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Restauración del mural de la Virgen de la Cinta de Huelva

González Gómez, Juan Miguel

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RESTAURACION DEL MURAL DE LA VIRGEN DE LA CINTA DE HUELVA po JUAN MIGUEL GONZALEZ GOMEZ Angulo Iñiguez, al es udia las iglesias mudéja es de hacia 1500 en Huel a, esal a la o ma de sus pila es con medias columnas en los ex emos. En e ellas menciona el San ua io de N a. S a. de la Cin a que, desde la cima de una sua e colina, domina las ma- ismas del Odiel. Su áb ica, in luida po la a qui ec u a abideña del siglo XV, p esen a cua o pila es con semicolumnas y ángulos acha lanados. La capilla mayo , de plan a cuad ada, se cub e con bó eda ba o- ca. Po el con a io, sus es na es os en an cubie as de made a. La cen al iene o ma de a esa con i an es y las la e ales son de colgadizo. A los pies de cada una de ellas ab e una pue a, quizás caso único en la a qui ec u a mo isca se illana (1). La Vi gen de la Cin a, pa ona de Huel a, es á pin ada sob e el es e o p incipal de la capilla mayo . Se a a de una suges i a ep esen ación ma iana. La Mad e de Dios, seden e, sos iene, con la mano de echa al pequeño Jesús, que exhibe en su dies a una cin a o cíngulo. Ma ía, co onada po dos ángeles, mues a en su mano izquie da una g anada, símbolo de su ma e nidad eclesial (1ám. 1). No obs an e, el p incipal a ibu o de es a ad ocación es la e- 1. Angulo Iñiguez, Diego: A qui ec u a mudéja se illana de los siglos XIII, XIV y XV. Se illa, 1932, pp. 115-116. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  241 e ida cin a o co ea, signo de consuelo, emedio y especial p o- ección. Así apa ece epe idamen e en las adiciones y leyendas del cin u ón que la Vi gen en egó a cie as pe sonas: a San o Tomás, a San a Mónica, a un sace do e de To osa y al zapa e o onubense Juan An onio (2). Desg aciadamen e, has a la echa, no exis en es imonios do- cumen ales que p ueben con au én ico igo cien í ico la da ación de es a pin u a mu al. Sin emba go, la leyenda, en e ejida con i- b as de milag os, alumb a el o igen de es a de oción onubense. En 1714, F ay Felipe de San iago, anciscano del monas e io de La Rábida, ecogió la leyenda de la in ención de la Vi gen de la Cin a. Apun a que en el año 400 i ía en Huel a un zapa e o, lla- mado Juan An onio, con su muje , Lucía. Es e ma imonio ampa- aba a los pob es y egalaba zapa os a los niños necesi ados en Na- idad. En e ellos, acogie on a un pin o , llamado Ped o Pablo, con quien hicie on g an amis ad. Cie o día, al eg esa de Gib aleón, Juan An onio su ió un g an dolo en el cos ado. Al descende de la mon u a, in ocando a la Vi gen de la Na i idad, encon ó en el suelo una cin a y ciñéndosela le desapa eció el males a . Po ello, en ag adecimien o, cons uyó una e mi a donde Ped o Pablo pin- ó a la Mad e de Dios. La ep esen ó sen ada con el Niño en los b azos. El pequeño Jesús, desnudo y con zapa os, pa ece en ega un cin o a Ma ía, como símbolo de su especial p o ección hacia los necesi ados. Y, po úl imo, un pa de ángeles co onan a la Se- ño a como Reina de odo el Uni e so. El p opio pin o explicó que e igió así al Niño, desnudo y con zapa os, «po los que en su nomb e daba su buen amigo en el día de su sanc íssimo nacimien o y a su Sanc íssima Mad e con una g anada, que e a pa a da a en ende que odas las i udes y g a- cias puso Dios en es a Seño a con an a pe ección y compos u a como es a u a iene, y la co ona deno ando cómo oda la Bea ís- sima T inidad la co ona on Seño a de odas las Vi udes y de o- do lo c iado, y al Niño el cin o po el milag o que Ma ía Sanc ís- sima hizo con su de o o ». Razón po la que es a imagen ecibe cul o con el í ulo de la Cin a. 2. González Gómez, Juan Miguel y Manuel Jesús Ca asco Te iza: Escul u a Ma ia- na Onubense. Huel a, 1981, p. 341. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 242  JUAN MIGUEL GONZALEZ GOMEZ Tan cando oso ela o concluye haciendo cons a que con la in- asión musulmana los c is ianos ocul a on la pin u a y demolie- on la e mi a. Y así pe maneció has a diciemb e del año 1400, e- cha en la que un pas o , llamado F ancisco Ped o, la descub ió al se acosado po un o o. Es e mozo pa a sal a se dio un g an sal- o y se aga ó a unas ma as al as que epaban po un mu o. En- onces se desp endie on a ias pied as y apa eció la Vi gen. A sus g i os acudie on muchas pe sonas que, milag osamen e, con em- pla on al o o a odillado an e el mu al. Pos e io men e, descubie a po comple o la pin u a, la eco a on y aslada on a un luga más al o, donde hoy es á el san ua io, dejando en el luga de la apa i- ción una señal en el camino (3). Más a de, en 1762, Juan Agus ín de Mo a eseña o a leyen- da, que se plasmó en cua o lienzos de la e mi a, de los cuales an- es de 1936 sólo quedaban dos. El p ime o ep esen aba lo siguien e: «Es ando es e c is iano en un luga de Be be ía, a ligido po la mala ida que su amo le daba, se encomendó a Nues a Seño a de la Cin a y milag osamen e se le apa eció, y le dixo que le saca ía de allí. Su amo, el mo o oyó habla al ch is iano con Nues a Seño- a, y le dixo: ¿Qué muje es essa, que habla con igo? Y espondió, que e a Nues a Seño a de la Cin a, que lo a ía de saca de allí. Y espondió el mo o: Yo e pond é donde no e saque ». En el segundo lienzo se leía: «Aquí es donde es e mo o man- dó hace un a ca, y me ió al ch is iano den o, y omando un ga- llo le co ó el pescuezo y le dixo al ch is iano: Quando es e gallo can a e, end ás u libe ad, y ce ó el a ca, y le echó dos má mo- les encima. (Es os má moles obus íssimos, y como las columnas más g uesas, que saban los omanos, se conse an oy en la he - mi a, aunque po pa e socabados, po ae de ellos pa a eliquias) y él se endió encima del a ca, y milag osamen e ino a pa a a el Humillade o». La insc ipción del e ce cuad o decía así: «Aquí es donde des- pe ó el mo o, y le dixo al ch is iano: en u ie a es amos. Y es -pondió el ch is iano: No e lo dixe yo, que es a Seño a e a pode- osa? Ab ió el a ca, y embió al ch is iano al luga , a que diesse 3. San iago, Felipe de: Lib o en el que se a a de la an igüedad del con en o de N a. S a. de la Rábida y de las ma a illas y p odigios de la Vi gen de los Milag os. Año 1714, ols. 90 ° y 90 ° A.S.B.S. códice 30. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  243 cuen a del milag o, que a ía ob ado con él la Vi gen. El ch is ia- no ino en e el cabildo eclesiás ico y secula , y halla on al mo o humillado delan e de la Vi gen ». En el cua o y úl imo lienzo concluía la na ación: «Aquí es donde quisie on ab ica He mi a, y po el pelig o del ma , que daba donde es á Nues a Seño a, co a on el pa edón y coloca on donde oy se conse a, la imagen de Nues a Seño a, ayéndola en p ocesión, y el mo o acompañándola: y el mo o ecibió el agua del bap ismo, si iéndole el ch is iano de pad ino, donde queda- on si iendo a Nues a Seño