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La independencia de las colonias americanas y la política de Cádiz (1810-1814) en "El Español" de Blanco White

Moreno Alonso, Manuel

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LA INDEPENDENCIA DE LAS COLONIAS AMERICANAS Y LA POLITICA DE CADIZ (1810-1814) EN «EL ESPAÑOL» DE BLANCO WHITE po MANUEL MORENO ALONSO "I ha e al eady s a ed ha he animosi y which b oke ou a Cadiz agains me o igi- na ed in my de ense o he igh o he Spanish Colonies o a pe ec equali y wi h he mo he coun y. The spi i o he imes o he conques o Mexico and Pe u is ha dly ex inguished in Spain a his momen , when all hopes o egaining dominios in Spanish Ame ica a e a an end". 2'h: li e o he Re . Joseph Blanco Whi e, w i en by himsel wi h po ions o his co- espondence. Ed. by John Hamil on Thom, London, 1845, ol. I, pág. 200. A la al u a de 1810, y a lo la go de los años siguien es de la Gue a de la Independencia, ue on muy pocos los españoles que se die on cuen a de la e dade a ascedencia de los acon ecimien os, cuyo ca ác e e oluciona io no e a solamen e de ámbi o peninsula sino «a lán ico ». La lucha po la libe ad, an o en el sen ido mi- li a como en el polí ico, no se de u o en la Península sino que se ex endió a sus lejanas e inmensas colonias ame icanas en un p o- ceso simul áneo de e olución libe al que años después acaba ía iun ando en ambas o illas del A lán ico. El mo imien o su gió en la Península en 1808 con la o mación de las Jun as P o in- ciales, que u o su éplica desde 1809 y sob e odo a pa i de UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 6.4  MANUEL MORENO ALONSO 1810, en la o a o illa, en la cons i ución de las Jun as Ame icanas que pusie on en en edicho la dependencia de la me ópoli y acele- a on la desin eg ación de los iejos i eina os. Du an e los p i- me os años Cádiz se con i ió en la capi alidad de la e olución y en el cen o de ges ión de una lucha que p on o omó el ca ác e de una au én ica «gue a ci il», cuyos p o agonis as ue on los es- pañoles de ambas o illas del Océano: los peninsula es y los ame i- canos c iollos. Es a lucha — dolo osa y con usa — ue seguida en el ex e io casi con más in e és y pasión que en el in e io y desde los p ime os momen os in oluc ó agónicamen e a españoles de ambos hemis e ios que se hallaban incluso ausen e de las Españas pe o que, íc imas de la o ágine, no pudie on pe manece indi e en es ni an e los sucesos ni an e la polí ica gadi ana. Es e ue el caso de «El Español », un pe iódico inusual, edi ado po el andaluz Blanco Whi e y publicado en e 1810 y 1814 en Lond es, que se con i - ió en c í ico apasionado de la lucha po la libe ad en España y en Amé ica. Desde el pun o de is a de la independencia de las co- lonias el pe iódico —que había nacido con el deseo explíci o de se una pla a o ma desde donde de ende la «causa de España» — adop ó una pos u a abie amen e p oemancipado a en con a de la polí ica gadi ana que ue in e p e ada de o mas muy di e sas. En sus años de ida el pe iódico londinense de Blanco o ece en sus páginas una c ónica de los sucesos polí icos de España de g an alo his ó ico como uen e coe ánea a los hechos y po los mismos a - ículos y colabo aciones de au o es españoles, ex anje os y ame i- canos apa e los del mismo edi o sob e los p ime os momen os de la independencia. DE CÁDIZ A LONDRES EN 1810 El es de ma zo de 1810 el andaluz Blanco Whi e desemba - caba del «Lo d Howa d» en el pue o de Falmou h, en el inis e e de Ingla e a. En su Au obiog a ía, 1 cuen a el iaje o que al deci 1 The Li e o he Re e end Joseph Blanco While, w i en by leiniscl wi h po ions o his co espondence apa eció en Lond es en 1845, edi ada po el amigo y con iden e de Blanco, John Hamil on Thom. La p ime a pa e de la mism,i, i ulada Na a i e o his Li e in Spain and England, esc i a po Blanco en e UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCIA Y AMÉRICA  85 adiós a Cádiz una «somb a de melancolía» pasó po su espí i u al pensa que nunca más ol e ía a e sus al os edi icios blancos y a ó de consola se con la con emplación de la sublime ex ensión del océano que se ab ía «en la inmensa soledad delan e de mis ojos ». El con as e con la nue a ie a no podía se mayo : «un ío como nunca había expe imen ado me caló has a los huesos. La niebla me daba la imp esión de que es aba espi ando mue o». Ni siquie a se le había pasado po la imaginación p o ee se de opa adecuada pa a el clima inglés y, anonadado, pe maneció en medio de la con usión que acompaña a odos los desemba cos: «sin cono- ce nada de lo que me odeaba y muy suscep ible po el sen ido del idículo y la al a de a ención que odo ex anje o, y pa icula men- e un español, sien e en Ingla e a, pe manecí inmó il espe ando el úl imo u no y comple amen e indi e en e an e la posibilidad de ene que pasa el es o del día y la noche siguien e en el ba co. Se apode ó de mí la idea de que el clima del país acaba ía conmigo en poco iempo y sen í como si es u ie a a pun o de desemba ca en mi p opia umba ». El con as e con la «dulce» Cádiz, que meses an es había cau i ado a Lo d By on en su iaje po Andalucía a a és de Sie a Mo ena y Se illa, 2 no podía se mayo . ¡Cómo compa a la belleza de su cielo, el ag ado de sus habi an es y la belleza de sus muje es, supe io es a las inglesas a juicio del Lo d! El iaje o enía a la sazón ein a y cinco años, una edad és a en la que de ninguna mane a puede empeza se la ida de nue o, ni si- quie a en el caso de una biog a ía an a o men ada como la de 1830 y 1832 du an e su esidencia en Ox o d, quien la concebió como una la ga ca a pe sonal di igida a su amigo el D . Wha ely del O iel College, ha sido a- ducida al español con el i ulo de Au biog a ia de Blanco Whi e po An onio Ga nica, Se illa, 1975. Véase pa a las imp esiones de es e iaje la aducción es-. pa iola, págs. 169 y es. 2 Según Lo d By on, en ca a di igida a M . Hodgson, y echada en Gib al- a en 6 de agos o de 1809: eSe ille is a ine own, and he Sie a Mo ena, pa o which we c ossed, a e y su icien moun ain, —bu damn desc ip ion, i is al- ways disgus ing. Cadiz, swee Cadiz'— i is he i s spo in he c ea ion. The beau y o i s s ee s and mansions is only excelled by he lo eliness o i s inha- bi an s. Fo , wi h all na ional p ejudice, I mus con ess he women o Cadiz a e as a supe io s o he english women in beau y as he spania d a e in e io o he english in e e y quali y ha digni ies he name o mans (Le e s and Jou nals o Lo d By on wi h no ices o his Li e. By Thomas Moo e. London, 1830, ol. I, pág. 195) . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 86  MANUEL MORENO ALONSO Blanco Whi e, cuyos ecue dos de Se illa y Cádiz, unidos a su ju- en ud, es a án p esen es siemp e en su men e. Po o a pa e la belleza de aquellos paisajes que quedaban a ás e an an índiscu- ibles que has a un homb e an ío como el gene al Cockbu n, cuando isi a Cádiz en la p ima e a de es e mismo año de 1810, econocía que «is ce ainly well wo h seeing», a pesa de los ex- años es idos de sus habi an es y lo mise able que e an las ien- das de los endedo es de lib os. ' Las p ime as imp esiones de Blanco en Lond es no podían se más con a ias: odo lG que podía con empla es aba bajo el omnímodo dominio del pol o, el humo y la oscu idad. El hollín, que se enseño eaba de odos los edi icios, ue lo que más le desag adó: «la ciudad en e a pa ecía como si es- u ie a hecha con ca bón y ceniza ». Y, po encima de odos sus lób egos pensamien os, la p egun a que se hacía e a la de: «y aho a qué as a hace en Ingla e a?>. Sus aho os e an de cien lib as, una can idad con la que bien poco podía hace se en Lond es. Y lo que pensó ue busca un pues o de músico en una o ques a ea al. Su an iguo conocimien o se illano con Lo d Holland, ' y los amigos de és e, le ayuda on a supe a p og esi amen e sus iniciales di icul ades. Sus p ime os con ac os ue on con ingleses que había conocido en España: los Child en, los amilia es del gene al Moo e, que había caído glo iosamen e en la Co uña, Lo d Russell a quien ambién conoció en la Península jun o con los Hollands, y a Richa d Wellesley, sob ino del duque de Welling on e hijo del embajado inglés en Cádiz a quien había conocido en Se illa. De aquél —que segun Blanco pa ecía no ene mucha in- luencia en su pad e— lo único que consiguió ue «el consejo de publica un pe iódico español y su p esen ación al lib e o ancés Dulau como pe sona que me podía ayuda en es e p oyec o». 5 En es o consis ió, según Blanco, la idea de «El Español ». 3 The oyage o Cadiz and Gib al a up he Medi e anean o Sicily and Mal a in. 1810 and 1811, including a desc ip ion o Sicily and Lipa i Islands. Du- blin, 1815, pág. 11. A su juicio, Cádiz ewhich was desc ibed as all il h, is he cleanes ci y I e e saw; no su passed by any in Holland: which, conside ing he hea , is saying a g ea deals. 4 Sob e la in luencia de Lo d Holland en Blanco y en los libe ales españo- les, id. M. Mo eno Alonso: Lo d Holland y los o ígenes del libe alis-so español. sRe is a de Es udios Poll icos>. Mad id, 1983, nim. 36, págs. 181-218. 5 Au obiog a ía de Blanco Whi e, op. ci ., pág. 182. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  87 Los PROPÓSITOS DE «EL ESPAÑOL» La suge encia de Richa d Wellesley —según econoce el mismo Blanco en su Au obiog a ía— de publica un «pe iódico español» le ue muy a o unada aunque como econoce exp esa- men e «en cuan o al éxi o inal no le debo absolu amen e nada a mi conseje o ». Algunas ci cuns ancias acciden ales ue on las que en e dad le ayuda on: la p esencia en Lond es de emig ados anceses y los in e eses pe sonales de un sace do e, de nomb e Juigné, in e esado desde el p incipio en el p oyec o. Blanco eco- nocía años después su comple o desconocimien o po en onces de «la impo ancia que la si uación polí ica de España y sus colonias añadían a mis cualidades pe sonales pa a se el edi o o, pa a habla más obje i amen e, el único esc i o del pe iódico». El sa- ce do e ancés —«homb e muy as u o y ap o echado »— se dio cuen a de su igno ancia y le hizo o ma un con a o que lo con- e ía en cop opie a io del pe iódico sin oma a su ca go ninguno de los gas os que o igina a. Blanco end ía que suminis a cada mes ma e ial su icien e pa a cub i seis hojas de imp esión ap e- ada, y el ancés le ha ía un an icipo de quince lib as mensuales, p és amo del que el español enía que esponde si el pe iódico acasaba. Es e esc ibi á años más a de en su Au obiog a ía que su «amo po la independencia» lo sal ó casi ins in i amen e de con inua con es a asociación du an e odo el iempo que el clé- igo ap o echado lo hubie a conside ado con enien e pa a sus in e eses. El plan del pe iódico —que comenzó a esc ibi en una des encijada casa de Duke S ee , en el á ea de Wes mins e , desapa ecida años después— e a o ece una hoja y media de a- bajos o iginales y llena el es o con aducciones de documen os públicos, deba es pa lamen a ios y despachos mili a es. 6 Inde- pendien emen e de las ideas polí icas que, andando el iempo, 6 Véase Vicen e Lio éns: «El Español» de Blanco Whi e, p ime pe iódico de la oposición. En «Bole ín In o ma i o del Semina io de De echo Polí icos. P in- ce on, ma zo de 1962, págs. 3-21. El abajo ue incluido pos e io men e en sus Aspec os sociales de la li e a u a española. Mad id, 1974, págs. 67 y ss. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 88  MANUEL MORENO ALONSO ue on apa eciendo en el pe iódico, 7 el obje i o que se p opuso su edi o ue el de impulsa la «co dial coope ación» de España con Ingla e a y de ende los p incipios de la libe ad en la Pe- nínsula. $ Poco an es de comenza a sali los p ime os núme os del pe- iódico —en cuyo P ospec o inicial el edi o econocía con a con algún í ulo de «aman e de la causa española» 9 — se p odujo la e olución de Ca acas (19 de ab il de 1810), que, a pa i del núme o 4 de «El Español» (30 de julio de 1810), lle a po de- o e os di e en es a los inicialmen e imaginados al pe iódico y a su edi o . Sin el es allido de la independencia de las colonias «El Español» hubie a discu ido po caminos comple amen e di e en- es has a el pun o de que, desde que llega on a Lond es las p ime as no icias de las e uel as, el in e és de Blanco se cen a cada ez más en los dominios de España en la o a o illa del A lán ico. El mismo econoce en la Au obiog a ía que sólo dos núme os se habían publicado cuando llega on a Ingla e a las p ime as no i- cias de la ebelión de Hispanoamé ica, p oduciéndolo una g an sa- is acción: «la hones a aleg ía que me causó es e suceso ue mayo de la que puedan imagina mis lec o es. Hones a lo ue, cie amen- e, po que p ocedía de los mo i os más al uis as y desin e esados y mi ap obación del paso que habían dado los hispanoame icanos se 7 Véase M. Mo eno Alonso: Las ideas polí icas de «El L'spuíIol». «Re is a de Es udios Polí icos ». Mad id, 1984, núm. 39, págs. 65-106. 8 Según sus p opias palab as pos e io es: «Yo sabía muy bien clue España e a incapaz de eno a se sin la ayuda ex e io . Había decidido esis i al cambio de dinas ía que Napoleón le había impues o con la p isa y ehemencia de un dés- po a, y de no se po Ingla e a, la subyugación de España_ hubie a sido ine i a- ble. Acep a la ayuda de G an B e aña, dadas las celo ipias que habían empezado a desa olla se a plena ue za an es de sali yo de España, les pa ecía a muchos una locu a. Me di cuen a de es o an cla amen e como an icipé la ecaída en su si uación an e io en cuan o ol ie a a manos de Fe nando VII. Fo an o mis deseos e an de que mi pa ia mejo a a lo más posible mien as gozaba de una somb a de libe ad, de mane a que cuando ol ie a a cae bajo el dominio de la eligión jun o al pode despó ico de sus eyes, hubie a llegado a adqui i cie a ue za mo al, que a su debido iempo la lle a a a esis i la doble i anía de su Iglesia y su gobie no. Además conside aba a los hispanoame icauos coni,o compa- io as míos. Si po cualquie combinación a o unada de ci cuns ancias alcanzaban la libe ad, España no sólo sob e i ía, sino que ecob a ía su ju en ud al o o lado del A lán ico, y ¿quién pod ía p o ege la mejo en sus p og esos que Ingla- e a> (Au obiog a ía de Blanco Whi e, op. ci ., págs. 188-189). 9 «El Español, 30 de ab il de 1810, ol. 1, págs. 2 y ss. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  89 basaba en unos p incipios de cuya e dad no me cabía duda ». A pa i de en onces los p ime os p opósi os que habían impulsado a Blanco a a iesga se en la emp esa de «El Español» (de ende la causa de la libe ad de la Península con a Bonapa e, espalda a los pa io as, solici a ayuda de Ingla e a y, muy pa icula men e, comba i la pe miniciosa in luencia de la Iglesia que se adi inaba mayo as el alzamien o con a Napoleón) cob an nue as dimen- siones. En sus Re lexiones polí icas sob e la e olución de Ca acas conside a a és a no como un mo imien o umul ua io y pasaje o sino como una de e minación omada con conocimien o y madu ez. La saludaba decididamen e, esc ibiendo en el pe iódico: «Pa ece que ha llegado la época de un g ande acon ecimien o polí ico, que se ha es ado espe ando po la go iempo. El es anda e de la inde- pendencia se ha empezado a le an a en Amé ica». lo CIRÍGENES DEL INTERÉS DE BLANCO POR LAS COSAS DE AMÉRICA La pa e de Andalucía donde nació y i ió sus p ime os años Blanco Whi e es aba muy en con ac o con e1 Nue o Mundo. P i-- me o Se illa —donde se había es ablecido el abuelo i landés de Blanco, sin que pudie a queja se de la ma cha de sus negocios en el amo del come cio— y pos e io men e Cádiz — llamada no sin a- zón «empo io del o be» 11 — e an las ciudades españolas más p ó- 10 «El Español », 30 de julio de 1810, núm. 4, ol. I, pág. 315. En de ensa pos- e io de su oma de pa ido en a o de la independencia, Blanco señalaba que «mi deseo de que la libe ad de pensamien o se ex endie a a odo el mundo no es- aba ni limi ada ni colo eada po conside aciones polí icas de ninguna clase. Co - socia bien que las colonias espneíolas habían sido c uelmen e ,nal a adas po la in ed e pa ia y yo deseaba e las en libe ad de gobe na se a sí misma. No se ocu ió duda que los sen imien os del pa ido ilosó ico, con el que habla es ado unido, coincidi ían con los míos pe sonales sob e es e pa icula , sino que, al con- a io, me halagaba a mí mismo con la idea de que el a ículo en el que celeb a -ba la au o a de libe ad de nues os he manos de allende el oc ano se ía ecibido con aplausos po aquellos panegi is as de la ilan opía, cuyos discu sos me habían llenado siemp e de en usiasmo» (Au obiog a ía de Blanco Whi e, op. ci ., 186). 11 El ca ác e de «empo io» que, en el siglo XVII ya, la a ibuía F . Ge b- nimo de la Concepción en su ob a: Empo io del o be, Cádiz ilus ada, in es iga -ción de sus auu. iguas y ccxdesas op. ci ., (Ams e dam, 1667) se ac ecen ó con el aslado de la Casa de Con a ación de Se illa. El gene al Cokbu n, a su paso po la ciudad ya e e ido en eI e ano de 1810, esc ibe que ',is ce ainly he em- UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 90  MANUEL MORENO ALONSO ximas a Amé ica. Y el mismo nie o econocía en su con esión au- obiog á ica que su amilia i ió allí «como las mejo es de aquella pa e de España» has a el pun o de que log ó a pe pe uidad pa en e de hidalguía. Po o a pa e, un he mano de su abuela había sido mili a de al a g aduación y gobe nado de la Co ona española en Sudamé ica: Y2 y el mismo negocio de su pad e —que consis ía en la expo ación a Ingla e a cíe p oduc os del país, ales como u as y lanas— enía que es a muy en elación con el de las ac i idades de come cio de las Indias con la me ópoli. Pe o, apa e de es a in luencia ambien al exis en e an o en Se illa como en Cádiz, su p ime a expe iencia con la ida y la men alidad de las colonias es- pañolas la u o de su a o pe sonal, siendo un adolescen e, en la década de 1790, con una amilia sudame icana —los Pas o iza- con quienes pasó un ma a illoso e ano en las playas de Sanlúca . La amilia se componía de la mad e iuda y de sus cua o hijos, que había aído a España pa a su educación, y que mo i ían p on- o. Fue una expe iencia de libe ad y de elaciones espon áneas con las cosas muy di e en es a su ida, igilada siemp e po su a- milia, an o la de p ocedencia i landesa como española. 11 En San- lúca , con los amigos ame icanos, y «con mi co azón la iendo con no menos ue za que el de Colón al sali a descub i el Nue o Mundo, y con un espí i u no menos in lamado po el ánimo de a en u a que el del inmo al na egan e — esc ibe— me en egué en unión de mis amigos a la mansa co ien e del Guadalqui i , ce - ca de cuya desembocadu a se encuen a la abu ida ciudad de San- lúca ». Al eco da , muchos años después, aquellos momen os no deja á de econoce que «jamás había gozado» an o. Aunque de mane a inconscien e sus simpa ías po las ie as de que p ocedían sus amigos cob aban en lo ín imo de su se un a aigo que esul- a á insospechado. po ium o Spanish T ade» (ci ., pág. 13). Pa a aspec os gene ales y )^ibliog á icos elacionados con es e ambien e a comienzos del siglo XIX puede c . mi I is(o ia. Gene al de Andalucia. Se illa, Ed. A gan onio, 1981, págs. 345 y ss. 12 Au obiog a ía, op. ci ., pág. 27. 13 Ibídem, pág. 48. La imp en a del e ano ue decisi a en la expe iencia y en las esimpa ía» del au o . Pa a deci lo con sus p opias palab as a o eci0 su a dien e imaginación que »had, a an ea ly pe iod, been de eloped in me, wi h a decidided lo e o e e y enjoymen ha kep i in play» (ed. o iginal de 1845, I, 30), UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA AGUAS V JORNADAS DL ANDALUCÍA Y AMÉRICA  91 Fue aquél, po o a pa e, su p ime con ac o con la e dade a capi alidad del impe io colonial —a la que su pad e conside aba como la an igua Babilonia— y a la que desc ibe como «una ciudad ex ao dina ia, capaz de cau i a a cualquie iaje o más madu o y expe imen ado que yo en aquellos años ». Tend ía po en onces unos dieciséis años. Su imp esión ue al que le ele ó a «un sup e- mo g ado de cul u a y conocimien o del mundo» mucho mayo que el de sus años an e io es de Se illa. Con los años sus con ac- os con Cádiz se ue on haciendo cada ez más ecuen es. Hacia 1805 —según nos e ie e en sus memo ias— pensó se iamen e emig a a los Es ados Unidos e incluso llegó a esc ibi a un ami- go gadi ano (que pa icipaba de sus mismas ideas con a ias al eje cicio del sace docio den o de la eligión ca ólica) pidiéndole in o mación sob e cómo podía consegui en sec e o pasaje en un ba co ame icano. 14 Lo que lo enó —nos cuen a— ue el emo de que es a decisión pudie a ocasiona la mue e de sus pad es. T as- ladado a Mad id, en el mismo año de 1805, nos dice, sin en a en de alles, que allí conoció a un sudame icano deís a, que debió in lui sob e él a juzga po el con ex o en el que iene luga la e e encia. 11 En Lond es, inalmen e, sus con usas ideas sob e lo que España había ep esen ado y debía ep esen a as el alza- mien o de las colonias se cla i ica on, inci ándole a oma pa ido a a o de és as. Sus decisiones —como su pensamien o, de odas mane as— son con adic o ias, lle ándoles pendula men e desde de ende la causa de la pa ia has a abju a de aquella «España, como en idad polí ica, mise ablemen e op imida po el gobie no y la Iglesia, (que) dejó de se obje o de mi admi ación desde mi emp ana ju en ud ». > Años más a de —al enjuicia con una mayo pe spec i a y meno apasionamien o que el desplegado al edac a las hojas de «El Español »— hab ía de econoce el al o p ecio que España u o que paga po sus colonias: la igno ancia, p ejuicios de odo ipo a lo la go de sucesi as gene aciones e in- 14 Ibídem, pág. 134. 15 Ibídem, pág. 136. 16 Ibídem, pág. 148. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 98  MANUEL MORENO ALONSO p esen ado en la ac ualidad como con iene a los in e eses, en aquellas p o incias? Yo segu amen e no puedo adi ina lo que Fe nando VII di ía; pe o no c eo que usase el lenguaje de la Regencia en el dec e o con a Ca acas. Aún el que lo ex- endió hubo de p oba alguna especie de hesi ación que le in- clinó a no usa el nomb e del ey Fe nando en odo el dec e o. Lo más que se puede discu i es que si Fe nando VII c eye a que los ca aqueños han omado una medida que podía causa malos e ec os a la o alidad de sus in e eses en la ac ualidad, le econ inie a de ello, y ag adeciéndoles el zelo a a a de con- cede les odo lo que no se opusie a a la unidad de gobie no que exige la mona quía española ». 28 Con es a in e p e ación lib e de los hechos, Blanco a ibuye los malen endidos a la o peza de la Regencia, muy alejada de la magnanimidad eal. Y en su opinión la sue e es aba en que la mencionada Regencia e a in e ina, y como al és a depende ía de las nue as Co es, que « an o a con i ma la o a nomb a o o po- de execu i o». Los p óximos emba es de «El Español» y de su edi o se di igi án, po consiguien e, a es as úl imas. En el mismo núme o del pe iódico se publicaba un esc i o de «un inglés amigo de España al edi o del Español» sob e los asun os de Amé ica. Es e, pa iendo de la decla ación de la Jun a Cen al de que nn había colonias y que las que así se llamaban an es e an «o as an- as p o incias de España », se p egun aba: « ¿po qué la inconse- quencia de asigna les un núme o de ep esen an es en e Cong eso Nacional, que indudablemen e ha de hace que aquellos pueblos sospechen que se les quie a p i a de la in luencia que le co es -ponde?». 29 En opinión del «amigo inglés de España» si es e mal no se emediaba p on amen e las Co es iban a ca ece de la con- ianza de los ame icanos. Según su esc i o, el de echo de ep e- sen ación debía se p opo cional al in e és que en el cue po polí- icos ienen los ep esen ados. 28 eEl Espa iols, 30 de sep iemb e de 1810. I, 479-481. 29 uEl Española, 30 de sep iemb e de 1810. I, 482. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  99 LOS ASUNTOS DE AMÉRICA EN EL CÍRCULO DE LORD HOLLAND En Se illa conoció Blanco a los Hollands, con quienes s. man u o unido en el a ec o has a el inal de sus días. 30 En su Dia io de España, Lady Holland —la esposa del Lo d, que e- coge sus es ancias en la Península de 1802-1805 y 1808-1809— se e ie e ya al u u o edi o de «El Español» en é minos de indis- cu ible alo ación pe sonal. 31 Es e nos habla en su Au obiog a ía de sus con ac os con la Holland House e incluso de la ialdad con que Elizabe h —la encan ado a esposa— le ecibió la p ime a ez a causa «quizás de las ideas demasiado op imis as que ella y mu- chos de sus amigos se hacían en aquel iempo sob e el po eni de España y según las cuales yo debía habe pe manecido en Cádiz ». 32 Con odo, desde el momen o de su llegada le in i a on ecuen e- men e a su casa de Kensig on, sede del salón más impo an e de In- gla e a en la p ime a mi ad de siglo, llegando a esidi en ella du- an e dos años. Desde los p ime os momen os de la gue a de la Independencia odos los polí icos españoles que ue on a Lond es pasa on po la Holland House: A guelles, Conde de To eno, And és de la Vega, almi an e Apodaca, gene al jacome, capi án Mendoza Ríos, Ruiz Huidob o, Ma qués de Romana, Ce allos, Abella, Duque del In an ado, A iaza, en e o os. 34 Asiduo a las euniones e a 30 Resul a á conmo edo a In imp esión clue, andando el iempo, p oduci á la mue e del Lo d en 1840 en Blanco que esc ibe: I ha e his momen ecei ed a le e om J. o acquain me wi h he sudden dea h o Lo d Holland. She kindly wished o p e en my lea ning his melancholy e en h ough he newspa- pe s. Fo hi y- wo yea s, he has been a kind, a ec iona e, iend o me. Alas! i will no be easy o ill up his place in socie y. M . S dley Ma in came in he e ening o ead o me pa ag aphs in he pape s, announcing he dea h o Lo d Holland* (22 oc . 1840). Le Li e o Re . Joseph Blanco Whi e, ci . III, 212). 31 The Spanish Jou nal o Elizabe h Lady Holland, edi ado po he Ea l o Ilches e , Lond es, 1910. Las e e encias se deben a la colabo ación de Blanco en el «Semana io polí ico» jun o con Quin ana (pág. 328), y del disgus o de am- bos an e la edacción del dec e o pa a la con oca o ia de Co es (pág. 345). 32 Au obiog a ía, op. ci ., pág. 181. 33 Véase Manuel Mo eno Alonso: Los asun os polí icos de España (1831-1840), en los gDia ios. de Lo d Holland, en p ensa en núm. 3 de «Re is a de His o ia Con empo ánea». 34 B i ish Museum. MS. Add. 51.951. En el p esen e Dinne Book (pa a los a ios 1806-1812) se ecogen los nomb es y echas de Ios in i ados a la Holland House. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 100  MANUEL MORENO ALONSO Blanco, quien ocupado en la publicación del pe iódico y obsesionado po la e olución ame icana debía hace pa en e su in e és po el ema bien con los isi an es españoles o con los ingleses, apa e, na u almen e, del de los Hollands, que seguían con la mayo a en -ción el desa ollo de los acon ecimien os. Los amigos españoles de és os en iaban no icias escas sob e el pa icula desde Cádiz. A - guelles, po ejemplo, en sus ca as, no dejaba de da cuen a al Lo d del «inciden e desg aciadísimo de los asun os de Amé ica» " 6 o, cuando con pesimismo ama go, no deja de indica le que «en el pun o de Amé ica no sé que deci le a Vmd.» " 7 . Y Jo ellanos es- c ibía al amigo inglés, en ca a echada en Mu os en 30 de agos o de 1810, diciéndole que había is o «algún núme o del papel que Blanco publica en ésa, y emo mucho que censu ando los e o es de nues a Jun a, se ol ide de los que lejos de se pa e en ellos, los han comba ido. En cuan o a mí, c eo que me conozca bas an e pa a que no ine con unda con la muchedumb e». Un año más a de —en o a ca a, echada en Gijón en 17 de agos o de 1811— di á dolo osamen e que « engo sob e mi co azón la insu ección de Amé ica de que V. M. me habla y no puedo deja de de es a y odia con odo él a los que la. omen an. Dícenme que Blanco es uno de sus más a dien es soplado es: yo no he is o siquie a un núme o de su pe iódico; pe o si es cie o lo que oigo deci de sus discu sos no hallo dic ado bas an e neg o con que ca ac e iza su conduc a. Fomen a es e juego en un ex año Jue a imp udencia; en un nacional es una c uel indignidad. No bas a pa a disculpa la supone una cabeza llena de la manía y ca ilaciones democ á icas po que deben calla los es ímulos de la nación donde hablan los sen imien os de la p obidad ». 39 Con an e io idad, las ideas polí icas de és e habían sido ue - emen e a acadas en Cádiz. P ecisamen e Holland esc ibió a Jo e- 35 En la ac ualidad me encuen o p epa ando la edición de las Ca as po- lí icas de A guelles a Lo d Holland pa a la eRe is a de Es udios Polí icos». 36 B i ish Museum. MS. Add. 51.622, ols. 113-114. Fechada en Isla de León, 30 die. 1810. 37 Ibídem, ol. 118. En Cádiz, 6 de junio de 1810. 38 En Ca los de Jo cllanos y Lo d Vassall Holland sob e la gue a de la 5ndependenccia, 1808-1811, ol. II, ed. de Julio Somoza Ga cía -Sala, Mad id, 1911, pág. 509. 39 Op. ci ., ol. II, pág. 545. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  101 llanos, a inales de 1810, en su de ensa, aconsejándole que no lo juzga a po las inju ias de sus enemigos sino po sus mismos es- c i os, que, en su opinión, es aban llenos de «sana polí ica ». 40 En es a misma ca a el Lo d expone la esis de Blanco sob e la inde- pendencia de las colonias en los siguien es é minos: «él p e ende que ha que ido conse a las Amé icas a España; dice que el umbo que han seguido los Gobie nos de España, y especialmen e la Regencia y las Co es ha sido el más cie o pa a enagena las, pa a jus i ica su sepa ación, y pa a log a la. Es cie o que en el día, pa ece que al se á el e ec o, y es p eciso aco da se que cual -quie a que haya sido el dic amen de Blanco, es el opues o que se ha adop ado; y po consiguien e no es la esul a de sus esc i os, pe o sí la del sis ema que condena». Fue ambién el Lo d, según con esión de Blanco en su Au obiog a ía, el p ime o en ad e i le de la eacción que sus esc i os sob e la independencia de las co- lonias, empezaban a causa en Cádiz. Una noche le hizo llega un paque e con pe iódicos españoles y una no a en la que «in en aba p epa a me pa a el choque que él sabía muy bien que hab ía de ecibi ». 41 El in e és po las cosas de Amé ica en el cí culo de los 40 Ca a a Jo eilanos en Lond es, a 6 de no iemb e de 1810 (II, 406). sNo se ha o ecido la opo unidad de manda le los núme os a Blanco; a mi me pa- ecen llenos de sana polí ica, dic ados del e dade o deseo de se i a su pa ia, compues os de mucho ino y mucha elocuencia y aún bas an e exen os de pasión, po se ob a de uno que ha sido ul ajado del modo más indecen e, po odos los esc i o es y a un discu so que omi a la imp en a de Cádiz. Pe o sé muy bien que casi odos los españoles los mi an de o o aspec o y odo lo que me a e o a pedi le es que V.M. no lo juzgue po las inju ias de sus enemigos, sino po sus mismos esc i os». 41 Au obiog a ía, op. ci ., pág. 187. Ls na ación que hace que p opio Blan- co es la siguien e: a ina noche, cuando es aba- a pun o de i a la cama a una ho a emp ana, me aje on un paque e de Lo d Holland. Con en a cie o nú- me o de los diminu os pe iódicos españoles que habla empezado a publica se y que a pesa do la censu a se ap o echaban de la exci ación del país mas con el p opósi o de ai ea i alidades pe sonales y la mala olun ad (le los mismos es- c i o es que pa a habla a e ida y hones amen e en a o de e o mas. Lo d Holland, buen conocedo de España, u o la amabilidad de acompaña el enca go con una no a con la que in en aba p epa a me pa a el choque clue él sabía muy bien que hab ía de ecibi . La no a me ala mó y ab í los pe iódicos con g an exi ación. Conocía a los edi o es de un pa de ellos, y c eía que e an amigos míos, pe o la mane a injus a e insolen e con que a aban me ue doblemen e penosa, po que los hubie a c eído dispues os a habe salido en mi de ensa en cualquie ocasión. Du an e un buen a o es u e sin sabe qué hace , en el ma- yo es ado de desolación. Pe o c eo que he dicho bas an e». UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 102  MANUEL MORENO ALONSO Hollands e a e iden e. Robe Sou hey —el g an poe a, his o ia -do y esc i o de la época, y sin duda el mejo conocedo en Ingla- e a de las cosas de España y Amé ica, 42 — que cul i aba la amis- ad del Lo d y, más a de de Blanco, p es aba g an a ención a ello. En la emp ana echa de 1806, iendo que el Nue o Mundo podía se es igo de nue os acon ecimien os, decidió comenza a esc ibi una monumen al ob a sob e Sudamé ica, empezando po el B a- sil. 43 Su in o mación bibliog á ica sob e la e olución de las colo -nias e a sólida y cu ada. 44 Su conocimien o de la si uación p o e- nía, en los p ime os momen os, de las no icias dadas di ec amen e po sus amigos españoles de Cádiz y de Lond es; si bien, po su pos u a españolis a, sus pun os de is a di e ían conside ablemen e de los de Blanco. Desde el comienzo de la gue a de España con F ancia es mani ies a en Ingla e a un in e és c ecien e po el «espí i u de libe ad y de independencia» en las colonias españolas que pola iza la publicís ica de la época. 4 '' Has a obse ado es ex- anje os, a su paso po Lond es, exponían sus ideas sob e el pa - icula aunque con en oques muy di e en es. 46 Po o a pa e, al 42 En la ac ualidad engo un es udio en p epa ación sob e Robe Sou hey y Espaéa en la c isis del An iguo Régimen. 43 Véase The Lije and co espondence o he la e R. Sou hey in six olumes. Edi ed by his son, he Re . Cha les C. Sou hey. London 1849. Ca a de 23 , di- ciemb e de 1806 (III, 56). 44 Cuando años después John Taylo Cole idge pide o ien ación bibliog á- ica sob e la e olución ame icana, le con es a á lo siguien e: «You ask me espec ing wha accoun s ha e been published o he e olu ions in Ame ica. A g ea many e y bad ones I belie e ; hose which I ha e seen a ound in g oss e o s, and a e w i en unde he s onges p ejudices...» (Le e s by Robe Sou hey o Si John Taylo Cole idge. Ed. by W. B aekman, «S udia Ge manice Gaudensian, Gen , 1964, VI, pág. 121). 45 William Bu ke señala á que s he g owing spi i o libe y and indepen- dence amongs he sou h Ame icans, he la e iews and in epid conduc e inced by he people o he emo e p o ince o Buenos Ay es» con e ía las p o incias españolas en p obables dependencias coloniales de F ancia, que e a lo que la opinión pública comenzaba a eme a pa i de 1808. Véase su Addi ional Reasons o ou immedia ely emancipa ing Spanish Ame ica: deduced om he New and Ex ao dina y Ci cuns ances o he P esen C isis: and con aining aluable in- o ma ion, espec ing he la e impo an e en s bo h a Buenos Ay es, and in he Ca acas as well wi h espec o he p esen disposi ion and iews o he Spanish Ame icans being in ended as a supplemen o «Sou h Ame ican Indepen- dence». London, 2. ed. 1808, pág. 5. 46 El Ba ón de Ge amb, chambelán del Empe ado de Aus ia al se icio de Fe nando VII, en su Le e o Ea l Moi e (gene al o he A mies o his B i annic Majes y...) on he Spania ds and Cadiz. T ansla ed and p in ed by o de o Ba on Ge amb o he Membe s o Bo h Houses o Pa liamen s, London, p in- UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  103 mismo iempo que Blanco Whi e, edi aba «El Español», o os es- pañoles —más o menos p óximos a los Hollands— mani es aban sus opiniones al espec o. Al a o Fló ez Es ada, conc e amen e, imp imía en Bi mingham, en 1810, un p oyec o de Cons i ución pa a la nación española, dado que los españoles, a su juicio, se ha- llaban «sin cons i ución, y de consiguien e, sin libe ad y sin pa- ia» que di igía a la Jun a Sup ema Gube na i a de España e Indias. Y, un año después, publicaba en Lond es, su Examen im- pa cial de las disensiones de la Amé ica con la España, de los me- dios de su ecíp oco in e és, y de la u ilidad de los aliados de la España. 48 EFECTOS EN CÁDIZ DE LAS OPINIONES DE BLANCO La eacción que en Cádiz causa on los p ime os núme os de «El Español» ue ulminan e. En opinión de Lo d Holland —en ca a an e io men e mencionada, di igida a Jo ellanos— el edi o del pe iódico ue «ul ajado del modo más inocen e, po odos los esc i os y aún discu sos que omi a la imp en a de Cádiz». Has a los amigos de Blanco lo a a on de mane a «injus a e inso- ed by Vogel and Schulze, 1810, págs. 80.81, Señala. que « he eelings which elec- i ied and oused he Spania ds o Eu ope ha e had he same e ec upon hose o Ame ica so he same winds which aise he ang y wa es on he wes e n coas o he A lan ic, make he empes howl upon i s sou he n sho es. On he in elligenue o he ou age commi ed on he Spanish Na ion, he e was no a man in Ame ica ha was no shoked and who did no bu n wi h he desi e o engeance, no was he e a weal hy pe son who did no ins an ly open his co - e s o suply he wan s o he mo he coun y». 47 Cons i ución pa a la nación española p esen ada a S.M. la Jun a Sup e- ma Gube na i a de España e Indias en 1. 0 de no iemb e de 1809. Imp eso es S«winney and Fe all, de Bi mingham. 1810. Sos enía Fló ez que alas minas de México y del Pe ú no equi alen ni como lo es á hoy la inglesa» (pág. 19). 48 Según Fló ez Es ada, « odo español, aman e de su pa ia, no puede menos de oi con dolo el le an amien o de algunos pueblos de la Amé ica en una época en que sin sus auxilios se á di ícil que la Mad e- Pa ia puede sos ene la g an causa que de iende» (pág. II). Sin p e ende hace ola apología de los e o- es e injus icias de la Jun a Cen al pe o examinando con impa cialidad su his- o ia» señala que la mayo pa e de los de ec os que se les a ibuye han p o enido ode los mismos que debían execu a sus ó denes» (pág. 41). Como conclusión a su Examen impa cial esc ibe lo siguien e: oPueblos ame icanos: no os dexéis sedu- ci po aquellos que con el p e ex o de ues a elicidad sólo aspi an a sa is ace su ambición, su o gullo y sus esen imien os pe sonales. No es dexéis seduci con palab as ayas y mal en endidas de libe ad y de independencia» (pág. 339). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 104  MANUEL MORENO ALONSO len e ». El Obse ado publicó una «impugnación al pe iódico i u- lado «El Español» que se publica en Lond es », debida a la pluma de López Cepe o, pa io a libe al pe o in ole an e con las pos u as de Blanco de quien había sido compañe o y amigo. 49 Pe o incluso el mismo Quin ana --en ca a inédi a has a aho a— esc ibió a Holland mani es ándose su epulsa: «he is o el p ime núme o del pe iódico de n o. Blanco y po cuan o hay en el mundo no quisie a que mi amigo uese au o de semejan e esc i o. ¿A dónde a a pa a , o qué p e ende con esa ag u a, ese desp ecio con que da idea de odas nues as cosas? Sólo nos queda a po emedio o al menos po consuelo de n os. in o unios la es imación y la com- pasión agena, y és a nos la p e ende qui a ». 50 Indudablemen e las c í icas de amigos y enemigos epe cu ie on sensiblemen e en Blan- co, cuya conduc a y sus mismos esc i os en «El Español» ue on haciéndose cada ez más ag ios. En Cádiz odo el mundo c eía que es aba pagado po el gobie no inglés «con el p opósi o imaginado po ellos de apode a se de aquella ciudad y de las colonias espa- ñolas». `' 1 El e ec o de las «no icias» de Cádiz ue al que el edi o es u o a pun o de abandona la idea de «El Español» en la p i- me a susc ipción, pe o se sob epuso a ello con el i me p opósi o de «deci mi opinión ancamen e, y hace po los in e eses de la humanidad y de mi pa ia, lo que dic a mi hono y mi conciencia». 52 49 El Obse ado , 14 de sep iemb e de 1810. Sob e la p ensa gadi ana en Cádiz, en e 1808 y 1814, c . Ramón Solís, El Cádiz de las Co es. Mad id, 1958, l)ó as. 457-482. 50 B i ish Museum. 5'IS. Add. 51.621, ol. 30 (Cádiz, 1 de oc ub e de 1810). Véase mi p óxima edición de Las Ca as (le Quin ana c Lo d ITolland, ac ual- men e en p ensa. 51 Au obiog a ía, op. ci ., pág. 188. Según sus palab as, epudie a pa ece innecesa io habe hablado an o de algo que solo me puede in e esa a mí mismo y que en el momen o ac ual sólo si e pa a eco da uno de los muchos con lic- os in e io es y cu sos de disciplina mo al po los cuales he enido que pasa , pe o, como pocos hechos de mi ida han in luido más en mi que el p ime pe ió- dico español que empecé a publica en es e país, me sien o inclinado a con a oda la his o ia del mismo, que du ó desde la p ima e a de 1810 has a ce ca de la misma es ación en 1815, añadiendo p e iamen e algunos hechos que lo p e- c edie on ». 52 sEl Español». Epílogo al I olumen, I, 489. Según palab as del edi o , «...así pasa on dos meses, iempo en que epuse mi ánimo, y al in de los quales ino a exci a me i amen e el g ande acon ecimien o de apa ece una e olución en Amé ica. No pude esis i a es e impulso, y pin ándoseme i amen e la im- po ancia de es a c isis y los inminen es pelig os que en ella amenazaban a Espa- ñoles y Ame icanos de e miné deci mi opinión ancamen e, y hace po los in- UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V jOi, ADAS J)F, ANDAT_JC A Y Aí MúRICA  105 T • :T GAS GADITANAS De c ee a Blanco, en la e sión que o ece en su Li e, la animosidad que «El Español» susci ó en Cádiz se hizo mayo en un ambien e ce ado, lleno de in igas, que ca ac e izaba a las pe sonas que o maban la llamada Jun a de Cádiz, es deci la co - no. ación enca gada del gobie no de la ciudad cuando se alzó con- a los anceses. En su opinión, los miemb os de la Jun a «e an en su mayo pa e come cian es en quienes a la igno ancia común del país se unía el a e imien o y sobe bia que no podía menos de p oduci su supe io iqueza y el deseo de u iliza el pode pa a es ablece un monopolio más luc a i o sob e las colonias». 'i 3 Es- os miemb os, po su pa e, concibie on g andes ecelos ( « iolen- os sen imien os de en idia», esc ibe Blanco) con a el gene al Albu i.iue que, que había sido el sal ado de la ciudad, emiendo que la popula idad del gene al disminuye a el pode e in luencia de la Jun a. Es a le insul ó públicamen e, menosp eció el mé i o de su e i ada mili a y eclamó pa a sí odos los hono es de que Cádiz no hubie a caído en pode del enemigo. La Jun a incluso, pa a qui á selo de encima, lo en ió a Ingla e a como embajado . Y ue, p ecisamen e en Lond es, donde la conoció el laman e edi o de «El Español », asis iendo con ecuencia a las cenas que o ecía a los amigos, una ez que se p esen a a el co onel Mu phy. Según Blanco, el duque seguía p eocupado po lo que en la ase- ología del país se exp esa como la necesidad de « indica el hono », y pa a ello es aba ocupado en la composición de una Relación de sus se icios al país y de las calumnias le an adas po la Jun a de Cádiz con a su pe sona. 5 " El duque le pidió ayuda a Blanco, y és e, de mane a desin e esada, le p epa ó el manusc i o pa a la imp en a, esc ibiendo pe sonalmen e los pá a os de la in oduc- e eses de la humanidad y Qe in¡ pa ia lo que dic a mi hono y mi conciencia» (I, 490). En cuan o a la eacción de los enemigos gadi anos, esc ibe el edi o que «el a aque se a lie cie+ado de «nodo que pine Dace - ni-e n inc al,ie, quie en p esea au «u is op1)11unes a sic ia - l (' lO ». 53 Au obiog a ía, op. ci ., pág. 192. 54 Véase ambién A. Ga nica Sil a: Blanco ico lVi U.e en Có di._. «A chi o His- palenseu (Se illa, 1974), LVII, págs. 1 -40. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 106  MANUEL MORENO ALONSO ción y mode ando los imp ope ios de Albu que que. Seis semanas después de la publicación de su Exposición de és e, el duque, en g an es ado de agi ación, llamó a Blanco pa a enseña le la espues- a esc i a que había publicado la Jun a de Cádiz. El ono del pan- le o e a muy iolen o, po o con la pa icula idad de que la Jun a se imaginaba que el edi o de «El Español» e a el e dade o au- o del esc i o del Duque de Albu que que, al que, además, en dicho documen o o icial, se ildaba de « aido » (y cuya so oca- ción, poco después, causó la mue e del gene al). Es e episodio, a juicio del edi o , ac ecen ó la iolencia pa idis a de los miem- b os de la Jun a de Cádiz con a él has a el pun o de ecibi ame- nazas de mue e po pa e de la «más au én ica abia española ». En is a de lo cual Blanco has a u o que comp a «un pa de pis olas de bolsillo y a ene las p epa adas ». 55 Po lo demás en cuan o a la ca adu a, no ya de los miemb os de la Jun a de Cádiz sino de los componen es de sus pos e io es Co es, Blanco no se eca a de mani es a su acue do con Napoleón cuando cali icaba a aquellos de «desp eciable chusma ». 56 LA TESIS EMANCIPADORA DE «EL ESPAÑOL» Desde el p incipio, y cada ez con una mayo inclinación p oame ícana, «El Español» adop ó la pos u a de de ende el de- echo de las colonias españolas a una pe ec a igualdad con la mad e pa ia. Los hispanoame icanos e an compa io as, y si la 55 Sob e el asun o de las mencionadas ca as de amenaza a en a o ias de la mane a más se ia con a su ida, Blanco acla a lo siguien e: eDu an e muchos años seguí en la duda de si las ca as habían p e endido sólo in imida me y asus a me, pe o cuando mi que ido amigo Lis a ino de F ancia a Ingla e a con la única in ención de isi a me en Ox o d, me in o mó que el au o de una de ellas había sido un ín imo amigo suyo, un al Isido o Gu ié ez, que mu ió hace algunos años. Había sido admi ido en una de las sociedades sec e as cul- pables de la mayo pa e de los males que es opea on el gobie no de las p i- me as Co es españolas, y había es ado p esen e en un deba e en el que se ha- bía esuel o busca la mane a de asesina me. Gu ié ez ue lo su icien emen e gene oso como pa a expone se a se descubie o como aido a los sec e os de la sociedad con el in de pone me en gua dia. Mi elación con él había sido an supe icial y poco ecuen e que cuando ecibí su ca a no ui capaz de eco da quién me la esc ibía y has a que Lis a no me habló de ello es u e dudando de su au en icidad» (Au olUiog a ía, op. ci ., pág. 198). 56 Au obiog a ía, op. ci ., pág. 198. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  107 libe ad iun aba en España (en el iple sen ido de esis i a los anceses, a la i anía de la Iglesia y del gobie no), és a debía aslada se ambién al o o lado del A lán ico. Los españoles de ambas o illas i ían desde el siglo XVI en la más p o unda igno- ancia del cu so de los asun os humanos en el es o del mundo y po es a azón los p ejuicios que habían he edado las sucesi as gene aciones seguían an ue es como en los iempos de Co és y Piza o con a á icas y pe judiciales epe cusiones en los miem- b os más des acados de la sociedad c iolla ame icana. 57 Po es a si uación el edi o del pe iódico se mues a pesimis a, c eyendo que es inú il « a a de pe suadi a las mejo es clases de Hispano- amé ica que los debe es mo ales se ex ienden a la polí ica y al gobie no ». En su epílogo al p ime olumen de «El Español », el edi o del mismo dejaba cla as sus ideas sob e Amé ica: P ime o, que en la amosa cues ión de la e olución de las colonias jamás había sido su in ención aconseja a aquellos pueblos que se sepa a an de la Co ona de España; siendo «menes e se ciego pa a no e lo con a io en quan o he dicho». Segundo, que abo ecía la op e- sión con que se que ía con undi la unión de los ame icanos, y que aclama á con a ella cuan o podía alcanza sus ue zas, «po que concibo que la al a de libe alidad con que se les ha a ado, y con que se insis e en a a los, es lo que más puede ompe sus lazos 57 Sob e lo que Blanco pensaba, a esc ibi sus Recue dos y opiniones, so- b e los ame icanos y la sociedad c iolla en las colonias hay asgos de g an in e- és: «Los ame icanos descendien es de españoles son na u almen e despie os e in eligen es, pe o les suele al a p incipios mo ales y i meza de ca ác e . C ia- dos en un clima que in i a al pleno dis u e de los place es sensuales y some idos a un gobie no que obs aculiza odo medio de cul i a las i udes a oniles, las mejo es clases de la sociedad hispanoame icana son supe iciales y blandengues, en an o que las clases más bajas es án hundidas en el más c aso libe inaje. La supe s ición omen ada po el cle o es más ulga y co up o a cine en cualquie o o país ca ólico y la conduc a de los clé igos, especialmen e la de los ailes, es escandalosa. Si hay un de ec o ca ac e ís ico de odas las clases sociales es sin duda la habi ual desp eocupación po las obligaciones mo aIes. Se ía inú il a a de pe suadi a las mejo es clases de Hispanoamé ica que los debe es mo- ales se ex ienden a la polí ica y al gobie no: son incapaces de c ee (y en es o hay que inclui a buen núme o de españoles) que el peculado y la acep ación de sobo nos son males mo ales. Como han c ecido bajo gobie nos que ac uaban pa a su p opio p o echo a expensas de la nación, no ienen más emedio que saca la consecuencia de que quien es á elacionado de cualquie o ma con la au o i- dad puede segui sin más las mismas no mas de ac ua e (A.c obiog a la, op. ci ., págs. 199-200) . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 114  MANUEL MORENO ALONSO p o ección que dio la Jun a Cen al a la acción eu opea que p endió al i ey an e io , Y u iga ay. Te ce a, que c eció aún más con la no icia de que el i ey Venegas aía nue as g acias, jubilaciones, e c. Qua a, «que los pad es pelean con a los hijos, y que el uego de la gue a ci il es al que no obs an e las de o as de los insu gen es, hay una sec e a e men ación y esen imien o en el co azón de odo ame icano, de aquellos que nada ienen que pe de ». La consecuencia gene al, que se desp endía de odo, e a que la op esión y los exámenes en nada se habían disminuido y que «los gobie nos de España, po igno ancia y o gullo han a aí- do sob e aquel he moso eyno la de as ación y los ho o es ». El cúmulo de no icias apa ecidos en «El Español» es e i- den emen e muy a iado: ca as de ame icanos al pe iódico, co- men a ios sob e los deba es de las Co es de Cádiz sob e Amé ica, o icio del sec e a io de Relaciones ex e io es del Gobie no de Ca- acas al edi o sob e la e olución, `" el papel de Ingla e a en la mediación de España con Amé ica, así como éplicas y con a é- plicas sob e el mo imien o e oluciona io. Y na u almen e que el pe iódico publicaba los documen os e oluciona ios: Decla ación de los de echos del pueblo de Venezuela, Reglamen o de la libe - ad de imp en a en Venezuela, Discu so del a zobispo de Ca acas, don Na ciso Coll y P a , al ju a la independencia de aquellas p o- incias, al igual que la decla ación de come cio lib e de la Amé ica española. 68 Cuando «El Español» publicaba la «Decla ación de in- dependencia de Venezuela en el nomb e de Dios Todopode oso », 66 Es e Bosquewo de la Re olució n de N-uucea Espa lu ue esc i o on TMéxico en 19 de no iemb e de 1810, y publicado en «El Español », III, 19-29. 67 «El Español», 30 de julio de 1811, III. 294-296. Dicho O icio del Sec e a io de Relaciones ex e io es del Gobie no de Ca acas al edi o de «El Español », ue ecibido po és e de mano de los dipu ados del mismo gobie no en Lond es. En él se decía que «La Amé ica egene ada ha o ecido a V. baso el libe al sis ema de su gene osa aliada la Ingla e a nue a ma e ia pa a exe ci a sus ú iles y dis- inguidos alen os, y nue o alimen o a las espe anzas de una ecompensa digna de sus sen imien os, y capaz de hace le ol ida los sinsabo es que ellos le p o- duxe on en España ». La con es ación de Blanco e a la de que «los españoles, no los anae icenos, debie an es a me ag adecidos» (IIT, 299). Añadía que «deseo con ehemencia la elicidad de España, y en es o es oy apasionado; mas los ame i- canos españoles no son en mi concep o menos españoles ni menos paisanos mFos que los que han nacido en mi mismo pueblo». 68 Ibídem, 30 de no iemb e de 1811, IV, 83-156. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA AC'T'AS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  115 hacía unas Re lexiones sob e la conciliación de España y sus Amé - icas, en que ol ía a insis i se en que los pueblos de Amé ica aman a Fe nando VII y, po consiguien e, «conse ando es e p incipio de unión con la Península odo se puede compone amigablemen- e». E `' En la éplica a un pan le o publicado en Loll l s co_. :.1 í ulo de Ca a de un ame icano al Español sob e su Núme o XIX, 70 Blanco espondía con g an mode ación: mien as aquél p e- endía que odos los ame icanos siguie an el ejemplo de Ca acas, és e con esaba su plan decidido de «disuadi los de semejan e in- en o». En su a gumen ación epe ía que no había que mi a a los ojos de la Amé ica inglesa, que ep esen aba una cosa muy di e- en e. A su juicio la di icul ad esencial de cons i ui se la Amé ica española en es ados independien es consis ía en que «la mayo pa e de su población no es á capaz de oma pa e di ec a en el gobie no». 71 En las Con e saciones ame icanas sob e España y sus Indias, que se inse an en el pe iódico, ' se acep a que la «sociedad ame- icano-española» es á undada y ha c ecido sob e malos cimien- os: la op esión de los indios, la escla i ud de los neg os, la de- 69 ibídem, 30 de oc ub e de 1811, IV, 3-79. Las Re lexiones, 51-58. 70 Ca la de un Ame icano al b'spañol sob e su Núme o XIX. Lond es, Imp . po W. Lewis 2, Pa e nos e Row, 1811, 110 págs. La Ca la, publicada con e- cha de 11 de no iemb e de 1811, se debe no a un enemigo sino a un «admi ado » del alen o, elocuencia, ino e impa cialidad de Blanco. Sin emba go ma iza al- gunas exp esiones de és e, como su ase ace ca de la independencia de Vene- zuela de que «no encuen a aquel seso y madu ez que le había an o en usias- mado al p incipios. Pa a aquél: «en e los ame icanos no hay di isión alguna sob e el in ; odos deben za a se de las uñas de los españoles, que los han i a- nizado es siglos». Señala el ame icano que «un cie o g ado de ilus ación es más gene al en Ul ama que en España. Bien se ha is o en las Co es donde no han podido excede en alen os, ins ucción ni eloquencia a la co a po ción de suplen es omados en e a en u e os» (pég. 17). Pa a el mismo, los «in elices dipu ados de Amé ica» han consumado, sin emba go, odo el iempo de su dipu a- ción en ep esen aciones y p o es as inú iles. La Ca a a se g uida de diez no as an iespañolas, en las que se a aca el ju amen o de idelidad a I'e nando VII, los de echos ele España a las Amé icas, el es ado de escla i ud, las abas del co- me cio, la ep esen ación en las Co es y el Código de Indias. De és e se dice que es «un complejo absu do de leyes an despó icas como la au o idad de los i- eyes». Y, omando como e e encia al aba e Raynal, esc ibe que «es el des ino de los españoles no ene jamás la sang e pu a,_ 71 Coniex ación a un papel imp eso ca Lond es con el í ulo de Ca a de 'un Ame icano al F,spoiiol sob e su A-é,nc o XIX. En «El Español» 30 de ab il de 1812, IV, 409-425. '72 «El Español », 30 de mayo de 1812, V, 3-27. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 116  MANUEL MORENO ALONSO g adación de los mula os y mes izos, el menosp ecio de los c iollos y el o gullo de los españoles. Más a de en o a Con es ación a la segunda ca a de un Ame icano al Español en Lond es con inúa sos eniendo que — u o de la ilibe aliciad de la polí ica de Cw- diz— la gue a de España con sus p o incias de Amé ica es injus- ísinza po el modo en que ue decla ada. 43 En el Epílogo al Nú- me o de ene o de 1813 — después de un acío de no icias sob e el cu so de la e olución en las colonias— mani ies a el edi o que «mucho ha que no se ha dicho una palab a en El Español sob e los asun os de la Amé ica española », y la azón dada es que «hay poco que añadi y lo dicho, y que aún quando no ue a así, aquellos pueblos han omado al gi o que en alde se les que - ía con ene en su unes a ca e a has a que sus desg acias p o- pias les desengañen ». ' ` Las cosas habían ido mucho más lejos de lo que, desde el p incipio, el pe iódico había enido sos eniendo. Con odo, en núme os siguien es el edi o se queja de la « al a de si io» pa a inse a o os documen os sob e la independencia. Y seguía admi iendo que no e an lige as las p uebas que daban los insu gen es, en es e caso los mexicanos, del ansia con que aspi a- ban a sacudi el yugo de sus i eyes. En su opinión, a juzga po los papeles publicados en «El Español» y aquellos o os que se había is o obligado a sup imi , e a cla o que dichos insu gen es «no son me as quad illas de indios y mes izos, sin ge cs, sin o den ni subo dinación ». Po el con a io, c ecían en ue zas y disciplina al paso que las opas españolas disminuían con les en e medades y dese ciones. Reconoce ambién que las ue zas odas de España asladadas a Amé ica «no bas a ían a suge a la si hubiese unión en e los ame icanos ». '`' Cuan o podía deci se y publica se sob e los e i o ios españoles de Amé ica en su en en amien o con la me ópoli, c eía Blanco, a inales de 1813, que se había dicho en «El Español»: «...no ene es posible deci nada que yo no haya di- cho, ya ha iempo». 76 Po úl imo, cuando ya la a en u a de «El 73 Ibídem, 30 de agos o de 1812, V, 274-285. 74 Ibídem, ene o de 1813, VI, 95. 75 «Sob e la. Amé ica Españolas. «El Espaéo?n, julio de 1813, V1I, 69-75. 76 Ibídem, no iemb e de 1813, VII 309-320. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y n;í4 ,1:1CA  117 Español» (y simul áneamen e la polí ica de los libe ales de Cádiz) es aba a pun o de inaliza el edi o del pe iódico señalaba —a la al u a de 1814— que «el Es ado de la Amé ica Española a siendo cada día más ho ible; y lo más dolo oso es que no se e el in a sus males». ` PROHIBICIÓN DE «EL ESPAÑOL» EN MÉX1CO En el e ano de 1810, el Sec e a io de Es ado, don Eusebío Ba daxí y Aza a comunicaba la o den (de 19 de agos o) al Vi ey de Nue a España de p ohibi dos pe iódicos que se edac aban en Lond es: El Colombina y El Español, edi ados espec i amen e po Co és y Blanco, «dos españoles de mala in ención, complicado el p ime o en la causa del albo o o del día de San Blas; y e e no adulado el segundo de don Manuel Godoy». Según el con enido de la o den —que apa eció en la Gaze a de México el 15 de no- iemb e— uno y o o se habían e ugiado en Lond es, «en donde pasan el iempo» esc ibiendo los mencionados i;n p esos, en los que «se habla muchas eces sin ino de los asun os de la Penín- sula, y que maliciosamen e se ie en especies sub e si as de odo buen o den, y de aquella unión, que sola puede sal a nos». 's A consecuencia de ello se disponía la p ohibición en aquellas p o in- cias de la lib e ci culación de sendas publicaciones. La o den de encabezamien o p ocedía de Su Majes ad. La eacción que, na u- almen e, p o ocó en el edi o de «El Español» ue explosi a. Con i onía con es a és e a la decisión de la o den, no p o enien e de S. M. el Rey, sino de Su Majes ad la Regencia, la hija legí ima de la Jun a Cen al, la que es enó su pode p endiendo a bi a iamen- e a a ios indi iduos del Cue po Sobe ano... Blanco condena el ca- ác e débil y op eso a un iempo de aquella Regencia, capaz de come e ac os como el de la p ohibición del pe iódico. En su opinión, p ohibi «El Español» po con ene p incipios con a- ios a los del Gobie no hubie a sido un ac o de despo ismo, pe o 77 Ibídem, ene o- eb e o de 1814, VIII, 68. 78 Ibídem, 28 de eb e o de 1811, II, 341. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 118 MANUEL MORENO ALONSO p ohibi lo, no en España ni en Cádiz sino en «países dis an es pa a pode hace a su au o pe sonalmen e odioso, espa ciendo con a él calumnias de la clase que diseminadas po pa icula es se llaman gnu, nu ación, cuen o, chismes; es un pun o de deg a- dación inc eíble, no ya en un gobie no, pe o ni en caballe os». La p o es a del edi o , e dade amen e ai ada, se ac ecen ó an e el ex o de la o den que hablaba de mala in ención, e e no adulado y e ugiado, «dando a en ende que e a un ugi i o ». En su é- plica a aquel «pob e gobie no», el edi o mani es aba que «Blanco ha enido y iene muchos de ec os, y nadie es á más con encido de és o que el mismo; pe o, acaso no hay en e ellos uno que no nazca de una disposición en e amen e con a ia a mala in ención ». 7J I`ICOMPA'17BILiDADFS CON LA POLÍTICA DE CÁDIZ Desde el p incipio Blanco Whi e mos ó su desacue do con las di ec ices polí icas de Cádiz, incluida la misma « e olución» lle ada a cabo po las Co es. 80 Cie o que, en su opinión, la Es- paña de Ca los IV ep esen ó el colmo del aba imien o y de la indolencia en el ono, con malos gobie nos, co upción y «des- mo alización de la nación», pe o, desde 1808, poco se había en- mendado la si uación. El Español a acó, desde su p ime núme o, la o mación de las Jun as, la misma polí ica de las Co es an o d a o ma global como pa icula izada, la ges ión mili a y los go- bie nos nue os. G a es e o es de és os e an, po ejemplo, la escasez de conocimien o polí ico eó ico de quienes eje cían el po- 79 Ibídem, 28 de eb e o de 1811. En cuan o al cali ica i o de a e yiaulo», que susci a su i a, Blanco esc ibe: a luí de los anceses, más no pa a some e me a o a especie cle i anía, no pa a some e me a la Regencia, que me ha pe se- guido. Teniendo cine busca una segunda pa ia, Ingla e a debía se lo pa a mi an es que o a. Hablaba su lengua desde mi niñez, ene aba sus ins i uciones y ansiaba po goza las siemp e que no se opusiese a mis p ime os debe es». (II 345). 80 Ibídem, I, 5-29. Se a a de sus Re lexiones p esen es sob e la e olución española. 81 Véase M. Mo eno Alonso: Las ideas pob icas de sE Espaiiod», op. ci ., págs. 91 y es. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DJ : ANDA.LUCÍA Y AMÉRICA  119 de que le lle aba a come e ecuen es equi ocaciones, su exceso de elocuencia, su inope ancia hacendís íca, su p edilección po las leyes abs ac as y su pasión e in ansigencia. A su juicio las di- ec ices de Cádiz es aban ma cadas po la i anía, «una especie de en e medad he edi a ia» imaginable an es sólo en los eyes. La Cons i ución gadi ana incluso con aba, según «El Español» con «de ec os muy esenciales », que sólo podían emedia se si «cada qual con ibuya a hace e es os de ec os a las Co es e -nide as». 82 Blanco se opone absolu amen e al excesi o pode , a- yano en la a bi a iedad, de las Co es, que no habían en endido la esencia de la libe ad. Y una de sus mayo es p eocupaciones y con- a iedades p ocedía de la mane a como las Co es habían a ado cl p oblema de la libe ad de imp en a, algo i al pa a el edi o de «El Español », que si había salido de España e a «pa a no ene que exp esa mis opiniones a medias». 3 Es e —y la publicación del pe iódico e a buena p ueba de ello— enía muy cla o (y es aba obsesionado con la idea) que la imp en a y la opinión pública e an el con apeso del pode de las Co es, de la misma mane a que el de és as debía se lo del Ejecu i o. Con es as conside aciones p e ias e a e iden e que Blanco no podía compa i ninguna de las decisiones de los gobie nos nue os de Cádiz an e los acon ecimien os e oluciona ios desencadenados en Amé ica. Es aba de acue do con la idea gene al, sos enida po algunos en la ciudad si iada de Andalucía, que las «no edades» de Ca acas y Buenos Ai es pudie on se enmendadas más ai osamen e de habe se eunido las Co es a al e ec o, 84 y que —al deci de un e ugiado— en Cádiz «más cha la anes iene la polí ica que la medicina». Sc mos aba adicalmen e opues o, po el con a io, a la li e a u a apologé ica de la causa española dada a luz po en- onces en las imp en as de Cádiz y en las dependencias del Gobie - 82 5g1 Espidols, agos o de 1813. Sob e Za necesidad de di idi el pode le- gislalli , o en Espada, VII, 77-87. 83 Ibídem, ol. II, 64. 84 Véase Malo y booeeo de he Jon ca Cen al. Po D.P.P. DE A. Cádiz, Imp . meal, 1810, pág. 26. 85 Ignacio de Michelena: Rc le,eioiics sob e le Cons i ución (le la IIono q? ía Espaíloln. Discu so po ílico. Cádiz, en la o icina. de D. Nicolás Gómez de Re- duena, 1809. El mencionado juicio se debía al Ba ón de Biel eld, pág. 3. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 120  MANUEL MORENO ALONSO no de las colonias, con an as gene alidades. ` 7 Y po supues o es aba i memen e en con a de odos los discu sos que, con a los «inno ado es », p e endían la uel a a las leyes, cos umb es san as y usos de la Mona quía adicional pa a la conse ación de las Amé icas. SS Pa a Blanco la idea, pos e io men e esg imida po algunos libe ales con de e minadas ma izaciones, de que el sis e- ma libe al con odas sus consecuencias e a el único acep able pa a las disensiones de Amé ica, ss e a la única álida. Y, po úl imo, el edi a de «El Español» enía muy cla o que los come cian es de Cádiz enía mucha culpa en la polí ica colonial, po que e esa ci sus pé didas con las Amé icas. ^ 0 Véase Discu so di igi lo cc los seño es egido es cíe.., sob e la elección de dipu ado de la Nue a España en cumplimien o de la R. O. de la Sup ema Cen al de 29 de ene o de 1809. Su au o Filopa o. Imp . en Méi ico en la O icina de Doña Ma ía Fe nández de Jáu egui, calle de San o Domingo, 1809. El Discu so sos enía que «la imaninación Sc con unde al que e nume a las g acias, a o es, bene icios que España ha hecho a l:: Am ica:> (pág. 3). En e las condiciones ideales pa a el «buen dipu ado ame icano» señalaba cl alen o, la homb ía do bien o bondad mo al «que algunos llaman p obidad» y la in eg idad. Po su ca- ac e ís ico enunciado p esen a g an in e és su concepción de pa io ismo: «es e amo de la Pa ia, que los co up o es de la lengua cas ellana llaman Pa io is- «no, es el e ce do e de que ha de es a ado nado el Dipu ado. Pe o es necesa- io dis ingui la e dade a pa ia de Is. pa ia ulga , que anda en la boca de odos aún de los que p e enden y piensan me ece , o Seño es, nues a elección ». El au o sos iene que «la Pa ia e dade a es oda la Mona quía española» (pág. 15). 87 A iso impo an e a los españoles en el es ado p esen e de las cosas. Po un celoso Pa icio. Cádiz, en la O icina de D. Nicolás Gómez de Requena, Imp e- so del Gobie no, 1810. Se decía en el pan le o (que no se e ie e a la cues ión ame icana) sob e lo mucho que en España se ha esc i o sob e Napoleón y los ecien es acon ecimien os, pe o hablándose «con mucha gene alidad ». 88 Discu so que al Consejo de Regencia hizo el Ilmo. S . Don Jose¡ Joaquín Colón, decano del Sup cmno Consejo de España en Indias, en nomb e de es e T i bunal al iempo de p esen a a S. MI. la Consul a en que econoce la Sup ema au o idad de 7a Regencia, en la Real Isla de León a 5 de eb e o de 1810. Cádiz en la o icina de D. Nicolás Gómez de Requena, 1810. Su esis e a la de, inan e- niendo «nues as leyes, loables usos y cos umb es san as de nues a Mona quía... con a sus inno ado es» ...conse a las Amé icas y enga al enemigo. 89 Pelig osa ida, admi able doc ina y p eciosa mue e de los ene ables he manos «los ilóso os libe ales de Ccdie». Su en ie o y o ación úneb e lzasia el Requiescau Amen. Po D. P'.A.B., Filóso o de An año, de o o de los Vene- eabies (1815 ?). En el lib o (252 pigs.) se idiculiza, na u almen e, es a esis, se- ñalándose que «e,i ues o iempo las Amé icas españolas he ían en disensio- nes ; se ebela on con a su legí imo mona ca y sos enían una c uel y con inua gue a ; pe o desde que en a en ella el sis ema libe al y los ene ables he ma- nos han empezado a p edica , eyna la paz, la unión y obediencia a la ca ólica España» (pág. 44). 90 «El Espm1ol', 30 ele oc ub e de 1810, II, 63. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JC)7'.NADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  121 El dis anciamien o, po o a pa e, del edi o de «El Español» en e a la polí ica de Cádiz y de sus iejos conocidos y nue os polí icos enía que se consecuen emen e mayo a medida que a e -ciaban las c í icas con a el pe iódico y su au o . 91 En cuan o a la ob a de las Co es, és e no se eca aba de a i ma que «ni sabe ni buena e se echan de menos en ellas », a la ez que insis ía en que «sin inspi a con ianza a los ame icanos es imposible hace cesa la gue a ni ex i pa sus semillas». 92 Cuando el pe iódico publica los Deba es de las Co es de España sob e las Amé ica, con el u - no de in e enciones más o menos elocuen es de Quin ana, Gu idi y Alcoce , A guelles y Valien e, pa ece adi ina se en las palab as de és e la g an desespe anza del edi o : que «háblese de los indios pe o sólo sea pa a conse a las Indias ». 93 Según Blanco el p o- blema es aba en que las Co es habían decla ado a la az del mun- do que no que ían conciliación con las p o incias de Amé ica que se hallaban en e olución. Y en cuan o a la llamada polí ica libe al de Cádiz con Amé ica no duda en expone con i meza que: «los geles del pa ido que han log ado es e mise able iun o se en a- necen con el í ulo de libe ales que han omado; pe o si no se ha as o nado en Cádiz el lenguaje como las ideas, yo c eo que sólo pod ían llama se libe ales po an í asis, o como comunmen e se dice, po mal nomb e. La conduc a que han seguido espec o a las Amé icas es el colmo de la ilibe alidad po odos aspec os». ' 4 Y, aunque desde Lond es, «El Español» comen ando las opiniones sob e las colonias e idas po El Conciso de Cádiz, insis ía de nue o en que en España se sabía muy poco ace ca de los p incipios de las e oluciones de Amé ica, y « a excepción de lo que ha dicho El Español, no se ha escuchado allí o a cosa que los desa o ados g i os del pa ido me can il de Cádiz con a los ame icanos ». °5 91 ibídem, oc ub e de 1810. «DIis opiniones sob e Amé ica me han a aído , no una oposición, sino un odio an iolen o, de a ias pe sonas, que dudo que al haya ecaído sob e los españoles que han Co ado las a mas con los ancesese (I I, 84). 92 Ibídem, 30 de mayo de 1811. III, 140-149. Sc a a de las Obse c.cioeies de Blanco sob e los deba es de las Co es sob e Imb ica los días 9 y 11 de ene o de 1811. 93 Ibídem, III, 89-140. 94 Ibídem, 30 de agos o de 1812, V, 274-285. 95 Ibídem, no iemb e de 1813. Sob e las Amé icas española, VII, 309-322. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 122  MANUEL MORENO ALONSO LA ANGLOFILIA DE BLANCO Según su p opia con esión, Blanco llegó a Ingla e a en 1810 con encido de las en ajas y segu idades que o ecía el «país de la libe ad», aunque econocie a más a de «which un o una ely a mo e pe ec knowledge has subsequen ly dimninished». ss Desde el comienzo de la gue a con a F ancia, an o po pa e de Es- paña como de Ingla e a, enía muy cla o que ninguna po encia mejo que és a podía p o ege los in e eses españoles en ambas o illas del A lán ico. Su idea de esc ibi y publica el pe iódica su gió con el p opósi o de «mejo a mi país na i o po medio de una co dial coope ación con Ingla e a», pues de no se po és a «la subyugación de España hubie a sido ine i able». Pe o el p o- blema lo cons i uía el hecho de que el pa ido pa ió ico de España ( anceses po sus ideas y gus os, cas ellanos po la ieja es ampa de sus polí ica, hos iles a Ingla e a y con a ios a la sepa ación de las colonias, al deci de Blanco) no admi ía ni es a polí ica ni acep- aba la publicación de un pe iódico p ob i ánico, edi ado en Lon- d es, del ipo de «El Español». Como el mismo Blanco econocía en su Au obiog a ía «casi odo el mundo en Cádiz c eía que es aba pagado po el gobie no inglés con el p opósi o imaginado po ellos de apode a se de aquella ciudad y de las colonias españolas ». En la ciudad, mien as unos alababan la nue a alianza con la G an B e aña, 98 los come cian es en su mayo pa e emían los pe jui- 96 The Li e o Re e . Blanco Whi e, op. ci . I, 198. 97 Cádiz, en e ec o, es aba di idida en e los pa ida ios de la colabo o cid con Ingla e a (en los aspec os mili a es, polí icos y económicos) y los que se oponían o almen e. En un A iso a los incau os. Papel, que con el in de acaba,' de bo a las alsas imp esiones dadas po los anceses con a Ingla e a, esc i- be un en lau e del bicn de la pa ia (en Cádiz, po D. Manuel Ximénez Ca eño, calle Ancha, 1810) se sos enía que «de la mul i ud de medios de que se ale la as ucia del enemigo pa a des ui la acción de nues a labo y del en usiasmo nacional, ninguno es a mi pa ece más e icaz y maligno que el que conspi a a di idi nos de la alianza y apoyo de la Ingla e a» (pág. 3). De endía el iejo p o- e bio «de nues os abuelos» cíe que «con odo el mundo gue a, y paz con In- gla e a». An e la opinión de que Ingla e a peleaba po sus in e eses indicaba que se a aba de una «ca ilación idícula y pue il an o como inopo una» (pág. 7). 98 Ma ín de Ga ay (Sec e a io Gene al de la Jun a Sup ema), .lí n i ies o de la Nació -o espaiíola a la Eu opea. Alcáza de Se illa, 1 de ene o de 1809. En su opinión, «la Ingla e a con la inmensidad de en ajas que su posición, su pode- UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA AC IA V JORNADAS 1)1; ANDALUCÍA Y AMLRICA  123 cios que pod ían desp ende se de es a polí ica, pa icula men e en elación con el come cio en las colonias. S9 Con odo, se econocía que Ingla e a e a la única po encia de Eu opa di igida po «un gobie no ilus ado», 100 e incluso algunos (muy ce canos en es a esis a «El Español») sos enían que la independencia de las colo- nias b i ánicas de Amé ica no había me mado, an es al con a ío, el come cio con la me ópoli. 101 En ealidad se a aba de una cues- ión polémica que se siguió discu iendo en España y en Ingla e a po los españoles du an e mucho iempo. 102 Desde Ingla e a, Blanco ena boló (a cambio de muy poco, y quizá con demasiada buena in ención) la bande a p ob i ánica en lo e e en e a la polí ica a segui po Cádiz en la lucha con a los anceses y en las elaciones con las colonias. Po encima de odo su esis e a la de que el gobie no español e a aliado de Ingla e a en una causa «común a en ambos, en la que España iene la ma- ío, sus leyes la p esen an se ha eído cons an emen e de las, con ulsiones ené - icas de la ambición ancesa y en pa e las ha con enido. Las inju ias sin exem- plo con que ha sido ul ajada la España han o o pa a siemp e los lazos se - iles que la enían ligada a la F ancia, y no dexan luga ni a composición ni a egua» (pág. 20). 99 In o me di igido a 5..11. po el Consulado i Come cio de es a plaza en 24 de julio sob e los pe juicios q o se o igina ía.n- dc la co.nsesión, del co n codo lib e de los ex anje os con nues os Amé icas. Cádiz, Imp en a Real, 1811, pág. 8. 100 Fló ez Es ada, Al a o: In oducción pa a lo his o ia de la e olución de España. Lond es (se halla de en a en casa de Dulau, compañía calle de Soho; en casa de Johnson, calle de San Pablo; en casa de Boosey, calle de Old Bond; y en casa de Deconchy, calle de New Bond), 1810. En su opinión, sla Ingla e a es una sociedad compues a ele indi iduos suje os a e o es, y ninguna nación se puede glo ia de con a se esen a de ellos, pe o sabe enmenda los, sabe e i- a odos los que son impe sonables, sabe opone una ba e a impene able al con agio que desuela la Eu opa; o ece su ayuda a odos los que p ocu an busca el emedio; y conoce un asilo de libe ad a odos los que de es an, la escla i ud, son odos mo i os su icien es pa a que se le conceda el í ulo de G ande, y pa a que se con iese que en odos iempos debe se ac eedo a al e- conocimien o de odos los homb es , y de odas las naciones» (pág. 236). 101 Es a es la esis man enida po el mismo Fló ez Es ada, según la cual abas a ía sabe que la Ingla e a después de la independencia de sus colonias hace con ellas un come cio, que p oducen a sus en as, y al indi iduo inglés más que duplicado de lo que p oducían bajo de sus dominios». Véase su Examen impa cial de las discusiones de la Amé ica con la España, de los medios de su ecip oco in e és, y de la u ilidad de los aliados de la España. Lond es, 1811, pág. 171. 102 Véase la B e e espues a a la ep esen ación de los come cian es de Lond es y a a ios o lículos dep esi os del hono del - mona ca español, inse os en el pe iódico »El 1'-hnes» sob e el econocimien o ele la incleheuideucia de las Amé - icas españolas. Lond es, Publicado po don M. Cale o, 1929, págs. 4 y 15. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA