EL ALOJAMIENTO DE LAS FAMILIAS
ARGELINAS Y LAS RELACIONES
INTERGENERACIONALES
Emmanuelle San elli
Los espacios esidenciales de las poblaciones inmig an es no pueden
comp ende se únicamen e en e e encia a los emas de la seg egación. A
pa i
de
es aspec os como son la localización esidencial, el ascenso a
la p opiedad de la i ienda y los in e cambios - inancie os y
mo ales-
en e gene aciones, la au o a mues a cómo el es udio de las p ác icas de
mo ilidad esidencial de las amilias inmig an es de o igen a gelino ins-
aladas en la egión lionesa nos pe mi e ap ehende sus ayec o ias
sociales en el seno de la sociedad ancesa. No puede igno a se el ca ác-
e plu al de ales expe iencias
y,
po an o, la necesidad de esca pa a
las ep esen aciones ue emen e homogéneas de las que, comúnmen e, se
de i an un conjun o de imágenes nega i as. Se sub aya ambién cómo los
i ine a ios esidenciales inciden sob e las p ác icas y es uc u as amilia-
89
es y en las elaciones in e gene acionales.
El ema del alojamien o y de los i ine a-
ios esidenciales es uno de los aspec-
os de un abajo de in es igación más
amplio ealizado sob e las amilias de inmi-
g an es a gelinas en F ancia
1• El es udio de
los espacios habi ados y los desplazamien os
esidenciales in oduce a o as o mas de i i-
ne a ios sociales a la ez que nos enseña sus
in e acciones: ayuda a comp ende la o ma-
ción de las di e sas ayec o ias sociales. El
ca ác e poli acé ico de es e ema señala su
pe inencia pa a analiza p ocesos sociales: no
an o el análisis de si uaciones esidenciales
como la de los p ocesos que ponen de mani-
ies o odas las dimensiones del alojamien o y
la ciudad, o dicho de o o modo, de los modos
de habi a . El análisis del i ine a io esidencial
de los pad es, los emig ados, y de sus hijos,
ilus a su mane a de habi a el espacio esi-
dencial (in e io y ex e io )
y,
más amplia-
men e, su modo de habi a en la sociedad
ancesa.
En ealidad, in es iga el i ine a io esidencial
y sus p ác icas subyacen es ( ipo de aloja-
mien o, o denación, elación con el ecinda-
io, e c.), cons i uye una de las mane as de
ap ehende los modos de in eg ación en la
sociedad, independien emen e de la gene a-
ción es udiada. El
S .
G ibaudi denomina
-
LXXXIX
-
ASTRAGALO, 18 (2001)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2001.i18.09
Socióloga, lns i u des Sciences de l' Homme (Lyon)
90
«ciclo de in eg ación u bana»2 (pp.
76177):
«[El enómeno mig a o io] y el i ine a io esi-
dencial no son los únicos elemen os que nos
pe mi en cap a la exis encia de un ciclo de
implan ación en la ciudad y de in eg ación en
la ida social de Tu ín. Exis e ambién un i i-
ne a io geog á ico (
...
) que se debe ene en
cuen a, la an igüedad de la in eg ación de los
ac o es sociales ( ... ) con el in de acla a las
de e minaciones indi iduales y amilia es que
les han inducido a desplaza se». Es impo -
an e en onces in en a esponde a cie as
p egun as, con el in de ap ehende
el
con-
ex o en el que se han elabo ado los i ine a ios
de la segunda gene ación: ¿Qué ipo de aloja-
mien o han ocupado desde su llegada? ¿Qué
ipo de elación han man enido con la ecin-
dad? ¿Cuál ha sido la incidencia de es as ela-
ciones sob e la o ganización amilia ? En
e ec o, más allá de los i ine a ios esidencia-
les, es la his o ia de la amilia an es de su
inmig ación y desde su es ablecimien o en
F ancia, especialmen e a a és de los espa-
cios habi ados, lo que pe mi e in oduci nos
en el uni e so social desde el cual se han
cons uido los e e en es, las elaciones de
sociabilidad, las aspi aciones, e c. de los
hijos. El hábi a ep esen a mucho más que un
luga : es el esul ado de una compensación
y/o de es a egias (la mo ilidad esidencial
como sus i u o de la mo ilidad p o esional; la
inco po ación a un alojamien o que pe mi e
c ea una emp esa g acias a es e capi al dispo-
nible). El hábi a pe mi e ambién una mezcla
social y/o cul u al más o menos ue e en e
las pe sonas ( co-p esencia de pe sonas que
ienen o ígenes y/o pe enencias sociales o
cul u ales di e en es). El espacio habi ado
pone de mani ies o ambién las elaciones de
solida idad en e ecinos, en e miemb os de
la amilia ... Finalmen e, quizás sea la ocasión
de una mo ilización (pa a
su
adquisición, es-
au ación ...
),
la es a egia de una búsqueda de
p oximidad-dis ancia en e al an iguo luga
de esidencia, de los o os miemb os de la
amilia, de la comunidad de o igen, e c.
A pesa de una ep esen ación muy homogé-
nea de la población inmig ada y de su ayec-
o ia en F ancia, cuyo a que ipo del espacio
esidencial es el ex a adio, el ca ác e plu al
de las ayec o ias esidenciales de es as ami-
lias in i a a ela i iza es a imagen nega i a
que iene como co ola io c ee que odos los
inmig an es es án ecluidos en los espacios
más deg adados.
Po lo an o, a pa i de los es siguien es
emas,
la
localización esidencial, el acceso a
la p opiedad y el in e cambio de ayudas que
inculan las dos gene aciones, se a a de
mos a cómo las p ác icas esidenciales pe -
mi en ap ehende los i ine a ios sociales en la
sociedad ancesa, p es ando especial a en-
ción p ecisamen e a su di e sidad.
No es la in ención nega que exis en g andes
di icul ades pa a las amilias inmig adas
os ensibles, po ejemplo, en la imposibilidad
de muda se (polí ica áci a de cuo as de los
municipios y de los o ganismos p o eedo es
de ondos públicos), en las p ác icas disc imi-
na o ias y/o en la asignación de alojamien os
deg adados y ex emadamen e iejos, e c. En
cambio, el obje i o de
mi
abajo se cen ó no
an o en es os obs áculos como en obse a a
pos e io i el i ine a io esidencial e ec uado
-XC -
po
sus amilia es como e apa de la his o ia
indi idual y amilia . De ahí que el análisis
del hábi a y de las mo ilidades esidenciales
sea un eje cen al pa a comp ende la e olu-
ción de la sociedad ancesa.
La
localización esidencial
Muchos abajos han desc i o la dis ibución
de las dis in as poblaciones es ablecidas
(según el o igen, la ca ego ía socio-p o esio-
nal, e c.) en los e i o ios u banos y
Jos
e ec-
os de seg egación que la acompañan (según
el pe iodo de llegada en la ciudad, las dis i-
buciones po sec o es de ac i idad, e c.)
3.
La
localización de las amilias a gelinas en la
egión de Lyon obedece a es os p incipios:
es as amilias esiden esencialmen e en los
municipios del su es e, sec o donde se han
ins alado las emp esas indus iales
4
(o sea
Feysin, Vénissieux y el Dis i o VIII especial-
men e). Algunos ba ios del cen o de la ciu-
dad han ecibido ambién di e en es oleadas
de inmig an es (sob e odo los ba ios de la
Guillo ie e, de la Place du Pon )
5.
Aunque la localización de las amilias a geli-
nas pa ece se e iden e, es impo an e, sin
emba go, dis ingui los pe iodos (po ejem-
plo, ¿cuáles son los di e en es espacios habi-
ados a
lo
la go del i ine a io esidencial de
una amilia?), así como el ipo de alojamien o
ocupado según
Jos
espacios. Si las i iendas
HLM
6
se encuen an en su g an mayo ía
en
el
p ime anillo de la aglome ación, no qui a que
los p ime os alojamien os ocupados no son
necesa iamen e de p o ección o icial. Ade-
más, las i iendas a las que las amilias han
podido accede pos e io men e es án ubica-
das, bien en
el
segundo anillo o
en
ba ios
donde no habían enido acceso an es. Final-
men e, a pequeña escala, cuáles son las impli-
caciones de las di e en es localizaciones pa a
la amilia (¿se han encon ado con amilias
del mismo o igen o
en
un en o no más he e o-
géneo social y/o cul u almen e? ¿Cuáles son
en onces los e ec os sob e la o ganización
amilia ?).
Po lo an o, se a a de c uza da os
en
el
iempo, del pe iodo analizado, del ipo de alo-
jamien o, del espacio socio- esidencial, con el
obje i o de no limi a nues a pe cepción de
la si uación obse ada al día
J
de la encues a
o, peo , sólo a las ep esen aciones del «aloja-
mien o inmig ado». Se a a de e i a educi
la si uación de una mayo ía
7
al conjun o de
es a población, po una pa e
y,
po o a, dis-
ingui los e ec os a lo la go del iempo. De
hecho, se con unde ecuen emen e « i ien-
das sociales y amilias de inmig an es» mien-
as que su acceso a es e ipo de i ienda da a
sólo de los años 1970/80 (g an pa e de las
amilias habían llegado muchos años an es).
Po
lo
an o, hay muchas pe sonas que han
ocupado o os espacios esidenciales an es de
ene acceso a una i ienda social o que sólo
pasa on una empo ada
en
ella pa a luego
adqui i o a i ienda. Finalmen e, i i
en
un
ba io de i iendas sociales no signi ica nece-
sa iamen e i i en una « i ienda asignada»
8.
No qui a que
Jo
que ca ac e iza a las o mas
del hábi a desde la llegada de es a población
es su ca ác e udimen a io, has a insalub e
(saloncillo, ho el amueblado, apa amen o en
el iejo inmueble des a alado del cen o de la
ciudad, muchas eces de
uido a causa de las
-
XCI
-
91
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polí icas de gen i icación, chabolas, iejas
casas sin comodidades, cuando no
se
a a de
un agón de en o
un
au obús desa ec ado
pues o a disposición de la amilia po el
empleado del pad e). Aunque es as i iendas
hayan pe manecido modes as y con escasas
comodidades (de icien e o inexis en e cale ac-
ción, ausencia de se icios sani a ios, agua
calien e, a eces agua co ien e, humedades,
e c.) siguen eniendo una conno ación posi i a
pa a los en e is ados que las u ilizan como
pun o de e e encia pa a e alua sus siguien-
es i iendas. A pa i de ellas, las amilias
busca án i i en una casa, cul i a
un
ja dín,
ene espacio. O os an a p i ilegia
la
p oxi-
midad con las amilias ancesas pa a no i i
en el ex a adio, en ba ios desp eciados po
el p edominio de poblaciones de o igen
ex anje o, pa a no se es igma izados. Fue
esidenciales,
ni
las mismas expe iencias den-
o de los ba ios. Po ejemplo, dos amilias
que i en en el ba io Vaulx-en-Velin pueden
ene una expe iencia del espacio u bano muy
di e en e y p ác icas socio- amilia es dis in-
as. En
un
caso, una amilia
a
a omen a
el
epliegue sob e
la
comunidad de o igen del
ba io
y,
en el o o, a a pe mi i una ape u a
a la sociedad median e ac i idades pa a-esco-
la es o ecidas a los niños, amis ades ap oba-
das con los amigos de o igen ancés, e c.
Las localizaciones esidenciales p edispo-
nen, has a cie o pun o, a la he e ogeneidad
social y cul u al de los habi an es. Aho a
bien, es e en en amien o en e una mayo o
meno he e ogeneidad del ecinda io,
median e uni e sos de e e encia, modos de
pe cepción, p ác icas que
se
es ablecen den-
92 solamen e en una segunda e apa cuando una o de los espacios esidenciales, iene epe -
pa e de es as amilias ob u o una i ienda cusiones sob e los habi an es y especial-
social en un ba io pe i é ico, lo que signi i-
caba con elación a las condiciones an e io es,
una cla a mejo a de su condición de aloja-
mien o.
Sin emba go,
si
el i ine a io esidencial «clá-
sico» les ha conducido desde las i iendas
más insalub es a las i iendas sociales, algu-
nas amilias han enido acceso «di ec a-
men e» a o os ipos de i iendas como, po
ejemplo, una i ienda en el cen o de la ciu-
dad, en
la
ciudad ob e a, en un pueblo u al,
una i ienda alquilada po
un
o ganismo
social ue a del ex a adio, e c.
De
modo que,
a pesa de la apa en e simili ud del i ine a io
mig a o io y esidencial
9,
cons a amos que no
odos han conocido los mismos i ine a ios
men e sob e los niños que es án expues os a
p ocesos de socialización di e en es, incluso
con adic o ios. Sin llega a sabe qué ipo
de espacio esidencial es el más a o able,
cabe cons a a que el luga donde las pe so-
nas han
i
i
do, desde el cual han cons uido
sus e e encias ... nos ayuda a comp ende las
ayec o ias sociales, la o mación de
un
ho izon e de lo posible, an o a escala indi i-
dual como amilia . Podemos ilus a lo con
un
ejemplo: el caso de una pe sona que i ió
en una ciudad ob e a donde esiden p inci-
palmen e ob e os
de
o igen ancés y que ue
a
la
escuela con niños de ejecu i os que
i ían en el mismo municipio. Es a amilia
i ió unos diez años en es e espacio esiden-
cial a
su
llegada a F ancia.
-XCII-
<<Es a
ecina que e a una g an amiga de
mi
mad e, si ió a mi mad e de ínculo en e la
sociedad ancesa y
su
cul u a de o igen. Ella
[la amiga, muje de
un
ob e o, ambos de o i-
gen ancés] ayudó ambién a la in eg ación
inmedia a de los hijos en
la
cul u a ancesa.
Tu o un papel emancipado pa a la amilia,
aunque no sea siemp e bien is o. (
..
.
)La
e-
cuen ación de o o medio social me ha dado
o a isión, una mi ada, una mayo ape u a
(
...
) sin mis amigos, hab ía p obablemen e
op ado po una ac i ud más ese ada, una
elección más eme osa [ e e en e a la o ien a-
ción escola ] pe o como que ían que me que-
dase con ellos y enía la capacidad acadé-
mica, he hecho el bachille a o en ciencias
( ...
).
He sido ma cado, no sólo in luido, po
es as elaciones con amigos de o igen social
di e en e, sin que sea más
al o>>
10•
Desde los espacios esidenciales, han su gido
a ias p ác icas sociales: e e idas especial-
men e a las elaciones de sociabilidad con el
ecinda io ancés, las p ác icas socio-educa-
i as que alo an el éxi o escola , la emanci-
pación de las muje es (que puede aduci se
pa a las mad es en cu sos de al abe ización,
ob ención de
un
pe miso de conduci , e c.). A
pa i de la localización y lo que en aña en
unción del en o no social, las amilias han
desa ollado modos pa icula es de elaciones
sociales y amilia es. Algunas han p i ile-
giado, po ejemplo, las elaciones con el
ecinda io ancés
(Jo
que se e leja en un
mejo dominio del idioma ancés), y/o el
epliegue sob e la célula amilia ( eniendo
como consecuencia, po ejemplo, la mo iliza-
ción pa a el éxi o escola de sus hijos), y/o las
elaciones de sociabilidad con las amilias del
mismo o igen (que pueden p opo ciona
solida idad y apoyo, e c.).
Las modi icaciones de las p ác icas amilia es
han sido pa icula men e sensibles en las a-
yec o ias sociales de los ejecu i os'': Obse a-
mos que és os, más que los emp esa ios, han
c ecido en
un
en o no esidencial he e ogéneo
(donde domina una mezcla social y/o cul u-
al), den o del cual las edes elacionales, las
ac i idades p ac icadas y la a ención p es ada
a los niños ( esul ados escola es, e c.) han sido
de e minan es. La exp esión «ence a se pa a
sali adelan e», empleada especialmen e con
e e encia al éxi o escola en el mundo ob e o,
cob a aquí odo
su
sen ido. Los pad es han p i-
ilegiado las elaciones den o de la amilia y
con el ecinda io ancés (papel de la escuela,
p ác icas domés icas
«eu opeas>>,
e c.), en
de imen o, con ecuencia, de las elaciones
con
Jos
miemb os de la comunidad de o igen.
De hecho, hay dos ac i udes en en adas sob e
es e ema: la que p i ilegia la p oximidad con
las amilias del mismo o igen y la que busca
aleja se de ellas. En el p ime caso, las ami-
lias con inúan i iendo según los alo es que
undamen an una ue e dis inción en e gene-
aciones y en e los sexos, y según los alo es
co espondien es a la sociedad de o igen. En el
caso con a io,
Jos
pad es es án mucho más
olcados hacía sus hijos, dando p io idad
al
diálogo en e cada miemb o de la amilia
-den o de la pa eja, en e pad es e hijos. La
mi ada,
Jos
discu sos y las p ác icas es án
en onces menos o ien ados
al
ex e io . Los
niños pueden se obje o de una mayo a en-
ción, lo cual se pe cibe con cla idad en los
compo amien os escola es.
-XCIII-
93
ASTRAGALO,18(2001)ISSN 1134-3672
94
«Muchos se han quedado en su incón, sin
mo e se de sus pequeños apa amen os [ al a
de espacio y comodidad], aunque engan ya
niños g andes, pe o es o [pa a esos pad es)
les ha hecho muy bien pues o que han enido
que adap a se a
un
nue o ambien e y ... como
es ábamos menos en con ac o [con la comu-
nidad de o igen], hemos podido, iba a deci ,
a anza .»
Pad e: T abajo mucho pa a los niños y no me in e-
esa sabe lo que pasa ue a, incluso en
el
ecin-
da io.
Aquí
son los niños: ¿qué necesi an? ¿Dónde
es án?
(.
..
) No eníamos muchos con ac os, no he
in en ado ... no es descon ianza, no, es que. no es
eso, es que no enemos iempo.
Hijo: Como decía mi pad e, é amos
..
. ellos [los
ecinos, la gen e de la comunidad] y noso os,
nues os pad es y sus hijos, y eníamos pocas e a-
El desa ollo de las sociabilidades en el
ciones ue a de la amilia.,
mundo ancés y la compa ación que se e ec-
úa ine i ablemen e con las pe sonas ecuen-
adas en la escuela, con ibuyen en g an
medida a la a i mación de nue as aspi acio-
nes. El papel de la mezcla cul u al y/o social
es aquí de e minan e: se exp esa, en p ime
luga , en el ecinda io y en la escuela. Los
pad es de los ejecu i os se encuen an con
mayo ecuencia en es e caso ipo.
Si
siguen
i iendo en un ba io de i iendas sociales, el
espacio amilia y/o la p ác ica de ac i idades
ue a del ba io se uel en p edominan es.
Han podido ambién in en a muda se pa a
sali de un en o no que juzgaban des a o able
a la escola ización y/o emancipación de sus
hijos.
La
c eación de nue os ho izon es de lo
posible que se sob eponen y p olongan sob e
la célula amilia a a de e mina
12
su i ine a-
io pos e io , bien en el ámbi o esidencial,
elacional o p o esional.
Pad e: Con mi muje
,
hemos hecho
en e común,
uno a cada lad
o-
[pa a apo
ya
a los niños] y sólo
pen
sá
bamos en ello,
la
escue
la,
y cómo he su ido
yo en el abajo.
Hijo: Es e dad que había un impe a i o aquí, ¡la
esc
uela!(
...
) Du an e las acaciones escola es con
el Ayun amie
n
o, eníamos que mo e no
s,
había
que sali .
..
e a
eme
nd
o.
Nunca he iajado a
n
o.
La cues ión de la localización mues a así que
los i ine a ios esidenciales, po a a se an o
de
un
desplazamien o en el espacio ísico
como social, iene impo an es epe cusiones
en el seno de la es uc u a amilia .
El acceso a la p opiedad
En la encues a que ue aplicada a 100 pe so-
nas, más de dos e cios decla an que sus
pad es ocupa on, en
un
momen o u o o de su
i ine a io esidencial, una i ienda social. En
el momen o de la encues a sólo un e cio de
los pad es esidía en es e ipo de i ienda; la
habían abandonado pa a consegui un aloja-
mien o en el sec o p i ado o po que op a on
po la p opiedad p i ada. De al mane a que
casi la mi ad de los pad es son ya p opie a ios
de su i ienda en F ancia (44%
),
y un cua o
op ó po
un
alquile en el sec o p i ado
13
Es o demues a, en ambos casos, la olun ad
de de
ja
la i ienda social y un dominio de
los desplazamien os en el espacio u bano. Sin
emba go, hay que menciona que es as ami-
lias ex anje as o de o igen ex anje o no
log an consegui en el sec o público un aloja-
mien o en el municipio que quisie on (debido
- X
CIV
-
a las polí icas disc imina o ias que apun an a
echaza a las pe sonas de o igen ex anje o,
sea po que el municipio conside a que exis e
ya
un po cen aje de población ex anje a
impo an e y/o po que no desea ecibi más
po emo a al e a su imagen). Pasa se al sec-
o p i ado y más aún comp a , o ma pa e
de una es a egia pa a dispone de un
ma
yo
ma gen de maniob a. Es e p oceso pod ía no
se , en cie os casos, esul ado de una p e-
e encia sino más bien una mane a de e i a
una coacción (la de no pode deja el ba io
donde esiden pa a i se a o o de su elección).
Si bien es e caso no es a o, es más ecuen e
que la adquisición esponda a una p eocupa-
ción po cons ui , po posee una casa que
designe a la ez al edi icio y sus habi an es,
po ex ensión, el p oyec o de pe pe ua se y
en aiza se en el país. «La casa es insepa able
de la amilia como g upo social es able y
como p oyec o colec i o de pe pe ua lo» 14•
Po un lado, es e ac o ma ca indiscu ible-
men e una in lexión en el p oyec o mig a o io
y, po o o, la ealización de un p oyec o de
p omoc10n social, inhe en e al p oyec o
mig a o io (aunque no se puede deduci con
ello que exis e una up u a de los ínculos con
el país de
o igen'
De la misma mane a que
la comp a de una casa ep esen a el éxi o
desde el pun o de is a del país de o igen,
a ias décadas después de su llegada, ma ca
ambién el éxi o desde el pun o de is a del
país de acogida: si los pad es no han enido
éxi o p o esional, la casa puede compensa
es a desilusión. Re ospec i amen e, se a a
de econoce es e obje i o y da le o ma. El
segundo aspec o subyacen e es el econocí-
mien o de su pe manencia: si es a ambición
no se mani es ó a la llegada, se impone y
ma e ializa después con la adquisición de una
i ienda.
La di e encia en e mis pad es y los de o os es
que
mi
mad e se daba cuen a de que hicie a lo
que hicie a, que sus hijos es u ie an bien es i-
dos, anquilos, limpios, que cumplie an con los
debe es de la escuela, no e an acep ados, y llegó
a la conclusión
<<necesi o
algo pa a mí». En on-
ces, comp a on una p ime a casa [como
no
e a
lo su icien e cómoda. se muda on a una i ienda
social du an e cinco años y luego se cons uye on
una casa; segunda comp a/. Pasába
mos
a un
ni el supe io y es e dad que, aunque mis pad es
e an anal abe os,
po
habe c ecido en un
ambien e donde había muchas amilias ancesas
é amos los únicos Mag ebíes que i íamos en
casas como los anceses, eníamos un ja dín
como los anceses, es ábamos asimilados a ellos
y además con
un
«Cie o encan o pa icula >>
(.
..
)
decía
mi
mad e, e a «es a en F ancia», en algún
si io, e
a.
.. subi en la escala social, i i en
F ancia median e una p opie
dad(.
..
)
mi
mad
e es
muy ambiciosa, es pa e de ello [del hecho de
hace se p opie a io]. ecue do cuando é amos
pequeñas [con mi he mana/. n
os
sen aba en la
mesa y nos hacía enzas
..
. lo cual e a co
mo
el
símbolo de la <
<c
hica de la escuela», se es o zaba
po
da nos la apa iencia de odas las chicas de la
escuela
(.
.. ) enía an o miedo a que uésemos
di e en es de los anceses.»
Es e mo imien o hacia la p opiedad comenzó
a inales de los años 60 y en los 7016 y se ace-
le ó mucho du an e la década de los 80 y 90.
Si conside amos que la edad media de la
población en e is ada e a de 35 años (o sea,
20 años en 1980), el acceso a la i ienda se
p oduce cuando los hijos (especialmen e los
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XCV
-
95
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en e is ados) han alcanzado la edad adul a.
De modo que es a decisión su ge cuando ya
habían pasado muchos años en F ancia, bajo
la in luencia
de
los hijos y de las mad es. Los
da os en es e sen ido son unánimes: son, an e
odo, las mad es las que han encaminado la
decisión (po muchas azones: ma ca su p e-
sencia an e sus hijos, la casa como símbolo de
éxi o, e c.).
La adquisición de una casa iene luga no -
malmen e en el segundo anillo (o sea, en los
municipios de Décines, Meysieu, Feysin, S -
P ies ... ) po azones de p ecio del e eno o
en el cen o de la ciudad (Lyon, Villeu -
banne ... ) cuando se a a de la comp a de
pisos. Las casas son de dos ipos: un pequeño
chale nue o en una pa cela o bien una casa
an igua pa a e o ma que la emp esa ende a
sus empleados (po ejemplo, en el caso de
Rhone-Poulenc en Décines). Fo man en onces
pa e de un pa que de i iendas que se en-
den po es a de e io adas.
En el momen o del es udio el 35% de las
pe sonas en e is adas e an p opie a ias de
sus i iendas. Muchas encues as señalan que
sus pad es e an p opie a ios en A gel y/o en
F ancia pa a explica que uesen ellos mis-
mos p opie a ios o que piensan, aludiendo a
algún modo de ansmisión del es a us, dis-
pone de ese capi al. Pa a o os, en cambio,
se hace e e encia más bien a la olun ad de
ompe con las p ác icas amilia es que
enían como único obje i o ol e
al
país de
o igen. Adqui iendo una p opiedad inmobi-
lia ia espe an a ianza su p esencia en F an-
cia, con a iamen e a lo que hicie on sus
pad es. Se p opie a ios de una i ienda pe -
mi e no depende de a endamien o, «es a
en su casa, pe o ambién es a en su casa en
F ancia»
17
Además, cons a amos que los
espacios esidenciales habi ados po la
segunda gene ación son sensiblemen e di e-
en es de los que enían los pad es. Las
i iendas son de mejo calidad, los ba ios
con mejo epu ación y se ap ecia una mayo
in e sión en la i ienda po que exis en
menos limi aciones inancie as (ing esos
más al os que los de los pad es) y es án
menos p opensos a p oyec os de eg eso.
Desean ambién adap a se a los alo es y
modos de se igen es en la sociedad an-
cesa, a ca ego ías socio-p o esionales equi-
alen es (adquisición de muebles, elec odo-
més icos, Hi-Fi, e c.; lo mismo que cuando
los pad es log an adqui i una p opiedad).
De ese modo, el sen imien o de pe enencia
ligado a la an igüedad y/o adquisición, se
mani ies a po un mayo consumo de bienes
y po la e o ma de los espacios habi ados.
Hay que señala ambién que
la
segunda
gene ación depende menos que los pad es de
los o ganismos públicos de i iendas. Final-
men e, se p opie a io pe mi e a eces com-
pensa la al a de mo ilidad p o esional o
bien,
al
con a io, e o za la. En algunos
casos, la p opiedad ep esen a ambién, pa a
los emp esa ios, un capi al que puede se
mo ilizado pa a la c eación de una emp esa:
se uel e en onces posible lanza se en la
a en u a emp esa ial pues o que se dispone
de una p opiedad que pe mi e ob ene un
p és amo banca io más ácilmen e. Según el
análisis de
T.
Be aux-Wiame y A. Go man18,
podemos conside a es a adquisición como
un « ampolín».
-
XCVI
-
A pesa de las di e encias cons a adas en e i ienda, la ayuda mu ua co idiana, y el desa-
las dos gene aciones a ni el de p ác icas esi- ollo de las ac i idades p o esionales.
denciales los hijos p i ilegian a menudo la
ce canía con la i ienda de los pad es. Pe -
Las
mo ilizaciones inancie as
y
mo ales
mi e in e cambia a o es, acili ando así
muchas cosas pa a ambas pa es en la ida
co idiana
19•
Es e se á el ema del e ce capí-
ulo.
Respec o a cómo se asmi e el es a us de p o-
pie a io, cabe señala que
83
en e is ados
a i ma on que sus abuelos pa e nos e an p o-
pie a ios de
su
i ienda en A gel
(y
71
de sus
abuelos ma e nos). Los he manos y he manas
de los en e is ados son, po o a pa e, p o-
pie a ios en
un
20% de los casos.
A.
Go man
20
esc ibe: «El es a us indi idual de p opie a io
puede se caduco pues o que el hecho de pe -
enece a una amilia donde la p opiedad
empieza a di undi se es ya
un
indicado de
pe enencia de clase.
Es
la amilia, y
no
el
indi iduo, el e dade o miemb o de la clase
.>>
Median e las ci as, nos damos cuen a que el
es a us de p opie a io se ansmi e
21
de una
gene ación a o a y da es imonio de las aspi-
aciones y las es a egias que se ponen en
ma cha pa a adqui i la y conse a la
22•
Final-
men e, la cues ión del acceso emi e a la
dimensión in e gene acional en la medida que
se obse an nume osas mo ilizaciones en el
seno de las amilias pa a pe mi i o acili a la
adquisición de la i ienda.
El in e cambio de ayudas en e
las dos gene aciones
Pasamos a desc ibi aho a es ipos de ayu-
das: las que dependen de los ecu sos inan-
cie os y mo ales cuando se adquie e una
El
acceso a la p opiedad de los pad es no
puede se plenamen e en endida sin cues io-
na se la pa icipación inancie a y mo al de
los hijos
23 .
Es una o ma de ayuda en e gene-
aciones que in luye decisi amen e sob e la
mo ilidad esidencial. Tan o la decisión de
adqui i una i ienda como los medios pa a
log a lo y
su
signi icación den o del p oyec o
mig a o io, dependen de decisiones y nego-
ciaciones den o de las amilias cuyos miem-
b os pueden mo iliza se de dis in as mane as
pa a llega a supe a es a e apa. Hay que seña-
la que, con a iamen e a lo que sucede en las
amilias ancesas, no son los pad es sino los
hijos quienes cumplen un papel decisi o en
es e p oceso, con ibuyendo inancie a y
mo almen e
24
en la adquisición de una
i ienda pa a los pad es.
En
el ámbi o inancie o hemos encon ado
di e sas con igu aciones: o bien, uno o a ios
hijos, (po ejemplo, con
un
p és amo compa -
ido) obsequian la i ienda a los pad es, o
bien, los hijos
(o
una pa e de ellos, muchas
eces los mayo es o los que ienen
un
empleo) se enca gan de los gas os esenciales
a la i ienda amilia , incluso los que la han
abandonado pa a comp a su p opia i ienda.
En el ámbi o mo al se mo ilizan pa a p opo -
ciona di e en es ipos de ayudas (ges iones
adminis a i as y banca ias, abajos y acondi-
cionamien os, e c.)
y,
sob e odo, pa a anima
a los pad es a adqui i su p opia i ienda.
Rep esen an uno de los elemen os mo o es de
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Gó gola de la ca ed al de No e Dame, Pa ís (Fo o
F.
A.
1955).
-C
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