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Análisis del concepto de conducta de enfermedad: un acercamiento a los aspectos psicosociales del enfermar

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Análisis del concepto de conducta de enfermedad: un acercamiento a los aspectos psicosociales del enfermar

Author: Pérez San Gregorio, María de los Ángeles; Galán Rodríguez, Antonio; Blanco Picabia, Ildefonso
Year: 2000
Source: https://idus.us.es/bitstreams/90f5fee0-a841-4f51-8df8-be2450e456f8/download
- 157 -
anales de psicología
2000, ol . 16, nº 2, 157-166
© Copy igh 2000: Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Mu cia
Mu cia (España). ISSN: 0212-9728
Análisis del concep o de Conduc a de En e medad: Un ace camien o
a los aspec os psicosociales del en e ma
An onio Galán Rod íguez*, Al onso Blanco Picabia y Mª Ángeles Pé ez San G ego io
Uni e sidad de Se illa
Resumen: El concep o de Conduc a de En e medad ha
pe mi ido uc í e os ace camien os a la comp ensión psi-
cosocial del en e ma humano, pe o en la ac ualidad es
usado de una mane a aga y con usa. Hemos ealizado un
epaso his ó ico de es e concep o, a endiendo especialmen-
e a las o mas en que ha sido u ilizado. También hemos
analizado la si uación de c isis concep ual en la que se en-
cuen a, y plan eado la necesidad de delimi a con cla idad
las dimensiones que lo con igu an.
Palab as cla e: Conduc a de en e medad, ol de en e mo,
conduc a ano mal de en e medad, salud.
Ti le: Illness Beha io concep analysis: An app oach o
psychosocial unde s anding o human ge ing ill.
Abs ac : Illness Beha io concep has le success ul ap-
p oaches o psychosocial unde s anding o human ge ing
ill bu nowadays i is used in a ague and con used way. We
ha e ca ied ou a his o ial e iew o his concep , paying
specially a en ion o he ways i has been used. We ha e
also analyzed i s concep ual c isis si ua ion and p esen ed
he need o delimi ing clea ly he dimensions ha con igu e
i .
Key wo ds: Illness beha io , sick ole, abno mal illness
beha io , heal h.
1. In oducción
En la ac ualidad se da un econocimien o p ác-
icamen e gene alizado de que en la en e me-
dad es án implicados impo an es componen es
psicosociales. El log o de es a concepción del
en e ma humano ha implicado el eco ido de
un la go camino en el cual el concep o de
Conduc a de En e medad ha jugado un papel
muy ele an e. Es e concep o cons i uye el e-
sul ado de un p olongado e in e esan e lujo de
apo aciones de au o es p oceden es de muy
di e sos ámbi os, pe o que ha de i ado en un
uso laxo y poco p eciso (Mayou, 1984, 1986).
En e ec o, al mismo iempo que la exp esión
“conduc a de en e medad” ha pasado a o ma
pa e del léxico médico y psicológico, su al a
de cla idad concep ual impide el desa ollo de
una línea de abajo desde la que se han eali-
zado uc í e as con ibuciones a la comp en-
sión del en e ma humano. Con es e es udio
* Di ección pa a co espondencia: An onio Galán
Rod íguez. Depa amen o de Psiquia ía, Pe sonalidad,
E aluación y T a amien o Psicológicos. Facul ad de
Psicología. A enida San F ancisco Ja ie , s/n. 41005
Se illa (España).
E-mail: anpe [email protected]
p e endemos e oma es a línea de in es iga-
ción a a és de un epaso de su e olución his-
ó ica y de una e lexión en o no a su si uación
ac ual y a sus posibilidades de desa ollo.
2. El concep o de Conduc a de En e -
medad
El desa ollo de la Conduc a de En e medad
a anca con la ob a del sociólogo T. Pa sons y
su concep o de “ ol de en e mo”. Pe o el au-
én ico undado de es a línea de abajo ue D.
Mechanic; y pos e io men e, ya en el ámbi o de
la Psiquia ía, I. Pilowsky. Pe o al mismo iem-
po que es os au o es desa ollaban sus abajos,
e an ealizadas o as con ibuciones que pue-
den se si uadas den o del ma co concep ual
de la Conduc a de En e medad. En e ellas po-
d íamos des aca el modelo biopsicosocial de
Engel, los abajos en o no a la dis inción “ill-
ness-disease”, y los modelos de Le en hal y de
McHugh y Vallis. El análisis de las con ibu-
ciones de odos es os au o es es el obje i o de
es e apa ado.
Cuando Pa sons publicó en 1951 su ob a
“The Social Sys em” apo aba uno de los con-
cep os que más uc í e os han esul ado de-
n o del ámbi o de las Ciencias Sociales. Nos
158 A. Galán Rod íguez e al.
anales de psicología, 2000, 16(2)
e e imos al concep o de “ ol”, con el que Pa -
sons designaba los compo amien os que son
espe ados de una pe sona en unción de su es-
a us den o de un g upo social. Es e concep o
se mos ó como un ú il ins umen o pa a en-
ende el es a us social an o de los p o esiona-
les sani a ios como de los en e mos, un análisis
que abo dó el mismo Pa sons en el oc a o ca-
pí ulo de la ci ada ob a, y que ab ía una in e e-
san e línea de in es igación sob e la dinámica
de las elaciones médico-pacien e.
El eje cen al de las concepciones de Pa -
sons en o no a la p ác ica médica es el concep-
o de “ ol de en e mo” (sick ole), un ipo de
ol de inido po una se ie de de echos y debe-
es que nues a sociedad occiden al adjudica a
los en e mos. Así, es os ienen de echo a se
eximidos de las esponsabilidades sociales habi-
uales y a no se conside ados esponsables de
la si uación que es án i iendo. De la misma
mane a, los en e mos es án obligados a consi-
de a su es ado como indeseable (y po an o,
desea mejo a ) y a busca ayuda p o esional y
coope a con ella en el p oceso de cu ación. El
deseo de dis u a de los p ime os y de e i a
los segundos da ían luga a un complicado y
dinámico juego de in e acciones en e los dis-
in os elemen os sociales implicados en el en-
e ma (Pa sons, 1982).
Es e modelo apo aba cla es muy aliosas
pa a en ende el papel social de la en e medad
y la impo ancia de la elación médico-en e mo.
Pe o adolecía de se ios p oblemas que di e sos
au o es plan ea on de mane a inmedia a (Ba-
lles e A nal, 1990, 1993b). Así, iene un limi a-
do ango de aplicación, an o po las en e me-
dades en las que se mues a ú il (p ác icamen e
se limi a a en e medades isiológicas agudas)
como po la población a la que puede hace se
ex ensible (es aplicable undamen almen e a las
clases media y al a de las sociedades occiden a-
les). Además, es un modelo que concede un
papel muy ele an e al p o esional médico a
cos a de ob ia el papel de la amilia o de las
concepciones que el p opio en e mo desa olla
en o no a su en e medad. De la misma mane-
a, desa endía el papel de di e sos p ocesos
psicológicos (pe cep i os, in e p e a i os, de
a on amien o, e c.) que múl iples in es igacio-
nes mos aban como impo an es en es e ámbi-
o; y inalmen e. Finalmen e, es e modelo no
dejaba espacio a las di e encias indi iduales en
la o ma de i i la salud-en e medad.
El p incipal in en o po cub i es as de i-
ciencias lo lle ó a cabo D. Mechanic. Es e so-
ciólogo médico pa ió de di e sos da os que
mos aban que el hecho de acudi al médico no
es una espues a au omá ica an e el padeci-
mien o de una en e medad. Así, es muy e-
cuen e que pe sonas en e mas no acudan a los
se icios sani a ios, o que indi iduos sanos sí
ecu an a es os. Además, pa ece exis i cie a
elación en e la i encia de dis és y la deci-
sión de acudi a un p o esional, lo que e leja la
in luencia de ac o es ex a-médicos en la deci-
sión de acudi a los cen os sani a ios (Mecha-
nic, 1992). Es os da os lle a on a Mechanic a
conclui que el sen i se en e mo y acudi al
médico son los pun os inales de un la go p o-
ceso que pudo ene ayec o ias al e na i as.
En la búsqueda de un concep o que eco-
giese las a iables que es án implicadas en es e
p oceso, c eó jun o con Volka la exp esión
“Conduc a de En e medad”, con la que hacía
e e encia a la o ma pa icula en la que una
pe sona esponde a sus signos co po ales y a
las condiciones bajo las cuales pe cibe esos sig-
nos como ano males (Mechanic, 1962). La u i-
lidad de es e concep o desencadenó un p olí i-
co uso que lle ó a la Conduc a de En e medad
a con e i se en un ma co de e e encia pa a
múl iples y di e sas líneas de in es igación en
o no a la salud-en e medad. Es o obligó a Me-
chanic a in en a in oduci cie a cla idad en el
concep o que había c eado. Y así, plan eó que
la Conduc a de En e medad podía se concep-
ualizada de cua o mane as (Mechanic, 1986):
1. Como una disposición es able de las pe so-
nas a esponde de una o ma de e minada
an e la en e medad.
2. Como el esul ado de la in e acción en e a-
iables pe sonales y sociales en el ámbi o del
en e ma , que an a de e mina el signi ica-
do p opo cionado a és e.
Análisis del concep o de Conduc a de En e medad: Un ace camien o a los aspec os psicosociales del en e ma 159
anales de psicología, 2000, 16(2)
3. Como una consecuencia de la o ganización y
es uc u a del sis ema sani a io en cuan o
de e minan es de la espues a del en e mo.
4. Como el esul ado de un p oceso de a ibu-
ción en o no a la salud-en e medad.
F en e a es a dispe sión del concep o de
Conduc a de En e medad, la ob a de I. Pilows-
ky supone la ocalización en un ámbi o muy
conc e o, el de las mani es aciones psicopa o-
lógicas que se desa ollan en el ámbi o de la
co po alidad. El in e és po es e á ea de abajo
su gió en Pilowsky a pa i de su descon en o
con las ca ego ías diagnós icas adicionales
ace ca de los as o nos soma omo os. En
e ec o, conside aba que es os cuad os (his e ia,
hipocond ía, soma ización, e c.) ca ecían de un
c i e io uni icado , de unos lími es cla os en e
ellos y de la capacidad pa a ecoge algunas
mani es aciones que pueden se ele an es en
el ámbi o de la salud-en e medad (Pilowsky,
1995, 1996).
In en ando supe a es as de iciencias, acu-
ñó la exp esión “Conduc a Ano mal de En-
e medad”, a la que de inió como
“la pe sis encia de un modo inap opiado o desa-
dap a i o de pe cibi , e alua y ac ua en elación
al es ado de salud de una pe sona, a pesa de que
el médico (u o os agen es sociales adecuados)
haya o ecido una explicación azonablemen e
lúcida de la na u aleza de la en e medad y del
cu so ap opiado del a amien o que debe se se-
guido, con opo unidades pa a la discusión, ne-
gociación y cla i icación con el pacien e, basán-
dose pa a ello en la e aluación de odos los pa-
áme os de uncionamien o del suje o (biológi-
co, psicológico y social) y eniendo en cuen a la
edad, y el bagaje educacional y sociocul u al del
indi iduo” (Pilowsky, 1993a, p. 62).
Es e concep o se con i ió en el eje cen al
de la eo ización de Pilowsky, y así:
a) Plan eó que la Conduc a Ano mal de En-
e medad pod ía se concep ualizada como
un con inuum en el que se si ua ían odas
las mani es aciones de disc epancia en e el
es ado somá ico (con sín omas p esen es o
ausen es) y la eacción del indi iduo en e a
ellos. De es a o ma, odos los as o nos
denominados ac ualmen e “soma omo os”
end ían como elemen o común la p esencia
de una conduc a ano mal de en e medad,
cuya in ensidad a ia ía de un cuad o a o o.
b) Elabo ó una nue a clasi icación de los as-
o nos soma omo os, plan eando la necesi-
dad de e alua en cualquie al e ación psi-
copa ológica los aspec os de conduc a
ano mal de en e medad; y así, sugi ió la in-
co po ación de un sex o eje en la clasi ica-
ción de as o nos men ales de la Ame ican
Psychia ic Associa ion (APA) donde que-
dasen ecogidos los ac o es de Conduc a
Ano mal de En e medad.
De o ma pa alela a la de inición y desa o-
llo del concep o de Conduc a Ano mal de En-
e medad, Pilowsky abajó en la elabo ación
de un ins umen o psicomé ico que pe mi iese
obje i a lo. Sus es ue zos se o ien a on al desa-
ollo de un cues iona io que explo a a aquellas
á eas a ec i as, cogni i as y conduc uales que
esul an ele an es en el ámbi o de la conduc a
ano mal de en e medad. Y así, jun o con Spen-
ce c eó en 1975 el Illness Beha io Ques ion-
nai e (IBQ). O iginalmen e es e cues iona io
cons aba de 52 i ems con un o ma o de es-
pues a SÍ/NO, algunos de los cuales habían si-
do ex aídos de la Escala Whi eley de Hipo-
cond ia. Pos e io men e se le añadie on más
i ems, has a llega a los 62 del cues iona io i-
nal.
Pa a Pilowsky, el obje i o del cues iona io
no es explo a los sín omas que mani ies a el
suje o, sino las ac i udes y sen imien os sob e la
en e medad, la pe cepción de las eacciones de
los demás an e és a, y la isión p opia ace ca de
la si uación psicosocial en la que se i e. Ini-
cialmen e los es udios ue on ealizados con
pacien es con dolo c ónico, po conside a
que en es os adqui ían un g an alo los aspec-
os psicosociales. La decisión de cen a se en
pacien es con dolo c ónico ha sido muy c i i-
cada; undamen almen e se ha plan eado las li-
mi aciones que es ablece es a elección a la ge-
ne alizabilidad de los esul ados. No obs an e,
160 A. Galán Rod íguez e al.
anales de psicología, 2000, 16(2)
los es udios ealizados con o os g upos de pa-
cien es han mos ado que, e ec i amen e, pue-
de gene aliza se su uso a una amplia población.
En el abajo inicial de Pilowsky y Spence
(1975), con i mado en pa e po es udios pos-
e io es (Pilowsky, 1993b; Zonde man, He y
Cos a, 1985), su gie on una se ie de ac o es
cuyo análisis nos pe mi i á ahonda en los ele-
men os que son incluidos bajo el concep o de
Conduc a Ano mal de En e medad; son los si-
guien es:
1. Hipocond ía gene al, que es un ac o gene al
de conduc a ano mal de en e medad; pun-
ua ían al o en es a escala aquellos suje os
con una ac i ud hacia la en e medad llena de
emo , con cie a conciencia de su na u ale-
za excesi a.
2. Con icción de en e medad, que e leja una c een-
cia i me en la p esencia de una al e ación
somá ica (di igiendo una g an a ención a los
sín omas y sensaciones co po ales) y un e-
chazo al in en o de anquilización po pa e
de los p o esionales sani a ios.
3. Pe cepción psicológica e sus somá ica de la en e me-
dad, que es un ac o bipola ; una pun ua-
ción al a en es e ac o indica que el pacien-
e es á dispues o a acep a la in luencia de
ac o es psicológicos en su en e medad, y
bajas pun uaciones indican lo con a io.
4. Inhibición a ec i a, que mide p oblemas o di i-
cul ades pa a exp esa sen imien os pe so-
nales (especialmen e los nega i os).
5. Pe u bación a ec i a, que e alúa la pe cepción
de los suje os sob e los sín omas a ec i os
o iginados po la en e medad (ansiedad, de-
p esión, ensión).
6. Negación, que ecoge la endencia a nega la
exis encia de p oblemas i ales apa e de la
en e medad, a ibuyendo odas las di icul a-
des a sus p oblemas de salud (y po an o,
conside ando que si es u iesen sanos, no
end ían ninguna di icul ad).
7. I i abilidad, dimensión que in o ma de sen-
imien os de en ado e i i abilidad, espe-
cialmen e en con ex os in e pe sonales.
Es e cues iona io ha sido u ilizado amplia-
men e en nues o país, en el que ha sido adu-
cido y ba emado en dis in os abajos (Balles e
A nal y Bo ella A bona, 1993; Llo Es eban,
Godoy Fe nández y Nie o Munue a, 1993; Llo
Es eban, Nie o Munue a, Godoy Fe nández y
Mo ales Messegue , 1991; Ma co San Juan,
Rubio Sánchez, Ven u a Faci y Lobo Sa úe,
1997; Nie o Munue a, Abad Ma eo, López So-
le e al., 1989); y ha sido empleado en in es i-
gaciones con g upos muy di e sos de suje os:
en e mos os omizados (Ma ínez Poya os, A -
naldos He e o y He nández Ma ínez, 1996) o
in a ados (A naldos He e o, Ca dona Chacón
y He nández Ma ínez, 1996), pacien es con
c isis de angus ia (Balles e A nal y Bo ella A -
bona, 1993) o g upos he e ogéneos de en e -
mos (po ejemplo Llo Es eban, 1991).
La u ilidad del IBQ ha lle ado a algunos au-
o es a elabo a ins umen os simila es. El más
conocido de odos es el Illness Ac i udes Scale
(IAS) de Kellne (Fe guson y Daniel, 1995;
Hadjis a opoulos y Asmundson, 1998; Spec-
kens, Spinho en, Sloeke s e al., 1996), con las
siguien es escalas: p eocupación po la en e -
medad, p eocupación po el dolo , hábi os de
salud, c eencias hipocond íacas, ana o obia,
obia a la en e medad, y p eocupaciones co po-
ales. Y ya en nues o país, Mo ales Mesegue
ha elabo ado el Cues iona io de Conduc a de
En e medad (CEE) (O iz Zabala, Abad Ma eo
y Mo ales O iz, 1993).
A pesa de la alía de sus con ibuciones,
las apo aciones de Mechanic y de Pilowsky no
pueden se conside adas modelos eó icos ple-
namen e elabo ados (Balles e A nal, 1990). En
e ec o, Mechanic se limi ó al desa ollo del
concep o de Conduc a de En e medad y abo -
dó algunas de las múl iples a iables que que-
daban ecogidas en él. Po o o lado, Pilowsky
limi ó su á ea de abajo a un ámbi o muy con-
c e o, el de las mani es aciones psicopa ológi-
cas ecogidas den o de la Conduc a de En e -
medad. P obablemen e ue H. Le en hal el
p ime o en desa olla de una mane a muy ela-
bo ada un ma co eó ico en o no a la Conduc-
a de En e medad. Es és e un modelo de au o-
egulación, en el que el se humano es conce-
Análisis del concep o de Conduc a de En e medad: Un ace camien o a los aspec os psicosociales del en e ma 161
anales de psicología, 2000, 16(2)
bido como un en e ac i o que desa olla sus
p opias eo ías en o no a su es ado de salud.
Pa a Le en hal, es as eo ías (a las que deno-
mina “de sen ido común”, en oposición a las
eo ías cien í icas que igen la ac i idad del mé-
dico) ienen un g an alo po que son las p in-
cipales de e minan es de la conduc a del suje o
espec o a su salud (Le en hal y Ne enz, 1985;
Ne enz y Le en hal, 1983; Schia ino y Cea,
1995; Weinman y Pe ie, 1997). Po ello, el aná-
lisis de Le en hal se cen a en las ep esen a-
ciones cogni i as de la en e medad que elabo a
cada pe sona; en ellas queda án ecogidos los
ac o es que el en e mo juzga impo an es,
como la causa de la en e medad, su e olución y
du ación p e is as, los asgos de ini o ios en
unción de su expe iencia con ella, e c.
O o modelo eó ico especialmen e elabo-
ado es el desa ollado po McHugh y Vallis
(1986), que no es sino un in en o de supe a las
de iciencias del modelo biopsicosocial de Engel
(1977, 1980, 1997). En e ec o, es os au o es co-
inciden con Engel en su ue e oposición al
modelo biomédico como una o ma educcio-
nis a de abo da al en e mo y al en e ma , en el
que es os quedan limi ados a los aspec os me-
amen e biológicos. Pe o McHugh y Vallis c i-
ican al modelo biopsicosocial su escasa ope a-
i idad, y de hecho, su modelo es una igu osa
ope acionalización de aquél. Además, McHugh
y Vallis ecogen las apo aciones de di e sos
au o es que han omado como eje de su abajo
la dis inción en e dos é minos anglosajones:
“illness” y “disease”. En líneas gene ales, es e
úl imo ha ía e e encia a los aspec os biológi-
cos del en e ma , mien as que “illness” eco-
ge ía los modos subje i os en que la pe sona
pe cibe, se ep esen a o eacciona an e los sín-
omas ísicos de lo que conside a una en e me-
dad. En e los au o es que han abundado en
es a dis inción e minológica pod íamos men-
ciona a Coe (1973), Ba ondess (1979), Klein-
man (1986) y Co (1986).
3. Si uación ac ual de la Conduc a de
En e medad
En la ac ualidad son muy di e sas las líneas de
in es igación que u ilizan como e e encia el
ma co de la Conduc a de En e medad. Algu-
nos au o es han sis ema izado es as apo acio-
nes di idiéndolas en es g upos (Lojo F i schi,
Hilse Vicuña, Qui oz Valdi ia e al., 1995; Llo
Es eban, 1991; Nie o Munue a e al., 1989):
1) T abajos p oceden es del ámbi o de la So-
ciología Médica y la Psicología Social, como
los que abo dan la in luencia del g upo a-
milia en el desa ollo de una en e medad, la
elación médico-pacien e, el cumplimien o
de p esc ipciones e apéu icas, el papel de
las ac i udes en el ámbi o de la en e medad,
los modelos p e en i os de salud, los mode-
los sob e el uso de los se icios sani a ios,
e c.
2) T abajos p oceden es de la Medicina Com-
po amen al y de la Psicología Clínica, basa-
dos en di e sas eo ías u ilizadas en es as
disciplinas (del es és, de la au oe icacia, de
los es ilos de ida, de au o egulación, e c.);
ambién pod íamos inclui en es e apa ado
los es udios ace ca del signi icado de la en-
e medad pa a los indi iduos, o sob e la e-
lación en e los es ilos de ida o la pe sona-
lidad, y la salud.
3) T abajos den o del ámbi o psicopa ológico,
que p e enden ca ac e iza o mas pa ológi-
cas o “no adap a i as” de espues a an e la
en e medad.
De en e es a mul iplicidad de líneas de in-
es igación quisié amos des aca dos en las que
la Conduc a de En e medad se ha mos ado
como especialmen e ele an e. La p ime a e-
coge el úl imo de los pun os que acabamos de
abo da : el es udio de las mani es aciones pa o-
lógicas que pueden apa ece en el ámbi o de la
en e medad.
En las úl imas décadas asis imos a un impo -
an ísimo desa ollo de la nosología psiquiá i-
ca, cuyas plasmaciones más e iden es son los
abajos que en es e sen ido ealizan la O gani-

162 A. Galán Rod íguez e al.
anales de psicología, 2000, 16(2)
zación Mundial de la Salud (OMS) y la Ame i-
can Psychia ic Associa ion (APA), con sus
CIE y DSM espec i amen e. No obs an e,
exis e cie o consenso en e los au o es que es-
udian los aspec os psicosociales del en e ma ,
en que es as clasi icaciones no ecogen sa is ac-
o iamen e la g an a iedad de si uaciones que
en es e ámbi o esul an ele an es (Blackwell,
1992; Fa a, F eybe ge , Bech e al., 1995; Ma -
co San Juan e al., 1997; Mayou, 1986). Así, po-
d íamos menciona las clásicas discusiones en
o no a la delimi ación de los as o nos soma-
omo os (hipocond ía, as o no po con e -
sión, his e ia, as o no po soma ización, e c.);
y a és as, se les ha sumado ecien emen e la di-
icul ad pa a delimi a , desde un pun o de is a
psicopa ológico, los aspec os psicosociales p e-
sen es en el en e ma humano; en es e sen ido,
con las clasi icaciones adicionales esul a di í-
cil ecoge las mani es aciones de dis és psico-
lógico en en e mos médicos (en e o os mo i-
os po que la se e idad de los sín omas suele
se meno que la gene ada en el ámbi o psi-
quiá ico), maneja concep os ele an es en el
ámbi o médico (como el de Calidad de Vida),
e c. De hecho, muchas de es as mani es acio-
nes sólo son ecogidas en ca ego ías secunda-
ias o esiduales. Po ejemplo, analizando la
DSM-IV (APA, 1995) encon amos algunas de
ellas en el capí ulo “O os p oblemas que pue-
den se obje o de a ención clínica”, en el que se
incluye un apa ado pa a “P oblemas psicológi-
cos que a ec an al es ado ísico” (F54), dis in-
guiendo en e as o nos men ales, sín omas
psicológicos, asgos de pe sonalidad o es ilos
de a on amien o, compo amien os desadap a-
i os y espues as isiológicas elacionadas con
el es és. Algunas o as de es as mani es acio-
nes se encuen an en el apa ado “P oblemas
adicionales que pueden se obje o de a ención
clínica”, en el que se incluyen el incumplimien-
o e apéu ico (Z91.1), la simulación (Z76.5) y
los p oblemas de acul u ización (Z60.3).
Es a línea de abajo den o de la Conduc a
de En e medad ue iniciada, como imos, po
Pilowsky, y ue con inuada po o os au o es.
Así, las apo aciones de Fa a (1987, 1996), Fa-
a y G andi (1991) y Fa a e al. (1995) gua dan
cie o pa alelismo con las de aquél. Fa a y sus
colabo ado es hablan de “sínd omes psicoso-
má icos”, que se ían espues as an e las si ua-
ciones i ales, y que se ca ac e iza ían po ene
componen es somá icos y men ales asociados;
en e ellos incluyen la alexi imia, el pa ón de
conduc a ipo A, la conduc a ano mal de en-
e medad, la obia a la en e medad, la ana o-
obia, la “heal h anxie y”, la negación de la en-
e medad, los sín omas somá icos uncionales
secunda ios a un as o no psiquiá ico, la so-
ma ización pe sis en e, la con e sión, la “ eac-
ción de ani e sa io”, el humo i i able y la
desmo alización. Vemos po an o, que al igual
que Pilowsky, Fa a y sus colabo ado es in en-
an ag upa dis in os cuad os de en e medad
con un impo an e componen e psicosocial,
a ando de p opo ciona les un sen ido uni a-
io.
Finalmen e, podemos menciona a o o au-
o que ha p o undizado en la línea psicopa o-
lógica de la Conduc a de En e medad; nos e-
e imos a Blackwell (Blackwell, 1992; Blackwell
y Gu man, 1986). Es e au o habla de “con-
duc a de en e medad c ónica” o “ ac o es
biopsicosociales que a ec an a la in alidez, de-
bidos a en e medades médicas”; con es e con-
cep o in en a ag upa lo que él denomina “pa-
ología psicosomá ica” en un sínd ome uni ica-
do que se ca ac e iza ía po los siguien es sie e
asgos:
1. Una incapacidad desp opo cionada en ela-
ción a la en e medad de ec ada.
2. Búsqueda de alidación de la en e medad.
3. Apelaciones a la esponsabilidad del médico.
4. Ac i udes de ulne abilidad pe sonal y de
sen i se con de echo a se cuidado.
5. E i ación de oles de salud debida a la al a
de habilidades, a las expec a i as excesi as o
al miedo al acaso.
6. Adopción del ol de en e mo debida a las e-
compensas ambien ales de la amilia, ami-
gos, médicos o p og amas sociales.
7. Conduc as in e pe sonales di igidas a man-
ene el ol de en e mo.
Análisis del concep o de Conduc a de En e medad: Un ace camien o a los aspec os psicosociales del en e ma 163
anales de psicología, 2000, 16(2)
Una segunda línea de abajo especialmen e
in e esan e es la que a a de es ablece pa o-
nes o pe iles de espues a p opios de las dis-
in as si uaciones del en e ma ; de es a mane a
se in en a ascende de la a iabilidad en las
espues as indi iduales pa a es ablece pa ones
no ma i os. El concep o de Conduc a de En-
e medad ha esul ado uno de los ins umen os
más uc í e os en es e empeño. La o ma en
que ha sido u ilizado ha sido doble:
1. Po un lado, algunos au o es han in en ado
es ablece pa ones gene ales de conduc a
de en e medad, buscando elemen os comu-
nes a indi iduos que su en pa ologías di-
e sas. El IBQ ha sido u ilizado po algunos
in es igado es pa a lle a a cabo es a labo ,
a ando de desc ibi y e alua posibles ipos
de espues a ano mal de en e medad en
g upos amplios de pacien es. En nues o pa-
ís un es udio impo an e ha sido el de Nie o
Munue a e al. (1989) con ce ca de 600 suje-
os; es os au o es conside a on que ap oxi-
madamen e la mi ad de ellos mos aban pa-
ones de conduc a ano mal de en e medad,
y que podían clasi ica se en los es siguien-
es ipos:
a) Un pa ón de con e sión con ele ada
endencia a soma iza y a nega la exis en-
cia de p oblemas psicológicos en el o igen
de la en e medad, con g an di icul ad pa a
exp esa los sen imien os; ue hallado so-
b e odo en en e mos con dolo c ónico.
b) Un pa ón hipocond íaco, que apa ecía
en pe sonas que se habían ins alado bio-
g á icamen e en su en e medad; ue en-
con ado especialmen e en en e mos con
más de doce años de e olución.
c) Un pa ón dis ímico, p esen e en pe so-
nas que se ca ac e izaban po mani es a
al e aciones a ec i as, econoce la exis-
encia de ac o es psicológicos en la causa-
ción de la en e medad y concede g an
impo ancia a hechos biog á icos signi ica-
i os; halla on es e pa ón sob e odo en
en e mos c ónicos a endidos en cen os de
salud.
2. Un segundo ace camien o ha implicado la
iden i icación de pa ones psicosociales en
en e medades conc e as. Así, se ha e aluado
la conduc a de en e medad en pacien es os-
omizados (Ma ínez Poya os e al., 1996),
in a ados (A naldos He e o e al., 1996), o
con c isis de angus ia (Balles e A nal y Bo-
ella A bona, 1993).
4. La c isis de iden idad de la Conduc a
de En e medad
Como indica Balles e A nal (1993a), desde la
o mulación inicial de Mechanic y Volka en
1962, han sido muy nume osos los abajos
publicados en o no a es e concep o, muchos
de los cuales apenas ienen elación con la de-
inición o iginal de es os au o es. Así, bajo el
ó ulo de Conduc a de En e medad se ag upan
abajos muy dispa es, como los e e idos a los
es ilos de a on amien o an e en e medades, los
p ocesos pe cep i os en esquizo énicos, la
búsqueda de ayuda médica en una de e minada
cul u a o la despe sonalización en el en e mo.
Una mues a de es a si uación la encon amos
en el echazo que su ió es e concep o po pa -
e de la Adminis ación es adounidense al con-
side a és a que bajo la Conduc a de En e me-
dad se aglu inaban condiciones y concep os
que es a ían mejo sepa ados (Blackwell, 1992).
Es as dis in as concepciones de la Conduc-
a de En e medad a ían en su g ado de ampli-
ud; así, pa a algunos au o es es un concep o
muy es ingido que nos pe mi e ecoge las di-
e encias indi iduales en la o ma de pe cibi y
ac ua espec o a la en e medad, mien as que
pa a o os la Conduc a de En e medad es un
modelo de elación en e la en e medad y los
ac o es psicosociales que in luyen en ella. De
la misma mane a, mien as que algunos au o es
es ingen el concep o a á eas muy de e mina-
das del uncionamien o pe sonal (po ejemplo
las p ime as o mulaciones de Pilowsky) o os
adop an una posición an amplia que p ác ica-
men e equipa an la Conduc a de En e medad a
odo el ámbi o de abajo de la Psicología de la
Salud (Balles e A nal, 1993a).
164 A. Galán Rod íguez e al.
anales de psicología, 2000, 16(2)
Po odo ello conside amos como Balles e
A nal (1993a) o Galdón y And eu (1990) que
es e concep o su e una c isis de iden idad, y en
cuyo o igen pa ece habe in e enido su acele-
ado c ecimien o. En e ec o, la Conduc a de
En e medad ha pasado ápidamen e a o ma
pa e del ocabula io médico y psicológico
habi ual, de al o ma que es u ilizado con p o-
usión, pe o de una mane a excesi amen e laxa,
has a al pun o que pa ece habe pe dido su
signi icado. Una de la ano aciones más lúcidas
en es e sen ido ue ealizada po Mayou en
1984, al llama la a ención ace ca de las a ia-
das y escasamen e igu osas o mas en que son
u ilizados los é minos “ ol de en e mo”,
“a on amien o” y “conduc a de en e medad”.
Así, es e au o en a iza los siguien es pun os:
1. El “ ol de en e mo” es un concep o eó ico
que desc ibe un papel ideal, y que po an o
no explica las a iaciones indi iduales. Y
aquí p ecisamen e eside el e o más e-
cuen emen e come ido: u iliza el concep o
de ol de en e mo pa a desc ibi las a ia-
ciones indi iduales en la o ma de pe cibi la
en e medad.
2. El é mino “conduc a de en e medad” ha si-
do u ilizado de es o mas den o del ámbi-
o de la Psiquia ía:
a) como ca ego ía diagnós ica, u ilizada pa a
aquellos p oblemas que no encajan en las
clasi icaciones habi uales, y donde la psi-
copa ología es menos e iden e que el p o-
blema de conduc a;
b) como una o ma de apo a una explica-
ción social de una conduc a al e ada;
c) como ca ego ía de conduc a usada pa a
un g upo he e ogéneo de p oblemas c ó-
nicos (psicológicos o médicos) asociados a
demandas excesi as de ayuda médica.
3. En el ámbi o psiquiá ico, el concep o de
a on amien o ha sido u ilizado en muchas
ocasiones como sinónimo de ol de en e -
mo o de conduc a de en e medad, espe-
cialmen e an e eacciones agudas y si uacio-
nes ue emen e es esan es.
5. Conclusiones
Cuando se in en a delimi a las mani es aciones
psicológicas que apa ecen en el ámbi o médico,
nos encon amos con múl iples concep os y
modelos que ealizan apo aciones pa ciales pa-
a la comp ensión de es os enómenos. Es po
ello po lo que necesi amos concep os in eg a-
do es que apo en isiones amplias y comple as
en o no a la salud y la en e medad. La Con-
duc a de En e medad ealizó aliosas apo a-
ciones en es e sen ido, si iendo como un ma -
co de e e encia pa a muy di e sas líneas de in-
es igación. Pe o como hemos e lejado a lo
la go del a ículo, es e c ecimien o no se ha is-
o debidamen e acompañado de un abajo de
e lexión y o ganización que le pe mi an con-
e i se en un modelo ope a i o. No obs an e,
la ausencia de es os ma cos eó icos in eg ado-
es nos obliga a eplan ea nos la u ilidad del
concep o de Conduc a de En e medad.
Desde nues o pun o de is a, es a e isión
del concep o debe ía p es a una a ención es-
pecial a la línea de abajo iniciada po Pilowsky
y con inuada po o os au o es in e esados en
los aspec os psicopa ológicos de la Conduc a
de En e medad; en e ec o, es os in es igado es
log a on ace camien os a la Conduc a de En-
e medad que con e ían a és a en un concep o
descompues o con cla idad en una se ie de di-
mensiones pe ec amen e delimi adas y con un
cie o ca ác e ope a i o. És e es a in de cuen-
as el p incipal e o de la Conduc a de En e -
medad si que emos con e i la en un concep o
ú il pa a en ende el complejo mundo del en-
e ma : de e mina qué dimensiones psicoso-
ciales son ele an es pa a nues a p ác ica p o-
esional (médica y/o psicológica) y desa olla
p ocedimien os pa a explica las y alo a las, y
an o en el ámbi o de la conduc a no mal como
en la pa ológica.
Análisis del concep o de Conduc a de En e medad: Un ace camien o a los aspec os psicosociales del en e ma 165
anales de psicología, 2000, 16(2)
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