UN ECLESIASTICO DE JABUGO EN
NUEVA
ESPAÑA:
JOSE FELIX MARTIN
ROMERO,
CAPELLAN DE LA ARMADA REAL
po
FRANCISCO
CASTILLO
MELENDEZ
Es a ponencia,
en ealidad, quie e se un
p ime
paso
de
un
abajo más ambicioso des inado a
analiza
con mayo
p ecisión
un enómeno que, con
e e encia
al
ámbi o geog á ico
de la Nue-
a
España,
he
is o asoma se en e de e minado ipo
de documen-
ación
del
A chi o
Gene al de
Indias,
y
que p e endo as ea pa a
las dema caciones e i o iales
de los es i eina os es an es.
Me
es oy e i iendo
a
esa documen ación que,
de
mane a
gene al,
queda
englobada den o
de la
sección
de
Indi e en e
Gene al
como
ex-
pedien es
e
in o mes
en algunas ocasiones
y
como ca as
y expe-
dien es
en
o as,
y, en
las
subsecciones
co espondien es
a
las
Audiencias, como expedien es
e
ins ancias
de
pa es.
Pues bien den o
de
es e ipo
de
documen ación un
po cen a-
je muy ele ado co esponde
a
Memo iales
y
Relaciones
de Mé i-
os
y
Se icios
o de
Mé i os
y
Eje cicios Li e a ios, según
la con-
dición
o
p o esión
del
indi iduo. Es as elaciones, como sabemos,
e an p esen adas po pe sonajes que, o a ape ecían un empleo o i-
cial en
Amé ica, o a con inua desempeñando o o pues o
de
más
elie e
den o
de
los ó ganos
de
adminis ación
o de
jus icia
e i-
o iales,
o a
a consegui un g ado
supe io en
su ca e a mili a
o,
incluso, cuando
se
aspi aba
a la
consecución
de
un hábi o
de
ó denes mili a es.
Mi p eocupación po
el
ema
ino con el
p opósi o
de alo-
a
el
papel que les cupo ep esen a
a
las Uni e sidades andaluzas
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
292
FRANCISCO
CASTILLO
MELENDEZ
en la
p o isión
de
empleos
y
o icios
en
Indias du an e
la
segunda
mi ad
del
siglo XVIII.
En
es e empeño,
se
p odujo
la
eliz
ci cuns-
ancia
de
encon a me
con
un modes o mazo
documen al
ela i o
al
pe sonaje que da í ulo
a es a ponencia,
de
mane a que es e
ha-
llazgo, me p opo cionó
la
opo unidad
de
pa icipa en
es as
jo -
nadas dedicadas
a Huel a y
Amé ica
y con
las que
me
sien o
an
en añablemen e unido pues
no en
ano,
en
a ias
de sus an e io-
es ediciones su
di ec o , el D . Bibiano To es,
u o
la
de e encia
de
acep a mi modes a colabo ación pa a con ibui
a
su
o gani-
zación
y
desa ollo.
La
elección
de
es e pe sonaje, un sencillo sace do e
de la sie-
a de A acena,
pe mi e una le e ap oximación
a cómo debió se
la
ida
de
milla es
de
españoles que, pe enecien es
al
común,
pa-
sa on al Nue o
Mundo
con la idea de
mejo a .
Jun o a
i eyes,
obispos
y
o icios de al o
ango
o
po e,
es
bueno ambién
sabe
algo
de
las gen es sencillas
del pueblo
andaluz que decidie on cam-
bia
el
umbo
de sus
idas
al
ai e
de la
a en u a ame icana.
Con-
ibui , en in, con
es e minúsculo óbolo,
a hace
la his o ia
de
las
gen es
sin
his o ia, po u iliza
la
exp esión
del
cubano
Julio
Pé ez
de la Ri a.
Y
sob e es e
pa icula , es de
jus icia señala que
p ecisamen-
e aquí, en e es as cua o pa edes,
en
an e io es
<Jo nadas»,
se
han
dado bas an es pasos po es e camino, pasos que
se
pueden
cono-
ce ácilmen e hojeando las Ac as publicadas
(1). De
mane a que
po es a azón
he pa ado 'mien es en Don
José Félix Ma ín
Ro-
me o,
capellán
de la Real A mada.
ALGUNAS NOTAS SOBRE
LOS
CAPELLANES
DE REAL
ARMADA.
Pe o al
p incipio hablábamos
de
un enómeno, solamen e
in-
sinuado,
eso
sí.
T as
la
pis a
de
es e pe sonaje han apa ecido o os
suje os, ungidos ambién po
el
sac amen o
del O den Sace do al,
que p esen an idén icas a inidades.
En p ime
luga eunen
la
común ca ac e ís ica
de
se
cape-
1.
Andalucía
y
Amé ica. Ac as
de
las Jo nadas
de Andalucia y
Amé ica
(1 a XI). Se i-
lla, 1982-1991.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
XI
JORNADAS
DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA
293
llanes de la A mada Real; en
segundo luga , los a a a es
de su mi-
nis e io en la ma ina,
los a as an
en
muy di e sas ocasiones
a
oca
en
pue os ame icanos;
en
e ce o, odos aquéllos sob e los
que hemos encon ado no icias, quie en pe manece
en el Nue o
Mundo, pa a
lo
que alegan di e en es mo i os
o
jus i icaciones.
Al-
gunos
se
basaban
en
una
eal
o den
de 24 de
se iemb e
de 1784
que pe mi ía que los capellanes que u iesen seis años
de
se icios
pudiesen ep esen a su mé i o pa a se a endidos
y colocados. Tal
e a el
caso
del
bachille José
Cabanas,
que eunía
15
años, casi o-
dos ellos
en
hospi ales
(2) y
solici aba una
media
ación
en Méxi-
co,
Puebla de
los
Angeles o la
colegia a
de Guadalupe. O de
Ju-
lián Ramón Ga cía,
na u al de G aña, en la
diócesis
de Mondoñe-
do,
quien
con 26
años
de
se icios
a sus
espaldas pedía, desde
Li-
ma,
«alguna
canongía,
p és amo
o
pensión, como
ul imamen e
iene
o denado
y
ese ado pa a es e
in,
si iendo seis años su
únis-
e lo» (3).
Pe o
en e odos los mo i os alegados
el
que
se
lle a
la
palma
es el de
padece di e sos ipos
de
en e medades
con
un
denomi-
nado
común: ninguna
de
ellas pe mi e inicia
el
camino
de e-
g eso
a
la
península.
Has a hoy,
y
comp endidos den o
del
úl imo cua o
del
si-
glo XVIII en e
la
documen ación
de
Indi e en e
Gene al y de la
Audiencia
de
México,
nos
hemos encon ado
con
memo iales
de
14
capellanes
de la Real A mada y
cinco pe enecien es
al
ejé ci o,
aunque
a dos
ya
hay
que
encuad a los en el
siglo XIX.
(4)
Jun o a
és os
y
únicamen e e e ido
al
pe iodo que
media
en-
e junio
de 1790 y el
mismo mes
del
siguien e año, apa ecen
cm-
2.
A chi o
Gene al de
Indias_ México,
1879. Cabanas al
ey. si
.
s. . En 1789 se le
con es aba diciéndole que pa a da cu so
a
su ins ancia debía di igi la po mano
del ca de-
nal pa ia ca, ica io
gene al de
los Ejé ci os.
3.
A.G.I.
Indi e en e
Gene al, 1336.
Julián Ramón Ga cía
al
ey.
Lima, 1 de.
mayo
de
1785.
4.
Uno
de
ellos
e a el doc o en
Sag ada Teología,
na u al de Mallo ca, Juan
Sas e
Ce e a, capellán
de
núme o
de la Real A mada,
quien basándose
en
las ó denes que
p o-
me ían
p emia
a
odos aquellos eclesiás icos que han se ido du an e
15
años
en
los
ejé -
ci os
y a madas
p esen ó
memo ial con
echa
de
mayo
de 1810.
Había pasado
18
años
en
Amé ica ya que es u o des inado
en
uno
de
los be gan ines que
pa icipa on en la ex-
pedición hid og á ica de la
Amé ica Sep en ional
y
que consumió odo es e iempo.
(A.G.I.
Indi e en e
Gene al 248.
Sas e
al
P esiden e
del
Consejo
de
Regencia. Cádiz,
2 de se iem-
b e
de 181 1). El
o o
e a el con
oda p obabilidad gadi ano, José Ma ía
Cab e a y He e-
a,
que desde
1816
es aba
en La Habana
ag egado
a
su egimien o ijo
y,
desde
1820, en
el de San iago de Cuba_ (Ibidem,
Relación
de
Mé i os
y
Se icios,
1831).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
294
FRANCISCO
CASTILLO
MELENDEZ
co
capellanes
de
na íos me can es que han abandonado
sus
ba cos
en Ve ac uz y,
consiguien emen e,
no
han eg esado
a
España
(5).
Aún
hay
más; una p ueba
de la
pe manencia
de
es os
hom-
b es en
ie a mexicana
y de
que
el
p ocedimien o expedi i o
de
la
dese ción
e a
conside ado como
habi ual, nos la
p opo ciona
el
p opio i ey
Re illagigedo:
«muchos capellanes
de
buques
de gue-
a
y
me can es abandonan
sus
pues os
con
acilidad
en Ve ac uz,
po queda se
en
es os einos con a iniendo las leyes»
(6).
In en-
aba
el
i ey a e igua
el
pa ade o
de
es os clé igos pa a
p oce-
de
a
su eemba que
con
des ino
a la
península
y
ello p odujo
«un
c ecido expedien e»
(7),
po
lo
cual pa ece p uden e señala que
en
los úl imos años
del
siglo
el
enómeno es aba in ensi icándose.
El
núme o que hemos eseñado puede se conside ado
ep e-
sen a i o —y
pa ece más que su icien e pa a de ini una endencia
—,
máxime si enemos
en
cuen a que
no
odos los capellanes, ni
mu-
cho menos, end ían ocasión
de
en abla con ac o
con la
ealidad
ame icana. Veamos algunos ejemplos:
en 1788 el
i ey
de Méxi-
co,
y
ambién
el
a zobispo, ecomendaban
al
licenciado
An onio
Ciudad,
que debía se
na u al de
Seo
de U gel,
capellán
de la Real
A mada
du an e ocho años
en
los que andu o
con la
expedición
al
Río
de la Pla a y la
colonia
del Sac amen o y
enien e
de ica-
io
en la
pa oquia de San a Ca alina
Má i
de la
ciudad
de
Mé-
xico, pa a una ación
en
cualquie a
de
las ca ed ales
de
aquel
ei-
no. Según exp esa,
«las con inuas a eas
de
su eje cicio pusie on
en g an
decadencia
a
su salud
y se
io obligado
a
queda se
en
Mé-
xico
a
con alece
de sus
en e medades, dedicándose desde en on-
ces
al
se icio
de la
iglesia
con la mayo
u ilidad,
sin
más sueldo
ni en a eclesiás ica que las co as
ob enciones,
que
no le
alcanzan
pa a su
manun ención y
decencia».
(8)
Hay
casos e dade amen e dignos
de
un p emio
a la pe se e-
5.
A.G.I.
México,
1885. El iscal del
juzgado
de
ma ículas
al
i ey.
Ve ac uz, 22
de
junio
de 1791. Los
capellanes e an
An onio Colond ino, de la
do ación
de la
aga a
«San
Fe mín»,
Sal ado Pablo A mendá iz de la
aga a
«La
Condesa
de Bena en e», ay
Nicolás
Gue e o,
ca meli a calzado,
F ay
José
de Cas o,
agus ino
y ay
Ma ín
Fe nán-
dez,
me ceda io.
6.
Ibidem., Re illagigedo a Ped o de
Acuña. México,
31 de
oc ub e
de 1792.
7.
Ibidem.,
Tes imonio
de lo
conducen e
al
capellán
don Ped o de Oli ie i. En au os
y
denuncias anónimas
de]
deso den que
hay en Ve ac uz en
pe mi i
se
queden
en el
eino
los capellanes
de
buques. Año
de 1792.
8.
A.G.I.
México,
1153. El
i ey
a An onio Po lie .
México,
23 de
julio
de 1788.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
XI
JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA
295
ancia, como
el de
los anciscanos descalzos
ay
Ma ín Cañe o
y ay Juan
Gómez
de San
José, ambos andaluces
y
capellanes
de
la a mada
desde
1779,
quienes
en 1780
pa ie on
de
Cádiz hacia
Amé ica.
Es u ie on p esen es
en la
expedición
con a Pensacola y en
di e sas acciones
en la cos a
no e
de la
isla Española
y, el p ime-
o, ambién pa icipó
en Buenos Ai es en la
lucha
con a
los po
- ugueses.
Fi mada
la
paz con G an
B e aña, desde
La Habana,
pidie on
al p o incial
que los des inase
a la
p o incia
de San Diego de Mé-
xico, donde
no
ue on bien acogidos
y se
pasa on
a la del San o
E angelio, cuyo P o incial
les niega
la
esidencia
y
les o dena
e-
g esa
a
Andalucía po
lo
que acuden
al
Consejo
de
Indias,
en so-
lici ud
de
licencia
el
año de 1784. Su
caso se á examinado po
lo
menos
en
es ocasiones po
el
Consejo
en
los p óximos diez años,
siemp e
con
unos esul ados desalen ado es, has a que po
in en
1794,
consiguie on su deseo
de
e legalizada su es ancia
en
México.
Mien as an o habían alegado en e medades que jus i ica on
con
ce i icaciones
de
cua o médicos,
en
las que
se
especi icaba
que cualquie mo imien o iolen o, como
el
camina
a
caballo, les
pe judica ía muchísimo.
F ay Juan
Gómez consiguió su inco po ación
a la
p o incia
del San o
E angelio supliendo
la plaza de
uno
de
los eligiosos
que po
la
al e na i a habían
de en ia se
desde España,
con lo
que
la Real Hacienda
salía bene iciada
en el
aho o
de
los gas os
de
un iaje
y ay
Ma ín Cañe o
de
los
Dolo es,
po
la
ía
de la se-
cula ización no sin
cos a le un iaje a la
península
en es e año
de
1794
pa a log a lo
y,
desde aquí, pedi
la
secula ización
a Roma.
Cla o que
an es
había conseguido
la plaza de
sochan e
de la ca e-
d al de
México «po
la
escasez
de
oces g uesas»
que había. Fi-
nalmen e el
Consejo
de
Indias
le
concedía
el
pase
de eg eso
a
Mé-
xico
el 30 de
agos o
de 1794 (9).
An es de
pasa
a
analiza
a
nues o pe sonaje
nos
gus a ía i-
ja nos un poco
en la
clase
de
ida que habían lle ado es os
hom-
b es.
Po ejemplo,
el
capellán
Juan An onio Riaño, al
pa ece
na-
9. A.G.I.
México,
2666. F ay Juan
Gómez
de San
José
y ay
Ma ín Cañe e
de
los
Dolo es al
ey. México,
3 de
ene o
de 1785 y
México,
2539.
Consul a
del
Consejo.
Ma-
d id, 16 de
agos o
de 1794.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
296
FRANCISCO
CASTILLO
MELENDEZ
u al de Sanlúca de Ba ameda, y
solici an e
de
una
media
ación
en la
ca ed al
de
México; con aba
con
más
de 25
años
de se i-
cios
en
los hospi ales
de Ve ac uz y La Habana y
había omado
pa e
en 17
campañas
con a
los a gelinos
y
o os pa icula es se
- icios.
Desde
el 18 de
eb e o
de 1755,
año
en
que
se le
o mó
asien o, es u o des inado
en 17
ba cos di e en es
(10).
Digno
de
mención
en
es e aspec o,
es el
capellán nacido
en
Oli a es, Ba olomé
Rojo y
Gál ez, alis ado
el 26 de
ma zo
de 1762,
quien
con 22
años
de
se icio na egó po los cinco
ma es a
bo -
do
de 7
ba cos di e en es.
13
años los pasó
en
aguas ame icanas
en e las cos as
de Ca agena,
Panamá,
Po obelo,
isla
de San a Ca-
alina y
Río
de la Pla a.
Además es u o
en la
expedición
de
A gel
y en
a eas
de pa ullaje
po
el
A lán ico du an e
la
gue a
de
los
Sie e Años.
Sob ecogen
sus
no icias
del
iaje que e ec uó
a Manila en el
na ío
«El
Buen Consejo»
en 1768, del
que cuen a que
en
los
dos
años que du ó, u ie on an os en e mos que
se
ie on p ecisados
a
lanza
al
agua
70
cadá e es
y
hubie on
de
acome e di e sas
a i-
badas o zosas
an e la
absolu a escasez
de
í e es.
En
una
de
és as,
en Ba a ia,
padecie on an o, po los igo es
del
clima, que
deja-
on en e ados
en
una isla desie a
a 40
españoles, llegando, po
in, a
Cádiz
con
bas an es en e mos picados
de
esco bu o, en e
ellos él mismo.
Nues o ecino
de
Oli a es
sí
debía encon a se bas an e can-
sado, pues sólo suplica alguna pieza eclesiás ica, que es ando
en
su casa pueda se i la, po
sus
muchos años.
A
pesa
de la ex-
ao dina y
densa hoja
de
se icios que p esen ó, és a ue
espon-
dida
con la
indi e en e, seca
y
ía ó mula bu oc á ica
del
«acuda
donde oca»
(11).
O os capellanes que co ie on mejo sue e ue on los
g a-
nadinos
Manuel de Salaza y Juan
José
del
Olmo.
El
p ime o
na-
egó
al
menos
en
ocho ba cos dis in os, asis ió
en
hospi ales
y en
di e sas acciones gue e as, en e ellas
el
si io
de Pensacola.
Fue
cu a
de
las Víbo as
en el
obispado
de Buenos Ai es an es de en o-
10.
A.G.I.
Indi e en e
Gene al, 1322. Juan An onio
Plaño
a
Gál ez.
Cádizi, 14 de oc-
ub e de 1776.
11.
A.G.I.
Indi e en e
Gene al, 1334.
Ba olomé
Rojo y
Gál ez
al
ey. Oli a es,
15
de
diciemb e
de 1784.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
XI
JORNADAS
DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA
297
la se en la A mada y
después consiguió,
en 1784,
una ación
en
la
ca ed al
de
Mé ida
de
Yuca án.
Al
año siguien e ue p omo ido
a
canónico
y
desde es e pues o suplicaba po
el
deana o
del
cabil-
do
de Oaxaca (12).
Su
paisano,
Juan
José
del
Olmo, ue admi ido po capellán
p o-
isional en 1778 y
coincidió
en sus
acciones bélicas
en el ma con
Ma ín
Rome o en el Canal de la Mancha a
bo do
del
mismo ba co,
en B es y en la
expedición
con a
A gel. Desde
1788 se encon-
aba en Mad id a la
espe a
de
un empleo, cosa que consiguió
en
1793 al
se elegido pa a
acione o en San o Domingo. Como le
pa ecía poco solici aba
la plaza de doc o al en
México
o media a-
ción
en la
ca ed al
de Puebla de
los
Angeles (13).
VIDA
DEL
PERSONAJE.
José Félix Ma ín
Rome o
había nacido
el 21 de
agos o
de 1741
en la illa de Jabugo la Real y
ue bau izado es días después
en
la
iglesia
pa oquial de San Miguel
A cángel
(14).
Es udió
G a-
má ica
en el
colegio
de
los
exjesui as de F egenal de la Sie a y
Filoso ía
en el
con en o
de
los anciscanos obse an es
de la
misma
localidad. Después pasó
a Se illa,
donde cu só Teología
en el con-
en o de
Nues a Seño a
del
Pópulo,
de
canónigos egula es
de
San
Agus ín
y se
o denó sace do e
el
día
21 de
se iemb e
de 1765
a la
edad
de 24
años.
Inició
el
eje cicio
de
su minis e io
en su
Jabugo na al (15). En
1774
pasó
a la illa eal de La Na a,
ica ía que pe enecía
a Al-
monas e ,
como enien e
de
cu a, donde pe maneció po espacio
de
cua o años
en
sus i ución
del
bene iciado
de la illa, don Fe -
nando Rome o de
los
San os,
aquejado
de males (16). El 22 de e-
b e o
de 1778, de
manos
del
obispo
de
Cádiz, ecibió
el nomb a-
12.
A.G.I.
México,
1881.
Relación
de
Mé i os
y
Se icios
y memo ial de Manuel de
Salaza _
13.
A.G.I.
México,
1885.
Relación
de
Mé i os
y
Se icios
y Memo ial de Juan
José
del
Olmo.
Mad id, 1793.
14.
A.G.I.
Indi e en e
Gene al, 384.
Copia
de
e
de
bau ismo ex endida po
Diego
Domínguez Muñiz
de
To a ,
en Jabugo a 20 de
agos o
de 1775.
15.
A.G.I.
Indi e en e
Gene al, 384.
Relación
de
Mé i os
y
Se icios.
s.l. s.£
16. Ibidem.,
Ce i icación
de Fe nando de
los
San os Rome o,
cu a
y
bene iciado
de
la
iglesia
pa oquial de
Nues a Seño a
de
G acia
de la illa de la Na a, a 20 de
diciemb e
de
1778.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
298
FRANCISCO
CASTILLO
MELENDEZ
mien o
de
capellán
del Hospi al del Seño
San
José,
de la
isla
de
León
y
las pe inen es licencias pa a
el
desempeño
de
su
labo es-
pi i ual.
«Mo ido
del
amo a den ísimo que iene
a
su ey
y a la Pa-
ia»
—según
sus
p opias palab as—, enunció
al
des ino
en el e-
e ido hospi al y se
inco po ó
al
cue po
de
capellanes
de ma ina,
como supe nume a io
en 31 de
mayo
de 1779,
ecibiendo las
co-
espondien es licencias pa a celeb a
y
con esa
del
enien e
ica-
io cas ense
del
depa amen o ma í imo
de
Cádiz.
Se le
des inó
al
na ío
«O ien e»,
ba co és e que
e a el segun-
do cons uido
en El Fe ol
según los
planes
ideados
y
pues os
en
ma cha po
el
ma qués
de la Ensenada (17).
Du an e los cua o
años que du ó
la in e ención española
en
con lic o a mado que
aboca ía
en la independencia
de
las T ece Colonias, pa icipó,
de
mane a con inuada
en
odas las acciones na ales lle adas
a
cabo
po
la
escuad a mandada po
el
enien e
gene al don Luis de Có -
doba, que
se
hallaba su a
en la
bahía
de
Cádiz
en
junio
de 1779
(18).
Nues o pe sonaje omó pa e
en
nue e campañas,
la
p ime a
de
las cuales ue
el
p oyec o, a iculado conjun amen e
con la
es-
cuad a ancesa, pa a in adi Ingla e a.
A
es os e ec os, za pó
de
Cádiz un día después
de
decla ada
la
gue a,
el 22 de
junio
de 1779,
pa a euni se
con sus
aliados
a la
al u a
del
cabo
O egal y
pone
umbo
al Canal de la Mancha.
Queda on cong egadas
150
elas
y
los
16
na íos
a ca go de don Luis de
Có doba desempeña on
la
misión
de
escuad a
de
obse ación.
Casi cumplidos los es meses
de
na egación,
a
mediados
de
se iemb e, a iba on
a B es y
Ma ín
Rome o
ecibió ó denes
de
pasa
a
los hospi ales pa a cuida
en lo
espi i ual
a
los en e mos
españoles que
se
hallaban epa idos en e cinco cen os
asis en-
ciales
(19).
17.
Su cons uc o
ue
Rica do Roo h
uno
de los ingleses
de
es e o icio con a ados
po
don An onio de Ulloa en 1750 y
bajo
la
di ección
de Guille mo Tu ne , a
quien
se
le
expidie on ca as
de
g acias po su
labo .
(Fe nández Du o,
C.
A mada
Española desde
la
unión
de
los einos
de Cas illa y A agón.
Mad id, 1973, VI,
págs.
358 y 362).
18.
Es aba o mada po
31
na íos, sie e aga as,
dos
u cas,
2
b ulo es, una a ana
y -una sae ía. (Fe nández Du o:
A mada
Española...
VII, pág. 231).
19.
In o mación sob e es a campaña puede encon a se
en
Fe nández Du o,
C.: A -
mada
Española...
VII,
págs.
233-247. En
un
memo ial de Flo idablancna a Ca los III se
da la
ci a
de
más
de 3.000
en e mos españoles
y
más
de 12.000
anceses, como
conse-
cuencia
de la
decla ación
de
una epidemia
(Ibídem.,
pág. 247).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
XI
JORNADAS
DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA
299
Du an e las cua o siguien es campañas, desa olladas desde
ines de 1779
has a julio
de 1781, el
na ío
«O ien e»
es u o
pa-
ullando
desde
el
cabo
San Vicen e
has a cabo
Espa el, con el
ánimo
de
impedi odo ipo
de
soco o
al Gib al a
bloqueado.
El
es o
del
e ano, ya oda
la
escuad a unida,
lo
pasa á na egando
en
las inmediaciones
de
las
Made a y Pue o San o,
donde
ap esa-
on sie e emba caciones inglesas has a que eg esa on
a la
bahía
de
Cádiz,
el 23 de
Se iemb e
del
mismo año.
Ya
en 1782,
pa icipó Ma ín
Rome o en
es campañas más;
las
dos
p ime as
en
aguas andaluzas
en
calidad
de
escuad a
de pa-
ulla in e cep o a de
los na íos b i ánicos
con
umbo
a Gib al a
y la
e ce a,
de
nue o
en el Canal de la Mancha,
donde, según
es-
imonio p opio, consiguie on hace
25
p esas
al
enemigo inglés
e
in en a on da caza
a
su escuad a.
Al
inaliza
el
e ano
nos lo
encon amos
en la
bahía
de Algeci as y a
los ba cos
de
su
escua-
d a in e iniendo
en el
soco o
a
las do aciones
de
las
ba e ias lo-
an es, como consecuencia
del
desas e su ido po és as,
en la ma-
d ugada
del 14 de
se iemb e. Casi
sin
descanso las ue zas
coo di-
nadas
al
mando
del
enien e
gene al La Mo e Picque , se
aden a-
on
en el ma
Medi e áneo
en
pe secución
de
las b i ánicas pa a,
p on amen e su ca
de
nue o
el
A lán ico
y
en abla comba e
con
el
enemigo
en
las p oximidades
del
cabo
Espa el (20) y, nue a-
men e eg esa
al
pue o
de
Cádiz
el 28 de
se iemb e
de 1782.
Cuando su escuad a
se
disponía
a
pasa
a
Amé ica llegó
la
no icia
de la i ma de
los p elimina es
de
paz
y el
na ío
«O ien e»
ecibió ó denes
de
eg esa
al Fe ol,
depa amen o ma í imo
de
p ocedencia,
y
nues o capellán ue des inado
al
na ío
«Miño»,
en
ab il
de 1783 y
un mes más a de, quedó desemba cado
en el
cue po
de
capellanes supe nume a ios
de Ma ina
has a
el 14 de
junio
de
1784 (21).
Con aba po en onces
43
años.
Una
ce i icación
del b igadie Domingo Pe le
comandan e
del
na ío
«O ien e»,
nos
habla
del
exac o cumplimien o
de sus de-
be es
y de
una
g an
dedicación
a
su minis e io,
lo
que había
g an-
jeado
el
a ec o
gene al de
oda
la
ipulación
(22).
Así pues,
a la
20.
Sob e es os acon ecimien os
C .
Fe nández Du o,
C.: A mada
Española...,
VII,
pág. 344.
21.
A.G_I.
Indi e en e
Gene al, 384.
Relación
de
Mé i os
y
Se icios
de José Félix Ma ín
Rome o.
22. Ibidem.
Na ío
«O ien e», 22
ene o
de 1783_
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
306
FRANCISCO
CASTILLO
MELENDEZ
ido en la
doc ina, una
de
las mejo es
del
obispado.
Su
empeño
es
es ablece se
en
México, dejando
la
cu a
de
almas
a ca go de
ica ios, pagando
a
és os un co o sala io
y
lle ando pa a
sÍ la sus-
anda
del
cu a o, comiéndosela allí
a
p e ex o
de
que
no le p ue-
ba el
empe amen o
y con
o as
ideas
bien indignas
de
que engo
no icias bas an emen e au o izadas...
¡No ha
sido malo
el empe-
amen o pa a que
el
cu a haya c iado
a sus
sob inos en
él
y
pa a
que un pob e
mise able se
haya hecho ico
y
aho a que
ha
jun a-
do
caudal es
país en e mo
y
pe judicial
a su'salud!» (44).
En
los
apa ados sex o
y
sép imo
de es a ca a, que e san sob e
el a an-
cel de
cu as
y
sob e co adías
y
he mandades eclesiás icas
o pia-
dosas, iene Alonso
de O igosa a
coincidi
en lo undamen al con
lo
expues o po
Jo ge Juan y Ulloa
pa a
el
Pe ú aunque
sin
an a
c udeza.
Sob e
la base de
que
no se
debe
y no se
puede conside a
la
ac uación
de
odo
el
cle o indiano aco de con
las mani es aciones
an e io es, qué duda cabe que leyendo es as palab as
se
es á
bas-
an e
lejos,
de
aquella obse ación ace ca
de
los momen os
inicia-
les de la labo
e angelizado a que
Juan de
To quemada ecoge
en
su
Mona quía
Indiana:
«...Flo ecían
en
él
la
i ud
y
san idad
y
co ían po odas pa es
y en
odos los es ados eclesiás icos,
en
las O denes mendican es
y en el
es ado
cle ical, con
mucho cui-
dado
y
espí i u, p e endiendo cada uno a en aja se
al
o o
en
su
minis e io.., suspi aban po
la
obse ancia
de la ley de Dios y el
conocimien o
de
su San ísimo Nomb e»
(45).
Que
la
p esencia
de
capellanes,
con o sin au o ización
del
Con-
sejo
de
Indias, llegó
a
se moneda co ien e
es
un hecho
con o -
mado po
el
es imonio
del
i ey conde
de Re illagigedo,
que
he-
mos ecogido
en
o o luga
de
es e abajo. P ecisamen e
la eso-
lución del
caso
de Ped o Oli ie i,
sace do e a ecindado
en Jalapa,
al
pa ece desde
1782,
o iginó
la
expedición
de
una
eal
o den
al
i ey
(46)
po
la
que
se
concedía licencia
al
al
Oli ie i
pa a
que-
da se
en
las Indias
y se
o denaba
a Re illagigedo que
no se in-
44.
A.G.I.
México,
2587.
Alonso
de O igosa al
ey. An eque a
de Oaxaca, 20 de
no iemb e
de 1784.
45.
Lib o XV, capí ulo
29°, III, pág. 82. 4
edición.
Edi . Po úa,
México,
1969.
46. A.G.I.
México,
1885.
Minu a
de eal
o den
al
i ey de Nue a
España.
7 de
e-
b e o
de 1793.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
XI
JORNADAS
DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA
307
miscuyese en
casos
y
si uaciones análogos,
lo
cual,
en
nues a
opi-
nión,
equi alía
al o o gamien o gene alizado
del
pe miso
de esi-
dencia
a
odo aquel eclesiás ico que, ap o echando su condición
de
capellán
de
un buque
de
gue a
o
me can e, quisie a asen a se
en Nue a
España.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA