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DE SEVILLA AGUADALUPE
BREVES APUNTES TOMADOS AVUELA PLUMA
POR
José Ges oso yPé ez
En la o icina de EL CORREO DE ANDALUCÍA
SEVILLA. -1913
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DE SEVILLA AGUADALUPE
DE SEVILLA AGUADALUPE
b e es apun es omados a uela pluma
POR
José Ges oso yPé ez
En la o icina de EL CORREO DE ANDALUCÍA
SEVILLA.-1913
-lo-
os de oji a úmida ol ean sob e sencillo pa -
eluz sogueado, el cual asien a en un ozo
ec angula de g ani o, que con iene esculpi-
dos í?n le a gó ica, o ancesa, como dicen
algunos, los apellidos Figue oa yVillena.
Debajo de és e, a anza un g an ma acán y
en el espacio que medía en e sus canes yla
a is a dei a co, se en los escudos de los Suá-
ez de Figue oa yde Manuel de Vílleoa, osca-
men es esculpidos en pied a anca, con una
insc ipción en ca ac e es omanop, que nos
dice ué comenzada su lab a en 1437 po don
Lo enzo Soá ez de Figue oa, bijo do D. Go^
mez Soá ez, cuyo sepulc o emos en el a ís-
ico emplo de nues a Uni e sidad. Adosados
alos mu os de la achada del cas illo, énsedos
cue pos de edi icio, de áb ica de la p ime a
mi ad del siglo XVI. Rema an con an epechos
de balaus es de ma mol ysus a ias g andes
en a as es án de endidas po lejas con ba-
laus es Bencillosde esme ada o ja, unidos en-
e 6Í po ado nos, oda ía de gus o oji al, yde
la misma labo . Pasada la pue a hállase un
he moso pa io con obus os pila es, que sos ie-
nen a cos de medio pun o, adom dos po
sencillas co nisas de ma mol, que igu an des-
cansa sob e ménsulas de la misma ma e ia.
Ajús ase es a pa e del edi icio al o den dó i-
co, ysob e dichas a cadas se alzan o as
análogas, que pe o ecen si jónico. Bien se
echa de e que los magna es poseedo es
del cas illo en el siglo XVI a a on con es a
—11 —
yo as ob as da lab a e© cómoda i ienda,
®l-e ando la disposición p imi i a de la o -
aleza.
En el piaoal o consé ase unbellíaimo echo,
Que debió habe o mado pa e delacapída.
Sob e plan a cuad ada hay una cúpula oc o-
gonal con pechinas en loa ángulos; odo ello cu-
bie o con p o usa labo de hojis y allos enla-
zados. El iso, gó ico, de muy ina labo , es á
di idido en nume oeoa espacios, limi ados po
pila e es con ilig anadas agujas, o mando a
modo de ho nacinas, cuyos cue pos a anza-
ban de la linea del pa amen o, yen el in e io
década una debió habe sendas es a ui as, do
las que no queda ninguna .Tan he mosa
ob a de ca pin e ía de lo blanco ea á do ada
ysu ono gene al seduce po la he mosa pá-
ina que 1® han dado los siglos.
Déla misma época que el echo mencíona-
do osea de ines del siglo XV ode loa albo es
del XVI es o o que imos en una sala de e-
gula es dimensiones, ado nado con una senci-
lla lace ia o mada po moldu as do adas con
lle sB ojos yen las es ellas cen ales, bellas
macollas gó icas, esculpidas inamen e yasi
mismo do adas.El iso plano, dispues o en o -
aa alusada, os en a en ecue dos, al e nando
ou loa escudos cua elados de loa Suá ez de
i uai^ ^Manuel de Villena, o os en
lea Vdispues os, con unos pe os de gu-
eaími*^^*^ es ellas do adas. Es cu ioso el e-
len o de una peq[ueña pue a compues o
—12 -
po escamas de cbapas do hie o, que suje-
an ensua cea os cla os pequeñcs es ó icoa.
En los pa imen os de algunas de las habi a-
ciones se en ya muygas adas, olamb illas que
es imamos se illanas. En los líonzos de mu a-
llas de o ien e yocciden e hay unas he mosas
gale ías, de a cos ebajados, columnas yba-
laus es de ma mol blanco, cons uidas en el
siglo XVI, desde donde ss dis u an bellos pa-
Ec amas.
No debo omi i un de alle in e esan e pa a
la his o ia de la pin u a andaluza, cual es el
de las ejecu adas ¿al esco? que deco an loa
zócalos de la g an o e ci cu*a del cas illo,
las cuale.s me hicie on eco da las de los pa-
ios de S. Isido o del Campo en San iponce y
las de la Sala del Consejo de nues o Alcáza .
La deco ación gene al se co opone de g andes
able os cuad ados, con labo ea de dibuj''8 geo-
mé icos; con eniendo algu oB en sus cen os,
escudos: dichos espacios al e nan con o os ee-
aogula es, dee inades a igu as, de ellas con-
sé aFe una de muje , con el ocado ca ac e-
ís ico, de los cue nos, según el gus o ancés,
mu en boga en loa iempes de D. Juan I , la
cual lle a en la^ manos una ilac e ia con le-
a gó i< a, de la misma o ma que o as que
acompañan alos escudos e e idos, cuyo signi-
icado, no me ué pos'blo in e p e a po la
p emu a del iempo. Los colo es empleados
son, almag a, blanco, ams illo cla o, yg is,
odo pe ilado con neg o. Es imo que en e la
—13 —
ej jcueión de es as pin u as ylas de S. Isido o
Campo no ha de media mucho iempo y
S-caso las unas ylas o as pueden ae del mi8-
mo a is a yen al concep o las ecomiendo
aloa in eligen es.
Sob e el ano de en ada aes a o e hay
una pied a, esculpida en ca ac e es gó icos, bu
que cons a que el Alcáza ué e minado en
1434, echa que pa ece con adeci ala que
dejo ci ada exis en e sob e la pue a de ing e*
so Í.1 cas illo, en que so dice que ué comenza-
do en 1437.
En la iglesia aneja aaquel, cons uida co-
ao dije al p incipio, en loe comienzís del siglo
XVII solo hay que obse a la es a ua o an e
de )n8 mol blanco yde egula mé i o, coloca-
da en un nicho del lado del e angelio, que se-
su insc ipción ep esen a aD.^ Ma ga i a
Hajin on, hija de Ja .cbo, ba ón de Ex on yde
p. Luisa bija de Guille mo Sidney, izconde
de Eisle yba ón de Renhu c muje de D. B^^nk-
o de Cisne cs, allecida en Mad id en 1601.
p. Juana Do me duquesa de Fe ia, su p ima
albaceay pa ona, mandó hace la capilla se-
ul u ». Ea o o nicho opues o yaca la dicha
^¡a. p. Juan», pe o ein es a ua, puis, ono lie-
SO ahacé sela oha desaca ecído.
lio oma alien o bájanos desde el css í-
Cla a. Los es os de-
an igua po ada, escudos,
a a n ^elegan e casco baúl con loa
4U a do elegan es iamb equines, de ma -
-14 —
eado sabo alemán o lamenco, p a ienon ya
al isi an e.
Sob e la pequeña pue a claus al de ines
del XV, hay una la ga inc ipeión lanquea-
da asus lados coa los escudos de Figu.e oss y
Mendozaa, en la que cons a que dichos seño-
ea ue on loa undado es yen el ángulo de la
de echa exis e una he mosisima es a ua oma-
na de a ón, del mejo iempo, al a de cabeza,
b azos ypies, pe o cuyoí co ec os yelegan es
paños llaman pode osamen e la a ención.
Una ez en el in e io del emplo a aje on
mi ís a, no dejándome iempo pa a epa a en
o os po meno es, las singula es es a uas ya-
cen es d® D. Lo enzo Suá ez de Figue oa y
Có doba yde Isabel de Mendoza, duques de
Fe ia yde D. Iñigo da Mendoza yFigue oa.
Fal an cali ica i os pa a elogia el mé i o de
es as igu as, yno i ubeo en deci que son de
las más excelen es que exis en en Eipaña, den-
o del a e gó ico. Indudablemen e las es
es u ie on sob e u nas, ele adas al pi« de las
g adas del p esbi e io, ycomo en an os o os
casos análogos, andando loa iempos, es o ba-
on, yen al i ud, desba a adas las u nas,
pusie on de pie las deD. Lo enzo yD* Isabel
yen un nicho, que ue abie o en el lado del
e angelio, quedó endida la de D. Iñigo: g a-
cias que loa allados able os con escudos y
ilac o ias que ado naban ex e io men e las u -
nas ambién se sal a on ypueden se admi a-
dos Ala is a de aquellos p odigios de cincel
-15 -
DO Ee ocií e cás que p egun a ; ¿quién hab ía
necho ales ma a illas,? ycla o es, que como
los años ucs enseña a econoce lo poco ona-
da que se sal e, ieno la callada po espues a.
Sin emba go, pe lo que alga allá a mi
opi ién. Es imo las es es a uas de mano de
Anequin de Eaas, qwe eegún cons a de les do-
cumen os publicadí spo loa PP. anciacanes
Acemel yRubio lab aba el no abllleimo so-
pulc o de D. Al onso de VelaECO después de
1467, echa en la que D. Lo enzo Suá ez de
Fi iue oa ocupábase en le an a la o aleza y
cas illo de Za a, que e minaba en 1513. Ig-
no o la echa del allecimien o de es e mag-
na e, pe o no epugna acep a que el maes o
Egas al mismo iempo que esculpía el sepulc o
de !08 Velsscc, hiciese ambién el dedicado ales
higne oBD, ni ampoco que hubiese ejecu ado
las PB es a uas de Za a an es de mo i los
uques pues no e a cos umb e desusada en-
onces lab a se en ida los en e amien cs.
Compá ense pues las exp esiones de los os-
os, o ma de los cabellos ylas elegan es p o-
po nones oe las escul u as de S a. Cla a con
las de Guadalupe, la delicadeza del cincel pa-
na les po meno es, la mane a angulosa de dis-
a ics, la colocación del co eaje de
inu a ymo imien o de lasca -
las cin as, en la
eiee&^^H yhas a la o ma
^inFc ipciones gó icas
en és a, yse ^e á que el g an ima-
16 —
jine o b useleneo no se hab ía des leñado de
i ma las escul u as de que a o. Al maes o
D. Eiíaa To mo yalo» diligen es PP. aneiaca-
nos ul í na aea e nomb ados, ocomiendo el
pun o. Ei udiónlo ydigan.
Volaba el iempo, yno podía pe de se un
minu o; oda ía sin emba go, nos asomamos a
la po ada del Sospí al de San iago, del ip aoo
de Jos Rayes Ca ólicos; que la componen un a -
co ca panel insc i o en un eg ángulo ccn bus
co espondien es baque oncillos; ana ace ías
aua es iboa e minados en agujas, yencima de
ia pue a, ancha ho nacina con ano cono-
pial yuna pin u a en el ondo que hab ía segu-
amen e sus i uido ao a del siglo XV—XVI
ysin de ene nos ya en minuciosos po meno-
es de emplos, casas ycalles, emp endimos el
camino de Cáce es, dondellegamosal oscu ece ,
si bien cansados del cue po, con eepí i u ani-
moso, al pun o que dejado el coche, oda ía
queda on b íos pa a da una uel a po las
calles p incipales, pe o lo que allí imos que-
da á pa a o o a iculo.
II
C eo que la mayo ía de loa a is as, c í icos
ya queólogoaespa ioles, apenas si conocen más
que pa e de loa eeo oa monumen ales ya -
ía icoa de la pa ia, yhoy que con amos con
exac os yeconómicos medios g á icos; hoy
que el Es ado iene in l iendo cuan iosas
samas en la o mación de la Es adís ica com-
p ensi a de oda esa iqueza, pa a que ame-
dida que a haciéndose due ma el sueño del
ol ido en los depósi os del Minis e io do Ins-
ucción pública, sin u o pa a nadie, es imo
que debe ía pensa se po ios Comi és u is as
en emedia es a igno ancia, publicando álbu-
oguías con muy eicaao ex o, pe o, con
p o usión de is as, en que apa eciesen losmo-
umen cs impo an es o ípicos de cada ciudad,
laa oOeu íaseme és o al aga po
de Cáce es, hallándome acada paso
„,”®!P® adoa mo i os de g a a so p esa o
ae aami ación. El g an ecin o de sus mu a-
-18 —
lias, omano-a ábigas, con sus obus as o e?,
sus empinadas yes echas callejuelas, que ya
suben obajan, acomodándose ala opog a ía
del e eno, sus pasadizos que an de un mu o
ao o; las di e encias do al u as y o mas de
BUS casas, las o ea ymi ado es, les anos
ajimezadoB, las sun uoaas po adas de se io ia-
lea i iendas; en los desca nados mu os, eno -
mes escudos, ejas gó icas odel enacimien o,
casi cubie as po ma as de pa ie a ias y
de ge áneos de odoa colo es, en anillaa abie -
as en loa mu os, en cuyoaal élza ea lucen ies-
os de a iadas o mas y amaños, henchidos
de lo es, ca comidas pue as con he mosas
cla azones; y o es ycúpulas sob esaliendo
en e la masa ojiza de los ejados, yes echas
enc ucijadas con sus e ablos, odo ello en su-
ma, o ece un conjun o an a ís ico, anpia o-
esco, que sólo puede compa a se con el de
la impe ial Toledo. Dejando el cen o de la
población, in e nándonos en sus callejones, pa-
écenos i i en pleca Edad Media; apenas eí
hallamos gen es en nues o camino, en el cual
c ece la hie ba asu sabo , ningún g an uido
dis ae, sólo la is a se ec ea descub iendo al-
gunos de eses en iosos de alles cons uc i os
de mudéja albañile ia ode los can e os del
enacimien o. No ol ida é la imp esión que
me p odujo, cuando al ol e el ecodo de
es echa callejuela me encon ó de p on o en
la plaza de la Iglesia Mayo . iQué aspec o an
cas izamen e español el de sus edi lciosl. iQué
-19 -
a iedad de es ilos, de o mas, de p opo ciones
yQe ma e iales cons uc i os! Do una pa e
08 a qui ec os mudéja es conse ando an i-
cuas adiciones, de o a los can e os del úl i-
uao pe íodo oji al, abajando en amigable
conso cio coa los que seguían las p ác icas
del enacimien o, mien as que algunos po -
meno es dela ábanme alos a is as pa a quie-
nes noe an desconocidos losgus os deFíandeso
de Alemania, p ecisamen e en da o ma yco-
locación de los g andes escudos o lados de
cap ichosos lamb equines. Ocupa uno de los
en es la Iglesia mayo ; oda de pied a an-
ca; con sencillas po adas gó icas muy só-
b ias da ado nos, pues hállanse compues as
solamen e po lige os baque ones, cuyas !«-
neas se p olongan has a o ma las a ch -
ol as; los mu os al os es án pe o ados con
de medio pun o yanáloga disposición que
1» 8po adas, sm que al e «n su cuad ada y
obus a o e, no e minada de cons ui he -
moso escudo, al ez del D . Sancho Ca asco
que hubo de aumen a le el segundo cue po!
Fl in e io de es e emplo acomódase al es ilo
eni® y obus os yasu excusa luz
de lal ^''i^s esan es sepulc oi, en su mayo ía
e abu del enacimien o. Su
época* buena aza de es a misma
e eseulniV^^Í®*^®® ^ado nos magis almen-
mo Fe aV*o'^ as de Guille -
^yde Hoque Balduque, no ables en-
-26 -
í
i
de las ele as, lanqueado su balcón p incipal
po eno mes escudos, yla de los /SoZí» con su
ma acán de o ma semici cula , cuyos mu os
pe o an es echas sae e as c uci o mes, os en-
ando un elegan e blasón con las a mas de
aquel apellido, de donde el ulgo la ha de-
nominado del Sol yla esbel ay obus a To e de
las cigüeñas, que o ma pa e del e us o pa-
lacio de los ma queses del Reino, del cual se
han enseño eado el abandono yla uina ypa-
samos sin de ene nos delan e de o os an iguos
case ones, los de los Ca ajales, el ocupado
hoy po el Cí cu’o de la Conco dia yqué se yo
cuán os más, ysin epa a en ábsides eima on- i
e», en e us os emplos, odos ellos icos de cu-
iosos po meno es, ilegamosala plaza, pasando
po debajo del a co de la Es ella, en cuya
ho nacina hállase una ba oca e lgie de má -
mol déla Vi gen, alumb ada ipo dos bombillas
eléc icasIiQué asgo és e an signi ica-
i o de nues a exquisi a cul u al....
Salí de Cáce es con e dade a pena, consi- >
do ando que si solamen e po b e es ho as que j
eco í sus calles, lle aba an g a os ecue - |
dos de la ciudad, si en ella hubiese pe maneci-
do algunos dias, cuán os más mo i os de goce
hab ía encon ado mí espí i u escud iñando
mu os y incones ydescub iendo en ellos mil
de alles igno ados, que gua dan los monumen-
os yque an g a amen e so p enden la cu io-
sidad délos in es igado es, p opo cionándoles
su hallazgo las más in imas complacencias.
i
—27 -
Maa po ue za había que pa i , yhenos
de nue o en ma cha. La ca e e a que
eco imos pa a llega aT ujillo es aba an
e sa como la palma de la mano yno hay que
deci que co íamos, sino más bien que olá-
bamos, de al modo, que al mediodía hacíamos
al o en una modes a onda, de aqueda ciudad
el ape i o que sen íamos, osi donde, no se si
po eal ye ec i amen e, nos die on do al*
mo za muy bien, ymuy ala española.
Mien as que se hacia p o isión de gasoli..
na eco imos a ías calles yplazas, cuya
is a o eciónos análogo aspec o que las de
Cáeo ea. En ningún pueblo de España he is o
mayo núme o do escudos amilia es que en es-
as ciudades. Llama la a ención desde luego
BU a uinado yg andioso cas illo dominando
la illa; los a cos de sus mu allas llamados del
T iun o yde San iago. Jun o al segundo ha
una magni ica casa, no sé de quién, que me lia-
mó mucho la a ención, po las he mosas ojas
de BUS en anas o jadas en el siglo XVI y
en cuya pue a con a que ía oji al ado nada
en su ancha escocia ex e io con pome adoB.
^ ela que uó cons uida a ines del Bigl¿
oen los comienzos del XVI.
plaTÍ^* g andes casas palacios, se alzan en la
bas an es mo i os pa a
abien ^ illa, cuna de ilus es ymemo-
a ou A ^^®^®®’ * iaje os cul os, a is as y
ConnniB ^^®* ®® ié ome alas del Ma qués de la
conquis a yala del Duque de S. Ca los. Fo -
~28 —
njan ambas ángulo a espec i as calles. La
p ime a, más an igua, del siglo XVI, con icos
o na os pla e escos, iene una colección de e-
jas an nume osa, yde anbuen gua o que so -
p ende, o eciendo un conjun o de mansión se-
ño ial an majes uoso, an a mónico yse e o
y an español, que imp esiona p o undamen e,
pues e ela ama a illa el espí i u de la épo-
ca en que ué cons uida, cuando podían deci
nues os mona cas que en sus dominios no se
pon a el sol. El ipo de es as casas-palacios
ex emeños es el que con iene con aquella
aza do g andes homb es, de hidalgos, caballe-
os ya en u e os, que a os ando pelig os
con he oico menosp ecio de la ida, descub ía
yconquis aba mundos yque odeada de la au-
eola de la glo ia, poseedo a de iquezas, so-
be bia yen anecida, ponía de elie e, en sus
ob as odas, el sello de su a onil pujanza...
El palacio del Duque de S. Ca los ué cons-
uido, ajuzga po su aza yo na os, algo
después que el del Ma qués de la Conquis a,
ya en el einado de Felipe II.
Tiene ica po ada, g an balcón angula ,
ado nado con pilas as y on ón, yhe mosos
escudos alien emen e esculpidos.
La al a de iempo nos p i ó del gus o de
habe echado una ojeada al in e io de la igle-
sia de S a. Ma ía, cuyo g andioso e ablo ma-
yo , sencillo yelegan e, de es ilo oji al lo ido,
con iene una colección de ablas de la época,
que he oído elogia alos in eligen es. No ué
-29 -
posible de ene nos más, pues nos p oponíamos
®ga aGuadalupe con luz, y eníamos que ’ e-
87 kilóme os aal que dando nues o
lAí losl Ala his ó ica illa pa ia de Piza o
ydel Hé cules español Ga cía de Pa edes,
nos pusimos en ma cha.
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"''í.l.
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III
El camino que eco imoa desde T ujUlo a
Guadalupe o ece loa más pin o escos paisa-
jes, po su espléndida ege ación, sus amenos
alles, ycañadas en cuyo ondo deslízanse,
sal ando^ en e la peñas las ondulan es ypla-
eadas cin as de loa íos Ruecas yGuadalupe-
1°PÍ6 de las ab up as moles de
las Villue cap, gigan esca co ona de la he mo-
sa sie a de Guadalupe. Bien pod íamos deci
con el an iguo poe a al ^con empla an deli*^^
ciosoB pa agea que son:
“loga cobdiciade o
pa a omne cansado“
S® con idan cie amen e al descanso las
de pa boledas de alien es alco noques,
Vencinas, de e des cas años
a í o? ^pla eados álamos, que con o as
ndes, de obles, quejigos yhas a limone-
-32
ea yna anjos delei an la ie a, que no menos
se ec ea ai epa a en el suelo cubie o do
espeeo mon e, conlas blancas lo es délasja as»
laa mo adasde loo b ezos, ylos p adillos cubie -
os de ma ga i as de colo de o o yde menudas
campánulas de delicados onos osáceos. Toda-
ía aeen úanse más las bellezas del paisaje,
una ez pasada la illa de Log osan, con sus
casas de lad illo ojo, en las cuales alcánzanee
a e , no obs an e la apidez de la ma cha, de*
alles deco a i os de o as edades, ajuzga po
las o mas de algunos anos, ode los he ajes
de balcones y en anas, yuna ez que se deja '
el pueblo yamedida ¡que el au omó il a as-
cendiendo po las nume osas cu as déla
cuidada ca e e a bo deando p o undos p ecipi-
cios, emos anues os pies el espeso bosque
o mado po oda sue e de á boles, que cub e
la alda de la empinada sie a.