a has a la mue e» (4). Una in e esan e e e encia sob e la pin u a mu al que his o- iamos nos la acili a el mogue eño Juan de Hines osa, p o eso del A e de la Pin u a. En el in o me que edac ó en 1718, sob e el es ado de conse ación de la imagen de San a Ma ía de la Rá- bida, se e ie e a la pa ona de Huel a en los siguien es é minos: «a eglándose a la expe iencia de muchas imágenes que se conse - an y ene an hoy así en Se illa como en o as muchas pa es, las cuales ue on pin adas y esculpidas en el iempo de los godos y mucho an es, como cla amen e lo mues a la he mosu a, a e y co- lo ido de las milag osas de Nues a Seño a de la An igua, la del Co al, Rocamado y o as, que con es a pin adas en la pa ed con- se an sin emba go de la humedad de los ma e iales, aquella be- lleza y colo ido que nos mues an; en Huel a se e del mismo iem- po la de Nues a Seño a de la Cin a, pin ada en el mu o y ado - nada con aquellos a acmen os que los godos usaban, cuyo o o iene mejo colo y esplando que el que con más es udio y diligencia se sien a hoy a zizas» (5). Pos e io men e, en 1888, Ra ael de la Co e abunda sob e el pa icula . Acep a an dispa a ada c onología y esal a las al e a- ciones expe imen adas en el mu al a a és de los siglos. Tex ual- men e dice así: «La adición y el aspec o mismo de la pin u a al- go des igu ada de su p imi i o se po los ado nos de mal gus o con que han a ado de embellece la manos impe i as, e elan que su o igen se emon a, cuando menos, a la época de la dominación 4. Mo a, Juan Agus ín de: Huel a Ilus ada. Se illa, 1762, pp. 171-173. 5. O ega, Angel: La Rábida. His o ia documen al c í ica. Se illa, 1925. Tomo 1, pp. 94-96. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 244  JUAN MIGUEL GONZALEZ GOMEZ isigoda» (6). Po in, unos años después, en 1891, Amado de los Ríos ija de ini i amen e su da ación. En e ec o, as insis i en la deplo a- ble conse ación de la ob a, sugie e que sean e i adas las co onas que han colocado sob e la cabeza de la Vi gen y del Niño. Y, i- nalmen e, añade que « es au ado o epin ado en pa e, nada hay que se oponga a acep a es e cuad o como u o del siglo XV, sien- do de desea que se le despoje de cuan o con piadosos ines, pe o con i eligiosa osadía, se le ha ag egado en iempos no muy leja- nos de los nues os» (7). Y, ya en el siglo XX, en 1925, Angel O ega p ecisa que es a pin u a «se emon a indudablemen e a la época de la econquis a; pe o las ca ac e ís icas del conjun o, al como hoy exis en , no pa- ecen más an iguas que de p incipios del siglo XV» (8). Po el con a io, Luis Ma ínez Sánchez apun a en 1947 que dicho esco es «ob a del siglo XV o p incipios de la XVI cen u- ias» (9). C onología que a i ica, en 1954, Domingo Man edi Ca- no (10). A aíz de cuan o expues o queda líneas a ás, podemos ca a- loga el mu al de la Vi gen de la Cin a y su e mi a como ob as de ines del Cua ocien os (11). Y, asimismo, in e imos que es a e igie ma iana gozó siemp e de una g an de oción popula . Bas e eco da como el p opio C is óbal Colón, a su eg eso del Des- cub imien o de Amé ica, ino a es e san ua io onubense pa a cum- pli el o o que hizo el 3 de ma zo de 1493, du an e la a esía, en medio de una e ible empes ad (12). 6. Co e y Delgado, Ra ael de la: No ena de N a. S a. de la Cin a, Pa ona de Huel- a. Huel a, 1888, p. 9. 7. Amado de los Ríos, Rod igo: Huel a. Ba celona, 1891, pp. 504-505. 8. O ega, Angel: La Rábida. His o ia documen al c kica. Op. ci ., Tomo I, p. 141. 9. Ma ínez Sánchez, Luis: «El San ua io de la Vi gen de la Cin a », en Re is a de Co- lombina, año 1974. 10. Man edi Cano, Domingo: San ua ios de la Vi gen Ma ía en España y Amé ica. Mad id, 1954; Díaz Hie o, Diego: His o ia de la de oción y cul o a N a. Seño a de la Cin a, Pa ona de Huel a. Huel a, 1967, p. 144. 11. González Gómez, Juan Miguel: «Ad ocaciones ma ianas de los ma ine os onu- benses», en Ac as de las IX Jo nadas de Andalucía y Amé ica. Se illa, 1991, p. 351. 12. C is óbal Colón iajes y es amen o. Mad id, 1986, P. 143. En la elación com- pendiada po F ay Ba olomé de las Casas, e i iéndose al p ime iaje de Colón dice: «Do- mingo 3 de ma zo.- Después del sol pues o na egó a su camino al Les e. Vínole una u - biada que le ompió odas las elas, y ídose en g an pelig o, más Dios lo quiso lib a . Echó sue es pa a en ia un pe eg ino diz que a San a Ma ía de la Cin a en Huel a, que uese en camisa, y cayó la sue e al Almi an e». UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS XI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  245 La He mandad de N a. S a. de la Cin a, ya documen ada en el siglo XVI, omen ó en g an medida es a de oción ma iana (13). Poco a poco, la piedad popula impone es a ad ocación sob e las es an es del luga . De es a o ma, se explica que, en la isi a ca- nónica de 1697, se haga cons a que «es imagen po quien Dios haze milag os muy con inuados y po es a causa la debozión de odo es e pueblo» (14). F u o de ello, po an o, es la esc i u a de undación de la ies a de es a Vi gen, o o gada el 30 de agos o de 1759 po el onubense F ancisco Ma ín Oli a es, ecino de Méji- co. En e los cul os que mandó celeb a , cons a una p ocesión, de donde se desp ende la necesidad de una imagen p ocesional (15). Dicha imagen, a ibuida a Hi a del Cas illo, es conocida popula - men e como la Vi gen Chiqui a. Rep oduce li e almen e la silue a de la pin u a mu al que nos ocupa (lám. 2). Con obje o de sis ema iza los cul os, que se le ibu aban a la Vi gen de la Cin a, se edi ó, po p ime a ez, una no ena en 1848, omada de la de To osa. Sin emba go, en 1888, el p esbí e- o Ra ael de la Co e y Delgado edac ó o a nue a ne amen e onu- bense (16). Tan p olija na ación de de ociones y cul os popula es en hono de la Pa ona de Huel a alcanza á un g an hi o du an e la celeb a- ción del V Cen ena io del Descub imien o y E angelización de Amé ica, pues el 26 de sep iemb e de 1992 se á co onada canóni- camen e la Vi gen de la Cin a. Con al mo i o, se ha e ec uado la consolidación y es au ación del mu al y de la Vi gen Chiqui a. Es a úl ima, pequeña escul u a de made a polic omada, ha sido e- mozada en 1991 po el a is a se illano Juan Manuel Miña o López. No obs an e, en el p esen e abajo, amos a cen a nues a a ención en el labo ioso p oceso de es au ación acome ido en la pin u a mu al, obje o de nues o es udio. Sabido es que dicha ob a ue p ác icamen e des uida en 1936. Razón po la que los es os 13- Díaz Hie o, Diego: His o ia de la de oción y cul o a N a. S a. de la Cin a, Pa- ona de Huel a. Op. ci ., p. 216. 14. A chi o Palacio A zobispal de Se illa. Lib o de Visi as n° 10, 11-VIII-1969, cuad. 38. 15. Díaz Hie o, Diego: His o ia de la de oción y cul o a N a. Seño a de la Cin a, Pa ona de Huel a. Op. ci ., pp. 253 -257. 16_ Co e y Delgado, Ra ael de la: No ena de N a. S a. de la Cin a, Pa ona de Huel a. Op. ci . UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA