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En torno a Maeztu

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En torno a Maeztu

Author: Acedo Castilla, José F.
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1974
Source: https://idus.us.es/bitstreams/7a5ed925-c59e-4c35-8e18-172784614133/download
EN
TORNO A MAEZTU
(*)
POR
JOSÉ
F. ACEDO CASTILLA
I
El
4
de
mayo
de
1874 nació
en
Vi o ia
Rami o
de
Maez u.
Su
pad e,
Rami o
de
Maez u,
e a
un
hacendado
cubano
de
ascendencia
na a a;
su
mad e,
Juana
Whi ney,
una
dama
in-
glesa,
hija
del
cónsul
b i ánico
en
Pa ís.
La
se e a
disciplina ísica e in elec ual a
la
que
le some ió
su
pad e
le
pe mi ió
ing esa
a los ocho
años
en
el
Ins i u o
de
Vi o ia
y
se
bachille
a los ece. Mas
la
uina
de
la
casa
cambió
el
cu so
de
su
ida,
ya
que,
en
luga
de
o ien a se
hacia
una
p o esión
uni e si a ia,
la
amilia decide coloca lo
en
una
casa
de
come cio
de
Pa ís,
de
donde
se á
despedido
po
se
de
masiado
«soñado »
pa a
el
come cio.
Vu
e
l o
a Vi o ia, a los pocos
me
ses,
ma cha
a Cuba,
donde
según
cu
e
n a
en
su
«Au obiog a ía» 1 pesó azúca ,
pin ó
chi-
meneas
y
pa edes
al
sol,
empujó
ca os
de
ma
sa
cocida
de
seis
de
la
a de
a seis
de
la
mañana,
cob ó
ecibos
po
las
calles
de
La
Habana,
ue
dependien e
de
id ie a
s
de
cam-
bio ... y
desempeñó
o os
mil
o icios de
la
más
modes a
con-
dición,
en e
ellos
el
de
«Lec o de
una
áb ica
de
abacos».
En
los
años
que
pe maneció
en
Cuba
-de
1891
a
1894-,
Maez u
u o
ocasión
de
con i i
con
el
pa io a
y
con
el in-
su ec o,
con
el
blanco
y
con
el
homb e
de
colo ,
lo
que
le
(
*)
Con e encia
p onunciada
el
21
de
mayo
de
1974
,
en
la R
ea
l Academia Se illana
de
Buenas L
e as,
con mo i o del homen
aje
a Rami o
de
Maez u,
en
su
cen ena
io.
l.
RAMIRO
DE
MAEZTU:
•Au obiog a ía•,
Edi o a
Nacional, Mad id,
1962
,
p.
26.
4_2
_ _
~
-
-
-
--
-~J
_
O
_
SÉ
_
F
~
.
_
A
_
C
_
ED
_
O
_
C_AS~T~I~LLA-'-'--
--
------~
-
pe mi ió
con as a
sus
sen imien os
nacionales
con
los
de
los
homb es
que
iban
a alza se
en
a mas
con a
España,
y,
as
sus
iajes a Amé ica
Cen al
y
No
ea
mé ica,
adqui ió
conciencia
de
la
ca ás o e
que
se
nos
enía
encima,
dada
la
eno me
po encialidad
de
los
Es ados
Unidos.
Un
día
de 1894,
llamado
po
su
amilia,
eg esa
a
la
Penín-
sula
y,
as
aga
algunos meses
sin
sabe
po
donde
-son
sus
p opias
palab as
2
-,
el
aza
le
condujo
a la edacción
de
El
Po eni Vascongado
de
Bilbao,
donde
inicia á
el
camino
que
ha
de
ma ca
el
umbo
de
su
ida: el pe iodismo.
Po que
Maez u,
que
ue diplomá ico, académico, polí ico,
po
encima
de
odo
y
sob e
odo
, ue pe
i
o
dis a
na o. Un «pe
iodis a
de
ideas» o,
si
se
p e ie e,
«U
n pe
nsado
de acción»,
como
lo
denomina
Gonzalo
Fe nández
de
la
Mo a 3•
En
1897, Maez u,
que
ya
cuen a
con
di e
sas
colabo acio-
nes, se
ins ala
en
la
capi al
del Reino. Allí
asi
s e a
las
e u
-
lias del «Ca é Mad id»,
donde
se
eunen
li e a os
,
a is as,
pe iodis a
s y
es udian es,
quién
es
con
g an
i olidad,
pa io-
ismo
exal ado
-po
no
deci
nihilis a-
y desespe
ado,
c i i-
can
ama gamen e
a quienes
conside an
dilapidado es
de
la
hacienda
nacional,
con unden
en
un
mismo
ana ema
a
polí i-
cos,
pensado es,
poe as
y
cuan os
descuellan en
la
gene ación
que
a
desapa eciendo
, y
a an
de
concilia , según dice Azo-
ín
4,
la
escisión
Eu opa-España,
a in de
inco po a
a
España
en
el cí culo del
pensamien o
eu opeo
.
Como
homb e
de
su
iempo, Maez u i e
es e
pe íodo
con
una
g an
exal ación
y
usando
del
ex emismo
dialéc ico. Es
la
época
de «las
ba ba idades»
qu
e
di ía
su
he mana
Ma ía. Con
a án
pa ió ico
y ansias
egen
e
ado as,
esc ibe
un
sin ín de
a ículos
en
pe iódicos como
El
Globo
(di
a
io
libe al
ilus a-
do)
,
El
País
(dia io
epublicano- e oluciona io) y
en
e is
a
s
como
Alma Española,
conside ada
po
al
g
uno
s
como
la
p
e-
cu so a
de
las
g andes
e is
as
c
ul u al
es del siglo; Vida Nue a,
po aes anda e
del
eg
e
ne acionismo
ebeld
e, y Ge minal,
en
2.
lb
idem ..
Ob.
ci .,
pp.
26
y
27.
3.
GONZALO
FE
RNÁNDEZ
DE
LA
M
OR
A: •
Macz u
y la Teo ía
de
la Re olución», Rialp,
Mad id
, 1
956,
p.
11.
4. AzoR
N:
Ob as c
omple as,
T. IV, Aguila , 1
94
7, p.
578
.
EN
TORNO
A
MAEZ
:..c
T
..:.
U
__
_______
_:4.::.3
la
que
colabo an
los
nomb es
más
ep esen a i os
del
98,
in-
luidos odos ellos
po
la iloso ía
de
Schopenhaue
y Nie zsche
y,
en
el
o den
polí ico,
po
las
doc inas
de
Cos a; de ese
Cos a
que,
desde
años an es, enía
luchando
po
una
o ga-
nización
in e na
de
España
bajo
la
conocida
di isa «Escuela
y Despensas» y «Eu opeización»,
ex emo
es e
úl imo
que
Una-
muno
in e p e ó
como
un
¡Mue a
don
Quijo e!, blas emia de
la
que, dice,
b o ó
su
«Vida
de
D.
Quijo e
y Sancho» y
su
cul o
al
quijo ismo
como
eligión
nacional
5•
G an
pa e
de
sus
a ículos
sob e
el
p oceso
de
nues a
decadencia y el
p og ama
de
« egene ación», los ecoge Maez u
en
un
lib o
que
publica
en
1899,
bajo
el
í ulo
Hacia o a
España.
Su
esis
es
que
nues a
decadencia
ue consecuencia
de «la
lamen able
de ogación
de
las
leyes dinámicas
po
una
in e sión
de
las
ablas
de
alo es sociales», lo
que
de e minó
la
p omoción
de
los
menos
ap os
a los
pues os
ec o es del
Es ado
y «
la
pos e gación
de
los
homb es
de acción, de pen-
samien o
y
de
abajo»
6•
F en e
a
es a
si uación, Maez u p o-
pugna
po
un
nue o
o den
, que,
dando
al
as e
con
lo exis-
en e,
acome a
la
ob a
que
España
necesi a
a in
de
log a
«mejo es alimen os,
mejo es
i iendas, egadíos, ins uc-
ción ... » 7•
Pa a
lle a a
cabo
esa
ob a,
en iende
que
no
se
necesi an
pa idos
polí icos,
ni
ideales democ á icos,
ni
a
-
dicion
es
de
o den,
sino
bancos
ag ícolas, sindica os,
uda
con-
cu encia
8
y,
sob e
odo,
homb es
de
acción,
que
no
han
de
s
u gi
de
los
pa idos
polí icos
de
de echa
ni
de
izquie da,
ni
de
la
p ensa,
ni
de
las
uni e sidades en bloque,
sino
de
los
cen os
i ales del
país,
de
la
indus ia
, del come cio,
de
la
ag icul u a.
Ob a
an
ambiciosa
no
puede
se
emp esa
de
una
so
la
gene ación,
sino
de
a ia
s, «
qu
e
luchen
he óica-
men e
po
log
a lo
con
el
ecundo
he oí
s
mo
de
la
paz» 9•
Com
en
ando
es a
ob a
, Gonzalo
Fe nández
de
la
Mo a llega
a la co
nclusión
de
que
lo
que
Mae
z
u
p opugna
en
es e
lib o
5. MIGUEL
DE
UN
AMUNO:
•Del sen imien o ágico de la ida•, Mad id, p. 3
01.
6.
RAMIRO
DB
MAEZTU:
·Hacia
o a
España
•, Rialp,
Mad id
,
1967
,
pp.
45
y
46.
7.
lb
id
em,
pp.
24
5,
249
y
252.
8. Ibidem,
p.
178
.
9.
Ibidem.
pp.
152
y
153.
44
JOSÉ F.
ACEDO
CASTILLA
e a
el
a umbamien o
del
Es ado
decimonónico. «F en e
al
e ó ico
g andilocuen e
-dice-
10
pedía
el
pode
pa a
el
bu-
óc a a
y el
economis a
.
F en e
al
ai én
gube namen al,
p o-
ocado
po
la
e sá il
dic adu a
de
la
P ensa,
pedía
el
aban-
dono
de
las polémicas
en e
la
democ acia y
la
adición,
es
deci ,
en e
las
llamadas
izquie das
y
de echas
.
F en e
a
los
deba es
cons i ucionales,
pedía
desa ollo
ma e ial
y ele ación
del ni el de ida.
Condenaba
en
bloque
y a secas
odo
lo
que
en onces
se
llamaba
polí ica, y concebía
al
Gobie no
como
una
g an
ges ión emp esa ial».
Todo
es o
-pa a
Fe nández
de
la
Mo a-
e a
en
lo
undamen al
un
desa ollo
de
la
polí ica
de ealidades
de
Cos a. Y
como
Cos a
y Maez u ue on, a
su
en ende ,
los
p ime os
ecnóc a as,
campeones
de
una
polí ica
de
e icacia y
no
de p ejuicios,
es ima
que
Hacia
o a
España,
aunque
emb iona io
e
inmadu o,
es
un
alega o
con a
las ideo-
logías.
En
diciemb e
de
1901, Azo ín,
Ba oja
y Maez u
lanza on
el
llamado
Mani ies o de los T es, en
el
que
p og aman
como
emedio
pa a
nues os
males
nacionales
«aplica
los conoci-
mien os
de
la
ciencia en
gene al
a odas
las
llagas sociales»
y,
conc e amen e,
«la
enseñanza
obliga o ia,
la
undación
de
cajas
de
c édi o
ag ícola y la
implan
ación del di o cio». Como
mues a
de
su
an idemoc a ismo
decla aban
que
la
unión
na-
cional
no
podía
hace se
en
o no
a
un
ideal
democ á ico, al
que
conside aban
«como
el
absolu ismo
del
núme o,
que
no
ha
p oducido
ni
p oduce
la
libe ación
de la
Humanidad
,
sino
una
especie
de
nue os p i ilegios a a o
de
los
má
s
audaces
y
de
los más indelicados>>
11
•
Pu
es
o
que
nin
gun
o de los
au o es
del
Mani ies o
enían
made a
ni
e dade a
ocación
de
polí-
ico,
p on o
llega ía
la
decepción.
El
p opio
Maez u
lo
e
c
o-
noció así en
la
ibuna
del A eneo de
Mad id
c
on
ocasión
de
una
con e
encia
p onunciada
en
1911
sob e
La e olución
10
. GONZALO
F
ERN
~
NDEZ
DE LA M
ORA:
«
Pe
nsamie
n o
Español
1967
-Realis
mo
»,
Ria!p,
1967
,
pp.
179
y 1
80
.
11.
Se ecoge
en
el ol. I, p.
1016
de
las
ob as
comple
as
de
RAMó~
GóA
IEZ
DE
LA
SERNA.
Ba cel
ona,
19
56
. Ci ada
po
GoNZALO
FERN
; NDEZ DE
L.1
MORA
en
«O
ega y el
98»,
Rialp,
19
63,
p.
84
.
EN
TORNO
A
MAEZTU
45
y los in elec uales 12•
El
acaso del
p og ama
ue
absolu o y
odo
quedó
en
eso ... ,
en
un
p og ama
más.
Como
co esponsal
de
La
Co es
pondencia
de España y de
La P ensa de
Bu
e
nos
Ai es, Maez u
ma chó
a Lond es en
1905.
Allí
pe manece á
quince
años,
in e umpidos
an
sólo
po
una
b e e
empo ada
que
pasa
en
Alemania,
pa a
asis i
jun o
con
O ega a los cu sillos
de
Filoso ía
que
explica
en
Ma bu go
el
P o eso
de
Me a ísica
He man
Cohen.
El
i
a
Ingla e a
-cuen a
a
sus
lec o es-
13
ue «
pa a
ce cio a se
de
que
el se-
c e o
de
la
supe io idad
de
los
anglosajones,
en
la
que
el
mundo
c eía
en onces,
consis ía
en
sus
ins i ucion
es libe ales
y
en
sus
p e e encias
po
las
ac i idades
lib es,
sob e
las o i-
cinas del
Es ado
».
Pe o
no
a dó
en
comp oba
-son
palab as
suyas-
que
el
libe alismo
polí ico de los ingleses
es á
e e-
nado
y
aun
di igido
po
el
adicionalismo
de
su
ca ác e .
Es
una
con adicción
inhe en e
a
ese
pueblo
que
don
Alejand o
Pidal
e a aba
diciendo:
«Ingla e a
es
el
mons uo
de
la
sa-
lud
de
hie o,
que
le
pe mi e
a
ga
impunemen e
los enenos».
Los
p ime os
años
de
su
es ancia
en
Ingla e a
le
p oducen
una
penosa
desilusión.
Lond es
, esc ibe,
es
el
país del silencio:
«Aquí
hablan
las
máquinas,
hablan
las
ob as,
pe o
los
homb es
callan. Sólo
se
pe mi en
habla
de lo
que
hacen»
14
• Maez u
da
la
imp esión
de
halla se
aislado
en
aquella
inmensa
u be,
cuando
-co
mo
dice
Ma e o-
1
~
desde el
p incipio
u o
g a
n-
des amigos,
en e
ellos el
P íncipe
K opo kin,
uno
de
los
pad es
del
ana quismo
uso,
an
enemigo del
Es ado
como
de
la
dic-
adu a
del
p ol
e a
iado
.
F ecuen ó
la
«Sociedad Fabiana» y
los
cen os
eligiosos
cuyas
discusiones eológicas le in e e-
saban.
Es u o
en
con ac o
con
el cí culo
de
Ches
e on
y el
de
Hilai e
Belloc y
ambién
con
el
Ba ón
Van
Hü
gel,
que
an o
había
de
in lui
en
la
ea i mación
de
sus
con icciones ca-
ólicas.
Po
aquellas
echas
había
su gido
en
Ingla e a,
como
po-
12.
Un
ex ac o
de
es a
con e encia
lo
ecoge D10N1s10 GAMALLO
Fil!RRO
en
•Hacia un
Maez u o al>, Cuade nos H
ispa
no-Ame icanos,
núms.
33
y 34, M
ad id
,
195
2,
pp.
399
y
400.
13.
RAM
IR
O
os
MAEZT
U:
«Ensa
yos-, Biblio
eca
Emece
de
Ob as Uni e sales, Buenos
Ai es,
1948
,
pp.
17
9 y
180.
14.
RAMIRO
DE
MAEZTU:
•Au obiog a ía•,
ob.
ci .,
p.
139.
15.
VI
CENTE
MARRERO:
•Maez u
»,
Rialp,
Mad id.
1955
. p.
311.

46
JOSÉ
F.
ACEDO
CASTILLA
sic10n
in e media
en e
el
Socialismo del
Es ado,
que
p o-
pugnaba
la
Fabian
Socie y, y el Sindicalismo
T adeunionis a,
in luido
po
el
sindicalismo
e oluciona io ancés, el
g upo
del
Guild Socialism,
que
- omando
g an
pa e
de
su
con e-
nido
de la escuela
co po a i a
ca ólica y
de
la
eo ía
de
los
de echos
obje i os
y
del
solida ismo,
del
que
ue
exponen e
el
P o eso
de
Bu deos
León
Dugui -
abogaba
po
el
con ol
indus ial
ob e o,
denunciaba
la
bu oc acia
y
la
dic adu a
del
Es ado,
condenaba
la
ana quía
y
econocía
que
la
exis encia
del
Es ado,
como
ins umen o
pa a
el
andamiaje
polí ico
de
la
unidad,
es
imp escindible.
Maez u,
que
siemp e
se
sin ió
a aído
po
los
emas
sociales,
al
pun o
que
él
mismo
se
con-
side aba
libe al
socialis a,
en ó
en
con ac o
con
el
g upo
in-
elec ual
que
di igía la
e is a
The
New
Age,
ó gano
o icial
del
«guildismo», y se
sin ió
an
compene ado
con
ellos,
les
apo ó
an as
ideas
desde el
plano
ilosó ico,
que
O age,
el
undado
guildis a, llegó a
llama se
discípulo y
admi ado
suyo
.
Du an e
la
gue a
eu opea,
publica
Maez u
en
lengua
in-
glesa
su
no able
opúsculo
Ingla e a en a mas,
en
el
que
e-
sume
sus
imp esiones
ace ca
de
los
en
es
de
ba alla
aliados,
que
e-co e
como
co esponsal
de
p ensa,
is iendo
uni o m
e
de
o icial del
Ejé ci o
in
glés; y
publica
ambién
el
lib
o Au o-
i y Libe y
and
Func ion
in
h
e ligh
o
he wol d
qu
e, co-
egido
y
eno ado,
apa eció
en
español
en
1919,
con
el
í ulo
La c isis del humanismo,
en
el
que
ealiza
un
p o undo
aná-
li
sis
de
los
p incipios
de
au o idad,
lib
e
ad
y unción, p
a a
,
en
de ini i a,
basa
en
es e
úl imo
odo
lo
conce nien e
a
la
o ganización
de
las
sociedades.
En
apoyo
a
es a
esis, Maez u pa
e
de
la
idea
de
que
lo
s
homb es
no
se
asocian
inmedia amen e
los
unos
a los
o os,
como
c een
las escuelas libe ales,
ni
es án
asociados
en
un
se
gené ico
ansindi idual,
co
mo
man ienen
las
escuelas
con-
se ado as,
sino
que
es án
asociados
y
se
asocian
en
cosas
comunes,
ma e iales
y
espi i uales,
en
bi
e
nes
colec i os,
y,
úl-
imamen e,
en
alo es
uni e sales. De
aquí
deduce
el p inci-
EN
TORNO
A
MAEZTU
47
pio
de
la
«p imacía de
las
cosas»
16
, lo
que
le lle a a
la
con-
clusión
de
que
no
es líci o
ni
admisibl
e el eje cicio del
mando
,
de
la
au o idad
ni
del
pod
e
,
si
no
se
undamen a
en
el ideal
de
ju
s
icia, y
en
la
máxima
adecuación
de
la
na u
aleza del
homb e
a los a
lo es
que
es
ne
c
esa io
incesan emen e
c ea ,
cons
e
a
y ac ecen a .
El
p incipio
uncional
17
,
en
cuan o
p e-
s
upon
e
la
o ganización
de
las clases
p oduc o as,
lle a implí-
ci a
-a
su
e
n ende
-
la
esu ección
de
lo
s g emios,
en
cuan-
o,
con
el
nomb e
que
sea,
cons i uyen
el
g an
ejemplo
hi
s ó-
ico
de
có
mo
,
me
ced a s
us
dos
g a
nd
es
p incipio
s,
el
de
«
limi ación
» y el
de
«je a quía»,
se
ponían
abas
a los ex-
cesos
de
au o idad
y
se
limi aba
e ec i amen e
el
pode
de
lo
s indi iduos
18
• Y como,
en
e a
la
dei i
ca
ción
heg
e
liana
del
Es ado,
Maez
u
s
iemp e
ue
opues o
a
la
abso ción
es a al
de
la
sociedad,
subo din
a
el
in e
és del
Es ado
al
de
la
Comuni-
dad,
al
D
e e
cho
, a
la
Jus icia
en
abs ac o;
po
lo
que
no
es
de
ex aña
que
abogue
po
la
desce
n alización
del
Es ado,
no
sólo
po
e
giones, sino,
sob e
odo,
po
unciones 19•
El
ideal
-dic
e-
no
ha
de
consis i
en
cen aliza
los dis in os
pode es,
s
ino
en
disemina los,
de
al
sue e
qu
e llegue a
cada
c
o po aci
ón y a
cada
homb e
un
poco de
pode
y
que
es e
pode
sea
su ici
en e
pa a
su
au onomía,
y
que
ca
da
ins i u-
ción
y
cada
indi
i
duo
sepa
qu
e es á o
bli
ga
do
a
hac
e
lo suyo
y a
eclama
a los
demá
s
que
h
agan
ambién
lo
que
les co es-
ponda
20
•
P
a a
Eugenio d'O
s
,
la
C isis del
humanismo
u
e
uno
de los
lib os
de
ma
yo
su
s a
nci
a
id
eológica
salido
de
la
pluma
de
un
españo
l
con empo áneo,
opi
n
ión
coi
ncid
e
n
e
con
la
de
Sal
-
ado
de
Mada ia
ga
21
,
quien
co
n
side
ó
a
es
e
lib o
c
omo
el
p ime
ensayo
se
io
sob
e los
nu
e os
umbos
del
Es ado
e
u op
eo.
16
. RAMIRO
DE
MAE.z u:
•L
a C isis del
Humanismo•
, Nue a
Ed
ición, Lib
os
y Re is a•,
Mad
id,
19
45
,
pp.
245 y
248.
17
. I
bide
m,
pp.
23
1, 273,
282
y
SS.
18.
lbi
dem,
pp.
197
y
204.
19
.
lbid
em,
p.
201.
20
.
lbid
em, p.
62
.
21.
Ci ados
po
M~RRERO,
ob. ci .,
p.
341.
48
JOSÉ
F.
ACEDO
CASTILLA
II
La si uación
aná quica
en
que
se
io
sumida
la
España
de
los
años
ein e hizo necesa io
que
,
en
1923,
se
es ablecie a
una
Dic adu a
mili a
pa a
es au
a
el
o den,
es au a
la
au o idad
esca necida y
sana
la
adminis ación
municipal
que,
como
denuncia a
Mella 22,
« ue a
de
algunas
p o incias
e a
una
l
aguna
é ida».
La
p ime a
ac i ud
de
Maez u
en e
a
la
Dic adu a
ue
espec an e,
no
po
cau ela
de
o pe
índole
-como
acla a Ga-
mallo-
23
, si
no
po
legí ima disc eción. A los cinco días
del
p onunciamien o
publicó
en
El
Sol
un
a ículo
que
i ulaba
Agua Pasada 24,
en
el
qu
e,
as
comen a
el
espec áculo
e -
gonzoso y
desolado
a
que
había
llegado
la
si uación
pa la-
men a ia
y
lamen a
que
las
libe ades
no
se
hubiesen
u ili-
zado
pa a
o ma
la
conciencia nacional,
sino
pa a
des ui la,
expone
su
eacción
an e
el gol
pe
de
Es ado:
deja
a sal o
sus
p incipios doc inales de homb e demóc a a,
pe o
comp ende
que
la
ano malidad
de
las
ci cuns ancias
eclamaba
ambi
én
medidas
de
eacción ano males. «Aho a
ha
su gido
-dic
e-
lo
que
su ge
siemp e
cuando
un
pueblo
amenaza
con d
iso
l-
e se
y
hay
un
pode
que
se
opone
a
su
disolución.
Es o
que
ha
su gido
puede
se
bueno
o
malo
...
Todo
depende
de
la
mane a
como
se
use» 25•
Días después, y desde las
mismas
páginas
de
El Sol, ol-
e á
a
insis i
sob e
el
ema,
dando
po
bien
desapa ecido
el
égimen
que
acababa
de
se
de ibado,
si
bien
p opugna
la
necesidad
de
busca
el
modo
de
que
el
pueblo
se
eduque g a-
dualmen e
en
la
esponsabilidad
del
Es ado
y
da
nue os
ca
u-
ces
de
pa icipación,
sin
ol e
al
sis ema
an iguo,
pue
s
«S
i
se
uel e a
implan a
un
égimen
con
las aíces
pod idas,
no
ex añe
a
nadie
que
su
lo
se
des anezca como pol o»
26
•
22. J
UAN
V~Z.OUEZ
DI!
MEuA: •Dic adu a
•,
Ob as
comple as,
Mad
id, 19
33
, p.
279.
23
.
DIONI
SIO
GAMALLO
FIERRO:
Ob. ci .,
p.
430.
24.
RAMIRO
Dll
MAEZTU:
•Co
n el Di ec o io
Mili a
•,
Edi o a
Nacional
, Ma
d id,
1957,
pp.
22
y
SS.
25
.
Ibidem,
p.
26
.
26.
Ibídem
,
p.
32
.
EN
TORNO A MAEZTU
49
Mas
donde
ija
de ini i amen e
su
pos u a
es
en
la
con e en-
cia
que
p onuncia
el 7
de
no iemb
e
de
1923
en
el
ea o
Llo éns
de
Se illa
sob e
La
decadencia
de
Occiden e
de
Spen-
gle 27,
conside ada
po
algunos
como
cla e
en
su
e olución
polí ica, y
en
la
Cha la pe sonal
sob
e las nue as ideas
28
,
que
es días después de aquélla
da
en el A eneo hispalense.
Su
conclusión es
e minan e:
«El nue o
égimen
-
dice-
a a
de
asegu a
la
subsis encia
de
Ja
Sociedad
española,
pa a
que
no
sea
posible
«balcaniza la»
desde
ue a,
ni
que
se
abandone
desde
den o
el
espí i u
de
"incohe encia"».
En
el
e ano
de
1925
Maez u
ha
ce
un
iaje
a
No eamé ica,
in i ado a
p onuncia
una
se ie
de
con e encias
en
el
Colegio
de
Middlebu y,
sob e
emas
españoles, y a
su
eg
e
so
publica
el
lib o
D
on
Quijo e, Don Juan y la Cel
es
ina,
inspi ado
en
el
c
i e io
de
que
los
g andes
mi os
li e a ios
, en
cuan o
exp e-
san
los deseos,
espe anzas
y
em
o es
de
una
época,
son
los
mejo es
es igos
de
la
His o ia
y el
más
adecuado
exponen e
de
los
sen imien os
que
les
mu
e en.
En
el
capí u
lo que
i ula
«España
y el Quijo e», Maez u
nos
o ece
su isión del
pasado
español
den o
de
una
línea
o odoxa,
aunque
oda ía
no
se
mues a
solida izado
con
él. «Mo idos
po
el ideal eligioso,
los
homb es
hispánicos
del siglo XVI
se
habían
lanzado a
conquis a
al
mi
s
mo
iempo
el
mundo
de
la
acción y el
mundo
del
espí i u,
supedi ando
en e amen e
los in e eses nacionales
al se icio del ca olicismo. A ines del siglo XVII
e a
ya
im-
posible
man ene
po
más
iempo
la
desp opo ción
en e
el
ideal y
la
ealidad. No uimos lo
ba
s
an
e pode osos
-añade-
pa a
e i a
que
el Reino
de
Dios
en
que
soñábamos
sucedie-
a
al
eino
del
homb e,
que
en
Ingla
e
a
p
oclamó después
Lo d
Bacon.
Es
posible
que
el
sueño
nues o
no
ue a
ealidad
ni
con enien e en onces;
pe o
no
enemos
po
qué
a e gon-
za nos
de
habe lo
concebido» 29•
La
conclusión
a
que
llega
27.
Un
ex ac o
de
es a
con e encia lo ecoge D
IONISIO
G.ulALLO
en
ob. ci .,
pp.
434
y
436
.
28.
RMURO
Dll
MAEzTU: •Ensayos», ob. ci .,
pp.
143
y
144
. También ecoge un ex ac o
DIONISIO
GM!EUO
en ob.
ci .
,
p.
437.
29.
RAMIRO
DB
MAEZT
U: «Don Quijo e, Don
Juan
y
la
Celes i
na•
, Colección Aus al,
Buenos Ai es,
1958
,
p.
56.
56
JO
SÉ
F. ACEDO CASTILLA
las
dis in as
clases y
pa idos
51,
enga
au o
idad
su icien e
pa a
esis i
sus
egoísmos
52
,
pa a
in
eg a
a
la
s
ociedad
en e a
en
c is iana
abazón
y
pa a
ga an iza
a
odos
la
ida
de
la
paz
y
del
o den
en
la
jus icia
53•
Aunque Maez
u
ob u o
ac a
de
Dipu ado
po
Guipúzcoa
en
l
as
elecciones
de
no i
em
b e
de
1933
,
no
c eía
en
el
su a-
gio uni e sal
54
,
que
-dice-
pene a
en
los
pueblos
como
una
cuña
y
ahonda
sus
di isiones,
la
s encona, las gang ena,
con
-
i iendo
cada
elecci
ón
en
un
cona o
de
gue a
ci il.
Igual-
men e
epudia
al
Pa lam
en o,
po que
-
como
decía
Be -
di
ae -
el
Pa lamen o
es
la
legisla u a
de
la
«disensión», el
p edominio
de
la
«oposición»
sob e
el «sabe »,
la
in
capacidad
econocida
de i
i
en
la
e dad
55•
El
P
a
l
ame
n o
-
añade-
es
ú il
pa a
exp
e
sa
la
olun ad
del
pueblo,
pa a
o a
o
nega
ecu sos
económicos a los Gobie nos,
pa a
censu a
una
polí ica
d
e e minada,
pe o
no
es
ap o
pa a
la
unción legis-
l
a
i a,
en
cuan o
le
son
inhe en es
los
pa idos
y a los
pa -
idos
la
pa cialidad.
El
Pa l
amen o
de
los
pa idos
es
Juez
y
pa e
al
mismo
iempo,
no
po
co up ela,
sino
po
esencia
,
y
se
Juez y
pa e
es
la
negación
de
]a
Ju
s icia, seg
ún
el
deci
de
nues o
pueblo
56
•
El
ampa o
de
lo
s
ciudadanos
con a
lo
s
excesos
de
los Gobie nos
no
es
á
en
los
Pa lamen os
de
pa -
idos, sino en
la
independen
c
ia
y
o aleza
de
Pode
Judicial 57•
El
30
de
mayo
de
1935 Maez
u
leyó su discu so de ing e
so
en
la
Academia
Española,
que
e só
sob e
La b e edad de la
ida
en
nues a poesía lí ica. Aquel
mismo
año
comenzó a
publi
ca
su De ensa del Espí i u, en
la
qu
e - co
mo
dice Millán
Fu
ell
es
-58
más
que
de ende
abs ac amen
e
la
exis encia del
se
espi i ual,
a a
de
sal a
su
conc e a
y
eal
«pe
sis
en-
cia»,
demos ando,
de
un
la
do
,
que
el
espí i u
es siemp
e
un
51.
lbidem
,
p.
23.
52.
RAMIRO
DE
MAEZIU:
·
F en e
a Ja
Rep
úb
lic
a •.
ob
.
ci .
, p
p.
194
y 195.
53.
RAMIRO
DE
MAEz u: •
El
Nue o
T adicionali
smo
>.
ob
.
ci .
,
p.
251.
54. R
AMIRO
DE
MAEZIU:
•F en e
a Ja
República
»,
ob
.
ci .
, p.
16
1.
SS
.
Ibid
em,
p.
186.
56.
lbid
cm,
pp.
184, 185 y 186.
57. I
bidem,
p.
184.
58.
ANTONIO
M u
-1
N
PuELI.ES:
•
Maez u
y la De
ensa
del
E
spí i u
».
Amigos
de
Mae
z
u.
Mad id,
1
957.
pp.
7 y 8.

EN
TORNO
A
MAEZTU
57
e da
de o
pode ,
y
de
o o,
como
el
e e so,
que el
e dade o
pode
es
si
emp e
espí i u.
De
es e
modo
-añade
Millán Pue-
ll
es
-,
si
po
una
pa e
se
di ige a l
e an a
de
su
mani ies o
ab
a imien o
a los
que
es án
a
pun o
de
nega
un
espí i u,
en
cuyo
pode
apenas
c een,
po
o o
,
en
ca
mbio
, quie e
p o ege
de su l
a en
e, pe
o
no
menos g a e
debilidad,
a los
que
han
sucumbido
a
la
en ación
de
ado a
un
pode ,
cuya
p o unda
esencia
esp
i
i ual
igno an
o alsean.
Concluyendo: Maez u
ue
sin
duda
uno
de
los
in
elec uales
más
cons
u
c i os
de
cuan os
p odujo
España
en
la
p ime a
mi ad
del sig
lo
y,
po
supues o
,
uno
de
los
más
hon ados
,
como
ha
esc i o
Pem
án.
Si
en
su
ju
e
n ud
buceó
en
los ópicos
del e
u op
e
ism
o y
no
esc
apó
a la
en ación
e oluciona
ia
, en
la
mad
u ez,
con
oda
alen ía,
po
la izó
su
pe
nsam
i
en o
en
o no
a l
as
id
eas
de
Hispanid
ad
y C
on a e
o
luci
ón,
cuyo
ins umen o
pol
í ico
e
a,
a
su
en ende ,
la M
ona quía
T adi-
cional. P
o
es e
ideal esc ibió sin
egua
, luchó sin des alle-
cimien o
y
mu ió
h
e óicamen
e,
o en
d
ando
su
sang e,
como
dijo
Eugenio
Vegas
59
,
pa a
que
ecunda a
la ie
a
es
pañola
y
ob ene
del Se
ño
que
bend
ije
a
y ll
e a a
al
ec o
camino
a los hij
os
de
sus
e dugos.
La
mu
e
e
-como
ha
esc i
o
Fe -
n
án
dez de la
Mo a-
60
nos
a
e
ba ó
su
b
az
o,
pe o
no
s
queda
la
ob a
he
cha. «Una
manu
sua
acieb
a
opus
e
al e a
e
neba
gladium».
59
.
EU
GENIO
V
EGAS
LATAPié: •E ocación
de
Rami o
de
Macz u•,
en
•De ensa
de
la
Hispa
nidad
•,
ob. ci ., 5.• Edición,
p.
7.
60.
GO
NZA
LO F l!RN.
ND
E".
l DE LA M
ORA
: •Maez u y
la
T
eo
ía
de
la Re oluci
ón
..
ob
.
ci .
,
p.
105.