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Restauración del mural de la Virgen de la Cinta de Huelva

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Restauración del mural de la Virgen de la Cinta de Huelva

Author: González Gómez, Juan Miguel
Year: 1993
Source: https://idus.us.es/bitstreams/e8a9c372-283b-45d7-b871-de7e88f23027/download
RESTAURACION DEL MURAL
DE LA
VIRGEN
DE LA
CINTA
DE
HUELVA
po
JUAN
MIGUEL
GONZALEZ GOMEZ
Angulo
Iñiguez,
al
es udia las iglesias mudéja es de
hacia
1500
en Huel a,
esal a
la o ma de sus pila es
con
medias columnas
en
los ex emos. En e ellas menciona
el
San ua io
de N a.
S a.
de la
Cin a que, desde
la
cima
de
una
sua e
colina, domina las
ma-
ismas
del Odiel.
Su
áb ica, in luida po
la
a qui ec u a
abideña del
siglo XV,
p esen a cua o pila es con semicolumnas y
ángulos acha lanados.
La
capilla
mayo , de
plan a cuad ada,
se
cub e
con
bó eda
ba o-
ca. Po
el
con a io,
sus
es
na es
os en an cubie as
de
made a.
La cen al
iene
o ma de
a esa
con
i an es
y
las la e ales
son de
colgadizo.
A
los
pies de
cada una
de
ellas ab e una pue a, quizás
caso único
en la
a qui ec u a mo isca se illana
(1).
La
Vi gen
de la Cin a, pa ona
de Huel a,
es á pin ada sob e
el
es e o
p incipal de la
capilla mayo . Se
a a
de
una suges i a
ep esen ación ma iana.
La Mad e de Dios, seden e,
sos iene,
con
la
mano de echa
al
pequeño Jesús, que exhibe
en
su dies a una
cin a
o
cíngulo. Ma ía, co onada po
dos
ángeles, mues a
en
su
mano izquie da una g anada, símbolo
de
su ma e nidad
eclesial (1ám.
1). No
obs an e,
el p incipal
a ibu o
de
es a
ad ocación es la e-
1. Angulo
Iñiguez,
Diego:
A qui ec u a mudéja se illana
de
los siglos XIII, XIV
y
XV.
Se illa, 1932, pp. 115-116.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
XI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA

241
e ida
cin a
o
co ea, signo
de
consuelo, emedio y especial
p o-
ección. Así apa ece epe idamen e en
las adiciones
y
leyendas del
cin u ón que
la
Vi gen en egó
a
cie as
pe sonas: a San o
Tomás,
a San a
Mónica,
a
un sace do e
de To osa y al
zapa e o
onubense
Juan An onio (2).
Desg aciadamen e, has a
la
echa,
no
exis en es imonios do-
cumen ales que p ueben
con
au én ico
igo
cien í ico
la da ación
de
es a pin u a
mu al. Sin emba go, la
leyenda, en e ejida
con i-
b as de
milag os, alumb a
el
o igen
de
es a de oción
onubense.
En 1714, F ay Felipe de San iago,
anciscano
del
monas e io
de
La
Rábida, ecogió
la
leyenda
de la
in ención
de la
Vi gen
de la
Cin a. Apun a que
en el
año
400
i ía
en Huel a
un zapa e o, lla-
mado
Juan An onio, con
su muje , Lucía. Es e
ma imonio
ampa-
aba a
los pob es
y
egalaba zapa os
a
los niños necesi ados
en
Na-
idad. En e ellos, acogie on
a
un pin o , llamado
Ped o Pablo, con
quien hicie on
g an
amis ad. Cie o día,
al eg esa
de Gib aleón,
Juan An onio
su ió un
g an dolo en el
cos ado.
Al descende de
la
mon u a, in ocando
a la
Vi gen de la
Na i idad, encon ó
en
el
suelo una cin a
y
ciñéndosela
le
desapa eció
el
males a . Po ello,
en
ag adecimien o, cons uyó una e mi a donde
Ped o Pablo
pin-
ó
a la Mad e de Dios. La
ep esen ó sen ada
con el
Niño
en
los
b azos.
El
pequeño Jesús, desnudo
y con
zapa os, pa ece en ega
un cin o
a
Ma ía, como símbolo
de
su especial p o ección hacia
los necesi ados.
Y,
po úl imo, un pa de
ángeles co onan
a la Se-
ño a
como Reina
de
odo
el
Uni e so.
El
p opio pin o explicó que
e igió
así
al
Niño, desnudo
y con
zapa os, «po los que
en
su nomb e daba su buen
amigo en el
día
de
su
sanc íssimo
nacimien o
y a
su
Sanc íssima Mad e con
una
g anada, que
e a
pa a da
a
en ende que odas las i udes
y
g a-
cias puso
Dios en
es a Seño a
con
an a pe ección
y
compos u a
como es a u a iene,
y la co ona deno ando cómo oda
la Bea ís-
sima
T inidad la
co ona on Seño a
de
odas las Vi udes
y de o-
do
lo
c iado,
y al
Niño
el
cin o po
el
milag o que Ma ía
Sanc ís-
sima hizo
con
su de o o
».
Razón po
la
que es a imagen ecibe
cul o
con el
í ulo
de la
Cin a.
2.
González Gómez,
Juan Miguel y Manuel
Jesús Ca asco
Te iza:
Escul u a
Ma ia-
na Onubense.
Huel a, 1981, p. 341.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
242

JUAN
MIGUEL
GONZALEZ GOMEZ
Tan
cando oso ela o concluye haciendo cons a que
con la
in-
asión musulmana los c is ianos ocul a on
la
pin u a
y demolie-
on
la
e mi a.
Y
así pe maneció has a diciemb e
del
año
1400, e-
cha
en la
que un
pas o ,
llamado
F ancisco Ped o, la
descub ió
al
se acosado po un o o.
Es e
mozo pa a sal a se dio un
g an
sal-
o
y se
aga ó
a
unas ma as al as que epaban po un mu o.
En-
onces
se
desp endie on a ias pied as
y
apa eció
la
Vi gen.
A sus
g i os acudie on muchas
pe sonas
que, milag osamen e,
con em-
pla on al
o o a odillado
an e el mu al.
Pos e io men e, descubie a
po comple o
la
pin u a,
la
eco a on
y
aslada on
a
un luga más
al o,
donde hoy es á
el
san ua io, dejando
en el
luga
de la apa i-
ción una señal
en el
camino
(3).
Más a de,
en 1762, Juan
Agus ín
de Mo a
eseña o a
leyen-
da, que
se
plasmó en cua o lienzos de la
e mi a, de
los cuales
an-
es de 1936
sólo quedaban
dos. El
p ime o ep esen aba
lo
siguien e:
«Es ando es e c is iano
en
un luga
de
Be be ía, a ligido po
la
mala
ida que su amo
le
daba,
se
encomendó
a
Nues a Seño a
de la
Cin a
y
milag osamen e
se le
apa eció,
y le dixo
que
le
saca ía
de
allí.
Su
amo,
el
mo o oyó habla
al ch is iano con
Nues a
Seño-
a,
y le dixo:
¿Qué muje
es essa,
que habla con igo?
Y
espondió,
que
e a
Nues a Seño a
de la
Cin a, que
lo
a ía
de
saca
de
allí.
Y
espondió
el
mo o:
Yo
e pond é donde
no
e saque
».
En el
segundo lienzo
se
leía: «Aquí
es
donde es e mo o
man-
dó hace un a ca,
y
me ió
al ch is iano
den o,
y
omando un ga-
llo le
co ó
el
pescuezo
y le dixo al ch is iano: Quando
es e gallo
can a e, end ás u libe ad,
y
ce ó
el
a ca,
y le
echó
dos má mo-
les
encima. (Es os má moles
obus íssimos, y
como las columnas
más g uesas, que saban
los omanos,
se
conse an
oy en la he -
mi a,
aunque po pa e
socabados,
po ae
de
ellos pa a eliquias)
y
él
se
endió encima
del
a ca,
y
milag osamen e
ino a
pa a
a
el Humillade o».
La
insc ipción
del
e ce cuad o decía así: «Aquí
es
donde des-
pe ó
el
mo o,
y le dixo al ch is iano: en
u ie a es amos.
Y
es
-pondió el ch is iano: No
e
lo dixe yo,
que es a Seño a
e a pode-
osa?
Ab ió
el
a ca,
y embió al ch is iano al
luga ,
a
que
diesse
3. San iago, Felipe de:
Lib o
en el
que
se
a a
de la
an igüedad
del
con en o
de N a.
S a.
de la
Rábida
y de
las ma a illas
y
p odigios
de la
Vi gen
de
los Milag os. Año
1714,
ols. 90 ° y 90 ° A.S.B.S.
códice
30.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
XI JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA

243
cuen a
del milag o, que a ía ob ado
con
él
la
Vi gen.
El ch is ia-
no ino
en e
el
cabildo eclesiás ico
y secula , y
halla on
al mo o
humillado delan e
de la
Vi gen
».
En el
cua o
y
úl imo lienzo concluía
la
na ación: «Aquí
es
donde quisie on ab ica
He mi a, y
po
el
pelig o
del ma ,
que
daba donde es á Nues a Seño a, co a on
el
pa edón
y
coloca on
donde
oy se
conse a,
la
imagen
de
Nues a Seño a, ayéndola
en p ocesión,
y el
mo o acompañándola:
y el
mo o ecibió
el
agua
del bap ismo,
si iéndole
el ch is iano de
pad ino, donde
queda-
on si iendo
a
Nues a Seño a has a
la
mue e»
(4).
Una
in e esan e e e encia sob e
la
pin u a
mu al
que
his o-
iamos
nos la
acili a el mogue eño Juan de Hines osa,
p o eso
del
A e
de la
Pin u a.
En el
in o me que edac ó
en 1718,
sob e
el
es ado
de
conse ación
de la
imagen
de San a
Ma ía
de la
Rá-
bida,
se
e ie e a la
pa ona
de Huel a en
los siguien es é minos:
«a eglándose
a la
expe iencia
de
muchas imágenes que
se conse -
an
y
ene an hoy así en Se illa
como
en
o as muchas pa es, las
cuales ue on pin adas
y
esculpidas
en el
iempo
de
los godos
y
mucho
an es,
como cla amen e
lo
mues a
la
he mosu a, a e
y
co-
lo ido de
las milag osas
de
Nues a Seño a
de la An igua, la del
Co al, Rocamado y
o as, que
con
es a pin adas
en la pa ed con-
se an
sin emba go de la
humedad
de
los ma e iales, aquella
be-
lleza y
colo ido que
nos
mues an;
en Huel a se
e
del
mismo
iem-
po
la de
Nues a Seño a
de la
Cin a, pin ada
en el
mu o
y ado -
nada con
aquellos
a acmen os
que los godos usaban, cuyo o o iene
mejo
colo y
esplando que
el
que
con
más es udio
y
diligencia
se
sien a hoy
a zizas» (5).
Pos e io men e,
en 1888, Ra ael de la Co e
abunda sob e
el
pa icula .
Acep a
an
dispa a ada c onología
y
esal a las
al e a-
ciones expe imen adas
en el mu al a
a és
de
los siglos.
Tex ual-
men e
dice
así:
«La
adición
y el
aspec o mismo
de la
pin u a
al-
go des igu ada
de
su p imi i o se po los ado nos
de
mal
gus o
con
que han a ado
de
embellece la manos
impe i as, e elan que
su o igen
se
emon a, cuando menos, a la
época
de la
dominación
4.
Mo a, Juan
Agus ín
de: Huel a
Ilus ada.
Se illa, 1762, pp. 171-173.
5.
O ega, Angel:
La
Rábida. His o ia
documen al
c í ica.
Se illa, 1925.
Tomo
1, pp.
94-96.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA

244

JUAN
MIGUEL
GONZALEZ GOMEZ
isigoda»
(6).
Po
in,
unos años después,
en 1891,
Amado
de
los Ríos ija
de ini i amen e su
da ación. En
e ec o, as insis i
en la deplo a-
ble
conse ación
de la ob a, sugie e que sean e i adas las
co onas
que han colocado sob e
la
cabeza
de la
Vi gen
y del
Niño.
Y, i-
nalmen e,
añade que « es au ado
o
epin ado
en
pa e, nada
hay
que
se
oponga
a
acep a es e cuad o como u o del
siglo XV,
sien-
do
de
desea que
se le
despoje
de
cuan o
con
piadosos
ines,
pe o
con i eligiosa osadía,
se le ha
ag egado
en
iempos
no
muy
leja-
nos
de
los nues os»
(7).
Y,
ya
en el
siglo XX,
en 1925, Angel O ega
p ecisa que es a
pin u a «se
emon a indudablemen e
a la
época
de la
econquis a;
pe o las ca ac e ís icas
del
conjun o, al como hoy exis en
, no pa-
ecen
más an iguas que
de
p incipios
del
siglo XV»
(8).
Po
el
con a io,
Luis
Ma ínez Sánchez apun a
en 1947
que
dicho
esco es
«ob a
del
siglo XV
o
p incipios
de la
XVI
cen u-
ias»
(9). C onología que a i ica,
en 1954, Domingo Man edi Ca-
no
(10).
A
aíz de
cuan o expues o queda líneas a ás, podemos
ca a-
loga
el mu al de la
Vi gen
de la
Cin a
y
su e mi a como ob as
de ines del
Cua ocien os
(11). Y,
asimismo, in e imos que es a
e igie ma iana gozó siemp e
de
una
g an
de oción
popula . Bas e
eco da como
el
p opio C is óbal Colón,
a
su eg eso
del
Des-
cub imien o
de
Amé ica,
ino a
es e san ua io
onubense pa a
cum-
pli el
o o que hizo el 3 de
ma zo
de 1493,
du an e
la
a esía,
en
medio
de
una
e ible
empes ad
(12).
6.
Co e y Delgado, Ra ael de la:
No ena de N a.
S a.
de la
Cin a, Pa ona de Huel-
a.
Huel a, 1888, p. 9.
7.
Amado
de
los Ríos,
Rod igo:
Huel a.
Ba celona, 1891, pp. 504-505.
8.
O ega, Angel:
La
Rábida. His o ia
documen al c kica. Op.
ci .,
Tomo
I, p. 141.
9.
Ma ínez Sánchez,
Luis: «El
San ua io
de la
Vi gen
de la
Cin a
», en
Re is a
de Co-
lombina,
año
1974.
10.
Man edi
Cano,
Domingo:
San ua ios
de la
Vi gen Ma ía
en
España
y
Amé ica.
Mad id, 1954;
Díaz Hie o,
Diego:
His o ia
de la
de oción
y
cul o
a N a.
Seño a
de la
Cin a, Pa ona
de Huel a.
Huel a, 1967, p. 144.
11.
González Gómez,
Juan Miguel: «Ad ocaciones
ma ianas
de
los ma ine os
onu-
benses», en
Ac as
de
las
IX
Jo nadas
de
Andalucía
y
Amé ica.
Se illa, 1991, p. 351.
12.
C is óbal Colón iajes
y
es amen o.
Mad id, 1986,
P.
143. En la
elación
com-
pendiada po
F ay
Ba olomé
de
las Casas, e i iéndose
al p ime
iaje de
Colón
dice: «Do-
mingo 3 de
ma zo.- Después
del
sol pues o na egó
a
su camino
al
Les e.
Vínole
una
u -
biada
que
le
ompió odas las elas,
y ídose en g an
pelig o, más
Dios lo
quiso lib a .
Echó sue es pa a en ia un pe eg ino
diz
que
a San a
Ma ía
de la
Cin a
en Huel a,
que
uese
en
camisa,
y
cayó
la
sue e
al
Almi an e».
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ACTAS
XI
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA

245
La He mandad
de N a.
S a.
de la
Cin a, ya documen ada
en
el
siglo XVI, omen ó
en g an
medida es a de oción ma iana
(13).
Poco
a
poco,
la
piedad
popula
impone es a
ad ocación sob e las
es an es
del luga .
De
es a
o ma, se
explica que,
en la
isi a
ca-
nónica de 1697, se
haga cons a que
«es imagen po quien
Dios
haze
milag os muy con inuados
y
po es a causa
la debozión de
odo es e
pueblo» (14).
F u o
de
ello, po an o,
es la esc i u a
de
undación
de la ies a de
es a Vi gen, o o gada
el 30 de
agos o
de
1759
po
el onubense F ancisco
Ma ín Oli a es, ecino
de Méji-
co. En e los cul os que mandó celeb a , cons a una p ocesión,
de
donde
se
desp ende
la
necesidad
de
una imagen p ocesional
(15).
Dicha imagen, a ibuida
a
Hi a
del Cas illo, es
conocida
popula -
men e como
la
Vi gen Chiqui a.
Rep oduce li e almen e
la
silue a
de la
pin u a
mu al
que
nos
ocupa
(lám. 2).
Con
obje o
de
sis ema iza los cul os, que
se le
ibu aban
a
la
Vi gen
de la
Cin a,
se
edi ó, po p ime a ez, una
no ena en
1848,
omada
de la de To osa. Sin emba go, en 1888, el p esbí e-
o
Ra ael de la Co e y Delgado
edac ó o a nue a ne amen e
onu-
bense (16).
Tan
p olija na ación
de
de ociones
y
cul os popula es en hono
de la
Pa ona
de Huel a
alcanza á un
g an
hi o du an e
la celeb a-
ción
del V
Cen ena io
del
Descub imien o
y
E angelización
de
Amé ica, pues
el 26 de sep iemb e
de 1992 se á co onada
canóni-
camen e
la
Vi gen
de la
Cin a.
Con
al mo i o,
se ha
e ec uado
la
consolidación
y
es au ación
del mu al y de la
Vi gen Chiqui a.
Es a úl ima, pequeña escul u a
de
made a
polic omada, ha
sido
e-
mozada
en 1991
po
el
a is a se illano
Juan Manuel Miña o
López.
No
obs an e,
en el
p esen e abajo, amos
a
cen a nues a
a ención
en el
labo ioso p oceso
de
es au ación acome ido
en la
pin u a
mu al,
obje o
de nues o es udio. Sabido
es
que dicha ob a
ue p ác icamen e des uida
en 1936.
Razón po
la que los es os
13-
Díaz Hie o,
Diego:
His o ia
de la
de oción
y
cul o
a N a.
S a.
de la
Cin a,
Pa-
ona de Huel a. Op. ci ., p. 216.
14.
A chi o Palacio A zobispal
de Se illa.
Lib o
de
Visi as
n° 10,
11-VIII-1969, cuad.
38.
15.
Díaz Hie o,
Diego:
His o ia
de la
de oción
y
cul o
a N a.
Seño a
de la
Cin a,
Pa ona
de Huel a. Op. ci .,
pp. 253
-257.
16_ Co e y Delgado, Ra ael de la:
No ena de N a.
S a.
de la
Cin a, Pa ona
de Huel a.
Op. ci .
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