LA
INDEPENDENCIA
DE LAS
COLONIAS AMERICANAS
Y LA POLITICA DE CADIZ
(1810-1814)
EN «EL
ESPAÑOL»
DE
BLANCO
WHITE
po
MANUEL MORENO ALONSO
"I ha e al eady s a ed ha he animosi y
which b oke ou a Cadiz agains me o igi-
na ed in my de ense o he igh o he
Spanish Colonies o a pe ec equali y wi h
he mo he coun y. The spi i o he imes
o he conques o Mexico and Pe u is ha dly
ex inguished in Spain a his momen , when
all hopes o egaining
dominios
in Spanish
Ame ica a e a an end".
2'h: li e o he Re . Joseph Blanco Whi e,
w i en by himsel wi h po ions o his co-
espondence.
Ed. by John Hamil on Thom,
London, 1845,
ol.
I, pág. 200.
A la
al u a
de
1810,
y a lo la go de los años siguien es
de la
Gue a de la
Independencia, ue on muy pocos los españoles que
se
die on cuen a
de la
e dade a ascedencia
de
los acon ecimien os,
cuyo ca ác e e oluciona io
no e a
solamen e
de
ámbi o
peninsula
sino «a lán ico
». La
lucha po
la
libe ad, an o
en el sen ido
mi-
li a
como
en el
polí ico,
no se
de u o
en la
Península sino que
se
ex endió
a sus
lejanas
e
inmensas colonias ame icanas
en
un
p o-
ceso
simul áneo
de
e olución
libe al
que años después acaba ía
iun ando
en
ambas o illas
del
A lán ico.
El
mo imien o su gió
en la
Península
en
1808
con la
o mación
de
las
Jun as
P o in-
ciales,
que u o su éplica desde
1809 y
sob e odo
a pa i
de
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
6.4
MANUEL MORENO ALONSO
1810, en la
o a o illa, en la
cons i ución
de
las
Jun as
Ame icanas
que pusie on
en
en edicho
la
dependencia
de la
me ópoli
y
acele-
a on
la
desin eg ación
de
los iejos i eina os. Du an e los
p i-
me os
años Cádiz
se con i ió
en la capi alidad de la
e olución
y
en el
cen o
de
ges ión
de
una lucha que
p on o
omó
el
ca ác e
de
una au én ica «gue a ci il»,
cuyos p o agonis as ue on los
es-
pañoles de
ambas o illas
del
Océano: los peninsula es
y
los
ame i-
canos c iollos. Es a lucha
—
dolo osa
y
con usa — ue seguida
en el
ex e io
casi
con
más in e és
y
pasión que
en el in e io y
desde los
p ime os momen os in oluc ó agónicamen e
a
españoles
de
ambos
hemis e ios que
se
hallaban incluso ausen e
de
las
Españas
pe o
que, íc imas
de la
o ágine,
no
pudie on pe manece indi e en es
ni
an e
los sucesos ni
an e la
polí ica gadi ana.
Es e
ue
el
caso
de
«El
Español
»,
un pe iódico inusual, edi ado po
el
andaluz
Blanco
Whi e y
publicado en e
1810 y 1814
en
Lond es, que
se con i -
ió en
c í ico apasionado
de la
lucha po
la
libe ad
en
España
y en
Amé ica. Desde
el
pun o
de is a de la
independencia
de
las
co-
lonias el
pe iódico —que había nacido
con el
deseo explíci o
de
se una pla a o ma desde donde
de ende la
«causa
de
España»
—
adop ó una pos u a abie amen e
p oemancipado a en con a de la
polí ica gadi ana que ue in e p e ada
de
o mas muy di e sas.
En
sus
años
de
ida
el
pe iódico londinense
de Blanco
o ece
en sus
páginas una c ónica
de
los sucesos polí icos
de
España
de g an alo
his ó ico como uen e coe ánea
a
los hechos
y
po los mismos
a -
ículos y
colabo aciones
de
au o es españoles,
ex anje os y ame i-
canos apa e los
del
mismo
edi o
sob e los p ime os momen os
de la
independencia.
DE
CÁDIZ
A
LONDRES
EN 1810
El
es
de
ma zo
de
1810
el
andaluz Blanco Whi e desemba -
caba
del «Lo d Howa d» en el
pue o
de Falmou h, en el inis e e
de
Ingla e a.
En
su
Au obiog a ía,
1
cuen a
el
iaje o que
al
deci
1 The Li e o he Re e end Joseph Blanco While, w i en by leiniscl wi h
po ions
o
his co espondence
apa eció
en
Lond es
en 1845,
edi ada po
el amigo
y
con iden e
de Blanco, John Hamil on Thom. La
p ime a pa e
de la mism,i,
i ulada
Na a i e o his Li e in Spain and England,
esc i a po
Blanco
en e
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE ANDALUCIA Y
AMÉRICA
85
adiós
a
Cádiz una «somb a
de
melancolía» pasó po su espí i u
al
pensa que nunca más ol e ía
a
e
sus al os
edi icios blancos
y
a ó
de
consola se
con la
con emplación
de la sublime
ex ensión
del
océano que
se
ab ía
«en la
inmensa soledad delan e
de
mis
ojos
». El
con as e
con la
nue a ie a
no
podía se
mayo :
«un
ío como nunca había expe imen ado
me
caló has a los huesos.
La
niebla
me daba
la
imp esión
de
que es aba espi ando mue o».
Ni siquie a
se le
había pasado po
la
imaginación p o ee se
de
opa
adecuada pa a
el
clima inglés
y,
anonadado, pe maneció
en
medio
de la
con usión que acompaña
a
odos los desemba cos:
«sin cono-
ce nada
de lo
que
me
odeaba
y
muy
suscep ible
po
el
sen ido
del
idículo
y la
al a
de
a ención que odo ex anje o,
y
pa icula men-
e un español, sien e
en
Ingla e a, pe manecí inmó il espe ando
el
úl imo u no
y
comple amen e indi e en e
an e la
posibilidad
de
ene que pasa
el
es o
del
día
y la
noche siguien e
en el
ba co.
Se
apode ó
de mí la idea de
que
el
clima
del
país acaba ía conmigo
en
poco iempo
y
sen í como si es u ie a
a
pun o
de
desemba ca
en
mi p opia umba
». El
con as e
con la
«dulce» Cádiz, que meses
an es
había cau i ado
a Lo d By on en
su iaje po Andalucía
a
a és
de Sie a Mo ena y Se illa,
2
no
podía se
mayo .
¡Cómo
compa a
la
belleza
de
su cielo,
el
ag ado
de sus
habi an es
y la
belleza
de sus
muje es, supe io es
a
las inglesas
a
juicio
del Lo d!
El
iaje o enía
a la
sazón ein a
y
cinco años, una edad és a
en la
que
de
ninguna mane a puede empeza se
la
ida
de
nue o, ni
si-
quie a
en el
caso
de
una biog a ía
an
a o men ada como
la de
1830 y 1832
du an e su esidencia
en Ox o d,
quien
la concebió como una la ga
ca a
pe sonal
di igida
a
su
amigo el D . Wha ely del O iel College, ha
sido
a-
ducida al
español
con el
i ulo
de
Au biog a ia de Blanco Whi e
po
An onio
Ga nica,
Se illa, 1975.
Véase pa a las imp esiones
de
es e iaje
la
aducción
es-.
pa iola,
págs.
169 y es.
2
Según
Lo d By on, en
ca a di igida
a M . Hodgson, y
echada
en Gib al-
a en 6 de
agos o
de 1809: eSe ille is a ine own, and he Sie a Mo ena, pa o
which we c ossed, a e y su icien moun ain, —bu damn desc ip ion, i is al-
ways disgus ing. Cadiz, swee Cadiz'— i is he i s spo in he c ea ion. The
beau y o i s s ee s and mansions is only excelled by he lo eliness o i s inha-
bi an s. Fo , wi h all na ional p ejudice, I mus con ess he women o Cadiz a e
as a supe io s o he english women in beau y as he spania d a e in e io o he
english in e e y quali y ha digni ies he name o mans
(Le e s and Jou nals o
Lo d By on wi h no ices o his Li e. By
Thomas Moo e. London, 1830,
ol.
I,
pág. 195) .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
86
MANUEL MORENO ALONSO
Blanco Whi e,
cuyos ecue dos
de Se illa y
Cádiz, unidos
a
su ju-
en ud, es a án p esen es siemp e
en
su men e. Po o a pa e
la
belleza
de
aquellos paisajes que quedaban a ás e an
an índiscu-
ibles
que has a un
homb e an
ío como
el gene al Cockbu n,
cuando isi a Cádiz
en la
p ima e a
de
es e mismo año
de 1810,
econocía que
«is ce ainly well wo h seeing», a
pesa
de
los
ex-
años es idos
de sus
habi an es
y lo mise able
que e an las
ien-
das de
los endedo es
de
lib os.
' Las
p ime as imp esiones
de
Blanco en
Lond es
no
podían
se
más con a ias: odo
lG
que podía
con empla es aba bajo
el
omnímodo dominio
del
pol o,
el
humo
y la
oscu idad.
El
hollín, que
se
enseño eaba
de
odos los edi icios,
ue
lo
que más
le
desag adó:
«la
ciudad en e a pa ecía como si
es-
u ie a
hecha
con
ca bón
y
ceniza
». Y,
po encima
de
odos
sus
lób egos pensamien os,
la
p egun a que
se
hacía
e a la de:
«y
aho a
qué
as a
hace
en
Ingla e a?>.
Sus
aho os e an
de
cien lib as,
una can idad
con la
que bien poco podía hace se
en
Lond es.
Y
lo
que pensó ue busca un pues o
de músico en
una o ques a
ea al.
Su
an iguo conocimien o se illano
con Lo d Holland, '
y
los
amigos de
és e,
le ayuda on
a
supe a p og esi amen e
sus
iniciales di icul ades.
Sus
p ime os con ac os ue on
con
ingleses
que había conocido
en
España: los
Child en,
los amilia es
del
gene al Moo e,
que había caído glo iosamen e
en la
Co uña,
Lo d
Russell a
quien ambién conoció
en la
Península
jun o con
los
Hollands, y a Richa d Wellesley,
sob ino
del
duque
de Welling on
e
hijo
del
embajado inglés
en
Cádiz
a
quien había conocido
en
Se illa. De
aquél —que segun
Blanco
pa ecía
no
ene mucha in-
luencia en
su
pad e— lo
único que consiguió ue
«el
consejo
de
publica un pe iódico español
y
su p esen ación
al
lib e o ancés
Dulau
como
pe sona
que
me
podía ayuda
en
es e p oyec o».
5
En
es o consis ió, según
Blanco, la idea de «El
Español
».
3 The oyage o Cadiz and Gib al a up he Medi e anean o Sicily and
Mal a in. 1810 and 1811, including a desc ip ion o Sicily and Lipa i Islands. Du-
blin,
1815,
pág. 11. A
su juicio, Cádiz
ewhich was desc ibed as all il h, is he
cleanes ci y I e e saw; no su passed by any in Holland: which, conside ing he
hea , is saying a g ea deals.
4
Sob e
la
in luencia
de Lo d Holland en Blanco y en
los libe ales españo-
les,
id.
M. Mo eno
Alonso:
Lo d Holland y
los o ígenes
del libe alis-so
español.
sRe is a de
Es udios
Poll icos>. Mad id,
1983, nim. 36,
págs.
181-218.
5
Au obiog a ía
de Blanco Whi e, op.
ci .,
pág.
182.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
87
Los
PROPÓSITOS
DE «EL
ESPAÑOL»
La
suge encia
de Richa d Wellesley
—según econoce
el
mismo
Blanco en
su
Au obiog a ía—
de
publica un «pe iódico
español»
le
ue muy a o unada aunque como econoce
exp esa-
men e
«en
cuan o
al
éxi o
inal no le
debo absolu amen e nada
a
mi conseje o
».
Algunas
ci cuns ancias acciden ales
ue on las que
en
e dad
le
ayuda on:
la
p esencia
en
Lond es
de
emig ados
anceses
y
los in e eses pe sonales
de
un sace do e,
de
nomb e
Juigné,
in e esado desde
el
p incipio
en el
p oyec o.
Blanco eco-
nocía
años después su comple o desconocimien o po en onces
de
«la
impo ancia que
la
si uación polí ica
de
España
y sus
colonias
añadían
a
mis cualidades pe sonales pa a se
el edi o o,
pa a
habla más obje i amen e,
el
único esc i o
del
pe iódico».
El sa-
ce do e ancés
—«homb e
muy as u o
y
ap o echado
»— se
dio
cuen a
de
su igno ancia
y le
hizo o ma un con a o que
lo con-
e ía en
cop opie a io
del
pe iódico
sin
oma
a
su
ca go
ninguno
de
los gas os que o igina a.
Blanco
end ía que suminis a cada
mes
ma e ial
su icien e pa a cub i seis hojas
de
imp esión
ap e-
ada, y el
ancés
le
ha ía un an icipo
de quince
lib as mensuales,
p és amo
del
que
el
español enía que
esponde
si
el
pe iódico
acasaba.
Es e
esc ibi á años más a de
en
su
Au obiog a ía
que
su «amo po
la
independencia»
lo
sal ó casi ins in i amen e
de
con inua
con
es a asociación du an e odo
el
iempo que
el clé-
igo
ap o echado
lo
hubie a conside ado con enien e pa a
sus
in e eses.
El plan del
pe iódico —que comenzó
a
esc ibi
en
una
des encijada casa
de Duke S ee , en el
á ea
de Wes mins e ,
desapa ecida años después—
e a
o ece una hoja
y media de a-
bajos o iginales
y
llena
el
es o con
aducciones
de
documen os
públicos,
deba es
pa lamen a ios
y
despachos mili a es.
6
Inde-
pendien emen e de
las
ideas
polí icas que, andando
el
iempo,
6
Véase
Vicen e Lio éns:
«El
Español»
de Blanco Whi e, p ime
pe iódico
de
la
oposición.
En
«Bole ín In o ma i o
del
Semina io
de
De echo Polí icos.
P in-
ce on,
ma zo
de 1962,
págs.
3-21. El
abajo ue incluido pos e io men e
en sus
Aspec os sociales
de la
li e a u a española.
Mad id, 1974,
págs.
67 y ss.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
88
MANUEL MORENO ALONSO
ue on apa eciendo
en el
pe iódico,
7
el
obje i o que
se
p opuso
su
edi o
ue
el de
impulsa
la «co dial
coope ación»
de
España
con
Ingla e a
y de ende
los p incipios
de la
libe ad
en la Pe-
nínsula. $
Poco
an es de
comenza
a
sali los p ime os núme os
del pe-
iódico —en
cuyo
P ospec o
inicial
el edi o
econocía con a
con
algún í ulo
de «aman e
de la
causa española»
9
— se
p odujo
la
e olución
de Ca acas (19 de
ab il
de
1810),
que,
a
pa i
del
núme o
4 de «El
Español»
(30 de
julio
de
1810),
lle a po
de-
o e os
di e en es
a
los inicialmen e imaginados
al
pe iódico
y a
su
edi o . Sin el
es allido
de la
independencia
de
las colonias
«El
Español» hubie a discu ido po caminos comple amen e
di e en-
es has a
el
pun o
de
que, desde que llega on
a
Lond es las p ime as
no icias
de
las e uel as,
el
in e és
de Blanco se
cen a cada ez
más
en
los dominios
de
España
en la
o a o illa
del
A lán ico.
El
mismo econoce
en la
Au obiog a ía
que sólo
dos
núme os
se
habían publicado cuando llega on
a
Ingla e a las p ime as
no i-
cias
de la
ebelión
de
Hispanoamé ica, p oduciéndolo una
g an sa-
is acción:
«la
hones a aleg ía que
me
causó es e suceso ue
mayo
de la
que puedan imagina mis lec o es. Hones a
lo
ue,
cie amen-
e, po que p ocedía
de
los mo i os más al uis as
y
desin e esados
y
mi ap obación
del
paso que habían dado los hispanoame icanos
se
7
Véase
M. Mo eno
Alonso:
Las ideas
polí icas
de «El L'spuíIol».
«Re is a
de
Es udios Polí icos
». Mad id, 1984, núm. 39,
págs.
65-106.
8
Según
sus
p opias palab as pos e io es:
«Yo
sabía muy bien
clue
España
e a
incapaz
de
eno a se
sin la
ayuda
ex e io .
Había decidido esis i
al
cambio
de
dinas ía que Napoleón
le
había impues o
con la
p isa
y
ehemencia
de
un
dés-
po a, y de no
se po Ingla e a,
la
subyugación
de
España_ hubie a sido
ine i a-
ble. Acep a
la
ayuda
de G an
B e aña, dadas las
celo ipias
que habían empezado
a
desa olla se
a plena
ue za
an es de
sali
yo de
España, les pa ecía
a
muchos
una locu a.
Me di
cuen a
de
es o
an
cla amen e como an icipé
la
ecaída
en
su
si uación
an e io en
cuan o ol ie a
a
manos
de Fe nando VII. Fo
an o mis
deseos e an
de
que mi pa ia mejo a a
lo
más posible mien as gozaba
de
una
somb a
de
libe ad,
de
mane a que cuando ol ie a
a
cae bajo
el
dominio
de la
eligión
jun o al
pode despó ico
de sus
eyes, hubie a llegado
a
adqui i cie a
ue za
mo al,
que
a
su debido iempo
la
lle a a
a
esis i
la
doble i anía
de
su
Iglesia
y
su gobie no.
Además conside aba
a
los
hispanoame icauos coni,o compa-
io as
míos.
Si
po cualquie combinación a o unada
de
ci cuns ancias alcanzaban
la
libe ad, España
no
sólo sob e i ía,
sino que ecob a ía su ju en ud
al
o o
lado
del
A lán ico,
y
¿quién pod ía p o ege la mejo
en sus
p og esos que
Ingla-
e a>
(Au obiog a ía
de Blanco Whi e, op.
ci .,
págs.
188-189).
9 «El
Español,
30 de
ab il
de 1810,
ol.
1,
págs.
2 y ss.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
89
basaba
en
unos p incipios
de
cuya e dad
no me
cabía duda
». A
pa i
de
en onces los p ime os p opósi os que habían impulsado
a
Blanco a
a iesga se
en la
emp esa
de «El
Español»
(de ende la
causa
de la
libe ad
de la
Península
con a Bonapa e,
espalda
a
los
pa io as,
solici a ayuda
de
Ingla e a
y,
muy pa icula men e,
comba i la pe miniciosa
in luencia
de la
Iglesia que
se
adi inaba
mayo
as
el
alzamien o
con a
Napoleón) cob an nue as dimen-
siones.
En sus
Re lexiones polí icas
sob e
la
e olución
de Ca acas
conside a
a
és a
no
como un mo imien o umul ua io
y
pasaje o
sino como una de e minación omada con
conocimien o
y
madu ez.
La
saludaba decididamen e, esc ibiendo
en el
pe iódico: «Pa ece
que
ha
llegado
la
época
de
un g ande acon ecimien o polí ico, que
se ha
es ado espe ando po la go
iempo.
El
es anda e
de la inde-
pendencia se ha
empezado
a
le an a
en
Amé ica».
lo
CIRÍGENES DEL
INTERÉS
DE
BLANCO
POR
LAS
COSAS
DE
AMÉRICA
La
pa e
de
Andalucía donde nació
y
i ió
sus
p ime os años
Blanco Whi e
es aba muy
en
con ac o
con e1 Nue o
Mundo.
P i--
me o Se illa
—donde
se
había es ablecido
el
abuelo i landés
de
Blanco, sin
que pudie a queja se
de la
ma cha
de sus
negocios
en el
amo
del
come cio—
y
pos e io men e Cádiz
—
llamada
no sin a-
zón «empo io
del
o be»
11
—
e an las ciudades españolas más
p ó-
10 «El
Español
», 30 de
julio
de 1810, núm. 4,
ol.
I, pág. 315. En
de ensa
pos-
e io de
su oma
de
pa ido
en a o de la
independencia,
Blanco
señalaba que
«mi deseo
de
que
la
libe ad
de
pensamien o
se
ex endie a
a
odo
el
mundo
no
es-
aba ni limi ada ni colo eada po conside aciones polí icas
de
ninguna clase.
Co
-
socia bien que las colonias
espneíolas
habían sido c uelmen e
,nal a adas
po
la
in ed e
pa ia
y yo
deseaba e las
en
libe ad
de
gobe na se
a sí
misma.
No se
ocu ió duda que los sen imien os
del pa ido
ilosó ico,
con el
que habla es ado
unido, coincidi ían
con
los míos pe sonales sob e es e
pa icula ,
sino que,
al con-
a io, me
halagaba
a mí
mismo
con la idea de
que
el
a ículo
en el
que celeb a
-ba la au o a de
libe ad
de
nues os he manos
de
allende
el
oc ano se ía ecibido
con
aplausos po aquellos
panegi is as de la
ilan opía, cuyos discu sos
me
habían
llenado siemp e
de
en usiasmo»
(Au obiog a ía
de Blanco Whi e,
op.
ci ., 186).
11 El
ca ác e
de
«empo io» que,
en el
siglo XVII ya,
la
a ibuía
F . Ge b-
nimo de la
Concepción
en
su ob a:
Empo io
del
o be, Cádiz ilus ada, in es iga
-ción de sus auu. iguas y ccxdesas op.
ci ., (Ams e dam, 1667) se
ac ecen ó
con el
aslado
de la Casa de
Con a ación
de Se illa. El gene al Cokbu n, a
su paso
po
la
ciudad ya e e ido
en eI
e ano
de 1810,
esc ibe que
',is ce ainly he em-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
90
MANUEL MORENO ALONSO
ximas a
Amé ica.
Y el
mismo nie o econocía
en
su con esión
au-
obiog á ica
que su amilia i ió allí «como las mejo es
de
aquella
pa e
de
España» has a
el
pun o
de
que log ó
a
pe pe uidad pa en e
de
hidalguía. Po o a pa e, un he mano
de
su abuela había sido
mili a
de
al a g aduación
y
gobe nado
de la Co ona
española
en
Sudamé ica:
Y2
y el
mismo negocio
de
su
pad e
—que consis ía
en
la
expo ación
a
Ingla e a cíe p oduc os
del
país,
ales
como u as
y
lanas— enía que es a muy
en
elación
con el de
las ac i idades
de
come cio
de
las Indias
con la
me ópoli.
Pe o,
apa e
de
es a
in luencia ambien al exis en e an o
en Se illa
como
en
Cádiz, su
p ime a expe iencia
con la
ida
y la
men alidad
de
las colonias
es-
pañolas la
u o
de
su a o
pe sonal,
siendo un adolescen e,
en la
década
de 1790, con
una amilia sudame icana —los
Pas o iza-
con
quienes pasó un ma a illoso e ano
en
las
playas de Sanlúca .
La
amilia
se
componía
de la
mad e iuda
y de sus
cua o hijos,
que había aído
a
España pa a su educación,
y
que mo i ían
p on-
o.
Fue una expe iencia
de
libe ad
y de
elaciones espon áneas
con
las cosas muy di e en es
a
su ida, igilada siemp e po
su a-
milia,
an o
la de
p ocedencia i landesa como española.
11
En San-
lúca , con
los
amigos ame icanos,
y «con
mi co azón la iendo
con
no
menos ue za que
el de
Colón
al
sali
a
descub i
el Nue o
Mundo,
y con
un espí i u
no
menos in lamado po
el
ánimo
de
a en u a que
el del
inmo al na egan e
—
esc ibe—
me
en egué
en
unión
de
mis
amigos a la
mansa co ien e
del Guadalqui i ,
ce -
ca
de
cuya desembocadu a
se
encuen a
la
abu ida ciudad
de San-
lúca ».
Al
eco da , muchos años después, aquellos momen os
no
deja á
de
econoce que «jamás había gozado» an o. Aunque
de
mane a inconscien e
sus
simpa ías po las ie as
de
que p ocedían
sus amigos
cob aban
en lo
ín imo
de
su se un a aigo que
esul-
a á
insospechado.
po ium o Spanish T ade» (ci ., pág. 13). Pa a
aspec os gene ales y )^ibliog á icos
elacionados
con
es e ambien e
a
comienzos
del
siglo XIX puede
c .
mi
I is(o ia.
Gene al de Andalucia.
Se illa, Ed. A gan onio, 1981,
págs.
345
y
ss.
12
Au obiog a ía,
op. ci ., pág. 27.
13
Ibídem,
pág. 48. La
imp en a
del
e ano ue decisi a
en la
expe iencia
y
en
las
esimpa ía» del
au o .
Pa a
deci lo
con sus
p opias palab as
a o eci0
su
a dien e
imaginación
que
»had, a an ea ly pe iod, been de eloped in me, wi h a
decidided lo e o e e y enjoymen ha kep i in play» (ed. o iginal de 1845, I, 30),
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
AGUAS
V
JORNADAS
DL
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
91
Fue aquél, po o a pa e, su
p ime
con ac o
con la
e dade a
capi alidad del
impe io
colonial —a la
que su
pad e
conside aba
como
la
an igua Babilonia—
y
a la
que
desc ibe
como «una ciudad
ex ao dina ia, capaz
de
cau i a
a
cualquie iaje o más madu o
y
expe imen ado que
yo en
aquellos años
».
Tend ía po en onces
unos dieciséis años.
Su
imp esión ue al que
le ele ó
a
«un
sup e-
mo
g ado
de
cul u a
y
conocimien o
del
mundo» mucho
mayo
que
el de sus
años an e io es
de Se illa. Con
los años
sus con ac-
os
con
Cádiz
se
ue on haciendo cada ez más ecuen es. Hacia
1805
—según
nos
e ie e
en sus
memo ias—
pensó se iamen e
emig a
a
los Es ados Unidos
e
incluso llegó
a
esc ibi
a
un
ami-
go
gadi ano (que pa icipaba
de sus
mismas
ideas
con a ias
al
eje cicio
del
sace docio den o
de la
eligión ca ólica) pidiéndole
in o mación sob e cómo podía consegui
en
sec e o pasaje
en
un
ba co ame icano.
14
Lo
que
lo
enó
—nos
cuen a— ue
el
emo
de
que es a decisión pudie a ocasiona
la
mue e
de sus pad es. T as-
ladado a Mad id, en el
mismo año
de 1805, nos dice, sin
en a
en
de alles, que allí conoció
a
un sudame icano
deís a,
que debió
in lui sob e él
a
juzga po
el
con ex o
en el
que iene luga
la
e e encia.
11
En
Lond es, inalmen e,
sus
con usas
ideas
sob e
lo
que España había ep esen ado
y
debía ep esen a as
el alza-
mien o
de
las colonias
se
cla i ica on, inci ándole
a
oma pa ido
a a o de
és as.
Sus
decisiones —como su pensamien o,
de
odas
mane as—
son
con adic o ias, lle ándoles
pendula men e
desde
de ende la
causa
de la
pa ia
has a abju a
de
aquella «España,
como en idad polí ica, mise ablemen e op imida po
el
gobie no
y la
Iglesia, (que) dejó
de
se obje o de
mi admi ación desde mi
emp ana ju en ud
». >
Años más a de
—al
enjuicia
con
una
mayo
pe spec i a
y
meno apasionamien o que
el
desplegado
al
edac a las hojas
de «El
Español
»—
hab ía
de
econoce
el al o
p ecio que España u o que paga po
sus
colonias:
la
igno ancia,
p ejuicios
de
odo ipo
a lo la go de
sucesi as gene aciones
e in-
14
Ibídem,
pág.
134.
15
Ibídem,
pág. 136.
16
Ibídem,
pág. 148.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
98
MANUEL MORENO ALONSO
p esen ado
en la
ac ualidad como con iene
a
los in e eses,
en
aquellas p o incias?
Yo
segu amen e
no
puedo adi ina
lo
que
Fe nando VII
di ía; pe o
no
c eo que usase
el
lenguaje
de la
Regencia
en el
dec e o
con a Ca acas.
Aún
el
que
lo ex-
endió
hubo
de
p oba alguna especie
de
hesi ación
que
le in-
clinó a no
usa
el
nomb e
del
ey
Fe nando en
odo
el
dec e o.
Lo
más que
se
puede discu i
es
que si
Fe nando VII
c eye a
que los ca aqueños han omado una medida que podía causa
malos e ec os
a la
o alidad
de sus
in e eses
en la
ac ualidad,
le
econ inie a
de
ello,
y
ag adeciéndoles
el zelo
a a a
de con-
cede les
odo
lo
que
no se
opusie a
a la
unidad
de
gobie no
que exige
la
mona quía española
».
28
Con
es a in e p e ación lib e
de
los hechos,
Blanco
a ibuye
los malen endidos
a la
o peza
de la
Regencia, muy alejada
de la
magnanimidad
eal. Y en
su opinión
la
sue e es aba
en
que
la
mencionada Regencia
e a
in e ina,
y
como al és a depende ía
de
las nue as Co es, que
« an o a
con i ma la
o a
nomb a o o
po-
de execu i o». Los
p óximos emba es
de «El
Español»
y de
su
edi o se
di igi án, po consiguien e,
a
es as úl imas.
En el
mismo
núme o
del
pe iódico
se
publicaba un esc i o
de
«un inglés
amigo
de
España
al edi o del
Español»
sob e los asun os
de
Amé ica.
Es e,
pa iendo
de la
decla ación
de la Jun a Cen al de
que
nn
había colonias
y
que las que así
se
llamaban
an es
e an «o as
an-
as p o incias
de
España
», se
p egun aba:
«
¿po qué
la inconse-
quencia de
asigna les un núme o
de
ep esen an es
en e
Cong eso
Nacional,
que indudablemen e
ha de
hace que aquellos
pueblos
sospechen que
se
les quie a p i a
de la
in luencia que
le
co es
-ponde?».
29
En
opinión
del «amigo
inglés
de
España» si es e mal
no se
emediaba p on amen e las Co es iban
a
ca ece
de la con-
ianza
de
los ame icanos. Según su esc i o,
el
de echo
de ep e-
sen ación
debía se p opo cional
al
in e és que
en el
cue po
polí-
icos ienen los ep esen ados.
28
eEl Espa iols, 30
de
sep iemb e
de 1810. I, 479-481.
29
uEl Española, 30
de
sep iemb e
de 1810. I, 482.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
99
LOS
ASUNTOS
DE
AMÉRICA
EN EL
CÍRCULO
DE LORD HOLLAND
En Se illa
conoció
Blanco a
los
Hollands, con
quienes
s.
man u o unido
en el
a ec o has a
el inal de sus
días.
30
En
su
Dia io
de
España,
Lady Holland —la
esposa
del Lo d,
que
e-
coge sus
es ancias
en la
Península
de
1802-1805 y 1808-1809—
se
e ie e ya
al
u u o
edi o de «El
Español»
en
é minos
de indis-
cu ible
alo ación
pe sonal.
31
Es e nos
habla
en
su
Au obiog a ía
de sus
con ac os
con la
Holland House
e
incluso
de la
ialdad
con
que
Elizabe h —la
encan ado a esposa—
le
ecibió
la
p ime a ez
a
causa «quizás
de
las
ideas
demasiado op imis as que ella
y mu-
chos de sus amigos se
hacían
en
aquel iempo sob e
el
po eni
de
España
y
según las cuales
yo debía habe pe manecido
en
Cádiz
».
32
Con
odo, desde
el
momen o
de
su llegada
le
in i a on
ecuen e-
men e
a
su casa
de Kensig on,
sede
del
salón más impo an e
de In-
gla e a en la
p ime a mi ad
de
siglo, llegando
a
esidi
en
ella
du-
an e
dos
años. Desde los p ime os momen os
de la
gue a
de la
Independencia odos los polí icos españoles que ue on
a
Lond es
pasa on po
la
Holland House:
A guelles, Conde de To eno,
And és
de la Vega,
almi an e
Apodaca, gene al jacome,
capi án
Mendoza
Ríos,
Ruiz
Huidob o, Ma qués
de
Romana,
Ce allos, Abella, Duque
del In an ado, A iaza,
en e o os.
34
Asiduo
a
las euniones
e a
30
Resul a á conmo edo a
In
imp esión
clue,
andando
el
iempo, p oduci á
la
mue e
del Lo d en 1840 en Blanco
que esc ibe:
I ha e his momen ecei ed
a le e om J. o acquain me wi h he sudden dea h o Lo d Holland. She
kindly wished o p e en my lea ning his melancholy e en h ough he newspa-
pe s. Fo hi y- wo yea s, he has been a kind, a ec iona e, iend o me. Alas!
i will no be easy o ill up his place in socie y. M . S dley Ma in came in he
e ening o ead o me pa ag aphs in he pape s, announcing he dea h o Lo d
Holland* (22 oc . 1840).
Le Li e o Re . Joseph Blanco Whi e,
ci . III, 212).
31
The Spanish Jou nal o Elizabe h Lady Holland,
edi ado po
he Ea l
o Ilches e ,
Lond es,
1910. Las
e e encias
se
deben
a la
colabo ación
de Blanco
en el
«Semana io polí ico»
jun o con Quin ana (pág. 328), y del
disgus o
de am-
bos
an e la
edacción
del
dec e o pa a
la
con oca o ia
de
Co es
(pág. 345).
32
Au obiog a ía,
op.
ci ., pág. 181.
33
Véase
Manuel Mo eno
Alonso:
Los
asun os polí icos
de
España
(1831-1840),
en
los
gDia ios. de Lo d Holland,
en
p ensa
en núm. 3 de
«Re is a
de
His o ia
Con empo ánea».
34 B i ish Museum.
MS. Add. 51.951. En el
p esen e
Dinne Book
(pa a los
a ios 1806-1812) se
ecogen los nomb es
y
echas
de Ios
in i ados
a la Holland
House.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
100
MANUEL MORENO ALONSO
Blanco,
quien ocupado
en la
publicación
del pe iódico
y
obsesionado
po
la
e olución ame icana
debía hace pa en e su in e és po
el
ema bien
con
los isi an es españoles
o con
los ingleses, apa e,
na u almen e,
del de
los Hollands,
que seguían
con la mayo
a en
-ción el
desa ollo
de
los acon ecimien os. Los amigos
españoles
de
és os en iaban no icias escas sob e
el pa icula
desde Cádiz.
A -
guelles,
po ejemplo,
en sus
ca as,
no
dejaba
de
da cuen a
al
Lo d del
«inciden e desg aciadísimo
de
los asun os
de
Amé ica»
"
6
o,
cuando
con
pesimismo ama go,
no
deja
de
indica le que
«en el
pun o
de
Amé ica
no
sé que deci le
a Vmd.»
"
7
. Y Jo ellanos es-
c ibía al amigo
inglés,
en
ca a echada
en
Mu os
en 30 de
agos o
de 1810,
diciéndole que había is o «algún núme o
del
papel que
Blanco
publica
en
ésa,
y
emo mucho que censu ando los e o es
de
nues a
Jun a, se
ol ide
de
los que lejos
de
se pa e
en
ellos,
los han comba ido.
En
cuan o
a mí,
c eo que
me
conozca bas an e
pa a que
no ine
con unda
con la
muchedumb e». Un año más
a de
—en
o a ca a, echada
en
Gijón
en 17 de
agos o
de 1811—
di á
dolo osamen e que « engo sob e mi co azón
la
insu ección
de
Amé ica
de
que
V. M. me
habla
y no
puedo deja
de
de es a
y
odia
con
odo él
a
los que
la.
omen an.
Dícenme
que
Blanco es
uno
de sus
más a dien es soplado es:
yo no he
is o siquie a un
núme o
de
su pe iódico; pe o si
es
cie o
lo
que oigo deci
de sus
discu sos
no hallo
dic ado bas an e neg o
con
que ca ac e iza su
conduc a. Fomen a es e juego
en
un ex año Jue a imp udencia;
en
un nacional
es
una
c uel
indignidad.
No
bas a pa a disculpa la
supone una cabeza llena
de la
manía
y
ca ilaciones democ á icas
po que deben calla los es ímulos
de la
nación donde hablan los
sen imien os
de la
p obidad
».
39
Con
an e io idad, las
ideas
polí icas
de
és e habían sido
ue -
emen e
a acadas
en
Cádiz. P ecisamen e
Holland
esc ibió
a Jo e-
35 En la
ac ualidad
me
encuen o p epa ando
la
edición
de
las
Ca as
po-
lí icas de A guelles a Lo d Holland
pa a
la eRe is a de
Es udios Polí icos».
36
B i ish Museum. MS.
Add. 51.622, ols. 113-114.
Fechada
en Isla de
León,
30 die. 1810.
37
Ibídem,
ol. 118. En
Cádiz,
6 de
junio
de 1810.
38 En
Ca los de Jo cllanos y Lo d Vassall Holland
sob e
la
gue a
de la
5ndependenccia,
1808-1811,
ol.
II, ed. de Julio Somoza
Ga cía
-Sala, Mad id, 1911,
pág. 509.
39 Op. ci .,
ol.
II, pág. 545.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
101
llanos,
a inales de 1810, en
su de ensa, aconsejándole que
no lo
juzga a po las inju ias
de sus
enemigos sino po
sus
mismos es-
c i os, que,
en
su opinión, es aban llenos
de
«sana polí ica
».
40
En
es a misma ca a
el Lo d
expone
la
esis
de Blanco
sob e
la inde-
pendencia de
las colonias
en
los siguien es é minos:
«él p e ende
que
ha
que ido conse a las Amé icas
a
España;
dice
que
el
umbo que han seguido los Gobie nos
de
España,
y
especialmen e
la
Regencia
y
las Co es
ha
sido
el
más cie o pa a
enagena las,
pa a jus i ica su sepa ación,
y
pa a log a la.
Es
cie o que
en el
día, pa ece que al se á
el
e ec o,
y es
p eciso aco da se que cual
-quie a
que haya sido
el
dic amen
de Blanco, es el
opues o que
se
ha
adop ado;
y
po consiguien e
no es la
esul a
de sus
esc i os,
pe o
sí la del
sis ema que condena».
Fue ambién
el Lo d,
según
con esión de Blanco en
su
Au obiog a ía,
el
p ime o
en
ad e i le
de la
eacción que
sus
esc i os sob e
la
independencia
de
las
co-
lonias,
empezaban
a
causa
en
Cádiz. Una
noche
le
hizo llega un
paque e
con
pe iódicos españoles
y una no a
en la
que «in en aba
p epa a me pa a
el
choque que él sabía muy bien que hab ía
de
ecibi ».
41
El
in e és po las cosas
de
Amé ica
en el
cí culo
de
los
40
Ca a a Jo eilanos
en
Lond es,
a 6 de
no iemb e
de 1810 (II, 406). sNo
se ha
o ecido
la
opo unidad
de
manda le los núme os
a Blanco; a
mi
me pa-
ecen
llenos
de
sana polí ica, dic ados
del
e dade o deseo
de
se i
a
su pa ia,
compues os
de
mucho ino
y
mucha elocuencia
y
aún bas an e exen os
de
pasión,
po se ob a
de
uno que
ha
sido ul ajado
del
modo más indecen e, po odos los
esc i o es
y a
un discu so que omi a
la
imp en a
de
Cádiz.
Pe o
sé muy bien
que casi odos los españoles los mi an
de
o o aspec o
y
odo
lo
que
me
a e o
a
pedi le
es
que
V.M. no lo
juzgue po las inju ias
de sus
enemigos, sino po
sus
mismos esc i os».
41
Au obiog a ía,
op.
ci ., pág. 187. Ls
na ación que hace que p opio
Blan-
co es la
siguien e: a ina noche, cuando es aba-
a
pun o
de
i
a la
cama
a
una
ho a emp ana,
me
aje on un paque e
de Lo d Holland.
Con en a
cie o
nú-
me o
de
los diminu os pe iódicos españoles que habla empezado
a
publica se
y
que
a
pesa
do la
censu a
se
ap o echaban
de
la
exci ación
del
país mas
con el
p opósi o
de
ai ea i alidades pe sonales
y la
mala olun ad
(le
los
mismos es-
c i o es
que pa a habla a e ida
y
hones amen e
en a o de
e o mas.
Lo d
Holland,
buen conocedo
de
España, u o
la
amabilidad
de
acompaña
el
enca go
con
una no a
con la
que in en aba p epa a me pa a
el
choque
clue
él sabía muy
bien que hab ía
de
ecibi .
La
no a
me
ala mó
y
ab í los pe iódicos
con g an
exi ación.
Conocía
a
los edi o es
de
un
pa de
ellos,
y
c eía que e an
amigos
míos, pe o
la
mane a injus a
e
insolen e
con
que
a aban
me
ue doblemen e
penosa, po que los hubie a c eído dispues os
a
habe salido
en
mi de ensa
en
cualquie ocasión. Du an e un buen a o es u e
sin
sabe
qué hace ,
en el ma-
yo
es ado
de
desolación.
Pe o
c eo que
he
dicho bas an e».
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
102
MANUEL MORENO ALONSO
Hollands e a
e iden e.
Robe Sou hey —el g an poe a,
his o ia
-do y
esc i o
de la
época,
y sin
duda
el
mejo conocedo
en Ingla-
e a de
las cosas
de
España
y
Amé ica,
42
—
que cul i aba
la amis-
ad
del Lo d y,
más a de
de Blanco,
p es aba
g an
a ención
a
ello.
En la
emp ana echa
de 1806,
iendo que el Nue o
Mundo podía
se es igo
de
nue os acon ecimien os, decidió comenza
a
esc ibi
una
monumen al
ob a sob e Sudamé ica, empezando po
el B a-
sil.
43
Su
in o mación bibliog á ica sob e
la
e olución
de
las colo
-nias e a
sólida
y
cu ada.
44
Su
conocimien o
de la
si uación
p o e-
nía,
en
los p ime os momen os,
de
las no icias dadas di ec amen e
po
sus amigos
españoles
de
Cádiz
y de
Lond es; si bien, po su
pos u a
españolis a, sus
pun os
de is a
di e ían conside ablemen e
de
los
de Blanco.
Desde
el
comienzo
de la
gue a
de
España
con
F ancia
es
mani ies a
en
Ingla e a un in e és c ecien e po
el
«espí i u
de
libe ad
y de
independencia»
en
las colonias españolas
que pola iza
la publicís ica de la
época.
4
''
Has a obse ado es
ex-
anje os, a
su paso po Lond es, exponían
sus ideas
sob e
el pa -
icula
aunque
con
en oques muy di e en es.
46
Po o a pa e,
al
42 En la
ac ualidad engo un es udio
en
p epa ación sob e
Robe Sou hey
y Espaéa en la c isis
del
An iguo Régimen.
43
Véase
The
Lije
and co espondence o he
la e
R. Sou hey in six olumes.
Edi ed by his son, he Re . Cha les C. Sou hey. London 1849. Ca a de 23
,
di-
ciemb e
de 1806 (III, 56).
44
Cuando años después
John Taylo Cole idge
pide o ien ación
bibliog á-
ica sob e
la
e olución ame icana,
le
con es a á
lo
siguien e:
«You ask me
espec ing wha accoun s ha e been published o he e olu ions in Ame ica.
A g ea many e y bad ones I belie e ; hose which I ha e seen a ound in g oss
e o s, and a e w i en unde he s onges p ejudices...»
(Le e s by Robe
Sou hey o Si John Taylo Cole idge.
Ed. by W. B aekman, «S udia
Ge manice
Gaudensian, Gen , 1964, VI, pág. 121).
45 William Bu ke
señala á que
s he g owing spi i o libe y and indepen-
dence amongs he sou h Ame icans, he la e iews and in epid conduc e inced
by he people o he emo e p o ince o Buenos Ay es»
con e ía las p o incias
españolas
en
p obables dependencias coloniales
de
F ancia, que
e a lo
que
la
opinión pública comenzaba
a
eme
a
pa i
de 1808.
Véase su
Addi ional Reasons
o ou immedia ely emancipa ing Spanish Ame ica: deduced om he New and
Ex ao dina y Ci cuns ances o he P esen C isis: and con aining aluable in-
o ma ion, espec ing he la e impo an
e en s
bo h a Buenos Ay es, and in
he Ca acas as well wi h espec o he p esen disposi ion and iews
o
he
Spanish Ame icans being in ended as a supplemen o «Sou h Ame ican Indepen-
dence».
London, 2.
ed.
1808, pág. 5.
46 El
Ba ón
de Ge amb,
chambelán
del
Empe ado
de Aus ia al
se icio
de
Fe nando VII, en
su
Le e
o Ea l Moi e (gene al o he A mies o his B i annic
Majes y...) on he Spania ds and Cadiz.
T ansla ed and p in ed by o de o
Ba on Ge amb o he Membe s o Bo h Houses o Pa liamen s, London, p in-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
103
mismo iempo que
Blanco Whi e,
edi aba
«El
Español», o os
es-
pañoles
—más
o
menos p óximos
a
los
Hollands—
mani es aban
sus
opiniones
al
espec o.
Al a o Fló ez Es ada,
conc e amen e,
imp imía
en Bi mingham, en 1810,
un p oyec o
de
Cons i ución
pa a
la
nación española, dado que los españoles,
a
su juicio,
se ha-
llaban «sin
cons i ución,
y de
consiguien e,
sin
libe ad
y sin pa-
ia» que di igía
a la Jun a
Sup ema Gube na i a
de
España
e
Indias.
Y,
un año después, publicaba
en
Lond es, su
Examen im-
pa cial de
las disensiones
de la
Amé ica
con la
España,
de
los
me-
dios
de
su ecíp oco in e és,
y de la
u ilidad
de
los aliados
de la
España.
48
EFECTOS
EN
CÁDIZ
DE LAS
OPINIONES
DE
BLANCO
La
eacción que
en
Cádiz causa on los p ime os núme os
de
«El
Español» ue ulminan e.
En
opinión
de Lo d Holland —en
ca a an e io men e mencionada, di igida
a Jo ellanos— el edi o
del
pe iódico ue «ul ajado
del
modo más inocen e, po odos
los esc i os
y
aún discu sos que omi a
la
imp en a
de
Cádiz».
Has a los
amigos de Blanco lo
a a on
de
mane a «injus a
e inso-
ed by Vogel and Schulze, 1810,
págs.
80.81,
Señala. que
« he eelings which elec-
i ied and oused he Spania ds o Eu ope ha e had he same e ec upon hose
o Ame ica so he same winds which aise he ang y wa es on he wes e n
coas o he A lan ic, make he empes howl upon i s sou he n sho es. On he
in elligenue o he ou age commi ed on he Spanish Na ion, he e was no a
man in Ame ica ha was no shoked and who did no bu n wi h he desi e o
engeance, no was he e a weal hy pe son who did no ins an ly open his co -
e s o suply he wan s o he mo he coun y».
47
Cons i ución pa a
la
nación española p esen ada
a S.M. la Jun a Sup e-
ma
Gube na i a
de
España
e
Indias
en 1.
0
de
no iemb e
de 1809.
Imp eso es
S«winney and Fe all, de Bi mingham. 1810.
Sos enía
Fló ez
que
alas minas de
México
y del
Pe ú
no
equi alen ni como
lo
es á hoy
la
inglesa»
(pág. 19).
48
Según
Fló ez Es ada,
« odo español, aman e
de
su pa ia,
no
puede
menos
de oi con dolo el
le an amien o
de
algunos
pueblos de la
Amé ica
en
una
época
en
que
sin sus
auxilios se á di ícil que
la Mad e-
Pa ia puede sos ene
la
g an
causa que de iende»
(pág. II). Sin p e ende
hace ola apología
de
los
e o-
es
e
injus icias
de la Jun a Cen al
pe o examinando con
impa cialidad su
his-
o ia» señala que
la mayo
pa e
de
los de ec os que
se
les a ibuye han p o enido
ode
los mismos que debían
execu a sus
ó denes»
(pág. 41). Como
conclusión
a
su
Examen
impa cial
esc ibe
lo
siguien e:
oPueblos
ame icanos:
no
os
dexéis sedu-
ci
po aquellos que
con el
p e ex o
de
ues a elicidad sólo aspi an
a
sa is ace
su ambición, su o gullo
y sus
esen imien os pe sonales.
No es dexéis
seduci
con
palab as ayas
y
mal en endidas
de
libe ad
y de
independencia»
(pág.
339).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
104
MANUEL MORENO ALONSO
len e
». El
Obse ado
publicó una «impugnación
al
pe iódico
i u-
lado «El
Español» que
se
publica
en
Lond es
»,
debida
a la
pluma
de
López
Cepe o,
pa io a
libe al
pe o in ole an e
con
las pos u as
de Blanco de
quien había sido compañe o
y amigo.
49
Pe o
incluso
el
mismo
Quin ana --en
ca a inédi a has a aho a— esc ibió
a
Holland
mani es ándose su epulsa:
«he
is o
el p ime
núme o
del
pe iódico
de n o. Blanco y
po cuan o
hay en el
mundo
no
quisie a que mi
amigo
uese au o
de
semejan e esc i o.
¿A
dónde
a
a
pa a ,
o
qué p e ende
con
esa ag u a, ese desp ecio
con
que
da
idea de
odas nues as cosas? Sólo
nos queda a
po emedio
o
al
menos po consuelo
de n os.
in o unios
la
es imación
y la com-
pasión agena, y
és a
nos la
p e ende qui a
».
50
Indudablemen e las
c í icas
de amigos y
enemigos epe cu ie on sensiblemen e
en Blan-
co,
cuya conduc a
y sus
mismos esc i os
en «El
Español» ue on
haciéndose cada ez más ag ios.
En
Cádiz odo
el
mundo c eía que
es aba pagado po
el
gobie no inglés
«con el
p opósi o imaginado
po ellos
de
apode a se
de
aquella ciudad
y de
las colonias
espa-
ñolas». `'
1
El
e ec o
de
las «no icias»
de
Cádiz ue al que
el edi o
es u o a
pun o
de
abandona
la idea de «El
Español»
en la p i-
me a
susc ipción, pe o
se
sob epuso
a
ello
con el
i me p opósi o
de
«deci mi opinión ancamen e,
y
hace po los in e eses
de la
humanidad
y de
mi pa ia,
lo
que
dic a
mi
hono y
mi conciencia».
52
49 El
Obse ado ,
14
de
sep iemb e
de 1810.
Sob e
la
p ensa gadi ana
en
Cádiz, en e
1808
y
1814, c .
Ramón
Solís,
El
Cádiz
de
las Co es.
Mad id, 1958,
l)ó as. 457-482.
50
B i ish Museum.
5'IS. Add. 51.621, ol. 30
(Cádiz,
1 de
oc ub e
de 1810).
Véase mi p óxima edición
de
Las
Ca as
(le Quin ana c Lo d ITolland,
ac ual-
men e en
p ensa.
51
Au obiog a ía,
op.
ci ., pág. 188.
Según
sus
palab as,
epudie a
pa ece
innecesa io habe hablado an o
de
algo que
solo me
puede in e esa
a mí
mismo
y
que
en el
momen o
ac ual
sólo si e pa a eco da uno
de
los muchos
con lic-
os
in e io es
y
cu sos
de
disciplina
mo al po los cuales
he
enido que pasa ,
pe o, como pocos hechos
de
mi ida han in luido más
en
mi que
el p ime pe ió-
dico
español que empecé
a
publica
en
es e país,
me
sien o inclinado
a
con a
oda
la
his o ia
del
mismo, que du ó desde
la
p ima e a
de 1810
has a ce ca
de
la
misma es ación
en 1815,
añadiendo p e iamen e algunos hechos que
lo p e-
c
edie on
».
52
sEl
Español».
Epílogo
al I
olumen,
I, 489.
Según palab as
del edi o ,
«...así pasa on
dos
meses, iempo
en
que epuse mi ánimo,
y al in de
los
quales
ino a
exci a me i amen e
el
g ande acon ecimien o
de
apa ece una e olución
en
Amé ica.
No
pude esis i
a
es e impulso,
y
pin ándoseme i amen e
la im-
po ancia de
es a
c isis
y
los inminen es pelig os que
en
ella amenazaban
a Espa-
ñoles y
Ame icanos de e miné deci mi opinión ancamen e,
y
hace po los
in-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V jOi, ADAS J)F, ANDAT_JC A Y Aí MúRICA
105
T •
:T GAS
GADITANAS
De
c ee
a Blanco, en la
e sión que o ece
en
su
Li e,
la
animosidad que
«El
Español» susci ó
en
Cádiz
se
hizo
mayo en
un ambien e ce ado, lleno
de
in igas, que ca ac e izaba
a
las
pe sonas
que o maban
la
llamada
Jun a de
Cádiz,
es
deci
la co -
no. ación
enca gada
del
gobie no
de la
ciudad cuando
se
alzó
con-
a
los anceses.
En
su opinión, los miemb os
de la Jun a
«e an
en
su
mayo
pa e come cian es
en
quienes
a la
igno ancia común
del
país
se
unía
el
a e imien o
y
sobe bia que
no
podía menos
de
p oduci su
supe io
iqueza
y el
deseo
de
u iliza
el
pode pa a
es ablece un monopolio más luc a i o sob e las colonias».
'i
3
Es-
os
miemb os, po su pa e, concibie on g andes ecelos
(
« iolen-
os sen imien os
de
en idia», esc ibe
Blanco) con a el gene al
Albu i.iue que,
que había sido
el
sal ado
de la
ciudad, emiendo
que
la
popula idad
del gene al
disminuye a
el
pode
e
in luencia
de la Jun a.
Es a
le
insul ó públicamen e, menosp eció
el
mé i o
de
su e i ada mili a
y
eclamó pa a
sí
odos los hono es
de
que
Cádiz
no
hubie a caído
en
pode
del
enemigo.
La Jun a
incluso,
pa a qui á selo
de
encima,
lo
en ió
a
Ingla e a como embajado .
Y
ue, p ecisamen e
en
Lond es, donde
la
conoció
el
laman e
edi o de «El
Español
»,
asis iendo
con
ecuencia
a
las cenas que
o ecía
a
los
amigos,
una ez que
se
p esen a a
el
co onel
Mu phy.
Según
Blanco, el
duque seguía p eocupado po
lo
que
en la ase-
ología del
país
se exp esa como
la
necesidad
de
« indica
el hono »,
y
pa a ello es aba ocupado
en la
composición
de
una Relación
de
sus
se icios
al
país
y de
las calumnias le an adas po
la Jun a de
Cádiz
con a
su
pe sona.
5
" El
duque
le
pidió ayuda
a Blanco, y
és e,
de
mane a desin e esada,
le
p epa ó
el
manusc i o pa a
la
imp en a, esc ibiendo pe sonalmen e los pá a os
de la in oduc-
e eses de la
humanidad
y Qe in¡
pa ia
lo
que
dic a
mi
hono y
mi conciencia»
(I, 490). En
cuan o
a la
eacción
de
los enemigos gadi anos, esc ibe
el edi o
que
«el
a aque
se
a
lie cie+ado de
«nodo que
pine Dace
-
ni-e n inc al,ie,
quie en
p esea au
«u is
op1)11unes a sic ia
-
l
('
lO ».
53
Au obiog a ía,
op.
ci ., pág. 192.
54
Véase
ambién
A.
Ga nica
Sil a:
Blanco
ico
lVi U.e en
Có di._.
«A chi o
His-
palenseu (Se illa, 1974), LVII,
págs.
1
-40.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
106
MANUEL MORENO ALONSO
ción y
mode ando los imp ope ios
de Albu que que.
Seis semanas
después
de la
publicación
de
su
Exposición
de
és e,
el
duque,
en
g an
es ado
de
agi ación, llamó
a Blanco
pa a enseña le
la espues-
a esc i a que había publicado
la Jun a de
Cádiz.
El
ono
del pan-
le o e a
muy iolen o, po o
con la
pa icula idad
de
que
la Jun a
se
imaginaba que
el edi o de «El
Español»
e a el
e dade o au-
o
del
esc i o
del Duque de Albu que que, al
que, además,
en
dicho documen o o icial,
se
ildaba
de
« aido »
(y
cuya
so oca-
ción, poco después, causó
la
mue e
del gene al). Es e
episodio,
a
juicio
del edi o ,
ac ecen ó
la
iolencia pa idis a
de
los
miem-
b os
de la Jun a de
Cádiz
con a
él has a
el
pun o
de
ecibi ame-
nazas
de
mue e po pa e
de la
«más au én ica abia española
».
En is a de lo
cual
Blanco
has a u o que comp a «un
pa de
pis olas
de
bolsillo
y a
ene las p epa adas
».
55
Po
lo
demás
en
cuan o
a la
ca adu a,
no
ya
de
los miemb os
de la Jun a de
Cádiz
sino
de
los componen es
de sus
pos e io es Co es,
Blanco no se
eca a
de
mani es a su acue do
con
Napoleón cuando cali icaba
a
aquellos
de
«desp eciable chusma
».
56
LA
TESIS EMANCIPADORA
DE «EL
ESPAÑOL»
Desde
el
p incipio,
y
cada ez
con
una
mayo
inclinación
p oame ícana, «El
Español» adop ó
la
pos u a
de de ende
el
de-
echo
de
las colonias españolas
a
una
pe ec a
igualdad
con la
mad e pa ia.
Los
hispanoame icanos e an compa io as,
y
si
la
55
Sob e
el
asun o
de
las mencionadas ca as
de
amenaza a en a o ias
de
la
mane a más se ia
con a
su ida,
Blanco
acla a
lo
siguien e:
eDu an e
muchos
años seguí
en la
duda
de
si las ca as habían p e endido sólo in imida me
y
asus a me, pe o cuando mi que ido
amigo
Lis a
ino de
F ancia
a
Ingla e a
con la
única in ención
de
isi a me
en Ox o d, me
in o mó que
el
au o
de
una
de
ellas había sido un ín imo
amigo
suyo, un al
Isido o
Gu ié ez, que mu ió
hace algunos años. Había sido admi ido
en
una
de
las sociedades sec e as
cul-
pables de la mayo
pa e
de
los
males
que es opea on
el
gobie no
de
las
p i-
me as
Co es españolas,
y
había es ado p esen e
en
un
deba e en el
que
se ha-
bía
esuel o busca
la
mane a
de
asesina me. Gu ié ez ue
lo
su icien emen e
gene oso como pa a expone se
a
se descubie o como aido
a
los sec e os
de
la
sociedad
con el in de
pone me
en
gua dia. Mi elación
con
él había sido
an
supe icial y
poco ecuen e que cuando ecibí su ca a
no
ui capaz
de
eco da
quién
me la
esc ibía
y
has a que Lis a
no me
habló
de
ello es u e dudando
de
su
au en icidad»
(Au olUiog a ía,
op. ci ., pág. 198).
56
Au obiog a ía,
op. ci ., pág. 198.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
107
libe ad iun aba
en
España
(en el iple
sen ido
de
esis i
a
los
anceses,
a la
i anía
de la
Iglesia
y del
gobie no), és a debía
aslada se ambién
al
o o lado
del
A lán ico.
Los
españoles
de
ambas o illas i ían desde
el
siglo XVI
en la
más p o unda
igno-
ancia
del
cu so
de
los asun os humanos
en el
es o
del
mundo
y
po es a azón los p ejuicios que habían he edado las sucesi as
gene aciones seguían
an
ue es como
en
los iempos
de
Co és
y Piza o con
a á icas
y
pe judiciales epe cusiones
en
los
miem-
b os más des acados
de la
sociedad c iolla ame icana.
57
Po es a
si uación
el edi o del
pe iódico
se
mues a pesimis a, c eyendo
que
es
inú il « a a
de
pe suadi
a
las mejo es clases
de
Hispano-
amé ica que los debe es
mo ales se
ex ienden
a la
polí ica
y al
gobie no
».
En
su
epílogo
al p ime
olumen
de «El
Español
», el edi o
del
mismo dejaba cla as
sus ideas
sob e Amé ica:
P ime o,
que
en la amosa
cues ión
de la
e olución
de
las colonias jamás había
sido su in ención aconseja
a
aquellos
pueblos
que
se
sepa a an
de la Co ona de
España; siendo «menes e se ciego pa a
no
e
lo
con a io
en quan o he
dicho».
Segundo,
que abo ecía
la
op e-
sión
con
que
se
que ía con undi
la
unión
de
los ame icanos,
y
que
aclama á
con a
ella cuan o podía alcanza
sus
ue zas, «po que
concibo que
la
al a
de
libe alidad
con
que
se
les
ha
a ado,
y con
que
se
insis e
en
a a los,
es lo
que más puede
ompe sus
lazos
57
Sob e
lo
que
Blanco
pensaba,
a
esc ibi
sus
Recue dos
y
opiniones,
so-
b e
los ame icanos
y la
sociedad c iolla
en
las colonias
hay
asgos
de g an in e-
és: «Los
ame icanos descendien es
de
españoles
son
na u almen e despie os
e
in eligen es, pe o les suele al a p incipios
mo ales y
i meza
de
ca ác e . C ia-
dos
en
un clima que in i a
al
pleno dis u e
de
los place es sensuales
y
some idos
a
un gobie no que obs aculiza odo medio
de
cul i a las i udes a oniles, las
mejo es clases
de la
sociedad hispanoame icana
son
supe iciales
y
blandengues,
en
an o que las clases más bajas es án hundidas
en el
más c aso libe inaje.
La
supe s ición omen ada po
el
cle o
es
más
ulga y
co up o a cine
en
cualquie
o o país ca ólico
y la
conduc a
de
los clé igos, especialmen e
la de
los ailes,
es
escandalosa.
Si hay
un de ec o ca ac e ís ico
de
odas las clases sociales
es
sin
duda
la habi ual
desp eocupación po las obligaciones
mo aIes.
Se ía inú il
a a
de
pe suadi
a
las mejo es clases
de
Hispanoamé ica que los debe es
mo-
ales se
ex ienden
a la
polí ica
y al
gobie no:
son
incapaces
de
c ee
(y
en
es o
hay
que inclui
a
buen núme o
de
españoles) que
el peculado y la
acep ación
de
sobo nos
son males mo ales. Como
han c ecido bajo gobie nos que ac uaban pa a
su p opio p o echo
a
expensas
de la
nación,
no
ienen más emedio que saca
la
consecuencia
de
que quien es á elacionado
de
cualquie
o ma con la au o i-
dad puede segui
sin
más las mismas no mas
de
ac ua e
(A.c obiog a la, op.
ci .,
págs.
199-200) .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
114
MANUEL MORENO ALONSO
p o ección que dio
la Jun a Cen al a la
acción eu opea que
p endió
al
i ey
an e io , Y u iga ay.
Te ce a,
que c eció aún
más
con la
no icia
de
que
el
i ey Venegas aía nue as g acias,
jubilaciones,
e c.
Qua a,
«que los
pad es
pelean
con a
los hijos,
y
que
el
uego
de la
gue a
ci il es
al que
no
obs an e las de o as
de
los insu gen es,
hay
una sec e a e men ación
y
esen imien o
en el
co azón
de
odo ame icano,
de
aquellos que nada ienen que
pe de ». La
consecuencia
gene al,
que
se
desp endía
de
odo,
e a
que
la
op esión
y
los
exámenes
en
nada
se
habían disminuido
y
que
«los
gobie nos
de
España, po igno ancia
y
o gullo han a aí-
do
sob e aquel he moso
eyno la
de as ación
y
los ho o es
».
El
cúmulo
de
no icias apa ecidos
en «El
Español»
es e i-
den emen e
muy a iado: ca as
de
ame icanos
al
pe iódico, co-
men a ios sob e los
deba es de
las Co es
de
Cádiz sob e Amé ica,
o icio
del
sec e a io
de
Relaciones ex e io es
del
Gobie no
de Ca-
acas al edi o
sob e
la
e olución,
`" el
papel
de
Ingla e a
en la
mediación
de
España
con
Amé ica, así como éplicas
y con a é-
plicas
sob e
el
mo imien o e oluciona io.
Y
na u almen e que
el
pe iódico publicaba los documen os e oluciona ios: Decla ación
de
los de echos
del pueblo de Venezuela,
Reglamen o
de la libe -
ad
de
imp en a
en Venezuela,
Discu so
del
a zobispo
de Ca acas,
don
Na ciso
Coll y P a , al
ju a
la
independencia
de
aquellas
p o-
incias,
al
igual que
la
decla ación
de
come cio lib e
de la
Amé ica
española.
68
Cuando
«El
Español» publicaba
la «Decla ación
de in-
dependencia de Venezuela en el
nomb e
de Dios
Todopode oso
»,
66 Es e
Bosquewo de la Re olució
n
de N-uucea Espa lu
ue esc i o
on TMéxico
en 19 de
no iemb e
de 1810, y
publicado
en «El
Español
», III, 19-29.
67 «El
Español»,
30
de
julio
de 1811, III. 294-296.
Dicho
O icio
del
Sec e a io
de
Relaciones ex e io es
del
Gobie no
de Ca acas al edi o de «El
Español
»,
ue
ecibido po és e
de
mano
de
los dipu ados
del
mismo gobie no
en
Lond es.
En
él
se
decía que
«La
Amé ica egene ada
ha
o ecido
a V.
baso
el libe al
sis ema
de
su gene osa aliada
la
Ingla e a nue a ma e ia pa a
exe ci a sus
ú iles
y dis-
inguidos
alen os,
y
nue o alimen o
a
las espe anzas
de
una ecompensa digna
de sus
sen imien os,
y
capaz
de
hace le ol ida los sinsabo es que ellos
le p o-
duxe on en
España
». La
con es ación
de Blanco e a la de
que «los españoles,
no
los
anae icenos,
debie an es a me ag adecidos»
(IIT, 299).
Añadía que «deseo
con
ehemencia
la
elicidad
de
España,
y en
es o es oy apasionado; mas los ame i-
canos
españoles
no son en
mi concep o menos españoles ni menos paisanos
mFos
que los que han nacido
en
mi mismo
pueblo».
68
Ibídem,
30 de
no iemb e
de 1811, IV, 83-156.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
AC'T'AS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
115
hacía unas
Re lexiones sob e
la
conciliación
de
España
y sus
Amé
- icas,
en
que ol ía
a
insis i se
en
que los
pueblos de
Amé ica aman
a Fe nando VII y,
po consiguien e, «conse ando es e p incipio
de
unión
con la
Península odo
se
puede compone
amigablemen-
e».
E
`' En la
éplica
a
un pan le o publicado
en Loll l s co_. :.1
í ulo
de
Ca a de
un ame icano
al
Español sob e su Núme o
XIX,
70
Blanco
espondía
con g an
mode ación: mien as aquél
p e-
endía que odos los ame icanos siguie an
el
ejemplo
de Ca acas,
és e con esaba su
plan
decidido
de
«disuadi los
de
semejan e
in-
en o». En
su a gumen ación epe ía que
no
había que mi a
a
los
ojos
de la
Amé ica inglesa, que ep esen aba una cosa muy
di e-
en e. A
su juicio
la
di icul ad esencial
de
cons i ui se
la
Amé ica
española
en
es ados independien es consis ía
en
que
«la mayo
pa e
de
su población
no
es á capaz
de
oma pa e di ec a
en el
gobie no».
71
En las
Con e saciones ame icanas sob e España
y sus
Indias,
que
se
inse an
en el
pe iódico,
' se
acep a que
la «sociedad
ame-
icano-española» es á undada
y ha
c ecido sob e malos cimien-
os:
la
op esión
de
los indios,
la
escla i ud
de
los neg os,
la de-
69
ibídem,
30 de
oc ub e
de 1811, IV, 3-79.
Las
Re lexiones,
51-58.
70 Ca la
de
un Ame icano
al b'spañol
sob e su Núme o XIX.
Lond es,
Imp .
po
W. Lewis 2, Pa e nos e Row, 1811, 110
págs.
La
Ca la,
publicada
con e-
cha de 11 de
no iemb e
de 1811, se
debe
no a
un enemigo sino
a
un «admi ado »
del
alen o, elocuencia, ino
e
impa cialidad
de Blanco. Sin emba go
ma iza
al-
gunas
exp esiones
de
és e, como su ase ace ca
de la
independencia
de Vene-
zuela de
que
«no
encuen a aquel seso
y
madu ez que
le
había an o en usias-
mado
al
p incipios.
Pa a
aquél: «en e los ame icanos
no hay
di isión alguna
sob e
el in ;
odos deben za a se
de
las uñas
de
los españoles, que los han
i a-
nizado es siglos». Señala
el
ame icano
que «un cie o g ado
de
ilus ación
es
más
gene al en
Ul ama que
en
España.
Bien se ha
is o
en
las Co es donde
no
han podido excede
en
alen os, ins ucción ni
eloquencia a la
co a po ción
de
suplen es omados en e a en u e os»
(pég. 17). Pa a el
mismo, los «in elices
dipu ados
de
Amé ica» han consumado,
sin emba go, odo
el
iempo
de
su
dipu a-
ción en
ep esen aciones
y
p o es as inú iles.
La
Ca a
a
se
g
uida de
diez
no as
an iespañolas, en
las que
se
a aca
el
ju amen o
de
idelidad
a I'e nando VII,
los
de echos ele España
a
las Amé icas,
el
es ado
de
escla i ud, las abas
del co-
me cio,
la
ep esen ación
en
las Co es
y el
Código
de
Indias. De
és e
se dice
que
es
«un complejo absu do
de
leyes
an
despó icas como
la
au o idad
de
los i-
eyes».
Y,
omando como e e encia
al aba e Raynal,
esc ibe que
«es el
des ino
de
los españoles
no
ene jamás
la
sang e pu a,_
71 Coniex ación a
un papel imp eso
ca
Lond es
con el
í ulo
de Ca a de
'un Ame icano
al F,spoiiol
sob e su
A-é,nc o
XIX.
En «El
Español»
30 de
ab il
de 1812, IV, 409-425.
'72 «El
Español
», 30
de
mayo
de 1812, V, 3-27.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
116
MANUEL MORENO ALONSO
g adación
de
los mula os
y mes izos, el
menosp ecio
de
los c iollos
y el
o gullo
de
los españoles. Más a de
en
o a
Con es ación
a la
segunda ca a
de
un Ame icano
al
Español
en
Lond es
con inúa
sos eniendo que — u o
de la
ilibe aliciad
de la
polí ica
de Cw-
diz— la
gue a
de
España
con sus
p o incias
de
Amé ica
es
injus-
ísinza
po
el
modo
en
que ue decla ada.
43
En el
Epílogo
al Nú-
me o de
ene o
de 1813 —
después
de
un acío
de
no icias sob e
el
cu so
de la
e olución
en
las colonias— mani ies a
el edi o
que «mucho
ha
que
no se ha
dicho una palab a
en
El
Español
sob e los asun os
de la
Amé ica española
», y la
azón
dada es
que
«hay
poco que añadi
y lo
dicho,
y
que
aún
quando no
ue a
así, aquellos
pueblos
han omado al
gi o
que
en alde se
les que
- ía
con ene
en
su unes a ca e a has a que
sus
desg acias
p o-
pias
les desengañen
».
' `
Las
cosas habían ido mucho más lejos
de
lo
que, desde
el
p incipio,
el
pe iódico había enido sos eniendo.
Con
odo,
en
núme os siguien es
el edi o se
queja
de la
« al a
de
si io» pa a inse a o os documen os sob e
la
independencia.
Y
seguía admi iendo que
no
e an
lige as
las p uebas que daban los
insu gen es,
en
es e caso los mexicanos,
del
ansia
con que aspi a-
ban
a sacudi
el
yugo
de sus
i eyes.
En
su opinión,
a
juzga po
los papeles publicados
en «El
Español»
y
aquellos o os que
se
había is o obligado
a
sup imi ,
e a
cla o que dichos insu gen es
«no son
me as
quad illas de
indios
y mes izos, sin ge cs, sin
o den
ni subo dinación
».
Po
el
con a io, c ecían
en
ue zas
y
disciplina
al
paso que las opas españolas disminuían
con
les en e medades
y
dese ciones. Reconoce ambién que las ue zas odas
de
España
asladadas
a
Amé ica
«no
bas a ían
a suge a la
si hubiese unión
en e los ame icanos
». '`'
Cuan o podía deci se
y
publica se sob e
los e i o ios españoles
de
Amé ica
en
su en en amien o
con la
me ópoli, c eía
Blanco, a inales de 1813,
que
se
había dicho
en
«El
Español»:
«...no
ene
es
posible deci nada que
yo no
haya
di-
cho,
ya
ha
iempo».
76
Po úl imo, cuando ya
la
a en u a
de «El
73
Ibídem,
30 de
agos o
de 1812, V, 274-285.
74
Ibídem, ene o
de 1813, VI, 95.
75
«Sob e
la.
Amé ica Españolas.
«El Espaéo?n,
julio
de 1813, V1I, 69-75.
76
Ibídem, no iemb e
de 1813, VII 309-320.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y n;í4 ,1:1CA
117
Español»
(y
simul áneamen e
la
polí ica
de
los libe ales
de
Cádiz)
es aba
a
pun o
de
inaliza
el edi o del
pe iódico señalaba
—a la
al u a
de 1814—
que
«el
Es ado
de la
Amé ica Española a siendo
cada día más
ho ible; y lo
más dolo oso
es
que
no se
e
el in a sus
males». `
PROHIBICIÓN
DE
«EL
ESPAÑOL»
EN
MÉX1CO
En el
e ano
de 1810, el
Sec e a io
de
Es ado,
don Eusebío
Ba daxí y Aza a
comunicaba
la
o den
(de 19 de
agos o)
al
Vi ey
de Nue a
España
de
p ohibi
dos
pe iódicos que
se
edac aban
en
Lond es:
El
Colombina
y El
Español,
edi ados espec i amen e po
Co és
y Blanco, «dos
españoles
de
mala in ención, complicado
el
p ime o
en la
causa
del
albo o o
del
día
de San
Blas;
y
e e no
adulado
el
segundo
de don Manuel
Godoy». Según
el
con enido
de la
o den —que apa eció
en la
Gaze a
de
México
el 15 de no-
iemb e—
uno
y
o o
se
habían e ugiado
en
Lond es,
«en
donde
pasan
el
iempo» esc ibiendo los mencionados
i;n
p esos,
en
los
que
«se
habla muchas eces
sin ino
de
los asun os
de la Penín-
sula, y
que maliciosamen e
se
ie en especies sub e si as
de
odo
buen o den,
y de
aquella unión, que sola puede sal a nos».
's A
consecuencia
de
ello
se
disponía
la
p ohibición
en
aquellas
p o in-
cias
de la
lib e ci culación
de
sendas publicaciones.
La
o den
de
encabezamien o p ocedía
de Su
Majes ad.
La
eacción que,
na u-
almen e,
p o ocó
en el edi o de «El
Español» ue explosi a.
Con
i onía con es a és e
a la
decisión
de la
o den,
no
p o enien e
de
S. M. el Rey,
sino
de Su
Majes ad
la
Regencia,
la
hija legí ima
de
la Jun a Cen al, la
que es enó su pode p endiendo
a bi a iamen-
e
a
a ios indi iduos
del
Cue po Sobe ano...
Blanco
condena
el ca-
ác e
débil
y
op eso
a
un iempo
de
aquella Regencia, capaz
de
come e ac os como
el de la
p ohibición
del
pe iódico.
En
su
opinión, p ohibi
«El
Español» po con ene p incipios
con a-
ios
a
los
del
Gobie no hubie a sido un ac o
de
despo ismo,
pe o
77
Ibídem, ene o- eb e o
de 1814, VIII, 68.
78
Ibídem,
28 de
eb e o
de 1811, II, 341.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
118
MANUEL MORENO ALONSO
p ohibi lo,
no en
España ni
en
Cádiz sino
en
«países dis an es
pa a pode hace
a
su au o pe sonalmen e odioso, espa ciendo
con a
él calumnias
de la
clase que diseminadas po pa icula es
se
llaman
gnu, nu ación,
cuen o, chismes;
es
un pun o
de deg a-
dación
inc eíble,
no
ya
en
un gobie no, pe o ni
en caballe os». La
p o es a
del edi o ,
e dade amen e ai ada,
se
ac ecen ó
an e el
ex o
de la
o den que hablaba
de
mala in ención, e e no adulado
y
e ugiado,
«dando
a
en ende que
e a
un ugi i o
». En su é-
plica a
aquel «pob e gobie no»,
el edi o
mani es aba que
«Blanco
ha
enido
y
iene muchos de ec os,
y
nadie es á más con encido
de
és o que
el
mismo; pe o, acaso
no hay en e ellos uno que
no
nazca
de
una disposición en e amen e con a ia
a
mala in ención
».
7J
I`ICOMPA'17BILiDADFS CON LA
POLÍTICA
DE
CÁDIZ
Desde
el
p incipio
Blanco Whi e
mos ó su desacue do
con
las di ec ices polí icas
de
Cádiz, incluida
la
misma « e olución»
lle ada
a
cabo po las Co es.
80
Cie o que,
en
su opinión,
la Es-
paña de Ca los IV
ep esen ó
el
colmo
del
aba imien o
y de la
indolencia
en el
ono,
con
malos gobie nos, co upción
y «des-
mo alización de la
nación», pe o, desde
1808,
poco
se
había
en-
mendado la
si uación.
El
Español
a acó, desde su
p ime
núme o,
la
o mación
de
las
Jun as, la
misma polí ica
de
las Co es an o
d
a
o ma global
como pa icula izada,
la
ges ión mili a
y
los
go-
bie nos
nue os.
G a es
e o es
de
és os e an, po ejemplo,
la
escasez
de
conocimien o polí ico eó ico
de
quienes eje cían
el po-
79
Ibídem,
28 de
eb e o
de 1811. En
cuan o
al
cali ica i o
de
a e yiaulo»,
que susci a su i a,
Blanco
esc ibe:
a luí de
los anceses, más
no
pa a some e me
a
o a especie
cle
i anía,
no
pa a some e me
a la
Regencia, que
me ha pe se-
guido.
Teniendo cine busca una segunda pa ia, Ingla e a debía se lo pa a mi
an es
que o a. Hablaba su lengua desde mi niñez, ene aba
sus
ins i uciones
y
ansiaba po goza las siemp e que
no se
opusiese
a
mis p ime os debe es».
(II 345).
80
Ibídem,
I, 5-29. Se
a a
de sus
Re lexiones p esen es
sob e la
e olución
española.
81
Véase
M. Mo eno
Alonso:
Las
ideas pob icas de
sE Espaiiod», op. ci .,
págs.
91 y es.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DJ
: ANDA.LUCÍA Y
AMÉRICA
119
de
que
le
lle aba
a
come e ecuen es equi ocaciones, su exceso
de
elocuencia, su inope ancia
hacendís íca,
su p edilección po las
leyes abs ac as
y
su pasión
e
in ansigencia.
A
su juicio las
di-
ec ices de
Cádiz es aban ma cadas po la
i anía, «una especie
de
en e medad he edi a ia»
imaginable an es
sólo
en
los eyes.
La
Cons i ución
gadi ana incluso con aba, según
«El
Español»
con
«de ec os muy esenciales
»,
que sólo podían emedia se si
«cada
qual
con ibuya
a
hace e es os de ec os
a las
Co es
e
-nide as».
82
Blanco se
opone absolu amen e
al
excesi o pode ,
a-
yano
en la
a bi a iedad,
de
las Co es, que
no
habían en endido
la
esencia
de la
libe ad.
Y
una
de sus
mayo es p eocupaciones
y con-
a iedades p ocedía
de la
mane a como las Co es habían a ado
cl p oblema
de la
libe ad
de
imp en a, algo
i al
pa a
el edi o de
«El
Español
»,
que si había salido
de
España
e a
«pa a
no
ene
que exp esa mis opiniones
a
medias».
3
Es e —y la
publicación
del
pe iódico
e a
buena p ueba
de
ello— enía muy cla o
(y
es aba
obsesionado
con la idea)
que
la
imp en a
y la
opinión pública e an
el
con apeso
del
pode
de
las Co es,
de la
misma mane a que
el
de
és as debía se lo
del
Ejecu i o.
Con
es as conside aciones p e ias
e a
e iden e que
Blanco no
podía compa i ninguna
de
las decisiones
de
los
gobie nos nue os
de
Cádiz
an e
los acon ecimien os e oluciona ios desencadenados
en
Amé ica. Es aba
de
acue do
con la idea gene al,
sos enida po
algunos
en la
ciudad si iada
de
Andalucía, que las «no edades»
de
Ca acas y Buenos Ai es
pudie on se enmendadas más ai osamen e
de
habe se eunido las Co es
a
al e ec o,
84 y
que
—al
deci
de
un e ugiado—
en
Cádiz «más cha la anes iene
la
polí ica que
la
medicina». Sc mos aba adicalmen e opues o, po
el
con a io,
a la
li e a u a apologé ica
de la
causa española
dada a
luz po
en-
onces en
las imp en as
de
Cádiz
y en
las dependencias
del Gobie -
82
5g1
Espidols,
agos o
de 1813.
Sob e
Za
necesidad
de
di idi
el
pode
le-
gislalli
,
o
en
Espada,
VII, 77-87.
83
Ibídem, ol.
II, 64.
84
Véase
Malo
y booeeo de he
Jon ca
Cen al.
Po
D.P.P. DE A.
Cádiz,
Imp .
meal,
1810, pág. 26.
85 Ignacio de Michelena:
Rc le,eioiics
sob e
le
Cons i ución
(le la IIono q? ía
Espaíloln.
Discu so
po ílico.
Cádiz,
en la
o icina.
de D.
Nicolás Gómez
de Re-
duena, 1809. El
mencionado juicio
se
debía
al
Ba ón
de Biel eld, pág. 3.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
120
MANUEL MORENO ALONSO
no de
las colonias,
con
an as gene alidades.
`
7
Y
po supues o
es aba i memen e
en con a de
odos los
discu sos
que,
con a
los «inno ado es
»,
p e endían
la
uel a
a
las leyes, cos umb es
san as
y
usos
de la
Mona quía adicional pa a
la
conse ación
de
las Amé icas.
SS
Pa a Blanco la idea,
pos e io men e esg imida po
algunos libe ales
con
de e minadas ma izaciones, de
que
el sis e-
ma
libe al con
odas
sus
consecuencias
e a el
único acep able pa a
las disensiones
de
Amé ica,
ss
e a la
única álida.
Y,
po úl imo,
el
edi a
de «El
Español» enía muy cla o que los come cian es
de
Cádiz enía mucha culpa
en la
polí ica
colonial,
po que e esa ci
sus
pé didas
con
las Amé icas.
^
0
Véase Discu
so
di igi lo
cc
los seño es
egido es cíe.., sob e
la
elección
de
dipu ado
de la Nue a
España
en
cumplimien o
de la R. O. de la
Sup ema
Cen al
de
29
de
ene o
de 1809.
Su
au o
Filopa o. Imp . en Méi ico en la
O icina
de
Doña Ma ía Fe nández
de Jáu egui,
calle
de San o Domingo, 1809. El
Discu so
sos enía que
«la imaninación Sc
con unde
al
que e nume a las g acias, a o es,
bene icios que España
ha
hecho
a l:: Am ica:>
(pág.
3).
En e las condiciones
ideales pa a
el
«buen dipu ado ame icano» señalaba cl alen o,
la
homb ía
do
bien
o
bondad
mo al
«que algunos llaman p obidad»
y la
in eg idad. Po su
ca-
ac e ís ico
enunciado p esen a
g an
in e és su concepción
de
pa io ismo:
«es e
amo
de la
Pa ia,
que los co up o es
de la
lengua cas ellana llaman
Pa io is-
«no,
es el
e ce
do e de
que
ha de
es a ado nado
el
Dipu ado.
Pe o es necesa-
io
dis ingui
la
e dade a pa ia
de Is.
pa ia
ulga ,
que anda
en la
boca
de
odos aún
de
los que p e enden
y
piensan me ece ,
o
Seño es, nues a elección
».
El
au o sos iene que
«la
Pa ia e dade a
es
oda
la
Mona quía española»
(pág.
15).
87
A iso
impo an e
a
los españoles
en el
es ado p esen e
de
las cosas.
Po
un celoso Pa icio. Cádiz,
en la
O icina
de
D. Nicolás Gómez
de Requena, Imp e-
so del
Gobie no,
1810. Se
decía
en el
pan le o (que
no se
e ie e
a la
cues ión
ame icana) sob e
lo
mucho que
en
España
se ha
esc i o sob e Napoleón
y
los
ecien es acon ecimien os, pe o hablándose
«con
mucha gene alidad
».
88
Discu so que
al
Consejo
de
Regencia hizo
el Ilmo. S . Don Jose¡
Joaquín
Colón, decano
del Sup cmno
Consejo
de
España
en
Indias,
en
nomb e
de
es e
T i
bunal al
iempo
de
p esen a
a S. MI. la
Consul a
en
que econoce
la
Sup ema
au o idad
de 7a
Regencia,
en la Real
Isla
de
León
a 5 de
eb e o
de 1810.
Cádiz
en la
o icina
de D.
Nicolás Gómez
de Requena, 1810. Su
esis
e a la de, inan e-
niendo
«nues as leyes, loables usos
y
cos umb es san as
de
nues a Mona quía...
con a sus
inno ado es»
...conse a las Amé icas
y
enga
al
enemigo.
89
Pelig osa ida,
admi able
doc ina
y
p eciosa mue e
de
los
ene ables
he manos
«los
ilóso os
libe ales
de Ccdie».
Su
en ie o
y
o ación úneb e
lzasia
el Requiescau Amen.
Po
D. P'.A.B.,
Filóso o
de
An año, de o o
de
los
Vene-
eabies (1815 ?). En el
lib o
(252 pigs.) se
idiculiza, na u almen e, es a esis,
se-
ñalándose
que
«e,i
ues o iempo las Amé icas españolas he ían
en
disensio-
nes
; se
ebela on
con a
su legí imo mona ca
y
sos enían una
c uel y con inua
gue a
;
pe o desde que en a
en
ella
el
sis ema
libe al y
los ene ables
he ma-
nos
han empezado
a
p edica ,
eyna la
paz,
la
unión
y
obediencia
a la
ca ólica
España»
(pág. 44).
90
«El
Espm1ol', 30
ele oc ub e
de 1810, II, 63.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V JC)7'.NADAS DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
121
El
dis anciamien o, po o a pa e,
del edi o de «El
Español»
en e
a la
polí ica
de
Cádiz
y de sus
iejos conocidos
y
nue os
polí icos enía que se consecuen emen e
mayo a
medida
que
a e
-ciaban
las c í icas
con a el
pe iódico
y
su au o .
91
En cuan o
a la
ob a
de
las Co es, és e
no se
eca aba
de
a i ma que «ni
sabe
ni
buena e
se
echan
de
menos
en
ellas
», a la
ez que insis ía
en
que
«sin
inspi a con ianza
a
los ame icanos
es
imposible hace cesa
la
gue a ni ex i pa
sus
semillas».
92
Cuando
el
pe iódico publica
los
Deba es de
las Co es
de
España sob e las Amé ica,
con el u -
no de
in e enciones más
o
menos elocuen es
de Quin ana, Gu idi
y Alcoce , A guelles y
Valien e, pa ece adi ina se
en
las palab as
de
és e
la g an
desespe anza
del edi o :
que «háblese
de
los indios
pe o sólo
sea
pa a conse a las Indias
».
93
Según
Blanco el p o-
blema
es aba
en
que las Co es habían decla ado
a la
az
del mun-
do
que
no
que ían conciliación
con
las p o incias
de
Amé ica que
se
hallaban
en
e olución.
Y en
cuan o
a la
llamada
polí ica
libe al
de
Cádiz
con
Amé ica
no
duda
en
expone
con
i meza que:
«los
geles
del
pa ido que han log ado es e
mise able
iun o
se en a-
necen con el
í ulo
de
libe ales que han omado; pe o si
no se ha
as o nado
en
Cádiz
el
lenguaje como las
ideas, yo
c eo que sólo
pod ían llama se libe ales po
an í asis, o
como
comunmen e se
dice,
po mal nomb e. La
conduc a que han seguido espec o
a
las
Amé icas
es el
colmo
de la ilibe alidad
po odos aspec os».
'
4
Y,
aunque desde Lond es,
«El
Español» comen ando las opiniones
sob e las colonias e idas po
El
Conciso
de
Cádiz, insis ía
de
nue o
en
que
en
España
se
sabía muy poco ace ca
de
los p incipios
de
las
e oluciones
de
Amé ica,
y «
a
excepción
de lo
que
ha
dicho
El
Español,
no se ha
escuchado allí o a cosa que los desa o ados
g i os
del
pa ido me can il
de
Cádiz
con a
los ame icanos
».
°5
91
ibídem, oc ub e
de 1810. «DIis
opiniones sob e Amé ica
me
han a aído
,
no
una oposición, sino un odio
an
iolen o,
de
a ias
pe sonas,
que dudo que al
haya ecaído sob e los españoles que han
Co ado
las a mas
con
los
ancesese
(I I, 84).
92
Ibídem,
30 de
mayo
de 1811. III, 140-149. Sc
a a
de
las
Obse c.cioeies
de Blanco
sob e los
deba es de
las Co es sob e
Imb ica
los días
9 y 11 de
ene o
de 1811.
93
Ibídem,
III, 89-140.
94
Ibídem,
30 de
agos o
de 1812, V, 274-285.
95
Ibídem, no iemb e
de 1813.
Sob e las
Amé icas
española,
VII, 309-322.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
122
MANUEL MORENO ALONSO
LA ANGLOFILIA DE
BLANCO
Según su p opia con esión,
Blanco
llegó
a
Ingla e a
en 1810
con encido
de
las en ajas
y
segu idades que o ecía
el
«país
de la
libe ad», aunque econocie a más a de
«which un o una ely a
mo e pe ec knowledge has subsequen ly dimninished».
ss
Desde
el
comienzo
de la
gue a
con a
F ancia, an o po pa e
de Es-
paña como
de
Ingla e a, enía muy cla o que ninguna po encia
mejo que és a podía p o ege los in e eses españoles en
ambas
o illas
del
A lán ico.
Su idea de
esc ibi
y
publica
el
pe iódica
su gió
con el
p opósi o
de
«mejo a mi país na i o po medio
de
una
co dial
coope ación
con
Ingla e a», pues
de no
se po és a
«la
subyugación
de
España hubie a sido
ine i able». Pe o el p o-
blema lo
cons i uía
el
hecho
de
que
el
pa ido pa ió ico
de
España
( anceses po
sus ideas y
gus os, cas ellanos po
la
ieja es ampa
de sus
polí ica,
hos iles a
Ingla e a
y
con a ios
a la
sepa ación
de
las colonias,
al
deci
de Blanco) no
admi ía ni es a polí ica
ni acep-
aba
la
publicación
de
un pe iódico
p ob i ánico,
edi ado
en Lon-
d es,
del
ipo
de «El
Español».
Como el
mismo
Blanco
econocía
en
su
Au obiog a ía
«casi odo
el
mundo
en
Cádiz c eía que es aba
pagado po
el
gobie no inglés
con el
p opósi o imaginado po ellos
de
apode a se
de
aquella ciudad y de
las colonias españolas
».
En la
ciudad, mien as unos alababan
la
nue a alianza
con la G an
B e aña,
98
los come cian es
en
su
mayo
pa e emían los
pe jui-
96
The Li e o
Re e .
Blanco Whi e, op.
ci . I, 198.
97
Cádiz,
en
e ec o, es aba di idida en e los pa ida ios
de la
colabo o cid
con
Ingla e a
(en
los aspec os mili a es, polí icos
y
económicos)
y
los que
se
oponían o almen e.
En
un
A iso
a
los
incau os. Papel, que
con el in de
acaba,'
de
bo a
las alsas imp esiones dadas po los anceses
con a
Ingla e a, esc i-
be
un en lau e
del bicn de
la
pa ia
(en Cádiz, po
D. Manuel Ximénez
Ca eño,
calle Ancha,
1810) se
sos enía que
«de la
mul i ud
de
medios
de
que
se ale la
as ucia
del
enemigo pa a des ui
la
acción
de
nues a
labo y del
en usiasmo
nacional, ninguno
es a
mi pa ece más e icaz
y
maligno que
el
que conspi a
a
di idi nos
de la
alianza
y
apoyo
de la
Ingla e a»
(pág. 3).
De endía
el
iejo
p o-
e bio «de
nues os abuelos» cíe que
«con
odo
el
mundo gue a,
y paz con In-
gla e a». An e la
opinión
de
que Ingla e a peleaba po
sus
in e eses indicaba
que
se
a aba
de
una «ca ilación idícula
y
pue il an o como inopo una»
(pág. 7).
98
Ma ín
de Ga ay
(Sec e a io
Gene al de la Jun a
Sup ema),
.lí
n i ies o
de la
Nació
-o espaiíola a la Eu opea.
Alcáza
de Se illa, 1 de
ene o
de 1809. En
su
opinión,
«la
Ingla e a
con la
inmensidad
de
en ajas que su posición, su
pode-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
AC IA V
JORNADAS
1)1;
ANDALUCÍA
Y AMLRICA
123
cios
que pod ían desp ende se
de
es a polí ica, pa icula men e
en
elación
con el
come cio
en
las colonias.
S9
Con
odo,
se
econocía
que Ingla e a
e a la
única po encia
de Eu opa
di igida po «un
gobie no ilus ado»,
100
e
incluso algunos (muy ce canos
en
es a
esis
a «El
Español») sos enían que
la
independencia
de
las
colo-
nias b i ánicas
de
Amé ica
no
había me mado,
an es al
con a ío,
el
come cio
con la
me ópoli.
101
En
ealidad
se
a aba
de
una
cues-
ión
polémica que
se
siguió discu iendo
en
España
y en
Ingla e a
po los españoles du an e mucho iempo.
102
Desde Ingla e a,
Blanco
ena boló
(a
cambio
de
muy poco,
y
quizá
con
demasiada buena in ención)
la
bande a
p ob i ánica en
lo
e e en e
a la
polí ica
a
segui po Cádiz
en la
lucha
con a
los
anceses
y en
las elaciones
con
las colonias. Po encima
de
odo
su esis
e a la de
que
el
gobie no español
e a
aliado
de
Ingla e a
en
una causa «común
a
en ambos,
en la
que España iene
la ma-
ío,
sus
leyes
la
p esen an
se ha
eído cons an emen e
de
las, con ulsiones ené
- icas de la
ambición ancesa
y en
pa e las
ha
con enido.
Las
inju ias
sin exem-
plo con
que
ha
sido ul ajada
la
España han o o pa a siemp e los lazos se
- iles
que
la
enían ligada
a la
F ancia,
y no dexan
luga ni
a
composición ni
a
egua»
(pág. 20).
99
In o me di igido
a 5..11.
po
el
Consulado
i Come cio de
es a
plaza en 24
de
julio
sob e los pe juicios
q o se o igina ía.n- dc
la co.nsesión, del
co n
codo lib e
de
los
ex anje os
con
nues os Amé icas.
Cádiz, Imp en a
Real, 1811, pág. 8.
100 Fló ez Es ada, Al a o:
In oducción pa a
lo
his o ia
de la
e olución
de
España.
Lond es (se
halla
de en a
en
casa
de Dulau,
compañía calle
de Soho;
en
casa
de Johnson, calle
de San Pablo; en
casa
de Boosey,
calle
de Old Bond;
y en
casa
de Deconchy,
calle
de New Bond), 1810. En
su opinión,
sla
Ingla e a
es
una sociedad compues a ele indi iduos suje os
a
e o es,
y
ninguna nación
se
puede glo ia
de
con a se
esen a de
ellos, pe o
sabe
enmenda los,
sabe e i-
a
odos los que
son impe sonables, sabe
opone una ba e a
impene able al
con agio que desuela
la Eu opa;
o ece su ayuda
a
odos los que p ocu an
busca
el
emedio;
y
conoce un asilo
de
libe ad
a
odos los que de es an,
la
escla i ud,
son
odos mo i os su icien es pa a que
se le
conceda
el
í ulo
de
G ande, y
pa a que
se
con iese que
en
odos iempos debe se ac eedo a
al e-
conocimien o de
odos los
homb es
,
y de
odas las naciones» (pág.
236).
101
Es a
es la
esis man enida po
el
mismo
Fló ez Es ada,
según
la
cual
abas a ía
sabe
que
la
Ingla e a después
de la
independencia
de sus
colonias
hace
con
ellas un come cio, que p oducen
a sus
en as,
y al
indi iduo inglés
más que duplicado
de lo
que p oducían bajo
de sus
dominios». Véase su
Examen
impa cial
de
las discusiones
de la
Amé ica
con la
España,
de
los medios
de
su
ecip oco in e és,
y de la
u ilidad
de
los
aliados
de
la
España.
Lond es,
1811,
pág. 171.
102
Véase
la
B e e
espues a
a la
ep esen ación
de
los come cian es
de
Lond es
y a
a ios
o lículos dep esi os del hono del -
mona ca español,
inse os en
el
pe iódico
»El 1'-hnes»
sob e
el econocimien o
ele
la incleheuideucia de
las Amé
- icas
españolas.
Lond es, Publicado po
don M.
Cale o,
1929,
págs.
4 y 15.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA