e
EL PROGRAMA DE AYUDA ENTRE IGUALES EN EL CONTEXTO
DEL PROYECTO SEVILLA
ANTIVIOLENCIA
ESCOLAR
ROSARIO DEL REY (*)
ROSARIO ORTEGA (*)
RESUMEN.
El modelo de in e ención que se p opone en el P oyec o Se illa An i-Vio-
lencia Escola es á o ien ado a la p e ención de la iolencia escola median e la a en-
ción a la educación pa a la con i encia (O ega, 1997). Sin emba go, no ha dejado de
pensa en la a ención a aquellos chicos/as que, po una u o a azón, es án ya en una
si uación de iesgo y pueden e se implicados en p oblemas de malas elaciones, ais-
lamien o o exclusión social po pa e de sus compañe os/as. De es a o ma, den o del
p oyec o SAVE, se diseña on es líneas de ac uación pa a abaja con los escola es en
iesgo: los cí culos de calidad, la mediación en con lic os y los p og amas de ayuda
en e iguales; és os úl imos inspi ados en el modelo p opues o po Cowie y Sha p
(1996). El a ículo que se p esen a es un in o me del desa ollo de es e úl imo p og a-
ma en dos cen os educa i os de Se illa, sus en ajas y la necesidad de esol e cie as
di icul ades pa a pos e io es in e enciones.
INTRODUCCIÓN
En España, la iolencia escola se es á con-
i iendo en uno de los g andes p oblemas a
los que cada comunidad educa i a iene que
en en a se. Como espues a a es e p oble-
ma, han su gido p og amas de in e ención
educa i a con el obje i o de mejo a la con-
i encia y/o disminui la iolencia (Ga bo-
nell, 1999;
Ce ezo,
1997;
Díaz Aguado,
1996;
O ega, 1997; O ega y
Colb, 1998; T ianes,
1996; T ianes
y Muñoz,
1994).
En e es os p og amas de in e ención
se encuen a el P oyec o Se illa
An i-Vio-
lencia
Escola (SAVE),
que se ca ac e iza
po es a o ien ado a la p e ención de los
malos a os en e escola es median e la
a ención a la educación pa a la con i encia
a a és de p opues as de abajo cu icula ;
a ención a los sen imien os, emociones y a-
lo es; y ges ión democ á ica de la con i en-
cia (O ega,
1997).
Además de es e abajo
p e en i o, el p oyec o
SAVE
incluye p o-
pues as de ac uación pa a a ende a aquellos
chicos/as que, po una u o a azón, es án ya
en una si uación de iesgo y pueden e se
implicados en p oblemas de malas elacio-
nes, aislamien o o exclusión social po pa e
de sus compañe os/as. De es a o ma, se
han elabo ado a ios p og amas que deno-
minamos de in e ención di ec a y que es án
des inados a o ece al p o eso ado ecu sos
(*)
Uni e sidad de Se illa.
Re is a de Educación,
núm. 326 (2001), pp. 297-310
297
Fecha de en ada: 01-06-2000
Fecha de acep ación. 30-01-2000
e ins umen os ela i os al p ocedimien o
con el que en en a el p oblema que po-
encialmen e puede
p esen a seles
a es os
alumnos/as que ienen di icul ades especiales.
Así mismo, se han diseñado es p og amas
especí icos pa a abaja con escola es que,
sin es a o almen e implicados en p oblemas
de malos a os, pueden e se a ec ados po
ellos. Hemos llamado a es as ac i idades
p o-
g amas de
in e ención en
iesgo. T es p og a-
mas de es e ipo
han sido p obados y pues os
en uncionamien o en algunos cen os esco-
la es: las ac i idades de cí culos de calidad;
las ac uaciones de mediación en con lic os y
los p og amas de desa ollo de la amis ad y
de ayuda en e iguales.
Cuando los p oblemas se gene an en-
e los p opios alumnos es án conno ados
con las ca ac e ís icas del p opio g upo:
con enciones homogéneas, alo es com-
pa idos y ecip ocidad mo al (O ega y
Mo a-Me chän, 1996);
a a de in e eni
desde ue a, desde el papel de p o eso /a o
pad e/mad e, puede no se lo e icaz que se
p e ende. Hay que ene en cuen a el alo
que los a ec ados a ibuyen a los adul os en
elación con el alo que a ibuyen a sus
iguales. De es e modo, y dadas cie as con-
diciones, los p opios compañe os pueden
esul a las pe sonas más idóneas pa a o e-
ce ayuda a cie os chicos/as, ya que de
ellos se espe a mayo comp ensión y apoyo.
