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Burocracia y poder en el Panamá del Quinientos

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Burocracia y poder en el Panamá del Quinientos

Author: Mena García, Carmen
Publisher: Universidad de Alcalá, Servicio de Publicaciones
Year: 1990
Source: https://idus.us.es/bitstreams/52a794a0-8dd3-4554-ad21-be40de370eb5/download
Bu oc acia y pode en el Panamá del
Quinien os
M- del Ca men Mena Ga cía
Uni e sidad de Se illa
La adminis ación de los e i o ios indianos po
pa e de la Co ona española se ca ac e izó desde bien
emp ano -una ez que la ealidad de lo descubie o su-
pe ó con c eces las expec a i as iniciales- po una
ue e cen alización. La cons a ación del ensueño del
o o y el dominio p og esi o de nue os e i o ios
o o gó al Es ado un pode
y
unos ecu sos inancie os
sin p eceden es has a en onces. De ahí que ine i able-
men e se es o za a po con ola de mane a e ec i a an
dis an es y aliosos e i o ios median e el é eo eje -
cicio de su au o idad, a ajando, desde el mismo mo-
men o en que ue conscien e de su alcance, los am-
plios p i ilegios o o gados a Colón y las aspi aciones
seño iales de los "p ime os conquis ado es". La e uel-
a de los comune os en España ue un p eceden e de-
masiado aleccionado pa a que Ca los V no islum-
b ase a iempo que
un
Es ado débil es aba abocado a su
descomposición in e na. Los e i o ios hallados en el
Nue o Mundo se e ela on lo su icien emen e alio-
sos como pa a e i a incu i en nue os e o es.
En e ec o, las comunidades su gidas en Amé ica
ob u ie on, po me ced de la Co ona, í ulos
y
escudos
de a mas en ecompensa a los se icios p es ados pe o
no log a on, en cambio, pa icipación e ec i a alguna
en el gobie no local, a excepción de la que pudie on
ene en los cabildos, ya de po sí bas an e limi ada
po las co apisas del mismo Es ado.
Hubo, no obs an e, como ace adamen e señala Zo-
aquín Becú', una cie a in e ención en los asun os
de gobie no -al ma gen de odo ma co ins i ucional-
median e las in o maciones y memo iales de ag a ios
emi idos con cie a asiduidad a España po los eci-
nos,
sob e odo po la éli e local, que se asegu ó así
un medio de in e eni en la solución de los p oble-
mas,
adecuándolos a sus espec i os in e eses.
Zo aquín Bccú, Rica do: La o ganización de las
Indias en los iempos de los Aus ias. En "His o ia
Gene al de España y Amé ica", ol. VII, p. 621. Ed.
Rialp,
Mad id, 1982.
La cen alización de an as os e i o ios ue lle a-
da a cabo median e la o ganización je á quica de la au-
o idad, implan ada en Indias a a és de un uncio-
na iado bien capaci ado
y
de p obada leal ad egido po
el Consejo de Indias, ó gano sup emo en los asun os
del Nue o Mundo hispano, que desde Cas illa igilaba
-pese a las eno mes dis ancias exis en es y pese a las
len as
y
di íciles comunicaciones de la época- pa a que
la maquina ia es a al no se de u iese po un ins an e.
Indudablemen e, el sis ema aía apa ejado múl i-
ples incon enien es: uno de ellos, y no el menos im-
po an e, ue el de la len i ud adminis a i a, acen uada
luego en iempos de Felipe II, ya que, en e ec o, como
a i ma Pa y, el cen alismo se log ó en Indias a cos a
de la inicia i a local
y
de la elocidad de acción2.
La di e sidad
de
je a quías es ablecidas en la admi-
nis ación colonial, a a és de un eno me cue po
bu oc á ico de unciona ios p incipales
y
subo dinados,
asegu aba un con ol y una igilancia más e ec i a de
los unos a los o os, limi ando así posibles abusos y
di idiendo el pode . Pa ece e iden e que al deseo de
con ola con absolu a e icacia la ac uación de los
bu óc a as coloniales acompañó siemp e un cie o
sen imien o de ecelo po pa e del Es ado sob e las
ec as in enciones de sus se ido es, bajo el emo de
cualquie posible b o e seño ialis a.
Un complejo sis ema de equilib ios y es icciones,
jun o con la exis encia de una concienzuda ed de
in o mación, que canalizaba odo ipo de memo iales y
elaciones pa a palia así
el
ine i able desconocimien o
de la ealidad de los asun os indianos, asegu aba
cie amen e a odas las pa es se oídas y man enía al
gobie no con inuamen e in o mado, pe o dila aba, a
eces has a la desespe ación, el desenlace inal de los
p oblemas y pe judicaba a la pos e la e icacia admi-
nis a i a; e icacia que cons i uía ya de po sí un
au én ico
e o,
dadas las eno mes dis ancias que sepa a-
ban la me ópoli de las Indias y las len as y di íciles
^ Pa y, J. H.: El Impe io español de Ul ama . Ed.
Aguila , Mad id, 1970, p. 179.
11
comunicaciones, de al mane a que lo más usual e a
que una o den a dase uno o dos años, desde que salía
de España, en se aplicada. Pe o, incluso cuando la
decisión había sido omada, el uso bas an e ex endido
en Indias de la adicional ó mula "se obedece, pe o no
se cumple" podía aplaza aún más la adopción de una
medida impopula . Si bien es cie o que la ci ada
ó mula, legalmcn e acep ada, ac uó a modo de ál ula
de escape y p es ó una cie a lexibilidad al sis ema al
pe mi i a los unciona ios coloniales asumi el iesgo
de sus p opias decisiones, pos e gando la aplicación de
la ley cuando los in e eses locales no e an aco des con
las ó denes dic adas desde la meü-ópoli. Cla o es á que
el es ado siemp e se ese ó la úl ima palab a an e es e
ipo de ac uaciones, dado que disponía de dos mecanis-
mos de con ol que a la pos e esul a on sumamen e
e ec i os. Nos e e imos a las ins i uciones de la
Visi a y
del
Juicio
de
Residencia
median e las cuales
el unciona io debía endi cuen as de su ac uación du-
an e el desempeño del ca go y al
inaliza
el mismo.
La o ganización del dominio español en Amé ica
de i aba de la es uc u a es a al me opoli ana y
descansaba en cua o di e en es bu oc acias
que
eje cían
sus unciones po delegación eal: una de ellas de ca-
ác e
gene al
(Gobie no)
y
las o as es especializadas
en cuan o que su eje cicio eque ía de una sólida
o mación: la adminis ación de jus icia, la de la Real
Hacienda
y
el eje ci o.
La au o idad ejecu i a co ía a ca go del Vi ey que
en su condición de "al e
cgo"
del mona ca español e a
la máxima au o idad indiana. De el dependían los
Gobe nado es o P esiden es-Gobe nado es (en caso de
que eje ciesen la p esidencia hono a ia de la Real
Audiencia ins alada en su disü-i o). El ca go de Vi ey
eunía es compe encias de di e sa
índole:
gobe nado ,
capi án gene al y p esiden e de la Audiencia. Algunos
Gobe nado es, sob e odo en e i o ios de impo ancia
es a égica, asumie on ambién el ca go de Capi án
gene al
y
con ello el mando sup emo del ejé ci o en su
dis i o, dado que en su mayo ía se a a de homb es de
"capa y espada", mili a es p es igiosos, quienes son
dis inguidos con es os nomb amien os.
Funciona ios eales de ango in e io lo cons i uyen
los Co egido es y Alcaldes Mayo es enca gados de
adminis a e i o ios de meno amaño y ele ancia.
El más ue e con apeso de la au o idad ejecu i a lo
eje cían los o ganismos colegiados de las Audiencias
que,
al igual que su modelo cas ellano, e an las
enca gadas de adminisü^a jus icia, si bien muy p on o
adqui ie on más amplias compe encias en i ud de sus
esponsabilidades ejecu i as y legisla i as, llegando
incluso en de e minados casos a eje ce unciones de
gobie no. Se a a és a de la ama más especializada de
la bu oc acia indiana, compues a po homb es de
ca e a
("le ados")
cuya o mación p o esional había
quedado su icien emen e demos ada en la península
an es de se nominados pa a los ibunales coloniales,
median e un a ance muy de inido de p omoción en el
escala ón o "ascenso"^.
^ Bu kholdo , Ma k A. y D.S. Chandle : De la im-
po encia a la au o idad (La Co ona Española y las
La adminis ación de los ondos públicos co ió a
ca go
do
los "o iciales
eales".
Se denominaba con es e
apela i o gené ico a e dade os p o esionales de la Ha-
cienda del Es ado: eso e os, con ado es, ac o es y
eedo es que adminis aban las Cajas Reales, lle ando
su con abilidad, ecaudando g a ámenes o ealizando
pagos bajo la supe isión del gobe nado o i ey de la
zona.
El amo mili a ue la cua a je a quía especializada
de la adminis ación indiana y en con a de lo
que
pue-
da espe a se -dado que el dominio e i o ial de la Co-
ona española ue implan ado en Indias po el eje cicio
bélico- desempeñó un papel de segundo o den.
Las expediciones de conquis a no se ans o ma on
en unidades mili a es pe manen es, siendo los p opios
ecinos los enca gados de de ende
el
e i o io median-
e un sis ema de milicias olun a ias. Sólo en encla-
es i ales -pue os
y
luga es cos e os, sob e odo- po
su al o alo es a égico, se es ablecie on educidas
gua niciones milia es denominadas "P esidios" pa a
cus odia una se ie de o i icaciones pe manen es, co-
mo las que se cons uye on en el Is mo de Panamá, a
ines del siglo XVI y comienzos del XVII.
En el plano eó ico, las cua o bu oc acias ci adas:
de
gobie no,
jus icia, hacienda y mili a e an indepen-
dien es en e sí. En la p ác ica, ya hemos is o cómo
muchos o iciales públicos lle aban anexo una o a ias
unciones pe enecien es a oü^as amas de la adminis-
ación. Con es e sis ema se acumulan ca gos en una
misma pe sona y se aho aba de paso en el pago de
sala ios''.
La desc ipción de la es uc u a adminis a i a de las
Indias, esbozada a mane a de p eámbulo, con iene a
nues o p opósi o ya que nos aden a en la ealidad
panameña, obje o de nues o es udio: ¿Cuáles ue on
los componen es de la al a bu oc acia de Tie a Fi me
a lo la go del siglo XVI?. O, lo que es igual, ¿quiénes
ue on los p incipales deposi a ios del pode polí ico
en aquella época?.
Has a 1538, el e i o io de Cas illa del O o o
Tie a Fi me es u o egido po un gobe nado . Pe o a
pa i de es a echa, con la c eación de la Real Au-
diencia de Panamá, las a eas de gobie no ue on enca -
gadas a los magisü-ados que componían aquel ó gano
de
jus icia. Así, du an e los p ime os años del uncio-
namien o de la Audiencia panameña ue on los oido es
quienes asumie on el gobie no de la p o incia, bajo la
di ección, du an e el iempo que eside en Panamá, del
licenciado Vaca de Cas o, quien había sido comisio-
nado,
en 1540, pa a p esidi la Audiencia y colabo a
con los oido es en los asun os de gobie no, ya que no
ecibió la acul ad de enca ga se p i a i amen e de
ellos.
Al aslada se, en
1543,
la Audiencia panameña a la
de los Con ines, con sede en Gua emala, ue on a ios
los co egido es en iados a Panamá, a eces pa a esi-
Audiencias en Amé ica, 1687-1808) Ed. F.C.E., México,
1984,
p. 16.
•^ Céspedes del Cas illo, Guille mo: Amé ica Hispánica
(1492-1898), lomo VI do la His o ia de España di igida
po Manuel Tuñón de La a. Ed. Labo , Ba celona, 1983,
p.
238.
12
dencia al gobe nado de u no y eje ce in e inamen e
las unciones de gobie no has a la llegada de un sus-
i u o,
aunque es posible que in encionadamen e se
quisie a e i a el nomb amien o de gobe nado es o i-
gu as mili a es en el e i o io, as la p omulgación de
las Leyes Nue as (1542).
En 1563, con el es ablecimien o de la Audiencia de
Panamá, anscu idos ein e años de su sup esión y
aslado a Gua emala, se uel e a un pe iodo de go-
bie no colegiado en el que p esiden e y oido es desem-
peñan conjun amen e las a eas gube na i as, aunque
some ida a la del Vi eina o pe uano como au o idad
supe io ; si uación que se man end á inal e able has a
1596,
echa en la que se nomb a el p ime p esiden e
gobe nado de capa y espada en Panamá en la pe sona
de don Alonso de So omayo , capi án gene al de Tie a
Fi me. El nomb amien o de un i ula no ogado
espondía a múl iples azones, pe o en especial a las
elacionadas con la segu idad in e na y ex ema del país
que desde hacía años co ía un se io pelig o an e la se-
e a amenaza que suponía el asedio de pi a as y co sa-
ios y su alianza con los neg os cima ones paname-
ños.
La adminis ación de los ondos públicos co ía a
ca go, como ya imos, de los unciona ios eales: e-
so e o, con ado y ac o , si bien en los p ime os años
exis ió ambién un eedo , ca go desempeñado po
Gonzalo Fe nández de O iedo.
Du an e cie o iempo uncionó una Caja Real en
Nomb e de Dios, en la e minal a lán ica del Is mo,
con o iciales independien es de los de Panamá: eso e o
y con ado , espec i amen e, pa a cada sede. Si bien
es a inno ación du ó sólo seis años, de 1571 a 1577,
echa en la que se uel e a la si uación an e io con la
sup esión de las Cajas de Nomb e de Dios y el nom-
b amien o de es o iciales eales, que asumen odas las
unciones hacendís icas del e i o io.
En el cue po bu oc á ico implan ado po la mona -
quía española en las Indias ue pe ilándose con el
anscu so de los años sob e un esquema ca gado de
idealismo y nada ácil de sob elle a , según el cual se
endió a ma gina al unciona iado de la sociedad local,
a ando de impedi po odos los medios la co upción
de la jus icia y de la adminis ación pública. En eali-
dad, al y como señalan nume osos eglamen os dic a-
dos a lo la go de casi dos siglos y ecogidos en la Re-
copilación de las Leyes de Indias, el Es ado diseñó la
sociedad ame icana sob e la base de un es ic o dua-
lismo in eg ado po ecinos y unciona ios en e los
cuales se p ocu ó e i a cualquie ipo de elación cs-
I ccha^. Los unciona ios, en consecuencia, debían
cons i ui una cas a p o esional ce ada y al ma gen de
la sociedad en la cual iban a p es a sus se icios,
ca en e de lazos es echos con las pe sonas y g upos de
in e eses de su ju isdición con el obje o de asegu a su
absolu a pu eza e independencia de juicio y su in eg i-
dad mo al y p o esional. Nume osas o denanzas pusie-
on abas a los de echos y libe ades de es os hom-
Vid. Na a o Ga cía, Luis: Hon a, pob eza y
aislamien o de los oido es indianos. En "Temas
Ame icanis as", n° 1 (Se illa, 1982), pp.11-15.
b es,
pe o luego en la p ác ica, como ya e emos, no
log a on consegui el obje i o más inmedia o cual e a
el aislamien o social del g upo den o de su ámbi o ju-
isdiccional. Los minis os de la Co ona aunque de e-
conocidos mé i os y p obada idelidad dis a on mucho
de con e i se en gua dianes pla ónicos, con palab as
de John L. Phelan, pues los p opósi os u ópicos son
po su misma esencia di ícilmen e ealizables^.
Tal ez, una de las p ohibiciones más se e as ue la
des inada a impedi el es ablecimien o de ínculos
ma imoniales en el e i o io'^. De 1575 da a la p o-
hibición de ma imonio pa a i eyes y oido es, ellos
o sus hijos, con pe sonas nacidas en su dis i o; siendo
aplicada la misma, a pa i de 1582, ambién pa a
gobe nado es, co egido es y alcaldes mayo es. Po lo
que espec a a los o iciales eales, no podían casa se
con hijas, he manas o pa ien es, den o del cua o g a-
do,
de los o os o iciales de su dis i o, pe o sí podían
hace lo con o as muje es nacidas en la ie a, po lo
que se conside a que gozaban de un cie o a o p i i-
legiado en compa ación con el es o del unciona iado
indiano, a quien es aba edado de o ma absolu a el
casamien o en Indias.
Asimismo, en lo que espec a a los unciona ios de
jus icia, no les es aba pe mi ido ene una i ienda en
p opiedad o alquile , ya ue a pa a su uso pe sonal o
pi a un necesa io espa cimien o, pues esidían en i-
iendas o iciales, siendo el undamen o p incipal de
es a in e dición e i a po cualquie medio que los
oido es es ablecie an elaciones de negocio con los
ecinos que comp ome ie an de algún modo la admi-
nis ación impa cial de la jus icia. Ese y no o o es el
undamen o legal que p ohibe a los unciona ios hace
amigos en su dis i o o deja se acompaña po los
ecinos^.
Indudablemen e, ales p ohibiciones y o as que a
con inuación analiza emos, de habe se cumplido a
aja abla hab ía abocado al unciona iado indiano y a
sus amilia es a una comple a ma ginación de la socie-
dad que adminis aban, a un aislamien o ealmen e
inhumano. Pe o ocu e que las leyes son dic adas pa a
se bu ladas y los unciona ios, ajenos a esa misión de
éli e idealizada y desp endida de odo in e és mundano
que le había sido asignada po el Es ado al que p es a-
ban sus se icios, comenza on a casa se, ellos y sus
amiliíu-es, y a pa icipa en muchas de las ac i idades
económicas emp endidas en el e i o io de su ju isdic-
Phelan, John, L.: The Kingdom o Qui o in he
Se enleenlh Cen u y Madison, 1967, p. 153.
^ Vid Ripodas A danaz, Daisy: El ma imonio en In-
dias. Realidad social y egulación ju ídica. Buenos Ai es,
1971.
Sánchez Bella, Ismael: La o ganización inancie a de las
Indias. E.E.H.A., Se illa, 1968, p. 147
En los inicios de la colonización de Cas illa del O o se
p ohibe ya que los O iciales Reales se dejen acompaña
po los ecinos públicamen e, dado que se había llegado a
cie as ac uaciones abusi as. Así, en 1525, se es ablece
una pena de 10.000 m ds. al O icial que lo exija y 15
pesos de o o al ecino que lo acompaña a. Sólo se
pe mi e la compañía de sus c iados y de las pe sonas que
cob an sueldo del ci ado O icial. Vid. Sánchez Bella, ci ,
p.
156.
13
ción con la complicidad de los ciudadanos
y
la ole an-
cia cada ez más gene alizada
de
sus supe io es, epa -
iendo a o es
y
eje ciendo su au o idad en bene icio de
unos
y
pe juicio de
oü^os.
La inculación po ía de ma imonio ue uno de
los p ocedimien os
más
e icaces a la ho a de es ablece
los lazos esü"echos de pa en esco y ías de in luencia
en e la éli e di igen e y ambién el más di ícil de
ocul a . Nume osas p uebas documen ales co obo an
la c eación de es as elaciones ma imoniales po pa e
del unciona iado panameño, así como la exis encia de
una es echa unión en e sus miemb os po azones de
pa en esco,
an es
y
después de que la no ma ue a es a-
blecida. Ci emos a modo de mues eo el caso de la hija
de Ped o de los Ríos, gobe nado de Panamá en e
1525 y
1529,
que es aba casada con A ias de Acc edo,
egido y miemb o des acado de la a is oc acia enco-
mende a. Hija ambién del oido Pé ez de Robles
miemb o de la Audiencia panameña a
ines
de los años
ein a, e a la muje de He nán Sánchez de Badajoz,
ecino de Na a
y
conquis ado
de
Ve agua, homb e que
gozó de g an in luencia po los años en que su sueg o
ocupó el sillón audicncial.
En 1576, el año de su llegada a la p o incia, el
oido Alonso C iado de Cas illa con ajo ma imonio
con doña Casilda Ve a, hija del ya allecido licenciado
Diego de Ve a, P esiden e de la Audiencia de Panamá.
El doc o Ped o Salcedo Nie o casó en 1577 con una
hija del P esiden e de la Audiencia, doc o Loa e,
dándose
la
ci cuns ancia de que ambos leü^ados allecie-
on un año más a de^
Aho a bien, al ma gen de es os ínculos ma imo-
niales y de pa en esco se es ablecie on o o ipo de e-
laciones, especialmen e de índole económica, -adquisi-
ción de ie as, casas, hue as o ganado; pa icipación
en el come cio
u
o as ac i idades en ables desa olla-
das en el ámbi o ju isdicional- que man enían al un-
ciona iado unido enu-e sí y con o os g upos sociales,
especialmen e con la éli e más pode osa.
La acU idad me can il en la que pa icipaba un am-
plio sec o de la población panameña ue, po ejem-
plo,
uno de los ac o es de mayo incidencia en la
c eación
de
es echos ínculos
y
enconadas i alidades.
Cie amen e, el o denamien o de la adminisu-ación
indiana implicaba que los unciona ios ecibie an sala-
ios su icien es y aco des al ango: Que sean la ga-
men e asala iados
y
emune ados
po
S.M.
es la soli-
ci ud que plan ea el Consejo de Indias a la Co ona, en
1533,
p e endiendo e i a con ello las posibles des ia-
ciones del espí i u de ec i ud y se icio que debía
anima la ac uación del unciona iado. Po eso, es a
pe ición a acompañada de una se ie de p ohibiciones:
Que
el
gobe nado o p esiden e
y
oido es
y o os jue-
ces
no
puedan ecibi p esen es
ni
se icios
ni dones
ni
o os
p esen es,
en poca ni en
mucha
can idad,
ni
se i se
de
los indios
ni
ene a os en
la
ie a
po sí
ni po
in e pósi as pe sonas^^.
' Vid. Mena Ga cía, M* del Ca men: La sociedad de
Panamá en el siglo XVI. Excma. Dip. P o . de Se illa,
Se illa, 1984.
^^ Kone zke, Richa d: Amé ica La ina, II. La Época Co-
Los unciona ios pe cibían sus emolumen os di e-
enciados en unción del ango bu oc á ico
que
poseían
y de la p o incia en la que p es aban sus se icios,
acompañado ecuen emen e de di e sas egalías (ali-
men ación, es ua io o i ienda) más o menos sus an-
ciosas en unción del ni el de ida exis en e en el
e i o io al que habían sido des inados!!.
Los sueldos e an lib ados en me álico, es ando i-
gu osamen e p ohibida la en ega de opas, p oduc os
ag ícolas u o as me cancías en sus i ución de la can i-
dad asignada po es e
concep o.
Las disposiciones ea-
les en las que se egulaba la moneda a emplea en los
pagos son ecuen es pa a las Indias, dada la cons an e
a iedad de la ley de los me ales, es ando edado po
comple o el empleo del o o. La me ópoli p e endía
con ello ga an iza el en ío a España de odo el o o
que le p opo cionaban sus dominios ame icanos y de
paso,
e i a que el unciona iado ob u iese unas ga-
nancias supe io es a lo es ipulado median e la di e en-
cia de in e és habida
enU^e
el cob o en o o
o
pla a ensa-
yada. No obs an e, la imposibilidad de su aplicación
p ác ica po ci cuns ancias muy di e sas -la pob eza
ex ema de las a cas eales, po ejemplo, o simple-
men e ac uaciones abusi as con mani ies o a án de lu-
c o-
con a inie on en algunos casos la no ma i a
egia.
Así, en Panamá du an e cie o iempo el unciona-
iado,
haciendo caso omiso de la in e dición de la Co-
ona, pe cibió su sueldo en o o ino de Ve agua, p e-
ex ando la escasez de moneda ci culan e que había en
el Reino y consiguiendo con ello no ables bene icios,
ya que la di e encia en el alo de ambos me ales e a
conside able'2.
El cue po bu oc á ico indiano gozaba, en conse-
cuencia, de una si uación p i ilegiada al pode dispone
de e ec i o en una economía mone a ia pe o siemp e
escasa de ci culan e, po se la moneda no sólo un ele-
men o de cambio sino ambién me cancía de expo a-
ción. La posibilidad de inc emen a la hacienda e ec-
uando p és amos one osos a ecinos necesi ados de
nume a io o pa icipando en ansacciones come ciales
con el espaldo de un sueldo segu o pa a ob ene c é-
di o,
en caso necesa io, aboca á a un sec o impo an e
del unciona iado a pa icipa en la ida económica de
su dis i o, ob eniendo bene icios conside ables'^.
No obs an e, con iene aquí acla a que al en ajoso
pe iodo de los años iniciales: dis u e de encomiendas,
sueldos ele ados que e an pe cibidos egula men e,
pa icipación en oda sue e de ac i idades sumamen e
en ables a consecuencia sob e odo de los p ime os
momen os de la conquis a y explo ación de las nue as
ie as y de sus ecu sos mine os, a a sucede una
nue a e apa de asen amien o
y
consolidación que coin-
cide con una scden íu^ización de la sociedad que ha pa -
Zoma/, en His o ia
Uni e sal,
siglo XXI. Mad id, 1972,
p.
139.
Hampo, Teodo o: Relación de sala ios de los al os
unciona ios indianos en 1564, en "His o iog a ía y
Bibliog a ía Ame icanis a", ol. XXX, n° 1 (Se illa,
1986),
pp. 47-65. Sánchez Bella, ci ., p. 145.
'2 Mona Ga cía, ci ., pp. 214-215.
'^ Céspedes del Cas illo, ci ., p. 249.
14
icipado en la conquis a, con una explo ación egula
de las uen es de iqueza y con un mayo y nías se e o
con ol del Es ado que limi a muchas de las acilidades
con las que con aba el unciona iado has a en onces
pa a en iquece se como, po ejemplo, la p ohibición a
los oido es de negocia o pa icipa en cualquie sue e
de ac i idad económica (1549) lo cual a a se igilado
muy es echamen e a pa i de ese momen o''*.
Po o o lado, es á comp obado que los sala ios
e an en Amé ica más al os que en la me ópoli, pe o
es o no compensaba el alza cons an e del ni el de ida
y, po consiguien e, la ca es ía de los p incipales bie-
nes de consumo hacía que en la p ác ica los unciona-
ios indianos con asen con unos ing esos muy educi-
dos que a du as penas les pe mi ía lle a una ida aco -
de a la dignidad de sus ca gos. Es o hay que ene lo
muy en cuen a si se quie en ex ae conclusiones ace -
adas.
Po ejemplo, en 1579, los oido es de la Audiencia
de Panamá cob aban 900.000 m ds. (2.000 pesos). En
esa misma echa, una simple camisa impo ada de
Cas illa cos aba 5 y has a 6 pesos; unas bolas, igual;
el alquile de una casa, de 350 pesos pa a a iba; el
se icio de una neg a, 10 y 12 pesos mensuales. Si
bien hay que ene p esen e que un simple o icial
subal e no eque ía una ayuda domés ica mucho más
amplia con el consecuen e ac eccn ximien o de gas os.
Así, "pa a el se icio de una casa -decla a un con em-
po áneo- son menes e dos neg os y dos neg as y no
ha de se casa de homb e ico, sino de un o icial: el de
un neg o pa a ae agua y leña y el o o pa a el se -
icio de casa; y una neg a pa a la a la opa y o a pi a
el se icio de casa". Añadíase a ello o os gas os de di-
e sa índole, como los de ba be o, médico o esc ibien-
e cuyo se icio se conU"a aba po 200 pesos anuales,
más manu ención y alojamien o. En de ini i a, el
o icio, si es que e a eje cido esc upulo.samcnle, no da-
ba pa a i i , de mane a que desde bien emp ano el
unciona iado p ocu ó asegu a o as uen es de ing e-
sos complemen a ias y sus insu icien es sala ios, ac-
uando de al mane a que las disposiciones limi a i as
ue on en muchos casos papel mojado'^.
Como ya señalamos en o a ocasión, las éli es pa-
nameñas, en e las cuales se incluían desde luego las
p ime as au o idades de la p o incia, lejos de limi a
su adio de acción a los quehace es e cia ios (come -
cio,
anspo e, e c.) que cons i uye la espina do sal de
Pa a los O iciales Reales la in e dicción se emon a a
1514.
Una Real Cédula de 22 de oc ub e del ci ado año,
di igida a los O iciales Reales de Cas illa del O o
es ablecía la p ohibición de come cia con los ondos
eales,
bajo pé dida de pena de o icio, incapacidad pa a
ene o o o icio eal y pé dida de la mi ad de los bienes.
(Al a ez Rubiano, Pablo: Ped a ias Dá ila. Con-
ibución a la igu a del G an Jus ado , gobe nado de
Cas illa del O o y Nica agua. C.S.I.C, Mad id, 1944, p.
422) P on o es e p ecep o cons i uyó un capí ulo ijo en
odas las ins uciones y o denanzas dadas a los O iciales
Reales: Sánchez Bella, ci ., p. 149.
In o me de la Audiencia sob e la ca es ía de los
man enimien os y demás cosas de la ciudad de Panamá".
Panamá, 9, ma zo, 1579. A.G.I., Panamá, 62.
la economía ís mica, man u ie on una amplia gama de
in e eses que cub ía i ualmen e odo aquello que po-
día epo a algún bene icio ma e ial, ac uando no sólo
como anspo is as, come cian es mino is as o ep e-
sen an es de g andes casas come ciales; ambién po-
seían be gan ines y neg os pa a las pesque ías de las
pe las; e an dueños de minas; poseían ase ade os y
as ille os; enían eja es; poseían g andes ha os gana-
de os,
es ancias de labo y casas de alquile y pa a ello
se mo ían no sólo en la es e a de la capi al; su adio
de acción se ex endía ambién hacia el in e io , hacia el
a chipiélago del Pací ico, hacia la cos a a lán ica, e
incluso has a el Pe ú. Incluso los oido es que -como
ace adamen e señala Pa y y pudimos pe sonalmen e
cons a a - ep esen a on la ama más consecuen emen e
leal y e icaz de la bu oc acia de la colonia'^ ansg e-
die on en no pocas ocasiones la ley, eje ciendo abusi-
amen e sus o icios en bene icio p opio.
Algunos ejemplos pueden se nos ilus a i os. El
licenciado Lo enzo Paz de la Se na, oido de la Au-
diencia panameña a ines de los años ü-ein a, supo sa-
ca p o echo de su paso po la ciudad, a juzga po lo
que na an es imonios coe áneos. En su Juicio de
Residencia, odos los es igos coinciden en ce i ica la
desca ada pa icipación del oido en cuan as subas as
se e ec uaban en la ciudad, en las cuales, aliéndose del
ca go que de en aba, pujaba a p ecios muy bajos y
amenazaba a los endedo es. Con oda sue e de de a-
lles es denunciado el compo amien o del licenciado y
sus ac i idades en la comp a- en a de neg os, caballos
y o as bes ias, es ancias y sola es e casas e hue a.
E a ando y en iando al Pe ú muchas bes ias e ne-
g os e opas.
En su de ensa, el oido , nada con incen e, acep aba
habe pa icipado en di e sas ac i idades come ciales,
así como es a en posesión de una g an es ancia ag o-
pecua ia, jus i icando odo ello en a ención al míse o
sala io que pe cibía: Pues de no se así, no se puede
i i en es a ie a, ni mil ducados de sala io que
has a aquí S.M. ha dado bas an e pa a sus en a un
oido ^"^.
Ganade o, hacendado y come cian e lo ue on los
gobe nan es Sancho de Cla ijo, Al a o de Sosa y Ra-
ael de Figue oa, es e úl imo uno de los ganade os más
pode osos de la egión. Y o o an o pod ía deci se de
los o iciales eales, cuya ac uación en Tie a Fi me no
ue p eci-samen e ejempla .
Como e a lógico espe a pode polí ico y pode
económico andaban es echamen e unidos. Las au o i-
dades con aban además con un ecu so adicional que
los colocaba en una posición de en aja espec o a la
éli e local. Nos e e imos a la acul ad de designa pa a
ca gos de cie a ele ancia a de en iinados ecinos, po
lo gene al no en azón de su mayo capacidad sino de
sus elaciones de amis ad y compad azgo, así como a
la acul ad de in e eni en los cabildos que, como es
sabido, aunque con impo an es co apisas, de en aba
la au o idad ciudadana. Indudablemen e, había que
a ae se la amis ad del gobe nado , del co egido , del
eso e o eal o del oido de u no si se que ía med a o
Pa y, ci ., p. 175
A.G.I., Jus icia, 370, piezas 4 y 5.
15

simplemen e ene asegu ada la libe ad de acción pa a
bu la , en caso necesa io, la ley y aumen a la ha-
cienda.
En Panamá, en donde la oliga quía local se con i-
gu a a lo la go del siglo XVI como un cue po cada ez
más educido
y
especialmen e ag esi o ue un equisi o
indispensable el es ablecimien o de alianzas con los
cí culos del pode es ablecido. Los nume osos es i-
monios consul ados nos mues an cómo a la llegada de
cada nue o gobe nado , algunos
de
los g upos de pode
-gene almen e e an dos g upos i ales- p ocu aba
a aé selo con dádi as, cohechos, in igas u o os e-
cu sos, a in de comp ome e le a o ma alianza, a o-
ma
pa ido.
De esa mane a, el g upo e a ag aciado con
nomb amien os, con ca gos en la adminis ación local
y a o ecido en la aplicación de la ley, odo lo cual
con ibuía a ac ecen a su pode . Po el con a io, el
g upo i al e a hos ilizado y en algunos casos e oz-
men e pe seguido, a en ándose con a sus pe sonas, la
de sus amilia es más di ec os y con a sus bienes.
Los gobe nado es, oido es u o iciales eales, es u-
ie an o no in e esados en pa icipa en es e complejo
y pelig oso juego de in e eses, enían muy di ícil
salida. La animad e sión o simplemen e la indi e encia
signi icó a eces una pe secución e oz que no excluía
la ag esión ísica e incluso el in en o de asesina o.
En o as ocasiones, delaciones calumniosas an e el
Vi ey de u no o an e el Mona ca, y Juicios de Resi-
dencia p e iamen e manipulados con la comp a
de
es-
igos,
bas íu^on pa a a uina la ca e a de más de un
unciona io panameño.
Pe o,
¿quién necesi aba más a quién?: ¿Las éli es
del pode local que copaban los p incipales pues os del
cabildo y acapa aban odas las uen es de iqueza? o
¿las au o idades peninsula es, el cue po de los bu ó-
c a as escindido jw muchos ac o es, sob e odo po el
sis ema de pesos y con apesos, de con ol de la es e a
de acción polí ica, a la que ya hicimos e e encia?. Un
unciona iado ecién llegado a la ie a, con una es an-
cia más que limi ada de 1, 2 a lo sumo 8 años'^ di í-
cilmen e podía hace ale su au o idad si no con aba
con la anuencia de los pode es ác icos, ya consolida-
dos en la ie a desde mucho iempo a ás. Aunque no
al a on desde luego, casos excepcionales en los que se
eje ció é eamen e la au o idad delegada po el Es ado,
imponiéndose sob e las in luencias locales.
Los ejemplos son nume osos. Como mues a e-
p esen a i a bas a á ci a aquí el mo ín con a el go-
be nado Ped o de los Ríos, p o agonizado po los
egido es del cabildo de Panamá, en
1528,
al opone se
a que se nomb a a pa a el ca go de luga enien e a un
ad enedizo.
Los hechos se desa olla on a aíz de la elección de
F ancisco de He e a pa a el ca go
ci ado.
Ped o de los
Ríos se io obligado a paci ica los e i o ios aleda-
ños a Na a y, en consecuencia, decidió deja en su
'* Una du ación en el ca go algo excepcional u o el
gobe nado de Cas illa del O o Pcd a ias Dá ila, quien al
se p o ogado como gobe nado . I as la mue e, al a iba
a Panamá, de su suceso , igió po 13 años el e i o io.
Vid. Mena Ga cía, ci ., p. 199.
16
ausencia a un luga enien e. Días más a de, el gobe -
nado con ocó al cabildo pa a hace les sabe es a
designación, hallando como espues a un au én ico
mo ín que acaba ía con la cá cel de los egido es y el
secues o de sus bienes. Las azones esg imidas en su
de ensa po los egido es se e e ían a no habe sido
consul ados p e iamen e po el gobe nado , sino que
po el con a io, se les había impues o al luga e-
nien e, lo que suponía el eco e de las libe ades,
p eeminencias y exenciones que como a miemb os
del cabildo les co espondía. Sin emba go, ácilmen e
se ad ie e que el e dade o mó il de la e uel a
no
ue
o o que la elección pa a el ca go de luga enien e a
una pe sona ecién llegada de la península
y
ajena, po
an o,
a los in e eses localis as de los p ime os con-
quis ado es y encomende os. Si indagamos aijn más,
enü"e los desca gos alegados po los egido es, ya en la
cá cel, se llega al ondo de la cues ión. Se ad ie e que
el descon en o de los egido es de i aba de hecho de
que la eicción no se había e ec uado en e los cabil-
dan es, al y coino había pe mi ido has a en onces Pe-
d o de los Ríos. La inno ación in oducida en es a
ocasión p i a ía a los miemb os del cabildo de un ins-
umen o de con ol sumamen e e icaz, de ahí la ac i-
ud iolen a con que ue acogida es a mcdida^^.
Es e,
al igual que o os muchos es imonios, nos
mues a que cuando alguno de los g upos de pode
pe enecien es a la éli e local no pudo gana el a o de
las au o idades, no dudó en opone se iolen amen e a
ellas,
poniéndolas en si uaciones muy comp ome idas
e incluso a en ando con a sus idas.
A la dinámica de pode que analizamos se supe po-
nen además, a lo la go de la cen u ia ensiones de muy
di e sa índole, p oducidas po ac o es ex e nos al ám-
bi o geog á ico del Reino
de
Tie a
Fi me
que inie on
a al e a la sociedad allí asen ada, ya de po sí bas an e
ines able y con ulsa. Nos e e imos a la agi ación
sociopolí ica que en uel e el e i o io pe uano, a aíz
de la asonada piza is a
y
que a a ene hondas epe -
cusiones en Panamá. Desde 1540 has a comienzos de
los años sesen a, el e i o io se á in adido po la ex-
pediciones de Bachicao (1544) y Ped o Alonso de Hi-
nojosa (1545), quienes a las ó denes de Piza o buscan
la in eg ación del Is mo a las ue zas ebeldes. Cinco
años más la de, son los he manos He nando y Ped o de
Con c as, nie os de Ped a ias Dá ila, quienes desde
Nicíi agua in aden el
país.
Du an e es os años, las ciu-
dades p incipales del Islino dan cabida a una muche-
dumb e de a en u e os ecién llegados de España
y
de-
seosos de hace o una; des e ados del Pe ú, que cons-
i uyen un e men o de agi ación con inua
y
oda sue -
e de
delincuen es
y
pe sonas de
mal
i i ,
al y como
ezan los documen os. Es os g upos ma ginados, p es-
os a sub e i el o den es ablecido, se án cap ados po
los líde es locales, sob e odo Gómez de Tapia, Juan
Fe nández de Rebolledo y He nando de Luquc, a los
que se suponen man ienen cie as simpa ías -más po
in e eses me can iles que polí icos- con los ebeldes
pe uanos, siendo manipulados a su an ojo en lucha
con inua con las au o idades panameñas que en oca-
siones ié onsc obligadas a claudica a sabiendas de
19 A.G.I., Jus icia, 362.
que una ac i ud emisa podía hace pelig a sus idas.
La documen ación de es os años nos pone al descu-
bie o con oda su c udeza un complejo en amado de
alianzas y i alidades, plasmado de o ma iolen a en
los in en os de asesina o de a ios de los gobe nado es
habidos en es a ein ena, ales como Sancho de Cla-
ijo,
Al a o de Sosa
y
Ra ael de Figue oa.
La implan ación de la Audiencia -ó gano sup emo
de
jus icia- en 1563, as la úl ima asonada panameña
encabezada po Rod igo Méndez, hace sospecha en la
in encionalidad de la medida. La Co ona se se i ía en
adelan e de es e e icaz ins umen o de con ol pa a su-
je a con mano i me un e i o io que has a en onces
había dado sob adas mues as de ines abilidad.
A
pa i
de aho a se obse a que si bien
el
juego de in e eses de
la éli e local -con pa icipación del unciona iado- si-
gue la misma dinámica obse ada años a ás, no obs-
an e y, sal o excepciones, sucede un pe iodo de ma-
yo anquilidad, menos agi ado y con ulso pa a la
peculia sociedad panameña.
17