EL
CONSULADO
DE
SEVILLA
Y LA FORMACION
DE LAS OLIGARQUIAS EN
CARTAGENA
DE
INDIAS
A
PRINCIPIOS
DEL
XVIII
po
CARMEN
GÓMEZ PÉREZ
1.-
INTRODUCCIÓN
El
Consulado
de Se illa y la
o mación
de
las oliga quías
en
Ca agena de
Indias cons i uye una pequeña pa cela
del
abajo
de
in es igación que enimos ealizando desde hace ap oximada
-men e
es años.
En un
p ime
es adio, dicho abajo es á cen ado
en el aná-
lisis
an o sinc ónico como diac ónico
de
los g upos undamen ales
que cons i uye on
la
sociedad
de Ca agena a lo la go del
XVIII.
Elegimos es e siglo,
el
XVIII,
y
es a ciudad,
Ca agena de
Indias,
no
casualmen e, sino po que pensamos que
es
p ecisamen e
es a cen u ia
la
que con iene las ases e olu i as más impo an es
del
espec o
social, an
de inido desde
la
conquis a
y
los p ime os
años
de la gobe nación.
Se an a
i pe ilando
a
pa i
de
las
icisi-
udes de la
polí ica económica
de la Co ona
una se ie
de
nue os
g upos socio-económicos que llega an
a
ene en
muchas ciudades
y,
conc e amen e,
en Ca agena,
una au én ico
peso
especí ico,
ans o mándose
en
au én icos de e minan es
de
odo
el en a-
mado
social y de
los pos e io es acon ecimien os.
Ca agena de
Indias cons i uye,
a
nues o en ende , un
mo-
delo
de
es udio pa a muchas
de
las ciudades come ciales indianas,
modelo
a
a és
del
cual
se
es udian cues iones
y
p oblemas que
a ec a on
a
buena pa e
del
mundo
colonial.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
330
CARMEN
GÓMEZ PÉREZ
En
es e sen ido,
la
segunda ase
de
nues a in es igación iene
como obje i o
undamen al el
análisis compa a i o en e
el
ipo
de
sociedad que
nos
o ece
la Ca agena del
XVIII
con
o os ipos
de
sociedades
no
iguales, pe o
sí
simila es
en
cuan o a
indi iduos
que las componen,
en
cuan o a
compo amien os
a
ni eles
amilia-
es, en
cuan o
a in e elaciones
económicas
y
polí icas,
en
mucho
-,
casos, de i adas
de
esas elaciones amilia es,
y en
cuan o
a
g ados
de
cul u a, pensamien o, eligiosidad
y
men alidades.
¿Se
puede
encon a acaso alguna di e encia en e un co onel
del
Fijo
de Ca -
agena con
uno
de Guayaquil o de La Habana? ... ¿E a
di e en e
la
ida
de
una c iolla
de Lima, Buenos Ai es, Ca agena...
hija
de
un e a enien e c iollo, casada
con
un
peninsula ?...
¿Esa segunda
gene ación del
XVIII, c iollos
de o igen, o mando pa e
del Eje -
ci o, de la
Iglesia,
o de la
adminis ación, p esen a acaso
ca ac e ís-
icas
dis in as
en Ca agena, o
po
el
con a io,
sus
ac i udes ue on
muy semejan es
a
las segundas gene aciones
de
o as ciudades ame
- icanas del
momen o?
E iden emen e
en
cada ciudad amos a
encon a asgos
pecu-
lia es. A la
ho a
de
habla
de
una población indígena, campesina,
o de
una población neg a,
no se
pueden u iliza los mismos c i e ios
pa a
Buenos Ai es
que pa a
Ca agena. El sec o
come cian e
no
iene
el
mismo
peso en Ca agena
que
en San
Agus ín
de la Flo ida.
Con
eso con amos
y
esas peculia idades
son
necesa ias esal a las,
pe o, una ez sal adas las di e encias, es
posible
a
pa i
de
una
ciudad conc e a,
el
es ablecimien o
de
un pa ón aplicable
en sus
pun os más esenciales
a
un conjun o
de
ciudades semejan es,
no
po su es uc u a ísica, ni siquie a po
el
ace camien o
en
su
ubicación, sino po que una se ie
de condicionamien os
ex e nos,
undamen almen e los nacidos
a
aíz
de
los in e eses económicos
de la
me ópoli
y de sus
elaciones in e nacionales, unidos
a
las
conno aciones
de los g upos humanos que
an a
habi a esas
ciuda-
des
ame icanas,
an a
de e mina un ipo
de
ida semejan e
y,
sob e odo, una men alidad semejan e
en
muchos casos
y,
es a
es
la g an
pa adoja, con a ia
en sus in e eses,
a
los in e eses
de la
me ópoli.
Es a
es
pues
la
hipó esis que de endemos, cuyas p ime as
con-
clusiones se
hacen pa en es
en el
p esen e abajo.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
331
JI.
—Los
HECHOS
Y LAS
CIRCUNSTANCIAS
El 13 de
ab il de 1697 la
ciudad
de Ca agena de
Indias
e a
si iada
y
a acada po una lo a ancesa
al
mando
del
ba ón
de
Poin ís, compues a po
19
na íos
y 5
anspo es
con 200
o iciales,
800
ma ine os
y 1.700
soldados. Dicha lo a iba ampa ada po
una escuad a auxilia , in eg ada
en
su
mayo
pa e po ilibus e os
y
di igida po
Jean Bap is a Ducasse.
No es
obje o
de
nues o abajo lle a a
cabo un análisis
del
a aque ancés que condujo
a la
ápida endición
de la palza, aná-
lisis
que, po o a pa e,
ha
sido es udiado
con
odo lujo
de
de alles
en
una ob a ela i amen e ecien e.
