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Manual práctico de viticultura : vides americanas, sumersión y plantación en las arenas

Fooex, Gustave

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mmY n^' ENCUADERNADOR ^^^celoKA; 'AAAJU^ laoii swm “ acmwKi : . • De echos ese ados ^> -*í í . ^ I m p. Ba celonesa, calle de las Tapia?, núm. ¿ . MANUAL PRÁCTICO VITICULTURA VIDES AMERICANAS SUMERSIÓN Y PLANTACIÓN EN LAS ARENAS ^uiía o <^o&x DIRECTOR y PROFESOR DE LA ESCUELA DE AGRICULTURA DE MONTPELLER e sipn española de la e ce a edición ancesa POR D_ JoaquTn Monsb Re isada y con un p ólogo po D. RAFAEL ROIG y TORRES DIRECTOR DE LA ESTACIÓN AMPELOORÁFICA CATALANA, DEL LABORATORIO QUÍMICO Y DE LA REVISTA DEL INSTITUTO AGRÍCOLA CATALAn OBRA ADORNADA CON U GRABADOS INTERCALADOS EN El TEXTO biblio eca BARCELONA REDACCIiÍN Y ADMINISTRACIÓN DE LA CRÓNICA CIENTÍFICA Calle de Cla is, núm. 36 i885 04 L Excmo. SEN OH. JEFE SUPERIOR HONORARIO DE AnMINISTRACIÓN DEDICAN ESTp LIBRO en p ueba de a ec uosa conside ación in Monse Ra ael Roig y To es XII AL LECTOR cuen a ambién en el Ce ezo j en el Oli o. El emedio más e icaz pa a comba i es a en e me¬ dad es el saneamien o del e eno, ya qne solo se desa olla en p esencia de nn exceso de humedad, ecomendando asi mismo el a anque de las ides a acadas, an es de la comple a des ucción de la cepa, con obje o de e i a la di usión de los gé ¬ menes. También nos dice que la Blaclí-J dy ^ una de las a iedades de la V. ^s i alis, da un exce¬ len e ino de colo . En cuan o á las ides me i¬ dionales que pa ecen se más ó menos esis en es al Mildiu con iene coloca al lado del Peiil Bous- clie , pág. 158, el Cahe ne Sau ignon de la Gi- onda; el Q a iiu de la Bo dona; el Simh de V E mi age; el E ai e de V Adm, ó Pe sa de la Sa oya y el Tou la del Rosellón. Te minamos aquí el p e acio de la edición es¬ pañola, haciendo cons a nues o ag adecimien o al eminen e ca ed á ico de la Facul ad de Ciencias de la Uni e sidad de Ba celona, D. Fede ico Pé ez de Nue os^ y al sabio en omólogo D. An o¬ nio Sánchez Comendado , ca ed á ico de la Fa¬ cul ad de Fa macia, cuya amabilidad y conoci¬ mien os hemos pues o á con ibución más de una ez en el ascu so de nues o abajo. Roig y To es. PROLOGO Pa a con a es a los e ec os de la c isis lloxé ica, los i icul o es se encuen an en dos si uaciones muy di e en es: los unos conse an oda ia iñedos a acados ó sólo amenazados po la in asión, o os los ienen comple amen e in adidos. Pa a los p i¬ me os, se impone desde lue^o el ensayo de los insec¬ icidas en los cuales pueden halla , si sus iñedos se encuen an en condiciones desuelo ij de clima a¬ o ables, j si son suscep ibles de sopo a los gas os de a amien o, el medio pa a sal a un capi al im¬ po an e y con inua sin in e upción la se ie de sus cosechas. Es a ob a no es a dedicada á los que ie¬ nen la o una de encon a se en el p ime caso, pa a lo cual pueden consul a los excelen es lib os de MM. Ma ión y C olas y de la an igua Asociación i ícola de Libu na‘ ace ca del empleo del sul u o de ca bono, y en las de M. Mouille e ® lo que con¬ cie ne al uso del sul o-ca bona o de po asio. Si nos p opusié amos a a es as cues iones, sólo pod ía¬ mos epe i lo que se encuen a muy bien esumido ‘ FE uocARaiLES DE Pauís , Lion-Medi e áneo : Insi icHons ou le ai emen des ignes pa le sul u e de ca bone. Pa ís 1878,— Ins uc ions ela i es á la disposilion des ous dHnjec ion, e c. — Cholas e Falié es : Des moxjens p a igues e sü s de comba i é le Vhylloxe a. Pa ís 1878. * P. Moüille e : Le Vhylloxe a; moyens p opose's pou le com¬ ba i é. Pa ís 1878. XIV PRÓLOGO en esas ob as, pe o hemos p escindido de aquellos es udios pa a p eocupa nos sólo de los i icul o es, muy nume osos po desg acia, que han pe dido sus iñedos po no habe , ó ( pesa de habe empleado los insec icidas, ó de los que han pe dido oda es¬ pe anza de conse a po es e medio los iñedos que oda ía poseen. Es cie o que se ha p opues o eplan a las ie as buenas con ides indígenas, al obje o de a a las en seguida po los insec icidas, pe o la i egula idad de los esul ados has a aquí ob enidos y sob e odo la necesidad de usa el medicamen o con inuamen e, ha hecho que la mayo ía de los p ác icos de las co¬ ma cas in adidas po la Filoxe a p e ie an la econs- i ucióp de sus iñedos bajo o as bases que son; la Plan ación en las a enas, Xa Sume sión y las Vides ame icanas. Es os p ocedimien os, cuj-a e icacia es á ya hoy ue a de duda en las egiones en las cuales se han ensayado desde la ga echa,.han en ado en el pe ío¬ do de aplicación cul u al; cada año aumen a en p o¬ g esión c ecien e la ex ensión de las supe icies so¬ me idas á dichos sis emas; po eso nos ha pa ecido U il euni las indicaciones que esul an de los expe¬ imen os e ec uados po los i icul o es me idiona¬ les y las que con inúa p ac icando pe sonalmen e el au o de es e lib o en la Escuela de Ag icul u a de Mon pclle . Es e abajo, con el cual no enemos la p e ensión de habe dicho la úl ima palab a ace ca de las di e en es cues iones que acabamos de men¬ ciona , lo e ec uamos con obje o de aho a á los i icul o es los ensayos y p uebas que se han is o ol)ligados á p ac ica sus p edeceso es. Bajo una o ¬ ma concisa y me ódica hemos condensado en la ob a PRÓLOGO XV los hechos que pa ecen es ablecidos con más segu¬ idad y las p ác icas mejo jus i icadas has a aquí en los dis in os ó denes de ideas p eceden emen e enunciados. El o den que hemos adop ado en es e lib o esul a de las conside aciones siguien es: Si hubié amos de clasi ica los di e en es p ocedimien os que es udia¬ emos luego pa a la econs i ución de los iñedos, eniendo sólo en cuen a su acilidad de ejecución, ' coloca íamos e iden emen e en p ime luga la plan¬ ación en las a enas, que cons i uye casi el e oceso á los an iguos e o es cul u ales; luego la sume sión que exige, sin duda, gas os pe iódicos y p ecaucio¬ nes especiales, pe eque o écela en aja de pode ope a di ec amen e sob e ides conocidas, sin nece¬ sidad de p eocupa se de las cues iones de adap a¬ ción y de inge o. En la p ác ica, desg aciadamen e, casi nunca se puede elegi un mé odo en a monía con las p e e¬ encias eó icas; las ci cuns ancias imponen con e¬ cuencia la adopción de un sis ema de e minado; así es que, los dos p ime os medios sólo se pueden apli¬ ca en muy limi adas ocasiones, y el e ce o, que.es de adopción más gene al, se á necesa iamen e el que se aplica á en odas pa es y, po consiguien e, el más impo an e y p e e ido. Po es as azones colo¬ ca emos en p ime luga el Es udio de las Vides ame icanas, al ededo del cual ag upa emos , odas las indicaciones ela i as á la i icul u a en gene al pa a que, al a a de la Sume sión y de la Plan a¬ ción en las a enas, engamos sólo que' es udia las cues iones especiales conce nien es á dichos mé o¬ dos. Tal es, en esumen, la idea que ha p esidido á es- XVI PRÓLOGO e abajo, en el cual su au o no ha enido o a mi a que acili a , en cie o modo, po consejos p ác icos, los es ue zos de los i icul o es que han emp endido la g an a ea de la econs i ución del iñedo me idio¬ nal. El au o , sin deja de conoce la de iciencia de su ob a y cuan o hubie a ganado en iqueciéndola con el esul ado de nue os expe imen os, ha c eído sin emba go que en las ci cuns ancias ac uales e a p e e ible se incomple o á di e i la publicación. PRIMERA PARTE VIDES AMERICANAS A.—Elección de las Va iedades CAPÍTULO PRIMERO Desc ipción y Es udio de las Especies y Va iedades Las ides cul i adas en Amé ica, no de i an de un ipo único como las del an iguo mundo (la Vi is Vini e a), p oceden de di e sas especies bo ánicas, que poseen ca ac e es muy ma cados é imp imen á sus a iedades p opiedades dis in as. Sin p opo¬ ne nos la desc ipción de odas las o mas ac ual¬ men e conocidas, la mayo pa e délas cuales sólo o ecen un in e és pu amen e bo ánico, es udia e¬ mos cuando menos las que han p oducido ides que p esen an algún alo p ác ico, y examina e¬ mos sus a iedades más impo an es. VIDES AMERICANAS I."-DESCRIPCIÓN DE LAS ESPECIES Las especies dignas de llama la a ención del i i¬ cul o p ác ico son las siguien es: 1“ La Vi is ^Es i- ALis; 2'' la V. Ripa ia; 3" la V. Rupes is; 4“ la V. Lab usca. A. = V . .aSSTiVALis.— L a V. ^sTi ALis sc halla ca¬ ac e izada del modo siguien e: Plan a de igo a iable, gene almen e mediano. Sa mien os epa¬ do es, g uesos y la gos. Za cillos discon inuos. B o¬ es ie nos de.colo ojo i o. B o e -^ lo ación casi simul áneos con las de las ides indígenas. Hojas algunas eces en e as, pe o o dina iamen e con lóbulos más ó menos ma cados, un poco g uesas. Se ali en las ie nas en o ma plana desde su naci¬ mien o, es án siemp e cubie as en ambas supe ¬ icies de un ello bas an e espeso; las adul as, casi lampiñas en la pa e supe io , pe o en los ne ios p ima ios y secunda ios del en és es án p o is as de pelos ígidos ó algodonosos amon¬ onados en pequeños g upos. Racimos de g anos pequeños, casi siemp e p uinosos y sin gus o es¬ pecial. Semillas de mediano amaño en núme o de dos á es, edondeadas en la cima, con pico co o y ob uso. Chalaba ú ombligo ci cula y salien e. Ra e p ominen e ( ig. 1). B. = =V. Ripa ia.—L a V. Ripa ia es una plan a ge¬ ne almen e algo delgada alcanzando g an longi ud. Sa mien os epado es, la gos, o dina iamen e del¬ gados, de en enudos la gos, ya lampiños, ya li¬ ge amen e elludos (á lo menos en las ex emida¬ des); ami icaciones nume osas. Za cillos discon-' DESCRIPCIÓN DE LAS ESPECIES 3 inuos. B o e y Jlo ación muy p ecoces, po cuya azón es án expues os á las heladas de p ima e a. Hojas [jó enes) dobladas en canal bas an e iempo, algunas eces un poco elludas; —(a w/ os) aco a¬ zonadas , lampiñas en ambos lados ó con algunos Fig. I.— S emilla de V. jIís i aus. Aumen o -^,'ap ox, pelos ecios y espa cidos únicamen e en los ne ios ^el en és. F u o: acimos gene almen e de poco Volumen, de g anos pequeños, de ca ne ie na y sabo pa icula , menos acen uado que en las V. La¬ b usca. Semillas con Chalaza poco salien e, p olon- Fig. 2.— S emilla de V. Ripa ia. ap ox. gada, con undiéndose con el Ra e, que se pie de en la dep esión cen al ( ig. 2). V. Rupes is.— La V. Rupes is es una plan- la de mediano igo , achapa ada. Sa mien os semi¬ ec os de mediana longi ud, con en enudos co os; ami icaciones bas an e nume osas. Za cillos dis- 4 VIDES AMERICANAS con inuos. Hojas {Jó enes) como ba nizadas en la ca a supe io ; — {adul as) pequeñas, en e as, co di¬ o mes ú o bicula es, an o ó más anchas que la gas, plegadas en canal, de colo e de azulado, comple- Fig. 3.—Semilla de V. Rupes is. ap ox. lamen e lampiñas. Racimos poco oluminosos con g anos pequeños, de un neg o azulado y sin sabo especial. Semilla pequeña que se asemeja bas an e á la de la V. Ripa ia, pe o con Chalaza y Ra e menos ma cados ( lg. 3). Fig. 4. — Semilla de V. Lab usca. ap ox. D.=-V. Lab usca.—L a V. Lab usca es una plan¬ a habi ualmen e de mediano igo , aunque á eces ege a ñ g andes al u as. Sa mien os g uesos y la ¬ gos, epado es ó ex endidos. Za cillos con inuos. B o es de colo osado. Hojas cubie as en el en és DESCRIPCIÓN DE LAS ESPECIES 5 de un ello espeso que á eces iene un iso me áli¬ co. Racimo más ó menos g ande, de g uesos g anos, edondos ú o ales, con ca ne co iácea y sabo ó a oma zo uno,>, hollejo o dina iamen e g ue¬ so ; madu ez p ecoz. Semillas oluminosas. Chalasa y RcL e muy poco ma cados, ig. 4. Po lo demás, á in de acili a la de e minación de las especies que acabamos de desc ibi y pa a que se las dis inga, ya sea de nues as ides indígenas, 5'a de algunos o os ipos ame icanos in oducidos acciden almen e en nues os'cul i os, hemos es a- l>lecido la adjun a cla e analí ica que en la mayo pa e de los casos se á su icien e. En F ancia pa a exp esa el sabo 6 a oma especial y desag ada- ® que ienen las u as de algunas especies de ides ame icanas, se ha adop ado sin aducción la palab a inglesa^ox/, de i ada de Fox, zo a, ya que el sabo ó a oma de los inos p oceden es de ales espe¬ cies es pa ecido al olo que despide aquel animal. Noso os, en la nece¬ sidad de exp esa la misma idea en nues o idioma, no nos a e emos 3- in en a una palab a nue a ni admi i la de o igen inglés, c eyendo que el adje i o io uno que adop amos, sa is ace á á la ez á la idea que ep esen a y á las exigencias de lenguaje. Algunos compa an ese sabo á la imp esión que dejala chinche al ol a o.— R. y T. VIDES AMEUICANAS I 2 Al He bemon es más di ícil hace le a aiga po es aca que al Jaequez; no obs an e, cuando se ope a en buenas condiciones, puédese llega á ob ene e¬ sul ados su icien es (de 60 á 70 p %) poi’ ^s e medio de mul iplicación. En suma, aunque pa ezca des inada es a id á subsis i en nues os iñedos me idionales, no se á nunca en ellos an impo an e como el Jaequez. B/ack-Ju/y.— BeslgncLdo algunas eces bajo el nom¬ b e de De e eux ó de Lenoi (de Bush), es a id que se halla oda ía poco di undida en los cul i os en F ancia, es ap eciada no obs an e y iende á gene a¬ liza se. Posee los ca ac e es siguien es: Cepa muy igo osa. Po e desplegado (algo menos que el del Cunningham). Sa mien osle egoQ, de g ueso media¬ no y nume osas ami icaciones. Hojas {adul as) de mediana dimensión; en e as ó apenas ilobadas; de un e de bas an e oscu o y casi lisas en la ca a supe io , con lige os pelos en las ne adu as; de un e de más pálido, con pelos co os, en g upos bas¬ an e abundan es sob e las ne adu as del en és; — { ie nas) cla amen e ilobadas, blancuzcas sob e las dos supe icies y bas an e osadas en los bo ¬ des. Racimo pequeño, apiñado. G ano pequeño, de colo neg o azulado oscu o. El ino del Black-July, sin posee el colo del del Jaequez ni la inu a del He bemon , puede consi¬ de a se como un ino ojo o dina iamen e bas an e bueno; po desg acia el pequeño olumen de sus a¬ cimos y de los g anos de es a id no pe mi e ob ene - de ella una p oducción muy conside able. Es á me¬ nos suje a á la clo osis que el He bemon , pe o más que el Jaequez, y pa ece adap a se en odos los e¬ enos que no son demasiado pan anosos ó íos. La DESCRIPCIÓN DE LAS VARIEDADES l3 época de madu ez de sus u os pa ece un poco más a día que en los del Jacques y He bemon . A aiga ácilmen e de es aca. Gunningham. — N i n g uno de los nomb es sinónimos ^ue le han dado en Amé ica se usa en F ancia. Des¬ pués del He bemon y del Jacquez, es en nues os cul i os el más ex endido de odos las ^Es i alis p esen a g andes analogías con el Black-Jul j y o - uia con él un g upo ca ac e izado po sus aci- uios pequeños y compac os y sus hojas en e as ó ca¬ si en e as, que pod ían opone se al de g andes aci- uios y de hojas lobuladas á las cuales pe enecen el Jacquez y el He bemon . Los ca ac e es de es a id son los siguien es: Cepa uiuy igo osa. Po e desplegado. Sa mien os la gos y ami icados. Hojas [adul as) g andes, en e as ó lige amen e ilobadas, seno peciola o dina ia- uien e ce ado; dos se ies de dien es po lo gene al ob usos; de un e de oscu o y algo bo osas en la ca a supe io ; de un e de blanquecino y cubie ¬ as con la gos pelos en las ne adu as del en és; --[ ie nas) cla amen e ilobadas, ellosas y blan¬ cas en ambas supe icies. Racimo muy apiñado, de uiediana dimensión, con ecuencia palmeado. G a- pequeño, neg o, algo pa dusco. Al ino del Czí/z- '''^^ngham, que es ico en alcohol y p esen a cie ¬ as cualidades, desg aciadamen e le al a colo >; po es a azón, de sus u as sólo pueden ob ene se inos blancos, los que, bien p epa ados, ienen cie o a- oc; pe o la escasa e ilidad de es a cepa sólo puede p oduci los en co a can idad. La Gunningham pa ece se adap a á odas las na- ‘ Véase el apéndice, no a 2. 4 VIDES AMERICANAS u alezas de suelo, con la condición de que no sean en exceso húmedas ni ías; y bajo es e pun o de is a es la a iedad de la V. ^s i alis que, con la Jacquez, posee mayo elas icidad y has a pa ece da mejo esul ado que es a úl ima en los e enos pe¬ d egosos y secos de las lade as. P ospe a más que o a alguna, especialmen e en los e enos ped ego¬ sos, e uginosos del dila ium alpinum. Su madu ez es más a día que la de las o as a iedades a iba examinadas y sólo pod á cul i a se en el sud. La Cunningham es á lo menos an di ícil de a ai¬ ga de es aca como la He bemon , lo que le impedi á ep esen a un impo an e papel como po a-inge ¬ o; sus ap i udes son po o a pa e bajo es e pun a de is a muy discu idas. B.— V a iedades de la V. Ripaeia.— Asi como las a¬ iedades de la V. ^sTi ALis pa ecen más especial¬ men e des inadas pa a la p oducción di ec a, las de la V. Ripa ia deben ep esen a casi exclusi a¬ men e el papel de po a-inge os. En e ec o, mien as que el gus o pa icula de sus u os y su mediana e ilidad impiden pode exigi les ino di ec amen e, la acilidad de a aiga en es aca, el bajo p ecio e¬ la i o de sus sa mien os, la us icidad de la mayo pa e de ellas, y po úl imo la acilidad con que eci¬ ben el inge o de nues as an iguas ides, les ase¬ gu an el p ime luga pa a dicho obje o. Las a iedades de es a especie que la p ác ica pa¬ ece habe adop ado de un modo de íni i o son las siguien es: V las di e sas azas de la V. Ripa ia sil es e; 2” la Solonis; 3® la Clin on; 4“ la Taijlo ; 5” la Vialla; 6“ la F anklin. Pod ía oda ía añadi se, en es a lis a la la Noah, y quizás aun algu¬ nas o as que p oceden del mismo o igen y que, po- DESCRIPCIÓN DE LAS VARIEDADES l5 co conocidas ac ualmen e, es p obable se ex iendan ó causa de su esis encia y igo . I/. Ripa ia sil es e. — Las es acas de la Ripa ia sil¬ es e se impo an de Amé ica en g an can idad desde algunos años; ienen sa mien os del Misu i, del Kansas, del Yowa, de los con ines No e del e¬ i o io de los indios y has a de Tejas. Po es o, g acias á la posibilidad de p opo ciona se á poco cos e y en can idad casi inde inida los sa mien os de es a especie; g acias además á la us icidad que babi ualmen e poseen las plan as de allí p oceden es, y á su g an esis encia á los a aques de la Filoxe a, es p obable ome un impo an e pues o en nues os iñedos. A consecuencia de la mul iplicación po medio de semillas que espon áneamen e se ope a en los bos¬ ques y del c uzamien o que se e ec úa en e das di e sas azas, las a iedades sil es es de la V. Ri¬ pa ia son muy nume osas; pod ían casi con a se po el núme o de piés-mad es, y se ía imposible, ca eciendo po o a pa e de in e és p ác ico, exa- P^ina odas las o mas ya conocidas en F ancia. Se puede, no obs an e, eniendo en cuen a sus ca¬ ac e es p incipales y sus ap i udes cul u ales, ag u¬ pa las en cua o azas p incipales: las V. Ripa ia sil es es ellosas; 2" las V. Ripa ia sil es es lam¬ piñas de. hojas delgadas; 3“ las V. Ripa ia sil es es IcLmpiñas de hojas g uesas; 4® las V. Ripa ia sil es- Ij^es de pequeñas hojas. . Las V. Ripa ia ellosas son aquellas cuyas hojas y amas ie nas es án cubie as de ello en su p ime¬ a edad; son po lo gene al plan as igo osas cuyo onco de g an diáme o o ece un obus o pa ón pa a el inge o. Poco delicadas espec o á la na u a- i6 VIDES AMERICANAS leza del suelo, sólo emen las ma gas blancas en e¬ amen e in é iles ó las ie as en exceso húmedas; med an oda ía mejo en es as úl imas que las Ripa¬ ia lisas de hojas delgadas. Las V. Ripa ia lisas de hojas delgadas es án ca ac¬ e izadas po sus hojas desp o is as de pelos en la supe icie supe io desde gu p ime a edad, ya com¬ ple amen e lisas, ya e es idas de algunos pelos ígidos en la ca a in e io y en las ne adu as úni¬ camen e. La hoja, más delgada que en las que hemos llamado de hojas g uesas, es igualmen e po lo co¬ mún de un colo e de menos oscu o y menos lus¬ oso. La mayo pa e son no ables po la g an du e¬ za que muy p ema u amen e oman sus aíces y po el pequeño núme o de iloxe as que en ellas se hallan. Más p opensas á la clo osis que las de la aza ellosa, deben coloca se p e e en emen e en e¬ enos bien sanos y no muy a cillosos. La a iedad que se ende bajo los nomb es de Ripa ia Fab e, Ma in délas Pallié es, muy ap eciada po cie ¬ os i icul o es, pe enece á es e ipo. Las V. Ripa ia lampiñas de hojas g uesas, que son quizás el esul ado de una hib idación de la V. Ripa¬ ia y de la V. Co di olia, ienen las hojas lisas, más g uesas y más b illan es que las de la aza p eceden e; po lo común son ambién menos p olongadas y de dien es menos p o undamen e eco ados. Es e ipo, del cual pod ía ci a se como ejemplo la a iedad denominada inexac amen e Scupe non {sic), del Ja dín de Aclima ación, y la que lle a el n.® 13 en la colección de las V. Ripa ia de M . Meissne , pa ece no able po su esis encia á la clo osis. En cuan o á las V. Ripa ia sil es es de pequeñas hojas, p oducen o dina iamen e indi iduos desme- DESCRIPCIÓN DE LAS VARIEDADES 1/ d ados y muy suje os á las peo es o mas de clo o¬ sis; deben pues, elimina se cuidadosamen e de los cul i os. En esumen, las V. Ripa ia sil es es, excepción hecha de las que en úl imo luga hemos mencionado, pueden conside a se como excelen es po a-inge os, ^^luy esis en es á la Filoxe a y suscep ibles de i i casi en odos los suelos, sal o en los pun os dema¬ siado ue es y demasiado húmedos ó absolu amen e ni é iles, con la condición de escoge de en e ellas las azas más ap opiadas al e eno de que se dispo¬ ne» y se las debe adop a de p e e encia en la egión Cíie idional. Solonís. — La V. Solonis es p obablemen e una aza sil es e de la V. Ripa ia; se halla cul i ada desde niucho iempo en a ios ja dines bo ánicos de Eu o- Pn; pe o has a aquí no se lá ha hallado en los bos¬ ques de los Es ados-Unidos; po cuyo mo i o solo podemos adqui i la en pequeña can idad y á p e¬ cios más ele ados que las o as a iedades sil es es ^0 la misma especie: como po o a pa e posee ca ac e es pa icula es y ap i udes especiales, hemos i lC í di^^ i^^je la sepa a del conjun o de las V. Ripa ia ^ l es es'^ Sus p incipales ca ac e es son los siguien es: Cepa ’^ig'o osa, de po e desplegado. Sa mien os la gos con canu os de mediana longi ud, casi cilind icos, casi ec os; ami icaciones nume osas y la gas; culjie os de un lige o ello en los ex emos y con¬ se ando indicios de él en el sa mien o. Hojas, de dimensión mediana, en e as; dos hile as de dien- Jes agudos; algunas, un poco más la gas, ma can lóbulos; las que indican los lóbulos in e io es con e gen con ecuencia hacia el eje de la hoja. i8 VIDES AMERICANAS Hojas lige amen e plegadas en o ma de canal con la ex emidad enco ada hacia abajo. Las hojas ie ¬ nas ó Jó enes es án cubie as en ambas ca as po una pelusilla Ijlanquecina; adul as, son de un colo e de azulado en la ca a supe io , con pelos e izados en la supe icie in e io , que es un poco más pálida. Ra¬ cimo poco oluminoso, bas an e ap e ado. G anos pequeños y neg os. La Solonis es cie amen e uno de los ipos que o e¬ cen mayo ga an ía en euan o á la esis encia; se halla cul i ada desde la go iempo con buen éxi o y en medio de la Filoxe a en casa de M . Laliman, en Bu deos, y las lesiones p oducidas en sus aíces- son an poco impo an es que desde luego se la ha c eído indemne, po cuyo mo i o se le puede consi¬ de a como una de las ides p e e ibles en la p ác¬ ica. Es á do ada de un igo no able, es suscep ible de conside able desa ollo en las egiones que le con ie¬ nen y nu e bien el inge o de la mayo pa e de nues as ides ancesas. Es á muy poco expues a á la clo osis, y c ece me¬ jo que ninguna o a clase de V. Ripa ia sil es e en los e enos un poco húmedos; pa ece al con a io, eme en el Mediodía los suelos secos y a dien es, donde pie de con ecuencia sus hojas, os ados po el sol ó po la Melanosis^, en e medad c ip ogámica que se mani ies a po medio de manchas neg as sob e el pa énquima de la hoja. Tiene, no obs an e, mejo éxi o que ninguna o a id en los e enos de subsuelo g edoso poco p o undo de las Cha en as; eme únicamen e el An li acnosis en los climas hú¬ medos, ales como el del Beaujolais. Se a ibuye á la Solonis el de ec o de mul iplica so DESCRIPCIÓN DE DAS VARIEDADES 19 di ícilmen e po es aca, y con e ec o, sus sa mien os g uesos con di icul ad a aigan; pe o los de mediana y pcijueña dimensión, bien conse ados y colocados, en condiciones con enien es, dán buenos esul ados en p opo ciones conside ables (de 80 á,85 p.7o)- A juzga po lo que p ocede, la Solonis puede con¬ side a se como el po a-inge o po excelencia en los e enos bajos, donde las Ripa ia sil es e so expond ían á su i po el exceso de humedad* y en las ie as cuyo subsuelo sea g edoso ó obáceo. Clin on. — El Clin on ha sido una de las p ime as cepas impo adas en Eu opa al p incipio de nues as expe iencias sob e las ides ame icanas. En is a - de lo mani es ado po los ame icanos, que lo es iman niucho y lo cul i an en g an escala como p oduc o di ec o, se le acogió desde el p ime momen o con ^m a o exage ado; p oducía, decíase, un ino ex¬ celen e, suscep ible de se admi ido pa a el consumo en F ancia; debía además se i de po a-inge o Uni e sal y bas a po sí solo pa a la econs i ución de nues os iñedos. Desg aciadamen e muchos a¬ casos expe imen ados en el Mediodía, á consecuen¬ cia de su plan ación en si ios que no le con enían, causa on un e dade o pánico espec o del mismo; su esis encia, muy eal y demos ada po hechos nu- uic osos y ela i amen e an iguos, ué discu ida, y cayó en un desc édi o an poco jus i icado como la u ición ex emada de que había sido obje o al p in¬ cipio. En el día se ha adop ado espec o á él un é - uiiuo medio. Aunque p oduce.un ino no able po Su colo y su iqueza alcohólica, se ha enunciado á * La V. CiNEUEA al ez p ospe e aun mejo en es as condiciones, pe o no podemos aconseja su uso po que no es án bien es udiadas sus condiciones de ep oducción y de po a-inge o. 20 VIDES AMERIC.iNAS u iliza le como p oduc o di ec o, á causa de su me¬ diano endimien o y de su sabo pa icula ; y si se ha econocido que lle aba muy bien el inge o de al¬ gunas de nues as ides me idionales, AqI A amón en pa icula , igualmen e se ha enido en conoci¬ mien o de que en la egión medi e ánea solo pod ía adap a se en muy pocos e enos. La Clin on se halla ca ac e izada del modo siguien¬ e: Cepa igo osa, de po e desplegado. Sa mien os la gos y delgados con la gos canu os. Hojas media¬ namen e g andes, po lo gene al en e as y aco azo¬ nadas, algunas eces ilobadas; de un e de bas¬ an e oscu o y lampiñas en la pa e supe io ; de un e de un poco más pálido, con pelos ígidos en los ne ios del en és. Hojas ie nas lige amen e ellosas. Racimo mediano ó pequeño, apiñado, no palmeado. G ano pequeño y neg o. La Clin on padece mucho po la clo osis, especial¬ men e en las ie as ue es, ías y húmedas, en los suelos poco p o undos y en los e enos calizos, don¬ de á consecuencia de la al a de calo ó de humedad, no puede econs i ui ápidamen e las aicillas que la Filoxe a des uye. En las ie as de mediana con¬ sis encia ó lige as, pe meables y escas, es en don¬ de ege a mejo y en las únicas que debe se cul i a¬ do. Los suelos silíceos ojos le son pa icula men e a o ables. A aiga muy ácilmen e de es aca, al menos con an a acilidad como nues as ides indígenas. Taylo .—La Ta jlo ha sido obje o de iguales a¬ cilaciones que la Clin on: muy ensalzada al p incipio, y casi abandonada después, se la conside a hoy como un excelen e po a-inge o en las egiones que le son a o ables. DHSCUn>ClÓN DE LAS VARIEDADES Se asemeja bas an e á la id que acabamos de Menciona ; sin emba go, es ácil dis ingui la de ella po las hojas ie nas de los ex emos de sus amas, que son en e amen e lisas. lié aquí, no obs an e, la desc ipción: Cc/^a igo osa,desplegado. T onco uiés obus o que el de la Clin on. Sa mien os la gos con en enudos sepa ados — de diáme o medio— casi ec ilíneos, de nume osas y la gas ami lcacio- ues. Hojas bas an e g andes, casi en e as, lige a- uien e ilobadas; seno peciola bas an e abie o; dos se ies de dien es agudos; lisas en ambas supe ¬ icies, de un he moso e de en la pa e supe io , ''e de cla o en la in e io . El pun o de a anque de los ne ios es po lo gene al de un colo osado. Miojas lige amen e huecas en o ma de embudo. Ra- cinio poco oluminoso que abo a con ecuencia. G ano pequeño, blanco de colo de amba . El igo de la Taylo cuando se halla colocada en condiciones a o ables, el diáme o conside able que udquié e ápidamen e su onco, la acilidad con que A aigan sus sa mien os y su ap i ud pa a nu i nues- as a iedades ancesas, hacen de ella un po a-in- ¿^‘c o de p ime o den. Desg aciadamen e, como su¬ cede con la Clin on, aunque más acomoda icia que ^s a, no p ospe a en odos los e enos: los suelos demasiado a cillosos, ped egosos, húmedos, íos c demasiado secos, la son gene almen e pe judicia¬ les ; p ospe a bien en cie os e enos de oba blanca iG^aoe inos) muy poco é iles en los al ededo es ie Mon pelle . Guando, po el con a io, se la coloca en suelos de mediana consis encia y has a algo ue ¬ ces, á condición de que es én bien d enados, ó en e- 1‘cenos lige os pe o escos, se la puede conside a como uno de los mejo es po a-inge os disponibles 28 VIDKS AMERICANAS cmidades se hallan cubie as en ambas ca as po una pelusa blanca espesa. Racimo bas an e g ueso, cilind o-cónico, con g anos g uesos, ap e ados, e¬ gula os, neg os, un poco o ales; pedúnculo la go. Champin . — Po úl imo, baj^ ipos sil es es p oduci¬ dos po el c uzamien o de la Mus ang (V. Candicans) y de la V. Rupes is, á los cuales M. Planchón ha dado el nomb e de Champin, y que ienen po eni eal como po a-inge os. Con e ec o, son esis en es en absolu o ú la Filoxe a y ú la clo osis, muy ús i¬ cos, igo osos y de un a aigamien o ácil. Los in¬ ge os de nues as ides de Eu opa que se han p ac¬ icado sob e el Champin'se mues an he mosos bajo odos aspec os. La desc ipción de es a id es la siguien e: Cepa igo osa, de jjo c desplegado, algo achapa ada (en el ipo lampiño): onco mediano. Sa mien¬ os bas an e delgados, poco la gos, ugosos, de nu-' me osas ami icaciones desa olladas ( ipo lampiño), de un colo pa do a ellana; en enudos co os; los sa mien os p esen an con ecuencia en los ex e¬ mos copos de pelos lanugino^os. Za cillos discon i¬ nuos. Las yemas o ecen al ab i se, g uesos acimos de lo es de un colo ojo ca mín oscu o. Hojas pequeñas, co di o mes ú o bicula es, casi an an¬ chas como la gas, lige amen e acanaladas; colo e ¬ de oscu o más ó menos ba nizado, algo co iáceas, con copos de pelos blanquecinos en la ca a in e io ( ipo omen oso); dien es bas an e ob usos. Peciolo obus o, la go, que o man un ángulo casi ec o con el plano del limbo de la hoja. Racimo pequeño, p o¬ longado, i egula ; pedúnculos la gos, más co os ep los ipos lisos; los del ipo elloso son sub-media- nos, p uinosos, muy cla os, madu an con bas an- PRODUCTORES DIRECTOS Ó PORTA-INGERTOS 29 e i egula idad en el mismo acimo; es igma pe ¬ sis en e y cen al; pulpa ca nosa colo eada de ojo y ''''enosa, de jugo ojizo, de gus o algo especial; piel g uesa, sabo muy ace bo, casi cáus ico. CAPÍTULO II Eleccl in de la.s %’a ie(Iadeí con elación k siin des inos y á la l eg oncN El i icul o que se ha conc e ado al empleo de las ''^ides ame icanas pa a la econs i ución de un iñe¬ do, se encuen a con el examen de a ias cues iones ^ue debe esol e an es de elegi en e las a iedades Resis en es. ¿Le con iene plan a p oduc o es di ec¬ os ó debe p e e i los po a-inge os? Y una ez decidido es e pun o, ¿qué copas se adap a án mejo ol suelo de que dispone y al clima en.que habi a? Es os son los p oblemas cuya esolución abo da- Remos en es e capí ulo, ag upando bajo la o ma oiás con enien e pa a es e es udio las indicaciones ^R iba expues as sob e las p incipales ides ame i¬ canas, y comple ándolas en cuan o sea necesa io. I.”-EMPLEO DE LAS VIDES DE PRODUCCIÓN DIRECTA ó DE LOS PORTA-INGERTOS La endencia que p edomina en la i icul u a en gene al, pe o más especialmen e en el mediodía de E ancia, y que se puede po o a pa e conside a como la consecuencia de las condiciones económicas Ac uales, es p oduci lo más abundan emen e posible inos ba a os sin p eocupa se mucho de su calidad. G acias á la acilidad de los medios de anspo e, y á aquellas condiciones se puede complace á la ma- yo ía de los consumido es y asegu a me cados de alguna impo ancia pa a sos ene p ecios en ajosos. Bajo es e pun o de is a, ninguna de las a ieda¬ des ame icanas suscep ibles de p oduci ino di ec¬ amen e puede eemplaza nues as an iguas ides me idionales de g an endimien o, y no hay que pensa en conse a sus abundan es cosechas sino con la condición de inge a las sob e cepas ame i¬ canas esis en es. Es a solución se á, pues, necesa¬ iamen e la más gene al, pues o que pe mi e en a de nue o en las condiciones an iguamen e conocidas, con inua suminis ando al come cio los ipos do inos á que es á habi uado, y e i a los an eos y iesgos que ae consigo el empleo de nue as a ie¬ dades. Es p eciso ambién ene p esen e que los endimien os excesi os ob enidos con las cepas muy é iles, se adquie en á expensas-de la colo ación y ue za alcohólica de los inos, cualidades ambas que el come cio ap ecia mucho. De ahí p o iene la c ecien e impo ancia que oma la p oducción de los inos de mQzcXüi (coupage) en cie as pa es de nues¬ os iñedos me idionales. Aho a bien, los p o¬ duc o es di ec os ame icanos no pueden suminis¬ a nos ino abundan e, pe o uno de ellos, el Jaegue:;, da un ino muy no able pa a la mezcla, aun en los suelos bajos, icos y escos, que pa ecen los menos á p opósi o pa a p oduci dichas cualidades. Es a id es á pues llamada á ep esen a en la econs i¬ ución de nues os iñedos un papel de cie a im¬ po ancia, aunque secunda io. Se plan a á en can¬ idad p opo cionada á la lojedad de los inos que PRODUCTORES DIRECTOS O PORTA-INGERTOS debe e o za y cada p opie a io pod á hace en su cuba las mezclas que has a aho a se han hecho en ios almacenes del negocian e. Po es as azones la id ame icana debe á elegi se gene almen e como po a-inge o, pe o en cada i- uedo se pod án plan a algunos, pies de Jaeques pa a la p oducción di ec a. Si el Jaequez pa ece indicado, en la mayo pa e de los casos, como el p oduc o di ec o que debe se p e e ido, la elección es más dudosa cuando se a a de los po a-inge os, pues las cualidades que deben euni , independien emen e de la adap ación al sue¬ lo á qué se les des ina, son las siguien es: 1.* Fácil a aigamien o de es aca; 2.® Ba a u a ela i a; 3.® Vi¬ go su icien e. Vamos á e en qué medida ealizan es as condi¬ ciones los ipos-que hemos es udiado. Pajo el pun o de is a de la acilidad de a aiga de es aca, se les puede clasi ica del modo siguien e: 1° Clin on y Taijlo [muY ácil); 2” V. Ripa ia síY- ^en e^ F anklin, Vialla y El i a ( ácil); 3” Yo k- ^'ladei a (bas an e ácil); Solonis y V. Rupes is (exi¬ gen las p ecauciones que hemos indicado). ha a iación en los p ecios de un año á o o y las di e en es condiciones que igen en los me cados, i apiden indica de un modo p eciso la elación que exis e en e los p ecios co ien es de di e sas ides; lio obs an e, puede conside a se que bajo es e pun o de is a se hallan gene almen e clasi icadas: V Clin- Taylo y V. Ripa ia síV esíí cN (las más ba a as); Vialla, F ankliii y V. Rupes is (más ca as); 3“ Yo k-Madei a, Solonis y El i a (más ca as eun). En cuan o al igo de es as ides depende del suc- 32 VIDES AMERICANAS lo y clima en que se las plan e; pe o suponiéndolas odas en las mejo es condiciones posibles, se las puede clasi ica en el o den siguien e: 1° Taylo , El i a Y Solonis; 2® V. Ripa ia sil es es, Clin on y Yialla; 3” V. Rupes is y Yo k. Po úl imo, queda po discu i la ap i ud década po a-inge o pa a alimen a bien al ó cual a iedad ancesa; es a cues ión se halla en es udio y no ene¬ mos da os en la ac ualidad pa a esol e la de un mo¬ do p eciso y de ini i o. No obs an e poseemos he mosos inge os de A a- món, Ca ignan, Pe i -Bousche , Te e neg o, Cin- sau , Mo as el, e c., cepas del pais, sob e Clin on, cepa ame icana. Se ha obse ado ambién que el A anión p ospe a más sob e el Clin on que sob e el Taylo , á pesa de lo cual es e úl imo alimen a bien á las o as cepas a iba mencionadas, y además, al Te e -Bou e , los Chasselas, los Musca s, el Oli e e, el Sy ah, el Cabe ne , el Pino ^, e c. YiSolonis, has a aquí a a ez inge ado, nu e muy bien el Pe i -Bousche y el A amón. Se han ob enido sob e la V. Ripa ia sil es e exce¬ len es esul ados con la A amón, la Ca ignan, la Aspi an y la Cinsau . Pe o, sea cual ue e la impo ancia de los elemen os que acabamos de conside a , la elección de las a ie- * La idea emi ida po algunas pe sonas de que las cepas ojas sólo pueden inge a se sob e a iedades de u o ojo, es comple amen e e ónea, y se halla en oposición con los hechos mejo demos ados: como p ueba de ello di emos que la Escuela de Ag icul u a de Mon pe- 11e posee en pe ec o es ado de desa ollo y uc i icación oda la colección de los híb idos áejugo ojo de M . Bousche , inge ada sob e Taylo . adap ación al suelo 33 dades no depende sólo del modo como el pié alimen¬ a al inge o, sino que es á subo dinada en p ime uga á la posibilidad de adap ación de es as ides ul suelo y al clima en que se las coloque. Vamos pues á ocupa nos de es a cues ión. 2.“-ADAPTACIÓN AL SUELO Como es muy ecien e oda ía el cul i o en g an- escala de las ides ame icanas, nues os conoci- uiien os ace ca de su adap ación al suelo son bas an¬ e incomple os y sólo á consecuencia de expe ien¬ cias la gas y epe idas, se pod a llega á conoce el conjun o de condiciones necesa ias pa a la adap a-* ción de cada a iedad. Nos limi a emos, pues, á í’easumi las nociones has a aho a adqui idas, sin ab iga la p e ensión de p esen a un es udio com¬ ple o. M . L. Vialla, p esiden e de la Sociedad de Ag i¬ cul u a del He aul , ha llamado la a ención sob e un hecho con el cual odos los i icul o es es án de acue do, y es que en las ie as de na u aleza silícea y eñidas de ojo po el hie o pe oxidado*, las a¬ ciedades ame icanas se hallan siemp e en un es a¬ e de salud muy sa is ac o io y adquie en odo el desa ollo compa ible con la iqueza del suelo. Pe o uiuchas .de aquellas ides no exigen ie as de es a ua u aleza pa a p ospe a , y has a las que allí se dan mejo , pueden desa olla se ambién en o os e enos; amos pues á easumi las - indicaciones ^lue hemos ecogido sob e el pa icula . El óxido de hie o ob a p obablemen e en es e caso po su colo oscu o que a o ece la abso ción de los ayos calo í icos y acili a el Oíilen amien o del suelo, 3 34 VIDES AMERICANAS Según nues as obse aciones, se pueden cul i a las cepas siguien es en los e enos que ú con inua¬ ción se exp esan: 1. “ En ie as de alu ión húmedas: V. Ciné ea. 2. ° En ie as de alu ión p o undas, icas y es¬ cas : Cunniiigham. — J acquez. — Solonis. 3. ” En ie as p o undas algo ue es, que se des¬ agüen ácilmen e, ya sea ú causa de su si uación, ya sea po la na u aleza de su subsuelo: Cunningham. — Jacquez.—He bemon (especialmen¬ e si son ojizas y ped egosas).—*So/o/iís.—V. Ripa- ■ R iA sil es e ellosa.—W. Ripa ia de hojas espe eas y lampiñas. 4. ° En ie as p o undas, de mediana consis encia, bien d enadas ó. pe meables y que no’se sequen de¬ masiado en el es ío: Jacquez. — Cunningham. — B lack-Jul j. —Solonis . — Las buenas a iedades de V. Ripa ia sil es es.— Vialla. — F anklin. — E l i a .— Taylo . 5. “ En ie as lige as, ped egosas, p o undas, bien d enadas y que conse en su icien e humedad en e ano: Jacquez. — C unningham. —He bemon . — C lin on . — Co; 2 C o (i.—(Sob e odo pa a las es úl imas si son ojizas ú causa del hie o pe oxidado y no son cali¬ zas pa a las dos úl imas).—— F anklin.—Tay- lo .—Y. Ripabia sil es es: las buenas a iedades.— V. Rupes is. 6. “ En ie as lige as, ped egosas, calizas, secas' y á idas: V. Ripa ia sil es es: las di e sas a iedades.— V. RiiVE^Tm^.-Yo k-Madei a. ADAPTACIÓN AL CLIMA 35 *7.® En ie as ojas de subsuelo c e áceo ó obᬠceo poco p o undo; Solonis. 8.® En ie as a enoso-silíceas, lige as y pe mea¬ bles ; Jacque;^. — D lack-July. — Ciinningham. — C lin on . — Ripa ia.—Rupes is. Si bien de un modo gene al podemos admi i como e dade as es as indicaciones, obsé ese que son oda ía incomple as, pues ha sido necesa io pasa on silencio buen núme o de e enos in e esan es Sob e los cuales ninguna obse ación se lia hecho oda ía y se ca ece de aquella p ecisión necesa ia úue da la expe iencia, po que las causas que pe ¬ mi en ó impiden el buen éxi o en al ó cual e eno ho son conocidas su icien emen e pa a que puedan aza se con exac i ud los lími es de su acción. En ales condiciones, deben ene se en cuen a especial¬ men e los da os a iba expues os como des inados ^ ci cunsc ibi el campo de expe imen os que deben iiace se en cul i o o dina io. El medio más segu o pa a ija la elección con espec o ' á las especies, es hace ensayos p e ios en pequeña escala, es o es, plan a una educida colección o mada de las mejo¬ es a iedades que hemos es udiado an es de aho a, cu los e enos que se quie an epobla , y la id po misma juzga á de las condiciones especiales de ^ iuella ie a. 3.”-ADAPTACIÓN AL CLIMA El clima, que es el esul ado, no solo de la si ua¬ ción geog á ica gene al, sino ambién de cie os ele¬ men os opog á icos, ales como la al u a y la ex- 36 VIDES AMERICANAS posición, puede in lui de es modos en la elección de las ides: 1.” Impidiendo el cul i o de los p oduc¬ o es di ec os, cuyos u os no madu en sino en e lími es de e minados de empe a u o. 2.° A enuando la in luencia de cie as p opiedades ísicas del suelo y modi icando, po consiguien e, las p obabilidades de éxi o ó de acaso pa a algunas cepas en un e eno de e minado. 3.° Po úl imo, pe mi iendo con e¬ cuencia el desa ollo de cie as en e medades c ip o- gámicas, las cuales impiden el cul i o de las a ie¬ dades que á ellas es án más suje as. Colocándonos en el p ime pun o de is a que lie¬ mos indicado, pueden conside a se los p oduc o es di ec os, que pe enecen odos según hemos, is o, al g upo de las V. Es i alis, como cepas me idiona¬ les. Ninguno, excep uando al ez el Enmelan, del cual no hemos hablado po se escaso y poco cono¬ cido, y la Cyn hiana, no pod ían p obablemen e, en condiciones o dina ias, pasa más allá del no e del depa amen o del D óme, ni alcanza mucha al u a. La sazón demasiado a día de sus u os, la insu¬ icien e madu ez de su made a y los a aques del An h acnosis (pa a el Jacquez especialmen e); se opo¬ nen á su u ilización p ác ica más allá de es os lí¬ mi es. En cuan o á los po a-inge os, la in luencia di ec¬ a del clima no puede alcanza les, sus ayéndoles po comple o de ella su o icio pu amen e sub e¬ áneo. El clima con iljuye igualmen e, como hemos is¬ o, á modi ica las condiciones de adap ación de cie ¬ as ides en las dis in as clases de suelo. Tan o es así, como que a iedades de di ícil adap ación en el Lenguedoc y en P o enza, p ospe an bien en casi o- PROCKDIM ENTOS DE MULTIPLICACION 3 / los e enos cuando se las aspo a á coma cas ^üya a mós e a es más húmeda, como el Del lnado, ^ Bo delés, po ejemplo, y has a en la co dille a de os Ce ennes. Vemos, pues, que la elección de las 'Va iedades es más ó menos di ícil según sea la expo¬ sición y el clima donde se hayan de cul i a . —P ocedimien os de Mul iplicación CAPÍTULO III ■ * ocedliuicn 08 de Mul iplicación aplicables ú la Vid.— ílcniilie o La id, como la mayo pa e de los ege ales su¬ pe io es, puede mul iplica se po medio de semillas y po los di e sos p ocedimien os de segmen ación, acodo é inge o. Es os p ocedimien os no ienen el mismo alo pa a el p ác ico en odos los oasos, y con ecuencia el éxi o de una plan ación epende del medio de mul iplicación que se elija, amos, pues, á ocupa nos sucesi amen e de ellos, examinando las aplicaciones de que son suscep ibles y ios cuidados que su empleo exige. Semille o .—Las semillas délas ides pueden des¬ loa se á dos dis in os obje os: 1.” ála c eación de oue as a iedades; 2 . “ á la p oducción de pa ones Resis en es. La ob ención de nue as a iedades es ob a de mu- j o iempo, y no es á al alcance de la gene alidad e los i icul o es, cuyo obje i o es ob ene lo más P on o posible un p oduc o segu o. O ece no obs- o e cie o in e és: los anae icanos han adqui ido 44 VIDES AMERICANAS Las plan as ob enidas po semilla con obje o' de* o ma po a-inge os, además de suminis a un ba bado, que es.la plan a mad e, p oducen muchos- sa mien os que se pueden plan a como es acas. Las plan as ob enidas po semilla de las a ieda¬ des p ecoces, ales como las V. Ripa ia sil es es, las Solonis, e c., pueden inge a se po hendidu a inglesa ó á caballo, desde el p ime año; pe o la des¬ igualdad en el igo y ap i udes de cada indi iduo suelen p oduci i egula idad en la plan ación á que si en de base; es p e e ible hace uso únicamen¬ e de las es acas omadas de los piés-mad es que apa ezcan mas obus os y no ables po su ege a¬ ción. En esumen, la siemb a sólo debo emplea se pa a ob ene po a-inge os esis en es en los medios indemnes; pues si bien iene o as aplicaciones, co esponden más al ja dine o ó al a icionado que al i icul o p opiamen e dicho. CAPITULO IV P opagación po PA acas Es e es el p ocedimien o más an iguo y gene al¬ men e usado pa a la mul iplicación de la id, la mayo ía de los i icul o es lo p e ie en á odos los demás, has a al pun o que desechan cie as a¬ iedades po no p es a se bien á dicha aplicación. En e ec o, eúne, á una g an sencillez de ejecución, la p opiedad que poseen odos los sis emas po seg¬ men ación de asegu a , has a donde es posible, la pe pe uidad de los ca ac e es del indi iduo, y algu- PROPAGACIÓN POR ESTACAS 45 ñas eces has a conse a las pequeñísimas di e¬ encias que dis inguen un sa mien o de o o en un mismo pié. Las únicas a iaciones que pueden p o- <luci se en e la plan a-mad e y sus descendien es, esul an de la a iedad de las egiones y en de ini¬ i a se educen á un aumen o ó disminución en él desa ollo y igo , pe o en nada al e an las p opie¬ dades undameh ales del ipo o iginal, ales como la esis encia á la Filoxe a, el sabo del u o, e c. La acilidad con la cual nues as an iguas ides p oceden es de la V. Vini e a se mul iplican po es- " aca, había con ibuido mucho á la gene alización de es e p ocedimien o en Eu opa, y cuando ha habido <iue aplica le á las ides ame icanas se ha is o que muchas de ellas aga an di ícilmen e po es aca; pe¬ o ales di icul ades, lejos de mo i a el abandono de dicho mé odo de mul iplicación, ha obligado d los i icul o es me idionales ó hace un es udio <iomple o de los medios necesa ios pa a asegu a el •éxi o. Guando se plan an es acas de id hay que p ocu a iue se desa ollen las aíces que allí no exis en, las cuales son p oducidas ó po la e olución sub e¬ ánea de yemas la en es que, en el ai e, hubie an •c iginado sa mien os, ó po hinchamicn os celula¬ es de las capas gene a ices de la made a. Todo el ^ e del i icul o consis i á, po lo an o, en coloca en buenas condiciones de a aigo y desa ollo los sa mien os que le pa ezcan más con enien es pa a eb ene cepas de buena calidad. Pasemos á es udia sucesi amen e los siguien es pun os, que se elacio¬ nan con es e mé odo de mul iplicación : l.° Elección los sa mien os des inados á se i de es acas; anidados que les son necesa ios pa a su conse a- 46 VIDES AMERICANAS ción y aspo o; 2.” Tipo de es aca que debe adop¬ a se; 3.° Medios pa a asegu a el a aigamien o; 4.° Época en que deben plan a se las es acas; 5.“ Elec¬ ción en e el uso de los i e os ó de la plan ación di¬ ec a. 1.'*-ELECCIÓN DE ESTACAS; CUIDADOS QUE LES SON NECESARIOS PARA SU CONSERVACIÓN Y TRASPORTE A. E lección de Es acas.— Los sa mien os des ina¬ dos á se i de es aca no deben co a se sino cuando es é bien o mada la made a; semejan e p ecaución ha de obse a se con mucho esme o espec o ó cie ¬ as V. Es i alis, ales como la He hemon y la Cun- ningham, cuyas amas ienen una ligni icación muy a día. Es p eciso e i a ambién el empleo de es a¬ cas p oceden es de plan as a acadas po en e me¬ dades c ip ogámicas, ales como el An h aciiosis, el Mildiu, e c., pues en gene al se c ían más aquí¬ icas y pueden p opaga el mal en la nue a plan a¬ ción. Las es acas que o ecen mayo es p obabilidades de a aiga se y de p oduci plan as uc í e as y p e¬ coces, son las de mediano g ueso, de nudos p óxi¬ mos y escogidas en la pa e media del sa mien o. Las amas g uesas a aigan di ícilmen e y p oducen más made a que u o, mien as que las demasiado delgadas suelen seca se an es de p oduci aíces, po que no ienen la made a bien o mada, y cuando a aigan p oducen plan as débiles. Guando se p ac ica la mul iplicación de p oduc o¬ es di ec os, débense escoge con p e e encia sa ¬ mien os cuyas lo es no su an el abo o y que ha- ELECCION Y CONSERVACIÓN DE LAS ESTACAS 47 yan dado u os abundan es y he mosos *. Es os ca ac e es, pa icula es del sa mien o, se ijan muy bien po medio de la selección, ob eniéndose así un aumen o no able en la p oducción de u os; pe o si se a a únicamen e de o ma po a-inge os, sólo debemos p ocu a ob ene plan as igo osas sin ne¬ cesidad de ene en cuen a es as úl imas indicacio¬ nes. B. = Conse ación de las Es acas,— En cuan o sea posible deben co a se las es acas en el momen o de plan a las. Bajo es e pun o de is a, los sa mien os que han hecho un la go iaje y pa icula men e los que llegan de Amé ica, se hallan en condiciones niuy in e io es ú los ecolec ados en F ancia, espe¬ cialmen e si lo son en la p opiedad donde deben plan a se. Embalaje de las es acas, —’&iu emba go, en las ci ¬ cuns ancias ac uales, casi siemp e hay que emplea es acas que ienen de lejos, po cuyo mo i o da e- íuos algunas indicaciones sob e el p ocedimien o de cnibalaje y ace ca de las p ecauciones que se han de loma á su llegada. Pa a ob ene una pe ec a conse ación de los Sa mien os que deben aspo a se, se ía p eciso pone los en condiciones ales que no pudie an ni de¬ seca se, ni abso be más agua que la que habi ual- ^en e con ienen. La desecación hace pe ece la es- laca p i ándola de su agua de ege ación; el exceso ^0 líquido p oduce la e men ación ó el enmoheci- ‘ Deben ene se en cuen a es as indicaciones cuando se a a de la niul iplicación del Jaequez; pues o que, se es án p opagando sub- azas poco é iles de es a cepa á causa del empleo que se ha hecho has a de odas las es acas que se cosechaban, sin ene en cuen a sus cualidades uc í e as. 48 VIDES AMERICANAS mien o, según sea la na u aleza de los embalajes que se hayan empleado y el olumen de los paque¬ es; además, cuando no se p oduce ninguno de es¬ os incon enien es, los ejidos de la made a, empa¬ pados en agua, se desecan con una ex ema apidez desde el momen o en que se les expone al ai e. Los embalajes con ie a na u al casi seca, pues¬ os en cajas bien ajus adas, eúnen las mejo es condiciones, pe o no se emplean po su g an peso. Cuando los sa mien os no hayan de aspo a se á g an dis ancia, lo mejo es dispone los en paque es cubie os con poja, en ol iendo la base de las es a¬ cas con musgo lige amen e húmedo. Pa a expedicio¬ nes más lejanas, los manojos de sa mien os pueden en ol e se en e amen e con musgo ó heno húmedo que ú su ez se cub e con poja seca; el conjun o se encie a en cajas o adas de papel g ueso un ado con acei e. Cuidados que deben emplea se á la llegada. — A la llegada de una emesa acondicionada de es e modo, deben pone se los sa mien os en emojo du an e uno ó dos días, ó mejo aun, cub i los con a ena lige a¬ men e húmeda. Las emesas de Amé ica llegan o dina iamen e en uel as con espadaña mojada que p esen a los in¬ con enien es a iba indicados, espec o al exceso de humedad. Aunque las es acas no hayan su ido apa en emen e du an e el aspo e, es p eciso no obs an e, en el momen o que se eciban, pone las á es a i ica en a ena algo húmeda y no saca las de allí sino po pequeñas po ciones y en el ins an e que se ayan á plan a . Es p uden e además con¬ duci las es acas al e eno en una ina de poco ondo p o is a de cie a can idad de agua, y no TIPOS DE ESTACA 49 saca las has a el ins an e de in oduci las en la he a. Po úl imo, cuando es p eciso gua da las es acas algún iempo an es de la plan ación, el medio más segu o pa a conse a su i alidad consis e en colo¬ ca las debajo de un mon ón de a ena, dispues o en la bodega o en o o local análogo. Si se pueden plan- la poco iempo después de su sepa ación de la plan a- aiad e, bas a ene sume gida en el agua su pa e in e io . 2.”-- ipo que debe adop a se pa a las es acas A-.=: Di e sos sis emas de Es acas.— Los ipos de es- laca más gene almen e empleados pa ala id, son la es aca con c uce a y la de ama sencilla. La p ime¬ an se compone de la pa e in e io de un sa mien o nig. 5.—a Es aca de ama sencilla; b id. con c uce a; c id. con nudo. p o is o de un agmen o de made a de dos años, 9ue es la c/‘íící?¿a, ig. 5 á; el nudo que exis e en el Pún o de unión de la ama con la c uce a es muy i- en yemas la en es p opias pa a desa olla se en 5o VIDES AMERICANAS o ma de aíces, po cuya causa se ha empleado es a o ma la go iempo de un modo casi exclusi o; o e¬ ce sin emba go el incon enien e de plan a se di ícil-, men e con la ba a, á causa déla disposición obli¬ cua de la c uce a; además, po se la made a de es a úl ima de mucha edad se al e a ácilmen e y pe ju¬ dica el desa ollo no mal de la cepa. Pa a co egi es os de ec os, se ha p opues o sup imi la made a de dos años, conse ando sólo el nudo de la base del sa mien o, íg. 5 c, y la es aca a aiga en onces en las mejo es condiciones. Desg aciadamen e la ac ual escasez de sa mien os ame icanos, su ele ado p ecio, y po consiguien e la necesidad de u iliza odas sus pa es, desde la base á la cima, impiden usa de un modo exclusi a las es acas de c uce a y es p eciso ecu i , casi siemp e, á la ama sencilla, íg. 5 a. Es a úl ima es la más ácil de adqui i y da muy buenos esul ados; Fig. 6.— Es aca de una sola yema, » de siemb a. es á cons i uida, como su nomb e indica, po un simple ozo de sa mien o cuya longi ud a ía según las ci cuns ancias. B. Longi ud que debe da se á Jas Es acas,— En p in¬ cipio y a endiendo sólo al desa ollo y, buena cons i¬ ución de los plan as que se .quie an o ma , las me¬ jo es es acas son las más co as. Las es acas de una sola yema , po ejemplo, ígs. 6 y 7 a, p oducen un TIPOS DE ESTACA 5l haz de aíces muy pode oso como p olongación del onco, asegu ando á la cepa g an igo ; po el con¬ a io, las es acas muy la gas, lg. 7 c, se cub en de muchos haces de aíces dis ibuidos sob e cada nudo; ninguno de ellos adquie e g an desa ollo, disminuyendo de longi ud de a iba abajo has a Un cie o pun o, pasado el cual ya no hay emi¬ sión de aíces, pud iéndose la pa e sob an e. A pesa de es o, la cues ión no es an sencilla como 7.— a Es aca de una sola yema; b id. mediana; c id. demasiado la ga. pe ece en el p ime momen o, pues se complica la necesidad de coloca el sa mien o en un on- de büs an e húmedo pa a que pueda a aiga . En mayo ía de los casos, la escu a necesa ia no es é, en la supe icie del suelo, y de ahí esul a necesidad de da á la es aca una longi ud mu- ^ho mayo que la que pa ecía p e e ible á p ime a ^is a. 52 VIDES AMERICANAS Las es acas de])en se an o más la gas cuan o más seca sea la ie a en donde deben a aiga Po lo gene al sus dimensiones a ían en e 15 y 35 cen íme os, po que el sa mien o no debe ene ue a de la ie a más que una ó dos yemas: a ísimos se án los casos en que con enga sali de es os lí¬ mi es. Además de los dos ipos que acabamos de mencio¬ na se ha p opues o, pa a mul iplica económica¬ men e las ides ame icanas, hace uso áe íx es aca de siemb a, lg. 6, ó de una sola yema, y de las es a¬ cas he báceas. La p ime a exige gas os de mace as, cubie as, e c., e c., ({ue sólo queda ían compensa¬ dos usando las V. ^Is i alis que son de al o p ecio, pe o son an pocas las que a aigan de es a especie po el ci ado medio que a a ez se le emplea. En cuan o á las es acas he báceas, es án o madas po las pun as que se co an al inge a : plan adas en ie a lige a, egada y cubie as, a aigan con bas¬ an e egula idad, pe o no p oducen plan as an supe io es como las p oceden es de los sa mien os madu os®. Resul a de lo an e io que las es acas que se usan son casi siemp e de amas sencillas; amos á es¬ udia aho a los medios que deben emplea se pa a acili a su a aigo. ‘ Cuando la plan acidn se e ec úe en ie as muy secas, es p e e¬ ible hace a aiga las es acas en i e o y plan a las luego en o ma de ba bados, de es e modo se e i an los incon enien es que esul an al emplea es acas demasiado la gas. * La seño a duquesa de Fi z-James, g acias á la buena o gani¬ zación de sus es u as de mul iplicación, ha podido saca excelen e pa ¬ ido de es os p ocedimien os. ARRAIGAMIENTO DE LAS ESTACAS 53 3.-PRECAUCI0NES QUE DEBEN TOMARSE PARA ASEGURAR EL ARRAIGAMIENTO DE LAS ESTACAS El a aigamien o de las es acas, ó sea el dQsa ollo de sus aíces, sólo puede e ec ua se en un luga que ^es o ezca í la ez la empe a u a y humedad ne¬ cesa ias, pe o sin exceso. La mayo di icul ad p ác i¬ ca con que se opieza pa a ob ene es e esul ado, consis e en impedi la desecación del agmen o de cama an es de que se halle en disposición de su¬ pli po su pa e las pe didas que expe imen a en la a mós e a. Cie as especies ame icanas son pa ¬ icula men e e ac a ias á la ep oducción po es¬ aca, á causa del pe íodo de iempo algo conside a- I ie que exis e en e el momen o en que las yemas desa ollan y el en que nacen las aíces, mo i¬ lando así la desecación de la plan a an es deque l^s aíces puedan alimen a la. Así se explica que las V. Ripa ia, V. Lab usca y V.Rupes is a aigan l^cilmen e de es aca, al paso que las V. / Es i alis, y cn especial el He mann y el No on's Vi ginia son ’^'^ás di íciles; la ep oducción de la V. Candican.s 5’ de la V. Ro undi olia es casi imposible e ec ua la po es e medio. Ul imamen e se han es udiado mucho los medios pa a eludi es a di icul ad, en especial espec o á las V. yLsTi ALis, eii o las cuales se hallan, como demos is o, cepas de un alo eal; dichos medios Pueden clasi ica se en dos ca ego ías: 1.“ los que ie- ^^en po obje o acele a el desa ollo de las aíces; los (jue ienden á e a da la desecación has a ^1 ins an e en que las aíces se hayan desa ollado. 6 o VIDKS AMERICANAS ' la iña; do oljs an e, puede eemplaza se en cie ¬ os casos po el acodo, del cual amos á ocupa nos aho a. CAPÍTULO V .4 codo El acodo ó amug onamien o, consis e en hace echa aíces á un sa mien o an es de sepa a lo de la cepa mad e. Es e p ocedimien o, lo mismo que la plan ación po es acas, conse a en la nue a id los ca ac e es pa icula es del pié-mad e y has a del sa mien o; o ece la en aja, sob e es e úl imo, de asegu a mejo el a aigamien o de la nue a plan a, pues o que su sepa ación y plan ación no se e ec úan has a que se halla p o is o de odos los ó ganos necésa ios á su exis encia. Po eso debo p e e i se, á pesa ,de que su ejecución sea algo mós complicada, pa a las especies ó a iedades cuj’o a aigamien o po es aca es di ícil, ales como el Mus ang (V. Cax- DiCANs), el He mana, el No on''s Vi ginia (V. ^s i- ALisj , e c., ó pa a las ides a as ó p eciosas, cuya mul iplicación se desea log a con poca pé dida. Vamos á examina sucesi amen e las siguien es cues iones que ienen elación con el acodo: 1.® Tipos p incipales que se usan pa a el acodo; 2.® Medio de acili a el a aigamien o de los mug ones; 3.® Época más a o able pa a e ec ua el acodo. I.'-TIPOS PRINCIPALES QUE SE USAN PARA EL ACODO Los p incipales ipos que gene almen e se emplean pa a el acodo -son los siguien es: A.—Acodo po amu¬ g onamien o sencillo; B. Id. acos ando la cepa en T POS QUR SE USAN PARA EL ACODO 6 l ie a; C. Id. po mug ón múl iple 6 chino; D. Id. po in e sión. A.= Acodo sencillo. — El acodo sencillo puede em¬ plea se pa a o ma ba bados, pa a eemplaza en el mismo pun o los piés allidos en una plan ación, pa a con e i en pié anco un sa mien o ame icano íngc ado sob e un pié indígena, y pa a p oduci ba ¬ bados que se des inen al inge o en el alle . Guando se a a de p oduci ba bados, bas a ende bajo ie a y lo más ce ca posible de la cepa mad e, una pa e del sa mien o, que se le an a en seguida de modo que salgan del suelo una ó dos yemas. Se sup imen odos los bo ones in e medios desde el a anque del sa mien o has a el pun o donde pene a en el suelo, á in de e i a que es os se desa ollen en de imen o del acodo. El ozo de sa mien o en e a¬ do debe se lo más co o posible con obje o de eco¬ nomiza made a y pa a e i a que se desa ollen muchas aíces, pues siendo en g an núme o esul¬ a ían débiles: la pun a que se co a á la ama acoda¬ da puede se i pa a es aca. Se pod án ejecu a acodos de es a clase con sa ¬ mien os madu os ó únicamen e he báceos; en es e úl imo caso se gana iempo, pues o que se ob iene al a aigamien o du an e el mismo año que huljicse sido necesa io pa a o ma una simple es aca. Cuando se a ancan las plan as así a aigadas pa a asplan a las, es con enien e, an es de pone las en si io de asien o, co a las dejándolas solo uno ó dos hacecillos de aíces bien o mados, pues así adquie- í’en es os ó ganos mayo es dimensiones que si se imbiesen dejado en mayo núme o. El acodo sencillo, según hemos dicho, puede em¬ plea se ambién pa a eemplaza un pié allido en .62 VIDKS AMKIUCANAS una plan ación ó pa a con e i en pió anco un sa mien o ame icano inge ado sol) e una cepa indí¬ gena; en es os dos casos el acodo ha de queda en de ini i a en el pun o en que se le o ma, lie aqui como se p ac ica; después de habe ca ado el lu¬ ga que ocupa la cepa mue a y de habe ex aído con cuidado sus aíces, se ab e en e el pié-mad e y el pun o en donde debe se ins alada la nue a cepa, una zanja bas an e p o unda, de unos 30 cen¬ íme os ap oximadamen e, pa a que el sa mien o endido en el ondo no quede al alcance de las labo¬ es. Se escoge un sa mien o de una longi ud su i¬ cien e, elegido á se posi])le en e los (lue debe ían co a se á la cepa mad e en iempo do la poda; se le, in oduce en la zanja lo más p óximo posible del pié de la cepa, do modo que so hallo p o egido con a los acciden es del cul i o; se le iende luego en el ondo de la zanja, alzándole después e ical¬ men e en el pun o deseado, y se le a a á una es aca cla ada en el suelo, según so ep esen a en la ig. 8. TIPOS QUK SE USAN PARA EL ACODO 63 ■ Po úl imo se llena lo zanja con ie a bien mullida, que se apisona ue emen e con a el sa mien o. Hecho lo an e io so co a la pun a del sa mien o, dejando sólo dos ojos ue a de ie a y se qui an odas las yemas comp endidas en e el o igen del acodo y el pun o que pene a en el suelo. Se acos umb a desde el p incipio pone cie a can idad de es ié col en la zanja donde es á endido el mug ón con obje o de a o ece el desa ollo de las aíces; pe o es p e¬ e ible en el p ime a ío abona únicamen e el pié- mad e, y no es e cola la nue a cepa has a que i a po sí sola; de es e modo se e i a la in asión de las aíces de las cepas inmedia as, que ienden siemp e á desa olla se en la zanja, haciendo compe encia pe judicial á las que nacen sob e el sa mien o, an es que es as hayan adqui ido su icien es p opo ciones pa a pode lucha . Guando los sa mien os no ienen longi ud bas an e pa a da el acodo en el si io que se desea, se acoda úno co o; el allo que dé al ano, se acoda á su ez y se epi e es a ope ación cuan as eces sea necesa io has a llega al pun o que se desee: ambién se puede hige a un sa mien o de la longi ud con enien e sob e la ama más ce cana, p ac icándose luego el acodo como se ha explicado an es. Es e úl imo mé o¬ do pe mi e cambia la na u aleza de la cepa al hace el acodo, pues o que bas a pa a ello emplea un sa - niien o de o a a iedad. Eos acodos sencillos (¡ue no se hayan de asplan¬ a , se sepa an de la cepa mad e gene almen e al ca])o de dos.años, pues si se hace an es, la ege¬ ación se debili a y se e asa la uc i icación. Es e aié odo pe mi e ob ene muchos ba bados de un solo ^codo, pues bas a descub i en in ie no los sa mien- 64 VIDES AMERICANAS os que se en e a on en la p ima e a an e io y di idi los en an os ozos como nudos p esen an: á es os agmen os a aigados M . Cliampin les ha da¬ do el nomb e de me i alos con aíces y sob e ellos puede p ac ica se el inge o con más p obabilidades de éxi o que en los ob enidos de es aca. B.— A c odo en e ando la Cepa.— E s e sis ema de aco¬ do puede emplea se pa a eemplaza una cepa mue ¬ a, ó pa a con e i en pié anco en el mismo pun¬ o un inge o ame icano sob e pié del país; de un Fig. 9.—Acodo en e ando la cepa. modo gene al debe conside a se como in e io á los o os, pues o que las cepas que de él esul an son habi ualmen e poco igo osas y-de co a du ación , lo que debe a ibui se al escaso desa ollo del sis¬ ema adicula , nacido en pa e de la made a ieja de la cepa, y á su g an dispe sión: es ambién más cos¬ oso que el p eceden e. Solo con iene usa le cuando se desea ob ene simul áneamen e a ios acodos del mismo pié-mad e, á cuyo obje o so p es a mejo (jue ningún o o p ocedimien o. Los acodos de es a na u aleza se ejecu an del modo TIPOS QUE SE USAN PARA EL ACODO 65 Siguien e. Se ab e una zanja p o unda á pa i del pié de la cepa mad e y en la di ección que se de¬ see; se descalzan las p incipales aíces de la id has a que adquiq a su icien e mo ilidad pa a que pueda ex endé sela en el ondo de la zanja, como apa ece en la ig. 9, sin a anca la ni desga a sus aíces; se le an an en onces dos sa mien os, de mo¬ do que se pueda conduci uno al pun o en donde exis ía la cepa mad e y el o o al si io donde quie a es ablece se el nue o pié; después se abona bien y se llena la zanja con ie a muy mullida. Se comp en¬ de ácilmen e que po medio de zanjas con enien¬ emen e dispues as, pueden di igi se a ios sa mien¬ os hacia pun os dis in os y ob ene , po consiguien¬ e, a ios piés po el acodo de uno solo. G.== Acodo chino —El acodo múl iplo ó chino, se des ina ú la p oducción de ba bados; o ece la en- eja de ob ene es os úl imos en una sola es ación, ó Sea en el iempo necesa io pa a hace a aiga una es aca, consiguiendo el obje o con g an economía ^e sa mien os. Pa a e ec ua lo, se p ocede del modo siguien e: 5 66 VIDKS AMERICANAS áb ese una zanja de 25 cen , de p o undidad ap o¬ ximadamen e á pa i del pié-mad e, y se iende lio- izon almen e en ella, lg-. 10, un sa mien o bien es¬ cogido, el cual se sos iene á G ú 8 cen , po debajo del ni el del suelo, suje ándolo sólidamen e po medio de algunas es aquillas. Se qui an po úl imo odas las yemas comp endidas en e el pun o de pa ida del sa mien o y el do inme sión en la zanja. Cuando en a en ege ación la plan a, se desa ollan odas las yemas, y cuando los allos alcanzan una longi ud de 15 á 20 cen , se llena la zanja con la ie a an es ex aída, en caso de se de buena calidad, y abonada con es ié col descompues o; si la ie a uese ma¬ la, se sus i uye po o a mejo , aljonada con enien e¬ men e; cuando el suelo es demasiado seco, se cub e con b oza y se iega. En el ascu so del es ío se des¬ a ollan nume osas aíces en el an iguo sa mien o y en las amas que de él p oceden, y cuando llega el momen o déla plan ación no hay mas que ex ae el acodo di idiéndole en an os agmen os como a- ; mas p esen a, pues cada una de ellas cons i uye un ' i buen ba bado. Es o p ocedimien o es p ác ico y económico pa a mul iplica especies y a iedades que a aiguen con di icul ad, como son el Mus ang, q He bemon , el No on's Vi ginia y el He mann, con al que se l ope e en buenas ie as que no sean excesi amen e j secas. j D.--Acodo po In e sión.— E s e acodo puede u ili- | za se, ya sea pa a eemplaza una cepa mue a, ó pa a es ablece una cepa ame icana de pié anco, po medio de un sa mien o p oceden e de un inge o : de es e o igen sob o id del país. Pa a p ac ica dicho acodo se di ige un sa mien o, igu a 11, de TIPOS QUE SE USAN PARA EL ACODO 67 su icien e longi ud hacia el pun o donde se quie a es- aldece el nue o pié, se enco a su ex emo lib e y se le en ie a á 20 ó 25 cen , en un hoyo abie o y es¬ e colado p e iamen e. Débese ene la p ecaución de qui a con cuidado odas las yemas in e medias en e el o igen del sa mien o y su pun o de inme ¬ sión en el suelo, dejando únicamen e las dos más p óximas á la supe icie del mismo. Du an e el cu so del año se e i ica el a aigamien o y en el in ie no p óximo puede sepa a se de la cepa mad e si el suc¬ io es de mediana ó buena calidad. Las plan as que p oceden de es e sis ema son po lo gene al obus¬ os y es án ])ien cons i uidas; con ecuencia echan u o en el mismo año de la ope ación. En esumen ■ o l acodo po in e sión puede conside a se como su¬ pe io al acodo o dina io, y ambién como un excc- ien e medio pa a ob ene ba ])ados de asien o, ó pa a i'eemplazo de o as cepas. Los incon enien es de es e hié odo son que lle a consigo un gas o ex ao di¬ na io de sa mien o y que además di icul a las labo es du an e odo el iempo que el mug ón es á unido á u copa mad e. 68 VIDES AMERICANAS 2.'’-IVIEDI0S PARA FACILITAR EL ARRAIGAMIENTO DE LOS ACODOS Aunque el a aigamien o de los acodos de las i¬ des es segu o, siemp e que se disponga de un sa ¬ mien o sano colocado en una ie a su icien emen e esca y mullida, podemos emplea di e sos medios pa a a o ece la emisión y desa ollo de las aí¬ ces. Tales son, po ejemplo, una ligadu a hecha con alamb e hacia el cen o del ayec o si ij e á- nco del acodo; una hendidu a man enida abie a po medio de una pequeña cla ija, una lengüe a desp endida has a la mi ad de la made a ó un sim¬ ple desco ezamien o en la misma egión. Consis e el p incipio de es e p ocedimien o, en p o oca la o mación de dila aciones leñosas que a o ecen la p oducción de bo ones adicula es; los demás ienen po obje o pone en descubie o las capas gene ado¬ as de la made a, y acumula la sa ia en pun os de e minados, en los cuales se o man ode es que p oducen á su ez muchas aíces. La ope ación de cub i con b oza las plan as ie ¬ nas y algunos iegos man ienen el suelo en condi¬ ciones a o ables de humedad, con ibuyendo así al buen éxi o del acodo. 3.°-ÉPOCA PREFERIBLE PARA EL ACODO La época que pa ece se más á p opósi o pa a la ejecución de los acodos con los sa mien os madu¬ os, es la que sucede á la caída de las hojas, excep o en las ie as demasiado húmedas en in ie no, en los cuales las yemas en e adas pod ían al e a se. KPOCA PREFERIBLE PARA EL ACODO 69 Cuando se emplean amas he báceas, dé])ense en¬ e a desde el momen o en que han adqui ido su i¬ cien e elas icidad pa a pode las enco a sin pelig o de ac u a, una ez se ha obse ado que los ejidos son an o más ap os pa a emi i aíces cuan o más ie nos son. Resul a como esumen de odo lo an e io , que el acodo es un p ocedimien o más ca o y complicado que el mé odo de la ep oducción po es acas; lo que jus i ica la epugnancia que expe imen an los i i¬ cul o es en sus i ui le á es e úl imo. Puede no obs¬ an e p es a g andes se icios, me ced á la segu i¬ dad de los esul ados que p oduce, has a pa a las a iedades de más di ícil a aigo, y me ece, po es a causa, ija se iamen e la a ención de los p ác icos. CAPÍTULO VI Inge os• El inge o, con o me hemos dicho, es á llamado á ep esen a un papel de los más impo an es en la econs i ución de los iñedos me idionales. Haciendo i i nues as ides eu opeas, cuya supe¬ io idad es indiscu i])le, sob e pies ame icanos esis¬ en es, queda án á sal o de los a aques de la Filoxe a; puédese emplea ambién es e modo de ep oducción pa a ob ene con apidez los sa mien os ame icanos uecesa ios des inados á nue as plan aciones, u ili- G an pai e de es e capí ulo es á omado del Resume des Legons Via iques su le g e age des ignes Ame icuines, explicadas po el ^u o en la Escuela nacional de Ag icul u a de Mon pelle , en ma zo de 188], bajo el pa ona o de la Sociedad de Ag icul u a del He aul . 76 VIDES AMERICANAS e supe io has a la cuña, sepa ando con auxilio del podón dos pequeñas láminas de made a, cuyo g ueso sea p opo cional á la a e a que se ha de inse a ó inge i . Pa a p épa a y la]) a la púa se elige una a e a p o is a de es yemas, se co a en bisel p olonga¬ do, ósea, en o ma de hoja de cuchillo de mane a que los dos.])iselos a anquen de la base de la úl ima yema, como se ep esen a en la igu a 13. En cuan o Fig. 1 3 . —Co e de la púa pa a el inge o po hendidu a pa cial. sea posible, debe e i a se deja al descubie o la mé¬ dula po ambos lados, pues do lo con a io, apa e delgada ó lengüe a no conse a ía la solidez necesa¬ ia. P epa ada así la púa, so ajus a en la hendidu a del pa ón dándole cie a oblicuidad con elación á es e, con obje o de ({Ue exis a siemp e un pun o en el cual se c ucen las capas gene a ices de la made¬ a á pesa de la desigualdad de su espeso , después de lo cual se sepa a la cuña ó el ú il que se ía pa a man ene sepa ados los bo des de la hendidu a del pa ón. SISTEMAS DE INGERTO 77 Es e sis ema de inge o se aplica especialmen e en los cepas de cie a edad y po lo an o de egula diáme o; en los pa ones jó enes bas a una ligadu- o ó p ac ica en un lado con la podade a una hendi¬ du a como se ep esen a en b igu a 12. B. — I nge o po Hendidu a comple a. — Es e inge ¬ o, igu a 14, llamado amliión ó caballo in e ido, Se aplica mucho iempo há con pa ones jó enes de hn a iQ, á causa de la acilidad con que se e i ica. Po a p ac ica lo se descalza el po a-inge o, so co a Fig. 14.—Inge o po hendidu a comple a. ^1 ni el del suelo ó ó una al u a un poco majm , y se ^'oja po el cen o con el mismo cuchillo que si e pa a co a las a -e as. La púa ó a e a debe elegi se do igual diáme o al del pa ón; se co a en bisel po Jaibas ca as, de al modo que la po ción qUe pe ma- aece in ac a en e las secciones sea igual de una y o a pa e y se in oduce luego en la hendidu a dei Po ón p ocu ando que és e y la a e a coincidan su- Po icialmen e. Los esul ados que da dicho p ocedi- P^ on o son muy sa is ac o ios y p esen a sob e el de 78 VIDES AMERICANAS hendidu a inglesa la en aja de se ácilmen e ejecu- ,, ado has a po ob e os que ca ecen de p ác ica en i es a ope ación, si bien los inge os no son an só- •: lidos y es án expues os po consiguien e á la acción ' del ien o que les puede pe judica en muchos casos. , C.== Inge o á la Pon oise. — Es e inge o di ie e del p eceden e en que,, en ez de hende el pa ón, se p ac ica en él una exca ación con la podade a ó con • una gubia especial, en donde se inse a la púa co ¬ ada en o ma de pi ámide iangula , al como apa¬ ece en los dibujos de la igu a 15. Es e sis ema ha sido abandonado po su di icil ejecución y malos e¬ sul ados, siendo p e e ible el inge o po hendidu a pa cial. D.== Inge o po Hendidu a inglesa. — Pa a e ec ua , es e inge o, igu a 16, se co a á bisel el pa ón al ni el del suelo, po medio de un podón ó de un cu¬ chillo especial que se in oduce luego e icalmen o SISTEMAS DE INGERTO 79 hacia el cen o déla sección, eniendo cuidado de e i a la o mación de un bisel muy agudo que p o¬ duci ía lengüe as demasiado delgadas, ácilmen e desecal)les é imp opias po lo an o pa a o ma una buena soldadu a. El inge o ó la púa se p epa a de igual modo, las lengüe as quedan sepa adas y se in oducen en la hendidu a del pa ón p ocu ando coincidan las co ezas del mejo modo posible, á lo Fig. i6.—Inge o po Hendidu a Inglesa. Cienos po uno de los lados si el diáme o de la a- ce a es meno que el del pa ón. Inmedia amen e se Peac ica la ligadu a pa a man ene ue emen e e¬ unidas las supe icies de con ac o de amlios ege¬ ales. Es e p ocedimien o pe mi e inge a nues as a¬ ciedades del país sob e pié ame icano, aun siendo ^uy jo en el pa ón (de un ano, ecuen emen e), ch eniéndose muy buenos esul ados an o po la 8 o VIDKS AMERICANAS p opo ción de los que p enden como po la buena cons i ución de las plan as á que dan o igen. Es os esul ados nos pa ece que son debidos C la mul ipli¬ cidad y á la ex ensión de las supe icies de con ac o en e las capas gene ado as de la made a'del pió y la del inge o que asegu an mejo la soldadu a, aci¬ li an los cambios de ma e iales en e los dos in¬ di iduos eunidos y de e minan la o mación de Fig. 17. — Inge o Champin. una cica iz p olongada y poco oluminosa que no pe judica el buen uncionamien o ul e io del e¬ ge al. El inge o po hendidu a inglesa, g acias á las di¬ e en es en ajas que acabamos de enume a , á la p opiedad que posee de adap a se admi ablemen e ó los pa ones de un año y á la posibilidad de p ac i¬ ca se con el auxilio de máquinas, es p e e ido á los o os sis emas, iende á gene aliza se cada ez más, y p obablemen e ep esen a á un papel muy impo - SISTEMAS DE INGERTO an e en la econs i ución de nues os iñedos in¬ se ados sob e pié ame icano. E. = I nge o champin.— E s e inge o es una modi¬ icación del an e io y se p ac ica del modo siguien¬ e: có ase el pa ón pe pendicula men e ó su eje, se ab e hacia los dos e cios de su diáme o y se 'co a la po ción más g uesa en bisel p olongado has a el bo de supe io de la hendidu a. La púa ó a e a se p epa a de igual modo euniéndola al pa¬ ón como liemos desc i o an e io men e. La igu¬ a 17 da una exac a idea del inge o Champin. Es e p ocedimien o y el an e io son los que con más ecuencia se emplean pa a inge a sob e pies -jó enes, cuyo diáme o sea casi igual al de los sa ¬ mien os que han de se i de púas. De es e modo se puede inge a sob e piés de un año en la misma i- ua, en ba bados sepa ados de me i alos con aíces ob enidos po acodo y po es aca. Du an e la mayo pa e del in ie no se puede inge a en el alle em¬ pleando máquinas á p opósi o pa a p ac ica es a ope ación, sólo que debe ene se la p ecaución de cub i las plan as inge adas., con una g uesa capa ie a ena á medida que se an p epa ando los inge ¬ ios , dejándolos en es as condiciones has a el mo¬ hien o en que deben se asplan ados. F. = I nge o á Caballo.— E s e p ocedimien o es sólo Aplicable cuando se a a de piés jó enes, y consis e, igu a 18 a, en co a el pa ón en bisel agudo y en hace lo pene a en la hendidu a sencilla p ac icada ^0 la púa según su diáme o. Es supe io al de hen- ii iu a pa cial á causa de la acilidad con que se e ec úa y de la p o ección que o ece á las he idas Con a el agua de llu ia, si bien p esen a el incon e¬ nien e de acili a demasiado el a aigo de la púa. 6 82 VIDES AMERICANAS Recien emen e se ha p opues o la aplicación del in¬ ge o Camuse , ep esen ado en la igu a 18 h, el cual es una modi icación del que acabamos de des¬ c ibi : la lengüe a del pa ón se ab e po su cen o con obje o de ecibi o a co espondien e que se p epa a al ab i la púa. Es e inge o es no able bajo el pun o de is a de la mul iplicidad de las supe i¬ cies de con ac o, pues p esen a cua o en cada uno de los allos, pe o o ece el incon enien e de se al¬ go di ícil de ejecu a ú mano. Pa a ob ia es a di i- Fig. i8.—a Inge o á caballo.— b Inge o Camuse . cui ad se han ideado a ias máquinas, pe o pa éce- nos que ninguna de ellas sa is ace su obje o de una mane a comple a. G. = Inge o de Talón. — Con obje o de p olonga la exis encia á los inge os ame icanos que se des inan á la p oducción ápida de sa mien os, se p ac ica el inge o de alón y el de Fe maud, que desc ibi emos luego, los cuales pe mi en u iliza el es o de i alb dad que queda á las cepos ancesas iloxe adas pe o que conse an oda ía cie o igo . SISTEMAS DE INGERTO 83 Pa a ob ene de es as ope aciones un esul ado du¬ ade o, es p eciso ejecu a las sob e ides si uadas en e enos icos, suscep ibles de alimen a su icien¬ emen e al nue o pié que se o ma en el mismo lu¬ ga en que pe ece el an iguo. El inge o de alón se e i ica del modo siguien e: una ez co ado y hendido el pa ón como hemos di¬ cho al a a del inge o po hendidu a pa cial, se elige la púa ó a e a que sea lige amen e cu a y es¬ é p o is a de un alón, adelgazándola luego po sus dos ca as en o ma de lámina de cuchillo. Se in o¬ duce después en la hendidu a, p ocu ando que coin- eidan las co ezas en e si y que el alón es é en bue- 'lus condiciones pa a pode a aiga se. II.=Inge o Pe maud. — M. P. Fe maud, ha modi i- ^^do el an e io sis ema del modo siguien e: des¬ pués de habe co ado y hendido el pa ón , se sepa- con una gubia especial una po ción de made a delan e de la hendidu a, con obje o de ob ene un bi- agudo en uno de los lados. Hacia el e cio in e- ^‘lo de la púa se sepa a una lengüe a, que se inse a 84 VIDES AMERIC.VNAS en el pa ón. El sa mien o ha de in oduci se en la exca ación p ac icada en el suelo, como apa ece en la igu a 19. Tales son los p incipales sis emas de inge o apli¬ cables ó las ides ame icanas y sancionados has a aquí po la p ác ica; amos á ocupa nos aho a de los ú iles y máquinas que pueden se i pa a su eje¬ cución. 5.“-UTILES Y MÁQUINAS PARA INGERTAR A. = U iles pa a el inge o en Hendidu a.— P a a es a ope ación se emplea; 1.® una sie a de a co ó un se ucho que si e pa a ase a los pa ones g uesos; 2.® las ije as de ja dine o pa a co a los b o es y los sa mien os; 3.” un podón pa a ab i los pa ones g uesos, ó un escoplo en o ma de hoja de cuchillo que iene la en aja de a]3 i el pié hácia la pe i e ia; •4.° un ma illo o dina io ó mejo aun un ma illo- azadón que si e pa a golpea sob e el podón con que se ajan los pa ones y al p opio iempo pa a descalza la cepa que se debe inge a ; 5.° una poda¬ de a pa a lab a las púas, iguala los co es y aja los pa ones delgados. B. = =U il especial pa a el inge o llamado á la Pon oise. — Se emplea pa a p ac ica es a ope ación una espe¬ cie de gubia de lámina angula que pe mi e ab i una anu a aguda en la cual se in oduce la púa. C. = M áquinas pa a e ec ua los inge os de Hendidu a inglesa y Chainpin. — El empleo de máquinas ha a¬ cili ado mucho la aplicación del inge o pa a econs¬ i ui nues os iñedos; pe mi e u iliza pa a es e abajo, has a aquí ese ado á ob e os especiales, á muje es y jo nale os cualesquie a, po cuyas en- ÚTILES Y MÁQUINAS PARA INGERTAR 85 ajas a ios i icul o es se han ap esu ado á adqui i dichos apa a os. Uno de los que ha enido más acep ación es el de M. Pe i , desc i o po M. B éhe e en los é minos siguien es*: «La máquina pa a inge a debida al ingenie o M. Pe i , de Langon, Gi onda, es sin dispu¬ a la p ime a que desde algún iempo ha llamado la a ención de los i icul o es y empieza ya á se cono¬ cida del público ag ícola que se in e esa po el p o¬ g eso del a e mecánico; po es a ci cuns ancia al ^desc ibi la, p escindi emos de cie os de alles e e- í“en e á su cons ucción y empleo. El apa a o Pe i , lg. 20, cons a de dos láminas: úna C pa a co a el sa mien o en bisel, la o a F Pú a ab i la anu a en el pa ón; ambas es án i¬ jos en una palanca ho izon al P, que oscila al ede¬ do del eje ijo A p o is o de una pieza gi a o ia que Se mue e en la co ede a M N.E conjun o se ija ‘ B éiie e : Rappo su le concou s des ou ils e machines p o- P^^s au g e age de la Vigne, o ganisé a l’École Na ionale d’Ag icul u- de Mon pellie , pa la Socié é cén ale d’Ag icul u e de l’Hé aul , 8, 9 e 10 ma s 1880. 92 VIDES AMERICANAS ingeniosa pe mi e p ac ica con comodidad aquella ope ación y acili a á la caja la es abilidad necesa ia, pues o que el apa a o inge ado , p opiamen e dicho, es á ijo po medio de dos cla ijas sob e el a esano que eúne los dos mon an es de made a que cons i¬ uyen el asa de la caja. III. — El apa a o inge ado se compone de una planchi a que si e de bas ido , p o is a de seis muescas de o mas y dimensiones di e en es: unas acanaladas, o as co adas en bisel; es án ca ac¬ e izadas odas po la posición oblicua que les ha dado el cons uc o , con elación al ilo de la hoja que debe co a las púas, disposición que pe mi¬ e ob ene las secciones con g an limpieza. Po de¬ lan e y encima de es as muescas, se mue e lio- izon almen e un cuchillo que es á ijo po un ex¬ emo al a mazón con auxilio de un pe nio, y el ex emo opues o es á p o is o de un pequeño ma¬ nub io que si e pa a imp imi mo imien o al apa¬ a o. Pa a impedi que el cuchillo se le an e á causa de la esis encia que la púa opone al se co a¬ da, hay dos planchas de cob e que guían su mo¬ imien o. Po medio de es e inge ado y después de muy co o ap endizaje, cualquie ob e o puede p ac ica indis in amen e el inge o de hendidu a inglesa y los inge os de hendidu a pa cial ó sencilla, pa a cuya ope ación bas a que el ope a io coloque, con la mano izquie da, la púa que ha de p epa a en la muesca des inada pa a al ó cual inge o y haga mo e con la de echa el cuchillo. M. Comy, con obje o de que su apa a o pueda em¬ plea se en odos los casos, ha añadido una se ie de muescas suplemen a ias que pe mi en p ac ica el ÚTILES Y MAQUINAS PARA INGERTAR 93 inge o Champin y el inge o á la Pon oise, aunque en la ac ualidad son poco usados. Po úl imo, el conjun o del apa a o inge ado se puede ija sob e una mesa po medio de dos pe ¬ nios, que le e ienen en el asa de la ces a ó caja po ¬ a-púas; de es e modo el apa a o si e pa a e ec ua €l inge o en el alle . Hemos dicho que las púas se clasi icaban según su diáme o y de lo que p ecede esul a que el inge ado sólo si e pa a p epa a la púa. El cu- cMllo me o-inge o acili a las dimensiones del pa¬ ón , si e pa a p epa a lo y es á des inado además pa a p ac ica la hendidu a en las púas co adas á p opósi o pa a ecibi es a o ma: como la hendidu a se p ac ica ácilmen e con una podade a, M. Comy no se ha alido de su inge ado pa a e ec ua la. IV. —Es e cuchillo es una podade a o dina ia, en ún pun o de cuya lámina es á edohlonado un bo on- ci o salien e, en en e del cual se mue e una co e¬ de a que se acciona aplicando el pulga sob e un bo ón especial y que se ap oxima ó sepa a del p ime bo ón, á olun ad del ope a io. La habilidad del ob e¬ o consis e en hace apoya el po a-inge o, que ha de co a con es e cuchillo, con a el bo ón ijo y en¬ onces oma el diáme o del pa ón, empujando la co ede a mo ible con a el po a-inge o, que es á sos enido en di ección con a ia po el bo ón ijo. El g ueso de cada posición de la co ede a, le acili a una g aduación co espondien e á la del apa a o medido . Como se e po es e conjun o de ú iles, la máquina de M. Comy, si e pa a p ac ica odos los inge os, an o en la iña como en el alle : el pa ón se co a ácilmen e con el cuchillo; la púa se p epa a con el inge ado . 94 VIDES AMERICANAS 6.“-LIGADURAS Y ENLODADOS Los inge os que se p ac ican sob e pies de peque¬ ño diáme o se han de suje a sólidamen e con liga¬ du as pa a que pueda e ec ua se la consolidación de la soldadu a. Con obje o de log a es e esul ado so emplea especialmen e el b aman e o dina io, el que p ocede de cue dos deshiladas y emb eadas, ó desechos de las que se usan en los buques, y algu¬ nas eces la apiña del Japón. Es a úl ima ma e ia, más económica que el b aman e, es muy ue e, pe o iene el incon enien e de pud i se ápidamen e en los años llu iosos, y pa a e i a ese dé ec o, M. Champin aconseja in oduci la po algún iempo, an es de emplea la, en una solución de sul a o de cob e. En cuan o á los enlodados, sólo deben p ac ica se cuando los inge os dejan al descubie o g andes he idas, como sucede con el inge o de hendidu a y el de alón en pies iejos; con los inge os de hendi¬ du a inglesa, Champin, á caballo, e c., p ac icados en es acas ó en pies jó enes, se puede p escindi del enlodado con la condición de en ol e los cuidadosa¬ men e con una ligadu a de apiña ó de b aman e al¬ qui anado. El enlodado, p e e ible po sus buenos esul ados en la p ác ica, es la a cilla amasada que se aplica en pequeñas can idades sob e las he idas con obje o de p o ege las del con ac o del ai e y e i¬ a la pene ación de la humedad. La a cilla debe es a exen a de pied as y o ma una pas a compac a ú homogénea, pa a que no esbale ni se hienda al aplica la al inge o. Los más icos esinosos, como el del IIommc-Le o CUIDADOS QUE NECESITAN LOS INGERTOS 95 y o os, no han dado buenos esul ados, pues se al e an muy p on o po las ci cuns ancias especiales en que se encuen an debajo de ie a. Los ensayos que se han hecho ecien emen e pa a sus i ui con hojas de es año, plomo ó de caucho ñ la a cilla, ampoco han sido sa is ac o ios, pues las p ime as de es as sus ancias quedan con ecuencia a a esadas po las aíces del inge o, y la úl ima pa ece no o ece , en cie os casos, oda la igidez necesa ia. V.^-CUIDADOS QUE NECESITAN LOS INGERTOS A. = = Recalzado.— Te minado el inge o, debe ecal¬ za se pa a sus ae le á la in luencia de un deseca¬ mien o p oducido po el con ac o con el ai e ex e¬ io . La ie a muy mullida se dispone en o ma de cono al ededo de la púa de modo que sólo quede al descubie o la úl ima yema. Es a ope ación se p ac¬ ica po medio de un azadón iangula ( inque) y con las mayo es p ecauciones pa a no hace mo e la a e a ‘. B. = Eliminación de las aíces ancesas y de los e¬ nue os ame icanos. —Siemp e que el inge o si a pa¬ a hace i i una id eu opea sob e pié ame icano esis en e, es necesa io isi a con g an a ención los inge os casi odos los meses du an e el e ano. Es¬ as isi as ienen po obje o des ui las aíces que puedan apa ece en la púa y los e oños que nacen en el pa ón, cuidados que asegu an casi siemp e el buen éxi o del inge o. En e ec o, cuando se pe mi e * Si se cub e el ecalzado con una lige a capa de alguna ma e ia ne¬ g a, al como esiduos de cok ó de ca bón, se ob iene una ele ación de empe a u a del suelo que a o ece la soldadu a del inge o. 96 VIDES AMERICANAS el desa ollo de las aíces en la púa, disminuye la ege ación del po a-inge o y la pa e aé ea aumen¬ a con más apidez que la sub e ánea, cuya anoma¬ lía de e mina el mo imien o ó sepa ación pa cial de las pa edes de la hendidu a y con ecuencia acaba po p oduci la sepa ación comple a del inge o. Po lo demás, aunque no sob e inie a es e acciden e, la emancipación de la púa es siemp e pe judicial, pues¬ o que sus aíces se desa ollan á expensas de las del po a-inge o que es en onces del odo insu icien¬ e pa a nu i el inge o cuando la Filoxe a ha des¬ uido sus aíces. Si no se des uyen los enue os, es os se desa o¬ llan en de imen o de los allos del inge o, que pe ¬ manece aquí ico y acaba po mo i algunas eces. A pa i del mes de agos o, cuando se hayan econo¬ cido con segu idad los pies que esul an allidos, se p escinde ya de qui a los enue os con obje o de conse a , si es p eciso pa a el año siguien e, la ma¬ de a necesa ia con que pode p ac ica el inge o in¬ glés. Pe o si es os e oños ue en insu icien es, se puede inge a de nue o un poco más bajo en la mis¬ ma cepa, si bien aumen an las p obabilidades de que la púa se con ie a en pié anco, po cuyo mo¬ i o debe p e e i se el p ime medio cuando es po¬ sible. 8.°-IVIED10 PREFERIBLE PARA ASEGURAR EL ÉXITO DE LOS INGERTOS Los inge os que se p ac ican sob e piés iejos, como po ejemplo, los de sa mien os ame icanos so¬ b e an iguas cepas del país, sólo pueden ealiza se en cul i o o dina io, es o es, en el mismo iñedo, y MEDIO PAUA asegu a LOS INGERTOS 97 po lo an o es án expues os á las condiciones más ó menos a o ables de a aigamien o que puede o e¬ ce les el luga en donde ege an los po a-inge os. Cuando se a a de es ablece una plan ación dedica¬ da especialmen e al inge o, en onces a ían las con¬ diciones, pues o que se puede ope a sob e pa ones jó enes suscep ibles de se asplan ados, y cuando el campo que ha de as o ma se en iñedo se juzga que no es a o able pa a asegu a el éxi o en las ope aciones del inge o, es p e e ible en onces p e¬ pa a pies inge ados en un i e o que eúna me¬ jo es condiciones y coloca sólo, en lo que ha de cons i ui el iñedo, ba bados cuyo inge o haya p endido. De es e modo se e i a la i egula idad que, cu mayo ó meno p opo ción, se obse a siemp e cuando se inge a en el mismo iñedo; se acili a niiicho la igilancia que exige el p ime año á causa del g an núme o de inge os que pueden p epa a se en una supe icie ela i amen e pequeña, y po úl- Cmo, cuando ya se ha e ec uado la soldadu a, hay la ''en aja de pode coloca la al ni el del suelo al as- I ian a la y e i a , po consiguieú e, las p obabilida- <^lcs de que se con ie a en pió anco. Adop a emos, pues, es e p ocedimien o cuando plan ación se haga en ie as a cillosas ó ped e- ¿?osas, en las cuales es ácil que los inge os su an ho el exceso do humedad ó de la desecación (]ue ^‘csul a al pene a el ai e en o los e ones ó las ■ hied as; y cuando se ope e en un e eno más a o- ^elile aún, es p e e ible en muchos casos segui el ^cismo sis ema, dada la posibilidad de p ac ica las ‘Ope aciones en el alle po medio de máquinas. Po con a io, en las condiciones o dina ias se á eon enien e inge a en el mismo iñedo, pues o que VIDES AMERICANAS el desa ollo es mejo y más ápido en es e úl imo caso. La p epa ación de pies inge ados en i e o, puede hace se de di e en es modos; 1." inge ando pies de un año, en hendidu a inglesa y sin cambia los de luga , pa a asplan a los al año siguien e en el e¬ eno de ini i o; 2.“ a ancando pies ó ba bados, in- ge a los en el alle y plan a los en i e o po espa¬ cio de un año; 3.® inge ando es acas y haciéndolas a aiga y p ende en i e o. A. - --Inge o en Vi e o.— E l p ime o de es os p o¬ cedimien os es e iden emen e el que o ece más p ohabilidades de éxi o, pe o al p opio iempo es el más cos oso y de ejecución más di ícil. Pa a que los inge os hechos en cul i o o dina io adquie an du an e el año un desa ollo su icien e, es necesa io que los piés es én plan ados á mayo dis ancia en e sí de la que es án gene almen e los de los i e os: po es e mo i o, an es del inge o, se eliminan déla plan ación algunos ba bados, uno po cada dos, ó dos po cada es, los cuales si en pa a inge a se en el alle , con o me al segundo p ocedimien o que hemos indicado. B. = Inge o de Ba bados en el Talle .— Es e sis ema p esen a la en aja de pe mi i el empleo de máqui¬ nas, con las cuales se puede p ac ica el inge o en condiciones económicas y con g an pe ección, si bien el núme o de los que esul an allidos es algo mayo que cuando el inge o se ealiza en lo plan a¬ ción de asien o. A cambio de es a pequeña des en¬ aja, hay que ene ei cuen a el p ecio ac ual de los po a-inge os que es ela i amen e educido y po lo an o es p e e ible sac i ica algunos piés an e le p on i ud y la economía que p esen a e sis ema de VARIEDADES EUROPEAS PREFERIBLES PARA INGERTAR 99 que nos ocupamos. En un i e o bien cuidado y e¬ gado , puede calcula se que las pé didas a as eces pasan de un 10 á 15 py„, y con ecuencia se educen ú una ci a insigni ican e. Los pies que se inge ían po dicho sis ema, es án o dina iamen e muy bien soldados y son mucho más igo osos que los p oce¬ den es de los inge os soli e es aca. C. = Inge os sob e Es aca. — Los inge os sob e es¬ aca o ecen la en aja de gana iempo, pues o que con sólo un año de i e o se ob iene á la ez el a ai¬ gamien o de la es aca y la soldadu a del inge o, y además la ope ación puede e ec ua se en el alle y con máquina; pe o, en cambio, ienen el incon e¬ nien e de p esen a mayo núme o de pies allidos que el mé odo an e io ; muchas cepas esul an mal soldadas y de mediana ege ación, po cuyas ci ¬ cuns ancias hay que enuncia á u iliza las. En esumen, el segundo p ocedimien o, que con¬ sis e en inge a los piés ó ba bados y coloca los en seguida en el i e o, pa ece se el que debe p e e i se en la p ác ica á los o os dos. Pa a cie os i icul¬ o es iende á eemplaza al inge o en el mismo iñedo, y pe mi i á econs i ui ápidamen e, á poca cos a, las g andes supe icies que el inge o es á llamado á epobla de nue o y en las cuales di icil- nien e da ía buenos esul ados. ^.-VARIEDADES EUROPEAS QUE DEBEN PREFERIRSE PARA INGERTAR SOBRE PIÉ AMERICANO La ocasión que ac ualmen e se p esen a á los i i¬ cul o es pa a econs i ui po comple o sus iñedos, ^a una impo ancia conside able á la elección que ^ebe hace se en e las a iedades que han de inge - 100 VIDES AMERICANAS a se sob o pié ame icano. En e ec o, la esis encia á la Filoxe a y la p esencia de una ege ación igo¬ osa se ob end án po el empleo de los po a-inge ¬ os, y de la elección de las cepas que se inge en sob e es os úl imos, depende á la abundancia y la cualidad de la cosecha y además la mayo ó meno imp esionabilidad de las nue as ides á la acción de los in empe ies y en e medades c ip ogámicas que a acan la pa e aé ea de las plan as. Es as conside aciones nos conduci án á es udia ápidamen e el alo de nues as an iguas ides me¬ idionales, con elación á las condiciones que acaba¬ mos de indica y el de algunas o as ecien emen e p opues as é in oducidas en la p ác ica. Las cepas me idionales más dignos de llama la a ención, si conside amos en p ime luga las ides des inados pa a la p oducción de ino, son las siguien es: 1. — A amón. 5. — Ga nacha. 2. — A lican e-Bousche . G. — Pc i -Boilsche . 3. — Ca iñena. 7.— Te e noi . 4. — E spa . 8.— Te e -bou e . El A amón^ que igu aba como una de los cepas más impo an es en nues os an iguos iñedos, es digno de conse a oda ía el p ime luga en e aquellos que hoy se a a de' econs i ui , pues á pesa de que po se de oliación p ecoz es á ex¬ pues o á las heladas de p ima e a; de que su u o en años húmedos se pud e ácilmen e en o oño; de que su ino es de poca ue za y con acilidad se ue ce, la abundancia de su p oducción ecompensa odas es as des en ajas. VAUTKDADKS KUROI’KAS PREKKRIBLKS PARA INGERTAR 101 El Alican e-Boiische , á pesa de se poco conocido has a aquí, me ece inge a se abundan emen e; da un ino de mucho colo , alcohólico y ag adable al palada ; y si bien es cie o que al cabo de algún iempo adquie e un colo pa ecido al de la cásca a de cebolla como su p edeceso el ga nacha, aunque en meno g ado, es e de ec o es de poca impo ancia cuando se a a de inos que, como los nues os, se consumen p on o. Desg aciadamen e exis en a ios ipos de es a cepa que no son igualmen e é iles; M. Bousche de Be na d, en las no as acili adas pa a la aducción del Essai cVAmpúlog apliie del conde de Ro asenda, indica seis ipos di e en es», en e los cuales hay uno que pa ece se el mejo y es casi an é il como el Pe i -Dousdie . lié aquí su desc ipción: Ce/ja igo¬ osa de po e semi-e guido; co eza po la go iempo adhe en e, desp endiéndose en o ma de i as delga¬ das; sannien os la gos, g uesos, descolo idos, o ¬ cidos ^ sinuosos lige amen e, de colo cas año inoso, oscu o en su madu ez; en enudos no muy la gos, algo aplanados con la gas es ías no muy p o undas; nudos bas an e g uesos; hojas po lo ge¬ ne al g andes, anchas, en e as, o bicula es, g uesas, no lisas, o mando un canal bas an e p onunciado hue sigue la ne adu a cen al, con bo des eplegados hacia la ca a in e io ; lampiñas y do un e de oscu¬ o, lucien e en la ca a supe io , con ello a acnoso en hacecillos bas an e ap e ados en la ca a in e io ; an es de la caída oma una colo ación ojo inosa l^as an e in ensa. ‘ J. DE Ro asenda: Essai d’iine A npélog a‘phie unhe selle, a- <lui de Ti alien e anno é pa MM. F. Cazalis y G. Foex. Mon - Pellie , 1881. •VIDES AMERICANAS 108 lio pueda mejo a se po ]a acción del ai e; 2 ° que el subsuelo sea u ilmen e modiíicalile bajo la in luen¬ cia a mos éi’-ica; 3." que el sulisuelo pueda mejo a la capa a alile po la mezcla do ambas po es. Si el aliajo se e ec úa ú li azo, delie ope a se del modo siguien e: en el p ime caso, una sección de ob e os ali e una zanja has a descub i el subsuelo que ca an o os ob e os dejando la ie a en el mis¬ mo si io. En el segundo caso, los ob e os cuida án, an es de ca a la pa e in e io del e eno, de hace cae la ie a do la supe icie al ondo de la zanja, con p])je o de supe pone las capas en ó den in e so del que ocupaban an es. Po úl imo, en el e ce coso deben a anca se c icalmen o delgadas capas de ie a, que los ob e os mezclan lo mejo posible, echándola luego á la pa o opues a á la en que di i¬ gen su oljojo. Po el con a io, empleando las yun as se puede e i a que el subsuelo aya á la supe icie haciendo segui , á un buen a ado o dina io que emue e la capa a able, o o a ado que únicamen e desag egue el subsuelo sin cambia lo de si io. Con obje o de emo e comple amen e la ie a po medio de apa a os especiales, es p e e ible emplea sucesi amen e un a ado de p o undidad media y un des ondado del ipo Bonne ; el p ime o emue e la pa e supe io del e eno y la hace cae en el ondo del su co abie o po el a ado des ondado ; el se¬ gundo ele a del ondo del su co, abie o po el a ado o dina io, una nue a po ción de ie a que a á pa a encima de la o a. En ie as ancas y en las cuales no es necesa ia una labo p o unda, se pueden sus¬ i ui es os ins umen os po el a ado Coe g ea e que eúne amlios apa a os en el mismo eje. LABORES.— abono 109 C. = Epoca en la cual'hay quo p ac ica lias Lab as.— La época más a o al)le pa a e ec ua es as ope acio¬ nes pa ece se ó ines de o oño y á p incipios de in ie no, pues o que los ic i-as ya no poseen la du¬ eza que con ecuencia les comunican las sequías de e ano. Al comenza el in ie no se ienen dispo¬ nibles los í^oñanes y las yun as; además, como el suelo se ha emo ido ecien emen e, ])uede liende se du an e el in ie no bajo la in luencia de los liielos y deshielos, o eándose po lo an o de una mane a muy pe ec a, y po úl imo, an es de la plan ación expe imen a una p ime a comi) esión que pod ía se pe judicial si se p oduje a du an e el p ime des¬ a ollo de las plan as jó enes; odo, pues, conduce á adop a de p e e encia la época indicada á cuakiuie o a. 2.“-AB0N0 El e eno que se des ina á iñedo debe abona se p e iamen e excep o en el caso en que el suelo sea axcep'cionalmen e ico; es a p ecaución es necesa ia sob e odo cuando se eemplaza po una nue a plan¬ ación un iñedo an iguo, pues en onces hay que í’es i ui á la ie a el ni ógeno, ácido os ó ico y po asa, ex aídos de ella po la ege ación p eceden¬ e, y con mayo mo i o si se iene en euen a (jue las '^ ides ame icanas, sob e odo las que es án expues as álaelo osis, pa ecen más á idas aun que las o as de dichos elemen os. En el coso de es ablece una plan ación de ides ame icanos en el mismo e eno hue ocupaba un iñedo del país y si el suelo es de úiediana e ilidad, deben aplica se á la ie a, de 60,000 á 70,000 kilóg amos de es ié col po hec á ea ó I 10 VIDES AMERICANAS SU equi alen e. Cuando se a a de abona un iñedo de nue a c eación, deben p e e i se los abonos de descomposición len a, y po consiguien e suscep i^ bles de agua da el desa ollo de las aíces de las plan as y acili a á las ides, po espacio de la go iempo, los elemen os necesa ios á su ege ación; oles son po ejemplo; las aspadu as de cue no, los desechos do cue os iejos, los esiduos secos de cola, las cañas, las amas de boj, cis os, len iscos ú o as ma e ias análogas. Los abonos de es a na u aleza o ecen además la en aja de no ac i a demasiado la ege ación de los ie nos plan eles que son ya de sí muy exube an es. Los abonos han de dis i])ui se en la majm pa e del espeso de la capa a alile sin que lleguen al ondo, hacia el cual las aguas a as an siemp e, en egula can idad, los elemen os solubles que con ienen las ma e ias e ilizan es. CAPÍTULO VIH Plan ación i;-TRAZADO DE LA PLANTACIÓN A. = Fo ma que debe da se á la Plan ación. — Pode¬ mos conside a como un hecho gene almen e admi¬ ido que, las plan aciones comple as, es o es, las que ocupan comple amen e la supe icie del suelo des¬ inado á iñedo, son las únicas compa ildes con el es ado ac ual de nues a i icul u a me idional; las plan aciones con cul i os in e calados, no pueden ^ne el ca ác e in ensi o que an adqui iendo de TRAZADO DE LA PLANTACION I I I día en día. Pe o, aun la misma plan ación comple a se p es a á di e en es disposiciones cuj’o alo es¬ pec i o amos á es udia : es as son: 1.* plan ación en líneas; 2.‘' en cuad os; 3." en esbolillo; cuyas disposiciones es án ep esen adas en la adjun a igu a. a b c Fig. 24.— a. Plan ación en líneas.— /’, id. en cuad o.— c. id. en esbolillo. La plan ación en líneas, a ig. 24, es aquella en la cual los pies es án á meno dis ancia, en una misma hile a, que la que media de una hile a á o a. Ks a disposición no es muy a o able al c ecimien¬ o na u al de la plan a y á la abundan e uc i icación, pues su desa ollo se e a da no ablemen e cuando las aíces llegan á pone se en con ac o y c uza se con las de las cepas con iguas, lo que sucede á causa de su modo de epa ición en hile as mucho an es de que po su desa ollo hayan ocupado el espacio que se leS’ iene ese ado. Los expe imen os de M. IL Ma ós han demos ado que, el endimien o en es as condiciones e a in e io de Vs al que sé puede ob ene con una plan ación encuad o, cuya dispo¬ sición pe mi e que cada cepa ocupe la misma supe ¬ icie. Pe o si bajo es e concep o la disposición en iile as es menos en ajosa que las o as, p esen a en cambio la en aja de pe mi i el abajo de la ie a po medio de yun as, du an e odo el iempo de la ege ación aun en los iñedos de po e desple- I I 2 VIDKS AMKRICANAS gado, en aja que ep esen a una economía impo ¬ an e en la mano de ob a. La plan ación en cuad o, íig. 24 ó, es p e e ible á la p eceden e según acabamos de e , cuando menos po lo que á la p oducción se e ie e; pe mi e además las la])o es c uzadas en dos di ecciones pe pendicu¬ la es, con in e alos su icien es y po úl imo, cuando se pie de una cepa, se la puede eemplaza con acili¬ dad acodando un sa mien o elegido de en e las cua¬ o cepas p óximas. La disposición en esbolillo, ig. 24 c, es aquella en que las cepas, conside adas en g upos de es, ocupan los ángulos de un iángulo equilá e o, y po g upos de cua o los de un ombo; posee en al o g ado las di e en es en ajas que liemos econocido en la plan ación en cuad o; pe mi e c uza las labo¬ es en es di ecciones; eemplaza las cepas allidas, po acodo de un sa mien o elegido en e los délas seis cepas que la odean, y po úl imo, con iene en una supe icie dada, mayo núme o de cepas que la disposición en cuad o, dejando pa a cada una de ellas un cí culo de igual dimensión pa a el desa ollo de sus aíces, lo que p opo ciona el aumen o en can idad de los p oduc os ob enidos. El único incon¬ enien e que p esen a es e sis ema, cuando se a a de a iedades de amas desplegadas, es que p on o el suelo se encuen a cubie o po nume osos sa ¬ mien os que imposibili an con inua las labo es con los ins umen os uncidos. En esumen, como puede juzga se po lo que p e¬ cede, cuando se a e de plan a ides de po e e gui¬ do se á p e e ible adop a la disposición en esbo¬ lillo ó en cuad o; po el con a io, si la plan ación ha de hace se con a iedades de sa mien os endidos TRAZADO DE LA PLANTACION Il3 en onces, an es de adop a es os sis emas se á nece¬ sa io calcula si pa a las labo es do e ano se pod á con a con los ope a ios que se necesi an, y además, si el exceden e de los gas os que implican es as ope¬ aciones, es supe io al alo del exceso de p o¬ ducción que se ob iene, adop ando la plan ación en cuad o ó esbolillo, en ez de la disposición en hi¬ le a. B. = Dis ancia á que han de es a plan adas las cepas en e sí.— E s a cues ión sólo iene in e és pa a los p oduc o es di ec os, pues o que los pa ones una ez inge ados en an sensiblemen e en las condi¬ ciones de las an iguas cepas, á las cuales es án des i¬ nados á nu i , y po lo an o deben plan a se, á las dis ancias que la expe iencia ha aconsejado en cada país. En cuan o á los p oduc o es di ec os, pa ece que es con enien e plan a los á una dis ancia un poco mayo de la que o dina iamen e Se adop a pa a nues as a iedades indígenas, á causa del igo más conside able de su ege ación y de su po e po lo gene al muy ex endido ó desplegado. Es a mayo dis ancia puede e alua se en una sex a pa e de aumen o en el espació que se dejal^a an es en odos sen idos al ededo de una cepa, es o es, en ez de I" 50, I" 75, aumen o que se conside a su icien e al obje o indicado. C. == Dema cación del e eno. — Con iene ma ca los si ios en los cuales han de es ablece se las ides, po la in e sección de líneas azadas á dis ancias con- '' ■ enien es, po medio de un co del ó ayado , sob o al suelo p e iamen e mullido con auxilio del as- , í'illo. 8 VIDES AMERICANAS II 4 2;-AGRUPACIÓN DE LAS VARIEDADES El sis ema de plan ación de las di e en es a iedn- des de ides po g upos sepa ados, es el gene almen e adop ado en la ac ualidad y, liajo odos concep os, p e e ible al de la mezcla de las ides; siguiendo dicho sis ema se oli iene mayo egula idad en los iñedos, cuyos pies ienen sensildemen e el mismo igo y no pueden i i po lo an o unos á expensas de o os; la madu ación de sus u os es ambién más uni o me, y po úl imo, odas las cepas ienen igual po e y po consiguien e pueden some e se á iguales p ocedimien os de cul i o. 3."-PLANTACIÓN DE ASIENTO La plan ación de ini i a se e ec úa de a ios modos según se a e de es acas ó de ba iiados; en el p ime caso se emplea una ba a de hie o que puede se de o ma cilind ica, de 3 á 4 cen íme os do diáme o y cuyo ex emo e mine en pun a; puede se amliién una ba a de sección cuad ada de unos 2 cen íme os de lado , p o is a de un mang-o de made a, pe pendi¬ cula á su di ección y análoga á las ba enas de los ca pin e os. Pa a la colocación de las ides se in o¬ duce e icalmen e la Ija a en el suelo; se e i a luego con p ecaución de modo que pe manezca alhe - o el aguje o así oli enido, en el cual se coloca el sa ¬ mien o á la p o undidad que se desea, suje ándolo luego con la ie a que ci cunda, con oiije o de ob e¬ ne el mayo con ac o posible. Si la ope ación se ha ejecu ado bien, la es aca ha de encon a se an sóli¬ damen e e enida en el suelo, que no sea posible PLANTACIÓN DE ASIENTO I l5 a anca la aun i ando de ella ue emen e. Po úl i¬ mo se co a, dejando sólo dos ó os yemas po encima del suelo, según se desee da mayo ó me¬ no al u a al onco de la plan a. Cuando se a a de ie as ped egosas, poco lab a¬ das ó no mullidas, es con enien e echa cie a can i¬ dad de a ena y de abono muy consumido al ededo del sa mien o an es de ce a el aguje o; de es e modo se impide el con ac o del ai e y la desecación que p oduce, asegu ando ú las aíces jó enes de las ides un medio de los más a o ables en el p ime desa ollo de su ege ación. Si nos p oponemos plan a ba bados, se empieza po in oduci una a illa de hie o en el pun o ma ¬ eado pa a la ins alación de un pié, luego se ab e un aguje o pequeño, de 30 cen íme os de lado, de modo que una de sus pa edes coincida exac amen e con la a illa cla ada en el suelo, la cual se e i a en seguida, colocándose en el espacio que ocupaba, el ba bado que se desea plan a . Las plan as han de a anca se del i e o con mucha p ecaución, p ocu ando conse en el mayo núme o posible de aíces, cuyos ó ganos pueden conside a se como almacenes abundan emen e p o¬ is os do los ma e iales necesa ios pa a el p ime desa ollo de la plan a, po cuyo mo i o es necesa ia su conse ación; únicamen e se despun a án las ex¬ emidades o as ó magulladas de un modo i egula . Las plan as se colocan en seguida en los aguje os p ac icados ya en el e eno, de que hemos hablado nn es; se desplegan las aíces en el hoyo del mejo niodo posible, se comienza á llena con ie a mu¬ gida que se apisona lige amen e, y luego se e mina la ope ación llenando el hoyo pu a y simplemen e VIDES AMERICANAS I l6 con la ie a que p ocede de la exca ación sin api¬ sona la. Al a a del cul i o de las es acas hemos indicado ya la época que pa ece se la mós a o able pa a plan a las de asien o. En cuan o á los ba bados, á no se que se les des ine á e enos iosy húmedos, deben plan a se an es de e mina el in ie no, con obje o de da iempo ú que la ie a, que ha se i¬ do pa a llena los hoyos, es é sen ada an es de que mue a la ege ación. 4.“-CUIDADOS QUE EXIGEN LAS NUEVAS PLANTACIONES Lns nue as plan aciones necesi an, du an e el e ano siguien e á su es ablecimien o, nume osas la¬ bo es con obje o de conse a las en es ado de limpie¬ za pe ec a y man ene en el suelo la humedad indis¬ pensable pa a su a aigamien o y buen desa ollo. Es as labo es, que se pueden e ec ua con en aja po medio del azadón ó a ados mecánicos p opios pa a las iñas, deben comple a se con algunas ca as p ac icadas á b azo en el mismo pié de las cepas, e i ando, al e ec ua es as ope aciones, sacudi las ie nas plan as que empiezan á a aiga . Con obje o de p o ege las se oma la p ecaución o dina iamen e de plan a un pequeño' u o al pié de cada cepa, ó cuando menos á las plan as do los ex emos de las hile as, más expues as que las o as á sei* las imadas po los animales en el momen o de da la uel a. O as eces, con obje o de e desde un p incipio las plan as jó enes y e i a que se las oque, se dejan ú la es aca cua o ó cinco en enudos ue a de la ie a, inu ilizando en es e caso odas las yemas si¬ uadas encima de las dos in e io es. CUIDADOS QUE EXIJEN LAS NUEVAS PLANTACIONES 117 En el in ie no siguien e se p ocede á descalza las plan as pa a des ui los enue os que se hayan des¬ a ollado en el pié; se eemplazan las cepas allidas, ó las que p esen an una ege ación aquí ica, po medio de ba bados que se han ese ado en el i e o pa a dicho obje o. Luego se p ac ica la poda, que debe se a día pues o que las plan as jó enes ie¬ nen su oliación más p ecoz que las adul as; si la yema supe io se ha desa ollado igo osamen e, se co a el sa mien o que ha p oducido dejándole dos ó es ojos y se sup imen las amas p oceden es de los allos in e io es; si, po el con a io, ha abo a¬ do la yema supe io ó su ege ación es de ec uosa, se oma, sob e el mejo sa mien o desa ollado en la pa e in e io , la p olongación necesa ia pa a da al onco la al u a que se desea. Al poda las ides jó enes hay que ene la p ecaución de deja les un núme o de yemas ela i amen e conside able, con obje o de hace las p oduci muchas amas, y como ninguna de ellas puede alcanza una g an longi ud, no se encuen an an expues as á la acción de los ue es ien os de p ima e a que con ecuencia des¬ unen el pa ón del inge o. Po úl imo, se'apo can bien los pies ó se les suje a á u o es á in de e i a en cuan o sea posible las sacudidas causadas po el ien o. En los años sucesi os, los cuidados que exigen los nue os iñedos has a que en an en el pe íodo de eul i o no mal, son casi los mismos que acabamos de indica , con la sola di e encia que esul a del ma¬ yo ó meno g ado de us icidad que a adqui iendo la plan ación á medida que se desa olla. 124 VIDKS AMERICANAS con a ias íÍís i alis de p oducción di ec a, ales como al Jacquc:;, Black-Juhj, Hc bcmon , y noso os c eemos que, en de ini i a, es el mejo sis ema que puede adop a se pa a las cepas de es a clase, en las coma cas en donde habi ualmen e se poda en i'edondo y en las que no se usan los od igones. En e ec o, el u o no se a as a po el suelo, pues o que las amas que le p oducen es án sos enidas á la misma al u a que las o as, y los sa mien os, bajo el pun o de is a de su dis ibución, es án dispues os de igual modo que en el caso de la poda co a. En cuan o á las cepas eu opeas inge adas, sob e pié ame icano, c eemos, como ya hemos dicho an es de aho a, que no hay necesidad de modi ica los p ocedimien os has a aqui empleados. La o ma en espalde a es aquella en la cual los b a¬ zos de la cepa se epa en simé icamen e en el mis¬ mo plano, como lo ep esen a la ig. 28; es á p o¬ pósi o pa a las zonas en donde las u as necesi an pa a madu a la acción di ec a de los ayos sola es, pe o p esen a el incon enien e de exigi un cuidado minucioso pa a man ene igual g ado de desa ollo en e sus di e en es pa es. La o ma en co dón es PODA 1 25 p e e ible, cuando puede emplea se, po se ácil de ejecu a ; es a disposición se ca ac e iza po que la cepa sigue una di ección única: ho izon al, e i¬ cal ú oblicua; es á o mada po ua onco que, sin auxilio de b azos, sos iene pulga es ó sa mien os la gos ó ambas cosas á la ez, como apa ece en la ig. 29. Se comp ende que en ales condiciones no bay necesidad de equilib a los di e en es ó ganos de la cepa, pues o que la p olongación se p oduce siem¬ p e en el mismo sen ido. El p ocedimien o de cul i o de la id en abanico que se emplea en la Tu cna, escuna aplicación de la poda en espalde a; las cepas, muy espaciadas en e sí, es án o madas po un a mazón de b azo simé i¬ co, ex endido bo izon almen e en el suelo y sos e¬ nido po medio de pequeñas ho quillas de made a ijas en la ie a y p o is as de la gos sa mien os según ep esen a la ig. 30. Es e sis ema pa ece muy á p opósi o pa a las V. ^^Ls i alis; si se aplica a á los po a-inge os p esen a ía la en aja de dismi¬ nui el núme o do los inge os que u ie an que eje¬ cu a se y en odo caso, el de pies que hab ía de plan- 120 VIDKS AMKRICANAS a po hec á ea, g acias á la conside able dis ancia que pe mi e deja en e las cepas. Pe o en la pa e cálida y seca del Mediodía y al da las labo es de e¬ ano, hay que emo e las plan as, incon enien e que puede da luga al escaldado de la u a. Aun en los casos en que no hay que eme ese pelig o es p e e ilhe, en ez del abanico, usa la o ma en co dón que es de ejecución más ácil’. C. = Al u a que debe da se á la Cepa —Las ides, bajo el ppn o do is a del desa ollo que se las deje adqui i , pueden clasi ica se en es ca ego ías: ides bajas, medias y al as. Las p ime as, como su nomb e indica, son aque¬ llas en las cuales nacen las amas ce ca del suelo y los u os cuelgan po consiguien e á pequeña al u a, á unos 25 cen íme os y á eces menos. Las u as,que dan esas ides son muy azuca adas á cauSa de su p oximidad del suelo, pues es án some idas muy di¬ ec amen e á los e ec os de e e be ación y de adia- A. Vías: Cul u e de la Viync en chain e. Pa ís. PODA 127 ción que se p oducen, encon ándose en condiciones análogas á las que ege an en la p oximidad de un mu o que acili a la madu ación. Pe o si en e ano el e ec o de la adiación , que se mani ies a po una emisión de calo abso bido en exceso po la ie a du an e el día, es bene icioso á los cue pos que es án p óximos á ella, en la p ima e a, po el con a io, se aduce en una disminución de empe a u a del suelo y de los cue pos p óximos que llega algunas eces más abajo de 0 g ados. Es a disminución e¬ sul a de la pé dida de caló ico de la ie a ó los espa¬ cios celes es, que se e ec úa en las noches se enas, ó sea de la adiación noc u na, po cuyo mo i o las cepas bajas cxpei'imen an más que las o as la in¬ luencia de las esca chas. De ahí que sólo se puede cul i a la id en ales condiciones en los climas cᬠlidos ó en las colinas en dónde son menos ecuen es es os me eo os, pe o se adop a á dicho sis ema sin acila cuan as eces sea posi])lc á causa de la supe¬ io calidad de ios p oduc os que se ob ienen. Po el con a io, las ides al as y medias en las cuales sólo se desa ollan las amas á cie a al u a del suelo, pa¬ a sus ae las á la acción de la adiación noc u na, p oducen mos os poco icos en azúca , po cuyo mo i o se adop a án es os sis emas an sólo en los casos en que sea imp escindi])le. Po o a po e, no es muy común en el Mediodía de F ancia ene que acudi á es os dos úl imos p ocedimien os, pe o en al caso en que la necesidad se imponga, el Jaequez pa ece se una de las cepas que se acomoda ía mejo pa a el obje o á causa de la iqueza alcohólica que na u almen e p oduce su ino. D. = Epoca de la Poda. — En igo , podemos p ac i¬ ca la poda du an e odo el iempo en que la ege a- 128 VIDES AMERICANAS ción es á en eposo, desde que la madu ez de los sa mien os es su icien e, has a que la id empieza á llo a , en cuyo pe íodo, cuando los íos son in en¬ sos, es p e e ible no p ac ica la ope ación po que la made a es en onces más queb adiza y los ejidos co ados ecien emen e pelig an de al e a se bajo la in luencia de las heladas. En las egiones en las cuales son ecuen es las esca chas y cuando se a a de cepas de oliación emp ana, puede e a da se la poda pa a e asa la ege ación, pues es sabido que la suma de ma e iales que hubie an ob ado in¬ media amen e pa a p o oca el desa ollo de un pequeño núme o de yemas, se epa e después de la poda sob e mayo núme o y po consiguien e no eje ce an a in luencia sob e cada uño de ellos en pa icula . Con iene, an e odo, co a los sa mien os pa a p ac ica las labo es necesa ias, de o o modo pod ía da luga á aplaza la ope ación más allá del lími e con enien e, po cuyo mo i o, se admi e gene al¬ men e un é mino medio que consis e en co a odos los sa mien os que no han de se i nos pa a da pulga es, luego se podan los o os p o isional¬ men e á una longi ud de .‘30 á 40 cen íme os pa a , deja les más a de, en de ini i a, de la longi ud que se desee. 2."-DESCALCE Es a ope ación se e ec úa con obje o de cul i a de una mane a comple a el pié de la cepa; pe mi e a anca las hie bas que no habían desapa ecido po las labo es o dina ias y des ui , bajo la in luencia del ío, las la as de los insec os que con ecuencia ABONOS Y MEJORAMIENTOS 129 SO ab igan en las co ezas iejas del nudo i al de las plan as; acili a además la des ucción de los enue¬ os y aíces supe iciales que, en los casos de inge o sob e odo, pueden in lui pe judicialmen e en el po eni de las ides y, po úl imo, se emplea con ecuencia pa a p epa a el en e amien o de los abonos. El descalce puede e ec ua se p ac icando hoyos cónicos ó zanjas p olongadas á lo la go de las hile as de ides: en el p ime caso se ope a á b azo y las exca aciones alcanzan de 15 á 20 cen íme os de p o¬ undidad y en cuan o á’las ci cun e encias que las limi an ienen un diáme o al que son angen es en e sí. En las condiciones que acabamos de indica , se c ee que es e abajo equi ale al cul i o comple o de la mi ad de la supe icie del suelo. En el segundo caso el descalce se p ac ica al p opio iempo que la p ime a labo y puede e ec ua se á b azo, ó po medio de a ados especiales, qui ándose luego con el azadón las pequeñas ajas de ie a que quedan al pié de la cepa. 3-”-AB0N0S Y ENMIENDAS A. = Abonos. — El cul i o de la id necesi a á la ez ui ógeno, ácido os ó ico y po asa; los dos p ime os, de es os elemen os pa ecen des inados pa a p ocu a á la plan a una ege ación po en e y igo osa, y el e ce o pa a a o ece la p oducción del azúca en los u os*. Todos los abonos que con engan es os es cue pos en con enien es p opo ciones y en es a¬ do de asimilación su icien e, pod emos pues em- ' ‘ C. Sain -Pié ue : Nou elle se ie d'expe' iences po i V E lude eng ais ch miques appliqués d la cul u e de la igne. Message ^g icole, 1873. 9 i 3 o VIDES AMERICANAS pica los con en aja en el cul i o que es udiamos. En el Mediodía se emplean o dina iamen e pa a e iliza los iñedos el es ié col de cuad a, exc e¬ men os de ca ne o, ma e ias ecales, despe dicios de lana, aspadu as de cue no, zapa os iejos, panes de a ias sus ancias, o ujo de u as, cañas, plan¬ as ma inas, amas de algunas plan as ag es es, ales como el boj, cis os, e c., hollín y po úl imo pueden- se emplea con buen esul ado di e en es abonos químicos. El es ié col de cuad a con iene en cada cien pa es: 0,4 á 0,5, de ni ógeno; 0,7 á 0,8, de ácido os ó ico; 0,4 á 0,5 de po asa, ap oximadamen e. Se aplica á la dosis de 20,000 á 30,000 kilóg amos po hec á ea cada cua o años; pa a las ie as a cillosas impe meables el es ié col ha de se poco descompues o, y más pa a las de consis encia media ó lige as, sob e odo cuando son calizas. Los exc emen os de ca ne o con ienen en cien pa ¬ es: 0,72, de ni ógeno; 1,52 de ácido os ó ico; como se e son más icos que el es ié col de cuad a; los e ec os que en la ege ación p oducen son más apa en es que du ables, se les emplea á la dosis de 15,000 kilóg amos po hec á ea cada es años. Las ma e ias ecales, cuya composición es muy a¬ iable, son poco es imadas como sus ancias e i¬ lizan es pa a la id á causa de su acción demasiado ené gica que de e mina la p oducción de mos os acuosos y inos de poco aguan e; po o a pa e su in luencia en el suelo no se p olonga más de un año. Sin emba go, pueden a enua se es os incon enien¬ es y ob ene un e ec o más ú il mezclándolas po ejemplo con la casca de los cu idos, se ín, u ba, plan as ma inas, e c. ABONOS Y MKJORAMIENTOS i3 Los despe dicios de lana, que con ienen de 10 ú 15 po cien o de ni ógeno y una p opo ción no able de ácido os ó ico, son muy ap eciados po los i icul o¬ es me idionales, especialmen e pa a los e enos secos, en los cuales conse an una escu a a o able á las ides. Se emplean de 1,200 á 1,500 kilóg amos po hec á ea y sus e ec os se obse an oda ía du¬ an e cua o y cinco años después de su aplicación. Las aspadu as de cue no, pezuñas, e c., con ie¬ nen 14,86 po cien o de ni ógeno, y 46,14 po cien o de os a o de cal y de magnesia, y su acción es oda¬ ía más len a que la del abono an e io . Lo mismo sucede con los zapa os iejos y o os despe dicios de cue o que con iene, an es de emplea los en la i¬ ña,' some e los á cie a descomposición po medio de la cal ó hace los e men a en los es e cole os. Los panes de semillas oleaginosas que gene al¬ men e se emplean, con ienen en cien pa es el ni¬ ógeno y el os a o de cal en las p opo ciones si¬ guien es : Kí ógeno Acido os ó ico - Colza de Eu opa. í,92 2,83 Colzas exó icas (panach. de IJombay).. . 5,63 1,98 Mos aza neg a. 5.15 1,67 » sil es e. 4,46 1,83 Ado mide a de la India. 5,81 2,88 Paja de judias. 4,99 1,02 Ricino en b u o. 3,67 1,62 » mondado. 7,42 2,26 Sésamo neg o. 6.34 2,63 » blanco. 6.81 2,07 » ma izado*. 5,51 1,94 ‘ Es as ci as p oceden de la excelen e ob a de M. Dccugis ace ca de los Tou eaux des G aines oleaginenses. Tolón, 1876. i32 VIDES AMERICANAS Se emplean á la dosis de 2,000 kilog amos ap oxi¬ madamen e po hec á ea; po lo gene al quedan ab¬ so bidos al cabo de un año. A causa de la pequeña •can idad de po asa que con ienen, es con enien e, al abona los iñedos con es as sus ancias, emplea de 400 á 500 kilog amos de clo u o, ó sul u o de po asio ó sul a o de po asa. Es e suplemen o es ú il ambién aplica lo cuando se abona con los despe di¬ cios de lana, cue nos y pezuñas, e c. Los 07 ’i/yos e e zím con ienen 1,71 po cien o de ni¬ ógeno y 0,5 po cien o de po asa, ap oximadamen¬ e; po su acidez deben emplea se como abono en ie as calizas, y después de habe los mezclado con •cal en pol o que los neu aliza ó con cenizas que aumen an además su iqueza en os a os. 'LdiS, cañas, plan as ma inas, amas de boj, cis os, len iscos, e c., pueden emplea se en ie as du as, después de habe las educido á pedazos, ó en ie as más ancas si p e iamen e se han hecho descompo¬ ne dichos es os ege ales. Es os abonos con ienen las siguien es p opo ciones de ni ógeno: boj, 1,17 po cien o;'cañas, 0,43; plan as ma inas, de 0,40 á 0,55 po cien o. El hollin con iene 1,15 po cien o de ni ógeno y una g an can idad de os a o de cal y sales de po asa, po cuya composición p oduce en la id muy no ables e ec os, especialmen e cuando se le aplica en ie as •calizas. La dosis que se emplea es de 2,000 á 3,000 ki- lóg amos po hec á ea y su acción es anual ó casi anual. Podemos aplica ambién di e en es abonos quími¬ cos que con engan ni ógeno, ácido os ó ico ó po a¬ sa, ya sea como complemen o de o os abonos in¬ comple os, ya eunidos en p opo ciones con enien es ABONOS Y MICJORAMIENTOS l33 que bas en po sí solos á las necesidades déla id. En es e úl imo caso se puede adop a la ó mula siguien¬ e debida ú M. Geo ges Villc, que ha dado excelen es esul ados; Siipe os alo de cal. 600 kilog amos po lieclá ca Nil alo de po asa. 200 » » » de sosa. 100 » » Sul a o de cal. ,300 » » También se ha empleado en ajosamen e una mez¬ cla de Sul a o de amoniaco. . . . 300 kilog amos po hec á ea Sales alcalinas de Be e.. . 400 » » Supe os a o de cal. SOO » » Po lo demás, es posible p epa a o as muchas composiciones análogas á las mencionadas según sea la acilidad ó la en aja de p ocu a se, en buenas condiciones económicas, al ó cual p oduc o que con¬ enga uno de los elemen os que se necesi an; el/¿ - ógeno, po ejemplo, pod emos encon a lo en los siil a os y ni a os de amoniaco y en los ni a os de po asa ó de sosa; el ácido os ó ico en ]o?, os a os mine ales o dina ios, en los huesos, en el neg o animal, en los supe os a os; po úl imo, la po asa en las sa/cs alcalinas ó sul a i;:ados de Bo e, en el sul a o de pjo asa, en los clo u os y sul u os de po a¬ sio, en los di e en es ni a os y ca bona es de po asio, salinos de emolacha, po asa de la sua da de las la¬ nas, e c. Si bien de lo an e io men e diclio se deduce que el ag icul o , po lo gene al, se deja guia po el p ecio de cos e del elemen o que necesi a en e los a ios que hemos ci ado, con iene ad e i que algunas de