Al sal a uno de loa ecodos del camino
di isamos la g an mole del monas e io lan-
queada de al as y obus as o es cilind icas,
cuyos po meno es iban haciéndosenos isibles •
po momen os, llegando adis ingui ya cla a-
men e loa agudos chapile es de aquéllas cuhie '
oa de pequeñas ejas id iadas, e des, blan-
cas yama illas luego, loa o na os de lad illo,
gó icos omudéja ea de loa mu os, los obus os
o eoi es almenados que dan al edí lcio as-
pec o mili a , yel ma on e del emplo: minu os
después, es ábamos ala pue a de lahospede íí^
siendo a ec uosamen e ecibidos po los Pad es
-33 -
C ua diaUjFí*. Bs na diaoPaigjRubioy Acemel.
Ti ^ a de poco mág omenos:
luz ¿Q sob a, y, po an o, ]a cu ioeilad
Venció al eansancio: con la ís a anhelan e,
con p o unda emoción y eb il in e és mi ába-
mos hacia odos lados, buscando has a po los
incones de suelos y echumb es, mo i os de
es udio, po meno es in e esan es, ca ac e ís-
icos de las dis in as épocas, que al pasa po
el monumen o, deja on en él imp esos los aspaos
dis in i os de su gus o a is ico. A a esando
un oscu o pasadizo llama on nues a a ención
los elegan es o na os pla e escos de una esca-
le a, ob a de la p ime a mi ad del siglo XVI y
pasado aquel, o ecióse anues a is a el hé -
moaopa io mudeja , de as as p opo ciones, con
doble a que ía, de he adu a la mayo pa -
iL^ une ilíL^® iníe io eg, y¿e oji as úmMaa
de la c íh po a que ce a on loa
calaH n in °an epechos de ma e ial
es echas oji as, p ác ica,
cons uc o es mudéja ea,
eco dando en e o os ejemplos, los de los pa-
iosdeloa exmonas e ks de La Rábida yde
^. Isido o del Campo (San iponee); po an o
hap ®n el in e io del pa ío hay que
QUe /^cada uno de los a cos cen ales
OB an lib ea en cada uno de los en es.
ción <ine desde luego a ae la a en-
ple e '^^silan e, es sin duda el he moso em-
en «1 ondeado de ondosos á boles se ele a
®n o;ob a de lad illo que no iene i al
5
-34 -
en BU géne o, yque dada su impc ann a, do
dudo que ha de se a endido po los PP ac-
ciecacos, pues el iempo ha hecho en él es a*
gos que deben se epa ados. Es de plan a cua-
d ada, con esbel os es ibos en sus ángulo?,
ado nados de s qui os o namen ales, yencada
uno de los en es del emple e, a que ías
oji ales concén icas, que con ienen inclusos
dobles a cos, los cuales ol ean en una columna
cen al amodo de ajimeces, con sendos pa *
eluces, odo ello ejecu ado con singula p imo .
Es cu iosa la labo de lace ia que, o mando
complicadas es ellas, ado na las enju as de
los cua o a cos p incipales, pues ajuzga po
algunos ozos que al an, se e el p ocedí"
mien o que emplea on aquellos ce amis as pa*
a hace las con g an acilidad, que no ué o o
que el moldea las, imp imiendo sob e placas
delgadas de ba o ma ices de hie o omade a
que con enían el dibujo; cocidas luego aqué"
lias, e an aplicadas alos mu os. Dees a misma
mane a c eo que es án hechas las ílac e ias
yescude es con los monog amas de Jesús y
de Ma ía que ocupan I s ondos de IcsajimeceS'
Sob e es e cue po p incipal álzanse o os es
en o ma de pi ámide, que con ienen pequeña?
a que ías o namén alos ado nadas de azulejos,
que ajuzga po su écnica, me han pa ecido
oledanos de loa comienzos del siglo XVI, d®
cuya echa es imo que da a es a p ecios^
ob a, la cual debió habe sido cons uida pos'
e io men e alas a cadas. Todo «1 pa io es ^
-35 -
P'an ado de ondoEOs á boles, en e los que
J'^sal au loa limone os yna anjos, acuyos
PiQs c ecen loa osales, ge áneos ydi e sidad
6olo osas plan as...
Líb eme Dios, di é aho a, yen desca go de
conciencia, in en a siquie a la desc ipción
o®,
J
laq demás pa es monumen ales
®l^cio, ob a ya ealizada po la doc a
en ^líK ^«ape able amigo D. Elias To mo
sólo me “El monas e io de Guadalupe'*,
do ala jj en es os eglones i apun an-
ai pago al ycomo me ue on saliendo
de alle* ^ua b e e isi a de dos días, aquellos
cu iogi^ despe a on mi a ención ymi
cieoj .gua da de ellos más exac a
icain^ pues, en e ellos me ijómuypa -
lejog d^®*^^® sole ía de políc omos azu-
a da ? seca, en su mayo pa e, yde
emni °uiosaico en o as, que ado nan el
®^s yla pila del la abo colocada en un
adn espacio cub e una bó eda con ne -
ojl lí^ ^de sólida yelegan e aza
ledo ^^^0 68 a azuleje ia p ocede de To-
en 1* odos sus dibujos se en asimismo
se illanos de la misma época
P oo^ ^®1 XV al XVI) yme inclino ac ao loB
op.®^®*^ e8 de la impe ial ciudad, po sus
iii Ss^e ales di e en es de los iane oi. En
najj la azuleje ia oda que he is o disemi-
al éj a ias pa es del edi icio, en zócalos,
de *^0 en anas, sole ías e c. p oce-
las áb icas de Tala e a yde Toledo y
eepacíoB, po cinco es ibos gó icos que ema-
an en sendas agujas. En los dos p ime os es-
pacios comp éndense las pue as del emplo, de
a que ías oji ^aies concóa icas, sin más o na-
os que loa de los capi eles de los baque ones, j
de donde a ancan aquellas, a ayendo las mi- |
adas del cu ioso el e es imien o de b once j
de las hojas, pues cada una de es as con iene |
es ecuad os con o os an os asun os de las |
idas del Seño yla de Vi gen en bajo elie e, !
cuya labo aunque un an o bas a, es muy »
ap aciable yda a en mi concep o de las pos- ^
ime ias del siglo XV; así pa ece demos a lo
la o ma conopial de los a qui os en que se ;;
con iene cada asun o.
Pene ando en el es íbulo que da ing eso ^
al emplo, emos que es e lo o ma li capilla ^
de S a. Ana, que es á al inal de dicha na e,
cuyas ne adas bó edas pa éceme que ue on
cons uidas ambién a ines del XV. Es a ca- |
pilla me ece la go pa éu esís, pues ai bien su j
e ablo no despie a g an in e és, en cambio ai I
lo o ece subidísimo el he moso ya ís ico se- *
pulc o de sus pa onos. D. Alonso de Velaaco y-
BU muje D* Isabel de Cuad os, ob a de Ane- i
quin de Egas, según con i man los cu iosos do^ i
cumen os hallados en el a chi o del monas e- ;
io po los PP. Rubio yAcemel. iQuésa is ac-
ción an p o unda, qué aleg ía la de nues os
amigos al opeza con los documen os o igina-
les en que cons aban los diseños del mausoleo,
el con a o del a is a yhas a alguno de los
—43 -
ecihoB de cen ldades omadas po cuen a de su
ob a, au o izados con su i ma! Pa a pode
ap ecia lo que es una emoción de es e gé-
ne o, es menes e sen i un g an ca iño a
los papel 8 iejos, lle a se días ydías e ol-
iendo lega]? sypasando olios y olios pe si-
guiendo un documen o que al pa ece sucio y
mal ec o, aguje eado po la polilla ocalado
^más bien su ilisimo enea*
wTiin aT mismo mal es ado es mayo ea i-
cea na» ^^^^msidad del in es igado ; yayg-
lec u a nsen ido pasan días ysu
^ez ea ^el sueño: mas una
comn ^^®^lizada ¿qué complacencia puede
j- con la de descub i algún da o
ón ilus e, ya la ida uob a de un a-
.ya algún pun o dudoso dala hia-
° a, que me ced anues a pe se e ancia ya
hcu us asmo e acs o almen e conip o-
ado? Ha o sé que muchas gen es se ieu de
es as emociones, de igual modo que o os nos
eí nos en nues a igno ancia, de les p imo ea
elos más es upendos enómenos au inos.
A o ucadamen e hay en el mundo pa a odos
S ^s os... De la lec u a de los documen os apo -
aoi po los PP. Rubio yAcemel se desp en-
®que en el sepulc o de los Velasco que hoy
Vemos, no se ciñe on el magna e yel a is a al
bailado, quizá el p ime o que hizo Fg&s,
conside a que en es e mués ase
®yícen e la igu a de D. Alo so, mien as
“uol Sepulc o ac ual emos de hinojos, en
-44 -
ac i ud o an e alos eaposoe. Todo el monumen-
o, así como laa bellísimas imágenes de los án-
geles, que sce enidos po columnas con sus ca-
pi eles ycobijados po unebeias, se en en
los ángulos de en ada, debie on habe es-
ado polic omadas, aumen ándose con el o o,
la pla a yloa colo es las bellezas del conjun-
o escul ó ico. El ángel que es á en el ángulo
del e angelio, mucho mejo conse ado que
el o o, 68 uno de los ejempla es de es a ua ia
c is iana más bellos que conozco.
La exp esión de su os o subyuga, ylas
elegan ísimas lineas del gó ico a nés que lo
e is e ,asi como la ac i ud en que es á, o -
man un conjun o an a mónico, que abajosa-
men e apa amos de él los ojos, abso os en bu
con emplación, eco dándolos ángeles que con-
cibie a con sublime oman icismo, el más so-
ñado de nues os poe as, los que gua dan las
uinas délos emplos medioe ales ocul os en
las somb as de sus ho nacinas es oneadas po
la hied a ypo las pasiona ias... No se á ácil
que se me bo e la imp esión que me p odujo
aquel ángel, cus odio del sepulc o de loa Velas-
co; no sé que mundo do ideas pa ecióme so -
p ende , que pasaban silenciosas a a és de su
e sa en e, pensamien os de un pasado glo io-
so, con as ando con la pob eza ac ual: ¡Cuan-
as p o anaciones hap esenciado! ¡Cómo la sal-
aje codicia des ozó el sepulc o de sus seño-
es, cómo el abandono de gene aciones igno-
an es imp imió sus huellas en la singula
—45 —
ob a a ís ica!.. Solo ysilencioso en aqoel in-
cón de la capilla, con sus pá pados en o oados
abs aído ymedi abundo,pa ece ab umado ba-
jo el peso de sus is es ecue dos!
Ou iosíBima es la no a omemo ia de allada
délos colo es del o o yla pla a que habían de
emplea se pa a en iquece más la ob a de
p ecioso documen o coe áneo de aqué-
lla, que u ie on la sue e de encon a los
yAcemel yel cual con i ma la opi-
nión de que ambién los españoles empleamos
iaj)ouc omía du an e oda la Edad Medíalo mis-
di a^ a qui ec u a que en la escul u a:
ni^ ®la ca ed al compos elana, los se-
Pc osdelos claus os de la salman icense
o os muchos mas ejempla es que pod ían
En es a capilla de S a. Ana exis e un obje-
o único en su géne o, de admi able labo ydel
gus o a ís ico más delicado. Re ié eme ala
Oiagní ica pila bau ismal de b once, ob a i -
mada po BU au o Juan F ancés en 1402, com-
pañe a de o a cuyopa ade o se igno a, que ps-
u ^o den o del emple e del g an pa io. Dos
insc ipciones gó ica la más p óxima al bo de
ymonacal la o a, sí enle de ado no, yade-
niáa una aja con elegan es óleos de es ilo e-
nacimien o, da o que segu amen e me hab ía
hecho Incu i en e o al clasi ica la, pues a
juzga po es e de allo la hubie a conside ado
ejecu ada cincuen a años mas a de po lo me-
uoa, de la echa que os en a. Cuan o se diga en
-46 -
elogio de es a joya a ís ica es poco: pa a
ap ecia su mé i o hay que e la.
El emplo cons uido en la segunda mi ad
del siglo XIV odo do pied a llama la, a ención
po BUS g andiosas p opo ciones ypo su o-
bus a áb ica. Cons a de es na es, más al a
la cen al que las la e ales.
Es de sen i qu« la unes a huella dolos s
is as del siglo XVIII se ap ecie desde luego
en es e monumen o. Los impe inen es ado nos
bai oeos que se en pa aleles auno yao o
lado de las ne adu as, yel pesado balconaje
que co e po odo el emplo, p oducen muy
mal e ec o, pues menoscaban la he mosu a de
sus líneas. iQué aspec o an dis in o o ece ía
la g andiosa na e cen al desp o is a de an
an ies é ico adi amen o!
Ocupa los es lados cen ales de su ábside
el majes uoso e ablo mayo , cuya aza yo -
na o e elan ©1 es ilo clásico, se e o, de ines
del siglo XVI, luciendo en sus compa i-
mien os ein e columnios no ables ob as do es-
cul u a yde pin u a debidas aGi aldo de
Me lo aGagés yaCa duci. Llama pode osa-
men e la a ención en el e ablo el iquísimo
mueble de b once, con ado nos damasquinados
de pla a yo o que si e de Sag a io. Ea ni
más ni menos que un con ado oesc i o io, que
ué hecho en Roma el año do 1569 po Juan
Glamin ydes inada aFelipe II. Po solo es os
da os pod á el cu ioso imagina el mé i o de
an sobe bia pieza, digna del en onces má3po'
—47 -
de oso mona ca de Eu opa. Pasando po al o
o os in e esan es po meno es, como son los
sepulc os de En ique IV yde Ma ía su ma-
d e ylos llamados o a o ios eales, de u imos-
nos an e las he mosas e jas que cie an la ca-
pilla mayo , segu amen e al e ad is en su p i-
mi i a disposición, pues al como hoy las e-
mos nó ase al a de unidad en el conjun o po
la di e encia de al u as, ypo la b usca ana-
ciaión de loa ado nos de la pa e p incipal con
los de las la e ales. Fue on sus au o es F ay
F ancisco de Salamanca yF . Juan de A ila
que las ejecu a on desde 1510 a1614, los mis-
que pocos años después deja on nue as
pues as de su buen gus o yde su pe icia en
las magní icas e jas que cie an la capilla ma-
yo yel co o de nues a Ca ed al. Al compa-
a con es as ejas las de Guadalupe, emoa
Que en las se illanas acomodá onse sus au o-
es al es ilo pla e esco, con muy débiles e-
miniscencias de a e gó ico, mien as que en
las de Guadalupe domina es e |eob e aquel.
En cuan o aloa p imo es de o ja, undición y
epujado no desme ecen en e ai ambas ob as.
Como el obje o de es os apun es no es el de
hace una de allada desc ipción de odo cuan-
o con ienen in e esan e el monas e io yel
emplo, sino solo el de conse a el ecue do
de las ob as más salien es yque más despe -
a on nues a a ención, no me ija é ni en la
alla chu igue esca de la sille ía del co o, que
en mal ho a sus i uyó ala an igua, la cual po
-48 —
sencilla ypob e que hubiese sido, po ue za
u o que se una ob a de mayo alía a ís i-
ca (1) ysin de ene nos ampoco an e las cos-
osas hoja ascas de las cajas de los ó ganos, ni
an e los lienzos deS. Nicolás de Ba i yde San
Ilde onso, el p ime o de los cuales bien pudo
se de mano de Zu ba án, menciona emos espe-
cialmen e la ines imable colección de les mo-
numen ales lib os co ales, cuyas o las y iñe-
as me ecen muy pa icula es udio, del cual
se ob end ían p eciosos da os pa a ilus a la
his o ia de la minia u a yde la iluminación en
p ime luga , yacaso ambién de la g an pin u-
a, pues o que alas eces no se deEde ia on de
con ibui con sus alen os ala ilus ación de
les lib os de can o yde de oción a is a exi-
mios. Los más icos eimpo an es da an de los
siglos XV yXVI yes de supone que desde
echa an e io debió con a el monas e io con
esc ibanos de lib os de ob a, que (o as eces
los llamaban simplemen e esc ibanos de lib os
eiluminado es, como les enían odas las co-
munidades eligiosas ycabildos eclesiás ico?.
Es de sen i que la modes ia de los esc í-
banos eiluminado es) an iguos nos haya p i-
yado del conocimien o de sus nomb es, pues
a a es la ob a que se halla i mada, lo mismo
(l) Los PP. Bubio yAce'»'el en su Guia dsn uo ici»
de dos sille ías, una del siglo XIV yo a del XV es a úl-
ima uó de alla gó iea, y a cea yles espaldos de lo*
asien es eniiqueoidos con imágenes pin adas de San os.
-49
en la colección guaialupensa que en o as, pe-
ex año que el a án in es igado de
os PP. Rubio yAcemel opiece el día menos
peneado con alguna^dwznao Regis o de cuen-
as ode Gas os de Mayo domía en que apa-
ezcan. M
llamó mi
con bo edi as de c uce ía; po se la coleccióil
SXa?’ i ^“'^® "° ?‘'*“almea e exis e en el
SCan/i <*« los al ea es
clón 1^ llama me la a eo-
“oa la escasez de azuUje la que se no a en
es e monumen o, cona uído yampliado p ecl-
Bamen e, en la época de mayo- ño acimien o de
an bella indus ia a ís ica. Ni en sus pa ios,
capillas, es ancias y echumb es, en que an
i^a u al e a que los hubiesen empleado con
p o usión, se en mas que en co o núme o.
¿Loa ocul a án las capas de cal, en algunos de
aquellos luga es, ohab án sido u o de la co-
dicia de los chama ile os?
Llegados ala An esac is ía, a aje on p in-
cipalmen e mi a ención, p oduciéndome la más
ag adable so p esa, el es upendo e a o pin a-
do po Ca eño, del Ca denal Sa o Milíni, Nun-
cio de S. S. en España. Es de amaño na u al
yde al mé i o, que el mismo p íncipe de nues-
os pin o es no se hab ía desdeñado de pone
al pie su i ma. Al lado de es a ob a, las demás
1
-50 -:¡
del mismo a í ice que la acompañan en es e^
luga , que ecn ambién e a os y ep esen an)
aCa los IT, D"’ Ma ía Luisa de Bo bón yDoña
Ma ía deLancaB o ,Duque?a de A ei o, siendo
buenos lienzos, no pueden compe i con el p i-
me o.
Penosa imp esión causan el es ado en qu0,
se bailan es as pin u as, esecas en demada, y
en algunas pa es desconchadas yaguje eadas,
consecuencia delabandonoy has a desdén con
que han sido mi adas du an e muchos años.)
Al ap ecia su lamen able es ado asál anmej
algunas conside aciones, que lealmen e expon-J
d é al a a en el a ículo siguien e de Ies a-J
mo os lienzos de Zu ba án. i
V
Solamen e la isi a yexamen de la Sac ia-
ja de la iglesia de Guadalupe me ece la la a-
“ga del la go iaje desde es a ciudad, pues su
in e és a qui ec ónico, la espléndida deco a-
ción de odaa sus pa en yla subida impo an-
cia de los cuad os de Za ba án, que se os en-
an en BUS mu os, con o as bellezas a ís icas
ehis ó icos ecue dos, se ían mo i o su icien e
pa a da po bien empleadas las mayo es mo-
les ias.
Cuando la is a aba ca su conjun o, cau i an
la se e idad ysencillez de sus lineas a qui-
ec ónicas del más pu o clacisismo, la iqueza
de BU deco ado, que cub iendo bó edas, en a-
blamen os, pechinas ypilas as, o man po
deci lo asi, el iquísimo ma co en que esal an
las ob as zu ba anescas. La a monía de odas
las pa es es admi able: po lo cual no es ex-
-58 —
calcula se el e ec o que p oduce ce a aicgula
colección de bo dados, en q e puede es udia se
la écnica de aquellos amosos h oslado es, cu-
yos nomb es me ecen po an os i ules pasa
ala pos e idad.
Fa igada la men e po la sucesión con i-
nuada del examen de an as mai a illas, cansa-
dos ya los ojos de e mag í icenclas yp ecio-
sidades, en al núme o que con su es udio y
desc ipción pod ían esc ibi se muchos olúme-
nes, yca eciendo ya de luz, hubo que suspen-
de la isi a has a la mañana siguien e.
No pasó, sin emba go, la noche en es é il
oc oaidad, pues de sob emesa nos en e u í^
moa epasando iejos, an de mi ag ado.
Loa PP. Rubio yAcemel n< amos a on una
po ción de documen es cu iosos, Ca as yCé-
dulas eales, pob es es oa del que ué iquísi-
mo a chi o, que aho a es án descub iendo y
o denando, yen e los cuales, segu amen e, han
de ha- la se muchos mo i es de ag adables so -
p esas. No deja é en ol ido pa a les a iciona-
dos ala cinegé ica, la Ca a deD. Juan II echa
en Sego ia a24 de Julio de 1424 di igida a
loa concejos de Cáce es yde T uj>llo pa a que
no moles asen alos homb es que en ia an los
ailes de Guadalupe pa a busca le ga ilanes
“los más emejo es que pudiesen ca a e oma
so pena de 1000 ma a edís alos que desobe-
decie an su manda o. “
Ala mañana siguien e al di igi nos al Ca-
ma ín, pasamos an es po la capilla de S. G e-
-59 -
goiio, on donde 80 enouen a la es a ua yacen-
a, esculpida en alabas o, del Obispo de Sí-
güonza D. Juan So ano, allecido en Se-
illa en 1402, monumen o que me llamó mu-
cho la a ención, po se in e esan e ejempla de
la es a ua ia gó ica, ypo que co e pa eja con
el de D. Gonzalo de Mena, en nues a Ca e-
d al, pues en a abos se e ela la misma mane-
a en la ejecución de los paños yEceesc íos.
Asciéndese al Cama ín po he mosa g a-
de ía de má moleg, limi ada alos lados po
ica balaus ada de me al. Cons i uye de po
es a pieza un e dade o monumen o, de la
segunda mi ad del siglo XVII, ypo sus p o-
po ciones y iquezas so p ende al isi an e.
Ado nan sus mu os ocho he mosea lienzos de
íiucas Jo dán con asun os de la Vida de la Vi -
gen, pin ados con la alen ía yb illan ez de
Colo ca ac e ís icas del amoso y ecun disi-
dió a is a i aliano. Es muy de sen i que algu-
nos de es os lienzos eclamen po su mal es ado
bna. mi ada compasi a, ysi no se acude p on a-
men e asu es au acióu, al ez, cuando se
a e de ealiza la, sea ya a ds. Con ibuyen
ambién ala mayo iqueza de la sun uosa
capilla a ias es a uas de las muje es bíblicas
Débo a, Abigail, Es he ., e c, cuya ejecución,
no obs an e su ba oquismo, es bas an e acep-
able.
Una e ji a de pla a sepa a el Cama ín de
la capilla deS a. Ana ySan. Joaquín, modelo
cel gus o chu igue esco, la cual da paso al
-60 -
*‘T ono déla Vi gen*' cuyos mu os es án o a-
dos de e ciopelo de seda ca mesí con galonea
de o o ycon pin u as al esco de poco mé i o
yen mal es ado de conse ación.
No es posible consigna , ni siquie a un
ap oximado juicio, ace ca de la época en que
ué ejecu ada la ene anda imagen de N a. Se-
ño a de Guadalupe, pues las iquíBimas elas
de BU aje, oda ía en o ma de alcuza^ solode-
jan e , Bucin amen e, el pequeño ó alo de su
os o, al o de modelado, ycuya oscu a en-
ca nación no ha do se po cie o la p imi i-
a, pues; ¿cómo imagina que en el anscu so
de los siglos no ha sido obje o de es au acio-
nes más omenos ace adas? La mayo pa e de
las más amosas imágenes de la Vi gen ene-
adas en España, o ecen inequi ocas mues-
as de una piedad indisc e a, pues el mal gus-
o que impe ó en el a e eligioso del siglo
XVIII hubo de al e a po comple o las o -
mas gene ales escul ó icas de es os di inos si-
mulac os, yol idándose de lo que exigen las le-
yes de la ha monía, a en os soloa ealiza e -
dade o de oche de iquezas, p oduje on con-
jun os de ales desp opo ciones, que eolo po lo
acos umb ados que es amos desde niños aVe -
los, es po lo que con inuamos acep ándolos
sin p o es as. Las de o mes co onas impe iales
las ocas y os illos, las g andes á agas ylos
ecamados man os en o ma iangula , ocul an
gene almen e, las sencillas yp imi i as líneas
escul ó icas, que o as eces han lido des uí-
-61 -
das pa a pe mi i la adap acióa de las sob e-,
pues as es idu as. Con mucha azón es iman
los PP. Rubio yAcemel que debió se la de
Guadalupe una imagen seden e, conse ándose
asVen mi pob e sen i , has a loea del siglo
XVII, en cuya época, se le da ía la ao ies é-
ica o ma con que hoy se o ece anues a de-
oción.
Inmedia o al ‘‘Cama ía“ hállase el gua da
joyas des inado, como lo indica su nomb e, a
cus odia las alhajas de la Vi gen, de las cua-
les no quedan más que nlgunas, po habe sido
en su mayo núme o obje o de la codicia. Sii
emba go, oda ía se conse an algunas dignas
de mención, en e ollas el bellísimo c uci ijo
de ma il |que o mó pa e del esc i o io de
Febpe II auo si e de sag a io en el al a ma-
yo ; un Lignum C ucis, que según adición
uó ega'ado po Ea ique II, un lib o de e-
zo con admi ables iñe as, cuyas apas
ado nan bellos esmal as anslúcidos; ©1 llama-
do ‘‘T apo íejo“ que no es o a cosa que una
manga deuna c oz pa oquial, admi ablemen e
bo dada en el siglo XVI, acuya misma época
co esponden la nume osa colección de capi-
llos que pe enecie on acapas ya desapa e-
cidaa, a ios iquísi a s é o?, una hazaleja
opaño de a il ylos imponde ables es idos de
la Vi gen, cuyas iquisímus elas ecamadas
de bo dados, algunos baí a con pi zas de pla a
esmal adas ydiaman es ype las, dejan al isi-
an e abso o al con empla an os a ís icos
-62 -
p imo ea y an a iqueza. ¿Qué máa milag o de
la Vi gen, decíamos anues os amabilísimos
huéspedes, que ©l de la conse ación de an es-
upendos eso os?
No sin pena nos ijamos endo^ escaños o
abu e es, cuyos asien os ba o mad seod^a y
g andes chapas de b once, ma a illosamen e
damasquinadas, que según nos mani es á onlos
PP. son p ecisamen e las pue as pe enecien-
es al iquísimo esc i o io de Felipe II, a an-
cadas de su si io po manos p o anas, yque
a oces es án pidiendo ol e asu p imi i o
luga .
La al a de iempo yel in e és que había
despe ado en mí la no icia que me habían da-
do nues osbondadososacompañan esde que se
conse aban muchas pin u as mu ales en la
“Sala Capi ula ** hízome p e e i el examen
de es as al de algunas o as dependencias que
o man pa e de la iglesia, yaella nos encami-
namos, eniendo la sa is acción de que no que-
da an de audadas nues as espe anzas. T á a-
se de un g andioso salón con bó edas que
asien an sob e a cos oji os, con sencillas ne -
adu as, las cuales sos ienen la plemen e ia
di idida en cuad o g andes lune os. Toda la
echumb e es á pin ada al esco, asi como su
al o zócalo, con ollages políc omos de dibujos
gó icos al cla ooBcu o ype ilados de neg o
como se en en loa pa ios de la Rábida de San
Isido o del Campo, en la Sala del Consejo del
Alcáza se illano yen el cas illo de Cáce es,
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p ocedimien o usual ycoj en e en los deco a"
do es esquis as del sí^lo XV, Según la p ecio"
ea “Guía delMonas e io** no able ob í a en su
géne o, publicada po loa PP. Rubio yAcemel,
en 1458 el P. Illescas, aJa sazón obispo de Có -
doba hacia una m&nda pa a ayuda a cons ui
la Lib e ía, Sala del Capí ulo, e c., la cual no
quedó e minada has^a 1469 a75 echas, que
poco más O nenos, coinciden con las de las pin-
u as exis en es en los monumen os ci ados.
Había e minado nues a isi a po ap e-
mios del iempo, no po que so hubiesen ago a-
do o os muchos mo i es de in e és yde cu io-
sidad, como son el edi icio mndója llamado
“Colegio de In an es “Los Hospi ales, Hospe-
de ías’* yo as dependencias, que ac edi an
las megni icencías del Monas e io, jun amen e
con loa es es de o as cons ucciones yedi i-
cios que se hallan en los al ededo es, yque
pueden se obje o do amenas gi as, en que la
na u aleza con odas sub pnm .as yel in e és
a ís ico despie an pode osamen e Ja a ención
de oda pe sona in eligen e.
^.Como uimos a ados po los PP. /anci ca-
noB? Pues no solo acue po de p íncipes, en
cuan o al hospedaje, sino como al do eyes, en
lo ocan ea boiidado ííí'imaa a encionps, po que
no espoiáibie lle a am^yo g ado la inu a yla
co e cía. Cons e, pues, nues o p o undo ag a-
decimien o, que nunca co esponde á con las
me cedes de que uimos obje o.
P óximamen e ala una ymedia nos pusimos
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ea ma cha con di ección aMé ída, adonde nos
p oponíamos llega po la a de. Acada mo-
men o ol íamos los ojos hacia la g andiosa
mole del monas e io, cuyas líneas iban es u-
mándose po momen os en el ondo del ag es e
paisaje, has a que lo pe dimos pe comple o
de ís a. Allí quedaba con sus magni icencias
yp imo ea cons uc i os, con sus ámplios ya -
ís icos claus os inundados de luz, llenos de esa
poé ica melancolía que se despie a al calo
délos ecue dos, compañe a insepa able de
las g andezas caídas. ¿Cómo no es ablece el
con as e en e su pasado ysu p esen e? ¿Có-
mo no sen i p o unda is eza al conside a
lo que ué en sus días de esplendo ylo que es
hoy ¿Cómo no llo a los es agos causados po
la ba ba ie ypo la codicia en nomb e del
p og eso yde la cul u a?
Me cade es de la polí ica p o ana on el san-
ua io de la eligión ydel a e, ymanos c imi-
nales yale es, animadas po un espí i u de
sal aje odiosidad aun glo ioso pasado, deja on
imp esa las huellas de su plan a en los ene-
andos mu os de los he mosos pa ios, en el g an-
dioso emplo, po odos loa ámbi os del monas-
e io, en que an as gene aciones acomula on
los es ímonioB de su e yde su cul u a.
La Di ina P o idencia, en sus al os desig-
nios, no ha que ido que se ealice la ob a de la
ba ba ie, de eniéndola en su camino an es de
que log ase su consumación, yde nue o pa e-
cen luci dias p óspe os oaleg es pa a el bis-
—65 -
ó ico ean iza io. Loa es agos de la uina epá-
acse, yde nue o emos alza se de uidos
mu os ygale ías, o alécense Jos que ame-
nazan de umba se, a iéndese con el más loa-
ble celo, con Ja más amo osa solici ud ala eS'
au ación de odas las inap eciables joyas a -
ís icas, yloa e ablos ylos lib os co ales ylas
ela^ yo namen os, odo en suma, es obje o de
Ve dade oadea elos, debiéndose an me ícisima
ob a aunos humildes ypob es eligiosos an-
ciscanos, que con el incon as able es ímulo de
la e, lib ando sus ga& cs, como decía el ene-
able Maña a, del inmenso eso o de la P o i-
dencia, no acilan en acome e la magna em-
p esa que se les ha con iado, la cual, Dios me-
dian e, e emos ealizada, no sólo de ol iendo
al monumen o en muchas de sus pa es sus
pe didos esplendo es, sino con eniendo e icaz-
men e la des ucción que ao as amenazaba,
ysal ando de la codicia ines imables eso os.
Si pues ala O den je ónima debie on la eli-
gión yel a e el monumen o insigne con odas
BUS p eseas, ala de S. F ancisco ha co espon-
dido sal a al uno yalas o as de o al pé di-
da, animada po el mismo nobilísimo espí i u
que alen ó alos undado es.
9
VI
Al&B cinco de la a de, poco más omenos
llegamos aMé ida con el p opósi o de isi a
las uinas de BU “Tea o omano” que su ge
aho a anues a is a con odos sus esplendo es
a ís icos, después de yace quince siglos, cu-
bie o po espega capa de ie a.
No acie o adesc ibi la imp esión que me
p odujo el despedazado monumen o, Só’o di é
que ha sido una de Jas más p o undas que he
enido en mi ida, pues no obs an e que he segui-
do con mucho in e és loa abajos que desdo
el comienzo délas exca acionesha ealizado mi
an iguo amigo el doc o a queólogo D. José Ra-
món Mélida, yapesa de que en sus ca as se
e elan las ín imas sa is acciones que ha expe-
imen ado du an e el cu so de sus el ees des-
cub imien os, la e dad es, que yo c ei algo
exage ados sus dichos; mas cuando he enido
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e és yme ecen se expues os dignamen e.
¡Cuan o gana ían las de Ag ipa yla de Co es
colocadas aúna al u a con enien e, aisladas
y esal ando sob e un ondo ap opiado!
Dejamos el Museo, ycomo isión cinema-
og á ica pasamos po delan e del san ua io de-
nominado Ho no de S a. Eulalia, que es á p e-
cedido de un pó ico, sumamen e desp opo cio
nado, cons uido con es os a qui ec ónicos de
un emplo dedicado aMa e; yechando una li-
ge a ojeada ala basílica de S a. Eulalia con sus
ecue dos la ino-bizan inos, uimos a e los
monumen ales es os del emplo llamado de
Diana, cuyas he mosas columnas ee en empo-
adas en la casa de los Condes de los Co bos,
el llamado A co de T ajano, cuyas g andi sas
p opo ciones ya e imien o cons uc i o so -
p enden yadmi an; ysin de ene nos apenas
delan e de la Columna de S a. Eulalia, que es-
á compues a po es magni icas a as omanas
del mejo iempo de sus a es, ypo un eno me
capi el, que me pa eció isigodo, uimos ala
iglesia de S a. Ma ía cons uida en los albo es
del siglo XVI, en donde únicamen e llama on
mi a ención las es a uas yacen es, ha o aban-
donadas, de un caballe o yde una dama, escul-
pidas en má mol blanco; él con ajo ala y
espada eposa en un nicho del p esbi e io, en
el lado del e angelio, yella en la capilla de San
Lo enzo, al lado do la epís ola. Ambos simula-
c os da an de ines del siglo XV ode los co-
mienzos del XVI, sin que pasase inad e ido a
-75
mi ís a el c uci ijo llamado C is o de la O,
que se ene a en el al a del lado del e angelio
en la capilla mayo , ob a, que, ibíen ecue da
el es ilo omáDico, no c eo que sea an e io al
siglo XV.
No ué posible de ene nos más; eníamos ©1
p opósi o de eg esa aSe illa al oscu ece de
aquella a de; ye a ya muy mediado el día,
asi pues que e minado el almue zo nos pusimos
en ma cha, dejando a ás kilóme os ykilóme-
os has a que llegamos a c uza el puen e de
T iana alas 7de la a de, sin habe enido, a
Dios g acias, el más mínimo opiezo, llena la
men e de g a ísimos ecue dos, de los que ja-
mas se ol idan.
POST SCRIPTUM
Al a a de los o namen os sag ados de
Guadalupe, pasó po al o la siguien e no icia
que copio del omo 3.° do mi Dicciona io de A -
i iceS pág. 66: «En 26 de Ma zo de 1662 en
p esencia de F ancisco Ramí ez esc ibano, pa-
eció An ón Sánchez de Guadalupe (pin o ) y
dijo que Luis Sigu a había hecho una cene a
bo dada de capa yo a de casulla, de imagi~
ne ía, con su capilla ica, que F ay Sebas ián
de Ciudad Real, aile de Guadalupe, le esc i-
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bió que lo mandase hace . An ón Sánchez pidió
que es as Ób as uesen ap eciadas po Cosme
de Ca ajal yAnd és Ca da; los cuales exa-
mina on la capa (que enia la his o ia de la
Salu ación) ycene as de o o ma izado, ap e-
ciándola en 38.500 ma a edises
¿Se pod ia cons a sí exis e dicha capa?
Tienen la palab a mis buenos amigos los
P. P. Rubio yAcemel.
Acabóse de dip imi es e olle o in i u-
lado DE «Se illa aGuadalupe» en la
OFICINA TIPOGRÁFICA DE «El CORREO '
DE Andalucía», si a en la calle
Alba eda, an es de Ca ala-
nes, el día 7de Agos o del
AÑO DE N o. Seño
Jesuc is o de mil
no ecien os y
TRECE AÑOS.
(Tuada de 50 ejempla es.)
•-4*
*
4'
•Vi
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