NOTAS SOBRE EL TRASLADO DE LOS INDÍGENAS EN LA JURISDICCIÓN
P o eso Ayudan e de
Un hecho su icien emen e comp obado hoy día es el descenso demog á ico que
padeció la población in
dígena ame icana desde los comienzos de la coloniza
española, disminución que ue ag a ándose con
alcanza sus co as más ele adas a mediados del s. XVII en las zonas cuya conquis a ue
más emp ana, y a ines de es a cen u ia en aquellas en las que el español i umpió más
a díamen e.
Nume osas y a iadas ue on de
la población india, como la p opia conquis a en los p ime os años de con ac o en e
ambas cul
u as, los excesi os abajos a
pa e de
los españoles, las epi
índice de la mo alidad, las al e aciones clima ológicas que a ec a on la p oducción
ag ícola y, po consiguien e, o igina on años de ham
Noso os no p e endemos eal
die on luga al b usco des
conc e amen e en su dis i o de Sal a, obje o de es e es udio, ya que se sald ía de los
obje i os y lími es impues os al mismo, apa
es a emá ica en o o abajo sob e la e olución de la encomienda en es a gobe nación
du
an e los es siglos que es u o
una de las ci
cuns ancias que a nues
abo ígenes que se encon aban encomen
hacia o os luga es ue a de los lími es de la gobe nación, lle ando p incipalmen e
ganado, o su aslado, den o de ella, a las h
1
González Rod í
guez, Adol o L.:
XVI, XVII y XVIII. Tesis D
oc o al inédi a. Se illa, 1982
NOTAS SOBRE EL TRASLADO DE LOS INDÍGENAS EN LA JURISDICCIÓN
DE SALTA
Adol o L. González Rod íguez
P o eso Ayudan e de
“His o ia de Amé ica”
de la Uni e sidad de Se illa
Un hecho su icien emen e comp obado hoy día es el descenso demog á ico que
dígena ame icana desde los comienzos de la coloniza
española, disminución que ue ag a ándose con
o me ue on pasando los años, has a
alcanza sus co as más ele adas a mediados del s. XVII en las zonas cuya conquis a ue
más emp ana, y a ines de es a cen u ia en aquellas en las que el español i umpió más
Nume osas y a iadas ue on de
sde luego las cau
sas que mo i a on es a caída de
la población india, como la p opia conquis a en los p ime os años de con ac o en e
u as, los excesi os abajos a
los que se ie on some i
dos los na u ales po
los españoles, las epi
demias y en e medades que ele
a on eno memen e el
índice de la mo alidad, las al e aciones clima ológicas que a ec a on la p oducción
ag ícola y, po consiguien e, o igina on años de ham
b es po la escasez de alimen o, e c.
Noso os no p e endemos eal
iza un análisis de los di e en es mo i os que
die on luga al b usco des
censo indígena en la gobe nación de Tucumán y más
conc e amen e en su dis i o de Sal a, obje o de es e es udio, ya que se sald ía de los
obje i os y lími es impues os al mismo, apa
e de que ya hemos apun
es a emá ica en o o abajo sob e la e olución de la encomienda en es a gobe nación
an e los es siglos que es u o
bajo la dominación española
1
. Sólo que emos des aca
cuns ancias que a nues
o juicio a ec ó de o ma más di ec a a los
abo ígenes que se encon aban encomen
dados en es a p o incia, como ue su salida
hacia o os luga es ue a de los lími es de la gobe nación, lle ando p incipalmen e
ganado, o su aslado, den o de ella, a las h
aciendas o cháca as de sus encomende os.
guez, Adol o L.:
Las encomiendas de la gobe nación del Tucum
án du an e los sigl
oc o al inédi a. Se illa, 1982
.
49
NOTAS SOBRE EL TRASLADO DE LOS INDÍGENAS EN LA JURISDICCIÓN
Adol o L. González Rod íguez
de la Uni e sidad de Se illa
Un hecho su icien emen e comp obado hoy día es el descenso demog á ico que
dígena ame icana desde los comienzos de la coloniza
ción
o me ue on pasando los años, has a
alcanza sus co as más ele adas a mediados del s. XVII en las zonas cuya conquis a ue
más emp ana, y a ines de es a cen u ia en aquellas en las que el español i umpió más
sas que mo i a on es a caída de
la población india, como la p opia conquis a en los p ime os años de con ac o en e
dos los na u ales po
a on eno memen e el
índice de la mo alidad, las al e aciones clima ológicas que a ec a on la p oducción
b es po la escasez de alimen o, e c.
iza un análisis de los di e en es mo i os que
censo indígena en la gobe nación de Tucumán y más
conc e amen e en su dis i o de Sal a, obje o de es e es udio, ya que se sald ía de los
e de que ya hemos apun
ado algo sob e
es a emá ica en o o abajo sob e la e olución de la encomienda en es a gobe nación
. Sólo que emos des aca
o juicio a ec ó de o ma más di ec a a los
dados en es a p o incia, como ue su salida
hacia o os luga es ue a de los lími es de la gobe nación, lle ando p incipalmen e
aciendas o cháca as de sus encomende os.
án du an e los sigl
os
Es e compo amien o, que desde luego no
Góngo a ha señalado una si uación pa eci
en Sal a más gene alizado du ando incluso más iempo
colonial-
po lo que ei e a i a
sea a a o o en con a de su p ác ica.
No obs an e, la abundan e do
hace de mane a gene al y no po meno izadamen e, po lo que conocemos su exis encia
desde un pun o de is a cuali a i o pe o no cuan i a i o.
Po ello, c eemos impo an e da a conoce el in
gobe nado Pe edo lle ó a cabo el jus icia mayo An onio de Cab e a en 1672, dado que
se e ie e a los indios que de la ju isdicción de Sal a habían sido sacados po sus
encomende os a di e en es pa es de es a p o incia, así como al Río de la Pla a
po se un documen o (al menos no
cons a, aunque no con la exac i
sali de sus pueblos pa a ealiza o as ac i idades ajenas a las que es aban es ipuladas,
pudiendo es ablece se con cie a segu i
población indígena sal eña
3
Aspec os legales
Como hemos dicho, ue no ma gene alizada ya en los p ime os años de ida de
la gobe nación ucumana el saca los encomende os a los indios d
hicie a
n las eces de a ie os en los des
pa a que abaja an di ec amen e en sus ie as.
Es os abusos con inua on du an e odo el s. XVI y XVII, no sólo po pa e de los
ci iles sino ambién de los eclesiás icos
mane a gene al lo p ohibía pa a odas las Indias
i ey del Pe ú y a la Audiencia de Cha cas, que de mane a pa icula lo sancionaba a
2
Góngo a, Ma io;
Encomende os y Es ancie os
de Chile después de l
a Conquis a.
3
In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a, 7 de junio 1672. AGI.
4
Po ejemplo el
Obispo de Tucumán F ay F ancisco de Vi o ia sacó de
indios en e casados y sol e os hacia el Pe ú. Au o del gobe nado Juan Ram
Es e o, 8 eb e o 1589. AG
I, Cha cas 26.
5
Recopilación de las L
eyes de Indias, Leyes 8 y 14, í
Es e compo amien o, que desde luego no
ue exclusi
o de es a egión
Góngo a ha señalado una si uación pa eci
da pa a los indios de Chiloé
2
en Sal a más gene alizado du ando incluso más iempo
-
p ác icamen e odo el pe íodo
po lo que ei e a i a
men e se encuen a enunciado en la documen ación, ya
sea a a o o en con a de su p ác ica.
No obs an e, la abundan e do
cumen ación que alude a es e hecho siemp e lo
hace de mane a gene al y no po meno izadamen e, po lo que conocemos su exis encia
desde un pun o de is a cuali a i o pe o no cuan i a i o.
Po ello, c eemos impo an e da a conoce el in
o me que po o den
gobe nado Pe edo lle ó a cabo el jus icia mayo An onio de Cab e a en 1672, dado que
se e ie e a los indios que de la ju isdicción de Sal a habían sido sacados po sus
encomende os a di e en es pa es de es a p o incia, así como al Río de la Pla a
po se un documen o (al menos no
so os no conocemos o o semejan e) en el que
cons a, aunque no con la exac i
ud que quisié amos, la can idad de na u ales obligados a
sali de sus pueblos pa a ealiza o as ac i idades ajenas a las que es aban es ipuladas,
pudiendo es ablece se con cie a segu i
dad la incidencia de es e enómeno e
3
.
Como hemos dicho, ue no ma gene alizada ya en los p ime os años de ida de
la gobe nación ucumana el saca los encomende os a los indios d
e sus pueblos pa a que
n las eces de a ie os en los des
plazamien os de sus ganad
os a o as egiones o
pa a que abaja an di ec amen e en sus ie as.
Es os abusos con inua on du an e odo el s. XVI y XVII, no sólo po pa e de los
ci iles sino ambién de los eclesiás icos
4
, a pesa de la legislación me o
mane a gene al lo p ohibía pa a odas las Indias
5
, y de las eales cédulas di igidas al
i ey del Pe ú y a la Audiencia de Cha cas, que de mane a pa icula lo sancionaba a
Encomende os y Es ancie os
. Es udios ace ca de la
cons i ución social a i
a Conquis a.
(1580-1660). San iago de Chile, 1970, págs. 22-
23 y 49.
In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a, 7 de junio 1672. AGI.
Esc
ibanía de Cáma a, 874
Obispo de Tucumán F ay F ancisco de Vi o ia sacó de
San Miguel de Tucumán 24
indios en e casados y sol e os hacia el Pe ú. Au o del gobe nado Juan Ram
í
ez de Velasco, San iago del
I, Cha cas 26.
eyes de Indias, Leyes 8 y 14, í
. XII, lib. VI.
50
o de es a egión
-Ma io
2
-, quizás es u o
p ác icamen e odo el pe íodo
men e se encuen a enunciado en la documen ación, ya
cumen ación que alude a es e hecho siemp e lo
hace de mane a gene al y no po meno izadamen e, po lo que conocemos su exis encia
o me que po o den
del
gobe nado Pe edo lle ó a cabo el jus icia mayo An onio de Cab e a en 1672, dado que
se e ie e a los indios que de la ju isdicción de Sal a habían sido sacados po sus
encomende os a di e en es pa es de es a p o incia, así como al Río de la Pla a
y Pe ú,
so os no conocemos o o semejan e) en el que
ud que quisié amos, la can idad de na u ales obligados a
sali de sus pueblos pa a ealiza o as ac i idades ajenas a las que es aban es ipuladas,
dad la incidencia de es e enómeno e
n la
Como hemos dicho, ue no ma gene alizada ya en los p ime os años de ida de
e sus pueblos pa a que
os a o as egiones o
Es os abusos con inua on du an e odo el s. XVI y XVII, no sólo po pa e de los
, a pesa de la legislación me o
poli ana, que de
, y de las eales cédulas di igidas al
i ey del Pe ú y a la Audiencia de Cha cas, que de mane a pa icula lo sancionaba a
cons i ución social a i
s oc á ica
23 y 49.
ibanía de Cáma a, 874
-A.
San Miguel de Tucumán 24
ez de Velasco, San iago del
los habi an es del Tucumán
es a gobe nación en 1612 po el isi ado F ancisco de Al a o que exp esamen e lo
impedían
7
. Así y espec o a la
o denanza 37, Al a o, que io pe
gobe nación –“
es án los pueblos des uidos
solamen e pudie an se sacados los indios has a el p ime pueblo de españoles donde
se ían eno ados po o os.
Ob iamen e, según es a disposición
podían se lle ados a aquellas ciudades que es u ie an más p óximas de su luga de
o igen, po lo que los indios de Sal a, que son los que aho a nos in e esan, únicamen e
podían se asladados a San Miguel de Tucu
el Pe ú. Es a zona, aunque pe enecía a la ju isdicción del Co egido de Ta ija es u o
du an e odo el pe íodo colonial bajo el man
incluso una encomienda, la de Sococha,
Tucumán desde 1557, echa de su p ime a p o isión, siendo en consecuencia lógico que
se con a a como posible
luga de ele o
De odas mane as, el isi ado , pensando q
los poco
s que había en la p o incia pa a pode pe manece en ella, al ca ece de
ecu sos económicos en ables
que, como se sabe, e an la uen e de iqueza p imo dial en es os momen os
concesión a sus
habi an es en es a ma e ia, al pe mi i les, como con
o denanza, que “
con consen imien o de los mismos indios
se icio has a dos indios, pe o
Y
en cuan o al labo eo en las ie as de sus en
p ime luga , que podían alquila se pa a abaja en las es ancias y ha
caye an den o de la ju isdicción de las ciudades a que es aban suje os (o denanza 39); y
en segundo luga , en concep o de mi a, en endiéndose po al la sex a pa e de
6
Reale
s Cédulas di igidas al i ey del Pe ú y a la Audiencia de la Pla a
de oc ub e de 1588
espec i amen e, en Au o de Ramí
7
Las
o denanzas de Al a o pa a el T
l
a ciudad de Buenos Ai es con los Reyes d
págs. 291-
332. Exis e una copia en AGI, Cha cas, 19.
8
González, pág. 192.
los habi an es del Tucumán
6
. Pe o, sob e odo, sin obedece
las o denanzas dadas pa a
es a gobe nación en 1612 po el isi ado F ancisco de Al a o que exp esamen e lo
. Así y espec o a la
“saca de na u ales» a o os e i
o ios, median e la
o denanza 37, Al a o, que io pe
sonalmen e los e ec os qu
e ello p oducía en la
es án los pueblos des uidos
”, son sus p o
pias palab as
solamen e pudie an se sacados los indios has a el p ime pueblo de españoles donde
se ían eno ados po o os.
Ob iamen e, según es a disposición
, los indios de cada ciudad ucumana sólo
podían se lle ados a aquellas ciudades que es u ie an más p óximas de su luga de
o igen, po lo que los indios de Sal a, que son los que aho a nos in e esan, únicamen e
podían se asladados a San Miguel de Tucu
mán, Es eco y p o
incia de los Chichas en
el Pe ú. Es a zona, aunque pe enecía a la ju isdicción del Co egido de Ta ija es u o
du an e odo el pe íodo colonial bajo el man
da o del gobe nado ucumano, exis iendo
incluso una encomienda, la de Sococha,
en pode de dis in os ecinos euda a ios de
Tucumán desde 1557, echa de su p ime a p o isión, siendo en consecuencia lógico que
luga de ele o
8
.
De odas mane as, el isi ado , pensando q
uizá
s que es os negocios e an uno de
s que había en la p o incia pa a pode pe manece en ella, al ca ece de
ecu sos económicos en ables
-
no había yacimien os de me ales o pied as p eciosas
que, como se sabe, e an la uen e de iqueza p imo dial en es os momen os
habi an es en es a ma e ia, al pe mi i les, como con
s a en la misma
con consen imien o de los mismos indios
”
pudie an lle a en su
se icio has a dos indios, pe o
“sin ene obligac
ión a emune a los en es e caso
en cuan o al labo eo en las ie as de sus en
comende os el isi ado legisló, en
p ime luga , que podían alquila se pa a abaja en las es ancias y ha
caye an den o de la ju isdicción de las ciudades a que es aban suje os (o denanza 39); y
en segundo luga , en concep o de mi a, en endiéndose po al la sex a pa e de
s Cédulas di igidas al i ey del Pe ú y a la Audiencia de la Pla a
el 28 de eb e o de 1580 y el 11
espec i amen e, en Au o de Ramí
ez de Velasco, ci .
o denanzas de Al a o pa a el T
ucumán es án publicadas po Le illie , Robe o:
C
a ciudad de Buenos Ai es con los Reyes d
e España.
3 ols. Buenos Ai es y Mad id, 1915
332. Exis e una copia en AGI, Cha cas, 19.
51
las o denanzas dadas pa a
es a gobe nación en 1612 po el isi ado F ancisco de Al a o que exp esamen e lo
o ios, median e la
e ello p oducía en la
pias palab as
-, es ipuló que
solamen e pudie an se sacados los indios has a el p ime pueblo de españoles donde
, los indios de cada ciudad ucumana sólo
podían se lle ados a aquellas ciudades que es u ie an más p óximas de su luga de
o igen, po lo que los indios de Sal a, que son los que aho a nos in e esan, únicamen e
incia de los Chichas en
el Pe ú. Es a zona, aunque pe enecía a la ju isdicción del Co egido de Ta ija es u o
da o del gobe nado ucumano, exis iendo
en pode de dis in os ecinos euda a ios de
Tucumán desde 1557, echa de su p ime a p o isión, siendo en consecuencia lógico que
s que es os negocios e an uno de
s que había en la p o incia pa a pode pe manece en ella, al ca ece de
no había yacimien os de me ales o pied as p eciosas
que, como se sabe, e an la uen e de iqueza p imo dial en es os momen os
-, hizo una
s a en la misma
pudie an lle a en su
ión a emune a los en es e caso
”.
comende os el isi ado legisló, en
p ime luga , que podían alquila se pa a abaja en las es ancias y ha
ciendas que
caye an den o de la ju isdicción de las ciudades a que es aban suje os (o denanza 39); y
en segundo luga , en concep o de mi a, en endiéndose po al la sex a pa e de
los indios
el 28 de eb e o de 1580 y el 11
C
o espondencia de
3 ols. Buenos Ai es y Mad id, 1915
-1918, ol. II,
de un pueblo, exclui
dos los muchachos, muje es y iejos, los indí
cháca as es a ían un mes y los de las es ancias seis meses (o denanzas 47, 48
Es as no mas, sin emba go, no ue on cumplidas con exac i ud po los ecinos
encomende os de la p o
incia, pe sis iendo, po an o, los abusos sob e los indios y las
consiguien es p o es as de es os úl imos y de algún que o o español, ci il o ecl
que eían con una mayo obje i idad la si uación impe an e.
In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a
Den o, pues, de es e con ex o hay que inclui lo o denado po el gobe nado
Pe edo, el 10
de mayo de 1671, quien después del econocimien o y isi a que había
hecho de los pueblos y educciones indígenas de Sal a y de e con sus p opios ojos los
a opello
s que se habían come ido con sus na u ales, mandó a F ancisco de Páez,
co egido de las educciones sal eñas, que inspecciona a con la ayuda del jus icia
mayo de es e dis i o, An onio de Cab e a, y con la de los caciques de cada pueblo,
odas las encomi
endas del luga , as
se encon aban ilegalmen e ue a de los mismos, y ad i
no sacasen a sus en
comendados pa a a eo de mulas o acas, según es aba o denado,
excep uándose l
os casos en los que po azones especiales o
suya
9
.
Casi un año después, conc e amen e el 7 de junio de 1672, lo mandado po
Pe edo se había hecho eali
jus icia mayo
An onio de Cab e a
ac uando como es igos el p o ec o de
Los da os consi
gnados en dicho in o me, eco
esponden e ec
i amen e a los s
deci , los nomb es de los encomende os y de las encomiendas exis en es en Sal a y el
núme o de indígenas que es aban ue a de sus ie as, ya ue a po que habían salido a
o os lu
ga es o po que es a
emba go, Cab e a no sólo nos de alla es as can idades
jun as, lo que imposibili a conoce cuán os
9
A
u o del gobe nado Pe edo, Sianc
, Pieza 1.
10
In o me de Cab e a, ci .
dos los muchachos, muje es y iejos, los indí
genas dedicados a las
cháca as es a ían un mes y los de las es ancias seis meses (o denanzas 47, 48
Es as no mas, sin emba go, no ue on cumplidas con exac i ud po los ecinos
incia, pe sis iendo, po an o, los abusos sob e los indios y las
consiguien es p o es as de es os úl imos y de algún que o o español, ci il o ecl
que eían con una mayo obje i idad la si uación impe an e.
In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a
Den o, pues, de es e con ex o hay que inclui lo o denado po el gobe nado
de mayo de 1671, quien después del econocimien o y isi a que había
hecho de los pueblos y educciones indígenas de Sal a y de e con sus p opios ojos los
s que se habían come ido con sus na u ales, mandó a F ancisco de Páez,
co egido de las educciones sal eñas, que inspecciona a con la ayuda del jus icia
mayo de es e dis i o, An onio de Cab e a, y con la de los caciques de cada pueblo,
endas del luga , as
ladando a sus pueblos a odos aquellos indios que
se encon aban ilegalmen e ue a de los mismos, y ad i
iendo a los encomende os que
comendados pa a a eo de mulas o acas, según es aba o denado,
os casos en los que po azones especiales o
b u ie an exp esa licencia
Casi un año después, conc e amen e el 7 de junio de 1672, lo mandado po
Pe edo se había hecho eali
dad, g acias al in o me elabo ado, no po Páez, sino po el
An onio de Cab e a
-
no nos cons a la pa icipación del co egido
ac uando como es igos el p o ec o de
na u ales y los in é p e es
10
.
gnados en dicho in o me, eco
gidos en el cuad o que inse amos,
i amen e a los s
olici ados po la máxima au o idad de la gobe nación, es
deci , los nomb es de los encomende os y de las encomiendas exis en es en Sal a y el
núme o de indígenas que es aban ue a de sus ie as, ya ue a po que habían salido a
ga es o po que es a
ban en las ie as de sus espec
i os encomende os. Sin
emba go, Cab e a no sólo nos de alla es as can idades
-
aunque a eces apa e
jun as, lo que imposibili a conoce cuán os
es aban en uno u o o luga
u o del gobe nado Pe edo, Sianc
as, 10 mayo 1671. AGI, Esc ibaní
a de Cáma a, 874
52
genas dedicados a las
cháca as es a ían un mes y los de las es ancias seis meses (o denanzas 47, 48
y 49).
Es as no mas, sin emba go, no ue on cumplidas con exac i ud po los ecinos
incia, pe sis iendo, po an o, los abusos sob e los indios y las
consiguien es p o es as de es os úl imos y de algún que o o español, ci il o ecl
esiás ico,
Den o, pues, de es e con ex o hay que inclui lo o denado po el gobe nado
de mayo de 1671, quien después del econocimien o y isi a que había
hecho de los pueblos y educciones indígenas de Sal a y de e con sus p opios ojos los
s que se habían come ido con sus na u ales, mandó a F ancisco de Páez,
co egido de las educciones sal eñas, que inspecciona a con la ayuda del jus icia
mayo de es e dis i o, An onio de Cab e a, y con la de los caciques de cada pueblo,
ladando a sus pueblos a odos aquellos indios que
iendo a los encomende os que
comendados pa a a eo de mulas o acas, según es aba o denado,
b u ie an exp esa licencia
Casi un año después, conc e amen e el 7 de junio de 1672, lo mandado po
dad, g acias al in o me elabo ado, no po Páez, sino po el
no nos cons a la pa icipación del co egido
-
gidos en el cuad o que inse amos,
olici ados po la máxima au o idad de la gobe nación, es
deci , los nomb es de los encomende os y de las encomiendas exis en es en Sal a y el
núme o de indígenas que es aban ue a de sus ie as, ya ue a po que habían salido a
i os encomende os. Sin
aunque a eces apa e
cen las dos
es aban en uno u o o luga
-, sino que
a de Cáma a, 874
-A, ols. 483-483
ambién nos especi ica aquellos indios que e an dados a los ami
encomende os o que e an u i
ma anza del ganado. Po úl imo, in o ma de algunos indios que ue on sacados, pe o sin
acla a con qué inalidad, posiblemen e po que él mismo no lo pudo a e igua .
Ac i idades ag opecua ias
Como
es sabido, du an e la dominación española en Amé ica el elemen o
indígena es u o en g an me
enía dada undamen almen e a a és de la encomienda y que espondía a la necesidad
que los españole
s enían de los abo ígenes, al se la mano de ob a india uno de los pocos
ecu sos que exis ían pa a pode su
Desde luego, es a necesidad ue más e iden e en los p ime os momen os de la
colonización, pe o siguió siendo imp
ma ginales en las que se ca ecía de uen es de iqueza y mano de ob a de o o ipo.
P ecisa
men e se puede inclui a Tucumán den o de es e g upo de e i o ios indianos y,
po an o, a su ju
isdicción de
escasa población indígena y con una ca encia casi absol
con igu
ándose consecuen emen e la encomienda como la única ins i ución que de una
mane a sólida podía man
ene y desa
Además la encomienda ucumana e is ió una o i
cuan o a las elaciones l
abo
que du an e los es siglos de dominio español ue en
aunque con el ya ci ado isi ado Al a o queda a eó icamen e es i
de es e sis ema y la implan a
pa icula es del goce de los ibu os de los pueblos d
Es deci , que si la encomienda apo ó, a pesa de los impedimen os impues os
po la legislación, la mano de ob a pa a el cul i o de la ie a y el cuidado del ganado de
los encomende os de aquellos e i o ios en los que es as ac i idades e an las p incipa
pa a su desa ollo económico, en es a p o incia es e apo e se io ambién a o ecido
11
Gibson, Ch.:
Los az ecas bajo el dominio español. 1519
Los conquis ado es y el indio ame icano.
T abajo del indio en Nue a G anada.
12
O den
anzas de Al a o, 88 a 93, ci .
ambién nos especi ica aquellos indios que e an dados a los ami
lia es y amigos de los
encomende os o que e an u i
lizados pa a o as ac i idades, como, po ejemplo, pa a la
ma anza del ganado. Po úl imo, in o ma de algunos indios que ue on sacados, pe o sin
acla a con qué inalidad, posiblemen e po que él mismo no lo pudo a e igua .
Ac i idades ag opecua ias
es sabido, du an e la dominación española en Amé ica el elemen o
indígena es u o en g an me
dida a me ced de los in e eses del blanco, subo di
enía dada undamen almen e a a és de la encomienda y que espondía a la necesidad
s enían de los abo ígenes, al se la mano de ob a india uno de los pocos
ecu sos que exis ían pa a pode su
bsis i en aquellas ie as
11
.
Desde luego, es a necesidad ue más e iden e en los p ime os momen os de la
colonización, pe o siguió siendo imp
escindible en años pos e io es en aquellas zonas
ma ginales en las que se ca ecía de uen es de iqueza y mano de ob a de o o ipo.
men e se puede inclui a Tucumán den o de es e g upo de e i o ios indianos y,
isdicción de
Sal a, pues con ó du an e odo el pe íodo colonial con
escasa población indígena y con una ca encia casi absol
u a de minas en ables,
ándose consecuen emen e la encomienda como la única ins i ución que de una
ene y desa
olla el asen amien o hispano en es a egión.
Además la encomienda ucumana e is ió una o i
ginalidad undamen al en
abo
ales español encomende o-
indígena encomendado, dado
que du an e los es siglos de dominio español ue en
comienda de se icio pe sonal,
aunque con el ya ci ado isi ado Al a o queda a eó icamen e es i
pulada la e adicación
de es e sis ema y la implan a
ción de ini i a de la encomienda como cesión a los
pa icula es del goce de los ibu os de los pueblos d
e indios
12
.
Es deci , que si la encomienda apo ó, a pesa de los impedimen os impues os
po la legislación, la mano de ob a pa a el cul i o de la ie a y el cuidado del ganado de
los encomende os de aquellos e i o ios en los que es as ac i idades e an las p incipa
pa a su desa ollo económico, en es a p o incia es e apo e se io ambién a o ecido
Los az ecas bajo el dominio español. 1519
-1810.
México, 1967, pág. 226.
Los conquis ado es y el indio ame icano.
Ba celona, 1960, págs. 20.-
Eugenio, Mª Á
T abajo del indio en Nue a G anada.
Se illa, 1977, págs. 358 y ss.
anzas de Al a o, 88 a 93, ci .
53
lia es y amigos de los
lizados pa a o as ac i idades, como, po ejemplo, pa a la
ma anza del ganado. Po úl imo, in o ma de algunos indios que ue on sacados, pe o sin
acla a con qué inalidad, posiblemen e po que él mismo no lo pudo a e igua .
es sabido, du an e la dominación española en Amé ica el elemen o
dida a me ced de los in e eses del blanco, subo di
nación que
enía dada undamen almen e a a és de la encomienda y que espondía a la necesidad
s enían de los abo ígenes, al se la mano de ob a india uno de los pocos
Desde luego, es a necesidad ue más e iden e en los p ime os momen os de la
escindible en años pos e io es en aquellas zonas
ma ginales en las que se ca ecía de uen es de iqueza y mano de ob a de o o ipo.
men e se puede inclui a Tucumán den o de es e g upo de e i o ios indianos y,
Sal a, pues con ó du an e odo el pe íodo colonial con
u a de minas en ables,
ándose consecuen emen e la encomienda como la única ins i ución que de una
olla el asen amien o hispano en es a egión.
ginalidad undamen al en
indígena encomendado, dado
comienda de se icio pe sonal,
pulada la e adicación
ción de ini i a de la encomienda como cesión a los
Es deci , que si la encomienda apo ó, a pesa de los impedimen os impues os
po la legislación, la mano de ob a pa a el cul i o de la ie a y el cuidado del ganado de
los encomende os de aquellos e i o ios en los que es as ac i idades e an las p incipa
les
pa a su desa ollo económico, en es a p o incia es e apo e se io ambién a o ecido
México, 1967, pág. 226.
- Simpson, L.:
Eugenio, Mª Á
ngeles: T ibu o y
po el hecho de que la encomienda pe i ió bajo la o ma del se icio pe
pudiendo exigi se con una mayo acilidad el abajo ilegal al indígena.
Po ello, n
o es de ex aña que uno de los abusos más comunes de los come idos
po los encomende os de Sal a y denunciado po el gobe nado Pe edo ue a el de
aslada a los indios desde sus luga es habi uales de esidencia a las haciendas,
es ancias y cháca as que
aquellos deseaban explo a .
Así, según cons a en la ela
que ue on lle ados a las ie as de los encomende os sal eños de seis de las dieciocho
encomiendas que con abilizó, ya que no po
encomiendas que él a i ma ue on sacados ambién con es e in, po que su núme o
apa ece sumado, como hemos dicho, con el de los indios u ilizados pa a los iajes hacia
el ex e io de la p o incia, lle ando el ganado.
Siguie
ndo los da os consignados en es as seis en
anejo que la ci a o al de indios que se encon aban abajando en las ie as de sus
encomende os e a de 75, lo que ep esen a con espec o al o al de na u ales sacados
pa a las di
s in as ac i idades el 51,3
indios sacados po cada encomende o, esul a que Diego Vélez de Alcace había
empleado en es as ac i idades el 46
Miguel de Elisondo el 29
%,
el 61,5 % y
Ma ga i a de Chá ez el 42,3
o denan
zas de Al a o, pues es ienen más de la mi ad de es os indios empleados en las
po el hecho de que la encomienda pe i ió bajo la o ma del se icio pe
pudiendo exigi se con una mayo acilidad el abajo ilegal al indígena.
o es de ex aña que uno de los abusos más comunes de los come idos
po los encomende os de Sal a y denunciado po el gobe nado Pe edo ue a el de
aslada a los indios desde sus luga es habi uales de esidencia a las haciendas,
aquellos deseaban explo a .
Así, según cons a en la ela
ción de Cab e a, sa
bemos con ce eza los na u ales
que ue on lle ados a las ie as de los encomende os sal eños de seis de las dieciocho
encomiendas que con abilizó, ya que no po
demos conoce los de o as ocho
encomiendas que él a i ma ue on sacados ambién con es e in, po que su núme o
apa ece sumado, como hemos dicho, con el de los indios u ilizados pa a los iajes hacia
el ex e io de la p o incia, lle ando el ganado.
ndo los da os consignados en es as seis en
comiendas, emos en el Cuad o
anejo que la ci a o al de indios que se encon aban abajando en las ie as de sus
encomende os e a de 75, lo que ep esen a con espec o al o al de na u ales sacados
s in as ac i idades el 51,3
%.
Analizando es a can idad en unción de los
indios sacados po cada encomende o, esul a que Diego Vélez de Alcace había
empleado en es as ac i idades el 46
%
de sus indios, Ped o de La a Manja e el 100
%,
And és de F ías Sando al el 87,5 %,
Luis A ias Ve
Ma ga i a de Chá ez el 42,3
%.