1
Aho a bien, es e hecho
coyun-
u al que
de
alguna mane a ompe b uscamen e
la
e olución
co i-
diana de la
ciudad
es el
pun o de
a anque
de
una se ie
de
cambies
impo an es
en la
ida
y en la
sociedad de la Ca agena de p im
cipios del
XVIII.
El
es ado
lamen able en
que quedó
la
ciudad, unido
a
su
ca ác e es a égico
de
ca a
al
come cio
del
Impe io, hizo necesa ia
su ápida
y
e ec i a econs ucción, an o
a
ni el económico como
humano. Pa a
ello
se
a
a
o ganiza
en la
península una expedición
in eg ada undamen almen e po
«homb es de
a mas»
y di igi a._i
po
Juan
Díaz Pimien a, nomb ado gobe nado
y
capi án
gene al
de la plaza el 17 de
junio
de 1898.
Z
Pues bien, es e apo e humano que
se einse a
en Ca agena,
una ez que
la
ciudad ecob a su pulso co idiano, cons i uye
el
pun o
de
a anque
de
un modelo
de
sociedad u bana
en la
que es a
p ime a gene ación
no
sólo a
a
des aca como
la
nue a
éli e
admi-
nis a i a, come cial
y social,
sino que, además,
y a
a és unda
-men almen e de sus
elaciones amilia es
y de
pa en esco
con
los
g upos c iollos p i ilegiados, a
a
se
el
o igen
de
ese g upo
oligá -
quico
que a
a
domina
en la ciudad po su p es igio
social, de i-
1 Ma a
Rod íguez,
En ique de la:
El
asal o
de Poin is a Ca agena de
Indias.
Se illa, E.E.H.A., 1979. Es e
ema
es
mencionado po su in e és
de
ca a
a la
nue a gua nición
del
p esidio
de
p incipios
del
XVIII po
Ma chena
Fe nández,
Juan:
La
Ins i ución Mili a
en Ca agena de
Indias.
1700
-1810. Se illa, E.E.H.A.,
1982,
págs.
73-82.
2 A. G. I., San a Fe, 998.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
332
CARMEN GÓMEZ PÉREZ
ado
de
su doble condición
de
mili a
y
español,
y
po su pode
económico, de i ado
de sus
elaciones
di ec isimas con el sec o
que adicionalmen e dominaba
el
come cio
y la
ie a.
Ya hemos mencionado cómo
la
expedición
de
Pimien a es aba
in eg ada casi
en
su o alidad po
«homb es de
a mas», hecho
lógico eniendo
en
cuen a
no
sólo los obje i os conc e os
del
iaje,
sino
la
impo ancia que adicionalmen e enía
el sec o
mili a
en
Ca agena
po las p opia ca ac e ís icas
de la plaza.
Es os
homb es
de
a mas, cuyo núme o oscila en e
500 y 550, an a
es a
ag u-
pados
en
cinco compañías cuyos espec i os capi anes
'
poseían una
b illan e hoja mili a , p oduc o
de sus con inuos
se icios p es ados
a la Co ona, en Eu opa y,
algunos
de
ellos,
en
Amé ica.
Comple aban
la
expedición ma inos,
en
su inmensa mayo ía
en
ánsi o,
4
capellanes, ba be os, ci ujanos,
e c.,
o icios comunes
en
las expediciones
y
iajes
de la
época.'
Es a expedición desde
sus
p ime os pasos a
a
o ganiza se
en
Andalucía.
Las le as
de sus
componen es
se
ealizan
en
Cádiz
con
indi iduos p oceden es
de
dicha ciudad,
de Se illa,
6
y del
es o
de
las ciudades andaluzas.
' Los
enca gados
de la
eclu a, que
an a
i
a Ca agena en la
expedición,
an a
se
dos
andaluces,
el
se illano
An onio de Al a o
8
y An onio
José
de Pa edes, '
es e úl imo
con
3 Los
capi anes
en
cues ión e an
F ancisco de Vallecilla, Manuel
Pé ez
de
Angulo, Juan Beni o Hidalgo, Manuel A ias de Puga y Ped o
Fe nández.
A. G. I.,
San a Fe, 457.
4 Ma chena
Fe nández,
Juan: Op ci ., pág. 82.
5
Cons a
en la
documen ación
la
exis encia
de
ba be os, ci ujanos,
esc i-
banos, bo ica ios
y
capellanes
en
odos los na íos.
A. G. I., San a Fe, 457.
6 De
los
500
in an es,
280
p ocedían
de
Cádiz.
No
enemos cons ancia
del
núme o exac o
de
los le an ados
en Se illa,
aunque suponemos que ue impo an e
ya que muchos
de
los p epa a i os
de la
expedición
se
lle a on
a
cabo
en
dicha
ciudad.
A. G. I., San a Fe, 457.
7
Cons a como
Manuel
Pé ez
de Angulo,
uno
de
los cinco capi anes, le an ó
más
de 175 homb es
«a mados
de
espadas»
en Sanlúca de Ba ameda. A. G. I.,
San a Fe, 936.
8 A. G. I., San a Fe, 457. A
aíz
de
su ac i a
labo en el Ie an amien o
des inado
a Ca agena, el
Ma qués
de Na os
solici a ía,
en
ecompensa
a sus
se icios,
el
gobie no
de An ioquia y el
g ado
de
capi án.
No
sabemos si es a
pe ición llegó
a
se e ec i a.
9 A inales del
XVII
nos lo
encon amos
en Ca agena
como capi án
de
In an e ía de
una
de
las compañías
de
do ación
del
p esidio.
A. G. I., San a Fe, 419.
Después
de la
oma
de la
ciudad po
el
ba ón
de Poin is,
ma cha
a la
península
pa a da cuen a
de
de e minados ac os i egula es que
se
p oducen
en el
p esidio,
en
conc e o
la
mue e
de
Alonso Co és,
y
pa a ayuda
en el
eclu amien o.
A. G. I., San a Fe, 435.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
333
expe iencia mili a adqui ida
en Ca agena de
Indias
y
que
en 1699
ma cha
a
España
con el
enca go
de
pone
en
ma cha
la
eclu a.
E iden emen e, ambién es u o p esen e, aunque
en
meno
g ado,
la
pa icipación
de
o as egiones españolas, sob e odo
en el
g upo
de
«gen e
de ma », en
su mayo ía
del
no e
de
España, hecho
que, po o o lado, mo i ó las quejas
del
ecién nomb ado
gobe -
nado
de Ca agena:
«habiendo an a ma ine ía
y
soldadesca
de
Ma y Gue a
que escoge
en
Cádiz,
la
que enía
en
es os na íos
e an pasaje os
con
di e en es o icios
y
naciones».
10
Las
causas de
es a di e sidad, ya mencionadas an e io men e,
son
expues as po
el
gobe nado
en el
mismo in o me:
«...
sólo
se
emba can po pasa
a cos a...
es án pagados
y
además
se
les da
de
soco o dia io un
Real y
medio
de
pla a».
La
ab icación
del
a mamen o, bien abundan e po cie o,
se
lle ó
a
cabo
en la
áb ica
de Se illa, sal o
algunas piezas emi idas
desde
Vizcaya.
Igualmen e ocu e
con
los abas ecimien os
necesa-
ios
pa a
el
iaje, an o
de
opas como
de
í e es. Es os
se an
a
comp a
en
Cádiz
a
me cade es
y
come cian es allí asen ados, mu-
chos
de
ellos andaluces. Po ejemplo,
Juan
Pé ez, gadi ano,
maes-
o
sas e, que elabo ó
la
opa
de los in an es
de
las cinco
compa-
ñías;
F ancisco de Vallecilla,
come cian e,
y Be na do
José,
ca -
pin e o, ambién
de
Cádiz,
Juan Bau is a
Vélez, come cian e
de
Se illa, e c.
11
Una
ez
en Ca agena el
gobe nado
se
dedica
a la
econs uc-
ción
de la
ciudad que, aunque
no
muy a uinada,
e a
un e dade o
caos: las o i icaciones,
en
mal es ado sob e odo
a
aíz
del
a aque
ancés:
«Es
necesa ia su epa ación po que
a
más
del
es ago que
los enemigos hicie on,
se
hallan sumamen e desmo onadas
y
mal
- a adas»;
lZ
el
come cio ilíci o;
en el
que pa icipaban
no
sólo los
ex anje os esiden e
en la plaza,
sino
sus
p opios ecinos, algunos
10 Ca a del
gobe nado
Juan
Díaz Pimien a.
A. G. I., San a Fe, 457.
11 A. G. I., San a Fe, 457 y
Con adu ía,
1.435.
Véase ambién
Ma chena
Fe nández,
Juan. Op. ci ., pág. 82: «110
piezas
de
a ille ía
(36 de
b once
y 74 de
hie o),
100
balas po pieza,
1.500
quin ales
de
pól o a, he ajes pa a las
cu eñas
e
ins umen os pa a
la
a ille ía, a mas
de
in an e ía, he amien as,
6
mo e os
con 100
bombas pa a cada uno,
2.000
g anadas eales,
8.000
g anadas
de
mano,
alqui án, azu e
y
plomo pa a munición».
12 A. G. I., San a Fe, 457.
Véase
Ma chena
Fe nández
Juan: Op. ci ., pág. 83.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
334
CARMEN
GÓMEZ PÉREZ
de
ellos
de
cie a ele ancia
en la
ciudad: « odo es á mal po
lo
sobo nable
de
los unciona ios que pe mi en
a
ecinos, cu as
y
ailes que come cian, en a
sin
egis o
o con la
e ce a pa e
de
él,
sus
me cade ías,
en o ma
al que jamás en a
en
las cajas
de
Vues a Majes ad
la
décima pa e
de lo
que
le
oca».
^
3
«En Mompox y Tamalameque
los come cian es hacen
lo
que
an es en Ca agena
po que
lo
omen an ecinos pode osos
de
las
illas»;
14
la
penu ia económica,
que a ec aba
a
una buena pa e
de la
población:
«Hay
necesidad
de
maíz desde hace es años que
es
su
gene al
man enimien o
».
15
«Es
ecuen e
la
pob eza
de
las
pe sonas
esidenciadas... muchas ya hablan allecido desde
la in a-
sión y en
ella... po epidemias
y
al a
de
alimen os
»; z
6
la
al a
de
si uado,
que
en el
mejo
de
los casos llegaba
con
a ios años
de
e aso:
«En la
Caja designada
al
epa o
de
es a
plaza no hay
e ec os ningunos pa a a ende
a
an a necesidad» i'
y,
po úl imo,
el lamen able
es ado
de la
gua nición
del
p esidio,
si uación que
había ido empeo ando desde los úl imos años
del
siglo
an e io
has a
el
pun o
de
que
en el
momen o
de la
in asión
de Poin ís la
plaza
sólo con aba
con 150 homb es,
incluidos
37
a ille os.
18
No
obs an e,
al
é mino
de
su manda o
la plaza
es aba
econs-
uida en sus
aspec os más esenciales, des acando
el
aumen o
con-
side able de la
gua nición mili a , debido undamen almen e
al
po e humano que llega
a Ca agena en 1699.
19
Al
año siguien e
de la
llegada
del
gobe nado Pimien a
y de
sus homb es
asis imos
en la
península
al
ap es o
de
o a expedición,
13
Ibídem.
Pa a eI
ema
del
ilíci o come cio
y de la
pa icipación
de
los
ecinos éase ambién Gómez Pé ez,
Ca men:
La
expulsión
de
los ex anje os
de Ca agena de
Indias
en 1750.
«Anua io
de
Es udios Ame icanos», omo XXXVII
(1983).
14 Ca a de
los o iciales eales
de Ca agena. 23-IX-1709. San a Fe, 449.
15
Consul a
del
Consejo
y Jun a de Gue a. 29-VIII-1701. A. G. I., San a
Fe, 419.
16
Juicio
de
Residencia
de Juan
Díaz Pimien a.
Ca agena, 1705. A. G. I.,
Esc ibanía
de
Cáma a,
622 A.
17 Ca a de
los o iciales eales.
23-IV-1702. A. G. I., San a Fe, 449. En con-
c e o,
en 1699 San a Fe
debía
420.000 pesos. Ma chena
Fe nández,
Juan: Op. ci .,
pág. 83.
18
Ibídem, pág. 71. Es a ausencia
de
una gua nición equipa able
a la
ca e
-go ía de la plaza
se á una
de
las cons an es quejas
del
nue o gobe nado .
A. G. I..
San a Fe, 435.
19 Pa a
es e ema consúl ese
Ma chena
Fe nández,
Juan: Op. ci .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
335
es a ez
al
Da ién,
con el
obje o
de
lle a
a
cabo
el
desalojo
de
una
colonia
de
escoceses allí asen ada desde
1698.
2
°
Así
el 30 de
oc ub e
de 1699 la Co ona
au o iza
la
o ganiza
-ción y
ap es o
de
una escuad a compues a po
«la
Capi ana
Real
de la A mada del
Océano,
4
na íos
de la
misma que es án
en Can-
ab ia,
un Pa ache
y 2
Galeones...
a
su
ca go i á
Ped o
Fe nández
de
Na a e e
»,
21
en
cuyas Ins ucciones
no
sólo
se le
enca gaba
el
desalojo
de
dicha colonia, sino
el
asegu amien o e ec i o
de
oda
la cos a del
Da ién,
de
los p esidios
de Ca agena y
Panamá
y del
gol o mexicano.
z2
Pa alelamen e,
se
hace un llamamien o
a gobe -
nado es y
i eyes pa a que ayuden
en
dicha emp esa
con homb es,
man enimien os
y
dine o.
En
conc e o,
son
mo ilizados los na íos
de Diego Pe edo,
des inados
a
cub i
la cos a de Ca agena,
23
los
de
Ma ín
de
Za ala,
que
se
encon aban
en Ve ac uz
pa a
la
de ensa
del
Seno
Mexicano
y
los e ec i os mili a es exis en es
en
Panamá
y Ca a-
gena de
Indias.
24
Al
mismo iempo,
la Jun a de Gue a
mandaba sucesi os des-
pachos a
los p esiden es
de San a Fe y Qui o y al
i ey
del
Pe ú
con el
exp eso manda o
de
colabo a
en
los gas os
de la
expedición
25
y a
los gobe nado es
de San a Ma a, Ma acaibo y
Cumaná pa a
lo
e e en e
al
abas o
de
los na íos
y
man enimien o
de sus
ipulan es.
26
Po úl imo,
se
aconsejaba
al
gobe nado
de Jamaica
que
ayu-
dase
al
iun o
de la
expedición imposibili ando
el
que los ecinos
de la
isla p es asen algún ipo
de
ayuda
a
los escoceses.
27
20
Ins ucciones
a Ped o
Fe nández
de
Na a e e.
14-V-1700. A. G. I.,
Pana
-má, 163.
Po las decla aciones
de
un escocés sabemos cómo llega on
en 1698
es
na íos
con 12
compañías
de
in an e ía,
de 52 homb es
cada uno, además
de «130 hom-
b es de ma », 5
muje es
y dos
emba caciones medianas
con 30 «homb es de ma ».
Dicho con ingen e
se
e i a ía
al
año siguien e, ol iendo
a
ocupa
el
e i o io
al
poco iempo
con 1.100 homb es. Pa a
es e ema éase Céspedes
del Cas illo, Guille -
mo:
La
de ensa
del
is mo
de
Panamá
a ines del
siglo XVII
y
comienzos
del
XVIII.
«Anua io
de
Es udios Ame icanos
». Se illa, 1952,
omo
IX,
págs.
235-275.
21 A. G. I.,
Panamá,
160.
22
Ins ucciones
a Ped o
Fe nández
de
Na a e e.
A. G. I.,
Panamá,
163
23 A. G. I.,
Panamá,
161.
24 A. G. I.,
Panamá,
160 y 161.
25 En
conc e o
se
pidie on
200.000 al
i ey
del
Pe ú
y 60.000 a
los p esiden es
de Qui o y San a Fe. 22-111-1700. A. G. I.,
Panamá,
163.
26
Ibídem.
27
In o me
del
gobe nado
de Jamaica. 8-IV-1699. A. G. I.,
Panamá,
160.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
336
CARMEN
GÓMEZ PÉREZ
La
eclu a
de la a mada
a
a
e ec ua se casi
en
su o alidad
en la
zona andaluza.
Es e
hecho es
impo an e
no
sólo po
la simili-
ud
con la
expedición ealizada un año
an e io a Ca agena de
Indias, sino po que muchos
de
los
homb es
eclu ados pa a
el
Da ién
an a
asen a se, una ez ealizada su
labo , en
dicha
plaza.
En
es e sen ido ad e imos has a qué pun o las ciudades andaluzas
segu: an
siendo núcleos des acados
de
emig ación
a
las Indias, an o
olun a ia como o zosa,
28
y
cómo es os g upos humanos
an a
cons i ui buena pa e
de la
nacien e sociedad
del
XVIII
y, en con-
c e o,
de la
sociedad
de Ca agena.
En
e ec o,
el
g ueso
de
los e ec i os
se
eclu ó
en Cádiz,
Je ez
de la
F on e a,
Sanlúca de Ba ameda, Ayamon e,
Vélez Málaga,
G anada,
Málaga
y Se illa,
undamen almen e,
29
más un
con in-
gen e de
cie a en idad p oceden e
de Mad id y Toledo.
3
°
No
obs an e,
el
le an amien o u o
sus
di icul ades
no
sólo
po su escasa acogida en e
la
población,
31
sino po que, además,
muchos
de
los eclu ados in en a on abandona
la
expedición
ale -
gando,
en e o as causas, en e medad
y
edad a anzada.
32
Es os impedimen os mo i a on
la
pues a
en
p ác ica
de
una
eclu a obliga o ia, una ez que olun a iamen e
no se
hubie an
alis ado los
homb es
necesa ios.
En
es e caso se ían
<
«escogidos»
en
28
Desde
el
siglo XVII las le as
se
lle aban
a
cabo
en
zonas conc e as
según
el
des ino
de
las mismas. Así «si
se
p ecisaban
homb es
pa a
I alia, la
le a
solía ene luga
en Cas illa O ien al y en la Co ona de
A agón; si habían
de
emba ca pa a los Países Bajos,
la
mayo ía
se
eclu aban
en Cas illa la
Vieja
y
en
las p o incias
cán ab as
p óximas
a
los pue os
de
emba que; las le as pa a
Indias endían
a
cen a se
en
Andalucía,
Ex emadu a y Cas illa la Nue a». Pa ke ,
Geo ey:
El
Ejé ci o
de
Flandes
y el Camino
Español.
1567-1659.
Mad id,
«Re is a
de
Occiden e
», 1976, pág. 73.
Ve pa a es e ema, sob e odo
en
unción
de
los
aspec os documen ales,
I. A. A. Thompson:
Wa and Adminis a i e De olu ion:
he Mili a y Go e nemen o Spain in he Reign o Phiip II.
Camb idge, 1965,
pág. 183.
29
In o mes
de Ped o
Fe nández
de
Na a e e.
A. G. I.,
Panamá,
109, 163
y 166 y
Con adu ía,
565.
30
In o me
de Ped o
Fe nández
de
Na a e e.
29-111-1700. A. G. I.,
Panamá,
165. El
núme o
de
los eclu ados ascendió
a 1.200.
31
In o me
de Ped o
Fe nández
de
Na a e e
a la Jun a de Gue a. A. G. I.,
Panamá,
109. «Lo
que de iene
la
expedición
es el
a aso
de la
ma ine ía.., siendo
ya imposible consegui la,
no
pudiendo saca la ni
de
los
pueblos».
32
Ibídem.
«Han
acudido muchos
de
los
de la
eclu a pidiendo licencia po
halla se imposibili ados
de
pode ejecu a iaje,
a
causa
de
es a algunos en e mos
y
o os
con
c ecida edad
».
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
337
p ime
luga los
homb es
sol e os o eciéndoles, en
compensación,
la
p ime a paga po an icipado.
33
El 19 de
junio
de 1700 la
escuad a, cons i uida po
2.462
homb es de ma , 2.328 de
in an e ía
y 528 de
a ille ía,
34
salía
de
Cádiz umbo
al
Da ién,
con
escala
en la Habana, Po obelo y
Ca agena.
35
No
obs an e, uno
de sus
obje i os undamen ales,
el
desalojo
de los escoceses
del
Da ién, ya había sido lle ado
a
cabo
dos
meses
an es, en
conc e o
el 10 de
ab il.
Sus
p o agonis as, los mismos
homb es
que a iban
a Ca agena en 1699.
E ec i amen e,
y an e
las no icias cada ez más ala man es sob e un asen amien o enemigo
en el.
ecino Da ién, el gobe nado Pimien a
con la
ayuda del p esi-
den e de la
Audiencia
de
Panamá, que consiguió eclu a unos
200 homb es,
o ganiza una expedición in eg ada p ác icamen e
en
su o alidad po los
homb es de las cinco compañías que habían
llegado
a Ca agena el
año
an e io
dejando solamen e
en Ca a-
gena, y a
pesa
de
las p o es as
del pesquisidio Julián
de
Tejada,
las
dos
compañías an iguas
del
p esidio.
El 10 de
ab il
se
i maban las capi ulaciones
con
los escoceses
po las cuales, és os
se
comp ome ían
a
abandona
en el
é mino
de
ca o ce días
con
odas
sus
opas, bagajes
y
pa e
de sus
a mas.
Asimismo,
se
les ga an izaba
la
en ega
de
odos
sus p isione os
así como
el
pe dón
de
los indios que habían sido
sus
aliados.
36
Es e
acon ecimien o, uno más
a
eseña
en el
con ex o polí ico
y
de ensi o
del
impe io español
en
las Indias,
cob a
un ca ác e
bien dis in o si
lo
ponemos
en
elación
con la
o mación
de la so-
ciedad en Ca agena. Homb es
como
Manuel
Pé ez
de Angulo y
Ma ín
de Ce allos,
en e o os,
an a
esg imi
a la
ho a
de
solici a
un ascenso
en
su ca e a mili a
e,
incluso, un
ca go en el
cabildo
de la
ciudad, que no malmen e
le
ue concedido, su pa icipación
en la
jo nada
del Da ién.
En
es e sen ido, es amos
en
p esencia
de
una sociedad donde
el
p es igio enía condicionado
en
buena me-
dida po una b illan e hoja de se icio, adqui ida an o
en la penín-
33
Dic amen
de la Jun a de Gue a.
Ab il
1700. A. G. I.,
Panamá,
109.
Véase
Ma chena
Fe nández,
Juan: Las
le as
de
soldados
a
Indias
en
la Baja
Andalucía.
1580-1717. III
Jo nadas
de
Amé ica
y
Andalucía.
Se illa, E.E.H.A., 1985.
234 A. I. G.,
Panamá,
109, 162 y 165. En
los legajos e e idos puede consul a se
no
sólo
la
composición
o al de la
escuad a, sino
la de
cada na ío
en pa icula .
35
Ibídem.
36
Capi ulación
de
los escoceses
del
Da ién.
10-IV-1700. A. G. I.,
Panamá,
164.
(22)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
344
CARMEN
GÓMEZ PÉREZ
en
cuen a
en p ime luga
el «s a us»
socio
-
económico
del
mili a
que
en
es os años llega
a
Amé ica.
Los
es udios ealizados sob e
el
ema han demos ado cómo buena pa e
de la
o icialidad
ame i-
cana
del
XVIII p ocedía
de la
al a
y media
nobleza española,
con
escasas posibilidades económicas
y
cuyo ing eso
en el
Ejé ci o ue
en
muchas ocasiones una ía
de escape a
su de e io ada si uación
inancie a.
48
De
es a mane a,
y con el
ing eso
de la
nobleza
en el
Ejé ci o
no
sólo
se
o eció una acep able solución
al
p oblema económico
de
los sec o es
nobles
peninsula es sino que, además, se
digni icaba
socialmen e
a la
ins i ución mili a , ya bas an e desp es igiada,
con
su ing eso.
De
es e modo,
nos
encon amos
con
peninsula es
in eg ando una pa e
del
Ejé ci o
de Amé ica que
an a
busca
en
dicha ins i ución, además
de la
con inuación
de
su ca e a mili a ,
b illan e
en la
mayo ía
de
los casos,
la
adquisición
de
un pode
económico ue e,
an es
inexis en e.
El
medio u ilizado ue
la
ía
del
ma imonio
con
c iollas, hijas
de
icos hacendados
e a e-
nien es y
come cian es acaudalados que poseían, po
lo
an o,
el
ni el económico que ellos
no
podían consegui
de
o a mane a:
«No
odos los o iciales podían aspi a
a
se i eyes ni aun
co o-
neles;
O os eían un u u o mejo en
u iliza su nacimien o
noble
y el
p es igio
social
que enían odos los peninsula es.
Con
un poco
de
sue e
y
des eza podían log a
en
unos cuan os minu os
lo
que
en el
Se icio
Real
podía oma les oda una ida
de
dedicación
hones a.
La
mayo ía
de
los o iciales enían abundan e
hono y
muy poco dine o. Un buen ma imonio podía se
la
lla e pa a
escapa
a
una si uación muy p óxima
a
una pob eza gen il».
^
9
Es
e iden e, pues, que
el
ma imonio cons i uyó un
ac o
impo an e
de
cambio económico pa a
la
o icialidad
peninsula ,
noble, con
blasones, í ulos
y
ó denes mili a es, pe o con
un e a io,
en la
mayo ía
de
los casos, las imoso.
La
siguien e p egun a que debemos o mula nos hace
e e en-
48 Ma chena
Fe nández,
Juan:
O iciales
y
soldados
en el
Ejé ci o
de
Amé ica.
Se illa, E.E.H.A., 1983.
Véase ambién
en
Domínguez
O iz, An onio:
Sociedad
y
Es ado
en el
siglo XVIII Español.
Ba celona, A iel, 1976. Anes, Gonzalo:
Economía
de la
Ilus ación
en la
España
del
Siglo XVIII.
Ba celona, A iel, 1969.
49 A che , C is on
I.: El
Ejé ci o
en el
México Bo bónico,
1700-1810.
México,
F. C. E., 1983,
págs.
261-262.
Véase ambién Suá ez,
San iago Ge a do:
EZ ma imo-
nio
mili a .
Ca acas, 1976, pág. 52.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
345
cia al
papel que
la
muje c iolla jugó
en
es as uniones. Ya hemos
is o cómo
a
a és
de
su casamien o con el peninsula ,
és e ob enía
ese p es igio económico, inexis en e
en la
península. Aho a bien,
¿qué ecibía
la
oliga quía c iolla
a
cambio?
La
espues a
hay
que
busca la
en la
ob ención
de
ese
p es igio
social,
an
deseado
y
aho a ácilmen e alcanzable simplemen e po
el
hecho
de empa en-
a
a sus
hijas
con
mili a es españoles
y, a
se posible,
con
algún
í ulo
de
nobleza: «Doña F ancisca, hija
de
un mine o
de
Po osí
lle ó
al
ma imonio una
do e de
medio millón
de pesos
ensayados,
sin
que al a a po eso quien ilda a
de
oñoso
al
sueg o,
compa-
ándolo
con
o os, que según
el
c onis a Ma ínez
Vela,
daban
dos
o
es
milloncejos a
cada muchacha
al
casa las
con hidalgos sin
blanca pe o p o is os
de
pe gaminos, que su máxima aspi ación
e a
comp a pa a
sus
hijos ma idos i ulados
y del
iñón
de As u ias
y Galicia, que e an
de la
nobleza más
y
mejo cua elada
».
50
De
es e modo,
se
unía
el
p es igio
social
que enía dado po
el
doble hecho
de
se
peninsula y
miemb o
de
los g ados más
al os en el
escala ón mili a ,
con el
pode económico
y
come cial,
en manos
de
los g upos c iollos más des acados. Asimismo,
al mis-
mo iempo que es os peninsula es desempañaban unciones mili
- a es, lo no mal e a
que o ma an pa e
del
cabildo
de la
ciudad.
Los
ejemplos
son
abundan es,
Como
mues a señalamos
el
caso
de
Manuel
Pé ez
de Angulo,
andaluz, capi án
de
una
de
las
cinco compañías que llegan
a Ca agena en 1699 y
miemb o
des-
acado
de la
expedición al Da ién.
En 1703
ascende ía
a
capi án
de la
compañía
de
caballos.
En 1704
o ma ía pa e
del
cabildo
como alcalde o dina io
y en 1711
se ía nomb ado cas ellano
de
San Luis de Bocachica sin
deja
de
ocupa
la
alcaldía que enía
desde
1704.
Además cons a
en la
documen ación su ma imonio
50 Palma, Rica do:
T adiciones Pe uanas.
Mad id, Espasa Cape, 1942, pág. 18.
La
impo ancia que pa a
la
muje c iolla enían es os casamien os
es
pa en e
en
las
do es
que o ecían, que a iaba según
el
luga ocupado
en la
escala
social.
A
í ulo
de
ejemplo,
en 1760 se
exigía
20.000
eales
de
ellón pa a «las hijas
de
pad es nobles e hidalgos» y 50.000
pa a las
del
Es ado llano. O denanza
de Casa-
mien os del 20 de
oc ub e
de 1760.
Suá ez,
San iago Ge a do: Op. ci ., pág. 19.
Po o a pa e,
la
legislación, muy abundan e po cie o,
nos
demues a has a qué
pun o
el
ma imonio
e a
un ehículo
de
ascenso
social
desde
el
mismo momen o
en
que
se
exigía
a
las con ayen es
no
sólo una de e minada
do e
sino
la
ac edi a
-ción de
un o igen.
La
ase «calidad
y
ci cuns ancias con enien es»
esume
po
sí
misma
de
qué mane a
y en
unción
de
qué condiciones
se
lle aban
a
cabo
es os ma imonios.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
346
CARMEN
GÓMEZ PÉREZ
con
una ica hacendada
de Ca agena.
51
El de
José
Mozo
de la
To e,
con
una hoja
de se icios b illan e
en la
que
hay que des aca
sus
ac i idades
en Eu opa y A ica
como al é ez.
Una
ez
en Ca -
agena
se ía capi án
de
una
de
las cinco compañías
del
p esidio,
ob eniendo
el
hábi o
de
una
de
las es ó denes mili a es
y
aba
-jando
ac i amen e
en la
econs ucción
de la
ciudad.
Su
ca e a
mili a se ía comple ada
con una ac i a pa icipación en el
gobie no
de la
ciudad;
52
el de
Juan
de
Rada,
capi án
y
sa gen o
mayo del
p esidio
al
mismo iempo que desempeñaba unciones des acadas
en el
cabildo
de la
ciudad como alcalde o dina io, egido
y
iel
ejecu o . Cons a, además,
en la
documen ación es udiada
el
hecho
de
que
el
indi iduo mencionado poseía
haciendas en
las a ue as
de la
ciudad, ya que muchas eces
se
ausen aba
del
cabildo debido
a sus
ocupaciones en
las mismas, p obablemen e
a
aíz de
su pa en
- esco
po
la
ía
del
ma imonio
con
una
de
las amilias c iollas,
hacendadas
y
e a enien es
de la
ciudad.
$3
Simila es ejemplos o ecen
Ca los
Ca allo,
5
Manuel A ias
de
Puga,
55
Lucas
Co és
de Pa edes
56
y
la
amilia
de
Felipe
Núñez
de
Roja,
es a úl ima una
de
las más signi ica i as pa a nues o
es udio.
El pad e, Felipe,
ocupó los
ca gos de
al é ez, capi án
de
una
de
las compañías
de
do ación, capi án
de
In an e ía
de la expe-
dición al
Da ién, co egido
de la
p o incia
de
Can a
en el
Pe ú,
ca go
que no
llegó
a
ocupa ,
y
o icial
eal.
Además ob u o
el
hábi o
de
una
de
las es ó denes mili a es. Uno
de sus
hijos,
Diego
Ven
- u a de
Rioja, ing esa ía
en la
ca e a eclesiás ica, ocupando las
dignidades
de
chan e
y
deán
del
cabildo eclesiás ico
de Ca a-
gena. $' Es e
úl imo caso, además,
nos
demues a has a qué pun o
la ed de
elaciones amilia es
no
sólo ue,
en
buena medida,
la
esponsable
de la
o mación
de
una gene ación
p e ilegiada, p e-
sen e en
los
ca gos
públicos más des acados
de la
ciudad
y
posee
-do a de
un pode económico ue e, sino que, además,
sus
hijos, 'ya
c iollos, an a
con inua
la
ayec o ia
de sus pad es,
bien
en la
ca e a mili a , cons i uyendo
la a iable social
conocida como
51
A.
G. I., San a Fe, 419, 435
y
449.
52
A.
G.
I.,
San a Fe,
419
y
435.
53
A.
G.
I.,
San a Fe,
435,
448
y
449.
54
A.
G.
I.,
San a Fe,
435.
55
A.
G.
I.,
San a
Fe,
435, 448
y
449.
56
A.
G.
I.,
San a Fe,
435
y
449.
57
A.
G.
I.,
San a Fe,
419, 435, 448
y
449.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
IV
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
347
«Hijos
de
Mili a es
»,
bien ocupando
ca gos de
impo ancia
en el
gobie no
y
adminis ación
de la
ciudad, bien ing esando en la «ca-
e a eclesiás ica
», en able
socialmen e po
el
p es igio que suponía
se una
de las dignidades
del
cabildo eclesiás ico.
En
es e
b e e esbozo
de lo
que ue
el
a anque
de
una
socie-
dad u bana:
la de Ca agena de
Indias,
hay
que pun ualiza que
es e caso
no es
un hecho aislado, sino que puede
y
debe se
es udia-
do como un modelo aplicable
a
muchas ciudades ame icanas:
la
Habana, Ve ac uz, Po obelo, Buenos Ai es, e,
incluso, las
an
aídas
y
lle adas á eas ma ginales como
San Agus in de la Flo ida.
Un
examen
de allado
de los lib os
de
casamien os
de
los o i-
ciales
del
Regimien o
de la Co ona de Nue a
España,
58
de
los
expedien es sob e ma imonios mili a es exis en es en la
Biblio eca
Nacional
de Lima
59
y de la
abundan e documen ación
del
A chi o
ene al de
Indias,
60
nos
demues a cómo
en
muchas
de
las ciudades
ame icanas
del momen o
nos encon amos
con
los mismos plan ea
-mien os,
los mismos p oblemas
y
los mismos esul ados.
E iden emen e, muchos peninsula es ya es aban casados
en
la península.
En
es os casos, algunos pasaban
a
Indias acompañados
de sus
muje es
e
hijos
61
pe o,
lo
común ue
el
abandono
en
España
de
es as muje es
con la
p omesa
de hace o una
y
luego eg esa
al
hoga ,
o el de
ae las
a
su lado cuando las
ci cus Es znc?.as c an
más a o ables. Algunas
de
es as muje es
se
emba ca on
pos e io -
men e
pa a Amé ica.
Es el
caso
de la
amilia
de Domingo Esquiaqui,
capi án
de
una
de
las compañías
de
a ille ía
de Ca agena,
G
2
o el
58 A. G.
I.,
México,
2.431-B.
59
Biblio eca Nacional
de Lima,
Sección
de
In es igaciones His ó icas,
Manus-
c i o C, 3.267.
60 En el
legajo 147 A de la
sección
de Cuba nos
encon amos, po ejemplo,
con el
caso
del
capi án
F ancisco Gue e o, del
Regimien o
de
In an e ía
de la
Habana
que exponía «cómo hallándose
en la
edad
de 38
años
y
eniendo a ado
con ae ma imonio
con
Doña Ma ía
Te esa Sin o osa
C espo...
del
es ado llano
y
sang e limpia... suplica
se le
conceda
la
licencia».
En 1749 el
gobe nado
Mon iano
anunciaba su boda
con
una dama c iolla
«de
iguales ci cuns ancias».
A. G.
I.,
Panamá,
255. En 1790
Tomás José
Gil,
capi án
del
Regimien o
de
In an e ía
de
Buenos Ai es
pedía licencia pa a casa se
con Manuela Ci ez de la C uz
que
apo aba una do e de 8.151 pesos. A. G. I., Buenos Ai es, 1770.
61 En 1776
salían
de
Cádiz
con
des ino
a Ca agena de
Indias
el
sa gen o
mayo del
Fijo,
Ped o de Albu que que con
su muje ,
dos
hijos
y dos
c iados.
a
O den del
p esiden e
de la Casa de
Con a ación
de
Cádiz.
1-VII-1776.
A. G.
I.,
San a Fe, 1.007.
62
A. G. I.,
San a Fe, 944.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
348
CARMEN
GÓMEZ PÉREZ
de la
muje
del
capi án José
Be ne ,
ambién
de Ca agena.
63
Pe o
lo no mal
ue
el
que
la
mayo ía
se
quedase
de
po ida espe ando
el
e o no
de sus
ma idos, que p obablemen e encon a on
en
Amé
- ica
sus i u as adecuadas
con
las que,
a
espaldas
de la ley,
i ie on
el
iempo que pasa on
en
las Indias.
En
de ini i a, es amos
en
p esencia
de
unas sociedades
mul i-
uncionales
donde
el
pode socio
-
económico a
a
se de en ado,
p ime o po
el
g upo
peninsula '`y en
las sucesi as gene aciones
po los c iollos, hijos
de
esa gene ación
del XVÍII y
que,
sin
luga
a
dudas, u ie on
en sus
manos los des inos
de
las nue as
naciona-
lidades
ame icanas.
Ca agena de
Indias
es un ejemplo pe o ni
el
más des acado ni
el
único.
Es
una mues a,
sin duda, bien
signi ica-
i a
de lo
que ue odo ese en amado
social
que
se
ue ejiendo
poco
a
poco
a la
luz
de
los cambios económicos,
de la ed de
in e eses in e nacionales
y de
las p opias icisi udes
de
cada ciudad
pe o,
en la
mayo ía
de
los casos,
al
ma gen
de
esa polí ica
y de
esos in e eses, dando luga
a
un ipo
de
sociedad que
en
un
de e minado momen o hizo en e
a lo
que conside ó un a aque
a
su incipien e nacionalidad.
63
A. G.
I., San a Fe, 945.
64 El
ema
de
las uniones ex ama imoniales y sus
consecuencias sociales
y
amilia es se á
en b e e
iempo dado
a
conoce
en
una
de las pa es de
un es udio
ealizado conjun amen e
con el doc o Ma chena
Fe nández, sob e
la
ida co idiana,
en
las ciudades ame icanas
del
XVIII. Si a
de
ejemplo
el
caso
del
capi án
Gaspa
de Gue a a,
mue o
en Ca agena en 1776.
A. G.
I., San a Fe, 946.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA