RELIGIOSIDAD
POPULAR EN ANDALUCIA
Y AMERICA
(SIGLO XVII)
po
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
Den o
de
nues o in e és
gene al
po los enómenos
so-
ciales y
cul u ales
de lo
que ue
la
Gobe nación
de
Gua e
mala, (como consecuencia
de la
p esencia
y
ac uación
de
los
españoles), es amos ocupados po conoce
y
analiza cie os
aspec os que
nos
pa ecen cla es
en la
e olución
de
aquella
sociedad. En e
ales
emas incluimos
la
educación
' y la e-
ligiosidad popula ,
an o
en
los españoles como
en
los indios.
Has a aho a nues a a ención
se
había limi ado
al
siglo XVI,
del
que poseemos una abundan e documen ación inédi a,
pe-
o hay
cues iones que se
hacen signi ica i as
o
adquie en
ple-
na
en idad
en
echas más a días; es e
es el
caso
de
las
mani-
es aciones eligiosas p opias
de
una sociedad ya asen ada
en
la
que han c is alizado ins i uciones
y
cos umb es
de
España.
Hacemos aquí una p ime a ap oximación
al
ema
de la
eligiosidad
popula
como pa e
del
enómeno
gene al de as-
lación y
adap ación
de
o mas cul u ales desde España
a
las
Indias.
El
ema queda simplemen e esbozado
e
ilus ado
con
algunos ejemplos
en
espe a
de
desa olla lo con enien emen-
e
en el
u u o con auxilio
de la
documen ación que es amos
ecogiendo. Limi amos
la
desc ipción
a Se illa
que,
en
cual
-
quie
caso,
e a el
mejo exponen e
—al
menos
en el
plano
1
Sob e educación, e nues o abajo
La
Educación
en Gua emala
(siglo XVI) copio un
p oceso
de encul u ación-
acul u ación,
en
«Anua io
de
Es udios Ame icanos
»,
omo XXXVIII
(en
p ensa).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
i64
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
de lo ideal— de la
men alidad, aspi aciones
y
conduc as
p o-
pias de
Andalucía,
y la
ciudad que se ía
de
cons an e pun o
de
e e encia
en
las Indias.
En cuan o
a la
sociedad indiana
nos
e e imos
a México
y,
undamen almen e,
a la Gobe na-
ción
de Gua emala.
2
FUENTES DOCUMENTALES
Pa a
es e
b e e
es udio
de la
eligiosidad
de
los
españo-
les e
indios hemos u ilizado
a
eligiosos
y
c onis as como
Men-
die a, Zumá aga,
Vázquez
de Espinosa y Fuen es y
Guzmán,
Como
uen es documen ales
nos
hemos alido
de aquellos
do-
cumen os
que
de
alguna mane a e lejan algunos aspec os
de
la
eligiosidad, p oceden es
de
los a chi os
del
Palacio
A zo-
bispal y de
Indias,
de Se illa, y del
A chi o
Gene al de Cen-
oamé ica. Los
es amen os han sido undamen ales pues
desde
la in ocación has a las mandas
nos
dan in o mación
de
las p eocupaciones eligiosas
de
los es amen a ios
en momen-
os an
impo an es
de la
ida como
es el
endi cuen as
an e
Dios.
Queda e lejada, asimismo,
la
impo ancia
del es a us
de
los indi iduos que co e á pa ejo
a
un
mayo o
meno
nú-
me o de
mandas eligiosas.
En el
caso
de la
población indígena,
sus
es amen os
es-
án deposi ados
en
las cajas
de sus
comunidades
y se
hacen
públicos
en el momen o de
las en egas
de
ibu os
o con
oca
-sión de
se nue amen e asados. Gene almen e, los
es amen-
os que
nos
o ecen da os impo an es suelen se
de caciques
y
p incipales, los únicos que ienen algún dine o pa a
o e-
ce
misas, elas
o
algún dona i o
en
me álico
a la
Iglesia.
Los
maceguales —simples
campesinos— sólo dejan
sus
humildes
ajua es domés icos que,
sin emba go, son
ú iles pa a un
es-
udio de la
cul u a
ma e ial. Los
expedien es
de la Inquisi-
ción y
los p ocesos
con a
las idola ías e lejan las
ansg e-
siones a la
doc ina ca ólica
y el
ni el
mo al de
los españoles,
2 El
p esen e a ículo ue o iginalmen e una comunicación leída
en
las
1I1
Jo nadas
de
Andalucía
y
Amé ica celeb adas
en La
Rábida
en
ma zo
de 1983.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
165
ya que
el San o
O icio
no
con emplaba
a la
población
indíge-
na. Sólo podía in e eni
en
aquellos casos
en
que los
indí-
genas es u iesen mezclados
con
españoles, c iollos
o mes izos.
Solamen e enemos un caso
de g an impo ancia
en el
que
in-
e ino la
Inquisición sob e los indígenas, po se un hecho
colec i o
de
mucha ascendencia:
la
p ohibición
del
baile
del
un eleche ,
danza que eco daba a sus
an iguos sac i icios
y
que coincidía
con ies as del
calenda io c is iano.
SOCIEDAD
Y
RELIGIOSIDAD
EN EL
SIGLO XVII
En la
España
del
siglo XVII
es
pa icula men e
e iden-
e el
esplendo ,
al
menos ex e no,
de la
eligiosidad.
Se illa,
mejo que ninguna o a ciudad, mues a
la
con adicción
en-
e
la
decadencia polí ica
y
económica
de la
cen u ia
y la
casi
eb il ac i idad
de la
ida eligiosa.
Sin emba go,
es a
con a-
dicción
no es o al,
pues las de ociones popula es
y
las ob as
asis enciales
son en
muchos casos una espues a
a
las
di icul-
ades
de la
época. Po o a pa e,
hay
que dis ingui den o
del
enómeno eligioso
lo
que ue on mani es aciones
ex e -
nas
de
cul o
de lo
que
e a la
mo alidad de
los di e sos
es amen-
os y
g upos
de la
sociedad española que,
en gene al,
es aba
muy po debajo
de
los p incipios
de la mo al
c is iana.
En el
siglo XVI,
la
Iglesia española alcanza su máximo
esplendo
y el
ana ismo
del
español, como a que ipo,
es e-
pudiado en
oda
Eu opa. Las
cons i uciones
sinodales son
cada ez más ígidas
con el
cle o
secula y las iejas ó denes
se
en c i icadas po los mode nos ins i u os como
la Compa-
ñía de
Jesús.
A
pesa
de
odo,
la
elajación
medie al
sigue
pe -
sis iendo
en
las ó denes eligiosas. Du an e
la
segunda mi ad
del
siglo XVI, los a aques
a Roma, los cuen os
y
a sas
an i-
eligiosas
empiezan
a
ene
de
nue o cie o auge.
El
siglo
XVII, conocido sob e odo
a
a és
de
los esc i o es
del
Siglo
de O o, no pone de
mani ies o una hos ilidad hacia cu as
y
ailes que,
sin emba go,
es aba
en
odas las mani es aciones
popula es, ecogida
en
co os
y plazas y en
los nume osos
e-
anes
que
el pueblo
usaba co idianamen e.
A
medida que
el
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
166
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
siglo a anza, los de ec os
del
cle o ue on haciéndose más
pa-
en e
y
c is aliza á
en la c isis
eligiosa
del
XVIII.
'
En e los ac o es que
hay
que ene
en
cuen a
a la ho a
de
analiza es as cues iones, los
hay de
ca ác e eligioso,
po-
lí ico y social. El
Concilio
de T en o
(1545-1563),
aunque
ce-
leb ado en el
siglo
an e io ,
deja sen i su in luencia
a lo la -
go de la
cen u ia que
nos
in e esa,
y a
es e espec o
no po-
demos ol ida que
T en o
supuso, especialmen e
en
España,
una
ea i mación de
las posiciones
de la
Iglesia ca ólica
y
un
ac ecen amien o
de la
eligiosidad
popula en sus exp esio-
nes más colec i as
y
públicas. Den o
del
siglo XVII
hay
que
señala
la
línea
de decadencia que desde un p incipio ma ca
- on
los
Aus ias
meno es, cuyos einados conocie on
la ines a-
bilidad
polí ica
con
hechos como
la
sepa ación
de Po ugal y
la
suble ación
de
Ca aluña;
y la
ecuencia
de
albo o os
po-
pula es
a o ecidos po las calamidades na u ales
y
las
di icul-
ades económicas.
Sob e es e ondo oscu o de
decadencia b illa, más aún,
la
ida eligiosa
de
una ciudad como
Se illa
donde
de 1600 a
1627 se
undan más
de 30
con en os: anciscanos,
ca meli-
as,
e ce os,
me ceda ios,
dominicos,
ini a ios,
jesui as,
agus-
inos,
capuchinos,
con
algunas
de
es as ó denes ealizando más
de
una undación.
Se
undan, además, hospi ales
y
ob as pías;
O íz
de Zúñiga
comen a las ob as asis enciales anejas
a con-
en os
o
debidas
a
mecenas se illanos,
ales
como
la Casa Cu-
na,
Hospi al de San Cosme y San
Damián ( ulgo Inocen es),
Hospi al de
las Bubas,
y
o os cen os bené icos que
se man e-
nían
g acias
a la
ca idad
de la
población se illana.
Miguel de
Maña a
unda
la
He mandad
de la San a
Ca idad,
calculándo-
se
que
a
su mue e había gas ado más
de
un millón
de duca-
dos
en
su c eación
y
man enimien o.
4
Es os es ue zos eco
-nómicos
con as an
con la c isis
que padecía
la
ciudad,
espe-
cialmen e
las capas más al as
de
los a esanos
y
me cade es
3 Ca o Ba oja, Julio:
In oducción
a
una his o ia con empo ánea
del
an icle icalismo
es-
pañol,
«I smo», Mad id, 1980.
4
Domínguez
O iz, An onio:
His o ia
de Se illa: El
ba oco
y la
ilus ación.
Publicacio-
nes de la
Uni e sidad
de Se illa. Se illa, 1976, . IV, pág. 36.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
167
pa a los que quedaba ya muy lejos
el
auge
del
come cio
con
Indias.
En
ci as globales, exis ían
en la Se illa del
XVII,
ade-
más de la San a
Iglesia Ca ed al,
28
pa oquias,
6
monas e ios,
36
con en os masculinos
y 28 de
monjas,
bea e ios,
e mi as,
e c. Como dice
Domínguez
O iz: «En
ealidad,
Se illa en-
e a, con sus
nume osas
c uces e
imágenes
en la
ía pública
y
los co ejos p ocesionales que
la
su caban
e a como un
in-
menso
emplo,
en especial en
las ocasiones solemnes
de
las
que oda ía
es
hoy ejemplo su Semana
San a».
William Ch is ían nos
e ie e cómo
en
los siglos XVI
y
XVII
hay un esu gi
de
las de ociones eligiosas de la an i-
güedad
y
un
especial
in e és po adiciones
y
cul os ya
ol i-
dados.
En Se illa
omó mucha impo ancia la
ene ación
a San-
a
Jus a
y
Ru ina
y San Lau eano,
san os que e an in ocados
po
la
comunidad
en
momen os di íciles pa a
la
colec i idad
y
en
las ca ás o es.
LA
RELIGIOSIDAD
EN
SEVILLA
Las
celeb aciones
de la
Semana
San a y del Co pus
e an
las más impo an es
en el
calenda io eligioso
de Se illa. Las
co adías
de
Semana San a
es aban ya o ganizadas desde
iem-
po
a ás, pe o
a
pa i
del
Sínodo
de 1604 se
o denó que
o-
das hicie an es ación
a la
Ca ed al, adqui iendo desde es a
echa más b illan ez
y
ecogimien o los co ejos p ocesionales.
En el Co pus se
le an aban al a es
y
a cos iun ales
a lo la -
go del
eco ido
de la
p ocesión
en la
que pa icipaban los
seises y
cua o cuad illas
de
másca as ejecu ando danzas;
es-
as úl imas ue on p ohibidas po
el
a zobispo
Pala ox en
1690.
Había o as p ocesiones
de
imágenes
de g an ene a-
ción como e an
la
Vi gen
de la
Hinies a
y el C is o de San
5
Ibídem, págs.
104.
6 Ch is ian, William A.:
De
los san os
a
Ma ía:
Pano ama de
las de ociones
a san ua-
ios españoles desde los p incipios
de la
Edad
Media
bas a nues os
días,
en
«Temas
de An-
opología
Española
».
Edición
de Ca melo Lisón Tolosana. Akal. Mad id, 1970,
págs.
49-106.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
168
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
Agus ín,
a
las que
se
ecu ía
en
momen os
desepe ados de
sequía
o
pes e.
Pe o lo
que más de inió
la
eligiosidad
de Se illa en el
siglo XVII ue
la
de oción
a
Ma ía, des acando
en
odo es e
siglo
lo
que mucho más a de se á
el dogma
ca ólico
de
su
Inmaculada Concepción.
'
Ya
la
ciudad
de Huel a
había
con-
sag ado
a la
Inmaculada ein a años
an es de
comenza
el
Concilio
de T en o, y Se illa se
io al e ada
en el
siglo XVII
po
la
polémica sob e
el
ema que di idió
a
anciscanos
y je-
suí as,
po un lado,
y
dominicos po o o.
Los dos
p ime os
ue on de enso es
a
ul anza
del
u u o
dogma concepcionis-
a y
aconsejaban empeza cualquie ob a
con el
saludo:
«A e
Ma ía Pu ísima».
Miguel del
Cid,
en
las
ies as de la
Vi gen
en 1615,
compuso las amosas
le illas
que can aba
el pueblo:
«Todo
el
mundo
en gene al, a
oces, Reina escogida, diga
que sois concebida
sin
pecado
o iginal». Paulo V,
pa a e i a
las polémicas, p ohibió oda discusión sob e
el
ema, aunque
au o izó
la
celeb ación
de la ies a de la
Inmaculada.
El his-
o iado Guicho nos
e ie e
la
apo eosis que p odujo
la lle-
gada
del
co eo
con el
bule o:
"A
las diez
de la
noche
del 22 de
oc ub e
de 1617 se
ecibió
en
Se illa el
Bule o
de la
Concepción
de
Nues a Seño a. Un epique
en la
o e
de la
ca ed al
y en
odas las iglesias
de la
ciudad
anun-
ció la
aus a nue a
al
ecinda io que
se
ap esu ó
a
colga
y
pone
lumina ias
en
odas las en anas
y
balcones.
El
seño A zobispo,
Deán, Cabildo eclesiás ico
y
Ayun amien o aco da on obliga se
con
o o solemne
a la
c eencia
y
de ensa, pa a cuya pompa
y solemni-
dad
se
ijó el
día
8 de
diciemb e.
El
día
7
llegó
a la San a
Iglesia
la Co po oción municipal con
muy lucido apa a o,
a
caballo,
p e-
cediéndole
danzas
y
o as os en aciones es i as, pa a asis i
a la
íspe a
de pon i ical
que celeb ó
el
A zobispo.
Al
siguien e día.
ies a del
Minis e io,
epi ióse la
solemnidad eligiosa
a la
que
asis-
ió ambién
el
Ayun amien o
con el
mismo apa a o sun uoso
de la
íspe a".
"Te minadas las
ies as
sag adas comenza on las aleg ías,
egoci-
jos y
espec áculos públicos dispues os po
el
Ayun amien o pa a
7
González Gámez,
Juan Miguel y
Ca asco
Te iza, Manuel
Jesús:
Escul u a
Ma iana
Onubense.
His o ia-A e
-Econog a
ia,
Ins i u o
de
Es udios Andaluces
«Pad e Ma chena», Huel-
a, 1981,
págs.
35-39.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE ANDALUCIA Y
AMÉRICA
16)
sa is acción
y
ec eo
del pueblo;
...in enciones
de
uego,
... ies as
de
o os
y
juegos
de
cañas
con
lib eas...".
s
En 1661 se
p omulga una bula au o izando
la ies a de
la
Pu ísima.
Los
dominicos, pa a emedia
en lo
posible su
no
pa icipación
en
los que había sido un mo imien o
popula ,
omen a on
la
de oción
del
osa io.
F ay Ped o de Ulloa es-
ableció en Se illa en 1687
los osa ios públicos
con
un cla o
sen ido misional.
Como plasmación de
es as inquie udes eligiosas,
p o-
mo idas
den o
del
espí i u
de la
Con a e o ma
y
muy
en
consonancia
con la
men alidad
y la
sensibilidad
de
Andalucía
y de Se illa,
enemos
el
espléndido ba oco se illano
en escul-
u a y
pin u a; aunque
sus
au o es
no
ue an odos se illanos
de
nacimien o, ue
en
es a ciudad donde es ablecie on
sus
a
-lle es y de
donde salie on imágenes como las
del G an Pode ,
Pasión, Amo ,
Buena
Mue e,
e c.
Además
de
las g andes mani es aciones colec i as
de
cul-
o, uncionaban las co adías
a
las que
se pe enecía
de o ma
indi idual y
cuya adsc ipción podía se po
la
ía g emial, aun
-que
ambién las había
de
ca ác e é nico
o
abie as.
Na u al-
men e,
las co adías e an una uen e
y
un
canal
muy impo an
- es
pa a
la
ida eligiosa, así como pa a cumpli
con
los
ines
de la bene icencia
y la
ayuda mu ua en e
sus
he manos.
La
e
y
las p eocupaciones eligiosas se
mani es aban o-
da ía en
ámbi os más p i ados
e
ín imos
y
si bien
la
elaja-
ción
de
cos umb es
e a
una ca ac e ís ica
de la
época,
la mue -
e
se
con emplaba como un momen o pa a
la
econciliación
del
alma,
cuya sal ación de ini i a había que asegu a
con enien-
emen e desde es a ida.
De
es a o ma,
los es amen os
se
con ie en
en
elocuen es es imonios
de
las c eencias
de
los
indi iduos.
Se
inician los es amen os
con
una p es ación
de
e:
«...
c eyendo
en Dios y en la
San ísima
T inidad y
eniendo
po abogada
a la
Vi gen San ísima, como e dade a
y mayo
8 Guicho y Pa ody,
Joaquín:
His o ia
del
Excuso. Ayun amien o
de le
Muy
Noble,
Muy
Leal,
Muy
He óica e
In ic a
Ciudad de Se illa,
Tipog a ía
de la
Región,
Se illa, 1896-97, . II,
p íg. 172.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
170
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
abogada
de
odos los pecado es, pa a que in e ceda po
mí,
poniendo
an e
su
p eciosísimo
Hijo algunos
de sus
in ini os
mé i os pa a que
yo no sea
juzgado po mis
g a es
culpas
y
pe-
cados..
. ». A
con inuación
se
de alla
el
o den
y
luga
del en-
ie o con sus
misas. Luego
se
especi ican odas las misas
y do-
naciones que
se
hacen
a la
Iglesia.
Veamos un caso, en e an os como pod ían u iliza se,
de
un es amen o o o gado
a
p incipios
del
siglo XVII po un
al
Ped o
Valdés, ecino
de Se illa,
que o dena misas
en San-
a
Ma ía
la Mayo ,
pa a gana su pe dón;
y en San a
Ma ía
de la An igua, en la
misma iglesia.
A San a
Ma ía
de
T iana
deja dine o «pa a su ob a»,
e
igualmen e pa a
San a
Ma ía
de
Consolación
de
Cazalla
y San a
Ma ía
de Guadalupe. Co-
mo
puede
e se,
las p e e encias
del
es ado po las
de ocio-
nes
ma ianas e an cla as
y
di e sas.
Los
es amen a ios dejan ambién mandas
,en consonan-
cia
con sus
o unas, pa a hospi ales, edención
de
cau i os,
pa a las cá celes
y
ob as bené icas.
A
eces
se
o denan unda
-ciones de
capillas
y
capellanías, comp a
de
ce a,
e c. Si con el
es amen o
hay
un in en a io
de
bienes, pueden conoce se
las pe enencias
del
es ado
en
imágenes, lib os de o os
y
o os obje os eligiosos.
EL
CLIMA RELIGIOSO
EN
AMÉRICA
Los
españoles
del
siglo XVI i en
en
Amé ica una
p i-
me a
ase
de
adap ación
a
nue as condiciones
de
ida. Más que
de
una elajación
de
las cos umb es hab ía que habla
de
una
al a
de
no mas que cla amen e si ie an pa a o dena
la
ida
en la
nue a sociedad.
Son
iempos di íciles llenos
de
iolen
-cia con a
los indios,
de
i alidades en e los españoles,
dc
p o agonismos de
algunos indi iduos,
de
polémicas
en
o no
al
a o
de
los indios,
de
búsqueda
de
ápidas o unas.
En
de ini i a,
se
da
en
es a p ime a cen u ia ame icana una
g a e
con adicción en e los p incipios c is ianos que
se
quie en
9
Tes amen o
de Lope de
Valdés.
28 de
eb e o
de 1614. A.P.A., San a C uz, 5.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
17
ansmi i
a
los indígenas
y la
ac uación
de
los españoles.
La
conduc a gene alizada
de
los p ime os poblado es
e a
un mal
ejemplo pa a los indios
y de
ahí
la
polí ica
de
sepa ación
y
p o ección pa a los indios ecién con e idos. Po o a pa e,
la
p ocedencia di e sa
de
los españoles di icul aba
el
aspaso
de
o mas cul u ales conc e as, en e ellas las co espondien es
a
de ociones
e
ins i uciones eligiosas; aunque
el
o igen
ma-
yo i a iamen e
andaluz
y
ex emeño die a p e alencia
a la e-
ligiosidad popula
p opia
de
es as egiones.
El
es ado
deplo able de
las cos umb es
y
las si uaciones
con a ias
a la mo al
ca ólica alcanzaban ambién
el
bajo
cle-
o, al
que
se
acusaba
de p ac ic el
juego, come cio ilíci o,
abusos
con a
los indios,
e c. Sin emba go,
los obispos
y
las
je a quías
de
las ó denes eligiosas a an
de
a egla es a
si-
uación
po medio
de
no mas emanadas
de
los concilios
p o-
inciales y de
los sínodos que
se en en an
a
una p oblemá i-
ca especí ica
de la
sociedad indiana. En e
1551 y 1573
se
celeb an
en
México es sínodos donde
se
ecogen las
dispo-
siciones de T en o y se
egula
el
sen ido pa oquial
de la
ida
eligiosa,
en la
que debían pa icipa
no
sólo los pá ocos sino
ambién los pa oquianos.
En el p ime
concilio, con ocado po
el
obispo
Mon ú a ,
se
o denó
el
empad onamien o
de
oda
la
población,
especi i-
cándose
nomb e, edad, sexo
y
es ado
ci il. Se
conside a
el
«p ime
es ue zo
en
o den
a
elaciona las p ác icas
eligio-
sas con
las ca ego ías sociales».
El
segundo
y
e ce concilio
ponen
en igo
los lib os
de
bau ismo, los pad ones cua esma
-les
así como un egis o
de
con i maciones
y
de unciones.
La
p eocupación
de
las dignidades eligiosas
en
o den
a
un mejo conocimien o
de
su
g ey se
iene
mani es ando
des-
de muy emp ano.
Los
obispos
de
México,
Oaxaca y Gua ema-
la se
eunen
en 1573 y
edac an un comunicado sob e el con-
ol
eje cido po los eligiosos sob e las pa oquias
y
doc i-
nas
:
«Noso os
no
podemos conoce nues o ganado como
so-
mos obligados, ni
se
emedia
lo
que con iene emedia , ni
ayu-
da
lo
que con iene se ayudado, ni hace ni eje ce nues o
o icio en e amen e... en e an o que
no
hubie a cu as p opios
que engan cuen a
y
azón, pad ón
y
ma ícula
de
los
c is ia-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
178
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
sul ado
po noso os
el
Lib o
Viejo de la
Fundación
de
Gua
- emala, no
encon amos dichas e e encias.
De la
p ime a co adía que enemos echa
exac a de
su
undación
es la de la
a chico adía
de la San a Ve ac uz, ins-
i uida
po
el
obispo
Ma oquín el 9 de
ma zo
de 1533.
Tiene
como
i ula la
imagen
del
Ecce
Homo,
muy
ene ada
de
los
ecinos.
El
ie nes san o
de 1650
salió po p ime a ez
la
p ocesión
del San o
En ie o,
del
con en o
de San o Domin-
go,
lle ando las ep esen aciones g emiales las
insignias de la
Pasión.
El
jue es san o
de 1674
inicia
sus
salidas
la
co adía
de la Ve ac uz, con la
imagen ci ada
del
Ecce
Homo,
bajo
pa-
lio y a
homb os
de
los co ades
y
p ecedida
del
cle o. Fuen es
y
Guzmán
nos
e ie e cómo
la
pe enencia
a la
misma suponía
un cie o ango
social:
"Es á es a ilus e co adía
al ca go y
cuidado
de la
nobleza pa a
su disposición
y
gobie no,
y
ue g andísima
la
igilancia
y igo
que
en
o os iempos hubo,
en
cumpli los es a u os
de no
ecibi
en
ella
pe sona
que
no
ue a no o iamen e
noble, y
así,
e a
ac o
posi i o mos a
la
pa en e
o
cédula
de
se he mano
o
co ade
de
la Ve ac uz; y
aún hoy,
con
se que es án los iempos
an co om-
pidos y
mise ablemen e p o anados, a guye calidad
y
sus ancia
de
pe sona,
conside ándola he mana
de
es a san a co adía
".
'
23
En el
siglo XVII
se
undan
en Gua emala
seis he man-
dades. Cada g emio enía su p opia co adía
con ines explí-
ci os de
bene icencia
y
llegan
a
ins ala
sus
p opios e ablos
en
las iglesias
y
sacando
a la
calle
sus
p opios san os.
Al de-
cae
la
eligiosidad
popula en el
siglo XVIII, es os g emios
e unden
sus
he mandades
y
odos oman po pa ona
a la
Vi gen
de Guadalupe.
24
Pa a
e mina nues os
b e es
comen a ios
a
las
p ác-
icas
eligiosas
de
los españoles, menciona emos
la impo an-
cia
de
los es amen os como exponen es
del
sen imien o eli-
gioso.
La
p epa ación
de
las úl imas olun ades
nos
ayudan
a
una mejo comp ensión
de la
men alidad
de la
época,
exp e-
23 Fuen es y
Guzmán,
F. A. de: op. ci . , . I, pág. 187.
24 Samayoa Gue a a, H. H.: op. ci ., pág. 197.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
179
cada
en
es os momen os
con g an
e acidad ambién. Desde
las ó mulas
de
in ocación has a las dis in as mandas, los es
- amen os
es án llenos
de
exp esiones ca gadas
de
un
g an sen-
imien o
eligioso. También
en
los in en a ios
de
las
pe e-
nencias de
los es amen a ios podemos e
la
p o usión
de
obje os eligiosos
o de
lib os
de
piedad.
Po
el
es amen o
de
Alonso
Hidalgo,
ecino
de Gua e-
mala,
podemos e que
se
acoge
al
ampa o
de la
San ísima
Vi gen, como abogada
de sus
culpas,
y
que dedica
la
sex a
pa e
de
su o una
a
misas
y
ob as piadosas.
En
es as
man-
das abundan las dedicadas
a ad ocaciones
ma ianas.
Juan Caballe o,
mue o
en Comayagua en 1614,
deja po
e oco
y
doy po ninguno
y con
es a in ocación
y
di ina
in-
ocación, o o go.
. . ».
Juan de Salaza ,
ba ido
de
o o
y
pla a, hace su
es amen-
o
en 1619, en San iago de Gua emala. A
con inuación
de la
in ocación, ea i ma
sus
c eencias
de
es a
o ma: «...y
si
lo
que
Dios
Nues o Seño
no
pe mi a
en el
a ículo
de la mue -
e, po dolencia
g a e o pe suación del
demonio alguna cosa
dije e, esc ibie e
o
mos a e
con a la
que aquí con ieso
lo
he ede a
a la
Vi gen
del
Soco o
de
su pa ia, donde mandó
unda un con en o dedicado
a San F ancisco.
2
En
las mandas podemos i iendo
la
impo ancia
de la
o eb e ía eligiosa,
a
a és
de
los enca gos
pedien es
que
enía
el alle de
es amen a io
con
los con en os
e
iglesias
de Gua emala. La
co adía
de
Nues a Seño a
de la Espe an-
za
y del
San ísimo
Sac amen o, de la
pa oquia
de San Sebas-
ián,
le
deben cua ocien os
y
ochen a os ones los cuales
que-
dan pe donados po «...habe sido
pe sona
negligen e
y des-
cuidado
en
acudi
al
se icio
de la
san a iglesia,... pa a que
ayan pa a desca go
de mí
conciencia
...
»
27
25
Tes amen o
de
Alonso
Hidalgo, 1619, A.G.C., Al, 1.619, exp. 41.497.
26
Tes amen o
de Juan Caballe o, 1614. A.G.I.,
Con a ación,
315B.
27
Tes amen o
de Juan de Salaza del
p o ocolo
de Juan B a o, 1619. A.G.C., A1.20,
ols. 213-220.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
180
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
LA
RELIGIOSIDAD
DEL
INDIO
La
p o unda eligiosidad que ca ac e izaba
la
cul u a
in-
dígena en Gua emala
ue e eno
a o able pa a
la inco po a-
ción
de
elemen os
e
ins i uciones
de la
eligión c is iana
en-
e los indios.
La
p opia o ganización
de la
Iglesia Ca ólica,
ue emen e je a quizada, a o eció
la
di usión
de la
nue a
doc ina. O denes eligiosas
y
cle o
secula
o maban los
dos
g upos que lle a on
a
cabo
an
ingen e ob a.
El
p ime o,
ea-
lizando la
e angelización
y el
segundo consolidando
la labo
misione a. Toda es a emp esa
se
io a o ecida po un
cie -
o pa alelismo que exis ía en e las
dos
eligiones. Ambas
po-
seían
un cue po
sace do al y unas no mas
de
cul o pa a
el des-
a o
ll
o de la
ida espi i ual.
La
p ác ica
de
los sac amen os
no e a una no edad pa a los indígenas; ellos enían
sus p o-
pios
i os semejan es a
los que aho a
se
les imponían.
Las dos
eligiones ealizaban
el
bau ismo,
la
con esión,
la
comunión...
Pe o
si es a cie a simili ud a o eció
la
ápida p opagación
de la
e ca ólica quizás lle aba implíci a
la
posibilidad
de
que
los indios sólo hubiesen acep ado
el
cambio
en
los aspec os
o males
del i ual.
Tend íamos así, que
la
c is ianización ea
-lizada en el
siglo XVI ue más ex ensa que p o unda
y
que
los indios acep a on
de
g ado
o
po ue za
no
pocas o mas
sin
en ende
el
ondo
o
man eniendo
en sus
comunidades
y
en sus
men es muchas c eencias
y
p ác icas
de
su eligión in-
dígena.
En el
siglo XVII
an
apa eciendo casos
de
idola ía
y
se
a comp obando que es
mucho más
lo
que
se conse a
del
pasado pagano
de lo
que comúnmen e
se
c eía.
Los
misione
- os F ay Melcho
López
y F ay An onio Ma gil, de la O den
de San F ancisco, con
mo i o
de la
p edicación
de
una misión,
descub ie on
en Huehue enango y en Comalapa
g andes
ado-
a o ios
comunes,
con
mul i ud
de
ídolos.
El
c onis a
Fuen-
es y
Guzmán
nos
e ie e
la
habilidad
de
los indios pa a
se-
gui en sus
an iguas gen ilidades:
"...que an o
y en
an o modo saben apa ,
y cau ela sus sec e-
os, y
más pa a malos
ines:
sucediendo
en
es os casos
de
su
ma-
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
181
licia y
mal hace ,
el
ene los ídolos de ás
de
los e ablos
e la de
las iglesias, pa a asegu a los mejo ,
y
allí
con el
p e ex o
de ha-
ce se obsequio
y
cul o
a
los san os, o ece lo es
y pe umes a e-
ne ación y
e e encia
de
aquella imagen
del
demonio, que allí
ie-
nen
ocul a: siendo
en
ellos
no
sólo he edi a ia es a ea
y abo-
ecible
cos umb e, sino p opensión na i a que iene
de
an o
iempo acá...
".
-
s
Semejan e
a
es e caso
se an
descub iendo o os muchos
y se
i á a ando
de
hace desapa ece poco
a
poco las an i-
guas c eencias
e
idola ías de ec adas localmen e. Se á
en el
siglo XVIII cuando
el
p oblema
se
a on e
y de la mayo di-
ligencia de
las au o idades eclesiás icas
se
segui án
el descu-
b imien o de
nume osos casos
de
paganismo
y
las medidas
opo unas pa a su e adicación.
Conocidos ya los casos exis en es
de
idola ías
en
las
co-
munidades
indígenas se
inicia
en el
siglo XVIII una e apa
e-
no ado a
pa a descub i las ansg esiones
de
e.
No se
a a
de
misiones
en
su exac o sen ido
de
adoc ina
a
neó i os sino
que
se
in en a
la
e isión
del
c is ianismo, elando po su
au en icidd. A
es a
labo
ayuda on los nume osos dicciona ios,
g amá icas
y
ca ecismos
en
lenguas indígenas.
Pa a Gua ema-
la
pod íamos ci a las es misiones eno ado as
del ancis-
cano
pad e Má gil en la
egión
de
los
Suchi epéquez, a p in-
cipios del
XVIII;
y
como culminación
de
es e p oceso
la mag-
ní ica
isi a
pas o al
ealizada po
el
a zobispo
de Gua emala,
Ped o
Co és
y La az a
odo
el
e i o io
de
su a chidióce-
sis.
29
Independien emen e
de la
pu eza
y
o odoxia
de la
e
de
los indígenas, exis ió una
gene al
acep ación
de
las
exp e-
siones
o males
y
ex e nas
de la
eligión ca ólica
en
su e sión
ba oca española
y
más conc e amen e andaluza.
La
pompa,
la
is osidad
y la mecla de
elemen os es i os
no es ic a-
men e eligiosos que ca ac e izaba
la
eligiosidad española
de
la
época, pene a on ácilmen e
en
las celeb aciones
eligio-
2.i Fuen es y
Guzmán,
F. A. de: op. ci ., . I. pág. 357.
29
Sáenz
de San a
Ma ía,
Ca melo:
Una
e isión
e no eligiosa de la Gua emala de 1704,
según
Pia
An onio Má gil de
Jesús,
«Re is a
de
Indias
», Mad id, 1981,
ol. XLI,
núms. 165-166,
págs.
445-497.
Ve ambién
la
ob a de
Co és
y La az, Ped o:
Desc ipción geog á ica
-mo al de
la
diócesis
de Gua emala,
«Biblio eca
Goa hemala», Gua emala, 1958, ols.
XIX
y
XX.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
182
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
sas
po pa e
de
los indígenas.
A
ellas que emos e e i nos
b e emen e
en
los úl imos pá a os
de
es e abajo.
La
opinión
de
Vázquez
de Espinosa
sob e los indios
de
Gua emala,
e e ida
a 1621, es
bas an e
a o able y mues-
an
su capacidad
de
imi ación
y
ap endizaje.
Dice el c onis-
a:
"... odos los indios
de
su
Na u al son
lemá icos,
y
jun amen e in-
geniosos,
ap ienden con
acilidad
quan o
en
de
los españoles,
y
qualquie o icio,
que consis e
en
a e:
Los
mas
son
can o es,
y
dies os
en
odo géne o
de
ins umen os músicos,
chi imias,
lau as,
sacabuches, ...que usan pa a celeb a
con
más solemnidad
el o icio
diuino;
odos los
Casiques, y
p incipales aplican
sus
hijos pa a
el
se uicio diuino de
que
se
p ecian
y hon an
mucho
".
"En
odos los
pueblos de
las Indias, ...aunque sean pequeños
ienen señalados Can o es
y maes os de
Capilla, que
con g an so-
l.emnidad, y deuocion o ician La Missa,
Can an
sus ispe as a can-
o de o gano y
celeb a mucho mejo
sus ies as
que los Españoles:
odos los
dias
acuden
con
mucho cuidado como si ue an
eligio-
sos, o canonigos a
eza
a
su co o
en la
iglesia
el o icio de Nues-
a Seño a que in iolablemen e
se
eza odos los
dias con
mucho
cuidado,
y deuocion.
Son
muy diligen es,
y
cu iosos
en
ado na una iglesia y compo-
ne la de
muchas lo es,
y
cu iosidad,
en
que
nos
hacen g andes en
- ajas, dexandonos
muy
a as con
su buen ejemplo, ienen mucha
Ca idad
con
los necesi ados
y en pa icula con
los sace do es,
...quando
llega
el
sace do e
a sus pueblos
los eciben
con musicas y
ies as, con
a cos
de
lo es,
y
epique
de
campanas, las indias salen
con los niños
en
los b azos, pa a que
el
sace do e les eche su
ben-
dición:
si
hay ies a
solemne, salen los p incipales
con
amille es
de
lo es
en
las manos,
de
las cuales
hazen
p esen e
al
eligioso,
o
sace do e que eciban,
y
po donde pasan
le hechan
mucha
Jun-
cia, y
lo es, que odo
es
pa a alaba
a Dios".
Fuen es y Guzmán, que
es
c iollo
y
esc ibe a anzado ya
el
siglo XVII,
es
bas an e más c í ico
de la
eligiosidad
de
los
na u ales, pe o obse a ambién que
«. son
muy dados
al
cul o
y
ene ación
de
los san os
en
que emplean
lo
más que
les inde
el
esón ecuen emen e de sus in eligencias
y el es-
o
lo
gas an
en ino».
1
30
Vázquez
de Espinosa, A.: op. ci ., pág. 222.
31 Fuen es y
Guzmán,
F. A. de: op. ci ., . I, pág. 77.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
183
Del
calenda io eligioso que obse an los indios
pode-
mos des aca , además
de la
celeb ación
de
los san os
pa o-
nos,
la
Na idad
con la
ins alación
de
Belenes;
la ies a de la
Candela ia
o
Pu i icación
de
Nues a Seño a,
en la
que
se
bendice
la
ce a pa a odo
el
año, conocida
es la
impo ancia
que enía pa a los indios
la
ce a bendecida;
en el
mes
de ma-
yo,
la San a C uz, en
cuya íspe a se bendecía
la
c uz
y des-
pués
de lle a la
en
p ocesión
se
deposi aba
en
una casa
pa i-
cula con
música,
ies as y banque es. También
e a
muy
im-
po an e el Co pus, en
cuya es i idad
se
ponían colgadu as
de
elas icas como
el
a e án doble
de G anada,
baldaquinos
de
e ciopelo
y
damasco. Den o
de
las de ociones ma ianas
in oducidas inmedia amen e después
de la
conquis a, ue
la
más
popula la
de oción
a la
Inmaculada dado que
el concep-
o
de
i ginidad
no e a
ajeno
a
los indígenas
y en
cie os mi os
indígenas
se con empla
la
concepción
i ginal de
algunos
de
sus
dioses.
El
día
de
los ieles di un os e a
muy impo an e en e
los na u ales adqui iendo su celeb ación
g an
b illan ez.
En
es e día
se
pa icipaba
de las es misas;
se
o ecía ce a,
li-
mosnas
y
comidas pa a los sace do es
y
eligiosos.
En
los es
- amen os
indígenas encon ados
en
los in en a ios
de
las
ca-
jas de sus
comunidades, obse amos
el
mismo deseo
de aci-
li a el
ánsi o
a la
ida e e na po medio
de
misas
y
dona
-ciones a la
Iglesia.
No
impo a
lo
educido que sean los
bie-
nes del
es amen a io pues
a
pesa
de
su pob eza hab á una
can idad des inada a
es e
in. Juan Hoc,
ecino
del
pueblo de
Zumpango,
después
de
alo a se su ajua domés ico deja una
can idad
de
os ones,
24 a
epa i en e
sus
es hijos y la
e ce a pa e
de
ella des inada
a
misas. Todo
lo
que deja
Juan
Choy,
ecino
de San Juan Zaca epeque, en
dine o,
lo
donan
sus
hijos pa a que
se
aplique po
el alma del
di un o.
Las
donaciones hechas
a
iglesias
y
con en os po
el co-
mún
de
los
pueblos, de sus
cajas
de
comunidades,
o de o ma
pa icula
po los ecinos
de
los mismos,
son
muy
in e esan-
es
de
ene los
en
conside ación pa a comp ende
la
iqueza
y
que solían ene los obje os
de
cul o aún
en
los luga es más
humildes
y
apa ados.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
184
BEATRIZ
SUÑE
BLANCO
En e los muchos ejemplos que poseemos incluimos uno
de San Juan Zaca epeque
donde
se
de alla los bienes que
exis-
en en la
sac is ía
de la
Iglesia:
P ime amen e una c uz
de
pla a
I en
un incensa io
de
pla a
I en
una
na e y
cucha a
de
pla a
I en
un cáliz
de
pla a
con
su pa ena do ada
Icen o o cáliz
de
pla a
con
su pa ena blanca
I en dos
albas
con
su ade ezo
y
aldón
de
e ciopelo e de
y
damasco
ama illo
Icen es paños icos lab ados
de seda, pa a
el al a
Icen
dos oque es, el
uno lab ado
Icen una manga
de C uz de
e ciopelo ca mesí con
una bo dadu a
de
aso ama illo
Icen una c uz
de
palo do ado
con la
imagen
de
Nues o Seño
en
ella
I en un cojín
de
e ciopelo ca mesí pa a
el al a
I en
un pla o
y
unas inaje as
de
plomo
Icen una capa
de
damasco ama illo
con
gua nición
y capadilla de
e ciopelo ca mesí
Icen una casulla
de
damasco ama illo ieja
con
cene a
y
manípulo
de
e ciopelo mo ado
I en
o a casulla nue a
de
e ciopelo ama illo
on
cene a
de e -
ciopelo
e de
y
ollaje
de
aso ca mesí
con
su manípulo
y
es ola
de lo
mismo
Icen un
on al de
e ciopelo ca mesí
y
damasco ama illo
y on e-
a
y
mangas
de
ca mesí
Icen o o
on al de
damasco blanco
y
ca mesí
con
su on e a
y
mangas
de lo
mismo
I en
unas andas
de
e ciopelo ca mesí
con bo dadu a
de
aso
ama-
illo
I en
una manga
de
aso neg o
y
bo dadu a
de
aso ca mesí
de
i
-nados
Icen un
on al de man a
pin ada
I en
un a il
de
damasco azul
T en o as muchas camisas
u oque es de la
ie a pa a
el
se icio
del al a
Una
caja
de
lau as pequeñas
y
un
sagabuche
(ins umen o músico)
I en dos
misales
y
es lib os pequeños
y
un lib o
de can os
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
III
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
185
I en dos ci iales al os de
made a do ados
Icen
dos
candele os
de
azo a
I en
o o ade ezo
de man as
pin adas
de
neg o pa a en e a
di-
un os
I en
unos man eles g andes pa a
el al a
I en dos
campanas
Todo
lo
cual es á
en
un cajón que iene es
cajines
que salen
y en
una caja
de
made a
y el
dicho seño juez
lo
hizo esc ibi pa a que
cons e
el
ade ezo
y
se icio
de la
dicha iglesia
".
j
2
Po úl imo, mencionemos las co adías
de
las
comuni-
dades
indígenas que
con el
iempo
se hicie on
nume osísimas
y se
con i ie on
en la
ins i ución básica
no
sólo pa a
la o -
ganización de la
ida eligiosa
en
los
pueblos
sino pa a
la ca-
nalización del
pode polí ico
y
económico.
El
ema
es
muy
com-
plejo y
es á al o
del
necesa io es udio, pe o cons i uye
el ca-
so más ex ao dina io
de
acep ación
y
adap ación po pa e
de
los indios
de
una ins i ución española.
32
Visi a
y
asación
de
los
pueblos de Cumpango y San Juan C aca epequez, 1562. A.G.I.,
Gua emala, 45.
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