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Las pequeñas y medianas empresas y los gobiernos : problemas comunes, políticas diferentes

Díez de Castro, Emilio Pablo

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LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS Y LOS GOBIERNOS. PROBLEMAS COMUNES, POLITICAS DIFERENTES EMILIO DIEZ DE CASTRO 287 I. EL MUNDO DE LOS PEQUEROS CAMINO DE SU EXTINCION El ipo de economía en que se desen uel en nues as emp esas, el - sis ema económico que ac úa como ma co y guia de las elaciones económicas - que han lle ado a los emp esa ios a ocupa un pues o de e minado en nues a sociedad y los ha con e ido en la p ác ica en la base eal del sis ema, se ca ac e iza po la abundancia de pequeñas y medianas emp esas. Es a ca ac e ís ica que pa ecía ene una condición de pe manencia es á siendo some ida a e isión po los signos que sé de ec an al auscul a - la ealidad. En los años se en a se p oduce una especie de ala ma gene al - cuando se comp ueba que en un buen núme o de países de la Eu opa Occiden al y No eamé ica el peso de las pequeñas y medianas emp esas disminuye. Jun o a la ala ma su ge la p eocupación y comienza una au en ica - in asión de li e a u a sob e el ema que has a en onces e a escasa y además - ecibía un menguado in e és po pa e de los especialis as. Una lec u a a en a de los esc i os de es a época pe mi e saca la - doble imp esión de que: a) Se esc ibe an e la exis encia de un p oblema pe o sin apo a ideas nue as que aigan un pensamien o esco que sea aplicable. b) Se piense que hay que lucha po la conse ación de las pequeñas y medianas emp esas ya que es án en pelig o, pe o con la única mo i ación de que no desapa ezcan, de que no se ex ingan. Pa ece como si p ima a un emo a lo que sucede ía si las pequeñas emp esas pasa an a ocupa un luga limi ado en el sis ema. En mi opinión, el in en o de apoya las se debe más a un miedo al cambio y a lo desconocido que a una mo i ación se ia que abogue po la pe manencia de es as emp esas. 288 A mediados de la década de los se en a se celeb an unas Jo nadas - sob e el ema (conocidas como de S . Gall) que han ecibido una ex ao dina— ia di usión po la impo ancia de las apo aciones que en ellas se hicie on (1). Expe os de dis in os países exp esa on el g ado de de e io o y la p o— undidad de la decadencia de las pequeñas emp esas. Es e es el caso de los - Es ados Unidos donde exis e una conciencia bas an e gene alizada de que las emp esas pequeñas caminan ya hacia su ex inción y es e con encimien o es la - p incipal uen e de p eocupaciones pa a la Small Business Adminis a ion. En Alemania, po o a pa e, Leihne comp obó que se seguía la ónica apun ada - pa a o os países de descenso con inuado del núme o de pequeñas y medianas - emp esas, has a el pun o que en la década de los se en a el núme o de es as - emp esas descendió en un ein a po cien o ap oximadamen e. A la ez que disminuyen en núme o es as emp esas, apa ece un enóme no la e al, las que pe manecen son en su conjun o cada ez más g andes y su olumen gene al de negocios sube en é minos eales. En es e pun o cab ia p e gun a se si se a a de una elación de causa-e ec o, es deci , si el e ec o cons a ado de su supe i encia iene como causa el hecho de su mayo ci a de negocios o, en o as palab as, si las 'ci as p opo cionan la e idencia de que pa a que una pequeña emp esa pueda man ene se debe c ece . La acep ación de conclusiones como la an e io nos lle a ía a cen- a el ema de e lexión sob e dos hipó esis: • 12) Toda emp esa pequeña debe es ablece como obje i o p io i a io el c ecimien o, subo dinándolo odo a el, pues sólo aumen ando de amaño pe - manece á en el me cado. 22) Las pequeñas emp esas desapa ece án de la economía de los paí- ses eu opeos y ame icanos en un pe iodo co o sal o que: a) Concep ualmen e ayamos cambiando la denominación de pequeño ha- cia lo que an es hab ía sido conside ado mediano o g ande. b) Que se po encie la. base emp esa ial en el sen ido de omen a la c eación cons an e, el nacimien o, de un buen núme o de pequeñas emp esas que pos e io men e, al c ece , ayan cub iendo los dis- 289 in os es a os de dimensiones emp esa iales desde abajo hacia a iba. En la linea an e io y con obje o de comple a la pano ámica amos a e mina con un b e e comen a io sob e la si uación b i ánica y la de nues- o país. En G an B e aña, es udios simila es a los an e io es hechos po - Wa kins (2), en donde se compa a con el es o del con inen e eu opeo, señalan una misma linea gene alizada de de e io o de las pequeñas emp esas. En nues o país, sin emba go, las endencias no son an e iden es. Se obse a, cie amen e, una pé dida de impo ancia de las pequeñas emp esas pe o con la pa icula idad de que su mo imien o es muy len o. La e olución, en sen ido descenden e de las pequeñas y medianas emp esas españolas, es an pe ezoso que aún nos queda la duda de si se a a de una si uación me amen e coyun u al. CUADRO NS 1 EVOLUCION DE ESTABLECIMIENTOS INDUSTRIALES EN ESPAÑA. Año Plan as NS de a- baj ado es Tamaño medio Po cen aie del ns o al de es ableeim.con: Año Plan as NS de a- baj ado es Tamaño medio Has a 50 abajado es De 50 a 500 abaj ado es Más de 500 abaj ado es 1 962 1970 1975 536.318 298.288 351.805 3.139.612 3.180.554 3.859.523 5,85 10,66 10,97 98,67 97,11 97,00 1 , 25 2,71 2,80 0,08 0,16 0,20 Fuen e: A las Es adís ico. Banco de Vizcaya, 1978, pág. 36. De la obse ación del cuad o ns 1 se e con cla idad la disminución paula ina del peso de las pequeñas emp esas españolas (has a 50 abajado es), mien as que las medias y g andes aumen an de o ma segu a y len a. Todo es o lle a a que el amaño medio de los es ablecimien os indus iales de nues o - 290 país sea cada ez mayo , habiéndose casi duplicado en ece años. A pesa de ello oda ía es p on o pa a pensa que la es uc u a emp esa ial española ha- ya cambiado signi ica i amen e pues no hemos de ol ida el.pun o de pa ida - (se ia excesi o plan ea lo apun ado de o ma iun alis a y conside a lo de- cisi o pa a juzga en o no al ema, pues el amaño medio emp esa ial de - nues as pequeñas emp esas sigue siendo muy educido). Las emp esas, como odo ó gano i o, ienen un nacimien o y un de- sa ollo. Tan o el núme o de nacimien os como el p oceso de desa ollo ma ca- án la es uc u a poblacional. Sabemos que una población isiológicamen e sa- na y no mal p esen a una es uc u a de ipo pi amidal. Co ela i amen e y en é minos simila es podemos es ablece lo que pod ía se una es uc u a de la población emp esa ial que con segu idad p esen a ía si la obse á amos algu- nas no as di e enciado as impo an es de des aca . En p ime luga la base. - Un núme o muy impo an e de las emp esas que se c ean desapa ecen en los p i- me os años (3). Luego si es a base se educe, si la c eación de emp esas pe- queñas queda limi ada a unas pocas, su in luencia sob e la es uc u a a a se decisi a, no en los momen os ac uales pe o si más adelan e ya que las capas - supe io es no se e án nu idas y se o ma án es uc u as con cuellos de bo- ella lo que end án epe cusiones innegables sob e la economía en gene al. En segundo luga la pi ámide emp esa ial no acaba necesa iamen e en pico po que las emp esas no han de desapa ece po ley biológica como las p'e sonas, sin emba go, el hecho es que llega un momen o en que la mayo ía se en abocadas al cie e po en e medades económicas y inancie as. Las mo i acio- nes de es os cie es son muy di e sas y an desde los p oblemas de ipo es— ic amen e inancie o a los de pe sonal, pasando po si uaciones coyun u a- Ies i emediables (4). Y en e ce luga , el onco de la es uc u a que se á bas an e com pac o mien as la base siga siendo amplia pe o adop a á o mas ex añas si el núme o de emp esas c eadas anualmen e di ie e mucho de un pe iodo a o o. De odo es e p oceso llegamos al con encimien o de que el elemen o cla e que debe cen a nues a a ención es la c eación cons an e de emp esas, es deci , la base de la pi ámide, pues el desa ollo pos e io sigue unas pau as sob e las que es di ícil in lui y que, además, es án elacionadas en - 291 buena medida (aunque no o zosamen e) con la capacidad de c ecimien o de las emp esas. II. LOS PROBLEMAS ORIGINARIOS Lá decadencia de las pequeñas y medianas emp esas, su núme o y o- lumen de ope aciones, iene unas causas mo i an es. Se ha llegado a la si ua- ción ac ual po que hay unos p oblemas y po que es os p oblemas no han podido se esuel os po muchas de las emp esas. En es e apa ado in en amos deja cons ancia de las di icul ades - más comunes con las que opiezan las pequeñas emp esas las cuales hemos ag u- pado bajo cua o í ulos gené icos: a) P oblemas inancie os y económicos. b) P oblemas de asis encia écnica y desa ollo. c) P oblemas de o mación de pe sonal y cuad os. d) P oblemas come ciales. / An es de pasa a desa olla cada uno de es os pun os con iene ha— ce una obse ación p e ia. Cualquie p oblema es supe able si, en p ime lu- ga , se conoce y, en segundo luga , exis e el deseo de hace le en e. Es a e lexión iene al caso po la ac i ud e icen e que muchos adop an en la expo- sición de los males emp esa iales que se con ie en en p olongados gemidos de plañide as cuyo signi icado acaba en si mismo, en la simple queja. Hay que hace un análisis inicial an es de pasa a la enume ación - del osa io de p oblemas. Se a a de a e igua si el con ex o polí ico de la nación, si el ambien e económico e ins i ucional es a o able o con a io a - la pequeña y mediana emp esa. Si es a o able con end á inicia la in es iga- ción pe o en caso con a io no se á ú il, no con enien e, ni necesa io el em- plea unos es ue zos impo an es en es udios que no se án u ilizados de momen o y pe de án su alidez en el u u o pues el mundo económico y emp esa ial - cambia con demasiada apidez. Ni que deci iene que en cada país y en cada momen o la si uación es dis in a. En España, po ejemplo, cuando se mi a hacia a ás y se ecue dan 292 las posiciones de nues os polí icos en o no a la dimensión emp esa ial se obse a como ha habido pe íodos en los que lo único que p eocupaba e a el - omen o de las g andes emp esas y el desp ecio y ol ido de las pequeñas (5). Las leyes de dimensiones emp esa iales mínimas son uno de -los exponen es des acados de es a posición en los años sesen a (6). 1. P oblemas inancie os y económicos a) Las ins i uciones inancie as se esis en a concede p és amos a las pequeñas y medianas emp esas. Una pequeña emp esa p esen a mayo es - iesgos que o as de dimensiones ele adas. Ese mayo iesgo iene un,o igen económico y o o inancie o. El p o eso Cue o (7) demos ó que las pequeñas y medianas emp esas ienen un iesgo económico muy ele ado cuando se mide - po la a iabilidad de los bene icios. El o igen de es e mayo iesgo se en- cuen a en la al a de di e si icación de sus p oducciones, en la no exis en cia de segmen os independien es de me cado, en la ca encia de ecnologías - que no es én co elacionadas y en la inculación a un educido núme o de p o- eedo es y clien es. Causas odas ellas de ines abilidad y que colocan a las pequeñas emp esas en si uaciones imposibles de esol e cuando se p esen an - sucesos nega i os. El iesgo inancie o, de inido po el p o eso Cue o como la capa- cidad de hace en e a sus comp omisos po pa e de una emp esa, es ambién mayo , al menos en el caso español, debido a la composición de los pasi os de las pequeñas emp esas que acos umb an a es a o mados en po cen ajes ele a- dlsimos (más del 40%) po pasi o ci culan e a de ol e en plazos p óximos. b) O o p oblema consis e en la di icul ad de acceso al c édi o. - Las pequeñas emp esas no encuen an ins i uciones inancie as de las que ob- ene ecu sos con acilidad. Ello les obliga a acudi a p es amis as dis in os a los bancos que cob an in e eses muy supe io es a es os. El Banco In e - nacional de Recons ucción y Fomen o (BIRF) y o as ins i uciones c edi icias in e nacionales han pues o de mani ies o la impo ancia de dicho p oblema - pe o hay que econoce que han apo ado muy escasas soluciones. Si el in e és es bajo, comen a el BIRF (8), no es posible mo iliza el aho o y po an o el in e és con que se p es a a las pequeñas y medianas emp esas no puede se a bi a iamen e bajo. Pe o además, debido al mayo índice de insol encia de 293 es as emp esas, los ipos de in e és de los c édi os dedicados a ellas deben se más ele ados ( es pun os supe io es es la indicación más gene alizada) - pa a que es os c édi os es én en condiciones simila es a los que ecibe la - g an emp esa. c) Las pequeñas emp esas ca ecen de ga an ías su icien es y es muy di ícil que consigan o as subsidia ias. Es o limi a aún más su capacidad de endeudamien o pues o que muchas ins i uciones inancie as conceden mayo im— po ancia a las ga an ías o ecidas que a la iabilidad del p oyec o. d) Las pequeñas emp esas p ecisan, especialmen e en el momen o de su c eación, de capi ales a la go plazo pe o los bancos p e ie en concede - p és amos a co o plazo has a el pun o que en algunos países el 80% de los - p és amos de las ins i uciones inancie as son pa a ope aciones come ciales y sólo el 20% es an e se dedica a ope aciones indus iales. La magni ud de es a si uación es oda ía más llama i a si se piensa que del 20% que se dedi ca a la ac i idad indus ial, un 70% acos umb a a i des inado a capi al de explo ación a co o plazo. De ahí nos queda un insigni ican e seis po cien o pa a ope aciones a la go plazo, a odas luces insu icien e pa a economías que p ecisan de la in e sión y mucho menos si se piensa en la pa e de dicho 6% que llega á a las pequeñas y medianas emp esas (9). e) O a si uación que undamen almen e se p oduce en los países sub desa ollados aunque no sea un enómeno exclusi o de es os, consis e en que - los bancos inancian los p oyec os más segu os y menos compe i i os, siemp e que los mismos puedan p oduci bene icios ele ados a co o plazo. Es o en la p ác ica iene a supone la inanciación de ac i idades con un g an componen- e especula i o, ámbi o en el que las pequeñas emp esas no ienen cabida. ) Si pensamos que la di icul ad mayo la ienen las emp esas peque ñas en sus comienzos cuando aún no han conseguido en aiza se en su ac i idad me can il, no ienen una clien ela segu a y es án empezando a busca salida a sus p oducciones, inmedia amen e pensa emos que se ía esencial el que ue- an es as las que ecibie an una a ención inancie a p e e en e. Sin emba go, la obse ación de la ealidad demues a que los p és amos, especialmen e - aquellos que se conceden con las mejo es condiciones, se o o gan con p io i- dad a los indus iales ya es ablecidos que desean amplia su ac i idad. Un - 294 nue o indus ial o come cian e encon a á eno mes di icul ades pa a ob ene - c édi os y ello ha ocasionado que muchas emp esas con u u o p ome edo hayan pe ecido simplemen e po no dispone en un momen o inicial de su icien e a- dición emp esa ial como pa a e i a el ecelo de los banque os. No han desapa ecido po la compe encia de o as emp esas, pequeñas o g andes, sino po que se les han negado unos medios que p ecisaban pa a desen ol e se no malmen e. g) Ya desde un pun o de is a pu amen e económico hab ía que des a- ca a la polí ica iscal como coadyu an e a la c eación de un elemen o di e— encial que Césa Menéndez desc ibe asi: "Es a en aja inicial en los ipos - de g a amen no es en el caso de las emp esas indi iduales más que apa en e, - pues las obligaciones comple as del emp esa io indi idual sólo se cumplen - cuando paga el impues o gene al sob e la en a de las pe sonas ísicas, suma- do al impues o indus ial. Sin emba go, en cuan o a los es ímulos iscales a la inanciación de las in e siones, se hallan en peo si uación que las g an- des emp esas" (10). h) Po úl imo, la aplicación indisc iminada de las leyes labo ales y de segu idad social c ean un peso excesi o sob e emp esas en donde el ac- o abajo es el elemen o cla e de la p oducción y en donde la pa e unda— men al de los cos os se concen a en el empleo de ho as 'de abajo del pe so- nal . 2. P oblemas de asis encia écnica y desa ollo a) Las pequeñas emp esas no disponen de ecu sos su icien es pa a - hace es udios, análisis y p ospecciones que les pe mi an abo da el u u o y su ac i idad con unas cie as ga an ías. De ahí su necesidad de asis encia - que debe se ealizada po o ganismos gube namen ales con au o idad y ecu sos su icien es como pa a canaliza es a a ea. En España ha sido el Ins i u o de la Pequeña y Mediana Emp esa Indus ial (IMPI), c eado en 1978, el enca gado de es a labo de aseso amien o (11). b) La mayo pa e de los emp esa ios, cuando comienzan su ac i idad, desconocen la asis encia que pod ían ecibi de o ganismos y p o esionales. - No saben que es a exis e ni el alcance de dicha asis encia. c) Una di icul ad adicional esul a de la al a de comunicación - que exis e en e la Adminis ación y las pequeñas y medianas emp esas que im- posibili a po pa e de los o ganismos de asis encia el apoyo e ec i o a es— as, simplemen e po el desconocimien o de cuales son sus necesidades, eales. d) A odo lo an e io se une la eno me in e sión en é minos eales que cualquie pequeña emp esa debe ealiza en adminis ación y asis encia du an e Los p ime os momen os de su ac i idad me can il. Es a in e sión inicial es p opo cionalmen e muy ele ada o mando can idades impo an es sob e el o- al de las des inadas a la in e sión inicial. e) Las pequeñas emp esas no pueden in e i ue es can idades en - in es igación, lo que lle a a si uaciones de ope ación en condiciones ma gina les. Es muy di ícil encon a ins i uciones que ealicen in es igaciones enea minadas a p opo ciona una base ecnológica mode na a las pequeñas emp esas - o bien que se dediquen a coo dina y ag upa los es ue zos indi iduales de - es as sociedades. 3. PIOIJ] oni, i , 11 - Fo mación de pe sonal y cuad os. a) El emp esa io indi idual que c ea una pequeña o mediana emp esa gene almen e ca ece de una o mación adecuada como ges o de emp esas. El p o eso Suá ez (12) indicaba que la o mación especi ica en cuan o a la ac i i- dad que desa olla el emp esa io pequeño no es la base de su de iciencia. - Cuando un pequeño emp esa io c ea un alle de epa ación de au omó iles, po ejemplo, acos umb a a conoce muy bien ese abajo. Si un pequeño emp esa io mon a un come cio no malmen e lo hace después de conoce a ondo el sis ema - de uncionamien o ope a i o, comp a y en a, en es as pequeñas unidades. Sin emba go, unos y o os acos umb an a es a ajenos a las implicaciones ju idi— cas de su ac i idad, o bien a las iscales e incluso a las labo ales y lo que es más g a e, desconocen lo que noso os llamamos la adminis ación de la em- p esa. Es a al a de o mación es una de esas necesidades undamen ales que - hay que cub i pa a e i a o palia la c isis de es as emp esas (13). b) Las pequeñas emp esas no pueden p epa a po si mismas a su pe - sonal ni pueden o ece sala ios lo su icien emen e ele ados como pa a cap a mano de ob a con expe iencia y habilidad de p ime a ila. Asi que necesi an - 296 apoyo en cuan o a esa o mación y capaci ación de su pe sonal. c) Todo el sis ema de enseñanza, an o a ni el p ima io o secunda— io como a ni el uni e si a io, cuando hace e e encia a lás emp esas gene al^ men e se limi a a pensa en la g an emp esa o en los se icios que o ece el Es ado. La enseñanza se ha concen ado en pun os, que aún no siendo ajenos a la pequeña y mediana emp esa, necesi an ue es pun ualizaciones an es de po- de se aplicados a es as. Cuando un economis a es llamado po una pequeña - emp esa, muy p on o se da cuen a que g an pa e de sus conocimien os no ie— nen una aplicación di ec a y que o a buena pa e ha de se acomodado a la - dimensión emp esa ial con la que se es á en en ando. d) La enseñanza secunda ia en los dis in os países es á o ien ada a p epa a pe sonas que an a llega al me cado labo al en demanda de empleo. - La enseñanza de nues o país y en gene al de la mayo ía de las naciones iene como me a el capaci a ' a unos es udian es que después o ecen sus se icios - a las emp esas en las cuales abaja án como empleados de mayo o meno ca e- go ía. Ello hace que el emp esa io no p oceda necesa iamen e de cen es en - donde se impa a una enseñanza idónea pa a su pos e io ac i idad'en la socie dad. P ác icamen e no hay cen o de enseñanza donde se pueda ap ende cómo - c ea , analiza y ges iona una pequeña y mediana emp esa. Cuando es a ense- ñanza se da en Facul ades Uni e si a ias especí icamen e des inadas a ma e— ias de economía, inanzas o emp esa en gene al, los ni eles de es a enseñan za son lo su icien emen e ele ados como pa a desanima su es udio a muchos emp esa ios po enciales que no eúnen las condiciones que adicionalmen e han ca ac e izado a los buenos es udian es. Fal an po an o p og amas de enseñan za secunda ia en ocados a los emp esa ios. 4. P oblemas come ciales Los es g andes p oblemas come ciales de las pequeñas y medianas - emp esas son los siguien es: a) Es as emp esas se encuen an ap isionadas i iendo en me cados - adicionales y de es os me cados adicionales. En dichos me cados la compe en cia acos umb a.a se muy ue e debido al g ado de a omización de las unida- des de p oducción y de la abundancia de es as emp esas que abajan en ellos. 297 Es os me cados adicionales acos umb an además a encon a se en el lími e - máximo de su c ecimien o y po an o solo cabe espe a descensos paula inos o como máximo el man enimien o en sus ni eles de negocio. b) Las pequeñas y medianas emp esas u ilizan edes de dis ibución que en la mayo ía de los casos pueden conside a se an icuadas. El mo i o es - que no ienen acceso al empleo de las nue as o mas de dis ibución y en a, ni medios adecuados pa a pone las en ma cha. c) Un elemen o de g an impo ancia es la imposibilidad de ope a di ec amen e en las uen es de suminis os de ma e ias p imas. Las comp as en - es as emp esas acos umb an a es a media izadas po una se ie de come cian es in e medios que enca ecen el p oduc o. La si uación es muy g a e cuando se a a de ac i idades de impo ación o expo ación en donde los egímenes o icia- les pa a la concesión de licencias o iginan si uaciones muy des a o ables pa a las pequeñas sociedades. III. ¿HAY ALGUNA RAZON PARA INTERVENIR? Las pequeñas y medianas emp esas ienen en el mundo económico ac ual una impo ancia decisi a. Sin emba go, es a no es una azón su icien e po si misma como pa a induci a los gobie nos a ac uaciones en su de ensa. Hay que busca mo i aciones menos elemen ales pa a jus i ica una in e ención po - pa e de los polí icos que, de o ma gene alizada, hoy se es á eclamando aun que sin demasiado éxi o. A con inuación amos a es ablece una pequeña lis a de en ajas - que la pequeña y mediana emp esa apo a al sis ema económico y que de o ma pa cial unos y o os de enso es de las pequeñas emp esas acos umb an a inclui en sus esc i os (14). 1. Comenza emos po el elemen o que a nues o juicio es más impo — an e: La capacidad de c eación de pues os de abajo po es e ipo de emp e- sas. Desde es a pe spec i a hay es g andes azones pa a apoya a las peque- ñas emp esas: a) El con encimien o de que las g andes emp esas son incapaces de - 298 c ea los pues os de abajo necesa ios pa a e i a el desempleo en la pobla- ción labo al y si las g andes no pueden, e iden emen e la única ía de solu— ción que queda es acudi a las pequeñas y medianas emp esas pa a que se enca guen de es a u ea. b) Las pequeñas emp esas necesi an menos ac i o ijo po cada pues- o de abajo que c ean.:Ap oximadamen e con un e cio del capi al po emplea do de las g andes emp esas es su icien e pa a c ea un pues o de abajo po pa e de una de es as pequeñas emp esas (15). c) En úl imo luga hab ía que pensa en que las pequeñas emp esas - no necesi an un pe sonal an cuali icado como las g andes y eso lle a a aho- os conside ables en cuan o a la o mación del pe sonal. Pa a emacha lo an e io ha emos e e encia a un es udio (16) en - el cual se compa aban dos si uaciones emp esa iales simila es. La p ime a - que ep esen aba a emp esas pequeñas las cuales empleaban una ecnología que podía conside a se ap opiada y la segunda que se e e ía a emp esas g andes - que hacían un uso in ensi o del capi al. Pues bien en es as ci cuns ancias la emp esa pequeña c eaba seis eces más pues os de abajo que la g ande en con diciones p opo cionalmen e simila es, además, los ing esos po concep os sala iales en las pequeñas e an cinco eces mayo es que en las g andes y el alo ag egado o al en la emp esa pequeña e a cua o eces mayo que en la g ande. En es as ci cuns ancias esul a cla o que aquellos países que en— gan una p eocupación po el ni el de desempleo han de compa i ambién su in e és po el omen o y la c eación de pequeñas emp esas. La emp esa pequeña como gene ado a de pues os de abajo se pone ambién de mani ies o en el cuad o núme o dos. En él se obse a como en el pe iodo 1958 a 1975 las emp esas pequeñas si ie on pa a c ea en España es - millones de pues os de abajo mien as que en el mismo pe iodo las g andes - emp esas no ue on capaces de c ea ni siquie a cua ocien os mil pues os d<^ abajo. 299 CUADRO N2 2 CREACION DE PUESTOS DE TRABAJO POR LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS Tamaño Núme o de abajado es emp esa ial 1958 1975 4.750.218 2.035.412 1.169.336 TOTAL . . . 3.687.351 7.954.966 Fuen e: J. Jané Solá; op. ci . 2. O a cues ión de in e és la cons i uye el que la exis encia de pequeñas emp esas con ibuye a omen a la compe encia en el me cado. Si las g andes emp esas abaja an solas, con segu idad el pode del me cado (17) - les lle a ía a padece lo que Ha ey Leibens ein ha llamado ine iciencia X (18) las o ganizaciones cuando se encuen an en si uaciones de compe encia - impe ec a y se no an poseedo as de un pode e ec i o en el me cado no ope— an el lími e de sus posibilidades. Leibens ein ha demos ado que exis e una elación di ec a en e pode de me cado e ine iciencia. La mejo a de la e i- ciencia es po sí un pun o impo an e pa a cualquie economía de me cado, lo su icien emen e in e esan e como pa a hace a ac i a una in e ención y o- men o de las pequeñas emp esas si esa in e ención con ibuye, como pensamos, a mejo a si uaciones del me cado. 3. Las pequeñas y medianas emp esas ga an izan la es abilidad de - las comunidades u ales. Pe mi en que la población u al c ezca y se desen— uel a sin la necesidad de emig a hacia o as zonas y con ello se e i an - inmensos p oblemas de desa aigo y de c eación de in aes uc u as en zonas en donde se acumulan los p oblemas de i ados de las si uaciones de concen a ción humana. 300 4. El peso económico de es as emp esas es lo su icien emen e impo - an e como pa a que se les p es e a ención simplemen e po ello. Las pequeñas y medianas emp esas son, po ejmplo, en Es ados Unidos el 97 % del o al, y en España, llegaban en 1975 al 99 %. Las pequeñas emp esas p opo cionaban en España el 36 % del o al - empleo y en Es ados Unidos el 58 %. Pod íamos segui dando ci as al espec o pe o c eemos que con es as ya enemos las su icien es pa a se i nues a a - gumen ación. 5. Uno de los sec o es en mayo c ecimien o y que cada ez ocupa - pa celas más ex ensas den o de su pa icipación en el p oduc o in e io b u- o de los países, es el sec o se icios. En sociedades muy desa olladas co- mo USA llega a da el 70 % de los empleos. Pues bien es e sec o es'muy ap o piado pa a que en el abajen pequeñas y medianas emp esas. E iden emen e ios se icios que gene almen e se o ecen pueden se suminis ados ambién po - g andes emp esas pe o, sin emba go, las pequeñas emp esas pueden compe i en es e sec o con cualquie emp esa g ande sin muchas di icul ades (19). 6. Las pequeñas emp esas se adap an pe ec amen e a las ci cuns an- cias pa icula es de los me cados y son muy ap opiadas siemp e que los me ca- dos se encuen en limi ados en el espacio, en el iempo o, bien, po su olu- men (20). IV. LAS ALTERNATIVAS DE ACTUACION Después de odo lo an e io pa ece e iden e que hay buenas azones pa a ac ua a a o de las pequeñas emp esas, sin emba go, una ez omada es- a conciencia y adop ada la ac i ud consecuen e de apoyo nos en en amos ya de lleno con el p oblema más g a e: ¿De qué mane a hace lo?. ¿Cómo e i a las ne as as consecuencias que la in e ención económica ha aido an as eces so- b e la p oduc i idad de las emp esas?. ¿Cuán o iempo debe man ene se la ayu- da y en qué a a consis i es a?. En la p ác ica los gobie nos que han omado pos u a en o no al e- ma se han mos ado absolu amen e dispa es en sus ac uaciones y ninguno de - ellos se puede conside a sa is echo hoy de lo ealizado. Bien es cie o que las medidas de polí ica económica a bi adas han sido di e en es pe o ambién lo e an las ci cuns ancias con que se en en aban. El g ado de desa ollo, el núme o de emp esas con que ya se cuen a, la dimensión de los me cados naciona les, el ni el de p epa ación de los pequeños emp esa ios, son algunos de los ac o es que han lle ado a ac i udes di e en es. Pensemos que países como Aus alia, A gelia, Came ún, Canadá, Cos- a de Ma il, F ancia, India, Es ados Unidos de Amé ica y Suecia, en e o os, han adop ado medidas impo an es en la p o ección y omen o de la pequeña y mediana emp esa. G acias a ellos hoy disponehios de odo un panel de expe ien cas que nos pe mi en o ien a el ema po el campo de lo p agmá ico en luga de deja lo en la me a discusión eó ica y es es a la línea buscada po noso- os pa a ce a la p esen e ponencia. Cuando las pequeñas y medianas emp esas o los especialis as en el ema, eclaman p o ección y ayuda pa a ellas lo que plan ean gene almen e - son medidas muy conc e as elacionadas casi siemp e con el á ea de la inan- ciación. Se c ea p on o un ambien e indeseable en ique la pequeña emp esa - apa ece como mendican e y el Es ado en un ni el pa e nal de ayuda y a la ez de ensa de los caudales públicos an e el despil a o, poniendo los enos necesa ios po el emo de que en el u u o las mismas pe iciones sean supe- io es en can idad y los pe iciona ios legiones que acuden an e lo que puede apa ece un maná inago able. Es a si uación conduce o zosamen e a co a oda posibilidad de - una colabo ación e ec i a, que esuel a los p oblemas de ondo, en e lás - pequeñas emp esas que p esionan, y los gobie nos que pasan a la decisi a. Po ello noso os c eemos que lo p ime o que se debe pedi y a bi a es la de i nición de un ma co en el cual se cen e el p oblema y en el que se mueyan con anquilidad emp esa ios y gobie nos in en ando ambos saca el máximo ja o e- cho posible de las opo unidades que se p esen en. 1. De inición de un ma co gene al Hay es g andes lineas de ac uación, ya ensayadas, que pueden con- side a se como ejes sob e los cuales puede ascula la elación mu ua de acue do en e los Gobie nos y los pequeños y medianos emp esa ios: 314 colocan en si uación de in e io idad. Nues a in ención es eco da en es as lineas que no es ácil abo da el p oblema po que es e iene muchos ma ices pe o es posible hace lo con dosis adecuada, del copioso a senal de medidas que ya se conoce y que hemos elacionado. 315 NOTAS (1) Las ac as de es as Jo nadas ue on publicadas en 1976 po el Ins i u o S ii zo de In es igación sob e la Pequeña Emp esa. (2) Recogidos en las Ac as de las Jo nadas de S . Gall ci adas an e io men e. (3) Son muy conocidas las ci as de U.S.A. las cuales indican que cada año se c ean medio millón de emp esas a la ez que desapa ecen cua ocien as cin- cuen a mil, la mayo pa e de ecien e c eación. Sob e es a cues ión pue— den encon a se una can idad muy ele ada de e e encias como po ejemplo: SUAREZ SUAREZ, A.S.: "La dimensión y el c ecimien o de la emp esa indus— ié^l española". Con apun o na 14, Dic. 1975- (4) El Minis e io de T abajo elabo a unas es adís icas al espec o que son ade- más magní icos indicado es de los males eales de nues a economía. Dichas es adís icas se ecogen en los Anua ios Es adís icos de España publicados po el I.N.E. (5) A es e espec o con end ía epasa los comen a ios del 1e . Plan de Desa o- llo Económico y Social. Comisión de P oduc i idad. P esidencia del Gobie no Mad id, 1 963. (6) Las O denes de 22/2/63 y 16/3/63 ija on unas dimensiones mínimas pa a a- ios sec o es económicos. Pos e io men e o as disposiciones complemen a on la no ma i a: O den de 10/2/64; Dec e o de 9/1/65; Dec e o de 18/12/65; De- c e o 23/12/66; Dec e o 22/7/67; y Dec e o de 27/7/68. (7) Ve CUERVO, A.: "La p oblemá ica inancie a de la pequeña y mediana emp e- sa indus ial", publicación in e na del Banco de España, Cen o de Fo ma— ción y Pe eccionamien o, Ene o, 1978. (8) NOUVEL, Philippe: "El Banco Mundial y el desa ollo de la pequeña emp esa"; en "Desa ollo de pequeñas emp esas: Polí icas y P og amas'T 4)jl.T. , Gine- b a, 1 978. 316 (9) José JANE SOLA desc ibía la si uación española: "En los ac uales momen os, más del 50% de odos los ecu sos inancie os de odo el sis ema c edi icio español se hallan ue an del mecanismo de uncionamien o lib e de dicho me cado, que es el que na u almen e ac úa la pequeña y mediana emp esa y den- o del que ha de halla solución a' sus p oblemas inancie os". Ve : "La - polí ica económica española y la pequeña y mediana emp esa"; Bole ín de Es udios Económicos, Agos o, 1978, pág. 66. (10) MENENDEZ ROCES, Cesa : "La ma ginación de la Pequeña y Mediana Emp esa"; Edi o ial Mañana, Mad id, 1978, pág. 68. (11) El IMPI publica desde ene o de 1979 unos "Cuade nos pa a la pequeña y me- diana indus ia" en donde se in en a o ien a a los emp esa ios sob e ma e- ias iscales, me can iles, labo ales, inancie as, come cio ex e io y la si uación de los sec o es económicos. Además ecoge el esumen de sus ac i- idades . (12) SUAREZ SUAREZ, And és, S.: "La pequeña y mediana emp esa. Sus aspec os - inancie os"; Re is a de Economía Polí ica, ns 70, Mayo-Agos o, 1975, p. 14. (13) Una de las consecuencias de lo an e io ha dado o igen al siguien e comen- a io: "Muchos pequeños emp esa ios no admi en que ienen di icul ades i- nancie as has a que es demasiado a de. Con inua án endeudándose o in i — iendo sus p opios ondos en el negocio mien as con inúen las pé didas - has a que pie da comple amen e la espe anza y nada pueda se sal ado". PE- TROF, J.V.; CARUSONE, P.S:; McDAVID, J.E. "Small Business Managemen : Con- cep s and Techniques o Imp o ing Decisions"; McG aw-Hill, New-Yo k, 1972, pág. 183. (14) Un buen es udio al espec o, e e ido exclusi amen e a España, es el ela- bo ado po Jo ge PASCUAL ESCUTIA en "El papel que ha desempeñado la pequeña y mediana emp esa en la economía nacional"; Bole ín de Es udios Económicos, Agos o, 1978. (15) Sob e es e pun o puede consul a se el abajo de Philippe NOUVEL, ya ci a- do an e io men e, en donde se llega a conclusiones aún más adicales. 317 (16) GORDON, D.L.: "El Banco y el desa ollo de la pequeña emp esa"; Finanzas y Desa ollo, Ma zo, 1979. (17) En o no al concep o de "pode del me cado" puede consul a se: ROWLEY, Cha les K.: "Polí icas an i us y e iciencia económica"; Vicens Vi es, - Ba celona, 1975. (18) LEIBENSTEIN, H.: "Alloca i e E iciency s. X-E iciency"; Ame ican Econo- mic Re iew, Junio, 1966. (19) Una e e encia de los dis in os ipos de ac i idades que desempeñan las - pequeñas emp esas puede e se en: STEINHOFF, D: "Small Business Managemen Fundamen áis", McG aw-Hill, New-Yo k, 1978, págs. 8 y ss. (20) J. WANTY e I. HALBERTHAL señalan como ocaciones de la pequeña y mediana emp esa: -la ele ada especialización, que no exige una al a magni ud pa a se en- able (como la especialidad a macéu ica). -el alquile de p o isiones o se icios a g andes emp esas. - la p es ación de de e minados se icios al amen e cuali icados o pe so- nalizados, cuya misma na u aleza excluye el e ec o masi o. en "La es a egia emp esa ial"; El A eneo, Buenos Ai es, 1975, págs. 218-9. (21) De hecho es os nue os plan eamien os ya han su gido aunque su ni el de - di usión sea escaso. Consis en undamen almen e en la a omización de los - emplazamien os indus iales, despe digándolos po un e i o io amplio, a la ez que se enlazan con una po en e ed de ca e e as que pe mi e el - aslado de los p oduc os en iempos muy b e es. La expe iencia española al espec o se encuen a en Na a a. (22) A los in e esados po es e ema me a e o a ecomenda les la consul a de la Re is a de Es udios Regionales, en donde jun o a los a ículos de espe- cialis as es posible encon a abundan es e e encias bibliog á icas. (23) PATEL, Viha i G.: "Inno aciones en la p omoción y desa ollo de nue as em- p esas"; en "Desa ollo de pequeñas emp esas: Polí icas y p og amas"; Op. ci ., pág. 78. I i • '' l 318 (24) Es e ipo de c édi os ue iniciado en Es ados Unidos po el p esiden e - Johnson. (25) El ac o localización, que conside amos i a pa a la pequeña emp esa, ha sido bas an e ol idado po los es udiosos del ema. Po ello es de ag ade- ce que G.G. MEREDITH le dedique un capí ulo de su lib o: "Small Business Managemen in Aus alia"; McG aw-Hill, B isbane, 1977. . (26) La expe iencia española consis e en la c eación de las Sociedades de Ga an ía Recíp oca. (27) El p incipal a gumen o que his ó icamen e ha sido empleado al espec o es el de la "indus ia nacien e" desa ollado po Hohn STUART MILL en sus - "P incipios de Economía Polí ica". Sob e es e ema se puede encon a un - esumen en: CORDEN, W.M.: "Polí ica come cial y bienes a económico", ICE, Mad id, 1978, capí ulo 9- (28) Robe E. NELSON indica que ya exis en en USA cu so uni e si a ios o gani- zados siguiendo es a idea. Ci a a las Uni e sidades de Colo ado del No e, Cali o nia del Su , Texas y Wha on. Ve "Educación y espí i u de emp esa" en Desa ollo de pequeñas emp esas: Polí icas y p og amas", Op. ci . pág. 65. (29) E iden emen e exis e oda ía quien niega es a posibilidad siguiendo la li- nea abie a en e o os po J.H. BOEKE y su "dualismo socio-cul u al". (30) El au o del p esen e abajo demues a en un es udio oda ía pendien e de inalización que en el caso de Andalucía la educción de un 1% de la dis an cia de anspo e inc emen a en un 2,5% los in e cambios come ciales. La - dis ancia puede educi se ísicamen e con mejo es azados de ca e e as - pe o especialmen e se puede disminui aco ando el iempo de desplazamien- o y eso solo se puede hace po enciando la in aes uc u a de anspo e en su o alidad. (31) Jean VASSAL conside a que es a no es una cues ión impo an e pa a las pe- queñas emp esas. "La p ospección del u u o a amen e conduce a esul ados p ecisos pa a una M.P.I... no hay que consag a , en p incipio, mucho iem— 319 po o g andes sumas a es e ipo de in es igación". Ve : "Es a egias pa a la mediana y pequeña emp esa (M.P.I.)"; Guadiana, Mad id, -1972. (32) Sob e el ema gene al de inno ación ecnológica y el papel de la pequeña y mediana emp esa puede consul a se BARREYRE, Pie e-Y es: "La pequeñ* y mediana emp esa en e al cambio"; Hispano-Eu opea, Badalona, 1978.