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Sobre la mujer y la legislación castellana : 21 de marzo de 1869

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Sobre la mujer y la legislación castellana : 21 de marzo de 1869

Author: Labra y Cadrana, Rafael María de (1841-1918)
Year: 1869
Source: https://idus.us.es/bitstreams/85b111b6-e08a-44cf-8b64-4700c0893efc/download
UNIVERSIDAD DE MADRID.
CONFERENCIAS DOMINICALES
SOBRE
LA EDUCACION DE LA MUJER.
QUINTA CONFERENCIA.
SOBRE
LA MÜJER YLA LEGISLACION CASTELLANA
POR
RAFAEL M. DE LABRA,
Abogado del Colegio de Mad id.
21 de Ma zo de 1869.
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MADRID,
IMPRENTA YESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYRA,
calle del Duque de Osuna, núme o 3.
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SeSío as :
Es una cos umb e que de pu o p ac icada oca
ya los lími es de lo ulga , que odo o ado co-
Rwence su discu so ecomendándose enca ecida-
naen e ála bene olencia del audi o io, jde al ma-
ce a inspi an ho o ámi espí i u los luga es co-
aiunes, yde al modo me domina la p eocupación
de con ae me al obje o p eciso de mi p opósi o,
de o dina io, cuando me cabe el hono de di i-
gi me al público, máxime si es un público ilus a-
do, p escindo olun a iamen e de aquel ecu so,
dando po supues o que sin la bondad ajena di ícil-
men e mis labios epi ie an lo que les dic a el pen-
samien o; ysin emba go. Seño as, es a a de engo
<lRe iolen a mis inclinaciones , engo que ec i i-
^^- mis hábi os , ecomendándome muy pa icula -
men e así a ues a a ención como á ues a indul-
gencia ,dadas la ma e ia un an o á ida sob e que
—4—
he de discu i , yla índole ,bas an e pe eg ina, de
las opiniones que pienso nada más que apun a .
Fue a de es o, debo econoce , yhumildemen e
econozco, que con di icul ad hubie a podido en-
con a se pe sona ménos áp opósi o que yo j)a a
ocupa es e pues o; y an o lo econozco, que segu-
amen e no hubie a subido áes a ibuna áno o -
za me las conside aciones que po muchos concep-
os me obligan al dignísimo éin a igable iniciado
de es as Con e encias. La índole de mi o a o ia, mi
p opia na u aleza ylos hábi os adqui idos en las
luchas de palab a áque me eo o zado po mi
p o esión ópo las inexcusables exigencias de mi
espí i u ,se a ienen di ícilmen e con la palidez ,con
la se enidad p opia de ima cá ed a; así que, hoy
end é que hace es ue zos ex ao dina ios yde se-
gu o no elices pa a eco da ácada ins an e que
no es oy en medio de un deba e ,ypa a con ene -
me en los lími es asignados áes e géne o de em-
p esas po los elocuen es o ado es que p esidie on
en pasados dias es as ag adables cuan o p o echo-
sas Teuniones.
Mas és e ,después de odo, es incon enien e de
poca mon a, pues que oso as no enís áoi áun
o ado ilus o ,ni podéis unda en él halagüeñas
espe anzas. El e dade o obs áculo es á en la na u-
aleza á ida, desab ida, poco simpá ica ^del asun-
o sob e que he de llama ues a bondadosa a en-
ción.
—5—
Habla de la muje , hace un es udio psicológico
de es e sé , que el ulgo oda ía no comp ende, y
que po an o no espe a aún en medio de la socie-
dad c is iana, ydespues-que los p og esos de la ci-
ilización hacen imposible que ála luz del dia se
discu a si « iene alma la muje », ósi (da muje que
piensa es un animal dep a ado»; mos a cómo en
la di e sidad de sexos se aduce la di e encia del
pensamien o ydel sen imien o, aunque es o no su-
ponga que en la misma pe sona domine exclusi a-'
'men e uno de es os dos modos del espí i u ;pene-
a en la Sociedad á in de pone de mani ies o
cuánimpe ec a es su o ganización, ycómo median-
e las p eocupaciones que condenan áuna alabada
Igno ancia yuna obediencia ciega ála mi ad del
géne o humano, al an mo alidad en las cos umb es,
a monía en la exis encia , ecu sos pa a la educa-
ción ybase pa a el p og eso; le an a el ca ác e y
la signi icación mo al ysocial de la muje , san i i-
cada, como ha dicho un g an poe a, en odos los
momen os de la ida :cuando niña po la inocencia,
cuando esposa po el debe , ycuando mad e po la
abnegación; explica qué ó den de es udios yqué
géne o de abajos cuad an mejo ála na u aleza
delicada yal espí i u sin é ico de es e bello yado-
able sé ;busca en la his o ia g andes modelos y
es ímulos pa a el pensamien o yel co azón ;yen in,
descub i con disc e a mano las g andes in luencias
qne en el cu so de los iempos han abajado y e-
a

6
o mado la condición de la muje , haciéndola pasa
desde ins umen o il de b u ales ape i os ,á ipo
del a e en G ecia ,ámad e de los G acos en Roma,
áesposa de Dios en los p ime os siglos de la edad
media, áseño a de la ie a bajo el eudalismo, já
dulce compañe a del ciudadano en la época mode -
na;—es emp esa ecunda, g a e, di ícil, sin duda,
aunque no os lo baya pa ecido, g acias ála mane a
que han enido de desempeña la los o ado es que
an es de mí han ocupado es a ibuna ;pe o emp e-
sa que po su belleza, po los a ac i os que des-
de luégo descub e, p edispone el espí i u, cau i a
la a ención yhace posible esa buena in eligencia
del o ado ydel audi o io, esa coope ación de los de
abajo yesa con ianza del que lle a la palab a ,que
po mil concep os acili a el log o de aquel an de-
licado cuan o simpá ico empeño.
Poned aho a al lado la ma e ia sob e que es a
a de oy ádiscu i , ypalpa éis el con as e. Va-
mos áhabla , Seño as, de de echos yobligaciones...
legales; quizá enga que ci a algún código; quizá
de mis labios se escapen las leyes de To o, ylas Pa -
idas, yla No ísima Recopilación; yno es mucho
que yo sospeche que po és a ,cuando no po o as
azones que ámis laquezas pe sonales se e ie en,
ues o espí i u desmaye , ues a a ención se in-
da y ues os ojos dis aidos se pie dan po es e as-
o ecin o ,mién as la memo ia a o men ada e-
cue da lo que en e ulias yen plazas se cuen a de
—7—
la p osaica a ea del abogado, yen ues a an asía
se agi en y e uel an el empol ado p omon o io de
au os ,el eo bi e e del le ado ,la oz gangosa del
ela o ,el bos ezo del juez ,yen in las secas ó -
mulas, la insopo able languidez ylas pesadeces na-
u ales de la iesa yengomada li e a u a del papel
sellado ¡Ob! el con as e es g ande; ¿no es e -
dad, Seño as? ¿Y no es cie o, po an o, que pa a
ob ene ues a a ención debo an e odo suplica os
que ámanos llenas me p odiguéis ues as bonda-
des?
Yobse ad ,sin emba go ,que pocas cosas os de-
ben in e esa más que el asun o pa a cuyo exámen
os pido a ención. El de echo es la ida ;ylas leyes
en an po la mi ad sin duda en oda nues a exis-
encia. Ellas son las que sancionan nues o ca ác-
e , ellas las que hacen ácil, yá eces sólo po ellas
es posible el desen ol imien o de nues o se ;ysu
conocimien o es de odo pun o p eciso si no hemos
de p es a aside o ála usup acion yála i anía.
Bien es e dad que la igno ancia que sob e es a
ma e ia eina no es exclusi a del bello sexo. Si p es-
cindís de la ley polí ica ,yes o espec o de sus ba-
ses ;si ol idáis el Código Me can il, yes o solo a-
ando de come cian es, dad po segu o que la in-
mensa mayo ía ,la casi o alidad de los ciudadanos
españoles desconoce sus p incipales de echos ,óig-
no a que, me ced ála ley ci il, an icuada óincom-
pa ible con los demas p og esos de la legislación
a.
—8—
pa ia, esas ga an ías polí icas de que an u anos
nos mos amos ca ecen de undamen o jco en
g a e pelig o ;ycómo, implacable el Código Penal,
yno es ablecido el Ju ado, puede deci se que nos
mo emos, yaun que i imos, de pu o milag o.
Apelo álos homb es que como yo p ac ican la
abogacía. An e ellos hab án acudido yacudi án o-
dos los dias a ones ,has a ilus ados ,en demanda
de in o mes sob e los comp omisos que han acep a-
do después de i ma áciegas un con a o ;áellos
acudi án pad es , u o es ,esposos que desean sabe
lo más elemen al de sus de echos ysus obligacio-
nes. Yasí la p o esión del abogado se ebaja has-
a ene que p eocupa se cons an emen e con me-
nudencias ,cuando lo que en sí es ,po lo que ale y
po lo que iene signi icación, es po la in eligencia
de las g a es cues iones de de echos ,de los con lic-
os a duos, yde la di ección de los negocios en el
camino del p ocedimien o. Yasí ,lo epi o ,el ciu-
dadano i e sin da se cuen a de lo que ep esen a y
del alo que iene ;ycon en ándose con las ó mu-
las, sa is echo con da ^ i as ála libe ad yconque
le asegu en que es sobe ano, pe mi e que anquila,
pe o in encionadamen e, soca en su exis enciaju í-
dica ,has a el momen o en que cuad e álos césa es
hace que de las opulencias de la an asía caiga en
las mise ias de la ealidad ,yque do mido en e el
mu mullo que le dice ey ,despie e bajo las cadenas
del escla o.
9—
Es e dad que áes a igno ancia con ibuye el
es ado de nues a legislación. Hoy es un hecho co-
mún ,uni e sal ,el esúmen ycompilación de las
leyes en códigos sencillos ypoco ex ensos. Nos-
o os ,po el con a io , enemos en igo muchos
,
que se emon an áépocas muy lejanas, yque se
sus i uyen ycomplemen an, p oduciendo una con-
usión lamen able ,que sólo han enido ácon ene
en alguna pa e las sabias sen encias del Sup emo
T ibunal de Jus icia. Así en nues a pa ia igen,
en ma e ia ci il, después de las leyes suel as pu-
blicadas desde 1805 acá, la No ísima Recopilación,
que es de es a echa ,el Fue o Real ylas Pa idas,
que son del siglo xiii, yaun el Fue o Juzgo, que es
del VII ,amén de los ue os municipales. Pe o así y
odo ,áun pudie a emedia se an gene al igno an-
cia si cundiesen los esúmenes popula es, y u iesen
e ec o con epe ición con e encias ylecciones sob e
es os pun os impo an es ,mién as llega la ho a de
que se ealice la an as eces anunciada p omulga-
ción de un Código. Sin emba go ,es o no se hace,
yquizá pueda deci que la con e encia que engo
el hono de p esidi sea la p ime a de su géne o en
uues a pa ia yen nues os dias.
En an o no os a e goncéis ,Seño as ,de ues a
igno ancia en es e pa icula , en e al sabe del
sexo ue e. La e güenza debe se común ;po que
ya os he dicho que la inmensa mayo ía, la casi o-
alidad de los homb es es á á ues a al u a; y en-
16 —
ado su icien emen e, ene cie a ap i ud ycie a
educación de que ca ece la inmensa mayo ía de los
ciudadanos ;yal ol ido de es a e dad ,yála
p ác ica dia ia de lo con a io ,debeis a ibui la
pe u bación del o den social ,la ins abilidad p o-
unda de las posiciones ,el g an acío en la di ec-
ción polí ica de los pueblos ,esas imp o isaciones
escandalosas, esos desengaños, esa inmo alidad que
odos con enimos en econoce en nues a ida pú-
blica, yque asimismo iene g a emen e comp ome-
ida la exis encia del o den yde la libe ad en casi
odas las naciones de Eu opa.
Mas obse ad que en es e o den de cosas la ley
no puede bace nada. La ley debe deja amplio
espacio pa a que las inclinaciones apun en ylas ap-
i udes se desen uel an. En cambio, aquí es don-
de deben in lui con oda su ene gía las cos um-
b es , echazando las acome idas de la audacia óde
la igno ancia ,yhaciendo que sólo puedan llega á
la al a di ección polí ica los homb es educados ad-
hoc ,los indi iduos do ados ,na u almen e ,de a-
cul ades pa a ellos yque han sabido yque ido cul-
i a es os a o es del cielo. Yo os pod ía deci
dónde algo de es o se ealiza, en los Es ados Uni-
dos, po ejemplo, yhas a cie o pun o en Ingla e -
a; pe o no es és e el obje o de mi discu so, yla
cosa me ece muy de enida a ención.
Aho a bien ,suponed ála muje ein eg ada de
sus de echos en una sociedad que po el p og eso

17
polí ico haya llegado áes e pun o. Cie o que po-
d á legalmen e ocupa al os pues os, pe o cie o
ambién que las cos umb es , an o más espe ables
cuan o que no iolen an el más insigni ican e de-
echo ,no pe mi i án que impunemen e suban á
esos si ios los indi iduos al os de ap i ud ,sin dis-
inción de sexo, yque la muje , que ha podido se
eina en los e uel os iempos de doña Ma ía de
Molina yde Isabel la Ca ólica, sa is echa con po-
de in lui di ec amen e con su opinión po la
p ensa, óindi ec amen e con su o o en los comi-
cios ,se abs end á de aquello que no sien e bien á
su debilidad ísica yla dis aiga de los al os debe-
es yde las a enciones abso bedo as del hoga do-
uiés ico.
Po o a pa e ,án es he dicho que el g a e in-
con enien e que se ponia ála muje pa a que con
dignidad ycon e icacia pudiese asis i álos comi-
cios ysubi ála ibuna e a la al a de mo alidad ,
de e dade a mo alidad que se echa de e en es as
euniones. Pe o ¿es o no ha de ene é mino? Pues
¡qué !el espe o del de echo ,yla educación polí-
ica ysocial no ha de hace p og esos ;po en u a
no los es á haciendo ;yno son p ecisamen e los
mismos los p incipios ci ilizado es que han de dis-
pone las cosas de modo que la muje salga de
la condición is ísima en que lioy i e ,que los
que han de e o ma nues as cos umb es públicas
de mane a que no se con undan los g i os con los
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a gumen os, ylas in ec i as con las azones?
Pues bien ;suponed que la si uación ac ual se
modi ica, con enid en que nues as cos umb es se
ian e o mado yque nues as euniones ynues os
mee ings oman un ca ác e digno y espe able ;—
ypo cie o que en es a ob a podéis eje ce g an in-
luencia, como la habéis eje cido en Mad id asis-
iendo álos magní icos mee ings que aquí se han ce-
leb ado pa a condena la in ame escla i ud de los
neg os, que, sin emba go, oda ía subsis e in eg a!
seis meses después de la e olución de Se iemb e.
Dad po hecho que nues a educación social es o a;
¿llama ía en onces la a ención que nues as muje-
es ocupasen la ibuna ydi igiesen al público la
palab a al modo que hoy mismo lo hacen doc ísimas
damas en los cong esos cien í icos del ex anje o?
¿Qué di e encia hay en e es e público yel de la
plaza, sino la di e sidad de cul u a, la di e encia de
educación ?
Po an o ,Seño as ,los a gumen os que sob e
es e pun o se hacen, caen po su base; po que, en
p ime luga , en añan el ol ido de que el de echo
es á po cima del sexo yse e ie e sólo ála en idad
pe sonal, ydespués suponen ála muje ehabili-
ada ydigni icada den o de una sociedad inmó il
y e ac a ia áaquella idea.
Pidamos ,pues ,al legislado ,que en es o, como
en odo ,se con enga y espe e el ó den de la na-
u aleza ,segu o de que és a iene abundan es e-
—19 —
cu sos ,que b o an ácada paso pa a e ena los
excesos jco egi las i egula idades ,que pa ecen
más chocan es éincon as ables. Que el legislado
,
sí ,se a enga al o den del de echo ,ydeje que las
cos umb es le suplan en aquello que áél le se ía
imposible p e eni ó ec i ica . Que la ley p escin-
da de de alles yap i udes indi iduales ;pues que de
lo con a io, si ues a debilidad es azón su icien e
pa a que se os eden cie os pues os, muy bien po-
d iais p egun a po qué la o aleza de cie os o-
bus os a ones no es causa bas an e pa a que el le-
gislado , siquie a po pu a es é ica, les p ohíba
ende lo es ,co a pa ones y ende cin as. Que
la ley, en in, sea lógica; ypues que en nues os dias
ha p escindido del p i ilegio que an iguamen e os
die on las Pa idas de pode alega su igno ancia
,
ypues que el Código Penal no econoce ues as
laquezas siquie a como una causa a enuan e, que
consigne odos ues os de echos, yque así como os
impone oda la esponsabilidad de un homb e, os dé
la pleni ud de su libe ad.
Ha o comp endo que es o nos ha de cos a algún
abajo; po que aquí, como en casi odos los casos
análogos, las íc imas son las que p incipalmen e ha-
cen di ícil su edención. Las cos umb es ylas leyes
se dan las manos pa a esis i los a aques, y oso as
—pe donadme que os lo diga—insipien emen e c i-
icáis yalbo o áis siemp e que alguna muje ilus e
iene el a e imien o de queja se de su si uación,
—20
soña dias más elices yesc ibi ,po ejemplo ,que
sólo sois «niño op imido, áquien se hace siemp e
gua da silencio, óniño mimado, que impone sus
i egula es cap ichos. »Po eso, epi o ,nos ha de
cos a abajo que ues as manos no aplaudan esa
ase p e enciosa, aunque en ealidad ulga , «que la
muje no se ha de ocupa de polí ica )) ,siquie a la
polí ica sea la paz yla gue a ,el o den yla u -
bulencia ,la iqueza yla mise ia ,el es ancamien o
yel p og eso ,el despo ismo yla libe ad.
Mas con e id la mi ada ála ida ci il. No e-
neis mo i os. Seño as —ha o lo econozco —pa a
sabe la di e encia que a de la ida ci il ála ida
polí ica, y ampoco engo yo el espacio su icien e
pa a en a en las explicaciones opo unas. Fijaos
sólo en que la una aba ca las elaciones del indi i-
duo con el Es ado yda base álas ins i uciones de
gobie no ,mien as la o a ab aza las elaeiones de
los indi iduos en e sí ,condiciona la amilia yga-
an iza la p opiedad. Aho a bien; epa ad lo que
sois den o de la ida ci il.
Pa a es o acep ad una di isión, que no es cien í-
ica ,pe o que se i á pe ec amen e pa a que nos
en endamos. Conside ad ála muje en cada uno de
es os es es ados :de sol e ía ,de ma imonio yde
iudez Ydigo mal ;sup imid el úl imo es ado
,
po que la muje iuda es casi an o pa a la ley co-
mo la sol e a. Es an lib e como és a ,ysólo—po
las azones que luego di é —pa ece in e io consi-
21 —
de ando que si el ma ido ha nomb ado u o ásus
hijos, la iuda no puede se u o a de és os, ysi
siéndolo con ae segundas nupcias, necesi a de g a-
cia especial pa a con inua cuidando áaquellos pe-
dazos de sus en añas ,yen in ,si el ma ido mue e
in es ado, sólo en a ála he encia en de ec o de des-
cendien es, ascendien es ypa ien es den o del
cua o g ado; doc ina que sólo iene una excepción,
a ándose de la iuda pob e, indigen e, que goza
del de echo de pe cibi la cua a pa e {cua a ma-
i al) de los bienes del di un o.
Fijémonos, po an o, en la muje sol e a, mayo
de edad yemancipada ,ca ác e que no adquie e
has a después de mue o el pad e, yno álos 25 años,
como ulga men e se dice. Después habla é de la
niuje casada, como esposa ycomo mad e.
Es cosa ,Seño as , e dade amen e admi able la
in eligencia que man ienen las cos umb es ylas le-
yes pa a compensa las unas las ca gas de las o as
en es e pa icula ,yes o una ez más demues a
cómo la na u aleza iolen ada eob a ,po los me-
dios que iene ,con a los e o es ylas injus icias
de que es íc ima. Así se obse a que cuando la ley
ap ie a más, ymás ebaja el ca ác e de la muje ,
las cos umb es la le an an ,ymién as el legisla-
do sanciona la i anía, el público, la masa, sin
da se cuen a de ello sin duda ,lib e yespon ánea-
nien e ,dedica ála íc ima su conside ación ysus
espe os. Sólo que es a compensación de las eos-

22
umb es no co esponde ála p o undidad yal peso
de las injus icias legales, lo p ime o, po que la
compensación en sí es débil; lo segundo, po que las
cos umb es mismas es án con agiadas yálas eces
ex eman, aunque de o o modo yen o a es e a,
el igo mismo de las leyes.
Vedlo, si no. La muje sol e a puede se consi-
de ada en dos pe íodos de su ida. El uno aba ca
su ju en ud ,yen onces es el ipo de la debilidad,
yán es que espe o, inspi a compasión. Luégo, con
la edad, adquie e una ep esen ación mayo , se
impone más ácilmen e álas gen es que la odean;
pe o en onces es el símbolo de los cap ichos as-
nochados, del mal genio, de la mu mu ación; es
la sol e ona obje o del idículo ypob e íc ima de
los chis es yde las consecuencias de esa b u al
máxima que dice á odas nues as jó enes ,en me-
dio de es a sociedad p e enciosamen e espi i ualis-
a, que (da única ca e a de la muje es el ma i-
monio.» De modo. Seño as, que áun den o del
cí culo exclusi o de las cos umb es se obse a am-
bién esa compensación de que án es os hablé con
e e encia ólas cos umb es yálas leyes.
Pues bien ;la sol e a es la más a o ecida po
nues a legislación. Así ,puede i y eni , con a-
a , obliga se, consag a su ac i idad álo que
más le plazca Casi iene los mismos de echos del
homb e. Pe o es e cüsi^ Seño as, aba ca mucho.
Po se muje , la sol e a es á incapaci ada pa a
23
se p ocu ado a de o o, pa a es a enjuicio, pa a
se es igo en un es amen o, pa a se u o a ycu-
ado a de o os que de sus hijos ynie os ,yen in,
pa a adop a áun hué ano, sino adquie e es e de-
echo median e g acia especial.
Cie o ,sin emba go ,que al lado de es as inca-
pacidades igu an algunos que se han dado en lla-
ma p i ilegios, ales como el de que la muje pueda
casa se yhace es amen o álos 12 años, mien as
que el a ón nó has a los 14; que la muje necesi e
del consen imien o pa e no pa a el ma imonio só-
lo has a los 20 años, mién as el homb e lo ha me-
nes e has a los 23; yen in, que la muje pue-
de eximi se ,gene almen e hablando, de la obliga-
ción con aida po una ianza, en an o que el a-
on iene que es a álo que se comp ome ió. Mas,
obse ad que cuando es os a o es no son excep-
ciones undadas en la mayo p ecocidad del sexo
débil, yque co esponden áo as excepciones p o-
eehosas al sexo ue e, son p i ilegios óes é iles
ócon ap oducen es. ¿Que éis con ence os de ello?
Pues epa ad que ácambio de esa ebaja de edad
que pa a cie os ac os os hace la ley ,la ley am-
bién consigna que cuando en un acciden e mismo
mu iesen un homb e yuna muje , se en ienda que
es a mu ió p ime o, po su na u al debilidad ,y
cuando áun mismo iempo nacen una muje yun
' a ón se epu a nacido an es el homb e ;doc ina
impo an ísima, sob e odo po sus e ec os en ma-
24 —
e ia de sucesiones. —Po o o lado ,el p i ilegio
de las ianzas es ine icaz, po que, ue a de sus mu-
clias excepciones, odo con a an e iene muy buen
cuidado de que lo enunciéis exp esamen e al p in-
cipio del con a o ;ysi ue a e icaz po desg acia,
lia o lo lamen a íais oso as ,po que os coa a la
de un modo ex ao dina io la acul ad de con a-
a ; que lo mejo que la ley puede hace es p es-
cindi de es é iles p o ecciones ,limi ándose áase-
gu a la libe ad yel de echo. Mas, así y odo, jqué
di e encia no hay, en daño ues o, en e lo que la
ley cap ichosamen e os egala ylo que a bi a ia-
men e os niega
!
Pe o ex ended.más la mi ada, y ijaos en la mu-
je casada. Yaquí sí que no a éis la e dad de
cuan o an es os decia. La muje sol e a es digna,
espe able sin duda ;pe o la esposa yla mad e es
augus a. Pues bien, aquélla casi lo puede odo, con
a eglo ála ley ;és a apénas si puede nada. Las
cos umb es dan ealce ála misión de la muje ca-
sada ,pe o las leyes la ag a ian yaba en, yen es-
a elación, la mayo ue za, la mayo e icacia es á
de pa e de la ley. No, no hay e dade a compen-
sación.
La muje casada, po el me o hecho del ma imo-
nio pie de su pe sonalidad pun o ménos que ab-
solu amen e. Debe idelidad ycompañía ásu ma-
ido; débele, más que obediencia, sumisión, has a el
ex emo de no pode con a a , ni epudia una he-
25 —
encia, ni admi i la sin bene icio de in en a io, ano
con a exp esamen e con su au o ización; debién-
dole en ega , po egla gene al ,la adminis ación
de los bienes apo ados al ma imonio yde los in-
e eses que du an e la sociedad conyugal se log en,
ycuya mi ad na u almen e, pe enece ála muje .
Cie o que la ley ha p ocu ado da ga an ías.
Pe o ¡de qué mane a! Se a a de la idelidad, y
mien as que pa a que pueda deci se que el homb e
come e el deli o de adul e io se necesi a que enga
la manceba den o de casa ,ó ue a de ella con es-
cándalo ,po lo que espec a ála muje no se p e-
cisan ci cuns ancias ;llegando áconsigna nues as
leyes ,si bien pa a que no se cumpla ,que el adul-
e io de la muje hace dueño al ma ido de la do e.
—Se a a de la compañía, ysi bien nues os có-
digos ylas sen encias de los ibunales ele an ála
muje de segui al esposo áUl ama óáluga es
donde eina la epidemia, en cambio hace posible
que el ma ido, ijando su domicilio en si ios apa a-
dísimos, obligue ála muje á esidi allí, mien as
él con ú iles p e ex os se iene ágoza álas capi-
ales yálos g andes cen os de la ida de la li-
be ad. —Se a a de la au o ización del ma ido, ne-
cesa ia pa a que la muje con a e yhaga ale sus
de echos ;ysi bien la ley dispone que en ausencia
ópo nega i a in undada del ma ido supla su au o-
idad el juez, haciendo así en a al Es ado en la
'^ida domés ica, ha o se comp ende cuán pob e es
-32 —
mo dialmen e encomendada ,po que si á odos nos
impo a, el ues o es el in e es mayo . Pe o cui-
dad del camino que habéis de segui , yde los e-
cu sos áque habéis de apela .
La doc ina de LA emaji cipacion de la müjee ha
ecibido sus más e ibles golpes ácausa del ca ác-
e yde la o ma con que se ha p esen ado. La
p opaganda con ulsiona ia yca alép ica de las e-
no ado as yankees éinglesas, las deso denadas
eo ías ylas lúb icas p ác icas del sansimonismo
ancés, las exage aciones de los esp i s o s eme-
ninos, que han llegado áesc ibi el e angelio del
amo lib e, yásos ene que «el homb e, después de
odo, no es más que una muje impe ec a»; es os
han sido, quizá más que nues as g ose as cos um-
b es yque los in e eses c eados yque ues as
mismas p eocupaciones, el o midable enemigo de
la ehabili ación, mejo aún, de la edención del
sexo débil.
Voso as eneis o o camino :no ol idéis el me-
dio en que i ís ,y epa ad que en cie as emp esas
hay que ene en cuen a la jus icia, sí; pe o no lo
ol idéis,—^ ambién la e icacia.—Ap o echaos délas
a mas que eneis en ues as manos.
Cie o que po medio de la p ensa (yáDios
g acias, en ues o seno se encuen an muje es ilus-
es, de ello muy capaces )podéis in en a ues o
empeño, yque debeis mos a con ues a p esen-
cia en cie os si ios el desp ecio que os inspi an mo-

—33 —
es yc í icas idiculas, si no ue an indignas. Pe o
con es o, quizá án es que eso acudid ao os medios.
E idenciad en odos los momen os que conocéis
ues a si uación ,que no es áis sa is echa de ella
yque deseáis su mejo a. P o es ad en el seno de la
amilia, en las e ulias, en las con e saciones ín-
imas, con a las ulga idades de guan e blanco, que
con una lo os en ían un insul o ,ycon una pala-
b a lisonje a áesos encan os ísicos que el iempo
bo a, abo e ean ues a dignidad de se lib e, ues-
o ca ác ea de pe sona ,que es inmo al. Ysob e
odo, ¡mad es! educad á ues os hijos en el san o
amo , en la implacable pasión de la libe ad yde
la jus icia. —Los medios son pode osos, po que las
g andes iniquidades se sos ienen de o dina io, mas
que po la maldad de los op eso es, po la igno an-
cia yel en ilecimien o de las ic imas ;obse ad
que si los g andes cambios, las g andes e o mas en
la his o ia, han enido po las dos ias de la gue a
yde la in luencia pací ica, el iun o mayo yel
uiás du ade o ha sido el ob enido po el segundo
de es os caminos. Ved los cambios polí icos, san-
g ien os, empes uosos, o midables pe o ¡cuán-
as caídas, cuán as decepciones i esis ibles! ¡qué
dolo es, qué e ocesos! Ved las as o maciones de
la amilia len as, anquilas, insensibles ;¡pe o
inmensas, p o undas ,impe ecede as eincon as a-
bles! Elegid,- Seño as, es e camino. Yo os asegu o
que se éis in encibles.
34
Yno c eáis que po que la ob a sea conside able;
el é mino de ues a emp esa sea ex ao dina ia-,
men e lejano. Di icul o, sí, que aquí noso os mis-5
mos eamos ála muje plenamen e ehabili ada;!
pe o obse ad que de la muje sol e a de hoy, ah"
cual el Código Me can il la a a, ála muje eman-,,
cipada al modo que yo lo en iendo, hay de segu cl
mucha menos dis ancia que del sie o que nues os ^
abuelos conocie on al amanece el siglo xix, ah!
ciudadano que anda po esas plazas, in eg ado de',
sus de echos po la Re olución de Se iemb e. .:)
Fue a de es o, po ues a emancipación aba--;
jan odos los in e eses del siglo ;po que, así co aO;j
las injus icias se enlazan ysos ienen, así un p o-i?
g eso llama áo o p og eso. —Donde apenas hace j
diez años la iuda e a quemada sob e la umba de
su esposo, yla india es ujaba en e sus b azos ála»
ie na niña pa a que no siguie a la mala en u ada í
sue e de la muje , la mad e no e-ame icana, eal->j
zada y espe ada allí como en ninguna pa e, en-;J
seña noblemen e ásu hijo ádele ea en aquellos’;
pa ió icos lib os, cuyas p ime as palab as son: god
and lihe y. La misma pa icipación de la muje eu;:
la ida polí ica, el mismo de echo de su agio es e-
clamado aho a po las Con enciones de los Es ados
Unidos. En Ingla e a, donde la muje cuen a coní-
un de enso ilus e ,con uno de los p ime os publi-
cis as de aquel país, con Jhon S. Mili ,muchas se- *i
ño as ecien emen e han pedido, aunque sin éxi o, y:
35 —
una acla ación de la laman e ley elec o al en el
sen ido de p escindi del sexo ;ypo úl imo, en esa
ie a que de en e los ma es oceánicos se alza, yal
uiundo se p esen a, como Vénus, o nada de odas
las g acias y odos los esplendo es ;en la Aus a-
lia, donde hoy la libe ad luce como en ninguna
pa e, el su agio de la muje es á econocido, ysu
o o es un hecho, una ealidad ,una conquis a de-
ini i a de la ci ilización.
La idea, pues, cunde. Ap o echad, Seño as, el
uio imien o del siglo, yno os a ed e la esis encia
que las p eocupaciones p esen an. Los e o es se
desmo onan yel nue o espí i u los iene abajados
po den o. Es amos en una época de liquidación ;y
si a damos, es po que las ca gas son muchasydebe-
dlos, no sólo de oca , sino sus i ui ; que en es o se
di e encia nues o siglo del siglo x iii ;ysi oda-
ía os impone la apa en e se enidad de algunas e -
ibles injus icias ycómo le an an sus cabezas en
diedio de la ieb e e oluciona ia , epa ad que ya
di nue o espí i u, sólo al e las, se e uel e yse al-
ycomo agi ado ma , las escupe con sus olas y
don sus mugidos les anuncia la mue e.
Fiad, pues. Seño as, éin luid y abajad; que si
Id emp esa es g a e, los ecu sos son pode osos yla
idea magní ica, ysólo po es e camino yáes a cos-
d p og esa la humanidad.
He dicho.