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Manual práctico de viticultura : vides americanas, sumersión y plantación en las arenas

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Manual práctico de viticultura : vides americanas, sumersión y plantación en las arenas

Author: Fooex, Gustave
Publisher: Barcelona : Redacción y administración de la "Crónica Científica", 1885
Year: 1885
Source: https://idus.us.es/bitstreams/621bd915-9232-4dd6-aa44-fd68a02934b0/download
mmY n^'
ENCUADERNADOR
^^^celoKA;
'AAAJU^
laoii
swm
“
acmwKi

:
.
•
De echos
ese ados
^>
-*í
í
.
^
I
m
p.
Ba celonesa,
calle
de
las
Tapia?,
núm.
¿ .
MANUAL
PRÁCTICO
VITICULTURA
VIDES
AMERICANAS
SUMERSIÓN
Y
PLANTACIÓN
EN
LAS
ARENAS
^uiía o
<^o&x
DIRECTOR
y
PROFESOR
DE
LA
ESCUELA
DE
AGRICULTURA
DE
MONTPELLER
e sipn
española
de
la
e ce a
edición
ancesa
POR
D_
JoaquTn
Monsb
Re isada
y
con
un
p ólogo
po
D.
RAFAEL
ROIG
y
TORRES
DIRECTOR
DE
LA
ESTACIÓN
AMPELOORÁFICA
CATALANA,
DEL
LABORATORIO
QUÍMICO
Y
DE
LA
REVISTA
DEL
INSTITUTO
AGRÍCOLA
CATALAn
OBRA
ADORNADA
CON
U
GRABADOS
INTERCALADOS
EN
El
TEXTO
biblio eca
BARCELONA
REDACCIiÍN
Y
ADMINISTRACIÓN
DE
LA
CRÓNICA
CIENTÍFICA
Calle
de
Cla is,
núm.
36
i885
04
L
Excmo.
SEN
OH.
JEFE
SUPERIOR
HONORARIO
DE
AnMINISTRACIÓN
DEDICAN
ESTp
LIBRO
en
p ueba
de
a ec uosa
conside ación
in
Monse
Ra ael
Roig
y
To es
XII
AL
LECTOR
cuen a
ambién
en
el
Ce ezo
j
en
el
Oli o.
El
emedio
más
e icaz
pa a
comba i
es a
en e me¬
dad
es
el
saneamien o
del
e eno,
ya
qne
solo
se
desa olla
en
p esencia
de
nn
exceso
de
humedad,
ecomendando
asi
mismo
el
a anque
de
las
ides
a acadas,
an es
de
la
comple a
des ucción
de
la
cepa,
con
obje o
de
e i a
la
di usión
de
los
gé ¬
menes.
También
nos
dice
que
la
Blaclí-J dy
^
una
de
las
a iedades
de
la
V.
^s i alis,
da
un
exce¬
len e
ino
de
colo .
En
cuan o
á
las
ides
me i¬
dionales
que
pa ecen
se
más
ó
menos
esis en es
al
Mildiu
con iene
coloca
al
lado
del
Peiil
Bous-
clie ,
pág.
158,
el
Cahe ne Sau ignon
de
la
Gi-
onda;
el
Q a iiu
de
la
Bo dona;
el
Simh
de
V
E mi age;
el
E ai e
de
V
Adm,
ó
Pe sa
de
la
Sa oya
y
el
Tou la
del
Rosellón.
Te minamos
aquí
el
p e acio
de
la
edición
es¬
pañola,
haciendo
cons a
nues o
ag adecimien o
al
eminen e
ca ed á ico
de
la
Facul ad
de
Ciencias
de
la
Uni e sidad
de
Ba celona,
D.
Fede ico
Pé ez
de
Nue os^
y
al
sabio
en omólogo
D.
An o¬
nio
Sánchez
Comendado ,
ca ed á ico
de
la
Fa¬
cul ad
de
Fa macia,
cuya
amabilidad
y
conoci¬
mien os
hemos
pues o
á
con ibución
más
de
una
ez
en
el
ascu so
de
nues o
abajo.
Roig
y
To es.

PROLOGO
Pa a
con a es a
los
e ec os
de
la
c isis
lloxé ica,
los
i icul o es
se
encuen an
en
dos
si uaciones
muy
di e en es:
los
unos
conse an
oda ia
iñedos
a acados
ó
sólo
amenazados
po
la
in asión,
o os
los
ienen
comple amen e
in adidos.
Pa a
los
p i¬
me os,
se
impone
desde
lue^o
el
ensayo
de
los
insec¬
icidas
en
los
cuales
pueden
halla ,
si
sus
iñedos
se
encuen an
en
condiciones
desuelo
ij
de
clima
a¬
o ables,
j
si
son
suscep ibles
de
sopo a
los
gas os
de
a amien o,
el
medio
pa a
sal a
un
capi al
im¬
po an e
y
con inua
sin
in e upción
la
se ie
de
sus
cosechas.
Es a
ob a
no
es a
dedicada
á
los
que
ie¬
nen
la
o una
de
encon a se
en
el
p ime
caso,
pa a
lo
cual
pueden
consul a
los
excelen es
lib os
de
MM.
Ma ión
y
C olas
y
de
la
an igua
Asociación
i ícola
de
Libu na‘
ace ca
del
empleo
del
sul u o
de
ca bono,
y
en
las
de
M.
Mouille e ®
lo
que
con¬
cie ne
al
uso
del
sul o-ca bona o
de
po asio.
Si
nos
p opusié amos
a a
es as
cues iones,
sólo
pod ía¬
mos
epe i
lo
que
se
encuen a
muy
bien
esumido
‘
FE uocARaiLES
DE
Pauís
,
Lion-Medi e áneo
:
Insi icHons
ou
le
ai emen
des
ignes
pa
le
sul u e
de
ca bone.
Pa ís
1878,—
Ins uc ions
ela i es
á
la
disposilion
des
ous
dHnjec ion,
e c.
—
Cholas
e
Falié es
:
Des
moxjens
p a igues
e
sü s
de
comba i é
le
Vhylloxe a.
Pa ís
1878.
*
P.
Moüille e :
Le
Vhylloxe a;
moyens
p opose's
pou
le
com¬
ba i é.
Pa ís
1878.
XIV
PRÓLOGO
en
esas
ob as,
pe o
hemos
p escindido
de
aquellos
es udios
pa a
p eocupa nos
sólo
de
los
i icul o es,
muy
nume osos
po
desg acia,
que
han
pe dido
sus
iñedos
po
no
habe ,
ó
(
pesa
de
habe
empleado
los
insec icidas,
ó
de
los
que
han
pe dido
oda
es¬
pe anza
de
conse a
po
es e
medio
los
iñedos
que
oda ía
poseen.
Es
cie o
que
se
ha
p opues o
eplan a
las
ie as
buenas
con
ides
indígenas,
al
obje o
de
a a las
en
seguida
po
los
insec icidas,
pe o
la
i egula idad
de
los
esul ados
has a
aquí
ob enidos
y
sob e
odo
la
necesidad
de
usa
el
medicamen o
con inuamen e,
ha
hecho
que
la
mayo ía
de
los
p ác icos
de
las
co¬
ma cas
in adidas
po
la
Filoxe a
p e ie an
la
econs-
i ucióp
de
sus
iñedos
bajo
o as
bases
que
son;
la
Plan ación
en
las
a enas,
Xa
Sume sión
y
las
Vides
ame icanas.
Es os
p ocedimien os,
cuj-a
e icacia
es á
ya
hoy
ue a
de
duda
en
las
egiones
en
las
cuales
se
han
ensayado
desde
la ga
echa,.han
en ado
en
el
pe ío¬
do
de
aplicación
cul u al;
cada
año
aumen a
en
p o¬
g esión
c ecien e
la
ex ensión
de
las
supe icies
so¬
me idas
á
dichos
sis emas;
po
eso
nos
ha
pa ecido
U il
euni
las
indicaciones
que
esul an
de
los
expe¬
imen os
e ec uados
po
los
i icul o es
me idiona¬
les
y
las
que
con inúa
p ac icando
pe sonalmen e
el
au o
de
es e
lib o
en
la
Escuela
de
Ag icul u a
de
Mon pclle .
Es e
abajo,
con
el
cual
no
enemos
la
p e ensión
de
habe
dicho
la
úl ima
palab a
ace ca
de
las
di e en es
cues iones
que
acabamos
de
men¬
ciona ,
lo
e ec uamos
con
obje o
de
aho a
á
los
i icul o es
los
ensayos
y
p uebas
que
se
han
is o
ol)ligados
á
p ac ica
sus
p edeceso es.
Bajo
una
o ¬
ma
concisa
y
me ódica
hemos
condensado
en
la
ob a
PRÓLOGO
XV
los
hechos
que
pa ecen
es ablecidos
con
más
segu¬
idad
y
las
p ác icas
mejo
jus i icadas
has a
aquí
en
los
dis in os
ó denes
de
ideas
p eceden emen e
enunciados.
El
o den
que
hemos
adop ado
en
es e
lib o
esul a
de
las
conside aciones
siguien es:
Si
hubié amos
de
clasi ica
los
di e en es
p ocedimien os
que
es udia¬
emos
luego
pa a
la
econs i ución
de
los
iñedos,
eniendo
sólo
en
cuen a
su
acilidad
de
ejecución,
'
coloca íamos
e iden emen e
en
p ime
luga
la
plan¬
ación
en
las
a enas,
que
cons i uye
casi
el
e oceso
á
los
an iguos
e o es
cul u ales;
luego
la
sume sión
que
exige,
sin
duda,
gas os
pe iódicos
y
p ecaucio¬
nes
especiales,
pe eque
o écela
en aja
de
pode
ope a
di ec amen e
sob e
ides
conocidas,
sin
nece¬
sidad
de
p eocupa se
de
las
cues iones
de
adap a¬
ción
y
de
inge o.
En
la
p ác ica,
desg aciadamen e,
casi
nunca
se
puede
elegi
un
mé odo
en
a monía
con
las
p e e¬
encias
eó icas;
las
ci cuns ancias
imponen
con
e¬
cuencia
la
adopción
de
un
sis ema
de e minado;
así
es
que,
los
dos
p ime os
medios
sólo
se
pueden
apli¬
ca
en
muy
limi adas
ocasiones,
y
el
e ce o,
que.es
de
adopción
más
gene al,
se á
necesa iamen e
el
que
se
aplica á
en
odas
pa es
y,
po
consiguien e,
el
más
impo an e
y
p e e ido.
Po
es as
azones
colo¬
ca emos
en
p ime
luga
el
Es udio
de
las
Vides
ame icanas,
al ededo
del
cual
ag upa emos
,
odas
las
indicaciones
ela i as
á
la
i icul u a
en
gene al
pa a
que,
al
a a
de
la
Sume sión
y
de
la
Plan a¬
ción
en
las
a enas,
engamos
sólo
que'
es udia las
cues iones
especiales
conce nien es
á
dichos
mé o¬
dos.
Tal
es,
en
esumen,
la
idea
que
ha
p esidido
á
es-
XVI
PRÓLOGO
e
abajo,
en
el
cual
su
au o
no
ha
enido
o a
mi a
que
acili a ,
en
cie o
modo,
po
consejos
p ác icos,
los
es ue zos
de
los
i icul o es
que
han
emp endido
la
g an
a ea
de
la
econs i ución
del
iñedo
me idio¬
nal.
El
au o ,
sin
deja
de
conoce
la
de iciencia
de
su
ob a
y
cuan o
hubie a
ganado
en iqueciéndola
con
el
esul ado
de
nue os
expe imen os,
ha
c eído
sin
emba go
que
en
las
ci cuns ancias
ac uales
e a
p e e ible
se
incomple o
á
di e i
la
publicación.
PRIMERA
PARTE
VIDES
AMERICANAS
A.—Elección
de
las
Va iedades
CAPÍTULO
PRIMERO
Desc ipción
y
Es udio
de
las
Especies
y
Va iedades
Las
ides
cul i adas
en
Amé ica,
no
de i an
de
un
ipo
único
como
las
del
an iguo
mundo
(la
Vi is
Vini e a),
p oceden
de
di e sas
especies
bo ánicas,
que
poseen
ca ac e es
muy
ma cados
é
imp imen
á
sus
a iedades
p opiedades
dis in as.
Sin
p opo¬
ne nos
la
desc ipción
de
odas
las
o mas
ac ual¬
men e
conocidas,
la
mayo
pa e
délas
cuales
sólo
o ecen
un
in e és
pu amen e
bo ánico,
es udia e¬
mos
cuando
menos
las
que
han
p oducido
ides
que
p esen an
algún
alo
p ác ico,
y
examina e¬
mos
sus
a iedades
más
impo an es.

VIDES
AMERICANAS
I."-DESCRIPCIÓN
DE
LAS
ESPECIES
Las
especies
dignas
de
llama
la
a ención
del
i i¬
cul o
p ác ico
son
las
siguien es:
1“
La
Vi is
^Es i-
ALis;
2''
la
V.
Ripa ia;
3"
la
V.
Rupes is;
4“
la
V.
Lab usca.
A.
=
V
.
.aSSTiVALis.—
L
a
V.
^sTi ALis
sc
halla
ca¬
ac e izada
del
modo
siguien e:
Plan a
de
igo
a iable,
gene almen e
mediano.
Sa mien os
epa¬
do es,
g uesos
y
la gos.
Za cillos
discon inuos.
B o¬
es
ie nos
de.colo
ojo
i o.
B o e
-^ lo ación
casi
simul áneos
con
las
de
las
ides
indígenas.
Hojas
algunas
eces
en e as,
pe o
o dina iamen e
con
lóbulos
más
ó
menos
ma cados,
un
poco
g uesas.
Se
ali en
las
ie nas
en
o ma
plana
desde
su
naci¬
mien o,
es án
siemp e
cubie as
en
ambas
supe ¬
icies
de
un
ello
bas an e
espeso;
las
adul as,
casi
lampiñas
en
la
pa e
supe io ,
pe o
en
los
ne ios
p ima ios
y
secunda ios
del
en és
es án
p o is as
de
pelos
ígidos
ó
algodonosos
amon¬
onados
en
pequeños
g upos.
Racimos
de
g anos
pequeños,
casi
siemp e
p uinosos
y
sin
gus o
es¬
pecial.
Semillas
de
mediano
amaño
en
núme o
de
dos
á
es,
edondeadas
en
la
cima,
con
pico
co o
y
ob uso.
Chalaba
ú
ombligo
ci cula
y
salien e.
Ra e
p ominen e
( ig.
1).
B.
=
=V.
Ripa ia.—L
a
V.
Ripa ia
es
una
plan a
ge¬
ne almen e
algo
delgada
alcanzando
g an
longi ud.
Sa mien os
epado es,
la gos,
o dina iamen e
del¬
gados,
de
en enudos
la gos,
ya
lampiños,
ya
li¬
ge amen e
elludos
(á
lo
menos
en
las
ex emida¬
des);
ami icaciones
nume osas.
Za cillos
discon-'
DESCRIPCIÓN
DE
LAS
ESPECIES
3
inuos.
B o e
y
Jlo ación
muy
p ecoces,
po
cuya
azón
es án
expues os
á
las
heladas
de
p ima e a.
Hojas
[jó enes)
dobladas
en
canal
bas an e
iempo,
algunas
eces
un
poco
elludas;
—(a w/ os)
aco a¬
zonadas
,
lampiñas
en
ambos
lados
ó
con
algunos
Fig.
I.—
S
emilla
de
V.
jIís i aus.
Aumen o
-^,'ap ox,
pelos
ecios
y
espa cidos
únicamen e
en
los
ne ios
^el
en és.
F u o:
acimos
gene almen e
de
poco
Volumen,
de
g anos
pequeños,
de
ca ne
ie na
y
sabo
pa icula ,
menos
acen uado
que
en
las
V.
La¬
b usca.
Semillas
con
Chalaza
poco
salien e,
p olon-
Fig.
2.—
S
emilla
de
V.
Ripa ia.
ap ox.
gada,
con undiéndose
con
el
Ra e,
que
se
pie de
en
la
dep esión
cen al
( ig.
2).
V.
Rupes is.—
La
V.
Rupes is
es
una
plan-
la
de
mediano
igo ,
achapa ada.
Sa mien os
semi¬
ec os
de
mediana
longi ud,
con
en enudos
co os;
ami icaciones
bas an e
nume osas.
Za cillos
dis-
4
VIDES
AMERICANAS
con inuos.
Hojas
{Jó enes)
como
ba nizadas
en
la
ca a
supe io ;
—
{adul as)
pequeñas,
en e as,
co di¬
o mes
ú
o bicula es,
an o
ó
más
anchas
que
la gas,
plegadas
en
canal,
de
colo
e de
azulado,
comple-
Fig.
3.—Semilla
de
V.
Rupes is.
ap ox.
lamen e
lampiñas.
Racimos
poco
oluminosos
con
g anos
pequeños,
de
un
neg o
azulado
y
sin
sabo
especial.
Semilla
pequeña
que
se
asemeja
bas an e
á
la
de
la
V.
Ripa ia,
pe o
con
Chalaza
y
Ra e
menos
ma cados
( lg.
3).
Fig.
4.
—
Semilla
de
V.
Lab usca.
ap ox.
D.=-V.
Lab usca.—L
a
V.
Lab usca
es
una
plan¬
a
habi ualmen e
de
mediano
igo ,
aunque
á
eces
ege a
ñ
g andes
al u as.
Sa mien os
g uesos
y
la ¬
gos,
epado es
ó
ex endidos.
Za cillos
con inuos.
B o es
de
colo
osado.
Hojas
cubie as
en
el
en és
DESCRIPCIÓN
DE
LAS
ESPECIES
5
de
un
ello
espeso
que
á
eces
iene
un
iso
me áli¬
co.
Racimo
más
ó
menos
g ande,
de
g uesos
g anos,
edondos
ú
o ales,
con
ca ne
co iácea
y
sabo
ó
a oma
zo uno,>,
hollejo
o dina iamen e
g ue¬
so
;
madu ez
p ecoz.
Semillas
oluminosas.
Chalasa
y
RcL e
muy
poco
ma cados,
ig.
4.
Po
lo
demás,
á
in
de
acili a
la
de e minación
de
las
especies
que
acabamos
de
desc ibi
y
pa a
que
se
las
dis inga,
ya
sea
de
nues as
ides
indígenas,
5'a
de
algunos
o os
ipos
ame icanos
in oducidos
acciden almen e
en
nues os'cul i os,
hemos
es a-
l>lecido
la
adjun a
cla e
analí ica
que
en
la
mayo
pa e
de
los
casos
se á
su icien e.
En
F ancia
pa a
exp esa
el
sabo
6
a oma
especial
y
desag ada-
®
que
ienen
las
u as
de
algunas
especies
de
ides
ame icanas,
se
ha
adop ado
sin
aducción
la
palab a
inglesa^ox/,
de i ada
de
Fox,
zo a,
ya
que
el
sabo
ó
a oma
de
los
inos
p oceden es
de
ales
espe¬
cies
es
pa ecido
al
olo
que
despide
aquel
animal.
Noso os,
en
la
nece¬
sidad
de
exp esa
la
misma
idea
en
nues o
idioma,
no
nos
a e emos
3-
in en a
una
palab a
nue a
ni
admi i
la
de
o igen
inglés,
c eyendo
que
el
adje i o
io uno
que
adop amos,
sa is ace á
á
la
ez
á
la
idea
que
ep esen a
y
á
las
exigencias
de
lenguaje.
Algunos
compa an
ese
sabo
á
la
imp esión
que
dejala
chinche
al
ol a o.—
R.
y
T.
VIDES
AMEUICANAS
I
2
Al
He bemon
es
más
di ícil
hace le
a aiga
po
es aca
que
al
Jaequez;
no
obs an e,
cuando
se
ope a
en
buenas
condiciones,
puédese
llega
á
ob ene
e¬
sul ados
su icien es
(de
60
á
70
p
%)
poi’
^s e
medio
de
mul iplicación.
En
suma,
aunque
pa ezca
des inada
es a
id
á
subsis i
en
nues os
iñedos
me idionales,
no
se á
nunca
en
ellos
an
impo an e
como
el
Jaequez.
B/ack-Ju/y.—
BeslgncLdo
algunas
eces
bajo
el
nom¬
b e
de
De e eux
ó
de
Lenoi
(de
Bush),
es a
id
que
se
halla
oda ía
poco
di undida
en
los
cul i os
en
F ancia,
es
ap eciada
no
obs an e
y
iende
á
gene a¬
liza se.
Posee
los
ca ac e es
siguien es:
Cepa
muy
igo osa.
Po e
desplegado
(algo
menos
que
el
del
Cunningham).
Sa mien osle egoQ,
de
g ueso
media¬
no
y
nume osas
ami icaciones.
Hojas
{adul as)
de
mediana
dimensión;
en e as
ó
apenas
ilobadas;
de
un
e de
bas an e
oscu o
y
casi
lisas
en
la
ca a
supe io ,
con
lige os
pelos
en
las
ne adu as;
de
un
e de
más
pálido,
con
pelos
co os,
en
g upos
bas¬
an e
abundan es
sob e
las
ne adu as
del
en és;
—
{ ie nas)
cla amen e
ilobadas,
blancuzcas
sob e
las
dos
supe icies
y
bas an e
osadas
en
los
bo ¬
des.
Racimo
pequeño,
apiñado.
G ano
pequeño,
de
colo
neg o
azulado
oscu o.
El
ino
del
Black-July,
sin
posee
el
colo
del
del
Jaequez
ni
la
inu a
del
He bemon ,
puede
consi¬
de a se
como
un
ino
ojo
o dina iamen e
bas an e
bueno;
po
desg acia
el
pequeño
olumen
de
sus
a¬
cimos
y
de
los
g anos
de
es a
id
no
pe mi e
ob ene -
de
ella
una
p oducción
muy
conside able.
Es á
me¬
nos
suje a
á
la
clo osis
que
el
He bemon ,
pe o
más
que
el
Jaequez,
y
pa ece
adap a se
en
odos
los
e¬
enos
que
no
son
demasiado
pan anosos
ó
íos.
La

DESCRIPCIÓN
DE
LAS
VARIEDADES
l3
época
de
madu ez
de
sus
u os
pa ece
un
poco
más
a día
que
en
los
del
Jacques
y
He bemon .
A aiga
ácilmen e
de
es aca.
Gunningham.
—
N
i
n
g
uno
de
los
nomb es
sinónimos
^ue
le
han
dado
en
Amé ica
se
usa
en
F ancia.
Des¬
pués
del
He bemon
y
del
Jacquez,
es
en
nues os
cul i os
el
más
ex endido
de
odos
las
^Es i alis
p esen a
g andes
analogías
con
el
Black-Jul j
y
o -
uia
con
él
un
g upo
ca ac e izado
po
sus
aci-
uios
pequeños
y
compac os
y
sus
hojas
en e as
ó
ca¬
si
en e as,
que
pod ían
opone se
al
de
g andes
aci-
uios
y
de
hojas
lobuladas
á
las
cuales
pe enecen
el
Jacquez
y
el
He bemon .
Los
ca ac e es
de
es a
id
son
los
siguien es:
Cepa
uiuy
igo osa.
Po e
desplegado.
Sa mien os
la gos
y
ami icados.
Hojas
[adul as)
g andes,
en e as
ó
lige amen e
ilobadas,
seno
peciola
o dina ia-
uien e
ce ado;
dos
se ies
de
dien es
po
lo
gene al
ob usos;
de
un
e de
oscu o
y
algo
bo osas
en
la
ca a
supe io ;
de
un
e de
blanquecino
y
cubie ¬
as
con
la gos
pelos
en
las
ne adu as
del
en és;
--[ ie nas)
cla amen e
ilobadas,
ellosas
y
blan¬
cas
en
ambas
supe icies.
Racimo
muy
apiñado,
de
uiediana
dimensión,
con
ecuencia
palmeado.
G a-
pequeño,
neg o,
algo
pa dusco.
Al
ino
del
Czí/z-
'''^^ngham,
que
es
ico
en
alcohol
y
p esen a
cie ¬
as
cualidades,
desg aciadamen e
le
al a
colo
>;
po
es a
azón,
de
sus
u as
sólo
pueden
ob ene se
inos
blancos,
los
que,
bien
p epa ados,
ienen
cie o
a-
oc;
pe o
la
escasa
e ilidad
de
es a
cepa
sólo
puede
p oduci los
en
co a
can idad.
La
Gunningham
pa ece
se
adap a
á
odas
las
na-
‘
Véase
el
apéndice,
no a
2.
4
VIDES
AMERICANAS
u alezas
de
suelo,
con
la
condición
de
que
no
sean
en
exceso
húmedas
ni
ías;
y
bajo
es e
pun o
de
is a
es
la
a iedad
de
la
V.
^s i alis
que,
con
la
Jacquez,
posee
mayo
elas icidad
y
has a
pa ece
da
mejo
esul ado
que
es a
úl ima
en
los
e enos
pe¬
d egosos
y
secos
de
las
lade as.
P ospe a
más
que
o a
alguna,
especialmen e
en
los
e enos
ped ego¬
sos,
e uginosos
del
dila ium
alpinum.
Su
madu ez
es
más
a día
que
la
de
las
o as
a iedades
a iba
examinadas
y
sólo
pod á
cul i a se
en
el
sud.
La
Cunningham
es
á
lo
menos
an
di ícil
de
a ai¬
ga
de
es aca
como
la
He bemon ,
lo
que
le
impedi á
ep esen a
un
impo an e
papel
como
po a-inge ¬
o;
sus
ap i udes
son
po
o a
pa e
bajo
es e
pun a
de
is a
muy
discu idas.
B.—
V
a iedades
de
la
V.
Ripaeia.—
Asi
como
las
a¬
iedades
de
la
V.
^sTi ALis
pa ecen
más
especial¬
men e
des inadas
pa a
la
p oducción
di ec a,
las
de
la
V.
Ripa ia
deben
ep esen a
casi
exclusi a¬
men e
el
papel
de
po a-inge os.
En
e ec o,
mien as
que
el
gus o
pa icula
de
sus
u os
y
su
mediana
e ilidad
impiden
pode
exigi les
ino
di ec amen e,
la
acilidad
de
a aiga
en
es aca,
el
bajo
p ecio
e¬
la i o
de
sus
sa mien os,
la
us icidad
de
la
mayo
pa e
de
ellas,
y
po
úl imo
la
acilidad
con
que
eci¬
ben
el
inge o
de
nues as
an iguas
ides,
les
ase¬
gu an
el
p ime
luga
pa a
dicho
obje o.
Las
a iedades
de
es a
especie
que
la
p ác ica
pa¬
ece
habe
adop ado
de
un
modo
de íni i o
son
las
siguien es:
V
las
di e sas
azas
de
la
V.
Ripa ia
sil es e;
2”
la
Solonis;
3®
la
Clin on;
4“
la
Taijlo ;
5”
la
Vialla;
6“
la
F anklin.
Pod ía
oda ía
añadi se,
en
es a
lis a
la
la
Noah,
y
quizás
aun
algu¬
nas
o as
que
p oceden
del
mismo
o igen
y
que,
po-
DESCRIPCIÓN
DE
LAS
VARIEDADES
l5
co
conocidas
ac ualmen e,
es
p obable
se
ex iendan
ó
causa
de
su
esis encia
y
igo .
I/.
Ripa ia
sil es e.
—
Las
es acas
de
la
Ripa ia
sil¬
es e
se
impo an
de
Amé ica
en
g an
can idad
desde
algunos
años;
ienen
sa mien os
del
Misu i,
del
Kansas,
del
Yowa,
de
los
con ines
No e
del
e¬
i o io
de
los
indios
y
has a
de
Tejas.
Po
es o,
g acias
á
la
posibilidad
de
p opo ciona se
á
poco
cos e
y
en
can idad
casi
inde inida
los
sa mien os
de
es a
especie;
g acias
además
á
la
us icidad
que
babi ualmen e
poseen
las
plan as
de
allí
p oceden es,
y
á
su
g an
esis encia
á
los
a aques
de
la
Filoxe a,
es
p obable
ome
un
impo an e
pues o
en
nues os
iñedos.
A
consecuencia
de
la
mul iplicación
po
medio
de
semillas
que
espon áneamen e
se
ope a
en
los
bos¬
ques
y
del
c uzamien o
que
se
e ec úa
en e
das
di e sas
azas,
las
a iedades
sil es es
de
la
V.
Ri¬
pa ia
son
muy
nume osas;
pod ían
casi
con a se
po
el
núme o
de
piés-mad es,
y
se ía
imposible,
ca eciendo
po
o a
pa e
de
in e és
p ác ico,
exa-
P^ina
odas
las
o mas
ya
conocidas
en
F ancia.
Se
puede,
no
obs an e,
eniendo
en
cuen a
sus
ca¬
ac e es
p incipales
y
sus
ap i udes
cul u ales,
ag u¬
pa las
en
cua o
azas
p incipales:
las
V.
Ripa ia
sil es es
ellosas;
2"
las
V.
Ripa ia
sil es es
lam¬
piñas
de.
hojas
delgadas;
3“
las
V.
Ripa ia
sil es es
IcLmpiñas
de
hojas
g uesas;
4®
las
V.
Ripa ia
sil es-
Ij^es
de
pequeñas
hojas.
.
Las
V.
Ripa ia
ellosas
son
aquellas
cuyas
hojas
y
amas
ie nas
es án
cubie as
de
ello
en
su
p ime¬
a
edad;
son
po
lo
gene al
plan as
igo osas
cuyo
onco
de
g an
diáme o
o ece
un
obus o
pa ón
pa a
el
inge o.
Poco
delicadas
espec o
á
la
na u a-
i6
VIDES
AMERICANAS
leza
del
suelo,
sólo
emen
las
ma gas
blancas
en e¬
amen e
in é iles
ó
las
ie as
en
exceso
húmedas;
med an
oda ía
mejo
en
es as
úl imas
que
las
Ripa¬
ia
lisas
de
hojas
delgadas.
Las
V.
Ripa ia
lisas
de
hojas
delgadas
es án
ca ac¬
e izadas
po
sus
hojas
desp o is as
de
pelos
en
la
supe icie
supe io
desde
gu
p ime a
edad,
ya
com¬
ple amen e
lisas,
ya
e es idas
de
algunos
pelos
ígidos
en
la
ca a
in e io
y
en
las
ne adu as
úni¬
camen e.
La
hoja,
más
delgada
que
en
las
que
hemos
llamado
de
hojas
g uesas,
es
igualmen e
po
lo
co¬
mún
de
un
colo
e de
menos
oscu o
y
menos
lus¬
oso.
La
mayo
pa e
son
no ables
po
la
g an
du e¬
za
que
muy
p ema u amen e
oman
sus
aíces
y
po
el
pequeño
núme o
de
iloxe as
que
en
ellas
se
hallan.
Más
p opensas
á
la
clo osis
que
las
de
la
aza
ellosa,
deben
coloca se
p e e en emen e
en
e¬
enos
bien
sanos
y
no
muy
a cillosos.
La
a iedad
que
se
ende
bajo
los
nomb es
de
Ripa ia
Fab e,
Ma in
délas
Pallié es,
muy
ap eciada
po
cie ¬
os
i icul o es,
pe enece
á
es e
ipo.
Las
V.
Ripa ia
lampiñas
de
hojas
g uesas,
que
son
quizás
el
esul ado
de
una
hib idación
de
la
V.
Ripa¬
ia
y
de
la
V.
Co di olia,
ienen
las
hojas
lisas,
más
g uesas
y
más
b illan es
que
las
de
la
aza
p eceden e;
po
lo
común
son
ambién
menos
p olongadas
y
de
dien es
menos
p o undamen e
eco ados.
Es e
ipo,
del
cual
pod ía
ci a se
como
ejemplo
la
a iedad
denominada
inexac amen e
Scupe non
{sic),
del
Ja dín
de
Aclima ación,
y
la
que
lle a
el
n.®
13
en
la
colección
de
las
V.
Ripa ia
de
M .
Meissne ,
pa ece
no able
po
su
esis encia
á
la
clo osis.
En
cuan o
á
las
V.
Ripa ia
sil es es
de
pequeñas
hojas,
p oducen
o dina iamen e
indi iduos
desme-
DESCRIPCIÓN
DE
LAS
VARIEDADES
1/
d ados
y
muy
suje os
á
las
peo es
o mas
de
clo o¬
sis;
deben
pues,
elimina se
cuidadosamen e
de
los
cul i os.
En
esumen,
las
V.
Ripa ia
sil es es,
excepción
hecha
de
las
que
en
úl imo
luga
hemos
mencionado,
pueden
conside a se
como
excelen es
po a-inge os,
^^luy
esis en es
á
la
Filoxe a
y
suscep ibles
de
i i
casi
en
odos
los
suelos,
sal o
en
los
pun os
dema¬
siado
ue es
y
demasiado
húmedos
ó
absolu amen e
ni é iles,
con
la
condición
de
escoge
de
en e
ellas
las
azas
más
ap opiadas
al
e eno
de
que
se
dispo¬
ne»
y
se
las
debe
adop a
de
p e e encia
en
la
egión
Cíie idional.
Solonís.
—
La
V.
Solonis
es
p obablemen e
una
aza
sil es e
de
la
V.
Ripa ia;
se
halla
cul i ada
desde
niucho
iempo
en
a ios
ja dines
bo ánicos
de
Eu o-
Pn;
pe o
has a
aquí
no
se
lá
ha
hallado
en
los
bos¬
ques
de
los
Es ados-Unidos;
po
cuyo
mo i o
solo
podemos
adqui i la
en
pequeña
can idad
y
á
p e¬
cios
más
ele ados
que
las
o as
a iedades
sil es es
^0
la
misma
especie:
como
po
o a
pa e
posee
ca ac e es
pa icula es
y
ap i udes
especiales,
hemos
i
lC
í
di^^
i^^je la
sepa a
del
conjun o
de
las
V.
Ripa ia
^ l es es'^
Sus
p incipales
ca ac e es
son
los
siguien es:
Cepa
’^ig'o osa,
de
po e
desplegado.
Sa mien os
la gos
con
canu os
de
mediana
longi ud,
casi
cilind icos,
casi
ec os;
ami icaciones
nume osas
y
la gas;
culjie os
de
un
lige o
ello
en
los
ex emos
y
con¬
se ando
indicios
de
él
en
el
sa mien o.
Hojas,
de
dimensión
mediana,
en e as;
dos
hile as
de
dien-
Jes
agudos;
algunas,
un
poco
más
la gas,
ma can
lóbulos;
las
que
indican
los
lóbulos
in e io es
con e gen
con
ecuencia
hacia
el
eje
de
la
hoja.

i8
VIDES
AMERICANAS
Hojas
lige amen e
plegadas
en
o ma
de
canal
con
la
ex emidad
enco ada
hacia
abajo.
Las
hojas
ie ¬
nas
ó
Jó enes
es án
cubie as
en
ambas
ca as
po
una
pelusilla
Ijlanquecina;
adul as,
son
de
un
colo
e de
azulado
en
la
ca a
supe io ,
con
pelos
e izados
en
la
supe icie
in e io ,
que
es
un
poco
más
pálida.
Ra¬
cimo
poco
oluminoso,
bas an e
ap e ado.
G anos
pequeños
y
neg os.
La
Solonis
es
cie amen e
uno
de
los
ipos
que
o e¬
cen
mayo
ga an ía
en
euan o
á
la
esis encia;
se
halla
cul i ada
desde
la go
iempo
con
buen
éxi o
y
en
medio
de
la
Filoxe a
en
casa
de
M .
Laliman,
en
Bu deos,
y
las
lesiones
p oducidas
en
sus
aíces-
son
an
poco
impo an es
que
desde
luego
se
la
ha
c eído
indemne,
po
cuyo
mo i o
se
le
puede
consi¬
de a
como
una
de
las
ides
p e e ibles
en
la
p ác¬
ica.
Es á
do ada
de
un
igo
no able,
es
suscep ible
de
conside able
desa ollo
en
las
egiones
que
le
con ie¬
nen
y
nu e
bien
el
inge o
de
la
mayo
pa e
de
nues as
ides
ancesas.
Es á
muy
poco
expues a
á
la
clo osis,
y
c ece
me¬
jo
que
ninguna
o a
clase
de
V.
Ripa ia
sil es e
en
los
e enos
un
poco
húmedos;
pa ece
al
con a io,
eme
en
el
Mediodía
los
suelos
secos
y
a dien es,
donde
pie de
con
ecuencia
sus
hojas,
os ados
po
el
sol
ó
po
la
Melanosis^,
en e medad
c ip ogámica
que
se
mani ies a
po
medio
de
manchas
neg as
sob e
el
pa énquima
de
la
hoja.
Tiene,
no
obs an e,
mejo
éxi o
que
ninguna
o a
id
en
los
e enos
de
subsuelo
g edoso
poco
p o undo
de
las
Cha en as;
eme
únicamen e
el
An li acnosis
en
los
climas
hú¬
medos,
ales
como
el
del
Beaujolais.
Se
a ibuye
á
la
Solonis
el
de ec o
de
mul iplica so
DESCRIPCIÓN
DE
DAS
VARIEDADES
19
di ícilmen e
po
es aca,
y
con
e ec o,
sus
sa mien os
g uesos
con
di icul ad
a aigan;
pe o
los
de
mediana
y
pcijueña
dimensión,
bien
conse ados
y
colocados,
en
condiciones
con enien es,
dán
buenos
esul ados
en
p opo ciones
conside ables
(de
80
á,85
p.7o)-
A
juzga
po
lo
que
p ocede,
la
Solonis
puede
con¬
side a se
como
el
po a-inge o
po
excelencia
en
los
e enos
bajos,
donde
las
Ripa ia
sil es e
so
expond ían
á
su i
po
el
exceso
de
humedad*
y
en
las
ie as
cuyo
subsuelo
sea
g edoso
ó
obáceo.
Clin on.
—
El
Clin on
ha
sido
una
de
las
p ime as
cepas
impo adas
en
Eu opa
al
p incipio
de
nues as
expe iencias
sob e
las
ides
ame icanas.
En
is a
-
de
lo
mani es ado
po
los
ame icanos,
que
lo
es iman
niucho
y
lo
cul i an
en
g an
escala
como
p oduc o
di ec o,
se
le
acogió
desde
el
p ime
momen o
con
^m
a o
exage ado;
p oducía,
decíase,
un
ino
ex¬
celen e,
suscep ible
de
se
admi ido
pa a
el
consumo
en
F ancia;
debía
además
se i
de
po a-inge o
Uni e sal
y
bas a
po
sí
solo
pa a
la
econs i ución
de
nues os
iñedos.
Desg aciadamen e
muchos
a¬
casos
expe imen ados
en
el
Mediodía,
á
consecuen¬
cia
de
su
plan ación
en
si ios
que
no
le
con enían,
causa on
un
e dade o
pánico
espec o
del
mismo;
su
esis encia,
muy
eal
y
demos ada
po
hechos
nu-
uic osos
y
ela i amen e
an iguos,
ué
discu ida,
y
cayó
en
un
desc édi o
an
poco
jus i icado
como
la
u ición
ex emada
de
que
había
sido
obje o
al
p in¬
cipio.
En
el
día
se
ha
adop ado
espec o
á
él
un
é -
uiiuo
medio.
Aunque
p oduce.un
ino
no able
po
Su
colo
y
su
iqueza
alcohólica,
se
ha
enunciado
á
*
La
V.
CiNEUEA
al
ez
p ospe e
aun
mejo
en
es as
condiciones,
pe o
no
podemos
aconseja
su
uso
po que
no
es án
bien
es udiadas
sus
condiciones
de
ep oducción
y
de
po a-inge o.
20
VIDES
AMERIC.iNAS
u iliza le
como
p oduc o
di ec o,
á
causa
de
su
me¬
diano
endimien o
y
de
su
sabo
pa icula ;
y
si
se
ha
econocido
que
lle aba
muy
bien
el
inge o
de
al¬
gunas
de
nues as
ides
me idionales,
AqI
A amón
en
pa icula ,
igualmen e
se
ha
enido
en
conoci¬
mien o
de
que
en
la
egión
medi e ánea
solo
pod ía
adap a se
en
muy
pocos
e enos.
La
Clin on
se
halla
ca ac e izada
del
modo
siguien¬
e:
Cepa
igo osa,
de
po e
desplegado.
Sa mien os
la gos
y
delgados
con
la gos
canu os.
Hojas
media¬
namen e
g andes,
po
lo
gene al
en e as
y
aco azo¬
nadas,
algunas
eces
ilobadas;
de
un
e de
bas¬
an e
oscu o
y
lampiñas
en
la
pa e
supe io ;
de
un
e de
un
poco
más
pálido,
con
pelos
ígidos
en
los
ne ios
del
en és.
Hojas
ie nas
lige amen e
ellosas.
Racimo
mediano
ó
pequeño,
apiñado,
no
palmeado.
G ano
pequeño
y
neg o.
La
Clin on
padece
mucho
po
la
clo osis,
especial¬
men e
en
las
ie as
ue es,
ías
y
húmedas,
en
los
suelos
poco
p o undos
y
en
los
e enos
calizos,
don¬
de
á
consecuencia
de
la
al a
de
calo
ó
de
humedad,
no
puede
econs i ui
ápidamen e
las
aicillas
que
la
Filoxe a
des uye.
En
las
ie as
de
mediana
con¬
sis encia
ó
lige as,
pe meables
y
escas,
es
en
don¬
de
ege a
mejo
y
en
las
únicas
que
debe
se
cul i a¬
do.
Los
suelos
silíceos
ojos
le
son
pa icula men e
a o ables.
A aiga
muy
ácilmen e
de
es aca,
al
menos
con
an a
acilidad
como
nues as
ides
indígenas.
Taylo
.—La
Ta jlo
ha
sido
obje o
de
iguales
a¬
cilaciones
que
la
Clin on:
muy
ensalzada
al
p incipio,
y
casi
abandonada
después,
se
la
conside a
hoy
como
un
excelen e
po a-inge o
en
las
egiones
que
le
son
a o ables.
DHSCUn>ClÓN
DE
LAS
VARIEDADES
Se
asemeja
bas an e
á
la
id
que
acabamos
de
Menciona ;
sin
emba go,
es
ácil
dis ingui la
de
ella
po
las
hojas
ie nas
de
los
ex emos
de
sus
amas,
que
son
en e amen e
lisas.
lié
aquí,
no
obs an e,
la
desc ipción:
Cc/^a
igo osa,desplegado.
T onco
uiés
obus o
que
el
de
la
Clin on.
Sa mien os
la gos
con
en enudos
sepa ados
—
de
diáme o
medio—
casi
ec ilíneos,
de
nume osas
y
la gas
ami lcacio-
ues.
Hojas
bas an e
g andes,
casi
en e as,
lige a-
uien e
ilobadas;
seno
peciola
bas an e
abie o;
dos
se ies
de
dien es
agudos;
lisas
en
ambas
supe ¬
icies,
de
un
he moso
e de
en
la
pa e
supe io ,
''e de
cla o
en
la
in e io .
El
pun o
de
a anque
de
los
ne ios
es
po
lo
gene al
de
un
colo
osado.
Miojas
lige amen e
huecas
en
o ma
de
embudo.
Ra-
cinio
poco
oluminoso
que
abo a
con
ecuencia.
G ano
pequeño,
blanco
de
colo
de
amba .
El
igo
de
la
Taylo
cuando
se
halla
colocada
en
condiciones
a o ables,
el
diáme o
conside able
que
udquié e
ápidamen e
su
onco,
la
acilidad
con
que
A aigan
sus
sa mien os
y
su
ap i ud
pa a
nu i
nues-
as
a iedades
ancesas,
hacen
de
ella
un
po a-in-
¿^‘c o
de
p ime
o den.
Desg aciadamen e,
como
su¬
cede
con
la
Clin on,
aunque
más
acomoda icia
que
^s a,
no
p ospe a
en
odos
los
e enos:
los
suelos
demasiado
a cillosos,
ped egosos,
húmedos,
íos
c
demasiado
secos,
la
son
gene almen e
pe judicia¬
les
;
p ospe a
bien
en
cie os
e enos
de
oba
blanca
iG^aoe inos)
muy
poco
é iles
en
los
al ededo es
ie
Mon pelle .
Guando,
po
el
con a io,
se
la
coloca
en
suelos
de
mediana
consis encia
y
has a
algo
ue ¬
ces,
á
condición
de
que
es én
bien
d enados,
ó
en
e-
1‘cenos
lige os
pe o
escos,
se
la
puede
conside a
como
uno
de
los
mejo es
po a-inge os
disponibles
28
VIDKS
AMERICANAS
cmidades
se
hallan
cubie as
en
ambas
ca as
po
una
pelusa
blanca
espesa.
Racimo
bas an e
g ueso,
cilind o-cónico,
con
g anos
g uesos,
ap e ados,
e¬
gula os,
neg os,
un
poco
o ales;
pedúnculo
la go.
Champin
.
—
Po
úl imo,
baj^
ipos
sil es es
p oduci¬
dos
po
el
c uzamien o
de
la
Mus ang
(V.
Candicans)
y
de
la
V.
Rupes is,
á
los
cuales
M.
Planchón
ha
dado
el
nomb e
de
Champin,
y
que
ienen
po eni
eal
como
po a-inge os.
Con
e ec o,
son
esis en es
en
absolu o
ú
la
Filoxe a
y
ú
la
clo osis,
muy
ús i¬
cos,
igo osos
y
de
un
a aigamien o
ácil.
Los
in¬
ge os
de
nues as
ides
de
Eu opa
que
se
han
p ac¬
icado
sob e
el
Champin'se
mues an
he mosos
bajo
odos
aspec os.
La
desc ipción
de
es a
id
es
la
siguien e:
Cepa
igo osa,
de
jjo c
desplegado,
algo
achapa ada
(en
el
ipo
lampiño):
onco
mediano.
Sa mien¬
os
bas an e
delgados,
poco
la gos,
ugosos,
de
nu-'
me osas
ami icaciones
desa olladas
( ipo
lampiño),
de
un
colo
pa do
a ellana;
en enudos
co os;
los
sa mien os
p esen an
con
ecuencia
en
los
ex e¬
mos
copos
de
pelos
lanugino^os.
Za cillos
discon i¬
nuos.
Las
yemas
o ecen
al
ab i se,
g uesos
acimos
de
lo es
de
un
colo
ojo
ca mín
oscu o.
Hojas
pequeñas,
co di o mes
ú
o bicula es,
casi
an
an¬
chas
como
la gas,
lige amen e
acanaladas;
colo
e ¬
de
oscu o
más
ó
menos
ba nizado,
algo
co iáceas,
con
copos
de
pelos
blanquecinos
en
la
ca a
in e io
( ipo
omen oso);
dien es
bas an e
ob usos.
Peciolo
obus o,
la go,
que
o man
un
ángulo
casi
ec o
con
el
plano
del
limbo
de
la
hoja.
Racimo
pequeño,
p o¬
longado,
i egula ;
pedúnculos
la gos,
más
co os
ep
los
ipos
lisos;
los
del
ipo
elloso
son
sub-media-
nos,
p uinosos,
muy
cla os,
madu an
con
bas an-

PRODUCTORES
DIRECTOS
Ó
PORTA-INGERTOS
29
e
i egula idad
en
el
mismo
acimo;
es igma
pe ¬
sis en e
y
cen al;
pulpa
ca nosa
colo eada
de
ojo
y
''''enosa,
de
jugo
ojizo,
de
gus o
algo
especial;
piel
g uesa,
sabo
muy
ace bo,
casi
cáus ico.
CAPÍTULO
II
Eleccl in
de
la.s
%’a ie(Iadeí
con
elación
k
siin
des inos
y
á
la l
eg oncN
El
i icul o
que
se
ha
conc e ado
al
empleo
de
las
''^ides
ame icanas
pa a
la
econs i ución
de
un
iñe¬
do,
se
encuen a
con
el
examen
de
a ias
cues iones
^ue
debe
esol e
an es
de
elegi
en e
las
a iedades
Resis en es.
¿Le
con iene
plan a
p oduc o es
di ec¬
os
ó
debe
p e e i
los
po a-inge os?
Y
una
ez
decidido
es e
pun o,
¿qué
copas
se
adap a án
mejo
ol
suelo
de
que
dispone
y
al
clima
en.que
habi a?
Es os
son
los
p oblemas
cuya
esolución
abo da-
Remos
en
es e
capí ulo,
ag upando
bajo
la
o ma
oiás
con enien e
pa a
es e
es udio
las
indicaciones
^R iba
expues as
sob e
las
p incipales
ides
ame i¬
canas,
y
comple ándolas
en
cuan o
sea
necesa io.
I.”-EMPLEO
DE
LAS
VIDES
DE
PRODUCCIÓN
DIRECTA
ó
DE
LOS
PORTA-INGERTOS
La
endencia
que
p edomina
en
la
i icul u a
en
gene al,
pe o
más
especialmen e
en
el
mediodía
de
E ancia,
y
que
se
puede
po
o a
pa e
conside a
como
la
consecuencia
de
las
condiciones
económicas
Ac uales,
es
p oduci
lo
más
abundan emen e
posible
inos
ba a os
sin
p eocupa se
mucho
de
su
calidad.
G acias
á
la
acilidad
de
los
medios
de
anspo e,
y
á
aquellas
condiciones
se
puede
complace
á
la
ma-
yo ía
de
los
consumido es
y
asegu a
me cados
de
alguna
impo ancia
pa a
sos ene
p ecios
en ajosos.
Bajo
es e
pun o
de
is a,
ninguna
de
las
a ieda¬
des
ame icanas
suscep ibles
de
p oduci
ino
di ec¬
amen e
puede
eemplaza
nues as
an iguas
ides
me idionales
de
g an
endimien o,
y
no
hay
que
pensa
en
conse a
sus
abundan es
cosechas
sino
con
la
condición
de
inge a las
sob e
cepas
ame i¬
canas
esis en es.
Es a
solución
se á,
pues,
necesa¬
iamen e
la
más
gene al,
pues o
que
pe mi e
en a
de
nue o
en
las
condiciones
an iguamen e
conocidas,
con inua
suminis ando
al
come cio
los
ipos
do
inos
á
que
es á
habi uado,
y
e i a
los
an eos
y
iesgos
que
ae
consigo
el
empleo
de
nue as
a ie¬
dades.
Es
p eciso
ambién
ene
p esen e
que
los
endimien os
excesi os
ob enidos
con
las
cepas
muy
é iles,
se
adquie en
á
expensas-de
la
colo ación
y
ue za
alcohólica
de
los
inos,
cualidades
ambas
que
el
come cio
ap ecia
mucho.
De
ahí
p o iene
la
c ecien e
impo ancia
que
oma
la
p oducción
de
los
inos
de
mQzcXüi
(coupage)
en
cie as
pa es
de
nues¬
os
iñedos
me idionales.
Aho a
bien,
los
p o¬
duc o es
di ec os
ame icanos
no
pueden
suminis¬
a nos
ino
abundan e,
pe o
uno
de
ellos,
el
Jaegue:;,
da
un
ino
muy
no able
pa a
la
mezcla,
aun
en
los
suelos
bajos,
icos
y
escos,
que
pa ecen
los
menos
á
p opósi o
pa a
p oduci
dichas
cualidades.
Es a
id
es á
pues
llamada
á
ep esen a
en
la
econs i¬
ución
de
nues os
iñedos
un
papel
de
cie a
im¬
po ancia,
aunque
secunda io.
Se
plan a á
en
can¬
idad
p opo cionada
á
la
lojedad
de
los
inos
que
PRODUCTORES
DIRECTOS
O
PORTA-INGERTOS
debe
e o za
y
cada
p opie a io
pod á
hace
en
su
cuba
las
mezclas
que
has a
aho a
se
han
hecho
en
ios
almacenes
del
negocian e.
Po
es as
azones
la
id
ame icana
debe á
elegi se
gene almen e
como
po a-inge o,
pe o
en
cada
i-
uedo
se
pod án
plan a
algunos,
pies
de
Jaeques
pa a
la
p oducción
di ec a.
Si
el
Jaequez
pa ece
indicado,
en
la
mayo
pa e
de
los
casos,
como
el
p oduc o
di ec o
que
debe
se
p e e ido,
la
elección
es
más
dudosa
cuando
se
a a
de
los
po a-inge os,
pues
las
cualidades
que
deben
euni ,
independien emen e
de
la
adap ación
al
sue¬
lo
á
qué
se
les
des ina,
son
las
siguien es:
1.*
Fácil
a aigamien o
de
es aca;
2.®
Ba a u a
ela i a;
3.®
Vi¬
go
su icien e.
Vamos
á
e
en
qué
medida
ealizan
es as
condi¬
ciones
los
ipos-que
hemos
es udiado.
Pajo
el
pun o
de
is a
de
la
acilidad
de
a aiga
de
es aca,
se
les
puede
clasi ica
del
modo
siguien e:
1°
Clin on
y
Taijlo
[muY
ácil);
2”
V.
Ripa ia
síY-
^en e^
F anklin,
Vialla
y
El i a
( ácil);
3”
Yo k-
^'ladei a
(bas an e
ácil);
Solonis
y
V.
Rupes is
(exi¬
gen
las
p ecauciones
que
hemos
indicado).
ha
a iación
en
los
p ecios
de
un
año
á
o o
y
las
di e en es
condiciones
que
igen
en
los
me cados,
i apiden
indica
de
un
modo
p eciso
la
elación
que
exis e
en e
los
p ecios
co ien es
de
di e sas
ides;
lio
obs an e,
puede
conside a se
que
bajo
es e
pun o
de
is a
se
hallan
gene almen e
clasi icadas:
V
Clin-
Taylo y
V.
Ripa ia
síV esíí cN
(las
más
ba a as);
Vialla,
F ankliii
y
V.
Rupes is
(más
ca as);
3“
Yo k-Madei a,
Solonis
y
El i a
(más
ca as
eun).
En
cuan o
al
igo
de
es as
ides
depende
del
suc-
32
VIDES
AMERICANAS
lo
y
clima
en
que
se
las
plan e;
pe o
suponiéndolas
odas
en
las
mejo es
condiciones
posibles,
se
las
puede
clasi ica
en
el
o den
siguien e:
1°
Taylo ,
El i a
Y
Solonis;
2®
V.
Ripa ia
sil es es,
Clin on
y
Yialla;
3”
V.
Rupes is
y
Yo k.
Po
úl imo,
queda
po
discu i
la
ap i ud
década
po a-inge o
pa a
alimen a
bien
al
ó
cual
a iedad
ancesa;
es a
cues ión
se
halla
en
es udio
y
no
ene¬
mos
da os
en
la
ac ualidad
pa a
esol e la
de
un
mo¬
do
p eciso
y
de ini i o.
No
obs an e
poseemos
he mosos
inge os
de
A a-
món,
Ca ignan,
Pe i -Bousche ,
Te e
neg o,
Cin-
sau ,
Mo as el,
e c.,
cepas
del
pais,
sob e
Clin on,
cepa
ame icana.
Se
ha
obse ado
ambién
que
el
A anión
p ospe a
más
sob e
el
Clin on
que
sob e
el
Taylo ,
á
pesa
de
lo
cual
es e
úl imo
alimen a
bien
á
las
o as
cepas
a iba
mencionadas,
y
además,
al
Te e -Bou e ,
los
Chasselas,
los
Musca s,
el
Oli e e,
el
Sy ah,
el
Cabe ne ,
el
Pino ^,
e c.
YiSolonis,
has a
aquí
a a
ez
inge ado,
nu e
muy
bien
el
Pe i -Bousche
y
el
A amón.
Se
han
ob enido
sob e
la
V.
Ripa ia
sil es e
exce¬
len es
esul ados
con
la
A amón,
la
Ca ignan,
la
Aspi an
y
la
Cinsau .
Pe o,
sea
cual
ue e
la
impo ancia
de
los
elemen os
que
acabamos
de
conside a ,
la
elección
de
las
a ie-
*
La
idea
emi ida
po
algunas
pe sonas
de
que
las
cepas
ojas
sólo
pueden
inge a se
sob e
a iedades
de
u o
ojo,
es
comple amen e
e ónea,
y
se
halla
en
oposición
con
los
hechos
mejo
demos ados:
como
p ueba
de
ello
di emos
que
la
Escuela
de
Ag icul u a
de
Mon pe-
11e
posee
en
pe ec o
es ado
de
desa ollo
y
uc i icación
oda
la
colección
de
los
híb idos
áejugo
ojo
de
M .
Bousche ,
inge ada
sob e
Taylo .
adap ación
al
suelo
33
dades
no
depende
sólo
del
modo
como
el
pié
alimen¬
a
al
inge o,
sino
que
es á
subo dinada
en
p ime
uga
á
la
posibilidad
de
adap ación
de
es as
ides
ul
suelo
y
al
clima
en
que
se
las
coloque.
Vamos
pues
á
ocupa nos
de
es a
cues ión.
2.“-ADAPTACIÓN
AL
SUELO
Como
es
muy
ecien e
oda ía
el
cul i o
en
g an-
escala
de
las
ides
ame icanas,
nues os
conoci-
uiien os
ace ca
de
su
adap ación
al
suelo
son
bas an¬
e
incomple os
y
sólo
á
consecuencia
de
expe ien¬
cias
la gas
y
epe idas,
se
pod a
llega
á
conoce
el
conjun o
de
condiciones
necesa ias
pa a
la
adap a-*
ción
de
cada
a iedad.
Nos
limi a emos,
pues,
á
í’easumi
las
nociones
has a
aho a
adqui idas,
sin
ab iga
la
p e ensión
de
p esen a
un
es udio
com¬
ple o.
M .
L.
Vialla,
p esiden e
de
la
Sociedad
de
Ag i¬
cul u a
del
He aul ,
ha
llamado
la
a ención
sob e
un
hecho
con
el
cual
odos
los
i icul o es
es án
de
acue do,
y
es
que
en
las
ie as
de
na u aleza
silícea
y
eñidas
de
ojo
po
el
hie o
pe oxidado*,
las
a¬
ciedades
ame icanas
se
hallan
siemp e
en
un
es a¬
e
de
salud
muy
sa is ac o io
y
adquie en
odo
el
desa ollo
compa ible
con
la
iqueza
del
suelo.
Pe o
uiuchas
.de
aquellas
ides
no
exigen
ie as
de
es a
ua u aleza
pa a
p ospe a ,
y
has a
las
que
allí
se
dan
mejo ,
pueden
desa olla se
ambién
en
o os
e enos;
amos
pues
á
easumi
las
-
indicaciones
^lue
hemos
ecogido
sob e
el
pa icula .
El
óxido
de
hie o
ob a
p obablemen e
en
es e
caso
po
su
colo
oscu o
que
a o ece
la
abso ción
de
los
ayos
calo í icos
y
acili a
el
Oíilen amien o
del
suelo,
3

34
VIDES
AMERICANAS
Según
nues as
obse aciones,
se
pueden
cul i a
las
cepas
siguien es
en
los
e enos
que
ú
con inua¬
ción
se
exp esan:
1.
“
En
ie as
de
alu ión
húmedas:
V.
Ciné ea.
2.
°
En
ie as
de
alu ión
p o undas,
icas
y
es¬
cas
:
Cunniiigham.
—
J
acquez.
—
Solonis.
3.
”
En
ie as
p o undas
algo
ue es,
que
se
des¬
agüen
ácilmen e,
ya
sea
ú
causa
de
su
si uación,
ya
sea
po
la
na u aleza
de
su
subsuelo:
Cunningham.
—
Jacquez.—He bemon
(especialmen¬
e
si
son
ojizas
y
ped egosas).—*So/o/iís.—V.
Ripa-
■
R
iA
sil es e
ellosa.—W.
Ripa ia
de
hojas
espe eas
y
lampiñas.
4.
°
En
ie as
p o undas,
de
mediana
consis encia,
bien
d enadas
ó.
pe meables
y
que
no’se
sequen
de¬
masiado
en
el
es ío:
Jacquez.
—
Cunningham.
—
B
lack-Jul j.
—Solonis
.
—
Las
buenas
a iedades
de
V.
Ripa ia
sil es es.—
Vialla.
—
F
anklin.
—
E
l i a
.—
Taylo .
5.
“
En
ie as
lige as,
ped egosas,
p o undas,
bien
d enadas
y
que
conse en
su icien e
humedad
en
e ano:
Jacquez.
—
C
unningham.
—He bemon .
—
C
lin on
.
—
Co;
2
C
o (i.—(Sob e
odo
pa a
las
es
úl imas
si
son
ojizas
ú
causa
del
hie o
pe oxidado
y
no
son
cali¬
zas
pa a
las
dos
úl imas).——
F
anklin.—Tay-
lo .—Y.
Ripabia
sil es es:
las
buenas
a iedades.—
V.
Rupes is.
6.
“
En
ie as
lige as,
ped egosas,
calizas,
secas'
y
á idas:
V.
Ripa ia
sil es es:
las
di e sas
a iedades.—
V.
RiiVE^Tm^.-Yo k-Madei a.
ADAPTACIÓN
AL
CLIMA
35
*7.®
En
ie as
ojas
de
subsuelo
c e áceo
ó
obá¬
ceo
poco
p o undo;
Solonis.
8.®
En
ie as
a enoso-silíceas,
lige as
y
pe mea¬
bles
;
Jacque;^.
—
D
lack-July.
—
Ciinningham.
—
C
lin on
.
—
Ripa ia.—Rupes is.
Si
bien
de
un
modo
gene al
podemos
admi i
como
e dade as
es as
indicaciones,
obsé ese
que
son
oda ía
incomple as,
pues
ha
sido
necesa io
pasa
on
silencio
buen
núme o
de
e enos
in e esan es
Sob e
los
cuales
ninguna
obse ación
se
lia
hecho
oda ía
y
se
ca ece
de
aquella
p ecisión
necesa ia
úue
da
la
expe iencia,
po que
las
causas
que
pe ¬
mi en
ó
impiden
el
buen
éxi o
en
al
ó
cual
e eno
ho
son
conocidas
su icien emen e
pa a
que
puedan
aza se
con
exac i ud
los
lími es
de
su
acción.
En
ales
condiciones,
deben
ene se
en
cuen a
especial¬
men e
los
da os
a iba
expues os
como
des inados
^
ci cunsc ibi
el
campo
de
expe imen os
que
deben
iiace se
en
cul i o
o dina io.
El
medio
más
segu o
pa a
ija
la
elección
con
espec o
'
á
las
especies,
es
hace
ensayos
p e ios
en
pequeña
escala,
es o
es,
plan a
una
educida
colección
o mada
de
las
mejo¬
es
a iedades
que
hemos
es udiado
an es
de
aho a,
cu
los
e enos
que
se
quie an
epobla ,
y
la
id
po
misma
juzga á
de
las
condiciones
especiales
de
^ iuella
ie a.
3.”-ADAPTACIÓN
AL
CLIMA
El
clima,
que
es
el
esul ado,
no
solo
de
la
si ua¬
ción
geog á ica
gene al,
sino
ambién
de
cie os
ele¬
men os
opog á icos,
ales
como
la
al u a
y
la
ex-
36
VIDES
AMERICANAS
posición,
puede
in lui
de
es
modos
en
la
elección
de
las
ides:
1.”
Impidiendo
el
cul i o
de
los
p oduc¬
o es
di ec os,
cuyos
u os
no
madu en
sino
en e
lími es
de e minados
de
empe a u o.
2.°
A enuando
la
in luencia
de
cie as
p opiedades
ísicas
del
suelo
y
modi icando,
po
consiguien e,
las
p obabilidades
de
éxi o
ó
de
acaso
pa a
algunas
cepas
en
un
e eno
de e minado.
3.°
Po
úl imo,
pe mi iendo
con
e¬
cuencia
el
desa ollo
de
cie as
en e medades
c ip o-
gámicas,
las
cuales
impiden
el
cul i o
de
las
a ie¬
dades
que
á
ellas
es án
más
suje as.
Colocándonos
en
el
p ime
pun o
de
is a
que
lie¬
mos
indicado,
pueden
conside a se
los
p oduc o es
di ec os,
que
pe enecen
odos
según
hemos, is o,
al
g upo
de
las
V.
Es i alis,
como
cepas
me idiona¬
les.
Ninguno,
excep uando
al
ez
el
Enmelan,
del
cual
no
hemos
hablado
po
se
escaso
y
poco
cono¬
cido,
y
la
Cyn hiana,
no
pod ían
p obablemen e,
en
condiciones
o dina ias,
pasa
más
allá
del
no e
del
depa amen o
del
D óme,
ni
alcanza
mucha
al u a.
La
sazón
demasiado
a día
de
sus
u os,
la
insu¬
icien e
madu ez
de
su
made a
y
los
a aques
del
An h acnosis
(pa a
el
Jacquez
especialmen e);
se
opo¬
nen
á
su
u ilización
p ác ica
más
allá
de
es os
lí¬
mi es.
En
cuan o
á
los
po a-inge os,
la
in luencia
di ec¬
a
del
clima
no
puede
alcanza les,
sus ayéndoles
po
comple o
de
ella
su
o icio
pu amen e
sub e¬
áneo.
El
clima
con iljuye
igualmen e,
como
hemos
is¬
o,
á
modi ica
las
condiciones
de
adap ación
de
cie ¬
as
ides
en
las
dis in as
clases
de
suelo.
Tan o
es
así,
como
que
a iedades
de
di ícil
adap ación
en
el
Lenguedoc
y
en
P o enza,
p ospe an
bien
en
casi
o-
PROCKDIM ENTOS
DE
MULTIPLICACION
3
/
los
e enos
cuando
se
las
aspo a
á
coma cas
^üya
a mós e a
es
más
húmeda,
como
el
Del lnado,
^
Bo delés,
po
ejemplo,
y
has a
en
la
co dille a
de
os
Ce ennes.
Vemos,
pues,
que
la
elección
de
las
'Va iedades
es
más
ó
menos
di ícil
según
sea
la
expo¬
sición
y
el
clima
donde
se
hayan
de
cul i a .
—P ocedimien os
de
Mul iplicación
CAPÍTULO
III
■
* ocedliuicn 08
de
Mul iplicación
aplicables
ú
la
Vid.—
ílcniilie o
La
id,
como
la
mayo
pa e
de
los
ege ales
su¬
pe io es,
puede
mul iplica se
po
medio
de
semillas
y
po
los
di e sos
p ocedimien os
de
segmen ación,
acodo
é
inge o.
Es os
p ocedimien os
no
ienen
el
mismo
alo
pa a
el
p ác ico
en
odos
los
oasos,
y
con
ecuencia
el
éxi o
de
una
plan ación
epende
del
medio
de
mul iplicación
que
se
elija,
amos,
pues,
á
ocupa nos
sucesi amen e
de
ellos,
examinando
las
aplicaciones
de
que
son
suscep ibles
y
ios
cuidados
que
su
empleo
exige.
Semille o
.—Las
semillas
délas
ides
pueden
des¬
loa se
á
dos
dis in os
obje os:
1.”
ála
c eación
de
oue as
a iedades;
2
.
“
á
la
p oducción
de
pa ones
Resis en es.
La
ob ención
de
nue as
a iedades
es
ob a
de
mu-
j
o
iempo,
y
no
es á
al
alcance
de
la
gene alidad
e
los
i icul o es,
cuyo
obje i o
es
ob ene
lo
más
P on o
posible
un
p oduc o
segu o.
O ece
no
obs-
o e
cie o
in e és:
los
anae icanos
han
adqui ido
44
VIDES
AMERICANAS
Las
plan as
ob enidas
po
semilla
con
obje o'
de*
o ma
po a-inge os,
además
de
suminis a
un
ba bado,
que
es.la
plan a
mad e,
p oducen
muchos-
sa mien os
que
se
pueden
plan a
como
es acas.
Las
plan as
ob enidas
po
semilla
de
las
a ieda¬
des
p ecoces,
ales
como
las
V.
Ripa ia
sil es es,
las
Solonis,
e c.,
pueden
inge a se
po
hendidu a
inglesa
ó
á
caballo,
desde
el
p ime
año;
pe o
la
des¬
igualdad
en
el
igo
y
ap i udes
de
cada
indi iduo
suelen
p oduci
i egula idad
en
la
plan ación
á
que
si en
de
base;
es
p e e ible
hace
uso
únicamen¬
e
de
las
es acas
omadas
de
los
piés-mad es
que
apa ezcan
mas
obus os
y
no ables
po
su
ege a¬
ción.
En
esumen,
la
siemb a
sólo
debo
emplea se
pa a
ob ene
po a-inge os
esis en es
en
los
medios
indemnes;
pues
si
bien
iene
o as
aplicaciones,
co esponden
más
al
ja dine o
ó
al
a icionado
que
al
i icul o
p opiamen e
dicho.
CAPITULO
IV
P opagación
po
PA acas
Es e
es
el
p ocedimien o
más
an iguo
y
gene al¬
men e
usado
pa a
la
mul iplicación
de
la
id,
la
mayo ía
de
los
i icul o es
lo
p e ie en
á
odos
los
demás,
has a
al
pun o
que
desechan
cie as
a¬
iedades
po
no
p es a se
bien
á
dicha
aplicación.
En
e ec o,
eúne,
á
una
g an
sencillez
de
ejecución,
la
p opiedad
que
poseen
odos
los
sis emas
po
seg¬
men ación
de
asegu a ,
has a
donde
es
posible,
la
pe pe uidad
de
los
ca ac e es
del
indi iduo,
y
algu-

PROPAGACIÓN
POR
ESTACAS
45
ñas
eces
has a
conse a
las
pequeñísimas
di e¬
encias
que
dis inguen
un
sa mien o
de
o o
en
un
mismo
pié.
Las
únicas
a iaciones
que
pueden
p o-
<luci se
en e
la
plan a-mad e
y
sus
descendien es,
esul an
de
la
a iedad
de
las
egiones
y
en
de ini¬
i a
se
educen
á
un
aumen o
ó
disminución
en
él
desa ollo
y
igo ,
pe o
en
nada
al e an
las
p opie¬
dades
undameh ales
del
ipo
o iginal,
ales
como
la
esis encia
á
la
Filoxe a,
el
sabo
del
u o,
e c.
La
acilidad
con
la
cual
nues as
an iguas
ides
p oceden es
de
la
V.
Vini e a
se
mul iplican
po
es-
" aca,
había
con ibuido
mucho
á
la
gene alización
de
es e
p ocedimien o
en
Eu opa,
y
cuando
ha
habido
<iue
aplica le
á
las
ides
ame icanas
se
ha
is o
que
muchas
de
ellas
aga an
di ícilmen e
po
es aca;
pe¬
o
ales
di icul ades,
lejos
de
mo i a
el
abandono
de
dicho
mé odo
de
mul iplicación,
ha
obligado
d
los
i icul o es
me idionales
ó
hace
un
es udio
<iomple o
de
los
medios
necesa ios
pa a
asegu a
el
•éxi o.
Guando
se
plan an
es acas
de
id
hay
que
p ocu a
iue
se
desa ollen
las
aíces
que
allí
no
exis en,
las
cuales
son
p oducidas
ó
po
la
e olución
sub e¬
ánea
de
yemas
la en es
que,
en
el
ai e,
hubie an
•c iginado
sa mien os,
ó
po
hinchamicn os
celula¬
es
de
las
capas
gene a ices
de
la
made a.
Todo
el
^ e
del
i icul o
consis i á,
po
lo
an o,
en
coloca
en
buenas
condiciones
de
a aigo
y
desa ollo
los
sa mien os
que
le
pa ezcan
más
con enien es
pa a
eb ene
cepas
de
buena
calidad.
Pasemos
á
es udia
sucesi amen e
los
siguien es
pun os,
que
se
elacio¬
nan
con
es e
mé odo
de
mul iplicación
:
l.°
Elección
los
sa mien os
des inados
á
se i
de
es acas;
anidados
que
les
son
necesa ios
pa a
su
conse a-
46
VIDES
AMERICANAS
ción
y
aspo o;
2.”
Tipo
de
es aca
que
debe
adop¬
a se;
3.°
Medios
pa a
asegu a
el
a aigamien o;
4.°
Época
en
que
deben
plan a se
las
es acas;
5.“
Elec¬
ción
en e
el
uso
de
los
i e os
ó
de
la
plan ación
di¬
ec a.
1.'*-ELECCIÓN
DE
ESTACAS;
CUIDADOS
QUE
LES
SON
NECESARIOS
PARA
SU
CONSERVACIÓN
Y
TRASPORTE
A.
E
lección
de
Es acas.—
Los
sa mien os
des ina¬
dos
á
se i
de
es aca
no
deben
co a se
sino
cuando
es é
bien
o mada
la
made a;
semejan e
p ecaución
ha
de
obse a se
con
mucho
esme o
espec o
ó
cie ¬
as
V.
Es i alis,
ales
como
la
He hemon
y
la
Cun-
ningham,
cuyas
amas
ienen
una
ligni icación
muy
a día.
Es
p eciso
e i a
ambién
el
empleo
de
es a¬
cas
p oceden es
de
plan as
a acadas
po
en e me¬
dades
c ip ogámicas,
ales
como
el
An h aciiosis,
el
Mildiu,
e c.,
pues
en
gene al
se
c ían
más
aquí¬
icas
y
pueden
p opaga
el
mal
en
la
nue a
plan a¬
ción.
Las
es acas
que
o ecen
mayo es
p obabilidades
de
a aiga se
y
de
p oduci
plan as
uc í e as
y
p e¬
coces,
son
las
de
mediano
g ueso,
de
nudos
p óxi¬
mos
y
escogidas
en
la
pa e
media
del
sa mien o.
Las
amas
g uesas
a aigan
di ícilmen e
y
p oducen
más
made a
que
u o,
mien as
que
las
demasiado
delgadas
suelen
seca se
an es
de
p oduci
aíces,
po que
no
ienen
la
made a
bien
o mada,
y
cuando
a aigan
p oducen
plan as
débiles.
Guando
se
p ac ica
la
mul iplicación
de
p oduc o¬
es
di ec os,
débense
escoge
con
p e e encia
sa ¬
mien os
cuyas
lo es
no
su an
el
abo o
y
que
ha-
ELECCION
Y
CONSERVACIÓN
DE
LAS
ESTACAS
47
yan
dado
u os
abundan es
y
he mosos
*.
Es os
ca ac e es,
pa icula es
del
sa mien o,
se
ijan
muy
bien
po
medio
de
la
selección,
ob eniéndose
así
un
aumen o
no able
en
la
p oducción
de
u os;
pe o
si
se
a a
únicamen e
de
o ma
po a-inge os,
sólo
debemos
p ocu a
ob ene
plan as
igo osas
sin
ne¬
cesidad
de
ene
en
cuen a
es as
úl imas
indicacio¬
nes.
B.
=
Conse ación
de
las
Es acas,—
En
cuan o
sea
posible
deben
co a se
las
es acas
en
el
momen o
de
plan a las.
Bajo
es e
pun o
de
is a,
los
sa mien os
que
han
hecho
un
la go
iaje
y
pa icula men e
los
que
llegan
de
Amé ica,
se
hallan
en
condiciones
niuy
in e io es
ú
los
ecolec ados
en
F ancia,
espe¬
cialmen e
si
lo
son
en
la
p opiedad
donde
deben
plan a se.
Embalaje
de
las
es acas,
—’&iu
emba go,
en
las
ci ¬
cuns ancias
ac uales,
casi
siemp e
hay
que
emplea
es acas
que
ienen
de
lejos,
po
cuyo
mo i o
da e-
íuos
algunas
indicaciones
sob e
el
p ocedimien o
de
cnibalaje
y
ace ca
de
las
p ecauciones
que
se
han
de
loma
á
su
llegada.
Pa a
ob ene
una
pe ec a
conse ación
de
los
Sa mien os
que
deben
aspo a se,
se ía
p eciso
pone los
en
condiciones
ales
que
no
pudie an
ni
de¬
seca se,
ni
abso be
más
agua
que
la
que
habi ual-
^en e
con ienen.
La
desecación
hace
pe ece
la
es-
laca
p i ándola
de
su
agua
de
ege ación;
el
exceso
^0
líquido
p oduce
la
e men ación
ó
el
enmoheci-
‘
Deben
ene se
en
cuen a
es as
indicaciones
cuando
se
a a
de
la
niul iplicación
del
Jaequez;
pues o
que,
se
es án
p opagando
sub- azas
poco
é iles
de
es a
cepa
á
causa
del
empleo
que
se
ha
hecho
has a
de
odas
las
es acas
que
se
cosechaban,
sin
ene
en
cuen a
sus
cualidades
uc í e as.
48
VIDES
AMERICANAS
mien o,
según
sea
la
na u aleza
de
los
embalajes
que
se
hayan
empleado
y
el
olumen
de
los
paque¬
es;
además,
cuando
no
se
p oduce
ninguno
de
es¬
os
incon enien es,
los
ejidos
de
la
made a,
empa¬
pados
en
agua,
se
desecan
con
una
ex ema
apidez
desde
el
momen o
en
que
se
les
expone
al
ai e.
Los
embalajes
con
ie a
na u al
casi
seca,
pues¬
os
en
cajas
bien
ajus adas,
eúnen
las
mejo es
condiciones,
pe o
no
se
emplean
po
su
g an
peso.
Cuando
los
sa mien os
no
hayan
de
aspo a se
á
g an
dis ancia,
lo
mejo
es
dispone los
en
paque es
cubie os
con
poja,
en ol iendo
la
base
de
las
es a¬
cas
con
musgo
lige amen e
húmedo.
Pa a
expedicio¬
nes
más
lejanas,
los
manojos
de
sa mien os
pueden
en ol e se
en e amen e
con
musgo
ó
heno
húmedo
que
ú
su
ez
se
cub e
con
poja
seca;
el
conjun o
se
encie a
en
cajas
o adas
de
papel
g ueso
un ado
con
acei e.
Cuidados
que
deben
emplea se
á
la
llegada.
—
A
la
llegada
de
una
emesa
acondicionada
de
es e
modo,
deben
pone se
los
sa mien os
en
emojo
du an e
uno
ó
dos
días,
ó
mejo
aun,
cub i los
con
a ena
lige a¬
men e
húmeda.
Las
emesas
de
Amé ica
llegan
o dina iamen e
en uel as
con
espadaña
mojada
que
p esen a
los
in¬
con enien es
a iba
indicados,
espec o
al
exceso
de
humedad.
Aunque
las
es acas
no
hayan
su ido
apa en emen e
du an e
el
aspo e,
es
p eciso
no
obs an e,
en
el
momen o
que
se
eciban,
pone las
á
es a i ica
en
a ena
algo
húmeda
y
no
saca las
de
allí
sino
po
pequeñas
po ciones
y
en
el
ins an e
que
se
ayan
á
plan a .
Es
p uden e
además
con¬
duci
las
es acas
al
e eno
en
una
ina
de
poco
ondo
p o is a
de
cie a
can idad
de
agua,
y
no
TIPOS
DE
ESTACA
49
saca las
has a
el
ins an e
de
in oduci las
en
la
he a.
Po
úl imo,
cuando
es
p eciso
gua da
las
es acas
algún
iempo
an es
de
la
plan ación,
el
medio
más
segu o
pa a
conse a
su
i alidad
consis e
en
colo¬
ca las
debajo
de
un
mon ón
de
a ena,
dispues o
en
la
bodega
o
en
o o
local
análogo.
Si
se
pueden
plan-
la
poco
iempo
después
de
su
sepa ación
de
la
plan a-
aiad e,
bas a
ene
sume gida
en
el
agua
su
pa e
in e io .
2.”-- ipo
que
debe
adop a se
pa a
las
es acas
A-.=:
Di e sos
sis emas
de
Es acas.—
Los
ipos
de
es-
laca
más
gene almen e
empleados
pa ala
id,
son
la
es aca
con
c uce a
y
la
de
ama
sencilla.
La
p ime¬
an
se
compone
de
la
pa e
in e io
de
un
sa mien o
nig.
5.—a
Es aca
de
ama
sencilla;
b
id.
con
c uce a;
c
id.
con
nudo.
p o is o
de
un
agmen o
de
made a
de
dos
años,
9ue
es
la
c/‘íící?¿a,
ig.
5
á;
el
nudo
que
exis e
en
el
Pún o
de
unión
de
la
ama
con
la
c uce a
es
muy
i-
en
yemas
la en es
p opias
pa a
desa olla se
en

5o
VIDES
AMERICANAS
o ma
de
aíces,
po
cuya
causa
se
ha
empleado
es a
o ma
la go
iempo
de
un
modo
casi
exclusi o;
o e¬
ce
sin
emba go
el
incon enien e
de
plan a se
di ícil-,
men e
con
la
ba a,
á
causa
déla
disposición
obli¬
cua
de
la
c uce a;
además,
po
se
la
made a
de
es a
úl ima
de
mucha
edad
se
al e a
ácilmen e
y
pe ju¬
dica
el
desa ollo
no mal
de
la
cepa.
Pa a
co egi
es os
de ec os,
se
ha
p opues o
sup imi
la
made a
de
dos
años,
conse ando
sólo
el
nudo
de
la
base
del
sa mien o,
íg.
5
c,
y
la
es aca
a aiga
en onces
en
las
mejo es
condiciones.
Desg aciadamen e
la
ac ual
escasez
de
sa mien os
ame icanos,
su
ele ado
p ecio,
y
po
consiguien e
la
necesidad
de
u iliza
odas
sus
pa es,
desde
la
base
á
la
cima,
impiden
usa
de
un
modo
exclusi a
las
es acas
de
c uce a
y
es
p eciso
ecu i ,
casi
siemp e,
á
la
ama
sencilla,
íg.
5
a.
Es a
úl ima
es
la
más
ácil
de
adqui i
y
da
muy
buenos
esul ados;
Fig.
6.—
Es aca
de
una
sola
yema,
»
de
siemb a.
es á
cons i uida,
como
su
nomb e
indica,
po
un
simple
ozo
de
sa mien o
cuya
longi ud
a ía
según
las
ci cuns ancias.
B.
Longi ud
que
debe
da se
á
Jas
Es acas,—
En
p in¬
cipio
y
a endiendo
sólo
al
desa ollo
y,
buena
cons i¬
ución
de
los
plan as
que
se
.quie an
o ma ,
las
me¬
jo es
es acas
son
las
más
co as.
Las
es acas
de
una
sola
yema
,
po
ejemplo,
ígs.
6
y
7
a,
p oducen
un
TIPOS
DE
ESTACA
5l
haz
de
aíces
muy
pode oso
como
p olongación
del
onco,
asegu ando
á
la
cepa
g an
igo ;
po
el
con¬
a io,
las
es acas
muy
la gas,
lg.
7
c,
se
cub en
de
muchos
haces
de
aíces
dis ibuidos
sob e
cada
nudo;
ninguno
de
ellos
adquie e
g an
desa ollo,
disminuyendo
de
longi ud
de
a iba
abajo
has a
Un
cie o
pun o,
pasado
el
cual
ya
no
hay
emi¬
sión
de
aíces,
pud iéndose
la
pa e
sob an e.
A
pesa
de
es o,
la
cues ión
no
es
an
sencilla
como
7.—
a
Es aca
de
una
sola
yema;
b
id.
mediana;
c
id.
demasiado
la ga.
pe ece
en
el
p ime
momen o,
pues
se
complica
la
necesidad
de
coloca
el
sa mien o
en
un
on-
de
büs an e
húmedo
pa a
que
pueda
a aiga .
En
mayo ía
de
los
casos,
la
escu a
necesa ia
no
es é,
en
la
supe icie
del
suelo,
y
de
ahí
esul a
necesidad
de
da
á
la
es aca
una
longi ud
mu-
^ho
mayo
que
la
que
pa ecía
p e e ible
á
p ime a
^is a.
52
VIDES
AMERICANAS
Las
es acas
de])en
se
an o
más
la gas
cuan o
más
seca
sea
la
ie a
en
donde
deben
a aiga
Po
lo
gene al
sus
dimensiones
a ían
en e
15
y
35
cen íme os,
po que
el
sa mien o
no
debe
ene
ue a
de
la
ie a
más
que
una
ó
dos
yemas:
a ísimos
se án
los
casos
en
que
con enga
sali
de
es os
lí¬
mi es.
Además
de
los
dos
ipos
que
acabamos
de
mencio¬
na
se
ha
p opues o,
pa a
mul iplica
económica¬
men e
las
ides
ame icanas,
hace
uso
áe
íx
es aca
de
siemb a,
lg.
6,
ó
de
una
sola
yema,
y
de
las
es a¬
cas
he báceas.
La
p ime a
exige
gas os
de
mace as,
cubie as,
e c.,
e c.,
({ue
sólo
queda ían
compensa¬
dos
usando
las
V.
^Is i alis
que
son
de
al o
p ecio,
pe o
son
an
pocas
las
que
a aigan
de
es a
especie
po
el
ci ado
medio
que
a a
ez
se
le
emplea.
En
cuan o
á
las
es acas
he báceas,
es án
o madas
po
las
pun as
que
se
co an
al
inge a :
plan adas
en
ie a
lige a,
egada
y
cubie as,
a aigan
con
bas¬
an e
egula idad,
pe o
no
p oducen
plan as
an
supe io es
como
las
p oceden es
de
los
sa mien os
madu os®.
Resul a
de
lo
an e io
que
las
es acas
que
se
usan
son
casi
siemp e
de
amas
sencillas;
amos
á
es¬
udia
aho a
los
medios
que
deben
emplea se
pa a
acili a
su
a aigo.
‘
Cuando
la
plan acidn
se
e ec úe
en
ie as
muy
secas,
es
p e e¬
ible
hace
a aiga
las
es acas
en
i e o
y
plan a las
luego
en
o ma
de
ba bados,
de
es e
modo
se
e i an
los
incon enien es
que
esul an
al
emplea
es acas
demasiado
la gas.
*
La
seño a
duquesa
de
Fi z-James,
g acias
á
la
buena
o gani¬
zación
de
sus
es u as
de
mul iplicación,
ha
podido
saca
excelen e
pa ¬
ido
de
es os
p ocedimien os.
ARRAIGAMIENTO
DE
LAS
ESTACAS
53
3.-PRECAUCI0NES
QUE
DEBEN
TOMARSE
PARA
ASEGURAR
EL
ARRAIGAMIENTO
DE
LAS
ESTACAS
El
a aigamien o
de
las
es acas,
ó
sea
el
dQsa ollo
de
sus
aíces,
sólo
puede
e ec ua se
en
un
luga
que
^es
o ezca
í
la
ez
la
empe a u a
y
humedad
ne¬
cesa ias,
pe o
sin
exceso.
La
mayo
di icul ad
p ác i¬
ca
con
que
se
opieza
pa a
ob ene
es e
esul ado,
consis e
en
impedi
la
desecación
del
agmen o
de
cama
an es
de
que
se
halle
en
disposición
de
su¬
pli
po
su
pa e
las
pe didas
que
expe imen a
en
la
a mós e a.
Cie as
especies
ame icanas
son
pa ¬
icula men e
e ac a ias
á
la
ep oducción
po
es¬
aca,
á
causa
del
pe íodo
de
iempo
algo
conside a-
I ie
que
exis e
en e
el
momen o
en
que
las
yemas
desa ollan
y
el
en
que
nacen
las
aíces,
mo i¬
lando
así
la
desecación
de
la
plan a
an es
deque
l^s
aíces
puedan
alimen a la.
Así
se
explica
que
las
V.
Ripa ia,
V.
Lab usca
y
V.Rupes is
a aigan
l^cilmen e
de
es aca,
al
paso
que
las
V.
/
Es i alis,
y
cn
especial
el
He mann
y
el
No on's
Vi ginia
son
’^'^ás
di íciles;
la
ep oducción
de
la
V.
Candican.s
5’
de
la
V.
Ro undi olia
es
casi
imposible
e ec ua la
po
es e
medio.
Ul imamen e
se
han
es udiado
mucho
los
medios
pa a
eludi
es a
di icul ad,
en
especial
espec o
á
las
V.
yLsTi ALis,
eii o
las
cuales
se
hallan,
como
demos
is o,
cepas
de
un
alo
eal;
dichos
medios
Pueden
clasi ica se
en
dos
ca ego ías:
1.“
los
que
ie-
^^en
po
obje o
acele a
el
desa ollo
de
las
aíces;
los
(jue
ienden
á
e a da
la
desecación
has a
^1
ins an e
en
que
las
aíces
se
hayan
desa ollado.
6
o
VIDKS
AMERICANAS
'
la
iña;
do
oljs an e,
puede
eemplaza se
en
cie ¬
os
casos
po
el
acodo,
del
cual
amos
á
ocupa nos
aho a.
CAPÍTULO
V
.4
codo
El
acodo
ó
amug onamien o,
consis e
en
hace
echa
aíces
á
un
sa mien o
an es
de
sepa a lo
de
la
cepa
mad e.
Es e
p ocedimien o,
lo
mismo
que
la
plan ación
po
es acas,
conse a
en
la
nue a
id
los
ca ac e es
pa icula es
del
pié-mad e
y
has a
del
sa mien o;
o ece
la
en aja,
sob e
es e
úl imo,
de
asegu a
mejo
el
a aigamien o
de
la
nue a
plan a,
pues o
que
su
sepa ación
y
plan ación
no
se
e ec úan
has a
que
se
halla
p o is o
de
odos
los
ó ganos
necésa ios
á
su
exis encia.
Po
eso
debo
p e e i se,
á
pesa ,de
que
su
ejecución
sea
algo
mós
complicada,
pa a
las
especies
ó
a iedades
cuj’o
a aigamien o
po
es aca
es
di ícil,
ales
como
el
Mus ang
(V.
Cax-
DiCANs),
el
He mana,
el
No on''s
Vi ginia
(V.
^s i-
ALisj
,
e c.,
ó
pa a
las
ides
a as
ó
p eciosas,
cuya
mul iplicación
se
desea
log a
con
poca
pé dida.
Vamos
á
examina
sucesi amen e
las
siguien es
cues iones
que
ienen
elación
con
el
acodo:
1.®
Tipos
p incipales
que
se
usan
pa a
el
acodo;
2.®
Medio
de
acili a
el
a aigamien o
de
los
mug ones;
3.®
Época
más
a o able
pa a
e ec ua
el
acodo.
I.'-TIPOS
PRINCIPALES
QUE
SE
USAN
PARA
EL
ACODO
Los
p incipales
ipos
que
gene almen e
se
emplean
pa a
el
acodo
-son
los
siguien es:
A.—Acodo
po
amu¬
g onamien o
sencillo;
B.
Id.
acos ando
la
cepa
en

T POS
QUR
SE
USAN
PARA
EL
ACODO
6
l
ie a;
C.
Id.
po
mug ón
múl iple
6
chino;
D.
Id.
po
in e sión.
A.=
Acodo
sencillo.
—
El
acodo
sencillo
puede
em¬
plea se
pa a
o ma
ba bados,
pa a
eemplaza
en
el
mismo
pun o
los
piés
allidos
en
una
plan ación,
pa a
con e i
en
pié
anco
un
sa mien o
ame icano
íngc ado
sob e
un
pié
indígena,
y
pa a
p oduci
ba ¬
bados
que
se
des inen
al
inge o
en
el
alle .
Guando
se
a a
de
p oduci
ba bados,
bas a
ende
bajo
ie a
y
lo
más
ce ca
posible
de
la
cepa
mad e,
una
pa e
del
sa mien o,
que
se
le an a
en
seguida
de
modo
que
salgan
del
suelo
una
ó
dos
yemas.
Se
sup imen
odos
los
bo ones
in e medios
desde
el
a anque
del
sa mien o
has a
el
pun o
donde
pene a
en
el
suelo,
á
in
de
e i a
que
es os
se
desa ollen
en
de imen o
del
acodo.
El
ozo
de
sa mien o
en e a¬
do
debe
se
lo
más
co o
posible
con
obje o
de
eco¬
nomiza
made a
y
pa a
e i a
que
se
desa ollen
muchas
aíces,
pues
siendo
en
g an
núme o
esul¬
a ían
débiles:
la
pun a
que
se
co a
á
la
ama
acoda¬
da
puede
se i
pa a
es aca.
Se
pod án
ejecu a
acodos
de
es a
clase
con
sa ¬
mien os
madu os
ó
únicamen e
he báceos;
en
es e
úl imo
caso
se
gana
iempo,
pues o
que
se
ob iene
al
a aigamien o
du an e
el
mismo
año
que
huljicse
sido
necesa io
pa a
o ma
una
simple
es aca.
Cuando
se
a ancan
las
plan as
así
a aigadas
pa a
asplan a las,
es
con enien e,
an es
de
pone las
en
si io
de
asien o,
co a las
dejándolas
solo
uno
ó
dos
hacecillos
de
aíces
bien
o mados,
pues
así
adquie-
í’en
es os
ó ganos
mayo es
dimensiones
que
si
se
imbiesen
dejado
en
mayo
núme o.
El
acodo
sencillo,
según
hemos
dicho,
puede
em¬
plea se
ambién
pa a
eemplaza
un
pié
allido
en
.62
VIDKS
AMKIUCANAS
una
plan ación
ó
pa a
con e i
en
pió
anco
un
sa mien o
ame icano
inge ado
sol) e
una
cepa
indí¬
gena;
en
es os
dos
casos
el
acodo
ha
de
queda
en
de ini i a
en
el
pun o
en
que
se
le
o ma,
lie
aqui
como
se
p ac ica;
después
de
habe
ca ado
el
lu¬
ga
que
ocupa
la
cepa
mue a
y
de
habe
ex aído
con
cuidado
sus
aíces,
se
ab e
en e
el
pié-mad e
y
el
pun o
en
donde
debe
se
ins alada
la
nue a
cepa,
una
zanja
bas an e
p o unda,
de
unos
30
cen¬
íme os
ap oximadamen e,
pa a
que
el
sa mien o
endido
en
el
ondo
no
quede
al
alcance
de
las
labo¬
es.
Se
escoge
un
sa mien o
de
una
longi ud
su i¬
cien e,
elegido
á
se
posi])le
en e
los
(lue
debe ían
co a se
á
la
cepa
mad e
en
iempo
do
la
poda;
se
le,
in oduce
en
la
zanja
lo
más
p óximo
posible
del
pié
de
la
cepa,
do
modo
que
so
hallo
p o egido
con a
los
acciden es
del
cul i o;
se
le
iende
luego
en
el
ondo
de
la
zanja,
alzándole
después
e ical¬
men e
en
el
pun o
deseado,
y
se
le
a a
á
una
es aca
cla ada
en
el
suelo,
según
so
ep esen a
en
la
ig.
8.
TIPOS
QUK
SE
USAN
PARA
EL
ACODO
63
■
Po
úl imo
se
llena
lo
zanja
con
ie a
bien
mullida,
que
se
apisona
ue emen e
con a
el
sa mien o.
Hecho
lo
an e io
so
co a
la
pun a
del
sa mien o,
dejando
sólo
dos
ojos
ue a
de
ie a
y
se
qui an
odas
las
yemas
comp endidas
en e
el
o igen
del
acodo
y
el
pun o
que
pene a
en
el
suelo.
Se
acos umb a
desde
el
p incipio
pone
cie a
can idad
de
es ié col
en
la
zanja
donde
es á
endido
el
mug ón
con
obje o
de
a o ece
el
desa ollo
de
las
aíces;
pe o
es
p e¬
e ible
en
el
p ime
a ío
abona
únicamen e
el
pié-
mad e,
y
no
es e cola
la
nue a
cepa
has a
que
i a
po
sí
sola;
de
es e
modo
se
e i a
la
in asión
de
las
aíces
de
las
cepas
inmedia as,
que
ienden
siemp e
á
desa olla se
en
la
zanja,
haciendo
compe encia
pe judicial
á
las
que
nacen
sob e
el
sa mien o,
an es
que
es as
hayan
adqui ido
su icien es
p opo ciones
pa a
pode
lucha .
Guando
los
sa mien os
no
ienen
longi ud
bas an e
pa a
da
el
acodo
en
el
si io
que
se
desea,
se
acoda
úno
co o;
el
allo
que
dé
al
ano,
se
acoda
á
su
ez
y
se
epi e
es a
ope ación
cuan as
eces
sea
necesa io
has a
llega
al
pun o
que
se
desee:
ambién
se
puede
hige a
un
sa mien o
de
la
longi ud
con enien e
sob e
la
ama
más
ce cana,
p ac icándose
luego
el
acodo
como
se
ha
explicado
an es.
Es e
úl imo
mé o¬
do
pe mi e
cambia
la
na u aleza
de
la
cepa
al
hace
el
acodo,
pues o
que
bas a
pa a
ello
emplea
un
sa -
niien o
de
o a
a iedad.
Eos
acodos
sencillos
(¡ue
no
se
hayan
de
asplan¬
a ,
se
sepa an
de
la
cepa
mad e
gene almen e
al
ca])o
de
dos.años,
pues
si
se
hace
an es,
la
ege¬
ación
se
debili a
y
se
e asa
la
uc i icación.
Es e
aié odo
pe mi e
ob ene
muchos
ba bados
de
un
solo
^codo,
pues
bas a
descub i
en
in ie no
los
sa mien-
64
VIDES
AMERICANAS
os
que
se
en e a on
en
la
p ima e a
an e io
y
di idi los
en
an os
ozos
como
nudos
p esen an:
á
es os
agmen os
a aigados
M .
Cliampin
les
ha
da¬
do
el
nomb e
de
me i alos
con
aíces
y
sob e
ellos
puede
p ac ica se
el
inge o
con
más
p obabilidades
de
éxi o
que
en
los
ob enidos
de
es aca.
B.—
A
c
odo
en e ando
la
Cepa.—
E
s e
sis ema
de
aco¬
do
puede
emplea se
pa a
eemplaza
una
cepa
mue ¬
a,
ó
pa a
con e i
en
pié
anco
en
el
mismo
pun¬
o
un
inge o
ame icano
sob e
pié
del
país;
de
un
Fig.
9.—Acodo
en e ando
la
cepa.
modo
gene al
debe
conside a se
como
in e io
á
los
o os,
pues o
que
las
cepas
que
de
él
esul an
son
habi ualmen e
poco
igo osas
y-de
co a
du ación
,
lo
que
debe
a ibui se
al
escaso
desa ollo
del
sis¬
ema
adicula ,
nacido
en
pa e
de
la
made a
ieja
de
la
cepa,
y
á
su
g an
dispe sión:
es
ambién
más
cos¬
oso
que
el
p eceden e.
Solo
con iene
usa le
cuando
se
desea
ob ene
simul áneamen e
a ios
acodos
del
mismo
pié-mad e,
á
cuyo
obje o
so
p es a
mejo
(jue
ningún
o o
p ocedimien o.
Los
acodos
de
es a
na u aleza
se
ejecu an
del
modo
TIPOS
QUE
SE
USAN
PARA
EL
ACODO
65
Siguien e.
Se
ab e
una
zanja
p o unda
á
pa i
del
pié
de
la
cepa
mad e
y
en
la
di ección
que
se
de¬
see;
se
descalzan
las
p incipales
aíces
de
la
id
has a
que
adquiq a
su icien e
mo ilidad
pa a
que
pueda
ex endé sela
en
el
ondo
de
la
zanja,
como
apa ece
en
la
ig.
9,
sin
a anca la
ni
desga a
sus
aíces;
se
le an an
en onces
dos
sa mien os,
de
mo¬
do
que
se
pueda
conduci
uno
al
pun o
en
donde
exis ía
la
cepa
mad e
y
el
o o
al
si io
donde
quie a
es ablece se
el
nue o
pié;
después
se
abona
bien
y
se
llena
la
zanja
con
ie a
muy
mullida.
Se
comp en¬
de
ácilmen e
que
po
medio
de
zanjas
con enien¬
emen e
dispues as,
pueden
di igi se
a ios
sa mien¬
os
hacia
pun os
dis in os
y
ob ene ,
po
consiguien¬
e,
a ios
piés
po
el
acodo
de
uno
solo.
G.==
Acodo
chino
—El
acodo
múl iplo
ó
chino,
se
des ina
ú
la
p oducción
de
ba bados;
o ece
la
en-
eja
de
ob ene
es os
úl imos
en
una
sola
es ación,
ó
Sea
en
el
iempo
necesa io
pa a
hace
a aiga
una
es aca,
consiguiendo
el
obje o
con
g an
economía
^e
sa mien os.
Pa a
e ec ua lo,
se
p ocede
del
modo
siguien e:
5

66
VIDKS
AMERICANAS
áb ese
una
zanja
de
25
cen ,
de
p o undidad
ap o¬
ximadamen e
á
pa i
del
pié-mad e,
y
se
iende
lio-
izon almen e
en
ella,
lg-.
10,
un
sa mien o
bien
es¬
cogido,
el
cual
se
sos iene
á
G
ú
8
cen ,
po
debajo
del
ni el
del
suelo,
suje ándolo
sólidamen e
po
medio
de
algunas
es aquillas.
Se
qui an
po
úl imo
odas
las
yemas
comp endidas
en e
el
pun o
de
pa ida
del
sa mien o
y
el
do
inme sión
en
la
zanja.
Cuando
en a
en
ege ación
la
plan a,
se
desa ollan
odas
las
yemas,
y
cuando
los
allos
alcanzan
una
longi ud
de
15
á
20
cen ,
se
llena
la
zanja
con
la
ie a
an es
ex aída,
en
caso
de
se
de
buena
calidad,
y
abonada
con
es ié col
descompues o;
si
la
ie a
uese
ma¬
la,
se
sus i uye
po
o a
mejo ,
aljonada
con enien e¬
men e;
cuando
el
suelo
es
demasiado
seco,
se
cub e
con
b oza
y
se
iega.
En
el
ascu so
del
es ío
se
des¬
a ollan
nume osas
aíces
en
el
an iguo
sa mien o
y
en
las
amas
que
de
él
p oceden,
y
cuando
llega
el
momen o
déla
plan ación
no
hay
mas
que
ex ae
el
acodo
di idiéndole
en
an os
agmen os
como
a-
;
mas
p esen a,
pues
cada
una
de
ellas
cons i uye
un
'
i
buen
ba bado.
Es o
p ocedimien o
es
p ác ico
y
económico
pa a
mul iplica
especies
y
a iedades
que
a aiguen
con
di icul ad,
como
son
el
Mus ang,
q
He bemon ,
el
No on's
Vi ginia
y
el
He mann,
con
al
que
se
l
ope e
en
buenas
ie as
que
no
sean
excesi amen e
j
secas.
j
D.--Acodo
po
In e sión.—
E
s e
acodo
puede
u ili-
|
za se,
ya
sea
pa a
eemplaza
una
cepa
mue a,
ó
pa a
es ablece
una
cepa
ame icana
de
pié
anco,
po
medio
de
un
sa mien o
p oceden e
de
un
inge o
:
de
es e
o igen
sob o
id
del
país.
Pa a
p ac ica
dicho
acodo
se
di ige
un
sa mien o,
igu a
11,
de
TIPOS
QUE
SE
USAN
PARA
EL
ACODO
67
su icien e
longi ud
hacia
el
pun o
donde
se
quie a
es-
aldece
el
nue o
pié,
se
enco a
su
ex emo
lib e
y
se
le
en
ie a
á
20
ó
25
cen ,
en
un
hoyo
abie o
y
es¬
e colado
p e iamen e.
Débese
ene
la
p ecaución
de
qui a
con
cuidado
odas
las
yemas
in e medias
en e
el
o igen
del
sa mien o
y
su
pun o
de
inme ¬
sión
en
el
suelo,
dejando
únicamen e
las
dos
más
p óximas
á
la
supe icie
del
mismo.
Du an e
el
cu so
del
año
se
e i ica
el
a aigamien o
y
en
el
in ie no
p óximo
puede
sepa a se
de
la
cepa
mad e
si
el
suc¬
io
es
de
mediana
ó
buena
calidad.
Las
plan as
que
p oceden
de
es e
sis ema
son
po
lo
gene al
obus¬
os
y
es án
])ien
cons i uidas;
con
ecuencia
echan
u o
en
el
mismo
año
de
la
ope ación.
En
esumen
■
o
l
acodo
po
in e sión
puede
conside a se
como
su¬
pe io
al
acodo
o dina io,
y
ambién
como
un
excc-
ien e
medio
pa a
ob ene
ba ])ados
de
asien o,
ó
pa a
i'eemplazo
de
o as
cepas.
Los
incon enien es
de
es e
hié odo
son
que
lle a
consigo
un
gas o
ex ao di¬
na io
de
sa mien o
y
que
además
di icul a
las
labo es
du an e
odo
el
iempo
que
el
mug ón
es á
unido
á
u
copa
mad e.
68
VIDES
AMERICANAS
2.'’-IVIEDI0S
PARA
FACILITAR
EL
ARRAIGAMIENTO
DE
LOS
ACODOS
Aunque
el
a aigamien o
de
los
acodos
de
las
i¬
des
es
segu o,
siemp e
que
se
disponga
de
un
sa ¬
mien o
sano
colocado
en
una
ie a
su icien emen e
esca
y
mullida,
podemos
emplea
di e sos
medios
pa a
a o ece
la
emisión
y
desa ollo
de
las
aí¬
ces.
Tales
son,
po
ejemplo,
una
ligadu a
hecha
con
alamb e
hacia
el
cen o
del
ayec o
si ij e á-
nco
del
acodo;
una
hendidu a
man enida
abie a
po
medio
de
una
pequeña
cla ija,
una
lengüe a
desp endida
has a
la
mi ad
de
la
made a
ó
un
sim¬
ple
desco ezamien o
en
la
misma
egión.
Consis e
el
p incipio
de
es e
p ocedimien o,
en
p o oca
la
o mación
de
dila aciones
leñosas
que
a o ecen
la
p oducción
de
bo ones
adicula es;
los
demás
ienen
po
obje o
pone
en
descubie o
las
capas
gene ado¬
as
de
la
made a,
y
acumula
la
sa ia
en
pun os
de e minados,
en
los
cuales
se
o man
ode es
que
p oducen
á
su
ez
muchas
aíces.
La
ope ación
de
cub i
con
b oza
las
plan as
ie ¬
nas
y
algunos
iegos
man ienen
el
suelo
en
condi¬
ciones
a o ables
de
humedad,
con ibuyendo
así
al
buen
éxi o
del
acodo.
3.°-ÉPOCA
PREFERIBLE
PARA
EL
ACODO
La
época
que
pa ece
se
más
á
p opósi o
pa a
la
ejecución
de
los
acodos
con
los
sa mien os
madu¬
os,
es
la
que
sucede
á
la
caída
de
las
hojas,
excep o
en
las
ie as
demasiado
húmedas
en
in ie no,
en
los
cuales
las
yemas
en e adas
pod ían
al e a se.
KPOCA
PREFERIBLE
PARA
EL
ACODO
69
Cuando
se
emplean
amas
he báceas,
dé])ense
en¬
e a
desde
el
momen o
en
que
han
adqui ido
su i¬
cien e
elas icidad
pa a
pode las
enco a
sin
pelig o
de
ac u a,
una
ez
se
ha
obse ado
que
los
ejidos
son
an o
más
ap os
pa a
emi i
aíces
cuan o
más
ie nos
son.
Resul a
como
esumen
de
odo
lo
an e io ,
que
el
acodo
es
un
p ocedimien o
más
ca o
y
complicado
que
el
mé odo
de
la
ep oducción
po
es acas;
lo
que
jus i ica
la
epugnancia
que
expe imen an
los
i i¬
cul o es
en
sus i ui le
á
es e
úl imo.
Puede
no
obs¬
an e
p es a
g andes
se icios,
me ced
á
la
segu i¬
dad
de
los
esul ados
que
p oduce,
has a
pa a
las
a iedades
de
más
di ícil
a aigo,
y
me ece,
po
es a
causa,
ija
se iamen e
la
a ención
de
los
p ác icos.
CAPÍTULO
VI
Inge os•
El
inge o,
con o me
hemos
dicho,
es á
llamado
á
ep esen a
un
papel
de
los
más
impo an es
en
la
econs i ución
de
los
iñedos
me idionales.
Haciendo
i i
nues as
ides
eu opeas,
cuya
supe¬
io idad
es
indiscu i])le,
sob e
pies
ame icanos
esis¬
en es,
queda án
á
sal o
de
los
a aques
de
la
Filoxe a;
puédese
emplea
ambién
es e
modo
de
ep oducción
pa a
ob ene
con
apidez
los
sa mien os
ame icanos
uecesa ios
des inados
á
nue as
plan aciones,
u ili-
G an
pai
e
de
es e
capí ulo
es á
omado
del
Resume
des
Legons
Via iques
su
le
g e age
des
ignes
Ame icuines,
explicadas
po
el
^u o
en
la
Escuela
nacional
de
Ag icul u a
de
Mon pelle ,
en
ma zo
de
188],
bajo
el
pa ona o
de
la
Sociedad
de
Ag icul u a
del
He aul .
76
VIDES
AMERICANAS
e
supe io
has a
la
cuña,
sepa ando
con
auxilio
del
podón
dos
pequeñas
láminas
de
made a,
cuyo
g ueso
sea
p opo cional
á
la
a e a
que
se
ha
de
inse a
ó
inge i .
Pa a
p épa a
y
la]) a
la
púa
se
elige
una
a e a
p o is a
de
es
yemas,
se
co a
en
bisel
p olonga¬
do,
ósea,
en
o ma
de
hoja
de
cuchillo
de
mane a
que
los
dos.])iselos
a anquen
de
la
base
de
la
úl ima
yema,
como
se
ep esen a
en
la
igu a
13.
En
cuan o
Fig.
1
3
.
—Co e
de
la
púa
pa a
el
inge o
po
hendidu a
pa cial.
sea
posible,
debe
e i a se
deja
al
descubie o
la
mé¬
dula
po
ambos
lados,
pues
do
lo
con a io,
apa e
delgada
ó
lengüe a
no
conse a ía
la
solidez
necesa¬
ia.
P epa ada
así
la
púa,
so
ajus a
en
la
hendidu a
del
pa ón
dándole
cie a
oblicuidad
con
elación
á
es e,
con
obje o
de
({Ue
exis a
siemp e
un
pun o
en
el
cual
se
c ucen
las
capas
gene a ices
de
la
made¬
a
á
pesa
de
la
desigualdad
de
su
espeso ,
después
de
lo
cual
se
sepa a
la
cuña
ó
el
ú il
que
se ía
pa a
man ene
sepa ados
los
bo des
de
la
hendidu a
del
pa ón.

SISTEMAS
DE
INGERTO
77
Es e
sis ema
de
inge o
se
aplica
especialmen e
en
los
cepas
de
cie a
edad
y
po
lo
an o
de
egula
diáme o;
en
los
pa ones
jó enes
bas a
una
ligadu-
o
ó
p ac ica
en
un
lado
con
la
podade a
una
hendi¬
du a
como
se
ep esen a
en
b
igu a
12.
B.
—
I
nge o
po
Hendidu a
comple a.
—
Es e
inge ¬
o,
igu a
14,
llamado
amliión
ó
caballo
in e ido,
Se
aplica
mucho
iempo
há
con
pa ones
jó enes
de
hn
a iQ,
á
causa
de
la
acilidad
con
que
se
e i ica.
Po a
p ac ica lo
se
descalza
el
po a-inge o,
so
co a
Fig.
14.—Inge o
po
hendidu a
comple a.
^1
ni el
del
suelo
ó
ó
una
al u a
un
poco
majm ,
y
se
^'oja
po
el
cen o
con
el
mismo
cuchillo
que
si e
pa a
co a
las
a -e as.
La
púa
ó
a e a
debe
elegi se
do
igual
diáme o
al
del
pa ón;
se
co a
en
bisel
po
Jaibas
ca as,
de
al
modo
que
la
po ción
qUe
pe ma-
aece
in ac a
en e
las
secciones
sea
igual
de
una
y
o a
pa e
y
se
in oduce
luego
en
la
hendidu a
dei
Po ón
p ocu ando
que
és e
y
la
a e a
coincidan
su-
Po icialmen e.
Los
esul ados
que
da
dicho
p ocedi-
P^ on o
son
muy
sa is ac o ios
y
p esen a
sob e
el
de
78
VIDES
AMERICANAS
hendidu a
inglesa
la
en aja
de
se
ácilmen e
ejecu-
,,
ado
has a
po
ob e os
que
ca ecen
de
p ác ica
en
i
es a
ope ación,
si
bien
los
inge os
no
son
an
só-
•:
lidos
y
es án
expues os
po
consiguien e
á
la
acción
'
del
ien o
que
les
puede
pe judica
en
muchos
casos.
,
C.==
Inge o
á
la
Pon oise.
—
Es e
inge o
di ie e
del
p eceden e
en
que,,
en
ez
de
hende
el
pa ón,
se
p ac ica
en
él
una
exca ación
con
la
podade a
ó
con
•
una
gubia
especial,
en
donde
se
inse a
la
púa
co ¬
ada
en
o ma
de
pi ámide
iangula ,
al
como
apa¬
ece
en
los
dibujos
de
la
igu a
15.
Es e
sis ema
ha
sido
abandonado
po
su
di icil
ejecución
y
malos
e¬
sul ados,
siendo
p e e ible
el
inge o
po
hendidu a
pa cial.
D.==
Inge o
po
Hendidu a
inglesa.
—
Pa a
e ec ua
,
es e
inge o,
igu a
16,
se
co a
á
bisel
el
pa ón
al
ni el
del
suelo,
po
medio
de
un
podón
ó
de
un
cu¬
chillo
especial
que
se
in oduce
luego
e icalmen o
SISTEMAS
DE
INGERTO
79
hacia
el
cen o
déla
sección,
eniendo
cuidado
de
e i a
la
o mación
de
un
bisel
muy
agudo
que
p o¬
duci ía
lengüe as
demasiado
delgadas,
ácilmen e
desecal)les
é
imp opias
po
lo
an o
pa a
o ma
una
buena
soldadu a.
El
inge o
ó
la
púa
se
p epa a
de
igual
modo,
las
lengüe as
quedan
sepa adas
y
se
in oducen
en
la
hendidu a
del
pa ón
p ocu ando
coincidan
las
co ezas
del
mejo
modo
posible,
á
lo
Fig.
i6.—Inge o
po
Hendidu a
Inglesa.
Cienos
po
uno
de
los
lados
si
el
diáme o
de
la
a-
ce a
es
meno
que
el
del
pa ón.
Inmedia amen e
se
Peac ica
la
ligadu a
pa a
man ene
ue emen e
e¬
unidas
las
supe icies
de
con ac o
de
amlios
ege¬
ales.
Es e
p ocedimien o
pe mi e
inge a
nues as
a¬
ciedades
del
país
sob e
pié
ame icano,
aun
siendo
^uy
jo en
el
pa ón
(de
un
ano,
ecuen emen e),
ch eniéndose
muy
buenos
esul ados
an o
po
la
8
o
VIDKS
AMERICANAS
p opo ción
de
los
que
p enden
como
po
la
buena
cons i ución
de
las
plan as
á
que
dan
o igen.
Es os
esul ados
nos
pa ece
que
son
debidos
C
la
mul ipli¬
cidad
y
á
la
ex ensión
de
las
supe icies
de
con ac o
en e
las
capas
gene ado as
de
la
made a'del
pió
y
la
del
inge o
que
asegu an
mejo
la
soldadu a,
aci¬
li an
los
cambios
de
ma e iales
en e
los
dos
in¬
di iduos
eunidos
y
de e minan
la
o mación
de
Fig.
17.
—
Inge o
Champin.
una
cica iz
p olongada
y
poco
oluminosa
que
no
pe judica
el
buen
uncionamien o
ul e io
del
e¬
ge al.
El
inge o
po
hendidu a
inglesa,
g acias
á
las
di¬
e en es
en ajas
que
acabamos
de
enume a ,
á
la
p opiedad
que
posee
de
adap a se
admi ablemen e
ó
los
pa ones
de
un
año
y
á
la
posibilidad
de
p ac i¬
ca se
con
el
auxilio
de
máquinas,
es
p e e ido
á
los
o os
sis emas,
iende
á
gene aliza se
cada
ez
más,
y
p obablemen e
ep esen a á
un
papel
muy
impo -
SISTEMAS
DE
INGERTO
an
e
en
la
econs i ución
de
nues os
iñedos
in¬
se ados
sob e
pié
ame icano.
E.
=
I
nge o
champin.—
E
s e
inge o
es
una
modi¬
icación
del
an e io
y
se
p ac ica
del
modo
siguien¬
e:
có ase
el
pa ón
pe pendicula men e
ó
su
eje,
se
ab e
hacia
los
dos
e cios
de
su
diáme o
y
se
'co a
la
po ción
más
g uesa
en
bisel
p olongado
has a
el
bo de
supe io
de
la
hendidu a.
La
púa
ó
a e a
se
p epa a
de
igual
modo
euniéndola
al
pa¬
ón
como
liemos
desc i o
an e io men e.
La
igu¬
a
17
da
una
exac a
idea
del
inge o
Champin.
Es e
p ocedimien o
y
el
an e io
son
los
que
con
más
ecuencia
se
emplean
pa a
inge a
sob e
pies
-jó enes,
cuyo
diáme o
sea
casi
igual
al
de
los
sa ¬
mien os
que
han
de
se i
de
púas.
De
es e
modo
se
puede
inge a
sob e
piés
de
un
año
en
la
misma
i-
ua,
en
ba bados
sepa ados
de
me i alos
con
aíces
ob enidos
po
acodo
y
po
es aca.
Du an e
la
mayo
pa e
del
in ie no
se
puede
inge a
en
el
alle
em¬
pleando
máquinas
á
p opósi o
pa a
p ac ica
es a
ope ación,
sólo
que
debe
ene se
la
p ecaución
de
cub i
las
plan as
inge adas.,
con
una
g uesa
capa
ie
a ena
á
medida
que
se
an
p epa ando
los
inge ¬
ios
,
dejándolos
en
es as
condiciones
has a
el
mo¬
hien o
en
que
deben
se
asplan ados.
F.
=
I
nge o
á
Caballo.—
E
s e
p ocedimien o
es
sólo
Aplicable
cuando
se
a a
de
piés
jó enes,
y
consis e,
igu a
18
a,
en
co a
el
pa ón
en
bisel
agudo
y
en
hace lo
pene a
en
la
hendidu a
sencilla
p ac icada
^0
la
púa
según
su
diáme o.
Es
supe io
al
de
hen-
ii iu a
pa cial
á
causa
de
la
acilidad
con
que
se
e ec úa
y
de
la
p o ección
que
o ece
á
las
he idas
Con a
el
agua
de
llu ia,
si
bien
p esen a
el
incon e¬
nien e
de
acili a
demasiado
el
a aigo
de
la
púa.
6

82
VIDES
AMERICANAS
Recien emen e
se
ha
p opues o
la
aplicación
del
in¬
ge o
Camuse ,
ep esen ado
en
la
igu a
18
h,
el
cual
es
una
modi icación
del
que
acabamos
de
des¬
c ibi :
la
lengüe a
del
pa ón
se
ab e
po
su
cen o
con
obje o
de
ecibi
o a
co espondien e
que
se
p epa a
al
ab i
la
púa.
Es e
inge o
es
no able
bajo
el
pun o
de
is a
de
la
mul iplicidad
de
las
supe i¬
cies
de
con ac o,
pues
p esen a
cua o
en
cada
uno
de
los
allos,
pe o
o ece
el
incon enien e
de
se
al¬
go
di ícil
de
ejecu a
ú
mano.
Pa a
ob ia
es a
di i-
Fig.
i8.—a
Inge o
á
caballo.—
b
Inge o
Camuse .
cui ad
se
han
ideado
a ias
máquinas,
pe o
pa éce-
nos
que
ninguna
de
ellas
sa is ace
su
obje o
de
una
mane a
comple a.
G.
=
Inge o
de
Talón.
—
Con
obje o
de
p olonga
la
exis encia
á
los
inge os
ame icanos
que
se
des inan
á
la
p oducción
ápida
de
sa mien os,
se
p ac ica
el
inge o
de
alón
y
el
de
Fe maud,
que
desc ibi emos
luego,
los
cuales
pe mi en
u iliza
el
es o
de
i alb
dad
que
queda
á
las
cepos
ancesas
iloxe adas
pe o
que
conse an
oda ía
cie o
igo .
SISTEMAS
DE
INGERTO
83
Pa a
ob ene
de
es as
ope aciones
un
esul ado
du¬
ade o,
es
p eciso
ejecu a las
sob e
ides
si uadas
en
e enos
icos,
suscep ibles
de
alimen a
su icien¬
emen e
al
nue o
pié
que
se
o ma
en
el
mismo
lu¬
ga
en
que
pe ece
el
an iguo.
El
inge o
de
alón
se
e i ica
del
modo
siguien e:
una
ez
co ado
y
hendido
el
pa ón
como
hemos
di¬
cho
al
a a
del
inge o
po
hendidu a
pa cial,
se
elige
la
púa
ó
a e a
que
sea
lige amen e
cu a
y
es¬
é
p o is a
de
un
alón,
adelgazándola
luego
po
sus
dos
ca as
en
o ma
de
lámina
de
cuchillo.
Se
in o¬
duce
después
en
la
hendidu a,
p ocu ando
que
coin-
eidan
las
co ezas
en e
si
y
que
el
alón
es é
en
bue-
'lus
condiciones
pa a
pode
a aiga se.
II.=Inge o
Pe maud.
—
M.
P.
Fe maud,
ha
modi i-
^^do
el
an e io
sis ema
del
modo
siguien e:
des¬
pués
de
habe
co ado
y
hendido
el
pa ón
,
se
sepa-
con
una
gubia
especial
una
po ción
de
made a
delan e
de
la
hendidu a,
con
obje o
de
ob ene
un
bi-
agudo
en
uno
de
los
lados.
Hacia
el
e cio
in e-
^‘lo
de
la
púa
se
sepa a
una
lengüe a,
que
se
inse a
84
VIDES
AMERIC.VNAS
en
el
pa ón.
El
sa mien o
ha
de
in oduci se
en
la
exca ación
p ac icada
en
el
suelo,
como
apa ece
en
la
igu a
19.
Tales
son
los
p incipales
sis emas
de
inge o
apli¬
cables
ó
las
ides
ame icanas
y
sancionados
has a
aquí
po
la
p ác ica;
amos
á
ocupa nos
aho a
de
los
ú iles
y
máquinas
que
pueden
se i
pa a
su
eje¬
cución.
5.“-UTILES
Y
MÁQUINAS
PARA
INGERTAR
A.
=
U iles
pa a
el
inge o
en
Hendidu a.—
P
a a
es a
ope ación
se
emplea;
1.®
una
sie a
de
a co
ó
un
se ucho
que
si e
pa a
ase a
los
pa ones
g uesos;
2.®
las
ije as
de
ja dine o
pa a
co a
los
b o es
y
los
sa mien os;
3.”
un
podón
pa a
ab i
los
pa ones
g uesos,
ó
un
escoplo
en
o ma
de
hoja
de
cuchillo
que
iene
la
en aja
de
a]3 i
el
pié
hácia
la
pe i e ia;
•4.°
un
ma illo
o dina io
ó
mejo
aun
un
ma illo-
azadón
que
si e
pa a
golpea
sob e
el
podón
con
que
se
ajan
los
pa ones
y
al
p opio
iempo
pa a
descalza
la
cepa
que
se
debe
inge a ;
5.°
una
poda¬
de a
pa a
lab a
las
púas,
iguala
los
co es
y
aja
los
pa ones
delgados.
B.
=
=U il
especial
pa a
el
inge o
llamado
á
la
Pon oise.
—
Se
emplea
pa a
p ac ica
es a
ope ación
una
espe¬
cie
de
gubia
de
lámina
angula
que
pe mi e
ab i
una
anu a
aguda
en
la
cual
se
in oduce
la
púa.
C.
=
M
áquinas
pa a
e ec ua
los
inge os
de
Hendidu a
inglesa
y
Chainpin.
—
El
empleo
de
máquinas
ha
a¬
cili ado
mucho
la
aplicación
del
inge o
pa a
econs¬
i ui
nues os
iñedos;
pe mi e
u iliza
pa a
es e
abajo,
has a
aquí
ese ado
á
ob e os
especiales,
á
muje es
y
jo nale os
cualesquie a,
po
cuyas
en-
ÚTILES
Y
MÁQUINAS
PARA
INGERTAR
85
ajas
a ios
i icul o es
se
han
ap esu ado
á
adqui i
dichos
apa a os.
Uno
de
los
que
ha
enido
más
acep ación
es
el
de
M.
Pe i ,
desc i o
po
M.
B éhe e
en
los
é minos
siguien es*:
«La
máquina
pa a
inge a
debida
al
ingenie o
M.
Pe i ,
de
Langon,
Gi onda,
es
sin
dispu¬
a
la
p ime a
que
desde
algún
iempo
ha
llamado
la
a ención
de
los
i icul o es
y
empieza
ya
á
se
cono¬
cida
del
público
ag ícola
que
se
in e esa
po
el
p o¬
g eso
del
a e
mecánico;
po
es a
ci cuns ancia
al
^desc ibi la,
p escindi emos
de
cie os
de alles
e e-
í“en e
á
su
cons ucción
y
empleo.
El
apa a o
Pe i ,
lg.
20,
cons a
de
dos
láminas:
úna
C
pa a
co a
el
sa mien o
en
bisel,
la
o a
F
Pú a
ab i
la
anu a
en
el
pa ón;
ambas
es án
i¬
jos
en
una
palanca
ho izon al
P,
que
oscila
al
ede¬
do
del
eje
ijo
A
p o is o
de
una
pieza
gi a o ia
que
Se
mue e
en
la
co ede a
M
N.E
conjun o
se
ija
‘
B éiie e :
Rappo
su
le
concou s
des
ou ils
e
machines
p o-
P^^s
au
g e age
de
la
Vigne,
o ganisé
a
l’École
Na ionale
d’Ag icul u-
de
Mon pellie ,
pa la
Socié é
cén ale
d’Ag icul u e
de
l’Hé aul ,
8,
9
e
10
ma s
1880.
92
VIDES
AMERICANAS
ingeniosa
pe mi e
p ac ica
con
comodidad
aquella
ope ación
y
acili a
á
la
caja
la
es abilidad
necesa ia,
pues o
que
el
apa a o
inge ado ,
p opiamen e
dicho,
es á
ijo
po
medio
de
dos
cla ijas
sob e
el
a esano
que
eúne
los
dos
mon an es
de
made a
que
cons i¬
uyen
el
asa
de
la
caja.
III.
—
El
apa a o
inge ado
se
compone
de
una
planchi a
que
si e
de
bas ido ,
p o is a
de
seis
muescas
de o mas
y
dimensiones
di e en es:
unas
acanaladas,
o as
co adas
en
bisel;
es án
ca ac¬
e izadas
odas
po
la
posición
oblicua
que
les
ha
dado
el
cons uc o ,
con
elación
al
ilo
de
la
hoja
que
debe
co a
las
púas,
disposición
que
pe mi¬
e
ob ene
las
secciones
con
g an
limpieza.
Po
de¬
lan e
y
encima
de
es as
muescas,
se
mue e
lio-
izon almen e
un
cuchillo
que
es á
ijo
po
un
ex¬
emo
al
a mazón
con
auxilio
de
un
pe nio,
y
el
ex emo
opues o
es á
p o is o
de
un
pequeño
ma¬
nub io
que
si e
pa a
imp imi
mo imien o
al
apa¬
a o.
Pa a
impedi
que
el
cuchillo
se
le an e
á
causa
de
la
esis encia
que
la
púa
opone
al
se
co a¬
da,
hay
dos
planchas
de
cob e
que
guían
su
mo¬
imien o.
Po
medio
de
es e
inge ado
y
después
de
muy
co o
ap endizaje,
cualquie
ob e o
puede
p ac ica
indis in amen e
el
inge o
de
hendidu a
inglesa
y
los
inge os
de
hendidu a
pa cial
ó
sencilla,
pa a
cuya
ope ación
bas a
que
el
ope a io
coloque,
con
la
mano
izquie da,
la
púa
que
ha
de
p epa a
en
la
muesca
des inada
pa a
al
ó
cual
inge o
y
haga
mo e
con
la
de echa
el
cuchillo.
M.
Comy,
con
obje o
de
que
su
apa a o
pueda
em¬
plea se
en
odos
los
casos,
ha
añadido
una
se ie
de
muescas
suplemen a ias
que
pe mi en
p ac ica
el

ÚTILES
Y
MAQUINAS
PARA
INGERTAR
93
inge o
Champin
y
el
inge o
á
la
Pon oise,
aunque
en
la
ac ualidad
son
poco
usados.
Po
úl imo,
el
conjun o
del
apa a o
inge ado
se
puede
ija
sob e
una
mesa
po
medio
de
dos
pe ¬
nios,
que
le
e ienen
en
el
asa
de
la
ces a
ó
caja
po ¬
a-púas;
de
es e
modo
el
apa a o
si e
pa a
e ec ua
€l
inge o
en
el
alle .
Hemos
dicho
que
las
púas
se
clasi icaban
según
su
diáme o
y
de
lo
que
p ecede
esul a
que
el
inge ado
sólo
si e
pa a
p epa a
la
púa.
El
cu-
cMllo
me o-inge o
acili a
las
dimensiones
del
pa¬
ón
,
si e
pa a
p epa a lo
y
es á
des inado
además
pa a
p ac ica
la
hendidu a
en
las
púas
co adas
á
p opósi o
pa a
ecibi
es a
o ma:
como
la
hendidu a
se
p ac ica
ácilmen e
con
una
podade a,
M.
Comy
no
se
ha
alido
de
su
inge ado
pa a
e ec ua la.
IV.
—Es e
cuchillo
es
una
podade a
o dina ia,
en
ún
pun o
de
cuya
lámina
es á
edohlonado
un
bo on-
ci o
salien e,
en
en e
del
cual
se
mue e
una
co e¬
de a
que
se
acciona
aplicando
el
pulga
sob e
un
bo ón
especial
y
que
se
ap oxima
ó
sepa a
del
p ime
bo ón,
á
olun ad
del
ope a io.
La
habilidad
del
ob e¬
o
consis e
en
hace
apoya
el
po a-inge o,
que
ha
de
co a
con
es e
cuchillo,
con a
el
bo ón
ijo
y
en¬
onces
oma
el
diáme o
del
pa ón,
empujando
la
co ede a
mo ible
con a
el
po a-inge o,
que
es á
sos enido
en
di ección
con a ia
po
el
bo ón
ijo.
El
g ueso
de
cada
posición
de
la
co ede a,
le
acili a
una
g aduación
co espondien e
á
la
del
apa a o
medido .
Como
se
e
po
es e
conjun o
de
ú iles,
la
máquina
de
M.
Comy,
si e
pa a
p ac ica
odos
los
inge os,
an o
en
la
iña
como
en
el
alle :
el
pa ón
se
co a
ácilmen e
con
el
cuchillo;
la
púa
se
p epa a
con
el
inge ado .
94
VIDES
AMERICANAS
6.“-LIGADURAS
Y
ENLODADOS
Los
inge os
que
se
p ac ican
sob e
pies
de
peque¬
ño
diáme o
se
han
de
suje a
sólidamen e
con
liga¬
du as
pa a
que
pueda
e ec ua se
la
consolidación
de
la
soldadu a.
Con
obje o
de
log a
es e
esul ado
so
emplea
especialmen e
el
b aman e
o dina io,
el
que
p ocede
de
cue dos
deshiladas
y
emb eadas,
ó
desechos
de
las
que
se
usan
en
los
buques,
y
algu¬
nas
eces
la
apiña
del
Japón.
Es a
úl ima
ma e ia,
más
económica
que
el
b aman e,
es
muy
ue e,
pe o
iene
el
incon enien e
de
pud i se
ápidamen e
en
los
años
llu iosos,
y
pa a
e i a
ese
dé ec o,
M.
Champin
aconseja
in oduci la
po
algún
iempo,
an es
de
emplea la,
en
una
solución
de
sul a o
de
cob e.
En
cuan o
á
los
enlodados,
sólo
deben
p ac ica se
cuando
los
inge os
dejan
al
descubie o
g andes
he idas,
como
sucede
con
el
inge o
de
hendidu a
y
el
de
alón
en
pies
iejos;
con
los
inge os
de
hendi¬
du a
inglesa,
Champin,
á
caballo,
e c.,
p ac icados
en
es acas
ó
en
pies
jó enes,
se
puede
p escindi
del
enlodado
con
la
condición
de
en ol e los
cuidadosa¬
men e
con
una
ligadu a
de
apiña
ó
de
b aman e
al¬
qui anado.
El
enlodado,
p e e ible
po
sus
buenos
esul ados
en
la
p ác ica,
es
la
a cilla
amasada
que
se
aplica
en
pequeñas
can idades
sob e
las
he idas
con
obje o
de
p o ege las
del
con ac o
del
ai e
y
e i¬
a
la
pene ación
de
la
humedad.
La
a cilla
debe
es a
exen a
de
pied as
y
o ma
una
pas a
compac a
ú
homogénea,
pa a
que
no
esbale
ni
se
hienda
al
aplica la
al
inge o.
Los
más icos
esinosos,
como
el
del
IIommc-Le o
CUIDADOS
QUE
NECESITAN
LOS
INGERTOS
95
y
o os,
no
han
dado
buenos
esul ados,
pues
se
al e an
muy
p on o
po
las
ci cuns ancias
especiales
en
que
se
encuen an
debajo
de
ie a.
Los
ensayos
que
se
han
hecho
ecien emen e
pa a
sus i ui
con
hojas
de
es año,
plomo
ó
de
caucho
ñ
la
a cilla,
ampoco
han
sido
sa is ac o ios,
pues
las
p ime as
de
es as
sus ancias
quedan
con
ecuencia
a a esadas
po
las
aíces
del
inge o,
y
la
úl ima
pa ece
no
o ece ,
en
cie os
casos,
oda
la
igidez
necesa ia.
V.^-CUIDADOS
QUE
NECESITAN
LOS
INGERTOS
A.
=
=
Recalzado.—
Te minado
el
inge o,
debe
ecal¬
za se
pa a
sus ae le
á
la
in luencia
de
un
deseca¬
mien o
p oducido
po
el
con ac o
con
el
ai e
ex e¬
io .
La
ie a
muy
mullida
se
dispone
en
o ma
de
cono
al
ededo
de
la
púa
de
modo
que
sólo
quede
al
descubie o
la
úl ima
yema.
Es a
ope ación
se
p ac¬
ica
po
medio
de
un
azadón
iangula
(
inque)
y
con
las
mayo es
p ecauciones
pa a
no
hace
mo e
la
a e a
‘.
B.
=
Eliminación
de
las
aíces
ancesas
y
de
los
e¬
nue os
ame icanos.
—Siemp e
que
el
inge o
si a
pa¬
a
hace
i i
una
id
eu opea
sob e
pié
ame icano
esis en e,
es
necesa io
isi a
con
g an
a ención
los
inge os
casi
odos
los
meses
du an e
el
e ano.
Es¬
as
isi as
ienen
po
obje o
des ui
las
aíces
que
puedan
apa ece
en
la
púa
y
los
e oños
que
nacen
en
el
pa ón,
cuidados
que
asegu an
casi
siemp e
el
buen
éxi o
del
inge o.
En
e ec o,
cuando
se
pe mi e
*
Si
se
cub e
el
ecalzado
con
una
lige a
capa
de
alguna
ma e ia
ne¬
g a,
al
como
esiduos
de
cok
ó
de
ca bón,
se
ob iene
una
ele ación
de
empe a u a
del
suelo
que
a o ece
la
soldadu a
del
inge o.
96
VIDES
AMERICANAS
el
desa ollo
de
las
aíces
en
la
púa,
disminuye
la
ege ación
del
po a-inge o
y
la
pa e
aé ea
aumen¬
a
con
más
apidez
que
la
sub e ánea,
cuya
anoma¬
lía
de e mina
el
mo imien o
ó
sepa ación
pa cial
de
las
pa edes
de
la
hendidu a
y
con
ecuencia
acaba
po
p oduci
la
sepa ación
comple a
del
inge o.
Po
lo
demás,
aunque
no
sob e inie a
es e
acciden e,
la
emancipación
de
la
púa
es
siemp e
pe judicial,
pues¬
o
que
sus
aíces
se
desa ollan
á
expensas
de
las
del
po a-inge o
que
es
en onces
del
odo
insu icien¬
e
pa a
nu i
el
inge o
cuando
la
Filoxe a
ha
des¬
uido
sus
aíces.
Si
no
se
des uyen
los
enue os,
es os
se
desa o¬
llan
en
de imen o
de
los
allos
del
inge o,
que
pe ¬
manece
aquí ico
y
acaba
po
mo i
algunas
eces.
A
pa i
del
mes
de
agos o,
cuando
se
hayan
econo¬
cido
con
segu idad
los
pies
que
esul an
allidos,
se
p escinde
ya
de
qui a
los
enue os
con
obje o
de
conse a ,
si
es
p eciso
pa a
el
año
siguien e,
la
ma¬
de a
necesa ia
con
que
pode
p ac ica
el
inge o
in¬
glés.
Pe o
si
es os
e oños
ue en
insu icien es,
se
puede
inge a
de
nue o
un
poco
más
bajo
en
la
mis¬
ma
cepa,
si
bien
aumen an
las
p obabilidades
de
que
la
púa
se
con ie a
en
pié
anco,
po
cuyo
mo¬
i o
debe
p e e i se
el
p ime
medio
cuando
es
po¬
sible.
8.°-IVIED10
PREFERIBLE
PARA
ASEGURAR
EL
ÉXITO
DE
LOS
INGERTOS
Los
inge os
que
se
p ac ican
sob e
piés
iejos,
como
po
ejemplo,
los
de
sa mien os
ame icanos
so¬
b e
an iguas
cepas
del
país,
sólo
pueden
ealiza se
en
cul i o
o dina io,
es o
es,
en
el
mismo
iñedo,
y
MEDIO
PAUA
asegu a
LOS
INGERTOS
97
po
lo
an o
es án
expues os
á
las
condiciones
más
ó
menos
a o ables
de
a aigamien o
que
puede
o e¬
ce les
el
luga
en
donde
ege an
los
po a-inge os.
Cuando
se
a a
de
es ablece
una
plan ación
dedica¬
da
especialmen e
al
inge o,
en onces
a ían
las
con¬
diciones,
pues o
que
se
puede
ope a
sob e
pa ones
jó enes
suscep ibles
de
se
asplan ados,
y
cuando
el
campo
que
ha
de
as o ma se
en
iñedo
se
juzga
que
no
es
a o able
pa a
asegu a
el
éxi o
en
las
ope aciones
del
inge o,
es
p e e ible
en onces
p e¬
pa a
pies
inge ados
en
un
i e o
que
eúna
me¬
jo es
condiciones
y
coloca
sólo,
en
lo
que
ha
de
cons i ui
el
iñedo,
ba bados
cuyo
inge o
haya
p endido.
De
es e
modo
se
e i a
la
i egula idad
que,
cu
mayo
ó
meno
p opo ción,
se
obse a
siemp e
cuando
se
inge a
en
el
mismo
iñedo;
se
acili a
niiicho
la
igilancia
que
exige
el
p ime
año
á
causa
del
g an
núme o
de
inge os
que
pueden
p epa a se
en
una
supe icie
ela i amen e
pequeña,
y
po
úl-
Cmo,
cuando
ya
se
ha
e ec uado
la
soldadu a,
hay
la
''en aja
de
pode
coloca la
al
ni el
del
suelo
al
as-
I ian a la
y
e i a ,
po
consiguieú e,
las
p obabilida-
<^lcs
de
que
se
con ie a
en
pió
anco.
Adop a emos,
pues,
es e
p ocedimien o
cuando
plan ación
se
haga
en
ie as
a cillosas
ó
ped e-
¿?osas,
en
las
cuales
es
ácil
que
los
inge os
su an
ho
el
exceso
do
humedad
ó
de
la
desecación
(]ue
^‘csul a
al
pene a
el
ai e
en o
los
e ones
ó
las
■
hied as;
y
cuando
se
ope e
en
un
e eno
más
a o-
^elile
aún,
es
p e e ible
en
muchos
casos
segui
el
^cismo
sis ema,
dada
la
posibilidad
de
p ac ica
las
‘Ope aciones
en
el
alle
po
medio
de
máquinas.
Po
con a io,
en
las
condiciones
o dina ias
se á
eon enien e
inge a
en
el
mismo
iñedo,
pues o
que

VIDES
AMERICANAS
el
desa ollo
es
mejo
y
más
ápido
en
es e
úl imo
caso.
La
p epa ación
de
pies
inge ados
en
i e o,
puede
hace se
de
di e en es
modos;
1."
inge ando
pies
de
un
año,
en
hendidu a
inglesa
y
sin
cambia los
de
luga ,
pa a
asplan a los
al
año
siguien e
en
el
e¬
eno
de ini i o;
2.“
a ancando
pies
ó
ba bados,
in-
ge a los
en
el
alle
y
plan a los
en
i e o
po
espa¬
cio
de
un
año;
3.®
inge ando
es acas
y
haciéndolas
a aiga
y
p ende
en
i e o.
A.
-
--Inge o
en
Vi e o.—
E
l
p ime o
de
es os
p o¬
cedimien os
es
e iden emen e
el
que
o ece
más
p ohabilidades
de
éxi o,
pe o
al
p opio
iempo
es
el
más
cos oso
y
de
ejecución
más
di ícil.
Pa a
que
los
inge os
hechos
en
cul i o
o dina io
adquie an
du an e
el
año
un
desa ollo
su icien e,
es
necesa io
que
los
piés
es én
plan ados
á
mayo
dis ancia
en e
sí
de
la
que
es án
gene almen e
los
de
los
i e os:
po
es e
mo i o,
an es
del
inge o,
se
eliminan
déla
plan ación
algunos
ba bados,
uno
po
cada
dos,
ó
dos
po
cada
es,
los
cuales
si en
pa a
inge a se
en
el
alle ,
con o me
al
segundo
p ocedimien o
que
hemos
indicado.
B.
=
Inge o
de
Ba bados
en
el
Talle .—
Es e
sis ema
p esen a
la
en aja
de
pe mi i
el
empleo
de
máqui¬
nas,
con
las
cuales
se
puede
p ac ica
el
inge o
en
condiciones
económicas
y
con
g an
pe ección,
si
bien
el
núme o
de
los
que
esul an
allidos
es
algo
mayo
que
cuando
el
inge o
se
ealiza
en
lo
plan a¬
ción
de
asien o.
A
cambio
de
es a
pequeña
des en¬
aja,
hay
que
ene
ei cuen a
el
p ecio
ac ual
de
los
po a-inge os
que
es
ela i amen e
educido
y
po
lo
an o
es
p e e ible
sac i ica
algunos
piés
an e
le
p on i ud
y
la
economía
que
p esen a
e sis ema
de
VARIEDADES
EUROPEAS
PREFERIBLES
PARA
INGERTAR
99
que
nos
ocupamos.
En
un
i e o
bien
cuidado
y
e¬
gado
,
puede
calcula se
que
las
pé didas
a as
eces
pasan
de
un
10
á
15
py„,
y
con
ecuencia
se
educen
ú
una
ci a
insigni ican e.
Los
pies
que
se
inge ían
po
dicho
sis ema,
es án
o dina iamen e
muy
bien
soldados
y
son
mucho
más
igo osos
que
los
p oce¬
den es
de
los
inge os
soli e
es aca.
C.
=
Inge os
sob e
Es aca.
—
Los
inge os
sob e
es¬
aca
o ecen
la
en aja
de
gana
iempo,
pues o
que
con
sólo
un
año
de
i e o
se
ob iene
á
la
ez
el
a ai¬
gamien o
de
la
es aca
y
la
soldadu a
del
inge o,
y
además
la
ope ación
puede
e ec ua se
en
el
alle
y
con
máquina;
pe o,
en
cambio,
ienen
el
incon e¬
nien e
de
p esen a
mayo
núme o
de
pies
allidos
que
el
mé odo
an e io ;
muchas
cepas
esul an
mal
soldadas
y
de
mediana
ege ación,
po
cuyas
ci ¬
cuns ancias
hay
que
enuncia
á
u iliza las.
En
esumen,
el
segundo
p ocedimien o,
que
con¬
sis e
en
inge a
los
piés
ó
ba bados
y
coloca los
en
seguida
en
el
i e o,
pa ece
se
el
que
debe
p e e i se
en
la
p ác ica
á
los
o os
dos.
Pa a
cie os
i icul¬
o es
iende
á
eemplaza
al
inge o
en
el
mismo
iñedo,
y
pe mi i á
econs i ui
ápidamen e,
á
poca
cos a,
las
g andes
supe icies
que
el
inge o
es á
llamado
á
epobla
de
nue o
y
en
las
cuales
di icil-
nien e
da ía
buenos
esul ados.
^.-VARIEDADES
EUROPEAS
QUE
DEBEN
PREFERIRSE
PARA
INGERTAR
SOBRE
PIÉ
AMERICANO
La
ocasión
que
ac ualmen e
se
p esen a
á
los
i i¬
cul o es
pa a
econs i ui
po
comple o
sus
iñedos,
^a
una
impo ancia
conside able
á
la
elección
que
^ebe
hace se
en e
las
a iedades
que
han
de
inge -
100
VIDES
AMERICANAS
a se
sob o
pié
ame icano.
En
e ec o,
la
esis encia
á
la
Filoxe a
y
la
p esencia
de
una
ege ación
igo¬
osa
se
ob end án
po
el
empleo
de
los
po a-inge ¬
os,
y
de
la
elección
de
las
cepas
que
se
inge en
sob e
es os
úl imos,
depende á
la
abundancia
y
la
cualidad
de
la
cosecha
y
además
la
mayo
ó
meno
imp esionabilidad
de
las
nue as
ides
á
la
acción
de
los
in empe ies
y
en e medades
c ip ogámicas
que
a acan
la
pa e
aé ea
de
las
plan as.
Es as
conside aciones
nos
conduci án
á
es udia
ápidamen e
el
alo
de
nues as
an iguas
ides
me¬
idionales,
con
elación
á
las
condiciones
que
acaba¬
mos
de
indica
y
el
de
algunas
o as
ecien emen e
p opues as
é
in oducidas
en
la
p ác ica.
Las
cepas
me idionales
más
dignos
de
llama
la
a ención,
si
conside amos
en
p ime
luga
las
ides
des inados
pa a
la
p oducción
de
ino,
son
las
siguien es:
1.
—
A amón.
5.
—
Ga nacha.
2.
—
A
lican e-Bousche .
G.
—
Pc i -Boilsche .
3.
—
Ca iñena.
7.—
Te e
noi .
4.
—
E
spa .
8.—
Te e -bou e .
El
A amón^
que
igu aba
como
una
de
los
cepas
más
impo an es
en
nues os
an iguos
iñedos,
es
digno
de
conse a
oda ía
el
p ime
luga
en e
aquellos
que
hoy
se
a a
de' econs i ui ,
pues
á
pesa
de
que
po
se
de
oliación
p ecoz
es á
ex¬
pues o
á
las
heladas
de
p ima e a;
de
que
su
u o
en
años
húmedos
se
pud e
ácilmen e
en
o oño;
de
que
su
ino
es
de
poca
ue za
y
con
acilidad
se
ue ce,
la
abundancia
de
su
p oducción
ecompensa
odas
es as
des en ajas.
VAUTKDADKS
KUROI’KAS
PREKKRIBLKS
PARA
INGERTAR
101
El
Alican e-Boiische ,
á
pesa
de
se
poco
conocido
has a
aquí,
me ece
inge a se
abundan emen e;
da
un
ino
de
mucho
colo ,
alcohólico
y
ag adable
al
palada ;
y
si
bien
es
cie o
que
al
cabo
de
algún
iempo
adquie e
un
colo
pa ecido
al
de
la
cásca a
de
cebolla
como
su
p edeceso
el
ga nacha,
aunque
en
meno
g ado,
es e
de ec o
es
de
poca
impo ancia
cuando
se
a a
de
inos
que,
como
los
nues os,
se
consumen
p on o.
Desg aciadamen e
exis en
a ios
ipos
de
es a
cepa
que
no
son
igualmen e
é iles;
M.
Bousche
de
Be na d,
en
las
no as
acili adas
pa a
la
aducción
del
Essai
cVAmpúlog apliie
del
conde
de
Ro asenda,
indica
seis
ipos
di e en es»,
en e
los
cuales
hay
uno
que
pa ece
se
el
mejo
y
es
casi
an
é il
como
el
Pe i -Dousdie .
lié
aquí
su
desc ipción:
Ce/ja
igo¬
osa
de
po e
semi-e guido;
co eza
po
la go
iempo
adhe en e,
desp endiéndose
en
o ma
de
i as
delga¬
das;
sannien os
la gos,
g uesos,
descolo idos,
o ¬
cidos
^
sinuosos
lige amen e,
de
colo
cas año
inoso,
oscu o
en
su
madu ez;
en enudos
no
muy
la gos,
algo
aplanados
con
la gas
es ías
no
muy
p o undas;
nudos
bas an e
g uesos;
hojas
po
lo
ge¬
ne al
g andes,
anchas,
en e as,
o bicula es,
g uesas,
no
lisas,
o mando
un
canal
bas an e
p onunciado
hue
sigue
la
ne adu a
cen al,
con
bo des
eplegados
hacia
la
ca a
in e io ;
lampiñas
y
do
un
e de
oscu¬
o,
lucien e
en
la
ca a
supe io ,
con
ello
a acnoso
en
hacecillos
bas an e
ap e ados
en
la
ca a
in e io ;
an es
de
la
caída
oma
una
colo ación
ojo
inosa
l^as an e
in ensa.
‘
J.
DE
Ro asenda:
Essai
d’iine
A npélog a‘phie
unhe selle,
a-
<lui
de
Ti alien
e
anno é
pa
MM.
F.
Cazalis
y
G.
Foex.
Mon -
Pellie ,
1881.
•VIDES
AMERICANAS
108
lio
pueda
mejo a se
po
]a
acción
del
ai e;
2
°
que
el
subsuelo
sea
u ilmen e
modiíicalile
bajo
la
in luen¬
cia
a mos éi’-ica;
3."
que
el
sulisuelo
pueda
mejo a
la
capa
a alile
po
la
mezcla
do
ambas
po es.
Si
el
aliajo
se
e ec úa
ú
li azo,
delie
ope a se
del
modo
siguien e:
en
el
p ime
caso,
una
sección
de
ob e os
ali e
una
zanja
has a
descub i
el
subsuelo
que
ca an
o os
ob e os
dejando
la
ie a
en
el
mis¬
mo
si io.
En
el
segundo
caso,
los
ob e os
cuida án,
an es
de
ca a
la
pa e
in e io
del
e eno,
de
hace
cae
la
ie a
do
la
supe icie
al
ondo
de
la
zanja,
con
p])je o
de
supe pone
las
capas
en
ó den
in e so
del
que
ocupaban
an es.
Po
úl imo,
en
el
e ce
coso
deben
a anca se
c icalmen o
delgadas
capas
de
ie a,
que
los
ob e os
mezclan
lo
mejo
posible,
echándola
luego
á
la
pa o
opues a
á
la
en
que
di i¬
gen
su
oljojo.
Po
el
con a io,
empleando
las
yun as
se
puede
e i a
que
el
subsuelo
aya
á
la
supe icie
haciendo
segui ,
á
un
buen
a ado
o dina io
que
emue e
la
capa
a able,
o o
a ado
que
únicamen e
desag egue
el
subsuelo
sin
cambia lo
de
si io.
Con
obje o
de
emo e
comple amen e
la
ie a
po
medio
de
apa a os
especiales,
es
p e e ible
emplea
sucesi amen e
un
a ado
de
p o undidad
media
y
un
des ondado
del
ipo
Bonne ;
el
p ime o
emue e
la
pa e
supe io
del
e eno
y
la
hace
cae
en
el
ondo
del
su co
abie o
po
el
a ado
des ondado ;
el
se¬
gundo
ele a
del
ondo
del
su co,
abie o
po
el
a ado
o dina io,
una
nue a
po ción
de
ie a
que
a
á
pa a
encima
de
la
o a.
En
ie as
ancas
y
en
las
cuales
no
es
necesa ia
una
labo
p o unda,
se
pueden
sus¬
i ui
es os
ins umen os
po
el
a ado
Coe g ea e
que
eúne
amlios
apa a os
en
el
mismo
eje.

LABORES.—
abono
109
C.
=
Epoca
en
la
cual'hay
quo
p ac ica
lias
Lab as.—
La
época
más
a o al)le
pa a
e ec ua
es as
ope acio¬
nes
pa ece
se
ó
ines
de
o oño
y
á
p incipios
de
in ie no,
pues o
que
los
ic i-as
ya
no
poseen
la
du¬
eza
que
con
ecuencia
les
comunican
las
sequías
de
e ano.
Al
comenza
el
in ie no
se
ienen
dispo¬
nibles
los
í^oñanes
y
las
yun as;
además,
como
el
suelo
se
ha
emo ido
ecien emen e,
])uede
liende se
du an e
el
in ie no
bajo
la
in luencia
de
los
liielos
y
deshielos,
o eándose
po
lo
an o
de
una
mane a
muy
pe ec a,
y
po
úl imo,
an es
de
la
plan ación
expe imen a
una
p ime a
comi) esión
que
pod ía
se
pe judicial
si
se
p oduje a
du an e
el
p ime
des¬
a ollo
de
las
plan as
jó enes;
odo,
pues,
conduce
á
adop a
de
p e e encia
la
época
indicada
á
cuakiuie
o a.
2.“-AB0N0
El
e eno
que
se
des ina
á
iñedo
debe
abona se
p e iamen e
excep o
en
el
caso
en
que
el
suelo
sea
axcep'cionalmen e
ico;
es a
p ecaución
es
necesa ia
sob e
odo
cuando
se
eemplaza
po
una
nue a
plan¬
ación
un
iñedo
an iguo,
pues
en onces
hay
que
í’es i ui
á
la
ie a
el
ni ógeno,
ácido
os ó ico
y
po asa,
ex aídos
de
ella
po
la
ege ación
p eceden¬
e,
y
con
mayo
mo i o
si
se
iene
en
euen a
(jue
las
'^
ides
ame icanas,
sob e
odo
las
que
es án
expues as
álaelo osis,
pa ecen
más
á idas
aun
que
las
o as
de
dichos
elemen os.
En
el
coso
de
es ablece
una
plan ación
de
ides
ame icanos
en
el
mismo
e eno
hue
ocupaba
un
iñedo
del
país
y
si
el
suelo
es
de
úiediana
e ilidad,
deben
aplica se
á
la
ie a,
de
60,000
á
70,000
kilóg amos
de
es ié col
po
hec á ea
ó
I
10
VIDES
AMERICANAS
SU
equi alen e.
Cuando
se
a a
de
abona
un
iñedo
de
nue a
c eación,
deben
p e e i se
los
abonos
de
descomposición
len a,
y
po
consiguien e
suscep i^
bles
de
agua da
el
desa ollo
de
las
aíces
de
las
plan as
y
acili a
á
las
ides,
po
espacio
de
la go
iempo,
los
elemen os
necesa ios
á
su
ege ación;
oles
son
po
ejemplo;
las
aspadu as
de
cue no,
los
desechos
do
cue os
iejos,
los
esiduos
secos
de
cola,
las
cañas,
las
amas
de
boj,
cis os,
len iscos
ú
o as
ma e ias
análogas.
Los
abonos
de
es a
na u aleza
o ecen
además
la
en aja
de
no
ac i a
demasiado
la
ege ación
de
los
ie nos
plan eles
que
son
ya
de
sí
muy
exube an es.
Los
abonos
han
de
dis i])ui se
en
la
majm
pa e
del
espeso
de
la
capa
a alile
sin
que
lleguen
al
ondo,
hacia
el
cual
las
aguas
a as an
siemp e,
en
egula
can idad,
los
elemen os
solubles
que
con ienen
las
ma e ias
e ilizan es.
CAPÍTULO
VIH
Plan ación
i;-TRAZADO
DE
LA
PLANTACIÓN
A.
=
Fo ma
que
debe
da se
á
la
Plan ación.
—
Pode¬
mos
conside a
como
un
hecho
gene almen e
admi¬
ido
que,
las
plan aciones
comple as,
es o
es,
las
que
ocupan
comple amen e
la
supe icie
del
suelo
des¬
inado
á
iñedo,
son
las
únicas
compa ildes
con
el
es ado
ac ual
de
nues a
i icul u a
me idional;
las
plan aciones
con
cul i os
in e calados,
no
pueden
^ne
el
ca ác e
in ensi o
que
an
adqui iendo
de
TRAZADO
DE
LA
PLANTACION
I
I
I
día
en
día.
Pe o,
aun
la
misma
plan ación
comple a
se
p es a
á
di e en es
disposiciones
cuj’o
alo
es¬
pec i o
amos
á
es udia :
es as
son:
1.*
plan ación
en
líneas;
2.‘'
en
cuad os;
3."
en
esbolillo;
cuyas
disposiciones
es án
ep esen adas
en
la
adjun a
igu a.
a
b
c
Fig.
24.—
a.
Plan ación
en
líneas.—
/’,
id.
en
cuad o.—
c.
id.
en
esbolillo.
La
plan ación
en
líneas,
a
ig.
24,
es
aquella
en
la
cual
los
pies
es án
á
meno
dis ancia,
en
una
misma
hile a,
que
la
que
media
de
una
hile a
á
o a.
Ks a
disposición
no
es
muy
a o able
al
c ecimien¬
o
na u al
de
la
plan a
y
á
la
abundan e
uc i icación,
pues
su
desa ollo
se
e a da
no ablemen e
cuando
las
aíces
llegan
á
pone se
en
con ac o
y
c uza se
con
las
de
las
cepas
con iguas,
lo
que
sucede
á
causa
de
su
modo
de
epa ición
en
hile as
mucho
an es
de
que
po
su
desa ollo
hayan
ocupado
el
espacio
que
se
leS’
iene
ese ado.
Los
expe imen os
de
M.
IL
Ma ós
han
demos ado
que,
el
endimien o
en
es as
condiciones
e a
in e io
de
Vs
al
que
sé
puede
ob ene
con
una
plan ación
encuad o,
cuya
dispo¬
sición
pe mi e
que
cada
cepa
ocupe
la
misma
supe ¬
icie.
Pe o
si
bajo
es e
concep o
la
disposición
en
iile as
es
menos
en ajosa
que
las
o as,
p esen a
en
cambio
la
en aja
de
pe mi i
el
abajo
de
la
ie a
po
medio
de
yun as,
du an e
odo
el
iempo
de
la
ege ación
aun
en
los
iñedos
de
po e
desple-
I
I
2
VIDKS
AMKRICANAS
gado,
en aja
que
ep esen a
una
economía
impo ¬
an e
en
la
mano
de
ob a.
La
plan ación
en
cuad o,
íig.
24
ó,
es
p e e ible
á
la
p eceden e
según
acabamos
de
e ,
cuando
menos
po
lo
que
á
la
p oducción
se
e ie e;
pe mi e
además
las
la])o es
c uzadas
en
dos
di ecciones
pe pendicu¬
la es,
con
in e alos
su icien es
y
po
úl imo,
cuando
se
pie de
una
cepa,
se
la
puede
eemplaza
con
acili¬
dad
acodando
un
sa mien o
elegido
de
en e
las
cua¬
o
cepas
p óximas.
La
disposición
en
esbolillo,
ig.
24
c,
es
aquella
en
que
las
cepas,
conside adas
en
g upos
de
es,
ocupan
los
ángulos
de
un
iángulo
equilá e o,
y
po
g upos
de
cua o
los
de
un
ombo;
posee
en
al o
g ado
las
di e en es
en ajas
que
liemos
econocido
en
la
plan ación
en
cuad o;
pe mi e
c uza
las
labo¬
es
en
es
di ecciones;
eemplaza las
cepas
allidas,
po
acodo
de
un
sa mien o
elegido
en e
los
délas
seis
cepas
que
la
odean,
y
po
úl imo,
con iene
en
una
supe icie
dada,
mayo
núme o
de
cepas
que
la
disposición
en
cuad o,
dejando
pa a
cada
una
de
ellas
un
cí culo
de
igual
dimensión
pa a
el
desa ollo
de
sus
aíces,
lo
que
p opo ciona
el
aumen o
en
can idad
de
los
p oduc os
ob enidos.
El
único
incon¬
enien e
que
p esen a
es e
sis ema,
cuando
se
a a
de
a iedades
de
amas
desplegadas,
es
que
p on o
el
suelo
se
encuen a
cubie o
po
nume osos
sa ¬
mien os
que
imposibili an
con inua
las
labo es
con
los
ins umen os
uncidos.
En
esumen,
como
puede
juzga se
po
lo
que
p e¬
cede,
cuando
se
a e
de
plan a
ides
de
po e
e gui¬
do
se á
p e e ible
adop a
la
disposición
en
esbo¬
lillo
ó
en
cuad o;
po
el
con a io,
si
la
plan ación
ha
de
hace se
con
a iedades
de
sa mien os
endidos
TRAZADO
DE
LA
PLANTACION
Il3
en onces,
an es
de
adop a
es os
sis emas
se á
nece¬
sa io
calcula
si
pa a
las
labo es
do
e ano
se
pod á
con a
con
los
ope a ios
que
se
necesi an,
y
además,
si
el
exceden e
de
los
gas os
que
implican
es as
ope¬
aciones,
es
supe io
al
alo
del
exceso
de
p o¬
ducción
que
se
ob iene,
adop ando
la
plan ación
en
cuad o
ó
esbolillo,
en
ez
de
la
disposición
en
hi¬
le a.
B.
=
Dis ancia
á
que
han
de
es a
plan adas
las
cepas
en e
sí.—
E
s a
cues ión
sólo
iene
in e és
pa a
los
p oduc o es
di ec os,
pues o
que
los
pa ones
una
ez
inge ados
en an
sensiblemen e
en
las
condi¬
ciones
de
las
an iguas
cepas,
á
las
cuales
es án
des i¬
nados
á
nu i ,
y
po
lo
an o
deben
plan a se,
á
las
dis ancias
que
la
expe iencia
ha
aconsejado
en
cada
país.
En
cuan o
á
los
p oduc o es
di ec os,
pa ece
que
es
con enien e
plan a los
á
una
dis ancia
un
poco
mayo
de
la
que
o dina iamen e
Se
adop a
pa a
nues as
a iedades
indígenas,
á
causa
del
igo
más
conside able
de
su
ege ación
y
de
su
po e
po
lo
gene al
muy
ex endido
ó
desplegado.
Es a
mayo
dis ancia
puede
e alua se
en
una
sex a
pa e
de
aumen o
en
el
espació
que
se
dejal^a
an es
en
odos
sen idos
al
ededo
de
una
cepa,
es o
es,
en
ez
de
I"
50,
I"
75,
aumen o
que
se
conside a
su icien e
al
obje o
indicado.
C.
==
Dema cación
del
e eno.
—
Con iene
ma ca
los
si ios
en
los
cuales
han
de
es ablece se
las
ides,
po
la
in e sección
de
líneas
azadas
á
dis ancias
con-
''
■
enien es,
po
medio
de
un
co del
ó
ayado ,
sob o
al
suelo
p e iamen e
mullido
con
auxilio
del
as-
,
í'illo.
8

VIDES
AMERICANAS
II
4
2;-AGRUPACIÓN
DE
LAS
VARIEDADES
El
sis ema
de
plan ación
de
las
di e en es
a iedn-
des
de
ides
po
g upos
sepa ados,
es
el
gene almen e
adop ado
en
la
ac ualidad
y,
liajo
odos
concep os,
p e e ible
al
de
la
mezcla
de
las
ides;
siguiendo
dicho
sis ema
se
oli iene
mayo
egula idad
en
los
iñedos,
cuyos
pies
ienen
sensildemen e
el
mismo
igo
y
no
pueden
i i
po
lo
an o
unos
á
expensas
de
o os;
la
madu ación
de
sus
u os
es
ambién
más
uni o me,
y
po
úl imo,
odas
las
cepas
ienen
igual
po e
y
po
consiguien e
pueden
some e se
á
iguales
p ocedimien os
de
cul i o.
3."-PLANTACIÓN
DE
ASIENTO
La
plan ación
de ini i a
se
e ec úa
de
a ios
modos
según
se
a e
de
es acas
ó
de
ba iiados;
en
el
p ime
caso
se
emplea
una
ba a
de
hie o
que
puede
se
de
o ma
cilind ica,
de
3
á
4
cen íme os
do
diáme o
y
cuyo
ex emo
e mine
en
pun a;
puede
se
amliién
una
ba a
de
sección
cuad ada
de
unos
2
cen íme os
de
lado
,
p o is a
de
un
mang-o
de
made a,
pe pendi¬
cula
á
su
di ección
y
análoga
á
las
ba enas
de
los
ca pin e os.
Pa a
la
colocación
de
las
ides
se
in o¬
duce
e icalmen e
la
Ija a
en
el
suelo;
se
e i a
luego
con
p ecaución
de
modo
que
pe manezca
alhe -
o
el
aguje o
así
oli enido,
en
el
cual
se
coloca
el
sa ¬
mien o
á
la
p o undidad
que
se
desea,
suje ándolo
luego
con
la
ie a
que
ci cunda,
con
oiije o
de
ob e¬
ne
el
mayo
con ac o
posible.
Si
la
ope ación
se
ha
ejecu ado
bien,
la
es aca
ha
de
encon a se
an
sóli¬
damen e
e enida
en
el
suelo,
que
no
sea
posible
PLANTACIÓN
DE
ASIENTO
I
l5
a anca la
aun
i ando
de
ella
ue emen e.
Po
úl i¬
mo
se
co a,
dejando
sólo
dos
ó
os
yemas
po
encima
del
suelo,
según
se
desee
da
mayo
ó
me¬
no
al u a
al
onco
de
la
plan a.
Cuando
se
a a
de
ie as
ped egosas,
poco
lab a¬
das
ó
no
mullidas,
es
con enien e
echa
cie a
can i¬
dad
de
a ena
y
de
abono
muy
consumido
al
ededo
del
sa mien o
an es
de
ce a
el
aguje o;
de
es e
modo
se
impide
el
con ac o
del
ai e
y
la
desecación
que
p oduce,
asegu ando
ú
las
aíces
jó enes
de
las
ides
un
medio
de
los
más
a o ables
en
el
p ime
desa ollo
de
su
ege ación.
Si
nos
p oponemos
plan a
ba bados,
se
empieza
po
in oduci
una
a illa
de
hie o
en
el
pun o
ma ¬
eado
pa a
la
ins alación
de
un
pié,
luego
se
ab e
un
aguje o
pequeño,
de
30
cen íme os
de
lado,
de
modo
que
una
de
sus
pa edes
coincida
exac amen e
con
la
a illa
cla ada
en
el
suelo,
la
cual
se
e i a
en
seguida,
colocándose
en
el
espacio
que
ocupaba,
el
ba bado
que
se
desea
plan a .
Las
plan as
han
de
a anca se
del
i e o
con
mucha
p ecaución,
p ocu ando
conse en
el
mayo
núme o
posible
de
aíces,
cuyos
ó ganos
pueden
conside a se
como
almacenes
abundan emen e
p o¬
is os
do
los
ma e iales
necesa ios
pa a
el
p ime
desa ollo
de
la
plan a,
po
cuyo
mo i o
es
necesa ia
su
conse ación;
únicamen e
se
despun a án
las
ex¬
emidades
o as
ó
magulladas
de
un
modo
i egula .
Las
plan as
se
colocan
en
seguida
en
los
aguje os
p ac icados
ya
en
el
e eno,
de
que
hemos
hablado
nn es;
se
desplegan
las
aíces
en
el
hoyo
del
mejo
niodo
posible,
se
comienza
á
llena
con
ie a
mu¬
gida
que
se
apisona
lige amen e,
y
luego
se
e mina
la
ope ación
llenando
el
hoyo
pu a
y
simplemen e
VIDES
AMERICANAS
I
l6
con
la
ie a
que
p ocede
de
la
exca ación
sin
api¬
sona la.
Al
a a
del
cul i o
de
las
es acas
hemos
indicado
ya
la
época
que
pa ece
se
la
mós
a o able
pa a
plan a las
de
asien o.
En
cuan o
á
los
ba bados,
á
no
se
que
se
les
des ine
á
e enos
iosy
húmedos,
deben
plan a se
an es
de
e mina
el
in ie no,
con
obje o
de
da
iempo
ú
que
la
ie a,
que
ha
se i¬
do
pa a
llena
los
hoyos,
es é
sen ada
an es
de
que
mue a
la
ege ación.
4.“-CUIDADOS
QUE
EXIGEN
LAS
NUEVAS
PLANTACIONES
Lns
nue as
plan aciones
necesi an,
du an e
el
e ano
siguien e
á
su
es ablecimien o,
nume osas
la¬
bo es
con
obje o
de
conse a las
en
es ado
de
limpie¬
za
pe ec a
y
man ene
en
el
suelo
la
humedad
indis¬
pensable
pa a
su
a aigamien o
y
buen
desa ollo.
Es as
labo es,
que
se
pueden
e ec ua
con
en aja
po
medio
del
azadón
ó
a ados
mecánicos
p opios
pa a
las
iñas,
deben
comple a se
con
algunas
ca as
p ac icadas
á
b azo
en
el
mismo
pié
de
las
cepas,
e i ando,
al
e ec ua
es as
ope aciones,
sacudi las
ie nas
plan as
que
empiezan
á
a aiga .
Con
obje o
de
p o ege las
se
oma
la
p ecaución
o dina iamen e
de
plan a
un
pequeño' u o
al
pié
de
cada
cepa,
ó
cuando
menos
á
las
plan as
do
los
ex emos
de
las
hile as,
más
expues as
que
las
o as
á
sei*
las imadas
po
los
animales
en
el
momen o
de
da
la
uel a.
O as
eces,
con
obje o
de
e
desde
un
p incipio
las
plan as
jó enes
y
e i a
que
se
las
oque,
se
dejan
ú
la
es aca
cua o
ó
cinco
en enudos
ue a
de
la
ie a,
inu ilizando
en
es e
caso
odas
las
yemas
si¬
uadas
encima
de
las
dos
in e io es.
CUIDADOS
QUE
EXIJEN
LAS
NUEVAS
PLANTACIONES
117
En
el
in ie no
siguien e
se
p ocede
á
descalza
las
plan as
pa a
des ui
los
enue os
que
se
hayan
des¬
a ollado
en
el
pié;
se
eemplazan
las
cepas
allidas,
ó
las
que
p esen an
una
ege ación
aquí ica,
po
medio
de
ba bados
que
se
han
ese ado
en
el
i e o
pa a
dicho
obje o.
Luego
se
p ac ica
la
poda,
que
debe
se
a día
pues o
que
las
plan as
jó enes
ie¬
nen
su
oliación
más
p ecoz
que
las
adul as;
si
la
yema
supe io
se
ha
desa ollado
igo osamen e,
se
co a
el
sa mien o
que
ha
p oducido
dejándole
dos
ó
es
ojos
y
se
sup imen
las
amas
p oceden es
de
los
allos
in e io es;
si,
po
el
con a io,
ha
abo a¬
do
la
yema
supe io
ó
su
ege ación
es
de ec uosa,
se
oma,
sob e
el
mejo
sa mien o
desa ollado
en
la
pa e
in e io ,
la
p olongación
necesa ia
pa a
da
al
onco
la
al u a
que
se
desea.
Al
poda
las
ides
jó enes
hay
que
ene
la
p ecaución
de
deja les
un
núme o
de
yemas
ela i amen e
conside able,
con
obje o
de
hace las
p oduci
muchas
amas,
y
como
ninguna
de
ellas
puede
alcanza
una
g an
longi ud,
no
se
encuen an
an
expues as
á
la
acción
de
los
ue es
ien os
de
p ima e a
que
con
ecuencia
des¬
unen
el
pa ón
del
inge o.
Po
úl imo,
se'apo can
bien
los
pies
ó
se
les
suje a
á
u o es
á
in
de
e i a
en
cuan o
sea
posible
las
sacudidas
causadas
po
el
ien o.
En
los
años
sucesi os,
los
cuidados
que
exigen
los
nue os
iñedos
has a
que
en an
en
el
pe íodo
de
eul i o
no mal,
son
casi
los
mismos
que
acabamos
de
indica ,
con
la
sola
di e encia
que
esul a
del
ma¬
yo
ó
meno
g ado
de
us icidad
que
a
adqui iendo
la
plan ación
á
medida
que
se
desa olla.
124
VIDKS
AMERICANAS
con
a ias
íÍís i alis
de
p oducción
di ec a,
ales
como
al
Jacquc:;,
Black-Juhj,
Hc bcmon ,
y
noso os
c eemos
que,
en
de ini i a,
es
el
mejo
sis ema
que
puede
adop a se
pa a
las
cepas
de
es a
clase,
en
las
coma cas
en
donde
habi ualmen e
se
poda
en
i'edondo
y
en
las
que
no
se
usan
los
od igones.
En
e ec o,
el
u o
no
se
a as a
po
el
suelo,
pues o
que
las
amas
que
le
p oducen
es án
sos enidas
á
la
misma
al u a
que
las
o as,
y
los
sa mien os,
bajo
el
pun o
de
is a
de
su
dis ibución,
es án
dispues os
de
igual
modo
que
en
el
caso
de
la
poda
co a.
En
cuan o
á
las
cepas
eu opeas
inge adas,
sob e
pié
ame icano,
c eemos,
como
ya
hemos
dicho
an es
de
aho a,
que
no
hay
necesidad
de
modi ica
los
p ocedimien os
has a
aqui
empleados.
La
o ma
en
espalde a
es
aquella
en
la
cual
los
b a¬
zos
de
la
cepa
se
epa en
simé icamen e
en
el
mis¬
mo
plano,
como
lo
ep esen a
la
ig.
28;
es
á
p o¬
pósi o
pa a
las
zonas
en
donde
las
u as
necesi an
pa a
madu a
la
acción
di ec a
de
los
ayos
sola es,
pe o
p esen a
el
incon enien e
de
exigi
un
cuidado
minucioso
pa a
man ene
igual
g ado
de
desa ollo
en e
sus
di e en es
pa es.
La
o ma
en
co dón
es

PODA
1
25
p e e ible,
cuando
puede
emplea se,
po
se
ácil
de
ejecu a ;
es a
disposición
se
ca ac e iza
po que
la
cepa
sigue
una
di ección
única:
ho izon al,
e i¬
cal
ú
oblicua;
es á
o mada
po
ua
onco
que,
sin
auxilio
de
b azos,
sos iene
pulga es
ó
sa mien os
la gos
ó
ambas
cosas
á
la
ez,
como
apa ece
en
la
ig.
29.
Se
comp ende
que
en
ales
condiciones
no
bay
necesidad
de
equilib a
los
di e en es
ó ganos
de
la
cepa,
pues o
que
la
p olongación
se
p oduce
siem¬
p e
en
el
mismo
sen ido.
El
p ocedimien o
de
cul i o
de
la
id
en
abanico
que
se
emplea
en
la
Tu cna,
escuna
aplicación
de
la
poda
en
espalde a;
las
cepas,
muy
espaciadas
en e
sí,
es án
o madas
po
un
a mazón
de
b azo
simé i¬
co,
ex endido
bo izon almen e
en
el
suelo
y
sos e¬
nido
po
medio
de
pequeñas
ho quillas
de
made a
ijas
en
la
ie a
y
p o is as
de
la gos
sa mien os
según
ep esen a
la
ig.
30.
Es e
sis ema
pa ece
muy
á
p opósi o
pa a
las
V.
^^Ls i alis;
si
se
aplica a
á
los
po a-inge os
p esen a ía
la
en aja
de
dismi¬
nui
el
núme o
do
los
inge os
que
u ie an
que
eje¬
cu a se
y
en
odo
caso,
el
de
pies
que
hab ía
de
plan-
120
VIDKS
AMKRICANAS
a
po
hec á ea,
g acias
á
la
conside able
dis ancia
que
pe mi e
deja
en e
las
cepas.
Pe o
en
la
pa e
cálida
y
seca
del
Mediodía
y
al
da
las
labo es
de
e¬
ano,
hay
que
emo e
las
plan as,
incon enien e
que
puede
da
luga
al
escaldado
de
la
u a.
Aun
en
los
casos
en
que
no
hay
que
eme
ese
pelig o
es
p e e ilhe,
en
ez
del
abanico,
usa la
o ma
en
co dón
que
es
de
ejecución
más
ácil’.
C.
=
Al u a
que
debe
da se
á
la
Cepa
—Las
ides,
bajo
el
ppn o
do
is a
del
desa ollo
que
se
las
deje
adqui i ,
pueden
clasi ica se
en
es
ca ego ías:
ides
bajas,
medias
y
al as.
Las
p ime as,
como
su
nomb e
indica,
son
aque¬
llas
en
las
cuales
nacen
las
amas
ce ca
del
suelo
y
los
u os
cuelgan
po
consiguien e
á
pequeña
al u a,
á
unos
25
cen íme os
y
á
eces
menos.
Las
u as,que
dan
esas
ides
son
muy
azuca adas
á
cauSa
de
su
p oximidad
del
suelo,
pues
es án
some idas
muy
di¬
ec amen e
á
los
e ec os
de
e e be ación
y
de
adia-
A.
Vías:
Cul u e
de
la
Viync
en
chain e.
Pa ís.
PODA
127
ción
que
se
p oducen,
encon ándose
en
condiciones
análogas
á
las
que
ege an
en
la
p oximidad
de
un
mu o
que
acili a
la
madu ación.
Pe o
si
en
e ano
el
e ec o
de
la
adiación
,
que
se
mani ies a
po
una
emisión
de
calo
abso bido
en
exceso
po
la
ie a
du an e
el
día,
es
bene icioso
á
los
cue pos
que
es án
p óximos
á
ella,
en
la
p ima e a,
po
el
con a io,
se
aduce
en
una
disminución
de
empe a u a
del
suelo
y
de
los
cue pos
p óximos
que
llega
algunas
eces
más
abajo
de
0
g ados.
Es a
disminución
e¬
sul a
de
la
pé dida
de
caló ico
de
la
ie a
ó
los
espa¬
cios
celes es,
que
se
e ec úa
en
las
noches
se enas,
ó
sea
de
la
adiación
noc u na,
po
cuyo
mo i o
las
cepas
bajas
cxpei'imen an
más
que
las
o as
la
in¬
luencia
de
las
esca chas.
De
ahí
que
sólo
se
puede
cul i a
la
id
en
ales
condiciones
en
los
climas
cá¬
lidos
ó
en
las
colinas
en
dónde
son
menos
ecuen es
es os
me eo os,
pe o
se
adop a á
dicho
sis ema
sin
acila
cuan as
eces
sea
posi])lc
á
causa
de
la
supe¬
io
calidad
de
ios
p oduc os
que
se
ob ienen.
Po
el
con a io,
las
ides
al as
y
medias
en
las
cuales
sólo
se
desa ollan
las
amas
á
cie a
al u a
del
suelo,
pa¬
a
sus ae las
á
la
acción
de
la
adiación
noc u na,
p oducen
mos os
poco
icos
en
azúca ,
po
cuyo
mo i o
se
adop a án
es os
sis emas
an
sólo
en
los
casos
en
que
sea
imp escindi])le.
Po
o a
po e,
no
es
muy
común
en
el
Mediodía
de
F ancia
ene
que
acudi
á
es os
dos
úl imos
p ocedimien os,
pe o
en
al
caso
en
que
la
necesidad
se
imponga,
el
Jaequez
pa ece
se
una
de
las
cepas
que
se
acomoda ía
mejo
pa a
el
obje o
á
causa
de
la
iqueza
alcohólica
que
na u almen e
p oduce
su
ino.
D.
=
Epoca
de
la
Poda.
—
En
igo ,
podemos
p ac i¬
ca
la
poda
du an e
odo
el
iempo
en
que
la
ege a-
128
VIDES
AMERICANAS
ción
es á
en
eposo,
desde
que
la
madu ez
de
los
sa mien os
es
su icien e,
has a
que
la
id
empieza
á
llo a ,
en
cuyo
pe íodo,
cuando
los
íos
son
in en¬
sos,
es
p e e ible
no
p ac ica
la
ope ación
po que
la
made a
es
en onces
más
queb adiza
y
los
ejidos
co ados
ecien emen e
pelig an
de
al e a se
bajo
la
in luencia
de
las
heladas.
En
las
egiones
en
las
cuales
son
ecuen es
las
esca chas
y
cuando
se
a a
de
cepas
de
oliación
emp ana,
puede
e a da se
la
poda
pa a
e asa
la
ege ación,
pues
es
sabido
que
la
suma
de
ma e iales
que
hubie an
ob ado
in¬
media amen e
pa a
p o oca
el
desa ollo
de
un
pequeño
núme o
de
yemas,
se
epa e
después
de
la
poda
sob e
mayo
núme o
y
po
consiguien e
no
eje ce
an a
in luencia
sob e
cada
uño
de
ellos
en
pa icula .
Con iene,
an e
odo,
co a
los
sa mien os
pa a
p ac ica
las
labo es
necesa ias,
de
o o
modo
pod ía
da
luga
á
aplaza
la
ope ación
más
allá
del
lími e
con enien e,
po
cuyo
mo i o,
se
admi e
gene al¬
men e
un
é mino
medio
que
consis e
en
co a
odos
los
sa mien os
que
no
han
de
se i nos
pa a
da
pulga es,
luego
se
podan
los
o os
p o isional¬
men e
á
una
longi ud
de
.‘30
á
40
cen íme os
pa a
,
deja les
más
a de,
en
de ini i a,
de
la
longi ud
que
se
desee.
2."-DESCALCE
Es a
ope ación
se
e ec úa
con
obje o
de
cul i a
de
una
mane a
comple a
el
pié
de
la
cepa;
pe mi e
a anca
las
hie bas
que
no
habían
desapa ecido
po
las
labo es
o dina ias
y
des ui ,
bajo
la
in luencia
del
ío,
las
la as
de
los
insec os
que
con
ecuencia
ABONOS
Y
MEJORAMIENTOS
129
SO
ab igan
en
las
co ezas
iejas
del
nudo
i al
de
las
plan as;
acili a
además
la
des ucción
de
los
enue¬
os
y
aíces
supe iciales
que,
en
los
casos
de
inge o
sob e
odo,
pueden
in lui
pe judicialmen e
en
el
po eni
de
las
ides
y,
po
úl imo,
se
emplea
con
ecuencia
pa a
p epa a
el
en e amien o
de
los
abonos.
El
descalce
puede
e ec ua se
p ac icando
hoyos
cónicos
ó
zanjas
p olongadas
á
lo
la go
de
las
hile as
de
ides:
en
el
p ime
caso
se
ope a
á
b azo
y
las
exca aciones
alcanzan
de
15
á
20
cen íme os
de
p o¬
undidad
y
en
cuan o
á’las
ci cun e encias
que
las
limi an
ienen
un
diáme o
al
que
son
angen es
en e
sí.
En
las
condiciones
que
acabamos
de
indica ,
se
c ee
que
es e
abajo
equi ale
al
cul i o
comple o
de
la
mi ad
de
la
supe icie
del
suelo.
En
el
segundo
caso
el
descalce
se
p ac ica
al
p opio
iempo
que
la
p ime a
labo
y
puede
e ec ua se
á
b azo,
ó
po
medio
de
a ados
especiales,
qui ándose
luego
con
el
azadón
las
pequeñas
ajas
de
ie a
que
quedan
al
pié
de
la
cepa.
3-”-AB0N0S
Y
ENMIENDAS
A.
=
Abonos.
—
El
cul i o
de
la
id
necesi a
á
la
ez
ui ógeno,
ácido
os ó ico
y
po asa;
los
dos
p ime os,
de
es os
elemen os
pa ecen
des inados
pa a
p ocu a
á
la
plan a
una
ege ación
po en e
y
igo osa,
y
el
e ce o
pa a
a o ece
la
p oducción
del
azúca
en
los
u os*.
Todos
los
abonos
que
con engan
es os
es
cue pos
en
con enien es
p opo ciones
y
en
es a¬
do
de
asimilación
su icien e,
pod emos
pues
em-
'
‘
C.
Sain -Pié ue
:
Nou elle
se ie
d'expe' iences
po i
V
E
lude
eng ais
ch miques
appliqués
d
la
cul u e
de
la
igne.
Message
^g icole,
1873.
9

i
3
o
VIDES
AMERICANAS
pica los
con
en aja
en
el
cul i o
que
es udiamos.
En
el
Mediodía
se
emplean
o dina iamen e
pa a
e iliza
los
iñedos
el
es ié col
de
cuad a,
exc e¬
men os
de
ca ne o,
ma e ias
ecales,
despe dicios
de
lana,
aspadu as
de
cue no,
zapa os
iejos,
panes
de
a ias
sus ancias,
o ujo
de
u as,
cañas,
plan¬
as
ma inas,
amas
de
algunas
plan as
ag es es,
ales
como
el
boj,
cis os,
e c.,
hollín
y
po
úl imo
pueden-
se
emplea
con
buen
esul ado
di e en es
abonos
químicos.
El
es ié col
de
cuad a
con iene
en
cada
cien
pa es:
0,4
á
0,5,
de
ni ógeno;
0,7
á
0,8,
de
ácido
os ó ico;
0,4
á
0,5
de
po asa,
ap oximadamen e.
Se
aplica
á
la
dosis
de
20,000
á
30,000
kilóg amos
po
hec á ea
cada
cua o
años;
pa a
las
ie as
a cillosas
impe meables
el
es ié col
ha
de
se
poco
descompues o,
y
más
pa a
las
de
consis encia
media
ó
lige as,
sob e
odo
cuando
son
calizas.
Los
exc emen os
de
ca ne o
con ienen
en
cien
pa ¬
es:
0,72,
de
ni ógeno;
1,52
de
ácido
os ó ico;
como
se
e
son
más
icos
que
el
es ié col
de
cuad a;
los
e ec os
que
en
la
ege ación
p oducen
son
más
apa en es
que
du ables,
se
les
emplea
á
la
dosis
de
15,000
kilóg amos
po
hec á ea
cada
es
años.
Las
ma e ias
ecales,
cuya
composición
es
muy
a¬
iable,
son
poco
es imadas
como
sus ancias
e i¬
lizan es
pa a
la
id
á
causa
de
su
acción
demasiado
ené gica
que
de e mina
la
p oducción
de
mos os
acuosos
y
inos
de
poco
aguan e;
po
o a
pa e
su
in luencia
en
el
suelo
no
se
p olonga
más
de
un
año.
Sin
emba go,
pueden
a enua se
es os
incon enien¬
es
y
ob ene
un
e ec o
más
ú il
mezclándolas
po
ejemplo
con
la
casca
de
los
cu idos,
se ín,
u ba,
plan as
ma inas,
e c.
ABONOS
Y
MKJORAMIENTOS
i3
Los
despe dicios
de
lana,
que
con ienen
de
10
ú
15
po
cien o
de
ni ógeno
y
una
p opo ción
no able
de
ácido
os ó ico,
son
muy
ap eciados
po
los
i icul o¬
es
me idionales,
especialmen e
pa a
los
e enos
secos,
en
los
cuales
conse an
una
escu a
a o able
á
las
ides.
Se
emplean
de
1,200
á
1,500
kilóg amos
po
hec á ea
y
sus
e ec os
se
obse an
oda ía
du¬
an e
cua o
y
cinco
años
después
de
su
aplicación.
Las
aspadu as
de
cue no,
pezuñas,
e c.,
con ie¬
nen
14,86
po
cien o
de
ni ógeno,
y
46,14
po
cien o
de
os a o
de
cal
y
de
magnesia,
y
su
acción
es
oda¬
ía
más
len a
que
la
del
abono
an e io .
Lo
mismo
sucede
con
los
zapa os
iejos
y
o os
despe dicios
de
cue o
que
con iene,
an es
de
emplea los
en
la
i¬
ña,'
some e los
á
cie a
descomposición
po
medio
de
la
cal
ó
hace los
e men a
en
los
es e cole os.
Los
panes
de
semillas
oleaginosas
que
gene al¬
men e
se
emplean,
con ienen
en
cien
pa es
el
ni¬
ógeno
y
el
os a o
de
cal
en
las
p opo ciones
si¬
guien es
:
Kí ógeno
Acido
os ó ico
-
Colza
de
Eu opa.
í,92
2,83
Colzas
exó icas
(panach.
de
IJombay)..
.
5,63
1,98
Mos aza
neg a.
5.15
1,67
»
sil es e.
4,46
1,83
Ado mide a
de
la
India.
5,81
2,88
Paja
de
judias.
4,99
1,02
Ricino
en
b u o.
3,67
1,62
»
mondado.
7,42
2,26
Sésamo
neg o.
6.34
2,63
»
blanco.
6.81
2,07
»
ma izado*.
5,51
1,94
‘
Es as
ci as
p oceden
de
la
excelen e
ob a
de
M.
Dccugis
ace ca
de
los
Tou eaux
des
G aines
oleaginenses.
Tolón,
1876.
i32
VIDES
AMERICANAS
Se
emplean
á
la
dosis
de
2,000
kilog amos
ap oxi¬
madamen e
po
hec á ea;
po
lo
gene al
quedan
ab¬
so bidos
al
cabo
de
un
año.
A
causa
de
la
pequeña
•can idad
de
po asa
que
con ienen,
es
con enien e,
al
abona
los
iñedos
con
es as
sus ancias,
emplea
de
400
á
500
kilog amos
de
clo u o,
ó
sul u o
de
po asio
ó
sul a o
de
po asa.
Es e
suplemen o
es
ú il
ambién
aplica lo
cuando
se
abona
con
los
despe di¬
cios
de
lana,
cue nos
y
pezuñas,
e c.
Los
07
’i/yos
e e
zím
con ienen
1,71
po
cien o
de
ni¬
ógeno
y
0,5
po
cien o
de
po asa,
ap oximadamen¬
e;
po
su
acidez
deben
emplea se
como
abono
en
ie as
calizas,
y
después
de
habe los
mezclado
con
•cal
en
pol o
que
los
neu aliza
ó
con
cenizas
que
aumen an
además
su
iqueza
en
os a os.
'LdiS,
cañas,
plan as
ma inas,
amas
de
boj,
cis os,
len iscos,
e c.,
pueden
emplea se
en
ie as
du as,
después
de
habe las
educido
á
pedazos,
ó
en
ie as
más
ancas
si
p e iamen e
se
han
hecho
descompo¬
ne
dichos
es os
ege ales.
Es os
abonos
con ienen
las
siguien es
p opo ciones
de
ni ógeno:
boj,
1,17
po
cien o;'cañas,
0,43;
plan as
ma inas,
de
0,40
á
0,55
po
cien o.
El
hollin
con iene
1,15
po
cien o
de
ni ógeno
y
una
g an
can idad
de
os a o
de
cal
y
sales
de
po asa,
po
cuya
composición
p oduce
en
la
id
muy
no ables
e ec os,
especialmen e
cuando
se
le
aplica
en
ie as
•calizas.
La
dosis
que
se
emplea
es
de
2,000
á
3,000
ki-
lóg amos
po
hec á ea
y
su
acción
es
anual
ó
casi
anual.
Podemos
aplica
ambién
di e en es
abonos
quími¬
cos
que
con engan
ni ógeno,
ácido
os ó ico
ó
po a¬
sa,
ya
sea
como
complemen o
de
o os
abonos
in¬
comple os,
ya
eunidos
en
p opo ciones
con enien es
ABONOS
Y
MICJORAMIENTOS
l33
que
bas en
po
sí
solos
á
las
necesidades
déla
id.
En
es e
úl imo
caso
se
puede
adop a
la
ó mula
siguien¬
e
debida
ú
M.
Geo ges
Villc,
que
ha
dado
excelen es
esul ados;
Siipe os alo
de
cal.
600
kilog amos
po
lieclá ca
Nil alo
de
po asa.
200
»
»
»
de
sosa.
100
»
»
Sul a o
de
cal.
,300
»
»
También
se
ha
empleado
en ajosamen e
una
mez¬
cla
de
Sul a o
de
amoniaco.
.
.
.
300
kilog amos
po
hec á ea
Sales
alcalinas
de
Be e..
.
400
»
»
Supe os a o
de
cal.
SOO
»
»
Po
lo
demás,
es
posible
p epa a
o as
muchas
composiciones
análogas
á
las
mencionadas
según
sea
la
acilidad
ó
la
en aja
de
p ocu a se,
en
buenas
condiciones
económicas,
al
ó
cual
p oduc o
que
con¬
enga
uno
de
los
elemen os
que
se
necesi an;
el/¿ -
ógeno,
po
ejemplo,
pod emos
encon a lo
en
los
siil a os
y
ni a os
de
amoniaco
y
en
los
ni a os
de
po asa
ó
de
sosa;
el
ácido
os ó ico
en
]o?,
os a os
mine ales
o dina ios,
en
los
huesos,
en
el
neg o
animal,
en
los
supe os a os;
po
úl imo,
la
po asa
en
las
sa/cs
alcalinas
ó
sul a i;:ados
de
Bo e,
en
el
sul a o
de
pjo asa,
en
los
clo u os
y
sul u os
de
po a¬
sio,
en
los
di e en es
ni a os
y
ca bona es
de
po asio,
salinos
de
emolacha,
po asa
de
la
sua da
de
las
la¬
nas,
e c.
Si
bien
de
lo
an e io men e
diclio
se
deduce
que
el
ag icul o ,
po
lo
gene al,
se
deja
guia
po
el
p ecio
de
cos e
del
elemen o
que
necesi a
en e
los
a ios
que
hemos
ci ado,
con iene
ad e i
que
algunas
de