E.N.R.
LA POLITICA
po
ARISTOTELES
T aducción de
PEDRO SIMON ABRIL
EDICIONES NUESTRA RAZA
MADRID
•
PROLOGO
A is ó eles nació en S agi a, en el año
384 a.
J.
C. Su pad e, Nicomaco, médico de
Amin as II, ey de Macedonia, mu ió cuan-
do su hijo con aba pocos años de edad, que-
dando el niño bajo la u ela de P oxenes, de
A a nes, en el Asia Meno . A los diez
y
sie e años ué A is ó eles a es udia a A e-
nas; es años después comenzó a segui las
enseñanzas de Pla ón,
y
no dejó la Acade-
mia has a el allecimien o del ci ado ilóso-
o.
En el año 348 eg esó a A a nes, e hizo
amis ad con el i ano He mias, con una hija
del cual se casó. T es años después ué He -
mias
asesinado,
y
A is ó eles se e ugió en
la isla de Lesbos. Filipo, ey de Macedonia.
le llamó a su co e
y
le con ió la educación
de Alejand o. Cuando Alejand o subió al
T ono, A is ó eles pasó a A enas, donde
ab ió una escuela de Filoso ía en el gim-
nasio llamado Liceo. Mue o Alejand o,
en 323, el ilóso o se ió obligado a ma -
cha de A enas pa a escapa de una acusa-
ción de impiedad,
y
se ma chó a Calcis, en
Eubea, donde mu ió a ines del año siguien-
e, a los sesen a
y
dos
años
de edad,
8
ARISTÓTELES
Los escasos agmen os que se conse an
de las poesías de A is ó eles nos au o iza-
ían a conside a le como uno de los p ime-
os poe as de su iempo, si el genio ilosó ico
no hubiese hecho ol ida los demás í ulos
que su nomb e iene pa a la inmo alidad.
A imi ación de su maes o, Pla ón, esc i-
bió diálogos, de los que se conse an los
nomb es del
Eudemo y
el
G yllus.
Más a de abandonó la o ma dialogada
y
compuso a ados popula es, que, según
Quin iliano, se dis inguían po la b illan ez
y
la elegancia de su es ilo.
En e las ob as mayo es de A is ó eles
debemos menciona , en p ime é mino, La
Polí ica,
compues a, según pa ece, hacia el
año 344, en Mi ilene. En es e a ado, el
au o desdeña oda clase de b illan es u ili-
dades pa a impone se al lec o con la única
ue za de los azonamien os, sin más a ac-
i o que la e dad. Su o ma es
ya
de una
se e idad escolás ica; pe o la na u aleza del
asun o obliga al au o a cada ins an e a apa -
a se del ono se e o
y a
escla ece la discu
sión con ejemplos his ó icos
y
apun es de
cos umb es o de ca ac e es.
La Polí ica
se
di igía a los gobe nan es
y a
los pensado es
de odos los países
y
odas las escuelas.
Las o as ob as mayo es de nues o au o
pa ecen habe sido esc i as pa a uso de los
discípulos del Liceo. Son és as los amosos
a ados
ac oá icos
o
ac oamá icos,
cuyo
mismo nomb e indica a lo que se des inaban,
pues la palab a «po
l
ka. signi ica
lección.
Tales son,
po ejemplo, la
Física,
la
Me a i-
LA POLÍTICA
9
si a y
los a ados de lógica que o man el
O ganon.
La misma
Re ó ica
eque ía a e-
ces los comen a ios del maes o. La
Poé ica
es un in o me e azo de una ob a pe dida,
o acaso el esbozo de un lib o inacabado.
En los a ados ac oamá icos,
y
en e aquel
inex icable dédalo de dis inciones. de ini-
ciones
y
sigolismos, encon amos a eces co-
sas más humanas, as las que se islumb a
al A is ó eles pla ónico.
Sin emba go, en ellas opezamos a cada
ins an e con pasajes di íciles, escab osos,
inin eligibles a eces,
y
o as suscep ibles de
diez in e p e aciones di e sas, lo cual hace
que
La Polí ica,
donde ales de ec os no
abundan, sea la más humana., la más pe ec-
a
y
la más asequible, pa a los lec o es mo-
de nos, de las ob as del inmo al pensado .,
16
ARISTÓTELES
hace innecesa ia, y, en e odos los animales,
sólo el homb e iene uso de azón
y
de len-
guaje. Po que la oz es indicio de la pena
o delei e que se sien e,
y así,
o os animales
ienen uso de ella, po que la na u aleza de
los mismos has a es o se ex iende, que es e-
ne sen imien o de lo que da pena o delei e,
y
da señales de ello unos a o os. Mas el
Lenguaje
es pa a demos a lo que es p o e-
choso y lo que es pe judicial,
y,
po la mis-
ma azón, lo que es jus o e injus o. Po que
es o es peculia de los homb es
y
dis in o de
los demás animales, que sólo ellos ienen no-
icia y sen imien o de lo que es bueno y de
lo que es malo, de lo que es jus o y de lo que
es injus o,
y
de las demás cosas semejan es.
Y lo que hace la amilia y la ciudad es la
con ede ación de cosas semejan es ; po lo
que debe conside a se a la ciudad como an-
e io a la amilia
y
aun a cada uno de nos-
o os, pues el odo necesa io es p ime o que
cada una de sus pa es, ya que si odo nues-
o cue po se des uye, no queda á pie, ni
mano, sino solamen e cuan o a la comuni-
dad del ocablo. Po que cada cosa se dis-
ingue po su p opia ob a o acul ad, de ma-
ne a que pues no ienen ya el mismo o icio
o acul ad, no se ha de deci que son las
mismas pa es sino en cuan o a la ambigüe-
dad del nomb e.
Cons a, pues, que la. ciudad es cosa que
consis e en na u a,
y
que es p ime o que nin-
guno de noso os. Po que si cada uno i-
ie a soli a io no pod ía bas a se a sí mis-
mo ; se á, compa ado con la ciudad, de la
LA POLÍTICA
17
misma mane a que las pa es con el odo.
Pe o aquel que en ninguna cosa puede hace
compañía, o el que po se pa a si mismo su-
icien e no iene necesidad de cosa alguna,
ninguna pa e es de la ciudad ; de mane a
que, o se á bes ia o se á Dios.
Todos los homb es, pues, ienen na u al-
men e es e deseo de i i en semejan e com-
pañía. Y el p ime o que la jun ó ué au o
de los mayo es y mejo es bienes. Po que así
como el homb e, pues o en su pe ec a na u-
aleza, es el mejo de odos los animales, así
ambién, apa ado de la ley y de la jus icia,
es el peo de odos ; po que no hay cosa an
e ible co no un homb e injus o con a mas
y pode . Pe o el homb e, pues o en pode y
seño ío, modé ase con la p udencia y la i -
ud, aunque puede hace ambién un uso con-
a io. Po es o, es e al es un homb e sin
Dios y muy c uel, si no es á ado nado de
i ud, y es el más pe dido de odos en lo
que oca a
los
ca nales delei es y al come .
Pe o la
jus icia es una cosa polí ica
o
ci il ;
po que no es o a cosa sino egla y o den de
la compañía ci il, y es e juicio es la de e mi-
nación de lo que es jus o.
CAPITULO III
Habiendo dicho de qué pa es se compo-
ne la ciudad, no es o zoso a a p ime o
de la Economía o egimien o de amilias,
pues cualquie a ciudad es á compues a de a-
milias.
Las pa es de la Economía son aquellas
de que la amilia se compone ; la cual, si es
pe ec a, cons a de sie os y de lib es. Pe o,
pues en e las úl imas cosas hab emos de in-
qui i las que son p ime as, y
si
las p ime-
as
y
úl imas pa es de la casa son el seño
y el sie o, el ma ido y la muje , el pad e
y los hijos, end emos que a a de es as
es cosas y lo que cada una de ellas debe
se .
Es as son : la disciplina seño il, la conyu-
gal—po que el ayun amien o del macho con
la hemb a no iene p opio nomb e—, y la
e ce a, la pa e nal, que ampoco iene nom-
b e p opio en la lengua g iega.
Sean, pues, es as es las que hemos di-
cho. Pe o hay o a pa e cie a, que a mu-
chos les pa ece se la misma Economía en-
e a, y a o os la más p incipal pa e que
ella iene, digo la que se llama a e de ad-
LA POLÍTICA
19
qui i , de la cual ambién hab emos de con-
side a su ascendencia.
T a emos, pues, p ime amen e del seño y
del sie o, pa a que en endamos lo que ha-
b emos menes e pa a el uso necesa io, y si
podemos halla alguna cosa pa a en ende
es a ma e ia más ap opiada que lo que has-
a aho a hab emos dicho. Po que a unos les
pa ece que la seño il disciplina es ciencia y
que odo es uno : la disciplina de egi la
casa y la de egi sie os, y la de adminis-
a la epública, la misma que la de egi
un eino, como ya dijimos al p incipio. O os
hay que ienen po opinión que el seño ea es
cosa ue a de la Na u aleza, po que la ley es
la que o dena que és e sea sie o y el o o
sea lib e ; pe o que, cuan o a lo na u al, no
di ie en en nada,
y
que po es o no es cosa
jus a la se idumb e, pues es cosa o zosa y
iolen a. Pe o, pues la posesión o alhaja es
pa e de la amilia, y el a e de posee es
pa e
de la Economía—po que sin las cosas
necesa ias ni se puede i i , ni bien i i —,
de la misma mane a que en las ulga es a -
es de necesidad ha de habe los p opios ins-
umen os, si ha de da se a la ob a su e-
ma e y pe ección, de la misma mane a am-
bién es en lo que oca a la Economía. Los
ins umen os, pues, unos son animados, y
o os, cosas mue as y sin ida. Como al pi-
lo o le es el imón ins umen o mue o ; pe o
al que ige la p oa de la na e le si e de ins-
umen o
i o. Po que en
las a es el minis-
o iénese en cuen a de ins umen o, de
la
misma mane a la posesión es el ins umen o
20
ARISTÓTELES
de la ida, ni es o a cosa la posesión
que
abundancia de ins umen os. El sie o, pues,
es una alhaja i a,
y
odo minis o es como
ins umen o que p ecede a ' odos los o os
ins umen os. Po que si cada ins umen o
pudie a, cuando lo llama on o cuando sin ie-
a que con enía, hace lo que a él le ocaba
po sí mismo—como dicen que lo hacían los,
ins umen os de Dédalo o las ollas de es
pies de Vulcano, las cuales dice el poe a que
sin llama las ninguno salie on de suyo a la
di ina con ienda—, así ambién si los peines
po sí mismos ejiesen, y la pluma po
sí
misma ocase la cí a a, ni los o iciales en-
d ían necesidad de minis os, ni los seño es
de sie os. Es os ins umen os, pues, que de-
cimos son ins umen os de hace ; pe o la po-
sesión o alhaja, es ins umen o de ob a . Po -
que del peine de eje p ocede alguna cosa
ue a del uso del al peine ; pe o del es ido
o de la cama sólo el
.
uso se p e ende. Demás
de es o, pues, el hace y el ob a son cosas
di e en es en especie, y lo uno
y
lo o o ie-
nen necesidad de ins umen os ; po }a mis-
ma azón hab á en e los ins umen os la
misma di e encia. El i i , pues, es ob a ,
pe o no hace , y po es o el sie o es mi-
nis o de las cosas que pe enecen al ob a .
De aquí se colige cla amen e cuál es la na u-
aleza y acul ad del sie o. Po que aquel que
es homb e, y na u almen e no es suyo mismo,
sino de o o, es e al es na u almen e sie o.
Pe o si hay alguno que de su na u aleza, sea
al, o si no lo hay, y si a alguno le es mejo
y cosa jus a el se i , o si no, y si oda se -
LA POLÍTICA
21
idumb e es cosa ue a de na u aleza, más
adelan e lo dispu a emos. Aunque no es cosa
di icul osa en ende es o po azón y e lo
po la expe iencia de las cosas que suceden.
Po que el egi y el se egidos no solamen-
e es cosa que la necesidad lo equie e, sino
ambién cosa con enien e ; y ya desde el na-
, cimien o de cada uno salen unos pa a se
mandados y o os pa a manda , y aun hay
muchas di e encias en e los que mandan y
ambién en e los que son mandados ; y siem-
p e es mejo el gobie no de los mejo es e-
gidos, como mejo es gobe na homb es
que gobe na bes ias. Po que siemp e es me-
jo ob a la que se ealiza po los que son
mejo es, y donde uno ige y o o es egido,
cada uno iene su p opio o icio, y así, en o-
das aquellas cosas que se componen de o as
muchas, en e las cuales hay alguna comuni-
dad, o a sean con inuadas, o a in e poladas,
pa ece que hay alguna que mande y ija, y
o a que sea egida y gobe nada.
Lo dicho puede e e i se de odas las co-
sas animadas, de cualquie na u aleza que
sean, eniendo en cuen a que las cosas que
ca ecen de ida ambién p esen an su ma-
ne a especial de seño ío y de a monía, aun-
que el a a de es o cae ue a de nues a
conside ación.
El animal es á compues o de cue po y al-
ma, de los cuales elemen os el alma seño ea
na u almen e, y el cue po es el suje o, de-
biendo conside a que es o suceda en los:
que ienen su na u aleza dispues a con o me
al buen concie o na u al, y no en los que la
ARIST
ÓT
ELES
ienen es agada. Po que en los pe e sos o
pe e samen e dispues os, muchas eces pa-
ece á que el cue po ige al alma, po es a
mal o denados y ue a de su na u al dispo-
sición. En el animal, pues, p ime amen e,
como decimos, se echa de e el seño il go-
bie no y el ci il. Po que el alma sob e el
cue po iene mando de seño , y el en endi-
mien o sob e los a ec os, de gobe nado y
e
y
; en los cuales cla amen e se mues a se
con o me a na u aleza y u ilidad que el cue -
po sea egido po el alma, y la pa e que es
suje a a los a ec os, po el en endimien o y
po la pa e que alcanza uso de azón.
Pe o el que e manda po igual, o al con-
a io, es pe judicial a unos y o os. Lo mis-
mo se obse a en el homb e, si se le compa-
a con los demás animales, po que los ani-
males mansos na u almen e son mejo es que
los ie os, y a los unos y a los o os les es
mejo se egidos po el homb e, po que de
es a mane a se lib an de pelig os. Asimis-
mo, el macho, compa ado con la hemb a, es
el más p incipal, y ella in e io ; y él es el
que ige, y ella, la que obedece.
Pues de la
misma mane a se ha de hace de necesidad
en e odos los homb es.
Aquellos que en e sí di ie en an o como
el alma del cue po o como el homb e de la
bes ia es án dispues os de la mane a e e-
ida, y odos aquellos cuya p opia ob a es el
uso co po al—que es el mejo que pueden
hace —es os ales son na u almen e sie os,
pa a los cuales les con iene •más se gobe -
22
LA POLÍTICA
23
nados po semejan e seño ío, pues lo es am-
bién en los cosas que es án dichas.
Todo aquel que puede se de o o, es na-
u almen e sie o, y po es o se dice se de
o o el que has a an o alcanza azón que
pueda pe cibi la, mas no la iene en sí. Po -
que los demás animales si en no pe cibien-
do las cosas po uso de azón, sino po los
a ec os, aunque el se icio de unos y o os
di ie e poco ; pues los unos y los o os no a-
len en las cosas pa a el cue po necesa ias,
es o es, los sie os y los animales domés i-
cos y mansos.
Aun la Na u aleza pa ece que quie e ha-
ce los cue pos de los lib es di e en es de
los de los sie os, pues hace los cue pos de
los sie os obus os pa a el se icio nece-
sa io, y los de los lib es, de echos e inú i-
les pa a ob as semejan es, pe o ap os pa a
la ida ci il y su gobie no, el cual es á en
dos iempos epa ido : en iempo de paz y
en los menes e es y usos de la gue a.
Algunas eces suele acon ece al e és
que unos engan los cue pos de homb es li-
b es, y o os los ánimos. Es o, pues, cons a
cla amen e : que si en sólo lo que al cue po
oca hubiese an a di e encia como hay en-
e nues os cue pos 'y las imágenes de los
dioses, odos los demás juzga ían se los a-
les me ecedo es de que odos los si iesen.
Y si es o es e dad en lo que se e ie e al
cue po, con mayo azón lo ha de se es-
pec o al alma, debiendo exis i di e encia
no o ia. Sino que no se en iende con an a
24
ARISTÓTELES
acilidad la he mosu a del alma como la del
cue po.
Cons e, pues, que na u almen e hay algu-
nos homb es lib es y o os sie os, a los
cuales les con iene más se i y es jus o que
si an.
n
d
c
cc
lo
i
bi
111
gu
ic
ol
CAPITULO IV
Aunque algunos a i man lo con a io, bien
ácilmen e puede demos a se que no ienen
azón. Po que el se i y el sie o se dice
de dos mane as : uno hay que es sie o con-
o me a la ley—siendo la ley
le con o midad o
consen imien o—, po lo cual dicen que los
que son po gue a encidos ienen a se de
los encedo es. Aunque la jus icia de es e
hedao es ep endida po muchos de los que
a an de leyes, pa eciéndoles cosa ue e que
sea el más pode oso el que sojuzgue al dé-
bil. Pe o la causa de es a cues ión, y lo que
hace i ubea a las azones es que en alguna
mane a la i ud, cuando iene a ene el
seño ío, puede muy de e as o za , y cual-
quie a que ence a o o siemp e es po ha-
ce le en aja en alguna mane a de bien, de
mane a que pa ece que la ue za no se hace
sin alguna mane a de i ud ; y que la
cues ión nunca es sino ace ca de la jus-
icia ; y po es o a unos les pa ece que lo
jus o consis e en una buena olun ad, y a
o os, que es lo jus o que sea seño el que
más puede. Y pues es as azones son an
di-
e en es unas de o as, las azones que dicen
32
ARISTÓTELES
Una especie, pues, del a e de posee na-
u almen e es pa e de la Economía, la
cual ha de ene en sí o p o ee la de ma-
ne a que haya abundancia de las cosas, de las
cuales se puedan saca dine os, los cuales
son pa a pasa la ida necesa ios, y muy ú i-
les pa a la conse ación de la compañía, así
ci il como amilia . Y aun pa ece que lo
que e dade amen e se ha de llama ha-
cienda son los dine os, po que el ene su i-
cien emen e abundancia de ellos pa a pasa
bien la ida iene su é mino,
y
no es, co-
mo dice Solón en su poesía :
Ningún lími e hay pues o a los mo ales
en la codicia
y
copia del dine o.
Po que ealmen e lo hay así en las de-
más a es ; pues o que en ninguna hay ins-
umen o in ini o ni en núme o ni en g an-
deza ; y el dine o es copia abundan e de ins-
umen os, así pa a egi la amilia como
ambién pa a el gobie no de la República.
Queda, pues, p obado cómo, así en los
que gobie nan amilia como en los que ad-
minis an República, exis e la acul ad de
posee y la causa de ella.
CAPITULO VI
Hay o a mane a de posesión, la cual lia-
nian a e de adqui i dine os, y es jus o
que se llame así, po no habe o o é mino
pa a designa las iquezas y posesiones.
La pe mu ación de las cosas comenzó
p ime amen e po na u aleza, po azón
que de las cosas necesa ias pa a el i i
unos homb es es aban más p o is os que
o os. De aquí se colige que el a e de e-
ende las cosas, na u almen e, no se com-
p ende en el a e de adqui i dine os. Po -
que de necesidad habían de hace el con a-
o o pe mu a en e sí, según y cuan o a ellos
les bas ase.
En la p ime a compañía, pues, quie o
deci en la amilia, cla amen e cons a que
no lene que e el a e de e ende sino
cuando ya la compañía iene a mul iplica -
se y hace se ma
y
o . Po que de aquéllos, los
p ime os
lo
enían odo común, y los o os
que ya se apa aban, con odo es o comu-
nicaban en e sí muchas y di e sas cosas,
con las cuales, po necesidad, habían de ha-
ce/' las pe mu as, según emos hoy día en
muchas ie as de bá ba as naciones
en las
8
34
ARISTÓTELES
mane as de sus con a os, pues o que pe -
mu an unas cosas ú iles po o as, dando
y
ecibiendo ino po igo y o as me can-
cías semejan es.
Es a mane a de con a a ni es á ue a
del uso na u al ni ampoco en especie algu-
na del a e de adqui i dine o ; po que sola-
men e si e pa a supli lo que al a o esca-
sea pa a el man enimien o na u al. Pe o es
innegable que de és a nació la o a con o -
me a la azón. Po que como había de e-
ni de lejos el soco o, adquiendo lo que
había de menes e y lle ando lo que les so-
b aba, po necesidad hubo de in oduci se el
uso del dine o, ya que odas las cosas que
son necesa ias pa a la ida no e a ácil ans-
po a las. Po es o aco da on en e sí da y
ecibi , unos y o os, en sus con a aciones,
alguna cosa al que siendo ú il u iese ma-
yo acilidad pa a el ueque, como son ,el
hie o, la pla a y o os semejan es, obje os.
Al p incipio, solamen e lo asaban po
cie a can idad y peso ; pe o después, po
lib a se de la a iga de pesa , pusié onle
ño o sello. Es e se colocaba pa a indica
la
can idad.
In en ado, pues, el uso del dine o, pe la
necesidad de las con a aciones, se descub ió
luego el o o géne o de adqui i , que es el
a e de comp a y ende , que si en un p in-
cipio ué uda y llana, poco a poco se hizo
a i iciosa, pensando los homb es cómo lo-
g a ían y de dónde mayo ganancia. Po
es o pa ece que el a e de adqui i consis e
pa icula men e en el dine o, y que
su
p o-
o
POLÍTICA
pio o icio es iba en en ende de dónde se
pod án saca y gana muchos dine os, ya
que es e a e es el que da las, iquezas.
O as eces, si se
.
conside a el dine o,
pa ece cosa de anidad
y
niñe ía, y que so-
lamen e es una ley ;
p
e
o
,
na u almen e no
es nada ; po que si los que de él se si en
se cambia an, no end ía ningún alo ni si -
e pa a cosa alguna de las que son necesa-
ias pa a la ida. Y acon ece que
:
. el
.
que es á
muy ico de, dine os, con odo es o ca ezca
del necesa io sus en o ; pa eciendo una sin
azón que las iquezas sean de al mane a
que aquel que las posee pueda pe ece de
hamb e, como cuen an las ábulas de Midas,
del cual, po la insaciable codicia que enía
de dine o, decían que odo lo que ocaba se
le con e ía en o o. Po es o, los homb es.
buscan o a mane a de iquezas y, :o a ma-
ne a de adqui i , no al ándoles azón pa a
ello. Po que hay o a mane a de adqui i
y
o o géne o de iquezas con o me a na u-
aleza, .y es e a e de adqui i semejan es
iquezas es la Economía,
Po que el a e de los me cade es es a e
de saca dine os, no de cualquie mane a,.
sino con a ando con el dine o ; y pa ece
que es e a e consis e en el dine o,. po que
és e es el p incipio, y in, de los con a os,.
y las iquezas que p oceden de
.
es a mane a
de adqui i . no pa ece que ienen cie o é -.
mino. Po que así como la Medicina es a e
de alcanza la salud, y en es o no
pone
asa. y cada una de las demás a es no
,
pone
é mino en su in, po que aquélJds
,
es lo ,que
36
ARISTÓTELES
más ellas desean hace y eje ci a ; pe o a
los
medios que an encaminados al in, é mino
les ponen ; po que el in que p e enden es el
é mino de cada una ; de la misma mane a,
en el in de es e modo de adqui i no hay
é mino, siendo su mó il único el dine o y
las iquezas..
La disciplina de egi la casa, que no es
a e de gana dine os, iene su é mino y su
in, po que el o icio p opio de la Economía no
es gana dine os. Po es o pa ece que en la
Economía odas las iquezas, po necesidad,
han de ene su é mino y su lími e, aunque
po lo qué se acos umb a pa ezca lo con a-
io, ya que odos los que adquie en hacienda
p e enden ac ecen a su dine o sin é mino
ninguno, lo cual p o iene de la g an a ini-
dad que hay en e ambas pa es, aunque se
a ía el uso de una misma cosa, siendo di-
e en e del de el a e de adqui i , po que de
un mismo uso es el posee , aunque no po
una misma azón. La Economía iene o o
in di e so,
y
el a e
de
adqui i solamen e
ac ecen a el dine o. De mane a que a al-
gunos les pa ece que ac ecen a la hacienda
es el o icio p opio de la Economía, y es án
i mes en es a opinión, o sea, que' la pose-
sión del dine o o se ha de conse a
o
au-
men a sin é mino ni lími e ninguno.
La causa de es a opinión consis e
en que
es os ales p ecian más el i i que el bien
i i , y, como su codicia no iene lími es,
desean ambién posee odas aquellas cosas
ocan es a la conse ación de la ida. Pe o
los que p ocu an i i bien con én anse con
LA POLÍTICA
:37
ene aquellos que se equie e pa a las nece-
sidades co po ales, y como es o pa ece am-
bién que es una mane a de adqui i y posee ,
oda su con e sación y a o es iba en la ad-
quisición de dine o, y de es e modo de adqui-
i p ocedió el o o. Po que, como el goza es
excesi o, p ocu an odo aquello que les con-
se e en el exceso de goza , y si pa a es o
no les bas a el a e de adqui i dine os, pa a
ene abundancia de ellos p ocu an busca
o os medios, ap o echándose pa a es o de
odo géne o de ue zas, aunque no con o -
me a la na u aleza de ellas. Po que el o icio
de la o aleza no es hace dine os, sino ha-
ce los ánimos alien es ; ni ampoco es o i-
cio del a e de Capi án ni de la Medicina
hace dine os, sino, de la una, consegui la
ic o ia, y de la o a, epa a la salud. Pe o
los homb es con ie en odas las a es en
ganancia, como si és e uese el úl imo in.
Ya hemos dicho cuan o se e ie e al a e
de adqui i no necesa ia, qué a e es y po
qué causa enemos necesidad de ella. y
bién hemos a ado del a e necesa ia de
adqui i , cómo es di e en e de la o a y que
la na u al Economía es la que conside a lo
que oca al man enimien o, no con in ini a
codicia como aquella o a, sino con codicia
limi ada.
Como
!.;
Mani ies amen e,' pues, 'se - e
,
7
1o
,
que ál
p incipio se dudaba : si el a e 'de 'adqui i 'di-
ne bs e a pa e de la Economía y ' e e en e
al
>
gobie no' de la :República, o 'si
.
110' lo:e a',
p
:
e o
.
con enía que p ecediese . Po que así
cómo la
'
disciplina del -gobie no público no
hace a los 'homb es, sino
.
que u nándolos ' dé
la Na u aleza se si e
y-
ap o echa de- ellos,
de la Misma mane a el man enimien o lo ha
de P oduci
y
da la - ie a o el ma ,. y de
ahí con iene que el gobe nado de
.
la amilia
disponga y o dene es as cosas como 'Co es-
ponda. Po que no oca al a e' del eje el
hace las hilazas, sino se i se de ellas
y
en ende cuál es buena y con enien e y cuál
Mala' y sin p o echo. De la misma mane a
pod ía duda alguno po qué el a e de ad-
qui i ha de se pa e de la Economía y no
10 ha de se ambién la Medicina,
,
,
ya que
ambién con iene que los que i en en la
casa engan salud, como que i an,
Todo es o, como poco ha decíamos, con-
iene que p oceda de la misma na u aleza
muy cumplidamen e, po que o icio p opio de
la na u aleza es da man enimien o a lo en-
LA POLÍTICA
Ç, E A
39
gend ado. Po es o es na u al a Modos el a e
de adqui i de los u os y dé TOS animales ;
pe o como és a es de dos mane as, como he-
mos dicho,
y
una de ellas es el a e de en-
de
y
comp a , y o a el a e de egi la a-
milia,
y
es a pos e a es la necesa ia y la más
digna de alabanza ; po que la p ime a es in-
cons an e y i upe ada con mucha azón
(po que no adquie e con o me a la na u ale-
za, sino omando de unos y de o os), y así
es ep endida la mane a de adqui i con lo-
g o y usu a ; po que del mismo dine o p e-
ende saca ganancia, y no de aquello pa a
que ué in en ado el uso del dine o, es o es,
pa a uso de los con a os. Pe o la usu a se
ac ecien a a si misma ; po lo cual se llamó
en g iegos
Locos,
que quie e deci pa o, ya
que és e es semejan e a quien lo pa e, y el
log o es dine o pa ido de o o dine o. De
mane a que, en e odos los modos de ad-
qui i , és e es el más con a na u a.
Ya hemos decla ado bas an e en lo que
espec a al conocimien o del a e de adqui-
i ; con iene aho a que decla emos
lo
que
se e ie e a la p ác ica y uso de ella.
Es as, pues, son las pa es ú iles del a e
de adqui i : ene expe iencia en lo que se
e ie e a la posesión, dis inguiendo las co-
sas más p o echosas y con enien es, an o
animadas como inanimadas, pa a ob ene el
debido p o echo.
T a a de cada una de ellas en pa icula
se ía, cie amen e, ú il pa a los negocios ;
pe o se ía muy pesado el esc ibi las po me-
nudo. De odo ello ya
han esc i o a ios au-
40
ARISTÓTELES
o es, como son Ca es Pa io y Apolodo o Le-
mino, de la ag icul u a,
y
de la misma mane-
a o os de a ios géne os de cosas, las cua-
les, el que las hab á menes e , de allí pod á
oma las y en ende las.
Se á ambién u ilísimo en ende y ecopi-
la las di e sas cosas que en di e sas pa es
es án esc i as, po medio de las cuales al-
gunos se hicie on icos. Todas es as cosas
son p o echosas pa a aquellos que ienen en
mucha es ima el adqui i iquezas, como se
esc ibe de Tales el milesio, aunque de él
se cuen a po su sabidu ía.
Vi upe ándole una ez—a Tales—cie as
gen es po su ex emada pob eza, y desp e-
ciando la Filoso ía, co no cosa sin u ilidad,
se e ie e que hubo de conoce po la As o-
logía que aquel año había de cosecha se mu-
cho acei e, siendo aún in ie no, y que, co no
enía poco dine o, a endó sob e p endas
odos los molinos de acei e que había en Mi-
le o
y
en Chío po poco p ecio, como no
hubie a quien diese más po ellos. Pe o cuan-
do ino el iempo de la cosecha odos p o-
cu aban ecoge p es amen e sus oli as y él
alquilaba los molinos al p ecio que que ía,
y sacando de es a mane a muchos dine os
mos ó cómo es ácil que se en iquezca un
ilóso o.
Co no hemos dicho, es gene al es a mane-
a de adqui i , si uno puede po si
solo
ha-
ce la comp a de las cosas. Po es o algunos
pueblos usan de es e linaje de a bi io cuan-
do ienen necesidad de dine o,
po que com-
p an
odo aquello que se o ece en
en a.
LA POLÍTICA
41
En Sicilia hubo cie o indi iduo que com-
p ó odo cuan o hie o había en las he e-
ías. Después, como los me cade es enían
a comp a lo, lo enajenaba sin g an exceso
en el p ecio, y de es e modo, con cincuen a
alen os que emplea a en el negocio, ganó
o os cincuen a y los hizo cien o. Cuando
lo supo Dionisio (1), le mandó que se lle-
ase su dine o ; pe o no le pe mi ió po más
iempo esidi en la ciudad, co no a pe sona
que había descubie o un modo de en a
nada p o echosa pa a el in e és del común.
La conside ación, pues, de Tales y del
úl imo ci ado ué la misma, oda ez que
ambos p ocu a on con su maña acapa a la
me cancía. Mucho impo a conoce es o a
los gobe nado es de la República, po que
muchas ciudades ienen necesidad de dine os
y de semejan es édi os, de la misma mane-
a que la casa, y aun con más u gencia.
Po lo cual han de ene cuen a de ello los
que adminis en la República.
(1) El i ano de Si acusa.
LIBRO SEGUNDO
CAPITULO PRIMERO
Siendo nues o p opósi o a a po ex-
enso la ci il comunicación, la cual es la más
p incipal de odas las compañías pa a que
los más puedan i i con o me a sus deseos,
con iene ambién que conside emos las de-
más disciplinas de gobie no público, de las
cuales se ap o echan y si en algunas ciu-
dades de las que se ienen po mejo egi-
das y gobe nadas y poseen mejo es leyes,
como ambién de las o as o mas de go-
bie no, po algunos a adas, y que pa ezcan
ene en sí buena disciplina de gobie no,
pa a que de es e modo se eche de e lo que
es á bien y lo que es ú il, y al mismo iem-
po pa a que al conside a o inqui i algo di-
e en e de aquellas mane as de gobie no, no
pa ezca del odo hecho de homb es que quie-
en so is ica es a disciplina ; sino que a en-
diendo a las o mas de República que
.
aho a
se hallan, y no es án lo bien egidas que
ue a de desea , po es o se en iende
que
nos
ponemos a a a
de ello.
511
LA POLÍTICA
49
P ime amen e, pues, hab emos de comen-
za po lo undamen al, es o es : los lazos
comunes en e unos y o os ciudadanos ; pues
es de necesidad que odos ellos o han de ene
odas las cosas comunes o ningunas, o unas sí
y o as no. El a i ma que no han de ene
nada en común no se ajus a a la azón, po -
que el egimien o de la República es una co-
municación.
En p ime luga , pues, han de ene co no
necesidad común el luga
y
asien o de la ciu-
dad, ya que el e i o io es sólo uno y los ciu-
dadanos son pa icipan es de él.
Pe o ¿ pod emos deci acaso que es más
con enien e que la ciudad, donde cómoda-
men e se ha de habi a , enga común odo
lo que se puede comunica , o que con iene
más que enga unas cosas comunes
y
o as
no ? Po que puede acon ece que los ecinos
de la ciudad engan en e sí comunes los hi-
jos, las muje es, las posesiones, como en
La
República,
de Pla ón. Po que allí Sóc a es es
de pa ece que con iene que los hijos, las
muje es y las haciendas sean comunes. ¿Di-
emos, pues, que
.
es mejo que odo es o se
halle de la mane a como hoy es á o con o me
a la ley que se dispone en aquella República ?
Tiene, ealmen e, aquella comunidad de las
muje es o as muchas di icul ades, y más que
aquello po cuya causa le pa ece a Sóc a es
que con iene hace se aquella ley de aquel
modo, no pa ece deduci se de las azones que
allí se exponen. Además, que pa a el in que
Sóc a es dice que con iene p opone se en la
República, según aho a hemos dicho, de nin-
4
1
-
a1
que
os,
las
eiu
)Yes)
(10»
16'
YO
di'
50
ARISTÓTELES
su a mane a puede con o ma . De cómo se
haya de dis ingui y epa i odo es o no se
habla allí palab a alguna. Digo de cómo ha
de se una ciudad, casi p esuponiendo que es
cosa muy impo an e que sea muy una, po -
que es o es lo que en aquella ob a se p opone
a a .
Mani ies a cosa es que si en es o pasa muy
adelan e y iene a hace se muy una, ya no
se á ciudad. Po que la ciudad es, na u al-
men e, mul i ud, y si mucho se iene a hace
una, de ciudad se ha á amilia, y de amilia
un homb e solo. De mane a que, aunque in-
giésemos que se pudie a hace una cosa como
és a, no con end ía que se hiciese, po que
se ía des ui del odo la ciudad, la cual no
sólo cons a de muchos homb es, sino de muy
di e en es en especie. Po que la ciudad no se
cons i uye con pe sonas semejan es, siendo
dis in a cosa de la gue a, en que la u ilidad
depende de la mul i ud, aunque oda sea de
una misma especie.
También hab á di e encia en e la ciudad
y la nación cuando la muchedumb e de las
mismas no es é epa ida po aldeas, sino
como los de A cadia ; pe o aquellas cosas de
que se ha de compone una e ce a han de
se di e en es en especie. Po es a azón, lo
que conse a en su se a las ciudades es la
igualdad en el da y ecibi ; pues en e los
que son lib es y, po necesidad, iguales, se
ha de hace de es a mane a, ya que odos
no pueden manda jun amen e, sino de año
en año o po espacios de iempo de e mina-
dos. Y así sucede, en e ec o, qiie odos man-
LA POL TICA
51
dan y gobie nan, como si se as ocasen los
zapa e os y los a qui ec os, y no uesen unos
mismos siemp e zapa e os o siemp e a qui-
ec os, Pues, si es mejo que las cosas que
ocan a la ci il compañía se es én de es e
modo, pod ía p egun a se si no se ía al ez
más con enien e que siemp e gobe nasen
unos mismos. Pe o donde no es posible, po
se odos, na u almen e, iguales, es muy jus-
o que odos pa icipen del gobie no, bien sea
bueno, bien sea malo, y p ocu a po odos
los medios i i en igualdad, como lo hacían
los del p ime iempo. Po que, en pa e, unos
mandan y o os son egidos po sus eces,
co no quien se con ie e en nue a pe sona.
De la misma mane a, unos gobe nado es de
República igen un ca go y o os igen o o.
De odo es o se colige cla amen e que no
puede se una la República de la mane a que
algunos dicen, y que aquello que cons i uye
pa a ellos el mayo bien de las epúblicas es
lo que las des uye, y, po el con a io, lo que
es el p opio bien de cada cosa es lo que la
conse a. También se colige, po o a pa e,
que el p ocu a hace muy una la ciudad no
es lo mejo del mundo, po que más bas an e
es pa a sí misma una amilia que no un hom-
b e solo, y una ciudad más que una amilia.
Y en onces p esume una compañía se ciu-
dad, cuando hay en ella bas an e mul i ud
pa a hace aquella compañia. Y, pues, es más
de desea lo que más su iciencia iene, hab e-
mos de desea más lo que menos unidad u-
ie e, que lo que es más uno.
CAPITULO II
Aunque lo dicho- an e io men e uese lo
más con enien e, es o es; el se muy una la
compañía, no pa ece ía muy cie o si odos
jun amen e dije an : mío y no mío. Po que
es o le pa ece a Sóc a es se señal de que la
República sea pe ec amen e una. Po que
es o de deci odos en iéndese de dos mane-
as ; pues si se en endiese que cada uno po
sí dijese : mío
y
no mío, acaso sucedie a me-
jo lo que Sóc a es p e ende. Po que cada uno
di ía de uno ¿ ue es su hijo, y de una misma
muje que es suya ; y en lo que espec a a la
hacienda y a las demás cosas, ocu i ía lo
p opio. No lo en ienden de es e modo los que
ienen las muje es comunes y los hijos, sino
que odos los engan así en común ; pe o no
como cosa que
.
pa icula men e sea suya. Y
de la misma mane a en lo que oca a la ha-
cienda, que es de odos
y
pa icula men e de
ninguno de ellos.
Cons a, pues, que al deci
odos
hay en-
gaño y azón so is ica ; po que el ocablo
odos,
po en ende se de dos mane as, dice
lo uno y lo o o, quie o deci , lo igual y lo
LA POLÍTICA
53
desigual ; y aun en las dispu as hace a gu-
men os li igiosos. De mane a que el deci
odos es
lo
mismo que a i ma que de una
mane a es bueno, aunque imposible,
y
de
o a mane a es cosa ajena de odo buen en-
endimien o y de oda conco dia. Además,
hay o o incon enien e en es o que decimos ;
po que de lo que es común a muchos se ie-
ne menos cuidado que de lo p opio. Así acon-
ece con los c iados, donde algunas eces los
muchos si en peo que los pocos. De es e
modo, a cada ciudadano le sald ían mil hi-
jos, no como suyos p ecisamen e, sino que
con el p ime o que opa a, y odos end ían
que p eocupa se po los hijos de los demás,
sin cuida se de quién los engend ó. ¿No es
mucho mejo que cada uno pueda deci : és e
es mío? Y así a un mismo homb e se le llama
hijo, he mano o p imo, según el g ado de pa-
en esco que con él se enga, lo cual es más
con enien e pa a, que se conozcan y se amen
unos a o os.
Algunos geóg a os nos dicen que exis en
en el A ica supe io cie as gen es que ie-
nen comunes las muje es, y que los hijos que
nacen de ellas se los epa en con o me a las
señales del pad e a quien pa ece. Hay am-
bién algunas muje es, y aun cie as hemb as
en o os géne os de animales, como son ye-
guas y acas, las cuales ienen es a na u al
p opiedad de pa i los hijos muy semejan es
a sus pad es.
Dejo apa e que, con odo eso, no puede
e i a se con acilidad semejan es de iciencias
po los
que in oducen comunidades seme-
54
ARISTÓTELES
jan es, con las consecuencias anejas de dis-
u bios y mue es, o zadas y olun a ias,
con acompañamien o de palab as inju iosas
y con inuas eye as. Es as cosas se e i an
po el conocimien o mu uo de pad es, he -
manos e hijos.
O o incon enien e se p esen a al ene
los hijos en comunidad ; pues no sólo se e i a
que se jun en los que se aman ; pe o no se
p ohibe que no se amen, siendo g an eal-
dad que se c ucen pad es e hijos y he manos
con he manas, pues aun el ama se solamen e
po aquella azón es cosa o pe.
El mayo bien que puede dis u a se en las
ciudades es la amis ad, po que, exis iendo
és a, hab á en ella menos disensiones. Es o
de se muy una la ciudad enca écelo Sóc a es
en g ado sumo, lo cual, según él dice, es el
esul ado de la amis ad, como emos que con-
i ma A is ó eles en su
Diálogo del amo ,
cuando dice «que los enamo ados, po lo mu-
cho que se quie en, desean jun a se en uno,
y de dos que son, en uno con e i se». En
és os, pues, po necesidad, uno o ambos ha-
b án de co ompe se.
Pe o en la República, necesa iamen e ha-
b á de en ia se la amis ad cuando exis a se-
mejan e comunidad, y con meno a ec o di-
á el pad e : «és e es mi hijo», o el hijo :
«és e es mi pad e». Po que, así como un poco
de dulce lo mezclais en muy g ande can idad
de anua no se echa á de sen i al mix u a,
de la misma mane a acon ece á que, con la
con o midad y a ición que pueda habe en e
indi iduos de nomb es semejan es, no haya
LA POLITICA
55
necesidad de ene an a cuen a en el gobie -
no de la República, como se equie e el ene
el pad e con los hijos o los hijos con el pad e,
o los he manos en e sí.
Po que dos cosas hay que hacen a los hom-
b es ene más solici ud y cuidado de las co-
sas
y
cob a les mayo a ición : el se les p o-
pias y el es a enamo ados de ellas ; de las
cuales ninguna puede habe en los que de
aquel modo adminis a en la República.
Además, el anspo a los hijos que na-
cie en de lab ado es y o iciales a soldados, o
ice e sa, es g an e uel a y Babilonia.
Asimismo, odo aquello que a iba decía-
mos ha de sucede po necesidad con los úl i-
mos, es o es : los ag a ios, amo es y mue -
es. Po que ya no end án a los soldados po
he manos, ni po hijos, ni po pad es. los que
a o o géne o de ciudadanos ue en anspo -
ados, y de la misma mane a de i i . De
sue e que el espe o de la genealogía y pa-
en esco no les e ena á de hace cualquie
cosa de aquellas.
CAPITULO III
Ya hemos de e minado lo e e en e a la
comunidad de los hijos y muje es. Síguese,
as es o, el conside a lo que oca a las po-
sesionesde qué mane a han de o dena se
po los q
e
ue han de egi la República, con-
o me a la mejo mane a de gobie no. La p i-
me a cues ión es la de si con iene
o
no con-
iene que las posesiones de las cosas sean
comunes pe o es o lo puede discu i cual-
quie a, independien emen e de lo es ablecido
ace ca de los hijos y muje es. Hablo, en lo
e e en e a las posesiones, si es mejo que
es ando epa idas, como hoy día lo es án
po odas pa es, deba se común la p opie-
dad de ellas y el se icio de las mismas ; o
que las g anjas y hue os es én di ididos,
como es án, y que los u os que se ob ienen
se aigan a mon ón común, como hacen al-
gunas naciones, o, po el con a io, que la
ie a sea común y que comúnmen e se cul-
i e, pe o los u os se epa an con o me a
la necesidad de cada uno, lo cual dicen que
se acos umb a en algunas naciones bá ba-
as (1). También pod ía discu i se
la con e-
(1) Pág. 47,
LA POLÍTICA
57
niencia de que ie as y u os ue an co-
munes.
Si los que cul i a an la ie a ue an di e-
en es de los que la goza an, ya cons i ui ía
o a mane a más ácil de negocia ; pe o co-
mo u ie an que abaja las ellos mismos,
p esen a ía más di icul ades el p oblema de
la posesión, po que no siendo los homb es
iguales en el goza de los u os y la diligen-
cia y abajo pa a ob ene los, hab ía muchas
quejas con a los más a o ecidos y menos
abajado es.
Pa lo gene al, el posee las cosas en co-
mún o ece se ias di icul ades, especialmen-
e cuando median in e eses encon ados. Es-
o se obse a en las compañías de los que
caminan jun os, los cuales iñen po minu-
cias p opias de niños. Asimismo, al e camos
más con los sie os que nos si en ecuen-
emen e.
El posee en común las haciendas iene
g a es incon enien es ; pe o el o den ac ual
es ablecido, con leyes jus as, e i a muchos
con lic os, po que así se ob iene odo el bien
de ambas mane as de posee la p opiedad.
Llamo ambas mane as de posee la p opie-
dad a ene las en común y p opias. Po que,
en cie a mane a, con iene que sean comu-
nes, aunque absolu amen e hablando han de
se p opias ; po que es ando epa idos los
cuidados de la adminis ación hab á ocasión
de queja se los unos a los o os ; y po es o
se ac ecen a án y med a án más eniendo
cada uno cuidado de lo suyo p opio. Pe o en
cuan o a se i se po la i ud, se án, co no
cIe
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11)1
mc
eu
cie
64
ARISTÓTELES
ó muy poco Sóc a es, y que iéndolo hace
és e muy común a las ciudades, casi lo e-
duce o a ez a la o a mane a de epública.
Po que, excep uada la comunidad de las mu-
je es y haciendas, odo lo demás es igual en
las dos o mas de epública, ya que les asig-
na una misma mane a de doc ina y que i-
an sin eje ci a se en las cosas necesa ias
de la ida ; y po lo que espec a a los con-
i es o co adías, de la misma mane a ; ex-
cep o que en es a segunda epública dice
que ambién han de ene las muje es su
co adía, la cual ha de se de mil muje es
que puedan oma a mas, y la de los a o-
nes, de cinco mil.
De mane a que odas las discusiones de
Sóc a es ienen es a al a, pues son p olijas,
llenas de no edades y pe plejas. Aunque de-
ci
y
a a bien odas las cosas es, en e -
dad, di icul oso, pues aun es a mul i ud que
aho a decíamos, hab emos de conside a que
end ía necesidad, pa a man ene se, de una
ie a como Babilonia o de o a que uese
an espaciosa como ella, en la cual hubiesen
de man ene cinco mil pe sonas ociosas y,
además, sus muje es, con o a mayo cana-
lla de gen e de se icio.
Bien puede, pues, uno ingi y p esupone
a su deseo y olun ad ; pe o no lo que es
imposible de ealiza . Dícese, pues, que el
legislado , al con ecciona las leyes, ha de
ene cuen a de dos cosas : la egión y los
homb es. Pe o puédese añadi a és as una
e ce a, que es : con las ie as coma canas,
si el pueblo ha de
i i una ida ci il. Po -
LA POLÍTICA
65
que no solamen e es necesa io que la ciudad
use de aquellas a mas que sean más con e-
nien es pa a la gue a, con o me a la ma-
ne a y si io de la ie a, sino ambién con-
o me al modo de las ie as coma canas.
Y ya que alguno no ap ueba es a mane a de
i i , ni pa icula men e pa a sí, ni común-
men e pa a su ciudad, con odo eso, con-
iene que los ciudadanos se mues en e o-
ces a los enemigos, no solamen e cuando
engan a hace les gue a a sus casas, pe o
aun cuando se ayan. Se ha de conside a
ambién la can idad de las haciendas, si se
puede asa y de e mina de o a mane a
que allí se asa, con mayo ce idumb e
y
cla idad. Po que dice que ha de se la ha-
cienda an a cuan o bas e pa a i i mode-
adamen e, que es como deci pa a i i
bien. Po que deci lo de es a mane a es de-
ci lo más gene almen e. Además, que puede
acaece que uno i a empladamen e y, con
odo es o, i a con mise ia. Mejo se de-
ine, pues, diciendo : mode ada y libe almen-
e. Po que si es á lo uno sin lo o o, el i i
libe almen e puédese en ende como i i lu-
ju iosamen e,
y
el i i mode adamen e, co-
mo el i i en
.
abajos
y
a igas.
Solas, pues, es as dos i udes consis en
en el uso de la hacienda, po que de la ha-
cienda no decimos que nos se imos mansa
ni ale osamen e ; pe o emplada y libe al-
men e bien decimos ; de mane a que los
usos de es as i udes han de consis i , po
necesidad, en la hacienda.
Se ía, pues, cosa al a de azón
que
el
5
ARIST.45TELES
que educe a igualdad las haciendas no de-
e mine ambién el núme o de ciudadanos
y
que deje sin indica los hijos que iene
cada uno, co no cosa que es á su icien e-
men e llana
y
decla ada, lo cual suele ocu-
i ho
y
día en las ciudades. Pe o es o no
con iene que es é de la misma mane a e-
glado, siendo las haciendas iguales que es-
ando como aho a es án. Po que aho a nin-
guno pone es o en duda, po que pa a cual-
quie núme o que sea es án las haciendas
epa idas. Pe o en onces, no es ando di i-
didas, los desiguales en dignidad y más ba-
jos no end ían cosa alguna, o a uesen me-
no es en núme o, o a uesen más.
Más con enien e cosa le pa ece ía a al-
guien que se pusiese asa en ene hijos que
no en la posesión de la
•
hacienda, de mane-
a que ninguno engend ase más de cie o
núme o de hijos, y que es e núme o y lími e
le pusiese conside ando las desg acias que
pueden sucede , o si acaso mu ie a alguno
de ellos, y ambién eniendo en cuen a los
que no ienen hijos. Po que el au o iza a
que cada una c íe odos los hijos que qui-
sie e, como en las más de las ciudades lie
hace, po necesidad ha de causa pob eza en
los ecinos de ella, y es mo i o de que haya
disco dias y mo ines y que se hagan muchas
maldades.
Fidón, na u al de Co in o, que es uno de
los más an iguos legislado es, es de pa e-
ce que se conse en iguales las amilias y
el núme o de los ciudadanos, aunque al p in-
LA POLÍTICA
no
ladah
.e
Ici
OO.
es o
ie a
que
e.
IR DII
cll/)..
lo
115
Dás b
;en
111.
d
cipio u ie an desiguales sue es en la can-
idad.
Más adelan e a a emos de odas es as
cosas y de la mane a que nos pa ece han de
es a mejo dispues as y o denadas.
También no amos o a al a en es as le-
yes, y es que no de e minan, en lo que oca
a las pe sonas de gobie no, la di e encia
que ha de habe en e ellas y los súbdi os.
Pó que dice que, así como el es amb e se
hace de una mane a de lana y la ama de
o a, de la misma sue e se han de habe los
que
.
gobie nan con los gobe nados. Y pues
dijo que se podía ac ecen a la hacienda
has a cinco pa es más, ¿po qué no ha de
se lo mismo en lo que espec a a la pose-
sión de la ie a? ; debiendo pone se algún
lími e pa a posee la.
Con iene ambién conside a el epa i-
mien o de los pa ios de las casas, si acaso no
con iene pa a la adminis ación de la ami-
lia. Po que asigna a cada uno dos pa ios, de
casa, apa ando el una del o o con dis an-
cia de luga , siendo cosa muy di ícil mo a
en dos casas di e en es.
Toda la disposición que allí p opone (1)
de epública i a a se , ni bien adminis a-
ción popula , que se dice
Democ acia,
ni
bien gobie no de pocos, que se llama
Oli-
ga quía,
sino media en e es as dos, la cual
llaman comúnmen e
Policía,
que es admi-
nis ación de República, po que cons a de
pe sonas que gobie nan la República.
(1) Sóc a es.
es
ARISTÓTELES
Si dispone, pues, Sóc a es es a mane a de
República como la más común de odas pa a
las ciudades, dice bien ; pe o si la p opo-
ne como la mejo , después de aquella su p i-
me a República, no acie a. Po que aun-
que haya alguno que alabe más la República
de los lacedemonios o alguna o a que se
incline más al gobie no de los p incipales,
hablan mejo los que hacen mezcla de mu-
chas mane as de gobie nos, po que el go-
bie no público que de más di e encias es á
compues o se á más en ajoso que aquél.
Además de es o, no pa ece que enga cosa
que huela a mona quía, sino a oliga quía y
democ acia, y aun pa ece que se inclina más
a la oliga quía, lo ial se colige cla amen-
e de la elección o e los magis ados. Po -
que el deci que escojan los más dignos, co-
mún cosa es de ambas mane as de gobie -
no ; pe o el es a ui que los más icos, de
necesidad engan au o idad pa a jun a con-
cejo
y
hace elección de magis ados, exclu-
yendo a los demás, odo es o i a a oliga -
q
uía o gobie no de pocos, y el p ocu a que
los más de los ca gos públicos se den a los
icos y que los mayo es ca gos se den a los
más icos, ambién sabe a lo mismo.
Hace ambién la elección del Consejo o
Senado con enien e a al mane a de gobie -
no ,po que manda que odos, po necesidad,
sean elegidos ; pe o, p ime amen e, de los del
p ime g ado de hacienda ; después, o os
an os del segundo ; as és os, del e ce
g ado o del cua o, excep o que del e ce
g ado o del cua o no obliga a elegi nece-
de
a a
Po-
l i-
se
es,
111•
10.
11.
.
LA POLÍTICA
69
sa iamen e. Después de es o, dice que de
cada g ado de censo o hacienda con iene que
se escoja igual núme o de senado es. De ma-
ne a que los de los mayo es censos se án
los más
y
los mejo es, pues no es necesa io
escoge de los o os censos.
Que no deba, pues, es a mane a de Re-
pública cons a de democ acia y mona quía
colígese de lo dicho como de lo que a a-
emos más adelan e, cuando se nos o ezca
habla de es a mane a de República.
También hay pelig o en aquello del ele-
gi los gobe nado es, y cómo se deban ele-
gi de los buenos los mejo es. Po que si
algunos se quie en con ede a
y
son en nú-
me o su icien e, ha án siemp e la elección a
su gus o y olun ad, de mane a que lo que
ace ca del gobie no público se a a en los
lib os de leyes pasa de es a sue e.
CAPITULO
y
(1)
Hay ambién o as mane as de gobie no,
esc i as unas po pe sonas pa icula es, y
o as po ilóso os y homb es de gobie no.
Y odas ellas es án más con o mes a las que
hoy día es án en se y a las que se gua dan
ac ualmen e en los gobie nos de los pue-
blos, que ninguna de aquellas dos soc á-
icas.
Po que ninguno
,
inno ó nada ace ca de
la comunidad de los hijos ni de las muje-
es, ni ampoco de los con i es o co adías
de las muje es ; an es comienzan a a a su
gobie no po las cosas necesa ias.
Pa éceles, pues, a algunos que es cosa de
suma impo ancia dispone bien lo que es-
pec a a las haciendas, po que dicen que so-
b e és as se p omue en odos los albo o os.
Po es o Paleas el calcedonio ué el p ime o
que in odujo lo de la igualdad de las
.
ha-
ciendas, po que dice que con iene que las
posesiones de los ciudadanos sean iguales ;
(1) En los capí ulos an e io es impugna A is-
ó eles las dos epúblicas de Sóc a es, que se hallan
desc i as en los
Diálogos de Pla ón ;
en es e capi ulo
y
siguien e a a de o os au o es, analizando sus
ob as.—(N.
de los
E.)
LA POLÍTICA
71
íe
is
•
lo cual no e a di icil de in oduci en las
epúblicas que de nue o se undaban, aun-
que en las ya es ablecidas e a más i eali-
zable, aunque b e emen e se pod ían igua-
la con o dena que los icos diesen do es
y no las ecibiesen, y, al con a io, los po-
b es las ecibiesen y no u ie an que da las.
Pe o Pla ón, en los lib os de leyes que
esc ibió, ué de pa ece que, has a cie o é -
mino, se pe mi iese a los ciudadanos el ac e-
cen a los pa imonios ; pe o que no se pe -
mi iese que ninguno lo ac ecen ase más de
cinco eces más que el que meno uese, y
que es o uese lo sumo que pudie a posee
cualquie ciudadano, como ya hemos dicho
an e io men e.
Pe o se ha de ene en cuen a con es o,
como no la ienen es os legislado es, que los
que ponen asa en la posesión de las ha-
ciendas con iene que la pongan ambién en
el núme o de los hijos. Po que si el núme-
o de los hijos excede de la can idad de la
hacienda, po necesidad se ha de queb a
es a ley,
y
además edunda á en daño de mu-
chos icos, que se ol e án pob es. Y con-
iene p ocu a que es os ales no engan a
busca no edades, cons eñidos de la nece-
sidad.
Cuán impo an e cosa sea es o de la igual-
dad de los pa imonios pa a lo conse ación
de la compañía ci il, ya lo en endie on mu-
chos de los an iguos, como Solón, que lo
dispuso así po ley ;
y
en o as ie as am-
bién se p ohibe que pueda cualquie a au-
men a su hacienda según su olun ad.
72
ARISTÓTELES
Hay, asimismo, o as leyes que p ohi-
ben que ninguno pueda ende sus posesio-
nes, como en las de los loc enses, en que se
hacía es a p ohibición, y únicamen e se o-
le aba cuando se hubie a demos ado que
la desg acia obligaba a ende .
Es a e e ida ley no la obse a on los de
Leucades, que han hecho muy popula su
gobie no de República, po que ya no se usa
en e ellos elegi los ca gos y magis ados
con o me a cie a asa de haciendas, sino
que odos p ocu an ene an a como los de-
más, y que, o a sea excesi a co no pa a i-
i con delei e, o an mezquina que le obli-
gue a la ida mise able y muy po onzas.
Cons a, pues, que no bas a que el legisla-
do haga las haciendas iguales, sino que ha
de p ocu a educi las a un medio. Además,
aunque se les ase a odos la hacienda, no
ha de ap o echa nada, po más que se ha
de p ocu a que la codicia no se enseño ee
de los cuidadanos, pa a lo cual bas an las
leyes su icien es.
Tal. ez dije a Faleas que es o mismo es
lo que él p e ende, po que es de pa ece que
en los pueblos haya igualdad en es as dos
cosas : en la hacienda y en la doc ina.
Respec o a la doc ina, con iene que se
decla e cuál haya de se , po que no es con-
enien e pa a el bien común que en la Re-
p 'iblica exis a una sola mane a de doc ina
y que odos ap endan la misma. Po que bien
puede ocu i que la doc ina de la Repú-
blica sea una misma y de al modo que haga
a los homb es a icionados a ene más de
s
•
ES
LA POLÍTICA
73
a
lo que ienen, an o en dine o como en hon-
a, o ambas cosas a la ez. Además de es o,
iñen en e sí los homb es, no solamen e
po la desigualdad de las haciendas, sino
ambién po la desigualdad de las dignida-
des y hon as ; pe o, al con a io, po cada
cosa de és as. Po que la gen e ulga iñe
po que no son iguales las haciendas, y los
p incipales po que los igualan con o os en
las hon as.
De donde dijo Ho ne o :
Hon a p ocu a el malo y el pe ec o.
Pe o no solamen e hacen ag a io los unos
a los o os po las cosas necesa ias, pa a lo
cual Faleas iene po buen emedio la igual-
dad de los pa imonios y haciendas
;
po que
la desnudez y hamb e no ue ce a los hom-
b es a hu a , aunque al ez hacen ag a-
io po sa is ace sus delei es y deseos. po -
que si su codicia excede a la necesidad, po
sa is ace la hacen ag a ios,
y
no po és a
solamen e, sino po el deseo que ienen de
goza de las cosas y delei es sin ninguna
pena.
¿ Qué emedio se da á pa a es as es co-
sas?
Pa a los unos es buen emedio da les una
poca hacienda y algún o icio en que aba-
jen. Pa a los o os es el emedio la i ud
de la emplanza. Pa a los e ce os, si en sí
.mismos quie en busca los delei es, no ha-
lla án y pod án encon a o o emedio que
da se a la iloso ía, po que los demás delei-
ARISTÓTELES
los que cul i en la ie a común, y además
la suya p opia, en al caso la ecolección de
los u os no se á bas an e pa a que cada
uno man enga dos casas. Aho a bien ; ¿po
qué azón los lab ado es se han de p i a
de pa e de su man enimien o, ecogido de
su p opia: ie a, pa a da lo a los pues os en
a mas?
Todas es as cosas ocasiona ían ealmen e
g a es con usiones y e uel as.
Tampoco es á bien o denada aquella ley
de la Judica u a que manda que el juez juz-
y
gue di idiendo la Judica u a y que el juez
haya de se epa ido . Po que es o, en el
juicio a bi a io, acaece caundo son muchos
ij
os á bi os, po que comunican en e sí la
sen encia que han de da ; pe o en las au-
diencias eso no se su e ; an es, po el con-.
a io, los que hacen las leyes, siendo mu-
chos, consul an en e sí pa a que los jueces
lo engan que hace lo mismo. Dejo apa e
qué el al juicio no puede deja de ene en
sí mucha con usión y e uel a, si el juez juz-
!i
12,-a que el eo debe, pe o no an o como se le
pide. Po que el que pide dice que se le de-
ben doscien os ducados, y el juez sen encia
0
que no son sino
,
cien o, aunque al ez haya
o o juez que lo es ime en menos, e c.
En lo que se e ie e a la ley de los que
e
in en an alguna cosa ú il pa a la República
á
la con eniencia de que se les hon e debi-
amen e, di emos que no es muy ácil dic-
a esa ley, sino que es ley apacible en la
apa iencia, po que ae consigo muchas al-
sas acusaciones, y al ez al e aciones en la
LA POLÍTICA
81
República. Pe o es o ya cae en o a cues ión
di e en e,
y
se p es a a di e sas conside a-
ciones.
Tal ez acon ecie a que algunos, pensan-
do in oduci
y
pe suadi alguna común u i-
lidad, a asen de la disolución de las leyes
y 'aun de la misma República. Ya que he-.
mos hecho mención de es o, se á con enien-
e que a emos algo de ello, po que es ne-
gocio que iene en sí e dade a di icul ad.
Acep amos que deben cambia se las le-
yes, po que en las demás ciencias ha sido es o
ú il,' como en la Medicina y el a e de la
33 4
lucha
y
en las demás ciencias y acul ades.
Si ol emos la is a a ás, obse a emos que
las leyes an iguas e an muy simples y más
u-
que bá ba as, po que en aquel iempo o-
dos los g iegos iban ca gados de hie o, y
u,
unos a o os se comp aban las muje es, y
es
así en odo lo demás ; como en la ciudad de
Cunas hay una ley de homicidio, que si el
ell
que acusa a o o de ma ado se acompañase
iZ
de muchos es igos, aunque uesen pa ien-
le
es suyos, pudie a se condenado el eo po
le
los dichos de aquéllos.
Además, las leyes esc i as no con iene
hace las an i mes que no se cambien nun-
ca, po que lo mismo que acon ece en las
9e
demás a es ocu e ambién en el o den y
o
disposición ci il : que no se pueden p ejuz-
)
i•
ga odas las cues iones ni an icipa se a los
ie
•
hechos.
De odo se colige que las leyes han de
se mudables, y cuáles y cuándo han de mu-
ga
;
pe o es e es negocio en el que hay que
8
jL
82
ARISTÓTELES
i con g an eca o, po que si el p o echo de
muda las leyes ue e poco, y adema el
cambia las ecuen emen e ue e malo, cla-
o es á que han de disimula se algunos ye-
os de los legislado es y de los que gobie -
nan la República. Po que no se saca á an-
o p o echo de muda las leyes como daño
se p oduci á no dando c édi o a los que go-
bie nan.
La simili ud que se oma de las a es es
alsa, po que no es lo mismo cambia un
a e que una ley. La ley no iene ue za pa a
pe suadi si no es po la cos umb e, y és a
no se con i ma sino en la go iempo. De ma-
ne a que muda ácilmen e las leyes ecibi-
das en o as leyes nue as es hace que la
ue za de ellas sea escasa o nula.
Asimismo, ya que hayan de muda se, ha-
b á que e si con iene que sean odas o sólo
algunas, y po quién. En odo ello hay g an-
des di icul ades ; po eso se á bien que de-
jemos es a cues ión po aho a y la a emos
en el luga con enien e.
bo
el
8
ye.
)bie .
an.
da e
3 go.
pan
Csd
1111
Ie
la
118.
sólo
de.
CAPITULO VII
En lo que espec a a la República de los
lacedemonios y de los de Candía, y casi a
odas las demás mane as de gobie no públi-
co, se han de hace dos conside aciones : la
p ime a, si hay en ella alguna cosa que es é
bien o mal es ablecida, con o me a la mejo
mane a de gobie no; y la segunda, si hay al-
guna cosa dispues a al con a io de lo que
ellas p esuponen y de la mane a que p o-
ponen de República.
Cosa es muy cla a y mani ies a que en
la República que ha de se bien adminis-
ada ha de habe p o isión de las cosas ne-
cesa ias ; mas de qué modo la haya o es
cosa que se pueda en ende lige amen e,
po que la gen e de se icio, que en Tesalia
llaman
Pénes ia,
se ha ebelado muchas e-
ces con a los mismos esalios, y de la mis-
ma mane a los sie os (1) con a los lace-
demonios.
En cambio, nada les ha sucedido, a los
de Candía, lo cual se explica po que las ciu-
dades coma canas, aunque hayan enido gue-
as en e sí, ninguna ha p es ado soco os
(1) Les llaman
hilo as.
_ARISTÓTELEs
••
nnn
•••
I. • y•.~4
1111~1~~1.,
a
1os
ebeldes, mien as
que
los lacedemo-
, mas enían
,
po enemigos a odos los pue-
blos
inos (a si os, mesemos y axcadios),
p
ues
wun
con a los de Tesalia se , ebela on
I. p incipio po e los en uel os en gue a
con :Sus ecinos los aqu'eos, pe ebos y mag-
nesios.
•
Pa ece que si no hubiese o a di icul ad
•
que la del cuidado de los i
se os, cons i ui-
•
ía -una muy g a e pesadumb e. 'Po que si
los halagáis se ensobe becen y se ienen po
an
bueno
l
y
dignos de an a hon a como
los seño es, y si son mal a ados hacen ein-
•
e aiciones y abo ecen al seño .
•
Así, los lacedemonios, que en es a pa e
•
no ienen buen modo, les acaece lo e e ido
con los hilo ass,
Además, la excesi a libe ad y disolución
de las muje es
eS
muy pe judicial pa a el
buen gd
p
ie no de la ciudad. Po que, así
.ccumo el 'ma ido y la muje son pa es de
, la amilia, de la misma mane a se ha de en-
ende que se di ide la ciudad en dos pa -
es, casi, que es en la mul i ud de los a o-
nes y en la, de las muje es, de mane a que
eh odos los pueblos donde lo que oca a
las muje es a mal egido hab emos de en-
ende que la mi ad de la ciudad es á sin ley.
De
modo
que en
.
la República donde es o
ocu e, po necesidad han de se muy es i-
madas las iquezas,
a
causa de que los a-
OneS
es án
suje os a
.
las muje es, especial-
en e los soldados ygen e de gue a, excep-
um
i
do a los ancos
y
algunas o as gen es
que Públicamen e " abusan del ayun amien o
LA
POLÍTICA
85
de unos machos con o os ; po que el p i-
me o que sacó la ábula del ayun amien o
de Ma e con Venus no pa ece que lo ingió
ue a de p opósi o, po que odos los que son
a icionados a la gue a se mues an muy in-
clinados al amo o de los machos o de las
hemb as. Po es o, en e los lacedemonios
ha sido de es e modo, y cuando ellos e an
seño es del gobie no, muchas cosas e an go-
be nadas po muje es.
Po que, ¿ qué di e encia hay de gobe na
las muje es a gobe na los que son egidos
y
mandados po muje es? El mismo mal
p ocede de lo uno que de lo o o ; po que
siendo la osadía más ú il pa a la gue a que
pa a las o as cosas o dina ias, e an pa a
es o las muje es de los lacedemonios muy
pe judiciales.
Lo cual se mos ó muy cla o en la em-
p esa de los ebanos, en la cual no si ie-
on las muje es de Espa a pa a o a cosa
sino pa a semb a más e o que los mis-
mos enemigos.
Es e mal les ocu ió a los lacedemonios
desde un p incipio, o sea la excesi a libe -
ad de sus muje es, a causa de las p olon-
gadas ausencias con mo i o de las gue as
que sos u ie on, p ime o con a los a gi os
y después con a los a cadios y mesenios.
Después, cuando ya u ie on eposo, ellos
mismos se en ega on a su legislado , Li-
cu go, dispues os ya pa a ello po la disci-
plina mili a , la cual con iene en sí muchas
pa es de i ud ; pe o de las muje es esc í-
bese que, que iendo Licu go suje a las a las
86
ARISTÓTELE'S
leyes y no p es ándole ellas obediencia, de-
sis ió de al emp esa.
El no es a , pues, las cosas ocan es a las
muje es bien es ablecidas, como poco ha se
dijo, pa ece que no solamen e causa en la
ciudad cie a indecencia o deshones idad,
sino que induce a los homb es a cie a co-,
dicia del dine o.
Además de lo que an es decíamos, e-
p ende á alguno la poca egla y o den que-
en lo e e en e a las posesiones hay en Es-
pa a, po que hay a ios que ienen hacien-
das ex emadamen e g andes, y muchos
o os muy pequeñas y has a mise ables. De
ello ha esul ado que odos los é minos y
posesiones es án en pode de pocos. lo cual
es á mal o denado po las leyes. Po o a
pa e, las muje es poseen g an can idad de
é minos, po azón de queda he ede as de
sus pad es, como ambién po las do es, que
se dan an g andes y excesi as. Mas alie-
a, pues, o dena que ninguna muje se ca-
sa a do ada,o que la. do e ue a pequeña o
po lo menos mediana. Pe o aho a *se pe -
mi e que la pupila de su hacienda pueda de-
signa lib emen e al he ede o. De aqui ha
esul ado que aquella ie a que an es bas a-
ba a sus en a mil quinien os homb es de
a mas y es mil in an es no bas a aho a
pa a sus en a a mil.
Así se ha is o, po expe iencia en los
sace.
z
as, la mala o den y disposición de odo
ello, pues con sola una ad e sidad que eci-
bió aquella República, nunca más pude alza
LA POIATICA
87
s
e
cabeza, sino que quedó des uida po los
pocos homb es que le queda on.
Dicese ambién que en iempo de los p i-
me os eyes ecogían en su República a los
ex anje os y les daban p i ilegios de ciu-
dadanos ; de donde sucedía que, aunque du-
ase la gue a mucho iempo, no enía a
habe al a de homb es. Y aún dicen más :
que en aquel iempo man enían los espa a-
nos diez mil homb e de gue a. Pe o, con
odo eso, sea o no e dad, mejo ue a hen-
chi de homb es la ciudad, eglando y po-
niendo asa en las haciendas, po que la ley
que allí hay de c ia los hijos se opone po
comple o a lo que decimos.
Deseando su legislado , Licu go, que los
espa anos uesen muchos en núme o, indu-
ce a los ciudadanos a que engend en
mu-
chos
hijos, po que la ley dispone que el que
engend a e es hijos es é dispensado de se
gua da,
y
el que cua o, se le dispensase de
odo.
Cosa, pues, es cie a y mani ies a que si
se engend an muchos hijos y las posesiones
y é minos es án de al mane a epa idos,
po necesidad hab á muchos pob es.
En lo que espec a al magis ado
y
ca go
de
los
é o os, no
es á bien o denado, po -
que es e o icio iene en e ellos au o idad y
pode sob e las mayo es cosas, y los é o os
son elegidos po la gen e plebeya y popu-
la . De mane a que acon ece muchas eces
se nomb ados pa a es e ca go homb es muy
necesi ados, los cuales ponen en en a su
pa ece a causa de
su
pob eza. Lo cual
se
ARISTÓTELES
111
ha is o o as eces cla amen e,
y sob e
1(11
odo aho a, en las cosas de los and ios, po -
que algunos de ellos, sobo nados con dine-
1'11
o, des uye on la ciudad.
Y po se an g ande y pode oso es e
magis ado, y casi igual al pode i ánico,
1
hacíanle muchas eces los eyes que ellos
1111
gobe nasen al pueblo y lo igiesen. De
b
ú
modo que, aun en es o, ha su ido de imen-
o la República, po que de a is oc acia se
á ,i1.1
ha enido a con e i en democ acia.
Es e modo, pues, de gobie no con iene en
sí a oda la República, po que el pueblo,
lo,
,
gis ado, es á quie o y no busca no edades.
:;11:'
iéndose pa icipan e del más pode oso na-
Pa a conse a la República y hace la du-
ade a es con enien e que se cuiden, y en-
‘)101
e engan odas las pa es de la ciudad. Con-
P
sé anse, pues, los eyes po la p opia hon a
1
que ienen, y los buenos y p incipales,
po
R ic
la au o idad del Senado, po que es e o i-
cio es el p emio y la insignia de la i ud,
y
la gen e ulga y popula , po la dignidad
del e o a o, po que de odos se hace la elec-
ción, aunque no debía elegi se, cie amen e,
del modo como aho a se e ec úa, que es cosa
II
de apace ía. Además que, siendo los é o os
gen e ulga y de baja condición, los
hacen
seño es
de muy g andes judica u as.
Po
lo
cual se ía mejo que no juzgasen las causas
po sus p opios pa ece es, sino con o me a
las leyes pues as po esc i o. También se ob-
se a que la ida de los Mo os es
muy
dis-
in a de lo
que p e ende la ciudad, po que
88
e
e.
el i i de los mismos es muy egalado,
y
el
de
los
demás an áspe o.
En lo que oca al gobie no del Senado,
no es á bien o ganizado, aunque al ez diga.
alguno
que, po se sus componen es hom-
b es de bien e ins uidos, con ienen a la Re-
pública. Pe o el hecho de se homb es de
g andes negocios los que compongan el Se-
nado no c eemos que sea muy con enien e ;
y el se iejos ambién admi e discusión,
po que, así
como
hay ejez en el cue po, las
ha
y
, asimismo, en el en endimien o. Ade-
más, los que pa icipan de ales ca gos se
mues an pode osos pa a da y epa i a
su gus o las cosas comunes de la ciudad.
Po lo cual se ía mejo que se les pusiese
algún eno de cas igo y no u iesen an ab-
solu a la po es ad como la ienen.
Pe o pa ece que el magis ado de los é o-
os co ige a odos los o os magis ados ;
el cual de echo o libe ad es pa a ellos dema-
siadamen e g ande, ni es és a la mane a po
la cual decíamos que se había de oma
cuen a al Senado. Además de es o, el modo
que ienen pa a e ec ua la elección de se-
nado es es cosa de isa y niñe ía ; ni es á
bien que el que ha de se elec o pa a sena-
do ,
él mismo
lo pida y lo p e enda, juz-
gándose po digno. Po que el que es ap o
pa a se lo había de se elec o, quisie a o no
quisie a. Pe o, así en es o como en odo, el
legislado pa ece que hace
lo
mismo ; po -
que, induciendo a los ciudadanos a la ambi-
ción, enca ga después a es os
mismos la elec-
ción de los senado es,
89
96
ARISTÓTELES
goza
y
pa icipa el pueblo del mayo ca go
y magis ado, y huelga la con e sación so-
b e aquel modo de gobie no ; pe o en Can-
día no se eligen los cosmos de odo géne o
de gen es, sino de cie os linajes y ami-
lias, y los senado es, de los que ya han
sido cosmos ; con a los cuales se pueden
p opone las mismas azones que se expu-
sie on con a los senado es de Lacedemonia,
po que el no omá seles esidencia,
y
el se
odo el discu so de su ida jueces es la ma-
yo hon a que la dignidad de ellos me ece,
el gobe na , no con o me a la p esc ip-
ción de la ley, sino a su olun ad y pa e-
ce , es cosa pelig osa, y el es a el pueblo
sosegado y no amo ina se, no pa icipando
del gobie no, no es bas an e a gumen o pa a
p oba que es á bien o denado el gobie no
y adminis ación de la República. Po que
los cosmos no eciben del ca go p o echo
alguno, co no los é o os lo eciben en Es-
pa a,
y
así se apa an lejos po la isla cuan-
do hay algún mo ín del pueblo, y el emedio
que pa a es e mal p ocu an es ajeno de oda
azón, y nada ci il, sino i ánico. Po que,
muchas eces, algunos hacen en e sí con-
ju ación, o de los mismos cosmos o de los
pa icula es, y echan po ue za a los cos-
mos, y así és os ienen libe ad de enuncia
el ca go.
Todo es o ue a mejo que se hicie a con-
o me a ley que con o me a la olun ad
y
mo imien o epen ino de los homb es, po
que es a egla ni es cie a ni segu a. Pe o
lo peo de odo es la e uel a y iolencia
.
de
LA POLÍTICA
97
los homb es pode osos, de la cual usan mu-
chas eces cuando no quie en se condenados
po sen encia. De lo cual se colige cla amen
e que es a mane a de gobie no iene algo
de República, pe o ealmen e no lo es, sino
an es i anía.
Suelen ambién jun a el pueblo y sus
amigos, y hace mona quía, y amo ina se
unos con o os y eni a las manos en e sí.
Lo cual es lo mismo que deja po algún
iempo de se República y deshace se de la
ci il comunidad. Y la ciudad, en un an
mal es ado pues a, es á en g an pelig o de
pe de se; si hay alguno que enga pode
pa a enseño ea se de ella ; pe o, como ya
hemos dicho, consé ala el luga y pues o
en que es á cons i uida, po que siemp e ha
despedido lejos de sí a los ex anje os, y
po es o pe se e a en e los de Candía el
se icio de los pe iecos. Pe o, en cambio,
los hilo as se han ebelado a los lacedenio-
nios muchas eces. Mas los candio as nc
pa icipan de gobie no de ex anje os, aun-
que aho a nue amen e les ha sob e enido
gue a de ue a a los de la isla, la cual ha
mos ado cla amen e cuán débiles y lacas
son sus leyes.
Pe o a noso os bás enos lo que has a aquí
se ha a ado de ella.
CAPITULO IX
Los ca agineses ambién pa ece que ie-
nen buena mane a de gobie no de Repúbli-
ca, y en muchas cosas hacen en aja a o-
dos los demás gobie nos, y ambién algu-
nas cosas a an casi de la misma mane a
que los lacedemonios. Po que es as es Re-
públicas, en cie a mane a, son muy con-
o mes en e sí, y a las demás hacen muy
g an en aja ; digo, la de Candía y la de
Espa a, y ambién la de Ca ago, pues mu-
chas cosas hay en ella muy bien o denadas.
Y la señal en que se conoce es a una
República bien o denada es és a : que con-
se a el pueblo en el o den del gobie no
j
ue es á ya es ablecido, y ni se le an a en
ella albo o o o mo ín que sea digno de con a ,
ni hay ninguno que sea i ano en ella.
Con o ma, pues, la República ca agine-
sa con la de los lacedemonios en las comi-
das de las compañías, que son aquí como
allá las idi ias; el gobie no de los cien o
cua o de Ca ago
')
es con o me al de los é o-
os, excep o que en es o le hace en aja aquél
a és e : que los é o os son de odo géne-
o
de
gen es, pe o los cien o cua o de Ca -
LA POLÍTICA
99
Lago se escogen de en e los mejo es de la
ciudad,
y
los capi anes y Senado de Ca a-
go co esponden a los eyes y senado es de
Lacedemonia. Pe o en es o hacen en a-
ja a los ca agineses, que ni eligen siemp e
los capi anes de un mismo linaje, ni am-
poco eligen a cualquie a, sino al que de o-
dos se dis ingue, más po el alo que po la
edad. Po que si los que son eyes o capi a-
nes son gen e de poco, al da les el seño ío
de cosas muy g andes e impo an es, hacen
a la República muy no ables daños, como
ya muchas eces los han hecho a la Repú-
blica de Espa a.
Las más de las cosas que hay dignas de
ep ensión po excede de lo que el legisla-
do p e ende, comúnmen e se hallan en o-
das es as es mane as de República Pe o
de las cosas que i an al p esupues o de la
a is oc acia y del público gobie no, hay unas
que se inclinan más al gobie no popula , y
o as que i an más a oliga quía. Po que si
se ha de p opone o no al pueblo una cosa,
los capi anes y el Senado lo han de de e mi-
na . Pe o si no se con o man, de es o y de
ellos es seño el pueblo. Y en lo que és os
p oponen al pueblo, no solamen e iene és e
au o idad pa a ap oba lo que a los gobie -
nos les pa ece, sino ambién pa a juzga si
con iene o no con iene ; lo cual, aunque al-
guien lo dude, no se pe mi e en las o as
o mas de gobie no.
Pe o el ene po es ad el Senado de ele-
gi po sí mismo aquellos cinco a ones
que son seño es de muchas y
g andes co-
1
inn
A T ISTÓTELF,
sas, el ene po es ad es os cinco a o-
nes de elegi los cien a ones, que es el su-
p emo magis ado, y además
el
pe manece
en el gobie no es os cinco a ones más iem-
po que los o os magis ados (po que ie-
nen seño ío, aun después de cumplido
el
ca go, y ambién an es de en a en
él
pa a
se i lo), es o sabe mucho a oliga quía.
Pe o el adminis a los o icios públicos sin
sala io y sin se elec os po sue e iene lo
de la a is oc acia o gobie no de buenos ;y si
alg
una o a cosa hay de es a mane a, y am-
bién el se conocidas y juzgadas odas las
causas o plei os po odos los magis ados,
y no unas po unos y o as po o os, co no
en Lacedemonia.
Pe o, al pa ece de muchos, en cie a ma-
ne a, el o den de gobie no de los ca agine-
ses declina mucho de a is oc acia a oliga -
quía, po que ienen po uso de hace elec-
ción de magis ados, no solamen e con o -
me a la i ud, sino ambién con o me a la
iqueza y hacienda. Po que iene po cie o
que no es posible que un homb e necesi a-
do gobie ne bien ni p ocu e la quie ud de
la República. De modo que si el elegi los
magis ados con a eglo a las iquezas
y
ha-
cienda es p opio de la oliga quía, el ha-
ce lo mismo con o me a la i ud es de
la a is oc acia, se án una e ce a mane a de
hace elección de magis ados, con o me a
lo cual es án o denadas las cosas del go-
bie no de Ca ago. Po que al hace elección
ienen en cuen a es as dos cosas, especial-
men e cuando hacen elección de los mayo-
LA POLÍTICA
101
es ca gos, como es de empe ado es y ca-
pi anes. Es e exceso, pues, de la a is oc a-
cia hab emos de juzga como e o del le-
gislado , po que el ene conside ación
de
es o desde el p incipio de la República es
cosa en odas mane as necesa ia pa a que
los mejo es del pueblo puedan conse a se
en quie ud y no hace bajeza ninguna, no
solamen e adminis ando ca go público, sino
aun es ando ue a de él. Y si, con la abun-
dancia de iquezas, se ha de ene cuen a
Pa a conse a en quie ud y sosiego la Re-
pública, no es, po cie o, bien que los ca -
gos mayo es es én pues os en en a, como
son los de empe ado y capi án.
Po que al ley co no és a hace que el di-
ne o sea enido en mucha es ima, y odos
los ciudadanos han de coincidi en es a ap e-
ciación, po que aquel pueblo donde no es
hon ada y p eciada la i ud no puede se-
gu amen e se egido con o me a la a is o-
c acia. Y es cosa con o me a azón que el
que comp a los ca gos po dine os los com-
p a pa a gana con ellos, po que no es a-
zonable que el que es pob e y i uoso p e-
enda gana con el o icio, mien as que el
uin y a quien le cues a su dine o no quie a
gana con él.
Po es o es con enien e que los que son
ap os pa a gobe na , gobie nen. Y alie a
más que el legislado no hicie a cuen a de.
la hacienda de los buenos, sino que u ie a
cuidado de que los que gobe nasen u ie-
sen conse ada la República en sosiego.
También pa ece mal que un mismo hom-
102
ARISTÓTELES
b e enga muchos ca gos, lo cual en e los
ca agineses es enido en mucha es ima, po -
que mejo se adminis a cada cosa cuando
el que la adminis a con sola aquélla iene
cuen a.
Debe, pues, el legislado ene cuen a en
es o : cómo se haya de hace que un mismo
homb e sea a un iempo zapa e o y músico
de lau as. Y donde el pueblo no es peque-
ño, más ci il y más popula es que muchos
pa icipen del gobie no, po que, como he-
mos dicho, más en p o echo de la comuni-
dad y más p on o se hace y concluye cada
cosa po los mismos.
Vese es o cla amen e en las cosas de la
gue a
y
de la na egación, po que en es as
dos cosas a odos oca el manda y obedece .
Pe o siendo el gobie no de la ciudad con-
o me a oliga quía, de iéndense bien en i-
queciendo a alguna pa e del pueblo y man-
dándola a que pueblen o os luga es.. po -
que con es e emedio les pa ece, y ello es
así, que conse an su mane a de gobie no.
Pe o eso es cosa que depende de la o una y
el legislado , po sí mismo, había de hace los
quie os y pací icos, po que si alguna desg a-
cia sucede
y
el pueblo se amo ina con el go-
bie no, no hay emedio ninguno po las le-
yes pa a sosega los.
De es a mane a, pues, hemos a ado del
gobie no de los lacedemonios, de los candio-
as y de los ca agineses, las cuales Repúbli-
cas, con azón, son enidas po más ilus es
y
de ama.
do
no
no
lo.
os
lo.
111.
111
CAPITULO X
En e los que han a ado algo de Repú-
blica ha habido algunos que no se eje ci-
a on en el gobie no de ella, ni en o a cosa
alguna, sino que pe se e a on en p opio e-
cogimien o de pa icula ida, lib e de ne-
gocios ; de los cuales, si había alguna cosa
digna de eco dación, ya se ha dicho casi
odo.
Hubo o os que ue on legislado es
y
dic a on leyes, unos a sus p opias ciudades
y
o os a algunas ex anje as, es ando ellos
colocados en el público gobie no. Y de és-
os, unos solamen e esc ibie on leyes ; o os,
ambién mane as de gobie no, como ue-
on : Licu go
y
Solón ; po que és os o de-
na on leyes
y
Repúblicas.
De la República de los lacedemonios ya
hemos a ado. Solón pa ece a algunos
que ué buen legislado , po que deshizo la
oliga quía que, en A enas, había excesi a,
e hizo que el pueblo no es u iese más iem-
po escla izado, in oduciendo la democ acia
en la pa ia, mezclando bien la mane a de
gobe na .
Po que el Consejo del A eópago e a a
104
ARISTÓTELES
mane a de oliga quía (el saca
los ca gos
públicos po elección i a a a is oc acia ; la
mane a de la judica u a es de la democ a-
cia).
Pa ece, pues, que Solón no deshizo lo que
ya es aba es ablecido an e io men e, digo,
e
l Consejo y la elección de magis ados, sino
que puso al pueblo en libe ad, haciendo que
se escogiesen jueces de odo géne o de gen-
es. Po es o, algunos le ep enden diciendo
que deshizo odo lo o o, haciendo seño es
de odo a los jueces, los cuales son elegidos
po odo géne o de gen es. Po que, como el
pueblo puede an o en los juicios, compla-
ciendo odos al pueblo como a i ano han
aído el gobie no a la po encia popula en
que hoy día es á
pues o.
Al Consejo del A eópago le qui a on aw
o idad E ial es y Pe icles, y, adem
á
s, el p o-
pio Pe icles hizo que se diese sala io a ]os
jueces, y de la misma mane a cada uno de
los que gobe naban el pueblo ha ac ecen a-
do la po encia popula , has a ae la al
es-
ado
de democ acia que aho a iene.
Pe o es o no pa ece habe sucedido con-
o me al p opósi o y de e minación de So-
lón, sino an es acaso y po un suceso o -
ui o. Po que, co no el pueblo ué causa de
la ic o ia na al que los g iegos u ie on de
los medos, c ecióle el b ío y alcanzó des-
pués malos gobe nado es con a los buenos
que es aban en el gobie no. Po que Solón
no pa ece que le dió al pueblo más po es ad
que aquella que e a necesa ia, es o es :
ele-
gi
los
magis ados
y
oma les esidencia.
LA POLÍTICA
105
Po que si el pueblo no u iese e 3 a po es-
ad, se ia sie o y les se ía con a io
y
ene-
migo. Solón escogió odos los mogis wados
de los más ilus es y más icos,
C3L1.0
de los
Iae
que u iesen quinien os cahices de ie as
0
)
9
o cie o núme o de yun as, y la e ce a o -
bo
den hizo de los que man u iesen caballo;, los
cuales se llaman caballe os. La cba la la
e g
cons i uyó de o iciales, los cuales no enían
ido
de echo a ningún ca go público.
También hubo o os que ue on legisla-
n
do es, como Seleuco, que dió leyes a los lo-
o el
c enses, que mo an en Ponien e, y Ca on-
das, na u al de Ca ania, que dió Leyes; a los
de su ie a y a o as ciudades pobladas po
ey
los calcedonios, que es án en I alia y
en
Si-
cilia.
O os hay que quie en es i a es o 'ían -),
que dicen que Onomác i o ué el p ime o
que u o habilidad
y
acul ad de hace le-
l
yes ; el cual, siendo loc ense, u o eje cicios
de le as en Candía, haciendo p o esión de
ago e os, y que Tales ué amigo de
y
que Licu go
y
Seleuco ue on discípulos de
Tales, y Ca ondas, de Seleuco. Toda es o
dicen, sin conside a bien la con o mdad de
los iempos.
y,
También Filolao, co in io, dió leyes a hs
ebanos, el cual e a de linaje de los bacchia-
das, y ué amigo g ande de Diocles, aquel
(1/
i
'
que ganó la joya en las ies as del Olimpo ;
el cual se ué de su ie a huyendo de los
amo es de su p opia mad e, Alcyones, y se
Rú
ecogió en Tebas, donde ambos acaba, on su
ida,
y
aun hoy día se mues an sus ;3epul-
/1/
Calís enes en A enas, después que.hubo
echa-
do
a los i an
e
s.
Po que
a muchos ex an-
je os
y
a muchos sie os los
dis ibuyó po
o den de pa oquias y los hizo
ciudadanos.
La d uda, pues, que ace ca de és os uede
habe 1;o
es si son o no ciudadanos,
sino si
son juda o injus amen e.
Y
P
,un pod ía duda alguno si el que -in-
jus amen e es ciudadano se puede de
algún
modo deci que no es ciudadano, de
mane a
que
alga
lo
mismo el se injus amen e al
que (1 se lo alsamen e.
IR e, pues emos que muchos
gobie nan
injus amen e, de los cuales decimos que eal-
men e gobie nan, y el ciudadano se -de ine
con
∎
.
;( a pa icipación del público
gobie -
no, nihni iesi a cosa
es que hab emos de
con-
esa s,z los ales ciudadanos.
CAPITULO II
Hab emos aho a de decla a cuándo y có-
mo es una misma la ciudad y cuándo no es la
misma, sino di e en e.
Es a cues ión, en lo que espec a al luga
y a los ecinos, no iene di icul ad alguna.
Po que puede acon ece que se di idan así el
luga como los ecinos, y que unos se ayan
a mo a a una pa e, y o os a o a.
Tampoco hay di icul ad en inqui i , cuan-
do los homb es mo an en un luga , si he-
mos de ene lo po sola una ciudad, po que
no consis e el negocio en es a ce cada de
mu allas. Po que bien pod ían las gen es
hace le una mu alla a oda la Mo ea, y al
como és a es la ciudad de Babilonia, la cual
iene más ci cui o de egión que de ciudad.
Po que cuen an de ella que, habiéndola o-
mado po la ue za de las a mas los enemi-
gos, en cie a pa e de la ciudad, y al cabo
de es días, aún no se sabia la en ada de
ellos. Pe o de es a cues ión a a emos en
o o luga .
El que a a de la disciplina de República
ha de en ende lo que oca a la g andeza y
ex ensión de la ciudad, y si con iene se Una
114
ARISTÓTELES
o muchas, en núme o. Pe o cuando unos
mismos ecinos mo an
en un mismo luga
es de e si, mien as el
mismo linaje de
gen es pe se e ase en él, hab emos de deci
que es una misma la ciudad, pues o que, de
o dina io, unos mue en y o os nacen, como
solemos deci se los mismos los íos y las
uen es, aunque unas aguas nacen y o as se
despiden. O hab emos de deci , po es a a-
zón, que los homb es son los mismos, pe o
que la ciudad es di e en e, po que la ciudad
es una comunidad, y comunidad de
ciudada+
nos,
y
siendo el modo de gobie no di e en e
en especie
y
siendo di e sa la mane a de la
República, pa ece se cosa necesa ia que no
sea la misma la ciudad.
De la misma mane a decimos que
el co o
es di e en e cuando unas eces es co o
de
comedia y o as de agedia, aunque lo
cons-
i uyan
unos mismos homb es. Del mismo
modo se á di e en e cualquie a o a
comu-
nidad y composición, siendo di e en e su es-
pecie, co no di emos que es di e sa la a mo-
nía o consonancia de unos mismos sones,
si
unas eces es a monía dó ica o as eces
igia.
Si ello es de es a mane a, cla amen e
se
en iende que, diciendo lo mismo del gobie -
no, hab emos de con esa que es una
misma
la ciudad.
CAPITULO III
También es pe inen e a las e e idas cosas
el discu i si ha de se una misma la i ud
de un buen a ón y la de un buen ciudada-
no, o si ha de se di e en e.
P ime o hab emos de conside a cuál es la
i ud del ciudadano.
De la misma mane a que decimos que el
ma ine o pe enece a una comunidad, así
hab emos de juzga al ciudadano.
En e los ma ine os, pues, aunque las a-
cul ades de ellos son di e sas (po que uno de
ellos es eme o, o o pilo o, y cada uno iene
su o icio), mani ies a cosa es que la p opia
de inición de cada uno decla a mani ies a-
men e su i ud, y del mismo modo se á la
de inición común que aba que a odos. Po -
que el pone la na e en segu idad de pue o
es el o icio común de odos ellos, pues es o
p e ende cada uno de los ma ine os.
De la misma mane a el in de los ciudada-
nos, aunque di e en es en la acul ad, es la
conse ación de la comunidad, y es a comu-
nidad es el público gobie no.
Po lo cual, la i ud del ciudadano, po
necesidad ha de i ende ezada al público
116
ARISTÓTELES
gobie no. Y pues hay muchas especies de
público gobie no, mani ies a cosa es que no
es
posible que una sola sea la pe ec a i -
ud del ciudadano.
Cons a, pues, que puede acon ece se uno
buen
ciudadano
y,
con odo es o, no posee
la i ud que hace al homb e bueno
y
i -
uoso.
Pe o aun de o a mane a se puede p
u
lle-
a al cabo de es a cues ión del mejo -
e
bie no
de República, po que, si es imposi-
ble que odos los que la cons i u
y
en sean
homb es de bien
y
i uosos, y cada uno de
ellos ha
y
a de ealiza su o icio como debe, es
imposible que odos los ciudadanos sean de
una misma condición y semejan es ; y, po
an o, no se á una misma la i ud del buen
ciudadano y la del homb e bueno
y
i -
uoso.
Aho a cabe p egun a si hab á alguno,
en que se den ambas cualidades, po que
ge-
ne almen e
decimos que el buen gobe nado
de República ha de se homb e de bien y
p uden e. También dicen algunos que la doc-
ina del que ha de se seño ha de se des-
de luego di e en e, como se e en los hijos
de los eyes, los cuales ap enden desde luego
el a e de egi un caballo y de gobe na un
pueblo ; y Eu ípides dice :
No me enseñes las cosas delicadas,
sino lo que equie e el buen gobie no.
casi dando a en ede que hay alguna ciencia
p opia del gobe nado de la República.
Y pues si en oda una la i ud del p ín-
s, I
LA POLÍTICA
117
cipe y la del buen a ón, y es e dad que
hay o o ciudadano que ha de se súbdi o,
no se á cie o, gene almen e hablando, oda
una la i ud del p íncipe y la del ciuda-
dano.
Po es o, po en u a, decía Jasón que
sen ía mucha pena cuando no einaba, como
homb e que nunca había ap endido a se pe -
sona pa icula .
Pe o, con odo eso; se alaba mucho el se
pe sona ap a pa a manda como pa a obe-
dece bien. Pues si la i ud de un buen a-
ón llamamos se i ud seño il, y la de un
buen ciudadano el pode manda y obedece ,
no se án ambas cosas de la misma mane a
dignas de alabanza.
Tal ez colija alguno que sea con enien e
ap ende ambas cosas o alguna de ellas, se-
gún si se ha de manda u obedece . Po que
hay un gobie no que se llama seño il, en el
cual no es necesa io que el seño ap enda a
ealiza las cosas que son necesa ias pa a
el i i , sino que ap enda a se i se de ellas.
Po que lo o o es cosa se il.
Decimos ambién que hay muchas espe-
cies de sie os, po que son muchos los o i-
cios de los cuales es uno el de los que i en
del abajo de sus manos. Po es o, en algu-
nas ie as ienen po cos umb e an igua que
los o iciales y gen e que i e de un o icio
manual no pa icipe del gobie no sino en caso
que el pueblo iniese mucho a disminui se.
Tales eje cicios, pues, como los de és os
que son súbdi os, no los ha de ap ende el
homb e bueno, ni el ciudadano, ni siquie a
118
_ARISTÓTELES
el homb e de gobie no, a no se que u ie a
que se i se a si mismo ; po que sucede ía
de ahí que ya no se ía uno seño y o o
sie o.
Pe o hay o o seño ío, con o me al cual
seño ea uno a los que le son semejan es en
linaje gen e lib e, y és e es el que llama-
mos seño ío ci il. Po es o dicen muy bien
que no es posible que sepa gobe na bien
quien nunca ha sido gobe nado.
Con iene, pues, que el buen ciudadano
ap enda a pode egi y se egido. Y és a
es la i ud del ciudadano : ap ende el é-
gimen de gen e lib e pa a los dos ines.
Finalmen e, solamen e aquellos que son
hijos de ciudadano y ciudadana se ienen po
ales. De aquí se coli
g
e cla amen e que hay
muchas especies de ciudadanos y que aquél
se dice señaladamen e ciudadano po que pa 7
icipa de las hon as y ca gos de la ciudad.
Pe o donde al cosa es á encubie a se p o-
cu a encub i lo a los que jun amen e son e-
cinos, como lo dijo Ho ne o en sus poesías :
Como un in ame y is e des e ado.
Po que el que no pa icipa de las hon as
públicas es enido como ex anje o.
Si es, pues, la misma o si es di e en e la
i ud con o me a la cual es homb e de bien
y con o me a la cual es buen ciudadano, se
colige cla amen e de cuan o a dicho,
a
o
al
lo
o
IP
CAPITULO IV
Aho a hab emos de examina las di e sas
o mas de gobie no y las di e encias que ie-
nen en e sí.
Es, pues, la República o den y gobie no
de la ciudad y de los demás o os magis-
ados ; pe o señaladamen e del magis a-
do, que es seño de odos los demás. Po que,
dondequie a, es seño el que manda
y
ige
a los demás, y es o es el público gobie no.
Digo de es a mane a, que en las democ a-
cias o gobie nos popula es es seño el pue-
blo ; y po el con a io, en las oliga quías
son los pocos, y decimos que el gobie no de
és os es di e en e del gobie no popula , y
del mismo modo di emos de las o as di e-
encias de epúblicas.
Pe o p ime amen e hab emos de p esupo-
ne el in po cuya causa se ins i uye on las
ciudades, y cuán as clases hay de seño ío.
Lo que pe enece al homb e y a la comu-
nidad de su i i ya es á a ado en el p i-
me lib o, en el cual se habló de la Econo-
mía o gobie no amilia y del seño ío, de-
cla ándose al p opio iempo cómo el hom-
b e, na u almen e, es animal ci il ; y po
120
ARISTÓTELES
es o, aun los que no ienen ninguna nece-
sidad, gozan del a o de o o y ape ecen
i i en compañia.
Además, les hace i i en comunidad el
p o echo mu uo
y
bien de odos, en cuan o
de ello les edunda a cada uno alguna pa e
pa a i i bien y hones amen e.
Es e es, pues, el p incipal in, así pa a o-
dos comúnmen e como pa a cada uno en pa -
icula .
Cons a, pues, que los más de los homb es,
ag adados del i i , su en y ole an muchos
males, casi mos ando que el i i iene en
sí una dulzu a y gus o na u al.
Pe o, con odo eso, las di e encias y ma-
ne as p opues as del seño ío ácilmen e se
di iden. Po que el gobie no seño il, aunque
en ealidad de e dad es una misma la u i-
lidad del que es na u almen e sie o. y la
del que es seño na I almen e ,con odo eso,
no menos ige en pi o echo del seño , acci-
den almen e, en p o echo y u ilidad del sie -
o. Desapa ecido el sie o, no pod ía conse -
a se el gobie no seño il. Pe o el gobie no
de los hijos, de la muje y de oda la ami-
lia, que se llama Economía, o es po el bien
de los gobe nados, o a lo menos po algún
bien común a odos.
El que gobie ne uno p e endiendo el p o-
echo de los demás lo emos en las demás
a es, como en la Medicina
:s
en el eje ci-
cio y a e de la lucha. Po que bien puede se
que el mismo maes o de la lucha sea alguna
ez uno de los que eje ci en, de la misma
POL TICA
121
e.
el
e
;O•
[Os
eD
mane a que el pa ón o gobe nado de la
na e es siemp e uno de los ma ine os.
El maes o, pues, de la lucha, o el pa ón
de la na e, conside a el bien de aquellos que
a su gobie no es án suje os. Pe o cuando él
ue e uno de aquéllos, él ambién, acciden-
almen e, pa icipa de aquella u ilidad, po -
que es uno de an os na egan es.
Po es o, en los ci iles magis ados, cuan-
do se cons i uyen con o me a la igualdad de
los ciudadanos, se ienen po dignos de go-
be na en pa e, eniendo po bien que en
aquella pa e el ap o en pa e gobie ne, y
que después, po la misma azón, o o con-
side e el bien y u ilidad de aquél, así como
el p ime o, es ando en el gobie no, conside-
aba el bien del o o.
Pe o aho a, po las u ilidades que de las
cosas públicas p ciceden, quie en gobe na
con inuamen e, como si los que es án pues-
os en el gobie no uesen homb es en e mi-
zos y po gobe na hubiesen siemp e de e-
ne salud ; po que si de es a mane a acae-
ciese, po en u a que p ocu a ían mucho
los magis ados.
Cons a, pues, que aquellos gobie nos que
ienen cuen a con la común u ilidad son bue-
nos y ec os, según jus icia pe ec a y abso-
lu a ; pe o aquellos donde solamen e se p e-
ende el bien de u ilidad de los que igen,
odos son gobie nos e ados y iciosos y de-
ec os de epúblicas bien adminis adas. Po -
que son gobie nos como de seño es pa a con
escla os, y la ciudad es comunidad de gen e
lib e.
128
ARISTÓTE'LES
sa de la ida pe ec a y bas an e pa a sí mis-
ma ; lo cual no puede ealiza se no mo ando
odos en un mismo luga y en e sí jun an-
do ma imonios. Po es o, en las ciudades
es á o denado que haya pa en elas, pa o-
quias, sac i icios, con e saciones p opias .del
i i en compañia, lo cual es o icio exclusi o
de la amis ad, po que la amis ad es la elec-
ción del i i en compañía.
Es, pues, el in de la ciudad el bien i i ,
y las demás cosas se p ocu an pa a i i
bien. Y la ciudad, es comunidad de amilias
y de ba ios po causa de la ida pe ec a
su icien e ; y es o es lo que decimos i i
p óspe a y hones amen e.
Po causa, pues, de los buenos hechos,
hab emos de deci que ué in en ada la ciu-
dad, y no po i i jun amen e. Po lo cual,
los que más pa e de i ud ponen en seme-
jan e compañía, a es os les ha de oca más
pa e de la ciudad que a los o os, o a sea en
libe ad y linaje iguales, o a sean mayo es,
si con odo eso en la i ud ci il ue en me-
no es, y más que a los que excedan en ique-
zas, quedándose muy a ás en la i ud.
Cons a, pues, de lo a ado, que odos aque-
llos que, sob e el gobie no público, ienen
con iendas en e sí, no a an sino cie a pa -
e de jus icia.
CAPITULO VII
Pe o hay o a di icul ad ace ca de quién
ha de ene el seño ío de la ciudad, po que,
o lo ha de ene el pueblo, o los icos, o los
buenos, o alguno que sea mejo que odos.
o algún i ano.
Pe o odas es as cosas pa ecen ene su
di icul ad, po que si los pob es, po se más
en núme o, se epa iesen en e sí las ha
ciendas de los icos, ¿ no se ía es o cosa injus-
a? En cambio, a los que uesen seño es les
pa ece ía se jus amen e hecha. ¿ Cuál, pues,
di emos se ex ema inju ia, si és a no lo es?
Asimismo, a ándolo odo, si los más se
epa en las haciendas de los menos, es cosa
cla a que des ui án la ciudad, pues la i -
ud no des uye al que la iene, ni ampoco
lo jus o es causa de que se des uya la ciudad.
De lo cual se colige cla amen e se seme-
jan e ley injus a de necesidad. Además, odo
lo que el i ano haga había de se enido po
jus o, po que hace ue za po se más pode-
oso, así como el pueblo a los que son icos.
¿Di emos, pues, po en u a, que es jus-
o que manden los que son menos y los i-
cos? Po que si lo es, ambién lo se á lo o o.
9
130
ARISTÓTELES
Cons a, pues, que odas es as cosas son
malas e injus as. Pe o con iene que los bue-
nos engan el mando y seño ío sob e odos,
aunque de ello no se ha decolegi , necesa ia-
men e, que odos los demás queden sin hon-
a, al no se ag aciados con las magis a-
u as.
Tampoco di emos que mande uno solamen-
e, aunque sea el mejo de odos, po que am-
bién i a mucho es o a oliga quía.
Mas di á alguno, po en u a, que no es
bien que el homb e enga absolu o seño ío,
sino la ley, pues puede ocu i que en el áni-
mo de al homb e se escondan las pasiones.
Y, pues, si la ley sabe mucho a oliga quía o
a democ acia, ¿ qué di e encia hab á de la
ley al homb e en lo que hemos dicho? Po -
que de la misma mane a sucede án las co-
sas que an e io men e es án ya dichas.
Lo que pa ece, en e dad, más con enien-
e es que el pueblo sea seño , y no los bue-
nos, aunque pocos. Po que aunque cada uno
de los muchos, po sí conside ado, no sea
homb e de bien y i uoso, pudie a ocu i
que jun ándose odos en común sean mejo es
que aquellos o os pocos, no como pa icu-
la es, sino como odos jun os ; así como las
-enas que se hacen a esco e de muchos son
más sun uosas que las que se hacen a cos a
de un pa icula . Po que siendo muchos en-
d á cada uno su pa ecilla de i ud y de p u-
dencia, y jun os odos en uno, se á odo aquel
pueblo como un homb e que enga muchos
pies y muchas manos y muchos sen idos ;
LA POLÍTICA
131
y lo mismo se á en las cos umb es y en los
pa ece es.
Pe o los homb es de bien y i uosos di-
ie en de cada uno de los muchos, en pa -
icula , de la misma mane a que se di e en-
cian los he mosos de los eos, y las cosas
he mosamen e dibujadas, con a i icio, de las
na u ales y que exis en ealmen e ; po que
lo que en la na u aleza es á epa ido lo pone
el a í ice en un solo dibujo ; po que si se
hace examen de las pa es de una muje , más
he mosos se án los ojos que las demás pa -
es, y ice e sa.
Pe o si es e dad que en odo pueblo y en
oda mul i ud puede habe semejan e di e-
encia de los muchos a los pocos y buenos,
es á incie o. Pe o que en algunos pueblos
no la puede habe , acaso es e dad y cosa
cie a. Po que la misma azón cuad a ía
ambién pa a las bes ias ; po que, a deci
e dad, hay pueblos que di ie en muy poco
de los sal ajes. Pe o, en alguna mul i ud,
bien puede ello se e dad. Y,' po es o, po-
d á cualquie a, con es a dis inción, exp esa
la duda poco an es p opues a y la que deba-
jo de ella se con iene, que es : de qué cosas
han de se seño es los lib es y oda la mul-
i ud de los ciudadanos ; digo : los que ni
son icos ni muy señalados en las cosas de
i ud. Po que hace a es os ales pa icipan-
es de las ma
y
o es magis a u as no es, e
e dad, cosa segu a. Po que en algunas co-
sas ha án ag a ios po su injus icia, y en
o as e a án po su igno ancia. Pe o no e-
pa i les nada ni hace les pa icipan es de
132
ARISTÓTELES
ninguna cosa es de eme y muy pelig oso.
Po que cuando en una ciudad hay mucha
gen e sin hon a y necesi ada, po ue za ha
de es a la dicha ciudad llena de enemigos.
Res a, pues, hace les pa icipan es del Con-
sej
o y de la judica u a.
Po es o, Solón y algunos o os legislado-
es disponen que el pueblo enga seño ío so-
b e la elección de los magis ados y sob e
oma les esidencia ; pe o no les pe mi en
que ijan po sí solos el gobie no y ca gos de
la República ; po que, jun os odos, ienen
bas an e conocimien o, y es ando mezclados
con los mejo es, ayudan al gobie no de la
ciudad.
Pe o es a disposición y mane a de Repú-
blica iene p ime amen e es a di icul ad, que
pa ece que es de una misma habilidad juzga
de una cu a si es á o no es á bien hecha, y
hace que el al en e mo quede bien cu ado
de la p esen e en e medad, y el que es o hace
es el médico ; y lo mismo es en las demás
cosas que consis en en a e y expe iencia.
De la misma mane a, pues, que el que en
cosa de Medicina ha de oma esidencia ha
de se médico, así ambién ha de se en ]as
demás cosas que son a és a semejan es. Po -
que, hablando así, en común, en odas las
a es hay algunos ales como és os. Así, a i-
buimos el juzga a los que es án bien ins ui-
dos. no menos que a los que lo en ienden
bien.
En lo que oca, asimismo, a la elección,
pa ece que exis e la misma di icul ad, po -
que el hace buena elección es o icio p opio
LA POLÍTICA
133
de los que bien lo en ienden. Po que si en
algunas ob as y a es ienen algún conoci-
mien o los que no son a í ices de ellas, ¿ di-
emos, po en u a, que lo en ienden mejo
que los a í ices?
De mane a que, con o me a es a azón, no
se ía bien hace al ulgo seño ni de la elec-
ción ni de los magis ados, ni el
,
de oma les
esidencia.
Pe o hay o a cues ión aneja a és a, po -
que no es cosa ajena de azón que los malos
sean seño es de mayo es cosas que los bue-
nos, pues las esidencias y las elecciones de
magis ados son las mayo es cosas, las cuales
en algunas o mas de República es án a dis-
posición y o den de los pueblos, Po que el
concejo es seño de odas es as cosas, del
cual pa icipan
y
en el cual aconsejan y juz-
gan homb es de poca hacienda y de cualquie-
a edad ; pe o los o icios de eso e os y de
gobe nado es, y los demás g a es magis a-
dos, no los si en sino homb es de mucha
hacienda.
Alguno di á, al ez, si es o es á bien o mal
o denado, po que ni el que oma esidencia,
ni el que aconseja, ni el que en a en con-
sejo es el que iene el seño ío, sino odo el
colegio de los jueces, y odo el consejo y odo
el pueblo ; y cada uno de los que hemos di-
cho es una pa ecilla de es as cosas.
De mane a que, con mucha jus icia, el
pueblo es seño de las mayo es cosas, pa -
que en el pueblo, en el consejo y en las e-
sidencias en an muchos, y la hacienda de
ARISTÓTELES
odos és os es mayo que la del pa icula y
la de los pocos que igen los magis ados.
Mas la cues ión, que al p incipio se p o-
puso, no demues a o a cosa sino que las le-
yes, ec amen e es ablecidas, con iene que
sean seño as y que manden, y que el gobe -
na , sea de una o de muchas cosas, es o icio
p i a i o del seño .
Así, pues, las leyes han de es a bien de-
. e minadas y se con o mes a la mane a del
gobie no de la República, y, po an o, han
de se jus as las de las buenas epúblicas,
e injus as las que sean malas.
134
CAPITULO VIII
En odas las ciencias y a es, el in que se
p e ende es bueno, y el mejo y más p in-
cipal bien en el a e y la ciencia, que es se-
ño a de odas las demás, es la po es ad ci il,
y
el bien común es lo jus o, pues a odos con-
iene comúnmen e.
Pe o a odos les pa ece que lo jus o es una
cosa igual, y has a cie o pun o con o man
con las azones ilosó icas en que se a ó de
las cos umb es, po que lo jus o es una cosa
de e minada y pa a cie as 'pe sonas especial-
men e.
Dicen, pues, que con iene que pa a los
iguales sea lo jus o igual ; pe o se ha de en-
ende qué cosas son las que ienen igualdad
y cuáles las que no. Po que hay en es o di-
icul ad,
y
en es o consis e la iloso ía de la
República. Po que di ía, po en u a, algu-
no que los magis ados se han de epa i
con o me al exceso de odo géne o de bienes,
si en odo lo demás no di ie en en nada, sino
que ue en semejan es ; po que aquellos en-
e quienes hubie e di e encia han de ene
di e en e dignidad. Pe o si eso uese así e -
dad, los que excediesen ambién en el colo
14:
•
136
ARISTÓTELES
y en la can idad, y en cualquie o o géne-
o de bienes, hab ían de ene , asimismo,
más pa e en las cosas jus as de la Repúbli-
ca, lo cual es llanamen e also, po que se e
a las cla as en las demás ciencias y acul-
ades, pues cuando los músicos de lau as
son semejan e en las habilidades, los que ue-
en de más cla o linaje no han de ene se-
ño ío sob e las lau as, po que no po se
ilus es las añe án mejo . Pe o al que en
aquel géne o de música hicie e en aja a o-
dos los demás, a és e con iene que se le en-
eguen las mejo es lau as.
Y si es o que decimos aún no se en iende
bien, e emos si lo pode nos exp esa más
cla amen e. Po que si hubiese alguno que en
el añe de la lau a uese muy señalado, pe o
en la nobleza del linaje y en la he mosu a
uese meno que los o os, aunque uno de es-
os bienes es de mucho más alo que la mú-
sica de lau as (digo la nobleza del linaje y la
he mosu a), y que, con o me a p opo ción,
exceden an o en alo a la música de las
lau as, con odo eso, a es e indi iduo se le
deben da las mejo es lau as, cuando el al
les hace a ellos en aja en la misma música.
De es o hab á de segui se que cualquie
bien, con o me a es a azón, se pod ía con-
e i con o o. Po que si una pa icula can-
idad se compa a con las iquezas y con la
libe ad, ambién se pod á hace lo mismo
con la can idad en gene al.
De mane a que, si es e pa icula ' excede
en la i ud, la g andeza de la i ud. abso-
lu amen e hablando, ambién excede. y así
:LIS'.
LA
POLÍTICA
137
odos los bienes se pod ían compa a ; sino
que la cues ión ha de se po necesidad en
aquellas cosas en las cuales consis e la ciu-
dad. Po es o, con azón, los nobles en lina-
je, los lib es y los icos andan en compe en-
cias sob e la hon a, po que po necesidad han
de se lib es y ene hacienda ; po que no po-
d ía se ciudad aquella donde odos uesen
pob es o odos uesen sie os.
Pe o si de es as cosas hay necesidad, cons-
a ambién que la hab á de jus icia
y
de la
i ud mili a , po que ampoco se puede ha-
bi a en una ciudad sin és as.
Pa ece, pues, que pa a que exis a una ciu-
dad, con azón se equie en casi odas es as
cosas. Pe o pa a el i i bien hab á de p e-
e i se la doc ina y la i ud, como ya se ha
dicho an e io men e.
Ya hemos dicho ambién que odos, en
cie a mane a, ienen jus icia ; pe o, abso-
lu amen e hablando, no odos, po que los i-
cos ienen la mayo pa e de los é minos, y
los é minos son una cosa común. Pe o los
lib es y los de buen linaje á anse co no muy
ce canos los unos de los o os, po que más de
e as son ciudadanos más gene osos que los
de baja sue e, y el buen linaje dondequie a
es enido en mucha es ima. Hay pa a es o,
asimismo,- o a azón que pa ece muy e -
dade a : que de mejo es pad es han de p o-
cede mejo es hijos, po que la nobleza es i -
ud de linaje.
De la misma mane a, pues, di emos que
la i ud con buen de echo se usu pa la ma-
yo dignidad.
144
ARISTÓTELES
El bajo pueblo, il, sin ho a
y
b ío,
a Pi aco le an a po i ano :
el gobie no de odo y se lo io
a un homb e da, de il y baja mano,
y
aquel que nada sube encima el suelo,
lo encumb a, en alabanzas, has a el cielo.
CAPITULO XI
Las enume adas, pues, son las especies
que hay de einos : una, la que e a en iem-
po de los Hé oas, y és a e a eino sob e gen-
e olun a ia, en casos ya de e minados, po -
que el ey e a el capi án de la gue a y juez
y seño de las ce emonias y sac i icios que
a los dioses se les hacían.
La segunda especie e a el eino de los bá -
ba os, que p ocedía po he encia de linaje,
y enía sob e los suyos mando de seño .
La e ce a e a la que llaman
Esimne ia,
y
és a es una olun a ia i anía.
La cua a es la de los lacedemonios, la
cual es, suma iamen e hablando, un pe pe uo
gobie no mili a he edado po linaje.
La quin a especie de eino consis e en
que el ey, siendo uno solo, es seño de
odos.
En ealidad, de e dad, casi son dos solas
las especies que hay de einos, de las cua-
les hab emos de a a : es a pos e a que de-
cíamos y la de los lacedemonios, po que casi
odos los demás einos son como mezclas de
es os dos.
10
146
ARISTÓTELES
De mane a que nues a conside ación ha
de e sa sob e dos cosas : una, si con iene
o no a las ciudades ene pe pe uo capi án,
y si és e ha de p ocede po he encia de li-
naje o po elección, y la o a, si es cosa
que cumple que uno sea seño de odos o si
no con iene.
El a a , pues, del gobie no de gue a
semejan e más mane a iene de cues ión de
leyes que de gobie no de República. Po -
que en odas las mane as de gobie no pue-
de acaece es o ; de modo que hay que a-
a de la p ime a.
La o a mane a de eino es especie de Re-
pública, y así con
i
ene a a de ella y pa-
sa po las cues iones que al habla de ella
se o ezcan.
Es, pues, el p incipio de nues a consul a
si es mejo se egidos po un buen a ón
o po buenas leyes.
Pa éceles a algunos que con iene más
se egidos po ey, po que las le es ha-
blan solamen e en gene al y no cuad an del
odo a las cosas que puedan ocu i ; y así,
es simpleza, en cualquie a e, gobe na se
con o me a la le a de la ley.
No obs an e, con iene que los que han
de gobe na engan en sí aquella gene al a-
zón, siendo más obus o aquello que no es á
suje o a pasiones de ánimo que lo que na u-
almen e las iecie.
Es a al a, pues, no se halla en la ley ;
pe o en cualquie homb e se ha de halla
po necesidad. Tal ez di á alguno que los
homb es pueden consul a se en e sí mejo
LA POLÍTICA
147
ha
que en las leyes ; lo cual, en úl imo é mino,
e
les lle a á a legisla .
Siemp e se á más con enien e que go-
l
muchos que uno solo, con al que
esa
sean gen e lib e y no hagan cosa con a la
si
ley
o
ue a de ella, sino en aquello donde,
po necesidad, la ley no pudo dispone o
a
p e e .
de
Tal ez se oponga el a gumen o de que
o .
los muchos pueden ene con iendas en e
ue
.
sí, mien as que si ue a uno solo el que go-
o
lo ha ía sin con adicción.
A es o se puede esponde que ya se p e-
Re
que los muchos han de se buenos,
P.
de la misma mane a que lo ha de se uno.
5
111
Y pues el gobie no de muchos, pe o bue-
nos, decimos se la a is oc acia, y el gobie -
no de uno decimos que es el eino, más
con enien e se á pa a las ciudades la a is-
1SP
oc acia que el eino, o a sea el eino sin po-
de , o con él. ,
Po es o, an iguamen e, se egían po e-
es, po que e a cosa a a halla muchos hom-
b es excelen es en i ud, po más que en-
onces las ciudades e an pequeñas. Elegían,
asimismo, los eyes po buenas ob as que
ecibían de ellos, lo cual e a p opio de hom-
b es de bien y i uosos ; pe o cuando su-
cedió que ya había muchos do ados de la
1
misma mane a de i ud, no lo su ie on
más, sino que busca on algo que uese a o-
dos común, y así in oduje on el público go-
bie no. Pe o como después, iniendo a gas-
a
y
hace se peo es, p ocu aban ganan-
los
p opia de lo común, es de c ee que
na-
),1
J
148
ARISTÓTELES
cie on de allí las oliga quías, po que se es i-
ma on en mucho las iquezas y se codicia-
ban con a án.
De las oliga quías, p ime amen e, se con-
i ie on en i anías, y después de las i a-
nías, en democ acias ; po que como, po su
muy o pe codicia, se iban educiendo a muy
pocos, hicie on a la mul i ud mucho más po-
de osa, has a hace la le an a e in oduci
las democ acias o gobie nos popula es. Y co-
mo sucedió que las ciudades se hicie on ma-
yo es, p ocedió, po en u a, de aquí que no
pudo ácilmen e in oduci se o a mane a de
gobie no ue a de la democ acia.
Pe o si se a i ma a la con eniencia de
que las ciudades se ijan po eyes, ¿cómo
se ha de a egla lo de la sucesión de los
hijos? ¿ Con end á que ambién einen los
que de ellos p ocedie en?
Es o es cosa pe judicial, po la azón de
que los hijos pueden sali ales cuales.
i a.
Sil
mu
.9
p.
Iduci
co.
ue.
u.1
Tia
de
./,,eedu
de
en los
CAPITULO XII
O ece emos aho a habe de a a del
e
y
que odo lo ige a su olun ad. Po que
el
ey, que con o me a la ley se llama ey,
no cons i uye una especie di e sa de eino,
como ya se ha dicho ; po que en odas las
di e encias de epúblicas puede habe pe -
pe uo o icio de capi án de gue a, como lo
es en la democ acia y en la a is oc acia. Y
aun muchos hacen que sea seño de la ju-
isdicción.
Pe o aquí hemos de a a de la po es ad
eal que llaman absolu a, la cual es cuando
el ey, po su p opia olun ad, gobie na o-
das las cosas.
Pa éceles, pues, a algunos que no es con-
o me a na u aleza que uno sea seño de o-
dos los ciudadanos, cuando la ciudad es á
compues a de gen es semejan es, po que los
que ienen una misma na u aleza
y
se pa e-
cen en e sí ienen ambién una misma ma-
ne a de jus icia y una misma dignidad. Po -
que, así como es no able daño pa a los cue -
pos que los que son desiguales en can idad
engan igual man enimien o o igual
es ido,
de la misma mane a acaece en lo de las hon-
Es
'Ixso o modo es dañoso
3
que los
n
~es la
.
engan desigual ; i)o
4:11 ceu que
no es
más
jus
o
egi que se
, siendo lo
mismo
cuando en pa a i
.»
y en:
p
son
egidos, po que es o
,
y la ley es el o den de las'cosas.
0, pues, más 'ú il que, la ley mande, que
quie pa icula
ciudadano.
o , la misma azón, si algunos han de
:S
el
gobie no
y
seño ío
como cosaim-
scIdible, han de se
és os
como
pa _
I
lianea
y
ejecu o es de las leyes ; po que, po
ine
esidad, 'ha de habe algunos magis ados,
dice que no es jus o que sea uno solo
cuando
:
son odos semejan es.
La
>
ley
enseñándonos
con enien emen e,
q
ue lo demás 'lo juzguen e inquie-
ados con muy jus a sen en-
es asimismo, acul ad de enmen-
.
e o ma la leyes en lo que, po ex-
éliéncil, les pa ecie e mejo .
ue
o dene, pues, que
la ley sea la que
no; pa ece que
dispone que el mismo
bie ne,
y
ambién las leyes. Pe o el
exila
que el homb e mande, dispone
que la bes ia ie a sea la que egule
pues, de lo
dicho,
que, en e los
son; 'semejan es e iguales, ni es -Ú il ni
AMO sea
el seño de odos, aun-
exis an leyes, ni aunque el al se-
sea más señalado en i ud, sino en cie -
ane a. P ime amen e
.
hab emos de dis-
li qué
;'_cosa es
,
la
más
ap a
pa a
pma A is oo a
•
,
a
n
y
qué o a pa a
que
E
A
POL 1 TICA
151
los
) lo
se
j.
a
'131
República. Se á, pues, más ap o pa a se
egido po ey aquel pueblo que es é dis-
pues o a su i
y
ole a . Pa a a is oc acia,
aquel pueblo que ole e que muchos, aun-
que ap os y buenos, adminis en el gobie -
no de gen e lib e ; pe o la mul i ud que es
ap a pa a gobie no de epública es aquella
que es á dispues a pa a la gue a
y
pa a e-
gi
y
obedece con o me a la ley, que dis i-
buye las dignidades y ca gos a los que no
son icos, según el alo y me ecimien os
de cada uno.
Cuando acon ecie e, pues, así, que odo
un linaje o algún singula en e odos se
señala e más en i ud que odo, el es o de
los homb es, de al mane a que la i ud
de ese indi iduo haga no able en aja a la
de los demás, en al caso se á muy jus o
que sea linaje eal y aquél sea el ey de
odos.
Res a, pues, solamen e, que odos se de-
jen egi po el gobie no de es e indi iduo,
y
que él sea seño absolu amen e.
LIBRO CUARTO
CAPITULO PRIMERO
En odas las a es y ciencias que no a-
an de las cosas en pa icula , sino gené i-
camen e, y son ciencias pe ec as, co espon-
de conside a qué es lo más excelen e. De
donde se colige cla amen e que a una mis-
ma ciencia pe enece el conside a cuál es
la mejo mane a de República y qué cla-
se con iene pa a cada pueblo.
De mane a que el legislado y el que eal-
men e ha de se gobe nado de República
debe á en ende cuál es, absolu amen e, la
más pe ec a mane a de República,
y
cuál
es la mejo con o me a los supues os en que
consis e. Debe, pues, en ende cómo se ha
de unda desde un p incipio, y, después de
undada, cómo se ha de conse a po la go
iempo.
Sob e odo, se ha de en ende lo que con-
iene a cada pueblo, y no como hacen algu-
nos a adis as de República, que mucho ye-
LA
POLÍTICA
153
an en el
.
uso de las cosas necesa ias ; po -
que no solamen e in e esa conside a la me-
jo mane a de República, sino ambién aqué-
lla que es posible alcanza . Pe o aquellos
a adis as se ponen a con empla solamen-
e la más pe ec a mane a de gobie no y que
iene necesidad de mucho apa a o,
y
o os,
poniéndose más de p opósi o a a a de la
común mane a de gobie no y e u ando las
que ealmen e se hallan en se , alaban la Re-
pública de los lacedemonios o alguna o a.
Con iene, pues, in oduci al o den de
gobie no, que, con o me a las cosas p esen-
es, puedan hace se en comunidad ; po que
no menos abajosa ob a es e o na una Re-
pública que unda la de nue o, así como no
es menos abajo desenseña lo mal enseña-
do que alecciona de nue o.
Po es o, además de lo dicho, con iene que
el a ón ci il
y
buen gobe nado de Repú-
blica enga acul ad pa a a o ece a las e-
públicas que ya es án en se , lo cual no pue-
de hace lo si no en iende cuán as mane as
hay de República.
Pa éceles a algunos que sólo son epúbli-
cas la democ acia y la oliga quía, lo cual, no
es e dad.
Así, según ue e la mane a de Repúbli-
ca, se han de ajus a las leyes. Po que la
República es o den pa a la conse ación de
las ciudades, la cual dispone cómo se han de
epa i los ca gos públicos y quién es el
que ha de ene el sup emo seño ío en el
gobie no.
Pe o las leyes son cosas conside adas ue-
256
ARISTÓTELES
bién pa a el descanso, y es muy ú il cosa des-
cansa en los delei es de la música, no sola-
men e como en cosa más o dina ia, sino am-
bién po el delei e y con en o que en sí iene.
Es a, pues, con o me a buena azón, es Ya
causa que cualquie a pod ía da , po que los
homb es p ocu an alcanza la elicidad po
medio de delei es semejan es. Pe o cuan o al
pa icipa de la música, no solamen e po
es a causa, sino ambién po se ú il pa a go-
za de los descansos, hab emos de obse a si
su na u aleza es de-- mayo p ecio .y es ima
que o as a es (po que la música con iene en
sí en delei e na u al, y es p eciada en oda
edad y en las di e sas mane as de cos um-
b es), y si su in lujo en el alma iene el pode
que suele a ibui sele.
Cla amen e pod á e se que la música hace
cambia las cos umb es con sólo eco da las
melodías de las ie as del Olimpo ; po que de
ellas ha dicho odo el mundo que mue en los
ánimos con u o di ino.
F I N