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La estructura resistente en la arquitectura actual

Manterola Armisén, Javier

Abstract

El autor realiza un viaje a través de la estructura para evidenciar que la evolución arquitectónica del siglo ha sido protagonizada por una reflexión sobre la estructura. En este trayecto el entendimiento tradicional de lo resistente cambia para convertirse en el máximo factor expresivo de la arquitectura, desvirtuándose su auténtica función a favor de la dimensión plastica.

Full text

LA ESTRUCTURA RESISTENTE EN LA ARQUITECTURA ACTUAL* Ja ie Man e ola A misén El au o ealiza un iaje a a és de la es uc u a pa a e idencia que la e o- lución a qui ec ónica del siglo ha sido p o agonizada po una e lexión sob e la es uc u a. En es e ayec o el en endimien o adicional de lo esis en e cambia pa a con e i se en el máximo ac o exp esi o de la a qui ec u a, des i uándose su au én ica unción a a o de la dimensión plas ica. U na pa e signi ica i a de la a qui ec u a En el a ículo se pasa e is a a una se ie de es- ac ual se ca ac e iza po u iliza la es- uc u as de edi icios ac uales, o denados po i- uc u a esis en e como elemen o ex- pologías esis en es, celosías, planas o espacia- p esi o undamen al del edi icio. Las es uc u- les, pó icos, cúpulas, cubie as colgan es, hin- as esis en es, diseñadas, calculadas y cons ui- das, has a aho a, po ingenie os, han pasado, en algunas ocasiones -las que aquí nos in e esan-, a se diseñadas po a qui ec os que acen úan su dimensión plás ica. En o as ocasiones los a - qui ec os se han educido a dulci ica la elemen- alidad de lo esis en e en cuan o al. El abandono de lo cuan i a i o, pa a cen a se en lo cuali a i o y exp esi o, es el lei mo i de ese p ocede a qui ec ónico que ha dado u os muy b illan es en bas an es ocasiones, no hay sino que e el abajo de F ei O o y o os, pe o que, en o os casos, pe judican el en endimien o de lo esis en e al p ima exce- si amen e la apa iencia de es uc u a sob e lo que es la es uc u a en sí. chables, es uc u as ensig i y, e c., p ecedido de un ápido epaso de lo que ha sido el en endi- mien o de lo esis en e a lo la go de la his o ia. Es uc u a, acionalidad y exp esión Las cons ucciones ienen es uc u a esis en e has a que dejan de ene la. Tomada en su acepción p ime a, la ase an e io ca ece de sen ido, pues es e iden e que mien as exis a g a edad y los ma e iales pesen se á necesa io sos ene un echo y po an o exis i á la es uc- u a esis en e. Sin emba go, ese ene se puede en ende de o a mane a, aquella en la cual la es uc u a esis en e se hace p esen e de una mane a exp esa en las cons ucciones, -LXIX- 69 ASTRAGALO, 13 (1999) A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA A icle, ISSN 1134-3672 h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1999.i13.09 Ingenie o de Caminos, p o eso de la Uni e sidad Poli écnica de Mad id donde codi ige la O icina de P oyec os Ca los Fe nández Casado S. L. 70 has a el pun o que les con igu a y de e mina. Una ca ed al gó ica, una es ación de e oca- il o una p esa bó eda son ejemplos de es a mane a de es a p esen e ( igs. 1, 2 y 3). La necesidad es un pa áme o impo an e en es a mane a de es a . La ecnología del mo- men o de e mina las posibilidades que pueden u iliza se pa a esol e cualquie p oblema de cons ucción. Cuando nos en en amos a p o- blemas que limi an con nues as posibilidades ecnológicas, apa ece la es uc u a esis en e con oda su impo ancia. Las posibilidades con que los cons uc o es de San a So ía con- aban pa a esol e el e o espacial que se habían p opues o, e an an jus as, que u ie on que hace un ala de o midable que llamó la a ención du an e siglos. Es e esul ado quedó y los que siguie on con a on con él. En ese sen ido, San a So ía se con ie e en una nue a posibilidad que pe mi i á en en a con segu i- dad las mezqui as o omanas de los siglos x y x . Pe o en e San a So ía y la Mezqui a Azul han pasado 1.000 años y du an e odos es os años no ha pasado casi nada en aquella zona. El p ocedimien o de p ueba y e o , única o ma de p og eso del conocimien o en aque- lla época, es muy len o. Incluso se puede pe - de y no uel e a ecupe a se has a mucho iempo después o no se uel e a ecupe a nunca y desde luego se ansmi e muy mal de un luga a o o. En la época gó ica, la p esencia del Pan eón o- mano esul a ía milag osa. Sus 40 m de luz e a una ci a inalcanzable pa a cons uc o es que a a ez pasaban de los 15 o 20 me os. El Pan- eón no cons i uía una posibilidad, pues había dejado de se una expe iencia ope a i a. Ca- ecía de signi icado pa a aquella gen e asom- b ada. Su ecnología, el conocimien o de su mane a de cons ui , se había edi icado en o os pa áme os nue os, o iginales, que enían su p opio discu i y que así p osiguie on has a que en el Renacimien o se encuen an y pola i- zan po el pode oso impulso i aliano. Pa a un cons uc o del Renacimien o o pa a o o del Ba oco o del Neoclásico, la ase ini- cial de que las cons ucciones ienen es uc u a esis en e has a que deja de ene la, no end ía sen ido, sea cual ue e el pun o de is a desde el que se la mi ase. Es aban an absolu amen e al os de posibilidades pa a cons ui , e an an limi adas, que lo esis en e cons i uía una p e- sencia insoslayable pa a cualquie plan ea- mien o espacial que quisie a conside a se. Sólo cuando a lo la go del siglo XIX se empie- zan a aplica los mé odos y conocimien os cien í icos a la cons ucción, es cuando las po- sibilidades que la ecnología o ece empiezan a se mayo es que las necesidades que eque ían la mayo ía de las cons ucciones. Es en es e momen o cuando la es uc u a esis en e puede deja de es a p esen e. En la a qui ec u a, la es- uc u a esis en e pod á se concebida como una in ención. Se pond á en e idencia o no en unción de los gus os o plan eamien os cons- uc i os del que la diseña. Sin emba go ambién es o es una e dad ela- i a, pues mien as se a anzaba en el conoci- mien o cien í ico de la cons ucción, las posi- bilidades aumen a on en al medida que se pu- die on imagina y hace cosas inconcebibles con an e io idad y, po an o, c ea on, con igu- a on y a as a on odos los p ocesos de in- - LXX - ención a qui ec ónica álidos en la di ección de la ecnología. En el siglo XIX y p incipios del siglo xx, el plan eamien o cien í ico de la cons ucción se con ie e en lo que es, allí donde hay que es a pa a anscende . Y es a mane a de p og eso ansciende lo esis en e qui ec o, que da sen ido a odo su quehace , iene a la ecnología, a la es uc u a, como una he amien a más pa a alcanza ese algo inde i- nible, indesci able que cons i uye la au én ica ob a de a e. pa a amplia se a oda la concepción cons uc- Y es cu ioso, es p ecisamen e, en es os pe io- i a. Cualquie in ención a qui ec ónica pa- dos de ansición, de paso de una época a o a, saba po un p oceso de acionalidad que aca- cuando se acen úa lo ine able e inap ensible y ba á ans o mando la cons ucción. se desp ecian los medios y p ocedimien os. Y po el con a io, es en las épocas más c ea i- Resul aba que, en onces, lo esis en e seguía as, las de cambio, cuando las esencias se en- p esen e en la in ención a qui ec ónica po ne- cuen an, se ehiculan a a és de lo ins u- cesidad, cuando se en en aban los g andes es- men al y lo apa en emen e secunda io. pacios, las g andes al u as, e c., y po oca- ción, cuando se en en aba lo pequeño. Has a que el impulso de acionalidad cede, deja de se la explicación uni e sal. En onces es cuando la p esencia in ensi a de lo esis- en e empieza a deja paso a o o ipo de in en- ciones. Las cons ucciones dejan de ene es- uc u a esis en e en esa mane a de ene que hemos desc i o. Todo el es uc u alismo que se e hoy en día en el mo imien o High Tech, cada ez más ex endido, no esponde a un p o- blema de necesidad sino a una olun ad exp e- si a, a un mo imien o es é ico más. A qui ec os e ingenie os se en en an, con sus espec i os pun os de is a, a es a época en la que la es uc u a esis en e es eque ida en su p esencia ecnológica como pa áme o es é ico. No se plan ean los edi icios con el igo que la ciencia se p opone en odo lo que en en a. Po pa e del a qui ec o se a gumen a que el edi icio es mucho más que su dimensión ecnológica. Más aún, aquello que cons i uye la esencia del edi icio, que mue e y despie a el in e és del a - Sea como ue e, la a qui ec u a se encuen a aho a en un pe iodo de cambio y, muchas e- ces, nos quie e hace pasa po au én icos la so is icación de lenguajes acabados. Todo el én asis en lo esencial suena un poco a hueco, a excusa de un pensamien o «débil» incapaz de a as a y que encuen a en la no edad el un- damen o de odo su quehace . Nunca han exis- ido an os a qui ec os es ella y, no sé po qué, nunca hemos es ado an al os de guía, de cambios que sa is agan. Mien as, los pun os de is a de a qui ec os e ingenie os, espec o a es e p oblema, no pa- ece que caminen po el mismo si io. En es a época e minal se es á imponiendo el pensa- mien o o alizado del a qui ec o y el obje o de es e a ículo es mos a y analiza cómo se mani ies a, en aquellos casos que la es uc u a esis en e se iene en cuen a como alo exp e- si o. Pe o, pa a ello, amos a ealiza p e ia- men e una co a in oducción his ó ica que nos si úe en cómo ha sido el pensamien o e- sis en e a lo la go del iempo y cómo se ha -LXXI- 71 ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 72 conc e ado en los edi icios, pues es bueno co- noce lo que ha sido pa a en ende lo que es á siendo. Y la amos a di idi en dos pe iodos. El p ime o, ca ac e izado po el mé odo de p ueba y e o , co esponde a odo lo que se pod ía en ende po a qui ec u a an igua. Du a desde la más emo a an igüedad has a el siglo XIX. El segundo pe iodo co esponde al p edo- minio de la o ma ingenie il que discu e a lo la go del siglo XIX has a mediados del siglo xx. La época an igua La cúpula del eso o de A eo cons i uye el le- gado p ime o y anscenden al de la olun ad de cub i un ecin o con elemen os mucho más pequeños que la luz a sal a . Y es o es la o - mulación del p oblema básico de las o mas cons uidas y que se desa olla has a la ac ua- lidad con los mismos plan eamien os de hace 3.000 años. No se a a, como hacían los egip- cios, de des aca eno mes silla es que sal ando de lado a lado se ían pa a cub i espacios obliga o iamen e educidos, sino lo con a io, hace con lo pequeño lo g ande. La cúpula del eso o de A eo, 1325 an es de C is o ob enida po ap oximación de hiladas, iene un compo amien o esis en e dudoso. Pa icipa de las en ajas e iden es de la cons- ucción en a ance en oladizo con apesada, ayudada po el ozamien o ho izon al en e las do elas de hiladas sucesi as y la coacción ho- izon al p esen e po la o ma ci cula de sus anillos. Pa ece indudable que es a o ma es el esul ado inal de un p oceso que empieza po el dolmen, pe o que és e no pod ía esol e ni po el peso ni po el amaño de los silla es ne- cesa ios. Se sigue, a lo la go de oda la P ehis- o ia, a a és de los alayo s meno quines; las cons ucciones asi ias de Ha lusa, pa a e mi- na en bó edas cilínd icas po ap oximación de hiladas que culminan en es a cúpula. Se po- nen en juego sucesi amen e una se ie de me- canismos esis en es no conocidos en onces, pe o guiados po la cons a ación de que eali- zando las mal llamadas « alsas bó edas» se esol ían p oblemas necesa ios. Desde el eso o de A eo (siglo x an es de C is o) has a el Pan eón de Roma (123-138 d.C.) han pasado 1.500 años. El a co y la bó- eda p opiamen e dichos, p esen es en mayo o meno medida desde la más lejana an igüe- dad (hay a cos de lad illo y de adobe en Meso- po amia y Pe sia, incluso en Egip o, en el se- gundo milenio a.C.) se es ablecen de ini i a- men e como cons ucción omana. Con 43,6 m de diáme o y 43 m de al u a, es a cúpula, de dimensiones desconocidas, es á pe ec amen e diseñada. El omano conocía el a co, pe o aunque eía cúpulas cons an emen e, e a inca- paz de elimina la isu ación adial que se p o- duce en los a anques como consecuencia de la de o mación ci cun e encial en la pa e in- e io . Po es a azón p oyec a la cúpula como a cos independien es, con espeso y peso es- pecí ico dec ecien e de a anques a cla e. Dis- pone un alige amien o doble en la cúpula, po su encase onado ex e io e in oduciendo ce á- mica hueca en su in e io . Con ap oximada- men e 5.000 de peso, se apoya sob e un mu o de 6 m de ancho que equilib a el empuje ho i- zon al de es a cúpula isu ada. Es a misma mane a de concebi la cúpula, como un conjun o de a cos adosados, con es- peso y peso dec ecien e de a anques a cla e -LXXII- y con una g an es ibación la e al se epi e en una con igu ación mucho más so is icada en San a So ía de Cons an inopla, cua ocien- os años después, 532-537. En la a qui ec u a gó ica apa ece la cons uc- ción ne ada como solución a un p oblema cons uc i o. El gó ico ne a la cúpula, la ali- ge a, pliega la o ma en e a cos y elimina así la igidez ci cun e encial de la cúpula causan e del ag ie amien o adial de las cúpulas oma- nas. De ine con oda cla idad el abajo como a cos que es iba pe ec amen e. No se sabe qué g ado de consciencia enían los cons uc o es medie ales de es e p incipio esis en e, pues el gó ico, como cualquie o o es ilo, no se explica únicamen e po la solución o midable de un p oblema cons uc i o y esis en e. P esen a la cons ucción ne ada, como al e na i a a la cons- ucción con inua, lo que de e mina á la o a ma- ne a de en en a se an e la o ma esis en e que pe sis i á desde en onces ( ig. 4). En San a Ma ía del Fio i (1420), B unelleschi man iene la solución ne ada po p oblemas cons uc i os, pe o no pliega la o ma en e ne ios, po lo que debe zuncha la ci cun e- encialmen e con made a pa a e i a el ag ie- amien o, lo cual no lo consigue. La compa i- bilidad de de o maciones, adial y ci cun e- encial, no se con ola en aquella época, lo que hace bas an e inú il su p opósi o. En San Ped o de Roma ( 1506-1626), la cúpula cambia desde la p opues a de B aman e, que adop a el modelo del Pan eón o de San a So ía con g an peso y con a es o en la pa e in e- io , has a la p opues a de Miguel Ángel, me- jo ada a e ec os esis en es po Giacomo della Po a (1580), pe o que ampoco consigue eli- mina el p oblema de la isu ación e ical en la pa e in e io , el cual segui á p esen e has a el siglo x m ( ig. 5). La solución gó ica que esuel e el p oblema e- sis en e y cons uc i o uel e a se ecogida, po una sola ez, po Bo omini, en S . I o a la Sapiencia (1642-1650) de Roma, en el que el plegamien o no sólo lo si úa en la cúpula sino en las pa edes la e ales. Es una disposición ge- nial pa a la con igu ación del espacio ba oco y una pe ec a disposición esis en e. La iple cúpula de San Pablo de Lond es, de W en ( 1675-1710), doble en ealidad, pues la supe io no es sino una o ma cúpula e e ida a la in e media po o mas de made a, o el Pan- eón de Pa ís ( 17 59) de Sou lo inc emen an la componen e e ical en la base pa a cen a los empujes, sin esol e el p oblema esis en e que se á necesa io espe a a la llegada de la ecnología cien í ica pa a esol e lo. Du an e odos es os siglos, el mé odo de p ueba y e o in en a soluciona un p oblema di ícil consiguiéndolo a medias, pues siemp e, siem- p e, el obje o del p oblema no e a sólo hace una o ma esis en e, sino la de hace una igle- sia, po ejemplo. La bó eda y la cúpula, ne a- das o no, se con ie en en la única posibilidad acep ada de cub i un g an espacio, lo que de- e mina la asociación in e sa, un g an espacio es algo den o de una cúpula. El clasicismo de la o ma ingenie il Todo el siglo x x y la p ime a mi ad del siglo xx cons i uye el apo eosis de la o ma ingenie- -LXXIII- 73 ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 74 il, su exp esión más pu a y con unden e. Es á asociada a lo la go del siglo XIX con el hie o y el ace o y el siglo xx, con el ho migón a mado y p e ensado, además del ace o. El modelo cien í ico de ace camien o a lo esis en e sus- i uye al mé odo adicional de p ueba y e o . La ca ac e ís ica que puede dis ingui la ob- ención de la o ma en es a época es la conse- guida po la op imización del compo a- mien o esis en e. Todo se o dena po la ne- cesidad de sal a luces impo an es a mínimo cos e. Reducción de peso con ma e iales a i- iciales muy esis en es, depu ación de las o mas es uc u ales pa a consegui su má- xima e icacia esis en e y cons uc i a, desa- ollo o midable de los mé odos de cálculo y de cuan i icación pa a ob ene es ue zos se- gu os. Todo es o p opo ciona a los écnicos con ianza en su p opia écnica, log o és e undamen al pa a p osegui en su empeño de i un poco más allá cada ez. Y la cul u a en gene al y la sociedad se e e lejada en esa men alidad, la hace suya e impulsa. Los in- gleses llega on a en e a a sus g andes inge- nie os, B unnel, Tel o d, S ephenson, e c., en la Abadía de Wes mins e . Los log os conseguidos po esa mane a de p o- cede son an o midables que de los 43 me os del Pan eón de Roma, que a inales del XVIII seguía siendo una de las mayo es luces conse- guidas, pasamos a los 114m de la Sala de Má- quinas de Con amin de 1889 o los 200 m del As odome de Hous on en 1968. La geome ía asociada a esas o mas es muy simple: es e as, cilind os pa abólicos, o mas an i unicula es, e c., lo cual acili a su espues a esis en e, su cálculo y su cons ucción. De en e la g an can idad de ob as que se pue- den usa como ejemplos, he elegido unas po- cas, especialmen e anscenden ales. El Palacio de C is al de Pax on ( 1851) y la Ga- le ía de Máquinas de Con amin ( 1889) ( ig. 6), son dos ejemplos o midables del plan ea- mien o cien í ico e indus ial de la cons uc- ción del siglo XIX. Pax on in oduce con su Pa- lacio de C is al la indus ialización o al con el in de cons ui mejo , más dep isa y menos ca o. Ab e odo un pano ama donde, con más o menos in ensidad, según la época, se uelca la cons ucción. La Gale ía de Máquinas, un g an pó ico ia iculado de 114 m de luz que se mul iplica a in e alos cons an es has a a l- canza lo s 420 m de longi ud, supuso un ala de s in p eceden es en la aplicación de los nue os ma e iales y mé odos de cálculo, cul- minando así la ya casi cen ena ia adición de cons ui es aciones de e oca il. El siglo XIX es á asociado al e oca il, al hie o, al ace o y a la indus ialización. Sus esul ados, ue e- men e con es ados como ob as o pes, u ili a- ias y necesa ias, sólo ue on econocidas como ob as y o mas undamen ales mucho más a de. El p ime F on ón Recole os de To oja ( 19 35) o lo s Hanga es de O be ello de Ne i (1944) ( igs. 7 y 8), cons i uyen dos ob as un- damen ales en la his o ia de la ingenie ía mo- de na. Son dos láminas cilínd icas de ho - migón, la p ime a in si u, la segunda p e ab i- cada. Ambas es ablecen de una mane a de ini i a, más Recole os que O be ello, un p ocedimien o nue o de o denación del ma e- ial pa a e sis i con el mínimo peso. Al con- a io de lo aconsejado po la expe iencia de - LXXIV - es iba los a cos, aquí el abajo longi udinal, la g an iga, que es una lámina cilínd ica, no iene más necesidad que con ola su de o ma- ción ans e sal pa a no pe de la o ma y con ella la e icacia esis en e. La gue a, las gue- as, acaba on con ambas es uc u as. En la Fe ia de Mon eal de 1967, Buckmins e Fulle diseña y cons uye el pabellón USA ( ig, 9). Una es e a ap oximada po su icosae- d o insc i o, el cual se subdi ide en 20 ián- gulos equilá e os es é icos, los cuales se sub- di iden a su ez en iángulos o mando hexá- gonos adosados, sal o los co espondien es a los é ices del icosaed o que son pen ágonos. Es a descomposición de la es e a, denominada es uc u a geodésica po su au o , se apoya en el Plane a io de Jena de 16 me os de luz de Baue s eld y Dischinge (1926). Fulle u iliza células elemen ales pi amidales que asocian dos capas de ubos supe iciales p opo - cionándole así la necesa ia igidez a lexión de una supe icie no unicula . Tan o en supe i- cies planas o supe icies cu as, con una sola capa o doble capa, las celosías espaciales de ubos esuel en los p oblemas de lexión en el plano y ue a del plano, con elemen os ec os bia iculados. Es la mane a de ep oduci el con inuo con elemen os lineales y que end á un o midable desa ollo en el u u o. En el dominio de las cubie as colgadas des a- can dos ob as o midables, la A ena Raleigh de Nowicki (1953) y el Es adio Olímpico de Mú- nich (1967-72) de Behnisch, Schlaich y o os ( igs. lO y 11 ). Son los ejemplos p ime os de los dos sis emas de sopo a las o mas colga- das, con sopo e con inuo -los a cos inclinados de Raleigh- o po elemen os pun uales -Mú- nich-. El p ime o exige una g an igidez en la o ma de la es uc u a, el segundo pe mi e la o - midable libe ad o mal de Múnich. Más ba a o el p ime o, más ca o el segundo, más simple el p ime o, más complejo el segundo. Ambos sis- emas se an a desa olla ampliamen e. El so- po e con inuo es á asociado a cub iciones de es adios ce ados. Los sopo es pun uales se de- sa olla án po doquie , asociados al i an e y al pun al como elemen os pa a man ene la o ma y da cu a u a a la cubie a. La Basílica de San Pío X de Lou des ( ig. 12), ue es udiada, en p ime luga , po Ne i y después po F eyssine . Las espues as de am- bos ue on simila es, concediéndoselo inal- men e a F eyssine que aplicó su conocido pó ico de pa as inclinadas de ho migón p e- ensado, que u ilizó en la cons ucción de puen es. La cub ición de g andes espacios po igas, pó icos o a cos pa alelos, que sal an de un lado al o o sin can os excesi os, es una ex- celen e solución que, an es y después, se u ili- za á con g an maes ía. Es a solución de la cu- bie a plana se complica c uzando las igas en plan a, lo cual ha expe imen ado a su ez un no able desa ollo. Finalmen e, un concep o o midable de en- en a la p oblema de las g andes y muy g an- des luces es la u ilización de es uc u as hin- chables, plan eado inicialmen e po Wal e Bi d. Absolu amen e gene alizado su uso pa a la cub ición p o isional y anspo able de al- macenes, campos de enis, e c., y demás su- pe icies pequeñas, es e p ocedimien o en- en a ac i amen e la g a edad po p esión de ai e in e io . Pa a las g andes luces encon ó su aplicación inicial en el o midable pabellón -LXXV- 75 ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 76 USA en la e ia de Osaka, de Wal e Geige , el cual se ayuda de una malla p e ensada pa a con ene la o ma den o de una geome ía con olada ( ig. 13). Su uso se ex endió ápi- damen e a la cub ición de g andes es udios como el Poin iac S adium de 220 m x 160 m en De oi . Sin emba go es a o midable in- ención, an p óxima a las u u as es uc u as adap ables, se usa cada ez menos pa a edi i- cios pe manen es po los p oblemas de la e a- cuación de g andes ne adas. La mayo p opues a ealizada con es a ecno- logía la hace Kenzo Tange y O e A up pa a un es udio, pa ocinado po Hoeschs AG, de cons- ui una ciudad en el Á ico pa a 15.000 a 45.000 pe sonas. La p opues a es una es uc u a neumá ica es abilizada po cables con un adio de 2.200 m, una al u a de 240 m. U iliza ib as de polies e en luga de ace o pa a los cables. La o ma esis en e en la ac ualidad La ingenie ía, desde el siglo XIX, se ca ac e- iza po la u ilización del p ocedimien o cien í ico pa a en en a la cons ucción. A anza e apa po e apa, di ide la di icul ad en an as pa es como sea necesa io pa a esol- e la. Y la solución se consigue cuando es po- sible medi y cuan i ica . Se pod ía deci que pa a la ingenie ía lo que no se puede medi , no exis e. In en a o mas esis en es e icaces, económicas en ma e iales y medios de pues a en ob a capaces de sal a luces nunca is as. Huye de la o alidad. Abo ece esa mane a de pensa que pa e del p incipio de que si no se comp ende odo, no se puede explica nada. Como decía Le y S auss, es la ambición o a- li a ía del pensamien o sal aje. El mi o acasa en su obje i o de p opo ciona al homb e ma- yo pode ma e ial sob e el medio. A pesa de odo le b inda la ilusión, ex emadamen e im- po an e, de que puede en ende el uni e so y además de que lo en iende. Pues bien, la época en que los ingenie os im- ponían su mane a de en en a la cons ucción ha pasado. La sociedad exige o a cosa, exige una in e p e ación de la o alidad y los in é - p e es de esa o a cosa, de la o alidad, son los a qui ec os. Y de hecho, los p ime os sín omas de la in o- ducción de «esa o a cosa» se p oduce emp a- namen e, coexis iendo con la época de empuje a asallado de la ingenie ía pu a. Y los eali- zan dos a qui ec os que siemp e se han dis in- guido po posee una cla a p edisposición y admi ación hacia las o mas ingenie iles, pe o con la búsqueda añadida de una exp esión plás ica pe sonal. Ee o Saa inen diseña en e 1958-1963 la e - minal TWA de Nue a Yo k u ilizando una es- uc u a lamina de geome ía compleja, no calculable analí icamen e en aquel momen o y diseñada sob e maque a, no sob e papel. Se apoya en la libe ad o mal que To oja e m- pieza a insinua en Tachi a. El edi icio, de di- mensiones educidas pa a un ae opue o mo- de no, es á modelado. Abandona la geome ía pu a de l as o mas ingenie iles pa a cede an e una plas icidad que igu a un pája o a pun o de empeza el uelo ( ig. 14). Si el edi icio de Saa inen es más una in ención que un log o, Kenzo Tange, en 1964, comple a los pabellones de la Olimpiada de Tokio. Ya -LXXVI - Saa inen, en 1956-58, p oyec a y cons uye la pis a de hielo de la Uni e sidad de Yale, un g an a co cen ado longi udinal, del que cuelga la cubie a, suje a en los bo des, solu- ción és a que se epe i á a ias eces en el u- u o. Tange in oduce dos a ian es signi ica i- as den o del mismo esquema. Sus i uye el a co po unos cables colgados y los cables ans e sales los cambia po pe iles ígidos a queados que le pe mi en sali se de la igidez o mal que exige la ca ena ia. Busca una plas- icidad añadida que la o ma esis en e pu a no le p opo ciona y la ealiza un a qui ec o de a- len o que, a lo la go de su ayec o ia p o esio- nal, había cons uido muchas ob as con un cla o diseño ingenie il ( ig. 15). Es as dos ob as nos dan pie a analiza cuál es el plan eamien o esis en e, la mane a en que los ancial a la esencia del p oblema. Pa a Piano, pa a Cala a a, pa a Candela, es lo mismo di- seña una escul u a, que un mueble, un au- omó il, un palacio de los depo es, un puen e o un ascacielos. Todos son a ados como ob- je os sin escala que la ecnología ac ual, con sus eno mes posibilidades, pe mi e hace los ealidad. Pe o la escala desba a a muchas p o- pues as o iginales. Candela desa olló un o - midable abanico de posibilidades de pa abo- loides hipe bólicos . ... pequeños. Con ello cu- b e iglesias pequeñas, pe o cuando iene que hace algo g ande, como el Palacio de Depo - es de la Olimpiada de México, se equi oca. Es á mal, ese palacio es una es uc u a que no es á a la al u a de lo que se sabía hace en on- ces ( ig. 16). La ealidad del p oblema cambia con la es- a qui ec os ac uales, in e esados en la es uc u a cala. Con lo pequeño odo es posible, con lo esis en e, piensan sob e la misma. Y oy a ele- g ande la idea se ans o ma. Y es o se e cla- gi es casos signi ica i os, Félix Candela, amen e en los abajos del o o g an a esano Renzo Piano y F ei O o. Los es ienen ca ac- de las o mas esis en es, Renzo Piano. Algu- e ís icas comunes, aunque dis in o alen o esis- nas de sus ealizaciones es án a mi ad de ca- en e. Y esa ca ac e ís ica común no es o a que mino en e un obje o de amueblamien o u - el en en amien o de lo esis en e a a és de lo bano y una es uc u a. La o iginalidad de una cuali a i o, con a lo que pa a un ingenie o es p opues a en maque a, pa a una es uc u a, no a ículo de e, que es lo cuan i a i o. En esa di- encuen a di icul ad si su ealización iene un ección el a qui ec o es como el a esano, que amaño mode ado, si hágase lo que se haga, guiado po la in uición, plan ea soluciones o - esa disposición siemp e esis e. Se plan ean males a p oblemas esis en es, apoyados, a e- de alles y disposiciones que no se án álidos ces, en la expe imen ación no cuan i icada. Y en en un amaño g ande. El ace camien o a lo e- es o los es a qui ec os son muy pa ecidos, ha- sis en e que ealiza con Pe e Rice siemp e es cen maque as de o mas esis en es, como lo b illan e, pe o no siemp e aspasa la on e a hacía Gaudí, an p esen e en el pensamien o de de la o iginalidad, que pa ece se un a gu- los es, especialmen e en el de F eí O o. men o su icien e ( ig. 17). Y aquí es á su pun o débil, ya que la escala, el El caso de F eí O o es muy di e en e. Ha ini- amaño, la magni ud del p oblema es consus- ciado, plan eado y esuel o muchas de las más -LXXVII- 77 ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 84 exp esa con la o undidad de lo e iden e, aun- que con igu e espacios y achadas poco usua- les. En Alican e, una g an cos illa cen al, que a a iesa el pabellón de compe iciones públi- cas y el pabellón de en enamien os, si e de columna e eb al sob e la que se apoyan una se ie de cos illas ans e sales, odas en celosía me álica. Unas es án is as desde den o y o as no, lo que lle a a la pe plejidad del en en- dimien o del espacio, pues la educación y ade- cuación al espacio que enemos las pe sonas, es á con igu ado po algo que esis e. Es e con- cep o se quieb a en es e caso, pues sólo se e una pa e de lo que esis e y no la o alidad. Se cambian los concep os co ien es pa a acen ua un en endimien o más in elec ual. Bonell y Rius ealizan pa a la Olimpiada de Ba celona (1991) ( ig. 27), el Palacio de los Depo es de Badalona, ob a que me eció el p emio eu opeo de a qui ec u a Mies Van de Rohe. La es uc u a es muy simple, unas g an- des igas ans e sales a ios adas en e sí po una iga longi udinal. El concep o iga se desdobla en el cen o de la luz, en e el co dón in e io de acción, lineal y o mado po ca- bles, y el co dón supe io y el alma, que es una iga a mada. Es una licencia innecesa ia pe o que es á bien, da una sensación más ecnoló- gica a la cubie a sin, como en o os muchos casos, en o pece su abajo esis en e. Cubie as colgadas Desde que en los años cincuen a las cubie as colgadas empeza on a emplea se pa a la cons- ucción de g andes espacios, es a ipología ha a anzado en a ios en es, los cuales se pue- den ag upa en dos g andes amilias. En el p ime o encon a íamos los espacios con igu ados po con o nos pe manen es y con inuos. En e los segundos, odos aquellos que pod ían encaja se den o de las supe icies colgadas desde pun os, ya sea con ayuda de más iles o de i an es. También se di ie e en e los ma e iales u ilizados pa a la cub ición y un su unción, pues a ían desde los que ep esen- an únicamen e el cie e y la impe meabiliza- ción del ecin o, a aquellos o os que además cumplen un papel esis en e undamen al. Apoyos con inuos Después de la u ilización masi a de las g an- des cubie as colgan es de los años sesen a pa a cub i hanga es, palacios de depo es, y espacios de uso di e sos, ealizados p inci- palmen e po ingenie os, la simplicidad o - mal que obliga la adecuada u ilización de la mo ología colgada de simple o doble cu a- u a, había hecho que su a ac i o pa a con i- gu a espacios en el mundo de la a qui ec u a hubie a dejado de es a p esen e. El Palacio de Depo es de La Co uña, el Picade o del Club de Campo de Mad id o la cubie a pa a el Pabellón de la Fe ia de Mues as de Ba ce- lona, son algunos de los muchos es os de la o malización igu osa y es ic a ealizados en España. Recien emen e es a mo ología elemen al, con ca ác e casi exclusi amen e a qui ec ónico, en endiendo po al a aquel que iende a e i- i o mas clásicas con un nue o espí i u o - mal, se ha p oducido en bas an es ocasiones. El p ime ejemplo lo cons i uye la cubie a del Pabellón po ugués de Al a o Siza en la Fe ia Uni e sal de Lisboa de 1998. Es a ob a no su- -LXXXIV- pone ningún ala de écnico ni ningún hallazgo esis en e, es la cubie a de siemp e, eali- zada con la maes ía de Siza, an o midable- men e, que nos uel e a hace en ende qué es lo colgado. Menos in e és esis en e y o mal iene la cu- b ición que Renzo Piano hace pa a un edi icio de o icinas en Vicenza, 1984 ( ig. 28). U iliza la cubie a colgada, de dimensiones muy pe- queñas, 14 ,5 m de luz, como elemen o o mal, jus i icado exclusi amen e desde un pun o de is a ambien al y espacial. Nada que e con lo esis en e, aunque es a cubie a deba esis i apoyada en sus pun ales a i an ados inclinados. Más in e és iene el abajo ealizado en el Pa- bellón 26 de la Fe ia de Hanno e de T. He - zog y F ank Simon de la o icina de Schlaich. Se a a de es cubie as colgadas enlazadas de 70 m de luz y sopo adas po pila es en o ma de A ( ig. 29). La cubie a es á o mada po i as me álicas de 30 mm de espeso y 400 mm de anchu a, sepa adas en e sí 5,5 m. En e es as i as se dispone una cubie a de made a. Se es abiliza po su p opio peso ayu- dada po unos i an es ex emos. La u ilización de un a co cen ado como so- po e de una cubie a colgada, la ea li za po Saa inen con F. Se e ud en la Pis a de hielo de Yale, de 70 m de luz, en 1956-58. An es ya la había p opues o F ei O o pa a un ea o al ai e lib e en S u ga en 1954. Schlaich con el a - qui ec o Acke mann diseñan y cons uyen en 1985 el Palacio de Depo es de hielo en Mú- nich ( ig. 30), siguiendo la misma idea. El a co es me álico, de 1,45 m de can o, l 04 m de luz y 17,6 m de lecha y la cubie a es á o - mada po una ed o ogonal de cables po an es y enso es, cub iendo una supe icie elíp ica de 88 x 67 m. La igidez ans e sal de es e a co es pequeña, po lo que cuando exis en ca gas de ien o o nie e disimé icas, es la p opia ed la que lo es abiliza ensándose la pa e no ca gada pa a en en a el mayo empuje la e al de la zona ca gada. La cub ición es á o mada po una ed cua- d ada de lis ones de made a y una memb ana anspa en e de PVC. Cubie as ígidas colgadas o a i an adas La u ilización de un sis ema de i an es o ca- bles cu os, como apoyos in e medios, de una cubie a ígida se ha p odigado mucho ecien- emen e. Es a solución es u ilizada po la ingenie ía, en lo que hemos denominado época clásica, en la cub ición de g andes espacios sin sopo es. Mo andi en 1961 sopo a oladizos de 60 m de luz de ho migón po un sis ema de dos i- an es pa a los hanga es del ae opue o da Vinci en Roma. Con un solo i an e, en el han- ga de F ank u , en los años 1959-1960, se ealizan oladizos de 66 m de luz. Es a ipología es ecogida po Richa d Roge s pa a sal a luces muy educidas. En el cen o de Qumpe , 1979, se u iliza innecesa iamen e pa a sal a una cuad ícula de 18 x 18 m. Pos- e , en 1980, esuel e po es e p ocedimien o el Cen o de dis ibución de Renaul en Swin- don con luces de 24 x 24, en una exhibición de lo que puede llega a complica se innecesa ia- men e una es uc u a. Richa d Roge s, en In- -LXXXV - 85 ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 86 mos Mic op ocesso Fac o y, en el su de Ga- les, plan ea o a solución, ambién excesi a pa a sal a 36 m de luz, idea que epi e de la mano de Pe e Rice en Pa scen e Labo a o ies de P incen on, USA, aho a educiendo su luz a 22,8 m. Me pa ece que desde mediados de los años ochen a no se ha uel o a epe i an a con usión, que no es o a que hace apa ece como necesa io lo innecesa io, de ec o en el que caye on, an as eces, los a qui ec os high ech en sus inicios. Más sen ido iene la u ilización de es a misma ipología de cubie a me álica a i an ada cuando es necesa io sal a luces impo an es, como la Da ling Ha bou De elopmen Exhi- bi ion Cen e en Sydney (1987) de Cox, Ri- cha dson, Taylo , e c., que cub en cuad ículas de cubie a de 87 x 60 m. La p opues a pa a el Es adio de Sai ama en el Japón u iliza cua o o es de 90 m desde los que se a i an a una cubie a me álica o mada po cua o g andes igas de 3 m de can o, las cuales sopo an una es uc u a me álica secun- da ia ( ig. 31). Richa d Roge u iliza el a i an amien o pa a colga una cubie a cilínd ica o es é ica. En Massy Au osalon, p oyec o 1987, p opone una cubie a cilínd ica de unos 100 m de dis- ancia en e apoyos ex emos con cua o más- iles in e medios. De cada pun al salen dos pa- ejas de i an es que cuelgan y a i an an una es uc u a me álica ígida ci cula . En es a dis- posición exis e un con asen ido in ínseco. Cuelga una o ma que siemp e ha esis ido po sí sola, que ha sido in en ada pa a esis i po sí sola y que nos gus a e esis iendo po sí sola. Roge s cambia su o ma de abajo. El a i an amien o que se p oduce desde los más- iles equi ale a dos e ec os, una desca ga del abajo como bó eda y una igidización de la cubie a an e las ca gas no unicula es. Nin- guna de las dos cosas es necesa ia pa a un a co de dimensiones no muy g andes. En cubie a ígida colgada de cable cu o, el p ime o que lo ealiza, siemp e magis al- men e, es Ne i en Pape Mili (Bu go) con 14 7 m de luz. Schlaich en Eu opahalle de Ka ls uhe, 1980 ( ig. 32), ealiza la cubie a de 72 m de luz en una he mosa e sión mo- de na del plan eamien o de Ne i. Po es e p ocedimien o se han llegado a plan ea cu- bie as de has a 304 m de luz, po Fazlu Kahn en los años 60. Cubie as colgadas sob e apoyos pun uales Mucho más e sá il que las cubie as colga- das de apoyo con inuo, las cubie as de apoyo pun ual se han ex endido con p o u- sión desde la eaÚzación d~ los an ás icos pabellones de Alemania en Mon eal (1967) y la Olimpiada de Múnich (1972), la p ime a ealizada po F ei O o y la segunda inspi ada en su abajo. De en e ellas hay que ealiza ambién una dis- inción. Las p ime as co esponden a aquellas en las cuales exis e una di isión en e lo que es el elemen o po an e y lo que es la cub ición. El elemen o. po an e es á o mado po cables dis- pues os no malmen e en malla o ogonal en- sada en ambas di ecciones sob e la que se dis- pone una cub ición ine e. Es el caso del pa- -LXXXVI- bellón alemán de Mon eal, las cons ucciones de la Olimpiada de Múnich, la pis a de hielo de la misma ciudad, e c., que ya hemos is o. El segundo ipo, que aquí nos ocupa, se ía aquel en el cual la cub ición es a su ez el ele- men o esis en e. Es el caso de los ex iles. Pa a que es as memb anas no se a uguen bajo ca - gas ex e io es, como la nie e, y no se p oduz- can p oblemas de lameo po el ien o, deben es a ue emen e ensadas, lo cual se consigue con la p esencia de ca gas pun uales ascenden- es y descenden es que p oduzcan ue es cu - a u as de signos opues os en la ela. Cuan o más cu a u a meno es la ensión necesa ia pa a e i a los p oblemas ci ados. Es a necesi- dad a a hace que las elas es én siemp e aso- ciadas a las es uc u as a i an adas, an o desde la pa e supe io de los pila es, como desde el suelo y desde pun ales lo an es in e medios so- po ados po i an es. Ve emos una se ie de mo ologías en las cuales combinan las o es p incipales, i an es, pun ales ijos o lo an es pa a sopo a luces de dis in a magni ud. Se en iende que la de o mabilidad y la ensión de la ela se á an o más impo an e cuan o mayo sea la luz a sal a . Las cubie as pe- queñas, que a ni el indus ial se u ilizan pa a c ea ecin os p o isionales, p esen an un p o- blema esis en e mínimo. Po el con a io, la g an luz de e mina p oblemas esis en es com- plejísimos ag a ados po el hecho de que ne- cesa iamen e las elas son ejidos que ienen un compo amien o cla amen e anisó opo. El ejido u ilizado debe se impe meable, e- sis en e al uego, du able, anspa en e o aslúcido, e c., según se desee. Se u ilizan e- jidos a base de ib a de id io o polies e con PVC, e lón o silicona, con calidad mejo o peo en unción de la condición de pe manen- cia o p o isionalidad. A eces, pa a aumen a su esis encia en de e minadas di ecciones, se a ma con cables de ace o u o os. Además de es os cables, se disponen o os cables en aque- llas zonas donde hay concen ación de es ue - zos, como son los bo des, los alles y c es as y en los pun os de cuelgue. El concep o siemp e es el mismo, los cables que sopo an el ex il, cuelgan de un pun o y son ensados desde o o po medio de pun ales, anclajes y o os cables. El ex il es ensado po la amilia de cables po an es y es abilizado es. Aunque las cu- bie as de ex iles es án p esen en desde p in- cipios de los años sesen a, la p ime a de las g andes es uc u as que las u ilizan como cu- b ición de g andes espacios es el ae opue o de Jeddah en A abia Saudi a (1977) de los in- genie os Fazlu Khan y H. Be ge . Es a gigan- esca cons ucción es á o mada po 2! O uni- dades de 45 x 45 m de lado. Cada uno de es os eno mes ec ángulos cuelgan de un anillo cen- al que a su ez cuelga de pos es de ace o si- uados en las esquinas de 45 m de al u a. La sus en ación se ealiza po cables de esquina y del cue po cen al y la es abilización po ca- bles de bo de ( ig. 33). La cub ición es á o - mada po ejido de ib a de id io y e lón. T es ipos de cons ucciones impo an es con- iene señala además. La p ime a se ía la cu- b ición del Es adio de Riyadh ( ig. 34). Es e es adio es á cubie o po 24 unidades idén icas ag upadas en un cí culo. Como en oda es uc- u a en ménsula, la cabeza de acción es á cons i uida po los cables de suspensión, y la -LXXXVII- 87 ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 88 cabeza de comp esión se sus i uye po el ani- llo de acción ci cula , en ealización que ya es clásica en el abajo de Schlaich. Cada más- il iene 58 m de al u a dis ibuidos en un cí - culo de 246 m de diáme o y el oladizo de la cubie a es de 54 m. Una simpli icación impo an e del sis ema de sopo e de la cubie a lo encon amos en el Es- adio del Rey Fadh. En luga de e e i al suelo las acciones supe io es de los cables de sus- pensión, se pueden e e i a un anillo supe io de comp esión y lo mismo la ca ga adial del cable de es abilización. La cubie a ansmi e así únicamen e ca gas e icales al suelo. La asociación de i an es po an es con pun a- les esuel e con acilidad el sopo e de cubie - as an impo an es como el Cen o de Con- enciones de S. Diego ( 1990) de Geige -Be - ge Asociados. Se a a de una g an cub ición de 91,5 m de luz y es á o mada po cinco mó- dulos de 18,3 m de anchu a. Toda la cubie a cuelga de unos g andes con a ue es ex e nos a a és de unos i an es que sopo an dos pequeños pun ales lo an es que p oducen la deseada cu a u a en el ex il. Es e mismo ipo de cons ucción, la u iliza- ción de i an es y pun ales lo an es, lo ha u i- lizado R. Penzo en la eno ación de Schlem- be ge Facili y, si uada en los al ededo es de Pa ís, de poco más de 11 m de luz. M. Hop- kins la u iliza en la nue a sede cen al de Ha- cienda de No ingham ( ig. 35), con una cu- bie a ex il sus en ada po cua o pun ales que cuelgan los luce na ios me álicos de los que cuelga el ex il. El Es adio de hielo de Hambu go, ealizado po el equipo de Sch- laich, es una elipse de 120 m po 70 m sopo - ado de una mane a más elegan e po cua o más iles que sopo an i an es y pun ales lo- an es ( ig. 36). La penúl ima ob a sopo ada po ex iles que p esen amos es el Go lieb-Daimle S adium en S u ga ( 1993 ), de los a qui ec os H. Sie- gel y ac uando como ingenie os Schlaich y Be ge mann. El esquema esis en e del Es a- dio de Riyadh es mejo ado ampliamen e en es e caso. Con plan a elíp ica de 280 m de eje mayo y 200 m de eje meno , es a o midable cubie a se subdi ide en 40 módulos, cada uno de los cuales se sopo a únicamen e po un pun al de 45 m de al u a que iene un a co ho izon al en la pa e supe io y o o segundo si uado a 17,6 m del an e io . De a co supe- io , doble y muy esbel o, con capacidad de esis encia a lexión en su plano, cuelga el cable po an e que sopo a un oladizo de 58 m de luz. Como en Riyadh, son los cables elíp icos ho izon ales los que hacen el papel de pun ales pa a equilib a el i o de los ca- bles po an es. El cable es abilizado cuelga del po an e y sopo a 8 a cos ubula es me á- licos que sos iene el ex il. El cable po an e se sob eca ga con la nie e y el es abilizado con la succión del ien o. El abajo ci cun e- encial, elíp ico en es e caso, con a es a, an o con el anillo in e io , como los dos ex- e io es, oda la ca ga ho izon al de los cables po an es y enso es, lo que educe la cimen- ación de los pun ales a esis i simples ca - gas e icales. Se encuen a en cons ucción en Lond es, La Millennium Dome de Richa d Roge s, a q. y Bu o Happold como emp esa de ingenie ía. -LXXXVIII- Se a a de una cúpula de 320 m de diáme o Como e emos en las cúpulas Tenseg i y, y 50 m de lecha cen al. Pe o lo cu ioso de és e es o o p ocedimien o pa a hace cúpulas es a cúpula es que no es á cons i uida po ele- con cables. Sin emba go, el de Roge s es un men os a comp esión sino po cables a ae- p ocedimien o más elemen al, mucho menos ción. La cúpula se di ide en 72 me idianos, su il, pues in ade el espacio in e io con la cada uno de ellos o mado po un cable de 32 p esencia de las doce o es y los i an es de mm de diáme o. Pa a man ene la o ma de es abilización. a co, cada uno de sus me idianos es á col- gado desde unas o es de 100m de al u a, a dis ancias a iables en e 25 y 30 m, las cua- les pe mi en man ene la o ma a co, o ma lige amen e cambiada pues, en e pun o y pun o de suspensión, la o ma del a co es una lige a ca ena ia muy endida. Las o es son 12, inclinadas y en o ma de uso desde las cuales pa en dos sis emas de i an es, unos de cuelgue, que son los que sopo an los me- idianos, y o os de es abilidad. Esa cúpula debe es a ensada hacia abajo pa a compen- sa las ca gas disimé icas, el ien o y demás ue zas ascensionales. Tenseg i y Tenseg i y es un é mino acuñado po Buck- mins e Fulle pa a de ini a aquellos elemen- os es uc u ales que cuen an con elemen os disc e os de comp esión, no con inuos y ele- men os de acción, con inuos. Como decía Fulle , «pequeñas islas de comp esión en un ma de acción». Cu iosamen e, aunque bien mi ado no es de ex aña , es e ipo es uc u al su gió de la es- cul u a. El a is a uso Ka l Ioganson, unda- En e los cables se es á disponiendo un ejido do del p ime g upo del cons uc i ismo, lo clásico en es e ipo de cons ucciones, ejido de plan eó en 1921. Es a idea la ecoge una esco- ib a de id io y e lón, que se pone en ca ga la de la época, C is ina Lodde , pe o ampoco como los me idianos, po los cables es abiliza- es econocida en Rusia. En ealidad, el in en- do es in e io es. o e dade o es o o escul o , Kenne h Snel- Es a es uc u a es una e olución de la que el mismo Richa d Roge s p oyec ó pa a el Massy Au osalon. Sus i uye los a cos ígidos de es a p opues a, po un sis ema de 72 cables me idianos que deben es a a i an ados po a iba y po debajo, pa a man ene la es abi- lidad del conjun o. La posición de las o es, es ambién adial, pe o dispues a en sen ido ci cun e encial en luga de en sen ido Ion- gi udinal. son, que en 1948 después de segui un cu so con Fulle , la p esen a. Fulle inmedia amen e la sigue y la desa olla. Es a ipología, en usiás icamen e acep ada po el mundo de la écnica, u o un lánguido camina en e la escul u a y el juego ec ea- i o has a que Da id Geige , au o ambién de la cubie a hinchable del pabellón USA en la Expo 70 de Osaka, la ealiza pa a un es a- dio de 120 m de luz en la Olimpiada de Co- ea (1988). -LXXXIX- 89 ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 90 ol b) e) d) e) El concep o es muy simple. Una iga biapo- yada en celosía a) iene el co dón supe io y los mon an es e icales en comp esión y el co dón in e io y las diagonales en acción. Exis e sólo eacción e ical en los apoyos. Si eliminamos la pa e cen al del co dón supe- io , la iga se cae si no le in oducimos en los apoyos la misma ue za ho izon al que axil enía el co dón sup imido en el cen o. Es de- ci , la iga es pe ec amen e álida si el apoyo impide el mo imien o ho izon al del co dón supe io en el apoyo. De es a en comp esión, el co dón supe io pasa a es a accionado en oda su longi ud. Siemp e que se suje e el ex- emo, pa a que no se mue a, la iga pasa a e- ne odos sus elemen os a acción, sal o los mon an es e icales, b). Si damos un paso más y disponemos una se ie de igas de es e ipo ci cula men e dispues as al ededo de un pun o, pod emos sus i ui el co dón in e io de acción con inuo po ani- llos ci cula es a acción, cuyas componen es adiales, según la di ección de la ce cha, son p ecisamen e el inc emen o de ensión que ex- pe imen a el co dón in e io de una ce cha al pasa de un mon an e a o o. De la misma ma- ne a, la sujeción del mo imien o longi udinal de la cabeza de la iga, se consigue con la dis- posición de un anillo supe io comp imido, e). Es a es uc u a plana se puede a ia a la o ma de una cúpula, d) y el compo amien o es exac amen e el mismo. Se necesi a la p e- sencia de un anillo ci cun e encial supe io pa a sopo a la ue za F, cuyo alo di ie e del an e io po el cambio de geome ía. Además de es e anillo, los únicos elemen os en comp esión son los pun an es e icales. És a es exac amen e la idea inal que Fulle de inió como «Aspension Dome» con la a- ian e de que las diagonales, las iangula en su plano pa a i gidiza mejo la cúpula an e ca gas disimé icas, plan eamien o an e el que Beige se opone, pues c ea más p oblemas que los esuel e, concen ando más el e ec o de las ca gas disimé ica s. Bien mi ado, al ededo de es e p oblema, he- mos discu ido en las es uc u as an e io es. En el Es adio Go lieb-Daimles de S u ga , oda la cubie a no es sino el anillo ex e io de es a cúpula, al que se pod ía añadi o o y o o - XC - has a ce a odo el es adio y an o da ía si cada anillo uese ascenden e -aspension dome- o descenden e. En 1988 Geige cons uye en San Pe esbu go, USA, la Sunwas Dome, de 210 m de luz, donde los 120 m cen ales son e aíbles. Su peso es de lO kg/m2 y se cub e con un ejido de silicona y ib a de id io. Con plan a elíp ica, en 1992, Ma hys Le y y o os cons uyen una cúpula ensig i y pseudo-elíp ica de 238 m de luz p incipal. La plan a es á o mada po a cos de cí culo que se acoplan a las exigencias de un campo de ú bol ame icano. En es a cúpula se uel e a la iangulación de las diagonales que p econizaba Fulle , lo cual en es e caso es espe- cialmen e in e esan e po la o ma en plan a de la cúpula. misma siemp e es e iden e, oma aquí un sig- ni icado especial cuando el pasado ue sus- an i o y el u u o ambién lo se á. El plan ea- mien o cien í ico del hecho cons uc i o p o- dujo un cambio undamen al en la concep- ción de la a qui ec u a. En los años 60 se ago a es e impulso y apa ecen una se ie de mani es aciones que acabamos de p esen a La cons ucción de es as cúpulas puede eali- muy esumidamen e. El u u o se p esen a za se sin cimb a, pues cada anillo se le an a ambién como sus an i o, la gene alización y 91 independien emen e, adosándose uno a o o. Su p ecio es algo supe io a las hinchables, pe o meno que una cúpula me álica adicio- nal. Las cubie as son ex iles clásicos de e lón y ib a de id io. Conclusión ex ensión de los nue os ma e iales compues- os a base de ib as de id io, ib as de ca bón en ma iz de esina epoxi, unido al de- sa ollo de las es uc u as adap ables, capa- ces de a ia sus ca ac e ís icas esis en es con la solici ación, ans o ma án has a al ex emo lo conocido que podemos supone que es amos i iendo en la ac ualidad, a es- Es amos en una época de ansición en e el os e ec os, el p incipio de la e ce a e olu- pasado y el u u o y es a a i mación que en sí ción indus ial. NOTAS * Es e a ículo es el esumen de dos con e encias dadas du an e el mes de mayo de 1998. U na en la inaugu ación del cu so de CEMCO, en la Casa de Amé ica de Mad id. O a, en el aula magna de la escuela de a qui ec u a de Pamplona. -XCI- ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672 4 7 Fig. l. Ca ed al de L eó n. Na e cen al. Fig. 2. Es ación é mino ( 1924). Ba celona. Fig. 3. P esa del Eume. La Co uña. Fig . 4. Cap illa del Condes able. Ca ed al de Bu gos. Fig. 5. Sa n Ped o de Roma. Bmman e en su p opues a, sigue el modelo esis en e del Pan eón. Mi guel Ángel ca mbia el co n ce p o y se eq ui oca al educi el espeso d ~ c ase '3. a anque, cuando aún se co n aba c on un p o- ce dimien o e icaz de ea liza un zuncho in e io . El pe- al ado de la cúp ul a ea li zado po Gia co mo della Po a edu ce el empuje l a e al, pe o no lo elimina. Fig. 6. Gale ía de Máquinas. Co n amin. Pa ís ( 1889). 420 m de la go. 114 m de luz y 46 m de al u a 2 5 8 11 14 17 Fig. 7. F on ón Recole os. To eja ( 1'135). 53.3 x 32.5 m. Espeso 8 cm. Fig. 8. Hanga de O be ello. N e i ( 1 940) . 1 00 x 40 x 11 .8 m. Fig. 9. Pabellón USA pa a la Expo 67. Mon ea l. Buckmin s e Fulle . Diáme o 76 m. Al u a 60 m. Fig. 10. A ena Raleigh. Ca olina del No e. USA. 1953. Ma h ew Nowicki. Fig. 11 . Es adio Olímpico Múnich ( 19 72 ). G. Beh- ni sh. F ei O o A q .. J. Sc hlaich lng. Fig. 12. Basílica de San Pí o X de Lou des. F ancia ( 1955-56). Solución co ns uida de F eyssine .- P opues a de Pi e Luigi Ne i. 3 6 9 12 15 Fig. 13. In e io del Pabellón USA en la Expo 70. Osaka. Wal e Geige . Tiene 142 m de la go y 83 m de anchu a y una Oecha de 6.1 m. Tiene 32 cables de 48 mm. Se so me ía a una p esión in e io de 27 kglm 2, aún con g andes ien os y se subía a 63 k g/ m 2 pa a en en- a la ni e e. Fig. 14. Te minal TWA en el ae opue o de Nue a Yo k. Ec o Saa inen ( 1962). Fig . 15. Piscina Olímpica de Tokio (1964). ln g. Tsu- bai Kawagachi. Luz p incipal 12 0m . Fig. 16. Igl es ia de S. José Ob e o. Mon e ey ( 1 959 - 60). En ique de la Mo a. Fé li x Ca ndela. Con 30 m en di ección ans e sal y SO m en di ección longi udinal 28 31 34 es uno de Jos mayo es pa aboloides hipe bólicos ea- lizados po Candela. Fig. 17. Museo pa a la Colección Menil. Hous on. Texas. USA (1981-1986). Renzo Piano A q. Fig. 18. Polidepo i o Pala olls ( 1997). Isozaki. M. Calzón. De dimensiones educidas, es a o midable es uc u a sugie e un u u o p ome edo , más lib e en la concepción de los espacios. Fig. 19. Pabellón de Mannheim (1971 ). A q. Mu schle y F ei O o. Fig. 20. Nudo de Fundición pa a Múnich. Jo g Schlaich. Fig. 21. Cúpula O. Oda e. Toyo l o. 23 26 29 32 35 Fig. 22. Ae opue o de Kansai. Na e p incipal (1994). Renzo Piano A q. O e A up, Pe e Rice lng. Fig. 23. Te minal In e nacional en la es ación de Wa- e loo ( 1993 ). Nicho las G imshaw A q. Fig. 24. Palazzo del La o o. Tu ín. P. L. Ne i ( 1961 ). Fig. 25. Ae opue o de S ans ed. S ans ed. Ingla e a (1991). No man Fos e . Fig. 26. Ae opue o de S u ga . Alemania. Van Ge - kan Ma g (1991 ). Fig. 27. Palacio de los Depo es de Badalona. Es e e Bonell, F. Rius (1991 ). Fig. 28. Edi icio de O icinas Lowa a. Vicenza. Halia (1984-85 ). Renzo Piano. 21 24 27 30 33 36 Fig. 29. Cen o de exposiciones. Han no e ( 1996). T. He zog A q. Fig. 30. Palacio de hielo de Múnich (1985). A q. Ac- kennann. Ing. Schlaich. Fig. 31. A ena de Sai a na (Japón). P oyec o. Fig. 32. Eu opahalle. Ka ls uhe ( 1980). Schlaich. Fig. 33. Haj Te minal. Ae opue o in e nacional de Jeddah ( 1977). Fig. 34. King Fadh S adium en Riyadh (1983). Vis a in e io . Fig. 35. Nue a sede cen al de Hacienda. No ing- ha n. M. Hopkins. Fig. 36. Palacio de hielo. Hambu go. ASTRAGALO,13(1999)ISSN 1134-3672