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El alojamiento de las familias argelinas y las relaciones intergeneracionales

Santelli, Emmanuelle

Abstract

Los espacios residenciales de las poblaciones inmigrantes no pueden comprenderse únicamente en referencia a los temas de la segregación. A partir de tres aspectos como son la localización residencial, el ascenso a la propiedad de la vivienda y los intercambios -financieros y moralesentre generaciones, la autora muestra cómo el estudio de las prácticas de movilidad residencial de las familias inmigrantes de origen argelino instaladas en la región lionesa nos permite aprehender sus trayectorias sociales en el seno de la sociedad francesa. No puede ignorarse el carácter plural de tales experiencias y, por tanto, la necesidad de escarpar a las representaciones fuertemente homogéneas de las que, comúnmente, se derivan un conjunto de imágenes negativas. Se subraya también cómo los itinerarios residenciales inciden sobre las prácticas y estructuras familia- 89 res y en las relaciones intergeneracionales.

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EL ALOJAMIENTO DE LAS FAMILIAS ARGELINAS Y LAS RELACIONES INTERGENERACIONALES Emmanuelle Santelli Los espacios residenciales de las poblaciones inmigrantes no pueden comprenderse únicamente en referencia a los temas de la segregación. A partir de tres aspectos como son la localización residencial, el ascenso a la propiedad de la vivienda y los intercambios -financieros y moralesentre generaciones, la autora muestra cómo el estudio de las prácticas de movilidad residencial de las familias inmigrantes de origen argelino instaladas en la región lionesa nos permite aprehender sus trayectorias sociales en el seno de la sociedad francesa. No puede ignorarse el carácter plural de tales experiencias y, por tanto, la necesidad de escarpar a las representaciones fuertemente homogéneas de las que, comúnmente, se derivan un conjunto de imágenes negativas. Se subraya también cómo los itinerarios residenciales inciden sobre las prácticas y estructuras familia89 res y en las relaciones intergeneracionales. El tema del alojamiento y de los itinerarios residenciales es uno de los aspectos de un trabajo de investigación más amplio realizado sobre las familias de inmigrantes argelinas en Francia 1• El estudio de los espacios habitados y los desplazamientos residenciales introduce a otras formas de itinerarios sociales a la vez que nos enseña sus interacciones: ayuda a comprender la formación de las diversas trayectorias sociales. El carácter polifacético de este tema señala su pertinencia para analizar procesos sociales: no tanto el análisis de situaciones residenciales como la de los procesos que ponen de manifiesto todas las dimensiones del alojamiento y la ciudad, o dicho de otro modo, de los modos de habitar. El análisis del itinerario residencial de los padres, los emigrados, y de sus hijos, ilustra su manera de habitar el espacio residencial (interior y exterior) y, más ampliamente, su modo de habitar en la sociedad francesa. En realidad, investigar el itinerario residencial y sus prácticas subyacentes (tipo de alojamiento, ordenación, relación con el vecindario, etc.), constituye una de las maneras de aprehender los modos de integración en la sociedad, independientemente de la generación estudiada. El Sr. Gribaudi denomina - LXXXIX - ASTRAGALO, 18 (2001) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Article, ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2001.i18.09 Socióloga, lnstitut des Sciences de l' Homme (Lyon) 90 «ciclo de integración urbana»2 (pp. 76177): «[El fenómeno migratorio] y el itinerario residencial no son los únicos elementos que nos permiten captar la existencia de un ciclo de implantación en la ciudad y de integración en la vida social de Turín. Existe también un itinerario geográfico ( ... ) que se debe tener en cuenta, la antigüedad de la integración de los actores sociales ( ... ) con el fin de aclarar las determinaciones individuales y familiares que les han inducido a desplazarse». Es importante entonces intentar responder a ciertas preguntas, con el fin de aprehender el contexto en el que se han elaborado los itinerarios de la segunda generación: ¿Qué tipo de alojamiento han ocupado desde su llegada? ¿Qué tipo de relación han mantenido con la vecindad? ¿Cuál ha sido la incidencia de estas relaciones sobre la organización familiar? En efecto, más allá de los itinerarios residenciales, es la historia de la familia antes de su inmigración y desde su establecimiento en Francia, especialmente a través de los espacios habitados, lo que permite introducirnos en el universo social desde el cual se han construido los referentes, las relaciones de sociabilidad, las aspiraciones, etc. de los hijos. El hábitat representa mucho más que un lugar: es el resultado de una compensación y/o de estrategias (la movilidad residencial como sustituto de la movilidad profesional; la incorporación a un alojamiento que permite crear una empresa gracias a este capital disponible). El hábitat permite también una mezcla social y/o cultural más o menos fuerte entre las personas ( co-presencia de personas que tienen orígenes y/o pertenencias sociales o culturales diferentes). El espacio habitado pone de manifiesto también las relaciones de solidaridad entre vecinos, entre miembros de la familia ... Finalmente, quizás sea la ocasión de una movilización (para su adquisición, restauración ... ), la estrategia de una búsqueda de proximidad-distancia frente al antiguo lugar de residencia, de los otros miembros de la familia, de la comunidad de origen, etc. A pesar de una representación muy homogénea de la población inmigrada y de su trayectoria en Francia, cuyo arquetipo del espacio residencial es el extrarradio, el carácter plural de las trayectorias residenciales de estas familias invita a relativizar esta imagen negativa que tiene como corolario creer que todos los inmigrantes están recluidos en los espacios más degradados. Por lo tanto, a partir de los tres siguientes temas, la localización residencial, el acceso a la propiedad y el intercambio de ayudas que vinculan las dos generaciones, se trata de mostrar cómo las prácticas residenciales permiten aprehender los itinerarios sociales en la sociedad francesa, prestando especial atención precisamente a su diversidad. No es la intención negar que existen grandes dificultades para las familias inmigradas ostensibles, por ejemplo, en la imposibilidad de mudarse (política tácita de cuotas de los municipios y de los organismos proveedores de fondos públicos), en las prácticas discriminatorias y/o en la asignación de alojamientos degradados y extremadamente viejos, etc. En cambio, el objetivo de mi trabajo se centró no tanto en estos obstáculos como en observar a posteriori el itinerario residencial efectuado -XC - por sus familiares como etapa de la historia individual y familiar. De ahí que el análisis del hábitat y de las movilidades residenciales sea un eje central para comprender la evolución de la sociedad francesa. La localización residencial Muchos trabajos han descrito la distribución de las distintas poblaciones establecidas (según el origen, la categoría socio-profesional, etc.) en los territorios urbanos y Jos efectos de segregación que la acompañan (según el periodo de llegada en la ciudad, las distribuciones por sectores de actividad, etc.) 3. La localización de las familias argelinas en la región de Lyon obedece a estos principios: estas familias residen esencialmente en los municipios del sureste, sector donde se han instalado las empresas industriales 4 (o sea Feysin, Vénissieux y el Distrito VIII especialmente). Algunos barrios del centro de la ciudad han recibido también diferentes oleadas de inmigrantes (sobre todo los barrios de la Guillotiere, de la Place du Pont) 5. Aunque la localización de las familias argelinas parece ser evidente, es importante, sin embargo, distinguir los periodos (por ejemplo, ¿cuáles son los diferentes espacios habitados a lo largo del itinerario residencial de una familia?), así como el tipo de alojamiento ocupado según Jos espacios. Si las viviendas HLM 6 se encuentran en su gran mayoría en el primer anillo de la aglomeración, no quita que los primeros alojamientos ocupados no son necesariamente de protección oficial. Además, las viviendas a las que las familias han podido acceder posteriormente están ubicadas, bien en el segundo anillo o en barrios donde no habían tenido acceso antes. Finalmente, a pequeña escala, cuáles son las implicaciones de las diferentes localizaciones para la familia (¿se han encontrado con familias del mismo origen o en un entorno más heterogéneo social y/o culturalmente? ¿Cuáles son entonces los efectos sobre la organización familiar?). Por lo tanto, se trata de cruzar datos en el tiempo, del periodo analizado, del tipo de alojamiento, del espacio socio-residencial, con el objetivo de no limitar nuestra percepción de la situación observada al día J de la encuesta o, peor, sólo a las representaciones del «alojamiento inmigrado». Se trata de evitar reducir la situación de una mayoría 7 al conjunto de esta población, por una parte y, por otra, distinguir los efectos a lo largo del tiempo. De hecho, se confunde frecuentemente «viviendas sociales y familias de inmigrantes» mientras que su acceso a este tipo de vivienda data sólo de los años 1970/80 (gran parte de las familias habían llegado muchos años antes). Por lo tanto, hay muchas personas que han ocupado otros espacios residenciales antes de tener acceso a una vivienda social o que sólo pasaron una temporada en ella para luego adquirir otra vivienda. Finalmente, vivir en un barrio de viviendas sociales no significa necesariamente vivir en una «vivienda asignada» 8. No quita que Jo que caracteriza a las formas del hábitat desde la llegada de esta población es su carácter rudimentario, hasta insalubre (saloncillo, hotel amueblado, apartamento en el viejo inmueble destartalado del centro de la ciudad, muchas veces de rr uido a causa de las - XCI - 91 ASTRAGALO,18(2001)ISSN 1134-3672 políticas de gentrificación, chabolas, viejas casas sin comodidades, cuando no se trata de un vagón de tren o un autobús desafectado puesto a disposición de la familia por el empleador del padre). Aunque estas viviendas hayan permanecido modestas y con escasas comodidades (deficiente o inexistente calefacción, ausencia de servicios sanitarios, agua caliente, a veces agua corriente, humedades, etc.) siguen teniendo una connotación positiva para los entrevistados que las utilizan como punto de referencia para evaluar sus siguientes viviendas. A partir de ellas, las familias buscarán vivir en una casa, cultivar un jardín, tener espacio. Otros van a privilegiar la proximidad con las familias francesas para no vivir en el extrarradio, en barrios despreciados por el predominio de poblaciones de origen extranjero, para no ser estigmatizados. Fue residenciales, ni las mismas experiencias dentro de los barrios. Por ejemplo, dos familias que viven en el barrio Vaulx-en-Velin pueden tener una experiencia del espacio urbano muy diferente y prácticas socio-familiares distintas. En un caso, una familia va a fomentar el repliegue sobre la comunidad de origen del barrio y, en el otro, va a permitir una apertura a la sociedad mediante actividades para-escolares ofrecidas a los niños, amistades aprobadas con los amigos de origen francés, etc. Las localizaciones residenciales predisponen, hasta cierto punto, a la heterogeneidad social y cultural de los habitantes. Ahora bien, este enfrentamiento entre una mayor o menor heterogeneidad del vecindario, mediante universos de referencia, modos de percepción, prácticas que se establecen den92 solamente en una segunda etapa cuando una tro de los espacios residenciales, tiene reperparte de estas familias obtuvo una vivienda cusiones sobre los habitantes y especialsocial en un barrio periférico, lo que significaba con relación a las condiciones anteriores, una clara mejora de su condición de alojamiento. Sin embargo, si el itinerario residencial «clásico» les ha conducido desde las viviendas más insalubres a las viviendas sociales, algunas familias han tenido acceso «directamente» a otros tipos de viviendas como, por ejemplo, una vivienda en el centro de la ciudad, en la ciudad obrera, en un pueblo rural, una vivienda alquilada por un organismo social fuera del extrarradio, etc. De modo que, a pesar de la aparente similitud del itinerario migratorio y residencial 9, constatamos que no todos han conocido los mismos itinerarios mente sobre los niños que están expuestos a procesos de socialización diferentes, incluso contradictorios. Sin llegar a saber qué tipo de espacio residencial es el más favorable, cabe constatar que el lugar donde las personas han vi vi do, desde el cual han construido sus referencias ... nos ayuda a comprender las trayectorias sociales, la formación de un horizonte de lo posible, tanto a escala individual como familiar. Podemos ilustrarlo con un ejemplo: el caso de una persona que vivió en una ciudad obrera donde residen principalmente obreros de origen francés y que fue a la escuela con niños de ejecutivos que vivían en el mismo municipio. Esta familia vivió unos diez años en este espacio residencial a su llegada a Francia. -XCII- <<Esta vecina que era una gran amiga de mi madre, sirvió a mi madre de vínculo entre la sociedad francesa y su cultura de origen. Ella [la amiga, mujer de un obrero, ambos de origen francés] ayudó también a la integración inmediata de los hijos en la cultura francesa. Tuvo un papel emancipador para la familia, aunque no sea siempre bien visto. ( .. . )La frecuentación de otro medio social me ha dado otra visión, una mirada, una mayor apertura ( ... ) sin mis amigos, habría probablemente optado por una actitud más reservada, una elección más temerosa [referente a la orientación escolar] pero como querían que me quedase con ellos y tenía la capacidad académica, he hecho el bachillerato en ciencias ( ... ). He sido marcado, no sólo influido, por estas relaciones con amigos de origen social diferente, sin que sea más alto>> 10• Desde los espacios residenciales, han surgido varias prácticas sociales: referidas especialmente a las relaciones de sociabilidad con el vecindario francés, las prácticas socio-educativas que valoran el éxito escolar, la emancipación de las mujeres (que puede traducirse para las madres en cursos de alfabetización, obtención de un permiso de conducir, etc.). A partir de la localización y lo que entraña en función del entorno social, las familias han desarrollado modos particulares de relaciones sociales y familiares. Algunas han privilegiado, por ejemplo, las relaciones con el vecindario francés (Jo que se refleja en un mejor dominio del idioma francés), y/o el repliegue sobre la célula familiar (teniendo como consecuencia, por ejemplo, la movilización para el éxito escolar de sus hijos), y/o las relaciones de sociabilidad con las familias del mismo origen (que pueden proporcionar solidaridad y apoyo, etc.). Las modificaciones de las prácticas familiares han sido particularmente sensibles en las trayectorias sociales de los ejecutivos'': Observamos que éstos, más que los empresarios, han crecido en un entorno residencial heterogéneo (donde domina una mezcla social y/o cultural), dentro del cual las redes relacionales, las actividades practicadas y la atención prestada a los niños (resultados escolares, etc.) han sido determinantes. La expresión «encerrarse para salir adelante», empleada especialmente con referencia al éxito escolar en el mundo obrero, cobra aquí todo su sentido. Los padres han privilegiado las relaciones dentro de la familia y con el vecindario francés (papel de la escuela, prácticas domésticas «europeas>>, etc.), en detrimento, con frecuencia, de las relaciones con Jos miembros de la comunidad de origen. De hecho, hay dos actitudes enfrentadas sobre este tema: la que privilegia la proximidad con las familias del mismo origen y la que busca alejarse de ellas. En el primer caso, las familias continúan viviendo según los valores que fundamentan una fuerte distinción entre generaciones y entre los sexos, y según los valores correspondientes a la sociedad de origen. En el caso contrario, Jos padres están mucho más volcados hacía sus hijos, dando prioridad al diálogo entre cada miembro de la familia -dentro de la pareja, entre padres e hijos. La mirada, Jos discursos y las prácticas están entonces menos orientados al exterior. Los niños pueden ser objeto de una mayor atención, lo cual se percibe con claridad en los comportamientos escolares. -XCIII93 ASTRAGALO,18(2001)ISSN 1134-3672 94 «Muchos se han quedado en su rincón, sin moverse de sus pequeños apartamentos [falta de espacio y comodidad], aunque tengan ya niños grandes, pero esto [para esos padres) les ha hecho muy bien puesto que han tenido que adaptarse a un nuevo ambiente y ... como estábamos menos en contacto [con la comunidad de origen], hemos podido, iba a decir, avanzar.» Padre: Trabajo mucho para los niños y no me interesa saber lo que pasa fuera, incluso en el vecindario. Aquí son los niños: ¿qué necesitan? ¿Dónde están? (. .. ) No teníamos muchos contactos, no he intentado ... no es desconfianza, no, es que. no es eso, es que no tenemos tiempo. Hijo: Como decía mi padre, éramos .. . ellos [los vecinos, la gente de la comunidad] y nosotros, nuestros padres y sus hijos, y teníamos pocas retaEl desarrollo de las sociabilidades en el ciones fuera de la familia., mundo francés y la comparación que se efectúa inevitablemente con las personas frecuentadas en la escuela, contribuyen en gran medida a la afirmación de nuevas aspiraciones. El papel de la mezcla cultural y/o social es aquí determinante: se expresa, en primer lugar, en el vecindario y en la escuela. Los padres de los ejecutivos se encuentran con mayor frecuencia en este caso tipo. Si siguen viviendo en un barrio de viviendas sociales, el espacio familiar y/o la práctica de actividades fuera del barrio se vuelven predominantes. Han podido también intentar mudarse para salir de un entorno que juzgaban desfavorable a la escolarización y/o emancipación de sus hijos. La creación de nuevos horizontes de lo posible que se sobreponen y prolongan sobre la célula familiar va a determinar 12 su itinerario posterior, bien en el ámbito residencial, relacional o profesional. Padre: Con mi muje r, hemos hecho fr ente común, uno a cada lad o- [para apo yar a los niños] y sólo pen sá bamos en ello, la escue la, y cómo he sufrido yo en el trabajo. Hijo: Es verdad que había un imperativo aquí, ¡la esc uela!( ... ) Durante las vacaciones escolares con el Ayuntamie nt o, teníamos que moverno s, había que salir. .. era tr eme nd o. Nunca he viajado ta nt o. La cuestión de la localización muestra así que los itinerarios residenciales, por tratarse tanto de un desplazamiento en el espacio físico como social, tiene importantes repercusiones en el seno de la estructura familiar. El acceso a la propiedad En la encuesta que fue aplicada a 100 personas, más de dos tercios declaran que sus padres ocuparon, en un momento u otro de su itinerario residencial, una vivienda social. En el momento de la encuesta sólo un tercio de los padres residía en este tipo de vivienda; la habían abandonado para conseguir un alojamiento en el sector privado o porque optaron por la propiedad privada. De tal manera que casi la mitad de los padres son ya propietarios de su vivienda en Francia (44% ), y un cuarto optó por un alquiler en el sector privado 13 Esto demuestra, en ambos casos, la voluntad de de jar la vivienda social y un dominio de los desplazamientos en el espacio urbano. Sin embargo, hay que mencionar que estas familias extranjeras o de origen extranjero no logran conseguir en el sector público un alojamiento en el municipio que quisieron (debido - X CIV - a las políticas discriminatorias que apuntan a rechazar a las personas de origen extranjero, sea porque el municipio considera que existe ya un porcentaje de población extranjera importante y/o porque no desea recibir más por temor a alterar su imagen). Pasarse al sector privado y más aún comprar, forma parte de una estrategia para disponer de un ma yor margen de maniobra. Este proceso podría no ser, en ciertos casos, resultado de una preferencia sino más bien una manera de evitar una coacción (la de no poder dejar el barrio donde residen para irse a otro de su elección). Si bien este caso no es raro, es más frecuente que la adquisición responda a una preocupación por construir, por poseer una casa que designe a la vez al edificio y sus habitantes, por extensión, el proyecto de perpetuarse y enraizarse en el país. «La casa es inseparable de la familia como grupo social estable y como proyecto colectivo de perpetuarlo» 14• Por un lado, este acto marca indiscutiblemente una inflexión en el proyecto migratorio y, por otro, la realización de un proyecto de promoc10n social, inherente al proyecto migratorio (aunque no se puede deducir con ello que existe una ruptura de los vínculos con el país de origen'\ De la misma manera que la compra de una casa representa el éxito desde el punto de vista del país de origen, varias décadas después de su llegada, marca también el éxito desde el punto de vista del país de acogida: si los padres no han tenido éxito profesional, la casa puede compensar esta desilusión. Retrospectivamente, se trata de reconocer este objetivo y darle forma. El segundo aspecto subyacente es el reconocímiento de su permanencia: si esta ambición no se manifestó a la llegada, se impone y materializa después con la adquisición de una vivienda. La diferencia entre mis padres y los de otros es que mi madre se daba cuenta de que hiciera lo que hiciera, que sus hijos estuvieran bien vestidos, tranquilos, limpios, que cumplieran con los deberes de la escuela, no eran aceptados, y llegó a la conclusión <<necesito algo para mí». Entonces, compraron una primera casa [como no era lo suficiente cómoda. se mudaron a una vivienda social durante cinco años y luego se construyeron una casa; segunda compra/. Pasába mos a un nivel superior y es verdad que, aunque mis padres eran analfabetos, por haber crecido en un ambiente donde había muchas familias francesas éramos los únicos Magrebíes que vivíamos en casas como los franceses, teníamos un jardín como los franceses, estábamos asimilados a ellos y además con un «Cierto encanto particular>> (. .. ) decía mi madre, era «estar en Francia», en algún sitio, e ra. .. subir en la escala social, vivir en Francia mediante una propie dad(. .. ) mi madr e es muy ambiciosa, es parte de ello [del hecho de hacerse propietario]. recuerdo cuando éramos pequeñas [con mi hermana/. n os sentaba en la mesa y nos hacía trenzas .. . lo cual era co mo el símbolo de la < <c hica de la escuela», se esforzaba por darnos la apariencia de todas las chicas de la escuela (. .. ) tenía tanto miedo a que fuésemos diferentes de los franceses.» Este movimiento hacia la propiedad comenzó a finales de los años 60 y en los 7016 y se aceleró mucho durante la década de los 80 y 90. Si consideramos que la edad media de la población entrevistada era de 35 años (o sea, 20 años en 1980), el acceso a la vivienda se produce cuando los hijos (especialmente los - XCV - 95 ASTRAGALO,18(2001)ISSN 1134-3672 96 entrevistados) han alcanzado la edad adulta. De modo que esta decisión surge cuando ya habían pasado muchos años en Francia, bajo la influencia de los hijos y de las madres. Los datos en este sentido son unánimes: son, ante todo, las madres las que han encaminado la decisión (por muchas razones: marcar su presencia ante sus hijos, la casa como símbolo de éxito, etc.). La adquisición de una casa tiene lugar normalmente en el segundo anillo (o sea, en los municipios de Décines, Meysieu, Feysin, StPriest ... ) por razones de precio del terreno o en el centro de la ciudad (Lyon, Villeurbanne ... ) cuando se trata de la compra de pisos. Las casas son de dos tipos: un pequeño chalet nuevo en una parcela o bien una casa antigua para reformar que la empresa vende a sus empleados (por ejemplo, en el caso de Rhone-Poulenc en Décines). Forman entonces parte de un parque de viviendas que se venden por estar deterioradas. En el momento del estudio el 35% de las personas entrevistadas eran propietarias de sus viviendas. Muchas encuestas señalan que sus padres eran propietarios en Argel y/o en Francia para explicar que fuesen ellos mismos propietarios o que piensan, aludiendo a algún modo de transmisión del estatus, disponer de ese capital. Para otros, en cambio, se hace referencia más bien a la voluntad de romper con las prácticas familiares que tenían como único objetivo volver al país de origen. Adquiriendo una propiedad inmobiliaria esperan afianzar su presencia en Francia, contrariamente a lo que hicieron sus padres. Ser propietarios de una vivienda permite no depender de arrendamiento, «estar en su casa, pero también estar en su casa en Francia» 17 Además, constatamos que los espacios residenciales habitados por la segunda generación son sensiblemente diferentes de los que tenían los padres. Las viviendas son de mejor calidad, los barrios con mejor reputación y se aprecia una mayor inversión en la vivienda porque existen menos limitaciones financieras (ingresos más altos que los de los padres) y están menos propensos a proyectos de regreso. Desean también adaptarse a los valores y modos de ser vigentes en la sociedad francesa, a categorías socio-profesionales equivalentes (adquisición de muebles, electrodomésticos, Hi-Fi, etc.; lo mismo que cuando los padres logran adquirir una propiedad). De ese modo, el sentimiento de pertenencia ligado a la antigüedad y/o adquisición, se manifiesta por un mayor consumo de bienes y por la reforma de los espacios habitados. Hay que señalar también que la segunda generación depende menos que los padres de los organismos públicos de viviendas. Finalmente, ser propietario permite a veces compensar la falta de movilidad profesional o bien, al contrario, reforzarla. En algunos casos, la propiedad representa también, para los empresarios, un capital que puede ser movilizado para la creación de una empresa: se vuelve entonces posible lanzarse en la aventura empresarial puesto que se dispone de una propiedad que permite obtener un préstamo bancario más fácilmente. Según el análisis de T. Bertaux-Wiame y A. Gotman18, podemos considerar esta adquisición como un «trampolín». - XCVI - A pesar de las diferencias constatadas entre vivienda, la ayuda mutua cotidiana, y el desalas dos generaciones a nivel de prácticas resirrollo de las actividades profesionales. denciales los hijos privilegian a menudo la cercanía con la vivienda de los padres. PerLas movilizaciones financieras y morales mite intercambiar favores, facilitando así muchas cosas para ambas partes en la vida cotidiana 19• Este será el tema del tercer capítulo. Respecto a cómo se trasmite el estatus de propietario, cabe señalar que 83 entrevistados afirmaron que sus abuelos paternos eran propietarios de su vivienda en Argel (y 71 de sus abuelos maternos). Los hermanos y hermanas de los entrevistados son, por otra parte, propietarios en un 20% de los casos. A. Gotman 20 escribe: «El estatus individual de propietario puede ser caduco puesto que el hecho de pertenecer a una familia donde la propiedad empieza a difundirse es ya un indicador de pertenencia de clase. Es la familia, y no el individuo, el verdadero miembro de la clase .>> Mediante las cifras, nos damos cuenta que el estatus de propietario se transmite 21 de una generación a otra y da testimonio de las aspiraciones y las estrategias que se ponen en marcha para adquirirla y conservarla 22• Finalmente, la cuestión del acceso remite a la dimensión intergeneracional en la medida que se observan numerosas movilizaciones en el seno de las familias para permitir o facilitar la adquisición de la vivienda. El intercambio de ayudas entre las dos generaciones Pasamos a describir ahora tres tipos de ayudas: las que dependen de los recursos financieros y morales cuando se adquiere una El acceso a la propiedad de los padres no puede ser plenamente entendida sin cuestionarse la participación financiera y moral de los hijos 23 . Es una forma de ayuda entre generaciones que influye decisivamente sobre la movilidad residencial. Tanto la decisión de adquirir una vivienda como los medios para lograrlo y su significación dentro del proyecto migratorio, dependen de decisiones y negociaciones dentro de las familias cuyos miembros pueden movilizarse de distintas maneras para llegar a superar esta etapa. Hay que señalar que, contrariamente a lo que sucede en las familias francesas, no son los padres sino los hijos quienes cumplen un papel decisivo en este proceso, contribuyendo financiera y moralmente 24 en la adquisición de una vivienda para los padres. En el ámbito financiero hemos encontrado diversas configuraciones: o bien, uno o varios hijos, (por ejemplo, con un préstamo compartido) obsequian la vivienda a los padres, o bien, los hijos (o una parte de ellos, muchas veces los mayores o los que tienen un empleo) se encargan de los gastos esenciales a la vivienda familiar, incluso los que la han abandonado para comprar su propia vivienda. En el ámbito moral se movilizan para proporcionar diferentes tipos de ayudas (gestiones administrativas y bancarias, trabajos y acondicionamientos, etc.) y, sobre todo, para animar a los padres a adquirir su propia vivienda. Representan uno de los elementos motores de -XCVII97 ASTRAGALO,18(2001)ISSN 1134-3672 Górgola de la catedral de Notre Dame, París (Foto F. A. 1955). -C IV -