scieee Science in your language
[es] (orig)

El relato periodístico de la fiesta de toros : de la reseña del setecientos a la moderna crónica taurina

Read accessible full text

El relato periodístico de la fiesta de toros : de la reseña del setecientos a la moderna crónica taurina

Author: Gil González, Juan Carlos
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2005
Source: https://idus.us.es/bitstreams/f0e77243-0e09-417b-bb5b-2b3e2223da74/download
Re is a de Es udios Tau inos
N.º 19-20, Se illa, 2005, págs. 353-388
EL
REIATO
PERIODÍSTICO
DE
LA FIESTA
DE
TOROS:
DE
LA RESEÑA
DEL
SETECIENTOS A
IA
MODERNA CRÓNICA
TAURINA.
Juan Ca los Gil Gonzálezl
I.
Aco aciones p elimina es.- II. P ime as eseñas de o os: ex os écnico-in o -
ma i os.- III. Folle ines de o os: ex os lúdico-polí icos.-
IV.
La
e is a de
o os:
el
pó ico de una e olución.-
V.
La
suble ación belmon ina y la apa ición
de
la
c ónica au ina.-
~
l.
Aca ACIONES
PRELIMINARES
11
ce ca se
al
as o y esbaladizo ámbi o
de
la c ónica
au ina con la in ención de b inda una ca alogación
ce ada de sus posibilidades exigi ía una labo
de
documen ación ingen e y un abajo minucioso
de
Una
colosal lis a de au o es que nos conduci ía p obablemen e a
un callejón de di ícil salida plagado de excepciones y con aex-
cepciones. A es a nada desdeñable di icul ad hay que añadi le
o as no menos impo an es:
la
b umosidad de las on e as
del
concep o de c ónica pe iodís ica, las dis in as pos u as sos eni-
das po la doc ina y la sempi e na y siemp e inconclusa dispu a
en e c ónica au ina y c í ica au ina.
1 Licenciado en CC. de la In o mación ealiza el doc o ado en
el
Depa amen o de Pe iodismo de
Ja
Facul ad de Comunicación de la Uni e sidad
de Se illa y compa e la docencia de
la
asigna u a de Lib e Con igu ación To os,
Sociedad y Pe iodismo (an es Sociología
del
A e de la Tau omaquia) con
Ped o
Rome o de Solís. Su e-mail es [email p o ec ed].
354 Juan Ca los
Gil
González
Es ue zo, pues, poco g a o e in uc uoso que con
más
e-
cuencia de la debida es a ía suje o a e isiones ul e io es debido
a la di icul ad que supone abaja con ex os subo dinados casi
exclusi amen e a la su ileza de sus signa a ios.
Con es as palab as p elimina es simplemen e quie o deci
que la inalidad de es e a ículo
no
es o a que expone algunas
de las es uc u as más ípicas de las c ónicas au inas que
se
han
ido epi iendo a lo la go del iempo.
Así
pues el obje o de
mi
p e-
sen e e lexión es
el
análisis de los ex os au inos publicados en
los pe iódicos de in o mación gene al más ep esen a i os del
siglo XVIII, XIX y p ime os ·años del siglo XX. Dejo apa ados,
a
un
lado, los pe iódicos exclusi amen e au inos (como
La
Flo
de
la
Canela o El Enano, Bole ín
de
Lo e ías y
To os)
y a o o,
las e is as especializadas (Fig. n.º 117).
Los p ime os han sido ampliamen e es udiados po
Alejand o Piza oso ("P ensa y o os en el siglo XVIII" en
Re is a de Es udios Tau inos, 2004, n.º
18:
205-249) y las
segundas p esen an unas peculia idades de edición, es a egias,
pe iodicidad ... que exigi ían un es udio apa e. Aplica las mis-
mas a iables de análisis a los ex os au inos publicados
en
un
medio gene alis a y a los di ulgados
po
una p ensa especializa-
da nos a as a ía, sin duda, a esul ados abe an es.
Po o o lado, como los cambios acaecidos en el mundo
de
los o os han epe cu ido en la plazole a pe iodís ica y ice e sa,
es deci , como la e olución del pe iodismo y de la au omaquia
han co ido pa alelas, pues ambién me p opongo explica cómo
a la ez que se sucedían las ans o maciones au inas iban cam-
biando las na aciones de o os.
Pa a aco a con cla idad es e abajo, es p eciso acla a
que aunque Gómez Apa icio (1971: 583) sos iene que «la in o -
mación au ina ue en España,
no
an an igua como las ies as
de
o os, pe o sí como las más emo as hojas no icie as imp esas»
he p e e ido no p o undiza
en
el es udio de las elaeiones de
El
ela o pe iodís ico de la ies a de o os:
de
la eseña ........ . 355
"Fies as y Cañas" de los siglos
XVI
y XVII. La jus i icación es
bien sencilla: las e e encias au inas en esos documen os son
me amen e anecdó icas y angenciales, pues o que
el
obje o de
es os ex os no e a in o ma , sino en a iza las he oicas i udes
de los caballe os, ealza el exo no de sus opajes,
su
galla do
a ojo pa a za a se de las ie as y
su
galan e ía pa a embelesa a
DO
S
DE
LOS
DE
ESTA
TARDE
Fig. n.º 117.- Po ada
de
un ejempla
de
El
Enano (Mad id).
las damas de noble es i pe ... Más que an e un eje cicio de
pe io
-
dismo, nos encon amos an e las p ime as mani es aciones
de
p opaganda. En es e caso lo au ino es una me a es a agema
pa a enal ece los símbolos de pode de la época.
He p e e ido po an o inicia es e la go eco ido en la
úl ima década del siglo XVIII, momen o en el que el o eo a
pie
356 Juan Ca los Gil
Gon
zález
ya se puede conside a como enómeno di e en e y sepa ado del
alanceamien o noble y caballe esco. Consolidado y escue amen-
e o ganizado el espec áculo au ino,
es
el momen o p opicio ·
pa a que los pe iódicos empiecen a publica de o ma habi ual
ela os au inos, a los que conside o el ge men de
lo
que
hoy
se
denomina c ónica au ina.
Il. PRIMERAS
RES
EÑAS DE TOROS: TEXTOS
TÉCNICO-INFORMATIVOS
Po so p enden e que pueda pa ecemos, el inicio y
la
ul-
gu an e implan ación de los cambios e oluciona ios que ajo
consigo el de ocamien o de
la
mona quía en F ancia (1789),
in luye on indi ec amen e en la publicación de in o mación au-
ina en los dia ios españoles. Nues as on e as
ís
icas
con
el
país ecino se ce a on a cal y can o pe o no ue on las únicas
medidas p e en i as omadas po Ca los
IV.
Pa a e i a que
hubiese adep os a la causa e oluciona ia en nues o e i o io
«el 24 de eb e o de 1791 se p omulgó un dec e o sup imiendo
odos los pe iódicos con la excepción
de
la Gace a y el Dia io
de Mad id, al que
se
le p ohibía a a emas polí icos de cual-
quie clase» (Fomeas, 2000: 40-41).
Ve ada la posibilidad de esc ibi de polí ica y con cua o
páginas que cub i de in o mación pa a que el Dia io saliese a la
calle, no debe so p ende nos que
el
edi o del pe iódico,
San iago Thewin hiciese solíci as apelaciones a los lec o es in i-
ándoles a colabo a en la a ea.
Aunque ya en o as ocasiones la Gace a había publicado
no as au inas en sus páginas sob e la ecaudación económica de
las unciones de o os, po aquel aza oso ance, el 20 de
junio
de 1793
Un
Cu ioso en ía al Dia io de Mad id un ela o au ino
del es ejo celeb ado en la plaza de los Reales Hospi ales
de
la
Villa y Co e. A pa i de esa echa, el pe iódico iene a bien
El
ela o pe iodís ico de la ies a de o os:
de
la
e
seña ........ . 357
oma po no ma la publicación
de
in o maciones sob e las
un
-
ciones de o os que
se
lidiaban
en
Mad id. Cuando
Un
Cu ioso
no asis ía al es ejo la eseña lle aba la i ma de El amigo
de
Un
Cu ioso, da o que e ela que la in o mación au ina
en
el
Dia io
de Mad id no e a e en ual sino
que
con ó con un espacio ese -
ado has a inales del siglo, en que ue sup imida.
És e es el pun o inicial de
mi
la go ayec o, a pesa
de
que
Celia Fomeas (2001) haya de endido que hay que espe a
has a
el
16
de julio de 1828 pa a encon a , en El Co eo Me can il, la
p ime a c ónica au ina de la his o ia del pe iodismo au ino.
Sin
emba go, yo de iendo que puede man ene se la echa del
20
de
junio de 1793 po que, si no en
el
p ime ex o i mado
po
Un
Cu ioso, al menos sí en los sucesi os, puede encon a se la
com-
binación de elemen os in o ma i os con juicios de alo , asgos
és os p opios e indispensables de lo que en endemos ac ualmen-
e po c ónica de o os y que, sin emba go, como acabo de eco -
da , la D a. Fomeas conside ó que sólo se dan, po p ime a ez,
en El Co eo Me can il.
Es di ícil delimi a ca egó icamen e los con o nos empo-
ales de las no as au inas que yo he denominado eseñas écni-
co-in o ma i as pe o puede a i ma se, sin emo a equi oca nos,
que
su
apa ición y auge se p oduce
en
los años inales del siglo
XVIII y se man iene has a el p ime e cio del siglo siguien e.
Den o de es e p ime a que ipo podemos di e encia dos a ian-
es:
a)
los ex os que esumen las unciones de o os y b) los
es a
-
dillos de los es ejos que popula izó Juan Ma as (Fig. n.º 118).
Es e lec o , discon o me
con
la mane a de in o ma
de
o os del Dia io, p opone al edi o el 30 de julio de 17
93
una
al e na i a dis in a, más isual, ápida y escue a. Se a a de
un
cuad o es adís ico di idido en nue e columnas e icales en
el
que se ag upan los da os in o ma i os más signi ica i os (desde
el dueño del ganado has a la si uación de la es ocada, pasando
po el núme o de a as, bande illas, caballos mue os, ma ado es

358
Juan Ca los Gil
González
7,,
,
u
Dueños
del
Ganado.
PUl!b/Q!Wdondeson.
l'ams.
Vandl'
-
Cabol o:s
Ca
bollos
Ma a
dom.
Es10cad11s
illas.
mumos
.
hl' i<ÍOl
. J Sil
.muacion.
l D.
Joseph
Gijón.
Villa
ubia
de
lo
s 4
11
Ped o
Rome o.
De
una
algo
baja
y
.
Enca nada.
ojos
Gua."ª
dos
pun azos
y
del
segundo
lo
desea-
<
belló.
z
<
1.
D.
Al a o
Muñoz
y
Ciudad
Real.
8. 7. l.
An onio
Rome o.
De
es,
la
p ime a
z
<
Te uel.
Ve de
baxa,
la
segunda
en
:;
hueso,
y
la
e ce a
<
buena.
-
-J.
D.
An onio
Ras;on
Salamanca.
10.
ll.
l.
2.
Ped o
Rome o.
De
una
en
hueso,
y
Co nejo.
Blanca.
(!)
dos
a
olapié.
4.
D.
Gab iel
Gomez.
A guedas
en
Na-
12.
6. l.
l.
An onio
Rome o.
De
dos
en
hueso
,
Azul
a a.
una
egula ,
y
un
buen
pun azo.
5.
D.
Al a o
Muñoz
y
Ciudad
Real.
12.
8
Ped o
Rome o.
De
una
en
hueso
y
Te uel.
o a
asomb osa.
6.
D.
Joseph
Gijón.
Villa
ubia
de
l n
!O
. 6. l. l.
An onio
Rome o.
De
una
egula .
ojos
de
Gua.
(2)
l.
D.
Joseph
Gijón.
Villa
ubia
de
&c.
9.
8 l.
Ped o
Rome o
.
De
una
en
hueso
,
(3)
buena.
y
eca gada
se
ió
muy
ce ado.
1.
D.
Al a o
Muñoz
y
Ciudad
Real.
4.
9.
1.
An onio
Rome o.
De
una
en
hueso
y
Te uel.
o a
egula
.
3.
D.
An onio
Rascon
Salamanca.
l. 6
Ped o
Rome o
.
De
una
en
hueso
y
Co nejo
.
de
dos
pun azos
el
se
~
uego.
gundo
bueno.
:;;
4.
D.
Gab iel
Gomez.
A
guedas
en
Na
13.
11.
l.
An onio
Rome o.
De
un
a
egula
y 2
~
a a.
baxa.
<
.J
5 .
D.
Joseph
Gijón.
De
Villa ubia
&c.
12.
.J
10.
l.
Ped o
Rome o.
De
una
buena.
o
6.
ldem.
ldem.
11
. 9.
An onio
Rome o.
Dio
una
es ocada
e1
z
hueso,
3
pun azos
y
o
;;
una
en
hueso
eea ~
z
gada
.
~
7. D.
An onio
Ras:o
De
Salamanca.
5.
7.
Ped o
Rome o.
La
p im.
en
hueS<
Co nejo.
se
ió
muy
ce ado
;
(4) 2
pun a
zos
y
una
.:
degolla lo
de
p opo
si .
8.
D.
Gab iel
Gomez.
De
A guedas.
l.
6.
An onio
Rome o.
De
una
al a
e1
de
~ueso,
y
o a
dego
uego
liado
.
Fig. n.º 118.- Ejemplo de es adillo que con empla los esul ados de un
dia
de
o os en unciones de mañana y a de. Apud Cossío (1988:
8,
85).
El ela o pe iodís ico de la ies a de o os: de la
- eseña
........ .
359
ac uan es ... ). Muy in luido po
la
men alidad posi i is a
de
la
época, el obje i o e a desc ibi numé icamen e lo sucedido
en
la
a ena sin el meno a isbo li e a io, educiendo los hechos a
la
mínima exp esión lingüís ica."
No ue
la
única ez que io
la
luz es e ipo de in o mación
au ina pues o que, en el año 1832, El Co eo Li e a io y
Me can il u o que ecu i a los es adillos pa a e i a las
enco-
nadas dispu as p oducidas po
la
al a de acue do en e el
pe ió-
dico y los lec o es.
La
co espondencia que llegaba a
la
edacción e a, en un al o po cen aje, una enmienda a la o alidad
de lo publicado en la eseña au ina, así que, a José
Ma ía
Ca ne e o, a
la
sazón di ec o del dia io, no le quedó más
eme-
dio que op a
po
la es adís ica.
Sin duda, p esen ando solamen e los esul ados
del
es ejo
las
c í icas solamen e podían p o eni de algún e o ealizado
en
el
ecuen o de los puyazos o de las es ocadas, pe o en ningún caso
po
un allo en la alo ación de una sue e o en el juicio e ido sob e
la
p esen ación de un o o.
i;:s a
solución ue ansi o ia po que, o
nD
sa is izo al edi o o no con ó con el benepláci o de los lec o es,
pues
lo cie o es que as esa p oba u a que ecupe aba la adición
del
Dia io de Mad id no ol ió a epe i se en ningún o o pe iódico.
En es a p ime a e apa, las in o maciones de o os que
sí
se
p olonga on en el iempo y goza on de amplia epe cusión ue on
las eseñas écnico-in o ma i as iniciadas po el Dia io de
Mad id
y con inuadas p incipalmen e po
El
Co eo Li e a io y Me can il.
La no a peculia que debe des aca se de es as na aciones
es que su hilo a gumen al es á condicionado po un c i e io
pu a-
men e c onológico. La apa ición sucesi a del o o en el uedo
es
la línea que guía el empo de los ex os, de lo que se deduce
que
el ma e ial in o ma i o no se concen a en un pun o conc e o
del
ela o sino que es á dis ibuido
po
oda la na ación. La es uc-
u a discu si a de es os ex os la podemos di idi en es pa es
bien di e enciadas. En un p ime apa ado con amos con
los
360 Juan Ca los Gil
Gonzá
lez
da os in o ma i os del es ejo,
en
el segundo componen e
se
nos
p esen a la desc ipción écnica y po meno izada
de
lo sucedido
en la lidia de cada uno de los o os, y inalmen e el e ce bloque
es á compues o po un pá a o en
el
que el au o deja cons ancia
de
su
capacidad de juicio, es deci ,
un
agmen o
en
el que com-
bina in o mación, in e p e ación e incluso opinión.
Es undamen al ija se
en
el a anque de es as unciones
de o os pa a descub i el p ime esquicio de la icha écnica. En
los p ime os pá a os se nos in o ma
del
luga y echa
de
cele-
b ación del es ejo, de la pe sonalidad que lo p esidía, los a i-
la gue os que ac uaban y inalmen e los ganade os que
apo aban la g an can idad de o os que se ma aban.
Po o o lado, el ela o o o a o o que se epe i á du an e
muchos años man iene
un
mismo esquema in o ma i o. A sabe :
ganade o, núme o de a as, bande illas p endidas en el mo illo
y inalmen e el nomb e del o e o que
le
dio mue e. Podemos
comp oba en es e ejemplo lo expues o has a el momen o:
«El cua o de
D.
He menegildo Díaz, omó
11
a as y
13
bande-
illas; al p incipio no hacía caso de en a a los caballos,
pe o
des-
pués de calen ado, en ó
con
mucho ímpe u, que en pa e
se
le
debili ó, con mo i o de habe omado
la
segunda a a de
Cañe e
en medio de la espaldilla.
Con
odo, a la e ce a a a
echó
los
pechos encima del caballo,
de
Colmillo, que lo cogió cuasi con-
a
la
ba e a y se sal ó sal ando po ella; a
la
décima quiso
el
o o
sal a la ba e a, que no
pudo
y cayó
en
ie a, ba iga a iba: a la
oncena echó abajo
el
caballo
de
Cañe e, quien cayó ambién, y se
lib ó buenamen e,
en
es a
sue e quedó he ido el caballo.
Es oqueó An onio Rome o, quien dio a es e o o una sola es oca-
da egula , poco p o unda y lo descabelló» (Un Cu ioso) 2.
2 Véase Dia io
de
Mad id,
23
y 24 de julio de 1793.
El ela o pe iodís ico de la ies a de o os:
de
la eseña ........ . 361
Si nos ijamos con cie o de enimien o en el ex o de
es e
bosquejo, la idea del anónimo au o es ecoge la o alidad
de
la
unción de o os sin al e a nada
-hace
la e is a-, es deci ,
e leja la ealidad al cual es, sin
que
en es e segundo apa ado
pueda in ui se la huella del na ado . Además no debe desp e-
cia se un da o:
la
escasa ele ancia dada a la aena del dies o.
Es
lógico que así uese, ya que oda ía es amos en los albo es
del
o eo a pie y los pe sonajes p incipales in o ma i amen e
hablando son los a ila gue os,
que
oda ía des ilan·po delan e
de los ma ado es en el paseíllo y son un asun o en la plaza
de
la nobleza caballe esca de décadas an e io es. No du ó mucho
su
einado (su pues o ue ocupado
po
el picado ) y su ápida
deca-
dencia ue un sín oma palpable
de
la e olución del o eo
que
da á cada ez más impo ancia al ma ado .
Me ece
la
pena ecoge o a pequeña mues a pa a
ap e-
cia el ipo de enjuiciamien o que se o ecía al inal de los ex os
écnico-in o ma i os. En ellos se hacía un epaso/ esumen
del
compo amien o de los o os y de
la
ac uación de los o e os.
Se
alo aba p incipalmen e si habían es ado ace ados o si,
po
el
con a io, e a on en el plan eamien o de la aena.
«En gene al los o os de es a co ida de mañana y a de ue on
bas an e lojos, y no muy buenos pa a el es oque, a excepción
de
algún o o. Ped o Rome o ma ó con mucha in eligencia odo
el
día, pues aunque hubo alguna que o a es ocada baja o delan e-
a, es o no p ueba nada en con a de su no o ia pe icia (
...
)
Cuando
en
una co ida como és a, en que no puede nega se
la
lojedad de la mayo pa e de los o os, se ma a egula men e
se
da la p ueba más au én ica de la habilidad de un lidiado ».
(Un
Cu ioso) 3.
3 Ibídem.
368 Juan Ca los Gil
González
o os, se
nos
ab en
las ca nes
de
gus o cuando sabemos que
de
una
y o a cosa enemos pa a nues o ec eo» (Pe o G ullo)B.
La
segunda pa e se cen a exclusi amen e en la
ma e ia
au ina. Se man iene
la
adición an e io y
la
na ación
de
los
hechos se hace c onológicamen e o o a o o, sin al e a
el
o den
de los acon ecimien os. Son ex os eminen emen e in o ma i os
y minuciosamen e sus anciados que descuellan po su
donai e
li e a io, po las licencias poé icas (es ecuen e e in e calado
en el ex o algunos e sos),
po
las me á o as po en osas,
po
diálogos, a eces, des e nillan es, e incluso, po compa aciones
dispa a adas ... Es as maniob as pa a a ae lec o es an a
exigi
a és os úl imos cie as compe encias no sólo au omáquicas, sino
a
mbién polí icas, li e a ias, his ó icas ... pa a pode
comp ende
plenamen e el sen ido
de
las c í icas.
«Segundo:
de
Pa edes (Colmena Viejo). Es e
o o
hubie a
hecho
mal
ma ido; e a eceloso. Pe enecía a la escuela del año
12;
un
cos al
de
malicias y descon ianzas.
Tomó
seis
a as, le
pusie on cua o pa es de bande illas y le ma
ó
Lucas
Blanco
de
u
na
egula , ecibiéndole» (Abenáma ) 9 (Fig. n.º 121).
En
es a segunda pa e del olle ín se deposi a una
de
las
semillas más impo an es de los esc i os au inos, que
ha
ido
ge -
minando con el paso del iempo, y que
no
es o a que la unción
s Véase El
ECo
del Come cio, 25 de julio
de
1846.
Pe o
G ullo (Joaquín
Simán e Illescas) ue uno de los pe iodis as más c í icos con el sis ema polí ico que
eje ció en es e o a i o ( empo adas: 1845: 46 y 47). Además es con enien e
cono-
ce que El Eco del Come cio ue el he ede o
de
El Bole ín del Come cio, que ep e-
sen aba el p og esismo
en
los p ime os años de la mona quía de la jo en Isabel II.
9 Véase, El Po eni , 7 de junio de
1837
. Obsé ese
es.a
e e encia a los
seguido es de la Cons i ución de 1812, denominado los doceañis as, como
pe so
-
nas
de
poco ia y maliciosos, po el hecho
de
que e una Ca a Magna libe al.

El ela o pe iodís ico de
la
ies a de o os:
de
la eseña ........ . 369
c í ica. «Es
la
ob a sus an i a de
la
c í ica: o ien a a los·
desca-
iados, educa a los en usias as y enseña a los igno an es.
Después, enjuicia , que es el sag ado sace docio
de
su
unción».
(González Acebal, 1956: 10-11). Si un asgo di e encia
en
la
ac ualidad a es e géne o pe iodís ico es su incon o mismo
con
la
ealidad que enjuicia, y sob e odo su capacidad de in lui
en
el
p opio de eni de la Fies a.
Fig. n.º 121.- D. San os López Peleg ín. Au o de la Filoso ía de los To os.
· Apud Calcog a ía Nacional, Mad id.
Es a ealidad, hoy me idianamen e cons a able echó
sus
aíces en los años cen ales del siglo XIX. A eces con sonados
acie os (como las c í icas al desja e e y a las bande illas
de
uego), en o as ocasiones con sono os e o es (las e ibles
cen-
su as que su ió el se illano Cu o Cúcha es) pe o siemp e
omando pa ido an es los cambios y nunca pe maneciendo indi-
e en e. Como bo ón de mues a,
he
seleccionado la c í ica de a-
370 Juan Ca los Gil
González
Hada
y jus a, ealizada po Pe o G ullo, an o al picado ,
po
su
al a de pe icia, como a su je e de ilas, po saca al o o de la
ju isdicción del pique o con excesi a p emu a:
«No
cumpli ía
mi
debe si no ep endiese al picado Poqui opán,
diciéndole que se
a
haciendo muy
mal
abajo y que nos
disgus~
a
el poco acie o que iene pa a luci se, así
como
al Chiclane o
lo
lis o
que
se encuen a pa a me e el
capo e
al
o o. Sí ale a es e
dies o
de
a iso pa a su gobie no
que
no
sea solíci o en
me e
el
capo e al o o al llega a los picado es,
po que
con
es o acía ue a
el bicho y no emos luci se a aquéllos» (Pe o
G ullo)IO.
He de consigna , como úl ima ans o mación,
que
los
olle ines de o os suponen la desapa ición de la e aluación inal
que se o ecía en el úl imo pá a o de las eseñas de o os. No
iene mucho sen ido segui man eniendo es a no ma po que
en
el
segundo bloque, a la pa que se
ha
ido desc ibiendo el es ejo se
ha ido enjuiciando el compo amien o
de
los o os, la labo de
los picado es, la des eza de los bande ille os y las aenas
de
los
ma ado es. És as, cada ez con más ecuencia, an con i ién-
dose en el momen o de la aena que más comen a ios susci a.
La
causa es la implemen ación exquisi a que apo a Cúcha es a la
mule a, que deja de se un me o ins umen o de apoyo
pa a
el
es oque con el que se da mue e al o o pa a ascende
su
u iliza-
ción a la ca ego ía de a ea a ís ica (Fig. n.º 122).
Pa a pone
in
a es e apa ado,
me
gus a ía deja cons-
ancia de dos cu iosidades es ilís icas, que aunque no ue on
muy comunes, llaman la a ención p ecisamen e po su singula-
idad. Po un lado enemos las unciones de o os eseñadas
median e poesías y las co idás desc i as a a és de diálogos.
El más lúcido de los pe iodis as me idos a poe a ue
Don
Cla encio (José Velázquez y Sánchez) que con sus
Ca as
lO
Véase
El
Eco del Come cio,
17
de mayo
de
1845.
El
ela o pe iodís ico de la ies a de o os:
de
la eseña
..
...... . 371
Tau omáquicas (1880) imp imió al ela o au ino
un
g acejo
sale oso, de ácil lec u a y í mica musicalidad. Con los
ela os
au inos esc i os en e sos polimé icos, su au o
p e endía
·
in o ma y en e ene , además de busca
el
lucimien o pe sonal.
Tu o an buena acogida es a peculia mane a de eseña
una
co ida que los e sos que desc ibie on las empo adas de
1853, 1855 y 1858 se edi a on
en
dos olúmenes. La
segunda
Fig. n.º 122.- F ancisco A jona: Cúcha es
La
Lidia 23 de ab il de 1883.
Apud
Cossío (1988: 8, 215).
peculia idad son los diálogos man enidos en e G ullo y
El
Cache e o. A a és de es os dos pe sonajes de icción Joaquín
Simán Illescas e ie e con odo
lujo
de de alles los en esijos
de
la
co ida que ha p esenciado. Es os dos in e locu o es en en-
ados en los gus os eba en con inuamen e sus pun os de
is a
372 Juan Ca los Gil
Gonzá
le
z
in en ando
con
odos los ecu sos e ó icos disponibles, in lui
en el pensamien o del ad e sa io e indi ec amen e en
el
ánimo
del lec o . Con es a mane a de mos a
la
ealidad, el
au o
p e-
sen a dos o mas dis in as de en ende
el
quehace au ino y lo
más impo an e, se le o ece al lec o
la
posibilidad
de
elegi
uno
de
los disce nimien os exhibidos.
IV.
LA
REVISTA DE TOROS: EL PÓRTICO DE
UNA
REVOLUCIÓN
Con el discu i de los años an desapa eciendo los olle-
ines de los pe iódicos, cuyo hueco a a se eemplazado
po
la
e is a de o os. Muchos y muy a iados han sido los in en os de
delimi a es a peliaguda exp esión. Sánchez de Nei a,
en
su
G an Dicciona io Tau ómaco (1896-1897) se p eocupó
más
de
escla ece cuáles e an las cualidades que debía euni un e is e-
o que de o ece una de inición exi osa del ocablo. Tal
ez
la
de inición más asép ica de es e escu idizo concep o nos
la
o e-
ce Nie o Manjón más que nada po que in en a ci cunsc ibi la a
unas coo denadas empo ales. Así a gumen a que la e is a de
o os «es un examen que se hace y publica de las ies as de o os
celeb adas en las p incipales plazas; al pe íodo dio luga a una
je ga muy ica e in e esan e» (1991: 372).
Puede deci se que la p ime a e is a de o os de
la
que
enemos cons ancia es la publicada el 3 de junio de 1867
en
El
Impa cial y que lle a la i ma de
Don
Éxi o, pseudónimo de
D. Edua do
de
la Loma (Fo neas, 2001). El p imo dial
con
-
as e con los olle ines es que la e is a no iene como a ea
a ae la a ención de los lec o es con emas alejados de
la
au
-
omaquia. El ex o de las e is as se cen a únicamen e
en
lo
ocu ido en el uedo, lo cual
no
quie e deci que és as
es én
exen as po comple o de alusiones a la polí ica, a los gene ales
o a cualquie o o suceso que me eciese la soca ona y
cínica
dia iba. Lo que ocu e es que es as e e encias a la ida social
El ela o pe iodís ico de la. ies a de o os:
de
la eseña ........ . 373
son anecdó icas y angenciales y su misión es ba niza
lo
au
-
ino pe o sin en a en compe encia con ello.
O a al e ación que consolidó
la
e is a de o os consis ió
en la p imacía del i man e. Aunque
El
He aldo man u o
la
ano-
nimia como no ma, casi odos los pe iódic0s del úl imo
e cio
del siglo XIX inco po an la i ma a sus ela os de o os. Se
hacen
comunes los pseudónimos y Peña y Goñi ma ca la pau a
en
El
Impa cial como él mismo nos cuen a:
«Hacia el año 1874 esc ibí
una
e is a de o os y gus ó a
mis
compañe os de edacción, que me in is ie on desde luego
con
el
ca go o icial de e is e o, p e ia enia del p opie a io, S .
Gasse y A ime, que se mani es ó conmigo siemp e
a able
y
ca iñoso. Una ez en posesión de mi nue o ca go, pensé,
desde
luego, en da a mis e is as
una
o ma especial y en e es i las
de cie os alicien es li e a ios (
...
) Así nacie on
el
"Tío Ji
lena"
y la "señá Pascuala"; así nacie on "Tanasi", "D. Ni acio",
"Caminan e" y demás pe sonajes» (Peña y Goñi).
11
Con las ma izaciones apun adas, los ma e iales in o ma-
i os que con o man las e is as
de
o os son las palancas
sob e
los que se impulsó la Fies a y
que
se ue on consolidando a
lo
la go de casi un siglo: o o, o e o, público. No debe ob ia se
la época au ina a la que nos es amos e i iendo. Mue o el
Chiclane o, desapa ecido Manuel Domínguez Despe dicios y
ya sin acul ades Caye ano Sanz, su ge la endiablada i alidad
en e Ra ael Molina Laga ijo y Sal ado Sánchez F ascuelo.
Dos concepciones en en adas sin conciliación posible. O
se
e a del bando ascuelis a o se pe enecía a la coho e de segui-
do es del o e o co dobés. Lo único p ohibido en aquella
enco-
nada dispu a au ina e a la indi e encia. Y
en
el as ondo
dos
pe iódicos de excepción pa a con á noslo:
El
Impa cial
(Peña
11 Ci ado en De To es ( l 989: 370).

.374 Juan Ca l
os
Gil González
y Goñi, con encido ascuelis a) y
El
Libe al
(Ma iano
de
Ca ia Sobaquillo, é eo de enso
de
Laga ijo).
La
es uc u a de la e is a pe manece in a iable,
los
cam-
bios más sob esalien es se p oducen
en
la p o undidad
de
las
ap eciaciones y en la dis ibución del espacio in o ma i o. Lo
esencial, a juicio del e is e o, haya ocu ido en e ce o sex o
luga , es lo más gene osamen e desa ollado y explicado.
En
las
e is as de es os dos pe iódicos y
de
los muchos que p oli e a-
on en aquélla época se ap ecia ya con oda ni idez la
mezcla
en
los dis in os pá a os de in o mación desnuda de apa a o a gu-
men a i o (núme o de o os lidiados, o e os ac uan es y des-
c ipción de sus es idos, núme o de puyazos y bande illas,
colocación de las es ocadas ... ) con la in e p e ación de las aenas
(análisis subje i os de la ac uación
de
los o e os en i ud
de
las
condiciones del o o) y odo ello en iquecido con juicios
de
pu a
opinión del e is e o ( alo ación de la aena, enjuiciamien o del
compo amien o del p esiden e del es ejo, de la labo
de
los
bande ille os, de la colocación y ec i ud del di ec o de lidia .. :
).
El esquema más epe ido
de
las e is as, den o de las lógi-
cas y e iden es di e encias imaginables en e los es ilos
de
los
más di e sos e is e os y de los p opios pe iódicos en los que
publicaban sus ex os, e an la que se p opone a con inuación:
IV.a.- In oducción que, po egla gene al, p o undiza en
alguna con o e sia au ina
de
ac ualidad (la de en-
sa de
un
o e o, la censu a
de
la aplicación de cie -
as sue es, el comen a io ag io o elogioso sob e una
aena an e io ... ).
IV.b.- La na ación c onológica de los sucedido
en
el
uedo compues a po los siguien es. elemen os:
IV.b.1.- Desc ipción del o o (el colo de
su
capas,
el peso, su mo ología, la co espondencia
de sus hechu as con las de su es i pe, e c.);
El ela o
pe
iodís ico de
la
ies a de o os:
de
la eseña
..
.
..
... . 375
IV.b.2.- Compo amien o
de
la ie a con
los
del
cas o eño y
la
alo ación de la
pe icia
y
habilidad de és os (núme o de puyas
eci-
bidas, si ap e ó con los iñones, si se
epu
-
chó como manso y quiso qui a se
la
a a,
si huyó del cas igo ...
);
IV.b.3.- Las incidencias del segundo e cio (el
núme o de pali oques p endidos
en
el
mo illo del o o, la ubicación
de
los
pa es,
Ja
sue e pues a en p ác ica, la idoneidad
de és a a las ca ac e ís icas del o o);
IV.b.4.- La aena de mule a desc i a paso a
paso
(los pases ejecu ados, su alo ación,
la
sue e sup ema, colocación de la espada);
IV.b.5.- Re e encia a la eacción y compo amien-
o
del público.
IV.e.- Resumen inal, con
una
sinopsis c í ica y
un
epí ome
concluyen e y ce e o sob e el es ejo, conside ado
no como simple suma de las he e ogéneas pa es
sino como una o alidad global y supe io .
V.
LA
SUBLEVACIÓN BELMONTINA Y LA APARICIÓN DE
LA
CRÓNICA TAURINA
No pod ía islumb a se bien el sal o cuali a i o que
supu
-
so la apa ición de la c ónica au ina si no hicié amos el es ue zo
de comp ende las ans o maciones con ulsas que
se
p oduje-
on en la enc ucijada del cambio de siglo y en los p ime os
años
del que se iniciaba. Los modelos he edados de épocas pasadas
es aban caducos y e an inse ibles pa a explica los signos de
los
nue os iempos. Po ejemplo,
la
pu i ana y conse ado a
bu
-
guesía ancesa no digie e las ingeniosidades de los poe as
sim-
bolis as a los que acusa de he ejes y desa aigados.
376 Juan Ca los Gil González
No sólo en el ámbi o poé ico sino ambién en el
de
las
a es en gene al las as o maciones
se
suceden e iginosamen-
e. Po esas misas echas Picasso pin a Les Mademoiselles
d'A ignon;
D'
Annunzio p oclama
su
lema: el pelig o es
el
eje
de
la ida y some e a iesgo pe manen e cada si uación.
Ka ka
y
Joyce ompen con la adición de la labo iosa no ela decimonó-
nica y en en an a la li e a u a a nue os y emocionan es e os. Y
lo más culminan e pa a la his o ia ecien e, Lenin y T o sky
es án p o agonizando el iun o de la e olución p ole a ia que
cambia ía el de eni de los acon ecimien os siglo XX. Todo es o
en apenas una pa
de
decenios e a su icien e caldo de cul i o
pa a lo que hab ía
de
llega después.
España, a pesa de man ene se ela i amen e
al
ma gen de
la e olución eu opea, su e su especial conmoción an o polí ica
como económica, social y cul u al. Es cie o, como econoce
O ega y Gasse , que hay una España mue a, di o ciada y aisla-
da del es o de Eu opa, pe o ambién es e dad que en e bam-
balinas se pe cibe o a España nue a, eme gen e y dinámica.
La
me á o a de las dos España no e a o iginal, pe o el ilóso o
mad ileño la ecoge pa a hace desapa ece la isión ancia y
enquis ada de la caciquil sociedad decimonónica. Su ge una
nue a España inc édula e indi e en e hacia las cos µmb es eli-
giosas y moná quicas, con p e ensiones polí icas libe ales y ca -
gadas de ideas mode nas.
El o eo no
a
a queda al ma gen
y,
además de su i su
pa icula e olución, se con ie e en el lanco de muchas c í i-
cas, sob e odo de los egene acionis as que en en la au oma-
quia un espec áculo bá ba o y anac ónico que nos
aleja
c uelmen e de la pulc i ud de Eu opa.
Con
odo, el o eo,
como
sos iene Be gamín (1985: 66), « iene de ejempla y signi ican e
lo que ue a de la plaza sucede
en
la ida española».
A pesa de las c í icas
e,
incluso
po
encima de ellas,
es
innegable econoce que el uni e so au ino, como oda ob a
de
El ela o pe iodís ico de
la
ies a de o os:
de
la eseña .....
..
. . 377
c eación humana, ha enido sus momen os álgidos y sus ases de
decaimien o.
La
au omaquia había pasado de espec áculo
genuinamen e bá ba o y p imi i amen e aná quico a exp esión
a ís ica en su disposición y en su o ma, en
su
en ol u a ex e io
y en
su
sus ancia in e io . Y lo mismo que los in elec uales
de
la
Gene ación del
14
habían iden i icado una España ca comida y
apolillada y o a eju enecida y i alis a, ambién en el
o eo
apa ecen dos igu as pa adigmá icas que suponen el in
de
la
época clásica y el comienzo de
la
mode na: Joseli o y Belmon e.
La igu a de Joseli o e a el inal del ayec o
de
lo que hoy
ha dado en llama se o eo clásico.
El
he mano meno
de
los
Gallo
eunía en su au omaquia oda la expe iencia y las conquis as de
las e apas an e io es. La segu idad es oqueado a de
Ped o
Rome o, la in eligencia de Pepe Hillo, la c ea i idad capo e a de
Mon es, el a e mule e o de Cúcha es, la habilidad bande ille a
de El Go di o, la maes ía de Gue i a ... Las leyes au inas
e an
conocidas po el o e o de La Alameda de Hé cules has a
en
el
más mínimo de alle. Ningún conocimien o de la ciencia au ó-
maca le es aba edado y su sapiencia e a an enciclopédica
que
se
decía en sus años de igu a máxima del o eo que pa a que lo
cogiese
un
o o hab ía que i a le un cue no. An e es a esi u a a
la Fies a de o os se le ab ían dos posibilidades: acomoda se a los
moldes an e imes y degene a
en
un manie ismo decaden e o
ompe con la adición decimonónica iolen amen e e impone
nue as mane as de in e p e a las eglas au inas. Belmon e,
con
un cue po ágil, sin la belleza apolínea de Joseli o y con las
ca encias p opias de la al a de écnica, op a po la segunda al e -
na i a. Es a di ícil opción a a ae consigo nue as exigencias
que es emece án las p opias bases del o eo.
V.a
.- El público. Ese juez sup emo e implacable en el
que
se había con e ido el público,
que
decide los iun os y los
a
-
casos de los o e os, había sido, según Díaz Yanes, « acionalis a
y conse ado , en el buen sen ido de la palab a, y lle ó consigo
384 Juan Ca los Gil
González
La consolidación y éxi o de las c ónicas au inas
en
gene-
al llegó desde la ibuna de
ABC
y sob e odo cuando el e is e-
o Dulzu as es sus i uido po el c onis a Co ochano, « e lejo en
el pe iodismo de la e olución belmon ina» (González Acebal,
1956: 21). Con su i ma,
ABC
e oma
el
legado de Don Modes o,
y lo que
en
p incipio nació como u o del aza , con el
paso
del
iempo se asen ó como no ma y c eó la ga y p olí ica escuela.
Una nue a mane a
de
e o os y una impa ó mula de edac a
c ónicas. En sus ex os, Co ochano
no
se p eocupa an o de
in o ma al nilíme o16 y sí de hace sen i a los espec ado es
que el o eo es una uen e inago able
de
a e que apasiona o se
abo ece pe o que nunca deja indi e en e.
O dena el ela o a bi a iamen e, concede impo ancia a lo
que él conside a opo uno aunque
no
sea lo es adís icamen e más
des acado, in oduce
sus
ponde aciones
en
los momen os ap opia-
dos ... Y lo p imo dial; nunca ocul a
sus
e dades au inas. Ace ada
o equi ocadamen e, as
su
e lexión p opone su juicio
de
alo y
alaba cuando es con enien e y censu a sin más mi amien o.
Lógicamen e bucea en los ex os pa a encon a una
es uc u a a que ípica es ha o di ícil.
No
es un demé i o, sino al
con a io, una i ud y una inno ación: al no ene un esquema
p e iamen e es ablecido al que some e se, su na aCión no es á
suje a nada más que a su capacidad na a i a. Puede empeza el
ex o con una anécdo a, ememo ando una echa de la his o ia
del o eo, una ci a ... O simplemen e cuando la co ida
no
da
pa a
más, puede enjuicia di ec amen e las aenas de los o e os.
Así
pues, el ex o es un odo compac o, sólido y bien cimen ado.
La
16
Véase, po ía de excepción, la c ónica del
17
de mayo de 1920. Es e
ex o es un dechado de i udes in o ma i as. En
Ja
c ónica
se
ela a de allada-
men e la d amá ica mue e de Joseli o e i Tala e a. Toda su p osa queda sac i ica-
da en p o de la in o mación. Es un abajo impecable desde el pun o de is a
in o ma i o.

El
ela o pe iodís ico de la ies a de o os:
de
la eseña ........ .
385
alo ación del mismo debe hace se globalmen e y no po
pa es.
Obsé ese,
po
ía de ejemplo, el siguien e agmen o:
«Con
la
mule a no pa ó, no
hizo
nada, y con el es oque
pinchó
en el cuello
de
los o os.
Con
el
capo e ue con lo que
es u o
mejo y con las bande illas
hubo
más g acia que pe ección.
Las
p epa aciones ue on jugue onas, aleg es, musicales.
Salsa,
mucha salsa, que es el sec e o
de
muchas cosas. Los
ca acoles
Fig. n.º
125.-
G ega io
Co ochano.
Apud Solapa Colección Tau omaquia,
n.º
19,
Mad id,
Ed.
Espasa Calpe, 1989.
son epugnan es y
la
salsa los hace ape i osos. Y es o es Ra ael:
la salsa
de
o eo» (G ega io Co ochano) 17 (Fig.
n.º
125).
No es u o bien Ra ael
El
Gallo, pe o ese hecho no
impo -
ó al c onis a, que
po
a e
de
bi libi loque lo con i ió en el
cen-
11
Véase
ABC
(Mad id) 22 de
ma zo
de 1920.
386 Juan Ca los Gil
Gonzá
lez
o de a ención de la c ónica, es deci ,
en
su nudo a gumen al. A
sus compañe os de ema, incluso habiendo co ado alguna o eja,
caso de To qui o, apenas si les dedica algunas líneas. Jus i ica
su
pos u a con es as palab as: «Po
lo
demás, yo no oy a Vis a
Aleg e, a la moles a Vis a Aleg e, po e una co ida
de
o os,
oy a e a Ra ael, po isi a las uinas del o eo, que
no
es lo
mismo».
Aquí pongo
in
al eco ido analí ico iniciado en
los
años
inales del siglo XVIII y que
ha
desembocado en los años p e-
ios a la p oclamación de la ¡¡a República. T as los p ime os
años de e dade a democ acia del siglo XX y con el iun o
de
las opas golpis as de F anco se impuso
un
pe íodo de silencio
pe iodís ico que ambién a ec ó
al
mundo de los o os.
Descendió conside ablemen e el núme o de acadas,
el
papel se hizo un bien escaso y ca o, la c í ica se pe i ió
con
la
p ác ica de los sob ecogedo es y
se
pusie on de moda pa a cie -
os o e os de elumb ón la i ma
de
exclusi as con las g andes
emp esas
..
.
Muchos cambios en poco iempo que, como no podía se
una excepción a la hipó esis aquí man enida, p oduje on sus al e-
aciones en
la
plazuela pe iodís ica. Es a época, po sus i epe i-
bles y abominables peculia idades me ece un es udio apa e que
me comp ome o desde es e mismo ins an e, y con sumo gus o, a
ealiza .
El ela o pe iodís ico de la ies a de o os:
de
la eseña ........ . 387
BIBLIOGRAFÍA
Be gamín, J. (1985): La cla idad
del
o eo, Tume , Mad id.
Bemal
Rod íguez, M. (1997):
La
c ónica pe iodís ica. T es
ap oximaciones a su es udio, Padilla Lib e os,
Se illa.
Ca mena
y Millán (1883): Bibliog a ía
de
la au omaquia.
Mad id, Lib e ía
de
Femando
Fe.
Cossío,
J.
Mª
. (1988): Los
To os,
Mad id, Espasa Calpe, ol. 8 . .
___
(1989): Los
To os,
Mad id,
Espasa
Calpe, ol. 2.
Co ochano, G. (1999): Tau omaquias. Espasa Calpe,
Mad id.
De
To es, J. C. (1989): Léxico español de los
o os
.
Con ibución a su es udio. Mad id, CSIC.
Díaz Yanes, A. (1992 (2003)): "Belmon e en Joseli o'', Re is a
de
Es udios Tau inos, n.º 17, eedición n.º
O,
X Ani e sa io,
Se illa. Fundación de Es udios Tau inos.
Fomeas, M. C. (2001): Pe iodis as au inos españoles del
siglo
XIX, Mad id, F agua.
___
(2002):
"O a
isión de El Co eo Li e a io y Me can il
(1828-1833)" en Ac as del
//
Semina io de Pe iodismo
Tau ino
de
Bemal
Rod íguez y Espejo Cala,
Se ilia,
Padilla Lib e os.
Gómez Apa icio,
P.
( 1971
):
His o ia del pe iodismo español.
De
la e olución
de
sep iemb e
al
desas e colonial.
Mad id,
Edi o a Nacional.
González Acebal, E. (1956): G andeza y se idumb e
de
la c í-
ica au ina, Mad id,
Los
de
José y Juan.
Nie o Manjón,
L.
(1991): Dicciona io ilus ado de é minos au-
inos. Mad id, Espasa-Calpe.
Sánchez
de
Nei a,
J.
(1896-1897): G an dicciona io au ómaco,
Mad id, Regino Velasco imp eso .
Sa a e ,
F.
(1981): La a ea del hé oe, Mad id, Tau us.
Seoane, M. C. (1977): O a o ia y pe iodismo en la España
del
siglo XIX. Mad id,
Fundación
Juan Ma ch.
388 Juan Ca los Gil González
__
_ (1987): His o ia del pe iodismo
en
España.
El
siglo
XIX,
Mad id, Alianza Edi o ial.
To es, J. C. (1989): Léxico español de los o os. Con ibución a
. su es udio, Mad id, CSIC.