h
%
3
k
,
Jesús
Ma ía
y.
Jose .
MEMORIAL
(j
QUE
AL
REY
NUESTRO
SEÑOR
(QUE
DIOS
GUARDE)
sob e
eos
medios
espi i uales
pa a
El
BUEN
EXITO
DE
LA
PRESENTE
GUERRA
CON¬
TRA
LA
SEDICIOSA
ASAMBLEA
DE
LA
FRANCIA,
ANO
DE
I794,
SE
DIRIGIA
'
*
'
'
'
'
.
•
•
■
JPo
£¡
M.
R.
JP.
F .
Diego
José
Je'Cádiz*
Misione o
Apos ólico
Capuchino.
k*
Jonz
q
JeíqH
xii
.3¿ixio
A o CÍ
. /
.qbni l
.nci cnjD
SEVILLA
:
En
la
Imp en a
de
D
Agus ín
Muñoz
,,
ano
de
1813.
J
AIü
Olí
a
M
Hüp
Al
,
:A&
Oí.i.
i
...1
ü
;.;V!
£[
jj;
Consulen ibus
(excellen issimi
Reges
,
P incipes
c¿e ( í<jüe
üj i
'Ca h ki
)
qúpli e
iñ ideli
-
illis
si
esis endum
,
/> />wo
5
máxime
es
n cesse
>
ni
degene ali
e
condigna
ch h iani
populi
menda ione
p o idean .
Ñam
,
n
comm m e
e u ,
du an e
e
s an e
,
s dbi ^
e
da
abi
ej cc us.
Si
e go
os
ipsi
iq idelium
illo um
abiem
,
i annidemque
e ade e
,
/wmo
e
since e
pu a is
,
Aoí
/? / »o
consuli
-
e,
u
quid
quid
oj ensi um
es
Domini
Dei
es i
e
quid
quid
i am
ejus
con a
os
conci a
,
e aci e
emende is
,
aw
in
obisme ipiis.
quam
in
subdi is
es-
is
9
eis
po isimum
qUi
obiscum
sun
pugna u i.
Pía
-
j/a
e m
Domino
Deo
es o
,
e
eo obis
econcilia
-
*o,
a en e,
po e i is
hos ibus
ejus
ac
es
is
p ospe e
p e ale e.
As
au em
obis
(q od
absi j
i ás¬
cen e
e
indignan e
p op e
es a
ac
subdi o um
es-
o um
acino a
,
quali e
iumpha e
alebi is
?
Ven.
Díonis.
Ca us,
p ae a .
in
Epis .
pa sene .
ad
Cñ is ian.
P incip.
:
kiiiw
ADVERTENCIA
DEL
EDITOR
'
'
■
•
"j-.»';
1
-.!
-i-
i-
al
Lec o
.
Po
una
eliz
casualidad
debe
el
Edi¬
o
á
un
amigo
eligioso
Capuchino
es¬
e
sabio
y
piadoso
esc i o
del
Vene able
Sie o
de
Dios
el
R.
P.
F .
Diego
Jose
de
Cádiz,
céleb e
Misione o
de
dicho
O den
y
P o incia
de
Andalucía
q
l
le
con
el
saludable
in
que
en
el
se
;
mani¬
ies a
di igió
dicho
Vene able
Pad e
ai
S .
Rey
D.
Ca los
IV*
po
los
años
de
'1794
,
pe o
que,
sin
emba gó
,
po
des*
g acia
quedó
inedi o
y
sin
u o
su
in¬
e esan e
obje o,
po
las
in igas
del
pé ¬
ido
alido
Godoj ,
Minis o
en onces
de
aquel
sobe ano,
y
a bi o
á
su
an ojo
de
quan o
no
e a
con o me
á
sus
ines
y
c i¬
minal
polí ica
:
p i ando
así
á
la
Iglesia
yi&
la
Nación
de
un
monumen o
e e no
y
digno
de
imp imi se
con
le as
de
o o,
que
si
bien
ac edi a
la
opinión
que
an
jus amen e
se
adqui ió
en
ida
dicho
Ve-
Be abíe*
Pad e
po
su
i ud
zelo
y
doc¬
ina
,
jus i ica
ai
mismo
iempo
su
p o¬
nos ico-
sob o
la
se ie
de
desas es
¡
que
después
han.
¿ob e enido-
á
Ja
península)
po
la.
uhdsá
i upción
do
sus
jenei iigo^
y
qüe-
coa
dolo
lamen amos
po hebdes^
p ecio
que
de,'sus
^ludablés
cpnislejós
y
máximas^co í e idasi
en
es e
esí i co
,se
bi
4
zo
en
pe juicio
no able]
nñes o!;
es e
se»
acabó
do
consuma
con
la
paz.de
Amiens,
ob a
de
aquel,
alido
y
o igen
dedos
g a-;
ásiínn
os
males
que
á
su
con
seque
pci
a.
ha
padecido-
la
España.,,
como
con a ia
la
necesidad
de
habe
p oseguido
en on-
«ies
'k-gne a
con a
la
F ancia
„y
los
me¬
dios
de
hace la
con
en aja
de
nues as
- i mas;
lo
que
se
p ueba.
cla amen e
en
es e
sabio
y
piadoso
memo ial,
que
mas
«bien
»coíi'
sob ado
undamen o
püed e
dla^
. na se
p o ecía
según
Jo*
;
ha>
ac edi ado
el
unes o
esul ado:
po
odo
lo
dicho
y
po que
siendo
-
an
pa ecidas
y
¡análogas
las
is es
ci cuns ancias
que
nos
a ligen
á
aquellas
igualmen e
pelig osas,
que
ex¬
ci a on
el
piadoso
zelo
y
compasión
de
su
Au o
pa a
ele a lo
humildemen e
en¬
onces
á
los
pies
del
ono
pa a
u ilidad
gene al
del
Reyno;
po
lo
mismo,
el
edi¬
o
aman e
de
su
Pa ia
y
a ec o
á
di*
eho
Vene able
Pad e
y
á
su
peni en e
y
escla ecido
o den
Capuchino,
ha
c eído
hace
un
g a o
se icio
á
la
Religión
y
al
Es ado,
(y
que
acaso,
como
piadosamen¬
e
dese a
y
ciee,
cede á
ambién
en
ac¬
ciden al
glo ia
y
ama
pos uma
de
su
Ve¬
ne able
Au o )
enda loá
la
p ensa
y
luz
pública
como*
lo
hace
á
su
cos a
pa a
que
ci cule
á
odos;
y
se
emedien
en
lo
po¬
sible
nues as
desg acias,
haciendo
de
él,
si
lo
iene
á
bien,
el
sabio
Cong eso
de
la
Nación
el
uso
que
enga;
po
con--
enien e
y
que
mas
con ibuya
á
la
e--
Acidad
de
la
nación
y
hon a
y
glo iai
*
Dios.
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b
T
Jesús
,
Ma ía
y
Jose .
SEÑOR:
bido
le
suplica
endidamen e
se
digne
pe mi i le,
que
pa a
c édi o
de
su
idelidad
,
ponga
en
SU
al¬
a
conside ación
el
asun o
de
es e
memo ial
,
que
concep úa
no
se
indigno
de
su
Real
a ención
po
su
u gencia
y
g a edad
en
las
p esen es
ci cuns¬
ancias.
La
jus icia
y
la
conciencia
me
es imula a
á
execu a lo
así:
y
la
mayo
glo ia
de
Dios,
jun¬
o
con
la
elicidad
de
V.
M.
y
de
odo
su
eyno
son
los
únicos
ines
que
en
ello
me
p opongo.
La
jus icia,
no
solo
de
la
causa
de
que
a¬
o
,
sino
p incipalmen e
la
que,
como
iel
asallo
de
V.
M.
debo
p ac ica ,
en
quan o
me
es
pe ¬
mi ido
i
a o
de
sus
e dade os
y
mas
p incipa¬
les
in e eses,
igualmen e
que
á
bene icio
de
su
ca¬
ólica
mona quía
,
de
que
engo
el
hono
de
se
indi iduo
nacional,
me
impele
á
que
en
el
modo
y
po
los
é minos
que
pueda,
concu a
á
la
con¬
se ación
de
sus
empo ales
y
espi i uales
bienes,
á
la
consis encia
de
su
Real
ono,
y
a
que
sea
abundan emen e
p ospe ado
po
el
Todopode oso*
Mi
conciencia
ambién
á
ello
en
algún
modo
me
es imula;
po que
es ando
pe suadido
á
que
supues¬
a
la
inna a
p opensión
de
V.
M.
á
odo
lo
que
es
jus o
y
piadoso,
pod án
median e
es a
sencilla
ep esen acion
co egi se
muchos
desó denes,
y
e í-
8
a se
g andes
culpas,
se ía
en
cie a
mane a
eo
de
ellas
y
de
alguna
injus icia,
si
eniendo
aho a,
co¬
mo
enemos
,
la
bien
undada
espe anza
de
su
e¬
medio
^
con
mani es a lo
á
V.
M.
callase
jú
omi ie¬
se
el
p ac ica
es a
diligencia
en
bene icio
del
Rey
y
del
común.
Es
e dad,
Seño ,
que
.el
halla me
desnudo
de
odas
aquellas
qualidades
que
se
juzgan
po
p e¬
cisas
pa a
habla
con
V.
M.,
me
desau o iza
mu¬
cho
y
que
pudie a
po
es o
in imida me
pa a
ha¬
ce lo:
y
en
e ec o
yo
me
e ae ía
de
es e
in en¬
o,
si
no
conside ase
,
ya
que
hablo
con
mona ca
en
quien
sob esale
la
piedad
,
y
ai
que
en
odo
iempo
acompañan
los
mas
i os
deseos
de
san i¬
ica se
,
median e
el
mas
exac o
cumplí
mien o
de
odos
sus
debe es,
y
la
ejecución
mas
pun ual
de
quan o
conozca
se
del
di ino
benepláci o.;
y
ya^.
que
pa a
mi a
po
los
in e eses
de
un
Sobe ano,
y
po
los
de
sus
es ados
es
bo an e
el
se
su
in¬
di iduo,
o
su
asallo.
Ve dad,
que
en
el
hechp
memo able
de
Ma doqueo
en
descub i
la
ocul a
conju ación
maquinada
con a
el
Empe ado
Asue¬
o,
la
enemos
bas an emen e
comp obada.
Pensando
con
es a
ec i ud
pa ece
que
se ia
ag a ia
á
V.
M.,
y
o ende
á
Dios
en
algún
mo¬
do,
el
dexa
de
hace
es a
solici ud
,
de
cuyo
lo¬
g o
esul a
cíe amen en e
el
hono
del
Seño
me¬
dian e
las
o ensas
que
se
le
e i an,
el
cul o
y
las
alabanzas
que
se
le
ibu an
;
y
ambién
que
V.
M.
y.,sus
es ados
sean
en
odo
p ospe ados,
singula ¬
men e
en
las
p esen es
las imosas
ci cuns ancias
de
la
achual
gue a
con a
la
F ancia,
y
de
las
di¬
e sas
,
g andes
calamidades
que
padece
odo
el
ey-
no..
íis e
es
el
obje o
de
es a
humilde
ep esen a-
c¡on,
y
es os
los
ines
á
que
se
di ige.
Su
g a e¬
dad
queda
con
solo
es o
su icien emen e
indicada,
y
no
menos
su
impo ancia,
pues
nunca
pod á
de-
xa
de
se lo
odo
aquello
de
que
pueden
esul a
unos
bienes
an
in e esan es.
Es os
ios
iene
V.
M.
en
su
a bi io,
an o,
que
con
que e los
e icaz¬
men e
o
con
p ocu a los,
los
e á
sin
duda
algu¬
na
conseguidos.
Los
unos
que
son
los
que
pe e¬
necen
al
hono
de
la
in ini a
mages ad
de
Dios,
como
zela
su
san a
Religión,
enga
sus
inju ias*
y
escusa
quan o
pueda
que
sea
po
sus
asallos
o endido:
y
los
o os
que
co esponden
á
V
M
con
hace
lo
que
se
debe
en
obsequio
y
desag a¬
io
del
Seño
po
que
asi
le
se á
p opicio
y
l
e
concede á
la
ape ecida
p o ección
de
su
dies a
so-
be ana.
La
ho ible
si uación
en
que
se
halla
la
Eu o-
pa
de
esul as
de
la
sang ien a
gue a
que
man-
ienen
odas,
o
casi
odas
las
Po encias
con a
la
F ancia,
nos
p esen a
á
la
idea
un
espec áculo
el
mas
unes o
y
dolo oso
,
no
solo
po
la
inmensa
copia
de
sang e
humana
que
en
ella
se
de ama,
.no
pnncipaimen e
po
los
ho endos
sac ilegios
y
en ados
ho o osos
que
con a
Dios,
con a
la
o a.
Iglesia,
con a
las
legí imas
po es ades
y
aun
con a
la
misma
acionalidad
es án
execu ando
esas
gen es
desa inadas
y
ciegas.
Es e
es
un
mal
de
p ime
o den
que
clama
po
su
mas
p on o
e¬
medio
,
an o,
que
ni
admi e
eguas,
ni
aun
su¬
e
pequeñas
dilaciones.
Pe o
habiendo
de
eni ¬
nos
es e
p incipalmen e
de^
Dios,
po que
las
ue ¬
zas
humanas,
la
indus ia
de
los
homb es,
y
o-
-°
el
pode
de
la
ie a,
no
son
su icien es
po
S1
>
y
sin
el
auxilio
de
lo
al o
pa a
ocu i
á
an
2
iA
mos ado
con
hechos
y
con
exempla es
epe idos,
que
mien as
aquel
pueblo
había
es ado
bien
con
Dios
po
la
obse ancia
de
su
S a.
Ley,
jamás
le
había
podido
ence
enemigo
alguno,
ni
que¬
da
él
ic o ioso
ciando
con
algún
pecado
ha¬
bía
dado
mo i o
a
que
lo
abandonase,
concluyo
diciendo,
que
si
sabían
habe
en.
Is ael
alguna
iniquidad
acome iesen
luego
segu os
de
que
cie ¬
amen e
lo
de o a ían
y
ence ían;
mas
que
si
no
la
enían,
desis iesen
del
in en o,
po que
en¬
d ían
á
Dios
en
su
a o
y
no
pod ían
en
ma¬
ne a
alguna
supe a lo.
(í
2
)
Ve dad
que
hizo
des¬
pués
pa en e
la
espe iencía
y
que
en
odo
iempo
debe
se í nosle
ins ucción
pa a
conoce
quan o
impide
el
pecado
los
a o ables
p og esos
de
la
gue ¬
a
y
quan
necesa io
nos
es
el
pone nos
bien
con
el
Seño ,
pa a
que
sea
con
noso ps
en
la
campaña.
Po
es o,
Seño ,
es
necesa io
que
habiendo
de
sali
el
exé ci o
de
V.
M.
á
pelea
en
es a
ocasión
con a
los
obs inados
anceses,
se
a e
p ime o
de
aplaca
á
Dios
á
quien
enemos
an
o endi¬
do
,
y
que
sea
median e
la
e o ma
de
nues as
malas
cos umb es;
medio
indispensable
pa a
e i a
los
jus ísimos
igo es
de
su
di ina
indignación
:
sin
es o
es
una
especie
de
eme idad
el
hace
la
gue ¬
a
á
esos
enemigos
isibles
y
ex e io es,
po que
lo
es
en
cie o
modo
p ome e se
el
a o
del
Seño
,
los
que
siendo
sus
enemigos
le
ienen
con¬
a
sí
po
el
pecado;
mien as
que
lo
ué emos
y
que
no
a emos
se iamen e
de
aplaca
á
su
di ina
jus icia
,
es
de
eme
que
uel a
con a
(12)
Judi h
5.
'7
noso os
pa a
nues a
mayo
uina
la
espada
mis¬
ma
con
que
se
in en a
la
de
esas
gen es
desa i¬
nadas
y
ciegas.
Así
se
lo
did
á
conoce
en
di¬
ina
e elación
al
es á ico
y
ene able
Dionisio
Rikel
en
ocacion
muy
pa ecida
a
la
p esen e;
de
cu
as
esul as
esc ibió
con
supe io
impulso
una
ca a
exho a o ia
á
los
p incipes
Uins iaiios
pe ¬
suadiéndoles
con
la
mayo
e icacia
y
peso
de
a¬
zones
que
an es
de
pone
sus
exe ci os
en
cam-
paña
,
como
lo
debían
hace
,
abajasen
con
odas
sus
ue zas
en
e o ma
sus
es ados
,
y
en
qui a
de
ellos
y
de
sus
opas
los
muchos
icios
en
que
se
hallaban.
Pe o
la
é
que
p o esamos
nos
bas a
pa a
co¬
noce lo
así,
po que
ella
nos
pe suade
es a
obliga¬
ción
y
nos
enseña
jun amen e
que
el
modo
de
aplaca
á
la
di ina
jus icia,
á
quien
mas
que
coa
la
culpa
enemos
con
nues a
du eza
de
co azón
exace bada
*
no
es
o o
que
el
de
una
e dade¬
a
peni encia:
mas
es a
pa a
que
sea
g a a
y
á
noso os
p o echosa,
ha
de
se
p on a,
uni e sal
y
pe manen e;
po que
qualquie a
de
es os
equi¬
si os
que
le
al e,
la
ha á
inú il,
in uc uosa
y
aun
ep ehensible,
así
lo
han
en endido
siemp e
odos
aquellos
que
se
han
conducido
po
el
espí¬
i u
de
la
eligión
,
y
que
se
han
gobe nado
po
sus
máximas
impo an es.
Es o
ue
lo
que
pe ¬
suadió
Samuel
al
pueblo
asegu ándoles
que
si
lo
hiciesen
se ian
lib es
de
la
op esión
en
que
los
e¬
nían
los
Philis eos,
como
en
e ec o
asi
sucedió.
(13)
-Es o
lo
que
ejecu ó
en
odo
su
eyno
el
S o
y
piadosísimo
Josias
Rey
de
Juda
,
sabedo
de
quan
(,13)
1
Reg.
7.
3
opues as
e an
á
la
Ley
S a.
del
Seño
las
cos¬
umb es
de
sus
asallos,
pues
ue
an a
la
e icacia
que
puso
en
co egi las
que
no
sosegó
hss a
ha¬
be
des uido
la
impiedad
y
co obo ado
en
sus
do¬
minios
la
i ud.
(14)
es o
lo
que
hizo
el
no
menos
san o
que
ale oso
Ezequias
Rey
asimismo
de
Judá
quando
con
igual
mo i o
á
el
que
ya
queda
esp esado
,
celeb ó
Co es
gene ales
con
sus
p ín¬
cipes
y
con
el
pueblo,
y
dec e ó
en
ellas
la
uni¬
e sal
e o ma
de
cos umb es
en
odos
sus
es a¬
dos,
aboliendo
en e amen e
quan o
se
hallaba
en
ellos
con a io
ú
opues o
al
cul o
dei
Seño
y
á
la
debida
obse ancia
de
su
Ley
:
de
esul as
de
lo
qnaí
le
a o eció
la
di ina
Mages ad
con
la
de o a
ma a illosa
del
exé ci o
de
Senaque ib.
(15)
Del
insigne
y
ene able
Al onso
VIII
Rey
de
Cas illa,
e ie e
su
ene able
his o iado
D.
Ro¬
d igo
Ximenez
A zobispo
de
Toledo
que
an es
de
emp ende
la
gue a
con a
los
mo os,
y
como
p e¬
pa ación
pa a
ella,
a ó
muy
se iamen e
con
edic¬
os
públicos
de
co egi
y
enmenda
los
desó denes
de
sus
asallos
pa a
desenoja
á
Dios
y
me ece
que
lo
p o egiese
en
an
impo an e
expedición,
(16)
Es
muy
digna
de
no a se
la
e lexión
que
hicie on
los
p íncipes
de
los
Phiiis eos
á
su
Rey
Aquiz,
y
con
que
le
pe suadie on
á
que
hiciese
e i a
del
exé ci o
á
Da id
y
á
los
suyos
que
le
acompaña¬
ban
o mando
la
e agua dia:
e í ese
es e
homb e,
le
dixe on,
y
no
enga
á
la
gue a
con a
Is ael
en
(14)
IV
Reg.
23
Eccli.
49'.
(15)
II
Pa alipom.
en
los
cap.
29.
30.
31,
y
32*
(ió)
His o ,
de
eb.
Hispan,
lib.
7.
cap#
3
6
,
%6
nues a
compañía
no
sea
que
uel a
las
a mas
con¬
a
noso os
quando
empezemos
el
comba e
;
po ¬
que
eniendo
él
po
enemigo
á
Saúl
,
y
que ien¬
do
empla
su
enojo
pa a
ol e
á
su
g acia,
¿de
qué
o o
modo
lo
pod á
que
p esen ándole
nues as
cabezas?
(i7)
Exp esión
de
an a
ene gía
en
el
sen ido
espi i ual
que
nos
con ence,
no
habe
en
noso os
o o
medio
mas
opo uno
pa a
aplaca
las
jus as
i as
de
Dios
nues o
Seño
,
que
el
de
acaba
en e amen e
con
nues as
malas
idas
y
pecados,
median e
una.
e dade a
peni encia
á
in
de
que
nos
sea
p opicio
y
a o able
en
la
p esen¬
e
necesidad.
Sob e
odos
necesi an
de
es a
e o ma
y
a e¬
glo
de
cos umb es
los
que
es án
en
el
exé ci o,
d
hayan
de
sali
á
la
campaña;
ya
po que
Dios
lo
manda
exp esamen e
así,
sopeña
de
su
di ina
indignación,
(18)
ya
po
el
mani ies o
pelig o
en
que
se
hallan
pa a
el
qual
son
g a emen e
obli¬
gados
po
di ino
y
eclesiás ico
p ecep o
á
p epa¬
a se
y
á
pone se
bien
con
Dios
po
medio
de
una
buena
co i esion,
especialmen e
los
que
se
hallan
con
algún
pecado
mo al,
(19)
y
ya
po
que
siendo
los
soldados
minis os
de
la
di ina
jus¬
icia
con a
los
malos
y
pe e sos
pecado es
es
p eciso
que
es én
muy
limpios
de
pecado
pa a
que
(17)
I
Reg.
29.
4»
(18)
Deu .
23.
14.
sm
cas a
ua
sanc a
e
nihil
;
in
eis
appa ea
oedi a is,
ede elinqua
e
(Do-
minus.)
(19)
Ven.
Dionis.
Ca us.
de
egimine
Poli iae
a .
3*.
J£
ac ,
de
i a
e
egimin.
Piincip.
lib.
3.
a .
39.
20
el
Seño
les
ayude
y
que
no
uel a
con a
ellos
Ja
espada
de
su
jus ísima
indignación.
Ve dad
que
mas
de
una
ez
la
hallamos
au en icada,
en
las
sag adas
his o ias.
Pa a
es o
y
pa a
ocu i
á
la
inc eíble
ela¬
jación
en
que
se
halla
odo
el
eyno,
mo i ada*
no
an o
de
nues a
na u al
agilidad
,
quan o
de
la
culpable
olun a ia
igno ancia
de
.muchos
y
de
la
ep ehensible
impiedad
de
innume ables
en
el
uso
de
lib os
y
lección
de
papeles
in icionados
con
las
sediciosas
y
a ales
doc inas
de
nues o
desg acia¬
do
siglo.
Pa ece
Seño
que
el
medio
mas
ácil,
mas
e icaz
y
mas
sua e
es
el
de
las
san as
Misiones
he¬
chas
po
Sace do es
sabios
y
de
conocida
i ud:
de
es e
medio
nos
dice
la
sag ada
His o ia
,
que
se
alió
el
San o
Rey
Josapha ,
pa a
la
e o ma
de
su
eyno
en
los
dos
pun os
g a ísimos
de
la
Religión
y
de
las
cos umb es
,
(20)
y.
de
sus
esul as
ue
an
p ospe ado
que
las.
po encias
y
eynos
ci cun ecinos
llega on
á
eme le
an o
que
no
había
quien
se
a e iese
á
pelea
con a
él
ni
hace le
gue a
:
del
p opio
medio
se
alió
el
sumo
Sace do e
Eliaquin
en
los
iempos
del
Rey
Ma-
nasses
isi ando
po
sí
mismo
las
ciudades
y
pue¬
blos
de
Is ael
pa a
exó a los
a
la
peni encia
y
á
la
o ación
con
un
e o
ex ao dina io
pa a
que
así
aplacasen
á
Dios,
y
les
concediese
el
lib a ¬
los
del
u o
de
Holo e nes
su
enemigo,
que
con
un
exé ci o
o midable
había
enido
con a
ellos,
(20)
II
Pa alipom.
17.
desde
el
e .
7.
Véase
aquí
al
P.
Scio,
2
¥
í'2i'
lo
que
ambién
execu a on
pe sonalmen e
os
san os
Esd as
y
Nehemias,
al
in
de
la
cau i idad
Babilónica
y
p incipio
del
eg eso
de
los
Is aeli¬
as
á
Je usalen.
.
,
Es as
Misiones,
Seño ,
impo a a
_
mucho
que
V
M
las
au o ize
mandando
á
las
jus icias
y
es¬
pec i os
gobie nos
de
los
pueblos
que
ademas
de
ecomenda las
con
su
pe sonal
asis encia
coadyu en
á
su
u o
poniéndose
de
acue da
con
los
Ilimos.
P elados
S s.
Vica ios
ó
pad es
Cu as
espec i a¬
men e
pa a
el
emedio
de
los
escándalos
y
males
pú¬
blicos
qué
lo
exigie on.
Enca gándoles
que
a isen
á
V.
M.
o
á
su
Real
Conseja
de
lo
que
po
sí
no
pudie¬
en
emedia .
Si
á
V.
M.
no
le
desag ada
.es e
medio,,
lo
iene
ácilmen e
conseguido
,
con
solo
dispone
se
esc iba
una
ci cula
á
odos
los
Ilimos.
S s.
A ¬
zobispos
y
Obispos
de
su
Mona quía
pa a
que
en
el
iempo,
que
les
pa ezca
mas
opo uno
dispon¬
gan
en ia
aquellos
ope a ios
que
juzguen
y
co¬
nozcan
mas
ap opósi o
pa a
los
al os
ules
á
que
an
des inados»;
debiendo
se
uno
de
es os
el
p e¬
dica
con a
los
e o es
y
malas
doc inas
del
p e¬
sen e
siglo
po
halla se
es a
demasiadamen e
p o¬
pagada
en
los
dominios
de
V.
M.,
y
exigi
un
p on o
y
e icaz
emedio
pa a
e i a
sus
ingen es
daños,
mas
emible
en
el
dia
po
el
mal
exem-
plo
de
la
F ancia,
y
habe
al
pa ece
no
pocos
á
quienes
no
desag ada
an:
dep a ado
modo
de
pensa .
,
.
Fue a
de
es e
medio
se a
con enen ísimo
que
V..
M.
po
su
pa e
nada
omi a
de
quan o
pue-
(* )
Judiíh
4.
esde
el
.
ii«.
de
con ibui
al
log o
de
es a
uni e sal
e o ma,
o
po
lo
menos
á
que
se
disminuya
el
mínie o
de
los
pecados,
po que
á
la
e dad,
si
a endien¬
do
como
debe
al
bien
de
sus
asallos
le
ha
de¬
cla ado
la
gue a
a
sus
isibles
enemigos
los
an¬
ceses
,
quan o
mas
debe á
V.
M.
hace la
á
los
pe¬
cados
pa a
des e a los
de
sus
dominios
y
acaba
con
ellos
si
pudiese,
no
pudiendo
duda se
que
es os
le
son
incompa ablemen e
mas
pe judiciales
que
aquellos,
y
mayo
la
obligación
de
V.
M.
á
opone se
á
es os
que
á
los
o os?
No
es
posible.
Seño ,
que
dexe
de
habe
pecados
y
escándalos
en
el
mundo,
pe o
no
obs an e
es
del
ca go
de
V.
M.
el
ex e mina los
y
el
no
pe dona
ni
omi i
algu¬
na
de
aquellas
diligencias
que
pa a
ello
se
engan
po
opo unas
singula men e
la
de
qui a
quan o
si e
o
puede
se i
de
omen o
pa a
ellos.
Una
espe iencia
con inuada
y
nunca
in e um¬
pida
,
nos
ha
hecho
e
los
que
se
siguen
délas
di e siones
pilblicas
y
apenas
hay
día
en
que
no
engamos
que
llo a
alguna
de
sus
a ales
conse-
qiiencias:
en e
es as
no
es
azón
que
ol idemos
en
el
dia,
que
en
los
iempos
pasados
se
hizo
abo¬
minable
el
ea o
en e
los
G iegos
y
los
Roma¬
nos
po
las
eqüen es
in ec i as
que
en
ellos
se
p onunciaban
así
con a
los
p íncipes
como
con a
las
pe sonas
mas
ilus es.
»>
Los
poe as
mode nos
»>(dice
un
sabio,
p uden e
y
i uoso
esc i o
Es-
»pañol
digno
de
la
a ención,
del
amo
y
de
la
«
g a i ud
de
odos
los
sobe anos)
an
in oducien-
”
do'
en
el
ea o
la
misma
licencia
en
pe juicio
»de
la
segu idad
de
los
sobe anos
y
de
la
an¬
quilidad
de
sus
amilias,
y
po
consiguien e
de
'
eynos.
Aquí
es
donde
los.
deís as
que
p e-
«sumen
de
bellos
espí i us
in oducen
sus
piezas
„
p edican
i amense
y
á
sa is acción
de
los
es¬
pec ado es
sus
doc inas
cen a
la
Religión
y
«con a
los
Reyes.
Oh!
si
es os
supie an
quan-
» o
les
in e esa
el
disgus o
y
seno
con
que
la
«Iglesia
ha
mi ado
siemp e
es os
ea os
donde
«
po
mas
que
se
diga
,
y
aunque
los
de
hoy
«no
sean
an
o pes
como
algunos
de
los
an i-
nos,
se
co ompen
bas an emen e
las
cos umb es
*>se
ap enden
los
adul e ios
y
se
asili an
los
pa -
„
ícidios..
.
?
Aunque
pudie a
no
habe
in e es
de
„Religión,
¿qué
ciudadano
po
solo
los
in e e-
« es
ci iles,
no
declama ía
con a
es as
ca comas
»cue
co oen
y
co ompen
los
ne ios
de
la
So¬
ciedad
y
son
escuelas
p íblicas
con a
los
Reyes
9
j
y
con a
las
leyes?”
(22)
No
es
es o
Seño
abul a
incon enien es
y
niales
donde
no
los
hay.
El
zelo
san o
del
ho¬
no
de
Dios,
la
leal ad
debida
á
V.
M.
y
deseo
del
mayo
bien
de
las
almas,
hace
que
se
esp e-
sen
con
es os
ó
semejan es
é minos
los
que
sin
o os
ines
que
los
insinuados
han
di igido
y
di-
ijen
eqüen emen e
á
V.
M.
sus
sabias
y
juicio¬
sas
ep esen aciones
aunque
con
el
desconsuelo
de
no
e
log ados
sus
impo an es
jus os
y
piadosos
in en os,
con is a
mucho
á
los
ieles
asallos
de
V.
M.
y
á
los
que
piensan
según
Dios
que
en
los
pueblos
y
ciudades
donde
se
man ienen
es os
ea¬
os
ó
se
in oduce
de
nue o
(después
de
habe los
abolido
con
la
ap obación
Real)
la
ep esen ación
(22)
P.
Zeballos,
Falsa
Filoso ía
C im.
de
Es .
o n*
*°
lib.
2.°
dise ac.
9.
ca .
4,
§.
2
,
3,
4,
&c.
24
de
comedias,
ope as,
o
agedias
se
ep esen en
impune
y
lib emen e
algunas
que
en
las
a¿ ua-
les
ci cuns ancias
y
a endido
el
es ado
de
las
co-
S
;
,s
pa ecen
en
algún
modo
sospechosas
ó
po
lo
menos
que
no
se
deben
mi a
con
indi e encia:
ales
son
po
exemplo:
el
P íncipe
on o:
el
Dia¬
blo
p edicado
:
(cuya
ep esen ación
es á
en
es os
eynos
p ohibida)
y
o as
semejan es,
no
menos
o ensi as
á
los
oidos
de
los
piadosos
que
indi¬
ca i as
dd
mal
uso
que
suele
al
ez
hace se
de
la
e dad
y
bene olencia
del
que
las
pe mi e;
pe¬
o
p escindiendo
de
es o
y
a endiendo
solo
á
que
son
omen o
de
la
ociosidad
y
de
los
icios,
pa ece
que
iene
V.
M.
su icien e
mo i o
pa a
que
po
lo
ménos,
du an e
la
p esen e
gue a,
se
dignase
manda
ce a
odos
loa
ea os
de
come¬
dias
,
ópe as
,
o os,
haciendo
suspende
odas
las
di e siones
públicas
;
y
ojalá
mandase
V.
M.
de ¬
i a los
odos
y
des e a
aquella
mala
semilla
de
odo
su
eyno
como
hace
iempo
que
lo
ha
exe-
cu ado
la
epública
de
Gineb a
y
lo
execu ó
en
los
suyos
el
Rey
D.
Al onso
el
VI
de
Cas illa
mandando
desmole
odos
los
baños
y
qui a
odos
los
ins umen os
O
mo i os
de
los
delei es
públicos,
de
esul as
de
algunas
desg acias
conside ables
que
le
sob e inie on
en
la
gue a
con a
los
mo os,
y
po
habe le
asegu ado
pe sona
doc a
y
de
conocida
i ¬
ud
que
es as
p o enían
de
los
muchos
pecados,
que
po
aquella
causa
se
come ían
en
sus
Domi'
nios.
(23)
(*3)
P*
Ma iana
His .
de
España
om.
1,
0
lib,
10
cap.
$.
Mas
aun
en
el
caso
que
dichas
di e siones
ea¬
ales
se
pudiesen
g adua
de
indi e en es
lo
qual
no
es
posible
,
se
debe
ene
en
conside ación
aho a
la
doc ina
del
P.
S.
G ego io
el
g ande
que
enseña
se
uno
de
los
u os
p incipales
de
la
e dade a
peni encia
en
los
que
habe nos
pecado
el
abs ene nos
aun
de
las
di e siones
líci as
an o
mas
quan o
ha
sido
mayo
el
daño
que
con
la
eulpa
le
hemos
ocasionado
y
hecho
á
nues a
po¬
b e
alma,
(24)
lo
mismo
que
po
una
ilación
o zosa,
pa ece
que
con
mas
azón
se
debe á
en¬
ende
de
los
pecados,
cuyo
daño
asciende
am¬
bién
á
o os,
singula men e
al
común
de
un
pue¬
blo
,
de
una
epública,
ó
de
un
eyno
en e o,
y
mas
en
la
ocasión
en
que
se
a a
de
aplaca
a
un
Dios
injus amen e
o endido
y
jus amen e
i ¬
i ado
con a
noso os.
Fue a
de
que.
Seño ,
es¬
ando
nues os
he manos
los
ieles
asallos
de
V.
M.
sac i icando
sus
idas
en e
las
incomodidades
y
pelig os
de
la
gue a;
y
hallándose
odo
el
eyno
oda
le
Eu opa
y
aun
oda
la
san a
iglesia
en
la
mayo
cons e nación
y
llena
de
ama gu a,
no
pa¬
ece
bien
que
se
en eguen
los
demas
á
la
di e -
cion
y
á
los
pasa iempos,
quando
odos
con
o a¬
ciones
y
lág imas
debemos
concu i
y
coadyuba
a
la
causa
páblica
y
común,
la
qual
sin
un
c i¬
men
eno me
de
ningún
modo
podemos
mi a
con
indi e encia.
El
a o
exempla
del
p uden e
y
a¬
le oso
U ias
,
que
po
halla se
el
A ca
San a,
el
exé ci o
de
Is ael,
y
su
capi án
gene al
én elas
penalidades
de
la
campaña
de
ningún
modo
quiso
(24)
S.
G ego »
homil.
20.
in
E ang.
4
a
pues
de
una
ma a illosa
comple ísima
ic o ia
de
su
exé ci o
pa a
que
á
él
ambién
le
hiciese
qui¬
a
la
ida,
lo
dexo
i
lib e
y
aun
hizo
con
él
alianza
y
amis ad
indebidamen e;
mando
Dios
á
un
p o e a
que
le
dixese
,
mo i ía
él
y
se ia
su
pueblo
de o ado
en
cas igo
de
an a
culpa;
(12)
lo
qual
se
id
después
pun ualmen e
e i icado.
(13)
La
his o ia
del
S o.
Ma a ías
y
sus
hijos
los
Macabeos
nos
p esen a
un
conjun o
de
ma a illas
y
una
mul i ud
g ande
de
exempla es
dignos
de
sabe se
y
mucho
mas
de
imi a se
po
un
p ínci¬
pe
ca ólico
en
la
ac ual
gue a
con
la
F ancia
po
que
ella
es
una
ins ucción
p ác ica
de
quan-
o
en
iguales
ci cuns ancias
debe
hace se
po
aque-
líos
que
ienen
á
su
ca go*
la
de ensa
de
la
e¬
ligión
y
que
es a
no
sea
po
sus
enemigos
blas¬
emada
o
pe seguida;
ojalá
que
uese
.
M.
el
ins umen o
de
que
se
aliese
Dios
en
la
ocacion
p esen e
pa a
humilla
á
sus
ad e sa ios
como
pa¬
a
iguales
ines
se
alió
en
los
pasados
siglos
del
insigne
Judas
Macabeo
y
que
pa a
la
exal ación
de
su
san o
nomb e
y
esca mien o
de
los
impíos
hkiese
V.
M.
con
los
de
ese
pe e ido
eyno
lo
qi e
con
Nicano
y
los
suyos
hizo
aquel
nobi¬
lísimo
caudillo
de
Is ael
que
habiéndole
mue o
y
de o ado
comple amen e
su
exé ci o
le
hizo
co a
el
b azo
de echo
y
la
cabeza,
y
que
lle-
bándola
á
Je usalen
la
pusiesen
en
lo
mas
al o
del
cas illo
ó
de
la
p incipal
o aleza;
hizo
am-
(«2)
III
Reg.
20.
(13)
III
Reg.
22.
34.
Véase
al
P.
Scio
sob e
el
cap.
20
ci ado
en
los
e sos
41.
4
2
*
bien
en
menudos
pedazos
la
lengua
y
la
a ojo
á
las
a es
,*
(14)
en
jus o
cas igo
de
la
sobe bia
con
que
había
blas emado
y
es endido
sac ilega¬
men e
su
mano
con a
el
emplo
san o
y
con a
el
pueblo
del
Seño .
Mayo es
son
incompa able¬
men e
los
excesos
de
los
impiísimos
anceses,
que
los
de
aquellos
paganos,
mayo es
sus
blas emias,
ma o es
sus
injus icias
,
y
su
eme idad
;
y
po
lo
an o
mayo
mucho
el
mo i o
y
la
azón
que
á
V.
M.
le
asis e
pa a
sali
con a
ellos,
y
pa a
a¬
a
de
ex e mina los,
conside ándose
como
un
mi¬
nis o
dipu ado
po
la
di ina
jus icia
pa a
es e
al o
in
el
mas
in e esan e
en
el
dia
á
la
Iglesia
y
al
Es ado.
2
Mas
aunque
es o
es
así
y
que
la
causa
que
V.
M.
de iende
es
la
mas
jus a
y
necesa ia,
no'
po
eso
es á
segu a
la
ic o ia,
ni
debemos
con¬
ia nos
an o
de
es o
que
nos
c eamos
dispensados
de
pone
los
medios
humanos
que
en
semejan es
casos
se
acos umb an,
ni
ménos
de
pedi
y
de
p ocu a
la
p o ección
del
Cielo
pa a
el
éxi o
mas
a o able
de
es a
emp esa.
Lo
uno
y
lo
o o
es
necesa io
según
lo
que
en
las
san as
esc i unas
se
nos
dice
:
lo
es
el
a ma
gen es
pone
exé ci os
en
campaña
y
el
ale sé
de
quan o
en
el
a e
de
la
gue a
se
p e iene
con
el
in
de
ence
al
enemigo.
Asi
lo
p ac ica on
po
di ina
o de¬
nación
los
Is aeli as
en
la
conquis a
de
la
ie a
p ome ida
y
en
o as
a ias
ocasiones
;
los
Maca-
beos
en
sus
expediciones
san as
,
y
Josué,
Da id,
Exequias,
y
o os
san os
en
las
gue as
que
se
les
(14)
I
Machab.
7.
c
lib.
II
34
o ecie on
,
no
obs an e
de
eá a
segu os
de.la
ic¬
o ia
,
po que
conocie on
que
Dios
se
la
da ía
sí
ellos
po
su
pa e
no
omi ían
es os
medios
hu¬
manos
que
al
ez
él
misino
les
inspi aba:
lo
con¬
a io
no
siendo
po
sob ena u al
impulso
»
como
lo
ué
en
Gedeon
,
y-en
o os,
se ía
en a
á
Dios
y
una
muy
ep ehensible
eme idad.
La
p udencia
dic a
que
así
se
haga
y
aun
nues o
Seño
Jesu-
Ch is o
lo
da
á
en ende
en
su
san o
E angelio,
quando
dice
:
que
no
hay
Rey
que
no
dexe
de
pensa
en
euni
las
ue zas
que
pueda
pa a
hace
en e
con
diez
mil
homb es
al
que
con
ein e
mil
sabe
que
iene
con a
él.
(15)
Pe o
lo
es
asimismo
el
pone
oda
nues a
espe anza
en
Dios
y
de
ninguna
mane a
en
nues¬
as
ue zas,
en
nues o
alo
,
o
en
nues a
in¬
dus ia
p opia,
po que
es
un
p incipio
sen ado
y
de
in alible
e dad
,
que
el
caballo
se
p epa a
pa¬
a
el
dia
de
la
ba alla
:
mas
el
Seño
es
el
que
da
la
salud
ó
la
ic o ia:
(16)
pa a
enseña nos
que
quando
se
emp ende
una
gue a
no
se
han
de
omi i
los
medios
humanos
que
dic a
la
p u¬
dencia
pe o
que
la
espe anza
de
ence
se
ha
de
pone
únicamen e
en
el
Seño ,
de
quien
solo
de¬
pende
es e
suceso
:
lo
con a io
es
impío
y
aun
e óneo,
según
el
es á ico
Ca uxano;
(17)
y
son
muy
epe idas
en
las
sag adas
le as,
las
sen en¬
cias
en
que
se
nos
decla a
es a
in alible
e dad,
que
somos
obligados
á
c ee
como
un
dogma
de
(15)
Luc.
14.
31,
(16)
P o e b.
ai.
31.
Calme ,
Alápide
y
Scio
aquj,
(17)
De
i a
e
egimin,
P incip.
lib.
3.
Al ,
37,
nues a
san a
é
:
y
son
muchos
ambién
los
exem-
pla es
que
en
su
con i mación
la
his o ia
sag a¬
da
nos
e ie e.
Bas e
po
odos
el
de
Amasias
Rey
de
Judá
:
es e
p esen ándose
en
campaña
con
un
c ecido
y
nume oso
exé ci o,
oyó
de
un
p o¬
e a
san o
,
. si
e
pe suades
que
las
gue as
con¬
sis en
en
la
ue za
del
exé ci o,
ha a
Dios
que
u
seas
encido
po
us
enemigos
,
pues
de
su
Mages ad
solo
es
el
auxilia
ó
el
pone
en
u¬
ga.”
O»).
La
misma
esc i u a
sag ada
nos
p e iene
que
en
es os
casos
debemos
clama
al
Seño
con
o a¬
ciones,
ayunos
y
peni encias
pa a
que
se
digne
p ospe a nos
y
concede nos
el
pode
ence
á
los
con a ios.
Así
lo
hizo.
Josapha
luego
que
u o
a iso
de
que
los
Moabi as,
Amoni as
é
Idumeos,
enían
pode osamen e
a mados
con a
él:
(i9}
Asi
lo
execu a on
los
Is aeli as
po
o den
y
dis¬
posición
del
snmo
pon í ice
Eliaquin
como
se
e¬
ie e
en
la
his o ia
de
Judi h:
(20)
y
asi
lo
p ac¬
ica on
en
los
iempos
de
los
Macabeos
y
con
el
mo i o
de
las
gue as
san as
que
po
la gos
años
sos u ie on
con a
los
enemigos
del
Seño .
En
es¬
os
y
en
o os
casos
de
igual
impo ancia
pa a
la
epáblica
Ó
pa a
odo
el
eyno
solían
los
an iguos
dispone
se
hiciesen
públicas
peni encias
de
ayu¬
nos,
cilicios
y
o as
mo i icaciones:
se
con o¬
caban
los
pueblos
en
el
emplo
d
en
los
si ios
pa a
es o
des inados;
y
se
hacian
solemnes
o-
(18)
Pa alip.
*$•
*•
(19)
II
Pa alipom.
20#
Calme
y
bcio
aquí.
í*o)
Judi h.
6
•
3
*
ga i as
y
e o osas
o aciones
con
el
in
de
ini*
plo a
la
in ini a
di ina
mise ico dia
á
su
a o .
Es as
son
Seño
unas
lecciones
p ác icas
con
que
se
nos
enseña
lo
que
debemos
hace
en
la
oca-
cion
p esen e
quando
no
solo
el
eyno
de
V.
M.
sino
oda
la
Eu opa
y
aun
oda
la
san a
Iglesia
se
halla
cons e nada
po
el
mo i o
que
nos
es
no¬
o io.
Aho a
es
quando
odos
somos
obligados
,á
clama
al
Todopode oso
no
solo
en
pa icula
mas
ambién
en
común,
po que
siéndolo
la
necesidad
que
padecemos,
lo
debe
se
po
consiguien e
la
o ación
que
in e pongamos
pa a
consegui
su
emedio:
y
po
que
la
o ación
hecha
po
muchos
jus os
es
mas
e icaz
egula men e
hablando
,
que
la
hecha
po
un
pa icula .
(21)
La
necesidad
de
es as;
oga i as
públicas
no
se
ha
ocul ado
aun
á
los
gen iles,
á
los
mo os
y
a
o as
naciones
no
conocidas,
po
ca ólicas.
Acaz,
impío
y
sac ilego,
juzgó:
hallándose
en
campaña
con
los
Asi ios
no
le
se ian
p opicios
los
Dioses
de.
Damasco,
si
p ime o
no
los
obligaba
con
sac i¬
icios
y
oblaciones.
(22)
El
pagano
Numa
Pom-
pilio
a isado
po
los
suyos
de
la
sang ien a
gue ¬
a
que
p epa aban
con a
él
o os
po en ados
y
de
que
ya
se
ace caban
sus
exé ci os
solo
espon¬
dió
yo
sac i ica é
:
dando
á
en ende
en
es o
que
si
po
es e
medio
log aba
aplaca
á
sus
Dioses
y
ene los
á
su
a o
le
bas aba
eso
pa a
no
llega
(21)
S.
Ag.
ap.
Ven.
Dionis,.
Ca us.
de
egim,.
Po¬
lín.
a .
28.
C
22
)
I
Pa alipom.
2?..
á
se
encido.
(23)
Saúl
amenazado
de
un
ue ¬
e
a aque
po
los
Phiíis eos
,
lo
c eyó
an
nece¬
sa io
que
no
se
a e ió
á
sali l.es
al
encuen o
sin
o ece
p ime o
á
Dios
un
sac i icio:
lo
que
hizo
indebidamen e
po
si
p opio
po
es a le
G a¬
emen e
p ohibido.
(24)
En
les
años
;
pasad
osunos
e i ió-la
gaze a
las
peni encias*
ayunos
y,
p oce¬
siones-
de
oga i a
que
hicie on
los
u cos
an es
de
la
d] ima
sang ien a
gue a
que
sos u ie on
con a
las
po encias
sus
enemigas.
Pa a
la
p esen e
con a
la
F ancia
es
no o io
que
en
la
Ingla e a
se
p o
mulgo
un
día
de
ayuno
y
se
de e mina on
o a¬
ciones
publicas
en
odo
el
ey
no.
¡Olí
ql
,a
n
a
mayo
debe
se
nues a
piedad
en
es a
pa e
po
consiguien e
nues a
espe anzasabiendo
po
el
o áculo
di ino,,
que
no
hay
o a
nación
algu¬
na
an
escla ecida
y
g ande
que
enga
an
p ¿p¡.
Cios.y
an
ce ca
de
sí;
á
sus
Dioses
como
lo
eíá
nues o
e dade o.
D,os
á
noso os
y
á
odos
nues os
uegos!
(
a
5
)
La
co e
de
Roma
cabeza
de
odo
el
o be
ca ólico
nos
ha
dado
y
nos
da
exemplo
en
es o
p opio..
Y
á
la
e dad,
es ando
la
p o idencia
o
ley
o dina ia
del
Seño ,
es
p eciso^
conoce
que
sin
an ecede
nues as
hum.il-
des
de o as»
j
con inuadas
siíplicas>.
no
se
conse¬
gui á:
el
éxi o
a o able
de
la
gue a;:
po que
pen¬
diendo
es e
ínicamen e-
de
Dios
que
lo
da
á
quien
®s.
de
sw
di ino
ag ado
,
se
dexa
en ende
quan.
(*3)
Lobne
Biblio ..
manual
conciona o ,.
e bo
Eu-
cha is ia
§•
i3.núm.*3..
(24)
I
Reg.
13-
(2
$
)
Deu e onom.
4»-
7.
El
P,.
Scio
aquí
3
^
necesa io
es
pedí selo
con
e o osa
ins ancia
su¬
pues o
que
ca ecemos
de
o o
medio
pa a
inclina
su
mise ico dia
á
que
nos
le
conceda.
Asi
lo
han
en endido
y
lo
han
execu ado
los
san os
y
g an¬
des
Empe ado es,
los
En iques,
los
Ca los
y
los
O hones;
y
á
su
exemplo
han
p ac icado
lo
p o¬
pio
o os
eyes
no'
menos
San os
y
piadosos,
co¬
mo
los
Luises,
los
Fe nandos
y
los
Al onsos
con
los
demas
que
en
n íme o
no
pequeño
nos
e ie en
las
his o ias:
siendo
en e
ellas
muy
digna
de
nues a
imi ación
y
memo ia
la
del
piadosísimo
Empe ado
Theodosio
de
quien
sabemos
que
an es
y
después
de
las
gue as
que
u o,
mandaba
ce¬
leb a
muchas
misas
pa a
obliga
al
Seño
con
el
in ini o
alo
de
aquella
Hos ia
sac osan a
á
que
p ospe ase
sus
designios
y
les
p o egiese
en
sus
emp esas,
como
e ec i amen e
lo
consiguió.
Pe o
aunque
es o
se
debe
hace
asi,
no
ha
de
se
el
in
ínico
de
es as
oga i as
él
pedi
la
ic¬
o ia
con a
nues os
enemigos;
po que
aunque
es¬
e
es
un
bien
digno
de
ape ece se,
y
de
p ocu¬
a se
,
singula men e
en
las
ac uales
ci cuns ancias;
es
no
obs an e
un
bien
empo al,
y
po
es o
debe
pedi se
no
absolu amen e
coma
los
bienes
espi i ua¬
les,
sino
en
quan o
dice
ó den
á
es os,
á
la
sal¬
ación
de
nues as
almas,
y
á
la
olun ad
san í¬
sima
de
Dios
Jus a
e a
la
gue a
de
Da id
con¬
a
su
hijo
Absalon
y
con
odo
no
pidió
de e ¬
minadamen e
la
ic o ia
sino
que
dixo:
»>
Si
ha-
»lia e
g acia
en
la
p esencia
del
Seño ,
él
me
ol e á
á
Je usalen,
y
me
dexa á
e
su
a-
»be náculo.
Mas
si
me
dixe e:
No
me
ag adas:
es-
»>
o
y
p on o
y
dispues o
á
que
haga
en
mí
su
«di ino
benepláci o.”
(
2
6
)
San a
e a
asimismo
i
a
de
Judas
Macabeo
„
po que
e a
gue a
de
Religión;
y
sin
emba go
quando
exho aba
á
pelea
á
sus
soldados
les.
pe suadía
que
e a
mejo
mo i
en
ella,
que
e
ios
males
del
pueblo,,
y
que
sies a-
uese
la
olun ad
del
Cielo-
y
no
la
de
concede ¬
les
la
ic o ia,
debían
con o ma se
con
lo
que
asi
dispusiese.
(27).
Es a
humilde
y
debida
sumisión
de
nues a
olun ad
a
la
de
Dios.
le
es
an
ag a¬
dable
,
que
suele
po
es e
medio
o o ga nos
lo
que
le
pedimos
ó
algún
o o
bien
espi i ual
,
y
aun
eqüen emen e
lo
uno
y
lo
o o,
dice
el
ene able
Dionisio
Rikel.
(28)
En
odo
caso,
Se¬
ño
sea
de
es o
lo
que
ue e,
ni
se
debe
omi¬
i
la
gue a
en
que
nos
hallamos,
aunque
seamos
muchas
eces
encidos
en
ella,
ni
se
deben
dexa
de
hace
las
públicas
y
comunes
oga i as,
mien¬
as
que
es a
du e,
ni
ampoco
el
da le
á
la
di ina,
Mages ad
las
g acias
que
le
son
debidas,
después,
que
se
digne
da
á
las
a mas
ca ólicas
las
ic o¬
ias
que
espe amos.
De
odo
es o
nos
dan
un
exem-
plo
a o
las
ibus
de
Is ael,
unidas
con a
la
de
Benjamín,
como
en
el
sag ado
lib o
de
los
Jue¬
ces
se
nos
e ie e.
(29)
Fácil
le
es
á
V.
M.
el
manda
que
en
odos
SUS
dominios
se
hagan
es as
oga i as
públicas,
en¬
ca gando
á
los
Ilimos.
S s.
a zobispos,
obispos
y:
p elados,
eclesiás icos
que
en
sus
espec i os
e i-*
(26)
11
Reg.
1$.
25.
(27)
I
Maehab.
3*
Ala
pide
aquí.
ÍP
(28)
De
i a
e
egimin.
P incip,
lib,
3,
a .
41*
(?9)
En
los
capi ,
zq
y.
21*
4°
o ios
é
iglesias
las
dispongan
como
engan
po
con enien e,
con
p ocesiones,
o aciones
,
misas
so¬
lemnes
&c.
á
la
mane a
que
pa a
el
eliz
pa o
de
la
Re
y
na
nues a
Seño a,
(que
Dios
gua de)
se
acos umb a
:
y
asimismo
que
en
odas
pa es
se
di ijan
á
Dios
nues o
Seño
silplicas
po
medio
de
Ma ía
San ísima
nues a
Seño a
,
y
especial
pa o-
na,
abogada
y
p o ec o a,
po
cuyo
medio
espe*
amos
consegui
y
se
nos
concede
el
éxi o
mas
a¬
o able
de
nues as
pe iciones.
Asi
nos
lo
iene
ac e¬
di ado
la
expe iencia:
los
san os
pad es
y
las
his¬
o ias
idedignas
,
en
innume ables
p odigios
nos
lo
es i ican
y
nos
lo
ecomiendan
las
di inas
le as
en
la
piadosa
cos umb e
que
nos
e ie en
de
los
Heb eos,
de
ecu i
en
semejan es
casos
á
la
igu a i a
A ca
del
an iguo
Tes amen o
,
y
de
lle a la
eqüen emen e
á
las
campañas.
Asi
si
V.
M.
siguiendo
es e
exempla
dispusiese
que
ca¬
pi anease
sus
Reales
exé ci os
alguna
de o a
ima¬
gen
de
la
San ísima
Vi gen
á
la
mane a
que
lo
p ac ica on
los
Reyes
de
España
,
y
o os
p ín*
cipes
ex a ige os
:
al
ez
se
e ían
en
es os
iem¬
pos
las
g andes
ma a illas
que
en
o os
quiso
el
Seño
que
se
cspe
i
m
en asen
pa a
c édi o
de
es a
impo an e
piedad
y
mayo
es imulo
de
nues a
de oción
á
la
mad e
de
mise ico dia,
Reyna
dig¬
nísima
de
odo
lo
c iado.
Si
es a
humilde
y
sencilla
p opues a
me ecie e
la
Real
acep ación
de
V.
M.
no
duda
el
que
la
hace
que
ademas
de-
quan o
la
al a
pene ación
de
V.
M.
comp ehende á
de
los
pode osos
mo i os
que
á
ello
le
es imulan
y
de
los
impo an es
ines
á
que
ella
se
di ige
de
la
conse ación
de
su
augus a
Real
pe sona
,
y
mayo
segu idad
de
su
ono,
y
de
su'
mona quía;
conoce á
ambién
la
suma
impo ancia
de
quan o
expone
pa a
.
el
bien
espi i ual
de
odo
el
eyno,
y
en e a
p os¬
pe idad
del
exé ci o
en
sus
emp esas
:
esul an e
odo
es o
de
la
necesa ia
e o ma
de
nues as
cos¬
umb es
y
de
la
p ecisa
e dade a
enmienda
de
nues os
pecados;
po que
sin
es o
de
nada
se ¬
i án
las
oga i as
,
ni
lo
demas
que
hicié emos.
Asi
se
id
siendo
Helí,
Juez
de
Is ael,
en
la
ocasión
que
con
las
mas
solemnes
demos aciones
de
Religión
y
de
espe anza
ué
conducida
el
Á ¬
ea
San a
de
la
Alianza
,
á
los
Reyes
del
exé ci o
del
Seño
que
no
obs an e
es o
y
las
g andes
plega ias
de
odo
el
pueblo
ue on
po
sus
ini¬
quidades
las imosamen e
encidos
po
sus
enemi¬
gos
los
Philis eos.
(30)
Dígnese
V.
M.
no
desa ende
la
endida
sá-
plica
del
mas
inú il,
pe o
el
mas
leal
de
sus
a¬
sallos
,
sob e
los
pa icula es
que
lle a
espues-
os
a en o
que
de
ellos
ningún
mal,
y
sí
mucho
bien
nos
puede
esul a
á
odos;
y
á
que
sin
gas o
alguno
,
an es
si
escusando
no
pocos
inú i¬
les
supe luos,
y
al
ez
pe judiciales
á
los
que
los
hacen,
se
puede
e ec ua
odo
lo
dicho
y
po
es e
medio
que
disminuyéndose
las
culpas
con
que
p o ocamos
la
jus icia
de
Dios
con a
noso os,
inclinemos
con
nues a
peni encia
su
in ini a
mi¬
se ico dia
,
que
acep ando
nues as
o aciones
nos
conceda
el
éxi o
mas
a o able
de
la
p esen e
gue ¬
a
y
á
V.
M.
la
pací ica
posesión
del
ono
que
glo iosamen e
ocupa
con
oda
su
Real
pos e idad.
(s°)
I
Reg.
4.
io»
6