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El Consulado de Sevilla y la formación de las oligarquías en Cartagena de Indias a principios del XVIII

Gómez Pérez, Carmen

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EL CONSULADO DE SEVILLA Y LA FORMACION DE LAS OLIGARQUIAS EN CARTAGENA DE INDIAS A PRINCIPIOS DEL XVIII po CARMEN GÓMEZ PÉREZ 1.- INTRODUCCIÓN El Consulado de Se illa y la o mación de las oliga quías en Ca agena de Indias cons i uye una pequeña pa cela del abajo de in es igación que enimos ealizando desde hace ap oximada -men e es años. En un p ime es adio, dicho abajo es á cen ado en el aná- lisis an o sinc ónico como diac ónico de los g upos undamen ales que cons i uye on la sociedad de Ca agena a lo la go del XVIII. Elegimos es e siglo, el XVIII, y es a ciudad, Ca agena de Indias, no casualmen e, sino po que pensamos que es p ecisamen e es a cen u ia la que con iene las ases e olu i as más impo an es del espec o social, an de inido desde la conquis a y los p ime os años de la gobe nación. Se an a i pe ilando a pa i de las icisi- udes de la polí ica económica de la Co ona una se ie de nue os g upos socio-económicos que llega an a ene en muchas ciudades y, conc e amen e, en Ca agena, una au én ico peso especí ico, ans o mándose en au én icos de e minan es de odo el en a- mado social y de los pos e io es acon ecimien os. Ca agena de Indias cons i uye, a nues o en ende , un mo- delo de es udio pa a muchas de las ciudades come ciales indianas, modelo a a és del cual se es udian cues iones y p oblemas que a ec a on a buena pa e del mundo colonial. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 330  CARMEN GÓMEZ PÉREZ En es e sen ido, la segunda ase de nues a in es igación iene como obje i o undamen al el análisis compa a i o en e el ipo de sociedad que nos o ece la Ca agena del XVIII con o os ipos de sociedades no iguales, pe o sí simila es en cuan o a indi iduos que las componen, en cuan o a compo amien os a ni eles amilia- es, en cuan o a in e elaciones económicas y polí icas, en mucho -, casos, de i adas de esas elaciones amilia es, y en cuan o a g ados de cul u a, pensamien o, eligiosidad y men alidades. ¿Se puede encon a acaso alguna di e encia en e un co onel del Fijo de Ca - agena con uno de Guayaquil o de La Habana? ... ¿E a di e en e la ida de una c iolla de Lima, Buenos Ai es, Ca agena... hija de un e a enien e c iollo, casada con un peninsula ?... ¿Esa segunda gene ación del XVIII, c iollos de o igen, o mando pa e del Eje - ci o, de la Iglesia, o de la adminis ación, p esen a acaso ca ac e ís- icas dis in as en Ca agena, o po el con a io, sus ac i udes ue on muy semejan es a las segundas gene aciones de o as ciudades ame - icanas del momen o? E iden emen e en cada ciudad amos a encon a asgos pecu- lia es. A la ho a de habla de una población indígena, campesina, o de una población neg a, no se pueden u iliza los mismos c i e ios pa a Buenos Ai es que pa a Ca agena. El sec o come cian e no iene el mismo peso en Ca agena que en San Agus ín de la Flo ida. Con eso con amos y esas peculia idades son necesa ias esal a las, pe o, una ez sal adas las di e encias, es posible a pa i de una ciudad conc e a, el es ablecimien o de un pa ón aplicable en sus pun os más esenciales a un conjun o de ciudades semejan es, no po su es uc u a ísica, ni siquie a po el ace camien o en su ubicación, sino po que una se ie de condicionamien os ex e nos, undamen almen e los nacidos a aíz de los in e eses económicos de la me ópoli y de sus elaciones in e nacionales, unidos a las conno aciones de los g upos humanos que an a habi a esas ciuda- des ame icanas, an a de e mina un ipo de ida semejan e y, sob e odo, una men alidad semejan e en muchos casos y, es a es la g an pa adoja, con a ia en sus in e eses, a los in e eses de la me ópoli. Es a es pues la hipó esis que de endemos, cuyas p ime as con- clusiones se hacen pa en es en el p esen e abajo. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  331 JI. —Los HECHOS Y LAS CIRCUNSTANCIAS El 13 de ab il de 1697 la ciudad de Ca agena de Indias e a si iada y a acada po una lo a ancesa al mando del ba ón de Poin ís, compues a po 19 na íos y 5 anspo es con 200 o iciales, 800 ma ine os y 1.700 soldados. Dicha lo a iba ampa ada po una escuad a auxilia , in eg ada en su mayo pa e po ilibus e os y di igida po Jean Bap is a Ducasse. No es obje o de nues o abajo lle a a cabo un análisis del a aque ancés que condujo a la ápida endición de la palza, aná- lisis que, po o a pa e, ha sido es udiado con odo lujo de de alles en una ob a ela i amen e ecien e. 1 Aho a bien, es e hecho coyun- u al que de alguna mane a ompe b uscamen e la e olución co i- diana de la ciudad es el pun o de a anque de una se ie de cambies impo an es en la ida y en la sociedad de la Ca agena de p im cipios del XVIII. El es ado lamen able en que quedó la ciudad, unido a su ca ác e es a égico de ca a al come cio del Impe io, hizo necesa ia su ápida y e ec i a econs ucción, an o a ni el económico como humano. Pa a ello se a a o ganiza en la península una expedición in eg ada undamen almen e po «homb es de a mas» y di igi a._i po Juan Díaz Pimien a, nomb ado gobe nado y capi án gene al de la plaza el 17 de junio de 1898. Z Pues bien, es e apo e humano que se einse a en Ca agena, una ez que la ciudad ecob a su pulso co idiano, cons i uye el pun o de a anque de un modelo de sociedad u bana en la que es a p ime a gene ación no sólo a a des aca como la nue a éli e admi- nis a i a, come cial y social, sino que, además, y a a és unda -men almen e de sus elaciones amilia es y de pa en esco con los g upos c iollos p i ilegiados, a a se el o igen de ese g upo oligá - quico que a a domina en la ciudad po su p es igio social, de i- 1 Ma a Rod íguez, En ique de la: El asal o de Poin is a Ca agena de Indias. Se illa, E.E.H.A., 1979. Es e ema es mencionado po su in e és de ca a a la nue a gua nición del p esidio de p incipios del XVIII po Ma chena Fe nández, Juan: La Ins i ución Mili a en Ca agena de Indias. 1700 -1810. Se illa, E.E.H.A., 1982, págs. 73-82. 2 A. G. I., San a Fe, 998. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 332  CARMEN GÓMEZ PÉREZ ado de su doble condición de mili a y español, y po su pode económico, de i ado de sus elaciones di ec isimas con el sec o que adicionalmen e dominaba el come cio y la ie a. Ya hemos mencionado cómo la expedición de Pimien a es aba in eg ada casi en su o alidad po «homb es de a mas», hecho lógico eniendo en cuen a no sólo los obje i os conc e os del iaje, sino la impo ancia que adicionalmen e enía el sec o mili a en Ca agena po las p opia ca ac e ís icas de la plaza. Es os homb es de a mas, cuyo núme o oscila en e 500 y 550, an a es a ag u- pados en cinco compañías cuyos espec i os capi anes ' poseían una b illan e hoja mili a , p oduc o de sus con inuos se icios p es ados a la Co ona, en Eu opa y, algunos de ellos, en Amé ica. Comple aban la expedición ma inos, en su inmensa mayo ía en ánsi o, 4 capellanes, ba be os, ci ujanos, e c., o icios comunes en las expediciones y iajes de la época.' Es a expedición desde sus p ime os pasos a a o ganiza se en Andalucía. Las le as de sus componen es se ealizan en Cádiz con indi iduos p oceden es de dicha ciudad, de Se illa, 6 y del es o de las ciudades andaluzas. ' Los enca gados de la eclu a, que an a i a Ca agena en la expedición, an a se dos andaluces, el se illano An onio de Al a o 8 y An onio José de Pa edes, ' es e úl imo con 3 Los capi anes en cues ión e an F ancisco de Vallecilla, Manuel Pé ez de Angulo, Juan Beni o Hidalgo, Manuel A ias de Puga y Ped o Fe nández. A. G. I., San a Fe, 457. 4 Ma chena Fe nández, Juan: Op ci ., pág. 82. 5 Cons a en la documen ación la exis encia de ba be os, ci ujanos, esc i- banos, bo ica ios y capellanes en odos los na íos. A. G. I., San a Fe, 457. 6 De los 500 in an es, 280 p ocedían de Cádiz. No enemos cons ancia del núme o exac o de los le an ados en Se illa, aunque suponemos que ue impo an e ya que muchos de los p epa a i os de la expedición se lle a on a cabo en dicha ciudad. A. G. I., San a Fe, 457. 7 Cons a como Manuel Pé ez de Angulo, uno de los cinco capi anes, le an ó más de 175 homb es «a mados de espadas» en Sanlúca de Ba ameda. A. G. I., San a Fe, 936. 8 A. G. I., San a Fe, 457. A aíz de su ac i a labo en el Ie an amien o des inado a Ca agena, el Ma qués de Na os solici a ía, en ecompensa a sus se icios, el gobie no de An ioquia y el g ado de capi án. No sabemos si es a pe ición llegó a se e ec i a. 9 A inales del XVII nos lo encon amos en Ca agena como capi án de In an e ía de una de las compañías de do ación del p esidio. A. G. I., San a Fe, 419. Después de la oma de la ciudad po el ba ón de Poin is, ma cha a la península pa a da cuen a de de e minados ac os i egula es que se p oducen en el p esidio, en conc e o la mue e de Alonso Co és, y pa a ayuda en el eclu amien o. A. G. I., San a Fe, 435. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  333 expe iencia mili a adqui ida en Ca agena de Indias y que en 1699 ma cha a España con el enca go de pone en ma cha la eclu a. E iden emen e, ambién es u o p esen e, aunque en meno g ado, la pa icipación de o as egiones españolas, sob e odo en el g upo de «gen e de ma », en su mayo ía del no e de España, hecho que, po o o lado, mo i ó las quejas del ecién nomb ado gobe - nado de Ca agena: «habiendo an a ma ine ía y soldadesca de Ma y Gue a que escoge en Cádiz, la que enía en es os na íos e an pasaje os con di e en es o icios y naciones». 10 Las causas de es a di e sidad, ya mencionadas an e io men e, son expues as po el gobe nado en el mismo in o me: «... sólo se emba can po pasa a cos a... es án pagados y además se les da de soco o dia io un Real y medio de pla a». La ab icación del a mamen o, bien abundan e po cie o, se lle ó a cabo en la áb ica de Se illa, sal o algunas piezas emi idas desde Vizcaya. Igualmen e ocu e con los abas ecimien os necesa- ios pa a el iaje, an o de opas como de í e es. Es os se an a comp a en Cádiz a me cade es y come cian es allí asen ados, mu- chos de ellos andaluces. Po ejemplo, Juan Pé ez, gadi ano, maes- o sas e, que elabo ó la opa de los in an es de las cinco compa- ñías; F ancisco de Vallecilla, come cian e, y Be na do José, ca - pin e o, ambién de Cádiz, Juan Bau is a Vélez, come cian e de Se illa, e c. 11 Una ez en Ca agena el gobe nado se dedica a la econs uc- ción de la ciudad que, aunque no muy a uinada, e a un e dade o caos: las o i icaciones, en mal es ado sob e odo a aíz del a aque ancés: «Es necesa ia su epa ación po que a más del es ago que los enemigos hicie on, se hallan sumamen e desmo onadas y mal - a adas»; lZ el come cio ilíci o; en el que pa icipaban no sólo los ex anje os esiden e en la plaza, sino sus p opios ecinos, algunos 10 Ca a del gobe nado Juan Díaz Pimien a. A. G. I., San a Fe, 457. 11 A. G. I., San a Fe, 457 y Con adu ía, 1.435. Véase ambién Ma chena Fe nández, Juan. Op. ci ., pág. 82: «110 piezas de a ille ía (36 de b once y 74 de hie o), 100 balas po pieza, 1.500 quin ales de pól o a, he ajes pa a las cu eñas e ins umen os pa a la a ille ía, a mas de in an e ía, he amien as, 6 mo e os con 100 bombas pa a cada uno, 2.000 g anadas eales, 8.000 g anadas de mano, alqui án, azu e y plomo pa a munición». 12 A. G. I., San a Fe, 457. Véase Ma chena Fe nández Juan: Op. ci ., pág. 83. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 334  CARMEN GÓMEZ PÉREZ de ellos de cie a ele ancia en la ciudad: « odo es á mal po lo sobo nable de los unciona ios que pe mi en a ecinos, cu as y ailes que come cian, en a sin egis o o con la e ce a pa e de él, sus me cade ías, en o ma al que jamás en a en las cajas de Vues a Majes ad la décima pa e de lo que le oca». ^ 3 «En Mompox y Tamalameque los come cian es hacen lo que an es en Ca agena po que lo omen an ecinos pode osos de las illas»; 14 la penu ia económica, que a ec aba a una buena pa e de la población: «Hay necesidad de maíz desde hace es años que es su gene al man enimien o ». 15 «Es ecuen e la pob eza de las pe sonas esidenciadas... muchas ya hablan allecido desde la in a- sión y en ella... po epidemias y al a de alimen os »; z 6 la al a de si uado, que en el mejo de los casos llegaba con a ios años de e aso: «En la Caja designada al epa o de es a plaza no hay e ec os ningunos pa a a ende a an a necesidad» i' y, po úl imo, el lamen able es ado de la gua nición del p esidio, si uación que había ido empeo ando desde los úl imos años del siglo an e io has a el pun o de que en el momen o de la in asión de Poin ís la plaza sólo con aba con 150 homb es, incluidos 37 a ille os. 18 No obs an e, al é mino de su manda o la plaza es aba econs- uida en sus aspec os más esenciales, des acando el aumen o con- side able de la gua nición mili a , debido undamen almen e al po e humano que llega a Ca agena en 1699. 19 Al año siguien e de la llegada del gobe nado Pimien a y de sus homb es asis imos en la península al ap es o de o a expedición, 13 Ibídem. Pa a eI ema del ilíci o come cio y de la pa icipación de los ecinos éase ambién Gómez Pé ez, Ca men: La expulsión de los ex anje os de Ca agena de Indias en 1750. «Anua io de Es udios Ame icanos», omo XXXVII (1983). 14 Ca a de los o iciales eales de Ca agena. 23-IX-1709. San a Fe, 449. 15 Consul a del Consejo y Jun a de Gue a. 29-VIII-1701. A. G. I., San a Fe, 419. 16 Juicio de Residencia de Juan Díaz Pimien a. Ca agena, 1705. A. G. I., Esc ibanía de Cáma a, 622 A. 17 Ca a de los o iciales eales. 23-IV-1702. A. G. I., San a Fe, 449. En con- c e o, en 1699 San a Fe debía 420.000 pesos. Ma chena Fe nández, Juan: Op. ci ., pág. 83. 18 Ibídem, pág. 71. Es a ausencia de una gua nición equipa able a la ca e -go ía de la plaza se á una de las cons an es quejas del nue o gobe nado . A. G. I.. San a Fe, 435. 19 Pa a es e ema consúl ese Ma chena Fe nández, Juan: Op. ci . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  335 es a ez al Da ién, con el obje o de lle a a cabo el desalojo de una colonia de escoceses allí asen ada desde 1698. 2 ° Así el 30 de oc ub e de 1699 la Co ona au o iza la o ganiza -ción y ap es o de una escuad a compues a po «la Capi ana Real de la A mada del Océano, 4 na íos de la misma que es án en Can- ab ia, un Pa ache y 2 Galeones... a su ca go i á Ped o Fe nández de Na a e e », 21 en cuyas Ins ucciones no sólo se le enca gaba el desalojo de dicha colonia, sino el asegu amien o e ec i o de oda la cos a del Da ién, de los p esidios de Ca agena y Panamá y del gol o mexicano. z2 Pa alelamen e, se hace un llamamien o a gobe - nado es y i eyes pa a que ayuden en dicha emp esa con homb es, man enimien os y dine o. En conc e o, son mo ilizados los na íos de Diego Pe edo, des inados a cub i la cos a de Ca agena, 23 los de Ma ín de Za ala, que se encon aban en Ve ac uz pa a la de ensa del Seno Mexicano y los e ec i os mili a es exis en es en Panamá y Ca a- gena de Indias. 24 Al mismo iempo, la Jun a de Gue a mandaba sucesi os des- pachos a los p esiden es de San a Fe y Qui o y al i ey del Pe ú con el exp eso manda o de colabo a en los gas os de la expedición 25 y a los gobe nado es de San a Ma a, Ma acaibo y Cumaná pa a lo e e en e al abas o de los na íos y man enimien o de sus ipulan es. 26 Po úl imo, se aconsejaba al gobe nado de Jamaica que ayu- dase al iun o de la expedición imposibili ando el que los ecinos de la isla p es asen algún ipo de ayuda a los escoceses. 27 20 Ins ucciones a Ped o Fe nández de Na a e e. 14-V-1700. A. G. I., Pana -má, 163. Po las decla aciones de un escocés sabemos cómo llega on en 1698 es na íos con 12 compañías de in an e ía, de 52 homb es cada uno, además de «130 hom- b es de ma », 5 muje es y dos emba caciones medianas con 30 «homb es de ma ». Dicho con ingen e se e i a ía al año siguien e, ol iendo a ocupa el e i o io al poco iempo con 1.100 homb es. Pa a es e ema éase Céspedes del Cas illo, Guille - mo: La de ensa del is mo de Panamá a ines del siglo XVII y comienzos del XVIII. «Anua io de Es udios Ame icanos ». Se illa, 1952, omo IX, págs. 235-275. 21 A. G. I., Panamá, 160. 22 Ins ucciones a Ped o Fe nández de Na a e e. A. G. I., Panamá, 163 23 A. G. I., Panamá, 161. 24 A. G. I., Panamá, 160 y 161. 25 En conc e o se pidie on 200.000 al i ey del Pe ú y 60.000 a los p esiden es de Qui o y San a Fe. 22-111-1700. A. G. I., Panamá, 163. 26 Ibídem. 27 In o me del gobe nado de Jamaica. 8-IV-1699. A. G. I., Panamá, 160. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 336 CARMEN GÓMEZ PÉREZ La eclu a de la a mada a a e ec ua se casi en su o alidad en la zona andaluza. Es e hecho es impo an e no sólo po la simili- ud con la expedición ealizada un año an e io a Ca agena de Indias, sino po que muchos de los homb es eclu ados pa a el Da ién an a asen a se, una ez ealizada su labo , en dicha plaza. En es e sen ido ad e imos has a qué pun o las ciudades andaluzas segu: an siendo núcleos des acados de emig ación a las Indias, an o olun a ia como o zosa, 28 y cómo es os g upos humanos an a cons i ui buena pa e de la nacien e sociedad del XVIII y, en con- c e o, de la sociedad de Ca agena. En e ec o, el g ueso de los e ec i os se eclu ó en Cádiz, Je ez de la F on e a, Sanlúca de Ba ameda, Ayamon e, Vélez Málaga, G anada, Málaga y Se illa, undamen almen e, 29 más un con in- gen e de cie a en idad p oceden e de Mad id y Toledo. 