis en lo esencial suena un poco a hueco, a
excusa de un pensamien o «débil» incapaz de
a as a y que encuen a en la no edad el un-
damen o de odo su quehace . Nunca han exis-
ido an os a qui ec os es ella
y,
no sé po
qué, nunca hemos es ado an al os de guía, de
cambios que sa is agan.
Mien as, los pun os de is a de a qui ec os e
ingenie os, espec o a es e p oblema, no pa-
ece que caminen po el mismo si io. En es a
época e minal se es á imponiendo el pensa-
mien o o alizado del a qui ec o y el obje o de
es e a ículo es mos a y analiza cómo se
mani ies a, en aquellos casos que la es uc u a
esis en e se iene en cuen a como alo exp e-
si o. Pe o, pa a ello, amos a ealiza p e ia-
men e una co a in oducción his ó ica que
nos si úe en cómo ha sido el pensamien o e-
sis en e a
lo
la go del iempo y cómo se ha
-LXXI-
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conc e ado en los edi icios, pues es bueno co-
noce lo que ha sido pa a en ende lo que es á
siendo. Y la amos a di idi en dos pe iodos.
El p ime o, ca ac e izado po el mé odo de
p ueba y e o , co esponde a odo
lo
que
se
pod ía en ende po a qui ec u a an igua. Du a
desde la más emo a an igüedad has a el siglo
XIX. El segundo pe iodo co esponde
al
p edo-
minio de la o ma ingenie il que discu e a lo
la go del siglo XIX has a mediados del siglo xx.
La época an igua
La cúpula del eso o de A eo cons i uye el le-
gado p ime o y anscenden al de la olun ad
de cub i un ecin o con elemen os mucho más
pequeños que la luz a sal a . Y es o es la o -
mulación del p oblema básico de las o mas
cons uidas y que se desa olla has a la ac ua-
lidad con los mismos plan eamien os de hace
3.000 años. No se a a, como hacían los egip-
cios, de des aca eno mes silla es que sal ando
de lado a lado se ían pa a cub i espacios
obliga o iamen e educidos, sino lo con a io,
hace con lo pequeño
lo
g ande.
La cúpula del eso o de A eo, 1325 an es de
C is o ob enida po ap oximación de hiladas,
iene un compo amien o esis en e dudoso.
Pa icipa de las en ajas e iden es de la cons-
ucción en a ance en oladizo con apesada,
ayudada po el ozamien o ho izon al en e las
do elas de hiladas sucesi as y la coacción ho-
izon al p esen e po la o ma ci cula de sus
anillos. Pa ece indudable que es a o ma es el
esul ado inal de un p oceso que empieza po
el dolmen, pe o que és e no pod ía esol e
ni
po el peso
ni
po el amaño de los silla es ne-
cesa ios. Se sigue, a lo la go de oda la P ehis-
o ia, a a és de los alayo s meno quines; las
cons ucciones asi ias de Ha lusa, pa a e mi-
na en bó edas cilínd icas po ap oximación
de hiladas que culminan en es a cúpula. Se po-
nen en juego sucesi amen e una se ie de me-
canismos esis en es no conocidos en onces,
pe o guiados po la cons a ación de que eali-
zando las mal llamadas « alsas bó edas»
se
esol ían p oblemas necesa ios.
Desde el eso o de A eo (siglo x an es de
C is o) has a el Pan eón
de
Roma (123-138
d.C.) han pasado 1.500 años. El a co y la bó-
eda p opiamen e dichos, p esen es en mayo
o meno medida desde la más lejana an igüe-
dad (hay a cos de lad illo y de adobe en Meso-
po amia y Pe sia, incluso en Egip o, en el se-
gundo milenio a.C.) se es ablecen de ini i a-
men e como cons ucción omana. Con 43,6 m
de diáme o y
43
m de al u a, es a cúpula, de
dimensiones desconocidas, es á pe ec amen e
diseñada. El omano conocía el a co, pe o
aunque eía cúpulas cons an emen e, e a inca-
paz de elimina la isu ación adial que
se
p o-
duce en los a anques como consecuencia de
la de o mación ci cun e encial en la pa e in-
e io . Po es a azón p oyec a la cúpula como
a cos independien es, con espeso y peso es-
pecí ico dec ecien e de a anques a cla e. Dis-
pone un alige amien o doble en la cúpula, po
su encase onado ex e io e in oduciendo ce á-
mica hueca en su in e io . Con ap oximada-
men e 5.000 de peso,
se
apoya sob e un mu o
de 6 m de ancho que equilib a el empuje ho i-
zon al de es a cúpula isu ada.
Es a misma mane a de concebi la cúpula,
como un conjun o de a cos adosados, con es-
peso y peso dec ecien e de a anques a cla e
-LXXII-
y con una g an es ibación la e al se epi e en
una con igu ación mucho más so is icada
en San a So ía
de
Cons an inopla, cua ocien-
os años después, 532-537.
En la a qui ec u a gó ica apa ece la cons uc-
ción ne ada como solución a un p oblema
cons uc i o. El gó ico ne a
la
cúpula, la ali-
ge a, pliega la o ma en e a cos y elimina así
la
igidez ci cun e encial de
la
cúpula causan e
del ag ie amien o adial de
las
cúpulas oma-
nas. De ine con oda cla idad el abajo como
a cos que es iba pe ec amen e. No se sabe qué
g ado de consciencia enían los cons uc o es
medie ales de es e p incipio esis en e, pues el
gó ico, como cualquie o o es ilo, no se explica
únicamen e po la solución o midable de
un
p oblema cons uc i o y esis en e. P esen a
la
cons ucción ne ada, como al e na i a a
la
cons-
ucción con inua,
lo
que de e mina á
la
o a ma-
ne a de en en a se an e la o ma esis en e que
pe sis i á desde en onces ( ig. 4).
En San a Ma ía del Fio i (1420), B unelleschi
man iene la solución ne ada po p oblemas
cons uc i os, pe o no pliega la o ma en e
ne ios, po lo que debe zuncha la ci cun e-
encialmen e con made a pa a e i a
el
ag ie-
amien o, lo cual no lo consigue. La compa i-
bilidad de de o maciones, adial y ci cun e-
encial, no
se
con ola en aquella época, lo que
hace bas an e inú il
su
p opósi o.
En San Ped o de Roma ( 1506-1626), la cúpula
cambia desde la p opues a de B aman e, que
adop a el modelo del Pan eón o de San a So ía
con g an peso y con a es o en la pa e in e-
io , has a la p opues a de Miguel Ángel, me-
jo ada a e ec os esis en es po Giacomo della
Po a (1580), pe o que ampoco consigue eli-
mina el p oblema de la isu ación e ical en
la pa e in e io ,
el
cual segui á p esen e has a
el siglo
x m
( ig. 5).
La solución gó ica que esuel e el p oblema e-
sis en e y cons uc i o uel e a se ecogida,
po una sola ez, po Bo omini, en S . I o a la
Sapiencia (1642-1650) de Roma, en el que el
plegamien o no sólo lo si úa en
la
cúpula sino
en las pa edes la e ales.
Es
una disposición ge-
nial pa a
la
con igu ación del espacio ba oco y
una pe ec a disposición esis en e.
La iple cúpula de San Pablo de Lond es, de
W en ( 1675-1710), doble en ealidad, pues la
supe io no es sino una o ma cúpula e e ida a
la in e media po o mas de made a, o el Pan-
eón de Pa ís (
17
59) de Sou lo inc emen an la
componen e e ical en la base pa a cen a los
empujes, sin esol e el p oblema esis en e
que se á necesa io espe a a la llegada de la
ecnología cien í ica pa a esol e lo.
Du an e odos es os siglos, el mé odo de p ueba
y e o in en a soluciona un p oblema di ícil
consiguiéndolo a medias, pues siemp e, siem-
p e, el obje o del p oblema no e a sólo hace
una o ma esis en e, sino la de hace una igle-
sia, po ejemplo. La bó eda y la cúpula, ne a-
das o no,
se
con ie en en la única posibilidad
acep ada de cub i un g an espacio,
lo
que de-
e mina la asociación in e sa,
un
g an espacio
es algo den o de una cúpula.
El clasicismo de la o ma ingenie il
Todo el siglo
x x
y la p ime a mi ad del siglo
xx
cons i uye el apo eosis de la o ma ingenie-
-LXXIII-
73
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il, su exp esión más pu a y con unden e. Es á
asociada a lo la go del siglo
XIX
con el hie o y
el ace o y el siglo xx, con el ho migón a mado
y p e ensado, además del ace o. El modelo
cien í ico de ace camien o a lo esis en e sus-
i uye al mé odo adicional de p ueba y e o .
La ca ac e ís ica que puede dis ingui la ob-
ención de la o ma en es a época es la conse-
guida po
la
op imización del compo a-
mien o esis en e. Todo se o dena po la ne-
cesidad de sal a luces impo an es a mínimo
cos e. Reducción de peso con ma e iales a i-
iciales muy esis en es, depu ación de las
o mas es uc u ales pa a consegui su má-
xima e icacia esis en e y cons uc i a, desa-
ollo o midable de los mé odos de cálculo y
de cuan i icación pa a ob ene es ue zos se-
gu os. Todo es o p opo ciona a los écnicos
con ianza en su p opia écnica, log o és e
undamen al pa a p osegui en su empeño de
i un poco más allá cada ez. Y la cul u a en
gene al y la sociedad se e e lejada en esa
men alidad, la hace suya e impulsa. Los in-
gleses llega on a en e a a sus g andes inge-
nie os, B unnel, Tel o d, S ephenson, e c., en
la Abadía de Wes mins e .
Los log os conseguidos po esa mane a de p o-
cede son an o midables que de los 43 me os
del Pan eón de Roma, que a inales del
XVIII
seguía siendo una de las mayo es luces conse-
guidas, pasamos a los 114m de la Sala
de
Má-
quinas de Con amin
de
1889 o los 200 m del
As odome de Hous on en 1968. La geome ía
asociada a esas o mas es muy simple: es e as,
cilind os pa abólicos, o mas an i unicula es,
e c., lo cual acili a su espues a esis en e, su
cálculo
y
su cons ucción.
De en e la g an can idad de ob as que se pue-
den usa como ejemplos, he elegido unas po-
cas, especialmen e anscenden ales.
El
Palacio de C is al de Pax on ( 1851) y la Ga-
le ía de Máquinas de Con amin ( 1889) ( ig. 6),
son dos ejemplos o midables del plan ea-
mien o cien í ico e indus ial de la cons uc-
ción del siglo
XIX.
Pax on in oduce con su Pa-
lacio de C is al la indus ialización o al con el
in de cons ui mejo , más dep isa y menos
ca o. Ab e odo un pano ama donde, con más
o menos in ensidad, según la época, se uelca
la cons ucción. La Gale ía de Máquinas,
un
g an pó ico ia iculado de
114
m de luz que
se mul iplica a in e alos cons an es has a a
l-
canza
lo
s 420 m de longi ud, supuso
un
ala de s
in
p eceden es en
la
aplicación de los
nue os ma e iales y mé odos de cálculo, cul-
minando así la ya casi cen ena ia adición de
cons ui es aciones de e oca il. El siglo
XIX
es á asociado
al
e oca il, al hie o, al ace o
y a la indus ialización. Sus esul ados, ue e-
men e con es ados como ob as o pes, u ili a-
ias y necesa ias, sólo ue on econocidas
como ob as y o mas undamen ales mucho
más a de.
El p ime F on ón Recole os de To oja
(
19
35) o
lo
s Hanga es de O be ello de Ne i
(1944) ( igs. 7
y
8), cons i uyen dos ob as un-
damen ales en la his o ia de la ingenie ía mo-
de na. Son dos láminas cilínd icas de ho -
migón, la p ime a in si u, la segunda p e ab i-
cada. Ambas es ablecen de una mane a
de ini i a, más Recole os que O be ello,
un
p ocedimien o nue o de o denación del ma e-
ial pa a
e
sis i con el mínimo peso.
Al
con-
a io de
lo
aconsejado po la expe iencia
de
-
LXXIV
-
es iba los a cos, aquí
el
abajo longi udinal,
la g an iga, que es una lámina cilínd ica,
no
iene más necesidad que con ola
su
de o ma-
ción ans e sal pa a
no
pe de la o ma y con
ella la e icacia esis en e. La gue a, las gue-
as, acaba on con ambas es uc u as.
En la Fe ia de Mon eal de 1967, Buckmins e
Fulle diseña y cons uye el pabellón USA
( ig, 9). Una es e a ap oximada po su icosae-
d o insc i o, el cual se subdi ide en 20 ián-
gulos equilá e os es é icos, los cuales
se
sub-
di iden a su ez en iángulos o mando hexá-
gonos adosados, sal o los co espondien es a
los é ices del icosaed o que son pen ágonos.
Es a descomposición de la es e a, denominada
es uc u a geodésica po su au o , se apoya en
el Plane a io de Jena de
16
me os de luz de
Baue s eld y Dischinge (1926). Fulle u iliza
células elemen ales pi amidales que asocian
dos capas de ubos supe iciales p opo -
cionándole así la necesa ia igidez a lexión de
una supe icie no unicula . Tan o en supe i-
cies planas o supe icies cu as, con una sola
capa o doble capa, las celosías espaciales de
ubos esuel en los p oblemas de lexión en el
plano y ue a del plano, con elemen os ec os
bia iculados. Es la mane a de ep oduci el
con inuo con elemen os lineales y que end á
un
o midable desa ollo en
el
u u o.
En
el
dominio de las cubie as colgadas des a-
can dos ob as o midables, la A ena Raleigh de
Nowicki (1953) y el Es adio Olímpico de Mú-
nich (1967-72) de Behnisch, Schlaich y o os
( igs.
lO
y
11
). Son los ejemplos p ime os de
los dos sis emas de sopo a las o mas colga-
das, con sopo e con inuo
-los
a cos inclinados
de Raleigh- o po elemen os pun uales -Mú-
nich-.
El
p ime o exige una g an igidez en la
o ma de la es uc u a,
el
segundo pe mi e la
o -
midable libe ad o mal de Múnich. Más ba a o
el p ime o, más ca o el segundo, más simple
el
p ime o, más complejo el segundo. Ambos sis-
emas se an a desa olla ampliamen e.
El
so-
po e con inuo es á asociado a cub iciones de
es adios ce ados. Los sopo es pun uales se de-
sa olla án po doquie , asociados
al
i an e y
al
pun al como elemen os pa a man ene la o ma
y da cu a u a a la cubie a.
La Basílica de San Pío X de Lou des ( ig. 12),
ue es udiada, en p ime luga , po Ne i y
después po F eyssine . Las espues as de am-
bos ue on simila es, concediéndoselo inal-
men e a F eyssine que aplicó su conocido
pó ico de pa as inclinadas de ho migón p e-
ensado, que u ilizó
en
la cons ucción de
puen es. La cub ición de g andes espacios po
igas, pó icos o a cos pa alelos, que sal an de
un
lado al o o sin can os excesi os, es una ex-
celen e solución que, an es y después, se u ili-
za á con g an maes ía. Es a solución de la cu-
bie a plana se complica c uzando las igas en
plan a, lo cual ha expe imen ado a su ez
un
no able desa ollo.
Finalmen e,
un
concep o o midable de en-
en a la p oblema de las g andes y muy g an-
des luces es la u ilización de es uc u as hin-
chables, plan eado inicialmen e po Wal e
Bi d. Absolu amen e gene alizado su uso pa a
la cub ición p o isional y anspo able de al-
macenes, campos de enis, e c., y demás su-
pe icies pequeñas, es e p ocedimien o en-
en a ac i amen e la g a edad po p esión de
ai e in e io . Pa a las g andes luces encon ó
su
aplicación inicial en
el
o midable pabellón
-LXXV-
75
ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672
76
USA en la e ia
de
Osaka, de Wal e Geige , el
cual se ayuda de una malla p e ensada pa a
con ene la o ma den o de una geome ía
con olada ( ig.
13).
Su uso se ex endió ápi-
damen e a la cub ición de g andes es udios
como el Poin iac S adium de
220
m x
160
m
en De oi . Sin emba go es a o midable in-
ención, an p óxima a las u u as es uc u as
adap ables, se usa cada ez menos pa a edi i-
cios pe manen es po los p oblemas de la e a-
cuación de g andes ne adas.
La mayo p opues a ealizada con es a ecno-
logía la hace Kenzo Tange y O e A up pa a
un
es udio, pa ocinado po Hoeschs AG, de cons-
ui una ciudad en
el
Á ico pa a
15.000
a
45.000
pe sonas. La p opues a es una es uc u a
neumá ica es abilizada po cables con un adio
de
2.200
m,
una al u a de
240
m.
U iliza ib as
de polies e en luga de ace o pa a los cables.
La
o ma esis en e en la ac ualidad
La ingenie ía, desde
el
siglo
XIX,
se ca ac e-
iza po la u ilización del p ocedimien o
cien í ico pa a en en a la cons ucción.
A anza e apa po e apa, di ide la di icul ad en
an as pa es como sea necesa io pa a esol-
e la. Y la solución se consigue cuando
es
po-
sible medi y cuan i ica . Se pod ía deci que
pa a la ingenie ía lo que no se puede medi , no
exis e. In en a o mas esis en es e icaces,
económicas en ma e iales y medios de pues a
en ob a capaces de sal a luces nunca is as.
Huye de la o alidad. Abo ece esa mane a de
pensa que pa e del p incipio de que si no se
comp ende odo, no
se
puede explica nada.
Como decía Le y S auss, es la ambición o a-
li a ía del pensamien o sal aje.
El
mi o acasa
en su obje i o de p opo ciona
al
homb e ma-
yo pode ma e ial sob e el medio. A pesa de
odo le b inda la ilusión, ex emadamen e im-
po an e, de que puede en ende el uni e so y
además de que lo en iende.
Pues bien, la época en que los ingenie os im-
ponían
su
mane a de en en a la cons ucción
ha pasado. La sociedad exige o a cosa, exige
una in e p e ación de la o alidad y los in é -
p e es de esa o a cosa, de
la
o alidad, son los
a qui ec os.
Y de hecho, los p ime os sín omas de la in o-
ducción de «esa o a cosa» se p oduce emp a-
namen e, coexis iendo con la época de empuje
a asallado de la ingenie ía pu a. Y los eali-
zan dos a qui ec os que siemp e se han dis in-
guido po posee una cla a p edisposición y
admi ación hacia las o mas ingenie iles, pe o
con la búsqueda añadida de una exp esión
plás ica pe sonal.
Ee o Saa inen diseña en e
1958-1963
la e -
minal
TWA
de Nue a Yo k u ilizando una es-
uc u a lamina de geome ía compleja, no
calculable analí icamen e en aquel momen o y
diseñada sob e maque a, no sob e papel. Se
apoya en la libe ad o mal que To oja e
m-
pieza a insinua en Tachi a. El edi icio, de di-
mensiones educidas pa a
un
ae opue o mo-
de no, es á modelado. Abandona la geome ía
pu a de l
as
o mas ingenie iles pa a cede an e
una plas icidad que igu a un pája o a pun o
de empeza el uelo ( ig.
14).
Si el edi icio de Saa inen es más una in ención
que un log o, Kenzo Tange, en
1964,
comple a
los pabellones de la Olimpiada de Tokio.
Ya
-LXXVI -
Saa inen, en 1956-58, p oyec a y cons uye la
pis a de hielo de la Uni e sidad de Yale, un
g an a co cen ado longi udinal, del que
cuelga la cubie a, suje a en los bo des, solu-
ción és a que se epe i á a ias eces en el u-
u o. Tange in oduce dos a ian es signi ica i-
as den o del mismo esquema. Sus i uye el
a co po unos cables colgados y los cables
ans e sales los cambia po pe iles ígidos
a queados que le pe mi en sali se de la igidez
o mal que exige la ca ena ia. Busca una plas-
icidad añadida que la o ma esis en e pu a no
le p opo ciona y la ealiza un a qui ec o de a-
len o que, a lo la go de su ayec o ia p o esio-
nal, había cons uido muchas ob as con
un
cla o diseño ingenie il ( ig. 15).
Es as dos ob as nos dan pie a analiza cuál es
el
plan eamien o esis en e, la mane a en que los
ancial a la esencia del p oblema. Pa a Piano,
pa a Cala a a, pa a Candela, es lo mismo di-
seña una escul u a, que
un
mueble, un au-
omó il,
un
palacio de los depo es, un puen e
o
un
ascacielos. Todos son a ados como ob-
je os sin escala que la ecnología ac ual, con
sus eno mes posibilidades, pe mi e hace los
ealidad. Pe o la escala desba a a muchas p o-
pues as o iginales. Candela desa olló
un
o -
midable abanico de posibilidades de pa abo-
loides hipe bólicos .
...
pequeños. Con ello cu-
b e iglesias pequeñas, pe o cuando iene que
hace algo g ande, como el Palacio de Depo -
es de la Olimpiada de México, se equi oca.
Es á mal, ese palacio es una es uc u a que no
es á a la al u a de lo que se sabía hace en on-
ces ( ig. 16).
La ealidad del p oblema cambia con la es-
a qui ec os ac uales, in e esados en la es uc u a cala. Con lo pequeño odo es posible, con lo
esis en e, piensan sob e la misma. Y oy a ele- g ande la idea se ans o ma. Y es o se e cla-
gi es casos signi ica i os, Félix Candela, amen e en los abajos del o o g an a esano
Renzo Piano y F ei O o. Los es ienen ca ac- de las o mas esis en es, Renzo Piano. Algu-
e ís icas comunes, aunque dis in o alen o esis- nas de sus ealizaciones es án a mi ad de ca-
en e. Y esa ca ac e ís ica común no es o a que mino en e
un
obje o de amueblamien o u -
el en en amien o de lo esis en e a a és de lo bano y una es uc u a. La o iginalidad de una
cuali a i o, con a lo que pa a
un
ingenie o es p opues a en maque a, pa a una es uc u a, no
a ículo de e, que es lo cuan i a i o. En esa di- encuen a di icul ad si su ealización iene un
ección el a qui ec o es como
el
a esano, que amaño mode ado, si hágase lo que se haga,
guiado po la in uición, plan ea soluciones o - esa disposición siemp e esis e. Se plan ean
males a p oblemas esis en es, apoyados, a e- de alles y disposiciones que no se án álidos
ces, en la expe imen ación
no
cuan i icada. Y en en un amaño g ande. El ace camien o a lo e-
es o los es a qui ec os son muy pa ecidos, ha- sis en e que ealiza con Pe e Rice siemp e es
cen maque as de o mas esis en es, como
lo
b illan e, pe o no siemp e aspasa la on e a
hacía Gaudí, an p esen e en
el
pensamien o de de la o iginalidad, que pa ece se un a gu-
los es, especialmen e en
el
de F eí O o. men o su icien e ( ig. 17).
Y aquí es á su pun o débil, ya que la escala,
el
El caso de F eí O o es muy di e en e. Ha ini-
amaño, la magni ud del p oblema es consus- ciado, plan eado y esuel o muchas de las más
-LXXVII-
77
ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672
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exp esa con la o undidad de
lo
e iden e, aun-
que con igu e espacios y achadas poco usua-
les. En Alican e, una g an cos illa cen al, que
a a iesa el pabellón de compe iciones públi-
cas y el pabellón de en enamien os, si e
de
columna e eb al sob e la que
se
apoyan una
se ie de cos illas ans e sales, odas en celosía
me álica. Unas es án is as desde den o y
o as no, lo que lle a a la pe plejidad del en en-
dimien o del espacio, pues la educación y ade-
cuación al espacio que enemos las pe sonas,
es á con igu ado po algo que esis e. Es e con-
cep o
se
quieb a en es e caso, pues sólo
se
e
una pa e de lo que esis e y no la o alidad. Se
cambian los concep os co ien es pa a acen ua
un en endimien o más in elec ual.
Bonell y Rius ealizan pa a la Olimpiada de
Ba celona (1991) ( ig. 27), el Palacio de los
Depo es de Badalona, ob a que me eció el
p emio eu opeo de a qui ec u a Mies
Van
de
Rohe. La es uc u a es muy simple, unas g an-
des igas ans e sales a ios adas en e sí
po una iga longi udinal. El concep o iga
se
desdobla en el cen o de la luz, en e el co dón
in e io de acción, lineal y o mado po ca-
bles, y el co dón supe io y el alma, que es una
iga a mada. Es una licencia innecesa ia pe o
que es á bien, da una sensación más ecnoló-
gica a la cubie a sin, como en o os muchos
casos, en o pece su abajo esis en e.
Cubie as colgadas
Desde que en los años cincuen a las cubie as
colgadas empeza on a emplea se pa a la cons-
ucción de g andes espacios, es a ipología ha
a anzado en a ios en es, los cuales
se
pue-
den ag upa en dos g andes amilias.
En el p ime o encon a íamos los espacios
con igu ados po con o nos pe manen es y
con inuos. En e los segundos, odos aquellos
que pod ían encaja se den o
de
las supe icies
colgadas desde pun os, ya sea con ayuda de
más iles o de i an es. También
se
di ie e en e
los ma e iales u ilizados pa a la cub ición y
un
su
unción, pues a ían desde los que ep esen-
an únicamen e el cie e y la impe meabiliza-
ción del ecin o, a aquellos o os que además
cumplen un papel esis en e undamen al.
Apoyos con inuos
Después de la u ilización masi a de las g an-
des cubie as colgan es de los años sesen a
pa a cub i hanga es, palacios de depo es, y
espacios de uso di e sos, ealizados p inci-
palmen e po ingenie os, la simplicidad o -
mal que obliga la adecuada u ilización de la
mo ología colgada de simple o doble cu a-
u a, había hecho que su a ac i o pa a con i-
gu a espacios en el mundo de la a qui ec u a
hubie a dejado de es a p esen e. El Palacio
de Depo es
de
La Co uña, el Picade o del
Club de Campo de Mad id o la cubie a pa a
el Pabellón de la Fe ia de Mues as de Ba ce-
lona, son algunos de los muchos es os de la
o malización igu osa y es ic a ealizados en
España.
Recien emen e es a mo ología elemen al, con
ca ác e casi exclusi amen e a qui ec ónico,
en endiendo po al a aquel que iende a e i-
i o mas clásicas con un nue o espí i u o -
mal, se ha p oducido en bas an es ocasiones.
El p ime ejemplo
lo
cons i uye la cubie a del
Pabellón po ugués de Al a o Siza en la Fe ia
Uni e sal de Lisboa de 1998. Es a ob a no su-
-LXXXIV-
pone ningún ala de écnico
ni
ningún hallazgo
esis en e, es la cubie a de siemp e, eali-
zada con la maes ía de Siza, an o midable-
men e, que nos uel e a hace en ende qué
es
lo colgado.
Menos in e és esis en e y o mal iene la cu-
b ición que Renzo Piano hace pa a un edi icio
de o icinas en Vicenza, 1984 ( ig. 28). U iliza
la cubie a colgada, de dimensiones muy pe-
queñas,
14
,5 m de luz, como elemen o o mal,
jus i icado exclusi amen e desde un pun o de
is a ambien al y espacial. Nada que e con lo
esis en e, aunque es a cubie a deba esis i
apoyada en sus pun ales a i an ados inclinados.
Más in e és iene el abajo ealizado en el Pa-
bellón 26 de la Fe ia de Hanno e de
T.
He -
zog y F ank Simon de la o icina de Schlaich.
Se a a de es cubie as colgadas enlazadas
de 70 m de luz y sopo adas po pila es en
o ma de A ( ig. 29). La cubie a es á o mada
po
i as me álicas de
30
mm de espeso y
400 mm de anchu a, sepa adas en e
sí
5,5 m.
En e es as i as se dispone una cubie a de
made a. Se es abiliza po su p opio peso ayu-
dada po unos i an es ex emos.
La u ilización de un a co cen ado como so-
po e de una cubie a colgada, la ea
li
za po
Saa inen con
F.
Se e ud en la Pis a de hielo de
Yale, de 70 m de luz, en 1956-58. An es ya la
había p opues o F ei O o pa a un ea o al ai e
lib e en S u ga
en
1954. Schlaich con el a -
qui ec o Acke mann diseñan y cons uyen en
1985 el Palacio de Depo es de hielo en Mú-
nich
(
ig. 30), siguiendo la misma idea. El
a co es me álico,
de
1,45 m de can o, l 04 m de
luz y 17,6 m de lecha y la cubie a es á o -
mada po una ed o ogonal de cables po an es
y enso es, cub iendo una supe icie elíp ica de
88 x 67 m.
La igidez ans e sal de es e a co es pequeña,
po lo que cuando exis en ca gas de ien o o
nie e disimé icas, es la p opia ed la que lo
es abiliza ensándose la pa e no ca gada pa a
en en a el mayo empuje la e al de la zona
ca gada.
La cub ición es á o mada po una ed cua-
d ada de lis ones
de
made a y una memb ana
anspa en e de PVC.
Cubie as ígidas colgadas o a i an adas
La u ilización de un sis ema de i an es o ca-
bles cu os, como apoyos in e medios, de una
cubie a ígida se
ha
p odigado mucho ecien-
emen e.
Es a solución es u ilizada po la ingenie ía, en
lo que hemos denominado época clásica, en la
cub ición de g andes espacios sin sopo es.
Mo andi en
1961
sopo a oladizos de 60 m
de luz de ho migón po un sis ema de dos i-
an es pa a los hanga es del ae opue o da
Vinci en Roma. Con un solo i an e, en el han-
ga de F ank u , en los años 1959-1960, se
ealizan oladizos de 66 m de luz.
Es a ipología es ecogida po Richa d Roge s
pa a sal a luces muy educidas. En el cen o
de Qumpe , 1979, se u iliza innecesa iamen e
pa a sal a una cuad ícula de
18
x
18
m. Pos-
e , en 1980, esuel e po es e p ocedimien o
el Cen o de dis ibución de Renaul en Swin-
don con luces de 24 x 24, en una exhibición de
lo que puede llega a complica se innecesa ia-
men e una es uc u a. Richa d Roge s, en In-
-LXXXV
-
85
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mos Mic op ocesso Fac o y, en el su de Ga-
les, plan ea o a solución, ambién excesi a
pa a sal a 36 m de luz, idea que epi e de la
mano de Pe e Rice en Pa scen e Labo a o ies
de P incen on, USA, aho a educiendo su luz
a 22,8
m.
Me pa ece que desde mediados de
los años ochen a no se ha uel o a epe i an a
con usión, que no es o a que hace apa ece
como necesa io lo innecesa io, de ec o en el
que caye on, an as eces, los a qui ec os
high ech en sus inicios.
Más sen ido iene la u ilización de es a misma
ipología de cubie a me álica a i an ada
cuando es necesa io sal a luces impo an es,
como la Da ling Ha bou De elopmen Exhi-
bi ion Cen e en Sydney (1987) de Cox, Ri-
cha dson, Taylo , e c., que cub en cuad ículas
de cubie a de 87 x 60
m.
La p opues a pa a el Es adio de Sai ama en
el
Japón u iliza cua o o es de 90 m desde los
que se a i an a una cubie a me álica o mada
po cua o g andes igas de 3 m de can o, las
cuales sopo an una es uc u a me álica secun-
da ia ( ig. 31).
Richa d Roge u iliza el a i an amien o pa a
colga una cubie a cilínd ica o es é ica. En
Massy Au osalon, p oyec o 1987, p opone
una cubie a cilínd ica de unos 100 m de dis-
ancia en e apoyos ex emos con cua o más-
iles in e medios. De cada pun al salen dos pa-
ejas de i an es que cuelgan y a i an an una
es uc u a me álica ígida ci cula . En es a dis-
posición exis e un con asen ido in ínseco.
Cuelga una o ma que siemp e ha esis ido po
sí sola, que ha sido in en ada pa a esis i
po sí sola y que nos gus a e esis iendo po
sí sola. Roge s cambia su o ma de abajo. El
a i an amien o que se p oduce desde los más-
iles equi ale a dos e ec os, una desca ga del
abajo como bó eda y una igidización de la
cubie a an e las ca gas
no
unicula es. Nin-
guna de las dos cosas es necesa ia pa a un
a co de dimensiones no muy g andes.
En cubie a ígida colgada de cable cu o, el
p ime o que
lo
ealiza, siemp e magis al-
men e, es Ne i en Pape Mili (Bu go) con
14
7 m de luz. Schlaich en Eu opahalle de
Ka ls uhe, 1980 ( ig. 32), ealiza la cubie a
de 72 m de luz en una he mosa e sión mo-
de na del plan eamien o de Ne i. Po es e
p ocedimien o
se
han llegado a plan ea cu-
bie as de has a 304 m
de
luz, po Fazlu Kahn
en los años 60.
Cubie as colgadas sob e
apoyos pun uales
Mucho más e sá il que las cubie as colga-
das de apoyo con inuo, las cubie as de
apoyo pun ual se han ex endido con p o u-
sión desde la eaÚzación
d~
los an ás icos
pabellones de Alemania en Mon eal (1967)
y la Olimpiada de Múnich (1972), la p ime a
ealizada po F ei O o y la segunda inspi ada
en su abajo.
De en e ellas hay que ealiza ambién una dis-
inción. Las p ime as co esponden a aquellas
en las cuales exis e una di isión en e lo que es
el elemen o po an e y lo que es la cub ición. El
elemen o. po an e es á o mado po cables dis-
pues os no malmen e en malla o ogonal en-
sada en ambas di ecciones sob e la que
se
dis-
pone una cub ición ine e.
Es
el caso
del
pa-
-LXXXVI-
bellón alemán
de
Mon eal, las cons ucciones
de la Olimpiada de Múnich, la pis a de hielo de
la
misma ciudad, e c., que ya hemos is o.
El segundo ipo, que aquí nos ocupa, se ía
aquel en el cual la cub ición es a su ez el ele-
men o esis en e. Es el caso de los ex iles. Pa a
que es as memb anas
no
se a uguen bajo ca -
gas ex e io es, como la nie e, y no
se
p oduz-
can p oblemas de lameo po el ien o, deben
es a ue emen e ensadas, lo cual se consigue
con la p esencia de ca gas pun uales ascenden-
es y descenden es que p oduzcan ue es cu -
a u as de signos opues os en la ela. Cuan o
más cu a u a meno es la ensión necesa ia
pa a e i a los p oblemas ci ados. Es a necesi-
dad a a hace que las elas es én siemp e aso-
ciadas a las es uc u as a i an adas, an o desde
la pa e supe io de los pila es, como desde el
suelo y desde pun ales lo an es in e medios so-
po ados po i an es. Ve emos una se ie de
mo ologías en las cuales combinan las o es
p incipales, i an es, pun ales ijos o lo an es
pa a sopo a luces de dis in a magni ud.
Se en iende que la de o mabilidad y la ensión
de la ela se á an o más impo an e cuan o
mayo sea la luz a sal a . Las cubie as pe-
queñas, que a ni el indus ial se u ilizan pa a
c ea ecin os p o isionales, p esen an un p o-
blema esis en e mínimo. Po el con a io, la
g an luz de e mina p oblemas esis en es com-
plejísimos ag a ados po el hecho de que ne-
cesa iamen e las elas son ejidos que ienen
un compo amien o cla amen e anisó opo.
El
ejido u ilizado debe se impe meable, e-
sis en e al uego, du able, anspa en e o
aslúcido, e c., según se desee. Se u ilizan e-
jidos a base de ib a de id io o polies e con
PVC, e lón o silicona, con calidad mejo o
peo en unción de la condición de pe manen-
cia o p o isionalidad. A eces, pa a aumen a
su esis encia en de e minadas di ecciones, se
a ma con cables de ace o u o os. Además de
es os cables, se disponen o os cables en aque-
llas zonas donde hay concen ación de es ue -
zos, como son los bo des, los alles y c es as y
en los pun os de cuelgue. El concep o siemp e
es el mismo, los cables que sopo an el ex il,
cuelgan de un pun o y son ensados desde o o
po medio de pun ales, anclajes y o os cables.
El ex il es ensado po la amilia de cables
po an es y es abilizado es. Aunque las cu-
bie as de ex iles es án p esen en desde p in-
cipios de los años sesen a,
la
p ime a de las
g andes es uc u as que las u ilizan como cu-
b ición de g andes espacios es el ae opue o
de Jeddah en A abia Saudi a (1977) de los in-
genie os Fazlu Khan y
H.
Be ge . Es a gigan-
esca cons ucción es á o mada po
2!
O
uni-
dades de
45
x
45
m de lado. Cada uno de es os
eno mes ec ángulos cuelgan de un anillo cen-
al que a
su
ez cuelga de pos es de ace o si-
uados en las esquinas de 45 m de al u a. La
sus en ación se ealiza po cables de esquina y
del cue po cen al y la es abilización po ca-
bles de bo de ( ig. 33). La cub ición es á o -
mada po ejido de ib a de id io y e lón.
T es ipos de cons ucciones impo an es con-
iene señala además. La p ime a se ía la cu-
b ición del Es adio de Riyadh ( ig. 34). Es e
es adio es á cubie o po 24 unidades idén icas
ag upadas en un cí culo. Como en oda es uc-
u a en ménsula, la cabeza de acción es á
cons i uida po los cables
de
suspensión, y la
-LXXXVII-
87
ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672
88
cabeza de comp esión
se
sus i uye po
el
ani-
llo de acción ci cula , en ealización que ya
es clásica en el abajo de Schlaich. Cada más-
il iene 58 m de al u a dis ibuidos en un cí -
culo de 246 m de diáme o y el oladizo de la
cubie a es de 54
m.
Una simpli icación impo an e
del
sis ema de
sopo e
de
la cubie a lo encon amos en
el
Es-
adio del Rey Fadh.
En
luga de e e i
al
suelo
las acciones supe io es de los cables de sus-
pensión, se pueden e e i a un anillo supe io
de comp esión y
lo
mismo la ca ga adial del
cable de es abilización. La cubie a ansmi e
así únicamen e ca gas e icales
al
suelo.
La asociación de i an es po an es con pun a-
les esuel e con acilidad el sopo e de cubie -
as an impo an es como el Cen o de Con-
enciones de
S.
Diego ( 1990)
de
Geige -Be -
ge Asociados. Se a a de una g an cub ición
de 91,5 m de luz y es á o mada po cinco mó-
dulos de 18,3 m de anchu a. Toda la cubie a
cuelga
de
unos g andes con a ue es ex e nos
a a és de unos i an es que sopo an dos
pequeños pun ales lo an es que p oducen la
deseada cu a u a en el ex il.
Es e mismo ipo de cons ucción, la u iliza-
ción de i an es y pun ales lo an es, lo ha u i-
lizado
R.
Penzo en la eno ación de Schlem-
be ge Facili y, si uada en los al ededo es de
Pa ís, de poco más de
11
m de luz.
M.
Hop-
kins la u iliza en la nue a sede cen al de Ha-
cienda de No ingham ( ig. 35), con una cu-
bie a ex il sus en ada po cua o pun ales
que cuelgan los luce na ios me álicos de los
que cuelga el ex il. El Es adio de hielo de
Hambu go, ealizado po el equipo de Sch-
laich, es una elipse de 120 m po 70 m sopo -
ado de una mane a más elegan e po cua o
más iles que sopo an i an es y pun ales lo-
an es ( ig. 36).
La penúl ima ob a sopo ada po ex iles que
p esen amos es el Go lieb-Daimle S adium
en S u ga ( 1993
),
de los a qui ec os
H.
Sie-
gel y ac uando como ingenie os Schlaich y
Be ge mann. El esquema esis en e del Es a-
dio de Riyadh es mejo ado ampliamen e en
es e caso. Con plan a elíp ica de 280 m de eje
mayo y 200 m de eje meno , es a o midable
cubie a se subdi ide en 40 módulos, cada
uno de los cuales se sopo a únicamen e po
un pun al de 45 m de al u a que iene un a co
ho izon al en la pa e supe io y o o segundo
si uado a 17,6 m del an e io . De a co supe-
io , doble y muy esbel o, con capacidad de
esis encia a lexión en su plano, cuelga el
cable po an e que sopo a
un
oladizo de 58
m de luz. Como en Riyadh, son los cables
elíp icos ho izon ales los que hacen el papel
de pun ales pa a equilib a el i o de los ca-
bles po an es. El cable es abilizado cuelga
del po an e y sopo a 8 a cos ubula es me á-
licos que sos iene el ex il. El cable po an e
se sob eca ga con la nie e y el es abilizado
con la succión del ien o. El abajo ci cun e-
encial, elíp ico en es e caso, con a es a,
an o con el anillo in e io , como los dos ex-
e io es, oda la ca ga ho izon al de los cables
po an es y enso es, lo que educe la cimen-
ación de los pun ales a esis i simples ca -
gas e icales.
Se encuen a en cons ucción en Lond es, La
Millennium Dome de Richa d Roge s, a q. y
Bu o Happold como emp esa de ingenie ía.
