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La creación inteligente en el ciberespacio

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La creación inteligente en el ciberespacio

Author: Contreras Medina, Fernando Ramón
Publisher: Universidad de Jaén, Servicio de Publicaciones
Year: 2000
Source: https://idus.us.es/bitstreams/81b84a18-c8c1-4408-8584-e773d26b2c5c/download
LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO
LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO.
Fe nando R. Con e as Medina.
1.- In oducción: Desc ipción del cibe espacio.
El cibe espacio se ha popula izado g acias a las máquinas simulado as o má-
quinas de ealidad i ual. Sin emba go, con es e é mino se conocen o os espa-
cios, ambién gene ados po la misma ecnología. En esumen, odos ellos son:
Ba lo ian cybe space, Vi ual Reali y (VR), y Gibsonian cybe space1. El p ime o
ue de inido po John Ba low, uno de los undado es del g upo de acción polí ica
llamado Elec onic F on ie Founda ion. Ba low nos e ie e un espacio comunica-
cional cons i uido po la ed de o denado es que se si úa p imo dialmen e en IN-
TERNET con sus millones de usua ios. Es e espacio simila al o mado po el sis-
ema ele ónico es compa ido po g upos de común in e és, donde in e cambian
in o mación de dis in a na u aleza. El segundo ipo de cibe espacio es el c eado
po las máquinas de ealidad i ual (VR). Es e é mino es acuñado po Ja on
Lanie , in es igado je e de VPL Resea ch Inc., en Cali o nia. La Realidad Vi ual
es un in e ace que pe mi e sume gi al usua io en un ambien e a i icial median-
e el engaño de los sen idos y una in e ac i idad na u al.Es una ecnología de
1 Vi . Fea he s one, M.- Bu ows, R. (1995).
LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO
simulación a anzada que u iliza una p og amación de imágenes o g á icos en es
dimensiones de al a elocidad y so wa e especial que desa olla la acción en iem-
po eal.
Quizás menos cien í ico pa a noso os es el Gibsonian Cybe space que nos
ci an los au o es Fea he s one y Bu ows. Es e cibe espacio ecibe el nomb e po
Gibson y se basa en su ob a li e a ia, Neu omance 2. En su mundo li e a io, el
cibe espacio es una ed de in o mación global in o ma izada que Gibson llama
“ma ix”.Los ope ado es acceden a ella a a és de es aciones, ía e minal de o -
denado (cybe space deck).
Exis en o as concepciones, pe o pa a nues o p oyec o de mos a una in eli-
gencia den o de un con ex o no edoso pa a las ciencias sociales y las humanida-
des - el espacio a i icial- se á su icien e en ende el cibe espacio como un espacio
elec ónico que diseñan los o denado es donde se ealizan ac os comunica i os y
se almacena in o mación de dis in a na u aleza (audi i a, isual y ác il).
2.- Los p opósi os de la c eación in eligen e en el cibe espacio.
Inicialmen e, podemos conside a una de inición aga de lo que en endemos
po in eligencia. Ello es la acul ad de ecibi in o mación, p ocesa la (elabo a la)
y gene a espues as e icaces. El homb e, los animales, e incluso mi en ilado
(cuando yo le digo que ac i e las aspas a mayo o meno elocidad) se ían poseedo-
es de in eligencia según es a de inición. Po aho a, nos sob a á con es a ap oxi-
mación incomple a, pues lo más impo an e pa a noso os es que en una escala
on ológica es a de inición encie a en es biológicos (homb es, animales, ege ales)
y obje os (o denado es, calculado as,e c).
De la idea de que un en e no biológico sea conside ado in eligen e, hemos
ex aído la idea de es a comunicación. ¿Qué sucede en la in e acción en e una
men e humana y una posible men e obje ual? Al p incipio pa ece dispa a ado pa a
cualquie a oi es a in e ogación. No obs an e, con inuamen e sucede cuando el
usua io de ideojuegos se en en a al o denado o ecibe mensajes de obo s en su
e-mail. Lo que que emos mos a es que la in e acción en e es as dos men es no
es más que un encuen o en sí mismo. En onces, el cibe espacio consis i á pa a
noso os en aquel espacio donde la in eligencia humana se au o ealiza, es deci ,
au o egene a e incluso au odes uye su p opia men alidad.Aquí el homb e se pone
a p ueba a si mismo. Es a acción en múl iples ocasiones ha con undido a sus p o-
2 Vi . Gibson, W.(1984): Neu omance . Ace, New Yo k; Gibson, W.(1992): «Cybe space», en Mondo
2000, Vol.7, July, pp: 78; Kuhn, A. (1990): Alien Zone cul u al heo y and con empo a y science
ic ion cinema. Ve so, London.
LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO
pios in es igado es (AI), quienes han alo ado sus a ances como un p oceso de
desdoblamien o que ha desembocado en la gene ación de nue os se es obje uales
ap eciados como en es con in eligencia au ónoma. Pe o la cues ión es que el hom-
b e ha cons uido una ecnología de la sus i ución del O o. Elimina al ecino hu-
mano pa a encon a se sólo consigo mismo en un ocul o deseo de conoce se más
p o undamen e. El cibe espacio es el espacio del monólogo, de la discusión en e
a ios “yo” idén icos. Si el homb e demues a su in eligencia al eacciona en e a
una ealidad espon ánea cuando ac úa en el cibe espacio posee la capacidad de
epe i esas expe iencias i epe ibles en o o espacio que le posibili a ap ende y
conoce más su p opia men alidad. Es como un labo a o io donde podemos epe i
los expe imen os has a ob ene la espues a sa is ac o ia. Po lo cual, la c eación
in eligen e en el cibe espacio no es más que la búsqueda pe ec a de más espues-
as a in e ogan es que una in eligencia desea sol en a .
3.- La p ueba: El es de Tu ing.
Si pa imos de que una posible de inición del cibe espacio es un espacio isi-
ado (manipulado) po in eligencia que ecibe, elabo a y esponde in o mación,
end íamos que conc e a cual es su na u aleza. Ya hemos adelan ado que una
posibilidad, es el encuen o en e una men e humana y o a obje ual ep esen ada
po el o denado . También que es a úl ima no es más que un desdoblamien o de la
p opia men e humana. Pasemos aho a expone las azones po la cual hemos lle-
gado a es a conclusión.
Pa a es o es necesa io e e i el bien conocido es de Tu ing. La in o má ica
y la in es igación en IA (in eligencia a i icial) es iman la con ibución de es e
p o eso , Alan Tu ing3, po sus dos ideas: la máquina de Tu ing y el es de Tu ing.
Vamos a ex ende nos un poco en que consis en ambas apo aciones po su no able
in luencia en odos los abajos pos e io es sob e la in eligencia a i icial. En p i-
me luga , la máquina de Tu ing es un ingenio eó ico y no un apa a o ísico que
iene que e mucho con los o denado es digi ales de nues a gene ación. Tu ing
lo explicaba de es a mane a: “Imaginemos un cabezal de lec u a y esc i u a que
p ocesa una cin a de longi ud in ini a” (C e ie , D. 1996:15). Es a cin a se encon-
a ía di idida en pequeños cuad ados, cada uno de los cuales con end ía un 1 ó
bien un 0. Según nos explica C e ie el uncionamien o se ía simila a una máqui-
na de esc ibi que esc ibe mayúsculas o minúsculas, según el modo en el que se
3 Nacido en 1912, ue un genio que puso in a su ida con una manzana bañada en cianu o en
1954; pe seguido po su homosexualidad y decla ado culpable de “g an indecencia”, ue condena-
do a un año de a amien o que equi alía a una cas ación química.
LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO
encuen e el cabezal de lec u a es a ía en un es ado u o o. “Po ejemplo: el es ado
73 pod ía co esponde a los enunciados siguien es:
Si el cuad ado con iene un 0, cambia al es ado 32, y mo e se un cuad ado a
la izquie da sob e la cin a.
Si el cuad ado con iene un 1, cambia al es ado 57, sus i ui el 1 del cuad ado
po un 0, y mo e se un cuad ado a la de echa.
A su ez, los es ados 32 y 57 pod ían co esponde a o os enunciados pa eci-
dos a és os”(C e ie , D. 1996:15). Como nos dice C e ie , es a secuencia de es ados
que con olan el cabezal bien pod ía conside a se un “p og ama in o má ico”, ac-
uando lo esc i o al comienzo de la cin a como los da os sob e los cuales unciona el
p og ama.
Así, Tu ing nos enseña que los p og amas pueden esc ibi se a pa i de senci-
llos elemen os que en los o denado es digi ales se con ie en en núme os bina ios.
La máquina de Tu ing signi icó que la lógica pu a e a el mo o que ha ía pensa a
las máquinas. La in eligencia pa a es os in es igado es se suje aba en la capaci-
dad lógica. Sin emba go, incluso en es o las máquinas allaban; Tu ing a e iguó
jun o con Gödel que cie as clases de cálculos, i iales pa a los humanos, e an
imposibles pa a su máquina.
El es de Tu ing no es más que una p ueba c eada pa a a e igua si una
máquina piensa. F en e a la di icul ad de conc e a que es la in eligencia, es e
sencillo expe imen o consis e en la habilidad del o denado de esponde p egun-
as como un se humano. Si ué amos es igos de una con e sación en e dos in e -
locu o es ocul os y nos dis inguié amos quién es el se humano, se pod ía a ibui
de alguna mane a in eligencia a la máquina.
Tu ing a i mó en un a ículo que “una máquina juga ía al juego de la imi a-
ción an bien que un in e ogado medio, as cinco minu os de in e oga o io, no
end ía más de un 70 po cien o de posibilidades de hace una iden i icación co-
ec a” (C e ie , D. 1996:17). El es de Tu ing es la decla ación de unos p opósi os
que consegui pa a la ecnología in eligen e o pensan e.
Sob e la idea de men es y ce eb os a i iciales concie nen unas p egun as que
le hicimos al p opio Ma in Minsky, undado de la in es igación en In eligencia
A i icial (IA) en el MIT (Ins i u o Tecnológico de Massachusse ). Es as ue on:
¿Po qué los in es igado es de IA no buscan o as o mas al e na i as de in eli-
gencia dis in a al modelo humano?, y ¿Po qué se insis e sob e modelos basados en
la men e humana? A lo cual espondió: “Muchos in es igado es es án in en ando
lo que u dices. Po ejemplo, ninguno de los popula es sis emas basados en la lógi-
ca, los sis emas basados en conocimien os o los neu al ne wo ks ( edes neu onales)
no son sis emas simila es al ce eb o. El p oblema es que ninguno de es os sis e-
LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO
mas son demasiado e sá iles... La men e humana es el único sis ema que conoce-
mos que unciona bien en e a di e sas clases de p oblemas. La di icul ad es á en
que noso os oda ía no conocemos mucho ace ca de como unciona es a. Yo pienso
que es po que nues os ce eb os han desa ollado muchos di e en es caminos pa a
esol e dis in os ipos de p oblemas”4.
Minsky, po lo an o, nos e ie e el desconocimien o sob e el uncionamien o
del ce eb o y la men e humana. Al mismo iempo, ambién nos p esen a es a ec-
nología como una ía de indagación de nues as men es. Es po ello que noso os
conside amos al cibe espacio como un u u o espacio dedicado a la comunicación
en e men es mo ológicamen e biológicas y “cosas” con men e ( o sis emas in en-
cionales).
Pe o, ¿exis en o exis i án es as men es obje uales? Po lo menos, po aho a
son capaces de p oduci cie a con usión. Es a es la con e sación en e un psico e-
apeu a (en neg i a) y una jo en pacien e5 :
Todos los homb es son iguales.
¿De qué o ma?
Siemp e nos es án as idiando de una o ma u o a.
Se e ocu e algún ejemplo especí ico
Sí, mi no io me hizo eni aquí.
¿Tu no io e hizo eni aquí?
Dice que me paso dep imida la mayo pa e del iempo.
Sien o en e a me de que es ás dep imida.
Es e dad. No soy eliz.
¿C ees que eni aquí e ayuda á a se eliz?
Necesi o alguna ayuda, eso sí que es e dad.
¿Que signi ica ía pa a i ob ene alguna ayuda?
Quizá pueda ap ende a sob elle a a mi mad e.
Háblame algo más ace ca de u amilia.
Mi mad e se p eocupa po mí.
¿Quién más se p eocupa po i en u amilia?
4 E-mail: [email protected] .edu.
5 Vi . C e ie , D., 1996:139; Ga dne , H., 1996:177.

LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO
Mi pad e
Tu pad e
En algunas cosas e pa eces a mi pad e.
¿Qué pa ecido es?
No e es muy ag esi o, pe o c eo que no quie es que yo me dé cuen a de eso.
¿Po qué piensas que no soy muy ag esi o?
Tú no discu es conmigo.
¿Po qué c ees que yo no discu o con igo?
Me ienes miedo.
¿Te gus a c ee que e engo miedo?
Mi pad e iene miedo de odo el mundo
¿Qué más se e ocu e cuando piensas en u pad e?
En ma ones.
¿Tiene algo que e con el hecho de que u no io e hizo eni aquí?
No se ía so p enden e si nues o psico e apeu a uese humano, en ez de un
p og ama in eligen e llamado ELIZA, c eado po Joseph Weizenbaum, como es en
ealidad. Un úl imo ejemplo de ELIZA es un sis ema de iempo compa ido6 del
MIT, donde los hacke s encausaban las consul as de di e sos usua ios a es e p o-
g ama que ep esen aba a un ope ado del sis ema. Las íc imas sólo después de
habe dialogado du an e a ias páginas imp esas descub ían el engaño. No obs-
an e, el p og ama no supe ó el es de Tu ing, po que pa a ello debían en en a se
dos pa es, cada una de las cuales debían p esen a se como pe sonas y a e igua
cual de las dos e a el o denado .
Es os p og amas nos han enseñado cie os mecanismos del uncionamien o
de la men e, ales como el asociacionismo de ideas, concep os y é minos; la imi a-
ción de ac uaciones y espues as; las bases de conocimien os o a chi o memo ís i-
co de da os; y en gene al, la ac i ación median e es ímulo- espues a o medio- in.
4.- Obs áculos pa a una lec u a in eligen e po una men e inanimada.
La in eligencia a i icial apa eció en 1956 como disciplina académica en la
con e encia de Da mou h en New Hampshi e.El é mino ue acuñado po John
6 Es e sis ema es pa ecido a un cha .
LA CREACIÓN INTELIGENTE EN EL CIBERESPACIO
McCa hy, quien desa olló el más popula lenguaje de p og amación, el LISP (Fo-
es e , T.- Mo ison, P., 1994:164). Sin emba go, ue en 1948 en un Simposio o ga-
nizado po la Fundación Hixon donde el ma emá ico John on Neumann p esen ó
una b illan e analogía en e los o denado es (en aquellos años un ingenio que
comenzaba) y el ce eb o. Desde en onces, la discusión sob e las posibilidades de la
in eligencia de los o denado es no ha e minado.
No amos a ci a odos es os p oyec os, pe o sí podemos con i ma que en e
ellos apa ecen denominado es comunes; noso os analiza emos algunos. Uno ha
sido expues o ya, el es de Tu ing: la máquina debe demos a pensa como el
homb e. O o es, que si bien sabemos como piensan las máquinas no sucede lo
mismo con el homb e. Lo que es á cla o, es que aunque sean sis ema simula i os
de la ac i idad humana, la men e humana ealiza p ocesos que desconocemos,
como obse aba Minsky. Cuando el homb e esuel e p oblemas en endemos que
piensa, pe o es o mismo en el o denado no es conside ado como al. Ello lo demos-
ó el ilóso o Sea le en su expe imen o conocido po la habi ación china . En una
habi ación un o denado suminis aba a una pe sona unas p egun as esc i as en
chino; además le suminis aba unas ins ucciones (un p og ama) de como desci-
a cada símbolo pa a su lec u a y las espues as. Un espec ado desde ue a
e ía como el homb e manipulaba un ex o esc i o en chino y como espondía;
se ía hones o en onces con undi la si uación y c ee que el indi iduo de la habi a-
ción domina el idioma chino. Todo lo con a io a la ealidad, pues la pe sona sólo
e a capaz de ejecu a ins ucciones, pe o no de in e io iza , de ep esen a in e-
io men e las e dade as signi icaciones. El pensamien o humano emi e juicios y
aciocinios, en i ud de su capacidad de in e io iza el mundo ex e io en abs ac-
ciones que lo ep esen en, pa a a pos e io i pode manipula es as median e dis-
inciones analí icas y sin é icas. Po supues o, es a ap oximación no se puede o-
ma muy en se io.
El cibe espacio es pa a noso os el espacio donde ac úa la in eligencia a i i-
cial, y ¿po qué no?, su gen ambién espacios li e a ios y a ís icos. El cibe espacio
p esen a dos aspec os uno humano y o o inanimado. El p ime o ayuda a conoce
el modo humano de se suje o. El inanimado se anima po simulación de lo huma-
no. Es e úl imo i e de un in e p e an e ideal. En el choque en e dos men alida-
des, el humano in en a posibilidades; conoce las cosas y descub e o as nue as.
Más a de nos ocupa emos de es o. El in e p e an e ideal apa ece po eliminación
de o os posibles in e p e an es.Es bien sabido po Pei ce y Eco que un signo sólo
exis e median e la elación en e él y el obje o a a és de su in e p e an e. La
men e a i icial es única en el cibe espacio, no exis en a ias po que el sis ema
alla ía. Incluso en los denominados sis emas pa alelos que comunican a ios ce-
eb os a i iciales, la acción es o ien ada hacia un concep o o é mino único. No
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apa ecen a ias di isiones de un hecho. Los o denado es egidos po un unciona-
lismo p agmá ico no pueden b inda a la men e humana dis in as soluciones a un
p oblema. No debido a su mo ogénesis dualis a inicial, basada en una lógica bina-
ia que o ece dos soluciones 0 ó 1, apagado o encendido; pues de hecho, exis en
máquinas que dan soluciones incie as o in e medias ( eco damos que los juegos
de ajed ez po o denado son capaces de llega a ablas). Más bien es po ca ece
de una noción abie a que o ezca múl iples lec u as, odas ellas álidas. La men e
a i icial no se ab e hacia la gama de lec u as posibles que apa ecen en la p opia
es uc u a de un ex o. Si bien una mayo ía de ellas pod ía inclui se en su base de
conocimien os, no sucede con su o alidad o las que descub i ía la humana. Es o es
po que la men e humana, y lo decíamos an es, in en a posibilidades. Es as son, en
palab as de Ma ina (1993:20): “el modo indica i o, y además, el subjun i o y el
condicional: los modos de la i ealidad. Jun o al ue, el es y el se á, p o ie e el
hubie a podido se , el pod ía, el se ía si”. La semiosis ilimi ada, la concepción de
que un signo emi e en el lenguaje a o os signos y que un ex o o ece la pe spec-
i a de in ini as in e p e aciones escapa de una men e a i icial. Si bien la huma-
na puede acep a la in e p e ación de la a i icial como álida. Pe o en el o dena-
do los signi icados no se es ablecen median e la e e encia a las condiciones de
posibilidad. Ejemplo de ello es la pob eza de los esul ados de los in en os de c ea
aduc o es de idiomas.
El p oblema en los sis emas a i iciales es que no exis e una conciencia po
pa e de la men e a i icial de la exis encia de un in e p e an e. Desde la ciencia
cogni i a, di íamos al igual que Ma ina, que la in eligencia iene que e con la
libe ad. Sólo exis e una in eligencia c eado a si es a a esada po la libe ad y la
subje i idad. Es a libe ad y subje i idad sob a deci que es p ecisamen e el in e -
p e an e quien la o o ga a un ex o. Los o denado es es án some idos a una causa-
lidad pe ec a, ca ecen de lib e a bi io. La co elación, según Hjelmesle , en e el
plano de la exp esión en el lenguaje con el plano del con enido es posible di isa se
den o de la c eación a i icial, pe o siemp e de o ma mecánica. El código deno a-
i o y conno a i o puede se emulado po un sis ema in eligen e. Po ejemplo, una
a i mación li e al y su en onación como esul ado de una emoción, es “un disposi-
i o pa a encauza la conduc a en una di ección bene iciosa pa a la supe i encia
de la especie” según a gumen a Mo a ec. No obs an e, la c eación in eligen e es á
o ien ada cada ez más al modelo “Q” (Quillian) de Eco - el modelo del código que
explica la semiosis ilimi ada- que supone que un sis ema puede alimen a se de
in o mación nue a y que de da os incomple os puede in e i se da os nue os.
El cibe espacio hemos conc e ado, es un pun o de encuen o de dos men es de
dis in a na u aleza; humana e inanimada. ¿Que podemos deci de los e ec os de
es e encuen o pa a la men e humana? Ya hemos señalado que el cibe espacio es
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algo pa ecido a un labo a o io donde expe imen a la in eligencia humana, pe o
aho a ambién añadimos que es un espacio ansi o io y e íme o. Es una zona
i eal donde su ge una p oyección que con ola nues o compo amien o. En el
cibe espacio exis e una me a, un in, un deseo que es ablece la elación con el
obje o y dibuja el modo de se humano. En la men e humana hay un deseo sob e la
posibilidad de ac uación de la men e a i icial. Es deci , una inquie ud po que un
p oyec o humano ac i e, con ole y di ija la acción. Pa a la in eligencia humana no
es una cues ión impo an e sabe si una máquina es in eligen e, “sino simplemen-
e de sabe si se nos puede apa ece como al” (Ganascia, J.G., 1996:36).
Finalmen e cabe deci , que el cibe espacio, a di e encia del en o no na u al,
es ablece una necesa ia elación simbió ica de hace coincidi los deseos y alo a-
ciones de se es de dis in a especie: máquinas y homb es. Consecuencia de la de i-
ciencia men al del homb e en e a la elocidad y ejecución de una in eligencia
undamen almen e compu acional imposible de segui en el núme o de ope acio-
nes que ealiza. De ello, enemos la necesidad de descub i es e nue o en o no, de
ap ende de él, y cla o es á, de sabe , que en nues o caso es sabe sob e noso os
mismos. No obs an e, es o no es compa ido po las dos pa es en en adas. De
hecho, la obligación de los se es pensan es, al como el homb e, es la búsqueda de
la e dad. Pe o la e dad se esis e a se encon ada, nos pone g andes di icul a-
des pa a llega a ella. La men e a i icial oda ía no ha supe ado es e ni el. Qui-
zás debido a que no halla el in e és de pe ecciona el camino hacia ella. Los e o-
es son buenos pa a es e in. Pe o la men e a i icial no se equi oca, sólo se blo-
quea o llega a un bucle. La men e inanimada no hace conje u as sob e lo c eado
po ella, y a a és de la con on ación se ap oxima más a la ealidad. Se á capaz
de deci nos que no sabe nada, pe o nunca llega á a pensa lo.
5.- Conclusiones.
1.- Hemos es ablecido un espacio con igu ado po las ecnologías del pensa-
mien o, al que hemos llamado cibe espacio. Un espacio donde se encuen an dos
men es: una humana y o a la de un obje o: el o denado . En ambas pa es hemos
econocido la exis encia de in eligencia.
2.- El p opósi o cen al del cibe espacio es de na u aleza epis émica. El hom-
b e conoce más sob e si mismo en un espacio p epa ado pa a es e in. Po ello, su
audacia pa a desdobla se en una men e a i icial que le pe mi e de su en en a-
mien o ap ende más sob e las p egun as que desea esponde .
3.- El desconocimien o sob e su men e ha conducido al homb e a c ea p ue-
bas (el es de Tu ing) pa a a e igua si es capaz de gene a in eligencia de la