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Observaciones acerca de la presencia del fundamento según Aristóteles

Garay Suárez-Llanos, Jesús Francisco De

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OBSERVACIONES ACERCA DE LA PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES JESÚS DE GARAY SUÁREZ-LLANOS ARISTÓTELES se encuen a plenamen e inme so en la adi- ción ilosó ica g iega en cuan o sus indagaciones e san sob e el undamen o de la na u aleza1. También él, como los an iguos, as- pi a a p esen a el undamen o, a hace pa en e lo más ín imo de la ealidad ísica. Des ela el undamen o es conoce los p incipios, es alcanza lo p ime o de la na u aleza. Po eso, la ciencia se ocu- pa de los p incipios y la sabidu ía de los p ime os p incipios2. «Nues a especulación —señala AR.— a a sob e la subs ancia, pues buscamos los p incipios y las causas de la subs ancia»3. Tal conocimien o p incipial es exclusi o del noüs, de la in eli- gencia4. P ecisamen e po ello, el noüs es algo sepa able, di ino, impasible, inco up ible5. Conoce los p incipios de la na u aleza e ela algún ipo de sepa ación espec o de los p ocesos mismos de la na u aleza6. «Sólo el in elec o -—a i ma AR.— iene de ue a y sólo él es di ino, pues una ac i idad co po al no iene nada en común con su ac i idad»7. 1. C . Me ., A, 3-10. 2. C . Me ., A-2; c . ambién Fís., A-l, 184a 10-15. 3. Me ., A-l, 1069a 18-19. C . ambién Me ., E-4, 1028a 2-4; Me ., T-2, 1003b 15-19. 4. C . Seg. An., B-19, 100b 12-16; Me , T-5, 1009b 12-15. 5. C . Be an. B-2, 413b 24-27; T-5, 430a 17-18. 6. C . Me ., 0-2, 1046b 24: «los con a ios es án con enidos en el mismo p incipio, es o es, en el lógos» 7. De gen. an., B-3, 736b 27-29. 145 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS Pues bien, la ca ac e ización de los p incipios de la na u aleza la lle a a cabo AR. sob e odo de dos mane as. Po una pa e, los p ime os p incipios son las cua o causas: «e iden emen e —ad ie e el ESTAGIRITA— es p eciso adqui i la ciencia de las p ime as causas (decimos, en e ec o, que sabemos una cosa cuando c eemos conoce su causa p ime a), y las causas se di iden en cua o»8. Es deci , el undamen o no es único, sino plu al; no se educe a un solo p incipio, sino que es á dis ibuido según una plu alidad de causas. «La na u aleza —mani ies a AR.— es sólo un géne o de e - minado del en e»9. Hay o o mundo de se es inmu ables, que no es ísico, que es á más allá de la na u aleza. En ese mundo de lo inmu able, «el p incipio de cada en e es la o ma ( ó í es in); po el con a io, en los se es some idos a la gene ación, los p incipios son di e sos y no son los mismos pa a odos» 10. Así pues, el un- damen o de lo inmu able, que se encuen a más allá de la na u a- leza, es la o ma; sin emba go, en lo na u al no se puede p es- cindi del mo imien o ni del cambio11. Po o a pa e, decla a AR., ampoco se buscan los p incipios del se e i a i o, sino «los del en e ex e io y sepa ado» 12. Aho a bien, la e e encia a la plu alidad causal no es el úni- co modo p opues o po AR. pa a descub i el undamen o de lo na u al. También sub aya que el undamen o es á p esen e en el p incipio de no con adicción. Es e p incipio, en e ec o, no es úni- camen e un p incipio lógico13 o psicológico14, sino ambién y p i- ma iamen e un p incipio de odos los en es15. No se aplica sólo a un géne o de en es, sino a odos los en es, al en e en cuan o 8. Me ., A-3, 983a 24-27. 9. Me ., T-3, 1005a 34. 10. De gen. an., B-6, 742b 33-35. 11. Fis., A-2, 184b 12-13. 12. Me , K-8, 1065a 21-24. 13. C . Me .,-T-3, 1005b 5-8. 14. C . Me , T-3, 1005b 23-26. 15. «Pues o que es e iden e que los axiomas se aplican a odas las cosas en cuan o en es (pues es o es lo que ienen odas en común), al que conoce el en e en cuan o en e co esponde ambién la con emplación de és os» {Me ., -3, 1005a 27-29). 146 PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES en e. Po consiguien e, es ambién un p incipio de la na u aleza16. Las obse aciones de AR. no dejan dudas al espec o: «la di icul- ad no es iba en sabe si es posible que una misma cosa sea y no sea simul áneamen e homb e en cuan o al nomb e, sino en la ea- lidad» 17. La cues ión que se á p eciso acome e aho a es, po una pa e, de e mina de qué modo el undamen o es á p esen e en el p in- cipio de no con adicción y en la plu alidad causal; y po o a pa e, es ablece cuál es la elación en e ambos. ARISTÓTELES, como es bien sabido, indica que el p incipio de no con adicción es indudable, es el más i me de odos18; sin emba go, no cabe demos ación de él, sino sólo e u ación de las a gumen aciones que lo nieguen. Es o es debido a la dignidad de es e p incipio, pues se a a del p ime p incipio de odas las de- mos aciones 19. El p incipio de no con adicción es an adical jus amen e po - que cualquie o o conocimien o lo supone: «es algo —obse a AR.— que necesa iamen e ha de conoce el que quie a conoce cualquie cosa, y cuya posesión es p e ia a odo conocimien o»20. No es sólo un p incipio de la demos ación, sino el p incipio que p esupone odo conocimien o. Y, desde luego, la condición p i- me a del habla 21. La cues ión, sin emba go, se complica cuando se in en a aco- a la o mulación más adecuada del p incipio de no con adicción. El mismo AR. lo o mula de di e sas mane as, odas ellas en cie - o modo equi alen es. Regis emos aquí las es más signi ica i as pa a el obje o de es a comunicación: 1. «Es imposible que un mismo a ibu o se dé y no se dé si- mul áneamen e en el mismo suje o y en un mismo sen- ido» 22. 16. C . Me ., T-3, 1005a 22-23; IM, 1005b 35 — 1006a 3. 17. Me ., T-4, 1006b 20-22. C . ambién IM, 1008b 2-5. 18. C . Me ., T-3 y 4 passim. 19. C . Me ., T-4, 1006a 2 ss 20. Me ., T-3, 1005b 16-17. 21. C . Me ., T-4, 1006b 7-9. 22. Me ., T-3, 1005b 19-20. 147 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS 2. «Es imposible se y no se simul áneamen e»23. 3. Es imposible que «los en es sean simul áneamen e así y no así»24. Las implicaciones on ológicas de cada una de es as o mulacio- nes es dis in a. Pa a AR. es án es echamen e inculadas en an o que el se emi e a la subs ancia y a la o ma: «en e ec o —a i - ma AR.— lo que an iguamen e y aho a y siemp e se ha buscado y ha sido obje o de duda: ¿qué es el en e?, equi ale a ¿qué es la subs ancia?»2S. Y en o o luga : «lo mismo es 'un homb e' que 'homb e', y 'homb e que es' que 'homb e*, y no signi ica cosa dis- in a 'un homb e' que 'un homb e que es'» 26. En cualquie caso, al ma gen de la co espondencia que exis a en los ex os a is o élicos en e se , subs ancia y o ma, es mani- ies o que cada una de las o mulaciones susodichas del p incipio de no con adicción des elan el undamen o de lo na u al aludien- do a dis in os aspec os de al undamen o. Fo mula lo desde el pun o de is a de la p edicación y del suje o e ela el ca ác e subs ancial de lo ísico27. Así, al menos, lo a i ma el ESTAGIRITA- si se niega es e p incipio, « odas las cosas se dicen como acciden- es, po lo que no hab á ningún en e p ime o del cual se digan, si es que 'acciden e' signi ica siemp e el p edicado de algún su- je o»28. «Hab á, po consiguien e, con inúa ARISTÓTELES, algo que signi ique subs ancia»29. Aludi , en cambio, al p incipio de no con adicción desde la pe spec i a del exis i , del se en ac o, pone de mani ies o la p io- idad del ac o. Así, en e ec o, lo sub aya ambién: «en po encia es posible que una misma cosa sea simul áneamen e los con a ios, pe o en ac o no»30. Es a conside ación del p incipio de no con- adicción, en cuan o p esen a el undamen o como ac o, es á des- 23. Me ., T-4, 1006a 3-4. 24. Me ., T-5, 1009b 32-33. 25. Me ., Z-2, 1028b 2-4. 26. Me ., T-2, 1003b 26-29. 27. C . Me ., T-4, 1007a 1 — 1007b 18. 28. Me ., T-4, 1007a 33 — b 1. 29. Me ., IM, 1007b 16-17. 30. Me ., T-5, 1009a 34-36. C . ambién T-4, 1008a 22. 148 PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES a endida po AR., y es econducida o bien a la a i mación del se subs ancial o bien a la o ma31. Así pues, dejando aquí al ma gen lo ela i o a la subs ancia, que me ece un examen más de enido y que he expues o en o o luga , se a ende á a con inuación simplemen e a qué signi ica pa a el undamen o hace se p esen e como no con adic o io. El se no es simul áneamen e así y no-así. O de o o modo: en el un- damen o no coexis en de e minaciones con adic o ias simul ánea- men e. En p ime luga , se debe señala que en an o que el p incipio de no con adicción se p esupone en odo conocimien o, en esa misma medida la a i mación de la no con adicción de la na u a- leza es á incluida en cualquie conocimien o de lo na u al. Es de- ci , el undamen o se hace p esen e p ime o como con adic o io. Po consiguien e, los demás aspec os des elados del undamen- o se hacen desde la no con adicción. Más aún, la misma dis in- ción de ace as en el undamen o p esupone la no con adicción. O sea, si hay o os p incipios en la na u aleza dis in os de la no con adicción, se alcanzan desde la no con adicción. Con iene, no obs an e, p ecisa más el sen ido de la no con- adicción. En p ime luga , deci que la ealidad es no con adic- o ia e ela que es á a iculada según de e minaciones, que es de- e minada. Nega el p incipio de no con adicción lle a a la inde- e minación: «es os ilóso os —a i ma AR. e i iéndose a quienes niegan es e p incipio— pa ecen habla de lo inde e minado, y, c e- yendo habla del en e, hablan del no-en e. Pues el en e en po en- cia y no en ac o es lo inde e minado»32. La no con adicción com- po a que la na u al es de e minado, posee unos lími es, unos ca- ac e es de inidos. Po o a pa e, es ablece de e minaciones conlle a decla a di- e en e a lo que pe manece ue a de los lími es de e minados. De- e minación implica di e encia y al e idad, si las de e minaciones son plu ales33. Si se echaza el p incipio de no con adicción, ad- 31. «Es e iden e que es o al menos es e dade o en sí: que la exp esión 'se * o 'no se ' signi ica algo de e minado: po consiguien e, no se puede a i ma que odo sea así y no así (Me ., T-4, 1006a 29-31). 32. Me ., T-4, 1007b 26-29. 33. C . F s., A-9, 192a 34-36. 149 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS ie e AR.— « odas las cosas se án una sola, y se á lo mismo un homb e, un dios y una i eme, y sus con adicciones»34. Además, la de e minación y la di e encia con igu an al en e na u al con unos asgos p opios, especí icos, que le de inen. Los lími es que le de e minan, le hacen se así y no de o a mane a. Todo lo expues o deja pa en e que la ca ac e ización de la no con adicción como de e minación y di e encia que con igu an de un modo de inido al en e na u al, alude di ec amen e al p incipio que AR. denomina causa o mal35. Aho a bien, la no con adicción emi e a la causa o mal no sólo en an o que implica de e minación y di e encia. También apun a al ca ác e ac ual de la o ma. En e ec o, la causa o mal, pa a AR., como es sabido, es la que pe mi e que el en endimien o conozca o mas, supues a la ac i idad del in elec o a gen e: «en o o sen ido, señala el ESTAGIRITA, es causa la o ma (eidos) y el modelo; y és e es el lagos de la esencia ( b í en e nai) y sus gé- ne os (...) y las pa es que hay en el lógos»36. Así es como el noüs es luga de las o mas37, o ma de o mas38. Y es a in elección de o mas, a pa i de la causa o mal, no es p ocesual, sino simul ánea. No hay an es ni después en el ac o de en ende la o ma, sino simul aneidad: «uno piensa y ha pensa- do, en iende y ha en endido»39. Y en o o luga sub aya es e mis- mo aspec o: «lo que es indi isible no según la can idad, sino se- gún la o ma, se en iende en un iempo indi isible y en un ac o in- di isible del alma»40. Así pues, en an o que el en endimien o conoce o mas a pa - i de la causalidad o mal de lo na u al, esa in elección es ac ual; y, po consiguien e, la p esencia de la o ma no es sólo como de- e minación y di e encia, sino que además es una p esencia ac ual. Si después de es as indicaciones se obse a cualquie a de las o mulaciones del p incipio de no con adicción, enseguida se ad- 34. Me ., -4, 1008a 23-25. 35. C . F s., B-3, 194b 26-29; B-l, 193a 30 — b 5. 36. Me ., A-2, 1013a 26-29. 37. De an., T-4, 429a 27-28. 38. De an., T-8, 432a 2. 39. Me ., 0-6, 1048b 23-24; c . asimismo F s., H-3, 247b 10-12. 40. De an., T-6, 430b 14-15 150 PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES ie e que siemp e incluye exp esión de simul aneidad (háma). Y de es e modo alude ambién a la p esencia ac ual de la o ma. Resumiendo lo a i mado has a aho a, se puede deci que el p incipio de no con adicción, o mulado como 'es imposible que los en es sean simul áneamen e así y no así', e ela el undamen- o de lo na u al como causa o mal, ca ac e izada como de e mi- nación, di e encia y ac ualidad. Y es a causalidad iene p io idad, pa a AR., al menos espec o al conocimien o41, al igual que el p in- cipio de no con adicción. Sin emba go, pa a AR., el undamen o de la na u aleza no se educe a causa o mal. El undamen o no es único, sino plu al. Lo na u al no es simplemen e de e minación, di e encia y ac uali- dad; y no lo es po que la na u aleza se ca ac e iza p imo dialmen- e po se mo imien o42. Sus c í icas a las o mas pla ónicas se cen an an e odo en que no explican el mo imien o. Aho a bien, si el p incipio de no con adicción es la condición de odo conocimien o, y, des ela únicamen e la causalidad o mal, pa ece que cualquie o o sen ido del undamen o se educi á en cie o modo a la o ma. Y, en ese caso, la plu alidad causal se á sólo apa en e: las demás causas se án ambién o males. Pe o, po o a pa e, si los p incipios no dan azón del mo imien o, en on- ces no son los e dade os p incipios de la na u aleza. Y pa a AR. es indudable que la o ma no explica po sí sola el mo imien o. La cues ión, po an o, se plan ea así; en la medida que sabemos del mo imien o, el p incipio de no con adicción no es el único p incipio de lo na u al. No es posible aho a de alla cómo AR. es ablece el conocimien- o del mo imien o. A con inuación se abo da á simplemen e el modo cómo AR. ab e el ámbi o del mo imien o desde el p incipio de no con adicción. Es deci , cómo AR. piensa el mo imien o sin enuncia al p incipio de no con adicción. 41. C . Me . A-3, 983a 27-29: «Las causas se di iden en cua o, una de las cuales decimos que es la ouúa y la esencia ( b í en éinai) (pues el po qué se educe al lógos úl imo, y el po qué p ime o es causa y p incipio); o a es la ma e ia o suje o; la e ce a aquella de donde p ocede el mo imien o; y la cua a, la que se opone a és a, es deci , la causa inal o el bien». 42. C . Fís., A-l, 185a 12-14; Me ., T-5, 1010a 7; E-l, 1026a 2-3; Z-ll, 1036b 28-30. 151 JESÚS DE GARAY SUAREZ-LLANOS E ec i amen e ha quedado cla o que la o mulación de es e p incipio implica siemp e la simul aneidad al conside a una de- e minación dada y su negación. La simul aneidad es exigida pa a a i ma la imposibilidad de coexis encia de de e minaciones con- adic o ias. 'A' no es 'no-A' a la ez. Sin emba go, si se p escinde de la simul aneidad, si A> y 'no-A' no son simul áneas, si p ime o es *A' y después 'no-A', el camino queda expedi o pa a a i ma am- bas de e minaciones con adic o ias. En cie o modo, ue a de la simul aneidad, cabe que *A' sea 'no-A'. En consecuencia, aunque el p incipio de no con adicción cie e cualquie conside ación del undamen o al ma gen de la causa o - mal, sin emba go se pueden es ablece nue os aspec os del unda- men o si se soslaya la simul aneidad, es deci , si se alude a lo na- u al desde el an es y el después. Se ab e así en lo na u al un nue o ámbi o en el que se da la con adicción: es el mundo de la posibilidad. E ec i amen e A puede se no-A. El mo imien o, a i ma AR., implica pa a las co- sas na u ales la po encia de con adicción (dynamis és an i á- seos)43. Y al po encia exp esa un ámbi o eal de lo ísico44. Re- chaza la po encia, ad ie e el ESTAGIRITA, es «des ui algo im- po an e» 45. El p incipio de no con adicción pe mi e así des ela dos as- pec os nuclea es del undamen o: «el en e, en e ec o, se dice en dos sen idos, de sue e que, en un sen ido, es posible que algo llegue a se desde el no-en e, pe o en o o sen ido no, y que simul- áneamen e una misma cosa sea en e y no-en e, pe o no según lo mismo. Pues, en po encia, es posible que una misma cosa sea si- mul áneamen e los con a ios, pe o en ac o no»46. Aho a bien, el ámbi o de la po encia, en el que 'A' puede se 'no-A', en el que an es es *AJ y después 'no-A', es jus amen e el mundo del mo imien o, del cambio. «Todo cambio —mani ies a AR.— a de un é mino a o o (y la misma palab a de cambio lo mues a: exp esa una sucesión, es deci la dis inción de un an e- 43. C . Me ., 0-8, 1050b 24-28. 44. C . Me ., 0-3, 1046b 29 — 1047a 29. 45. Me ., 0-3, 1047a 20. 46. Me ., T-5, 1009a 32-36. C . ambién Me ., A-2, 1069b 15-16 152 PRESENCIA DEL FUNDAMENTO SEGÚN ARISTÓTELES io y de un pos e io )»47. «El mo imien o, como el iempo, es siemp e o o»48: el mo imien o y el iempo incluyen de alguna mane a la al e idad. El iempo, en e ec o, pa a AR., se ca ac e iza po la sucesión, po la dis inción de an es y después: «cuando se da lo an e io y lo pos e io , en onces decimos que hay iempo»49. Y el iempo es- á implíci o en el mo imien o: «el iempo, señala AR., es mo i- mien o o algo del mo imien o. No es mo imien o; po an o, es algo del mo imien o»50. Es ob io, po consiguien e, que el ámbi o abie o po la po- encia, en cuan o que p escinde de la simul aneidad, es el mundo del mo imien o y del iempo. La p ime a acepción de po encia señalada po AR. es muy ilus a i a a es e espec o: «p incipio de cambio que adica en o o o en el mismo en cuan o o o»51. La po encia des ela así lo na u al en an o que escapa al p incipio de no con adicción ( o mulado desde el pun o de is a de las de* e minaciones con adic o ias). «Pues el en e en po encia y no en ac o es lo inde e minado»52. Pues bien, desde la doble pe spec i a que ab e, po una pa e el p incipio de no con adicción, y po o a pa e la po encia y el cambio, se p esen a el undamen o dis ibuido en una cuád uple causalidad. El cambio, en e ec o, es el paso de una de e minación a o a53. Y la de e minación log ada al é mino del mo imien o, en cuan o es- aba al p incipio di igiendo el mo imien o, es in y no o ma: « o- do lo que se gene a —a i ma AR.— a hacia un p incipio y un in (pues es p incipio aquello po cuya causa se hace algo, y la gene- ación se hace po causa del in») M. Po o a pa e, en an o que el paso de la o ma al in no es 47. Fís., E-l, 224b 36 — 225a 2. 48. Fís., A-ll, 219b 9-10. 49. Fís., A-ll, 219a 33 — b 1. C . asimismo Fís., A-ll, 219a 19-25; 219b 26-28. 50. Fís., A-ll, 219a 8-10. C . ambién Fís., A-14, 223a 13-15. 51. Me ., 0-1, 1046a 10-11. 52. Me ., T-4, 1007b 28-29. 52. C . Fís., A, passim. 54. Me ., 0-8, 1050a 7-9. 153