scieee Open visual document viewer

Un eclesiástico de Jabugo en Nueva España: José Félix Martín Romero, capellán de la Armada Real

Castillo Meléndez, Francisco

Full text

UN ECLESIASTICO DE JABUGO EN NUEVA ESPAÑA: JOSE FELIX MARTIN ROMERO, CAPELLAN DE LA ARMADA REAL po FRANCISCO CASTILLO MELENDEZ Es a ponencia, en ealidad, quie e se un p ime paso de un abajo más ambicioso des inado a analiza con mayo p ecisión un enómeno que, con e e encia al ámbi o geog á ico de la Nue- a España, he is o asoma se en e de e minado ipo de documen- ación del A chi o Gene al de Indias, y que p e endo as ea pa a las dema caciones e i o iales de los es i eina os es an es. Me es oy e i iendo a esa documen ación que, de mane a gene al, queda englobada den o de la sección de Indi e en e Gene al como ex- pedien es e in o mes en algunas ocasiones y como ca as y expe- dien es en o as, y, en las subsecciones co espondien es a las Audiencias, como expedien es e ins ancias de pa es. Pues bien den o de es e ipo de documen ación un po cen a- je muy ele ado co esponde a Memo iales y Relaciones de Mé i- os y Se icios o de Mé i os y Eje cicios Li e a ios, según la con- dición o p o esión del indi iduo. Es as elaciones, como sabemos, e an p esen adas po pe sonajes que, o a ape ecían un empleo o i- cial en Amé ica, o a con inua desempeñando o o pues o de más elie e den o de los ó ganos de adminis ación o de jus icia e i- o iales, o a a consegui un g ado supe io en su ca e a mili a o, incluso, cuando se aspi aba a la consecución de un hábi o de ó denes mili a es. Mi p eocupación po el ema ino con el p opósi o de alo- a el papel que les cupo ep esen a a las Uni e sidades andaluzas UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 292  FRANCISCO CASTILLO MELENDEZ en la p o isión de empleos y o icios en Indias du an e la segunda mi ad del siglo XVIII. En es e empeño, se p odujo la eliz ci cuns- ancia de encon a me con un modes o mazo documen al ela i o al pe sonaje que da í ulo a es a ponencia, de mane a que es e ha- llazgo, me p opo cionó la opo unidad de pa icipa en es as jo - nadas dedicadas a Huel a y Amé ica y con las que me sien o an en añablemen e unido pues no en ano, en a ias de sus an e io- es ediciones su di ec o , el D . Bibiano To es, u o la de e encia de acep a mi modes a colabo ación pa a con ibui a su o gani- zación y desa ollo. La elección de es e pe sonaje, un sencillo sace do e de la sie- a de A acena, pe mi e una le e ap oximación a cómo debió se la ida de milla es de españoles que, pe enecien es al común, pa- sa on al Nue o Mundo con la idea de mejo a . Jun o a i eyes, obispos y o icios de al o ango o po e, es bueno ambién sabe algo de las gen es sencillas del pueblo andaluz que decidie on cam- bia el umbo de sus idas al ai e de la a en u a ame icana. Con- ibui , en in, con es e minúsculo óbolo, a hace la his o ia de las gen es sin his o ia, po u iliza la exp esión del cubano Julio Pé ez de la Ri a. Y sob e es e pa icula , es de jus icia señala que p ecisamen- e aquí, en e es as cua o pa edes, en an e io es <Jo nadas», se han dado bas an es pasos po es e camino, pasos que se pueden cono- ce ácilmen e hojeando las Ac as publicadas (1). De mane a que po es a azón he pa ado 'mien es en Don José Félix Ma ín Ro- me o, capellán de la Real A mada. ALGUNAS NOTAS SOBRE LOS CAPELLANES DE REAL ARMADA. Pe o al p incipio hablábamos de un enómeno, solamen e in- sinuado, eso sí. T as la pis a de es e pe sonaje han apa ecido o os suje os, ungidos ambién po el sac amen o del O den Sace do al, que p esen an idén icas a inidades. En p ime luga eunen la común ca ac e ís ica de se cape- 1. Andalucía y Amé ica. Ac as de las Jo nadas de Andalucia y Amé ica (1 a XI). Se i- lla, 1982-1991. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  293 llanes de la A mada Real; en segundo luga , los a a a es de su mi- nis e io en la ma ina, los a as an en muy di e sas ocasiones a oca en pue os ame icanos; en e ce o, odos aquéllos sob e los que hemos encon ado no icias, quie en pe manece en el Nue o Mundo, pa a lo que alegan di e en es mo i os o jus i icaciones. Al- gunos se basaban en una eal o den de 24 de se iemb e de 1784 que pe mi ía que los capellanes que u iesen seis años de se icios pudiesen ep esen a su mé i o pa a se a endidos y colocados. Tal e a el caso del bachille José Cabanas, que eunía 15 años, casi o- dos ellos en hospi ales (2) y solici aba una media ación en Méxi- co, Puebla de los Angeles o la colegia a de Guadalupe. O de Ju- lián Ramón Ga cía, na u al de G aña, en la diócesis de Mondoñe- do, quien con 26 años de se icios a sus espaldas pedía, desde Li- ma, «alguna canongía, p és amo o pensión, como ul imamen e iene o denado y ese ado pa a es e in, si iendo seis años su únis- e lo» (3). Pe o en e odos los mo i os alegados el que se lle a la palma es el de padece di e sos ipos de en e medades con un denomi- nado común: ninguna de ellas pe mi e inicia el camino de e- g eso a la península. Has a hoy, y comp endidos den o del úl imo cua o del si- glo XVIII en e la documen ación de Indi e en e Gene al y de la Audiencia de México, nos hemos encon ado con memo iales de 14 capellanes de la Real A mada y cinco pe enecien es al ejé ci o, aunque a dos ya hay que encuad a los en el siglo XIX. (4) Jun o a és os y únicamen e e e ido al pe iodo que media en- e junio de 1790 y el mismo mes del siguien e año, apa ecen cm- 2. A chi o Gene al de Indias_ México, 1879. Cabanas al ey. si . s. . En 1789 se le con es aba diciéndole que pa a da cu so a su ins ancia debía di igi la po mano del ca de- nal pa ia ca, ica io gene al de los Ejé ci os. 3. A.G.I. Indi e en e Gene al, 1336. Julián Ramón Ga cía al ey. Lima, 1 de. mayo de 1785. 4. Uno de ellos e a el doc o en Sag ada Teología, na u al de Mallo ca, Juan Sas e Ce e a, capellán de núme o de la Real A mada, quien basándose en las ó denes que p o- me ían p emia a odos aquellos eclesiás icos que han se ido du an e 15 años en los ejé - ci os y a madas p esen ó memo ial con echa de mayo de 1810. Había pasado 18 años en Amé ica ya que es u o des inado en uno de los be gan ines que pa icipa on en la ex- pedición hid og á ica de la Amé ica Sep en ional y que consumió odo es e iempo. (A.G.I. Indi e en e Gene al 248. Sas e al P esiden e del Consejo de Regencia. Cádiz, 2 de se iem- b e de 181 1). El o o e a el con oda p obabilidad gadi ano, José Ma ía Cab e a y He e- a, que desde 1816 es aba en La Habana ag egado a su egimien o ijo y, desde 1820, en el de San iago de Cuba_ (Ibidem, Relación de Mé i os y Se icios, 1831). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 294  FRANCISCO CASTILLO MELENDEZ co capellanes de na íos me can es que han abandonado sus ba cos en Ve ac uz y, consiguien emen e, no han eg esado a España (5). Aún hay más; una p ueba de la pe manencia de es os hom- b es en ie a mexicana y de que el p ocedimien o expedi i o de la dese ción e a conside ado como habi ual, nos la p opo ciona el p opio i ey Re illagigedo: «muchos capellanes de buques de gue- a y me can es abandonan sus pues os con acilidad en Ve ac uz, po queda se en es os einos con a iniendo las leyes» (6). In en- aba el i ey a e igua el pa ade o de es os clé igos pa a p oce- de a su eemba que con des ino a la península y ello p odujo «un c ecido expedien e» (7), po lo cual pa ece p uden e señala que en los úl imos años del siglo el enómeno es aba in ensi icándose. El núme o que hemos eseñado puede se conside ado ep e- sen a i o —y pa ece más que su icien e pa a de ini una endencia —, máxime si enemos en cuen a que no odos los capellanes, ni mu- cho menos, end ían ocasión de en abla con ac o con la ealidad ame icana. Veamos algunos ejemplos: en 1788 el i ey de Méxi- co, y ambién el a zobispo, ecomendaban al licenciado An onio Ciudad, que debía se na u al de Seo de U gel, capellán de la Real A mada du an e ocho años en los que andu o con la expedición al Río de la Pla a y la colonia del Sac amen o y enien e de ica- io en la pa oquia de San a Ca alina Má i de la ciudad de Mé- xico, pa a una ación en cualquie a de las ca ed ales de aquel ei- no. Según exp esa, «las con inuas a eas de su eje cicio pusie on en g an decadencia a su salud y se io obligado a queda se en Mé- xico a con alece de sus en e medades, dedicándose desde en on- ces al se icio de la iglesia con la mayo u ilidad, sin más sueldo ni en a eclesiás ica que las co as ob enciones, que no le alcanzan pa a su manun ención y decencia». (8) Hay casos e dade amen e dignos de un p emio a la pe se e- 5. A.G.I. México, 1885. El iscal del juzgado de ma ículas al i ey. Ve ac uz, 22 de junio de 1791. Los capellanes e an An onio Colond ino, de la do ación de la aga a «San Fe mín», Sal ado Pablo A mendá iz de la aga a «La Condesa de Bena en e», ay Nicolás Gue e o, ca meli a calzado, F ay José de Cas o, agus ino y ay Ma ín Fe nán- dez, me ceda io. 6. Ibidem., Re illagigedo a Ped o de Acuña. México, 31 de oc ub e de 1792. 7. Ibidem., Tes imonio de lo conducen e al capellán don Ped o de Oli ie i. En au os y denuncias anónimas de] deso den que hay en Ve ac uz en pe mi i se queden en el eino los capellanes de buques. Año de 1792. 8. A.G.I. México, 1153. El i ey a An onio Po lie . México, 23 de julio de 1788. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  295 ancia, como el de los anciscanos descalzos ay Ma ín Cañe o y ay Juan Gómez de San José, ambos andaluces y capellanes de la a mada desde 1779, quienes en 1780 pa ie on de Cádiz hacia Amé ica. Es u ie on p esen es en la expedición con a Pensacola y en di e sas acciones en la cos a no e de la isla Española y, el p ime- o, ambién pa icipó en Buenos Ai es en la lucha con a los po - ugueses. Fi mada la paz con G an B e aña, desde La Habana, pidie on al p o incial que los des inase a la p o incia de San Diego de Mé- xico, donde no ue on bien acogidos y se pasa on a la del San o E angelio, cuyo P o incial les niega la esidencia y les o dena e- g esa a Andalucía po lo que acuden al Consejo de Indias, en so- lici ud de licencia el año de 1784. Su caso se á examinado po lo menos en es ocasiones po el Consejo en los p óximos diez años, siemp e con unos esul ados desalen ado es, has a que po in en 1794, consiguie on su deseo de e legalizada su es ancia en México. Mien as an o habían alegado en e medades que jus i ica on con ce i icaciones de cua o médicos, en las que se especi icaba que cualquie mo imien o iolen o, como el camina a caballo, les pe judica ía muchísimo. F ay Juan Gómez consiguió su inco po ación a la p o incia del San o E angelio supliendo la plaza de uno de los eligiosos que po la al e na i a habían de en ia se desde España, con lo que la Real Hacienda salía bene iciada en el aho o de los gas os de un iaje y ay Ma ín Cañe o de los Dolo es, po la ía de la se- cula ización no sin cos a le un iaje a la península en es e año de 1794 pa a log a lo y, desde aquí, pedi la secula ización a Roma. Cla o que an es había conseguido la plaza de sochan e de la ca e- d al de México «po la escasez de oces g uesas» que había. Fi- nalmen e el Consejo de Indias le concedía el pase de eg eso a Mé- xico el 30 de agos o de 1794 (9). An es de pasa a analiza a nues o pe sonaje nos gus a ía i- ja nos un poco en la clase de ida que habían lle ado es os hom- b es. Po ejemplo, el capellán Juan An onio Riaño, al pa ece na- 9. A.G.I. México, 2666. F ay Juan Gómez de San José y ay Ma ín Cañe e de los Dolo es al ey. México, 3 de ene o de 1785 y México, 2539. Consul a del Consejo. Ma- d id, 16 de agos o de 1794. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 296  FRANCISCO CASTILLO MELENDEZ u al de Sanlúca de Ba ameda, y solici an e de una media ación en la ca ed al de México; con aba con más de 25 años de se i- cios en los hospi ales de Ve ac uz y La Habana y había omado pa e en 17 campañas con a los a gelinos y o os pa icula es se - icios. Desde el 18 de eb e o de 1755, año en que se le o mó asien o, es u o des inado en 17 ba cos di e en es (10). Digno de mención en es e aspec o, es el capellán nacido en Oli a es, Ba olomé Rojo y Gál ez, alis ado el 26 de ma zo de 1762, quien con 22 años de se icio na egó po los cinco ma es a bo - do de 7 ba cos di e en es. 13 años los pasó en aguas ame icanas en e las cos as de Ca agena, Panamá, Po obelo, isla de San a Ca- alina y Río de la Pla a. Además es u o en la expedición de A gel y en a eas de pa ullaje po el A lán ico du an e la gue a de los Sie e Años. Sob ecogen sus no icias del iaje que e ec uó a Manila en el na ío «El Buen Consejo» en 1768, del que cuen a que en los dos años que du ó, u ie on an os en e mos que se ie on p ecisados a lanza al agua 70 cadá e es y hubie on de acome e di e sas a i- badas o zosas an e la absolu a escasez de í e es. En una de és as, en Ba a ia, padecie on an o, po los igo es del clima, que deja- on en e ados en una isla desie a a 40 españoles, llegando, po in, a Cádiz con bas an es en e mos picados de esco bu o, en e ellos él mismo. Nues o ecino de Oli a es sí debía encon a se bas an e can- sado, pues sólo suplica alguna pieza eclesiás ica, que es ando en su casa pueda se i la, po sus muchos años. A pesa de la ex- ao dina y densa hoja de se icios que p esen ó, és a ue espon- dida con la indi e en e, seca y ía ó mula bu oc á ica del «acuda donde oca» (11). O os capellanes que co ie on mejo sue e ue on los g a- nadinos Manuel de Salaza y Juan José del Olmo. El p ime o na- egó al menos en ocho ba cos dis in os, asis ió en hospi ales y en di e sas acciones gue e as, en e ellas el si io de Pensacola. Fue cu a de las Víbo as en el obispado de Buenos Ai es an es de en o- 10. A.G.I. Indi e en e Gene al, 1322. Juan An onio Plaño a Gál ez. Cádizi, 14 de oc- ub e de 1776. 11. A.G.I. Indi e en e Gene al, 1334. Ba olomé Rojo y Gál ez al ey. Oli a es, 15 de diciemb e de 1784. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  297 la se en la A mada y después consiguió, en 1784, una ación en la ca ed al de Mé ida de Yuca án. Al año siguien e ue p omo ido a canónico y desde es e pues o suplicaba po el deana o del cabil- do de Oaxaca (12). Su paisano, Juan José del Olmo, ue admi ido po capellán p o- isional en 1778 y coincidió en sus acciones bélicas en el ma con Ma ín Rome o en el Canal de la Mancha a bo do del mismo ba co, en B es y en la expedición con a A gel. Desde 1788 se encon- aba en Mad id a la espe a de un empleo, cosa que consiguió en 1793 al se elegido pa a acione o en San o Domingo. Como le pa ecía poco solici aba la plaza de doc o al en México o media a- ción en la ca ed al de Puebla de los Angeles (13). VIDA DEL PERSONAJE. José Félix Ma ín Rome o había nacido el 21 de agos o de 1741 en la illa de Jabugo la Real y ue bau izado es días después en la iglesia pa oquial de San Miguel A cángel (14). Es udió G a- má ica en el colegio de los exjesui as de F egenal de la Sie a y Filoso ía en el con en o de los anciscanos obse an es de la misma localidad. Después pasó a Se illa, donde cu só Teología en el con- en o de Nues a Seño a del Pópulo, de canónigos egula es de San Agus ín y se o denó sace do e el día 21 de se iemb e de 1765 a la edad de 24 años. Inició el eje cicio de su minis e io en su Jabugo na al (15). En 1774 pasó a la illa eal de La Na a, ica ía que pe enecía a Al- monas e , como enien e de cu a, donde pe maneció po espacio de cua o años en sus i ución del bene iciado de la illa, don Fe - nando Rome o de los San os, aquejado de males (16). El 22 de e- b e o de 1778, de manos del obispo de Cádiz, ecibió el nomb a- 12. A.G.I. México, 1881. Relación de Mé i os y Se icios y memo ial de Manuel de Salaza _ 13. A.G.I. México, 1885. Relación de Mé i os y Se icios y Memo ial de Juan José del Olmo. Mad id, 1793. 14. A.G.I. Indi e en e Gene al, 384. Copia de e de bau ismo ex endida po Diego Domínguez Muñiz de To a , en Jabugo a 20 de agos o de 1775. 15. A.G.I. Indi e en e Gene al, 384. Relación de Mé i os y Se icios. s.l. s.£ 16. Ibidem., Ce i icación de Fe nando de los San os Rome o, cu a y bene iciado de la iglesia pa oquial de Nues a Seño a de G acia de la illa de la Na a, a 20 de diciemb e de 1778. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 298  FRANCISCO CASTILLO MELENDEZ mien o de capellán del Hospi al del Seño San José, de la isla de León y las pe inen es licencias pa a el desempeño de su labo es- pi i ual. «Mo ido del amo a den ísimo que iene a su ey y a la Pa- ia» —según sus p opias palab as—, enunció al des ino en el e- e ido hospi al y se inco po ó al cue po de capellanes de ma ina, como supe nume a io en 31 de mayo de 1779, ecibiendo las co- espondien es licencias pa a celeb a y con esa del enien e ica- io cas ense del depa amen o ma í imo de Cádiz. Se le des inó al na ío «O ien e», ba co és e que e a el segun- do cons uido en El Fe ol según los planes ideados y pues os en ma cha po el ma qués de la Ensenada (17). Du an e los cua o años que du ó la in e ención española en con lic o a mado que aboca ía en la independencia de las T ece Colonias, pa icipó, de mane a con inuada en odas las acciones na ales lle adas a cabo po la escuad a mandada po el enien e gene al don Luis de Có - doba, que se hallaba su a en la bahía de Cádiz en junio de 1779 (18). Nues o pe sonaje omó pa e en nue e campañas, la p ime a de las cuales ue el p oyec o, a iculado conjun amen e con la es- cuad a ancesa, pa a in adi Ingla e a. A es os e ec os, za pó de Cádiz un día después de decla ada la gue a, el 22 de junio de 1779, pa a euni se con sus aliados a la al u a del cabo O egal y pone umbo al Canal de la Mancha. Queda on cong egadas 150 elas y los 16 na íos a ca go de don Luis de Có doba desempeña on la misión de escuad a de obse ación. Casi cumplidos los es meses de na egación, a mediados de se iemb e, a iba on a B es y Ma ín Rome o ecibió ó denes de pasa a los hospi ales pa a cuida en lo espi i ual a los en e mos españoles que se hallaban epa idos en e cinco cen os asis en- ciales (19). 17. Su cons uc o ue Rica do Roo h uno de los ingleses de es e o icio con a ados po don An onio de Ulloa en 1750 y bajo la di ección de Guille mo Tu ne , a quien se le expidie on ca as de g acias po su labo . (Fe nández Du o, C. A mada Española desde la unión de los einos de Cas illa y A agón. Mad id, 1973, VI, págs. 358 y 362). 18. Es aba o mada po 31 na íos, sie e aga as, dos u cas, 2 b ulo es, una a ana y -una sae ía. (Fe nández Du o: A mada Española... VII, pág. 231). 19. In o mación sob e es a campaña puede encon a se en Fe nández Du o, C.: A - mada Española... VII, págs. 233-247. En un memo ial de Flo idablancna a Ca los III se da la ci a de más de 3.000 en e mos españoles y más de 12.000 anceses, como conse- cuencia de la decla ación de una epidemia (Ibídem., pág. 247). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  299 Du an e las cua o siguien es campañas, desa olladas desde ines de 1779 has a julio de 1781, el na ío «O ien e» es u o pa- ullando desde el cabo San Vicen e has a cabo Espa el, con el ánimo de impedi odo ipo de soco o al Gib al a bloqueado. El es o del e ano, ya oda la escuad a unida, lo pasa á na egando en las inmediaciones de las Made a y Pue o San o, donde ap esa- on sie e emba caciones inglesas has a que eg esa on a la bahía de Cádiz, el 23 de Se iemb e del mismo año. Ya en 1782, pa icipó Ma ín Rome o en es campañas más; las dos p ime as en aguas andaluzas en calidad de escuad a de pa- ulla in e cep o a de los na íos b i ánicos con umbo a Gib al a y la e ce a, de nue o en el Canal de la Mancha, donde, según es- imonio p opio, consiguie on hace 25 p esas al enemigo inglés e in en a on da caza a su escuad a. Al inaliza el e ano nos lo encon amos en la bahía de Algeci as y a los ba cos de su escua- d a in e iniendo en el soco o a las do aciones de las ba e ias lo- an es, como consecuencia del desas e su ido po és as, en la ma- d ugada del 14 de se iemb e. Casi sin descanso las ue zas coo di- nadas al mando del enien e gene al La Mo e Picque , se aden a- on en el ma Medi e áneo en pe secución de las b i ánicas pa a, p on amen e su ca de nue o el A lán ico y en abla comba e con el enemigo en las p oximidades del cabo Espa el (20) y, nue a- men e eg esa al pue o de Cádiz el 28 de se iemb e de 1782. Cuando su escuad a se disponía a pasa a Amé ica llegó la no icia de la i ma de los p elimina es de paz y el na ío «O ien e» ecibió ó denes de eg esa al Fe ol, depa amen o ma í imo de p ocedencia, y nues o capellán ue des inado al na ío «Miño», en ab il de 1783 y un mes más a de, quedó desemba cado en el cue po de capellanes supe nume a ios de Ma ina has a el 14 de junio de 1784 (21). Con aba po en onces 43 años. Una ce i icación del b igadie Domingo Pe le comandan e del na ío «O ien e», nos habla del exac o cumplimien o de sus de- be es y de una g an dedicación a su minis e io, lo que había g an- jeado el a ec o gene al de oda la ipulación (22). Así pues, a la 20. Sob e es os acon ecimien os C . Fe nández Du o, C.: A mada Española..., VII, pág. 344. 21. A.G_I. Indi e en e Gene al, 384. Relación de Mé i os y Se icios de José Félix Ma ín Rome o. 22. Ibidem. Na ío «O ien e», 22 ene o de 1783_ UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 306  FRANCISCO CASTILLO MELENDEZ ido en la doc ina, una de las mejo es del obispado. Su empeño es es ablece se en México, dejando la cu a de almas a ca go de ica ios, pagando a és os un co o sala io y lle ando pa a sÍ la sus- anda del cu a o, comiéndosela allí a p e ex o de que no le p ue- ba el empe amen o y con o as ideas bien indignas de que engo no icias bas an emen e au o izadas... ¡No ha sido malo el empe- amen o pa a que el cu a haya c iado a sus sob inos en él y pa a que un pob e mise able se haya hecho ico y aho a que ha jun a- do caudal es país en e mo y pe judicial a su'salud!» (44). En los apa ados sex o y sép imo de es a ca a, que e san sob e el a an- cel de cu as y sob e co adías y he mandades eclesiás icas o pia- dosas, iene Alonso de O igosa a coincidi en lo undamen al con lo expues o po Jo ge Juan y Ulloa pa a el Pe ú aunque sin an a c udeza. Sob e la base de que no se debe y no se puede conside a la ac uación de odo el cle o indiano aco de con las mani es aciones an e io es, qué duda cabe que leyendo es as palab as se es á bas- an e lejos, de aquella obse ación ace ca de los momen os inicia- les de la labo e angelizado a que Juan de To quemada ecoge en su Mona quía Indiana: «...Flo ecían en él la i ud y san idad y co ían po odas pa es y en odos los es ados eclesiás icos, en las O denes mendican es y en el es ado cle ical, con mucho cui- dado y espí i u, p e endiendo cada uno a en aja se al o o en su minis e io.., suspi aban po la obse ancia de la ley de Dios y el conocimien o de su San ísimo Nomb e» (45). Que la p esencia de capellanes, con o sin au o ización del Con- sejo de Indias, llegó a se moneda co ien e es un hecho con o - mado po el es imonio del i ey conde de Re illagigedo, que he- mos ecogido en o o luga de es e abajo. P ecisamen e la eso- lución del caso de Ped o Oli ie i, sace do e a ecindado en Jalapa, al pa ece desde 1782, o iginó la expedición de una eal o den al i ey (46) po la que se concedía licencia al al Oli ie i pa a que- da se en las Indias y se o denaba a Re illagigedo que no se in- 44. A.G.I. México, 2587. Alonso de O igosa al ey. An eque a de Oaxaca, 20 de no iemb e de 1784. 45. Lib o XV, capí ulo 29°, III, pág. 82. 4 edición. Edi . Po úa, México, 1969. 46. A.G.I. México, 1885. Minu a de eal o den al i ey de Nue a España. 7 de e- b e o de 1793. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  307 miscuyese en casos y si uaciones análogos, lo cual, en nues a opi- nión, equi alía al o o gamien o gene alizado del pe miso de esi- dencia a odo aquel eclesiás ico que, ap o echando su condición de capellán de un buque de gue a o me can e, quisie a asen a se en Nue a España. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA