LAS
PEQUEÑAS
Y MEDIANAS EMPRESAS Y LOS
GOBIERNOS. PROBLEMAS COMUNES, POLITICAS
DIFERENTES
EMILIO
DIEZ
DE
CASTRO
287
I.
EL
MUNDO
DE LOS
PEQUEROS CAMINO
DE SU
EXTINCION
El
ipo
de economía en
que
se
desen uel en nues as
emp esas,
el
-
sis ema
económico
que
ac úa
como
ma co
y
guia
de
las
elaciones
económicas -
que
han
lle ado
a
los
emp esa ios
a
ocupa
un
pues o de e minado
en
nues a
sociedad
y
los
ha
con e ido
en
la
p ác ica en
la
base
eal
del
sis ema,
se
ca ac e iza
po la
abundancia
de pequeñas y
medianas
emp esas.
Es a
ca ac e ís ica
que
pa ecía
ene
una
condición de
pe manencia
es á
siendo some ida
a e isión
po los
signos
que
sé
de ec an
al
auscul a
-
la
ealidad.
En
los
años
se en a
se
p oduce
una
especie
de
ala ma gene al
-
cuando
se
comp ueba
que
en un
buen
núme o de países de
la
Eu opa
Occiden al
y
No eamé ica
el
peso
de
las
pequeñas y
medianas
emp esas
disminuye.
Jun o
a
la
ala ma su ge
la
p eocupación y
comienza
una
au en ica
-
in asión de
li e a u a
sob e
el
ema
que
has a en onces
e a
escasa
y además -
ecibía un
menguado
in e és
po
pa e
de
los
especialis as.
Una lec u a a en a
de
los
esc i os
de
es a
época
pe mi e saca
la
-
doble
imp esión de
que:
a)
Se
esc ibe an e
la
exis encia
de un
p oblema pe o
sin
apo a
ideas
nue as
que
aigan
un
pensamien o esco
que sea
aplicable.
b)
Se
piense
que hay que
lucha
po la
conse ación de
las
pequeñas
y
medianas
emp esas
ya
que
es án en
pelig o, pe o
con la
única mo i ación de
que
no
desapa ezcan,
de
que
no se
ex ingan.
Pa ece
como
si
p ima a
un
emo
a
lo que
sucede ía
si las
pequeñas
emp esas
pasa an
a
ocupa
un
luga limi ado
en
el
sis ema.
En mi opinión, el
in en o
de
apoya las
se
debe
más a un
miedo
al
cambio
y a
lo
desconocido
que
a
una
mo i ación
se ia
que
abogue
po la
pe manencia
de
es as
emp esas.
288
A
mediados
de
la
década de
los
se en a
se
celeb an
unas
Jo nadas
-
sob e
el
ema
(conocidas
como
de
S .
Gall)
que han
ecibido
una
ex ao dina—
ia
di usión
po la
impo ancia
de
las
apo aciones
que
en
ellas
se
hicie on
(1). Expe os
de
dis in os
países
exp esa on
el
g ado
de
de e io o
y
la
p o—
undidad
de
la
decadencia
de
las
pequeñas
emp esas.
Es e
es
el
caso
de
los
-
Es ados
Unidos
donde
exis e
una
conciencia bas an e gene alizada
de
que las
emp esas
pequeñas
caminan
ya
hacia
su ex inción y
es e con encimien o
es
la
-
p incipal
uen e
de
p eocupaciones pa a
la
Small Business Adminis a ion.
En
Alemania,
po
o a pa e, Leihne
comp obó
que
se seguía
la
ónica
apun ada
-
pa a o os
países de
descenso
con inuado
del
núme o de pequeñas y
medianas
-
emp esas,
has a
el
pun o
que
en
la
década de
los
se en a
el
núme o de
es as
-
emp esas
descendió en un
ein a
po
cien o
ap oximadamen e.
A la ez que
disminuyen
en núme o
es as
emp esas,
apa ece
un enóme
no
la e al,
las que
pe manecen
son
en su
conjun o
cada
ez
más
g andes
y su
olumen
gene al
de
negocios
sube
en é minos
eales.
En
es e pun o cab ia
p e
gun a se
si
se
a a
de
una
elación de
causa-e ec o,
es
deci ,
si el
e ec o
cons a ado
de su
supe i encia iene
como
causa
el
hecho
de su
mayo
ci a
de
negocios
o, en
o as palab as,
si
las
'ci as
p opo cionan
la
e idencia
de
que
pa a
que una
pequeña
emp esa
pueda
man ene se
debe
c ece .
La
acep ación de
conclusiones
como la
an e io
nos
lle a ía a
cen-
a
el
ema
de e lexión
sob e
dos
hipó esis: •
12)
Toda
emp esa
pequeña
debe
es ablece
como
obje i o
p io i a io
el
c ecimien o,
subo dinándolo
odo
a
el,
pues
sólo
aumen ando
de amaño
pe -
manece á en
el
me cado.
22)
Las
pequeñas
emp esas
desapa ece án de
la
economía de
los
paí-
ses
eu opeos
y
ame icanos
en un
pe iodo co o sal o
que:
a)
Concep ualmen e
ayamos
cambiando
la
denominación de pequeño
ha-
cia
lo que
an es
hab ía
sido conside ado
mediano
o
g ande.
b)
Que se
po encie la.
base
emp esa ial
en
el
sen ido
de
omen a
la
c eación
cons an e,
el
nacimien o,
de un
buen
núme o de pequeñas
emp esas
que
pos e io men e,
al
c ece ,
ayan
cub iendo
los
dis-
289
in os
es a os
de
dimensiones emp esa iales
desde
abajo hacia
a iba.
En
la
linea
an e io
y
con
obje o
de
comple a
la
pano ámica
amos
a e mina
con
un
b e e comen a io sob e
la
si uación b i ánica y
la
de
nues-
o
país.
En
G an
B e aña,
es udios simila es
a
los
an e io es
hechos
po
-
Wa kins (2),
en
donde
se
compa a
con el
es o
del
con inen e eu opeo,
señalan
una
misma
linea
gene alizada
de
de e io o
de
las
pequeñas
emp esas.
En nues o
país,
sin
emba go,
las
endencias
no
son an
e iden es.
Se obse a, cie amen e,
una
pé dida de
impo ancia
de
las
pequeñas
emp esas
pe o
con la
pa icula idad
de
que
su
mo imien o
es muy
len o.
La e olución,
en sen ido
descenden e
de
las
pequeñas y
medianas
emp esas
españolas, es
an
pe ezoso
que
aún
nos
queda
la
duda
de
si
se
a a
de
una
si uación
me amen e
coyun u al.
CUADRO
NS 1
EVOLUCION
DE
ESTABLECIMIENTOS
INDUSTRIALES
EN ESPAÑA.
Año
Plan as
NS
de
a-
baj ado es
Tamaño
medio
Po cen aie
del
ns
o al
de
es ableeim.con:
Año
Plan as
NS
de
a-
baj ado es
Tamaño
medio
Has a
50
abajado es
De
50 a
500
abaj
ado es
Más de
500
abaj
ado es
1
962
1970
1975
536.318
298.288
351.805
3.139.612
3.180.554
3.859.523
5,85
10,66
10,97
98,67
97,11
97,00
1
,
25
2,71
2,80
0,08
0,16
0,20
Fuen e: A las
Es adís ico.
Banco
de
Vizcaya,
1978,
pág. 36.
De la
obse ación
del
cuad o
ns 1 se e
con
cla idad
la
disminución
paula ina
del
peso
de
las
pequeñas
emp esas
españolas
(has a
50
abajado es),
mien as
que las
medias
y
g andes
aumen an
de
o ma segu a
y
len a.
Todo
es o
lle a
a
que el
amaño
medio
de
los
es ablecimien os indus iales
de
nues o
-
290
país
sea
cada
ez
mayo ,
habiéndose
casi duplicado
en
ece
años.
A
pesa
de
ello
oda ía es
p on o pa a
pensa
que la es uc u a emp esa ial
española
ha-
ya
cambiado
signi ica i amen e
pues
no
hemos
de
ol ida el.pun o
de
pa ida
-
(se ia
excesi o plan ea lo
apun ado
de
o ma
iun alis a
y
conside a lo de-
cisi o
pa a juzga
en
o no al
ema,
pues
el
amaño
medio
emp esa ial
de -
nues as
pequeñas
emp esas
sigue siendo
muy
educido).
Las
emp esas,
como
odo
ó gano
i o, ienen
un
nacimien o
y un
de-
sa ollo.
Tan o el
núme o de
nacimien os
como
el p oceso
de
desa ollo
ma ca-
án
la es uc u a poblacional.
Sabemos
que una
población isiológicamen e
sa-
na
y
no mal p esen a una es uc u a
de
ipo
pi amidal. Co ela i amen e
y en
é minos
simila es
podemos
es ablece lo que
pod ía
se una es uc u a
de
la
población
emp esa ial que con segu idad
p esen a ía
si la
obse á amos
algu-
nas no as di e enciado as impo an es
de
des aca .
En
p ime luga la
base.
-
Un
núme o muy
impo an e
de
las
emp esas
que
se
c ean
desapa ecen
en
los
p i-
me os
años
(3).
Luego
si es a
base
se
educe, si la
c eación de
emp esas
pe-
queñas
queda
limi ada
a
unas
pocas,
su
in luencia sob e la es uc u a
a a
se
decisi a,
no en
los
momen os
ac uales pe o si
más
adelan e
ya
que las
capas
-
supe io es
no se e án
nu idas
y se o ma án
es uc u as con cuellos
de
bo-
ella
lo que
end án
epe cusiones innegables sob e la
economía en
gene al.
En
segundo
luga la
pi ámide
emp esa ial
no
acaba
necesa iamen e
en
pico
po que
las
emp esas
no
han
de
desapa ece
po ley
biológica
como
las p'e
sonas, sin
emba go,
el
hecho
es
que llega
un
momen o
en
que la
mayo ía se
en
abocadas
al cie e po
en e medades
económicas y
inancie as. Las mo i acio-
nes
de
es os cie es son
muy
di e sas
y
an
desde
los
p oblemas
de
ipo
es—
ic amen e
inancie o
a
los
de
pe sonal,
pasando
po si uaciones coyun u a-
Ies
i emediables (4).
Y
en
e ce luga , el onco
de
la es uc u a que
se á
bas an e
com
pac o mien as la
base
siga siendo amplia pe o
adop a á
o mas
ex añas
si el
núme o de
emp esas
c eadas
anualmen e
di ie e
mucho
de un
pe iodo
a
o o.
De odo es e p oceso llegamos al con encimien o
de
que el elemen o
cla e que
debe
cen a nues a
a ención es
la
c eación
cons an e
de
emp esas,
es deci , la
base
de
la
pi ámide,
pues
el desa ollo pos e io sigue
unas
pau
as
sob e las que
es di ícil
in lui
y
que,
además, es án
elacionadas
en -
291
buena
medida
(aunque
no
o zosamen e) con la
capacidad
de
c ecimien o
de
las
emp esas.
II.
LOS
PROBLEMAS
ORIGINARIOS
Lá
decadencia
de
las
pequeñas y
medianas
emp esas,
su núme o y
o-
lumen
de
ope aciones, iene
unas
causas
mo i an es.
Se ha
llegado
a
la
si ua-
ción
ac ual
po que
hay
unos
p oblemas
y
po que
es os
p oblemas
no
han
podido
se esuel os po
muchas
de
las
emp esas.
En es e apa ado in en amos deja cons ancia
de
las di icul ades
-
más
comunes
con las que opiezan las
pequeñas
emp esas
las cuales
hemos
ag u-
pado
bajo cua o
í ulos gené icos:
a)
P oblemas
inancie os
y económicos.
b)
P oblemas
de
asis encia
écnica y
desa ollo.
c)
P oblemas
de o mación de
pe sonal
y
cuad os.
d)
P oblemas
come ciales.
/
An es
de
pasa
a
desa olla
cada
uno
de
es os pun os con iene ha—
ce una
obse ación
p e ia. Cualquie
p oblema
es
supe able si,
en
p ime lu-
ga ,
se
conoce
y, en
segundo
luga , exis e el
deseo
de
hace le
en e.
Es a e
lexión
iene al
caso
po la ac i ud e icen e que
muchos
adop an
en
la
expo-
sición de
los
males
emp esa iales que
se
con ie en
en
p olongados
gemidos
de
plañide as
cuyo
signi icado
acaba
en
si
mismo,
en
la simple queja.
Hay que hace
un análisis
inicial
an es
de
pasa
a
la
enume ación -
del
osa io
de
p oblemas.
Se
a a
de
a e igua si el con ex o
polí ico de
la
nación,
si el ambien e
económico e
ins i ucional
es
a o able
o
con a io
a -
la
pequeña y
mediana
emp esa.
Si
es
a o able
con end á
inicia
la in es iga-
ción
pe o
en
caso
con a io
no se á
ú il,
no
con enien e, ni necesa io el
em-
plea
unos
es ue zos impo an es
en
es udios que
no se án
u ilizados
de
momen
o
y pe de án su
alidez
en
el u u o
pues
el
mundo
económico y
emp esa ial
-
cambia
con
demasiada
apidez.
Ni
que deci iene que
en
cada
país y en
cada
momen o
la
si uación
es
dis in a.
En España,
po ejemplo,
cuando
se
mi a hacia
a ás y se
ecue dan
292
las
posiciones
de
nues os
polí icos en
o no
a
la
dimensión
emp esa ial
se
obse a
como
ha
habido
pe íodos en
los que lo
único
que
p eocupaba
e a el
-
omen o
de
las
g andes
emp esas
y
el desp ecio
y
ol ido
de
las
pequeñas
(5).
Las leyes
de
dimensiones
emp esa iales
mínimas
son uno de -los
exponen es
des
acados
de
es a
posición en
los
años
sesen a (6).
1.
P oblemas
inancie os
y económicos
a) Las ins i uciones inancie as
se
esis en
a
concede
p és amos
a las
pequeñas y
medianas
emp esas.
Una
pequeña
emp esa
p esen a
mayo es
-
iesgos que o as
de
dimensiones
ele adas. Ese
mayo
iesgo iene un,o igen
económico y
o o inancie o. El p o eso
Cue o
(7) demos ó
que las
pequeñas
y
medianas
emp esas
ienen
un
iesgo
económico muy
ele ado
cuando
se
mide
-
po la a iabilidad
de
los bene icios. El o igen
de
es e
mayo
iesgo
se
en-
cuen a
en
la
al a
de di e si icación de
sus p oducciones,
en
la
no
exis en
cia
de
segmen os
independien es
de
me cado,
en
la ca encia
de ecnologías -
que
no es én
co elacionadas
y en
la
inculación a un
educido
núme o de
p o-
eedo es
y
clien es.
Causas
odas
ellas
de
ines abilidad
y
que colocan
a
las
pequeñas
emp esas
en
si uaciones imposibles
de
esol e
cuando
se
p esen an
-
sucesos
nega i os.
El
iesgo inancie o, de inido po el p o eso
Cue o
como
la
capa-
cidad
de
hace
en e
a
sus
comp omisos
po pa e
de
una
emp esa,
es ambién
mayo ,
al
menos
en
el
caso
español,
debido
a
la
composición de
los pasi os
de
las
pequeñas
emp esas
que
acos umb an
a
es a
o mados
en
po cen ajes ele a-
dlsimos
(más
del 40%) po pasi o ci culan e
a
de ol e
en
plazos
p óximos.
b) O o
p oblema
consis e
en
la
di icul ad
de
acceso
al
c édi o. -
Las
pequeñas
emp esas
no
encuen an ins i uciones inancie as
de
las que ob-
ene ecu sos con acilidad.
Ello
les obliga
a
acudi
a
p es amis as
dis in
os
a
los
bancos
que
cob an
in e eses
muy
supe io es
a
es os. El
Banco
In e -
nacional
de Recons ucción y
Fomen o
(BIRF)
y
o as ins i uciones c edi icias
in e nacionales
han pues o
de
mani ies o la impo ancia
de
dicho
p oblema
-
pe o hay que econoce que han apo ado
muy
escasas
soluciones. Si el
in e és
es bajo,
comen a
el
BIRF
(8),
no es
posible mo iliza el aho o
y
po an o
el
in e és
con que
se
p es a
a
las
pequeñas y
medianas
emp esas
no
puede
se
a bi a iamen e
bajo. Pe o
además,
debido
al
mayo
índice de
insol encia
de
293
es as
emp esas,
los ipos
de in e és de
los
c édi os
dedicados
a
ellas
deben
se
más
ele ados
( es
pun os supe io es
es
la
indicación más
gene alizada)
-
pa a que es os
c édi os es én en
condiciones simila es
a
los que ecibe la
-
g an
emp esa.
c) Las
pequeñas
emp esas
ca ecen
de ga an ías
su icien es
y es muy
di ícil
que consigan o as subsidia ias. Es o
limi a
aún más su
capacidad
de
endeudamien o
pues o que
muchas
ins i uciones inancie as
conceden
mayo
im—
po ancia
a
las
ga an ías
o ecidas que
a
la iabilidad del p oyec o.
d) Las
pequeñas
emp esas
p ecisan, especialmen e
en
el
momen o
de
su
c eación, de
capi ales
a
la go plazo pe o los
bancos
p e ie en
concede
-
p és amos a
co o plazo has a el pun o que
en
algunos
países
el 80%
de
los
-
p és amos de
las ins i uciones inancie as son pa a ope aciones come ciales
y
sólo
el 20% es an e
se
dedica
a
ope aciones indus iales.
La
magni ud
de
es a
si uación es oda ía más
llama i a si
se
piensa que del 20% que
se
dedi
ca
a
la ac i idad
indus ial,
un
70%
acos umb a
a
i des inado
a
capi al
de
explo ación a
co o plazo.
De ahí
nos
queda
un
insigni ican e seis po cien o
pa a ope aciones
a
la go plazo,
a
odas luces insu icien e pa a
economías
que
p ecisan
de
la
in e sión y
mucho
menos
si
se
piensa
en
la pa e
de
dicho
6%
que
llega á a
las
pequeñas y
medianas
emp esas
(9).
e) O a
si uación
que
undamen almen e
se
p oduce
en
los
países
sub
desa ollados
aunque
no
sea
un enómeno
exclusi o
de
es os, consis e
en
que
-
los
bancos
inancian los p oyec os
más
segu os
y
menos
compe i i os,
siemp e
que los
mismos
puedan
p oduci bene icios ele ados
a
co o plazo. Es o
en
la
p ác ica
iene
a
supone
la
inanciación de
ac i idades con
un
g an
componen-
e
especula i o,
ámbi o en
el que las
pequeñas
emp esas
no
ienen cabida.
)
Si
pensamos
que la
di icul ad
mayo
la ienen las
emp esas
peque
ñas en
sus
comienzos
cuando
aún no
han
conseguido
en aiza se
en su
ac i idad
me can il,
no
ienen una
clien ela
segu a
y es án
empezando
a
busca
salida
a sus p oducciones, inmedia amen e
pensa emos
que
se ía
esencial el que ue-
an es as las que ecibie an una
a ención
inancie a p e e en e. Sin
emba go,
la
obse ación de
la ealidad
demues a
que los
p és amos,
especialmen e
-
aquellos que
se
conceden
con las mejo es condiciones,
se
o o gan con
p io i-
dad
a
los indus iales
ya
es ablecidos que
desean
amplia
su
ac i idad.
Un -
294
nue o
indus ial
o
come cian e
encon a á
eno mes
di icul ades
pa a ob ene
-
c édi os y
ello
ha
ocasionado
que
muchas
emp esas
con
u u o
p ome edo hayan
pe ecido
simplemen e
po
no
dispone
en un
momen o
inicial
de
su icien e
a-
dición
emp esa ial
como
pa a
e i a
el
ecelo
de
los
banque os.