3 ° No obs an e, el le an amien o u o sus di icul ades no sólo po su escasa acogida en e la población, 31 sino po que, además, muchos de los eclu ados in en a on abandona la expedición ale - gando, en e o as causas, en e medad y edad a anzada. 32 Es os impedimen os mo i a on la pues a en p ác ica de una eclu a obliga o ia, una ez que olun a iamen e no se hubie an alis ado los homb es necesa ios. En es e caso se ían < «escogidos» en 28 Desde el siglo XVII las le as se lle aban a cabo en zonas conc e as según el des ino de las mismas. Así «si se p ecisaban homb es pa a I alia, la le a solía ene luga en Cas illa O ien al y en la Co ona de A agón; si habían de emba ca pa a los Países Bajos, la mayo ía se eclu aban en Cas illa la Vieja y en las p o incias cán ab as p óximas a los pue os de emba que; las le as pa a Indias endían a cen a se en Andalucía, Ex emadu a y Cas illa la Nue a». Pa ke , Geo ey: El Ejé ci o de Flandes y el Camino Español. 1567-1659. Mad id, «Re is a de Occiden e », 1976, pág. 73. Ve pa a es e ema, sob e odo en unción de los aspec os documen ales, I. A. A. Thompson: Wa and Adminis a i e De olu ion: he Mili a y Go e nemen o Spain in he Reign o Phiip II. Camb idge, 1965, pág. 183. 29 In o mes de Ped o Fe nández de Na a e e. A. G. I., Panamá, 109, 163 y 166 y Con adu ía, 565. 30 In o me de Ped o Fe nández de Na a e e. 29-111-1700. A. G. I., Panamá, 165. El núme o de los eclu ados ascendió a 1.200. 31 In o me de Ped o Fe nández de Na a e e a la Jun a de Gue a. A. G. I., Panamá, 109. «Lo que de iene la expedición es el a aso de la ma ine ía.., siendo ya imposible consegui la, no pudiendo saca la ni de los pueblos». 32 Ibídem. «Han acudido muchos de los de la eclu a pidiendo licencia po halla se imposibili ados de pode ejecu a iaje, a causa de es a algunos en e mos y o os con c ecida edad ». UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  337 p ime luga los homb es sol e os o eciéndoles, en compensación, la p ime a paga po an icipado. 33 El 19 de junio de 1700 la escuad a, cons i uida po 2.462 homb es de ma , 2.328 de in an e ía y 528 de a ille ía, 34 salía de Cádiz umbo al Da ién, con escala en la Habana, Po obelo y Ca agena. 35 No obs an e, uno de sus obje i os undamen ales, el desalojo de los escoceses del Da ién, ya había sido lle ado a cabo dos meses an es, en conc e o el 10 de ab il. Sus p o agonis as, los mismos homb es que a iban a Ca agena en 1699. E ec i amen e, y an e las no icias cada ez más ala man es sob e un asen amien o enemigo en el. ecino Da ién, el gobe nado Pimien a con la ayuda del p esi- den e de la Audiencia de Panamá, que consiguió eclu a unos 200 homb es, o ganiza una expedición in eg ada p ác icamen e en su o alidad po los homb es de las cinco compañías que habían llegado a Ca agena el año an e io dejando solamen e en Ca a- gena, y a pesa de las p o es as del pesquisidio Julián de Tejada, las dos compañías an iguas del p esidio. El 10 de ab il se i maban las capi ulaciones con los escoceses po las cuales, és os se comp ome ían a abandona en el é mino de ca o ce días con odas sus opas, bagajes y pa e de sus a mas. Asimismo, se les ga an izaba la en ega de odos sus p isione os así como el pe dón de los indios que habían sido sus aliados. 36 Es e acon ecimien o, uno más a eseña en el con ex o polí ico y de ensi o del impe io español en las Indias, cob a un ca ác e bien dis in o si lo ponemos en elación con la o mación de la so- ciedad en Ca agena. Homb es como Manuel Pé ez de Angulo y Ma ín de Ce allos, en e o os, an a esg imi a la ho a de solici a un ascenso en su ca e a mili a e, incluso, un ca go en el cabildo de la ciudad, que no malmen e le ue concedido, su pa icipación en la jo nada del Da ién. En es e sen ido, es amos en p esencia de una sociedad donde el p es igio enía condicionado en buena me- dida po una b illan e hoja de se icio, adqui ida an o en la penín- 33 Dic amen de la Jun a de Gue a. Ab il 1700. A. G. I., Panamá, 109. Véase Ma chena Fe nández, Juan: Las le as de soldados a Indias en la Baja Andalucía. 1580-1717. III Jo nadas de Amé ica y Andalucía. Se illa, E.E.H.A., 1985. 234 A. I. G., Panamá, 109, 162 y 165. En los legajos e e idos puede consul a se no sólo la composición o al de la escuad a, sino la de cada na ío en pa icula . 35 Ibídem. 36 Capi ulación de los escoceses del Da ién. 10-IV-1700. A. G. I., Panamá, 164. (22) UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 344  CARMEN GÓMEZ PÉREZ en cuen a en p ime luga el «s a us» socio - económico del mili a que en es os años llega a Amé ica. Los es udios ealizados sob e el ema han demos ado cómo buena pa e de la o icialidad ame i- cana del XVIII p ocedía de la al a y media nobleza española, con escasas posibilidades económicas y cuyo ing eso en el Ejé ci o ue en muchas ocasiones una ía de escape a su de e io ada si uación inancie a. 48 De es a mane a, y con el ing eso de la nobleza en el Ejé ci o no sólo se o eció una acep able solución al p oblema económico de los sec o es nobles peninsula es sino que, además, se digni icaba socialmen e a la ins i ución mili a , ya bas an e desp es igiada, con su ing eso. De es e modo, nos encon amos con peninsula es in eg ando una pa e del Ejé ci o de Amé ica que an a busca en dicha ins i ución, además de la con inuación de su ca e a mili a , b illan e en la mayo ía de los casos, la adquisición de un pode económico ue e, an es inexis en e. El medio u ilizado ue la ía del ma imonio con c iollas, hijas de icos hacendados e a e- nien es y come cian es acaudalados que poseían, po lo an o, el ni el económico que ellos no podían consegui de o a mane a: «No odos los o iciales podían aspi a a se i eyes ni aun co o- neles; O os eían un u u o mejo en u iliza su nacimien o noble y el p es igio social que enían odos los peninsula es. Con un poco de sue e y des eza podían log a en unos cuan os minu os lo que en el Se icio Real podía oma les oda una ida de dedicación hones a. La mayo ía de los o iciales enían abundan e hono y muy poco dine o. Un buen ma imonio podía se la lla e pa a escapa a una si uación muy p óxima a una pob eza gen il». ^ 9 Es e iden e, pues, que el ma imonio cons i uyó un ac o impo an e de cambio económico pa a la o icialidad peninsula , noble, con blasones, í ulos y ó denes mili a es, pe o con un e a io, en la mayo ía de los casos, las imoso. La siguien e p egun a que debemos o mula nos hace e e en- 48 Ma chena Fe nández, Juan: O iciales y soldados en el Ejé ci o de Amé ica. Se illa, E.E.H.A., 1983. Véase ambién en Domínguez O iz, An onio: Sociedad y Es ado en el siglo XVIII Español. Ba celona, A iel, 1976. Anes, Gonzalo: Economía de la Ilus ación en la España del Siglo XVIII. Ba celona, A iel, 1969. 49 A che , C is on I.: El Ejé ci o en el México Bo bónico, 1700-1810. México, F. C. E., 1983, págs. 261-262. Véase ambién Suá ez, San iago Ge a do: EZ ma imo- nio mili a . Ca acas, 1976, pág. 52. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  345 cia al papel que la muje c iolla jugó en es as uniones. Ya hemos is o cómo a a és de su casamien o con el peninsula , és e ob enía ese p es igio económico, inexis en e en la península. Aho a bien, ¿qué ecibía la oliga quía c iolla a cambio? La espues a hay que busca la en la ob ención de ese p es igio social, an deseado y aho a ácilmen e alcanzable simplemen e po el hecho de empa en- a a sus hijas con mili a es españoles y, a se posible, con algún í ulo de nobleza: «Doña F ancisca, hija de un mine o de Po osí lle ó al ma imonio una do e de medio millón de pesos ensayados, sin que al a a po eso quien ilda a de oñoso al sueg o, compa- ándolo con o os, que según el c onis a Ma ínez Vela, daban dos o es milloncejos a cada muchacha al casa las con hidalgos sin blanca pe o p o is os de pe gaminos, que su máxima aspi ación e a comp a pa a sus hijos ma idos i ulados y del iñón de As u ias y Galicia, que e an de la nobleza más y mejo cua elada ». 50 De es e modo, se unía el p es igio social que enía dado po el doble hecho de se peninsula y miemb o de los g ados más al os en el escala ón mili a , con el pode económico y come cial, en manos de los g upos c iollos más des acados. Asimismo, al mis- mo iempo que es os peninsula es desempañaban unciones mili - a es, lo no mal e a que o ma an pa e del cabildo de la ciudad. Los ejemplos son abundan es, Como mues a señalamos el caso de Manuel Pé ez de Angulo, andaluz, capi án de una de las cinco compañías que llegan a Ca agena en 1699 y miemb o des- acado de la expedición al Da ién. En 1703 ascende ía a capi án de la compañía de caballos. En 1704 o ma ía pa e del cabildo como alcalde o dina io y en 1711 se ía nomb ado cas ellano de San Luis de Bocachica sin deja de ocupa la alcaldía que enía desde 1704. Además cons a en la documen ación su ma imonio 50 Palma, Rica do: T adiciones Pe uanas. Mad id, Espasa Cape, 1942, pág. 18. La impo ancia que pa a la muje c iolla enían es os casamien os es pa en e en las do es que o ecían, que a iaba según el luga ocupado en la escala social. A í ulo de ejemplo, en 1760 se exigía 20.000 eales de ellón pa a «las hijas de pad es nobles e hidalgos» y 50.000 pa a las del Es ado llano. O denanza de Casa- mien os del 20 de oc ub e de 1760. Suá ez, San iago Ge a do: Op. ci ., pág. 19. Po o a pa e, la legislación, muy abundan e po cie o, nos demues a has a qué pun o el ma imonio e a un ehículo de ascenso social desde el mismo momen o en que se exigía a las con ayen es no sólo una de e minada do e sino la ac edi a -ción de un o igen. La ase «calidad y ci cuns ancias con enien es» esume po sí misma de qué mane a y en unción de qué condiciones se lle aban a cabo es os ma imonios. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 346  CARMEN GÓMEZ PÉREZ con una ica hacendada de Ca agena. 51 El de José Mozo de la To e, con una hoja de se icios b illan e en la que hay que des aca sus ac i idades en Eu opa y A ica como al é ez. Una ez en Ca - agena se ía capi án de una de las cinco compañías del p esidio, ob eniendo el hábi o de una de las es ó denes mili a es y aba -jando ac i amen e en la econs ucción de la ciudad. Su ca e a mili a se ía comple ada con una ac i a pa icipación en el gobie no de la ciudad; 52 el de Juan de Rada, capi án y sa gen o mayo del p esidio al mismo iempo que desempeñaba unciones des acadas en el cabildo de la ciudad como alcalde o dina io, egido y iel ejecu o . Cons a, además, en la documen ación es udiada el hecho de que el indi iduo mencionado poseía haciendas en las a ue as de la ciudad, ya que muchas eces se ausen aba del cabildo debido a sus ocupaciones en las mismas, p obablemen e a aíz de su pa en - esco po la ía del ma imonio con una de las amilias c iollas, hacendadas y e a enien es de la ciudad. $3 Simila es ejemplos o ecen Ca los Ca allo, 5 Manuel A ias de Puga, 55 Lucas Co és de Pa edes 56 y la amilia de Felipe Núñez de Roja, es a úl ima una de las más signi ica i as pa a nues o es udio. El pad e, Felipe, ocupó los ca gos de al é ez, capi án de una de las compañías de do ación, capi án de In an e ía de la expe- dición al Da ién, co egido de la p o incia de Can a en el Pe ú, ca go que no llegó a ocupa , y o icial eal. Además ob u o el hábi o de una de las es ó denes mili a es. Uno de sus hijos, Diego Ven - u a de Rioja, ing esa ía en la ca e a eclesiás ica, ocupando las dignidades de chan e y deán del cabildo eclesiás ico de Ca a- gena. $' Es e úl imo caso, además, nos demues a has a qué pun o la ed de elaciones amilia es no sólo ue, en buena medida, la esponsable de la o mación de una gene ación p e ilegiada, p e- sen e en los ca gos públicos más des acados de la ciudad y posee -do a de un pode económico ue e, sino que, además, sus hijos, 'ya c iollos, an a con inua la ayec o ia de sus pad es, bien en la ca e a mili a , cons i uyendo la a iable social conocida como 51 A. G. I., San a Fe, 419, 435 y 449. 52 A. G. I., San a Fe, 419 y 435. 53 A. G. I., San a Fe, 435, 448 y 449. 54 A. G. I., San a Fe, 435. 55 A. G. I., San a Fe, 435, 448 y 449. 56 A. G. I., San a Fe, 435 y 449. 57 A. G. I., San a Fe, 419, 435, 448 y 449. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS IV JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  347 «Hijos de Mili a es », bien ocupando ca gos de impo ancia en el gobie no y adminis ación de la ciudad, bien ing esando en la «ca- e a eclesiás ica », en able socialmen e po el p es igio que suponía se una de las dignidades del cabildo eclesiás ico. En es e b e e esbozo de lo que ue el a anque de una socie- dad u bana: la de Ca agena de Indias, hay que pun ualiza que es e caso no es un hecho aislado, sino que puede y debe se es udia- do como un modelo aplicable a muchas ciudades ame icanas: la Habana, Ve ac uz, Po obelo, Buenos Ai es, e, incluso, las an aídas y lle adas á eas ma ginales como San Agus in de la Flo ida. Un examen de allado de los lib os de casamien os de los o i- ciales del Regimien o de la Co ona de Nue a España, 58 de los expedien es sob e ma imonios mili a es exis en es en la Biblio eca Nacional de Lima 59 y de la abundan e documen ación del A chi o ene al de Indias, 60 nos demues a cómo en muchas de las ciudades ame icanas del momen o nos encon amos con los mismos plan ea -mien os, los mismos p oblemas y los mismos esul ados. E iden emen e, muchos peninsula es ya es aban casados en la península. En es os casos, algunos pasaban a Indias acompañados de sus muje es e hijos 61 pe o, lo común ue el abandono en España de es as muje es con la p omesa de hace o una y luego eg esa al hoga , o el de ae las a su lado cuando las ci cus Es znc?.as c an más a o ables. Algunas de es as muje es se emba ca on pos e io - men e pa a Amé ica. Es el caso de la amilia de Domingo Esquiaqui, capi án de una de las compañías de a ille ía de Ca agena, G 2 o el 58 A. G. I., México, 2.431-B. 59 Biblio eca Nacional de Lima, Sección de In es igaciones His ó icas, Manus- c i o C, 3.267. 60 En el legajo 147 A de la sección de Cuba nos encon amos, po ejemplo, con el caso del capi án F ancisco Gue e o, del Regimien o de In an e ía de la Habana que exponía «cómo hallándose en la edad de 38 años y eniendo a ado con ae ma imonio con Doña Ma ía Te esa Sin o osa C espo... del es ado llano y sang e limpia... suplica se le conceda la licencia». En 1749 el gobe nado Mon iano anunciaba su boda con una dama c iolla «de iguales ci cuns ancias». A. G. I., Panamá, 255. En 1790 Tomás José Gil, capi án del Regimien o de In an e ía de Buenos Ai es pedía licencia pa a casa se con Manuela Ci ez de la C uz que apo aba una do e de 8.151 pesos. A. G. I., Buenos Ai es, 1770. 61 En 1776 salían de Cádiz con des ino a Ca agena de Indias el sa gen o mayo del Fijo, Ped o de Albu que que con su muje , dos hijos y dos c iados. a O den del p esiden e de la Casa de Con a ación de Cádiz. 1-VII-1776. A. G. I., San a Fe, 1.007. 62 A. G. I., San a Fe, 944. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 348  CARMEN GÓMEZ PÉREZ de la muje del capi án José Be ne , ambién de Ca agena. 63 Pe o lo no mal ue el que la mayo ía se quedase de po ida espe ando el e o no de sus ma idos, que p obablemen e encon a on en Amé - ica sus i u as adecuadas con las que, a espaldas de la ley, i ie on el iempo que pasa on en las Indias. En de ini i a, es amos en p esencia de unas sociedades mul i- uncionales donde el pode socio - económico a a se de en ado, p ime o po el g upo peninsula '`y en las sucesi as gene aciones po los c iollos, hijos de esa gene ación del XVÍII y que, sin luga a dudas, u ie on en sus manos los des inos de las nue as naciona- lidades ame icanas. Ca agena de Indias es un ejemplo pe o ni el más des acado ni el único. Es una mues a, sin duda, bien signi ica- i a de lo que ue odo ese en amado social que se ue ejiendo poco a poco a la luz de los cambios económicos, de la ed de in e eses in e nacionales y de las p opias icisi udes de cada ciudad pe o, en la mayo ía de los casos, al ma gen de esa polí ica y de esos in e eses, dando luga a un ipo de sociedad que en un de e minado momen o hizo en e a lo que conside ó un a aque a su incipien e nacionalidad. 63 A. G. I., San a Fe, 945. 64 El ema de las uniones ex ama imoniales y sus consecuencias sociales y amilia es se á en b e e iempo dado a conoce en una de las pa es de un es udio ealizado conjun amen e con el doc o Ma chena Fe nández, sob e la ida co idiana, en las ciudades ame icanas del XVIII. Si a de ejemplo el caso del capi án Gaspa de Gue a a, mue o en Ca agena en 1776. A. G. I., San a Fe, 946. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA