«TALLER» (MEXICO, 1939-1941): EN LA
ENCRUCIJADA
CULTURAL DEL
EXILIO ESPAÑOL
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
México en a
en la
angua dia
a
a és
de un mo imien o más
ce cano
al
u u ismo que
al
dadaísmo,
el es iden ismo, angua -
dis as
de
ocación
y
pun o
de
pa ida
de
una ayec o ia
de mo-
de nización de la
cul u a mexicana que iene
sus
g andes hi os
p ime o,
en
Con empo áneos
(1928) y,
más
a de,
en
Talle (1938-
41) . Si
es a línea de e mina
a la
poesía mexicana, és a
a
su ez
se
de ine en
elación con o a adición más
as i: la de la
poesía
de
lengua cas ellana esc i a
en
Hispanoamé ica
en la
época mode na:
«Nues a adición
—dice Oc a io Paz— es
ambién
y
sob e odo
un es ilo polémico,
en
lucha cons an e
con la
adición española
y
consigo mismo».
1
Cas icismo
e sus
cosmopoli ismo,
cosmopoli-
ismo e sus
ame icanismo jalonan
la
búsqueda
del
e bo poé ico
o iginal.
Ya Rubén Da ío inició los ínculos
de
ace camien o
en-
e
España
e
Hispanoamé ica, es e diálogo
cul u al,
sos enido
en
el
iempo,
jun o al
diálogo polí ico
y
amis oso en e España
y
México du an e
la
p esidencia
de
Láza o Cá denas, ue on las
a-
zones que explica on
la
emp esa
copa i a,
mes iza
de
españoles
y
mexicanos, que
se
asluce
en
los núme os
de
Talle .
La
impo ancia
de
nues a e is a
es
un hecho
incon o e -
ible,
aunque
solo ue a po su ca ác e pione o
en lo
que
ino a
se
la
he mandad
con
los exiliados
de
nues a gue a.
Su
salida
1 Oc a io Paz:
Poesía
en•
mo imien o,
México, Siglo XXI,
1977, pág. 4.
(6)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
82
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
a
escena es u o ma cada in olun a iamen e po unos
acon eci-
mien os
c í icos:
la
gue a
ci il
española
se
seguía
de o ma
igi-
lada
y p eocupan e desde México, un México que gozaba po
aque-
ll
os
años
de
una pleni ud in elec ual
conside able.
Quizás
con-
enga aludi aquí
a
algunos
de
los componen es
de la
gene ación
.mexicana
de 1915,
ambién llamada
de
los sie e sabios,
ales como
Cosío
Villegas, po su p omoción
cul u al; Lomba do
Toledano,
como eó ico
del
ma xismo
o Bassols, en
su
ines imable
ayuda
a
los epublicanos españoles. Fue on años
en
que México la ía
al
unísono
con
España
en
muchos aspec os.
Desde
1912 en
adelan e las e is as li e a ias habían p oli-
e ado
en
aquel país,
a Talle
le
habían p ecedido algunas
de
co a
du ación:
Ba andal
(1931-32),
Cuade nos
del Valle de
México
(1933-34)
y Talle
poé ico
(1936-38); sin emba go,
es os jó enes
que
se
dan
a
conoce en e
1935 y 38
(nacidos al ededo
de 1914)
ienen como e e en e un lis ín más
al o, la
gene ación
de
Con-
empo áneos. Como
gene ación
de
up u a en e
a
ellos quisie on
dibuja su imagen,
al
echaza abie amen e
el
es e icismo
p ece-
den e
pa a da paso
a
una ac i ud poé ica,
a
una conciencia
de la
poesía como ac i idd i al y no como eje cicio
de
exp esión sola
-men e. El
binomio
Con empo áneos
-Talle
ejempli ica las
dos ac-
i udes
que de inie on
la
angua dia,
lo
a ís ico
y lo i al. La
ac i ud
de
los jó enes
de
Talle ,
impelidos po
el
i alismo,
se des-
liza
po
la
e ien e
de
aquellos que descienden
«con
ímpe u
ha-
cia
las e as omán icas, las p o undiza
y
llega
al
ins in o,
al
sexo,
la
angus ia,
el
sueño,
el
mis icismo».
2
Es a línea
«hipe i al», con-
inuado a de la
adición omán ica, ía su ealis a, encaja
pe ec-
amen e con
los ídolos
de
su gene ación, con esados po Paz: mís-
icos,
su ealis as
y
omán icos alemanes
e
ingleses.
Si sus o ien-
aciones
espi i uales
se encaminan po
la
ía
de
los omán icos
so-
ñado es (No alis, Blake, Rimbaud), hay
que admi i ambién que
ambas líneas
de
angua dia
no
es u ie on
an di o ciadas
de he-
cho,
lo
cual explica ía que
Con empo áneos
y Talle (lo
a ís ico
y
lo i al),
compa ie an
la
«misma soledad en e
a la
indi e encia
2 C.
Fe nández Mo eno:
In oducción
a l(
p
)
esía,
Mexico,
F.C,E., 1962,
págs.
56-57.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
83
y
hos ilidad
del
medio así como
la
comunidad en
los gus os
y p e-
e encias
es é icas».
3
Es
deci , ambos
son
conscien es
de la nece-
s
i
dad
de
una eno ación es é ica, sólo que los segundos ahonda on
en
algo ausen e pa a los an e io es: las p eocupaciones sociales.
El
núcleo p imi i o
de
nues a e is a p ocedía
de
su
inme-
dia a
an eceso a,
Talle
poé ico,
di igida po
Ra ael Solana, 'alma
ma e '
ambién
de la
segunda.
Nos
e e imos
a Albe o Quin e o
Al a ez, E ain
Hue a
y En ique Gue e o,
poe as que
en el u-
u o oma ían umbos muy dispa es. O a pa e enía
de
13
a an
-
dal y
Cuade nos
del Valle de
México,
Oc a io Paz,
José Al a ado,
Sal ado Toscana, e c.
Ambas columnas
se
uni ían g acias
a la me-
diación de Solana, a ines del 38,
como u o
de
una eunión en e
és e,
Quin e o, Paz y
Hue a. Así ela a
Paz
su nacimien o:
«En el
cu so
de la
eunión
Solana nos
dijo que había decidido
ans o -
ma
Talle
poé ico
en
una e is a li e a ia más amplia
y en la
que
se
publica ían ambién cuen os, ensayos, no as c í icas
y aduccio-
nes... Acep amos inmedia amen e
y
así
se
o mó
el
pequeño
g u-
po de
esponsables...
de la
p ime a época
de
Talle ».
4
Con
es os cua o esc i o es
en el comi é
de
edacción
comien-
za
la
singladu a
de
Talle ,
cuyo
núme o uno io
la
luz
en diciem-
b e de 1938.
Doce núme os
se
sucedie on en e es a echa
y e-
b e o de 1941.
Fue una e is a he e ogénea que dio .cabida
a la
li e a u a,
la
música,
la
pin u a,
el
cine;
en
de ini i a,
al
a e
en
odas
sus
dimensiones posibles, aunque
el mayo
núme o
de pá-
ginas
es é dedicado
a la
li e a u a
en sus
di e sas e ien es.'
El
mani ies o poé ico de la
e is a apa eció
en el
segundo núme o,
iba i mado po
Oc a io Paz, la
igu a li e a ia mexicana más
im-
po an e en el
u u o poé ico, su í ulo, «Razón
de
se
»,
p e endió
se oda una decla ación
de
p incipios:
3 Oc a io Paz:
An e íspe a: Talle (1938-1941),
en
«Somb as
de
ob as»,
Ba -
celona, Seix Ba al, 1984, pág. 95.
4
Ibídem,
pág. 96.
5
U ilizamos pa a es e abajo
is
edición
acsimila
ealizada po
el Fon-
do
de
Cul u a Económica, México,
1982, en
su colección «Re is a Li e a ias
mode nas
»,
compues a po
dos
omos
(I-VI y VII
-XII). Ci a emos po es a
edición indicando
en
núme os omanos
el de la
e is a
y a
con inuación
la
página
de
dicho núme o.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
84
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
«Con la
ciencia
del
a e,
con el
ins umen o e ó ico
del
poema
o de la
p osa
hay
que ab i se
el
pecho.
Si
he edamos algo, que emos
con nues-
a he encia conquis a algo más impo an e:
el homb e...
Tenemos que
conquis a ,
con
nues a angus ia, una ie a
i a y
un
homb e i o..,
un
o den humano, jus o
y
nues o...
«Talle » no
quie e se
el
si io
en
donde
se
as ixia una gene ación, sino
el
luga donde
se
cons uye
el
mexicano
y se le
esca a
de la
injus icia,
la
incul u a,
la
i olidad
y la
mue e»
(IL, 33 - 34).
Pese
a
odo,
la
o ien ación es é ica
de
Talle
compa e
la
p eocupación po
la
ida
y
po
el
a e; su oposición
a Con empo-
áneos
ue, como dijimos, más apa en e que
eal,
ya que
en
ella
no
sólo colabo a on poe as
de la
gene ación
an e io (Pellice , Vi-
llau u ia, O iz de Mon ellano),
sino que
el
mismo
Paz
econoce
«he edamos una inquie ud, un mo imien o,
[ ... ]
un es imulo, un
módelo»;
6
y
si bien
la
búsqueda
de la
palab a
o iginal,
como ac-
o
o
eje cicio
i al
es aba po encima
de la
palab a
pe sonal (eje -
cicio de
exp esión), p eocupación
social y
p eocupación es é ica
co ie on pa alelas. Quizás
lo
que
Talle
no
u o en e
a Con-
empo áneos
ue
escep icismo
con el
iempo que les ocó i i .
Pa a
ellos
la
poesía
es
un «eje cicio espi i ual
»,
expe iencia, ida,
«una
de
las o mas más al as
de la
comunión»,
de
ahí la
iden i i-
cación amo /poesía,
de
ahí su admi ación
a
esos alo es
su ealis-
as ales
como
la
imaginación,
el
amo ,
la
libe ad. T ans o mando
al homb e, se
podía ans o ma
la
sociedad,
el
mundo.
En
esa
capacidad
de
ans o mación adica su con enido e oluciona io.
Si de
Con empo áneos
lamen an
«el
ca ác e
de
una emp esa
in-
elec ual
que hace
la
e olución (a ís ica)
sin
espe anzas
y
eje ci a
su
igo en la o ma»,
compa en
con
ellos su in e és po en a
en
con ac o
con
o as ealidades cul u ales dis in as
a la
mexicana,
el igo y la
se iedad.
Con
es os elemen os como equipaje eco e
- án
las u as
de la
ida
y el
a e,
el
amo
y la
poesía,
no
como
ex-
cluyen es
sino como complemen a ias,
en
es e sen ido c eo que
Talle
es
sín esis madu a
de es iden is as y
Con empo áneos,
«he-
ede os de
más
de
ein a años
de
expe imen os
y
a en u as es-
é icas».
6
Es a
b e e
ci a
de O. Paz y
las siguien es pe enecen
al
a ículo ci ado
en
no a
3.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE,
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
85
O a
de
las p eocupaciones
del
g upo ue
la
his o ia,
el hom-
b e en la
his o ia,
con
su es a u o
de
jus icia
y
libe ad. Es a
a-
ce a, p esen e ya desde
el p ime
núme o, ha á posible
la com-
pene ación. con
los españoles
del
exilio.
Su
comp omiso
social es
he ede o
de
los pos ulados
es iden is as, de
su e e oluciona ia,
aunque
sin
llega
a
los ex emos
de
aquellos.
Los acon ecimien-
os his ó icos es aban ce ando
el
ce co
de
las conciencias. Mun-
dialmen e
los en ol ía a isbos
de
una inminen e ca ás o e:
la
in asión
de
Polonia, las adhesiones mundiales
al
comunismo:
Gi-
de, Mal aux; la
gue a
ci il
española,
el
' en e
popula '. Las
in-
clinaciones polí icas
del
g upo
se
decan aban hacia los pa idos e-
oluciona ios:
la III
In e nacional,
S alin, T osky, ... «e amos
neó i os
de la
mode na
y
con usa eligión
de la
his o ia,
con
su
cul o
a
los hé oes, su e
en el in de
es os iempos
y en el
comienzo
de
o os, los
de la
e dade a his o ia».
`' La
e olución
e a con em-
plada
como
panacea de
las humillaciones
y
e o es
de la
his o ia
humana, como
la
solución pa a
la
igualdad,
la
libe ad,
la ecupe-
ación del homb e adánico, an e io a la
escisión
y la desga í
adula.
A
es e mo i o esponden las palab as
de Paz en
su «Dia io
de
un
soñado » que ab e
el
núme o
I:
«Fecundo engaño, des ino enmasca ado
o
libe ad,
lo
cie o
es que nues-
o
mundo mode no, ese que es á ya dejando
de
se , que ya casi
no es
nues o,
es el
mundo
de la
libe ad.
[...]
Algo
de
esos iempos,
el hom-
b e
econciliado
con la
na u aleza
y la
conciencia
con
la
exis encia
sub-
sis en.
Y no
po que ese iempo haya sido mejo , sino po que
en
él
eside
el
sec e o
de la
an igua unidad pe dida, como
se
e
en el
mi o
de
Adán
[...]
Es con la
du a, ina he amien a
de la
libe ad, que
al p inci-
pio lo
di o ció
de la
na u aleza,
con lo
que
el homb e
es á cons uyendo,
len amen e, su mundo u u o.
Su
sociedad
sin
clases»
(l, 11).
O ios
comen a ios
de Quin e o Al a ez:
«La
misión
de
un
homb e con
espada
no es de ende
su espada, sino
de ende con
ella
a
los
homb es
que ienen espada más pequeña
o
que
no
ienen ninguna
[...]
la
in eligencia que ald ía
la
pena
de ende
pe o
7
Pos e io men e,
de
es a gene ación
se
desp ende ían
dos
amas
un-
damen ales, la
poesía social de E ain
Hue a
y
los caminos
del
a e
de Oc-
a io Paz.
8 Oc a io
Paz:
An e íspe a...,
ob. ci ., pág. 105.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
86
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
que
no es iable,
po inú il,
de ende , ha de
se
la
espada que de ienda
con a la
des ucción
del homb e,
mas
no la
espada que
se
aliña
y se
gua da como a ículo
de
lujo
y de
p esunción. Es a si
es des uc ible
y
de endible, pe o
no ale la
pena»
(I, 56).
Indudablemen e dicha o ien ación ideológica ue posible po
la
compa ibilidad
con
una polí ica
al
uso:
la de
Láza o Cá denas
(1934-40)
quien oma las iendas
de la
p esidencia
en
1934 en
momen os di íciles pa a México pe o
con la
conciencia cla a
de
que sólo pod ía alcanza
sus
obje i os
a
a és
de
cambios
e o-
luciona ios
ealizados
con
el
apoyo
de
las masas popula es.
De-
cla ó
las libe ades democ á icas, legalizó
el P. C. y
o denó
la li-
be ad de
los p esos polí icos. Fa o eció sis emá icamen e
la
lucha
ob e a, sob e odo si
se
encaminaba
a
las compañías ex anje as
y
i mas p i adas mexicanas.
La
nacionalización
de
muchas
emp e-
sas
y la
e o ma ag a ia pudo ealiza las g acias
a
su apoyo
en
los
in elec uales que,
sin
pe enece
a
un pa ido p eciso, mos aban
endencias
de
izquie da. Aunque
no es el
momen o
de
enume a
los log os
de
su p esidencia, si
al
menos debe asegu a se que
con
sus
medidas
de
ca ác e in e no, o ien adas especialmen e
al pue-
blo,
ac ecen ó su popula idad den o
de
México,
y, de
ca a
al ex-
e io ,
su
ape u ismo
ue pa alelo: eje ció
el
de echo
de
asilo
con
magnanimidad, acoge ía
a T osky,
ayuda ía
a la
República
es-
pañola,
da ía casa
a
los exiliados
y a
las íc imas
del
ascismo
y del
hi le ismo, e c., e c.
P ecisamen e cuando
el
manda o
de
Cá denas
concluye,
1940, la
e is a apenas si sob e i e un núme o más
(ene o
- eb e o,1941),
ya
en
abie a
c isis
desde su núme o
an e-
io .
C onológicamen e
son,
pues, coinciden es
en el
iempo
y en
sus
plan eamien os sociales.
I. —
Den o
de
es a co ien e
de
calo
a
España
y a sus exi-
liados
que
se
espi a
en
los núme os
de
Talle , se
en ienden las
palab as
del
núme o
I,
dedicadas
a
celeb a
la
undación
en
julio
de 1938, de «La Casa de
España» (hoy,
El
Colegio
de
México),
log o ambién
de
Cá denas.
En
ella
se
dio acogida
a
unos cua en a
in elec uales, o eciéndoles
la
opo unidad
de
que pudie an desa-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
87
olla
lib emen e
sus
ac i idades.
Con sus
palab as
de
saludo,
Paz
es á endiendo,
en
nomb e
de la
e is a,
sus dos
manos
a
esa
in e comunicación,
a
esa con i encia ecunda en e españoles
y
mexicanos
a lo la go del
iempo:
«La Casa de
España
segu amen-
e ha á que los
homb es,
que
en Amé ica siemp e cul i an las
di.-
ligencias,
ap endan
a
econoce se»
E...]
«España, ambién
en-
cuen a
aho a una nue a posibilidad
de
pene a
en
Amé ica
C ... ]
La
República Española
es [ ... 1 la
ía his ó ica más gene osa
y
audaz pa a es e sal ado eencuen o»
(I, 57-58).
Si el
apoyo
a la
República ue pa alelo
al de
los
homb es
ieles
a la
misma, es
lógico que
en es e núme o
se
eseñen es
li-
b os
españoles; los
de
Sánchez Ba budo,
Juan Gil-Albe y Se-
ano Plaja,
lib os que gi an
en
o no
a la
gue a
ci il, sus
ac o es
y sus aumas, y en
de ini i a
a
una España epublicana como
«aquella
g an
pa ia nues a,
y sus
abajado es
y
soldados»
(I, 62) .
Las
es ob as
son
u o
de
las he idas
del
con lic o, publicadas
po
la edi o ial
Ho a
de
España, odo un símbolo
de
los
in elec-
uales epublicanos.
Talle ,
cuyo nomb e hace
gala a la idea con
que
la
ges ó
So-
lana, « a e nal y
lib e comunidad
de
a is as
»,
«luga donde
se
abaja una ob a
de
manos»
(R.A.E.),
encaja pe ec amen e
con el
espí i u
de sus
colabo ado es. Has a
el
núme o
IV se
puede
ha-
bla de
una p ime a e apa
de la
e is a que iene señalada po
el
cambio
de
su consejo
de
edacción, me ced
a
los exiliados.
A pa -
i del
núme o
V
queda como sigue:
Di .,
Oc a io Paz; Sec.,
Gil-Albe ;
Comi é
de
edacción:
Gaya, He e a Pe e e,
Hue a,
Quin e o Al a ez,
Sánchez Ba budo,
Solana y Va ela. Su
o ma o
se
asemejó aun más
al de la
e is a
Ho a
de
España,
no en
balde
había in e enido
en el
diseño
de
ambas Ramón
Gaya
que,
a pa -
i del
núme o
V y
has a
el inal, se hace
ca go de
las ilus aciones.
En el
núme o
IV se
saluda
a
los e ugiados ecién enidos,
po un lado,
al
g upo p esidido po José
Be gamín,
en e los que
me ecen señala se
a He e a Pe e e,
P ados,
Ga ne o Uga e,
en e a ios. Po o o, al
g upo
de
Sánchez Ba budo,
Gil-Albe ,
Gaya, Va ela, Ga ias o Ja nés,
muchos
de
los cuales habían sido
undado es
de
Ho a
de
España:
«Resul a ocioso sub aya
la sig-
ni icación
que pa a
la
cul u a
mexicana iene
la
p esencia
de
los
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
88
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
in elec uales españoles.
Y,
undamen almen e,
la de
aquellos que
po su capacidad
de
en ega, p obada su idelidad
a la
causa
del
pueblo,
con i an, au én icamen e
y
ealmen e, en e noso os»
(IV, 57).
La base
ideológica sus en ada po los esponsables
de
es a
p ime a e apa
de la
e is a di ie e bien poco
de la
siguien e.
Paz
ha
explicado ex ensamen e
el
espí i u que les guiaba,
sus de o-
ciones
a la
« e olución
», la
e
en el in de
es os iempos
y el ad-
enimien o de
o os, los
de la
e dade a his o ia;
la
espe anza
en
la
inminencia
del
cambio unida
a la
a e nidad e oluciona ia
(no
ol idemos que
la
década
del 30
ue
la
década p ole a ia, po
ex-
celencia); la
pasión eligiosa, casi mís ica, po
la
sal ación
del
homb e;
eligión,
dice Paz, sin
clé igos ni eólogos, pe o
con sen-
imien os
au én icos.
La
unión
de
poesía
e
his o ia
e a
una
de
las
p eocupaciones
de
es os jó enes, ni las soluciones
de Pound o
Elio
ni
el
ejemplo su ealis a les se ían. Es e
úl imo
se
us ó
po
dos
mo i os,
la
up u a
de B e on con el
es alinismo
y la pue-
il
conciencia
de
c ee lo supe ado.
Solo
cuando
Talle
enece, al-
gunos
esc i o es, en e ellos
el
p opio
Paz,
mi an hacia
la he en-
cia su ealis a
con
o a pe spec i a, pe o en onces se á o a dé
-cada,
los cua en a.
Desca adas esas u as
de
unión en e poesía
e
his o ia, sólo
les quedó
el de la
poesía
social o
comp ome ida, cuyos magní icos
ejemplos es aban
al
alcance
en
Ne uda
y Vallejo, y
po ahí
ma -
cha ía
su mejo cul o , Hue a. Pa e
de
Talle
se
desliza ambién
po esa pendien e.
Si
analizamos
el
con enido
de
los cua o
p ime-
os núme os sob esalen los siguien es aspec os:
a)
España,
la
gue a
y sus
consecuencias:
el
exilio
y la mue -
e.
En
es e sen ido des acan poemas
a
au o es desapa ecidos
(Ga -
cía Lo ca, I) o
comen a ios sob e poe as mue os
(An onio Macha-
do) con el
mismo signi icado, homenaje
e
iden i icación
con lo
que
ep esen an.
Los
a ículos
en hono a la
memo ia
de Machado, cu-
ya
mue e, como
la de Lo ca, ca alizó
las conciencias, a
a
ene
una honda esonancia
en la e is a. José Re uel as
(II, 28)
esal a
- á el
que «no hay
up u a ni oso en e
el
poe a,
el
p osis a
y el
homb e», «Con
su mue e pie den los poe as
y
los
homb es de
Hispanoamé ica un
maes o y
gua dan un ejemplo
y
una
inci a-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
89
ción» . Es
deci ,
la
unión
de
poesía
e
his o ia
pe ec a,
donde los
alo es é icos
y
los li e a ios e is en
simila
impo ancia. Es a
es
la
ónica
de
los comen a ios sob e él, ya engan
de la
pluma
de
Díez
Canedo o de
José
Al a ado
quien
en el
núme o
III
des aca á
la in empo alidad de la
ob a
machadiana
po su iden i icación e
-dad
/poesía, así como su g andeza
y ejempla idad
du an e
la
gue a
y en la
mue e.
Den o
del
ema señalado hab ía que inse a ambién
el co-
men a io a
un lib o
del
poe a León
Felipe,
El
hacha, que
incide
en
el
ema monog á ico po excelencia,
la
si uación española
y la in-
dignación an e
los hechos, que enlaza
con
las alusiones
a la
misma
y
su
he oismo,
e idas
en «P c o ecía de
España»
de
Re uel as
(II).
A
ella alude como
«pueblo
mesiánico, elegido po
la
his o ia» que
«al
de ende se
del
ascismo,
lo ha
hecho po que
con
ello de iende
su hoga ,
sus
in e eses,
sus
de echos, su sala io,
sus
conquis as...
esis encia
an
sag ada,
an
noblemen e he oica»
(II, 29-30).
b)
Poesía
social o
comp ome ida.
El
a ículo
de Gil-Albe ,
«Lo popula y lo social»,
echado
en 1938, nos
pa ece
de impo -
ancia capi al
pa a
la modelación
es é ica
de
Talle y
su g upo.
El
poe a alenciano desg ana á su ino análisis ajus ándose
al
é mino
«social»,
como p e e en e
a «popula », y
echazando
lo
que
llama
la
« igidez
de la
es aca
»,
los esquemas p e ijados
a
una ealidad
que emba azan los caminos
del
espí i u,
la
libe ad sobe ana
del
a is a.
No al
some imien o
de
los hechos,
sí al
desp endimien o
de
los mismos,
sin
que ello signi ique pé dida
de la
ealidad
o
aleja-
mien o
de
los
homb es (Balzac o Pínda o
se án
sus
ejemplos).
En
su
b e e
a ículo
pone el
dedo
en la
llaga
en
una cues ión
p eocu-
pan e pa a nues os in elec uales
de en
-
ponces. En
un a ículo
de
Ce nuda,
en 1941,
«Poesía
popula »,
encon amos opiniones muy
pa ecidas:
«El
a e
no es
p oduc o exclusi o
de
una época ni
de
una sociedad, sino
del
espí i u humano mismo que di ige épocas
y
sociedades,
y
hace la
de-
pende de
és e
es
some e
lo supe io a lo in e io . La
ob a a ís ica que
no
esis a
a 1a
desapa ición
de la
época
y
sociedad
en
que apa eció,
no
me ece que como al ob a
de
a e
se la
conside e».
9
9 L.
Ce nuda:
Poesía
y
Li e a u a
I y II,
Ba celona, Seix Ba al, 1971,
pág. 21.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
96
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
de
su c eado ,
le
ep ocha
el
ono de o is a; pa a
el
segundo,
lo
más
memo able del
poe a pe uano
es
su espe anza
en la
lucha.
La
publicación
de
poemas
de
au o es desapa ecidos
(Macha-
do en el núm. X)
iene
el
mismo signi icado que
le
dimos
en la
e apa
an e io .
III. — Con el
núme o
X se
alcanza
la
cumb e
de la
segunda
e apa
de la
e is a,
y
pa adójicamen e
se
ma ca ambién
el
inicio
de
su
c isis. La calidad
de
es e núme o iene a alada po a ias
co-
sas,
el
suplemen o poé ico co espondien e
a la aducción de
Poe-
mas
de T. S. Elio ,
cuyo signi icado
es compa able al de Rimbaud
en el núm. IV: «El
ema
de
los
dos poe as
es el
mundo mode no...
noso os..,
en el
mundo mode no.
Rimbaud lo
llamó
in ie no
y
Elio
pu ga o io»;
'"
las colabo aciones poé icas que
se
eunie on
ue on al amen e des acadas:
Juan
Ramón Jiménez, Ce nuda,
P a-
dos,
Gil-Albe , Paz, la
c ema
de la
poesía.
Pe o
indudablemen e
es
un núme o ealizado casi po en e o
con
las colabo aciones
de
los
españoles
en
México
y
ue a
de
México. Incluso
el
Consejo
de e-
dacción se
había ampliado pa a da cabida
a
o o exiliado más,
Re-
jano.
Ese ca ác e monog á ico español debió despe a algunos
ecelos. Desde ab il
del 40
que
se
publica es e ejempla has a julio
-
agos o en
que
lo
hace
el
siguien e, anscu e un silencio
de
unos
meses
en
los que c ecie on las ensiones in e nas.
Pa a
algunos
me-
xicanos,
encabezados po
Solana, la
in asión
de
los exiliados ue al
que desplaza on
de sus
páginas
a
los esc i o es mexicanos
y la
mue e
de la
e is a es a ía, pues,
en elación di ec a
con
dicha in-
luencia.
Sin emba go, Oc a io Paz no
compa e
la
opinión
de
su
compañe o
y
a ibuye su enecimien o
a
azones económicas
y so-
b e
odo ideológicas.
Los
acon ecimien os mundiales
(el
pac o
en e Alemania
y
Rusia,
el
asesina o
de T osky)
iban di idiendo
las conciencias
de
los componen es
del
g upo
y
las p esiones pa a
que nada aspasa a
a la
e is a debie on se abundan es. Pese
a
odo algo
se
adi ina
en la despedida
de
Ramón Gaya en el
núme o
15 Oc a io Paz:
An e íspe a...,
ob. ci ., pág. 101.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS VI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
97
XI
quien,
sin
en a
en de alles, desliza
la
somb a
de g a es di e -
gencias de
c i e io. Resul a sin omá ico además que
en
ese
mis-
mo núme o
se
publique un poema
de
León
Felipe donde hace
al
poe a
«el g an
esponsable
de la
sang e
/ del odio
/ y del
pol o
del
mundo
/ y no
puede ilumina
a
nadie
/
ni camina delan e
/
ni di igi
el
co o».
Es
deci ,
el
mismo odo de o ado que
le e a
habi ual y
que
no
pa ecía ag ada
a
algún
sec o de la
e is a.
Lo
cie o
es
que,
en
elación
con el
núme o
X, el XI y el
XII
son
más lojos
en
su calidad, sob e odo
el
úl imo cuya casi única
colabo ación que
le
sal a
es el
poema
de Ra ael Albe i.
Dicha
agonía li e a ia bien puede habe se is o ag a ada po
el
hecho
de
que
g an
pa e
de
los
colobado es
españoles habían ges ado
sus
p opios ó ganos
de
di usión
o
es aban
en ello.
Be gamín,
po
ejemplo, p esidía,
jun o con Ga ne y La ea,
desde eb e o
del 40,
España pe eg ina,
el
mismo año
en
que
su ge
Romance,
g acias
a
la
pa icipación ac i a
de
Sánchez Ba budo
y Va ela. Las
e is as
del
exilio comienzan
a
p oli e a , unas
an
dando paso
a
o as,
el
abanico
de
posibilidades
se a ab iendo
y
es os españoles
des-
pliegan sus e sos o
posas
en
páginas
de
muy di e sos colo es.
Con dos
andaluces uni e sales
se
cie a
Talle ,
con el ecue -
do siemp e
i o de Machado, en
boca
de
Sánchez Ba budo,
y con
el
poema
de Albe i.
Cu iosamen e
Talle
iene su o o
y
ocaso
con dos
poe as andaluces
de la
gene ación
del 27, Lo ca la
ab e
y
Albe i la
cie a, en e uno
y
o o
no
deja á
de
co e
la
sa ia
del
ejemplo poé ico
y
humano
de D. An onio Machado. Y es
que ue,
indudablemen e,
la
apo ación andaluza
a
es a e is a,
la
más
nu-
me osa del
conjun o español. Po
sus
páginas des ila on además
de
los ci ados,
E.
P ados,
F. Gine de
los Ríos,
J. Mo eno Villa,
J. Rejano, J.
Ramón Jiménez,
L.
Ce nuda
y A.
Sánchez Vázquez.
Una
buena nómina pa a
an
co o iempo.
En
cuan o
a la
imp on a mexicana
en
las publicaciones
de
es os españoles
en la
e is a, podemos asegu a que
es p ác ica-
men e inexis en e, aun es á muy ecien e
el
ecue do
de
España
pa a que es as pupilas
se
ijen
en
o as cosas,
sí
excep uamos
el
caso
de Mo eno Villa, no
po
lo
que aquí esc ibe, sino po que su
lib o
Co nucopia de
México
se
publica
en el 40.
Poco
a
poco
y a
(7)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
98
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
medida que
el
iempo anscu e, México i á en ando paula ina-
men e
en sus
espec i as enas: Ce nuda,
Rejano, Gine de
los
Ríos,
Ga ias... Una
ez más los andaluces.
Talle
ue un puen e colgan e en e gene aciones dis in as
que supie on acompasa
sus p eocupaciones
e
inquie udes,
unien-
do
sus
manos pa a esa a ea común,
la
an o cha
i a de la
cul u a;
más a de,
y de o ma indi idual,
cada uno le an a ía su p opio
uelo pe o siemp e
en
las páginas
de
Talle
queda á un au én ico
es imonio
de sus
a en u as humanas, un capí ulo dolo oso
de sus
idas, magní icamen e e lejado
en
es os
e sos del
co dobés
Juan
Rejano:
Cuando
se
hayan elado mis espejos
de
an o epe i u en e hundida,
cuando ya
sea
mi oz pied a undida,
aun po mis ojos sang a é e lejos.
No es
es a ausencia que
se
ye gue lejos
ascua
de
libe ad, onda
en
huida:
es
a golla
de
amo que
a i
es á unida
po osamen as
de
eslabones iejos.
Yo no se en
es e espacio,
en
es e abismo
sino halla
la
ciudad
de
mi espejismo,
anclado
en
labe in os
de
ibe a.
A
cada paso esuci o
y
mue o.
Solo se
que u exis es po que espe o
y se
que exis o
yo
po que
me
espe as
(VIII
-IX, 36).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA