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Notas sobre el traslado de los indígenas en la jurisdicción de Salta

González Rodríguez, Adolfo L.

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NOTAS SOBRE EL TRASLADO DE LOS INDÍGENAS EN LA JURISDICCIÓN P o eso Ayudan e de Un hecho su icien emen e comp obado hoy día es el descenso demog á ico que padeció la población in dígena ame icana desde los comienzos de la coloniza española, disminución que ue ag a ándose con alcanza sus co as más ele adas a mediados del s. XVII en las zonas cuya conquis a ue más emp ana, y a ines de es a cen u ia en aquellas en las que el español i umpió más a díamen e. Nume osas y a iadas ue on de la población india, como la p opia conquis a en los p ime os años de con ac o en e ambas cul u as, los excesi os abajos a pa e de los españoles, las epi índice de la mo alidad, las al e aciones clima ológicas que a ec a on la p oducción ag ícola y, po consiguien e, o igina on años de ham Noso os no p e endemos eal die on luga al b usco des conc e amen e en su dis i o de Sal a, obje o de es e es udio, ya que se sald ía de los obje i os y lími es impues os al mismo, apa es a emá ica en o o abajo sob e la e olución de la encomienda en es a gobe nación du an e los es siglos que es u o una de las ci cuns ancias que a nues abo ígenes que se encon aban encomen hacia o os luga es ue a de los lími es de la gobe nación, lle ando p incipalmen e ganado, o su aslado, den o de ella, a las h 1 González Rod í guez, Adol o L.: XVI, XVII y XVIII. Tesis D oc o al inédi a. Se illa, 1982 NOTAS SOBRE EL TRASLADO DE LOS INDÍGENAS EN LA JURISDICCIÓN DE SALTA Adol o L. González Rod íguez P o eso Ayudan e de “His o ia de Amé ica” de la Uni e sidad de Se illa Un hecho su icien emen e comp obado hoy día es el descenso demog á ico que dígena ame icana desde los comienzos de la coloniza española, disminución que ue ag a ándose con o me ue on pasando los años, has a alcanza sus co as más ele adas a mediados del s. XVII en las zonas cuya conquis a ue más emp ana, y a ines de es a cen u ia en aquellas en las que el español i umpió más Nume osas y a iadas ue on de sde luego las cau sas que mo i a on es a caída de la población india, como la p opia conquis a en los p ime os años de con ac o en e u as, los excesi os abajos a los que se ie on some i dos los na u ales po los españoles, las epi demias y en e medades que ele a on eno memen e el índice de la mo alidad, las al e aciones clima ológicas que a ec a on la p oducción ag ícola y, po consiguien e, o igina on años de ham b es po la escasez de alimen o, e c. Noso os no p e endemos eal iza un análisis de los di e en es mo i os que die on luga al b usco des censo indígena en la gobe nación de Tucumán y más conc e amen e en su dis i o de Sal a, obje o de es e es udio, ya que se sald ía de los obje i os y lími es impues os al mismo, apa e de que ya hemos apun es a emá ica en o o abajo sob e la e olución de la encomienda en es a gobe nación an e los es siglos que es u o bajo la dominación española 1 . Sólo que emos des aca cuns ancias que a nues o juicio a ec ó de o ma más di ec a a los abo ígenes que se encon aban encomen dados en es a p o incia, como ue su salida hacia o os luga es ue a de los lími es de la gobe nación, lle ando p incipalmen e ganado, o su aslado, den o de ella, a las h aciendas o cháca as de sus encomende os. guez, Adol o L.: Las encomiendas de la gobe nación del Tucum án du an e los sigl oc o al inédi a. Se illa, 1982 . 49 NOTAS SOBRE EL TRASLADO DE LOS INDÍGENAS EN LA JURISDICCIÓN Adol o L. González Rod íguez de la Uni e sidad de Se illa Un hecho su icien emen e comp obado hoy día es el descenso demog á ico que dígena ame icana desde los comienzos de la coloniza ción o me ue on pasando los años, has a alcanza sus co as más ele adas a mediados del s. XVII en las zonas cuya conquis a ue más emp ana, y a ines de es a cen u ia en aquellas en las que el español i umpió más sas que mo i a on es a caída de la población india, como la p opia conquis a en los p ime os años de con ac o en e dos los na u ales po a on eno memen e el índice de la mo alidad, las al e aciones clima ológicas que a ec a on la p oducción b es po la escasez de alimen o, e c. iza un análisis de los di e en es mo i os que censo indígena en la gobe nación de Tucumán y más conc e amen e en su dis i o de Sal a, obje o de es e es udio, ya que se sald ía de los e de que ya hemos apun ado algo sob e es a emá ica en o o abajo sob e la e olución de la encomienda en es a gobe nación . Sólo que emos des aca o juicio a ec ó de o ma más di ec a a los dados en es a p o incia, como ue su salida hacia o os luga es ue a de los lími es de la gobe nación, lle ando p incipalmen e aciendas o cháca as de sus encomende os. án du an e los sigl os Es e compo amien o, que desde luego no Góngo a ha señalado una si uación pa eci en Sal a más gene alizado du ando incluso más iempo colonial- po lo que ei e a i a sea a a o o en con a de su p ác ica. No obs an e, la abundan e do hace de mane a gene al y no po meno izadamen e, po lo que conocemos su exis encia desde un pun o de is a cuali a i o pe o no cuan i a i o. Po ello, c eemos impo an e da a conoce el in gobe nado Pe edo lle ó a cabo el jus icia mayo An onio de Cab e a en 1672, dado que se e ie e a los indios que de la ju isdicción de Sal a habían sido sacados po sus encomende os a di e en es pa es de es a p o incia, así como al Río de la Pla a po se un documen o (al menos no cons a, aunque no con la exac i sali de sus pueblos pa a ealiza o as ac i idades ajenas a las que es aban es ipuladas, pudiendo es ablece se con cie a segu i población indígena sal eña 3 Aspec os legales Como hemos dicho, ue no ma gene alizada ya en los p ime os años de ida de la gobe nación ucumana el saca los encomende os a los indios d hicie a n las eces de a ie os en los des pa a que abaja an di ec amen e en sus ie as. Es os abusos con inua on du an e odo el s. XVI y XVII, no sólo po pa e de los ci iles sino ambién de los eclesiás icos mane a gene al lo p ohibía pa a odas las Indias i ey del Pe ú y a la Audiencia de Cha cas, que de mane a pa icula lo sancionaba a 2 Góngo a, Ma io; Encomende os y Es ancie os de Chile después de l a Conquis a. 3 In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a, 7 de junio 1672. AGI. 4 Po ejemplo el Obispo de Tucumán F ay F ancisco de Vi o ia sacó de indios en e casados y sol e os hacia el Pe ú. Au o del gobe nado Juan Ram Es e o, 8 eb e o 1589. AG I, Cha cas 26. 5 Recopilación de las L eyes de Indias, Leyes 8 y 14, í Es e compo amien o, que desde luego no ue exclusi o de es a egión Góngo a ha señalado una si uación pa eci da pa a los indios de Chiloé 2 en Sal a más gene alizado du ando incluso más iempo - p ác icamen e odo el pe íodo po lo que ei e a i a men e se encuen a enunciado en la documen ación, ya sea a a o o en con a de su p ác ica. No obs an e, la abundan e do cumen ación que alude a es e hecho siemp e lo hace de mane a gene al y no po meno izadamen e, po lo que conocemos su exis encia desde un pun o de is a cuali a i o pe o no cuan i a i o. Po ello, c eemos impo an e da a conoce el in o me que po o den gobe nado Pe edo lle ó a cabo el jus icia mayo An onio de Cab e a en 1672, dado que se e ie e a los indios que de la ju isdicción de Sal a habían sido sacados po sus encomende os a di e en es pa es de es a p o incia, así como al Río de la Pla a po se un documen o (al menos no so os no conocemos o o semejan e) en el que cons a, aunque no con la exac i ud que quisié amos, la can idad de na u ales obligados a sali de sus pueblos pa a ealiza o as ac i idades ajenas a las que es aban es ipuladas, pudiendo es ablece se con cie a segu i dad la incidencia de es e enómeno e 3 . Como hemos dicho, ue no ma gene alizada ya en los p ime os años de ida de la gobe nación ucumana el saca los encomende os a los indios d e sus pueblos pa a que n las eces de a ie os en los des plazamien os de sus ganad os a o as egiones o pa a que abaja an di ec amen e en sus ie as. Es os abusos con inua on du an e odo el s. XVI y XVII, no sólo po pa e de los ci iles sino ambién de los eclesiás icos 4 , a pesa de la legislación me o mane a gene al lo p ohibía pa a odas las Indias 5 , y de las eales cédulas di igidas al i ey del Pe ú y a la Audiencia de Cha cas, que de mane a pa icula lo sancionaba a Encomende os y Es ancie os . Es udios ace ca de la cons i ución social a i a Conquis a. (1580-1660). San iago de Chile, 1970, págs. 22- 23 y 49. In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a, 7 de junio 1672. AGI. Esc ibanía de Cáma a, 874 Obispo de Tucumán F ay F ancisco de Vi o ia sacó de San Miguel de Tucumán 24 indios en e casados y sol e os hacia el Pe ú. Au o del gobe nado Juan Ram í ez de Velasco, San iago del I, Cha cas 26. eyes de Indias, Leyes 8 y 14, í . XII, lib. VI. 50 o de es a egión -Ma io 2 -, quizás es u o p ác icamen e odo el pe íodo men e se encuen a enunciado en la documen ación, ya cumen ación que alude a es e hecho siemp e lo hace de mane a gene al y no po meno izadamen e, po lo que conocemos su exis encia o me que po o den del gobe nado Pe edo lle ó a cabo el jus icia mayo An onio de Cab e a en 1672, dado que se e ie e a los indios que de la ju isdicción de Sal a habían sido sacados po sus encomende os a di e en es pa es de es a p o incia, así como al Río de la Pla a y Pe ú, so os no conocemos o o semejan e) en el que ud que quisié amos, la can idad de na u ales obligados a sali de sus pueblos pa a ealiza o as ac i idades ajenas a las que es aban es ipuladas, dad la incidencia de es e enómeno e n la Como hemos dicho, ue no ma gene alizada ya en los p ime os años de ida de e sus pueblos pa a que os a o as egiones o Es os abusos con inua on du an e odo el s. XVI y XVII, no sólo po pa e de los , a pesa de la legislación me o poli ana, que de , y de las eales cédulas di igidas al i ey del Pe ú y a la Audiencia de Cha cas, que de mane a pa icula lo sancionaba a cons i ución social a i s oc á ica 23 y 49. ibanía de Cáma a, 874 -A. San Miguel de Tucumán 24 ez de Velasco, San iago del los habi an es del Tucumán es a gobe nación en 1612 po el isi ado F ancisco de Al a o que exp esamen e lo impedían 7 . Así y espec o a la o denanza 37, Al a o, que io pe gobe nación –“ es án los pueblos des uidos solamen e pudie an se sacados los indios has a el p ime pueblo de españoles donde se ían eno ados po o os. Ob iamen e, según es a disposición podían se lle ados a aquellas ciudades que es u ie an más p óximas de su luga de o igen, po lo que los indios de Sal a, que son los que aho a nos in e esan, únicamen e podían se asladados a San Miguel de Tucu el Pe ú. Es a zona, aunque pe enecía a la ju isdicción del Co egido de Ta ija es u o du an e odo el pe íodo colonial bajo el man incluso una encomienda, la de Sococha, Tucumán desde 1557, echa de su p ime a p o isión, siendo en consecuencia lógico que se con a a como posible luga de ele o De odas mane as, el isi ado , pensando q los poco s que había en la p o incia pa a pode pe manece en ella, al ca ece de ecu sos económicos en ables que, como se sabe, e an la uen e de iqueza p imo dial en es os momen os concesión a sus habi an es en es a ma e ia, al pe mi i les, como con o denanza, que “ con consen imien o de los mismos indios se icio has a dos indios, pe o Y en cuan o al labo eo en las ie as de sus en p ime luga , que podían alquila se pa a abaja en las es ancias y ha caye an den o de la ju isdicción de las ciudades a que es aban suje os (o denanza 39); y en segundo luga , en concep o de mi a, en endiéndose po al la sex a pa e de 6 Reale s Cédulas di igidas al i ey del Pe ú y a la Audiencia de la Pla a de oc ub e de 1588 espec i amen e, en Au o de Ramí 7 Las o denanzas de Al a o pa a el T l a ciudad de Buenos Ai es con los Reyes d págs. 291- 332. Exis e una copia en AGI, Cha cas, 19. 8 González, pág. 192. los habi an es del Tucumán 6 . Pe o, sob e odo, sin obedece las o denanzas dadas pa a es a gobe nación en 1612 po el isi ado F ancisco de Al a o que exp esamen e lo . Así y espec o a la “saca de na u ales» a o os e i o ios, median e la o denanza 37, Al a o, que io pe sonalmen e los e ec os qu e ello p oducía en la es án los pueblos des uidos ”, son sus p o pias palab as solamen e pudie an se sacados los indios has a el p ime pueblo de españoles donde se ían eno ados po o os. Ob iamen e, según es a disposición , los indios de cada ciudad ucumana sólo podían se lle ados a aquellas ciudades que es u ie an más p óximas de su luga de o igen, po lo que los indios de Sal a, que son los que aho a nos in e esan, únicamen e podían se asladados a San Miguel de Tucu mán, Es eco y p o incia de los Chichas en el Pe ú. Es a zona, aunque pe enecía a la ju isdicción del Co egido de Ta ija es u o du an e odo el pe íodo colonial bajo el man da o del gobe nado ucumano, exis iendo incluso una encomienda, la de Sococha, en pode de dis in os ecinos euda a ios de Tucumán desde 1557, echa de su p ime a p o isión, siendo en consecuencia lógico que luga de ele o 8 . De odas mane as, el isi ado , pensando q uizá s que es os negocios e an uno de s que había en la p o incia pa a pode pe manece en ella, al ca ece de ecu sos económicos en ables - no había yacimien os de me ales o pied as p eciosas que, como se sabe, e an la uen e de iqueza p imo dial en es os momen os habi an es en es a ma e ia, al pe mi i les, como con s a en la misma con consen imien o de los mismos indios ” pudie an lle a en su se icio has a dos indios, pe o “sin ene obligac ión a emune a los en es e caso en cuan o al labo eo en las ie as de sus en comende os el isi ado legisló, en p ime luga , que podían alquila se pa a abaja en las es ancias y ha caye an den o de la ju isdicción de las ciudades a que es aban suje os (o denanza 39); y en segundo luga , en concep o de mi a, en endiéndose po al la sex a pa e de s Cédulas di igidas al i ey del Pe ú y a la Audiencia de la Pla a el 28 de eb e o de 1580 y el 11 espec i amen e, en Au o de Ramí ez de Velasco, ci . o denanzas de Al a o pa a el T ucumán es án publicadas po Le illie , Robe o: C a ciudad de Buenos Ai es con los Reyes d e España. 3 ols. Buenos Ai es y Mad id, 1915 332. Exis e una copia en AGI, Cha cas, 19. 51 las o denanzas dadas pa a es a gobe nación en 1612 po el isi ado F ancisco de Al a o que exp esamen e lo o ios, median e la e ello p oducía en la pias palab as -, es ipuló que solamen e pudie an se sacados los indios has a el p ime pueblo de españoles donde , los indios de cada ciudad ucumana sólo podían se lle ados a aquellas ciudades que es u ie an más p óximas de su luga de o igen, po lo que los indios de Sal a, que son los que aho a nos in e esan, únicamen e incia de los Chichas en el Pe ú. Es a zona, aunque pe enecía a la ju isdicción del Co egido de Ta ija es u o da o del gobe nado ucumano, exis iendo en pode de dis in os ecinos euda a ios de Tucumán desde 1557, echa de su p ime a p o isión, siendo en consecuencia lógico que s que es os negocios e an uno de s que había en la p o incia pa a pode pe manece en ella, al ca ece de no había yacimien os de me ales o pied as p eciosas que, como se sabe, e an la uen e de iqueza p imo dial en es os momen os -, hizo una s a en la misma pudie an lle a en su ión a emune a los en es e caso ”. comende os el isi ado legisló, en p ime luga , que podían alquila se pa a abaja en las es ancias y ha ciendas que caye an den o de la ju isdicción de las ciudades a que es aban suje os (o denanza 39); y en segundo luga , en concep o de mi a, en endiéndose po al la sex a pa e de los indios el 28 de eb e o de 1580 y el 11 C o espondencia de 3 ols. Buenos Ai es y Mad id, 1915 -1918, ol. II, de un pueblo, exclui dos los muchachos, muje es y iejos, los indí cháca as es a ían un mes y los de las es ancias seis meses (o denanzas 47, 48 Es as no mas, sin emba go, no ue on cumplidas con exac i ud po los ecinos encomende os de la p o incia, pe sis iendo, po an o, los abusos sob e los indios y las consiguien es p o es as de es os úl imos y de algún que o o español, ci il o ecl que eían con una mayo obje i idad la si uación impe an e. In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a Den o, pues, de es e con ex o hay que inclui lo o denado po el gobe nado Pe edo, el 10 de mayo de 1671, quien después del econocimien o y isi a que había hecho de los pueblos y educciones indígenas de Sal a y de e con sus p opios ojos los a opello s que se habían come ido con sus na u ales, mandó a F ancisco de Páez, co egido de las educciones sal eñas, que inspecciona a con la ayuda del jus icia mayo de es e dis i o, An onio de Cab e a, y con la de los caciques de cada pueblo, odas las encomi endas del luga , as se encon aban ilegalmen e ue a de los mismos, y ad i no sacasen a sus en comendados pa a a eo de mulas o acas, según es aba o denado, excep uándose l os casos en los que po azones especiales o suya 9 . Casi un año después, conc e amen e el 7 de junio de 1672, lo mandado po Pe edo se había hecho eali jus icia mayo An onio de Cab e a ac uando como es igos el p o ec o de Los da os consi gnados en dicho in o me, eco esponden e ec i amen e a los s deci , los nomb es de los encomende os y de las encomiendas exis en es en Sal a y el núme o de indígenas que es aban ue a de sus ie as, ya ue a po que habían salido a o os lu ga es o po que es a emba go, Cab e a no sólo nos de alla es as can idades jun as, lo que imposibili a conoce cuán os 9 A u o del gobe nado Pe edo, Sianc , Pieza 1. 10 In o me de Cab e a, ci . dos los muchachos, muje es y iejos, los indí genas dedicados a las cháca as es a ían un mes y los de las es ancias seis meses (o denanzas 47, 48 Es as no mas, sin emba go, no ue on cumplidas con exac i ud po los ecinos incia, pe sis iendo, po an o, los abusos sob e los indios y las consiguien es p o es as de es os úl imos y de algún que o o español, ci il o ecl que eían con una mayo obje i idad la si uación impe an e. In o me del jus icia mayo An onio de Cab e a Den o, pues, de es e con ex o hay que inclui lo o denado po el gobe nado de mayo de 1671, quien después del econocimien o y isi a que había hecho de los pueblos y educciones indígenas de Sal a y de e con sus p opios ojos los s que se habían come ido con sus na u ales, mandó a F ancisco de Páez, co egido de las educciones sal eñas, que inspecciona a con la ayuda del jus icia mayo de es e dis i o, An onio de Cab e a, y con la de los caciques de cada pueblo, endas del luga , as ladando a sus pueblos a odos aquellos indios que se encon aban ilegalmen e ue a de los mismos, y ad i iendo a los encomende os que comendados pa a a eo de mulas o acas, según es aba o denado, os casos en los que po azones especiales o b u ie an exp esa licencia Casi un año después, conc e amen e el 7 de junio de 1672, lo mandado po Pe edo se había hecho eali dad, g acias al in o me elabo ado, no po Páez, sino po el An onio de Cab e a - no nos cons a la pa icipación del co egido ac uando como es igos el p o ec o de na u ales y los in é p e es 10 . gnados en dicho in o me, eco gidos en el cuad o que inse amos, i amen e a los s olici ados po la máxima au o idad de la gobe nación, es deci , los nomb es de los encomende os y de las encomiendas exis en es en Sal a y el núme o de indígenas que es aban ue a de sus ie as, ya ue a po que habían salido a ga es o po que es a ban en las ie as de sus espec i os encomende os. Sin emba go, Cab e a no sólo nos de alla es as can idades - aunque a eces apa e jun as, lo que imposibili a conoce cuán os es aban en uno u o o luga u o del gobe nado Pe edo, Sianc as, 10 mayo 1671. AGI, Esc ibaní a de Cáma a, 874 52 genas dedicados a las cháca as es a ían un mes y los de las es ancias seis meses (o denanzas 47, 48 y 49). Es as no mas, sin emba go, no ue on cumplidas con exac i ud po los ecinos incia, pe sis iendo, po an o, los abusos sob e los indios y las consiguien es p o es as de es os úl imos y de algún que o o español, ci il o ecl esiás ico, Den o, pues, de es e con ex o hay que inclui lo o denado po el gobe nado de mayo de 1671, quien después del econocimien o y isi a que había hecho de los pueblos y educciones indígenas de Sal a y de e con sus p opios ojos los s que se habían come ido con sus na u ales, mandó a F ancisco de Páez, co egido de las educciones sal eñas, que inspecciona a con la ayuda del jus icia mayo de es e dis i o, An onio de Cab e a, y con la de los caciques de cada pueblo, ladando a sus pueblos a odos aquellos indios que iendo a los encomende os que comendados pa a a eo de mulas o acas, según es aba o denado, b u ie an exp esa licencia Casi un año después, conc e amen e el 7 de junio de 1672, lo mandado po dad, g acias al in o me elabo ado, no po Páez, sino po el no nos cons a la pa icipación del co egido - gidos en el cuad o que inse amos, olici ados po la máxima au o idad de la gobe nación, es deci , los nomb es de los encomende os y de las encomiendas exis en es en Sal a y el núme o de indígenas que es aban ue a de sus ie as, ya ue a po que habían salido a i os encomende os. Sin aunque a eces apa e cen las dos es aban en uno u o o luga -, sino que a de Cáma a, 874 -A, ols. 483-483 ambién nos especi ica aquellos indios que e an dados a los ami encomende os o que e an u i ma anza del ganado. Po úl imo, in o ma de algunos indios que ue on sacados, pe o sin acla a con qué inalidad, posiblemen e po que él mismo no lo pudo a e igua . Ac i idades ag opecua ias Como es sabido, du an e la dominación española en Amé ica el elemen o indígena es u o en g an me enía dada undamen almen e a a és de la encomienda y que espondía a la necesidad que los españole s enían de los abo ígenes, al se la mano de ob a india uno de los pocos ecu sos que exis ían pa a pode su Desde luego, es a necesidad ue más e iden e en los p ime os momen os de la colonización, pe o siguió siendo imp ma ginales en las que se ca ecía de uen es de iqueza y mano de ob a de o o ipo. P ecisa men e se puede inclui a Tucumán den o de es e g upo de e i o ios indianos y, po an o, a su ju isdicción de escasa población indígena y con una ca encia casi absol con igu ándose consecuen emen e la encomienda como la única ins i ución que de una mane a sólida podía man ene y desa Además la encomienda ucumana e is ió una o i cuan o a las elaciones l abo que du an e los es siglos de dominio español ue en aunque con el ya ci ado isi ado Al a o queda a eó icamen e es i de es e sis ema y la implan a pa icula es del goce de los ibu os de los pueblos d Es deci , que si la encomienda apo ó, a pesa de los impedimen os impues os po la legislación, la mano de ob a pa a el cul i o de la ie a y el cuidado del ganado de los encomende os de aquellos e i o ios en los que es as ac i idades e an las p incipa pa a su desa ollo económico, en es a p o incia es e apo e se io ambién a o ecido 11 Gibson, Ch.: Los az ecas bajo el dominio español. 1519 Los conquis ado es y el indio ame icano. T abajo del indio en Nue a G anada. 12 O den anzas de Al a o, 88 a 93, ci . ambién nos especi ica aquellos indios que e an dados a los ami lia es y amigos de los encomende os o que e an u i lizados pa a o as ac i idades, como, po ejemplo, pa a la ma anza del ganado. Po úl imo, in o ma de algunos indios que ue on sacados, pe o sin acla a con qué inalidad, posiblemen e po que él mismo no lo pudo a e igua . Ac i idades ag opecua ias es sabido, du an e la dominación española en Amé ica el elemen o indígena es u o en g an me dida a me ced de los in e eses del blanco, subo di enía dada undamen almen e a a és de la encomienda y que espondía a la necesidad s enían de los abo ígenes, al se la mano de ob a india uno de los pocos ecu sos que exis ían pa a pode su bsis i en aquellas ie as 11 . Desde luego, es a necesidad ue más e iden e en los p ime os momen os de la colonización, pe o siguió siendo imp escindible en años pos e io es en aquellas zonas ma ginales en las que se ca ecía de uen es de iqueza y mano de ob a de o o ipo. men e se puede inclui a Tucumán den o de es e g upo de e i o ios indianos y, isdicción de Sal a, pues con ó du an e odo el pe íodo colonial con escasa población indígena y con una ca encia casi absol u a de minas en ables, ándose consecuen emen e la encomienda como la única ins i ución que de una ene y desa olla el asen amien o hispano en es a egión. Además la encomienda ucumana e is ió una o i ginalidad undamen al en abo ales español encomende o- indígena encomendado, dado que du an e los es siglos de dominio español ue en comienda de se icio pe sonal, aunque con el ya ci ado isi ado Al a o queda a eó icamen e es i pulada la e adicación de es e sis ema y la implan a ción de ini i a de la encomienda como cesión a los pa icula es del goce de los ibu os de los pueblos d e indios 12 . Es deci , que si la encomienda apo ó, a pesa de los impedimen os impues os po la legislación, la mano de ob a pa a el cul i o de la ie a y el cuidado del ganado de los encomende os de aquellos e i o ios en los que es as ac i idades e an las p incipa pa a su desa ollo económico, en es a p o incia es e apo e se io ambién a o ecido Los az ecas bajo el dominio español. 1519 -1810. México, 1967, pág. 226. Los conquis ado es y el indio ame icano. Ba celona, 1960, págs. 20.- Eugenio, Mª Á T abajo del indio en Nue a G anada. Se illa, 1977, págs. 358 y ss. anzas de Al a o, 88 a 93, ci . 53 lia es y amigos de los lizados pa a o as ac i idades, como, po ejemplo, pa a la ma anza del ganado. Po úl imo, in o ma de algunos indios que ue on sacados, pe o sin acla a con qué inalidad, posiblemen e po que él mismo no lo pudo a e igua . es sabido, du an e la dominación española en Amé ica el elemen o dida a me ced de los in e eses del blanco, subo di nación que enía dada undamen almen e a a és de la encomienda y que espondía a la necesidad s enían de los abo ígenes, al se la mano de ob a india uno de los pocos Desde luego, es a necesidad ue más e iden e en los p ime os momen os de la escindible en años pos e io es en aquellas zonas ma ginales en las que se ca ecía de uen es de iqueza y mano de ob a de o o ipo. men e se puede inclui a Tucumán den o de es e g upo de e i o ios indianos y, Sal a, pues con ó du an e odo el pe íodo colonial con u a de minas en ables, ándose consecuen emen e la encomienda como la única ins i ución que de una olla el asen amien o hispano en es a egión. ginalidad undamen al en indígena encomendado, dado comienda de se icio pe sonal, pulada la e adicación ción de ini i a de la encomienda como cesión a los Es deci , que si la encomienda apo ó, a pesa de los impedimen os impues os po la legislación, la mano de ob a pa a el cul i o de la ie a y el cuidado del ganado de los encomende os de aquellos e i o ios en los que es as ac i idades e an las p incipa les pa a su desa ollo económico, en es a p o incia es e apo e se io ambién a o ecido México, 1967, pág. 226. - Simpson, L.: Eugenio, Mª Á ngeles: T ibu o y po el hecho de que la encomienda pe i ió bajo la o ma del se icio pe pudiendo exigi se con una mayo acilidad el abajo ilegal al indígena. Po ello, n o es de ex aña que uno de los abusos más comunes de los come idos po los encomende os de Sal a y denunciado po el gobe nado Pe edo ue a el de aslada a los indios desde sus luga es habi uales de esidencia a las haciendas, es ancias y cháca as que aquellos deseaban explo a . Así, según cons a en la ela que ue on lle ados a las ie as de los encomende os sal eños de seis de las dieciocho encomiendas que con abilizó, ya que no po encomiendas que él a i ma ue on sacados ambién con es e in, po que su núme o apa ece sumado, como hemos dicho, con el de los indios u ilizados pa a los iajes hacia el ex e io de la p o incia, lle ando el ganado. Siguie ndo los da os consignados en es as seis en anejo que la ci a o al de indios que se encon aban abajando en las ie as de sus encomende os e a de 75, lo que ep esen a con espec o al o al de na u ales sacados pa a las di s in as ac i idades el 51,3 indios sacados po cada encomende o, esul a que Diego Vélez de Alcace había empleado en es as ac i idades el 46 Miguel de Elisondo el 29 %, el 61,5 % y Ma ga i a de Chá ez el 42,3 o denan zas de Al a o, pues es ienen más de la mi ad de es os indios empleados en las po el hecho de que la encomienda pe i ió bajo la o ma del se icio pe pudiendo exigi se con una mayo acilidad el abajo ilegal al indígena. o es de ex aña que uno de los abusos más comunes de los come idos po los encomende os de Sal a y denunciado po el gobe nado Pe edo ue a el de aslada a los indios desde sus luga es habi uales de esidencia a las haciendas, aquellos deseaban explo a . Así, según cons a en la ela ción de Cab e a, sa bemos con ce eza los na u ales que ue on lle ados a las ie as de los encomende os sal eños de seis de las dieciocho encomiendas que con abilizó, ya que no po demos conoce los de o as ocho encomiendas que él a i ma ue on sacados ambién con es e in, po que su núme o apa ece sumado, como hemos dicho, con el de los indios u ilizados pa a los iajes hacia el ex e io de la p o incia, lle ando el ganado. ndo los da os consignados en es as seis en comiendas, emos en el Cuad o anejo que la ci a o al de indios que se encon aban abajando en las ie as de sus encomende os e a de 75, lo que ep esen a con espec o al o al de na u ales sacados s in as ac i idades el 51,3 %. Analizando es a can idad en unción de los indios sacados po cada encomende o, esul a que Diego Vélez de Alcace había empleado en es as ac i idades el 46 % de sus indios, Ped o de La a Manja e el 100 %, And és de F ías Sando al el 87,5 %, Luis A ias Ve Ma ga i a de Chá ez el 42,3 %. Es deci , ninguno de ellos espe a on las zas de Al a o, pues es ienen más de la mi ad de es os indios empleados en las 54 po el hecho de que la encomienda pe i ió bajo la o ma del se icio pe sonal, o es de ex aña que uno de los abusos más comunes de los come idos po los encomende os de Sal a y denunciado po el gobe nado Pe edo ue a el de aslada a los indios desde sus luga es habi uales de esidencia a las haciendas, bemos con ce eza los na u ales que ue on lle ados a las ie as de los encomende os sal eños de seis de las dieciocho demos conoce los de o as ocho encomiendas que él a i ma ue on sacados ambién con es e in, po que su núme o apa ece sumado, como hemos dicho, con el de los indios u ilizados pa a los iajes hacia comiendas, emos en el Cuad o anejo que la ci a o al de indios que se encon aban abajando en las ie as de sus encomende os e a de 75, lo que ep esen a con espec o al o al de na u ales sacados Analizando es a can idad en unción de los indios sacados po cada encomende o, esul a que Diego Vélez de Alcace había de sus indios, Ped o de La a Manja e el 100 %, Luis A ias Ve lázquez Es deci , ninguno de ellos espe a on las zas de Al a o, pues es ienen más de la mi ad de es os indios empleados en las aenas ag ícol as, y de los o os es, dos de ellos ambién poseen un núme o ele ado aunque no an exage ado, mien as que uno sólo, Miguel de Elisondo, es el que os en a la can idad meno , aun así muy supe io a la sex a pa e de indí isi ado pa a abaja la ie a de sus encomende os. E iden emen e es as ci as deno an cómo el indí odo el peso del a bajo ag opecua io en el dis i o sal eño, si uación que podemos gene aliza sin miedo a equi oca nos pa a od sino pa a muchos años después e incl alegado en 1714 po el gobe nado Es eban de U iza , quien an e las medidas bo bónicas encaminadas a i sup imiendo las enco de la p o incia al espec o, pues según dice ex ualmen e “ la u ilidad de las encomiendas (en la gobe nación) no es lo que p oduce el ibu o sino el que median e el agazajo eniendo en sus haciendas es os indios po encomienda consiguen de ellos asis an al cul i o de pagándoles sus jo nales” 13 . Obse amos, en consecuencia, que ya ue a de mane a legal, pagándoles los abajos, o ilegal, sin ene en cuen a las leyes que los egulaban, el caso ue que el indígena encomendado en la gobe nación del Tucumán cons i uyó po excelencia la mano de ob a b a a a, ácilmen e asequible y di igida pe sonalmen e po sus encomende os, adminis ado es o poble os, ansg ediendo la mayo ía de las eces las no mas i gen es al espec o. De odas mane as es e ipo de abuso no se ci enían mayo es posi bilidades pa a bene icia se de él, es deci , los enco que llegó a se oda ía más lag an e en es e dis i o, pues algunos na u ales ue on cedidos con el mismo in a los pa ien es y emplea los diez indios dona dos po Ma ga i a de Chá ez a la cháca a los cinco dados po Diego de Ca ajal a su adminis ado . E incluso en algunos casos ue on sacados di ec amen e po sus p opios am encomienda, como los sie e indios lle ados po la mad e de Diego de Ca ajal a su cháca a. 13 El gobe nado Es eban de U iza a S. M., Sal a, 24 julio 1714. AGI, Cha cas. 158. as, y de los o os es, dos de ellos ambién poseen un núme o ele ado aunque no an exage ado, mien as que uno sólo, Miguel de Elisondo, es el que os en a la can idad meno , aun así muy supe io a la sex a pa e de indí genas pe mi idos po el pa a abaja la ie a de sus encomende os. E iden emen e es as ci as deno an cómo el indí gena lle aba sob e sus espaldas bajo ag opecua io en el dis i o sal eño, si uación que podemos gene aliza sin miedo a equi oca nos pa a od a la gobe nación, no sólo pa a es a echa sino pa a muchos años después e incl uso pa a la cen u ia siguien e. Así lo demues a lo alegado en 1714 po el gobe nado Es eban de U iza , quien an e las medidas bo bónicas encaminadas a i sup imiendo las enco miendas indianas, solici a la exención de la p o incia al espec o, pues según dice ex ualmen e la u ilidad de las encomiendas (en la gobe nación) no es lo que p oduce el ibu o sino el que median e el agazajo eniendo en sus haciendas es os indios po encomienda consiguen de ellos asis an al cul i o de ella y gua da de sus ga . Obse amos, en consecuencia, que ya ue a de mane a legal, pagándoles los abajos, o ilegal, sin ene en cuen a las leyes que los egulaban, el caso ue que el indígena encomendado en la gobe nación del Tucumán cons i uyó po excelencia la a a a, ácilmen e asequible y di igida pe sonalmen e po sus encomende os, adminis ado es o poble os, ansg ediendo la mayo ía de las eces las gen es al espec o. De odas mane as es e ipo de abuso no se ci cunsc ibió al ámbi o de los que bilidades pa a bene icia se de él, es deci , los enco que llegó a se oda ía más lag an e en es e dis i o, pues algunos na u ales ue on cedidos con el mismo in a los pa ien es y emplea dos de aquellos como, po ejemplo, dos po Ma ga i a de Chá ez a la cháca a y es ancia de su sob ino o los cinco dados po Diego de Ca ajal a su adminis ado . E incluso en algunos casos ue on sacados di ec amen e po sus p opios am ilia es sin la mediación del i ula de la encomienda, como los sie e indios lle ados po la mad e de Diego de Ca ajal a su El gobe nado Es eban de U iza a S. M., Sal a, 24 julio 1714. AGI, Cha cas. 158. 55 as, y de los o os es, dos de ellos ambién poseen un núme o ele ado aunque no an exage ado, mien as que uno sólo, Miguel de Elisondo, es el que os en a genas pe mi idos po el gena lle aba sob e sus espaldas bajo ag opecua io en el dis i o sal eño, si uación que podemos a la gobe nación, no sólo pa a es a echa Así lo demues a lo alegado en 1714 po el gobe nado Es eban de U iza , quien an e las medidas miendas indianas, solici a la exención la u ilidad de las encomiendas (en la gobe nación) no es lo que p oduce el ibu o sino el que median e el agazajo eniendo en sus haciendas es os indios po ía de ella y gua da de sus ga nados, Obse amos, en consecuencia, que ya ue a de mane a legal, pagándoles los abajos, o ilegal, sin ene en cuen a las leyes que los egulaban, el caso ue que el indígena encomendado en la gobe nación del Tucumán cons i uyó po excelencia la a a a, ácilmen e asequible y di igida pe sonalmen e po sus encomende os, adminis ado es o poble os, ansg ediendo la mayo ía de las eces las cunsc ibió al ámbi o de los que bilidades pa a bene icia se de él, es deci , los enco mende os, sino que llegó a se oda ía más lag an e en es e dis i o, pues algunos na u ales ue on dos de aquellos como, po ejemplo, es ancia de su sob ino o los cinco dados po Diego de Ca ajal a su adminis ado . E incluso en algunos casos ilia es sin la mediación del i ula de la encomienda, como los sie e indios lle ados po la mad e de Diego de Ca ajal a su Come cio mula “El come cio p incipal de es a ciudad (Sal a) de las ju isdicciones de C ó doba, San a Fe y Buenos Ai es y después de in año pa a que engo den y o alezcan pa a los in e esados que las comp an en aquellos e i o ios ... acon ece que po los meses de ma zo y ab il las hacen ae a las inmediaciones de es a ciudad que celeb an... y los que las comp an o conducen, las e Pe ú”. Con es as palab as Filibe o de Mena, es igo del momen o, esumía en 1773 la eno me impo ancia y el mecanismo come cial que en el e i o io sal eñ á ico de mulas 14 . Sin emba go, es a misma si uación se puede ob conc e amen e un siglo an es de lo expues o po Mena, g acias a los aliosos abajos que han pues o de elie e la g an ascen Cha cas y Pe ú 15 , de los que no enemos más emedio que de Toledo po se el más ce cano c onológicamen e a nues o es udio, al aba ca el pe de años comp endidos en e 1657 y 1698 E ec i amen e, en la gobe nación ucumana exis ía desde p incipio del s. XVII un come cio ganade o, cen Có doba, desde donde “ se lle an pa a Po osí 14 Mena, Filibe o de: Fundación de Sal a. Desc i Tucumán, en Rod í guez, G ega io: Es ela B.: El come cio de mulas en Sal a: His ó icas”, nº 6 (Rosa io, 1962 - 15 Sánchez Albo noz, Nicolás: G aciela: Un aspec o del come cio sal eño In es igaciones His ó icas”. Nº come cio de Sal a a media dos del siglo pasado. Ace edo, Edbe o Osca : La In endencia de Sal a de Mendoza, 1965.- También m e ece des a muy a lejada del e i o io sal e compa a i o q ue ealiza de las ac i idades ganade as de ambas egiones. Se e a Con e as, Ra Guadalaja a ganade a, es udio egional no o 16 Toledo, págs. 165-191. p incipal de es a ciudad (Sal a) es de mulas; las que se conducen ó doba, San a Fe y Buenos Ai es y después de in o alezcan pa a los in e esados que las comp an en aquellos ... acon ece que po los meses de ma zo y ab il las hacen ae a las inmediaciones de es a ciudad a unos pa ajes que llaman ablados ... pa a la en a o e ia los que las comp an o conducen, las e nden en las P o incias del Con es as palab as Filibe o de Mena, es igo del momen o, esumía en 1773 la eno me impo ancia y el mecanismo come cial que en el e i o io sal eñ Sin emba go, es a misma si uación se puede ob se a en épocas an e io es, conc e amen e un siglo an es de lo expues o po Mena, g acias a los aliosos abajos que han pues o de elie e la g an ascen dencia de la expo ación mula de Sal a a , de los que no enemos más emedio que de s aca el de Es ela B. Toledo po se el más ce cano c onológicamen e a nues o es udio, al aba ca el pe de años comp endidos en e 1657 y 1698 16 . E ec i amen e, en la gobe nación ucumana exis ía desde p incipio del s. XVII un come cio ganade o, cen ado en los p ime os años de es a cen u ia en la se lle an pa a Po osí ”, nos dice el c onis a Vázquez de Fundación de Sal a. Desc i pción y Na ación his o ial de la An igua P o incia del guez, G ega io: La Pa ia Vieja, Buenos A i es, 1916, pág. 339, ci ado po T El come cio de mulas en Sal a: 1657-1698, en “Anua io del Ins i u o de In es igaciones - 1963), págs. 165-191. Sánchez Albo noz, Nicolás: La saca de mulas de Sal a al Pe ú, 1778-1808; Iba a d Un aspec o del come cio sal eño (1778-1811), ambos en “ Anua io del Ins i u o de 8 (Rosa io, 1965), págs. 261-312 y 313-323.- Ba ba En ique, M.: dos del siglo pasado. “T abajos y comunicaciones”, nº 7 (La Pla a, 1958 In endencia de Sal a de Tucumán en el Vi eina o del Rí e ece des a ca se, aunque la zona es udiada, Guadalaja a no ohispana, es á lejada del e i o io sal e ño, el a bajo de Se e a Con e as, po el muy ue ealiza de las ac i idades ganade as de ambas egiones. Se e a Con e as, Ra Guadalaja a ganade a, es udio egional no o hispano. 1760-1805. Se illa, 1977, págs. 197 56 es de mulas; las que se conducen ó doba, San a Fe y Buenos Ai es y después de in e nadas un o alezcan pa a los in e esados que las comp an en aquellos ... acon ece que po los meses de ma zo y ab il las hacen ae a las ... pa a la en a o e ia nden en las P o incias del Con es as palab as Filibe o de Mena, es igo del momen o, esumía en 1773 la eno me impo ancia y el mecanismo come cial que en el e i o io sal eñ o enía el a en épocas an e io es, conc e amen e un siglo an es de lo expues o po Mena, g acias a los aliosos abajos dencia de la expo ación mula de Sal a a s aca el de Es ela B. Toledo po se el más ce cano c onológicamen e a nues o es udio, al aba ca el pe íodo E ec i amen e, en la gobe nación ucumana exis ía desde p incipio del s. XVII ado en los p ime os años de es a cen u ia en la ciudad de el c onis a Vázquez de ial de la An igua P o incia del i es, 1916, pág. 339, ci ado po T oledo, o de In es igaciones Iba a d e Ronco oni, Anua io del Ins i u o de Ba ba En ique, M.: El 7 (La Pla a, 1958 ).- Tucumán en el Vi eina o del Rí o de la Pla a. ca se, aunque la zona es udiada, Guadalaja a no ohispana, es á bajo de Se e a Con e as, po el muy ace ado análisis ue ealiza de las ac i idades ganade as de ambas egiones. Se e a Con e as, Ra món Mª: Se illa, 1977, págs. 197 -206. Espinosa 17 y más a de localizado en Sal a, donde comenza ía de o hacia 1657 18 . Aho a bien, en es e úl imo caso, como ocu ía en el s. XVIII, según hemos is o, no había un c iade o de mulas, sino que es a ciudad se ía como luga de descanso de las ecuas p o enien es de o as ciudades; después de un iempo azonable, po lo gene al un año, salían las mulas pa a su en a y dis ibución al Al o y Bajo Pe ú, siendo los luga es en los que enían mayo de Po osí, O u o, Cuzco, La Paz y Jauja El hech o de que ue a Sal a pa ada obligada del ganado y pos e io men e núcleo edis ibuido del mis mo esponde a dos ci cuns ancias conc e as: la p i con aba con una ie a de abundan es pas os enía una si uación geog á ica óp ima pa a canaliza es e come cio, así como el es o de las ac i idades me can iles, al encon a se con i iéndose Sal a, pues, en complicado y la go á ico ganade o En cuan o a los a an es de es e á ico mule o, ya la ci ada au o a indicaba en su abajo que en e los in e nado es y le ado es del ganado algunos enían una b illan e ca e a de a mas y has a poseían enco co obo amos es a op inión e incluso la ampliamos, al in o me del jus icia mayo Cab e a que de los 18 encomende os eseñados sólo cua o no pa icipa on en el negocio ganade o, pues son los únicos que no u iliza on a sus indígenas encomen dados pa a el a eo de mulas hacia los luga es de su en a. Aquí enemos, po an o, o o de los ac o es obje o de es e análisis, como es el aslado de los na u ales, haciendo las unciones de a ie os de mulas, desde sus pueblos de o igen hacia zonas bas an e ale jadas, no sólo de los lími es de su ju isdicción, sino ambién de 17 Vázq uez de Espinosa, An onio: Tomo CCXXXI, págs, 444- 445. i eina o, en Le ene, R.: His o ia de la Nación A gen ina. 18 Toledo, pág. 167. 19 Ibidem, pág. 170. 20 Vázquez, pág. 446. 21 Céspedes del Cas illo, Guille mo: c eación del i e ina o del Pla a, Se e a, pág. 205. 22 Se e a, pág. 205. 23 Toledo, pág. 176 y ss. más a de localizado en Sal a, donde comenza ía de o ma más eg Aho a bien, en es e úl imo caso, como ocu ía en el s. XVIII, según hemos is o, no había un c iade o de mulas, sino que es a ciudad se ía como luga de descanso de o enien es de o as ciudades; “la in e nada” se le denomina a es a e apa, y después de un iempo azonable, po lo gene al un año, salían las mulas pa a su en a y dis ibución al Al o y Bajo Pe ú, siendo los luga es en los que enían mayo de Po osí, O u o, Cuzco, La Paz y Jauja 19 . o de que ue a Sal a pa ada obligada del ganado y pos e io men e núcleo mo esponde a dos ci cuns ancias conc e as: la p i con aba con una ie a de abundan es pas os y espaciosos alles 20 y, la segunda, que enía una si uación geog á ica óp ima pa a canaliza es e come cio, así como el es o de can iles, al encon a se ubicada en la u a Lima - con i iéndose Sal a, pues, en “la pue a na u al pa a el Pe ú y Cha cas en es e complicado y la go á ico ganade o ” 22 . En cuan o a los a an es de es e á ico mule o, ya la ci ada au o a indicaba en su abajo que en e los in e nado es y le ado es del ganado algunos enían una b illan e ca e a de a mas y has a poseían enco miendas 23 . Noso os, desde luego, inión e incluso la ampliamos, al habe comp o bado a a és del in o me del jus icia mayo Cab e a que de los 18 encomende os eseñados sólo cua o no pa icipa on en el negocio ganade o, pues son los únicos que no u iliza on a sus dados pa a el a eo de mulas hacia los luga es de su en a. Aquí enemos, po an o, o o de los ac o es obje o de es e análisis, como es el aslado de los na u ales, haciendo las unciones de a ie os de mulas, desde sus pueblos de o igen jadas, no sólo de los lími es de su ju isdicción, sino ambién de uez de Espinosa, An onio: Compendio y desc ipción de las Indias Occiden al 445. - Coni, Emilio A.: La ag icul u a, ganade í a e indus ias has a el His o ia de la Nación A gen ina. Tomo IV, Buenos Ai es, 1940. Céspedes del Cas illo, Guille mo: Lima y Buenos Ai es. Repe cusiones económicas y po ina o del Pla a, en “Anua ios de Es udios Ame icanos”, III ( Se illa, 1947 57 ma más eg ula Aho a bien, en es e úl imo caso, como ocu ía en el s. XVIII, según hemos is o, no había un c iade o de mulas, sino que es a ciudad se ía como luga de descanso de se le denomina a es a e apa, y después de un iempo azonable, po lo gene al un año, salían las mulas pa a su en a y dis ibución al Al o y Bajo Pe ú, siendo los luga es en los que enían mayo de manda o de que ue a Sal a pa ada obligada del ganado y pos e io men e núcleo mo esponde a dos ci cuns ancias conc e as: la p i me a, que y, la segunda, que enía una si uación geog á ica óp ima pa a canaliza es e come cio, así como el es o de - Buenos Ai es 21 , pue a na u al pa a el Pe ú y Cha cas en es e En cuan o a los a an es de es e á ico mule o, ya la ci ada au o a indicaba en su abajo que en e los in e nado es y le ado es del ganado algunos enían una . Noso os, desde luego, bado a a és del in o me del jus icia mayo Cab e a que de los 18 encomende os eseñados sólo cua o no pa icipa on en el negocio ganade o, pues son los únicos que no u iliza on a sus dados pa a el a eo de mulas hacia los luga es de su en a. Aquí enemos, po an o, o o de los ac o es obje o de es e análisis, como es el aslado de los na u ales, haciendo las unciones de a ie os de mulas, desde sus pueblos de o igen jadas, no sólo de los lími es de su ju isdicción, sino ambién de ipción de las Indias Occiden al es. Mad id, 1969. a e indus ias has a el Tomo IV, Buenos Ai es, 1940. Repe cusiones económicas y po lí icas de la Se illa, 1947 ), pág. 69.-