O ganiza y man ene es uc u as socia-
les de iguales que se
esponsabilizan
de
ayuda a los compañe os/as que es án en
iesgo de e se implicados en p oblemas
de iolencia es un modelo de in e ención
que puede llega a se cos oso en iempo y
o mación, pe o puede ambién a o ece
la c eación de un clima de segu idad y
con i encia escola ; y se e icaz a la ho a
de p opo ciona segu idad y ayuda a aque-
llos chicos/as que ienen endencia a deja -
se
ic imiza
po o os, o que no pueden
sali po sí mismos/as de si uaciones so-
cialmen e di íciles. Se a a de consegui
que aquellos escola es que ienen di icul-
ades pa a el con ac o social —po que son
muy ímidos, po que i en momen os di íci-
les en su amilia, po que ienen endencia al
aislamien o y a la soledad, o po que ienen
endencia a uni se a chicos/as
abusones-
dispongan, en el cen o, de una línea de ac-
uación econocida y apoyada po los do-
cen es,
pe o eje cida di ec amen e po sus
p opios compañe os. En es a línea, hemos
expe imen ado el p og ama de ayuda en e
iguales en un cen o de educación p ima ia
y o o de secunda ia, y comp obado sus
en ajas, sus incon enien es y la necesidad
de adap a lo a nues o p opio sis ema
esco-
la (O ega y Del Rey,
1999).
CARAC
ERÍSTICAS
DE LOS PROGRAMAS
DE AYUDA ENTRE IGUALES
El modelo de p og amas de ayuda en e
iguales que el
SAVE
p opone se ha omado
del que ha elabo ado la p o eso a H.
Co-
wie (Cowie and Naylo , 1999; Cowie and
Sha p, 1996; Cowie and
Wallace,
1998;
Sha p and Cowie, 1998;
e c.). Se a a de
un paque e de medias di e si icadas y que
p esen an dis in os g ados de complejidad,
que pueden aplica se a dis in as si uacio-
nes y con ex os. Desde la o ganización de
g upos de amis ad —que ayudan pun ual-
men e a un chico/a que no iene, po el
momen o, amigos y necesi a que alguien
hable con él/ella en el ec eo, le p oponga
ac i idades o simplemen e lo acompañe
pa a no sen i se sólo, mien as él mismo/a
busca y o ganiza su p opio g upo social—
has a los p og amas de «conseje os» o es-
uc u as sociales es ables —muy bien dise-
ñadas en sus o ma os
espacio- empo ales,
humanos y de ecu sos écnicos, y simila-
es a las sesiones e apéu icas— se puede
encon a una amplia gama de p og amas
de ayuda en e iguales que me ece la pena
pone en p ác ica.
Es cie o que, con ecuencia, los adul os
alo an poco la capacidad de los chicos/as
pa a ayuda a sus iguales y se p egun an si los
chicos/as pueden llega a con e i se, me-
dian e un en enamien o adecuado, en una
298
sue e de amigos «a i iciales
.
, y cues ionan
que ello llegue a se e ec i o como medida
de ayuda plani icada. Sin emba go, la e ec i-
idad de los p og amas de ayuda en e igua-
les ha sido con i mada en muchos o os
p og amas e inicia i as o malmen e es able-
cidos
(Cowie
y
Sha p, 1996; Menesini
y Be-
nelli, 1999; Naylo
y
Cowie, 2000;
en e
o os). También es impo an e señala que
allí donde se han es ablecido p og amas de
ayuda en e iguales, se inc emen a no able-
men e la capacidad de los chicos/as implica-
dos en ellos como conseje os o amigos
plani icados pa a llega a se «na egado es
cuali icados en el ma de las elaciones
in e -
pe sonales
.
. Los bene iciados de es e ipo de
p og ama, como suele sucede con o os
p ocesos en e iguales, no alcanzan sólo a
los chicos/as obje o de ayuda, sino ambién
a los que ayudan y a los espec ado es de los
nue os acon ecimien os. Po ello, conside a-
mos es os p og amas idóneos pa a abo da
la p e ención y el iesgo de iolencia escola
(O ega y
Colb, 1998).
Sin emba go, apa ecen algunos p o-
blemas cuando los p ocesos de ayuda en-
e iguales se ponen en ma cha. En e
ellos, el deseo mani ies o de los iguales de
ayuda a quien se encuen a inme so en
una si uación de malos a os, sin sabe
cómo hace lo o con el emo de que su in-
e ención les lle e a su i las consecuencias
de una in imidación que, en p incipio, es a-
ba des inada a o os. De modo que, aunque
los iguales sean
empá icos
con sus compa-
ñe os, exis en ac o es que p o ocan que no
se demues e es a empa ía. Es o suele p o o-
ca en las íc imas un mayo sen imien o de
soledad e incomp ensión.
Po lo an o, desde nues o pun o de is-
a, los p og amas de ayuda en e iguales an
des inados a aquellos alumnos/as que pade-
cen di icul ades de in eg ación social y co-
en el iesgo de e se in oluc ados en
enómenos de iolencia, ya sea como íc i-
mas de sus iguales, como ag eso es o como
espec ado es. Son chicos/as que, bien po
sus ca ac e ís icas pe sonales, bien po que
han enido expe iencias sociales nega i as,
o po que es án a a esando un momen o
di ícil en su desa ollo social, son más ul-
ne ables que los demás y pueden e se im-
plicados en p oblemas de abusos, malos
a os o iolencia
in e pe sonal.
El modelo de elación que
subyace
as
es e ipo de p og amas es pa ecido al mode-
lo de escucha e apéu ica que p oponen al-
gunas co ien es de la Psicología Clínica,
pe o hay g andes di e encias espec o de lo
que se ía la sesión
psico e apéu ica.
En e
ellas, cabe des aca que el papel del conseje-
o es
cuali a i amen e
dis in o del de un p o-
esional, ya que —sal o la mo almen e
es ablecida po su deseo de ayuda — no ie-
ne ninguna esponsabilidad sob e la con-
duc a del que pide ayuda.
Po o o lacio, un p og ama de ayuda
en e iguales no se es ablece al ma gen de
las decisiones del p o eso ado, el equipo
de o ien ación escola y, en gene al, los
adul os que ienen esponsabilidad educa-
U
a:
digamos que los u o es de sus iguales
deben, a su ez, se
u elados
po adul os.
P incipalmen e, se a a de canaliza la
capacidad de los iguales pa a ayuda se en-
e sí median e un p og ama o malizado
que, a la ez que es e icaz pa a los chi-
cos/as que necesi an ayuda, lo sea ambién
pa a aquellos que son capaces de b indá -
sela, sal agua dando cie as o mas que
pe mi en que exis a una supe isión del
p oceso.
CONTEXTO EN EL QUE SE DESARROLLA
EL PROGRAMA
En el cu so
1995-96
comenzó el p oyec o
Se illa
A i i-Violencia
Escola
(SAVE),
que
es aba inculado a un p oyec o de in es i-
gación en el que se explo aba la incidencia
y na u aleza del enómeno de la iolencia
en e escola es. En aquellos momen os, el
p oblema del mal a o en e iguales no es-
aba en e las p incipales p eocupaciones
de docen es y au o idades educa i as, y ni
siquie a e a conside ado un p oblema po
299
la sociedad en gene al. En cambio, si e an
econocidos o os p oblemas escola es
como la indisciplina, la
clis up i idad
y la
ag esi idad, que ca ecen de la in enciona-
lidad que el mal a o escola implica. Sin
emba go, un signi ica i o g upo de docen-
es y cen os escola es decidió asumi los
plan eamien os del p oyec o
SAVE
y co-
menza p og amas de p e ención de la
iolencia median e la educación pa a la
con i encia.
El modelo de in e ención
SAVE
pa e
de la p e ención de la iolencia median e
la mejo a de la con i encia. En es e sen i-
do, sugie e al p o eso ado es líneas de
ac uación pa a abaja con el
alumnado:
la
educación en emociones, sen imien os y a-
lo es;
el
abajo en g upo coope a i o;
y la
ges ión democ á ica de la con i encia.
Sin
emba go, el én asis sob e la p e ención no
desca a la a ención a los chicos/as que, po
sus condiciones pe sonales, amilia es y so-
ciales, co en el iesgo de implica se en p o-
blemas de malos a os, o que ya los i en.
Po ello, el cen o educa i o debe dispone
de sis emas de in e ención di ec a di igidos
a ayuda a es os alumnos/as. Es os p og a-
mas son, necesa iamen e, ajenos al desa o-
llo cu icula , aunque pueden y deben
implemen a se
buscando una cie a cohe-
encia con él.
Es e modelo de in e ención ha sido
desa ollado du an e cua o cu sos acadé-
micos en diez cen os de Se illa y sus do-
cen es han sido los p o agonis as del
diseño y el desa ollo especí ico de las ac-
uaciones ealizadas con los alumnos, pa a
lo que han sido aseso ados po agen es ex-
e nos p oceden es del g upo de in es iga-
ción de la uni e sidad.
De o ma pa alela, du an e es os a ios,
se puso en ma cha el impe a i o no ma i-
o de la e o ma educa i a egulada po la
LOGSE
de
1990,
que obligaba a la adminis-
ación
a ediseña
el mapa escola de cen-
os de o ma que hubiese dos ipos de
escuela: el colegio de p ima ia y el ins i u-
o de educación secunda ia. Las di e encias
en e ambos ipos de cen o son ele an es
en a ios sen idos, pe o una de las más
des acada es la p esencia, en el cen o de
secunda ia, de un expe o
psicopedago-
go/a
que no sólo a iende a las necesidades
de o ien ación y aseso amien o, sino que
puede dispone de iempo y ecu sos pa a
desa olla p og amas especiales. Tan o la
eo denación del mapa de cen os como la
di e encia de ecu sos humanos en los
cen os u ie on su incidencia en el diseño
y el desa ollo de nues o modelo de in e -
ención. El o ien ado se con ie e en una
igu a impo an e an o en el desa ollo de
los p ocesos p e en i os que el
SAVE
es a-
blece (O ega,
1997)
—aseso ando al p o e-
so ado—, como en los p og amas de
in e ención di ec a que se ienen imple-
men ando desde el cu so
1998-99.
OBJETIVOS DEL PROGRAMA
Teniendo en cuen a la si uación de pa ida
desc i a an e io men e, decidimos desa o-
lla den o del P oyec o
SAVE
un p og ama
de in e ención pa a abaja con escola es
en si uación de iesgo. P e endíamos a e i-
gua si e a posible implan a un p og ama
de ayuda en e iguales en nues as escue-
las. Conc e amen e, buscábamos:
•
Conoce si los p og amas de ayuda
en e iguales p opues os po au o-
es como
Cowie
y
Wallace (1998)
ienen las mismas en ajas y buenos
esul ados que en o os luga es,
como Ingla e a.
•
Mejo a las elaciones
in e pe sonales
en los cen os educa i os y o ece
apoyo a los chicos y chicas que pue-
den e se implicados en si uaciones
de mal a o en e compañe os.
•
Conoce si es necesa io modi ica el
P og ama de Ayuda en e Iguales
que p oponen
Cowie
y o os du an-
e su pues a en ma cha en cen os
educa i os se illanos.
•Compa a los p ocesos de en ena-
mien o y desa ollo del p og ama
300
de ayuda en e iguales en la educa-
ción obliga o ia —educación p ima-
ia y secunda ia— con obje o
cle
encon a di e encias y simili udes.
LA POBLACIÓN DEL ESTUDIO
El es udio se ha ealizado en un Ins i u o de
Educación Secunda ia Obliga o ia y un Cole-
gio Público de Educación P ima ia, del que
han pa icipado los alumnos y alumnas de
es aulas: cua o, quin o y sex o.
La zona en la que se encuen an ubica-
dos los cen os educa i os comenzó a o -
ma se as la en a ilegal de pa celas ús icas
sin p oyec o de u banización y, po an o,
sin ningún ipo de au o ización. Como quie-
a que se siguió cons uyendo de o ma
clandes ina, con el paso
cle
los años el Minis-
e io de Ob as Públicas — as nume osas mo-
ilizaciones de los ecinos del ba io—
decidió u baniza la zona y do a la de los su-
minis os básicos necesa ios en oda i ienda.
Son á eas en las que no exis en zonas e des
ni de ec eo, aunque sí hay muchos
descam-
pac os en los que se acumulan basu as y es-
comb os, y donde se eúnen los jó enes.
En cuan o a la ex acción sociológica
de la población, és a es á o mada, en su
mayo ía, po amilias humildes que emi-
g a on de los pueblos a la ciudad y que
ie on la opo unidad
cle
ene una i ien-
da digna, que no hubie an podido ob ene
en o a zona de Se illa debido a su escaso
pode adquisi i o.
No disponemos de un es udio demog á-
ico especí ico, pe o podemos señala que el
ni el socioeconómico y cul u al de las ami-
lias de los escola es es bajo o muy bajo: la
mi ad de los pad es y mad es sólo iene es-
udios p ima ios, y una cua a pa e de ellos
ni eso. El desempleo, las di icul ades econó-
micas, los p oblemas de d ogadicción y
o os indicado es de ma ginalidad es án bas-
an e p esen es, po lo que ambos cen os
son conside ados po la adminis ación
educa i a como Cen os de A ención P e-
e en e.
En lo que espec a al c i e io de selec-
ción de cen os, se selecciona on aquellos
cen os implicados en el p oyec o
SAVE
en
los que los docen es demanda on explíci-
amen e el desa ollo del p og ama y que
cumplían los equisi os mínimos necesa-
ios pa a ello —el comp omiso de asis i a
las sesiones de en enamien o, que el
claus o que conocie a y acep a a el desa-
ollo del p og ama, y un comp omiso cíe
colabo ación y esponsabilidad del p og a-
ma en el cen o.
EL PROGRAMA DE AYUDA
ENIRE
IGUALES
EN PRIMARIA-Y SECUNDARIA
El p og ama se implemen ó du an e el pe-
íodo comp endido en e eb e o y junio
de
1999.
Hubo a ias ases:
•
En enamien o con los docen es.
•
Iden i icación de los papeles, elec-
ción de los conseje os y p ime a
ase de en enamien o de conseje-
os y amigos.
•
En enamien o especí ico de los
conseje os.
•
Desa ollo del p og ama en p ima-
da y secunda ia.
•
E aluación y esul ados del p og ama.
ENTRENAMIENTO CON LOS DOCENTES
La p ime a ase del p og ama ha sido la in-
o mación y el en enamien o de los p o e-
so es esponsables de su implan ación en
el cen o. Se ealizó en las sesiones abajo
semanales —de es ho as de du ación— que
se e ec ua on du an e los meses de ene o
y eb e o.
De es as sie e euniones, las dos p i-
me as es u ie on des inadas a in o ma ace -
ca del po qué de la implan ación de
p og amas de Ayuda en e Iguales, sus en-
ajas e incon enien es. En e los incon e-
nien es debían ene en cuen a que, si
inalmen e omaban la decisión de desa o-
lla el p og ama, es o les demanda ía mayo
implicación con sus alumnos y alumnas, y
301
ha ía que se con i iesen en lazo de unión
en e los conseje os, los p o eso es y los
po enciales usua ios del p og ama. Un e-
quisi o añadido e a que el o ien ado del
ins i u o debía comp ome e se a se miem-
b o pa ícipe, ya que su igu a es conside-
ada undamen al como aseso y p incipal
esponsable del p og ama en el cen o. En
el caso del cen o de Educación P ima ia
es e papel lo desempeña ía una maes a
que se con e i ía en la coo dinado a del
p og ama en su cen o.
A cambio de acep a esos pequeños in-
con enien es, ellos consegui ían con inua
dando espues a a las necesidades de sus
alumnos y alumnas, y, al mismo iempo, in-
cen i a
las buenas elaciones
in e pe sonales
en el cen o. Así mismo, incluso mejo a ían
sus habilidades sociales al ene que ealiza el
mismo en enamien o que, pos e io men e,
segui ían algunos de sus alumnos.
El es o de las sesiones se dedica on al
en enamien o de las habilidades básicas pa a
con e i se en conseje os. En e las p incipales
podemos ci a las necesa ias pa a escucha ,
esol e p oblemas, media en con lic os sin
implica se en ellos y lide a g upos. Conc e a-
men e, se debe ap ende a desa olla écnicas
de escucha ac i a,
con idencialidad,
exp e-
sión y comp ensión de los sen imien os, mo-
dulación de emociones, esis encia a la
us ación y ac i udes e lexi as.
La me odología seguida en es as sesio-
nes ue homogénea. Al p incipio se dedi-
caba media ho a a la exposición eó ica de
las habilidades a en ena . De ese modo, se
con inuaba con el en enamien o p opia-
men e dicho, que consis ía en d ama iza-
ciones de un supues o caso en el que dos
olun a ios simulaban el papel de conseje-
o y de usua io del p og ama. El es o de
los p o eso es no in e enía, ya que al inal
de la simulación cada pa icipan e debía
apo a al g upo sus pe cepciones sob e el
uncionamien o de la en e is a, y explica
cuáles de los aspec os del compo amien o
de sus compañe os conside aba posi i os
y cuáles nega i os.
La en aja de es a me odología es que,
aunque se abajen sólo algunos elemen os
de la en e is a en cada sesión, al ealiza la
simulación, los mismos pa icipan es del en-
enamien o an apo ando sus pe cepcio-
nes ace ca de o os aspec os que
se
debe ían
ene en cuen a en sesiones pos e io es.
Los cinco emas básicos del en ena-
mien o ue on los siguien es:
•
La impo ancia de nues o cue po y
su pode de comunicación.
•
A ención y escucha ac i a.
•
P egun as abie as, pa a es imula la
exp esión.
•
Iden i icación de p oblemas.
•
Diseño de planes de acción y su
e aluación.
Du an e el en enamien o su gie on
ocos de deba e que es u ie on p inci-
palmen e e e idos a aspec os o ganiza i-
os. Incluso se llegó a pe cibi , en algunos
momen os, la imposibilidad de implemen-
a el p og ama en sus cen os, debido a
que algunos de ellos lo conside aban un
acaso segu o. Los dos g andes p oblemas
que se obse aban e an los obs áculos
que los pad es de alumnos pod ían po-
ne ( eco demos que es ábamos abajan-
do en zonas de a ención p e e en e) y la
expec a i a de que los chicos no iban a
u iliza el p og ama. A i maban cosas
como: «nadie a a i a con a le los p oble-
mas a o o, si no lo hace a un amigo»; «c eo
que podemos ene p oblemas po que
pueden in imida a los conseje os». A pe-
sa de ello, al inaliza el en enamien-
o, decidimos desa olla el p og ama
en los dos cen os.
ROLES, CONSEJEROS Y ENTRENAMIENTO
Debido a la complejidad de es e ipo de
p og amas, es muy impo an e asegu a se
de que los chicos y chicas que se an a
con e i en conseje os de sus compañe-
os es én en condiciones de hace lo. Es
necesa io que ellos mues en segu idad
302
pe sonal y, al iempo, una ac i ud lexible
y comp ensi a.
De la misma mane a, el con ol de la ca-
lidad en las sesiones de ayuda en e iguales
es muy complejo y di ícil de log a . De modo
que nues a mejo o ma de hace lo es p es-
ando g an a ención a los conseje os, ya que
ellos son los que ienen el papel más impo -
an e en es e ipo de p og amas. Po ello, la
cla e es á, en un p ime momen o, en se i-
gu osos en la selección de los conseje os.
Debido a es o, elegimos los siguien es
c i e ios de selección:
•
Volun a iedad del posible
conseje o/a.
•
Acep ación del es o de los compa-
ñe os de clase.
•
Se nominado/a po g an pa e de
sus p o eso es.
•
Demos a habilidades de empa ía.
En elación con los dos p ime os c i e-
ios, diseñamos sesiones de u o ía en las
que el p incipal obje i o e a comp oba si
la idea de ayuda se unos compañe os a
o os e a alo ada de o ma posi i a po
ellos. Pe o no deseábamos p egun á selo
di ec amen e, sino que que íamos consegui
que nacie a de ellos mismos la idea de ayu-
da se unos a o os. Una ez conseguido, nos
plan eamos in o ma al
alumnado
de la ex-
is encia de es e ipo de p og amas y o ece -
le la opo unidad de in en a desa olla lo
en el cen o.
Pa a ello, diseñamos es sesiones de
u o ía que se desa olla on con in e alos
de iempo en e ellas, con obje o de que
las siguien es si ie an de eco da o io de
las p eceden es.
En la p ime a se p esen ó a los alum-
nos el ídeo i ulado -Un día más- (Fe nán-
dez y o os, 1998),
en el que se podía
obse a —du an e quince minu os ap oxi-
madamen e—, la his o ia de Luis, un chico
que es aba siendo mal a ado po sus com-
pañe os en el ins i u o. Una ez que los
alumnos ie on el ídeo, se les pidió que in-
en a an a e igua los sen imien os de cada
uno de los p o agonis as de la his o ia y
que busca an las causas que pod ían lle a
a que algunos compañe os se compo a an
de esa mane a. Cuando ya se había deba-
ido sob e es as cues iones se in en aba
a anza p egun ando a los alumnos y
alumnas sob e las posibles soluciones al
p oblema de Luis (p o agonis a de la his o ia
de iolencia que se na a en el ídeo -Un día
más»). Todo el deba e e a di igido po el u-
o o po la coo dinado a del g upo de in-
es igación has a que, en la mayo ía de los
casos, nomb aban el papel de los compañe-
os en la solución de es e ipo de p oblemas.
Las o as dos sesiones de u o ía p e-
endían in o ma a los alumnos/as de la
exis encia del p og ama; y explica les lo
más ele an e sob e él y su uncionamien-
o: su de inición, sus eglas, cómo usa lo,
pa a qué si e y qué en ajas apo a. Pa a
ello, se epa ía un olio con las ideas p in-
cipales a cada alumno. Después de lee lo
en oz al a, el u o o la coo dinado a del
g upo de in es igación lo comen aban y
acla aban odas las dudas que iban su -
giendo. A con inuación, se leía el caso de
Sonia —p o agonis a de las his o ias sob e
las que se sopo a el ma e ial didác ico
Con i encia escola . Que es y cómo abo -
da la
(O ega y o os,
1998)—,
y se les pe-
día que e lexiona an sob e él pa a busca
soluciones sin un P og ama de Ayuda en-
e Iguales; También se les pedía que pen-
sa an cómo pod ía esol e se a a és de
es e p og ama. T as es e p oceso los alum-
nos econocie on la u ilidad del p og ama,
po lo que se solici a on olun a ios pa a
con e i se en conseje os de sus compañe-
os y compañe as. Finalmen e, se di idie-
on en g upos pa a comenza a ealiza
algunas de las a eas necesa ias pa a pone
en ma cha el p og ama.
En es e momen o, es cuando comen-
za on a apa ece algunas di e encias en e
las dos e apas educa i as. P ima ia exigía
más iempo pa a el en enamien o. Lo que
en secunda ia nos lle ó una sesión, en
p ima ia eque ía al menos es. Así pues,
en p ima ia se empezó a i mucho más
303
paula inamen e, paso a paso, pa a in en a lle-
ga has a la me a, en é minos de comp ensión
de la his o ia, de e lexión sob e sus causas y
de análisis de los sen imien os, las emociones
y los alo es implíci os en los compo amien-
os que se obse a on. Obse amos que los
alumnos de p ima ia necesi a on ace ca se a
su ealidad de aula pa a comp ende los enó-
menos que obse a on en el ídeo.
T as las u o ías, en los di e en es g u-
pos, se solici a on alumnos que olun a ia-
men e quisie an con e i se en
conseje os
de sus compañe os. Ob u imos una g an
espues a a es a demanda: ein a olun a-
ios en secunda ia y diez en p ima ia.
Pa a la elección de conseje os, además
de u iliza los c i e ios p e ijados, conside-
amos opo uno consul a al p o eso ado
sob e quiénes pensaban ellos que se en-
con aban en cada una de las posiciones
que exis en en oda si uación de mal a o
en e iguales. Es deci , quién pa a ellos so-
lía se ag eso o íc ima; quién no mal-
men e apoyaba a los ag eso es, quién a las
íc imas; y, po úl imo, quién pe manecía
ajeno a odo aquello que pasaba a su al e-
dedo . Un mismo alumno ambién podía
se iden i icado en más de un papel de la
escena iolen a.
El ins umen o del que nos se imos
pa a ecopila al in o mación ue un cues-
iona io de nominación, en el que los do-
cen es debían esc ibi los nomb es y
apellidos de aquellos que, según su opinión,
desempeñaban alguno de esos papeles. El
cues iona io se en egó a los docen es acom-
pañado de una ca a donde se les in o maba
el obje o de la e aluación y que sus es-
pues as se ían co obo adas po medio de
o os mé odos.
En e los da os ob enidos en los cues io-
nados de nominación del p o eso ado y los
olun a ios que se habían p esen ado se cla i-
icó qué chicos se podían con e i en
conse-
je os
de sus compañe os; pe o pa a ene una
mayo ce eza de que los chicos enían las
cualidades necesa ias pa a en en a se a es a
a ea, se ealiza on en e is as indi iduales.
En las en e is as —simila es a las
Co-
wie
y colabo ado es mues an en el
Culso
de En enamien o
(Cowie
e
al.,
1998)—
se
p egun aba a los olun a ios sob e las cau-
sas que les habían lle ado a deci que desea-
ban se conseje os, qué signi icado enía
pa a ellos la ayuda y si se sen ían capaci a-
dos pa a ello. Además, pa a complemen a
la in o mación que nos o ecían y comp o-
ba sus habilidades sociales —como la empa-
ía— se ealizaba con ellos un juego en el
que la coo dinado a del g upo de in es i-
gación o el o ien ado del cen o ca ac e i-
zaban a una pe sona que iba a habla con
un conseje o y ellos debían desempeña
es e papel. Con es a ac i idad se descub ía
la o aleza emocional y la capacidad de
es ablece un buen clima en las con e sa-
ciones con sus in e locu o es.
Finalmen e, la selección de los conse-
je os se ealizó c uzando oda la in o ma-
ción que habíamos ecopilado y en e los
coo dinado es, el o ien ado del cen o y la
coo dinado a de la in es igación se deci-
dió quiénes e an los más ap opiados pa a
con e i se ealmen e en conseje os. Al i-
nal, se seleccionó un g upo de nue e
alumnos —sie e chicas y dos chicos— en se-
cunda ia; y uno de sie e — es chicas y cua-
o chicos— en p ima ia.
EL ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO
DE LOS CONSEJEROS
Tal como se había hecho con los docen es, el
en enamien o con los alumnos y alumnas se
lle ó a cabo siguiendo las pau as que
Cowie
y sus colabo ado es p oponen en
El
Cl
II30
de
En enamien o
en
Ayuda en e Iguales
(Co-
wie e
al., 1998).
En gene al, se hizo hincapié
en las habilidades necesa ias pa a escucha ,
esol e p oblemas, media con lic os sin im-
plica se en ellos y lide a g upos.
En las sesiones, como con los p o eso-
es, se ealizaba una b e e exposición eó i-
ca al p incipio, as la que se desa ollaban
simulaciones en las que los pa icipan es e-
nían que ep esen a el papel de íc ima o
304
de conseje o. Po una pa e, desempeña
el papel de íc imas les pe mi ía oma con-
ciencia de los sen imien os que se podían e-
ne en es as si uaciones y de cuál es su
pun o de is a an e una si uación de mal a o
en e escola es. En de ini i a, p e endíamos
desa olla sus capacidades
empa icas.
Po
o a pa e, cuando ellos desempeñaban el
papel de conseje o, enían la opo unidad de
mejo a su o ma de o ece ayuda.
El en enamien o con los alumnos de
secunda ia du ó dos meses, ma zo y ab il.
Se ealizó ue a de la jo nada escola , du-
an e dos ho as y media al día odos los lu-
nes y mié coles. El que las ac i idades se
ealiza an ue a del ho a io escola se po-
d ía in e p e a como un incon enien e, ya
que se han pe dido muchos conseje os po-
enciales debido a las di icul ades que p e-
sen aba acudi al cen o po las a des.
Pe o, en cambio, ambién se puede consi-
de a es o como un il o más, que pe mi e
que los chicos y chicas demues en el in e-
és y el signi icado que es as ac i idades
ienen pa a ellos.
El en enamien o en el cen o de p ima-
ia no se desa olló de o ma sis emá ica y su
es uc u a ue di e en e. Comenzamos p e-
gun ándoles:
«i
.
Cc5mo
pensáis que iene que
se un buen conseje o?». Sus espues as a
es a cues ión ue on cosas como: «una buena
pe sona», «alguien con idencial», « esponsa-
ble», »alguien que e o ezca con ianza», «al-
guien que dialogue», «alguien que escuche»,
«encan ado », «alguien que gua de los sec e-
os». El siguien e paso ue encon a algunos
compañe os que u ie an un p oblema de
mal a o en e iguales y pensa un buen plan
de acción pa a ayuda los. Pa a ello les p e-
gun amos:
«¿cómo
le podemos ayuda ?», y
después ellos debían simula una con e sa-
ción con él o ella. A pesa de que no había-
mos inalizado el en enamien o, ellos
comenza on a ayuda a sus compañe os de
o ma espon ánea du an e los ec eos. No e a
di ícil encon a los en si ios no muy isibles
hablando con alguien con quien nunca ha-
blaban an es ni ellos, ni o os compañe os.
DESARROLLO DEL PROGRAMA EN PRIMARIA
Y EN SECUNDARIA
An es de pone en ma cha el p og ama
decidimos hace p opaganda de él, pa a
que odos los alumnos del cen o lo cono-
cie an. Como odas las decisiones que se
oman en el p og ama, las e e idas a es e
ema ambién se oma on en e odos. De
hecho, el modo de sensibiliza al es o de
sus compañe os lo diseña on los p opios
conseje os.
Los alumnos del cen o de educación
secunda ia, después de mucho delibe a y
discu i , llega on a delimi a las ac uacio-
nes que iban a lle a a cabo, y e ec ua on
el epa o de a eas de diseño y disemina-
ción. C ea on ca eles, panca as y olle os;
eligie on una masco a; ealiza on
el
a gu-
men o de un posible ídeo; y p esen a on
el p og ama po las aulas.
Al mismo iempo, du an e es e pe íodo
de sensibilización, nos seguíamos euniendo
los lunes y los mié coles pa a compa i
nues as expe iencias, segui abajando y
mejo a nues o p og ama.
En el caso de los alumnos de Educación
P ima ia, aunque ue on ellos mismos quie-
nes ealiza on los ma e iales, es u ie on
guiados po la coo dinado a del p og ama.
Ellos mismos se pusie on nomb e, se in en-
a on los eslóganes y colo ea on los ca eles;
aunque necesi a on un poco más de ayuda.
Po ejemplo, los p o eso es u ie on que po-
ne los
pos e s
que habían hecho los conse-
je os y explicá selo a los o os p o eso es.
Pa a ello, la coo dinado a mandó a cada
p o eso algunos ca eles acompañados de
una ca a donde se explicaban las no mas
básicas del p og ama. Ambas campañas de
sensibilización u ie on sus e ec os, aunque
en secunda ia ue on más no ables.
El g upo de conseje os de secunda ia
omó la decisión de comenza a pone en
p ác ica las habilidades que habían es ado
en enando. Todos los alumnos y alumnas
que se habían es ado p epa ando es aban
ansiosos po comenza .
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