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Campillo y el Nuevo sistema: una atribución dudosa

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Campillo y el Nuevo sistema: una atribución dudosa

Author: Navarro García, Luis
Year: 1983
Source: https://idus.us.es/bitstreams/bf9f0a18-45cf-4b13-8e82-0eeb4d152c1e/download
CAMPILLO Y EL
NUEVO SISTEMA:
Ca ed á ico de “His o ia de Amé ica” de la Uni e sidad de Se illa y Je e de la U.E.I.
de His o ia Social de la Escuela de Es udios Hispanoame icanos
Es o zándonos iempo a ás po
polí ica indiana du an e el einado de los p ime os Bo bones, hubimos de con
a ención p e e en e al
Nue o sis ema de go
pod ía p opo
ciona una cla e insus i uible p
e ela n
os las ideas más p o undas que sob e el Impe io ame icano albe ga a quien ue
minis o de Indias, y eni
do po uno de los mejo es gobe
D. José del Campillo y Cosío. G ande ue nue
en aquella ob a se exp esaba dis aba con ecuencia la go echo de lo que de las Indias
sabíamos po abundan es uen es documen ales, como de lo que de la expe iencia e
in eligencia de Campillo cabía espe a .
Las conside aciones que aquí ha emos no p e en
las ideas y p oyec os azados en el
p og esis as -
la isi a gene al, las in en
pod ían pa ece inadap ables a la men alidad colonizado a de España
Amé ica con delincuen es, p os i u as, y has a gi anos
asimilación de los indios, p e iamen e do ados de p o
aje, lengua y es imación social
es ablecimien os pa a la pesca en el O inoco, o la c eación de compañías pa a come cia
con los indios b a os.
Nos limi a emos a o ece una ap oximación al ema de
asal a on ace ca de la pe sonalidad del au o del
p oblema del posible plagio come ido en el
i landés Wa d hab ía u ilizado sin menciona lo el ex o que se iene supo
Campillo. A nues o juicio, an a base hay pa a habla de plagio de Campillo po Wa d,
como a la in e sa, y lo que es más, se puede llega a admi i que no son de Campillo las
NUEVO SISTEMA:
UNA ATRIBUCIÓN DUDOSA
Luis Na a o Ga cía
Ca ed á ico de “His o ia de Amé ica” de la Uni e sidad de Se illa y Je e de la U.E.I.
de His o ia Social de la Escuela de Es udios Hispanoame icanos
Es o zándonos iempo a ás po
de e mina la e o
lución expe imen ada po la
polí ica indiana du an e el einado de los p ime os Bo bones, hubimos de con
Nue o sis ema de go
bie no económico pa a la Amé ica,
ciona una cla e insus i uible p
a a el log o
de nues o obje i o, al
os las ideas más p o undas que sob e el Impe io ame icano albe ga a quien ue
do po uno de los mejo es gobe
nan es de la España del XVIII:
D. José del Campillo y Cosío. G ande ue nue
s a so p esa al i descub iendo que lo que
en aquella ob a se exp esaba dis aba con ecuencia la go echo de lo que de las Indias
sabíamos po abundan es uen es documen ales, como de lo que de la expe iencia e
in eligencia de Campillo cabía espe a .
Las conside aciones que aquí ha emos no p e en
den cons i ui una alo ación de
las ideas y p oyec os azados en el
Nue o sis ema.
Ideas enidas en cie os casos po
la isi a gene al, las in en
dencias, el lib e come cio-
, pe o que en o os
pod ían pa ece inadap ables a la men alidad colonizado a de España
-
el poblamien o de
Amé ica con delincuen es, p os i u as, y has a gi anos
-
, i ealizables
asimilación de los indios, p e iamen e do ados de p o
piedad p i ada, a los españoles,
aje, lengua y es imación social
-, o simplemen e dispa a adas -co
mo la undación de
es ablecimien os pa a la pesca en el O inoco, o la c eación de compañías pa a come cia
Nos limi a emos a o ece una ap oximación al ema de
las dudas que nos
asal a on ace ca de la pe sonalidad del au o del
Nue o sis ema,
p oblema del posible plagio come ido en el
P oyec o económico,
en el que el hispano
i landés Wa d hab ía u ilizado sin menciona lo el ex o que se iene supo
Campillo. A nues o juicio, an a base hay pa a habla de plagio de Campillo po Wa d,
como a la in e sa, y lo que es más, se puede llega a admi i que no son de Campillo las
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UNA ATRIBUCIÓN DUDOSA
Luis Na a o Ga cía
Ca ed á ico de “His o ia de Amé ica” de la Uni e sidad de Se illa y Je e de la U.E.I.
de His o ia Social de la Escuela de Es udios Hispanoame icanos
lución expe imen ada po la
polí ica indiana du an e el einado de los p ime os Bo bones, hubimos de con
cede
bie no económico pa a la Amé ica,
que
de nues o obje i o, al
os las ideas más p o undas que sob e el Impe io ame icano albe ga a quien ue
nan es de la España del XVIII:
s a so p esa al i descub iendo que lo que
en aquella ob a se exp esaba dis aba con ecuencia la go echo de lo que de las Indias
sabíamos po abundan es uen es documen ales, como de lo que de la expe iencia e
den cons i ui una alo ación de
Ideas enidas en cie os casos po
, pe o que en o os
el poblamien o de
, i ealizables
-la plena
piedad p i ada, a los españoles,
en
mo la undación de
es ablecimien os pa a la pesca en el O inoco, o la c eación de compañías pa a come cia
las dudas que nos
Nue o sis ema,
a ancando del
en el que el hispano
-
i landés Wa d hab ía u ilizado sin menciona lo el ex o que se iene supo
niendo se de
Campillo. A nues o juicio, an a base hay pa a habla de plagio de Campillo po Wa d,
como a la in e sa, y lo que es más, se puede llega a admi i que no son de Campillo las
ob as ampa adas bajo su nomb e y que se dice ue on esc i as en l
meses en que D.
José del Campillo y Cosío e a p incipal esponsable del gobie no de
España y sus Indias.
El P oyec o económico
En 1779 las p ensas de D. Joaquín de Iba a da
olumen i ulado
P oyec o e
a p omo e los in e eses de España con los medios y ondos necesa ios pa a su
plan i icación. Esc i o en el año de
su minis o de la Real Jun a de Come cio y
ob u o éxi o y se asegu a que conoció es ediciones has a 1782. El ejempla que
noso os u ilizamos, es
ando da ado en el mismo año de 1779
imp esión”.
An icipándose en la po ada que se a a d
mue o en 1770), sólo e
sul an ga an es de la
conde de Campomanes-
y un magis ado anónimo que hab ía conocido el manusc i o
poco des
pués de su edacción y hab ía emi ido en 1763 so
que se halló en e los papeles de Wa d y que el edi o cuidó de ep oduci a pie de
página en su p esen ación del
Wa d el esc i o sob e c eación de una Ob a Pía que ocu
del olumen, a pa i de la 320, aunque es e ex o, se nos dice, ya había sido publicado
en dos ocasiones, en 1750 y 1757, la p ime a de ellas al m
¿E a Wa d el au o del
edi o -
que es e pe sonaje e a i landés de nacimien o y educación, pod ía so
absolu a pu eza del cas ellano que emplea, pe o és o bien puede se u o de la acción de
un co ec o cuidadoso. También pod ía debe s
1
Po las dudas susci adas siglo y medio después, es opo uno eco da aquí que, según Sempe e y
Gua inos, el edi o y p ologuis a de Wa d
mismo Campomanes sea el magis ado anónimo cuyo in o me se inse a en el
hispanoi landés. Dice Sempe e y Gua inos, en su
esc i o es del einado
de Ca los III
pág. 106): “sacó del ol ido el
P oyec o económico
a ículo sob e el mismo Wa d (VI, págs. 176
po
su mue e y cuya publicación se debe al celo del Ilmo. S . Conde de Campomanes”. Es a in e ención
del conde ue conocida po Ca e a Pujal, Jaime:
1947; 5 ols.), que en ol. III, págs. 399
ob as ampa adas bajo su nomb e y que se dice ue on esc i as en l
o
s mismos co os
José del Campillo y Cosío e a p incipal esponsable del gobie no de
En 1779 las p ensas de D. Joaquín de Iba a da
ban a la luz en Mad id un
P oyec o e
conómico en que se p oponen a i
as p o idencias di igidas
a p omo e los in e eses de España con los medios y ondos necesa ios pa a su
plan i icación. Esc i o en el año de
1762
po D. Be na do Wa d, del Consejo de
su minis o de la Real Jun a de Come cio y
Moneda. Ob a pós uma.
ob u o éxi o y se asegu a que conoció es ediciones has a 1782. El ejempla que
ando da ado en el mismo año de 1779
, cons a se “segunda
An icipándose en la po ada que se a a d
e una ob a pós uma (Wa d había
sul an ga an es de la
au o ía del ex o el edi o
y un magis ado anónimo que hab ía conocido el manusc i o
pués de su edacción y hab ía emi ido en 1763 so
b e él un juicio po esc i o,
que se halló en e los papeles de Wa d y que el edi o cuidó de ep oduci a pie de
página en su p esen ación del
P oyec o al lec o . Ade
más, a ibuye ambién el edi o a
Wa d el esc i o sob e c eación de una Ob a Pía que ocu
pa las ochen a pá
del olumen, a pa i de la 320, aunque es e ex o, se nos dice, ya había sido publicado
en dos ocasiones, en 1750 y 1757, la p ime a de ellas al m
enos sin no icia de su au o
¿E a Wa d el au o del
P oyec o? Sabiendo -aun
que sólo po que lo dice su
que es e pe sonaje e a i landés de nacimien o y educación, pod ía so
absolu a pu eza del cas ellano que emplea, pe o és o bien puede se u o de la acción de
un co ec o cuidadoso. También pod ía debe s
e a lo mismo la no able iden
Po las dudas susci adas siglo y medio después, es opo uno eco da aquí que, según Sempe e y
Gua inos, el edi o y p ologuis a de Wa d
ue Campomanes, y nada se opone a la suposición
mismo Campomanes sea el magis ado anónimo cuyo in o me se inse a en el
p ólogo a la ob a del
hispanoi landés. Dice Sempe e y Gua inos, en su
Ensayo de una biblio eca española de los mejo es
de Ca los III
(Mad id, 1785-17
89, 6 ols.), en el a ículo sob e Campo
P oyec o económico
de D. Be
na do Wa d y o mó el p ólogo”; y en el
a ículo sob e el mismo Wa d (VI, págs. 176
-181) dice de él que “ o mó el
P oyec o,
su mue e y cuya publicación se debe al celo del Ilmo. S . Conde de Campomanes”. Es a in e ención
del conde ue conocida po Ca e a Pujal, Jaime:
His o ie de la economía española
1947; 5 ols.), que en ol. III, págs. 399
-419 hace una a o able glosa del P oyec o.
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s mismos co os
José del Campillo y Cosío e a p incipal esponsable del gobie no de
ban a la luz en Mad id un
as p o idencias di igidas
a p omo e los in e eses de España con los medios y ondos necesa ios pa a su
po D. Be na do Wa d, del Consejo de
S.M. y
Moneda. Ob a pós uma.
La publicación
ob u o éxi o y se asegu a que conoció es ediciones has a 1782. El ejempla que
, cons a se “segunda
e una ob a pós uma (Wa d había
au o ía del ex o el edi o
-es deci , el
y un magis ado anónimo que hab ía conocido el manusc i o
b e él un juicio po esc i o,
que se halló en e los papeles de Wa d y que el edi o cuidó de ep oduci a pie de
más, a ibuye ambién el edi o a
pa las ochen a pá
ginas inales
del olumen, a pa i de la 320, aunque es e ex o, se nos dice, ya había sido publicado
enos sin no icia de su au o
1
.
que sólo po que lo dice su
que es e pe sonaje e a i landés de nacimien o y educación, pod ía so
p ende la
absolu a pu eza del cas ellano que emplea, pe o és o bien puede se u o de la acción de
e a lo mismo la no able iden
i icación de
Po las dudas susci adas siglo y medio después, es opo uno eco da aquí que, según Sempe e y
ue Campomanes, y nada se opone a la suposición
de que el
p ólogo a la ob a del
Ensayo de una biblio eca española de los mejo es
89, 6 ols.), en el a ículo sob e Campo
manes (II,
na do Wa d y o mó el p ólogo”; y en el
P oyec o,
que quedó inédi o
su mue e y cuya publicación se debe al celo del Ilmo. S . Conde de Campomanes”. Es a in e ención
His o ie de la economía española
(Ba celona, 1943-
Wa d con España -“
nues os españoles
ambién “n
ues a mala in eligen
cual
quie mención signi ica i a de su I landa
páginas del P oyec o,
como es án o os muchos países y ciudades de Eu opa.
Po o o lado, exis en indicios que abonan la pa e nidad de Wa d sob e el
P oyec o.
El p ime o es el éxi o de público log ado, sin que nadie,
la a ibución es ablecida po el edi o , ni achase a Wa d de plagia io
signi ica nece
sa iamen e que el i landés no se inspi ase en abajos ajenos, o incluso los
inse ase más o menos li e al
público ilus ado, que e a el lógico des ina a io de la ob a, y en e el que podía habe
muchos que conocie on a Wa d, allecido sólo nue e años an es de la edición del
P oyec o, iene mucho a
lo p o
biblió ilo de la época, Juan Sempe e y Gua i
la úb ica de Wa d, en su conocido epe o io de los mejo es esc i o es del einado de
Ca los III -
lo que no es pequeño homenaje a D. B
El segundo indicio apun ado es el de que el lib o
a gumen ación que ocupa más de escien as páginas
Wa d, es deci , del indi iduo bio
P oyec o
se ponen de mani ies o los conocimien os enciclopédicos del i landés, su
ac edi ada o ien ación como economis a, la expe iencia adqui ida en la gos iajes a
a és de Eu opa. El au o del
pe sonales bien undamen ados
p oblemas de población, de ans
in e
nacionales; aza sin acila una con incen e polí ica come cial en elació
Amé ica y con Eu opa, y asegu a habe o mulado planes pa a la mode nización de la
mine ía indiana y pa a la en a de los u os españoles en Alemania, amén de los o os
planes que en el ex o se o mulan pa a omen a la economía española e indiana,
halla los capi ales p ecisos pa a las e o mas p opues as. Y en su pluma son e
las alusiones a los países eu opeos isi ados po Wa d, en iado al e ec o, se dice, po
Fe nando VI: nues o au o ha is o in en os en Hung ía, Sajonia y Sue
jun as de pa icios de I landa, Suecia, Toscana y B e aña; ha is o la ma ina de gue a
inglesa en Po smou h, los hospicios de Lille, la ab icación de bo dados en Be lín, las
nues os españoles
”, esc ibe, aun e i iéndose a é
pocas p e é i as, y
ues a mala in eligen
cia”, “nues a mala di ección”-
y la ausencia de
quie mención signi ica i a de su I landa
na al. I landa y Dublín es án en las
como es án o os muchos países y ciudades de Eu opa.
Po o o lado, exis en indicios que abonan la pa e nidad de Wa d sob e el
El p ime o es el éxi o de público log ado, sin que nadie,
al pa ece , dudase de
la a ibución es ablecida po el edi o , ni achase a Wa d de plagia io
sa iamen e que el i landés no se inspi ase en abajos ajenos, o incluso los
inse ase más o menos li e al
men e en su p opio lib o-. E
s a acep ación po pa e del
público ilus ado, que e a el lógico des ina a io de la ob a, y en e el que podía habe
muchos que conocie on a Wa d, allecido sólo nue e años an es de la edición del
lo p o
ba o io, que se e ue za p
o el hecho de que el
biblió ilo de la época, Juan Sempe e y Gua i
nos, incluyese sin acila el
la úb ica de Wa d, en su conocido epe o io de los mejo es esc i o es del einado de
lo que no es pequeño homenaje a D. B
e na do -.
El segundo indicio apun ado es el de que el lib o
-
la la ga y p o unda e lexión y
a gumen ación que ocupa más de escien as páginas
- pa ece se , e ec
i amen e, ob a de
Wa d, es deci , del indi iduo bio
g a iado en las páginas iniciales po
se ponen de mani ies o los conocimien os enciclopédicos del i landés, su
ac edi ada o ien ación como economis a, la expe iencia adqui ida en la gos iajes a
a és de Eu opa. El au o del
P oyec o
habla con au o idad, y a eces co
pe sonales bien undamen ados
-
dejándose o as a as a po el a bi
p oblemas de población, de ans
po e y na egación,
de de ensa, de elaciones
nacionales; aza sin acila una con incen e polí ica come cial en elació
Amé ica y con Eu opa, y asegu a habe o mulado planes pa a la mode nización de la
mine ía indiana y pa a la en a de los u os españoles en Alemania, amén de los o os
planes que en el ex o se o mulan pa a omen a la economía española e indiana,
halla los capi ales p ecisos pa a las e o mas p opues as. Y en su pluma son e
las alusiones a los países eu opeos isi ados po Wa d, en iado al e ec o, se dice, po
Fe nando VI: nues o au o ha is o in en os en Hung ía, Sajonia y Sue
jun as de pa icios de I landa, Suecia, Toscana y B e aña; ha is o la ma ina de gue a
inglesa en Po smou h, los hospicios de Lille, la ab icación de bo dados en Be lín, las
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pocas p e é i as, y
y la ausencia de
na al. I landa y Dublín es án en las
como es án o os muchos países y ciudades de Eu opa.
Po o o lado, exis en indicios que abonan la pa e nidad de Wa d sob e el
al pa ece , dudase de
la a ibución es ablecida po el edi o , ni achase a Wa d de plagia io
-lo que no
sa iamen e que el i landés no se inspi ase en abajos ajenos, o incluso los
s a acep ación po pa e del
público ilus ado, que e a el lógico des ina a io de la ob a, y en e el que podía habe
muchos que conocie on a Wa d, allecido sólo nue e años an es de la edición del
o el hecho de que el
expe o
nos, incluyese sin acila el
P oyec o, bajo
la úb ica de Wa d, en su conocido epe o io de los mejo es esc i o es del einado de
la la ga y p o unda e lexión y
i amen e, ob a de
g a iado en las páginas iniciales po
el edi o . En el
se ponen de mani ies o los conocimien os enciclopédicos del i landés, su
ac edi ada o ien ación como economis a, la expe iencia adqui ida en la gos iajes a
habla con au o idad, y a eces co
n c i e ios
dejándose o as a as a po el a bi
ismo-, sob e
de de ensa, de elaciones
nacionales; aza sin acila una con incen e polí ica come cial en elació
n con
Amé ica y con Eu opa, y asegu a habe o mulado planes pa a la mode nización de la
mine ía indiana y pa a la en a de los u os españoles en Alemania, amén de los o os
planes que en el ex o se o mulan pa a omen a la economía española e indiana,
o pa a
halla los capi ales p ecisos pa a las e o mas p opues as. Y en su pluma son e
cuen es
las alusiones a los países eu opeos isi ados po Wa d, en iado al e ec o, se dice, po
Fe nando VI: nues o au o ha is o in en os en Hung ía, Sajonia y Sue
cia; conoce las
jun as de pa icios de I landa, Suecia, Toscana y B e aña; ha is o la ma ina de gue a
inglesa en Po smou h, los hospicios de Lille, la ab icación de bo dados en Be lín, las
calles somb ea
das de á boles de Mosco ia; ha comp ado un cua
po doce eales
... Es a co es
p esun o au o no puede se omada como p ueba concluyen e
g andes iaje os hubo en la España de mediados del XVIII
indicio a ene en cuen a.
Po úl imo, pa ecen conco da con la biog a ía de Wa d y con lo
p e ende se -“
esc i o en el año de 1762
que el mismo ex o es ablece. Tales la
en cuyo es udio el au o decla a no habe enido pa e; al p oduc o de la ag icul u a
inglesa de 1746 a 1750, a las paces y a ados de 1748 y 1750, a los p e
po la Sociedad de Dublín en 1753,
co
me cian es en iempo de los egis os
alcanza lo que no se log ó e
España nos iene consolados de una pé dida que c eímos i epa able...
p e
sen e coyun u a de la quie ud que gozamos, en medio de las u bulencias qu
a las demás po encias”
, lo que si úa la edacción del disc
los p ime os años del einado de aquel mona ca, lo mismo que las menciones de
ac uales gue as de Ingla e a y F ancia y la exp esión, en p e
enían los anceses en Mon eal. Y como a ísima al
ex o, ci a su au o en la segunda pa e a D. An onio de Ulloa, a quien llama isi ado
del Po osí, y a quien dice habe conocido pe sonalmen e. Wa d pudo a a a Ulloa al
eg eso de és e a España en 1744, has a su segunda p
es que coincidió con él en sus co e ías eu opeas.
en España has a su mue e en 1795
a ibuido a Wa d, no cons a que nunca denuncia a una
Así, du an e diez años
pa e nidad de Wa d sob e el
El Nue o sis ema
En 1789, según su po ada, se publica en Mad id, en la imp en a de Beni o Cano,
un
pequeño olumen i ulado
Con los males y daños que le causa el que hoy iene, de los que pa icipa copiosamen e
das de á boles de Mosco ia; ha comp ado un cua
o de
... Es a co es
pondencia en e el lib o y lo que se nos in o ma sob e su
p esun o au o no puede se omada como p ueba concluyen e
-
o os homb es sabios y
g andes iaje os hubo en la España de mediados del XVIII
-, pe
o es un impo an e
Po úl imo, pa ecen conco da con la biog a ía de Wa d y con lo
esc i o en el año de 1762
”, eza la po ada-
las e e encias c onológicas
que el mismo ex o es ablece. Tales la
s alusiones al Ca as o y a la Ú
nica Con ibución,
en cuyo es udio el au o decla a no habe enido pa e; al p oduc o de la ag icul u a
inglesa de 1746 a 1750, a las paces y a ados de 1748 y 1750, a los p e
mios con ocados
po la Sociedad de Dublín en 1753,
o al “
deso den de que se quejaban an o los
me cian es en iempo de los egis os
”
. Tales sus alusiones a Ca los
alcanza lo que no se log ó e
n los dos einados an e io es, “
que desde su en ada en
España nos iene consolados de una pé dida que c eímos i epa able...
sen e coyun u a de la quie ud que gozamos, en medio de las u bulencias qu
, lo que si úa la edacción del disc
u so p elimina del
los p ime os años del einado de aquel mona ca, lo mismo que las menciones de
ac uales gue as de Ingla e a y F ancia y la exp esión, en p e
é i o, de la e ia anual que
enían los anceses en Mon eal. Y como a ísima al
usión a pe sona conc e a en el
ex o, ci a su au o en la segunda pa e a D. An onio de Ulloa, a quien llama isi ado
del Po osí, y a quien dice habe conocido pe sonalmen e. Wa d pudo a a a Ulloa al
eg eso de és e a España en 1744, has a su segunda p
a ida hacia el Pe ú en 1758, si no
es que coincidió con él en sus co e ías eu opeas.
Y
habiendo esidido Ulloa la gos años
en España has a su mue e en 1795
, siendo imp obable que descono
a ibuido a Wa d, no cons a que nunca denuncia a una
posible supe che ía.
Así, du an e diez años
-du an e más de un siglo, en ealidad-
nadie discu ió la
pa e nidad de Wa d sob e el
P oyec o económico.
En 1789, según su po ada, se publica en Mad id, en la imp en a de Beni o Cano,
pequeño olumen i ulado
Nue o sis ema de gobie no económico pa a la Amé ica.
Con los males y daños que le causa el que hoy iene, de los que pa icipa copiosamen e
70
o de
aca en Li uania
pondencia en e el lib o y lo que se nos in o ma sob e su
o os homb es sabios y
o es un impo an e
Po úl imo, pa ecen conco da con la biog a ía de Wa d y con lo
que la ob a
las e e encias c onológicas
nica Con ibución,
en cuyo es udio el au o decla a no habe enido pa e; al p oduc o de la ag icul u a
mios con ocados
deso den de que se quejaban an o los
. Tales sus alusiones a Ca los
III, que puede
que desde su en ada en
España nos iene consolados de una pé dida que c eímos i epa able...
dis u ando la
sen e coyun u a de la quie ud que gozamos, en medio de las u bulencias qu
e a ligen
u so p elimina del
P oyec o en
los p ime os años del einado de aquel mona ca, lo mismo que las menciones de
é i o, de la e ia anual que
usión a pe sona conc e a en el
ex o, ci a su au o en la segunda pa e a D. An onio de Ulloa, a quien llama isi ado
del Po osí, y a quien dice habe conocido pe sonalmen e. Wa d pudo a a a Ulloa al
a ida hacia el Pe ú en 1758, si no
habiendo esidido Ulloa la gos años
, siendo imp obable que descono
cie a el lib o
posible supe che ía.
nadie discu ió la
En 1789, según su po ada, se publica en Mad id, en la imp en a de Beni o Cano,
Nue o sis ema de gobie no económico pa a la Amé ica.
Con los males y daños que le causa el que hoy iene, de los que pa icipa copiosamen e
España; y emedios uni e sales pa a que la p ime a enga con
segu
nda mayo es in e eses. Po el Seño
iene escasa acogida en España, no así en Amé
es udiosos que in
es igan el siglo XVIII, la ama de Campillo, minis o de Felipe V, y
pe sonal
idad oda ía mal conocida.
Bien poco es lo que sob e Campillo pudo deci An onio Rod íguez Villa en
1882, en las co as cua
en a páginas que le dedicó, y en las que casi se limi a a
ansc ibi las imp esiones y anécdo as eco dadas en di e sos in o mes
colabo ado es del minis o, y a da a conoce algunos in o mes y ca as p odu
és e en a ias ocasiones de su ida. Al inal, Rod íguez Villa enume a las p incipales
ob as polí icas de Campillo, siendo la p ime a el
publicada, en un olumen en oc a o con 297 páginas.
“Dic amen”
sob e las condiciones que deben euni los capi anes gene ales de ma y
ie a, echado en Ma
d id, 2 de ma zo de
España de más y de menos pa a que sea lo que debe se y no lo que es
despie a”
, que se supone con inuación del an e io . Cosa no able, Rod íguez Villa, al
comen a b e emen e el
Nue o sis ema,
conside aciones del au o ace ca de los indios, pe o condena los planes p opues os como
“
ine icaces, empí icos y desechados algunos como es
esca imado y en an exiguas p o
a
l e ado el es ado de las cosas en el Nue o Mundo, n
Al pa ece , Rod íguez
a que de los dos p ime os exis ían a ias copias, y al menos una del e ce o, en
biblio ecas mad ileñas-
, con en ándose con enume
Pe o, ¿es e dade amen e Campillo au o de es as ob as? T a emos p ime o de la
que di ec amen e nos ocupa. La pa e nidad de Campillo sob e el
a i mada en las p ime as páginas
la p esencia,
al comienzo del ex o, de dos
siendo cons an e que D. Beni o se si ió, según decla a, de una muy mala copia, es
indudable que aquellas i mas no s
2
Rod íguez Villa. An onio:
Pa iño y Campillo. Reseña his ó ico
Felipe V
(Mad id, 1882), págs. 131
España; y emedios uni e sales pa a que la p ime a enga con
side ables en ajas, y la
nda mayo es in e eses. Po el Seño
Don Joseph del Campillo y Cosí
iene escasa acogida en España, no así en Amé
ica, y en ella se asien a, pa a los
es igan el siglo XVIII, la ama de Campillo, minis o de Felipe V, y
idad oda ía mal conocida.
Bien poco es lo que sob e Campillo pudo deci An onio Rod íguez Villa en
en a páginas que le dedicó, y en las que casi se limi a a
ansc ibi las imp esiones y anécdo as eco dadas en di e sos in o mes
colabo ado es del minis o, y a da a conoce algunos in o mes y ca as p odu
és e en a ias ocasiones de su ida. Al inal, Rod íguez Villa enume a las p incipales
ob as polí icas de Campillo, siendo la p ime a el
Nue o sis ema,
única has
publicada, en un olumen en oc a o con 297 páginas.
A és a añade el his o iado un
sob e las condiciones que deben euni los capi anes gene ales de ma y
d id, 2 de ma zo de
1739, y o os dos manusc i os:
España de más y de menos pa a que sea lo que debe se y no lo que es
, que se supone con inuación del an e io . Cosa no able, Rod íguez Villa, al
Nue o sis ema,
encuen a loables los p opó
conside aciones del au o ace ca de los indios, pe o condena los planes p opues os como
ine icaces, empí icos y desechados algunos como es
ic i os, y odo an
esca imado y en an exiguas p o
po ciones que, pues o en p ác ica, muy poco hubie a
l e ado el es ado de las cosas en el Nue o Mundo, n
i sus elaciones con el An iguo
Al pa ece , Rod íguez
Villa no conoció los o
os es esc i os de Campillo
a que de los dos p ime os exis ían a ias copias, y al menos una del e ce o, en
, con en ándose con enume
a los
2
.
Pe o, ¿es e dade amen e Campillo au o de es as ob as? T a emos p ime o de la
que di ec amen e nos ocupa. La pa e nidad de Campillo sob e el
Nue o sis
a i mada en las p ime as páginas
po su edi o , D. Beni o Cano, que se basa pa a ello en
al comienzo del ex o, de dos
“Exo dios”
i mados po Campillo. Pe o
siendo cons an e que D. Beni o se si ió, según decla a, de una muy mala copia, es
indudable que aquellas i mas no s
e ían ales, sino simples ansc ipciones del nomb e
Pa iño y Campillo. Reseña his ó ico
-biog á ica
de es os dos minis os de
(Mad id, 1882), págs. 131
-169.
71
side ables en ajas, y la
Don Joseph del Campillo y Cosí
o. La ob a
ica, y en ella se asien a, pa a los
es igan el siglo XVIII, la ama de Campillo, minis o de Felipe V, y
Bien poco es lo que sob e Campillo pudo deci An onio Rod íguez Villa en
en a páginas que le dedicó, y en las que casi se limi a a
ansc ibi las imp esiones y anécdo as eco dadas en di e sos in o mes
de los
colabo ado es del minis o, y a da a conoce algunos in o mes y ca as p odu
cidos po
és e en a ias ocasiones de su ida. Al inal, Rod íguez Villa enume a las p incipales
única has
a en onces
A és a añade el his o iado un
sob e las condiciones que deben euni los capi anes gene ales de ma y
1739, y o os dos manusc i os:
“Lo que hay en
España de más y de menos pa a que sea lo que debe se y no lo que es
”, y “España
, que se supone con inuación del an e io . Cosa no able, Rod íguez Villa, al
encuen a loables los p opó
si os y cie as
conside aciones del au o ace ca de los indios, pe o condena los planes p opues os como
ic i os, y odo an
po ciones que, pues o en p ác ica, muy poco hubie a
i sus elaciones con el An iguo
”.
os es esc i os de Campillo
-pese
a que de los dos p ime os exis ían a ias copias, y al menos una del e ce o, en
Pe o, ¿es e dade amen e Campillo au o de es as ob as? T a emos p ime o de la
Nue o sis
ema es
po su edi o , D. Beni o Cano, que se basa pa a ello en
i mados po Campillo. Pe o
siendo cons an e que D. Beni o se si ió, según decla a, de una muy mala copia, es
e ían ales, sino simples ansc ipciones del nomb e
de es os dos minis os de

del minis o, sin que ue a posible comp oba que és e alguna ez susc ibie a, ni los
exo dios, ni el ex o que les sigue. Más aún, los p ime os pá a os del p ólogo del edi o
se adelan an a señala que
Campillo, dado que el p ime
día y año di p incipio a es a ob a
mismo año, lo que hace ma
con el desempeño de cua o ca e as minis e iales y en plena gue a. Pe o Beni o Cano,
y odos los que han seguido su opinión, sal an es a di icul ad suponiendo e o del
copis a en la echa. E o
que no se a e ió a esol e el edi o , que con iesa habe
suplido muchos allos del ex o que u o a la is a.
El mismo edi o aduce o os a gumen os pa
Nue o sis ema.
Es os a gumen os son
es a ob a” y “
la g an semejanza que hay en e el es ilo de ella y el de o as que co
cie amen e que son suyas
”
pública que dejó pasa en silencio el plagio de que, s
sido obje o Campillo. En cuan o al es ilo del
compa
a se con el de o os esc i os inédi os a ibu
“España despie a” ha
sido gene almen e igno ada, y
España”
es, a nues o juicio, de a ibución an dudosa como el
a
inidad con és e gua dan cie o núme o de in o mes o dic á
conocidos. Po o a pa e, de
despie a”
, í ulos que han ganado ama de pa io a a Campillo, casi nunca se ha sabido
o a cosa sino que Campillo se los a ibuye en el Exo dio I del
“
Acabamos de esc ibi dos omos
nomb e de Campillo ha co ido es e olumen del
La acusación de plagio
Ni Colmei o en el siglo pasado
pa en esco en e el
P oyec o
cuando P ies ley se a en u a a nega , sin más, al pa en esco
3
Colmei o, Manuel:
His o ia de la economía polí
Mad id. 1965). Del misma au o ,
del minis o, sin que ue a posible comp oba que és e alguna ez susc ibie a, ni los
exo dios, ni el ex o que les sigue. Más aún, los p ime os pá a os del p ólogo del edi o
se adelan an a señala que
se pod ía duda de que el
Nue o sis ema
Campillo, dado que el p ime
“Exo dio” es á e
chado en 8 de eb e o de 1743,
día y año di p incipio a es a ob a
”
, siendo así que el minis o mu ió el 11 de ab il del
mismo año, lo que hace ma
e ialmen e imposible la edacción del esc i o, simul aneada
con el desempeño de cua o ca e as minis e iales y en plena gue a. Pe o Beni o Cano,
y odos los que han seguido su opinión, sal an es a di icul ad suponiendo e o del
que no se a e ió a esol e el edi o , que con iesa habe
suplido muchos allos del ex o que u o a la is a.
El mismo edi o aduce o os a gumen os pa
a a i
ica la p e endida au o
Es os a gumen os son
“la oz gene al que a ib
uye al Seño Campillo
la g an semejanza que hay en e el es ilo de ella y el de o as que co
”
. Pe o iene poca ue za la apela
ción gené ica a una opinión
pública que dejó pasa en silencio el plagio de que, s
egún se di ía mucho después, había
sido obje o Campillo. En cuan o al es ilo del
Nue o sis ema,
sólo pod ía en onces
a se con el de o os esc i os inédi os a ibu
idos a
Campillo, de los cuales
sido gene almen e igno ada, y
“Lo
que hay de más y de menos en
es, a nues o juicio, de a ibución an dudosa como el
Nue o sis ema;
inidad con és e gua dan cie o núme o de in o mes o dic á
menes de Campillo hoy
conocidos. Po o a pa e, de
“Lo que hay de más y de menos
en España
, í ulos que han ganado ama de pa io a a Campillo, casi nunca se ha sabido
o a cosa sino que Campillo se los a ibuye en el Exo dio I del
Acabamos de esc ibi dos omos
”
, dice, y luego da los í ulos. Sea como ue e, bajo el
nomb e de Campillo ha co ido es e olumen del
Nue o sis ema
du an e casi dos siglos.
Ni Colmei o en el siglo pasado
3
, ni Ca e a Pujal en el p esen e
4
, econocie on el
P oyec o
y el Nue o sis ema, aunque la sos
pecha hab ía su gido ya
cuando P ies ley se a en u a a nega , sin más, al pa en esco
5
.
His o ia de la economía polí
ica en España (Mad id,
1863; 2 ols. Segunda edición,
Mad id. 1965). Del misma au o ,
Biblio eca de los economis as español
es de los siglos XVI, XVII
72
del minis o, sin que ue a posible comp oba que és e alguna ez susc ibie a, ni los
exo dios, ni el ex o que les sigue. Más aún, los p ime os pá a os del p ólogo del edi o
Nue o sis ema
uese ob a de
chado en 8 de eb e o de 1743,
“en cuyo
, siendo así que el minis o mu ió el 11 de ab il del
e ialmen e imposible la edacción del esc i o, simul aneada
con el desempeño de cua o ca e as minis e iales y en plena gue a. Pe o Beni o Cano,
y odos los que han seguido su opinión, sal an es a di icul ad suponiendo e o del
que no se a e ió a esol e el edi o , que con iesa habe
ica la p e endida au o
ía del
uye al Seño Campillo
la g an semejanza que hay en e el es ilo de ella y el de o as que co
ns a
ción gené ica a una opinión
egún se di ía mucho después, había
sólo pod ía en onces
Campillo, de los cuales
que hay de más y de menos en
Nue o sis ema;
y poca
menes de Campillo hoy
en España
” y de “España
, í ulos que han ganado ama de pa io a a Campillo, casi nunca se ha sabido
o a cosa sino que Campillo se los a ibuye en el Exo dio I del
Nue o sis ema:
, dice, y luego da los í ulos. Sea como ue e, bajo el
du an e casi dos siglos.
, econocie on el
pecha hab ía su gido ya
1863; 2 ols. Segunda edición,
es de los siglos XVI, XVII
y XVIII
Manuel Co
lmei o, en su
Campillo y Wa d. D
e Campillo elogia las ideas expues as en el
habe is o imp eso “
Lo que hay de más y de menos
“España despie a”
pa ecen el es amen o polí ico del au o
es udio sob e la His
o ia de la economía polí ica,
que hay de más y de meno
s
pa alelo con el P oyec o
de Wa d
pe o sin encon
a sospechosa la coincidencia
Ca e a Pujal que, como ya dijimos, analiza el
elaciona con Campillo, como no sea, cu iosamen e, pa a deci que los c i e
ambos se en en an en el ema de las áb icas exis en es en Indias. En cambio, el mismo
Ca e a Pujal, al es udia los esc i os de Campillo da la p
“España despie a”
, según el ma
His o ia, siendo po o a pa e muy aliosos los juicios que emi e
au o
8
.
Pe o es a pa i de 1948 cuando, a aíz de
cunde en e los es udiosos la con icción de que exis e una elación en e las ob as de
Wa d y de Campillo, y siendo Cam
an e io es en el iempo, se iene a conclui en l
Hoy, que g acias al p o e
so A cila Fa ías,
ex o del Nue o sis ema,
cabe
(publicada en las “Memo ias”
de la Real Aca
Mad id. 1979).
4
Ca e a y Pujal, ci .
5
P ies ley, He be Ing am:
José de
págs. 36-37.
6
Colmei o, Biblio eca, 5ª
edición, págs. 50
ci a Colmei o la
Biblio eca española
1801)
, pág. 88. De la misma ob a de
Wa d.
7
Colmei o, His o ia, 2ª
edición. ol.
8
Ca e a Pujal expone la o
b a de Campillo en II
áb icas, en II, pág. 416.
9
Hamil on, Ea l J.;
El lo ecimien
1948, págs. 224-225.
10
Edua do A cila Fa ías, en
el
Venezuela, 1971) sin e iza la dia iba de los his o iado es sob e el asun o del plagio, desd
Hamil o
n, has a A ola y Sa ail
de I
ndias bajo las Aus ias y la c í
(Se illa, 1956). págs. 85-
103, si bien es e au o , es ableciendo que Wa d copia a la le a a Campillo en
lmei o, en su
Biblio eca de los economis as,
ca aloga p
e Campillo elogia las ideas expues as en el
Nue o S
Lo que hay de más y de menos
”
, pe o que es e esc i o y el de
pa ecen el es amen o polí ico del au o
6
. En su más ambicioso
o ia de la economía polí ica,
Colmei o ci a abundan
s
”, en manusc i o, y el Nue o sis ema,
es e úl imo a eces en
de Wa d
-
sob e odo en el capí ulo sob e el sis ema colonial
a sospechosa la coincidencia
7
.
Ca e a Pujal que, como ya dijimos, analiza el
P oyec o
de Wa d, ampoco lo
elaciona con Campillo, como no sea, cu iosamen e, pa a deci que los c i e
ambos se en en an en el ema de las áb icas exis en es en Indias. En cambio, el mismo
Ca e a Pujal, al es udia los esc i os de Campillo da la p
ime a no icia amplia sob e
, según el ma
nusc i o 11-
424 conse ado en la Real Academia de la
His o ia, siendo po o a pa e muy aliosos los juicios que emi e
sob e las ideas de su
Pe o es a pa i de 1948 cuando, a aíz de
la den
uncia o mulada po Hamil on
cunde en e los es udiosos la con icción de que exis e una elación en e las ob as de
Wa d y de Campillo, y siendo Cam
pillo y diciéndose la ob a que se le a ibuye
an e io es en el iempo, se iene a conclui en l
a condena de Wa d, acusado de pla
so A cila Fa ías,
se puede dispone del an es casi
cabe
eplan ea aquella denuncia
10
.
de la Real Aca
demia de Ciencias
Mo ales y Polí icas, en 1910; 5ª edición.
José de
Gál ez, isi o gene al o New Spain (1765-
1771). (Be keley
edición, págs. 50
-51 y 137. Como uen es pa a
su in o mación sob e Campillo
Biblio eca española
económico polí ica
de Juan Sempe e y Gua inos, ol. I (Mad id,
, pág. 88. De la misma ob a de
Sempe e, ol. VI, pág. 176,
oma la no icia que da de Be na do
edición. ol.
II, passim.
b a de Campillo en II
, 287-302. La ex aña
con usión sob
El lo ecimien
o del capi alismo y o os ensayos de
his o ia económica.
el
Es udio In oduc o io a la segunda edición del
Nue a sis ema
Venezuela, 1971) sin e iza la dia iba de los his o iado es sob e el asun o del plagio, desd
n, has a A ola y Sa ail
h. También
da no icia de es e p oblema Muñoz Pé ez, José:
ndias bajo las Aus ias y la c í
ica del p oyec ismo del XVIII.
“Anua io de Es udios Ame icanos
103, si bien es e au o , es ableciendo que Wa d copia a la le a a Campillo en
73
ca aloga p
o sepa ado a
Nue o S
is ema y dice no
, pe o que es e esc i o y el de
. En su más ambicioso
Colmei o ci a abundan
emen e “Lo
es e úl imo a eces en
sob e odo en el capí ulo sob e el sis ema colonial
-,
de Wa d, ampoco lo
elaciona con Campillo, como no sea, cu iosamen e, pa a deci que los c i e
ios de
ambos se en en an en el ema de las áb icas exis en es en Indias. En cambio, el mismo
ime a no icia amplia sob e
424 conse ado en la Real Academia de la
sob e las ideas de su
uncia o mulada po Hamil on
9
,
cunde en e los es udiosos la con icción de que exis e una elación en e las ob as de
pillo y diciéndose la ob a que se le a ibuye
a condena de Wa d, acusado de pla
gio.
se puede dispone del an es casi
inhallable
Mo ales y Polí icas, en 1910; 5ª edición.
1771). (Be keley
, 1916),
su in o mación sob e Campillo
de Juan Sempe e y Gua inos, ol. I (Mad id,
oma la no icia que da de Be na do
con usión sob
e el ema de las
his o ia económica.
Mad id,
Nue a sis ema
(Mé ida-
Venezuela, 1971) sin e iza la dia iba de los his o iado es sob e el asun o del plagio, desd
e P ies ley y
da no icia de es e p oblema Muñoz Pé ez, José:
El come cio
“Anua io de Es udios Ame icanos
” XIII
103, si bien es e au o , es ableciendo que Wa d copia a la le a a Campillo en
An e odo, debe queda es ablecido que la simi
segunda pa e del
P oyec o económico
simplemen e de iden idad. Un mismo ex o se nos p esen a bajo dos denominaciones y
a ibucio
nes dis in as, con sólo lige ísimas a ian es que nunca a ec an en n
sus ancial al con enido. Dichas a ian
de unos capí ulos a o os, en la omisión en cualquie a de las dos e siones de palab as o
ases que apa
ecen en la o a y, sob e odo, en una dis in a dis
El
P oyec o económico
aunque no exclusi amen e
cap
í ulos, a a y así se i ul
segunda pa e, sólo que di idida a su ez en dos pa es
de nue e capí ulos-
p ecedidas, eso sí, conjun amen
an eceden al o al de la ob a.
A pa i de aquí caben, en e los c í icos que con
es pos u as: una, la de los que llaman plagia
i landés y suponen que ue su edi o el qu
Wa d con o os que no e an suyos; po in, la de aquellos que sospechan que Wa d
plagió a Campillo, no sólo en la segunda pa e
“Ob a Pía”
, que se ían eal
menos” y de “
España despie a
culpabilidad de Wa d. Lo que no es á en ela de juici
sob e el Nue o sis ema,
que es lo que aho a cues iona emos.
Comencemos po asegu a que la segunda pos u a ca ece de base de
sus en ación; que las dos pa es del
su icien emen e a món
ica como pa a desca a la po
haya sido acumulada a la
p
en su Discu so p elimina , sino en nume osos pasajes del ex o se hacen ecuen es
alusiones a la in e
elación de ambas pa es, y la unidad del plan de la ob a esponde
desde luego al con encimien o de su au o de que la e o ma de Es
medida de “
a egla las cosas de Amé ica, y en pa icula lo q
muchos ex emos, ci a las ob as de ambos po sepa ado, manejando las ediciones del
de 1782, mie
n as oma sus e e encias del
manusc i os conse ados en la Biblio eca
An e odo, debe queda es ablecido que la simi
li ud en e el N
ue o sis ema
P oyec o económico
es an es echa que bien puede habla se
simplemen e de iden idad. Un mismo ex o se nos p esen a bajo dos denominaciones y
nes dis in as, con sólo lige ísimas a ian es que nunca a ec an en n
sus ancial al con enido. Dichas a ian
es consis en en la aslación de di e sos pá a os
de unos capí ulos a o os, en la omisión en cualquie a de las dos e siones de palab as o
ecen en la o a y, sob e odo, en una dis in a dis
ib
ución del ex o.
P oyec o económico
se di ide en dos pa es, la p ime a de las cuales a a
-
de lo ela i o a España, en an o que la segunda, en once
í ulos, a a y así se i ul
a, “Sob e Amé ica”. El
Nue o sis ema
segunda pa e, sólo que di idida a su ez en dos pa es
-la p ime a de d
iez, y la segunda
p ecedidas, eso sí, conjun amen
e de los dos Exo dios que
an eceden al o al de la ob a.
A pa i de aquí caben, en e los c í icos que con
ceden c édi o a Beni o Cano,
es pos u as: una, la de los que llaman plagia
io a Wa d; o a, la de qu
ienes exculpan al
i landés y suponen que ue su edi o el qu
e, inad e idamen e, con undió e
Wa d con o os que no e an suyos; po in, la de aquellos que sospechan que Wa d
plagió a Campillo, no sólo en la segunda pa e
del P oyec o,
sino en la p ime a y en la
, que se ían eal
men e simples adap aciones de “
Lo que hay de más y de
España despie a
”.
De sue e que lo que se discu e es el g ado de
culpabilidad de Wa d. Lo que no es á en ela de juici
o es la pa e nidad de Campillo
que es lo que aho a cues iona emos.
Comencemos po asegu a que la segunda pos u a ca ece de base de
sus en ación; que las dos pa es del
P oyec o económico
cons i uyen una ob a
ica como pa a desca a la po
sibilidad de que su segunda
p
i
me a cap ichosamen e o po e o . Po el con a io, no sólo
en su Discu so p elimina , sino en nume osos pasajes del ex o se hacen ecuen es
elación de ambas pa es, y la unidad del plan de la ob a esponde
desde luego al con encimien o de su au o de que la e o ma de Es
paña depende en g an
a egla las cosas de Amé ica, y en pa icula lo q
ue oca a los indios
muchos ex emos, ci a las ob as de ambos po sepa ado, manejando las ediciones del
n as oma sus e e encias del
“Nue o sis ema” y de
“Lo que hay de más y de menos
manusc i os conse ados en la Biblio eca
de Palacio, en Mad id.
74
ue o sis ema
y la
es an es echa que bien puede habla se
simplemen e de iden idad. Un mismo ex o se nos p esen a bajo dos denominaciones y
nes dis in as, con sólo lige ísimas a ian es que nunca a ec an en n
ada
es consis en en la aslación de di e sos pá a os
de unos capí ulos a o os, en la omisión en cualquie a de las dos e siones de palab as o
ución del ex o.
se di ide en dos pa es, la p ime a de las cuales a a
-
de lo ela i o a España, en an o que la segunda, en once
Nue o sis ema
es es a misma
iez, y la segunda
e de los dos Exo dios que
ceden c édi o a Beni o Cano,
ienes exculpan al
e, inad e idamen e, con undió e
sc i os de
Wa d con o os que no e an suyos; po in, la de aquellos que sospechan que Wa d
sino en la p ime a y en la
Lo que hay de más y de
De sue e que lo que se discu e es el g ado de
o es la pa e nidad de Campillo
Comencemos po asegu a que la segunda pos u a ca ece de base de
cons i uyen una ob a
sibilidad de que su segunda
pa e
me a cap ichosamen e o po e o . Po el con a io, no sólo
en su Discu so p elimina , sino en nume osos pasajes del ex o se hacen ecuen es
elación de ambas pa es, y la unidad del plan de la ob a esponde
paña depende en g an
ue oca a los indios
muchos ex emos, ci a las ob as de ambos po sepa ado, manejando las ediciones del
P oyec o de 1779 y
“Lo que hay de más y de menos
” de los
na u ales”. Dicho pal
adinamen e,
de odas l
as ope aciones que se p o
Po eso en la in oducción ya se anuncia que se a a p opone un sis ema de
gobie no económico pa a Amé ica, y en la p ime a pa e, capí ulo V,
a “mi idea sob e el come
cio en e Filipinas y Acapulco
Poco an es se ha lanzado la p opues a de libe a de los de echos de palmeo y oneladas
la expo ación de u os espa
Compañía de eu opeos pa a desagu
po aho a ese amos di emos e balmen e al Mi
pa en e el pa en esco en e los capí ulos dedicados al aumen o de la po
pa es del P oyec o.
Mención especial me ecen las páginas del capí ulo XI de la p ime a
pa e en las que con oda al u a y o iginalidad se eba e la eo ía de que el hallazgo de
las Indias y la emig ación a ellas hayan sido la causa de la
España. En el capí ulo XIII se aplaza pa a la segunda pa e el a amien o del come cio
indiano, pa a luego plan
ea la con eniencia de que hubiese un o ganismo único de
di ección de la polí ic
a me can il de España e Indias.
Hay
de o o lado, una se ie de ópicos o de di
en ambas pa es. Po ejemplo, la conside ación del siglo XVII como época de le a go
pa a España; la dis inción en e co
d
e a ae indianos a España y ex anje os an o a la península como a Indias; la
posibilidad de casa mu
chachas con do es que hab ían de paga o as al ha
la u ilidad de publica una Gace a me
indus ializ
ación en Amé ica; la c eación de una Jun a de Mejo as, enca
la p ác ica el P oyec o
si iéndose de in enden es y isi ado es an o en España como en
Indias; la cons i ución de un capi al con que acome e es a emp esa median e una
hipo eca gene al de ie as
... Todo ello deno a que una misma men e abo da en ambas
pa es del P oyec o
los p oblemas de las Indias y de España.
Lo que no qui a que, en cualquie caso, y en ambas pa es, el au o se haya
podido ale de uno o a ios esc i os an
bien abundan en la p oducción de los eco
an o más comp ensible a ándose de la segunda pa e del
adinamen e,
“
la isi a del eino y la de Amé ica son el undamen o
as ope aciones que se p o
ponen”.
Po eso en la in oducción ya se anuncia que se a a p opone un sis ema de
gobie no económico pa a Amé ica, y en la p ime a pa e, capí ulo V,
se emi e al lec o
cio en e Filipinas y Acapulco
”
que se o ece en la segunda.
Poco an es se ha lanzado la p opues a de libe a de los de echos de palmeo y oneladas
la expo ación de u os espa
ñoles a Indias; luego se sugie e
la o mación de una
Compañía de eu opeos pa a desagu
a minas en Indias, añadiendo: “
o os medios que
po aho a ese amos di emos e balmen e al Mi
nis e io si iene luga la idea
pa en e el pa en esco en e los capí ulos dedicados al aumen o de la po
blación en ambas
Mención especial me ecen las páginas del capí ulo XI de la p ime a
pa e en las que con oda al u a y o iginalidad se eba e la eo ía de que el hallazgo de
las Indias y la emig ación a ellas hayan sido la causa de la
decadencia indus ial de
España. En el capí ulo XIII se aplaza pa a la segunda pa e el a amien o del come cio
ea la con eniencia de que hubiese un o ganismo único de
a me can il de España e Indias.
de o o lado, una se ie de ópicos o de di
ec ices e o mis as que se ei e an
en ambas pa es. Po ejemplo, la conside ación del siglo XVII como época de le a go
pa a España; la dis inción en e co
me cio me can il y come cio polí ico; la con eniencia
e a ae indianos a España y ex anje os an o a la península como a Indias; la
chachas con do es que hab ían de paga o as al ha
la u ilidad de publica una Gace a me
can il y de acep a cie o g ado de
ación en Amé ica; la c eación de una Jun a de Mejo as, enca
si iéndose de in enden es y isi ado es an o en España como en
Indias; la cons i ución de un capi al con que acome e es a emp esa median e una
... Todo ello deno a que una misma men e abo da en ambas
los p oblemas de las Indias y de España.
Lo que no qui a que, en cualquie caso, y en ambas pa es, el au o se haya
podido ale de uno o a ios esc i os an
e io es de análoga emá ica, de los que más
bien abundan en la p oducción de los eco
nomis as españoles de la época. Y es o se ía
an o más comp ensible a ándose de la segunda pa e del
P oyec o,
75
la isi a del eino y la de Amé ica son el undamen o
Po eso en la in oducción ya se anuncia que se a a p opone un sis ema de
se emi e al lec o
que se o ece en la segunda.
Poco an es se ha lanzado la p opues a de libe a de los de echos de palmeo y oneladas
la o mación de una
o os medios que
nis e io si iene luga la idea
”. Es
blación en ambas
Mención especial me ecen las páginas del capí ulo XI de la p ime a
pa e en las que con oda al u a y o iginalidad se eba e la eo ía de que el hallazgo de
decadencia indus ial de
España. En el capí ulo XIII se aplaza pa a la segunda pa e el a amien o del come cio
ea la con eniencia de que hubiese un o ganismo único de
ec ices e o mis as que se ei e an
en ambas pa es. Po ejemplo, la conside ación del siglo XVII como época de le a go
me cio me can il y come cio polí ico; la con eniencia
e a ae indianos a España y ex anje os an o a la península como a Indias; la
chachas con do es que hab ían de paga o as al ha
ce se monjas;
can il y de acep a cie o g ado de
ación en Amé ica; la c eación de una Jun a de Mejo as, enca
gada de lle a a
si iéndose de in enden es y isi ado es an o en España como en
Indias; la cons i ución de un capi al con que acome e es a emp esa median e una
... Todo ello deno a que una misma men e abo da en ambas
Lo que no qui a que, en cualquie caso, y en ambas pa es, el au o se haya
e io es de análoga emá ica, de los que más
nomis as españoles de la época. Y es o se ía
P oyec o,
de se su au o
P oduc o de un mismo ce eb o pa ecen se , pues,
y, po lo menos, los Exo dios del
úl imo esc i o an e io a 1762, pe o no necesa iamen e da ad
se ía ap o echada po Wa d en 1762 en su lib o publicado en 1779, y que es eedi ada,
espe ando -en lo esencial
-
nomb e de Campillo.
Dos au o es habían ad e ido an e io men e la agilidad de los ex os a ibuidos
a Campillo, pe o sin pone en duda esa a
de más y de menos”
, despué
e sado en las cosas de Amé ica, iene que supone en una ocasión que padeció un
engaño, u o de su buen deseo; en o a, que uno de
su pa e, Ca e a Pujal
dice de Campillo:
“
esc ibió es ob as cuando es aba al en e de a
gobie no.
Po eso causa ex añeza el ono de du a c í ica que empleó en ellas. ¿Es que
no es aba
en su mano emedia lo
Y
en o o luga se ex aña Ca e a de que Campillo espe e la llegada de un
celoso sec e a io de Indias, cuando él mismo asumía a ios minis e io
a Campillo “jac ancia”
como
y dice que, ace ca d
e la o ganización del gobie no
enjundia que él”; “
cuan o esc i
base alguna”; lo cali ic
a de espí i u, más que c í
con adicciones la
g an es, y lapida iamen e le ep ocha su mucho a bi
ele ación de concep os. El a bi ismo de es e Campil
con la p opues a de con
s ucción de es canales desde Ma
Ba celona y Valencia), a Cádiz (con b azos a Bilbao, E
Andalucía)
y a A agón (con b azos a Na a a y Cas
p obablemen e inspi ó la di e i
Ca as ma uecas
de Cadalso
de canales siendo in enden e de A agón
dice de sí mismo: “no
soy
alo al Nue o sis ema,
pe o añade:
14
Colmei o, His o ia, 2ª
edición,
P oduc o de un mismo ce eb o pa ecen se , pues,
Lo que hay de más y de menos
y, po lo menos, los Exo dios del
Nue o sis ema.
Tal ez ambién una edacción de es e
úl imo esc i o an e io a 1762, pe o no necesa iamen e da ad
a en 1743; edacción que
se ía ap o echada po Wa d en 1762 en su lib o publicado en 1779, y que es eedi ada,
-
la adap ación h
echa po Wa d, en 1789, pe o aho a bajo el
Dos au o es habían ad e ido an e io men e la agilidad de los ex os a ibuidos
a Campillo, pe o sin pone en duda esa a
ibución. Colmei o, comen ando
, despué
s de es a
blece que Campillo, minis o de Felipe V, e a muy
e sado en las cosas de Amé ica, iene que supone en una ocasión que padeció un
engaño, u o de su buen deseo; en o a, que uno de
sus có
mpu os me ece poca e
dice de Campillo:
esc ibió es ob as cuando es aba al en e de a
ios depa amen os del
Po eso causa ex añeza el ono de du a c í ica que empleó en ellas. ¿Es que
en su mano emedia lo
s de ec os de que se lamen aba?”.
en o o luga se ex aña Ca e a de que Campillo espe e la llegada de un
celoso sec e a io de Indias, cuando él mismo asumía a ios minis e io
s. Ca e a a ibuye
como
p oyec is a, sien
do así que o os le a en aja on en mé i os,
e la o ganización del gobie no
“
a a on muchos y con mayo
cuan o esc i
bió ace ca de los siglos XVI y XVII no
pasó de ases sin
a de espí i u, más que c í
ico, de o is a, y de incu i en
g an es, y lapida iamen e le ep ocha su mucho a bi
ele ación de concep os. El a bi ismo de es e Campil
lo culmina en “
España despie a
s ucción de es canales desde Ma
d id a Alican e (con b azos a
Ba celona y Valencia), a Cádiz (con b azos a Bilbao, E
x emadu a, Galicia y
y a A agón (con b azos a Na a a y Cas
illa). Todo es e dispa a e
p obablemen e inspi ó la di e i
da sá i a con enida en la núme o ein a y es de las
de Cadalso
-
no es c eíble en el minis o Campillo, que había sabido
de canales siendo in enden e de A agón
, pe o sí en es e au o que en “
España despie a
soy
polí ico, ni lab ado ”
. Concede Ca e a, sin emba go, al
pe o añade:
edición,
II, págs. 628 y 668.
82
Lo que hay de más y de menos
Tal ez ambién una edacción de es e
a en 1743; edacción que
se ía ap o echada po Wa d en 1762 en su lib o publicado en 1779, y que es eedi ada,
echa po Wa d, en 1789, pe o aho a bajo el
Dos au o es habían ad e ido an e io men e la agilidad de los ex os a ibuidos
ibución. Colmei o, comen ando
“Lo que hay
blece que Campillo, minis o de Felipe V, e a muy
e sado en las cosas de Amé ica, iene que supone en una ocasión que padeció un
mpu os me ece poca e
14
. Po
ios depa amen os del
Po eso causa ex añeza el ono de du a c í ica que empleó en ellas. ¿Es que
en o o luga se ex aña Ca e a de que Campillo espe e la llegada de un
s. Ca e a a ibuye
do así que o os le a en aja on en mé i os,
a a on muchos y con mayo
pasó de ases sin
ico, de o is a, y de incu i en
g an es, y lapida iamen e le ep ocha su mucho a bi
ismo y poca
España despie a
”
d id a Alican e (con b azos a
x emadu a, Galicia y
illa). Todo es e dispa a e
-que
da sá i a con enida en la núme o ein a y es de las
no es c eíble en el minis o Campillo, que había sabido
España despie a
”
. Concede Ca e a, sin emba go, al
gún

“
en cuan o a las dos ob as an e io es de Campillo, hay que econoce que se les
ha hecho jus icia no publi
cándolas en su in eg idad
Llegados a es e
pun o, a nues o juicio sólo dos pueden se las conclusiones,
aunque p o isionales. O bien exis ió un p oyec is a desconocido que colocó su
p oducción bajo el nomb e del minis o Campil
pe sonalidad has a hoy ocul a que
la si uación de España y las Indias, y a o mula planes a eces quimé icos o
es a ala ios, en los mismos momen os en que se hallaba, do ado de omnímodos
pode es, al imón de la Mona quía.
Pa a ce
cio a nos de lo p ime o con end ía iden i
ex año a adis a, qui
zás homónimo del minis o, y explica sus mó iles, así como los
de D. Beni o Cano al publica an a día
que de
sde su pe spec i a se hab ía come ido en el
muchos años an es.
Pa a pe suadi nos de lo segundo, hab ía que em
que Campillo no ue el ejecu i o e icaz que siemp e se supuso, y que se ha
inmensamen e angus iado po el acaso de su ímpe u en el gobie no. Idea que pod ía
encon
a una con i mación en el juicio
Campillo o muló Caba ús en 1786, en su
“Homb e lleno de
uego y de imaginación, an in épido como pusilánimes sus
suceso es. Ingenio más singula que g ande, más i i able que i me, más capaz que
ningún o o po su igo de des ui los abusos y es
po la inquie ud y u bu
lencia de su ca ác e , de aquella juiciosa y len a medi ación que
p oduce la e dade a ac i idad
ue on los a ibu os de una admi
Juicio en de ini i a nega i o que choca con la imagen gene almen e a o able
que la His o ia ha con
se ado de Campillo, y que después de odo no cons
su icien e pa a endos
a le el
En cualquie caso, en nues o sen i , lo que puede ene in e és pa a el
his o iado ame icanis a es de e mina la uen e en la que p obablemen e bebió Wa d
sus p incipales nociones sob e el
15
Ca e a Pujal, especi
almen e III
en cuan o a las dos ob as an e io es de Campillo, hay que econoce que se les
cándolas en su in eg idad
”
15
.
pun o, a nues o juicio sólo dos pueden se las conclusiones,
aunque p o isionales. O bien exis ió un p oyec is a desconocido que colocó su
p oducción bajo el nomb e del minis o Campil
lo, o bien Campillo poseyó una d
pe sonalidad has a hoy ocul a que
le impulsó a ealiza po esc i o una ace ba c í ica de
la si uación de España y las Indias, y a o mula planes a eces quimé icos o
es a ala ios, en los mismos momen os en que se hallaba, do ado de omnímodos
pode es, al imón de la Mona quía.
cio a nos de lo p ime o con end ía iden i
ica sin géne o de dudas a ese
zás homónimo del minis o, y explica sus mó iles, así como los
de D. Beni o Cano al publica an a día
men e el Nue o sis ema
sin denuncia el plagio
sde su pe spec i a se hab ía come ido en el
P o
yec o económico
Pa a pe suadi nos de lo segundo, hab ía que em
peza po admi i y demos a
que Campillo no ue el ejecu i o e icaz que siemp e se supuso, y que se ha
inmensamen e angus iado po el acaso de su ímpe u en el gobie no. Idea que pod ía
a una con i mación en el juicio
-
p obablemen e no impa cial
Campillo o muló Caba ús en 1786, en su
Elogio del conde de Gausa:
uego y de imaginación, an in épido como pusilánimes sus
suceso es. Ingenio más singula que g ande, más i i able que i me, más capaz que
ningún o o po su igo de des ui los abusos y es
ablece la Mona quía, pe o incapaz
lencia de su ca ác e , de aquella juiciosa y len a medi ación que
p oduce la e dade a ac i idad
...; con
mo e lo odo sin analiza ni e o ma nada; es os
ue on los a ibu os de una admi
nis ación inquie a e ine icaz...”.
Juicio en de ini i a nega i o que choca con la imagen gene almen e a o able
se ado de Campillo, y que después de odo no cons
a le el
Nue o sis ema
y los o os esc i os con él elacionados.
En cualquie caso, en nues o sen i , lo que puede ene in e és pa a el
his o iado ame icanis a es de e mina la uen e en la que p obablemen e bebió Wa d
sus p incipales nociones sob e el
mundo ame icano y sus p oblemas. Fuen e que,
almen e III
, 287 y 292-296 en que comen a la “
Espalla despie a
83
en cuan o a las dos ob as an e io es de Campillo, hay que econoce que se les
pun o, a nues o juicio sólo dos pueden se las conclusiones,
aunque p o isionales. O bien exis ió un p oyec is a desconocido que colocó su
lo, o bien Campillo poseyó una d
oble
le impulsó a ealiza po esc i o una ace ba c í ica de
la si uación de España y las Indias, y a o mula planes a eces quimé icos o
es a ala ios, en los mismos momen os en que se hallaba, do ado de omnímodos
ica sin géne o de dudas a ese
zás homónimo del minis o, y explica sus mó iles, así como los
sin denuncia el plagio
yec o económico
de Wa d, no
peza po admi i y demos a
que Campillo no ue el ejecu i o e icaz que siemp e se supuso, y que se ha
b ía sen ido
inmensamen e angus iado po el acaso de su ímpe u en el gobie no. Idea que pod ía
p obablemen e no impa cial
- que sob e
uego y de imaginación, an in épido como pusilánimes sus
suceso es. Ingenio más singula que g ande, más i i able que i me, más capaz que
ablece la Mona quía, pe o incapaz
lencia de su ca ác e , de aquella juiciosa y len a medi ación que
mo e lo odo sin analiza ni e o ma nada; es os
Juicio en de ini i a nega i o que choca con la imagen gene almen e a o able
se ado de Campillo, y que después de odo no cons
i uye azón
y los o os esc i os con él elacionados.
En cualquie caso, en nues o sen i , lo que puede ene in e és pa a el
his o iado ame icanis a es de e mina la uen e en la que p obablemen e bebió Wa d
mundo ame icano y sus p oblemas. Fuen e que,
Espalla despie a
”.
después de lo dicho, nos esis imos a admi i haya salido de la mano y de la men e del
minis o Campillo, y que po lo an o deja de ene u ilidad como o mulación de la
polí ica in
diana de uno de los p incipa
cuan o al Nue o sis ema,
di undido en manusc i o y dado a la p ensa bajo el nomb e de
Campillo, lo di ícil se á demos a que no es copia de la segunda pa e del
económico.
después de lo dicho, nos esis imos a admi i haya salido de la mano y de la men e del
minis o Campillo, y que po lo an o deja de ene u ilidad como o mulación de la
diana de uno de los p incipa
les pe sonajes del gobie no de Felipe V. En
di undido en manusc i o y dado a la p ensa bajo el nomb e de
Campillo, lo di ícil se á demos a que no es copia de la segunda pa e del
84
después de lo dicho, nos esis imos a admi i haya salido de la mano y de la men e del
minis o Campillo, y que po lo an o deja de ene u ilidad como o mulación de la
les pe sonajes del gobie no de Felipe V. En
di undido en manusc i o y dado a la p ensa bajo el nomb e de
Campillo, lo di ícil se á demos a que no es copia de la segunda pa e del
P oyec o