ESTUDIOS
ESTADO PLURICULTURAL, ORDEN
INTERNACIONAL, CIUDADANÍA POSCOLONIAL:
ELECCIONES CONSTITUCIONALES EN EL PERÚ
Po BARTOLOMÉ CLAVERO
SUMARIO
I. UNAS ELECCIONES NO TAN
ORDINARIAS.—2.
UNA LIBERTAD SEVERAMENTE OBLIGA-
TORIA.—3.
UNA HISTORIA CONSTITUYENTE DE
ESTADO.—4.
UNA INCONSTITUYENCIA NO
SÓLO PERUANA.—5. ORDEN INTERNACIONAL Y DERECHO POSCOLONIAL.—6. CONSTITUCIÓN
PLURICULTURAL Y CIUDADANÍA IGUALMENTE VIRTUAL.
Exis en pun uales c i e ios econocidos po los documen os in e naciona-
les sob e de echos humanos que deben guia los p ocesos elec o ales pa a
que és os sean conside ados álidos.De enso ía del Pueblo, Pe ú.
El Pe ú ha celeb ado unas elecciones gene ales o malmen e o dina ias, pe o
de hecho ue a de lo o dina io, en e ab il y junio del 2001. Lo ex ao dina io p o-
cede de que se insc iben en una ansición polí ica pa a la supe ación de un égi-
men o malmen e cons i ucional, pe o p o unda y g a emen e co up o y delin-
cuen e, como el pe sonalizado po Albe o Fujimo i. Se comp enden es as elec-
ciones en un cambio que ha supues o la einco po ación in e nacionalmen e
econocida del Pe ú al mundo que se en iende democ á ico. Una impo an e p e-
sencia de es e o den in e nacional cen ada en la obse ación y la asis encia elec-
o ales ha espaldado y e alidado es os comicios pe uanos como mo i o y p ueba
de dicha ein eg ación. Han sido po su agio uni e sal con una pa icipación e ec-
i a que onda el 80 po 100 y en unas condiciones ap eciables de libe ades pa a
las opciones en liza. El Pe ú es bien enido al o den in e nacional de la democ acia
y los de echos humanos.
11
Re is a
(íc Es udias PoU icus (Nue a Época)
Núm.
114. Oclub e-Diciemb e 2001
BARTOLOMÉ
CLAVERO
Unas elecciones incluso o dina ias son buen mo i o
y
buena p ueba. Pa ece
in-
dudable que pueden o ece en cada caso una medida de democ acia
y
un es de de-
echos humanos. P opongo que nos omemos
la
comp obación en se io. Pa amos de
es as elecciones pe uanas pa a plan ea nos cues iones de ondo. No
se
a a aho a de
explica un sis ema
ni
de hace
la
c ónica de un p oceso, sino de p ocede
a
una ca-
ac e ización que nos pe mi a dicho plan eamien o de unos p oblemas que son cie -
amen e
de
de echos humanos
y de
democ acia. Los ex emos que an
a
eni an e
la is a ya es án anunciados en
el
í ulo. Son de plu icul u alidad
y
de poscolonialis-
mo
no
sólo
en el
campo in e io de los Es ados, sino ambién
y
sob e odo
en el e-
eno in e nacional
de
los de echos. P ocedamos. Vayamos po pasos pa a si ua nos
de modo
que
podamos alcanza
a
amaños asun os.
1.
UNAS ELECCIONES NO TAN ORDINARIAS
Las elecciones pe uanas del 2001
se
han p oducido
de un
modo que o ece
en
e ec o oda
la
imp esión de pa icipación masi a de
la
ciudadanía, neu alidad esc u-
pulosa de las ins i uciones
y
compe ición jus a en e ue zas polí icas, asegu ándose
así
la
c edencial democ á ica pa a
la
ecupe ación in e na
y la
einco po ación in e -
nacional
a
un mundo an e odo hoy de inido po
el
o den ju ídico de libe ades iden-
i icadas con los de echos humanos, los que
se
o mulan
y
desa ollan desde hace
poco más
de
medio siglo po empeño
y
mé i o
de
Naciones Unidas. Como
he
sido
es igo p i ilegiado (1), puedo descende
a
po meno es
de
con i mación
y de
con-
as e. Es á ya ad e ido que no
se
a a aho a de
la
exposición no ma i a de un sis-
ema elec o al ni, aún menos,
de la
c ónica polí ica de unas elecciones, sino del
in-
en o
de una
ca ac e ización pa a
e de
asoma nos
a un
ondo.
Al p opio e ec o
de
neu alidad ins i ucional, los comicios es án p esididos po
un o ganismo de índole sus ancialmen e judicial,
el
cual se mues a an sensible an e
eclamaciones
de
pa es como insensible an e in e eses públicos
o
más gene ales,
cual po ejemplo
el
de
la
esolución ágil de los con enciosos elec o ales en una si ua-
ción delicada de ansición. De hecho, mien as que
la
ley con empla unos emedios
elec o ales ex ao dina ios
y
suma ios (2), dicho o ganismo
ha
admi ido adicional-
(1) He sido je e ope a i o sob e
el
e eno, du an e unos es meses, de
la
obse ación elec o al
o -
ganizada po
la
Unión Eu opea. Se iene in o mación
en
h p://www.moeue-pc u.o g,
o
ambién
en
si io
eu opeo: h p://eu opa.eu.in /comnVex emal_ ela ions/human igh s/eu_elec ion_ass_obse /index.h m.
He con ado con
la
guía de
RAFAEL LÓPEZ PINTOR:
Elec o al Managemen Bodies as lnsli u ions o Go e -
nance. New Yo k, 2000,
y el
aseso amien o desp endido de
JOSÉ RAMÓN MONTERO.
Ag adezco
en
espe-
cial a
ULRICH
FANGER,
ADOLFO CAYUSO,
ANDREA
MALNATI
y
SCIPION DU
CHATENET
po la colabo ación
de equipo en
el
Pe ú.
El
p esen e ex o ha sido ponencia del semina io sob e Ciudadanía, Cul u a Polí i-
ca
y
Re o ma
del
Es ado
en
Amé ica La ina,
en el
Colegio
de
Michoacán, México, 24-26
de
oc u-
b e^
2001.
(2) Dicho mismo o ganismo cuida
de la
ecopilación no ma i a:
JURADO NACIONAL
DE
ELECCIO-
NES:
Legislación Elec o al
del
Peni, Lima, 2001. También man iene
su
hoga elec ónico:
12
l-STADO I'LURICULTURAL, ORDEN INTERNACIONAL, CIUDADANÍA POSCOLONIAL
men e ecu sos adminis a i os de odo ipo, poniendo se iamen e en iesgo, con la
no able demo a p oducida, la con ianza an o in e io como ex e io . El p opio go-
bie no pe uano, que ca ece de compe encias en la di ección del p oceso elec o al
po mo de la neu alidad, lanzó ad e encias en e las dos uel as que equi ió la
elección p esidencial, dada la al a de mayo ía absolu a en p ime a, su iéndose se-
ias demo as po la de e encia ju isdiccional hacia los ecu sos de pa e. Habiendo
sido el 8 de ab il las elecciones pa lamen a ias y p esidenciales, la segunda uel a de
és as no u o luga has a el 3 de junio. Con dicha pos u a judicial, ¿se de ienden de-
echos po encima de in e eses?
No pa ece. Que el o ganismo elec o al sup emo p e ie a así la sa is acción de las
pa es no signi ica que sea sensible a de echos. A es o amos. Pa a p omociona la
p esencia polí ica de la muje , la ley es ablece una cuo a de géne o en las lis as elec-
o ales que dicho o ganismo ha in e p e ado con laxi ud a la baja. A in de no obli-
ga se en un país de ue e mig ación in e na a desplazamien os cos osos y penosos
pa a el eje cicio del su agio que no es, según e emos, de ca ác e olun a io, y
como además no se admi e el o o pos al sal o en el ex anje o, la ley ambién e-
quie e la ins alación de mesas de su agio pa a anseún es que no se ha enido la di-
ligencia de o ganiza y que debe ía habe dispues o dicho o ganismo supe io . A pe-
sa de que la misma adminis ación elec o al ha susc i o un con enio con la De en-
so ía del Pueblo pa a es ablece o icinas de De enso ía del Elec o en sus p opias
dependencias adminis a i as, las elec o ales, y así se ha hecho, el susodicho o ga-
nismo supe io se ha negado a econoce compe encia alguna po de ensa de de e-
chos en el campo elec o al a dicha o a ins i ución cons i ucional, la De enso ía. La
de e encia del al al o o ganismo esul a así a las ue zas polí icas y no a los de e-
chos ciudadanos (3).
h p://www.jnc.gob.pe, como igualmen e lo ienen o as ins i uciones congéne es, O icina Nacional de
P ocesos Elec o ales: h p://www.onpe.gob.pe, y Regis o Nacional de Iden i icación y Es ado Ci il:
h p://www.iden idad.gob.pe.
(3) La Cons i ución de 1993 que, ce cana en el iempo, pe o dis an e en el espí i u, ige oda ía las
elecciones del 2001, de lo que habla emos, es ablece un Sis ema elec o al ins i ucionalmen e ipa i o in-
dependien e del gobie no. Con ju isdicción sup ema, pode eglamen a io, inicia i a legisla i a y acul-
ad iscalizado a, p eside el JNE, Ju ado Nacional de Elecciones; con au onomía al e ec o, o ganiza la
ONPE, O icina Nacional de P ocesos Elec o ales; con su compe encia p opia de censo y ac edi ación,
asis e el RENIEC, Regis o Nacional de Iden i icación y Es ado Ci il. Los ca gos p incipales de es as
ins i uciones elec o ales son de designación p oceden e, no del gobie no, sino de ó ganos judiciales o
ambién co po a i os en la ó bi a del de echo. La au onomía uncional de la ONPE, aun bajo iscaliza-
ción del JNE, pe mi e dicha dispa idad de elaciones con la DP, De enso ia del Pueblo. Respec o a las
Mesas de T anseún es, se ha alegado una in e p e ación muy o zada de la ley, pues és a las equie e sin
el condicionamien o, en i ud de la cual no cab ían cuando las elecciones son po dis i o múl iple, como
han sido e ec i amen e las pa lamen a ias, po imposibilidad de ans e encia de o os en e ci cunsc ip-
ciones. El o o del ex anje o, donde ambién se ins alan mesas además de admi i se po co eo, se impu-
a odo al dis i o capi al, el Depa amen o de Lima. Pa a las elecciones p esidenciales ampoco las ha ha-
bido de anseún es, alegándose que la papele a única, pues al es a doble columna, no lo pe mi ía en p i-
me a uel a, con lo que no esul aba plan eable en su caso, que se dio, sólo pa a la segunda. Una
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BARTOLOMÉ CLAVERO
Resul a además dicho o ganismo p ocli e a la me a disc ecionalidad una ez
que p eside la ju isdicción en ma e ia elec o al, sal o asun o penal, como úl imo e-
medio en su campo sin ecu so ul e io alguno según la Cons i ución y, con o me a
ella, la p opia ley o gánica. La misma no ma cons i ucional o alece la posición dis-
poniendo que dicha ins ancia sup ema en el campo elec o al ap ecia los hechos «con
c i e io de conciencia». Di ícilmen e puede se de o o modo si los o os, como a-
mos a e , pueden des ui se inmedia amen e as el esc u inio (4). Po su pa e, de
mane a análoga al echazo de compe encia de la De enso ía del Pueblo, dicha ju is-
dicción elec o al supe io ha dado mues as de no es a a a o de e o ma que admi-
a ecu so, po azón igualmen e de de echos, an e jus icia cons i ucional. También
se esis e a la acep ación de ju isdicciones in e nacionales con posible compe encia
en ma e ia de elecciones siemp e po in e esa a de echos y en la medida en que e-
sul e con o me a la habili ación y al econocimien o de cada ins ancia (5).
En o o ex emo, en la base de oda una pi ámide ins i ucional, las mesas de su-
agio, a e ec os igualmen e que pueden p esumi se de ga an ía y con ianza, son de
composición ciudadana, pe o median e una selección sumamen e opaca. Conocen
una iscalización de los pa idos que iende a debili a las sob e odo en el momen o
decisi o del esc u inio an o más ácilmen e po cuan o que se des uyen ma e ial-
men e a pie de mesa los o os no cues ionados de o ma inmedia a. Den o de un
inicia i a pa lamen a ia po la sepa ación de papele as nau agó an e la d ás ica oposición de la ONPE.
T as algún in en o allido, el JNE se ha inhibido olímpicamen e de la inicia i a legisla i a en ma e ia
elec o al. En cuan o a De enso ía del Elec o , el sesgo masculino no iene en el caso mayo implicación.
La DP se ha signi icado po el empeño de aplicación esc upulosa de la cuo a de géne o opándose con la
majes uosa indi e encia del JNE.
(4) Ha habido al menos un caso bas an e apa en e de a bi a iedad. El úl imo escaño de un depa a-
men o, el de Ancash, esul a eñido en e dos ue zas polí icas, la segunda y la cua a del esul ado inal
pa a el Cong eso. Los o os se han des uido. Las ac as del esc u inio, que son o icialmen e a ias, di ie-
en La ju isdicción elec o al de p ime a ins ancia asigna el cu ul a la cua a ue za as un ecu so de e-
posición que legalmen e no cabe, pe o que es á p ac icándose. Apelación median e, el Ju ado Nacional de
Elecciones se lo adjudica a la segunda ue za, decla ando imp oceden e en es e caso, pues no en odos,
dicho o o ecu so y, a mayo abundamien o cons i ucionalmen e no obligado, ag egando la p ueba de un
pe i aje que se p e ende o icial, po hace lo a i ulo pa icula g a ólogos que ambién abajan pa a el Re-
gis o Nacional de Iden i icación y Es ado Ci il, nega i o pa a una ci a y una i ma del ac a más disco -
dan e. Quien igu a como i man e decla a a con inuación po esc i o que la úb ica no es alsa, pues le
pe enece, pe o es a ju isdicción sup ema ya no admi e en el caso ni eposición an e si misma po apa i-
ción de nue a p ueba que pueda se decisi a. El as ondo polí ico del caso iene isos de a o ecimien o,
pe o no amos a en a en el e eno siemp e esbaladizo y además imp oceden e, po eñi con p esun-
ciones cons i ucionales, del juicio de in enciones.
(5) Es o úl imo (la admisibilidad de ecu so en ma e ia elec o al que in e ese a de echos conc e a-
men e an o pa a el T ibunal Cons i ucional pe uano como has a la Co e In e ame icana de De echos
Humanos, p e io ámi e de Comisión, o incluso an e el Comi é de De echos Humanos de Naciones Uni-
das co espondien e a la Con ención de De echos Ci iles y Polí icos, dado que es as in e nacionales o
sup acs a ales son ju isdicciones econocidas po el Pe ú, ce ado aho a un pa én esis o una in e mi en-
cia que p o oca a el égimen ujimo is a) es p opues a cons an e de la Dc enso ia del Pueblo:
h p://www.ombudsman.gob.pe.
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ESTADO PLURICULTURAL, ORDEN INTERNACIONAL, CIUDADANÍA POSCOLONIAL
sis ema de su agio o anquicia uni e sal en cuan o al de echo de o o, dicha pa i-
cipación ins i ucional de la ciudadanía in oduce una cuña censi a ia, es o es, con
censo mucho más es ingido que el de ciudadanía, pues o que, apa e manipulacio-
nes bas an e ac ibles al p opósi o, se equie e legalmen e pa a in eg a mesas un
«mayo g ado de ins ucción». Se ealiza sin publicidad la misma selección del cen-
so en e quienes eúnan la condición pa a un so eo que se celeb a en Lima y no lo-
calmen e. También hay pa icipación ciudadana a modo de ju ado en una p ime a
ins ancia de la ju isdicción elec o al, pe o igualmen e bajo egla censi a ia y me-
dian e selección poco o nada anspa en e. Se admi en achas o ecusaciones, pe o
con exigencia de ianza bas an e p ohibi i a pa a el común de la ciudadanía. El des-
con en o ciudadano menos o gánico, el que no se encauza po pa idos ni ampoco
po medio pe iodís ico, llegaba a se más que palpable en algunas de e minadas zo-
nas (6).
Las mesas e ec úan el esc u inio pa a el Cong eso con o me al sis ema d'Hon
de p opo cionalidad co egida que la ley de ine, no en la o ma más simple de es o
mayo (adjudicación de escaño a cada lis a que a quedando p ime a median e e-
ducciones sucesi as a la mi ad), sino en la más compleja de ci a epa ido a (misma
ope ación po cocien es de di isión con el núme o de la lis a p ime a sin cu ul as
dicha sucesión de es as). El abajo de las mesas se inc emen a y complica po la
mul iplicación de ac as con alo o icial pa a ins i uciones, comp endida la mili a ,
y los pa idos, así como po el empeño de la adminis ación elec o al de ecibi una
p ime a ac a sin espe a se a la o malización del es o. También, espec o al Cong e-
so,
se di icul a no ablemen e po la admisión de o os p e e enciales de candida u-
as indi iduales en un sis ema de lis as que además a ae especialmen e el in e és y
la in e e encia de los p opios pa idos en el momen o decisi o del esc u inio. Toda
la complicación, que en pa e, como en las ope aciones de ci a epa ido a, es a i i-
cial, esul a caldo de cul i o pa a dicha inje encia.
An e es e conjun o de ac o es hay di isión de opiniones en e cons i ucionalis-
as y demás publicis as. Se pola iza en e quienes piensan que debe exclui se sis e-
(6) Pude pa icula men e comp oba lo en Ta apo o, cuyo Depa amen o, San Ma in, ya es de po sí
con lic i o po no ubica se las ins i uciones elec o ales en la capi al, Moyobamba, sino en dicha o a ciu-
dad, lo que ajo el su agio en ilo con bloqueos de ca e e as y secues os de ma e ial elec o al. Sola-
men e la isi a pe sonal o ece conocimien o de la insa is acción debida a la p esencia pa idis a, cuando
no incluso ujimo is a, en el o ganig ama local, como ambién an sólo el a o di ec o inde cons ancia de
la al a de neu alidad y has a exceso de belige ancia de algunos al os ca gos depa amen ales de la admi-
nis ación elec o al. An e la p egun a a ciudadanía de po qué no se habian in e pues o ecusaciones en
iempo y o ma, se alega no sólo el obs áculo que supone la ianza, sino ambién oda una mic osociolo-
gía de p esiones y ep esalias en e a las que ampoco es que alga el emedio de la jus icia, pues, p oce-
diendo en pa e de ella los espec i os nomb amien os de la adminis ación elec o al, pa ece p ecisamen-
e encon a se in oluc ada. An e el mismo iesgo de acciones judiciales en sen ido con a io, es o es, en
de ensa de po enciales malhecho es elec o ales en posición ins i ucional, p ensa y ele isión a a on del
p ime asun o, el del con lic o abie o en e ciudades, y no del segundo, el de la descon ianza palpable en-
e la ciudadanía en dicho mismo Depa amen o.
15
BARTOLOMÉ
CLAVERO
má icamen e de la pa icipación ins i ucional a los anal abe os uncionales, en en-
diéndose los no duchos po esc i o en cas ellano y p esumiéndoseles po es o más
débiles y has a ine mes, y quienes azonan que debe en cambio p ima se la pa ici-
pación y con ianza ciudadanas. Si la azón de la composición de las mesas no es
és a, sino la incapacidad adminis a i a po o ma las de o o modo, cab ia hace se
de la necesidad i ud (7).
En cualquie caso, ad ié ase que con odo ello, y sob e odo con la des ucción
de o os a pie de mesa, puede dila a se ealmen e no sólo el ma gen de in luencia
pa idis a en los esul ados de las elecciones, sino ambién la disc ecionalidad di ec-
i a y ju isdiccional del o ganismo supe io del sis ema elec o al. En e un ex emo
de a bi io po la ins i ución elec o al sup ema y o o de in e ención po los pa i-
dos en liza, no se es á ya dibujando an cla amen e un escena io que pueda en ende -
se sin más como democ á ico. Mas no nos p ecipi emos juzgando. Quedan de alles
que pueden esul a de impo ancia p ima ia.
Las elecciones gene ales, comicios ales, han sido de cien o ein e es pe sonas
po un censo elec o al de ce ca de quince millones en una población que se ace ca a
ein icinco según es adís icas o iciales (8). Se a a de una p esidencia, dos icep e-
sidencias y cien o ein e escaños pa lamen a ios, és os a una sola y exclusi a cáma-
a. Si hay con es o un p oblema se io de in a ep esen ación, lo es po azones no
solamen e cuan i a i as, sino ambién y sob e odo cuali a i as. El Pe ú comp ende
un espacio humanamen e plu alísimo po la concu encia de egiones de di e sas
economías y cos umb es, como ambién po la abundancia de comunidades de dis-
pa es lenguas y cul u as, esis en es las indígenas, sin ep esen ación p e is a de ín-
dole polí ica de dichas en idades a ias ni a iculación posible de ca ác e cons i u-
cional en e las unas y las o as en onces (9). Hoy po hoy, pa a las elecciones del
(7) Aunque hay desde luego a adís ica más sis emá ica y és e es un ex o un an o de alu ión, e-
sul a ilus a i o en sus oces como en sus silencios el cu ioso manual y o iciosa gale ía de
JUAN CARLOS
y
RAMIRO VALDIVIA:
Dicciona io de De echo Elec o al Pe uano, Lima, 2001.
(8) Un buen si io de en ada pa a in o mación no sólo de ci as es el que o ece la Biblio eca Digi al
del Ins i u o Nacional de Es adís ica e In o má ica de la P esidencia del Consejo de Minis os:
h p://www.ineigob.pe/biblioinei.
(9) Pa a es a plu alidad humana pod ía emi i a cualquie in oducción al Pe ú, pe o no debo, pues
no conozco que la haya anca y cumplida. En el aspec o más ma cado de la mul iplicidad de lenguas,
exis en no sólo las cul u as quechua y ayma a comunes con Boli ia, la p ime a igualmen e con Ecuado y
en algo ambién con Colombia y Chile, sino además las de una ein ena de pueblos amazónicos no odos
ampoco ecluidos en las ac uales on e as del Pe ú. Como e emos, en el lenguaje no ma i o pe uano,
quie o deci de la Cons i ución y de las leyes, se hace e e encia a dicha p esencia con la exp esión de
«comunidades campesinas y na i as», és as las amazónicas. Pa a el lenguaje no ma i o in e nacional, po
i ud del Con enio de la O ganización In e nacional del T abajo sob e Pueblos Indígenas y T ibales en
Países Independien es, los p ime os se cali ican como ales, como «pueblos indígenas», en cuan o que
an e io es y supe i ien es al colonialismo. Ni mención cons i ucional ni a i icación del Con enio, en e
1993 y 1994, han lle ado en el Pe ú has a el momen o a ningún eplan camien o del sis ema ep esen a i-
o po la plu alidad humana que de hecho aba ca o ni casi an siquie a a una e isión del lenguaje de las
p opias no mas. Luego e emos.
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ESTADO PLURICULTURAL, ORDF.N INTERNACIONAL. CIUDADANÍA POSCOLONIAL
2001,
la única cáma a o malmen e pa lamen a ia, polí icamen e ep esen a i a, po
odo el Pe ú, a lo la go y a lo ancho, es el Cong eso de la República, dicho colegio
de cien o ein e cumies, en la capi al, Lima.
Se de ec an p oblemas se ios espec o a una base y agencia ciudadanas, a lo que
llamo cons i uyencia. Los agen es es ic amen e polí icos, los pa idos y alianzas
elec o ales, cuen an con condiciones de libe ades y de medios pa a hace se i os
compe i i amen e an e la ciudadanía. Las au o idades polí icas y las ue zas policia-
les han ga an izado dichas condiciones comenzando po man ene se ellas mismas en
una posición de neu alidad polí ica de ca a a las o e as elec o ales. Aho a bien, lo
que se ga an iza a las candida u as no se ex iende en igual medida a la ciudadanía, al
ciudadano o ciudadana indi idualmen e o asociados a o os e ec os. Con un o den
público muy mili a izado y as una sang ien a ase de e o ismo y con ainsu gen-
cia sin espe o ni el uno ni la o a po de echos (10), no se gua da la misma conside-
ación an e eje cicio de libe ades po pa e ya de agen es elec o ales, ya de o os su-
je os ciudadanos. La ac i idad sindical ha es ado en algunas zonas ep imiéndose en
nomb e de la segu idad elec o al. Y no al an casos de lesión policial de la libe ad
pe sonal bajo el mismo ipo de alegación con ala de incluso de la au o idad mili a
al y como si es o lus ase y no empaña e (11).
Ad i amos ambién que en el caso se acen úa y ag a a la dis ancia en e libe a-
des,
en e la de compe encia elec o al y la me amen e ciudadana, po el o den de e-
quisi os pa a el egis o de o maciones polí icas. Han de p esen a se en lengua cas-
ellana y apo a un acopio de i mas de adhesión, y no sólo de espaldo, de un 1 po
100 del o al de o an es en las elecciones p e ias, lo que si úa la ci a po encima de
cien mil, lo cual a su ez iene que quin uplica se como mínimo en las u nas pa a
man ene se la insc ipción que con ie e econocimien o y ga an ías. Y en la in e e-
encia p e en i a de libe ades, es á al mando un ejé ci o y al se icio una policía
sin de echos ciudadanos sus miemb os, ni siquie a el del su agio. Colaciónese lo
(10) En el Pe ú en e e o ismo y con a e o ismo no menos e o is a, du an e las dos úl imas dé-
cadas del siglo xx, se han p oducido más núme o de mue es y desapa iciones, oda ía és as en buena
pa e po escla ece , que en el Chile o la A gen ina de égimen mili a . Si se me p egun ase po qué el
caso asciende bas an e menos hacia el ex e io , la azón que di ía no se ía la de que no hubie a una dic-
adu a abie a conci ando oposición, sino la de que se ha a ado de población indígena p oduciendo indi-
e encia: De enso ía del Pueblo, Las oces de los desapa ecidos. Tes imonio de los amilia es. Lima
2001.
Pa a o as di ecciones de igilancia de de echos: hi p./hwn .dhpe u.o g; h p://www. anspa en-
cia, o g.pe; h p://www.cajpe.o g.pe/ ij; h p://www.idl.o g.pe, y, no sólo ya pa a el Pe ú, h pj/geoci-
ies.com/ale ane /pem.h ml. a la que i emos.
(11) Pa a es a úl ima ap eciación me baso esencialmen e en en e is as p opias con esponsables
mili a es de la policía ci il en zonas de amenaza oda ía e o is a, a donde y a quienes pude accede ,
como obse ado elec o al, g acias a la in endencia del mismo Minis e io de De ensa La asis encia di ec-
a del gobie no enia ambién su pa e in e esada, pues as los iajes se con ocaban sendas uedas de
p ensa, jun o a o as obse aciones, p esididas po el minis o, pe o ambién en la p ime a expuse, sin
más signo de p oblema que el sin omá ico silencio de la p ensa sob e es e de e minado pun o, la ap ecia-
ción, espec o a las ue zas a madas, de su pa cialidad policial y no sólo de su neu alidad elec o al, lo
que se oceaba y no e a incie o.
17
BARTOLOMÉ
CLAVERO
dicho sob e
la
de e encia
del
o ganismo elec o al sup emo
con
ue zas polí icas
y no
con de echos ciudadanos. Pa ece
que,
pa a in eg a se
una
ciudadanía,
hay
p oble-
mas
po
pa e pública an o
de
men alidad
y
conduc a como
de
o den
e
ins i ución,
an o
de
polí ica como
de
de echo. También
se dan
peculia idades saliendo
al
paso
de
la
al a
de
in eg ación
(12), mas que no
pueden alcanza
al
ondo.
2.
UNA
LIBERTAD SEVERAMENTE OBLIGATORIA
El es ablecimien o
del
su agio uni e sal,
que ue
ob a
de la
Cons i ución
de
1979,
ya
lle ó pa eja
al
de echo
una
obligación
que
iene
de
iempos
de
o o
mas-
culino
y
al abe izado
en
cas ellano
y así, con
es o,
no
exac amen e inspi ado
en
in e-
g ación
y
pa icipación (13).
Ya
hemos aludido
a
es o
de que el
eje cicio
del
o o
no
es olun a io,
lo que
puede esul a cla e.
Con el
se icio mili a obliga o io, aho a
en ance
de
abolición,
y la
cadencia iscal,
es el
p incipal ca go
de los
ciudadanos
como ambién, pa a
el
o o,
de las
ciudadanas.
El
su agio, como de echo desde
los
dieciocho años
de
edad
y
como debe has a
los
se en a,
es
e ec i amen e
así, y no de
o o modo, uni e sal.
La
abs ención compo a
una
mul a
que
esul a se e a pa a
los
es a os menos pudien es
y
ambién o a pena
que
puede deci se acceso ia. Mien as
que
la
sanción
no se
salde, iene
a
menos
la
p opia iden i icación ciudadana,
el
de e-
cho cons i ucional
a la
iden idad,
la
condición
así de
ciudadanía pe sonal.
(12) Pongo
un
solo ejemplo. Pa a sabe se
del
p og ama encedo ,
no
sólo impo a
el
p esen ado
o malmen e
a las
elecciones
po
Pe ú Posible,
la
ag upación
que
encabeza Alejand o Toledo,
o
de i ado
ambién
de sus
acue dos pa idis as.
En una
sociedad cuya a iculación
ni
es á dada
en el
campo cons i u-
cional
ni po da
exclusi amen e
en el
e eno polí ico,
el
mismo candida o con ae o malmen e
po si
solo comp omisos
de
gobie no susc ibiendo con enios
con
o maciones
de
o o o den.
Así, en
campaña,
ha i mado
un
Comp omiso Democ á ico
po la
Digni icación
del
T abajo
con la
p incipal cen al sindi-
cal
o
ede ación g emial,
la
CGTP, Con ede ación Nacional
de
T abajado es
del
Pe ú, con eniendo bási-
camen e
el
acue do
de
ecupe ación
de un
de echo labo al
en
con o midad
con los
Con enios
de la
O ga-
nización In e nacional
del
T abajo.
La
p incipal o ganización
que
puede deci se indígena,
la
CCP, Con e-
de ación Campesina
del
Pe ú,
ha
p e e ido
no
i ma
un
acue do cen al, emi iéndose
a la
au onomía
de
las en idades ede adas.
Asi la
FDCC, Fede ación Depa amen al
de
Campesinos
de
Cusco a iliada
a la
CCP,
y
«Alejand o Toledo Man ique. Candida o
a la
P esidencia
del
Pe ú», susc iben
un
con enio
con
pun os
no
sólo
más
gene ales
de
«de ensa
y
o alecimien o
de la
comunidad campesina
y
na i a»
y de
«p omoción
de los
de echos
de la
muje campesina», sino ambién
más
de allados sob e necesidades
so-
ciales
y
económicas pa a
el
desa ollo egional
y
comuni a io.
A la
is a
de
es e ipo
de
acue dos
se
in e-
g an ep esen an es an o sindicales como indígenas
en las
lis as
de
Pe ú Posible.
El
ca ác e
de su
ep e-
sen ación
no es el de
ciudadanía median e pa ido
que
suele p esumi se.
Con
dicho ejido social esul a
cues ionable
la
ece a usual
de
o alecimien o
de los
pa idos
más
oda ia
de lo que ya
es án e o zados
en
el
papel
y en la
p ác ica
del
égimen elec o al
y
polí ico.
(13)
MANUEL VICENTE VILLARÁN:
An e-P oyec o de Cons i ución de ¡931 po la Comisión que él
p esidie a. Exposición
de
Mo i os, Lima, 1962, ep oducido
po
CÉSAR
LANDA
(cd.): Ma e iales
de
ense-
ñanza His o ia cons i ucional
del
Peni, Lima, 2001,
es
ex o his ó icamen e cla e pa a
la
mo i ación
del
o o obliga o io
de
homb es al abe os,
así
como ambién
del
es ablecimien o
de una
adminis ación elec-
o al independien e encabezada en onces
po una
Co e Nacional
de
Elecciones
de
imp on a
ya
judicial.
18
ESTADO
PLUR1CULTURAL,
ORDEN
INTERNACIONAL.
CIUDADANÍA POSCOLONIAL
El con ol se lle aba median e una lib e a elec o al que ce i icaba la pa icipa-
ción. Aho a se ha in oducido un DNI, Documen o Nacional de Iden idad, de al o
ni el écnico ma e ialmen e, pe o que no acaba de ep esen a o malmen e un de e-
cho cons i ucional a la misma iden idad. Se ha es ablecido un egis o cen alizado
de iden i icación y es ado ci il, asumiendo compe encias an es municipales, el cual
es á depu ando el censo elec o al a la pa que emi iendo al documen ación. El docu-
men o sigue egis ando la pa icipación elec o al con la consecuencia p ác ica, caso
de abs ención no jus i icada y aunque la ley p edique exp esamen e o a cosa, de
pe de alo iden i ica o io a e ec os de ges ión de in e eses p opios o iciales o am-
bién p i ados, como los judiciales y los asis enciales o los no a iales y los banca ios.
Es o puede que no sea an sis emá ico como con la lib e a elec o al, pe o no hay pe -
cepción ciudadana de di e encia sus ancial. No se conoce caso judicial que haga
p e alece la ley sob e la p ác ica en el pa icula . En el campo policial, de policía
mili a y ci il y ambién de la p i ada, en el penal y en el peni encia io, la jus icia
ampoco se p es a a cues iona la e ención usual de documen ación incluso después
del cumplimien o de pena de p i ación de libe ad que así se dobla en p i ación de
iden idad.
He aquí un asun o que ambién p oduce di isión de opiniones en e cons i ucio-
nal is as y demás publicis as. ¿Puede conside a se p opiamen e cons i ucional, con-
o me a democ acia y de echos humanos, un égimen de o o obliga o io además
an se e o? De una pa e, se alo a el obje i o en endidamen e democ á ico de in e-
g ación polí ica de la población en e a; de o a, se acusa el e ec o lesi o de un de e-
cho cons i ucional de libe ad como hubie a de se lo el de pa icipación (14).
La obliga o iedad, y más aún con su du eza, lo que es á p obablemen e acusan-
do es un ondo, o más bien un des ondamien o, del cual pudie an ambién de i a
o os aspec os p oblemá icos, como el del a bi io judicial en la cúspide y el de la in-
e ención de pa idos a as de mesa o el de la in e e encia policial a o os e ec os
de eje cicio de de echos, o como ambién el elemen o de la educción ex ema de la
ep esen ación polí ica con indi e encia comple a po la plu alidad p esen e. ¿No
puede que gua de elación con odo ello el p opio empeño po obliga al o o, po
o za la legi imación democ á ica de las ins i uciones p ecisamen e de es e modo y
no de o o más aco de con los mismos p incipios cons i ucionales de los de echos en
cuan o que í ulos de libe ad an e odo?
Pa ece que ocamos ondo o, mejo dicho, que nos asomamos al des ondamien-
o.
No sólo se a a de que el sis ema elec o al conspi e con a la ep esen ación indí-
gena, lo que esul a bas an e e iden e siemp e que no se eluda la mi ada (15). Tam-
(14) De la pa e pe uana, pa a la a gumen ación que se p esen a como democ á ica, J. C. y R.
VALDIVIA:
Dicciona io de De echo Elec o al Pe uano, oces «Vo a es obliga o io (c indispensable)» y
«Vo o obliga o io».
(15) Aun limi ado al espacio amazónico, pues no hay o no conozco es udios más comp ensi os,
JAVIER ECHEVARRÍA:
Las comunidades na i as y el sis ema elec o al pe uano, en
MILKA CASTRO
(ed.):
De echo consue udina io y plu alismo legal, ol. II, A ica, 2000, págs. 575-587.
19
BARTOLOMÉ
CLAVERO
4.
UNA INCONSTITUYENCIA NO SÓLO PERUANA
Es amos an e el des ondamien o acusado po las elecciones, en la si uación ins-
cons i uyen e de al a de base y agencia ciudadanas. Los mismos econocimien os
cons i ucionales no ec i ican a al e ec o, no digo a o os po supues o, si no es que
incluso, en di ección ad e sa, enquis an la incons i uyencia misma. Po los é minos
como se dan, econociéndose adición consue udina ia sin conside ación de de e-
cho p opio ni posibilidad en onces de au onomía mínimamen e cons i ucional ni de
a iculación común po lo an o, puede incluso ep oduci se una posición de p oce-
dencia colonial. Del colonialismo eu opeo, sin i más lejos, p ocede la misma duali-
dad en e un uni e so de de echo p opiamen e dicho y o o de cos umb e ad e sa i-
amen e acep ada (27). Incons i uyencias como la pe uana pueden esul a legados
de Eu opa an o como e ec os de de e minación p opia. Ahí es amos. Si quie e de-
ci se con palab a g uesa, la he encia iene un nomb e. Se llama acismo (28).
Hay quien, con conocimien o de causa y expe iencia de cosa, piensa que el mis-
mo econocimien o o mal de comunidad po ac o consue udina io e his o ia colo-
nial es exac amen e el modo de ep oduci e in e io iza colonialismo en iempos
eó icos de descolonización o de independencia (29). Mas la cos umb e es po en e y
media enseguida con el segundo. Obsé ese que ya se adop a en un on ispicio o icial de compilación
no ma i a la iden i icación de pueblos indígenas que oda ía suele se en medios le ados obje o de e-
chazo o al menos de epa o como p esun amen e ex aña al ac ual o denamien o ju ídico pe uano. Res-
pec o a eclamación in e nacional,
FERGUS MACKAY: LOS
de echos de los pueblos indígenas en el o den
in e nacional. Una uen e ins umen al pa a las o ganizaciones indígenas, Lima, 1999, págs. 230-232.
Se p oduce po cauce sindical, po la Con ede ación Gene al de T abajado es del Pe ú an e la O ganiza-
ción In e nacional del T abajo, lo que esul a especialmen e ac ible no sólo po la peculia composición
ipa i a de es e o ganismo in e nacional (gube namen al, emp esa ial y sindical: h p://www.oi .o g),
sino ambién po lo ya dicho de que dicha con ede ación pe uana in eg a asociacionismo indígena po ía
de sindicalismo campesino. Ad ié ase que, en e a oda egla cons i ucional, la O ganización In e na-
cional del T abajo se ocupa de de echos indígenas sin concede po ello ni oz ni o o di ec os a la pa e
in e esada.
(27) Pa a el caso del Pe ú, M.
THURNER:
F om Two Republics lo One Di ided, ya ci ado, con í ulo
de po sí exp esi o, pues las dos epúblicas son las coloniales de no indígenas y de indígenas, y con epí-
g a e de capí ulo además, págs.
20-53,
de Unimagined Communi ies. El a gumen o ale no sólo pa a un
colonialismo hispano, sino en gene al, con sus a iables, pa a el eu opeo, inclusi e el anglosajón y am-
bién con la con inuidad co espondien e as la independencia en los Es ados Unidos o lo equi alen e en
Canadá:
ROBERT
A.
WILLIAMS
J ., The Ame ican ludían in Wes e n Legal Though . The Discou ses o
Conques!, New Yo k, 1990;
JAMES TULLY:
S ange Mul iplici y. Cons i u ionalism in an Age o Di e si y,
Camb idge, 1995.
(28) Pongo un ejemplo p ác ico más que pe uano. Pa a la obse ación elec o al eu opea alquilamos
o icinas a una ac edi ada ansnacional que o ece no sólo locales, sino ambién se icios de o ma in e-
g ada. Es al el g ado como se cumple una egla e iden e de que el pe sonal de ges ión sea de apa iencia
eu opea y géne o emenino, mien as que el de limpieza, en cambio, indígena sin acepción de sexo, que
cabe pensa no solamen e en e lejo sociológico del medio pe uano, sino ambién en polí ica sis emá ica
de la emp esa plu inacional. Racismo y sexismo no sólo son locales po mucho que se p esuma o a cosa.
(29)
MAHMOOD
MAMDANI:
Ci izen and Subjec . Con empo a y Á ica and he Legacy o La e Colo-
nialism, P incc on, 1996. Desconozco algo así pa a Amé ica, mas la descali icación comple a de cos um-
26
ESTADO
PLURICULTURAL.
ORDEN
INTERNACIONAL,
CIUDADANÍA
POSCOLON1AI.
da ma gen de au onomía en odo caso. No hace al a llega a descali ica la pa a
ap ecia se la dis ancia que media en e la ole ancia e e sible y el de echo p opio o
en e las ju isdicciones p i a i as indígenas, mejo en plu al que en singula , y la
cons i uyencia común que no acaba de pa icipa se e in en a aún e ene se po el em-
peño y la esponsabilidad de la pa e no indígena pa a las la i udes ame icanas. No
pa ece se o a, sino la de amaña dualidad, la si uación cons i uida del Pe ú.
No suele es o a on a se po las oces p edominan es ya polí icas, ya ambién
ju ídicas. La misma campaña elec o al del 2001 ha sido bien sin omá ica al p opósi-
o.
Se a a de elecciones de hecho ex ao dina ias as la caída del égimen de Fuji-
mo i y bajo la Cons i ución p oducida du an e el mismo en 1993, pe o no se con-
ocan, po da se al ci cuns ancia, como o malmen e cons i uyen es. P esen an de
hecho es e po encial que en la campaña p e ie e eludi se. Sólo ac o seguido se an-
quea ealmen e el asun o (30).
Du an e el pe íodo elec o al, del mismo P esiden e de la República en la ase de
ansición, Valen ín Paniagua, p ocede la suge encia, bien que en sede no polí ica,
sino académica, de que el Pe ú necesi a un cambio de Cons i ución. El asun o sigue
eludiéndose en el deba e polí ico. A lo la go de dicho pe íodo, sólo en ocasiones
como la de un o o más ese ado, aunque ambién público, de unas jo nadas uni-
e si a ias con pa icipación de las dos ue zas polí icas p incipales, se abo da con
anqueza la ince idumb e cons i ucional (31).
En la ocasión se conc e an ideas y anuncian p oyec os impo an es de e o mas,
pe o no se oca po pa e de los pa idos el asun o más peliagudo de la desa icula-
ción cons i uyen e po plu alidad egional y ambién cul u al. Se cues iona la Cons-
i ución de 1993, pe o sin dicha implicación. Sólo se insinúa algún paso ibio en lí-
nea descen alizado a. Se p opone la ecupe ación del bicame alismo, que ha exis i-
do has a 1993, a escala cen al y no, ampoco, pa a ep esen ación in e egional e
in e cul u al, sino duplicándose cáma as pa a e i a se el juego de una sola mayo ía
con la p ác ica de leyes y decisiones pa lamen a ias de lec u a única sin deba e algu-
no.
Es o, jun o con la delegación legisla i a al gobie no y disposiciones de és e in-
b e se insinúa po las ce canías del Pe ú:
MARCELO FERNÁNDEZ
Oseo: La Ley del Ayllu. Jach 'ajus icia y
jisk'a jus icia en comunidades ayma ás. La Paz, 2000. Si se quie e, con sus p opios excesos, una isión
con apues a,
LEÓN SHELEFF:
The Fu u e o T adi ion. Cus oma y Law, Common Law and Legal Plu a-
lism,
Lond es, 1999.
(30) Ya me he e e ido al dic amen de julio de la Comisión de Es udio de las Bases de la Re o ma
Cons i ucional del Pe ú de nomb amien o p esidencial p ecisamen e, digo es o po lo que aho a añado.
No iden i ica ni abo da, con las palab as y del modo que ue e, la cues ión cons i uyencial, pe o da oca-
sión a algún comen a io que iene a hace lo:
RAQUEL YRIGOYEN:
El ca ác e plu icul u al del Es ado y
de la Nación y Injus icia indígena-campesina, que es no a di igida a los mismos miemb os de la Comi-
sión. Toda es a documen ación puede e se en la di ección elec ónica de Ale ane ya ci ada.
(31) Me e ie o en pa icula a una jomada sob e Gobe nando sin mayo ía que la Uni e sidad Pe-
uana de Ciencias Aplicadas o ganiza a du an e el pe iodo elec o al, el 28 de mayo conc e amen e, bajo
la di ección de José Luis Sa dón. El mo i o de la con oca o ia ya de po si ep esen a odo un e o cons i-
ucional po la exis encia de un égimen ex emamen e híb ido de p esidencialismo y pa lamen a ismo:
CARLOS HAKANSSON:
La o ma de gobie no de la Cons i ución pe uana, Piu a, 2001.
27
BARTOLOMÉ
CLAVERO
cluso de ca ác e sec e o, ha sido algo habi ual en los úl imos años. Las p opues as
e o mis as añaden ó mulas plausibles pa a eequilib a las elaciones en e pa la-
men o y gobie no que, con el égimen de Fujimo i, se han esco ado en línea p esi-
dencialis a poco o nada chequeable. No hay más a la is a que pudie a llega a in e-
esa a cons i uyencia, la cues ión de ondo (32). En de ini i as cuen as, las mismas
e o mas pensables, con egionalización inclusi e, siguen mo iéndose en el cuad o
de la imagen de Pe ú como Es ado uni a io que se hubie a o jado desde el p opio
o igen (33).
Según odos los isos, se eme ab i la cues ión innominada de incons i uyencia
incluso cuando se conside a el ema cons i uyen e. Nomb a se ia mi a . Se e bali-
zasen y pe i asea an unos signos como uese o como se p e i ie a, ahí es á a la is a
el asun o de la in a ep esen ación de ciudadanía sob e desa iculación de país, algo
que,
si apa en emen e se sos iene, es, a e ec os de legi imación, g acias a mecanis-
mos bien eng asados como el de la obliga o iedad bajo pena de la misma pa icipa-
ción ciudadana con odos sus co ola ios.
No es lo único po supues o. Desde la unción policial de unas ue zas mili a es
a la in e e encia elec o al de los pa idos in e esados, pasándose po la disc eciona-
lidad de unas ins i uciones ga an es y di ec i as de la pa icipación de la ciudadanía,
así como ambién po el empeño de exclusi a en la ep esen ación polí ica y la p o-
ducción no ma i a de un pa lamen o cen al, sea ambién bicame al, el sis ema
conspi a po una clausu a, po bloquea dicha misma posibilidad de cues iona se la
cons i uyencia, se diga como se quie a.
Respec o a la palab a, cons i uyencia, del inglés cons i ueney e iden emen e,
con signi icado ahí po lo gene al más limi ado, es un in en o pa a in en a deci se
en cas ellano algo que esul a ine able en cualquie lengua den o de un mundo p e-
sidido incluso men almen e po la ins i ución de los Es ados y su imagen de las Na-
ciones (34), un uni e so así li e almen e in an il, un an o ayuno o al menos apu ado
(32) En e la li e a u a en desa ollo sob e el égimen peculia de Fujimo i po cuan o que no ha
sido dic adu a abie a, sino co upción opaca con la base del sesgo cons i ucional, puede e se una c óni-
ca pa lamen a ia de un pe iodo segundo y úl imo:
HENRY PEASE:
Asi se des uyó el Es ado de De echo.
Cong eso de la República. Peni 1995-2000, Lima, 2000. Pa a pe spec i a más amplia de la cla e de p o-
ducción de o denamien o,
PEDRO PLANAS:
«Insegu idad ju ídica, imp e isión no ma i a e ine icicncia le-
gisla i a. E ec os de la subo dinación del Cong eso pe uano al Ejecu i o, 1980-2000. Es udio cuali a i o
de la polí ica legisla i a desa ollada en los úl imos ein e años, con én asis en el Cong eso unicame al
del uji no a o», sepa a a de la e is a Ad oca us, Lima, 2001. Sob e la cues ión del égimen ujimo is a
iene monog a ía emp ana el mismo au o ecien e y p ema u amen e allecido: P.
PLANAS:
El Fuji no a-
o.
Es udio polí ico-cons i ucional, Lima, 1999.
(33) En el hoga elec ónico o icial, Po al del Es ado Pe uano: h p://www.pe ugobie no.gob.pe,
puede e se la imagen de Es uc u a Básica del Es ado Pe uano: h p://www.me .gob.pe/misc/es a-
do.pd ,
con la inidad cons i ucional de pode es en la cumb e y el ejecu i o en el cen o p esidiendo odo
el g ueso del despliegue que si úa en los bajos, como e minales de base, los Depa amen os y las Munici-
palidades.
(34) La in oduzco y azono en Ama Llunku. Abya Yala. o o juego de lenguas, és as ame icanas, la
quechua y la kuna, pa a in en a deci se lo que más di ícilmen e se exp esa en cualquie a de ma iz eu opea.
28
ESTADO PLURICULTURAL, ORDEN INTERNACIONAL, CIUDADANÍA POSCOLONTAL
de ocablos. No es una si uación p i a i amen e pe uana, po supues o. Con iene
que ex endamos la isión.
5. ORDEN INTERNACIONAL Y DERECHO POSCOLONIAL
El ho izon e del Es ado se nos queda es echo pa a la comp ensión de la ciuda-
danía. El pano ama iende a si ua se en un escena io in e nacional. En el momen o
mismo en el que el Pe ú se ha ace cado más, aunque ampoco mucho, a un econoci-
mien o anco de su complejidad cons i u i a, ha sido cuando ha acep ado y susc i o
un ins umen o de esa p ocedencia in e nacional, el Con enio sob e Pueblos Indíge-
nas y T ibales en Países Independien es de la O ganización In e nacional del T aba-
jo.
Acudamos o más bien eg esemos al mismo. No sólo econoce unos de echos,
sino que ambién, p e iamen e, de ine una ca ego ía, la de sus suje os, dichos pue-
blos indígenas y esos o os que se dicen ibales. Lo p ime o nos in e esa. De en a-
da, en el p ime a ículo, igu a la de inición (35).
El Con enio mani ies a que se aplica «a los pueblos en países independien es
conside ados indígenas po el hecho de descende de poblaciones que habi aban en
el país o en una egión geog á ica a la que pe enece el país en la época de la con-
quis a o la colonización o del es ablecimien o de las ac uales on e as es a ales y
que,
cualquie a que sea su si uación ju ídica, conse an odas sus p opias ins i ucio-
nes sociales, económicas, cul u ales y polí icas, o pa e de ellas»; ag ega que «la
conciencia de su iden idad indígena (...) debe á conside a se un c i e io undamen al
pa a de e mina los g upos» de al ca ác e ; y ema a con el p onunciamien o de que
«la u ilización del é mino pueblos en es e Con enio no debe á in e p e a se en el
sen ido de que enga implicación alguna en lo que a añe a los de echos que pueda
con e i se a dicho é mino en el de echo in e nacional». Hay un concep o, el de indí-
gena como p oduc o del colonialismo, un equisi o, el de la conciencia de pueblo
pa a pode se lo, y, inalmen e, un quieb o, el de denegación de unos de echos de o -
den in e nacional.
El Pe ú a i ica, pues el asun o le concie ne. Así se econoce con el ges o. Den-
o de las on e as, en el seno de la ciudadanía, en e quienes ienen no sólo el de e-
cho,
sino ambién la obligación, de pa icipa median e la emisión del o o, hay pue-
blos indígenas, indi iduos con ando con cul u as an e io es en algún g ado a la p e-
sencia colonial que ajo aquella o a con la que aún se iden i ica el Es ado y así
o mando unos suje os colec i os de de echos al menos in e nos a los p opios Es a-
dos.
Son en onces pueblos no exac amen e equipa ados con o os pueblos. El quie-
b o inal sob e «la u ilización del é mino» es á clamo osamen e diciendo que no o-
(35) El ex o se encuen a ácilmen e an o en sopo e de lib o como en el in o má ico. Pa a una
compilación, De echos de los Pueblos Indígenas, Vi o ia-Gas eiz, 1998. Voy a p escindi aho a de lo e-
e en e al concep o de pueblo ibal po no en edamos más oda ía con una ca ego ía que, cual és a del
ibaüsmo como ac o de ini o io, más cla amen e esul a un esiduo colonial.
29
BARTOLOMÉ CLAVERO
dos ienen los mismos de echos ni siquie a humanos. Sendos a ículos p ime os de
las Con enciones mayo es de desen ol imien o de la Decla ación Uni e sal de De-
echos Humanos, la de De echos Ci iles y Polí icos y la de De echos Económicos,
Sociales y Cul u ales, que se acue dan conjun amen e en 1966, es án p oclamando
el de echo de e e encia y con as e: «Todos los pueblos ienen el de echo de lib e
de e minación; en i ud de es e de echo es ablecen lib emen e su condición polí ica
y p o een asimismo a su desa ollo económico, social y cul u al», iniendo a con i-
nuación el despliegue de los de echos indi iduales.
El ex o y el concep o mismo de es e de echo colec i o como de echo humano
igual e incluso p eceden e, lo que no quie e deci supe io , a los de ca ác e indi i-
dual p o ienen no o iamen e de la decla ación sob e descolonización de las mismas
Naciones Unidas en 1960, de su adopción o mal de una pos u a an icolonial que no
iene de o igen. Puede exis i elación en e supe ación polí ica de colonialismo y
posibilidad humana de de echos indi iduales. Las Con enciones, es as mayo es, lo
p oclaman con la sis emá ica que p esen a la concepción del de echo de pueblo
como p emisa y equisi o del de echo de indi iduo, del despliegue consiguien e de
de echos indi iduales. Mas « odos los pueblos» esul a así que se ían algunos. Con
Con enio sob e Pueblos Indígenas y T ibales en Países Independien es y odo, se si-
gue neu alizando la cues ión de cons i uyencia que iene ce niéndose sob e Es ados
como el Pe ú.
¿Tiene sen ido una incong uencia al in y al cabo an lag an e al iden i ica se de
hecho como pueblo lo que de de echo no se econoce como al, como pueblo? Lo
cob a si se si úa el ex o en e los ex os y en el con ex o o en los sucesi os con ex-
os encadenados de la misma O ganización In e nacional del T abajo, de las Nacio-
nes Unidas como ins i ución ma iz y del o den in e nacional como escena io. No es
cosa de di aga ni de epe i (36). Así queda á ambién si uada la coyun u a ac ual
sob e la es uc u a his ó ica del Pe ú. De es e modo pe cibi emos lo que podemos
llama una i ualidad poscolonial, pues oda ía no ealidad cumplida, que no sólo
in e esa desde luego a su caso.
La O ganización In e nacional del T abajo es ealmen e, como su mismo nom-
b e bien indica, una agencia especializada. Lo ue en o igen de la Sociedad o Liga
de Naciones inco po ándose luego a Naciones Unidas, con su especialidad labo al
siemp e. Es o quie e deci que su compe encia alcanza donde lo haga su obje o, el
abajo. Respec o a los posibles de echos de pueblos, po cuen a p opia dicha o ga-
nización in e nacional sólo podía y puede deci , si dice algo, lo que iene dicho, es o
es en sus ancia, que no es á habili ada pa a p oduci no edad ninguna espec o a su-
je os en el o den in e nacional. La cues ión llama i a es que haya podido llega a
(36) Pa a ul e io es a gumen aciones y e e encias, puedo emi i a Ama Llunku, Abya Yala, pa i-
cula men e a su capi ulo p ime o; ambién a un ex o publicado en la edición elec ónica de la e is a
Tink'azos Vi ual (h p://www.pieb.o g/indice.asp): Doble mino ía. Adopciones in e nacionales y cul u-
as indígenas; o incluso a una in oducción que no iene edición en cas ellano: Di i o del a Socielá ín e -
nazionale, Milán, 1995.
30
ESTADO
PLURICULTURAL,
ORDEN
INTERNACIONAL,
CIUDADANÍA
POSCOLONIAI.
es e pun o. Ya hay oda una his o ia ambién sus ancialmen e colonial lle ando a la
O ganización In e nacional del T abajo a hace se ca go espec o a pueblos indíge-
nas,
y no a o os, de más compe encias que la de obje o labo al, di icul ando aho a
con ello, aunque no impidiendo po supues o, que el asun o se abo de con odo su
alcance en el p opio o den in e nacional (37).
El e o, si lo hay como pa ece, se lanza a Naciones Unidas, la ma iz esponsa-
ble de la Decla ación Uni e sal de De echos Humanos y de odo el cue po no ma i-
o que la ha desen uel o has a el momen o. Aunque la misma decla ación, hace
medio siglo, lo eludía, ha enido a on ándolo desde en onces. Po una pa e, ha p o-
ducido, desde los años sesen a, dicho p onunciamien o del de echo de lib e de e mi-
nación de los pueblos que no alcanza a los indígenas y que se con iene, como de e-
cho exp esamen e humano, en el pó ico, cual condición de en ada de odo su des-
pliegue de de echos de los indi iduos, an o en la Con ención de De echos Ci iles y
Polí icos como en la de De echos Económicos, Sociales y Cul u ales. Po o a pa e,
ha buscado acomodo pa a quienes no acaban de asen a se en dicho pano ama, pa a
los g upos de en idad cul u al y ocación polí ica que no se iden i ican o no se eco-
nocen como Es ados ni como pueblos.
A eso ino el a ículo 27 de la misma Con ención de De echos Ci iles y Polí i-
cos:
«En los Es ados en que exis an mino ías é nicas, eligiosas o lingüís icas, no se
nega á a las pe sonas que pe enezcan a dichas mino ías el de echo que les co es-
ponde, en común con los demás miemb os de su g upo, a ene su p opia ida cul u-
al,
a p o esa y p ac ica su p opia eligión y a emplea su p opio idioma». An es de
ad e i o as pa icula idades, obsé ese lo que ocu e con el mismo ex o cuando
pos e io men e, en 1989, se epi e pa a niños, niñas y adolescen es en el ins umen o
de de echos humanos que p ecisamen e supe a el las e adicional de la mino ía de
edad en cuan o a es ado de p i ación o suspensión de libe ades, la Con ención so-
b e los De echos del Niño en su a ículo 30: «En los Es ados en que exis an mino-
ías é nicas, eligiosas o lingüís icas o pe sonas de o igen indígena, no se nega á a
un niño que pe enezca a ales mino ías o que sea indígena el de echo que le co es-
ponde, en común con los demás miemb os de su g upo, a ene su p opia ida cul u-
al,
a p o esa y p ac ica su p opia eligión, o a emplea su p opio idioma». La De-
cla ación de los De echos del Niño, de 1959, sólo le conside aba como obje o de
p o ección, mien as que la Con ención iene a a a le como suje o de libe ad.
¿Qué es á pasando en el seno de Naciones Unidas pa a dicho cambio de lengua-
je implicando el disce nimien o de ca ego ías en e la llamada oda ía de mino ías,
las é nicas, eligiosas o lingüís icas, y la que aho a se dis ingue como indígena? Sen-
cillamen e, se ha cob ado conciencia de que exis en unos pueblos en el sen ido que
(37) Recons uye aho a concienzudamen e en base a los p opios a chi os de la OIT desde sus ini-
cios en iempos abie amen e oda ía coloniales el p oceso de ap opiación de la compe encia global en la
ma e ia indígena po azones que esul an de índole complejamen e al, colonial, con el caso ame icano
además en p ime a línea, Luis
RODRÍGUEZ PINERO:
lib o de p óxima publicación, al ándole poco más que
el í ulo de ini i o.
31
BARTOLOMÉ
CLAVERO
en e an o ha enido a iden i ica la O ganización In e nacional del T abajo con el
Con enio susodicho (38). No se gua da de momen o ampoco consecuencia. Bas a
mi a el ins umen o que en 1992 desa olla exp esamen e el e e ido a ículo 27 de
la Con ención de De echos Ci iles y Polí icos, es o es, la Decla ación sob e los De-
echos de las Pe sonas Pe enecien es a Mino ías Nacionales o É nicas, Religiosas y
Lingüís icas, ins umen o que se si úa abie amen e po debajo del en endimien o
ex ensi o que se le ha ido dando a dicho mismo a ículo en el p opio seno de Nacio-
nes Unidas (39).
Y ad i amos el elemen o más pe sis en e. Igual que en dicho a ículo y lo mis-
mo que en su e sión pa a niñas y niños, el suje o de de echo es ic amen e dicho es
en exclusi a el indi iduo, la pe sona pe enecien e a mino ía, aunque no en soli a-
io,
sino en común con los demás miemb os de su g upo na u almen e. Con es a in-
di idualidad a ul anza del suje o, no se ab e comunicación con el de echo de pue-
blo que pod ía cie amen e cons i ui el pó ico o la condición pa a la cobe u a ins-
i ucional del medio cul u al de los p opios de echos indi iduales cuando és os no
cuen an con el ab igo de Es ado u o a en idad polí ica de la misma cul u a en la que
se socializa el espec i o indi iduo. No hay po qué pensa en é minos de con a-
dicción la dis inción en e de echos indi iduales y de echos colec i os cuando es án
p edicándose mu uamen e como bien lo saben los Es ados, cuya misma exis encia,
con el apode amien o que implica, no iene hoy o a legi imación y o o obje i o que
la cobe u a, ga an ía y p omoción de los de echos de los espec i os indi iduos,
ciudadanos y ciudadanas. Las Con enciones mayo es de De echos Humanos, la de
De echos Ci iles y Polí icos y la de De echos Económicos, Sociales y Cul u ales,
es án ansmi iendo el mensaje con el susodicho p ime a ículo común de lib e de-
e minación de los pueblos ab iendo en ada a odo un despliegue de de echos indi-
iduales, inclusi e el dicho de la pe sona que se iden i ica con cul u a dis in a a la
del co espondien e Es ado y a la que po eso, y no po azones es adís icas, se le
dice pe enecien e a mino ía.
En el p opio nomb e del ins umen o sob e las llamadas mino ías se con iene
una insinuación de no edad indudable. De ellas ambién se dice aho a que pueden
se nacionales y es o lo hace la misma ins i ución in e nacional en cuya p opia de-
nominación se iden i ica lo nacional con lo es a al, las Naciones Unidas que lo que
une son Es ados. Cons i u i amen e pa ece po igual incapaci ada pa a o ece lo
que no iene, una o ma de cons i uyencia que no pa a obligadamen e de los Es a-
dos cons i uidos. Pe o la misma descolonización de los años sesen a ya demos ó,
mejo o peo , que hay ins i uciones capaces de si ua se, si no po encima de sí mis-
(38) S.
JAMES ANA
YA:
Indigenous Peoples in In e na ional Law, New Yo k, 1996, es buen abo da-
je;
F.
MACKAY:
LOS de echos de los pueblos indígenas ya ci ado, amplía in o mación.
(39)
DOMINIC MCGOLDRICK:
The Human Righ s Commi ee I s Role in he De elopmen o he
In e na ional Co enan on Ci il and Polilical Righ s. Wi h an upda ed In oduc ion, Ox o d, 1994,
págs.
14-16 y 247-268;
SARAH PRITCHARD
(ed): Indigenous Peoples, he Uni ed Na ions and Human
Righ s. Lond es, 1998.
32
ESTADO
PLURICULTURAL.
ORDEN
INTERNACIONAL.
CIUDADANÍA POSCOLONIAL
mas,
al menos no po debajo de sus pa es cons i uyen es. Y el asun o pendien e de
los pueblos indígenas sigue e ando como secuela de colonialismo a Naciones Uni-
das del mismo modo que a los Es ados cons i uyen es. Desde los años ochen a es á
conside ándose su p oblemá ica en el seno de la o ganización in e nacional de modo
que in e esa en gene al a los pueblos sin econocimien o como ales (40). Es á aho a
o malmen e deba iéndose un p oyec o de Decla ación de De echos de los Pueblos
Indígenas que los equipa a a los no indígenas en cuan o al í ulo de la lib e de e mi-
nación y les b inda ga an ías in e nacionales si op an po una au onomía en el seno
de los Es ados cons i uidos, no en o o caso. Queda la duda de has a qué pun o el pie
de igualdad se ía e ec i o, pe o ya lo esul a ía al menos i ual. Se ía ya una i ua-
lidad ealmen e poscolonial, el inicio de his o ia al que no ajo la descoloniza-
ción (41).
Es un e o de de echos humanos, de de echos indi iduales y de los colec i os
que les son p ecisos. En esos é minos lo a on a hoy el o den in e nacional ep e-
sen ado po Naciones Unidas, si no oda ía en sus ac uaciones p ác icas, al menos
ya en sus plan eamien os eó icos, los de dicha i ualidad. La cues ión se ci a en-
onces en eco da siemp e que, como p oclama Naciones Unidas desde la decla a-
ción de descolonización de 1960, su base no es o a que la de de echos humanos y
és os además, con o me lo consag an las Con enciones mayo es en 1966, como de-
echos indi iduales que equie en la p emisa de de echos colec i os. No hay o no
debie a c i e ios in e nacionales de o o o den pa a la de e minación de los suje os,
de las ciudadanías como de los indi iduos. És os, los indi iduos, ienen na u al-
men e dados como suje os ísicos, pe o esas, las agencias cons i uyenciales, necesi-
an eglas in e nacionales pa a econoce se y de e mina se.
No suelen e se así las cosas en e cons i ucionalis as ni demás publicis as an o
de eo ía como de p ác ica o ambién de ambas conjun amen e. No pa ece sino que
haya una inconsciencia que incapaci a comenzando po que ciega. Si esul a así, aquí
se a a an sólo de iden i ica y diagnos ica el mo bo, no de analiza lo ni de some-
e le a a amien o. Ad ié ase que el cons i ucionalismo an o doc inal como no -
ma i o y ambién como polí ico es á lejos po lo usual de plan ea se las cues iones
que pueden deci se de cons i uyencia ni siquie a cuando econoce, pues no siemp e
lo hace más allá del homenaje, la base de pa ida más p opia, la del o den que se
dice in e nacional de los de echos humanos. Se su e an e odo la de iciencia de un
de echo cons i uyencial como pa e p incipa! del de echo cons i ucional. No sólo en
(40) GlUSEPPE
PALMISANO:
Nazioni Unile e au ode e minazione in e na. IIp incipio alia luce degli
s umen i ile anli dell 'ONU, Milán, 1997;
THOMAS
D.
MUSORAVE:
Sel -Dele minalion and Na ional Mi-
no iliex. Ox o d. 1997.
(41) En e los lib os que es amos manejando puede e se el ex o del p oyec o en S. J.
ANAYA:
Indi-
genous Peoples in In e na ional Law, la e sión inglesa, y en F.
MACKAY: LOS
de echos de los pueblos
indígenas, la cas ellana, o ambién és a en la compilación ci ada de De echos de los Pueblos Indígenas.
Los ins umen os in e nacionales en igo a los que engo e i iéndome son de obligada inclusión y asi
ácil localización en cualquie compilación de de echos humanos en o ma o de lib o o po la ed.
33
BARTOLOMÉ
CLAVERO
el Pe ú pesan los Es ados incluso cuando se a a en o ma explíci a de p oblemá ica
cons i uyen e.
Hay li e a u a sob e las denominadas mino ías cali icadas como nacionales y
ace ca de sus de echos espec o a los Es ados cons i uidos. No al a ampoco sob e
el de echo de secesión de ca a a lo mismo, a la ealidad dada de los Es ados exis en-
es,
de lo que depende la misma e minología. Abunda ealmen e sob e el de echo
de lib e de e minación de los pueblos en idén ico escena io e incluso con igual pe s-
pec i a, la de cons i ui Es ado. Se e isa además la descolonización po ecupe a se
o as posibilidades en dicho mismo uni e so ca ac e izado po el p o agonismo de
los Es ados. A odo es o se suma aho a una lo ecien e li e a u a sob e mul icul u a-
lidad que no sólo mi a a cul u as, sino ambién c incluso sob e odo a ins i uciones y
p ocedimien os de composición y a iculación en el escena io es ablecido po los
Es ados. Dejemos po nues a pa e al ma gen el dile an ismo an o en p o como a la
con a que el auge mul icul u al es á p o ocando ac ualmen e. Obse emos la i -
ualidad. Todo ello, a lo que mis no icias alcanzan (42), llega a oca cla amen e ma-
e ia cons i ucional y a oza con inuamen e la cons i uyencial, aunque és a, la que
aquí y aho a nos impo a, no acabe ealmen e de a on a se en su dimensión de on-
do y en e gadu a de o ma. Si es á iniendo a la is a en su p o undidad, pues oda-
ía no más, es p ecisamen e en pa icula po mé i o y ía de las incons i uyencias
indígenas (43).
Queda mucho. Fal a el pensamien o, como alla la p ác ica, sob e de e minación
de suje os y habili ación de p ocedimien os pa a concepción y eje cicio del de echo
a la p opia cons i uyencia, concu iendo los denominados pueblos y ambién las que
se llaman mino ías en condiciones ac ualmen e muy di e sas, sob e odo po la
iden i icación o el ex añamien o de Es ado, y con pe spec i as que ambién pueden
esul a muy a ias sin ci a se ampoco necesa iamen e en ó mulas es a ales más o
menos ac edi adas pa a la segu idad y p omoción de libe ades. Falla en especial la
cap ación y el desen ol imien o de la conexión y el complemen o en e de echos in-
di iduales y apode amien os colec i os o de echos ales. Tan o los que se llaman
pueblos como las que se denominan mino ías pueden cons i ui legí imamen e, con-
o me a de echos humanos, ciudadanías i uales pa a unos iempos como los ac ua-
les que no acaban de se poscoloniales.
Fal an p ác icas como huelgan cobe u as. Sob an plan eamien os capciosos y
sucedáneos. El empeño de pola iza en e indi idualidad y colec i idad es no able
(42) La sal edad no es de es ilo. O ecen cons ancia del alcance o, en su caso, de la co edad las no-
as p esen es y sus e e encias a ob a p opia. No end ía sen ido egis a bibliog a ía no manejada o con-
olada, pues, apa e una u ilidad muy me mada aho a con los medios in o má icos, siemp e pod ía depa-
a so p esas ealmen e imp e is as. No es a o a o unadamen e que ocu a.
(43)
JAMES TUI.I.Y:
S ange Mul iplichy. Cons i u ionalism in an age o di e si y, ci ado;
WILL
KYMLICKA:
Mul icul u al Ci izenship. A libe al heo y u miiw i y igh s. Ox o d, 1995;
DUNCAN IVISON:
PAUL PATTON
y
WILL SANDERS
(eds.): Polilical Theo y and he Righ s o lndigenous Peoples. Camb idge,
2000,
aun ambién con el apego oda ía excesi o, pa a el alcance del asun o, a his o ias pa icula es en e
las que las ausencias p incipales son las de pa e la inoame icana.
34
ESTADO PLUR1CULTURAL, ORDEN INTERNACIONAL. CIUDADANÍA POSCOLONIAL
en e quienes comienzan po abs ae el Es ado de los suje os en liza, como si la p o-
pia exis encia le lib ase, a és a y no a o as en idades, de la necesidad de legi ima-
ción. No sólo en e dile an es se oscila, as la abs acción de la igu a del Es ado,
en e unos y o os p incipios, los de de echo indi idual y los de de echo colec i o,
de o ma excluyeme en cuan o ales como si no se p edicasen y equi iesen mu ua-
men e, como si la humanidad no consis ie a en indi iduos y cul u as, pe sonas y
cons i uyencias, necesi ándose y i ualizándose en e sí. Sin cul u a que socialice,
no hay se humano que se indi idualice.
La li e a u a que más debie a, la cons i ucional, no pa ece da se po en e ada.
Lo usual es en ella que ni siquie a se conside en dichas cues iones de de e minación
de los denominados pueblos o de apode amien o ambién de las llamadas mino ías,
de iden i icación al cabo de cul u as, con equi alencia de p incipios, lo que no quie-
e deci de aplicaciones. Abie o el ho izon e, és as quedan, deben queda , a las es-
pec i as cons i uyencias. En el campo cons i ucionalis a, odo es o suele en ende se
como hechos polí icos o ci cuns ancias cul u ales, y no como í ulos o de echos
cons i ucionales. El de echo en onces hace mu is del escena io cons i uyen e en su
alcance colec i o.
Es odo ello p oblemá ica cons i ucional que no le gus a a a al cons i uciona-
lismo. El de echo cons i ucional y su doc ina comienzan po lo gene al con los po-
de es i ualmen e cons i uidos, con la p esuposición de Es ado a cuya imagen y se-
mejanza se concibe la misma ciudadanía cons i uyen e, la cual así no lo esul a an o
a los mismos e ec os democ á icos. De es e modo enemos una an opología ic icia
pa a inconsciencia del p opio de echo. Lo que abunda oda ia es la doc ina cons i-
ucional asegu ando y asumiendo que sin dicha base que se dice nacional, la polí i-
camen e es ablecida, no hay posibilidad ni siquie a de de echo indi idual. Es la que
suele ag ega que los de echos colec i os son imp oceden es a es e ni el cons i u-
cional p ime o, el cons i uyen e. Han quedado así sen ados los suje os nacionales
exis en es, y no o os, como i ula es de pode es polí icos o, dicho del o o modo,
de echos colec i os ealmen e necesa ios pa a la libe ad del indi iduo, el espec i-
o ciudadano o ciudadana socializados en el seno de unas cul u as de e minadas y
no de una inexis en e sociedad global, dígase abusi amen e la humanidad.
En al escena io, el mismo o den dicho in e nacional de los de echos humanos,
es e e e en e básico de la humanidad i ual po plausible y ealis a po iable, no
consigue el acogimien o debido como elemen o undamen al, con la exis encia ex-
ual que ya alcanza, pa a odo cons i ucionalismo. Tampoco po su pa e, po cuen a
p opia, el cue po no ma i o in e nacional se hace oda ía e dade amen e ca go ni
de su ue e en idad no ma i a ni de sus g a es e os pendien es, en e los cuales se
encuen a p ecisamen e el de echo cons i uyencial, el de echo de de e minación de
suje os cons i uyen es y de eje cicio de agencias cons i ucionales, las ciudadanas
i uales, con un ca ác e gene al, igiendo así el de echo y no p i ando la polí ica
pa a es as de e minadas cues iones ealmen e básicas y, po supues o, peliagudas. Es
cues ión de de echo humano, de a ículo 21 de la Decla ación Uni e sal y del p i-
me o de las Con enciones o Pac os de De echos Ci iles y Polí icos y de De echos
35