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Memorial que al rey nuestro señor (que Dios guarde) sobre los medios espirituales para el buen exito de la presente guerra contra la sediciosa Asamblea de la Francia, año de 1794

Diego José de Cádiz, Beato, (1743-1801)

Full text

h % 3 k , Jesús Ma ía y. Jose . MEMORIAL (j QUE AL REY NUESTRO SEÑOR (QUE DIOS GUARDE) sob e eos medios espi i uales pa a El BUEN EXITO DE LA PRESENTE GUERRA CON¬ TRA LA SEDICIOSA ASAMBLEA DE LA FRANCIA, ANO DE I794, SE DIRIGIA ' * ' ' ' ' . • • ■ JPo £¡ M. R. JP. F . Diego José Je'Cádiz* Misione o Apos ólico Capuchino. k* Jonz q JeíqH xii .3¿ixio A o CÍ . / .qbni l .nci cnjD SEVILLA : En la Imp en a de D Agus ín Muñoz ,, ano de 1813. J AIü Olí a M Hüp Al , :A& Oí.i. i ...1 ü ;.;V! £[ jj; Consulen ibus (excellen issimi Reges , P incipes c¿e ( í<jüe üj i 'Ca h ki ) qúpli e iñ ideli - illis si esis endum , /> />wo 5 máxime es n cesse > ni degene ali e condigna ch h iani populi menda ione p o idean . Ñam , n comm m e e u , du an e e s an e , s dbi ^ e da abi ej cc us. Si e go os ipsi iq idelium illo um abiem , i annidemque e ade e , /wmo e since e pu a is , Aoí /? / »o consuli - e, u quid quid oj ensi um es Domini Dei es i e quid quid i am ejus con a os conci a , e aci e emende is , aw in obisme ipiis. quam in subdi is es- is 9 eis po isimum qUi obiscum sun pugna u i. Pía - j/a e m Domino Deo es o , e eo obis econcilia - *o, a en e, po e i is hos ibus ejus ac es is p ospe e p e ale e. As au em obis (q od absi j i ás¬ cen e e indignan e p op e es a ac subdi o um es- o um acino a , quali e iumpha e alebi is ? Ven. Díonis. Ca us, p ae a . in Epis . pa sene . ad Cñ is ian. P incip. : kiiiw ADVERTENCIA DEL EDITOR ' ' ■ • "j-.»'; 1 -.! -i- i- al Lec o . Po una eliz casualidad debe el Edi¬ o á un amigo eligioso Capuchino es¬ e sabio y piadoso esc i o del Vene able Sie o de Dios el R. P. F . Diego Jose de Cádiz, céleb e Misione o de dicho O den y P o incia de Andalucía q l le con el saludable in que en el se ; mani¬ ies a di igió dicho Vene able Pad e ai S . Rey D. Ca los IV* po los años de '1794 , pe o que, sin emba gó , po des* g acia quedó inedi o y sin u o su in¬ e esan e obje o, po las in igas del pé ¬ ido alido Godoj , Minis o en onces de aquel sobe ano, y a bi o á su an ojo de quan o no e a con o me á sus ines y c i¬ minal polí ica : p i ando así á la Iglesia yi& la Nación de un monumen o e e no y digno de imp imi se con le as de o o, que si bien ac edi a la opinión que an jus amen e se adqui ió en ida dicho Ve- Be abíe* Pad e po su i ud zelo y doc¬ ina , jus i ica ai mismo iempo su p o¬ nos ico- sob o la se ie de desas es ¡ que después han. ¿ob e enido- á Ja península) po la. uhdsá i upción do sus jenei iigo^ y qüe- coa dolo lamen amos po hebdes^ p ecio que de,'sus ^ludablés cpnislejós y máximas^co í e idasi en es e esí i co ,se bi 4 zo en pe juicio no able] nñes o!; es e se» acabó do consuma con la paz.de Amiens, ob a de aquel, alido y o igen dedos g a-; ásiínn os males que á su con seque pci a. ha padecido- la España.,, como con a ia la necesidad de habe p oseguido en on- «ies 'k-gne a con a la F ancia „y los me¬ dios de hace la con en aja de nues as - i mas; lo que se p ueba. cla amen e en es e sabio y piadoso memo ial, que mas «bien »coíi' sob ado undamen o püed e dla^ . na se p o ecía según Jo* ; ha> ac edi ado el unes o esul ado: po odo lo dicho y po que siendo - an pa ecidas y ¡análogas las is es ci cuns ancias que nos a ligen á aquellas igualmen e pelig osas, que ex¬ ci a on el piadoso zelo y compasión de su Au o pa a ele a lo humildemen e en¬ onces á los pies del ono pa a u ilidad gene al del Reyno; po lo mismo, el edi¬ o aman e de su Pa ia y a ec o á di* eho Vene able Pad e y á su peni en e y escla ecido o den Capuchino, ha c eído hace un g a o se icio á la Religión y al Es ado, (y que acaso, como piadosamen¬ e dese a y ciee, cede á ambién en ac¬ ciden al glo ia y ama pos uma de su Ve¬ ne able Au o ) enda loá la p ensa y luz pública como* lo hace á su cos a pa a que ci cule á odos; y se emedien en lo po¬ sible nues as desg acias, haciendo de él, si lo iene á bien, el sabio Cong eso de la Nación el uso que enga; po con-- enien e y que mas con ibuya á la e-- Acidad de la nación y hon a y glo iai * Dios. •: ;>;« - >{. .?np j - : i > e&i - . . . - ,•) ■ ■ ; -. . : . ; i . ' iJ ja j / .'-jí. ;>'U;C| /bn >í> ís?q eó ^s ^onoí i*o ' . ■ ■ ; ^ ,•:> ■ ; - • • ' ] ’ ) • • “ • •*’ •y £13 íi •’ ( i ÍJíh OÍ):• í. J') : i' li n/,lC I3‘í>i . . - 'i ; : :iJV) ■ ; ■ n [ > '(} : J í: . -i;.;';;-: MjJ í .Vl:^ JJ . V.iTí / ' • V>’'' . J , I'» •' ■ ; ; ' ‘ V - i ' , «í « ; ' ■ - . • • • ’ ! - : i • • 5 ‘ M * 3 a'•.!iJ* ■ •• i ! ' . 'V ; ■ ) í j : i• i I: ¿ .!?!' J) 3 ' Oi -!ioo -k/ ..y- ■ • ■ p ‘ u ‘°^ ‘-"'.I :'. k i : ■ 1 !' ’ ’ ‘ d ' _ ,yíi b T Jesús , Ma ía y Jose . SEÑOR: bido le suplica endidamen e se digne pe mi i le, que pa a c édi o de su idelidad , ponga en SU al¬ a conside ación el asun o de es e memo ial , que concep úa no se indigno de su Real a ención po su u gencia y g a edad en las p esen es ci cuns¬ ancias. La jus icia y la conciencia me es imula a á execu a lo así: y la mayo glo ia de Dios, jun¬ o con la elicidad de V. M. y de odo su eyno son los únicos ines que en ello me p opongo. La jus icia, no solo de la causa de que a¬ o , sino p incipalmen e la que, como iel asallo de V. M. debo p ac ica , en quan o me es pe ¬ mi ido i a o de sus e dade os y mas p incipa¬ les in e eses, igualmen e que á bene icio de su ca¬ ólica mona quía , de que engo el hono de se indi iduo nacional, me impele á que en el modo y po los é minos que pueda, concu a á la con¬ se ación de sus empo ales y espi i uales bienes, á la consis encia de su Real ono, y a que sea abundan emen e p ospe ado po el Todopode oso* Mi conciencia ambién á ello en algún modo me es imula; po que es ando pe suadido á que supues¬ a la inna a p opensión de V. M. á odo lo que es jus o y piadoso, pod án median e es a sencilla ep esen acion co egi se muchos desó denes, y e í- 8 a se g andes culpas, se ía en cie a mane a eo de ellas y de alguna injus icia, si eniendo aho a, co¬ mo enemos , la bien undada espe anza de su e¬ medio ^ con mani es a lo á V. M. callase jú omi ie¬ se el p ac ica es a diligencia en bene icio del Rey y del común. Es e dad, Seño , que .el halla me desnudo de odas aquellas qualidades que se juzgan po p e¬ cisas pa a habla con V. M., me desau o iza mu¬ cho y que pudie a po es o in imida me pa a ha¬ ce lo: y en e ec o yo me e ae ía de es e in en¬ o, si no conside ase , ya que hablo con mona ca en quien sob esale la piedad , y ai que en odo iempo acompañan los mas i os deseos de san i¬ ica se , median e el mas exac o cumplí mien o de odos sus debe es, y la ejecución mas pun ual de quan o conozca se del di ino benepláci o.; y ya^. que pa a mi a po los in e eses de un Sobe ano, y po los de sus es ados es bo an e el se su in¬ di iduo, o su asallo. Ve dad, que en el hechp memo able de Ma doqueo en descub i la ocul a conju ación maquinada con a el Empe ado Asue¬ o, la enemos bas an emen e comp obada. Pensando con es a ec i ud pa ece que se ia ag a ia á V. M., y o ende á Dios en algún mo¬ do, el dexa de hace es a solici ud , de cuyo lo¬ g o esul a cíe amen en e el hono del Seño me¬ dian e las o ensas que se le e i an, el cul o y las alabanzas que se le ibu an ; y ambién que V. M. y.,sus es ados sean en odo p ospe ados, singula ¬ men e en las p esen es las imosas ci cuns ancias de la achual gue a con a la F ancia, y de las di¬ e sas , g andes calamidades que padece odo el ey- no.. íis e es el obje o de es a humilde ep esen a- c¡on, y es os los ines á que se di ige. Su g a e¬ dad queda con solo es o su icien emen e indicada, y no menos su impo ancia, pues nunca pod á de- xa de se lo odo aquello de que pueden esul a unos bienes an in e esan es. Es os ios iene V. M. en su a bi io, an o, que con que e los e icaz¬ men e o con p ocu a los, los e á sin duda algu¬ na conseguidos. Los unos que son los que pe e¬ necen al hono de la in ini a mages ad de Dios, como zela su san a Religión, enga sus inju ias* y escusa quan o pueda que sea po sus asallos o endido: y los o os que co esponden á V M con hace lo que se debe en obsequio y desag a¬ io del Seño po que asi le se á p opicio y l e concede á la ape ecida p o ección de su dies a so- be ana. La ho ible si uación en que se halla la Eu o- pa de esul as de la sang ien a gue a que man- ienen odas, o casi odas las Po encias con a la F ancia, nos p esen a á la idea un espec áculo el mas unes o y dolo oso , no solo po la inmensa copia de sang e humana que en ella se de ama, .no pnncipaimen e po los ho endos sac ilegios y en ados ho o osos que con a Dios, con a la o a. Iglesia, con a las legí imas po es ades y aun con a la misma acionalidad es án execu ando esas gen es desa inadas y ciegas. Es e es un mal de p ime o den que clama po su mas p on o e¬ medio , an o, que ni admi e eguas, ni aun su¬ e pequeñas dilaciones. Pe o habiendo de eni ¬ nos es e p incipalmen e de^ Dios, po que las ue ¬ zas humanas, la indus ia de los homb es, y o- -° el pode de la ie a, no son su icien es po S1 > y sin el auxilio de lo al o pa a ocu i á an 2 iA mos ado con hechos y con exempla es epe idos, que mien as aquel pueblo había es ado bien con Dios po la obse ancia de su S a. Ley, jamás le había podido ence enemigo alguno, ni que¬ da él ic o ioso ciando con algún pecado ha¬ bía dado mo i o a que lo abandonase, concluyo diciendo, que si sabían habe en. Is ael alguna iniquidad acome iesen luego segu os de que cie ¬ amen e lo de o a ían y ence ían; mas que si no la enían, desis iesen del in en o, po que en¬ d ían á Dios en su a o y no pod ían en ma¬ ne a alguna supe a lo. (í 2 ) Ve dad que hizo des¬ pués pa en e la espe iencía y que en odo iempo debe se í nosle ins ucción pa a conoce quan o impide el pecado los a o ables p og esos de la gue ¬ a y quan necesa io nos es el pone nos bien con el Seño , pa a que sea con noso ps en la campaña. Po es o, Seño , es necesa io que habiendo de sali el exé ci o de V. M. á pelea en es a ocasión con a los obs inados anceses, se a e p ime o de aplaca á Dios á quien enemos an o endi¬ do , y que sea median e la e o ma de nues as malas cos umb es; medio indispensable pa a e i a los jus ísimos igo es de su di ina indignación : sin es o es una especie de eme idad el hace la gue ¬ a á esos enemigos isibles y ex e io es, po que lo es en cie o modo p ome e se el a o del Seño , los que siendo sus enemigos le ienen con¬ a sí po el pecado; mien as que lo ué emos y que no a emos se iamen e de aplaca á su di ina jus icia , es de eme que uel a con a (12) Judi h 5. '7 noso os pa a nues a mayo uina la espada mis¬ ma con que se in en a la de esas gen es desa i¬ nadas y ciegas. Así se lo did á conoce en di¬ ina e elación al es á ico y ene able Dionisio Rikel en ocacion muy pa ecida a la p esen e; de cu as esul as esc ibió con supe io impulso una ca a exho a o ia á los p incipes Uins iaiios pe ¬ suadiéndoles con la mayo e icacia y peso de a¬ zones que an es de pone sus exe ci os en cam- paña , como lo debían hace , abajasen con odas sus ue zas en e o ma sus es ados , y en qui a de ellos y de sus opas los muchos icios en que se hallaban. Pe o la é que p o esamos nos bas a pa a co¬ noce lo así, po que ella nos pe suade es a obliga¬ ción y nos enseña jun amen e que el modo de aplaca á la di ina jus icia, á quien mas que coa la culpa enemos con nues a du eza de co azón exace bada * no es o o que el de una e dade¬ a peni encia: mas es a pa a que sea g a a y á noso os p o echosa, ha de se p on a, uni e sal y pe manen e; po que qualquie a de es os equi¬ si os que le al e, la ha á inú il, in uc uosa y aun ep ehensible, así lo han en endido siemp e odos aquellos que se han conducido po el espí¬ i u de la eligión , y que se han gobe nado po sus máximas impo an es. Es o ue lo que pe ¬ suadió Samuel al pueblo asegu ándoles que si lo hiciesen se ian lib es de la op esión en que los e¬ nían los Philis eos, como en e ec o asi sucedió. (13) -Es o lo que ejecu ó en odo su eyno el S o y piadosísimo Josias Rey de Juda , sabedo de quan (,13) 1 Reg. 7. 3 opues as e an á la Ley S a. del Seño las cos¬ umb es de sus asallos, pues ue an a la e icacia que puso en co egi las que no sosegó hss a ha¬ be des uido la impiedad y co obo ado en sus do¬ minios la i ud. (14) es o lo que hizo el no menos san o que ale oso Ezequias Rey asimismo de Judá quando con igual mo i o á el que ya queda esp esado , celeb ó Co es gene ales con sus p ín¬ cipes y con el pueblo, y dec e ó en ellas la uni¬ e sal e o ma de cos umb es en odos sus es a¬ dos, aboliendo en e amen e quan o se hallaba en ellos con a io ú opues o al cul o dei Seño y á la debida obse ancia de su Ley : de esul as de lo qnaí le a o eció la di ina Mages ad con la de o a ma a illosa del exé ci o de Senaque ib. (15) Del insigne y ene able Al onso VIII Rey de Cas illa, e ie e su ene able his o iado D. Ro¬ d igo Ximenez A zobispo de Toledo que an es de emp ende la gue a con a los mo os, y como p e¬ pa ación pa a ella, a ó muy se iamen e con edic¬ os públicos de co egi y enmenda los desó denes de sus asallos pa a desenoja á Dios y me ece que lo p o egiese en an impo an e expedición, (16) Es muy digna de no a se la e lexión que hicie on los p íncipes de los Phiiis eos á su Rey Aquiz, y con que le pe suadie on á que hiciese e i a del exé ci o á Da id y á los suyos que le acompaña¬ ban o mando la e agua dia: e í ese es e homb e, le dixe on, y no enga á la gue a con a Is ael en (14) IV Reg. 23 Eccli. 49'. (15) II Pa alipom. en los cap. 29. 30. 31, y 32* (ió) His o , de eb. Hispan, lib. 7. cap# 3 6 , %6 nues a compañía no sea que uel a las a mas con¬ a noso os quando empezemos el comba e ; po ¬ que eniendo él po enemigo á Saúl , y que ien¬ do empla su enojo pa a ol e á su g acia, ¿de qué o o modo lo pod á que p esen ándole nues as cabezas? (i7) Exp esión de an a ene gía en el sen ido espi i ual que nos con ence, no habe en noso os o o medio mas opo uno pa a aplaca las jus as i as de Dios nues o Seño , que el de acaba en e amen e con nues as malas idas y pecados, median e una. e dade a peni encia á in de que nos sea p opicio y a o able en la p esen¬ e necesidad. Sob e odos necesi an de es a e o ma y a e¬ glo de cos umb es los que es án en el exé ci o, d hayan de sali á la campaña; ya po que Dios lo manda exp esamen e así, sopeña de su di ina indignación, (18) ya po el mani ies o pelig o en que se hallan pa a el qual son g a emen e obli¬ gados po di ino y eclesiás ico p ecep o á p epa¬ a se y á pone se bien con Dios po medio de una buena co i esion, especialmen e los que se hallan con algún pecado mo al, (19) y ya po que siendo los soldados minis os de la di ina jus¬ icia con a los malos y pe e sos pecado es es p eciso que es én muy limpios de pecado pa a que (17) I Reg. 29. 4» (18) Deu . 23. 14. sm cas a ua sanc a e nihil ; in eis appa ea oedi a is, ede elinqua e (Do- minus.) (19) Ven. Dionis. Ca us. de egimine Poli iae a . 3*. J£ ac , de i a e egimin. Piincip. lib. 3. a . 39. 20 el Seño les ayude y que no uel a con a ellos Ja espada de su jus ísima indignación. Ve dad que mas de una ez la hallamos au en icada, en las sag adas his o ias. Pa a es o y pa a ocu i á la inc eíble ela¬ jación en que se halla odo el eyno, mo i ada* no an o de nues a na u al agilidad , quan o de la culpable olun a ia igno ancia de .muchos y de la ep ehensible impiedad de innume ables en el uso de lib os y lección de papeles in icionados con las sediciosas y a ales doc inas de nues o desg acia¬ do siglo. Pa ece Seño que el medio mas ácil, mas e icaz y mas sua e es el de las san as Misiones he¬ chas po Sace do es sabios y de conocida i ud: de es e medio nos dice la sag ada His o ia , que se alió el San o Rey Josapha , pa a la e o ma de su eyno en los dos pun os g a ísimos de la Religión y de las cos umb es , (20) y. de sus esul as ue an p ospe ado que las. po encias y eynos ci cun ecinos llega on á eme le an o que no había quien se a e iese á pelea con a él ni hace le gue a : del p opio medio se alió el sumo Sace do e Eliaquin en los iempos del Rey Ma- nasses isi ando po sí mismo las ciudades y pue¬ blos de Is ael pa a exó a los a la peni encia y á la o ación con un e o ex ao dina io pa a que así aplacasen á Dios, y les concediese el lib a ¬ los del u o de Holo e nes su enemigo, que con un exé ci o o midable había enido con a ellos, (20) II Pa alipom. 17. desde el e . 7. Véase aquí al P. Scio, 2 ¥ í'2i' lo que ambién execu a on pe sonalmen e os san os Esd as y Nehemias, al in de la cau i idad Babilónica y p incipio del eg eso de los Is aeli¬ as á Je usalen. . , Es as Misiones, Seño , impo a a _ mucho que V M las au o ize mandando á las jus icias y es¬ pec i os gobie nos de los pueblos que ademas de ecomenda las con su pe sonal asis encia coadyu en á su u o poniéndose de acue da con los Ilimos. P elados S s. Vica ios ó pad es Cu as espec i a¬ men e pa a el emedio de los escándalos y males pú¬ blicos qué lo exigie on. Enca gándoles que a isen á V. M. o á su Real Conseja de lo que po sí no pudie¬ en emedia . Si á V. M. no le desag ada .es e medio,, lo iene ácilmen e conseguido , con solo dispone se esc iba una ci cula á odos los Ilimos. S s. A ¬ zobispos y Obispos de su Mona quía pa a que en el iempo, que les pa ezca mas opo uno dispon¬ gan en ia aquellos ope a ios que juzguen y co¬ nozcan mas ap opósi o pa a los al os ules á que an des inados»; debiendo se uno de es os el p e¬ dica con a los e o es y malas doc inas del p e¬ sen e siglo po halla se es a demasiadamen e p o¬ pagada en los dominios de V. M., y exigi un p on o y e icaz emedio pa a e i a sus ingen es daños, mas emible en el dia po el mal exem- plo de la F ancia, y habe al pa ece no pocos á quienes no desag ada an: dep a ado modo de pensa . , . Fue a de es e medio se a con enen ísimo que V.. M. po su pa e nada omi a de quan o pue- (* ) Judiíh 4. esde el . ii«. de con ibui al log o de es a uni e sal e o ma, o po lo menos á que se disminuya el mínie o de los pecados, po que á la e dad, si a endien¬ do como debe al bien de sus asallos le ha de¬ cla ado la gue a a sus isibles enemigos los an¬ ceses , quan o mas debe á V. M. hace la á los pe¬ cados pa a des e a los de sus dominios y acaba con ellos si pudiese, no pudiendo duda se que es os le son incompa ablemen e mas pe judiciales que aquellos, y mayo la obligación de V. M. á opone se á es os que á los o os? No es posible. Seño , que dexe de habe pecados y escándalos en el mundo, pe o no obs an e es del ca go de V. M. el ex e mina los y el no pe dona ni omi i algu¬ na de aquellas diligencias que pa a ello se engan po opo unas singula men e la de qui a quan o si e o puede se i de omen o pa a ellos. Una espe iencia con inuada y nunca in e um¬ pida , nos ha hecho e los que se siguen délas di e siones pilblicas y apenas hay día en que no engamos que llo a alguna de sus a ales conse- qiiencias: en e es as no es azón que ol idemos en el dia, que en los iempos pasados se hizo abo¬ minable el ea o en e los G iegos y los Roma¬ nos po las eqüen es in ec i as que en ellos se p onunciaban así con a los p íncipes como con a las pe sonas mas ilus es. »> Los poe as mode nos »>(dice un sabio, p uden e y i uoso esc i o Es- »pañol digno de la a ención, del amo y de la « g a i ud de odos los sobe anos) an in oducien- ” do' en el ea o la misma licencia en pe juicio »de la segu idad de los sobe anos y de la an¬ quilidad de sus amilias, y po consiguien e de ' eynos. Aquí es donde los. deís as que p e- «sumen de bellos espí i us in oducen sus piezas „ p edican i amense y á sa is acción de los es¬ pec ado es sus doc inas cen a la Religión y «con a los Reyes. Oh! si es os supie an quan- » o les in e esa el disgus o y seno con que la «Iglesia ha mi ado siemp e es os ea os donde « po mas que se diga , y aunque los de hoy «no sean an o pes como algunos de los an i- nos, se co ompen bas an emen e las cos umb es *>se ap enden los adul e ios y se asili an los pa - „ ícidios.. . ? Aunque pudie a no habe in e es de „Religión, ¿qué ciudadano po solo los in e e- « es ci iles, no declama ía con a es as ca comas »cue co oen y co ompen los ne ios de la So¬ ciedad y son escuelas p íblicas con a los Reyes 9 j y con a las leyes?” (22) No es es o Seño abul a incon enien es y niales donde no los hay. El zelo san o del ho¬ no de Dios, la leal ad debida á V. M. y deseo del mayo bien de las almas, hace que se esp e- sen con es os ó semejan es é minos los que sin o os ines que los insinuados han di igido y di- ijen eqüen emen e á V. M. sus sabias y juicio¬ sas ep esen aciones aunque con el desconsuelo de no e log ados sus impo an es jus os y piadosos in en os, con is a mucho á los ieles asallos de V. M. y á los que piensan según Dios que en los pueblos y ciudades donde se man ienen es os ea¬ os ó se in oduce de nue o (después de habe los abolido con la ap obación Real) la ep esen ación (22) P. Zeballos, Falsa Filoso ía C im. de Es . o n* *° lib. 2.° dise ac. 9. ca . 4, §. 2 , 3, 4, &c. 24 de comedias, ope as, o agedias se ep esen en impune y lib emen e algunas que en las a¿ ua- les ci cuns ancias y a endido el es ado de las co- S ; ,s pa ecen en algún modo sospechosas ó po lo menos que no se deben mi a con indi e encia: ales son po exemplo: el P íncipe on o: el Dia¬ blo p edicado : (cuya ep esen ación es á en es os eynos p ohibida) y o as semejan es, no menos o ensi as á los oidos de los piadosos que indi¬ ca i as dd mal uso que suele al ez hace se de la e dad y bene olencia del que las pe mi e; pe¬ o p escindiendo de es o y a endiendo solo á que son omen o de la ociosidad y de los icios, pa ece que iene V. M. su icien e mo i o pa a que po lo ménos, du an e la p esen e gue a, se dignase manda ce a odos loa ea os de come¬ dias , ópe as , o os, haciendo suspende odas las di e siones públicas ; y ojalá mandase V. M. de ¬ i a los odos y des e a aquella mala semilla de odo su eyno como hace iempo que lo ha exe- cu ado la epública de Gineb a y lo execu ó en los suyos el Rey D. Al onso el VI de Cas illa mandando desmole odos los baños y qui a odos los ins umen os O mo i os de los delei es públicos, de esul as de algunas desg acias conside ables que le sob e inie on en la gue a con a los mo os, y po habe le asegu ado pe sona doc a y de conocida i ¬ ud que es as p o enían de los muchos pecados, que po aquella causa se come ían en sus Domi' nios. (23) (*3) P* Ma iana His . de España om. 1, 0 lib, 10 cap. $. Mas aun en el caso que dichas di e siones ea¬ ales se pudiesen g adua de indi e en es lo qual no es posible , se debe ene en conside ación aho a la doc ina del P. S. G ego io el g ande que enseña se uno de los u os p incipales de la e dade a peni encia en los que habe nos pecado el abs ene nos aun de las di e siones líci as an o mas quan o ha sido mayo el daño que con la eulpa le hemos ocasionado y hecho á nues a po¬ b e alma, (24) lo mismo que po una ilación o zosa, pa ece que con mas azón se debe á en¬ ende de los pecados, cuyo daño asciende am¬ bién á o os, singula men e al común de un pue¬ blo , de una epública, ó de un eyno en e o, y mas en la ocasión en que se a a de aplaca a un Dios injus amen e o endido y jus amen e i ¬ i ado con a noso os. Fue a de que. Seño , es¬ ando nues os he manos los ieles asallos de V. M. sac i icando sus idas en e las incomodidades y pelig os de la gue a; y hallándose odo el eyno oda le Eu opa y aun oda la san a iglesia en la mayo cons e nación y llena de ama gu a, no pa¬ ece bien que se en eguen los demas á la di e - cion y á los pasa iempos, quando odos con o a¬ ciones y lág imas debemos concu i y coadyuba a la causa páblica y común, la qual sin un c i¬ men eno me de ningún modo podemos mi a con indi e encia. El a o exempla del p uden e y a¬ le oso U ias , que po halla se el A ca San a, el exé ci o de Is ael, y su capi án gene al én elas penalidades de la campaña de ningún modo quiso (24) S. G ego » homil. 20. in E ang. 4 a pues de una ma a illosa comple ísima ic o ia de su exé ci o pa a que á él ambién le hiciese qui¬ a la ida, lo dexo i lib e y aun hizo con él alianza y amis ad indebidamen e; mando Dios á un p o e a que le dixese , mo i ía él y se ia su pueblo de o ado en cas igo de an a culpa; (12) lo qual se id después pun ualmen e e i icado. (13) La his o ia del S o. Ma a ías y sus hijos los Macabeos nos p esen a un conjun o de ma a illas y una mul i ud g ande de exempla es dignos de sabe se y mucho mas de imi a se po un p ínci¬ pe ca ólico en la ac ual gue a con la F ancia po que ella es una ins ucción p ác ica de quan- o en iguales ci cuns ancias debe hace se po aque- líos que ienen á su ca go* la de ensa de la e¬ ligión y que es a no sea po sus enemigos blas¬ emada o pe seguida; ojalá que uese . M. el ins umen o de que se aliese Dios en la ocacion p esen e pa a humilla á sus ad e sa ios como pa¬ a iguales ines se alió en los pasados siglos del insigne Judas Macabeo y que pa a la exal ación de su san o nomb e y esca mien o de los impíos hkiese V. M. con los de ese pe e ido eyno lo qi e con Nicano y los suyos hizo aquel nobi¬ lísimo caudillo de Is ael que habiéndole mue o y de o ado comple amen e su exé ci o le hizo co a el b azo de echo y la cabeza, y que lle- bándola á Je usalen la pusiesen en lo mas al o del cas illo ó de la p incipal o aleza; hizo am- («2) III Reg. 20. (13) III Reg. 22. 34. Véase al P. Scio sob e el cap. 20 ci ado en los e sos 41. 4 2 * bien en menudos pedazos la lengua y la a ojo á las a es ,* (14) en jus o cas igo de la sobe bia con que había blas emado y es endido sac ilega¬ men e su mano con a el emplo san o y con a el pueblo del Seño . Mayo es son incompa able¬ men e los excesos de los impiísimos anceses, que los de aquellos paganos, mayo es sus blas emias, ma o es sus injus icias , y su eme idad ; y po lo an o mayo mucho el mo i o y la azón que á V. M. le asis e pa a sali con a ellos, y pa a a¬ a de ex e mina los, conside ándose como un mi¬ nis o dipu ado po la di ina jus icia pa a es e al o in el mas in e esan e en el dia á la Iglesia y al Es ado. 2 Mas aunque es o es así y que la causa que V. M. de iende es la mas jus a y necesa ia, no' po eso es á segu a la ic o ia, ni debemos con¬ ia nos an o de es o que nos c eamos dispensados de pone los medios humanos que en semejan es casos se acos umb an, ni ménos de pedi y de p ocu a la p o ección del Cielo pa a el éxi o mas a o able de es a emp esa. Lo uno y lo o o es necesa io según lo que en las san as esc i unas se nos dice : lo es el a ma gen es pone exé ci os en campaña y el ale sé de quan o en el a e de la gue a se p e iene con el in de ence al enemigo. Asi lo p ac ica on po di ina o de¬ nación los Is aeli as en la conquis a de la ie a p ome ida y en o as a ias ocasiones ; los Maca- beos en sus expediciones san as , y Josué, Da id, Exequias, y o os san os en las gue as que se les (14) I Machab. 7. c lib. II 34 o ecie on , no obs an e de eá a segu os de.la ic¬ o ia , po que conocie on que Dios se la da ía sí ellos po su pa e no omi ían es os medios hu¬ manos que al ez él misino les inspi aba: lo con¬ a io no siendo po sob ena u al impulso » como lo ué en Gedeon , y-en o os, se ía en a á Dios y una muy ep ehensible eme idad. La p udencia dic a que así se haga y aun nues o Seño Jesu- Ch is o lo da á en ende en su san o E angelio, quando dice : que no hay Rey que no dexe de pensa en euni las ue zas que pueda pa a hace en e con diez mil homb es al que con ein e mil sabe que iene con a él. (15) Pe o lo es asimismo el pone oda nues a espe anza en Dios y de ninguna mane a en nues¬ as ue zas, en nues o alo , o en nues a in¬ dus ia p opia, po que es un p incipio sen ado y de in alible e dad , que el caballo se p epa a pa¬ a el dia de la ba alla : mas el Seño es el que da la salud ó la ic o ia: (16) pa a enseña nos que quando se emp ende una gue a no se han de omi i los medios humanos que dic a la p u¬ dencia pe o que la espe anza de ence se ha de pone únicamen e en el Seño , de quien solo de¬ pende es e suceso : lo con a io es impío y aun e óneo, según el es á ico Ca uxano; (17) y son muy epe idas en las sag adas le as, las sen en¬ cias en que se nos decla a es a in alible e dad, que somos obligados á c ee como un dogma de (15) Luc. 14. 31, (16) P o e b. ai. 31. Calme , Alápide y Scio aquj, (17) De i a e egimin, P incip. lib. 3. Al , 37, nues a san a é : y son muchos ambién los exem- pla es que en su con i mación la his o ia sag a¬ da nos e ie e. Bas e po odos el de Amasias Rey de Judá : es e p esen ándose en campaña con un c ecido y nume oso exé ci o, oyó de un p o¬ e a san o , . si e pe suades que las gue as con¬ sis en en la ue za del exé ci o, ha a Dios que u seas encido po us enemigos , pues de su Mages ad solo es el auxilia ó el pone en u¬ ga.” O»). La misma esc i u a sag ada nos p e iene que en es os casos debemos clama al Seño con o a¬ ciones, ayunos y peni encias pa a que se digne p ospe a nos y concede nos el pode ence á los con a ios. Así lo hizo. Josapha luego que u o a iso de que los Moabi as, Amoni as é Idumeos, enían pode osamen e a mados con a él: (i9} Asi lo execu a on los Is aeli as po o den y dis¬ posición del snmo pon í ice Eliaquin como se e¬ ie e en la his o ia de Judi h: (20) y asi lo p ac¬ ica on en los iempos de los Macabeos y con el mo i o de las gue as san as que po la gos años sos u ie on con a los enemigos del Seño . En es¬ os y en o os casos de igual impo ancia pa a la epáblica Ó pa a odo el eyno solían los an iguos dispone se hiciesen públicas peni encias de ayu¬ nos, cilicios y o as mo i icaciones: se con o¬ caban los pueblos en el emplo d en los si ios pa a es o des inados; y se hacian solemnes o- (18) Pa alip. *$• *• (19) II Pa alipom. 20# Calme y bcio aquí. í*o) Judi h. 6 • 3 * ga i as y e o osas o aciones con el in de ini* plo a la in ini a di ina mise ico dia á su a o . Es as son Seño unas lecciones p ác icas con que se nos enseña lo que debemos hace en la oca- cion p esen e quando no solo el eyno de V. M. sino oda la Eu opa y aun oda la san a Iglesia se halla cons e nada po el mo i o que nos es no¬ o io. Aho a es quando odos somos obligados ,á clama al Todopode oso no solo en pa icula mas ambién en común, po que siéndolo la necesidad que padecemos, lo debe se po consiguien e la o ación que in e pongamos pa a consegui su emedio: y po que la o ación hecha po muchos jus os es mas e icaz egula men e hablando , que la hecha po un pa icula . (21) La necesidad de es as; oga i as públicas no se ha ocul ado aun á los gen iles, á los mo os y a o as naciones no conocidas, po ca ólicas. Acaz, impío y sac ilego, juzgó: hallándose en campaña con los Asi ios no le se ian p opicios los Dioses de. Damasco, si p ime o no los obligaba con sac i¬ icios y oblaciones. (22) El pagano Numa Pom- pilio a isado po los suyos de la sang ien a gue ¬ a que p epa aban con a él o os po en ados y de que ya se ace caban sus exé ci os solo espon¬ dió yo sac i ica é : dando á en ende en es o que si po es e medio log aba aplaca á sus Dioses y ene los á su a o le bas aba eso pa a no llega (21) S. Ag. ap. Ven. Dionis,. Ca us. de egim,. Po¬ lín. a . 28. C 22 ) I Pa alipom. 2?.. á se encido. (23) Saúl amenazado de un ue ¬ e a aque po los Phiíis eos , lo c eyó an nece¬ sa io que no se a e ió á sali l.es al encuen o sin o ece p ime o á Dios un sac i icio: lo que hizo indebidamen e po si p opio po es a le G a¬ emen e p ohibido. (24) En les años ; pasad osunos e i ió-la gaze a las peni encias* ayunos y, p oce¬ siones- de oga i a que hicie on los u cos an es de la d] ima sang ien a gue a que sos u ie on con a las po encias sus enemigas. Pa a la p esen e con a la F ancia es no o io que en la Ingla e a se p o mulgo un día de ayuno y se de e mina on o a¬ ciones publicas en odo el ey no. ¡Olí ql ,a n a mayo debe se nues a piedad en es a pa e po consiguien e nues a espe anzasabiendo po el o áculo di ino,, que no hay o a nación algu¬ na an escla ecida y g ande que enga an p ¿p¡. Cios.y an ce ca de sí; á sus Dioses como lo eíá nues o e dade o. D,os á noso os y á odos nues os uegos! ( a 5 ) La co e de Roma cabeza de odo el o be ca ólico nos ha dado y nos da exemplo en es o p opio.. Y á la e dad, es ando la p o idencia o ley o dina ia del Seño , es p eciso^ conoce que sin an ecede nues as hum.il- des de o as» j con inuadas siíplicas>. no se conse¬ gui á: el éxi o a o able de la gue a;: po que pen¬ diendo es e ínicamen e- de Dios que lo da á quien ®s. de sw di ino ag ado , se dexa en ende quan. (*3) Lobne Biblio .. manual conciona o ,. e bo Eu- cha is ia §• i3.núm.*3.. (24) I Reg. 13- (2 $ ) Deu e onom. 4»- 7. El P,. Scio aquí 3 ^ necesa io es pedí selo con e o osa ins ancia su¬ pues o que ca ecemos de o o medio pa a inclina su mise ico dia á que nos le conceda. Asi lo han en endido y lo han execu ado los san os y g an¬ des Empe ado es, los En iques, los Ca los y los O hones; y á su exemplo han p ac icado lo p o¬ pio o os eyes no' menos San os y piadosos, co¬ mo los Luises, los Fe nandos y los Al onsos con los demas que en n íme o no pequeño nos e ie en las his o ias: siendo en e ellas muy digna de nues a imi ación y memo ia la del piadosísimo Empe ado Theodosio de quien sabemos que an es y después de las gue as que u o, mandaba ce¬ leb a muchas misas pa a obliga al Seño con el in ini o alo de aquella Hos ia sac osan a á que p ospe ase sus designios y les p o egiese en sus emp esas, como e ec i amen e lo consiguió. Pe o aunque es o se debe hace asi, no ha de se el in ínico de es as oga i as él pedi la ic¬ o ia con a nues os enemigos; po que aunque es¬ e es un bien digno de ape ece se, y de p ocu¬ a se , singula men e en las ac uales ci cuns ancias; es no obs an e un bien empo al, y po es o debe pedi se no absolu amen e coma los bienes espi i ua¬ les, sino en quan o dice ó den á es os, á la sal¬ ación de nues as almas, y á la olun ad san í¬ sima de Dios Jus a e a la gue a de Da id con¬ a su hijo Absalon y con odo no pidió de e ¬ minadamen e la ic o ia sino que dixo: »> Si ha- »lia e g acia en la p esencia del Seño , él me ol e á á Je usalen, y me dexa á e su a- »be náculo. Mas si me dixe e: No me ag adas: es- »> o y p on o y dispues o á que haga en mí su «di ino benepláci o.” ( 2 6 ) San a e a asimismo i a de Judas Macabeo „ po que e a gue a de Religión; y sin emba go quando exho aba á pelea á sus soldados les. pe suadía que e a mejo mo i en ella, que e ios males del pueblo,, y que sies a- uese la olun ad del Cielo- y no la de concede ¬ les la ic o ia, debían con o ma se con lo que asi dispusiese. (27). Es a humilde y debida sumisión de nues a olun ad a la de Dios. le es an ag a¬ dable , que suele po es e medio o o ga nos lo que le pedimos ó algún o o bien espi i ual , y aun eqüen emen e lo uno y lo o o, dice el ene able Dionisio Rikel. (28) En odo caso, Se¬ ño sea de es o lo que ue e, ni se debe omi¬ i la gue a en que nos hallamos, aunque seamos muchas eces encidos en ella, ni se deben dexa de hace las públicas y comunes oga i as, mien¬ as que es a du e, ni ampoco el da le á la di ina, Mages ad las g acias que le son debidas, después, que se digne da á las a mas ca ólicas las ic o¬ ias que espe amos. De odo es o nos dan un exem- plo a o las ibus de Is ael, unidas con a la de Benjamín, como en el sag ado lib o de los Jue¬ ces se nos e ie e. (29) Fácil le es á V. M. el manda que en odos SUS dominios se hagan es as oga i as públicas, en¬ ca gando á los Ilimos. S s. a zobispos, obispos y: p elados, eclesiás icos que en sus espec i os e i-* (26) 11 Reg. 1$. 25. (27) I Maehab. 3* Ala pide aquí. ÍP (28) De i a e egimin. P incip, lib, 3, a . 41* (?9) En los capi , zq y. 21* 4° o ios é iglesias las dispongan como engan po con enien e, con p ocesiones, o aciones , misas so¬ lemnes &c. á la mane a que pa a el eliz pa o de la Re y na nues a Seño a, (que Dios gua de) se acos umb a : y asimismo que en odas pa es se di ijan á Dios nues o Seño silplicas po medio de Ma ía San ísima nues a Seño a , y especial pa o- na, abogada y p o ec o a, po cuyo medio espe* amos consegui y se nos concede el éxi o mas a¬ o able de nues as pe iciones. Asi nos lo iene ac e¬ di ado la expe iencia: los san os pad es y las his¬ o ias idedignas , en innume ables p odigios nos lo es i ican y nos lo ecomiendan las di inas le as en la piadosa cos umb e que nos e ie en de los Heb eos, de ecu i en semejan es casos á la igu a i a A ca del an iguo Tes amen o , y de lle a la eqüen emen e á las campañas. Asi si V. M. siguiendo es e exempla dispusiese que ca¬ pi anease sus Reales exé ci os alguna de o a ima¬ gen de la San ísima Vi gen á la mane a que lo p ac ica on los Reyes de España , y o os p ín* cipes ex a ige os : al ez se e ían en es os iem¬ pos las g andes ma a illas que en o os quiso el Seño que se cspe i m en asen pa a c édi o de es a impo an e piedad y mayo es imulo de nues a de oción á la mad e de mise ico dia, Reyna dig¬ nísima de odo lo c iado. Si es a humilde y sencilla p opues a me ecie e la Real acep ación de V. M. no duda el que la hace que ademas de- quan o la al a pene ación de V. M. comp ehende á de los pode osos mo i os que á ello le es imulan y de los impo an es ines á que ella se di ige de la conse ación de su augus a Real pe sona , y mayo segu idad de su ono, y de su' mona quía; conoce á ambién la suma impo ancia de quan o expone pa a . el bien espi i ual de odo el eyno, y en e a p os¬ pe idad del exé ci o en sus emp esas : esul an e odo es o de la necesa ia e o ma de nues as cos¬ umb es y de la p ecisa e dade a enmienda de nues os pecados; po que sin es o de nada se ¬ i án las oga i as , ni lo demas que hicié emos. Asi se id siendo Helí, Juez de Is ael, en la ocasión que con las mas solemnes demos aciones de Religión y de espe anza ué conducida el Á ¬ ea San a de la Alianza , á los Reyes del exé ci o del Seño que no obs an e es o y las g andes plega ias de odo el pueblo ue on po sus ini¬ quidades las imosamen e encidos po sus enemi¬ gos los Philis eos. (30) Dígnese V. M. no desa ende la endida sá- plica del mas inú il, pe o el mas leal de sus a¬ sallos , sob e los pa icula es que lle a espues- os a en o que de ellos ningún mal, y sí mucho bien nos puede esul a á odos; y á que sin gas o alguno , an es si escusando no pocos inú i¬ les supe luos, y al ez pe judiciales á los que los hacen, se puede e ec ua odo lo dicho y po es e medio que disminuyéndose las culpas con que p o ocamos la jus icia de Dios con a noso os, inclinemos con nues a peni encia su in ini a mi¬ se ico dia , que acep ando nues as o aciones nos conceda el éxi o mas a o able de la p esen e gue ¬ a y á V. M. la pací ica posesión del ono que glo iosamen e ocupa con oda su Real pos e idad. (s°) I Reg. 4. io» 6