Es deci , ninguno de ellos espe a on las
zas de Al a o, pues es ienen más de la mi ad de es os indios empleados en las
54
po el hecho de que la encomienda pe i ió bajo la o ma del se icio pe
sonal,
o es de ex aña que uno de los abusos más comunes de los come idos
po los encomende os de Sal a y denunciado po el gobe nado Pe edo ue a el de
aslada a los indios desde sus luga es habi uales de esidencia a las haciendas,
bemos con ce eza los na u ales
que ue on lle ados a las ie as de los encomende os sal eños de seis de las dieciocho
demos conoce los de o as ocho
encomiendas que él a i ma ue on sacados ambién con es e in, po que su núme o
apa ece sumado, como hemos dicho, con el de los indios u ilizados pa a los iajes hacia
comiendas, emos en el Cuad o
anejo que la ci a o al de indios que se encon aban abajando en las ie as de sus
encomende os e a de 75, lo que ep esen a con espec o al o al de na u ales sacados
Analizando es a can idad en unción de los
indios sacados po cada encomende o, esul a que Diego Vélez de Alcace había
de sus indios, Ped o de La a Manja e el 100
%,
Luis A ias Ve
lázquez
Es deci , ninguno de ellos espe a on las
zas de Al a o, pues es ienen más de la mi ad de es os indios empleados en las
aenas ag ícol
as, y de los o os es, dos de ellos ambién poseen un núme o ele ado
aunque no an exage ado, mien as que uno sólo, Miguel de Elisondo, es el que os en a
la can idad meno , aun así muy supe io a la sex a pa e de indí
isi ado
pa a abaja la ie a de sus encomende os.
E iden emen e es as ci as deno an cómo el indí
odo el peso del a
bajo ag opecua io en el dis i o sal eño, si uación que podemos
gene aliza sin miedo a equi oca nos pa a od
sino pa a muchos años después e incl
alegado en 1714 po el gobe nado Es eban de U iza , quien an e las medidas
bo bónicas encaminadas a i sup imiendo las enco
de la p o incia al espec o, pues según dice ex ualmen e
“
la u ilidad de las encomiendas (en la gobe nación) no es lo que p oduce el
ibu o sino el que median e el agazajo eniendo en sus haciendas es os indios po
encomienda consiguen de ellos asis an al cul i o de
pagándoles sus jo nales”
13
.
Obse amos, en consecuencia, que ya ue a de mane a legal, pagándoles los
abajos, o ilegal, sin ene en cuen a las leyes que los egulaban, el caso ue que el
indígena encomendado en la gobe nación del Tucumán cons i uyó po excelencia la
mano de ob a b
a a a, ácilmen e asequible y di igida pe sonalmen e po sus
encomende os, adminis ado es o poble os, ansg ediendo la mayo ía de las eces las
no mas i
gen es al espec o.
De odas mane as es e ipo de abuso no se ci
enían mayo es posi
bilidades pa a bene icia se de él, es deci , los enco
que llegó a se oda ía más lag an e en es e dis i o, pues algunos na u ales ue on
cedidos con el mismo in a los pa ien es y emplea
los diez indios dona
dos po Ma ga i a de Chá ez a la cháca a
los cinco dados po Diego de Ca ajal a su adminis ado . E incluso en algunos casos
ue on sacados di ec amen e po sus p opios am
encomienda, como los sie e indios lle ados po la mad e de Diego de Ca ajal a su
cháca a.
13
El gobe nado Es eban de U iza a S. M., Sal a, 24 julio 1714. AGI, Cha cas. 158.
as, y de los o os es, dos de ellos ambién poseen un núme o ele ado
aunque no an exage ado, mien as que uno sólo, Miguel de Elisondo, es el que os en a
la can idad meno , aun así muy supe io a la sex a pa e de indí
genas pe mi idos po el
pa a abaja la ie a de sus encomende os.
E iden emen e es as ci as deno an cómo el indí
gena lle aba sob e sus espaldas
bajo ag opecua io en el dis i o sal eño, si uación que podemos
gene aliza sin miedo a equi oca nos pa a od
a la gobe nación, no sólo pa a es a echa
sino pa a muchos años después e incl
uso pa a la cen u ia siguien e.
Así lo demues a lo
alegado en 1714 po el gobe nado Es eban de U iza , quien an e las medidas
bo bónicas encaminadas a i sup imiendo las enco
miendas indianas, solici a la exención
de la p o incia al espec o, pues según dice ex ualmen e
la u ilidad de las encomiendas (en la gobe nación) no es lo que p oduce el
ibu o sino el que median e el agazajo eniendo en sus haciendas es os indios po
encomienda consiguen de ellos asis an al cul i o de
ella y gua da de sus ga
.
Obse amos, en consecuencia, que ya ue a de mane a legal, pagándoles los
abajos, o ilegal, sin ene en cuen a las leyes que los egulaban, el caso ue que el
indígena encomendado en la gobe nación del Tucumán cons i uyó po excelencia la
a a a, ácilmen e asequible y di igida pe sonalmen e po sus
encomende os, adminis ado es o poble os, ansg ediendo la mayo ía de las eces las
gen es al espec o.
De odas mane as es e ipo de abuso no se ci
cunsc ibió al ámbi o de los que
bilidades pa a bene icia se de él, es deci , los enco
que llegó a se oda ía más lag an e en es e dis i o, pues algunos na u ales ue on
cedidos con el mismo in a los pa ien es y emplea
dos de aquellos como, po ejemplo,
dos po Ma ga i a de Chá ez a la cháca a
y
es ancia de su sob ino o
los cinco dados po Diego de Ca ajal a su adminis ado . E incluso en algunos casos
ue on sacados di ec amen e po sus p opios am
ilia es sin la mediación del i ula de la
encomienda, como los sie e indios lle ados po la mad e de Diego de Ca ajal a su
El gobe nado Es eban de U iza a S. M., Sal a, 24 julio 1714. AGI, Cha cas. 158.
55
as, y de los o os es, dos de ellos ambién poseen un núme o ele ado
aunque no an exage ado, mien as que uno sólo, Miguel de Elisondo, es el que os en a
genas pe mi idos po el
gena lle aba sob e sus espaldas
bajo ag opecua io en el dis i o sal eño, si uación que podemos
a la gobe nación, no sólo pa a es a echa
Así lo demues a lo
alegado en 1714 po el gobe nado Es eban de U iza , quien an e las medidas
miendas indianas, solici a la exención
la u ilidad de las encomiendas (en la gobe nación) no es lo que p oduce el
ibu o sino el que median e el agazajo eniendo en sus haciendas es os indios po
ía de
ella y gua da de sus ga
nados,
Obse amos, en consecuencia, que ya ue a de mane a legal, pagándoles los
abajos, o ilegal, sin ene en cuen a las leyes que los egulaban, el caso ue que el
indígena encomendado en la gobe nación del Tucumán cons i uyó po excelencia la
a a a, ácilmen e asequible y di igida pe sonalmen e po sus
encomende os, adminis ado es o poble os, ansg ediendo la mayo ía de las eces las
cunsc ibió al ámbi o de los que
bilidades pa a bene icia se de él, es deci , los enco
mende os, sino
que llegó a se oda ía más lag an e en es e dis i o, pues algunos na u ales ue on
dos de aquellos como, po ejemplo,
es ancia de su sob ino o
los cinco dados po Diego de Ca ajal a su adminis ado . E incluso en algunos casos
ilia es sin la mediación del i ula de la
encomienda, como los sie e indios lle ados po la mad e de Diego de Ca ajal a su
Come cio mula
“El come cio
p incipal de es a ciudad (Sal a)
de las ju isdicciones de C
ó doba, San a Fe y Buenos Ai es y después de in
año pa a que engo den y
o alezcan pa a los in e esados que las comp an en aquellos
e i o ios
... acon ece que po los meses de ma zo y ab il las hacen ae a las
inmediaciones de es a ciudad
que celeb an... y
los que las comp an o conducen, las e
Pe ú”.
Con es as palab as Filibe o de Mena, es igo del momen o, esumía en 1773 la
eno me impo ancia y el mecanismo come cial que en el e i o io sal eñ
á ico de mulas
14
.
Sin emba go, es a misma si uación se puede ob
conc e amen e un siglo an es de lo expues o po Mena, g acias a los aliosos abajos
que han pues o de elie e la g an ascen
Cha cas y Pe ú
15
, de los que no enemos más emedio que de
Toledo po se el más ce cano c onológicamen e a nues o es udio, al aba ca el pe
de años comp endidos en e 1657 y 1698
E ec i amen e, en la gobe nación ucumana exis ía desde p incipio del s. XVII
un come cio ganade o, cen
Có doba, desde donde “
se lle an pa a Po osí
14
Mena, Filibe o de:
Fundación de Sal a. Desc i
Tucumán, en Rod í
guez, G ega io:
Es ela B.:
El come cio de mulas en Sal a:
His ó icas”, nº 6 (Rosa io, 1962
-
15
Sánchez Albo noz, Nicolás:
G aciela:
Un aspec o del come cio sal eño
In es igaciones His ó icas”. Nº
come cio de Sal a a media
dos del siglo pasado.
Ace edo, Edbe o Osca : La
In endencia de Sal a de
Mendoza, 1965.- También m
e ece des a
muy a
lejada del e i o io sal e
compa a i o q
ue ealiza de las ac i idades ganade as de ambas egiones. Se e a Con e as, Ra
Guadalaja a ganade a, es udio egional no o
16
Toledo, págs. 165-191.
p incipal de es a ciudad (Sal a)
es de mulas; las que se conducen
ó doba, San a Fe y Buenos Ai es y después de in
o alezcan pa a los in e esados que las comp an en aquellos
... acon ece que po los meses de ma zo y ab il las hacen ae a las
inmediaciones de es a ciudad
a unos pa ajes que llaman ablados
... pa a la en a o e ia
los que las comp an o conducen, las e
nden en las P o incias del
Con es as palab as Filibe o de Mena, es igo del momen o, esumía en 1773 la
eno me impo ancia y el mecanismo come cial que en el e i o io sal eñ
Sin emba go, es a misma si uación se puede ob
se
a en épocas an e io es,
conc e amen e un siglo an es de lo expues o po Mena, g acias a los aliosos abajos
que han pues o de elie e la g an ascen
dencia de la expo ación mula de Sal a a
, de los que no enemos más emedio que de
s aca el de Es ela B.
Toledo po se el más ce cano c onológicamen e a nues o es udio, al aba ca el pe
de años comp endidos en e 1657 y 1698
16
.
E ec i amen e, en la gobe nación ucumana exis ía desde p incipio del s. XVII
un come cio ganade o, cen
ado en los p ime os años de es a cen u ia en la
se lle an pa a Po osí
”, nos dice
el c onis a Vázquez de
Fundación de Sal a. Desc i
pción y Na ación his o
ial de la An igua P o incia del
guez, G ega io:
La Pa ia Vieja, Buenos A
i es, 1916, pág. 339, ci ado po T
El come cio de mulas en Sal a:
1657-1698, en “Anua io del Ins i u
o de In es igaciones
-
1963), págs. 165-191.
Sánchez Albo noz, Nicolás:
La saca de mulas de Sal a al Pe ú, 1778-1808;
Iba a d
Un aspec o del come cio sal eño
(1778-1811), ambos en “
Anua io del Ins i u o de
8 (Rosa io, 1965), págs. 261-312 y 313-323.-
Ba ba En ique, M.:
dos del siglo pasado.
“T abajos y comunicaciones”, nº
7 (La Pla a, 1958
In endencia de Sal a de
Tucumán en el Vi eina o del Rí
e ece des a
ca se, aunque la zona es udiada, Guadalaja a no ohispana, es á
lejada del e i o io sal e
ño, el a
bajo de Se e a Con e as, po el muy
ue ealiza de las ac i idades ganade as de ambas egiones. Se e a Con e as, Ra
Guadalaja a ganade a, es udio egional no o
hispano. 1760-1805.
Se illa, 1977, págs. 197
56
es de mulas; las que se conducen
ó doba, San a Fe y Buenos Ai es y después de in
e nadas un
o alezcan pa a los in e esados que las comp an en aquellos
... acon ece que po los meses de ma zo y ab il las hacen ae a las
... pa a la en a o e ia
nden en las P o incias del
Con es as palab as Filibe o de Mena, es igo del momen o, esumía en 1773 la
eno me impo ancia y el mecanismo come cial que en el e i o io sal eñ
o enía el
a en épocas an e io es,
conc e amen e un siglo an es de lo expues o po Mena, g acias a los aliosos abajos
dencia de la expo ación mula de Sal a a
s aca el de Es ela B.
Toledo po se el más ce cano c onológicamen e a nues o es udio, al aba ca el pe
íodo
E ec i amen e, en la gobe nación ucumana exis ía desde p incipio del s. XVII
ado en los p ime os años de es a cen u ia en la
ciudad de
el c onis a Vázquez de
ial de la An igua P o incia del
i es, 1916, pág. 339, ci ado po T
oledo,
o de In es igaciones
Iba a d
e Ronco oni,
Anua io del Ins i u o de
Ba ba En ique, M.:
El
7 (La Pla a, 1958
).-
Tucumán en el Vi eina o del Rí
o de la Pla a.
ca se, aunque la zona es udiada, Guadalaja a no ohispana, es á
bajo de Se e a Con e as, po el muy
ace ado análisis
ue ealiza de las ac i idades ganade as de ambas egiones. Se e a Con e as, Ra
món Mª:
Se illa, 1977, págs. 197
-206.
Espinosa
17
y
más a de localizado en Sal a, donde comenza ía de o
hacia 1657
18
.
Aho a bien, en es e úl imo caso, como ocu ía en el s. XVIII, según hemos is o,
no había un c iade o de mulas, sino que es a ciudad se ía como luga de descanso de
las ecuas p
o enien es de o as ciudades;
después de un iempo azonable, po lo gene al un año, salían las mulas pa a su en a y
dis ibución al Al o y Bajo Pe ú, siendo los luga es en los que enían mayo de
Po osí, O u o, Cuzco, La Paz y Jauja
El hech
o de que ue a Sal a pa ada obligada del ganado y pos e io men e núcleo
edis ibuido del mis
mo esponde a dos ci cuns ancias conc e as: la p i
con aba con una ie a de abundan es pas os
enía una si uación geog á ica óp ima pa a canaliza es e come cio, así como el es o de
las ac i idades me
can iles, al encon a se
con i iéndose Sal a, pues, en
complicado y la go á ico ganade o
En cuan o a los a an es de es e á ico mule o, ya la ci ada au o a indicaba en
su abajo que en e los in e nado es y le ado es del ganado algunos enían una
b illan e ca e a de a mas y has a poseían enco
co obo amos es a op
inión e incluso la ampliamos, al
in o me del jus icia mayo Cab e a que de los 18 encomende os eseñados sólo cua o
no pa icipa on en el negocio ganade o, pues son los únicos que no u iliza on a sus
indígenas encomen
dados pa a el a eo de mulas hacia los luga es de su en a. Aquí
enemos, po an o, o o de los ac o es obje o de es e análisis, como es el aslado de los
na u ales, haciendo las unciones de a ie os de mulas, desde sus pueblos de o igen
hacia zonas bas an e ale
jadas, no sólo de los lími es de su ju isdicción, sino ambién de
17
Vázq
uez de Espinosa, An onio:
Tomo CCXXXI, págs, 444-
445.
i eina o, en Le ene, R.:
His o ia de la Nación A gen ina.
18
Toledo, pág. 167.
19
Ibidem, pág. 170.
20
Vázquez, pág. 446.
21
Céspedes del Cas illo, Guille mo:
c eación del i e
ina o del Pla a,
Se e a, pág. 205.
22
Se e a, pág. 205.
23
Toledo, pág. 176 y ss.
más a de localizado en Sal a, donde comenza ía de o
ma más eg
Aho a bien, en es e úl imo caso, como ocu ía en el s. XVIII, según hemos is o,
no había un c iade o de mulas, sino que es a ciudad se ía como luga de descanso de
o enien es de o as ciudades;
“la in e nada”
se le denomina a es a e apa, y
después de un iempo azonable, po lo gene al un año, salían las mulas pa a su en a y
dis ibución al Al o y Bajo Pe ú, siendo los luga es en los que enían mayo de
Po osí, O u o, Cuzco, La Paz y Jauja
19
.
o de que ue a Sal a pa ada obligada del ganado y pos e io men e núcleo
mo esponde a dos ci cuns ancias conc e as: la p i
con aba con una ie a de abundan es pas os
y espaciosos alles
20
y, la segunda, que
enía una si uación geog á ica óp ima pa a canaliza es e come cio, así como el es o de
can iles, al encon a se
ubicada en la u a Lima
-
con i iéndose Sal a, pues, en
“la
pue a na u al pa a el Pe ú y Cha cas en es e
complicado y la go á ico ganade o
”
22
.
En cuan o a los a an es de es e á ico mule o, ya la ci ada au o a indicaba en
su abajo que en e los in e nado es y le ado es del ganado algunos enían una
b illan e ca e a de a mas y has a poseían enco
miendas
23
. Noso os, desde luego,
inión e incluso la ampliamos, al
habe comp o
bado a a és del
in o me del jus icia mayo Cab e a que de los 18 encomende os eseñados sólo cua o
no pa icipa on en el negocio ganade o, pues son los únicos que no u iliza on a sus
dados pa a el a eo de mulas hacia los luga es de su en a. Aquí
enemos, po an o, o o de los ac o es obje o de es e análisis, como es el aslado de los
na u ales, haciendo las unciones de a ie os de mulas, desde sus pueblos de o igen
jadas, no sólo de los lími es de su ju isdicción, sino ambién de
uez de Espinosa, An onio:
Compendio y desc
ipción de las Indias Occiden al
445.
- Coni, Emilio A.: La ag icul u a, ganade í
a e indus ias has a el
His o ia de la Nación A gen ina.
Tomo IV, Buenos Ai es, 1940.
Céspedes del Cas illo, Guille mo:
Lima y Buenos Ai es.
Repe cusiones económicas y po
ina o del Pla a,
en “Anua ios de Es udios Ame icanos”, III (
Se illa, 1947
57
ma más eg
ula
Aho a bien, en es e úl imo caso, como ocu ía en el s. XVIII, según hemos is o,
no había un c iade o de mulas, sino que es a ciudad se ía como luga de descanso de
se le denomina a es a e apa, y
después de un iempo azonable, po lo gene al un año, salían las mulas pa a su en a y
dis ibución al Al o y Bajo Pe ú, siendo los luga es en los que enían mayo de
manda
o de que ue a Sal a pa ada obligada del ganado y pos e io men e núcleo
mo esponde a dos ci cuns ancias conc e as: la p i
me a, que
y, la segunda, que
enía una si uación geog á ica óp ima pa a canaliza es e come cio, así como el es o de
-
Buenos Ai es
21
,
pue a na u al pa a el Pe ú y Cha cas en es e
En cuan o a los a an es de es e á ico mule o, ya la ci ada au o a indicaba en
su abajo que en e los in e nado es y le ado es del ganado algunos enían una
. Noso os, desde luego,
bado a a és del
in o me del jus icia mayo Cab e a que de los 18 encomende os eseñados sólo cua o
no pa icipa on en el negocio ganade o, pues son los únicos que no u iliza on a sus
dados pa a el a eo de mulas hacia los luga es de su en a. Aquí
enemos, po an o, o o de los ac o es obje o de es e análisis, como es el aslado de los
na u ales, haciendo las unciones de a ie os de mulas, desde sus pueblos de o igen
jadas, no sólo de los lími es de su ju isdicción, sino ambién de
ipción de las Indias Occiden al
es. Mad id, 1969.
a e indus ias has a el
Tomo IV, Buenos Ai es, 1940.
Repe cusiones económicas y po
lí icas de la
Se illa, 1947
), pág. 69.-