OBSERVACIONES ACERCA DE LA PRESENCIA DEL
FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES
JESÚS DE GARAY SUÁREZ-LLANOS
ARISTÓTELES se encuen a plenamen e inme so en la adi-
ción ilosó ica g iega en cuan o sus indagaciones e san sob e el
undamen o de la na u aleza1. También él, como los an iguos, as-
pi a a p esen a el undamen o, a hace pa en e lo más ín imo de
la ealidad ísica. Des ela el undamen o es conoce los p incipios,
es alcanza lo p ime o de la na u aleza. Po eso, la ciencia se ocu-
pa de los p incipios y la sabidu ía de los p ime os p incipios2.
«Nues a especulación —señala AR.— a a sob e la subs ancia,
pues buscamos los p incipios y las causas de la subs ancia»3.
Tal conocimien o p incipial es exclusi o del noüs, de la in eli-
gencia4. P ecisamen e po ello, el noüs es algo sepa able, di ino,
impasible, inco up ible5. Conoce los p incipios de la na u aleza
e ela algún ipo de sepa ación espec o de los p ocesos mismos de
la na u aleza6. «Sólo el in elec o -—a i ma
AR.—
iene de ue a y
sólo él es di ino, pues una ac i idad co po al no iene nada en
común con su ac i idad»7.
1.
C . Me ., A, 3-10.
2.
C . Me ., A-2; c . ambién Fís., A-l, 184a 10-15.
3.
Me ., A-l, 1069a 18-19. C . ambién Me ., E-4, 1028a 2-4; Me ., T-2,
1003b 15-19.
4.
C . Seg. An., B-19, 100b 12-16; Me , T-5, 1009b 12-15.
5. C . Be an. B-2, 413b 24-27; T-5, 430a 17-18.
6. C . Me ., 0-2, 1046b 24: «los con a ios es án con enidos en el mismo
p incipio, es o es, en el lógos»
7. De gen. an., B-3, 736b 27-29.
145
JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS
Pues bien, la ca ac e ización de los p incipios de la na u aleza
la lle a a cabo AR. sob e odo de dos mane as. Po una pa e,
los p ime os p incipios son las cua o causas: «e iden emen e
—ad ie e el
ESTAGIRITA—
es p eciso adqui i la ciencia de las
p ime as causas (decimos, en e ec o, que sabemos una cosa cuando
c eemos conoce su causa p ime a), y las causas se di iden en
cua o»8. Es deci , el undamen o no es único, sino plu al; no se
educe a un solo p incipio, sino que es á dis ibuido según una
plu alidad de causas.
«La na u aleza —mani ies a AR.— es sólo un géne o de e -
minado del en e»9. Hay o o mundo de se es inmu ables, que no
es ísico, que es á más allá de la na u aleza. En ese mundo de lo
inmu able, «el p incipio de cada en e es la o ma ( ó í es in); po
el con a io, en los se es some idos a la gene ación, los p incipios
son di e sos y no son los mismos pa a odos» 10. Así pues, el un-
damen o de lo inmu able, que se encuen a más allá de la na u a-
leza, es la o ma; sin emba go, en lo na u al no se puede p es-
cindi del mo imien o ni del cambio11.
Po o a pa e, decla a AR., ampoco se buscan los p incipios
del se e i a i o, sino «los del en e ex e io y sepa ado» 12.
Aho a bien, la e e encia a la plu alidad causal no es el úni-
co modo p opues o po AR. pa a descub i el undamen o de lo
na u al. También sub aya que el undamen o es á p esen e en el
p incipio de no con adicción. Es e p incipio, en e ec o, no es úni-
camen e un p incipio lógico13 o psicológico14, sino ambién y p i-
ma iamen e un p incipio de odos los en es15. No se aplica sólo
a un géne o de en es, sino a odos los en es, al en e en cuan o
8. Me ., A-3, 983a 24-27.
9.
Me ., T-3, 1005a 34.
10.
De gen. an., B-6, 742b 33-35.
11.
Fis., A-2, 184b
12-13.
12.
Me , K-8, 1065a 21-24.
13.
C . Me .,-T-3, 1005b 5-8.
14.
C . Me , T-3, 1005b 23-26.
15.
«Pues o que es e iden e que los axiomas se aplican a odas las cosas
en cuan o en es (pues es o es lo que ienen odas en común), al que conoce
el en e en cuan o en e co esponde ambién la con emplación de és os» {Me .,
-3,
1005a 27-29).
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PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES
en e. Po consiguien e, es ambién un p incipio de la na u aleza16.
Las obse aciones de AR. no dejan dudas al espec o: «la di icul-
ad no es iba en sabe si es posible que una misma cosa sea y no
sea simul áneamen e homb e en cuan o al nomb e, sino en la ea-
lidad» 17.
La cues ión que se á p eciso acome e aho a es, po una pa e,
de e mina de qué modo el undamen o es á p esen e en el p in-
cipio de no con adicción y en la plu alidad causal; y po o a
pa e, es ablece cuál es la elación en e ambos.
ARISTÓTELES, como es bien sabido, indica que el p incipio
de no con adicción es indudable, es el más i me de odos18; sin
emba go, no cabe demos ación de él, sino sólo e u ación de las
a gumen aciones que lo nieguen. Es o es debido a la dignidad de
es e p incipio, pues se a a del p ime p incipio de odas las de-
mos aciones 19.
El p incipio de no con adicción es an adical jus amen e po -
que cualquie o o conocimien o lo supone: «es algo —obse a
AR.—
que necesa iamen e ha de conoce el que quie a conoce
cualquie cosa, y cuya posesión es p e ia a odo conocimien o»20.
No es sólo un p incipio de la demos ación, sino el p incipio que
p esupone odo conocimien o. Y, desde luego, la condición p i-
me a del habla 21.
La cues ión, sin emba go, se complica cuando se in en a aco-
a la o mulación más adecuada del p incipio de no con adicción.
El mismo AR. lo o mula de di e sas mane as, odas ellas en cie -
o modo equi alen es. Regis emos aquí las es más signi ica i as
pa a el obje o de es a comunicación:
1.
«Es imposible que un mismo a ibu o se dé y no se dé si-
mul áneamen e en el mismo suje o y en un mismo sen-
ido» 22.
16.
C .
Me ., T-3,
1005a 22-23; IM, 1005b
35 —
1006a
3.
17.
Me .,
T-4, 1006b 20-22. C . ambién IM, 1008b 2-5.
18.
C . Me ., T-3 y 4 passim.
19.
C .
Me .,
T-4, 1006a
2
ss
20.
Me .,
T-3, 1005b 16-17.
21.
C .
Me .,
T-4, 1006b 7-9.
22.
Me .,
T-3, 1005b 19-20.
147
JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS
2.
«Es imposible se y no se simul áneamen e»23.
3.
Es imposible que «los en es sean simul áneamen e así y no
así»24.
Las implicaciones on ológicas de cada una de es as o mulacio-
nes es dis in a. Pa a AR. es án es echamen e inculadas en an o
que el se emi e a la subs ancia y a la o ma: «en e ec o —a i -
ma
AR.—
lo que an iguamen e y aho a y siemp e se ha buscado y
ha sido obje o de duda: ¿qué es el en e?, equi ale a ¿qué es la
subs ancia?»2S. Y en o o luga : «lo mismo es 'un homb e' que
'homb e', y 'homb e que es' que 'homb e*, y no signi ica cosa dis-
in a 'un homb e' que 'un homb e que es'» 26.
En cualquie caso, al ma gen de la co espondencia que exis a
en los ex os a is o élicos en e se , subs ancia y o ma, es mani-
ies o que cada una de las o mulaciones susodichas del p incipio
de no con adicción des elan el undamen o de lo na u al aludien-
do a dis in os aspec os de al undamen o. Fo mula lo desde el
pun o de is a de la p edicación y del suje o e ela el ca ác e
subs ancial de lo ísico27. Así, al menos, lo a i ma el
ESTAGIRITA-
si se niega es e p incipio, « odas las cosas se dicen como acciden-
es,
po lo que no hab á ningún en e p ime o del cual se digan,
si es que 'acciden e' signi ica siemp e el p edicado de algún su-
je o»28.
«Hab á, po consiguien e, con inúa ARISTÓTELES, algo
que signi ique subs ancia»29.
Aludi , en cambio, al p incipio de no con adicción desde la
pe spec i a del exis i , del se en ac o, pone de mani ies o la p io-
idad del ac o. Así, en e ec o, lo sub aya ambién: «en po encia
es posible que una misma cosa sea simul áneamen e los con a ios,
pe o en ac o no»30. Es a conside ación del p incipio de no con-
adicción, en cuan o p esen a el undamen o como ac o, es á des-
23.
Me .,
T-4, 1006a 3-4.
24.
Me .,
T-5, 1009b 32-33.
25.
Me .,
Z-2, 1028b 2-4.
26.
Me .,
T-2, 1003b 26-29.
27.
C .
Me .,
T-4, 1007a
1 —
1007b 18.
28.
Me .,
T-4, 1007a 33
— b 1.
29.
Me .,
IM, 1007b
16-17.
30.
Me ., T-5,
1009a 34-36. C . ambién T-4, 1008a 22.
148
PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES
a endida po
AR.,
y es econducida o bien a la a i mación del se
subs ancial o bien a la o ma31.
Así pues, dejando aquí al ma gen lo ela i o a la subs ancia,
que me ece un examen más de enido y que he expues o en o o
luga , se a ende á a con inuación simplemen e a qué signi ica pa a
el undamen o hace se p esen e como no con adic o io. El se
no es simul áneamen e así y no-así. O de o o modo: en el un-
damen o no coexis en de e minaciones con adic o ias simul ánea-
men e.
En p ime luga , se debe señala que en an o que el p incipio
de no con adicción se p esupone en odo conocimien o, en esa
misma medida la a i mación de la no con adicción de la na u a-
leza es á incluida en cualquie conocimien o de lo na u al. Es de-
ci , el undamen o se hace p esen e p ime o como con adic o io.
Po consiguien e, los demás aspec os des elados del undamen-
o se hacen desde la no con adicción. Más aún, la misma dis in-
ción de ace as en el undamen o p esupone la no con adicción.
O sea, si hay o os p incipios en la na u aleza dis in os de la no
con adicción, se alcanzan desde la no con adicción.
Con iene, no obs an e, p ecisa más el sen ido de la no con-
adicción. En p ime luga , deci que la ealidad es no con adic-
o ia e ela que es á a iculada según de e minaciones, que es de-
e minada. Nega el p incipio de no con adicción lle a a la inde-
e minación: «es os ilóso os —a i ma AR. e i iéndose a quienes
niegan es e p incipio— pa ecen habla de lo inde e minado, y, c e-
yendo habla del en e, hablan del no-en e. Pues el en e en po en-
cia y no en ac o es lo inde e minado»32. La no con adicción com-
po a que la na u al es de e minado, posee unos lími es, unos ca-
ac e es de inidos.
Po o a pa e, es ablece de e minaciones conlle a decla a di-
e en e a lo que pe manece ue a de los lími es de e minados. De-
e minación implica di e encia y al e idad, si las de e minaciones
son plu ales33. Si se echaza el p incipio de no con adicción, ad-
31.
«Es e iden e que es o al menos es e dade o en sí: que la exp esión
'se * o 'no se ' signi ica algo de e minado: po consiguien e, no se puede
a i ma que odo sea así y no así (Me ., T-4, 1006a 29-31).
32.
Me ., T-4, 1007b 26-29.
33.
C . F s., A-9, 192a 34-36.
149
JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS
ie e
AR.—
« odas las cosas se án una sola, y se á lo mismo un
homb e, un dios y una i eme, y sus con adicciones»34.
Además, la de e minación y la di e encia con igu an al en e
na u al con unos asgos p opios, especí icos, que le de inen. Los
lími es que le de e minan, le hacen se así y no de o a mane a.
Todo lo expues o deja pa en e que la ca ac e ización de la no
con adicción como de e minación y di e encia que con igu an de
un modo de inido al en e na u al, alude di ec amen e al p incipio
que AR. denomina causa o mal35.
Aho a bien, la no con adicción emi e a la causa o mal no
sólo en an o que implica de e minación y di e encia. También
apun a al ca ác e ac ual de la o ma. En e ec o, la causa o mal,
pa a
AR.,
como es sabido, es la que pe mi e que el en endimien o
conozca o mas, supues a la ac i idad del in elec o a gen e: «en
o o sen ido, señala el ESTAGIRITA, es causa la o ma (eidos) y el
modelo; y és e es el lagos de la esencia ( b í en e nai) y sus gé-
ne os (...) y las pa es que hay en el lógos»36. Así es como el noüs
es luga de las o mas37, o ma de o mas38.
Y es a in elección de o mas, a pa i de la causa o mal, no es
p ocesual, sino simul ánea. No hay an es ni después en el ac o de
en ende la o ma, sino simul aneidad: «uno piensa y ha pensa-
do,
en iende y ha en endido»39. Y en o o luga sub aya es e mis-
mo aspec o: «lo que es indi isible no según la can idad, sino se-
gún la o ma, se en iende en un iempo indi isible y en un ac o in-
di isible del alma»40.
Así pues, en an o que el en endimien o conoce o mas a pa -
i de la causalidad o mal de lo na u al, esa in elección es ac ual;
y, po consiguien e, la p esencia de la o ma no es sólo como de-
e minación y di e encia, sino que además es una p esencia ac ual.
Si después de es as indicaciones se obse a cualquie a de las
o mulaciones del p incipio de no con adicción, enseguida se ad-
34.
Me .,
-4, 1008a 23-25.
35.
C .
F s.,
B-3, 194b 26-29; B-l, 193a
30 — b 5.
36.
Me .,
A-2, 1013a 26-29.
37.
De an.,
T-4, 429a 27-28.
38.
De an.,
T-8, 432a
2.
39.
Me .,
0-6, 1048b
23-24;
c . asimismo
F s.,
H-3, 247b 10-12.
40.
De an.,
T-6, 430b 14-15
150
PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES
ie e que siemp e incluye exp esión de simul aneidad (háma). Y
de es e modo alude ambién a la p esencia ac ual de la o ma.
Resumiendo lo a i mado has a aho a, se puede deci que el
p incipio de no con adicción, o mulado como 'es imposible que
los en es sean simul áneamen e así y no así', e ela el undamen-
o de lo na u al como causa o mal, ca ac e izada como de e mi-
nación, di e encia y ac ualidad. Y es a causalidad iene p io idad,
pa a
AR.,
al menos espec o al conocimien o41, al igual que el p in-
cipio de no con adicción.
Sin emba go, pa a
AR.,
el undamen o de la na u aleza no se
educe a causa o mal. El undamen o no es único, sino plu al.
Lo na u al no es simplemen e de e minación, di e encia y ac uali-
dad; y no lo es po que la na u aleza se ca ac e iza p imo dialmen-
e po se mo imien o42. Sus c í icas a las o mas pla ónicas se
cen an an e odo en que no explican el mo imien o.
Aho a bien, si el p incipio de no con adicción es la condición
de odo conocimien o, y, des ela únicamen e la causalidad o mal,
pa ece que cualquie o o sen ido del undamen o se educi á en
cie o modo a la o ma. Y, en ese caso, la plu alidad causal se á
sólo apa en e: las demás causas se án ambién o males. Pe o, po
o a pa e, si los p incipios no dan azón del mo imien o, en on-
ces no son los e dade os p incipios de la na u aleza. Y pa a AR.
es indudable que la o ma no explica po sí sola el mo imien o.
La cues ión, po an o, se plan ea así; en la medida que sabemos
del mo imien o, el p incipio de no con adicción no es el único
p incipio de lo na u al.
No es posible aho a de alla cómo
AR.
es ablece el conocimien-
o del mo imien o. A con inuación se abo da á simplemen e el
modo cómo
AR.
ab e el ámbi o del mo imien o desde el p incipio
de no con adicción. Es deci , cómo AR. piensa el mo imien o sin
enuncia al p incipio de no con adicción.
41.
C . Me . A-3, 983a 27-29: «Las causas se di iden en cua o, una de
las cuales decimos que es la ouúa y la esencia ( b í en éinai) (pues el po qué
se educe al lógos úl imo, y el po qué p ime o es causa y p incipio); o a es
la ma e ia o suje o; la e ce a aquella de donde p ocede el mo imien o; y la
cua a, la que se opone a és a, es deci , la causa inal o el bien».
42.
C . Fís., A-l, 185a 12-14; Me ., T-5, 1010a 7; E-l, 1026a 2-3; Z-ll,
1036b 28-30.
151
JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS
E ec i amen e ha quedado cla o que la o mulación de es e
p incipio implica siemp e la simul aneidad al conside a una de-
e minación dada y su negación. La simul aneidad es exigida pa a
a i ma la imposibilidad de coexis encia de de e minaciones con-
adic o ias. 'A' no es 'no-A' a la ez. Sin emba go, si se p escinde
de la simul aneidad, si A> y 'no-A' no son simul áneas, si p ime o
es *A' y después 'no-A', el camino queda expedi o pa a a i ma am-
bas de e minaciones con adic o ias. En cie o modo, ue a de la
simul aneidad, cabe que *A' sea 'no-A'.
En consecuencia, aunque el p incipio de no con adicción cie e
cualquie conside ación del undamen o al ma gen de la causa o -
mal, sin emba go se pueden es ablece nue os aspec os del unda-
men o si se soslaya la simul aneidad, es deci , si se alude a lo na-
u al desde el an es y el después.
Se ab e así en lo na u al un nue o ámbi o en el que se da la
con adicción: es el mundo de la posibilidad. E ec i amen e A
puede se no-A. El mo imien o, a i ma AR., implica pa a las co-
sas na u ales la po encia de con adicción (dynamis és an i á-
seos)43.
Y al po encia exp esa un ámbi o eal de lo ísico44. Re-
chaza la po encia, ad ie e el ESTAGIRITA, es «des ui algo im-
po an e» 45.
El p incipio de no con adicción pe mi e así des ela dos as-
pec os nuclea es del undamen o: «el en e, en e ec o, se dice en
dos sen idos, de sue e que, en un sen ido, es posible que algo
llegue a se desde el no-en e, pe o en o o sen ido no, y que simul-
áneamen e una misma cosa sea en e y no-en e, pe o no según lo
mismo. Pues, en po encia, es posible que una misma cosa sea si-
mul áneamen e los con a ios, pe o en ac o no»46.
Aho a bien, el ámbi o de la po encia, en el que 'A' puede se
'no-A', en el que an es es *AJ y después 'no-A', es jus amen e el
mundo del mo imien o, del cambio. «Todo cambio —mani ies a
AR.—
a de un é mino a o o (y la misma palab a de cambio lo
mues a: exp esa una sucesión, es deci la dis inción de un an e-
43.
C .
Me .,
0-8, 1050b 24-28.
44.
C .
Me .,
0-3, 1046b
29 —
1047a 29.
45.
Me .,
0-3, 1047a 20.
46.
Me ., T-5, 1009a 32-36. C . ambién Me ., A-2, 1069b 15-16
152
PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES
io y de un pos e io )»47. «El mo imien o, como el iempo, es
siemp e o o»48: el mo imien o y el iempo incluyen de alguna
mane a la al e idad.
El iempo, en e ec o, pa a
AR.,
se ca ac e iza po la sucesión,
po la dis inción de an es y después: «cuando se da lo an e io y
lo pos e io , en onces decimos que hay iempo»49. Y el iempo es-
á implíci o en el mo imien o: «el iempo, señala AR., es mo i-
mien o o algo del mo imien o. No es mo imien o; po an o, es
algo del mo imien o»50.
Es ob io, po consiguien e, que el ámbi o abie o po la po-
encia, en cuan o que p escinde de la simul aneidad, es el mundo
del mo imien o y del iempo. La p ime a acepción de po encia
señalada po
AR.
es muy ilus a i a a es e espec o: «p incipio de
cambio que adica en o o o en el mismo en cuan o o o»51. La
po encia des ela así lo na u al en an o que escapa al p incipio
de no con adicción ( o mulado desde el pun o de is a de las de*
e minaciones con adic o ias). «Pues el en e en po encia y no en
ac o es lo inde e minado»52.
Pues bien, desde la doble pe spec i a que ab e, po una pa e
el p incipio de no con adicción, y po o a pa e la po encia y el
cambio, se p esen a el undamen o dis ibuido en una cuád uple
causalidad.
El cambio, en e ec o, es el paso de una de e minación a o a53.
Y la de e minación log ada al é mino del mo imien o, en cuan o es-
aba al p incipio di igiendo el mo imien o, es in y no o ma: « o-
do lo que se gene a —a i ma
AR.—
a hacia un p incipio y un in
(pues es p incipio aquello po cuya causa se hace algo, y la gene-
ación se hace po causa del in») M.
Po o a pa e, en an o que el paso de la o ma al in no es
47.
Fís.,
E-l, 224b
36 —
225a
2.
48.
Fís.,
A-ll, 219b 9-10.
49.
Fís.,
A-ll, 219a
33 — b
1. C . asimismo
Fís.,
A-ll, 219a 19-25;
219b 26-28.
50.
Fís.,
A-ll, 219a 8-10. C . ambién
Fís.,
A-14, 223a 13-15.
51.
Me .,
0-1, 1046a 10-11.
52.
Me ., T-4, 1007b 28-29.
52.
C . Fís., A, passim.
54.
Me ., 0-8, 1050a 7-9.
153