No
han
desapa
ecido
po la
compe encia
de
o as
emp esas,
pequeñas o
g andes,
sino
po que
se
les han
negado
unos medios
que
p ecisaban pa a desen ol e se no malmen e.
g)
Ya
desde
un
pun o
de
is a
pu amen e
económico hab ía
que
des a-
ca
a
la
polí ica
iscal
como
coadyu an e
a
la
c eación de un
elemen o
di e—
encial
que
Césa Menéndez
desc ibe asi: "Es a
en aja
inicial
en
los
ipos
-
de g a amen
no es en
el
caso
de
las
emp esas
indi iduales
más
que
apa en e,
-
pues
las
obligaciones comple as
del
emp esa io
indi idual
sólo se
cumplen
-
cuando
paga
el
impues o gene al sob e
la
en a
de
las
pe sonas
ísicas,
suma-
do
al
impues o
indus ial.
Sin
emba go,
en
cuan o
a
los
es ímulos
iscales
a
la
inanciación de
las
in e siones,
se
hallan
en
peo
si uación
que las
g an-
des emp esas" (10).
h)
Po
úl imo,
la
aplicación
indisc iminada
de
las
leyes
labo ales
y
de
segu idad
social
c ean
un
peso excesi o sob e emp esas
en
donde
el
ac-
o
abajo
es
el
elemen o cla e
de
la
p oducción y en
donde
la
pa e unda—
men al
de
los
cos os
se
concen a
en
el
empleo
de
ho as
'de
abajo
del
pe so-
nal
.
2. P oblemas
de
asis encia
écnica y
desa ollo
a)
Las
pequeñas
emp esas
no
disponen
de
ecu sos
su icien es
pa a
-
hace es udios,
análisis y
p ospecciones
que les
pe mi an abo da
el
u u o
y
su
ac i idad
con
unas
cie as
ga an ías. De ahí su
necesidad
de
asis encia
-
que
debe
se
ealizada
po
o ganismos gube namen ales
con
au o idad
y
ecu sos
su icien es
como
pa a
canaliza
es a
a ea.
En España ha
sido
el
Ins i u o
de
la
Pequeña y
Mediana
Emp esa
Indus ial
(IMPI),
c eado
en
1978, el
enca gado
de es a labo
de
aseso amien o (11).
b)
La
mayo
pa e
de
los
emp esa ios,
cuando
comienzan
su
ac i idad,
desconocen
la
asis encia
que
pod ían
ecibi
de
o ganismos
y
p o esionales.
-
No
saben
que
es a
exis e
ni el
alcance
de
dicha
asis encia.
c)
Una
di icul ad
adicional
esul a
de
la
al a
de comunicación -
que
exis e
en e
la
Adminis ación y
las
pequeñas y
medianas emp esas
que im-
posibili a
po
pa e
de
los
o ganismos
de
asis encia
el
apoyo
e ec i o
a
es—
as,
simplemen e
po el
desconocimien o
de
cuales
son sus
necesidades,
eales.
d)
A
odo
lo
an e io
se
une la
eno me
in e sión en é minos
eales
que cualquie
pequeña
emp esa
debe
ealiza
en adminis ación y
asis encia
du
an e
Los
p ime os
momen os
de su
ac i idad
me can il.
Es a
in e sión
inicial
es p opo cionalmen e
muy
ele ada o mando can idades impo an es sob e
el o-
al
de
las
des inadas
a
la
in e sión
inicial.
e)
Las
pequeñas
emp esas
no
pueden
in e i
ue es
can idades
en -
in es igación,
lo que
lle a
a
si uaciones
de ope ación en
condiciones ma gina
les.
Es muy di ícil
encon a
ins i uciones
que
ealicen
in es igaciones enea
minadas
a
p opo ciona
una
base
ecnológica
mode na
a
las
pequeñas
emp esas
-
o bien
que
se
dediquen
a
coo dina
y
ag upa
los
es ue zos
indi iduales
de -
es as
sociedades.
3.
PIOIJ]
oni,
i ,
11
-
Fo mación de
pe sonal
y
cuad os.
a)
El
emp esa io
indi idual
que
c ea
una
pequeña o
mediana
emp esa
gene almen e ca ece
de
una
o mación
adecuada
como
ges o
de
emp esas.
El p o
eso
Suá ez
(12)
indicaba
que la
o mación
especi ica
en
cuan o
a
la
ac i i-
dad
que
desa olla
el
emp esa io
pequeño no es
la
base
de su
de iciencia.
-
Cuando
un pequeño
emp esa io c ea
un
alle
de epa ación de au omó iles,
po
ejemplo,
acos umb a
a
conoce
muy
bien
ese
abajo.
Si
un pequeño
emp esa io
mon a
un
come cio no malmen e
lo
hace
después de
conoce
a
ondo
el
sis ema
-
de uncionamien o
ope a i o,
comp a
y
en a,
en
es as
pequeñas
unidades.
Sin
emba go,
unos
y
o os
acos umb an
a
es a
ajenos
a
las
implicaciones
ju idi—
cas
de su
ac i idad,
o
bien
a
las
iscales
e
incluso
a
las
labo ales
y
lo que
es
más
g a e, desconocen
lo que
noso os llamamos
la
adminis ación de
la
em-
p esa.
Es a
al a
de o mación es
una
de
esas necesidades undamen ales
que
-
hay
que
cub i
pa a
e i a
o
palia
la
c isis
de
es as emp esas (13).
b)
Las
pequeñas
emp esas
no
pueden
p epa a
po si
mismas
a su
pe -
sonal
ni
pueden
o ece
sala ios
lo
su icien emen e ele ados
como
pa a cap a
mano
de
ob a
con
expe iencia
y
habilidad
de
p ime a
ila.
Asi que
necesi an
-
296
apoyo
en
cuan o
a
esa
o mación y capaci ación de su
pe sonal.
c)
Todo
el
sis ema
de enseñanza,
an o
a
ni el
p ima io
o
secunda—
io
como
a
ni el
uni e si a io,
cuando
hace
e e encia
a lás
emp esas
gene al^
men e
se
limi a
a
pensa
en
la
g an
emp esa
o en
los
se icios
que
o ece
el
Es ado.
La enseñanza se ha
concen ado
en
pun os,
que
aún no
siendo ajenos
a
la
pequeña y
mediana
emp esa,
necesi an
ue es
pun ualizaciones an es
de
po-
de
se
aplicados
a
es as.
Cuando
un
economis a
es
llamado
po una
pequeña -
emp esa,
muy
p on o
se da
cuen a
que
g an pa e
de
sus
conocimien os
no
ie—
nen
una
aplicación
di ec a
y
que
o a
buena
pa e
ha de
se
acomodado
a
la
-
dimensión
emp esa ial
con la que
se es á
en en ando.
d)
La enseñanza
secunda ia
en
los
dis in os
países es á
o ien ada
a
p epa a pe sonas
que an
a
llega
al
me cado
labo al
en
demanda
de
empleo.
-
La
enseñanza de
nues o
país y en
gene al
de
la
mayo ía de
las
naciones
iene
como
me a
el
capaci a '
a
unos
es udian es
que
después
o ecen
sus
se icios
-
a
las
emp esas
en
las
cuales
abaja án
como
empleados
de
mayo
o
meno
ca e-
go ía.
Ello
hace
que el
emp esa io
no
p oceda necesa iamen e
de
cen es
en -
donde
se
impa a
una
enseñanza idónea
pa a
su
pos e io ac i idad'en
la
socie
dad.
P ác icamen e no
hay
cen o
de enseñanza
donde
se
pueda
ap ende
cómo -
c ea ,
analiza
y
ges iona
una
pequeña y
mediana
emp esa.
Cuando
es a ense-
ñanza se da en
Facul ades
Uni e si a ias
especí icamen e
des inadas
a
ma e—
ias
de economía,
inanzas
o
emp esa
en
gene al,
los
ni eles
de
es a
enseñan
za
son lo
su icien emen e ele ados
como
pa a desanima
su
es udio
a
muchos
emp esa ios po enciales
que
no eúnen
las
condiciones
que
adicionalmen e
han
ca ac e izado
a
los
buenos
es udian es. Fal an
po
an o
p og amas
de enseñan
za secunda ia en ocados
a
los
emp esa ios.
4. P oblemas come ciales
Los
es
g andes p oblemas come ciales
de
las
pequeñas y
medianas
-
emp esas
son los
siguien es:
a) Es as
emp esas
se
encuen an ap isionadas i iendo
en
me cados
-
adicionales
y de
es os
me cados
adicionales.
En
dichos
me cados
la
compe en
cia
acos umb a.a
se
muy
ue e
debido
al
g ado
de a omización de
las
unida-
des
de p oducción y de
la
abundancia
de
es as
emp esas
que
abajan
en
ellos.
297
Es os
me cados
adicionales
acos umb an
además a
encon a se
en
el
lími e -
máximo de su
c ecimien o
y
po
an o solo
cabe
espe a
descensos
paula inos
o
como
máximo
el
man enimien o
en
sus
ni eles
de
negocio.
b)
Las
pequeñas y
medianas
emp esas
u ilizan
edes
de dis ibución
que
en
la
mayo ía de
los
casos
pueden
conside a se an icuadas.
El
mo i o
es -
que
no
ienen
acceso
al
empleo
de
las
nue as
o mas
de dis ibución y
en a,
ni
medios
adecuados
pa a pone las
en
ma cha.
c)
Un
elemen o
de
g an impo ancia
es
la
imposibilidad
de
ope a
di
ec amen e
en
las
uen es
de
suminis os
de
ma e ias p imas.
Las
comp as
en -
es as
emp esas
acos umb an
a
es a media izadas
po una
se ie
de
come cian es
in e medios
que
enca ecen
el
p oduc o.
La si uación es muy
g a e
cuando
se
a
a
de
ac i idades
de impo ación o expo ación en
donde
los
egímenes
o icia-
les
pa a
la
concesión de
licencias
o iginan si uaciones
muy
des a o ables pa a
las
pequeñas
sociedades.
III.
¿HAY
ALGUNA RAZON PARA
INTERVENIR?
Las
pequeñas y
medianas
emp esas
ienen
en
el
mundo
económico
ac ual
una impo ancia decisi a.
Sin
emba go,
es a
no es
una
azón
su icien e
po si
misma
como
pa a induci
a
los
gobie nos
a
ac uaciones
en su
de ensa.
Hay que
busca mo i aciones
menos
elemen ales pa a
jus i ica
una
in e ención
po
-
pa e
de
los
polí icos
que,
de
o ma gene alizada,
hoy
se es á
eclamando
aun
que sin
demasiado
éxi o.
A
con inuación
amos
a
es ablece
una
pequeña
lis a
de
en ajas
-
que
la
pequeña y
mediana
emp esa
apo a
al
sis ema
económico y
que
de
o ma
pa cial
unos
y
o os de enso es
de
las
pequeñas
emp esas
acos umb an
a
inclui
en
sus
esc i os
(14).
1.
Comenza emos
po el
elemen o
que
a
nues o
juicio
es más
impo —
an e:
La
capacidad
de c eación de
pues os
de
abajo
po
es e
ipo
de
emp e-
sas.
Desde
es a pe spec i a
hay
es
g andes azones pa a apoya
a
las
peque-
ñas
emp esas:
a)
El
con encimien o
de
que las
g andes
emp esas
son
incapaces
de -
298
c ea
los
pues os
de
abajo
necesa ios
pa a
e i a
el
desempleo
en
la
pobla-
ción
labo al
y
si las
g andes
no
pueden,
e iden emen e
la
única ía de
solu—
ción
que
queda
es
acudi
a
las
pequeñas y
medianas emp esas pa a
que
se
enca
guen
de
es a
u ea.
b)
Las
pequeñas
emp esas
necesi an
menos
ac i o
ijo
po
cada pues-
o
de
abajo
que
c ean.:Ap oximadamen e
con
un
e cio
del
capi al
po
emplea
do
de
las
g andes emp esas
es
su icien e
pa a
c ea
un
pues o
de
abajo
po
pa e
de
una
de
es as
pequeñas
emp esas (15).
c)
En úl imo
luga
hab ía
que
pensa
en
que las
pequeñas
emp esas
-
no
necesi an
un
pe sonal
an
cuali icado
como las
g andes
y
eso
lle a
a
aho-
os
conside ables
en
cuan o
a
la
o mación
del
pe sonal.
Pa a
emacha
lo
an e io
ha emos
e e encia
a un
es udio
(16)
en -
el
cual
se
compa aban
dos
si uaciones
emp esa iales
simila es.
La
p ime a
-
que
ep esen aba
a
emp esas
pequeñas
las
cuales
empleaban
una
ecnología
que
podía
conside a se
ap opiada
y
la
segunda
que
se e e ía a
emp esas g andes
-
que
hacían un
uso
in ensi o
del
capi al.
Pues
bien
en
es as
ci cuns ancias
la
emp esa
pequeña
c eaba
seis
eces
más
pues os
de
abajo
que la
g ande
en
con
diciones
p opo cionalmen e
simila es,
además,
los
ing esos
po
concep os
sala
iales
en
las
pequeñas
e an
cinco
eces mayo es
que
en
las
g andes
y
el
alo
ag egado
o al
en
la
emp esa
pequeña
e a
cua o
eces mayo
que
en
la
g ande.
En
es as
ci cuns ancias
esul a
cla o
que
aquellos
países
que
en—
gan
una
p eocupación
po el
ni el
de
desempleo
han
de
compa i
ambién su
in
e és
po el
omen o
y
la
c eación de pequeñas
emp esas.
La emp esa
pequeña
como
gene ado a
de
pues os
de
abajo
se
pone
ambién de
mani ies o
en
el
cuad o
núme o
dos.
En él se
obse a
como
en
el
pe
iodo
1958
a
1975 las
emp esas
pequeñas
si ie on
pa a
c ea
en España
es
-
millones
de
pues os
de
abajo
mien as
que
en
el
mismo
pe iodo
las
g andes
-
emp esas
no
ue on
capaces
de
c ea
ni
siquie a
cua ocien os
mil
pues os
d<^
abajo.
299
CUADRO
N2 2
CREACION
DE
PUESTOS
DE
TRABAJO
POR
LAS
EMPRESAS
ESPAÑOLAS
Tamaño Núme o de
abajado es
emp esa ial
1958
1975
4.750.218
2.035.412
1.169.336
TOTAL
. . .
3.687.351
7.954.966
Fuen e:
J. Jané Solá;
op.
ci .
2.
O a
cues ión de in e és
la
cons i uye
el que la
exis encia
de
pequeñas
emp esas
con ibuye
a
omen a
la
compe encia
en
el
me cado.
Si las
g andes
emp esas
abaja an
solas,
con
segu idad
el
pode
del
me cado
(17)
-
les
lle a ía a
padece
lo que
Ha ey
Leibens ein
ha
llamado
ine iciencia
X
(18)
las
o ganizaciones
cuando
se
encuen an
en
si uaciones
de
compe encia
-
impe ec a
y se
no an
poseedo as
de un
pode
e ec i o
en
el
me cado
no
ope—
an
el
lími e de
sus
posibilidades.
Leibens ein
ha
demos ado
que
exis e
una
elación
di ec a
en e
pode
de
me cado
e
ine iciencia.
La
mejo a
de
la
e i-
ciencia
es
po
sí un
pun o
impo an e
pa a
cualquie
economía de
me cado,
lo
su icien emen e
in e esan e
como
pa a hace
a ac i a
una
in e ención y
o-
men o
de
las
pequeñas
emp esas
si esa
in e ención
con ibuye,
como
pensamos,
a
mejo a
si uaciones
del
me cado.
3.
Las
pequeñas y
medianas emp esas
ga an izan
la
es abilidad
de -
las
comunidades
u ales.
Pe mi en
que la
población
u al
c ezca
y se
desen—
uel a
sin la
necesidad
de
emig a
hacia
o as
zonas
y
con
ello
se
e i an
-
inmensos
p oblemas
de
desa aigo
y de c eación de
in aes uc u as
en
zonas
en
donde
se
acumulan
los
p oblemas
de i ados
de
las
si uaciones
de
concen a
ción
humana.
300
4.
El
peso
económico de
es as
emp esas
es
lo
su icien emen e impo -
an e
como
pa a
que
se
les
p es e
a ención
simplemen e
po
ello.
Las
pequeñas
y
medianas
emp esas
son, po
ejmplo,
en
Es ados
Unidos
el
97 %
del
o al,
y
en
España,
llegaban
en
1975 al
99 %.
Las
pequeñas
emp esas
p opo cionaban
en España
el
36 %
del
o al
-
empleo
y en
Es ados
Unidos
el
58 %. Pod íamos
segui
dando
ci as
al
espec o
pe o
c eemos
que con
es as
ya
enemos
las
su icien es pa a
se i
nues a
a -
gumen ación.
5.
Uno de
los
sec o es
en
mayo
c ecimien o
y
que
cada
ez
ocupa
-
pa celas
más
ex ensas den o
de su pa icipación en
el
p oduc o
in e io
b u-
o
de
los
países, es
el
sec o se icios.
En
sociedades
muy
desa olladas
co-
mo
USA
llega
a
da el
70 % de
los
empleos.
Pues
bien es e sec o
es'muy
ap o
piado pa a
que
en
el
abajen
pequeñas y
medianas
emp esas.
E iden emen e
ios
se icios
que
gene almen e
se
o ecen
pueden
se
suminis ados
ambién
po
-
g andes
emp esas
pe o,
sin
emba go,
las
pequeñas
emp esas
pueden
compe i
en
es e sec o
con
cualquie
emp esa
g ande
sin muchas
di icul ades (19).
6. Las
pequeñas
emp esas
se
adap an
pe ec amen e
a
las
ci cuns an-
cias pa icula es
de
los
me cados
y
son
muy
ap opiadas
siemp e
que los
me ca-
dos
se
encuen en limi ados
en
el
espacio,
en
el
iempo
o,
bien,
po
su
olu-
men
(20).
IV.
LAS
ALTERNATIVAS
DE
ACTUACION
Después de
odo
lo
an e io
pa ece
e iden e
que hay
buenas
azones
pa a ac ua
a
a o
de
las
pequeñas
emp esas,
sin
emba go,
una ez
omada
es-
a
conciencia
y
adop ada
la
ac i ud
consecuen e
de
apoyo
nos
en en amos
ya de
lleno
con el
p oblema
más
g a e:
¿De qué
mane a
hace lo?.
¿Cómo
e i a
las
ne
as as
consecuencias
que la
in e ención económica ha
aido an as
eces
so-
b e
la
p oduc i idad
de
las
emp esas?.
¿Cuán o
iempo
debe
man ene se
la
ayu-
da
y en qué a a
consis i es a?.
En
la
p ác ica
los
gobie nos
que han
omado
pos u a
en
o no
al e-
ma
se
han
mos ado
absolu amen e dispa es
en
sus
ac uaciones
y
ninguno
de -
ellos
se
puede
conside a sa is echo
hoy
de
lo
ealizado. Bien
es
cie o
que
las
medidas
de polí ica económica
a bi adas
han
sido di e en es pe o
ambién
lo
e an
las
ci cuns ancias
con que
se
en en aban.
El
g ado
de
desa ollo,
el
núme o de
emp esas
con que
ya se
cuen a,
la
dimensión de
los
me cados
naciona
les,
el
ni el
de p epa ación de
los
pequeños
emp esa ios,
son
algunos
de
los
ac o es
que han
lle ado
a
ac i udes di e en es.
Pensemos
que
países
como
Aus alia, A gelia,
Came ún, Canadá,
Cos-
a
de
Ma il,
F ancia, India,
Es ados
Unidos
de Amé ica y
Suecia, en e o os,
han
adop ado
medidas
impo an es
en
la
p o ección y
omen o
de
la
pequeña y
mediana
emp esa.
G acias
a
ellos
hoy
disponehios
de
odo
un
panel
de
expe ien
cas
que nos
pe mi en o ien a
el
ema
po el campo
de
lo
p agmá ico en
luga
de deja lo
en
la
me a
discusión eó ica y es
es a
la
línea
buscada
po
noso-
os
pa a ce a
la
p esen e ponencia.
Cuando
las
pequeñas y
medianas
emp esas
o los
especialis as
en
el
ema,
eclaman
p o ección y
ayuda
pa a
ellas
lo que
plan ean gene almen e
-
son
medidas
muy
conc e as elacionadas casi
siemp e
con el
á ea de
la
inan-
ciación. Se
c ea p on o
un
ambien e
indeseable
en
ique
la
pequeña
emp esa
-
apa ece
como
mendican e
y
el
Es ado
en un
ni el
pa e nal
de
ayuda
y a
la
ez de ensa
de
los
caudales
públicos
an e
el
despil a o,
poniendo
los
enos
necesa ios
po el
emo
de
que
en
el
u u o
las
mismas
pe iciones
sean
supe-
io es
en
can idad
y
los
pe iciona ios legiones
que
acuden
an e
lo que
puede
apa ece
un maná
inago able.
Es a
si uación
conduce
o zosamen e
a
co a oda posibilidad
de -
una
colabo ación
e ec i a,
que
esuel a
los
p oblemas
de
ondo, en e
lás -
pequeñas
emp esas
que
p esionan,
y
los
gobie nos
que
pasan
a
la
decisi a.
Po
ello
noso os
c eemos
que lo
p ime o
que
se
debe
pedi
y
a bi a
es la
de i
nición de un
ma co
en
el
cual
se
cen e
el
p oblema
y en
el que
se
mueyan
con
anquilidad
emp esa ios
y
gobie nos in en ando
ambos
saca
el
máximo
ja o e-
cho posible
de
las
opo unidades
que
se
p esen en.
1.
De inición de un
ma co
gene al
Hay es
g andes
lineas
de ac uación, ya
ensayadas,
que
pueden
con-
side a se
como
ejes sob e
los
cuales
puede
ascula
la
elación
mu ua
de
acue do
en e
los
Gobie nos
y
los
pequeños y
medianos
emp esa ios:
314
colocan
en si uación de
in e io idad.
Nues a
in ención es
eco da
en
es as lineas
que
no es ácil
abo
da
el
p oblema
po que
es e iene
muchos
ma ices pe o
es
posible hace lo
con
dosis
adecuada,
del
copioso a senal
de
medidas
que
ya se
conoce
y
que hemos
elacionado.
315
NOTAS
(1)
Las
ac as
de
es as
Jo nadas
ue on publicadas
en
1976 po el
Ins i u o
S ii
zo
de In es igación
sob e
la
Pequeña
Emp esa.
(2)
Recogidos
en
las
Ac as
de
las
Jo nadas
de
S .
Gall ci adas an e io men e.
(3)
Son
muy
conocidas
las
ci as
de
U.S.A. las
cuales indican
que
cada
año se
c ean
medio
millón de
emp esas
a
la ez que
desapa ecen
cua ocien as
cin-
cuen a mil,
la
mayo
pa e
de
ecien e
c eación.
Sob e
es a
cues ión
pue—
den encon a se
una
can idad
muy
ele ada
de
e e encias
como po
ejemplo:
SUAREZ SUAREZ, A.S.: "La
dimensión y
el
c ecimien o
de
la
emp esa
indus—
ié^l española".
Con apun o
na
14, Dic. 1975-
(4)
El
Minis e io
de
T abajo elabo a
unas
es adís icas
al
espec o
que son
ade-
más magní icos
indicado es
de
los
males
eales
de
nues a
economía.
Dichas
es adís icas se
ecogen
en
los
Anua ios
Es adís icos de España
publicados
po
el
I.N.E.
(5)
A
es e espec o
con end ía
epasa
los
comen a ios
del 1e .
Plan
de
Desa o-
llo
Económico y
Social.
Comisión de
P oduc i idad. P esidencia
del
Gobie no
Mad id,
1
963.
(6)
Las
O denes
de
22/2/63
y
16/3/63
ija on
unas
dimensiones
mínimas
pa a
a-
ios
sec o es
económicos.
Pos e io men e o as disposiciones
complemen a on
la
no ma i a:
O den
de
10/2/64;
Dec e o
de
9/1/65;
Dec e o
de
18/12/65;
De-
c e o
23/12/66;
Dec e o
22/7/67;
y
Dec e o
de
27/7/68.
(7)
Ve CUERVO,
A.:
"La
p oblemá ica
inancie a
de
la
pequeña y
mediana
emp e-
sa
indus ial",
publicación
in e na
del
Banco
de España,
Cen o
de
Fo ma—
ción y
Pe eccionamien o, Ene o,
1978.
(8)
NOUVEL,
Philippe:
"El
Banco
Mundial
y
el
desa ollo
de
la
pequeña
emp esa";
en "Desa ollo
de pequeñas
emp esas:
Polí icas y
P og amas'T
4)jl.T.
,
Gine-
b a,
1
978.
316
(9)
José
JANE
SOLA
desc ibía
la
si uación española:
"En los ac uales
momen os,
más
del 50%
de
odos los ecu sos inancie os
de
odo el sis ema
c edi icio
español se
hallan ue an del
mecanismo
de
uncionamien o
lib e
de
dicho
me
cado,
que
es
el que na u almen e
ac úa
la
pequeña y
mediana
emp esa
y
den-
o
del que
ha de
halla
solución
a' sus
p oblemas
inancie os". Ve : "La
-
polí ica económica española y
la
pequeña y
mediana
emp esa";
Bole ín de Es
udios
Económicos,
Agos o, 1978,
pág. 66.
(10)
MENENDEZ
ROCES,
Cesa :
"La
ma ginación de
la
Pequeña y
Mediana
Emp esa";
Edi o ial
Mañana,
Mad id, 1978,
pág. 68.
(11) El IMPI publica
desde
ene o
de
1979
unos
"Cuade nos
pa a la
pequeña y me-
diana
indus ia"
en
donde
se
in en a
o ien a
a
los emp esa ios sob e
ma e-
ias
iscales,
me can iles, labo ales, inancie as, come cio
ex e io
y
la
si uación de
los sec o es
económicos. Además
ecoge el
esumen
de
sus
ac i-
idades
.
(12)
SUAREZ
SUAREZ,
And és, S.:
"La
pequeña y
mediana
emp esa.
Sus aspec os
-
inancie os";
Re is a
de Economía Polí ica, ns 70,
Mayo-Agos o,
1975,
p. 14.
(13)
Una de
las consecuencias
de
lo
an e io
ha
dado
o igen al siguien e
comen-
a io:
"Muchos
pequeños
emp esa ios
no
admi en que ienen
di icul ades
i-
nancie as has a que
es
demasiado
a de.
Con inua án endeudándose o
in i —
iendo
sus p opios ondos
en
el negocio mien as
con inúen
las
pé didas -
has a que pie da
comple amen e
la espe anza
y
nada
pueda
se sal ado".
PE-
TROF,
J.V.;
CARUSONE,
P.S:;
McDAVID,
J.E. "Small Business
Managemen :
Con-
cep s and Techniques o Imp o ing Decisions"; McG aw-Hill,
New-Yo k,
1972,
pág. 183.
(14)
Un
buen
es udio al espec o,
e e ido
exclusi amen e
a España, es
el
ela-
bo ado
po Jo ge
PASCUAL
ESCUTIA
en
"El papel que
ha desempeñado
la
pequeña
y
mediana
emp esa
en
la
economía
nacional";
Bole ín de
Es udios
Económicos,
Agos o, 1978.
(15)
Sob e
es e pun o
puede
consul a se el abajo
de
Philippe
NOUVEL,
ya
ci a-
do an e io men e,
en
donde
se
llega
a
conclusiones
aún más
adicales.
317
(16)
GORDON,
D.L.: "El
Banco
y
el desa ollo
de
la
pequeña
emp esa";
Finanzas
y
Desa ollo,
Ma zo,
1979.
(17)
En
o no al concep o
de
"pode
del
me cado"
puede
consul a se:
ROWLEY,
Cha les
K.: "Polí icas
an i us
y
e iciencia
económica";
Vicens Vi es,
-
Ba celona, 1975.
(18)
LEIBENSTEIN,
H.:
"Alloca i e
E iciency s. X-E iciency"; Ame ican
Econo-
mic
Re iew,
Junio, 1966.
(19)
Una
e e encia
de
los
dis in os
ipos
de
ac i idades que
desempeñan
las
-
pequeñas
emp esas
puede
e se en:
STEINHOFF,
D:
"Small Business
Managemen
Fundamen áis",
McG aw-Hill,
New-Yo k,
1978,
págs.
8 y
ss.
(20)
J.
WANTY
e
I.
HALBERTHAL
señalan
como
ocaciones
de
la
pequeña y
mediana
emp esa:
-la
ele ada
especialización,
que
no
exige una
al a
magni ud pa a se en-
able
(como
la especialidad
a macéu ica).
-el
alquile
de
p o isiones
o
se icios
a
g andes
emp esas.
-
la
p es ación de
de e minados se icios al amen e cuali icados
o
pe so-
nalizados,
cuya
misma
na u aleza excluye el e ec o masi o.
en "La es a egia emp esa ial"; El A eneo,
Buenos
Ai es, 1975,
págs.
218-9.
(21)
De
hecho
es os
nue os
plan eamien os
ya
han su gido
aunque
su
ni el
de -
di usión
sea escaso. Consis en undamen almen e
en
la
a omización de
los
-
emplazamien os
indus iales,
despe digándolos
po
un
e i o io
amplio,
a
la
ez que
se
enlazan con una po en e ed
de
ca e e as que pe mi e el
-
aslado
de
los p oduc os
en
iempos
muy
b e es.
La
expe iencia
española
al
espec o
se
encuen a
en
Na a a.
(22)
A
los in e esados po es e
ema
me
a e o
a
ecomenda les la consul a
de
la
Re is a
de
Es udios Regionales,
en
donde
jun o
a
los
a ículos de
espe-
cialis as
es
posible encon a
abundan es
e e encias
bibliog á icas.
(23)
PATEL,
Viha i
G.:
"Inno aciones
en
la
p omoción y
desa ollo
de
nue as
em-
p esas";
en
"Desa ollo
de pequeñas
emp esas:
Polí icas y
p og amas";
Op.
ci .,
pág.
78.
I
i
•
'' l
318
(24) Es e
ipo
de c édi os
ue iniciado
en
Es ados
Unidos
po el p esiden e
-
Johnson.
(25) El ac o
localización,
que
conside amos
i a
pa a la
pequeña
emp esa,
ha
sido bas an e ol idado po los es udiosos del
ema.
Po
ello
es de
ag ade-
ce que
G.G.
MEREDITH
le
dedique
un capí ulo de su
lib o:
"Small Business
Managemen
in Aus alia"; McG aw-Hill, B isbane, 1977.
.
(26)
La
expe iencia
española
consis e
en
la
c eación de
las
Sociedades
de
Ga an
ía Recíp oca.
(27) El p incipal
a gumen o
que
his ó icamen e ha
sido
empleado
al espec o
es
el
de
la "indus ia nacien e" desa ollado po
Hohn
STUART
MILL
en
sus
-
"P incipios
de Economía Polí ica".
Sob e
es e
ema
se
puede
encon a
un -
esumen
en:
CORDEN,
W.M.: "Polí ica
come cial
y
bienes a
económico",
ICE,
Mad id, 1978,
capí ulo 9-
(28) Robe
E.
NELSON
indica que
ya
exis en
en USA
cu so uni e si a ios o gani-
zados
siguiendo es a idea. Ci a
a
las Uni e sidades
de
Colo ado del No e,
Cali o nia
del Su ,
Texas
y
Wha on.
Ve
"Educación y espí i u de
emp esa"
en Desa ollo
de pequeñas
emp esas:
Polí icas y
p og amas",
Op.
ci .
pág. 65.
(29) E iden emen e exis e
oda ía
quien niega es a posibilidad siguiendo la
li-
nea abie a en e o os po J.H.
BOEKE
y su
"dualismo socio-cul u al".
(30) El au o del p esen e abajo
demues a
en un
es udio
oda ía
pendien e
de
inalización
que
en
el
caso
de Andalucía
la
educción de un
1%
de
la dis an
cia
de
anspo e inc emen a
en un
2,5% los in e cambios come ciales.
La -
dis ancia
puede
educi se
ísicamen e
con mejo es azados
de
ca e e as
-
pe o especialmen e
se
puede
disminui aco ando el iempo
de
desplazamien-
o
y
eso solo
se
puede
hace
po enciando la in aes uc u a
de
anspo e
en
su
o alidad.
(31)
Jean
VASSAL
conside a que es a
no es
una
cues ión
impo an e pa a las pe-
queñas
emp esas.
"La
p ospección
del u u o a amen e
conduce
a
esul ados
p ecisos pa a una
M.P.I...
no
hay que consag a ,
en
p incipio,
mucho
iem—
319
po
o
g andes
sumas
a
es e
ipo
de in es igación".
Ve : "Es a egias pa a
la
mediana
y pequeña
emp esa
(M.P.I.)";
Guadiana,
Mad id,
-1972.
(32)
Sob e
el
ema
gene al
de inno ación ecnológica y
el papel
de
la
pequeña
y
mediana
emp esa
puede
consul a se
BARREYRE,
Pie e-Y es: "La
pequeñ*
y
mediana
emp esa
en e al
cambio";
Hispano-Eu opea,
Badalona,
1978.