-LXXXVIII-
Se a a de una cúpula de 320 m de diáme o Como e emos en las cúpulas Tenseg i y,
y 50 m de lecha cen al. Pe o lo cu ioso de és e es o o p ocedimien o pa a hace cúpulas
es a cúpula es que no es á cons i uida po ele- con cables. Sin emba go, el de Roge s es un
men os a comp esión sino po cables a ae- p ocedimien o más elemen al, mucho menos
ción. La cúpula se di ide en 72 me idianos, su il, pues in ade el espacio in e io con la
cada uno de ellos o mado po un cable de 32 p esencia de las doce o es y los i an es de
mm de diáme o. Pa a man ene la o ma de es abilización.
a co, cada uno de sus me idianos es á col-
gado desde unas o es de
100m
de al u a, a
dis ancias a iables en e
25
y 30
m,
las cua-
les pe mi en man ene la o ma a co, o ma
lige amen e cambiada pues, en e pun o y
pun o de suspensión, la o ma del a co es una
lige a ca ena ia muy endida. Las o es son
12, inclinadas y en o ma de uso desde las
cuales pa en dos sis emas de i an es, unos
de cuelgue, que son los que sopo an los me-
idianos, y o os de es abilidad. Esa cúpula
debe es a ensada hacia abajo pa a compen-
sa las ca gas disimé icas, el ien o y demás
ue zas ascensionales.
Tenseg i y
Tenseg i y
es un é mino acuñado po Buck-
mins e Fulle pa a de ini a aquellos elemen-
os es uc u ales que cuen an con elemen os
disc e os de comp esión, no con inuos y ele-
men os de acción, con inuos. Como decía
Fulle , «pequeñas islas de comp esión en un
ma de acción».
Cu iosamen e, aunque bien mi ado no es de
ex aña , es e ipo es uc u al su gió de la es-
cul u a. El a is a uso Ka l Ioganson, unda-
En e los cables
se
es á disponiendo
un
ejido do del p ime g upo del cons uc i ismo,
lo
clásico en es e ipo de cons ucciones, ejido de plan eó en 1921. Es a idea la ecoge una esco-
ib a de id io y e lón, que
se
pone en ca ga la de
la
época, C is ina Lodde , pe o ampoco
como los me idianos, po los cables es abiliza- es econocida en Rusia. En ealidad, el in en-
do es in e io es. o e dade o es o o escul o , Kenne h Snel-
Es a es uc u a es una e olución de
la
que
el mismo Richa d Roge s p oyec ó pa a el
Massy Au osalon. Sus i uye los a cos ígidos
de es a p opues a, po
un
sis ema de
72
cables
me idianos que deben es a a i an ados po
a iba y po debajo, pa a man ene la es abi-
lidad del conjun o. La posición de las o es,
es ambién adial, pe o dispues a en sen ido
ci cun e encial en luga de en sen ido Ion-
gi udinal.
son, que en 1948 después de segui
un
cu so
con Fulle , la p esen a. Fulle inmedia amen e
la sigue y
la
desa olla.
Es a ipología, en usiás icamen e acep ada
po el mundo de la écnica, u o un lánguido
camina en e la escul u a y el juego ec ea-
i o has a que Da id Geige , au o ambién
de la cubie a hinchable del pabellón USA en
la
Expo 70 de Osaka,
la
ealiza pa a un es a-
dio de 120 m de luz en
la
Olimpiada de Co-
ea (1988).
-LXXXIX-
89
ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672
90
ol
b)
e)
d)
e)
El concep o es muy simple. Una iga biapo-
yada en celosía a) iene el co dón supe io y
los mon an es e icales en comp esión y el
co dón in e io y las diagonales en acción.
Exis e sólo eacción e ical en los apoyos. Si
eliminamos la pa e cen al del co dón supe-
io , la iga se cae
si
no le in oducimos en los
apoyos la misma ue za ho izon al que axil
enía el co dón sup imido en el cen o. Es de-
ci , la iga es pe ec amen e álida si el apoyo
impide el mo imien o ho izon al del co dón
supe io en el apoyo. De es a en comp esión,
el co dón supe io pasa a es a accionado en
oda su longi ud. Siemp e que se suje e el ex-
emo, pa a que no se mue a, la iga pasa a e-
ne odos sus elemen os a acción, sal o los
mon an es e icales, b).
Si damos un paso más y disponemos una se ie
de igas de es e ipo ci cula men e dispues as
al ededo de un pun o, pod emos sus i ui el
co dón in e io de acción con inuo po ani-
llos ci cula es a acción, cuyas componen es
adiales, según la di ección de la ce cha, son
p ecisamen e el inc emen o de ensión que ex-
pe imen a el co dón in e io de una ce cha
al
pasa de un mon an e a o o. De la misma ma-
ne a, la sujeción del mo imien o longi udinal
de la cabeza de la iga, se consigue con la dis-
posición de un anillo supe io comp imido, e).
Es a es uc u a plana se puede a ia a la
o ma de una cúpula, d) y el compo amien o
es exac amen e el mismo. Se necesi a la p e-
sencia de un anillo ci cun e encial supe io
pa a sopo a la ue za
F,
cuyo alo di ie e
del an e io po el cambio de geome ía.
Además de es e anillo, los únicos elemen os
en comp esión son los pun an es e icales.
És a es exac amen e la idea inal que Fulle
de inió como «Aspension Dome» con la a-
ian e de que las diagonales, las iangula en
su plano pa a
i
gidiza mejo la cúpula an e
ca gas disimé icas, plan eamien o an e el que
Beige se opone, pues c ea más p oblemas
que los esuel e, concen ando más el e ec o
de las ca gas disimé ica
s.
Bien mi ado, al ededo
de
es e p oblema, he-
mos discu ido en las es uc u as an e io es.
En el Es adio Go lieb-Daimles de S u ga ,
oda la cubie a no es sino el anillo ex e io de
es a cúpula, al que se pod ía añadi o o y o o
-
XC
-
has a ce a odo el es adio y an o da ía si
cada anillo uese ascenden e -aspension
dome-
o descenden e.
En 1988 Geige cons uye en San Pe esbu go,
USA, la Sunwas Dome, de 210 m de luz,
donde los 120 m cen ales son e aíbles. Su
peso es de
lO
kg/m2 y se cub e con un ejido
de
silicona y ib a de id io. Con plan a elíp ica,
en 1992, Ma hys Le y y o os cons uyen una
cúpula ensig i y pseudo-elíp ica de 238 m
de
luz p incipal. La plan a es á o mada po a cos
de cí culo que se acoplan a las exigencias de un
campo de ú bol ame icano. En es a cúpula
se
uel e a la iangulación de las diagonales que
p econizaba Fulle , lo cual en es e caso
es
espe-
cialmen e in e esan e po la o ma en plan a de
la cúpula.
misma siemp e es e iden e, oma aquí un sig-
ni icado especial cuando el pasado ue sus-
an i o y el u u o ambién lo se á. El plan ea-
mien o cien í ico del hecho cons uc i o p o-
dujo un cambio undamen al en la concep-
ción de la a qui ec u a. En los años 60 se
ago a es e impulso y apa ecen una se ie de
mani es aciones que acabamos de p esen a
La cons ucción de es as cúpulas puede eali- muy esumidamen e. El u u o se p esen a
za se sin cimb a, pues cada anillo se le an a ambién como sus an i o, la gene alización y
91
independien emen e, adosándose uno a o o.
Su p ecio es algo supe io a las hinchables,
pe o meno que una cúpula me álica adicio-
nal. Las cubie as son ex iles clásicos
de
e lón y ib a de id io.
Conclusión
ex ensión de los nue os ma e iales compues-
os a base de ib as de id io, ib as de
ca bón en ma iz de esina epoxi, unido al de-
sa ollo de las es uc u as adap ables, capa-
ces de a ia sus ca ac e ís icas esis en es
con la solici ación, ans o ma án has a al
ex emo lo conocido que podemos supone
que es amos i iendo en la ac ualidad, a es-
Es amos en una época de ansición en e el os e ec os, el p incipio de la e ce a e olu-
pasado y el u u o y es a a i mación que en sí ción indus ial.
NOTAS
* Es e a ículo es el esumen de dos con e encias dadas
du an e el mes de mayo de 1998. U na en la inaugu ación
del cu so
de
CEMCO, en la Casa
de
Amé ica
de
Mad id.
O a, en
el
aula magna
de
la escuela de a qui ec u a de
Pamplona.
-XCI-
ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672
4
7
Fig.
l.
Ca ed al de L
eó
n. Na e cen al.
Fig. 2. Es ación é mino ( 1924). Ba celona.
Fig.
3.
P esa del Eume. La
Co
uña.
Fig
. 4.
Cap
illa del Condes able. Ca ed al de Bu gos.
Fig.
5.
Sa
n Ped o
de
Roma. Bmman e
en
su p opues a,
sigue el modelo esis en e del Pan eón.
Mi
guel Ángel
ca
mbia el
co
n
ce
p o
y
se eq
ui
oca al educi el espeso
d
~
c ase
'3.
a anque, cuando aún se
co
n aba c
on
un
p o-
ce
dimien o e icaz de
ea
liza
un
zuncho in e io . El
pe-
al
ado
de
la cúp
ul
a ea
li
zado po
Gia
co
mo
della Po a
edu
ce
el empuje l
a
e al,
pe
o no lo elimina.
Fig. 6. Gale ía de Máquinas.
Co
n amin. Pa ís ( 1889).
420
m
de
la go.
114
m de luz y 46 m
de
al
u
a
2
5
8
11
14
17
Fig. 7. F on ón Recole os. To eja ( 1'135). 53.3 x 32.5
m. Espeso 8 cm.
Fig.
8.
Hanga de O be ello. N
e
i
( 1
940)
. 1
00
x
40
x
11
.8 m.
Fig. 9. Pabellón USA pa a la Expo 67. Mon ea
l.
Buckmin
s
e Fulle . Diáme o 76 m. Al u a 60 m.
Fig. 10. A ena Raleigh. Ca olina del No e. USA.
1953. Ma h
ew
Nowicki.
Fig.
11
. Es adio Olímpico Múnich ( 19
72
). G. Beh-
ni
sh.
F
ei O o A q .. J.
Sc
hlaich lng.
Fig. 12. Basílica
de
San
Pí
o X de Lou des. F ancia
( 1955-56). Solución
co
ns uida
de
F eyssine .-
P opues a de
Pi
e Luigi Ne i.
3
6
9
12
15
Fig. 13. In e io del Pabellón USA
en
la Expo 70.
Osaka. Wal e Geige . Tiene 142 m de la go y 83 m de
anchu a
y
una Oecha de 6.1 m. Tiene
32
cables de 48
mm. Se
so
me ía a una
p
esión in e io de 27 kglm
2,
aún
con
g
andes ien os y se subía a 63 k
g/
m
2
pa a
en
en-
a la
ni
e e.
Fig. 14. Te minal TWA en el ae opue o
de
Nue a
Yo k. Ec o Saa inen ( 1962).
Fig
. 15. Piscina Olímpica de Tokio (1964).
ln
g. Tsu-
bai Kawagachi. Luz p incipal 12
0m
.
Fig. 16. Igl
es
ia de S. José Ob e o. Mon e ey ( 1
959
-
60). En ique
de
la Mo a. Fé
li
x
Ca
ndela. Con 30 m
en
di ección ans e sal y
SO
m
en
di ección longi udinal
28
31
34
es uno de
Jos
mayo es pa aboloides hipe bólicos ea-
lizados po Candela.
Fig. 17. Museo pa a la Colección Menil. Hous on.
Texas. USA (1981-1986). Renzo Piano A q.
Fig. 18. Polidepo i o Pala olls ( 1997). Isozaki. M.
Calzón. De dimensiones educidas, es a o midable
es uc u a sugie e un u u o p ome edo , más lib e en
la concepción
de
los espacios.
Fig. 19. Pabellón de Mannheim (1971
).
A q.
Mu schle y F ei O o.
Fig.
20. Nudo
de
Fundición
pa a
Múnich.
Jo g
Schlaich.
Fig. 21. Cúpula O. Oda e. Toyo l o.
23
26
29
32
35
Fig. 22. Ae opue o de Kansai. Na e p incipal (1994).
Renzo Piano A q. O e A up, Pe e Rice lng.
Fig. 23. Te minal In e nacional en la es ación de Wa-
e loo ( 1993
).
Nicho las G imshaw A q.
Fig. 24. Palazzo del La o o. Tu ín.
P.
L.
Ne i (
1961
).
Fig. 25. Ae opue o de S ans ed. S ans ed. Ingla e a
(1991). No man Fos e .
Fig. 26. Ae opue o de S u ga . Alemania. Van Ge -
kan Ma g (1991
).
Fig. 27. Palacio de los Depo es de Badalona. Es e e
Bonell,
F.
Rius (1991
).
Fig. 28. Edi icio
de
O icinas Lowa a. Vicenza. Halia
(1984-85
).
Renzo Piano.
21
24
27
30
33
36
Fig. 29. Cen o de exposiciones. Han no e ( 1996).
T.
He zog A q.
Fig. 30. Palacio de hielo
de
Múnich (1985). A q. Ac-
kennann. Ing. Schlaich.
Fig. 31. A ena
de
Sai a na (Japón). P oyec o.
Fig. 32. Eu opahalle. Ka ls uhe ( 1980). Schlaich.
Fig. 33. Haj Te minal. Ae opue o in e nacional de
Jeddah ( 1977).
Fig.
34.
King Fadh S adium en Riyadh (1983). Vis a
in e io .
Fig. 35. Nue a sede cen al de Hacienda. No ing-
ha n. M. Hopkins.
Fig. 36. Palacio de hielo. Hambu go.
ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672