«RETORNO
AL EDEN:
VARIACIONES SOBRE
TEMA MEXICANO
», DE LUIS
CERNUDA
po
GEMA
ARETA MARIGÓ
Lo
que siemp e
nos
so p ende
de la
ob a y de la pe sona de
Luis
Ce nuda
es
su ma ginalidad, su ex añamien o
a
pa ones ya
p econcebidos,
la
esis encia que p esen an ambas
a
se codi ica..
das, su es a ahí siendo siemp e
an
di e en e, es ando siemp e
más allá
de
oda p emisa.
A
nadie
se le
escapa hoy
la
impo ancia
del
éxodo
de l ^s in-
elec uales
españoles du an e
la
gue a
ci il, di icilmen e
ningún
es udio se io sob e
la
p oducción li e a ia
a
pa i
de 1938-39
deja ía
de
a a las dis in as implicaciones sociológicas que es e
hecho p o ocó
en la
es uc u a
del
mensaje a ís ico, esul an e
según José
Luis A angu en de
una «si uación»
de
des e ado
a la
que
le
co esponde un « alan e» de e minado que
se
halla
en un-
ción de
aquella.
1
Hablamos,
de
una cul u a emig ada
o de
una
li-
e a u a de la
emig ación española.
Pe o
si noso os quisié amos comen a algún lib o
de
los
mu-
chos
que
Luis
Ce nuda esc ibió
a
pa i
de
su exilio
poli ico co-
menzado en
eb e o
de 1938,
como
es el
caso
de
Va iaciones
so-
b e ema mexicano,
end íamos que pospone odos nues os
co-
nocimien os
elacionados
con el
ol
del
esc i o como e ugiado
1 A angu en,
José
Luis:
La
e olución espi i ual
de
los in elec uales es-
pañoles
en la
emig ación,
«Cuade nos Hispanoame icanos.,
Mad id, núm. 37-42
(1953), pág. 132.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
116
GEMA
ARETA MARIGÓ
polí ico, pa a aden a nos
en el
exilio
mo al
que, debido
a
su
ho-
mosexualidad, enía ya ma cando
la
pe sonalidad
del
poe a desde
su adolescencia.
Po es e mo i o, po
la
an e io idad
de
un exilio
mo al a
o o
de
o den ísico,
A angu en hace un
b e e
pa én esis
en Ce -
nuda
y nos dice
que
en
él
«al
e és que
en
los o os,
nos es la si-
uación del
exilio
la
que
ha
susci ado
el
alan e co espondien e,
sino que és e, p eexis en e ya, e mina p omo iendo
la
conc e a
y eal
si uación
de
español des e ado».
2
Su
salida
de
España sólo
ué
una pieza más que edondeó su des ino.
Exis e
en
oda su poesía, desde
sus
p ime os lib os, una
ac-
i ud de
desengaño,
la del
poe a que habiendo señalado
la
ida
desde su niñez como algo e e no, inmu able, cae
de
epen e
en la
di e gencia
de dos
planos:
«Así pues,
(nos dice) la
esencia
del
p oblema poé ico,
a
mi en ende ,
la
cons i uye
el
con lic o en e ealidad
y
deseo en e apa iencia
y
e dad,
pe mi iéndonos alcanza alguna islumb e
de la imagen
comple a
del
mundo que igno a nos,
de la 'idea
di ina
del
mundo que yace
al
ondo
de la
apa iencia', según
la
ase
de Fich e».
3
Mien as o maba pa e
del
mando
de la
in ancia, mien as
Albanio
i ía segu o
en el
edén andaluz,
la
ealidad
se
acomodaba
al
deseo, un deseo oda ía
no
despe ado, un ago anhelo
al
que
le
quedaba mucho pa a con e i se
en
sexualidad adul a que
descu-
b e
p on o
su insu iciencia.
Du an e
la
niñez, las cosas
se
acomodan
a
nues os deseos
po medio
de la
imaginación.
La
sus i ución
del
p incipio
de pla-
ce
po
el de
ealidad
es
como
dice F eud el g an
suceso
aumá-
ico en el
desa ollo
del homb e,
solamen e
la
an asía,
la
imagina
-ción
pe mi e ol e
a
liga los sueños
con la
ealidad,
la
elicidad
con la
azón.
Al
con e i Ce nuda su ida en ma e ial
poé ico, ealizando
2
Ibídem,
pág. 134.
3
Ce nuda,
Luis:
Palab as
an es de mia
lec u a,
«P osa Comple a»,
Ba -
celona, Seix Ba al, 1975, pág. 872.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
117
en, La
ealidad
y el
deseo
una au obiog a ía espi i ual
en
ase
de
Oc a io Paz,
una «sucesión
de
momen os i idos
y
e lexión sob e
esas expe iencias i idas
»,
4
el
poe a in en aba i i como un
ni-
ñ
o y
goza
de
esa imaginación pe pe ua.
La
poesía se con ie e
en
él
en
un conocimien o «simbólico
», al
se
el
a e quizás
el
medio
más
isible de
e o no
de lo
ep imido,
la
imaginación es é ica
le
pe mi ió cap a
lo
e íme o como
pe du able, de o a
el
cu so
des-
uc i o del
iempo
y
que su sensualidad gene a a p incipios
uni-
e salmen e
álidos pa a un o den obje i o: Ce nuda a a
de man-
ene
cie a despe sonalización pa a que su oz
sea la de
odos.
Mien as
el
exilio
y
su
pos e io
alianza
con la
causa
epu-
blicana
hacía que algunos poe as
de la
Gene ación
del 27,
como
Ne uda
o Albe i, se con ie ie an en
poe as «ci iles»
al
pone su
poesía
al
se icio
de la
e olución,
Luis
Ce nuda
en sus
poemas
de la
gue a incluidos
en el
lib o
Las
nubes
esc i o
a caballo en e
España
e
Ingla e a
(1937-40), se
a alejando
de
una pos u a
de
comp omiso,
de
oda pasión pa idis a eñida
de
ba oquismo
po-
lí ico,
pa a con e i p incipalmen e
la c uel
ci cuns ancia
his ó-
ica en
una aguda conciencia
del
iempo que
le
con i ma á
la im-
posibilidad de
ol e
al
edén pe dido
de la
niñez.
El
descub imien o
de
su pa ia co e pa ejo al can o
elegíaco
de
Andalucía
y al
es udio
de
los poe as me a ísicos ingleses.
Es
cu ioso que
el
lib o
de
poemas con empo áneo
de
su
es ableci-
mien o o
des ie o
en
Ingla e a uese un lib o menos impo an e
po los poemas his ó icos, me os pun os
de
e e encia, como po
un cambio
de
su concepción es é ica: las seis p ime as secciones
de La
ealidad
y el
deseo
con o man, como
nos
explica
Jena o
Talens, `
una poesía
de
co e me a ísico:
el
poe a medi a sob e
abs acciones
concep ualizadas, el
amo ,
la
mue e,
la
soledad,
e c.
a
solas
con el cosmos, en
ese es a
-en-el
-mundo in e ogándose
so-
b e
e dades undamen ales.
Pe o a
pa i
de
Las
nubes
con la
con empo alización de
ese
4 Paz, Oc a io: Los
signos
en
o ación
y
o os ensayos, selección
de
Ca los Fuen es,
Mad id,
Alianza
Edi o ial, 1983, pág. 132.
5 C .
Talens
,Jena o:
El
espacio
y
las másca as,
Ba celona,
Anag ama,
1975,
págs.
211-216.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
118
GEMA
ARETA MARIGÓ
cosmos
po
la
gue a,
la
me a ísica deja paso
a la
é ica
y
apa ece
el
poema na a i o,
con
una his o ia que con a
y
mo aleja;
el
homb e
lucha aho a
con a
unas leyes impues as po una
comuni-
dad,
cuyos pila es
se
c een inamo ibles.
La
conciencia
de Luis
Ce nuda
del
des ino
del
poe a como se apa e,
se ha
acen uado
con el
des ie o.
De la
di isión
de
José Gaos en
su lib o
En
o no
a la
iloso ía
mexicana
(1953)
de
los poe as exiliados en e «des e ados»
y
« ans e ados»
sólo Ce nuda
al
esidi
en
Ingla e a
(1938-62)
gozó
de
las dos
ca ego ías: es o
es
impo an e si enemos
en cuen-
a que
Va iaciones sob e ema mexicano
(1952)
ue esc i o desde
su ecién es enada posición
de ans e ado y
po
lo
an o
el cli-
ma,
y
es a palab a
se
llena
de
conno aciones
en
es e caso,
e a
bien
dis in o
al de
los países nó dicos-p o es an es
en los que había
e-
sidido
an e io men e: Escocia, Ingla e a,
Nue a
Ingla e a.
Siguiendo un p incipio
de
o denación es uc u al
de la
ob a
poé ica
de
Ce nuda en e su segunda e apa
de
madu ez, que aba -
ca ía los lib os
Las
nubes
(1937-1940), Ocnos (1942) y Como
quien espe a
el
alba
(1941-44) y
su e apa
de
ánsi o
a la
ejez:
con
Vi i
sin
es a i iendo
(1944-49),
Va iaciones sob e ema
mexicano
(1952) y Con
las ho as con adas
(1950-56)
comp oba-
mos una
pe ec a co espondencia en e los
dos
únicos lib os
de
poemas
en
p osa.
C eemos po
lo
an o que
al
análisis
de V m
6
debe
p ece-
de le el de
Ocnos
como su inmedia o an eceden e poé ico.
Lejos
de Sansueña, de Se illa, de
España,
en
un país lleno
de
niebla
y
humo, odeado po
la
soledad que
le
imponía un am-
bien e hos il,
sin amigos, con la
congoja
de
una gue a en e
he -
manos
y
o a mundial,
el
ecue do
o el
deseo
de
ol e
a
aquel
pa aíso andaluz debió
de
a o men a ecuen emen e
a
Ce nuda.
Y
pa a hace sopo able es a si uación in en a un imagina io
e-
o no a
su in ancia,
en
un pasaje
de
Ocnos
«Ja dín an iguo
»,
nos dice:
6 V m:
u iliza emos es a sigla po
el
í ulo comple o
de
Va iaciones
so-
b e
ema
mexicano.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
119
«Más a de habías
de
comp ende que ni
la
acción ni
el
goce pod ías
i-
i los con la
pe ección que enían
en
us sueños
al
bo de
de la
uen e.
Y el
día que comp endis e esa is e e dad aunque es abas lejos
y en
ie a ex aña, deseas e ol e
a
aquel ja dín
y
sen a e
de
nue o
al
bo de
de la
uen e, pa a soña o a ez
la
ju en ud
pasada».
7
Los
ecue dos cuando
son
ecupe ados, sacados
a la
luz po
los poe as eg esan jun o con
las emociones que los p o oca on,
po es e mo i o
Bécque
decía que los poe as e an aquellos se es
a
quienes «les
es
dado
el
gua da , como un eso o,
la
memo ia
i a de lo
que han sen ido». $ Pa a
Ce nuda además es a cualidad
es
debida
a la
idelidad
con
que
es
i ida
la
ci cuns ancia.
El
ecue do
se
sus en a á
en
su caso sob e un ondo ágico
al
acen ua se aho a más que nunca su condición
de
poe a maldi o,
sinónimo
en
él
de
se excluido,
de
es a en e
-a
- odo. Poseído
po es e
a um su ge la
necesidad
i al de
esc ibi sob e su
in an-
cia, cada poema
en
p osa se á un ozo
de
su ida que aún
a an-
cando de
anécdo as pe sonales
se
aduci á
en
isiones
de
un
es-
c ibien e
que pe eneciéndole puedan se
de
u ilidad
uni e sal.
Asis imos
en Ocnos
a dos
hechos impo an es:
a
su p opio
descub imien o
de
las inclinaciones homosexuales du an e
la «c i-
sis de
c ecimien o ju enil» como él
la llama, y a la
cons ucción
de
una
A cadia.
Es os
dos
hechos es án elacionados po cuan o
de
su
can o a la
adolescencia,
a la ju en ud que
le
enamo a,
p o-
cede
el
deseo
de
ol e
a
ese mundo
na u al,
ecién nacido, pu o,
que ep esen a
el pa io
andaluz,
el magnolio, la
uen e
o el
mi lo.
También su concepción poé ica pa icipa
de
es a o mulación,
en
su ensayo Palab as
an es de
una lec u a
nos dice:
«Acaso
la
poesía,
al
menos cie o aspec o cie o
de la
poesía, equie a un
es ado
de
espí i u ju enil,
y
has a
no es
a o que
el
pode
de la
ju en ud
lo
p olongue
la
poesía
en el
poe a más allá
del
iempo asignado pa a
aquélla.
La
ju en ud supone capacidad pa a enamo a
y
pa a enamo a se,
y
aunque
el
poe a pie da
con el
iempo, como cualquie o o
mo al, la
capacidad
de
enamo a
es
di ícil que pie da ambién
la de
enamo a se».
a
7 sOcnos,
P osa Comple a,
op. ci ., pág. 40.
8 Bécque , Gus a o Adol o:
Ca as li e a ias
a
una muje ,
«Rimas
y
de-
cla aciones poé icas*,,
Mad id, Espasa Calpe, 1977, pág. 233.
9
Palab as
an es de
una lec u a,
op. ci ., pág. 873.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
120
GEMA
ARETA
MARIGÓ
En Ocnos hay dos
lec u as posibles, una supues a
o sinc ó-
nica, la del
esc i o que desde Ingla e a e oca un pasado
en en-
ándolo a
su hosco p esen e,
y
una lec u a diac ónica
en el
mismo
lib o: que
se
bi u ca p ime amen e
en el
de enido es udio
de
las
sensaciones que
p oduce el
paso
de la
niñez
a la
adolescencia,
so-
b e odo
en el
despe a
de
los deseos sexuales;
y en
segundo
lu-
ga
debido
en
pa e
a
las dis in as ediciones que u o es e lib o,
Lond es
(1942), Mad id (1949) y
México
(1963), y al
aumen o
del
núme o
de
poemas,
de 31 en la
p ime a edición a 63 en la úl-
ima,
dejó e lejado ambién su iaje
a
los Es ados Unidos
en el
poema
en
p osa
«La
llegada», ecue dos
de
su ida
en Moun
Holyoke
como
«La
biblio eca
»,
así como o os
de
México.
La
mi i icación
de la
in ancia es á ligada
a
un ma co
na u al
especí ico
y al ideal de
ida que és e compo a,
el
in e nade o
de
un hue o,
el
ja dín,
el pa io
andaluz
o
los chopos son en
palab as
de
Ce nuda «imágenes
pe ec as de
un edén»
en el
cual el p o a-
gonis a
niño
-Albanio
i e odeado
de
un ambien e lánguido
don-
de las ho as
se
uel en anspa en es
y el
iempo deja
de
lui .
Ya
O ega y Gasse en
su «Teo ía
de
Andalucía»
°
había
ejempli icado
el
pa ón
de
ida que p opone la
na u aleza,
el ideal
de « i a
mínima»,
en
nues a ie a haciendo
de la
indolencia su
p incipal
es ilo
de
cul u a.
Es
Andalucía, según él,
el
único pun o
de
Occiden e que pe manece iel
a
un
ideal
pa adisíaco
de
ida
posibili ado po
el
paisaje, po esa a mós e a deliciosa
de
luces
y
somb as
en
las que i imos.
El
mundo
na u al es con
su a monía un espejo
del
mundo
del
niño,
en
ninguno
de
los
dos se da
la
disyunción ne as a en e
eajidad y
deseo sino una acomodación
de lo
in e no
y lo
ex e no,
la
e olución
y el
desa ollo
con inuo de
algo
o
alguien que
no
iene conciencia
de
su pasa .
La
memo ia c is alina
de
Ce nuda a acumulando
en
Ocnos
los de alles biog á icos
de
su niñez, como
la
lec u a
de
un lib o
de
mi ología
o de
los
e sos de Bécque con
ocasión
del
aslado
de
los es os
del
poe a
a Se illa (1911), el
cambio
de'
domicilio
10 O ega
y
Gasse :
Teo ía
de
Andalucía,
«Viajes
y
paises
*.
,
Mad id, Re-
is a de
Occiden e,
1957.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
121
a la
calle
Ai e (1912), sus
excu siones
a San Juan o a
algún
«pue-
blecillo-
á abe»
o la
seducción que sen ía po
la
a mós e a
eme-
nina
de
un
baza . Pe o
quizás
lo
más in e esan e
sea la
sucesi a
inco po ación
del
niño
al
mundo
del
adul o:
el
deseo
se
conc e-
iza
en
una
o ma y hay
una búsqueda:
del place al
mismo iempo
que un descub imien o
de la
imposibilidad
de
sacia ese
deseo í-
sico y
hace se uno, comple a esa -mi ad pe dida
de la
que uimos
sepa ados
al
nace .
Cae
en el
mundo una ez e minada
la
niñez supuso
en p i-
me
luga
la empo alización de
ese edén
na u al (se
ama siemp e
a
alguien,
a
ese
yo
lleno
de
ci cuns ancia), edén que deja
de
se lo
al
pe enece ya
a
un o den di e en e
de
exis encia espec o
del
adul o:
«Llega un momen o
en la
ida cuando
el
iempo
nos
alcanza
(no
sé si
exp eso es o bien). Quie o deci que
apa i de
al edad
nos emos
su-
je os
al
iempo
y
obligados
a
con a
con
él, como si alguna colé ica
i-
sión
con
espada cen ellean e
nos a oja a
del
pa aíso p ime o, donde odo
homb e
una ez
ha
i ido lib e
del
aguijón
de la
mue e. ¡Años
de
niñez
en que
el
iempo
no
exis e! Un día, unas ho as
son
en onces ci as
de la
e e nidad. ¿Cuán os siglos caben
en
las ho as
de
un niño?».
11
El
poe a,
se desc ibe a sí
mismo como
«El
enamo ado»
y en
dis in os poemas asis imos
al
choque
de sus
obsesiones amo osas
con
los
e ic os
alo es que
la
sociedad bu guesa
le
impone;
la ciu-
dad
«Caledonia» es
desc i a como una cá cel que a apiando
y
consumiendo su mane a
de
i i , su ju en ud.
El
posi i ismo
y el
u ili a ismo, esa sociedad « adicionalis a
y
empí ica» nada
en-
iende de la
admi ación po los cue pos he mosos
y ju eniles
a
eces «más ins uc i os que muchos lib os
»,
cue pos dei icados
como si
de
es a uas g iegas
se
a ase,
no
ol idemos que
el mun-
do helénico ue
el
o o pa aíso al e na i o
de Luis
Ce nuda,
an e-
io al de
Andalucía, ue
la
ie a
en la
que los
homb es alcanza-
on la
elicidad ado ando
la
belleza.
El
des ie o que supuso se
homosexual
p o ocó una
si ua-
ción
de
soledad que
se
i e como exis encia pu a, casi on ológica
11 *Ocnosi>, op. ci ., pág. 28.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
122
GEMA
ARETA MARIGÓ
que llega
a
los ex emos
de
impedi oda comunicación
de cual-
quie ipo
de
sen imien o.
La
soledad se á ambién una «isla eliz»
has a
el
pun o que Ce nuda
nos
con iesa: «Poco
o
mucho,
lo
que
ú seas, a
ella
se lo
debes».
12
Imposibili ada
la
conjunción
de
ealidad
y
deseo
en
ese
ma -
co
na u al
que odeaba
al
niño as
el
despe a
de la
sexualidad
en la
pube ad, se á
la
poesía
el
único camino pa a
la in empo ali-
dad,
pa a
la
canalización
de
los ins in os e ó icos po que Ce nuda
nada en iende ni pe cibe sino «en a p ime o po
el
sexo,
de
ahí
al
co azón
y
luego
a la
men e».
13
El
ins in o poé ico
se
despie a debido
al
dolo oso
sen imien-
o
de no
pode hace se uno
con la
c eación,
es
po an o pa alelo
a la
exigencia amo osa
y
cuando és a al a
o
alla
se in en a desde
Ingla e a un mí ico edén
na u al,
pasi o po
lo
lib esco.
La
llegada
de la
inspi ación desc i a po medio
de «El aco -
de» se
compa a
al ex asis amo oso,
al
ins an e
en
que los opues os
se
asimilan
al
eabso be se,
el
sal o
a la
o a o illa.
México, que ya había ayudado
al
ejé ci o epublicano
con la
en a
de
equipo mili a , que había ecogido
a 500
niños
españo--
les
(los amosos «niños
de Mo elia») y
que más a de saca ía
de
F ancia
a
más
de 25.000
epublicanos, ue as
el
pe miso
del
Gene al
Láza o Cá denas
en 1938
pa a
la
undación
de la Casa
de
España (más a de llamada
El
Colegio
de
México) pun o
neu-
álgico del
exilio
de
los in elec uales españoles
a
Ibe oamé ica.
Jun o con
países como
San o Domingo, Cuba, Venezuela, A gen-
ina o Chile, se
con i ió
en el p incipal
e ugio
de
los
an e ados
epublicanos.
Nues os esc i o es,
homb es de la
alla
de
José
Gaos, Max
Aub, Manuel
Andúja , León
Felipe,
Ramón
J. Sende , Ayala y
una la ga lis a que e mina ía po Ce nuda,
se
con e i ían
en
p o eso es
de la
Uni e sidad Nacional
o de
las es a ales
con ibu-
yendo de
mane a
conside able al
p og eso
cul u al mexicano,
pa -
icipando en
las ac i idades
del F. C. E.
cen o di uso
de sus en-
12
Ibídem,
pág. 90.
13
Ibídem, pág.
104.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
123
sayos
y
abajos
de
in es igación
o de
publicaciones pe iódicas
co-
mo
«Cuade nos Ame icanos
», «El
hijo p ódigo
», «Talle », e c.
Quizás
lo
más penoso pa a
la
comunidad española inje ada
en
México ue
la
acep ación
g adual de lo
de ini i o
del
exilio,
la
espe anza
de
una es ancia ansi o ia,
an e la
posibilidad
de
que
el
égimen anquis a caye a,
se
ue es umando.
La
in ensidad
de
los ínculos cul u ales
y
emocionales
con
España ue
en aumen-
o,
a
pesa
del
comp omiso in elec ual
y
polí ico que habían
con-
aído con el
nue o país, que
se
p esen aba como una segunda
pa ia más obligada que
op i a.
Como nos dice Pa icia W. Fagen en
su lib o
T ans e ados
y
ciudadanos,
14
exis ía
la
obligación
de
demos a leal ad, una
«deuda
de
g a i ud
», y de
es e modo
se
ue pos ulando una
eo-
ía
de la
comunidad hispánica
en la
que
el
México
de la e olu-
ción se
aliaba
a
los ideales
de la
España epublicana, su giendo
como símbolo
de
i alidad
y de
pa aísos pe didos en e
a la Es-
paña de la
conquis a
y la
colonia
y al
mismo México
de Po i-
io
Díaz.
Cuando
Luis
Ce nuda
se
ins ala de ini i amen e
en
es e país
en 1952,
quedaba muy a ás
el
pe íodo inicial
del
exilio; pe o
Va iaciones sob e ema mexicano
puede se incluida den o
de
un
g upo
de
ob as que
jun o con
Co nucopia de
México
de Mo eno
Villa, Los
ensayos
del
o o mundo
de Sende
y La
es inge mes iza
de Juan Rejano
cons i ui ían
al
géne o
de
los ensayos
au obiog á-
icos en
los que
el
país
de
asilo apa ece siemp e como elón
de
ondo.
Se
ocan
en
es as ob as dis in os aspec os
de la
ida
me-
xicana
pe o
se
omi en comen a ios polí icos, sociales
o económi-
cos que comp ome e ían
al
esc i o
an e su condición
de huesped;
se
ecogen sin emba go
las imp esiones
del
iaje o
an e
los
paisa-
jes,
las ciudades
o
las nue as cos umb es.
Pe o
en e odas es as oces
se
alza una bas an e
singula , la
de
un poe a que a adqui iendo so p enden es
simili udes con el
pe sonaje
de
Las
soledades
de
Góngo a,
igual que él
es
un
«náu-
ago y
desdeñado sob e ausen e»
1
`'
que ambién
ha
su ido
el
14 C . Pa icia Fagen:
T ans e ados y ciudadai
os.
Los
epublicanos
es-
pañoles en
México,
Mad id, F.C.E., 1975,
nág.
137.
15 Góngo a, Luis de:
Soledades,
Mad id,
Cá ed a,
1980,
pág.
75.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
130
GEMA
ARETA MARIGÓ
El
poe a des e ado c ee po
in
habe e minado su exilio,
igual que Velázquez
se ha
in oducido
en el
obje o que
pin a,
México,
y ha
quedado indisolublemen e unido
a
él:
«En
ie a bien dis an e, pasados los ma es,
hallas azado aquí,
con pie-
d a,
á bol
y
agua, un
inconcillo
de
la
uya, un
inconcillo
andaluz.
(...)
El homb e
que
ú
e es
se conoce así,
al
ab aza aho a
al
niño que ue,
y
el
exis i único
de
los
dos halla su aíz
en
un inconcillo sec e o
y
callado
del
mundo. Comp endes en onces que
al
i i esa o a mi ad
de la
ida
acaso
no
haces o a cosa que ecob a
al ín, en lo
p esen e,
la
in ancia
pe dida, cuando
el
niño, po g acia,
e a
dueño
de lo
que
el homb e
luego,
as
no
pocas acilaciones, e o es
y
ex a íos, iene que ecob a
con
es ue zo».
37
37 V m, op. ci ., pág. 149.
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