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Libertad inalienable y democracia utópica en Rousseau

Abstract

The fundamental convention, which Rousseau calls "the social contract", is that which creates the state. He tells us that the question of its historical origin is unanswerable, and propases to discuss its legitimacy. The political body thus created is a society of free assent and not of force, and a union of each with ali on equal terms for the common welfare. Such union creates the democratic state, where law is the voice of the "general will", and it alone provides security in human rights. However, Rousseau and others political philosophers were not really trying to give an objective answer to a single question, namely, "What are the grounds of political obligation?" at ali: they were each prescribing a particular political system. This paper put forward a proposal to the problem of democracy as utopia and clarifies the grounds for totalitarian and libertarian interpretations.

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Libertad inalienable y democracia utópica en Rousseau

Author: López Castellón, Enrique
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1992
Source: https://idus.us.es/bitstreams/12e83cb2-0baa-4811-a7cf-79f84a7db3e6/download
LIBERTAD INALIENABLE Y DEMOCRACIA
UTOPICA
EN
ROUSSEAU
ENRIQUE
LóPEZ
CASTELLÓN
The undamen al con en ion, which Rousseau calls " he social con ac ",
is
ha
which c ea es he s a e. He ells
us
ha he ques ion
o
i s his o ical o igin
is
unanswe a-
ble, and p opases
o
discuss i s legi imacy. The poli ical body hus c ea ed
is
a socie y o
ee assen and no
o
o ce, and a union
o
each wi h ali on equal e ms o he common
wel a e. Such union c ea es he democ a ic s a e, whe e law is he oice
o
he "gene al
will", and i alone p o ides secu i y in human igh s. Howe e , Rousseau and o he s
poli ical philosophe s we e no eally ying o gi e an objec i e answe o a single
ques ion, namely, "Wha a e he g ounds
o
poli ical obliga ion?" a ali: hey we e each
p esc ibing a pa icula poli ical sys em. This pape pu o wa d a p oposal
o
he p oblem
o
democ acy as u opia and cla i ies he g ounds o o ali a ian and libe a ian in e p e a-
ions.
1
C eo que es impo an e comenza señalando que el Discu so sob e el o igen
y los undamen os
de
la
desigualdad en e los homb es y El con a o social
de
Jean-Jacques Rousseau cons i uyen dos de las ob as que más in luencia han eje -
cido en el e eno de la eo ía y la p ác ica polí icas del mundo mode no. Es
conocida la anécdo a según la cual Thomas Ca lyle cenaba una ez con un
homb e de negocios, quien, cansado de la locuacidad de
su
in e locu o , le ep o-
chó: "¡Ideas, seño Ca lyle, nada más que ideas!" A lo que Ca lyle eplicó:
"Hubo una ez
un
homb e llamado Rousseau que esc ibió
un
lib o,
el
cual
no
con enía más que ideas. La segunda edición se encuade nó con la piel de los que
FRAGMENTOS DE FILOSOFIA
1(1992)107-132
108 En ique López Cas ellón
se ie on de la p ime a" 1• La anécdo a se e ie e, cla o es á, a la pa e nidad
ilosó ica que suele a ibui se a Rousseau como inspi ado de la Re olución
F ancesa. Cie amen e, Robespie e, al igual que an os plebeyos de su gene a-
ción, con i ió El con a o social en un lib o obligado de cabece a in en ando en
1793 aplica la mayo pa e de sus p incipios. De hecho, la amosa Cons i ución
F ancesa del "Año 1" (1793) siguió ielmen e la eo ía del Es ado de El con a o
social al es ablece el su agio uni e sal di ec o y la necesidad de que las Asam-
bleas p ima ias e enda an las leyes o ando po el cue po legisla i o, conci-
biendo, además,
al
ó gano ejecu i o como agen e delegado de dichas Asambleas.
Es sabido ambién que
el
iguali a ismo de G aco Babeu , el socialismo
u ópico de Cha les Fou ie y las ideas que el gene al La aye e lle ó
al
con inen-
e ame icano, se debie on mucho a las ob as de Rousseau, has a el ex emo de
inspi a la decla ación de independencia no eame icana y su p opia Cons i u-
ción, cuyas p ime as palab as son: "Noso os, el pueblo de los Es ados Unidos
...
o denamos y es ablecemos
...
" E a e iden e que Goe he había exp esado una
g an e dad al p edeci : "Con Vol ai e e mina un mundo. Con Rousseau co-
mienza o o".
El "pequeño a ado de De echo Polí ico" que e a El con a o social según
palab as de su au o , no pe dió sus i udes cuando la Re olución F ancesa dejó
paso
al
bonapa ismo. Sin habla de los epublicanos que lo leye on, ci a on y
se
inspi a on en él en el despe a de los nacionalismos del pasado siglo, cabe
eco da que los A chi os in e nacionales de his o ia social, en Ams e dam, con-
se an los cuade nos en los que, con su minúscula le a, Ca los Ma x copió
páginas en e as de Rousseau buscando inspi ación pa a El capi al y la C í ica del
p og ama de Go ha. Engels, a su ez, conside aba al comienzo de su An iDüh-
ing que el Discu so sob e el o igen
de
la
desigualdad en e los homb es ep e-
sen a "una ob a maes a de la dialéc ica".
No es meno la in luencia que la explicación o ecida po Rousseau del
ca ác e dual del homb e como legislado y súbdi o de la ley mo al desde la cla e
de su libe ad e igualdad o igina ias, eje ció en la his o ia de la é ica. El impac o
que causó en Kan , despe ándole del "sueño dogmá ico" de la mo al, ue eco-
nocido sin ese as po
el
ilóso o de Konigsbe g. "Hubo un iempo -con iesa
Kan -
en que c eía que odo eso (la sola in eligencia, las luces) podía cons i ui
el hono
de
la humanidad y menosp eciaba a la plebe igno an e. Rousseau me
ab ió los ojos. Aquella supe io idad que me cegaba se des aneció; ap endí a
hon a a los homb es; y me conside a ía más inú il que el común de los abaja-
l.
Recogida po A. MACINTYRE, His o ia
de
la
E ica, Paidós, Buenos Ai es. 1970,
p.
179.
La anécdo a se compagina con
el
indi idualismo adical de Ca lyle, de enso de la esis de que el
a ance his ó ico se debe a la acción de indi iduos excepcionales.
Libe ad inalienable y democ acia u ópica
en
Rousseau 109
do es
si
no
c eye a que es as e lexiones pueden ene un alo pa a los de-
más, es ableciendo los de echos de la humanidad. Rousseau es el New on de la
mo al" 2•
Po o a pa e, El con a o social se con i ió en la Biblia de los jacobinos y
-con
palab as del ana quismo- en "el se món de la mon aña de los pueblos
eju enecidos". Y lo ue en i ud del can o a la libe ad que pene a aquí el
de echo na u al con una libe ad inalienable. La inalienabilidad absolu a de la
pe sona esume "el no um
-como
hace e E ns
Bloch-
que Rousseau apo ó al
de echo na u al clásico" 3• Nume osos polí icos a icanos y asiá icos se pusie on
a lee a Rousseau en el momen o en que sus países accedie on a la independen-
cia, e incluso eminen es es adis as del e ce mundo han decla ado que la base de
su
o ien ación en la polí ica se debía a la ob a del ilóso o gineb ino. ¿Cabe
encon a , en es e sen ido, al ma gen al ez de Ma x y de Lenin, a o o pensado
polí ico que haya eje cido una in luencia an ex ensa y p o unda en el espacio y
en el iempo? Con oda p opiedad pudo deci en su día Gus a e Lanson que
"desde su mue e y du an e más de un siglo odos los p og esos hacia la demo-
c acia, la igualdad y el su agio uni e sal..., odas las ei indicaciones de los
pa idos ex emos que pod ían sub e i el u u o, la gue a con a la iqueza y el
p i ilegio, oda la agi ación de las masas ob e as y op imidas, odo ha sido en
cie o sen ido ob a de Rousseau" 4•
Jun o a ello, sociólogos y e nólogos ac uales en en Rousseau a un p ecu -
so de las ciencias sociales e incluso a su undado . En una glosa al Discu so
sob e el o igen de
la
desigualdad, ya Du kheim señalaba que "Rousseau demos-
ó hace mucho iempo que
si
se p i a a al homb e de odo lo que debe a la
sociedad sólo queda ía una c ia u a educida a la expe iencia de los sen idos y
más o menos indi e enciada del animal" 5• Sin duda que el concep o de olun ad
gene al, cuyas huellas pod íamos al ez as ea en el concep o du heimiano de
conciencia colec i a, y el con encimien o de Rousseau de que los pueblos son lo
que las ins i uciones sociales han hecho de ellos, bas a ían po sí solos pa a
a ibui le a isbos e hipó esis que las mode nas ciencias sociales han desa ollado
y e i icado. No puede asomb amos, pues, que Lé i-S auss haya de endido que
el au o de El con a o social ue "el c eado de la e nología, ciencia que él
2. Kan esc ibió es as palab as en las Ano aciones manusc i as que dejó en su ejempla de
Obse aciones sob e el sen imien o
de
lo bello y lo sublime. Una e isión de es a cues ión puede e -
se
en
J.
Rubio, "El in lujo de Rousseau en la iloso ía p ác ica de Kan ", en
E.
GUISAN (coo d.),
Esplendo y mise ia
de
la é ica kan iana, Ba celona, An h opos, 1988, pp. 29-74.
3.
Ems BLOCH.: De echo na u al y dignidad humana. Aguila , Mad id, 1980, p. 64.
4. Ci ado po
F.
SA V ATER en "Rousseau y la Cons i ución", en El Viejo Topo, 26, 1978,
p.
19.
5.
E.
DURKHEIM.: "Dé e mina ion
du
ai mo al", Socie é F am;:aise
de
Philosphie. Bulle in,
6,
1906,
p.
132.
110 En ique López Cas ellón
concibió, cuya exis encia deseó y anunció medio siglo an es de que hicie a su
apa ición en el mundo, poniéndola de en ada en el luga que le co esponde
en e las ciencias na u ales y humanas ya cons i uidas; y él adi inó de qué o ma
p ác ica esa ciencia pod ía da -g acias al mecenazgo indi idual y colec i o- sus
p ime os pasos" 6•
Pa alelamen e a es a línea de in luencias e inspi aciones, Rousseau ha sido
uno de los au o es más ilipendiados e inju iados de los úl imos siglos a causa
del ca ác e e oluciona io de sus esc i os. Nada más encuade nado El con a o
social, su edi o holandés en ió un ejempla a Maleshe bes, enca gado de la
censu a ancesa. La espues a no se hizo espe a : en la edi o ial se ecibía
inmedia amen e una ca a de los lib e os de Pa ís en la que decían: "Uno de los
p ime os magis ados, que se in e esa mucho po Rousseau, nos en ió aye a
busca y nos enca gó que os esc ibié amos pa a aconseja os,
si
enéis alguna
amis ad con Rousseau, que sup ima su nomb e de la po ada de su úl ima ob a.
Los p incipios que con iene es e lib o son capaces de causa le la pe dición en
F ancia". E ec i amen e, las ideas de Rousseau con enidas en es e lib o enían un
cla o ca ác e sub e si o, pues, de en ada, a en aban con a las mona quías ab-
solu as impe an es en Eu opa. Según la ob a, el pueblo sobe ano podía cambia
en cualquie momen o sus leyes o sus gobe nan es y modi ica la o ma de su
adminis ación pública y la de la cons i ución del Es ado. En p incipio no había
nada que no pudie a hace . Su doc ina e a iguali a ia y an ije á quica, además de
epublicana y an imoná quica, pues aunque la mona quía apa ecía en e las o -
mas posibles de gobie no, en su concepción, los eyes e an is o como simples
unciona ios esponsables de hace cumpli las leyes. Como hicie on no a mu-
chos de sus con empo áneos
-y,
en pa icula ,
G.
H. Be hie lo sub ayó singula -
men e-, ello equi alía a no econoce au én ica legimi idad mo al ni a la mona -
quía ni a la a is oc acia, sino sólo a la democ acia.
El Emilio, po el con a io, se imp imió y se puso a la en a en Pa ís el
mismo año en que el au o p e endía in oduci en F ancia El con a o social. Me
e ie o a 1762, cuando Rousseau con aba exac amen e cincuen a años. El olu-
men con enía una pa e que p ime o había apa ecido po sepa ado, la P o esión
de e del ica io saboyano, cuyas ideas p incipales se hallaban ambién exp esa-
das en el úl imo capí ulo de El con a o social, i ulado "La eligión ci il". Es e
ue
el
a gumen o que esg imió
el
Pa lamen o de Pa ís pa a o dena que
se
que-
ma a el nue o lib o
al
pie de la escalina a del Palacio de Jus icia y pa a dic a
una o den de a es o con a Rousseau. Pa ece que la se e idad de es a decisión se
debía a que el Pa lamen o ancés es aba dispues o a expulsa a los jesui as y
6.
C. LEVI-STRAUSS,.: "J.J. Rousseau, undado de las ciencias del homb e". en C., Lé i
S auss y o os, P esencia de Rousseau, Nue a Visión, Buenos Ai es, 1972,
p.
9.
Libe ad inalienable y democ acia u ópica
en
Rousseau
111
que ía con a es a con es a medida en a o de la eligión es ablecida la alsa
imp esión que podía causa en los a eos y an icle icales. Sin emba go, desde el
pun o de is a de la mona quía absolu a y de la Iglesia omana que e a
su
sos én
ideológico, la condena esul aba pe ec amen e explicable. El con a o social
pul e izaba los a gumen os ideológicos sob e los que se había undado la mona -
quía "de de echo di ino", y su úl imo capí ulo an es ci ado con enía la de ensa de
la cons i ución ci il del cle o, po la que después los e oluciona ios anceses se
es o za on en laiciza el Es ado y limi a la in luencia polí ica de la Iglesia. Es a
es la azón undamen al de que
el
Consejo de Gineb a condena a ambién an o
el Emilio como El con a o social, alegando que ambas ob as e an "des uc i as
de la eligión c is iana y de odos los gobie nos". La condena se ex endió a
Holanda y ue susc i a ambién po el Consejo Escola de Be na, mien as
el
obispo de Pa ís lanzaba un esc i o con a Rousseau, al igual que hicie á el iscal
que había di igido la acusación en Gineb a. Po o a pa e, es as ideas, que
podían coincidi con las adop adas po algunos ilus ados anceses, iban acom-
pañadas de una descon ianza en la azón, una c í ica a la c eencia en el p og eso
ine i able y una denuncia del " acío sabe de los ilóso os", lo que mo i ó, en e
o as causas, que Vol ai e lanzase un pan le o con a Rousseau, i ulado El sen i-
mien o
de
los ciudadanos.
Sin emba go, pese
al
ca ác e sub e si o de sus ideas, nues o au o exp esó
un encendido echazo de las conmociones sociales. La ya lejana e olución
inglesa de 1688, con su ca ga de iolencias y penalidades, debió pesa pode osa-
men e en la ágil sensibilidad de Rousseau, has a hace le con esa
su
"g an
a e sión hacia las e oluciones", jun o a su " espe o más e dade o po las
cons i uciones nacionales". Cuando el ema apa ece de pasada en el Emilio,
ad e imos el ono somb ío del pedagogo que ale a a los pad es sob e el pelig o
u u o que puede a ec a a sus descendien es. "Con iáis en el o den ac ual de la
sociedad
-les
dice-, y no pensáis que es á suje o a ine i ables e oluciones; no
habéis p e is o ni p e enido lo que puede oca les a ues os hijos" 7•
La somb a de la e olución planeaba, pues, sob e "las luces" de los ilóso-
os, aunque algunos, como Vol ai e, anuncia on
su
enida no sin cie o albo ozo.
Así, en
su
ca a a Chau elin del 2 de ab il de 1764, el au o de Cándido esc ibió:
"Todo cuan o eo a oja las semillas de una e olución, que llega á inde ec ible-
men e y de la que no end é el place de se es igo; los anceses llegan a de a
7.
J.J. ROUSSEAU.: Emilio o
la
educación, B ugue a, Ba celona, 1979, pp. 282-283. Condo -
ce , más ce cano en el iempo a la Re olución F ancesa, de quien ue una de sus íc imas, sub ayó
más aún que "e a ine i able una g an e olución", dada la g an di usión del espí i u ilus ado y el
es ado eal de la sociedad ancesa. Véase su Bosquejo
de
un
cuad o his ó ico
de
lo
p og esos del
espí i u humano, Edi o a Nacional, Mad id, 1980. "El iun o ápido de la azón y de la libe ad ha
engado al géne o humano" (p. 201).

112 En ique López Cas ellón
odo, pe o
al
in llegan". En cualquie caso, las nue as gene aciones de ilus ados
sin oniza on más con la apasionada p oclama de Rousseau en a o de la sobe a-
nía popula , que con la
e
en la azón y en el ca ác e pe ec ible de espí i u
humano, mos ada po los iejos enciclopedis as, que con iaban en un mejo a-
mien o len o pe o con inuo de las ins i uciones sociales. Al inal, Rousseau ha-
b ía de a ae sob e sí odas las dia ibas lanzadas con a la Re olución F ancesa,
que se p odujo once años después de
su
mue e, aunque pa a ello el polemis a de
umo hubie a de aleja le del acionalismo ilus ado y des aca los agmen os
más emo i os y sen imen ales de
su
ob a. Po ello iene azón Lukács al señala
que "la isión de un Rousseau como omán ico i acionalis a cons i uye un p o-
duc o con a la Re olución F ancesa" 8• ¿Un ejemplo signi ica i o? Valga es e
gi o ca ac e ís ico de Nie zsche: "No ue el mesu ado empe amen o de Vol ai e,
inclinado al o den, a la limpieza y a la econs ucción, sino que ue on las
necedades apasionadas y las men i as a medias de Rousseau las que despe a on
el espí i u op imis a de la e olución con a el que yo clamo: Ec asez
l'
in ame!
El ue quien hizo e ocede po mucho iempo el espí i u de la Ilus ación y de la
e olución p og esi a" 9•
Como no podía se de o a mane a, las condenas de Rousseau a eciaban
cada ez que ascendía cualquie o ma absolu is a de pode .
No
puede asomb a -
nos que Mau as lo a a a de "ene gúmeno judaico" ni que - oda ía en 1924-
una impo an e je a quía eclesiás ica dijese que "había hecho más daño a F ancia
que las blas emias de Vol ai e y de odos los enciclopedis as". De la misma
mane a, el ascenso del nazismo y del ascismo conside ó pelig osa la sus i ución
ousseauniana del súbdi o po el ciudadano y su discu so legi imado del Es ado
8.
G.
LUKACS.: El asal o a
la
azón, G ijalbo, Ba celona-México, 1968, p. 100. Es de ano a
ambién el in e és de cie os au o es ma xis as po e en Rousseau a
un
p eceden e de Ma x e
incluso de Lenin. Véanse, po ejemplo,
R.
COLANGELO,.: "Igualdad y sociedad de Rousseau a
Ma x", en P esencia de Rousseau, ci ado en no a
6,
pp. 189 y ss.; L. KOLAKOWSKI.: "El mi o de la
au oiden idad humana, la unidad de la sociedad ci il y la sociedad polí ica en el pensamien o socia-
lis a", en Kolakowski y Hampshi e, El mi o
de
la
au oiden idad humana, Cuade nos Teo ema, Uni-
e sidad
de
Valencia, 1976;
V.
GERRATANA.: In es igaciones sob e
la
his o ia del ma xismo,
G ijalbo, Ba celona, 1975, ol.
I,
cap.
1,
pp.
21
y ss.;
G.
DELLA VOLPE, Rousseau y Ma x,
Ma ínez Roca, Ba celona, 1969, donde
se
dice que "la esencia ecunda del mensaje ousseauniano
sob e la libe ad (iguali a ia) ha de busca se en la exigencia del econocimien o (social) de odo indi-
iduo humano, con sus ap i udes y necesidades peculia es: g acias a lo cual la epa ición p opo cio-
nal a cada indi iduo ("di e en e")
de
los p oduc os del abajo en la sociedad comunis a desa ollada
po Ma x en la C í ica del p og ama
de
Go ha, y po Lenin en Es ado y Re olución, es á des inada a
ep esen a la sa is acción his ó ica de la ins ancia ousseauniana del mé i o pe sonal: en es e caso, en
el
aspec o undamen al de la ida económica del indi iduo" (pp. 15-16).
9.
F.
NIETZSCHE.: Humano, demasiado humano,
I,
a . 463, en Ob as comple as, ol.
I,
Aguila , Buenos Ai es, 1962. En el a o ismo 1 de "Incu siones de
un
in empes i o", en El c epúsculo
de
los ídolos, incluye a Rousseau en e los au o es que le e an insopo ables.
Libe ad inalienable y democ acia u ópica
en
Rousseau
113
democ á ico. En palab as de Tuñón de La a, " as la condenación in elec ual del
gineb ino se alza on luego las pi as sinies as de los campos de ex e minio;
se
empieza quemando lib os de Rousseau con el b azo en al o y
se
e mina en ian-
do a la mue e a quienes se a e en a señala que la olun ad gene al puede se
mucho más ú il y más mo al pa a o ganiza la con i encia que las a amallas
ba ocas de quienes quie en ene azón con a esa mayo ía" 10•
II
Con lo que lle o dicho el lec o puede habe sacado la imp esión de que El
con a o social es un pan le o di ulgado de ácil impac o popula , a la mane a
del Mani ies o Comunis a de Ma x y Engels. Nada más lejos de la ealidad. El
con a o social a di igido más a la in eligencia que al co azón. Su es ilo es
ap opiado al acionalismo que ca ac e iza a su plan eamien o y desa ollo. La
pasión, que en o os esc i os ousseaunianos se exp esa en o ma de e usión lí ica
o en mo imien os o a o ios, no se anspa en a aquí más que bajo el elo de la
i onía. Se a a, en suma, de un es ilo seco, du o, ambiguo
y,
como e emos
después, abie o a di e en es y con adic o ias in e p e aciones. No es, po ello,
un lib o de ácil lec u a. En una ca a a Dussaulx, el p opio au o con esaba: "En
cuan o a El con a o social, los que se jac en de en ende lo po en e o son más
hábiles que yo".
Po o a pa e, si compa amos es e lib o con el Discu so sob e el o igen de
la
desigualdad, obse a emos no sólo di e encias de es ilo sino ambién di e en-
cias no ables de ideas. En el con a o no apa ece la esis de la bondad na u al del
homb e ni ampoco la idea de su co upción po la sociedad; más bien se sub aya
que el paso del o den na u al al o den social supone un conjun o de en ajas y
bene icios pa a los indi iduos. En el Discu so la sociedad es mala y uen e de
odos los males pa a el indi iduo. El o igen de és a es una usu pación: los
homb es es ablecie on el pac o social c eyendo asegu a su libe ad, pe o en
ealidad co ie on al encuen o de sus cadenas. Igualmen e, el pac o que apa ece
en el Con a o supone que cada indi iduo acue da i i en sociedad con odos
los demás indi iduos lib es e iguales. El pac o del Discu so, en cambio, es en e
el pueblo y el sobe ano, en e al cual los indi iduos pie den su libe ad. Median-
e es e con a o, los usu pado es consolidan su usu pación. El Con a o es una
ob a con a el absolu ismo de Hobbes y iene como inalidad p ese a la libe ad
y la igualdad en el seno de la comunidad. En el Discu so pa ece que al indi iduo
10.
M.
TUÑON DE LARA.: P ólogo a El con a o social, ad. de Femando
de
los Ríos,
Espasa-Calpe, Mad id, 1980,
p.
10.
114 En ique López Cas ellón
no le queda o o ecu so pa a conse a su dignidad mo al que la uel a a la na u-
aleza
11
• Cabe deci , en conclusión, que odo in en o de p esen a la iloso ía de
Rousseau desde una pe spec i a uni a ia o es simplis a, po que no en a a ondo
en sus di e gencias, u obedece a una in e p e ación sesgada, lo que obliga a
escamo ea aquellos agmen os que no se compaginan con la isión global de
Rousseau que se p e ende o ece . T a a é, po consiguien e, de e i a aquí es os
obs áculos, sub ayando más las ambigüedades que o zando una in e p e ación
de conjun o, y me ceñi é a las dos cues iones que son obje o de es e a ículo: el
ema de la libe ad y el ema de la democ acia.
Rousseau comienza cons a ando en el Con a o el hecho de que habiendo
nacido lib e, el homb e se encuen a po doquie encadenado. Pe o obse emos
que
el
au o no es á in e esado en explica cómo se ha llegado a esa si uación,
sino en juzga la a la luz de un p incipio c í ico que pe mi a conside a
el
es ado
de cosas exis en e. Ese concep o do ado de i ualidad c í ica no es o o que
el
de
na u aleza
y,
en conc e o, el de na u aleza humana. Aho a bien, al concep o no
iene un ca ác e me amen e ideal. Todo lo con a io: exis e como sis ema o de-
nado del uni e so c eado po Dios, aunque puede no se cla amen e pe cibido
po los homb es que han sido co ompidos po el p oceso social. Aún más, cabe
deci que la na u aleza humana
-en
el sen ido o iginal de la exp esión- se halla
oda ía en un es ado po encial, y que el homb e sólo se hab á ealizado cuando
haya desa ollado las au én icas posibilidades de
su
se . Po consiguien e, el
pun o de pa ida ousseauniano no es his ó ico, sino mo al y eligioso. Y, como
dice
el
au o en el Emilio
12
, "los que quie an a a po sepa ado la polí ica y la
mo al no en ende án palab a ni de una ni de o a".
La a i mación de que el homb e es bueno
po
na u aleza no quie e deci
o a cosa sino que, den o del o den c eado po Dios, el homb e no puede se
sino bueno. Lo malo del homb e p o iene en onces de un o den social que ha
sub e ido los planes de Dios. En e ec o, según esos planes, los homb es son
lib es e iguales. Según el o den social igen e, los homb es se hallan po odas
pa es escla izados y some idos a un o den basado en el dominio de unos po
o os que, en el colmo de las abe aciones, se p e ende que ido po Dios.
11.
Pese a es as di e encias, G. del Vecchio ha señalado que el Discu so es "una in oducción
indispensable al Con a o Social", en Pe sona, Es ado y De echo, Ins i u o de Es udios Polí icos,
Mad id, 1975,
p.
197. El Discu so es de 1753 y el Con a o de 1762, po lo que és e suele e se como
una co ección y complemen o más medi ado que el esc i o an e io .
12.
J.J. ROUSSEAU.: Emilio o
la
educación, ci ado en no a
7.
En es e pun o, cla amen e
con a io a Maquia elo, Rousseau e leja el espí i u mo alis a de la Ilus ación, aunque se opone a
él
po que, lejos de con ia en la azón, p e ie e unda la mo al en "la oz de la conciencia". Es a
concepción más é ica y eológica del homb e que his ó ica, que di e encia ía a Rousseau de o os
ilus ados, eje ce ía una in luencia en Kan , según hace e
E.
Cassi e en Rousseau, Kan , Goe he,
Two Essays, P ince on Uni . P., 1945.
Libe ad inalienable y democ acia u ópica
en
Rousseau
115
Es impo an e acla a es as ideas pa a sub aya que los concep os de na u a-
leza y de na u aleza humana son mucho más undamen ales en Rousseau que
el
consabido concep o de es ado
de
na u aleza, cuyo obje i o p incipal, den o del
discu so de nues o au o , se educe a supone cómo e a la na u aleza del homb e
an es de su ing eso en la ida social
13
• Rousseau no es á, pues, haciendo his o ia
ni ela ando hechos, no es á diciendo cómo ue on las cosas, sino cómo debie on
se , de acue do con el concep o no ma i o de na u aleza humana. De ahí que no
enga empacho en admi i , al e e i se a ese es ado de na u aleza, que es á desc i-
biendo "un es ado que ya no exis e, que al ez nunca exis ió, y que p obable-
men e nunca exis i ía" 1
4,
pe o que puede apo a un c i e io me odológico pa a
"juzga nues a condición p esen e", "desen añando lo que es o iginal y lo que
es a i icial en la na u aleza ac ual del homb e". Lo singula aquí es que mien as
G ocio, Pu endo y pos e io men e Locke habían conside ado
al
homb e p imi i-
o como un se esencialmen e acional y social, Rousseau a aba el es ado de
na u aleza como
un
simple pun o de pa ida, como el es ado en que el homb e
poseía unas cualidades mínimas que le di e enciaban de los animales. Con una
di e encia espec o a és os que no había sido enida en cuen a po Hobbes: su
pe ec ibilidad
15
, es o es, su posibilidad de supe a su ca encia de a ibu os mo-
ales e in elec uales al empeza a asocia se con o os se es de su especie. Es de
des aca que, de los pensado es an e io es a Rousseau, sólo Spinoza había a i-
buido a la sociedad un papel simila en el desa ollo de la libe ad y la acionali-
dad en un se has a en onces dominado po los sen idos y los ins in os.
De en e es os sen imien os o ins in os Rousseau des aca dos: el amo p o-
pio y el impulso de compasión na u al, consis en e en una a e sión espon ánea
hacia la imagen del su imien o, lo que impide
al
homb e se desen enadamen e
ag esi o pa a con los demás. Sin duda que es os ins in os o sen imien os desem-
peñan un impo an e papel en la apa ición de la ida en sociedad, pe o el concep-
o de o den social iene ambién en Rousseau un ca ác e esencialmen e é ico-
no ma i o. Po eso dice el au o que no exis en sociedades de de ech.o na u al, a
excepción de la amilia, cuyo o igen esponde a necesidades biológicas. Las
o mas de ag upamien o animal nunca pueden se un p eceden e udimen a io del
13.
Es a es la esis de endida po Ronald G imsley en La iloso ía
de
Rousseau, Alianza,
Mad id, 1977, pp. 43 y SS.
14.
J.J. ROUSSEAU.: Discu so sob e el o igen de
la
desigualdad, en Del con a o social y
discu sos, ad. de M. A miño, Alianza, Mad id, 1980, p. 195. Pese a la debilidad eó ica de es a
esis,
"la
ideología con ac ualis a desempeñó un papel his ó ico y polí ico de p ime a impo ancia.
Du an e la e olución bu guesa adqui ió la consis encia de un hecho a a és de las decla aciones de
de echos que en ella se inspi a on". (P. Casini.
11
pa io socia/e, Sansoni, Flo encia, 1975, p. 3).
15.
Es e é mino es un neologismo c eado po Rousseau, que igu a ía en la edición de 1798
del Dicciona io
de
la Academia.
122
En ique López Cas ellón
los p oblemas del homb e 27• Es a p imacía de la polí ica nos emi e a la peculia
concepción del mal a la que an es me e e í y cuyo o igen a ibuye o almen e
Rousseau a la sociedad. Po ello, el comp omiso é ico de la ic o ia del bien
sob e el mal se iden i ica necesa iamen e con el comp omiso polí ico de la ans-
o mación de la sociedad. La polí ica, en suma, es ablece la mo al. Como ha
señalado Macln y e, "el sencillo y pode oso concep o undamen al de Rousseau
es el de una na u aleza humana que es á cubie a y dis o sionada po las ins i u-
ciones polí icas y sociales exis en es, pe o cuyos au én icos deseos y necesidades
nos p opo cionan una base pa a la mo al y una medida de la co upción de las
ins i uciones sociales" 28• Ya no
se
con ía "la sal ación" a la eligión, sino a la
polí ica. No se espe a la edención de ayudas ex e io es ("ningún dios la puede
da "), sino sólo del homb e. Cuando haya caído la o ma coe ci i a de sociedad
has a aho a igen e y sea sus i uida po la o ma de una lib e comunidad é ico-
polí ica, hab á llegado la ho a de la edención.
Aho a bien, a mane a de con apun o, examinemos la in e p e ación o ali a-
ia de la iloso ía ousseauniana. El locus de al in e p e ación es a ía de e mina-
do po el concep o de olun ad gene al que, al es ablece que la olun ad de la
mayo ía es la del conjun o que o ma el cue po sobe ano, ealiza una ope ación
hipos á ica, así como en su exclusión de cualquie balanza o equilib io de pode-
es: sólo hay en el Es ado un pode sup emo al que odos los demás es án
subo dinados. A ello hab ía que añadi la epulsa de Rousseau a que se o men
en la sociedad acciones o asociaciones pa ciales a expensas del Es ado, p inci-
pio que ue ap o echado po la bu guesía ancesa pa a sup imi oda asociación
labo al, odo co po a i ismo ce ado y excluyen e, po la ley de Le Chapelie
(
1791
).
Rousseau basa es e echazo en su supues o de que hay un único bien
común, que los deseos y necesidades de odos los ciudadanos coinciden en es e
bien y que no hay ag upamien os sociales i econciliables den o de la sociedad.
Es amos an e la esis ca ac e ís ica del a monicismo social, que si úa a Rousseau
en el polo opues o de la esis ma xis a de la con adicción de los in e eses
27. S. COTTA.: "La posi ion
du
p obleme de la poli ique chez Rousseau", en E udes su le
Con a Social de J
J.
Rousseau (Ac as de las jo nadas
de
es udios celeb adas en Dijon del 3 al 6 de
mayo
de
1962). La esis ha sido ecogida po
L.
COLLETI en Ideolo !,Ía y sociedad, Fon anella,
Ba celona, 1975, pp. 208 y ss.
28.
A.
MACINTYRE, luga ci ado en la no a
l.
p. 179. Rousseau explica es a esis con una
bella imagen que ecoge de Pla ón (República, X, 611): "Semejan e a
Ja
es a ua de Glauco que el
iempo, la ma y las o men as habían des igu ado de al mane a que se pa ecía menos a
un
dios que a
una bes ia e oz, el alma humana, al e ada en el seno
de
la sociedad po mil causas cons an emen e
enacien es, po la adquisición de una mul i ud de conocimien os y
de
e o es, po los cambios
ocu idos en la cons i ución de los cue pos, y po el choque con inuo
de
las pasiones, ha cambiado,
po así deci , de apa iencia has a el pun o de se casi i econocible". (Discu so. luga ci ado en no a
14,p. 194).

Libe ad inalienable y democ acia u ópica en Rousseau
123
económico-sociales en las sociedades con un égimen de p opiedad p i ada. Pe o
en ese odo, que es la olun ad gene al, no iden i icable con la me a suma de las
olun ades indi iduales, se esuel e cualquie p esun a con adicción. Pues,
como des aca Sa a e , "lo que con iene al Todo es una sociedad de indi iduos
sin comunicación en e
sí
e in o mados exclusi amen e po él, á omos aislados e
idén icos, equi alen es en e al pode que los posee, incapaces de ag upa se
en ins i uciones in e medias que puedan obs aculiza el pleno dominio del Es-
ado" 29•
Hay, además, agmen os de Rousseau que dan pie a que se le enga po un
au o i a io. Valga es e ejemplo: "Pa a que el pac o social no sea una ó mula
ana
-nos
dice-, en aña ác icamen e es e comp omiso, el único que puede da
ue za a los demás, de que cualquie a que se niegue a obedece a la olun ad
gene al se á obligado a ello po odo el cue po: lo cual no signi ica o a cosa sino
que se le o za á a se lib e"
30
• Pos e io men e e emos, además, la descon ianza
que mues a el au o hacia la iabilidad de un gobie no democ á ico. Mucho
menos c ee
en
la posibilidad de alcanza lo median e una e olución. En el Dis-
cu so se pe cibe un ai e de pesimismo que ensomb ece su p o e bial e en el
homb e. Me e ie o a su o al descon ianza en la posibilidad de libe a a los
pueblos una ez que "las cos umb es y los p ejuicios" han a aigado en ellos
31
•
Pues ¿qué podemos hace con los Es ados ac uales cons i uidos en los que eina
la injus icia y la desigualdad?
La
espues a de Rousseau es sumamen e desco a-
29. Luga ci ado en no a 4. Y añade SA V A TER: "El con a o social es el lib o cla e en el
p oceso de in e io ización acional del pode sepa ado que cons i uye el Es ado mode no; en él
se
encuen an las cla es no del o ali a ismo sin más, sino del p oceso o alizado que lle a al e o za-
mien o e hipós asis e ichis a del Es ado". Compá ese es a in e p e ación con la adicalmen e opues a
de Lucio COLLETI:
"La
conclusión que
se
impone es que el sen ido del 'nue o pac o' undado de la
sociedad es á cons i uido, li e almen e, po la pe ición
de
abolición o 'ex inción del Es ado', in
úl imo hacia el que iende la eo ía del Con a o Social". (Luga ci ado en no a 27, p. 265). Ninguna
de es as in e p e aciones adicales pa ece muy iel a lo dicho ealmen e po Rousseau.
30.
Es a a i mación an conocida y deba ida de Rousseau
se
encuen a en el capí ulo VII del
lib o 1
de
El con a o social.
31. Me e ie o a la la ga no a 9 que Rousseau añadió al Discu so. En uno de sus úl imos
pá a os se encuen a el consejo que susci ó en Vol ai e el conocido sa casmo. Allí se dice: "Voso-
os, pa a quienes la oz celes e no
se
ha hecho oí y que no econocéis pa a ues a especie o o
des ino que acaba en paz ues a co a ida, oso os que podéis deja en medio de las ciudades
ues as unes as adquisiciones, ues os espí i us inquie os, ues os co azones co ompidos y ues-
os deseos desen enados, ecupe ad, pues o que depende de oso os, ues a an igua y p ime a
inocencia; id a los bosques a pe de la isión y la memo ia de los c ímenes de ues os con empo á-
neos, y
no
emáis en ilece ues a especie enunciando a sus luces po enuncia a sus icios". Luga
ci ado en no a 14, p. 315. El excelen e comen a is a de Rousseau,
J.
S a obinski hace e , sin emba -
go, que no hay que oma es as palab as al pie de la le a, sino que más bien aconseja Rousseau una
" idelidad lejana a la na u aleza pe dida en el seno de la ida social". (Jean-Jacques Rousseau. La
anspa encia y el obs áculo, Tau us, Mad id, 1983).
124
En ique López Cas ellón
zonado a: deja les que p osigan su incon enible ma cha hacia la descomposición
y la ex inción; una esis que, en cie o sen ido, ecue da el decli e i e e sible de
las cul u as sos enido po Spengle en La decadencia
de
Occiden e. "Al igual
que el cue po del homb e -esc ibe-, el cue po polí ico comienza a mo i desde
su nacimien o y lle a en sí mismo las causas de
su
des ucción" 32•
Sin emba go, es más a de, en la ca a que di ige a Mi abeau en 1767,
cuando su au o i a ismo descon iado halla su exp esión más i me. Después de
plan ea lo que él conside a el g an p oblema de la polí ica -"encon a una
o ma de gobie no que ponga la ley po encima del homb e"- y de equipa a lo a
la cuad a u a del cí culo, ag ega: "si es a o ma es encon able, busquémola y
a emos de es ablece la; si desg aciadamen e es a o ma no es encon able, y
con ieso ingenuamen e que c eo que no lo es, mi opinión es que hay que pasa al
o o ex emo y pone de una ez
al
homb e an po encima de la ley como pueda
es a lo; po consiguien e, es ablece el despo ismo a bi a io, y el más a bi a io
que sea posible: yo quisie a que el déspo a pudie a se Dios. En una palab a no
eo é mino medio sopo able en e la más aus e a democ acia y el hobbessismo
más pe ec o, pues el con lic o de los homb es y de las leyes, que pone
al
Es ado
en una gue a in es ina con inua, es el peo de odos los es ados polí icos".
A la luz de es os ex os es comp ensible que un conside able núme o de
his o iado es hayan ep ochado a Rousseau el habe p es ado un laco se icio a
la causa de la libe ad, ab iendo de hecho las pue as al despo ismo,
al
colec i is-
mo y al o ali a ismo. En F ancia ue censu ado po habe sac i icado, en su
eo ía de la sobe anía, los de echos del indi iduo a la omnipo encia del Es ado.
Es e e o -dijo Benjamin Cons an en 1815- hace de El con a o social, "in o-
cado con an a ecuencia en de ensa de la libe ad, el a ma más e ible de odas
las o mas de despo ismo" 33• Un siglo después, el ju is a Léon Dugui cali icaba
a Rousseau de " uen e de odas las doc inas de la dic adu a y la i anía, desde las
doc inas de los jacobinos en 1793 has a las doc inas bolche iques de 1920" 34•
También es signi ica i o que un buen conocedo de Rousseau como Vaughan
le
32. Con a o social, Lib o
111,
cap. XI. (Luga ci . en no a
14,
p. 92). Sin emba go, no cabe una
in e p e ación o ganicis a de Rousseau, pues a con inuación dice: "La cons i ución del homb e es
ob a de la na u aleza, la del Es ado es ob a del a e. No depende de los homb es p olonga su ida,
depende de ellos p olonga la del Es ado an lejos cuan o sea posible, dándole la mejo cons i ución
que pueda ene ". Po o a pa e, Rousseau des aca el papel ac i o de los indi iduos y si úa la unidad
del cue po social en una sue e de a monía emanada
de
la uni e salidad de los con enidos de la
conciencia mo al, cuya " oz" llega a "las almas sencillas".
33. Benjamin CONSTANT.: P incipes de Poli ique, en Oeu es, Gallima d, Pa ís, 1957, p.
1.105. A i mación di ícil de jus i ica , pues, en odo caso, se a a ía de
un
despo ismo mo al, que
el
legislado eje ce ía sob e el miemb o del colec i o que no es capaz de oí la oz de
su
conciencia. En
cualquie caso, la idea de despo ismo es o almen e ajena
al
espí i u
de
Rousseau.
34.
L.
DUGUIT.: Sou e aine é e libe é. Alean, Pa ís, 1922,
p.
135.
Libe ad inalienable y democ acia u ópica
en
Rousseau
125
conside a an ilockeano: "
...
mien as que el con a o de Locke es á exp esamen e
des inado a p ese a y con i ma los de echos del indi iduo, el de Rousseau
p oduce, y es á des inado a p oduci , su des ucción. El p ime o es la ca a del
indi idualismo. El segundo, si bien con cie as ma izaciones capi ales, es una
o ma ex ema de colec i ismo" 35• Pos e io men e, J.L. Talmon ha sos enido
que las ideas de Rousseau e an culpables del nacimien o de la democ acia o ali-
a ia 36•
Con odo, es as in e p e aciones, basadas en la idea de "en ega o al" de los
de echos indi iduales y en la absolu a sobe anía del Es ado sob e sus miemb os
de i a de El con a o social unas conclusiones que, a juicio de los mejo es
comen a is as de Rousseau, esul an undamen almen e an agónicas espec o a
las in enciones de su au o . Es di ícil pasa po al o que, pa a Rousseau, la
libe ad es la más p eciada de las posesiones, un don que la na u aleza ha hecho a
los homb es.
W.
Chapman, po ejemplo, en su c í ica a Talmon, nos ha eco da-
do
que "el legislado de Rousseau no es un je e ca ismá ico", y que "la au ono-
mía indi idual cons i uye la cla e de la eo ía mo al y polí ica ousseauniana" 37•
Cie amen e, Rousseau a i ma que la en ega de los de echos indi iduales me-
dian e
el
con a o social es sólo apa en e, pues o que
al
inal los indi iduos
ecob an los de echos a los que inicialmen e habían enunciado.
In e p e aciones e udi as al ma gen, pa ece cla o que ningún égimen o ali-
a io ha p oclamado a Rousseau como su inspi ado ; más bien han condenado sus
ob as. Cie amen e, su eo ía de la olun ad gene al ep esen a una ga an ía de
los de echos indi iduales más que un sac i icio de los mismos. Es de eco da
que, pa a Rousseau, el ciudadano, al some e se po sí mismo a la olun ad
gene al y a las leyes que p esc ibe,
no
obedece a nadie más que a sí mismo
y,
en
consecuencia, "sigue siendo an lib e como an es". En cualquie caso, la ambi-
güedad queda en pie, y más que in en a hace un doble ecuen o de los ex os
que si en de base a una o a o a in e p e ación, pa ece más ú il señala que la
colec i idad de homb es lib es e iguales de la que habla Rousseau encuen a su
35. C.E. VAUGHAN, en J.J. Rousseau, Poli ical W i ings, Wiley, Nue a Yo k, 1962. In o-
ducción,
p.
48.
36. J.L. TALMON: Los o ígenes
de
la democ acia o ali a ia, Aguila , Mad id, 1956. Con
odo, Talmon ol ida que mien as en Rousseau las elaciones
de
pode sólo se legi iman median e la
pa icipación democ á ica di ec a de los ciudadanos, Kan legi ima al Es ado como á bi o libe al de
los in e cambios sociales siemp e que el legislado "dic e sus leyes como si és as hubiesen podido
nace de la olun ad uni a ia
de
odo el pueblo".
37.
W.
CHAPMAN.: Rousseau. To ali a ian o Libe al?, Columbia Uni .
P.
Nue a Yo k,
1956. No ha al ado ampoco una in e p e ación social-demóc a a de Rousseau, en cla e iusna u alis-
a, donde el nexo his ó ico Rousseau-socialismo consis i ía en una educción ex e na, anac ónica,
de
la ins ancia socialis a a la Decla ación de los De echos del Homb e y del Ciudadano. Po ejemplo en
R.
MONDOLFO.: Rousseau y la conciencia mode na, Edi o ial Uni e si a ia
de
Buenos Ai es, 1962.
126 En ique López Cas ellón
p olongación his ó ica en el eino de los ines kan iano y no en los colec i ismos
ex emos de las polí icas o ali a ias. De hecho, su concepción de la libe ad
pod ía se en endida como una apo ación
al
pensamien o u ópico 38• Desde es a
pe spec i a, sólo cab ía en ende la no edad e oluciona ia de la idea ousseau-
niana de libe ad elacionándola con la ca ego ía nega i a de alienación, de he e-
onomía. Libe ad, en onces, no se ía o a cosa que au ode e minación indi idual
sin g ados ni es icción alguna, con lo que la educación ecibi ía un nue o
obje i o u ópico: desa olla plenamen e la libe ad, la indi idualidad p opia de
cada cual, lib ándola de las cadenas con que le ama a la "ci ilización". Pod ía
deci se, en onces, que siendo ieles a su p opia indi idualidad, los suje os acaban
au o ascendiéndose y encon ándose con un noso os, desde cuya pe spec i a
supe an los in e eses pa icula es y los p opósi os mezquinos. Dicho de o o
modo,
si
la conciencia mo al es "la oz sag ada de la na u aleza" que habla al
indi iduo, como miemb o de
la
especie humana, ese indi iduo, como ciudadano,
dispone, igualmen e, de una guía "cons an e, inco up ible, pu a e in alible": la
olun ad gene al. Aho a bien, ¿no se ía esa olun ad gene al, que es un cue po
mo al, con su unidad p opia, su
yo
común, su ida y su olun ad, que con ie e
libe ad al homb e cuando ac úa de acue do con ella, un asun o de la idea de
Dios, del iejo mono eísmo que se ía de undamen o a la igualdad de odos los
homb es y que con e ía dignidad mo al a quien ac uase de acue do con sus
leyes? ¿No dice Rousseau en La nou elle Héloise que "la oz del pueblo es la
oz de Dios"? La ambigüedad de Rousseau en es e pun o
se
debe ía a que es á
aduciendo
al
lenguaje de la polí ica el an iguo discu so eligioso,
y,
de es a
mane a, Dios, que ha desapa ecido del o igen de la sociedad, es eencon ado
aho a en el seno de lo colec i o como bien común, como c i e io ascenden e a
la me a suma de los ciudadanos que es ablece una di e encia cuali a i a en e dos
ac i udes opues as: la ac i ud del ciudadano esponsable y p eocupado po el bien
social y la ac i ud de quien sólo sigue su olun ad pa icula y aspi a a
su
p opio
bene icio. No en ano se ha in e p e ado la ob a de Rousseau como un echazo
de los p i ilegios de la a is oc acia, pe o ambién como una eacción con a la
ideología de una bu guesía come cial y inancie a que se es á consolidando como
clase hegemónica.
El hecho de que Rousseau enga un concep o é ico-no ma i o, y no me a-
men e polí ico-social, de la olun ad gene al, explica su so p enden e a i mación
de que, en de e minadas ci cuns ancias, puede obliga se
al
ciudadano a se lib e;
38. Así lo e Ignacio SOTELO
en
"C í ica de la u opía polí ica", en U opía hoy, Ins i u o de
Fe y Secula idad e Ins i u o Alemán de
la
Cul u a, Mad id, 1986, pp. 36-39. Los aspec os é icos de
Rousseau han sido des acados singula men e po C.W. Hende! en Rousseau Mo alis . Ox o d Uni .
P., 1964.
Libe ad inalienable y democ acia u ópica en Rousseau
127
es o es, hay que eco da al indi iduo que sucumbe a la debilidad de ac ua de
acue do con su in e és pa icula dónde adica su au én ico bene icio, hay que
ayuda le a supe a sus pasiones a bi a ias y cap ichosas, o zándole a ecupe a
su libe ad, lo que quie e deci : a egi se po los p incipios de la olun ad gene-
al. Es a iden i icación del ámbi o polí ico con el é ico explica sus con adiccio-
nes, sus ambigüedades
y,
en conc e o, su lucidez pa a cap a la con adicción
polí ica del mundo mode no
-la
conjunción de igualdad y libe ad- en e a su
cegue a pa a comp ende la con adicción eal-sociológica. De engámonos en
es e pun o.
En el lib o IV del Emilio, Rousseau había explicado el amo al p ójimo en
unción del amo que nos enemos a noso os mismos, es o es, en é minos de un
ego ismo. Po o a pa e, una de las cláusulas del pac o social es que cada indi i-
duo
se
enajena con odos sus de echos a oda la comunidad, po lo que·"dándose
a odos, no
se
da a nadie". Como ha señalado con oda azón Gal ano della
Volpe, ello "con ibuyó his ó icamen e a ealiza la igualdad humani a ia
en
el
ámbi o del de echo ci il o polí ico, si uando la "ley", en cuan o exp esión de la
olun ad gene al dimanan e del con a o en luga de las "o denanzas", "cédulas"
y "edic os" egios: la igualdad polí ica ins au ada po la Re olución F ancesa.
De donde su gió la emancipación (polí ica) del homb e común. Pe o ambién es
e dad que al undamen a se ideológicamen e la " olun ad gene al", cons i u-
yen e del nue o "cue po polí ico" en la "conciencia mo al" como "sen imien o
de la humanidad", o amo humani a io y al no se es e sen imien o sino el
ego ismo an es señalado, en el cual se esuel e el indi idualismo c is iano adi-
cional, llegamos a la conclusión de que la igualdad ins i uida po y pa a al
cue po polí ico sólo puede jus i ica se como el ipo de igualdad que aquel ego is-
mo pe mi e. Es deci : la igualdad-desigualdad que esul a de concebi
la
igual-
dad en unción
de
la
libe ad, pe o
no
ambién a
la
ecíp oca. Y no jus amen e
po que la pe sona, con que la libe ad coincide, es aquel indi iduo abs ac o,
soli a io, p esocial, p ehis ó ico: la pe sona o igina ia, c is iana, p incipio y in
de ese ego ismo llamado amo humani a io (en cuan o laicización ípica de la
ca i as)" 39•
Con pocas palab as, Rousseau es a ía a ando de legi ima una au onomía
o igina ia, al ma gen de la his o ia en la medida en que es p e-his ó ica. A ello
me que ía e e i an es al habla de la cegue a de Rousseau pa a cap a la con a-
dicción eal-sociológica, es o es, pa a no in oluc a la con adicción polí ica
en
el seno de las con adicciones económico-sociales, pese a que es conscien e de la
amenaza que se cie ne sob e la comunidad polí ica en i ud de las "desigualda-
39.
G.
DELLA VOLPE, luga ci ado en no a
8,
pp. 19-20.

128
En ique López Cas ellón
des" económicas que exis en en e los indi iduos 40• Pa a explica es a cegue a
hab ía que deci que Rousseau es á pensando en un Es ado pequeño o mado en
esencia po campesinos, a esanos y pequeños come cian es, an e io a la e olu-
ción indus ial, y que, en consecuencia, la idea que iene de p opiedad es la
e e ida a los bienes de uso adqui idos po el abajo pe sonal, sin en a en la
p opiedad de los ins umen os esenciales
al
p oceso de p oducción. En es e sen i-
do, el p ole a iado, en el que
se
mani ies a de o ma eminen e la na u aleza
o gánica y o ganizado a del abajo, queda ue a del cuad o ilosó ico p esen ado
po Rousseau.
Acla ado es o, es o almen e imposible e en El con a o social la exp e-
sión pu a y simple del indi idualismo bu gués, la sublimación eó ica de la
p ác ica del con a o come cial, del oma y daca o mulado po dos pa es. Sin
duda, como mos ó Al husse
41
, no es po aza que Rousseau, pa a plan ea el
p oblema undamen al de la ida polí ica, ecoja el iejo é mino de con a o,
que po sí mismo implica que se econoce el p imado del indi iduo y que se
acep a en el pun o de pa ida la idea de una gue a de odos con a odos, de una
lucha po la ida a la que se e ían cons eñidos los indi iduos, pese al ca ác e
idílico que e is e la desc ipción que Rousseau nos o ece del es ado de na u ale-
za en el Discu so. En una sociedad en la que el indi iduo ecibe su exis encia, su
subsis encia y
su
azón de se de la colec i idad, la idea de con a o pa ece
impensable, e incluso la de "indi iduo" es á desp o is a de signi icación p o un-
da:
un
miemb o no pod ía discu i con el conjun o del cue po y hace un con a o
ya sea con el conjun o o con o os miemb os; no puede hace más que a moniza -
se en el conjun o. En úl imo é mino, el mensaje de Rousseau se esuel e en la
a i mación de que no puede exis i la ida mo al indi idual sino en el seno de la
colec i idad, pe o que ningún o den social puede es a a la al u a de la dignidad
humana si los indi iduos no obedecen la ley que emana de la olun ad gene al.
Con odo, como ha señalado
J.
Mo eau, "es a sociedad ideal no es una u opía,
40. Ello hace que
se
p oduzca un alejamien o en e Rousseau y el ma xismo, como hace e
con acie o
E.
BLOCH (luga ci ado en no a
3,
p.
108).
G.
DELLA VOLPE se ha es o zado en
man ene la elación señalando un equí oco po pa e
de
Rousseau: "Rousseau c ee que es á emanci-
pando
al
pueblo",
al
emancipa al plebeyo en quien eía encamado pa icula men e su ipo
de
"homb e" (común), es deci , el a esano, el pequeño p opie a io, e c., la pequeña y media bu guesía,
en suma, p opo cionaba las azones ideales
de
la emancipación no de odo el pueblo, o sea, simple-
men e, del pueblo, sino
de
la bu guesía, de oda la bu guesía, pequeña o g ande, de una sola clase".
(luga ci ado en no a
8,
pp. 20-21
).
Aho a bien, es la c eencia en la uni e salidad de la mo al que
sus en a Rousseau lo que con ie e unidad al cue po polí ico y lo que hace que oda acción social,
oda clase, sea conside ada
un
a en ado con a la olun ad gene al.
41. L. ALTHUSSER.: "Sob e el Con a o Social", en C. Lé i-S auss y o os, ci ado en no a
8,
pp. 57-10
l.
Es e a ículo ue ecogido ambién en L. Al usse y o os, Pa a una c í ica del e ichismo
li e a io, Akal, Mad id, 1970, pp. 87-122.
Libe ad inalienable y democ acia u ópica en Rousseau
129
pues o que co esponde a la exigencia acional que egula nues a olun ad; pe o
es una quime a
si
se la concibe sepa ada del es ue zo mo al y se la imagina como
p ome ida a una humanidad elajada. A los que seduce la edad de o o u u a,
Rousseau ecue da ú ilmen e las an iguas lecciones de la sabidu ía y el ci ismo:
no hay paz ni elicidad pa a los homb es si echazan la mode ación de los deseos
y el espe o a la ley" 42•
IV
Examinemos, po úl imo, el ema de la democ acia. De en ada, Rousseau
es ablece una impo an e dis inción, pues una cosa es la sobe anía, que es colec-
i a y os en a el pode legisla i o, y o a el gobie no, al que compe e el pode
ejecu i o. El suje o de la sobe anía es siemp e el pueblo; los gobe nan es - eyes,
p íncipes o magis ados- son sólo simples ejecu o es, adminis ado es, manda a-
ios, o iciales o empleados del pueblo sobe ano a quienes és e enca ga la ejecu-
ción de las leyes y el man enimien o de la libe ad, an o ci il como polí ica. No
hay, empe o, aquí un nue o pac o po el que el pueblo ansmi i ía la sobe anía a
los gobe nan es. El pueblo conse a siemp e su sobe anía, que los gobe nan es
ga an iza án y adminis a án, pudiendo se elegidos y cambiados po el pueblo
pa a el eje cicio exclusi o de es a misión especí ica. Comen ando es a idea, Ro-
nald G imsley apun a que "aunque Rousseau se opone cla amen e a cualquie
concepción de una o al "sepa ación de pode es" en el sen ido de Mon esquieu
(ya que no exis e más que un pode sup emo, el sobe ano, que es absolu o,
indi isible e inalienable), insis e en que el gobie no debe ene su p opia unción
dis in i a. Tal ez, a p ime a is a, pod ía pa ece que el sobe ano y el gobie no
debían es a unidos, ya que en onces el "cue po" ejecu a ía di ec amen e los
deseos del "alma"; pe o es o no es p uden e
ni
iable en la p ác ica. Si el sobe a-
no asumie a la unción ejecu i a, además de la legisla i a, y po ello, es u ie a
comp ome ido en la ejecución de sus p opias leyes, co e ía el g a e pelig o de
ol ida su a ención al bien común. Es impo an e que el sobe ano no quede
abso bido po ac i idades conc e as, sino que sea capaz de inspecciona
al
go-
42.
J.
MOREAU, Rousseau y la undamen ación
de
la democ acia, Espasa-Calpe, Mad id,
1977, p. 260. A pesa de las in e p e aciones al uso, en es a é ica de Rousseau los elemen os
olun a is as p iman sob e los sen imen ales, an as eces señalados, como puede comp oba se en el
lib o V del Emilio: "No hay elicidad sin o aleza ni i ud sin lucha: la palab a i ud esul a de la
palab a ue za; la ue za es la base de oda i ud. La i ud pe enece sólo a los se es débiles
de
na u aleza, pe o ue es de olun ad; po eso p ecisamen e hon amos al homb e jus o y po eso, aún
a ibuyendo a Dios la bondad, no lo denominamos i uoso, po que sus buenas ob as son ealizadas
po él sin es ue zo".
130 En ique López Cas ellón
bie no, igila lo con cie o dis anciamien o y obse a la o ma en que se lle an
a la p ác ica las leyes gene ales; cualquie implicación en ac os pa icula es
debili a ía p obablemen e la e icacia de
su
olun ad legisla i a" 43•
Dado que pueden exis i di e en es combinaciones en e sobe anía y gobie -
no, és e puede e es i dis in as o mas, que Rousseau clasi ica a la mane a de
A is ó eles en mona quía, oliga quía y democ acia. La mona quía es, pa a él, el
peo de los gobie nos, pues aunque esul a
el
más e icaz, se e expues o al
pelig o de que la olun ad pa icula del ey se o ien e hacia su p opio bien y
p o echo, en pe juicio del bien común del Es ado. En la a is oc acia hay dos
pe sonas mo ales dis in as: el pueblo sobe ano y el legislado y el gobie no que
ejecu a las leyes, compues o po un cue po selec o de ciudadanos. Po úl imo, en
la democ acia el pueblo se gobie na po sí mismo; en al caso la sobe anía y el
gobie no se iden i ican. El pode legisla i o es á unido al ejecu i o; el p íncipe y
el sobe ano son las misma pe sona y o man, po así deci lo, un gobie no sin
gobie no. Según Rousseau, es e se ía el gobie no ideal, pe o
su
p opia pe ección
le impide se con enien e pa a los homb es. "Si hubie a un pueblo de dioses
-esc ibe-,
se
gobe na ía democ á icamen e". Pe o a ándose de homb es, la de-
moc acia exige un Es ado muy pequeño, en que sea ácil euni al pueblo y en
que cada indi iduo pueda conoce a odos los demás, una g an sencillez de
cos umb es, igualdad de clases y o unas, poco lujo o ninguno 44• Po ello dice
Rousseau que la democ acia es opo una en los países pob es, aunque, en un
sen ido es ic o, "jamás ha exis ido
ni
exis i á nunca una e dade a democ acia".
Sin emba go, la democ acia es la única o ma de ins i ucionalización polí i-
ca que hace compa ible el desa ollo lib e de cada cual con la in eg ación plena
en la comunidad.
De
ahí la cons a ación
de
Rousseau
de
que a medida que se
ag anda el Es ado, disminuye la libe ad. Con ello, el Es ado ideal de Rousseau
se
ace ca más a las u opías polí icas de Campanella o de Mo o que al ealismo de
Maquia elo, Locke o Hobbes. Una ez más, es amos an e un concep o que
pe enece más al ámbi o de la mo al que al de la polí ica. Pues la democ acia de
la que habla Rousseau ni es el impe io de las mayo ías sob e las mino ías, que
queda ían p i adas de libe ad, ni se iden i ica con una egla p ocedimen al en
i ud de la cual accede al pode una de e minada acción social. En
el
mejo de
los casos, es o úl imo co esponde ía a lo que Rousseau llama a is oc acia elec i-
a.
Ni
siquie a la democ acia es
el
impe io de la " olun ad de odos", po que
cada uno desde su egoísmo pe sonal, puede que e lo pe e so; y la suma de
43.
R.
GRIMSLEY, luga ci ado en no a
13,
pp. 138-139.
44. Con a o social, luga ci ., en no a
14,
pp. 72-73. Vaughan ecue da que es e sen ido de la
democ acia, desconocido po los mode nos, e a amilia en e los an iguos (luga ci . en no a 35, p.
121). Cabe añadi lo que dice Rousseau en el Discu so: "Hubie a que ido nace bajo un gobie no
democ á ico, sabiamen e mode ado" (luga ci . en no a 14,
p.
181
).
Libe ad inalienable y democ acia u ópica en Rousseau
131
odas las pe e siones
no
da más que una pe e sión gene al. Ello nos obliga a
si ua es e concep o de democ acia en el mismo plano é ico-no ma i o donde
an es ubicábamos el concep o de olun ad gene al. Pues un g upo humano de
es e ipo end ía más que e con el Reino de Dios de los heb eos o con la
Comunión de los San os de los c is ianos que con cualquie o ma posible de
o ganización polí ica. Aho a bien, no
se
a a de una u opía pu a, en el sen ido de
que es e ideal no enga incidencia alguna en la ida de los pueblos. Y es que es e
concep o de democ acia -i ealizable de un modo pleno- si e de modelo pa a
enjuicia cada si uación social o his ó ica conc e a, sin que quepa con undi el
ideal democ á ico con cualquie égimen polí ico es ablecido. Con o as palab as,
a la luz de es e pa ón, Rousseau c ee que es posible sabe la dis ancia que media
en e la ealidad y el modelo y ma ca la di ección co ec a pa a encauza la
acción polí ica. Pues, como él mismo señala, " enemos que sabe lo
que·
debe se ,
pa a juzga adecuadamen e lo que es".
Cabe comp oba que es a es la in ención de Rousseau ecu iendo a los
nume osos ex os en los que con apone el es ado ci il legí imo
-que
se ía
el
ideal- al es ado ci il adul e ado o co ompido. En ales momen os, el au o de
El
con a o social es á de e minando la c í ica y la econs ucción social. Y es aquí
ambién donde se e ela a las cla as la in iabilidad
de
su p oyec o polí ico, dado
el ca ác e ahis ó ico de sus supues os y el abismo que ab e en e el indi iduo y
la comunidad, es o es, en e la ealidad y el ideal. De ahí la desespe anza que
mues a Rousseau
al
comp ende la imposibilidad de lle a a la p ác ica un
égimen de democ acia di ec a, eniendo en cuen a que la mecánica polí ica
exige el es ablecimien o de nume osas unciones delegadas, lo que a la pos e
supone un cambio en la adminis ación, pues el equipo más es ingido que se
dedica a lo que llama íamos el eje cicio co idiano del pode , e mina, na u al-
men e, log ando más au o idad que el es o de los miemb os del cue po social 45 •
45.
l.
SOTELO e que el concep o ousseauniano de democ acia exige que " odos los miem-
b os de la comunidad se hayan ealizado plenamen e
y,
lib es de egoísmos pa icula es, no quie an
más que el bien común. No
se
es ima á exage ado llama u ópica a una concepción semejan e de la
democ acia: en ella con e gen dis in as adiciones del pensamien o u ópico
de
la mode nidad, a la
ez que e leja el úl imo ho izon e u ópico de nues a cul u a". (Luga ci . en no a 38, p. 39). Pa a
G.A. KELL
Y,
Kan enmenda ía las "quime as" de Rousseau, esol iendo y acionalizando las pa a-
dojas en dualismos, mien as que Hegel in en a ía las e dade as sín esis. (Idealism. Poli ics. and
His o y. Sou ces
o
Hegelian Though , Camb idge Uni . P., Lond es, 1969).