ENSAYOS JURÍDICO-POLÍTICOS.
TEORÍA ORGÁNICA
DEL ESTADO
POR
EMILIO REUS Y BAHAMONDE
Doc o en Filoso ía y Le as.
(,›
ES PROPIEDAD
M A DRID
IMPRENTA DE LA REVISTA DE LEGISLACION
á ca go de
M.
Ramos.
Ronda de A ocha, núme o
15.
MDCCCLXXX
OBRAS DEL AUTOR
ESTUDIOS SOBRE FILOSOFÍA DE LA CREACION. Exposicion
y
exámen de
los sis emas e elados
y
ans o mis as, sob e el o ígen de las especies. Un omo en
40,
de 400 págs. 1876.
24 s.
LA ORATORIA,
Es udio c i ico, leido en la Seccion de Li e a u a del A eneo de
Mad id, Un ol, en 8', de 200 pags. 1878, — 12 s,
OBRAS FILOSÓFICAS DE SPINOZA, aducidas y p ecedidas de una In oduc-
cion doc inal, Un omo en 4" de 500 págs. 1878.— 28 s,
LA BIOLOGÍA.
Pa e p ime a. Sis emas biológicos de la Ciencia y de la ilo-
so ía mode nas, Un ol, en 8°, 1879, — 12 s,
EN PRENSA
LA BIOLOGÍA,
Pa e segunda, De e minacion del p oblema: « Concep o de
la ida,
PRÓLOGO
En 1848 hizo su p esen acion á los ojos de Eu o-
pa el socialismo a mado, y desde aquella echa me-
mo able ec udeciúse como po encan o, la an igua
polémica sob e los ines y los de echos del Es ado.
Un ilus e publicis a, modelo de odas las i udes
como homb e, y ac eedo á una de ocion en usias a
co no sabio, Alexis de Tocque ille , habia, obse ado
con sagacísimo juicio que la cen alizacion e a el más
g a e
y
el más dolo oso de los males, que a ligian á la
Eu opa con inen al ; y dos esc i o es, ambien no a-
bles, de pe eg ino ingenio y b illan ísimo es ilo, cuyo
pode oso alen o se quemaba e olo eando al ededo
de mil con adicciones, co no las alas de las ma ipo-
sas se des uyen al con ac o de las luces a i iciales,
Molina i y Bas ia , o na on á empeño la aplicacion
del emedio , cayendo en an c udo indi idualismo,
que no es ma a illa que habiendo el mal aumen ado,
esuenen po oda Eu opa las agi aciones de la misma
ieb e,
Y
se equie an más ené gicas medidas pa a
pone un é mino al con agio.
VIII
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Hay quien piensa, aleccionado po los úl imos des-
ellos del génio de S ua Mill, que sus doc inas con-
siguen unánime p edicamen o en los espí i us , y no
al a quien se a e a á supone que nada nue o , ni
buenopa a la decla acion del concep o del Es ado
se ha conseguido en los úl imos lus os. Nada ménos
exac o. Aun cuando sólo se hubie a llegado á edi-
mi las eo ías indi idualis as de las ligadu as del
economismo, que les (lió o igen, econociéndoles un
alo p opio, se hah ia conseguido mucho, que ha o
hace es en es os Bias de inacabables empes ades,
ola po encima de las olas, ecogiendo las espumas,
y
e i ando que la humanidad se manche en lo u bio
y descompues o de las aguas. Julio Simon y Dupon -
Wi he , en e o os, han in en ado una solucion in-
e media , de g an alo p ác ico , de ca ác e poco
ilosó ico; pe o la enseñanza gene al, el p og eso co-
mun es que del espec áculo de Amé ica y Eu opa,
con sus di e en es concepciones de la unidad social, de
las con ulsiones de 1848 y 1870, y de la apa icion del
socialismo de cá ed a ,
se ha engend ado con p es i-
gio indiscu ible un mo imien o de composicion en
las eo ías de de echo público, de cuyo mo imien o
se desp ende con alo y igo p opio una nue a eo-
ía o gánica del Es ado.
Y es e cambio y es a oposicion adicales ocan
ambien de una mane a o iginal y ecunda á las cien-
cias económicas, de cuya as o macion di é muy po-
cas palab as, an es de expone lo que hoy c eo más
PRÓLOGO
cie o sob e la o macion his ó ica, los elemen os
el in del Es ado en sus elaciones con los indi iduos
y con
el
cue po social , ma e ias odas que cons i u-
yen la p ime a pa e de es e lib o, y que de in en o
he abajado pa a que si an de base á las discusio-
nes de una Co po acion ilus e.
La segunda pa e, sin pe juicio de la unidad de
pensamien o,- hállase esc i a á mane a de comen a io
á la ob a de uno de mis más que idos amigos. A.
ello me decidió no sólo el uni e sal, y como pocas
eces , jus o aplauso de c í icos no muy a icionados
á ales galan e ías , sino más aún, la segu idad de
que odo el que pase la is a sob e los
Co lie os en-
e los pode es del Es ado,
acaba á, leyéndolos como
se debe , y aplaudiendo al S . Moya como él se me e-
ce, po la galla día de pensamien o, con que expone
y
de iende las más a iesgadas soluciones polí icas.
Y habla de de echo, y o alece el ánimo en la
con emplacion de la jus icia en es as noches sin luna
de la his o ia p esen e, an p opias pa a agobia los
espí i us, y a as a hácia el suicidio del pesimismo
á esos sé es en e mos de la ida polí ica, que la ma-
ñana del iun o se delei an con las he mosu as de lo
ganado, y la a de (le la de o a se acongojan con
el
icue do de lo pe dido, es emp esa noble y me i o-
ia, pe o además muy necesa ia ; que ya son muchos
los que descon ían de la ic o ia, y más aún los que
e oceden an e la lucha.
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Es sin duda pue il, y más p opio que de homb es
sé ios, de hi ien es imaginaciones emeninas , soña
con delec acion amo osísima g andes ca ás o es y
exal aciones indecibles, sin más in y sin o o obje i-
-s
oque el mos a y hace gala en ellas del p opio
alo ó de la p opia in luencia, os en adas en medio
de la plaza pCiblica,, á la az de muchedumb es des-
bo dadas y u bulen as , que po ma a illoso ins in-
o se de ienen, como an e é ea alla, an e la ib a-
do a palab a del ibuno ó la sup ema se enidad del
hé oe; pe o hay en ambiciona lo y en sen i lo mucha
g andeza y no poca he mosu a, g andeza y he mosu-
a, que ascienden en esplendo osas llama adas á las
al u as de la glo ia, en esos momen os, en que pasa-
je amen e se in e umpe el cu so anquilo de los su-
cesos, y sólo lo an en medio de uni e sal as o no
el
cen elleo de las más g andes ideas y el endiosa-
mien o de las más gene osas pe sonalidades.
Imagina en cambio is ezas pe du ables , y e
el mundo" odeado de mise ias ; admi a como único
alien o y símbolo de ida esos miasmas escép icos,
que se desp enden de los uinosos es os del pasado;
sen i po odo acicale de la ac i idad p opia ó ajena
el desasosiego de la si uacion p esen e, y las ama -
gu as de la pasada, que se unen po la neg a somb a
del pensamien o á las indecisas y desconsolado as ea-
lidades u u as; e i a se del as o no de la ida, píi-
Mica, acogiéndose, no po dulce y ca iñoso egalo,
sino po indigna
é
impe donable coba día , á los en-
Pl ÚLOGO
X
I
can os del boga domés ico; p escindi de los in e e-
ses y de las g andezas colec i as, des allecidos po el
p ime ensayo, y ecelosos de los enide os , no es
cie amen e pue il, ni muje iego , es c iminal y an i-
pa ió ico. Nunca
es
más necesa ia la lucha que cuan-
do hay que cob a en ella odo lo más ca o y lo más
es imado pa a noso os; nunca es más legí imo
el
es-
ue zo que, cuando po mala e Ú po cansancio, se
us ó con el p ime o
(Te
los p oyec os la más dulce
de las ilusiones.
Po eso ale más el lib o del S . Moya, y po eso
no me explico, ni comp endo, ni adi ino siquie a (si
es que no se debe á al a de since idad en la p o esion
de la doc ina), ese desmayo que acome e á los g an-
des pueblos e oluciona ios después de odas las es-
au aciones.
Son las es au aciones á las e oluciones, como
esos golpes, que po so p esa se eciben en la espal-
da, y cuyo p ime e ec o es el a on amien o más ab-
solu o y la inmo ilidad más comple a; golpes que ja-
más ma an , pe o clul siemp e hie en y pa alizan la
accion lib e, en an o que los dolo idos miemb os
se
eponen -y el pensamien o alcanza á e cla amen e
la causa de aquel inespe ado desas e.
En medio de ellas suelen apa ece en los e olu-
ciona ios del dia án es dos endencias, que quedan
más a iba señaladas, y una de las cuales, la pesi-
mis a , se pie de en los oscu os y es é iles ma es de
la apos asía ó del e aimien o, inu ilizándose pa a,
XII
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
los pelig os de la ida pública po una doblez de la
conciencia, ó po un lamen able e o del pensamien-
o. Los que componen la o a di eccion con ían y es-
pe an en el san o igo del de echo y en la ilusion
ine able de la p opaganda; an adonde pueden, di-
igiéndose desde allí adonde deben, y siquie a engan
pa a di -cu i á a és de Cons i uciones y de leyes es-
peciales la misma libe ad, que pa a e la luz del sol
iene el p eso á a és de los id ios empañados y de
las iples ejas de su cá cel, ellos hacen y dicen mu-
cho po la causa del p og eso, quizás odo lo que
quie en, pues al es el admi able eng anaje, con que la
azon le an a sus áb icas, y en que la libe ad inspi a
sus ob as, que quien oye ó lee concep os, apénas con
mal disimulado emo bosquejados, sube y sube den-
o de su espí i u á la aíz p ime a en que se engen-
d an, y allí encuen a cla o y anco y abie o el pen-
samien o del au o ; lan cla o, an anco y an abie o,
co no que lo o na y lo desen uel e en el mismo lu-
ga y modo, en que quiso hacé selo comp ende quien
dió iná gen á ales e lexiones.
A es e es ue zo co esponde un más a en o es udio
de los de echos y debe es, p opios y ajenos, pa a que
pasando é in il ándose es os po odos los né ios del
cue po social, le comuniquen la ida del de echo, ha-
ciendo más y más di íciles las con ulsiones,que llama-
mos eaccion y e olucion, consiguiendo la ep esen-
acion de las mino ías, aplicando la
esponsabilidad á
quien co esponda -y o eciendo, en una palab a, el aca-
p
RóL000
XIII
Lado y admi able conjun o del sis ema ep esen a i-
o, único que ielmen e p ac icado puede se comple-
o y legí imo es imonio de que no son la disco dia y
la iolencia los caminos que ape ece el homb e pa a
con inua desemba azadamen e su ma chapo los
sende os de la his o ia,
Pocas, muy pocas cosas conozco an ú iles al p o-
g eso gene al co no es a a ea de i len a y abajosa-
men e depu ando lo que hay de esco ia y lo que hay
de o o en la incandescen e con usion de los sis emas
polí icos, ensayados po los pueblos mode nos; po que
pasan con al acilidad los en usiasmos del lib o á la
enseñanza, y de la enseñanza al pueblo, que no pa e-
ce sino que los hechos quie en da una cons an e
y
cumplida p ueba de que an la ciencia y el a e de la
polí ica an unidos, que po no habe lo alcanzado
nues os pad es se des uyó su ob a, y po habed()
ol idado la gene acion p esen e se han sucedido
inú iles as o nos y sinies os acasos en Eu opa.
T a a el lib o de Moya las cues iones a iba seña-
ladas, y las a a con es e sen ido e dade amen e mo-
de no, que á an as censu as se p es a, segun aquellos
que no cu ados oda ía de ilusiones ya desga adas
y ocados aún de las seducciones de la u opía , pien-
san que es ciencia el co e del pensamien o sin eno
y sin medida, y que an o más al a es aquella, cuan o
más se apa a dc la ida, segun ellos compues a sólo
de esabios de lo pasado y de ambiciones de lo p e-
PA RTE PRIMERA. INTRODUCCION
de que s p endó aquel pueblo a is a, que ué exal ado
demóc a a cuando sus o ado es e an epublicanos
y
súb-
di o sumiso cuando
su
i ano se llamaba Pe ícles ó Ale-
jand o. Los g iegos no concibie on el Es ado de de echo,
ni pa a el de echo; sino el Es ado pa a la ida
y
la ida
pa a el a e. La eligion la o ma Ho ne o; los ilóso os
son poe as,
y
de es e modo los g iegos aman la eligion y
la iloso ía, con en usiasmo an de o o, co no no hay o o
ejemplo en la his o ia.
Aquellas cumb es habi adas po dioses y aquellos íos,
en que se solazan i ones y ne eidas, no son anas ic-
ciones de la an asía, ó ábulas sin in e és polí ico; son el
lazo de union de aquellos homb es con la ie a en que
i en, po que sólo el encan o de las mus<_:s y los b illan-
es episodios en que juegan sus hé oes mi ológicos, pudie-
on inspi a amo al suelo pá io en el pecho de aquellos
a en u e os in a igables, que después de habe pues o á
sus mon es una co ona de poesía, hicie on aún más be-
llas, con sus emplos á Mine a
y
á Venus, las cos as
de ese Medi e áneo, que hoy lle a has a la misma G e-
cia los gemidos en que se es ella con a las peñas de
Gib al a y ae de G ecia
á
nues as playas los so dos
umo es de una agi acion cons an e á a o de la g an-
deza y de la independencia helénicas. Sac i ica la ida
en e a al a e, p oduciendo de es e modo la libe ad,
no lo ha hecho, no lo lia á ningun pueblo de la his o ia
como lo hizo el pueblo g iego, some iendo á sus leyes la
p opiedad, la amilia, el homb e, la mo al, odo en su-
ma de una mane a con ínua y a bi a ia, es ellando lo
humano de sus deseos en lo limi ado de sus condiciones,
con el
mismo
uido y con agi acion an expléndida
COMO
las olas del ma Egeo se ompen con a aquella diadema
de lau eles, que bo da las peñas de sus islas.
La idea omana del Es ado es
hija legí ima de la idea
6
TEORÍA 0110 PÁNICA DEL ESTADO
es ida
es id
es idacon a a íes más ju ídicos
y
más aco -
iega, p
des po lo an o con el ca ác e
y
las a iciones de los hom-
b es del Lacio, que al limi a la nocion del de echo sepa-
ándole de la mo al, supie on da le en igo lo que de ex:-
ension pe día. La ida omana es, sin duda alguna, más
á ida y ménos bella que la ida a eniense, pe o es en
cambio más lib e, en e á en e del Es ado,
y
iene me-
dios pa a p o ege se y esgua da se con a los abusos de
és e, al mismo iempo que po un es udio más a en o de
sus condiciones esenciales le pone en elacion o gánica
con o a ealidad c eada po Roma y que pudié amos lla-
ma consus ancial al Es ado. El Es ado es una nacion o -
ganizada, se dice en Roma,
y
es a a i macion queda aún
y i e en la his o ia del mundo, como quedan las pied as
milia ias de sus calzadas, aleccionándonos sob e lo que
puede hace el es ue zo de un pueblo, que aspi ó en el
espacio á la dominacion uni e sal de la ie a y en el
iempo al e e no dominio de la legislacion que habia
c eado.
Llega un dia en que la his o ia ele Roma es la his o ia
ele la humanidad, como ad ie e Flo o,
y
up empe ado
codicioso, Ca acalla, con ánimo de luc a el isco me-
dian e una e o ma g a ísima, hace más pa a el de e-
cho de gen es
y
pa a el po eni del mundo que las
magnas emp esas del conquis ado macedonio y los a e-
imien os gue e os del más ilus e de los iun i os o-
manos. Aquel dia en que odos los homb es pueden se
ciudadanos la inos y pa ece que la igualdad ex iende
sus alas sob e las p o incias, nace la idea del Es ado
uni e sal á la ida del de echo, pa a ompe se en mil
acciones
y
queb a se en as illas de pueblos á los co-
mienzos del siglo Y. ¡ Espec áculo en e dad g andioso
y
digno de eligioso espe o! La misma idea, el mismo con-
cep o que hoy pe sigue la iloso ía no ísima. y que aún
PARTE PRIMERA.
INTRoDuccIoN
discu e la. ciencia polí ica de nues o iempo, el Es ado
humano con igualdad
p e oga i as en odos los ciuda-
danos, lo ealiza momen áneamen e un C)(sa de desp e-
ciables condiciones y lo des ozan unos Bá ba os, sin con-
ciencia cla a de lo que deshicie on y no ha uel o á se
eedi icado has a la ho a p esen e.
El C is ianismo, en aquella penosa lucha que an as
eces e is ió en los ánimos el sello de con ienda. polí ica
(y
que al in y al cabo lo e a po ae consigo p incipios
de eno
Vaeloll
pa a la amilia y pa a el Es ado), 'comple a
la labo his ó ica del pueblo omano, ajus ando una uni-
e salidad mo al den o de la ju ídica exis en e
y a eba-
ando al pode público de hecho la di eccion de la ida e-
ligiosa„ que habia sido el más impo an e de sus ca ac e-
es en G ecia y uno de an os en la p imi i a his o ia de
Roma. Desde Cons an ino, el Es ado no podio se ya la co-
munidad de la eligion
y
del cul o como habia Sido has a
en ánces, áun en el mismo Pan eon omano en que se en-
e aba la independencia, de an os pueblos, mihd as se
e igian al a es á an os dioses, po que a ningun legislado
es dado bo a aquel pe íodo de cua o siglos en que la
Iglesia i e iun an e,
pe o sin pode domina
el
paga-
nismo de los campos, cuya his o ia llega has a el siglo m
y
es uno de los dualismos más cu iosos y inos abaja-
dos en los Anales de la
Comunion
c is iana (1).
(1) Así hace no a M . B izoua d (
,
Des
.
appo s de
l'homme Il ee le deMo' i,
omo 1, lib o 4". Pa ís, 18(33) que el c is ianismo ecibe po cie as las adi-
ciones
de
la an asía pagana, cuidando sólo de pone las de acue do con la
demonología c is iana, y Y . Deugno hablando del bau ismo de Clo is (-9;)
dice que en ningun país e a an i a la esis encia á abandona el paganis-
mo como en las Galias, cuyos habi an es habian as o mado Tho
en
Júpi e ,
F iga
en Venus,
e c., ol idando el an iguo cul o indígena y dando
ocasión á que G ego io (le Tou s, ponga
en
boca de Clo ilde un Discu so que
po comple o desconoce es a o iginal
mudanza.
Ducange, (Oloss.,
Diamum),
se lamen a de que en
el
siglo i se man u ie a el cul o á. ►ana y el de Jano
PEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Si los pueblos ge manos, in aso es del Mediodía, hu-
biesen enido pa a la uni e salida
d
del de echo las ap i-
udes de los omanos , p on o, ayudados po el espí i u
abso ben e de la Iglesia, hubie an ehecho, no aquel a -
i icioso Sac o-Impe io, sino el Impe io Uni e sal Ca óli-
co, que llegó á soña la gene osa igno ancia de Ca lo-
Magno. No ué así, y la Iglesia consiguió únicamen e en
ocasiones sup emas hace ol ida el alo mo al del Es-
ado, segun la ó mula o gullosa, que in en ó el génio de
un Pon i ica, cuyas ocaciones más le a as aban á los
a anes de un impe io que á la humildad, que debe lle a
consigo la ia a. Pe o los ge manos aían un elemen o
de
oposicion á an descabelladas ambiciones, y e a la
p o es a del
de echo
,
nacido á la somb a de la
igualdad p imi i a en aquellos ág ios bosques donde se
queb a on an as eces las espadas omanas, como demos-
ando, ¡ ambien lo ha demos ado en nues o siglo Amé-
ica! que los más pode osos impe ios se es ellan an e los
indi iduos, cuando és os ienen .con la conciencia de su
dignidad la posesion de la p opia ue za.
Los homb es del No e no se some en al Es ado como
el homb e omano, po que el Es ado no iene pa a ellos
las g andezas his ó icas ni las en ajas que o ece al súb-
di o de la Ciudad e e na. Pa a és e odo el de echo iene
de la nacion; pa a aquél hay
ha un de echo
imi a o,
que de-
,
condenado po el segundo concilio de Tou s.
e i iendo la ida de
Félix, Obispo de Nan es, se mani ies a de acue do con es as enseñanzas.
En 6:59 s. Eloy p edica con a el cul o pagano y la amosa capi ula
De
pa ibus Saxonice
cos ó á los sajones, en
-
782, íos de sang e po ado a á Jú-
pi e ; y inalmen e en 8T7, Luis I p ohibe las ce emonias noc u nas en hono
á Diana, que p ac icaban las muje es. Véase Beugno ,
His _ de la des uelion
paganisnie.
Pa ís, 1835,
y
Fau iel,
L'uníos popula es de G ecia; Ducanye
O loss.,
llisloi e Iine ai e de I, F ance,
con inuada po los miemb os del Ins i u o;
especialmen e los abajos de
P.
Pa ís; y los úl imos esc i os de Gidel sob e
li e a u a g iega,
y
P
apa igopoulos sob e his ol ia de la misma nacion,
(le
la cual hay un ex ac o i ancés muy ap eciable.
l'AliTE PR MERA .----INTUODUCCION
9
hiende cada uno con a la i
u
misma, y en que se un-
da la libe ad indi idual. Los pode es públicos absolu os
han concluido; se dpolibe a y se o a,
y
mién as que la
unidad es sumamen e débil, la independencia indi idual
es ue e. En la eo ía, en la ley se a isban quizás esa-
bios de la educacion omana,
y
los his o iado es hacen
no a , po ejemplo, que la
Lex, isigo lio um,
compa a el
Rey á la cabeza y los indi iduos y el pueblo á los miem-
b os del Es ado; pe o en la p ác ica es e p ecep o absolu-
is a se des anece en una igu a e ó ica, y la o ganiza-
cion del de echo público deja e en odas las ins i ucio-
nes la huella del p i ado, has a el ex emo de que en
cie os ins an es el
de echo
e
endal
se conside a como el
bien sup emo de la ida polí ica.
Discu amos en buen ho a las alsas ap eciaciones y
los e o es polí icos de la Edad media, que son g andes,
y en e o os habe pe dido (5 dejado pe de la idea de
nacio)1, conquis ada po Roma ; pe o ad ié ase desde
luégo que ales e o es consis en, no en nega al homb e
sus de echos, sino en limi a el concep o de homb es li-
b es, p i ándose de es e modo del ca ác e democ á i-
co, que habi an e es ido los iempos an e io es. En gé -
men, puede asegu a se, po lo que oca á la de inicion
del Es ado y sus elaciones con los indi iduos, que la
Edad an igua y la Edad media con ienen ya la aíz de
es a oposicion de mi as, que dis ingue á la democ acia
ancesa
de la democ acia
9¿o e-ame icana.
En medio de la in luencia ge mánica pasan desape -
cibidos los elámpagos, que alumb an la uni e sal con-
mocion del Renacimien o, desde que se descub ió
el
Co pus ju is
omami,
y se puso á la moda el humanis-
mo, mién as po o o lado los pensado es p o es aban
con a los o ígenes di inos del pode , y un poe a ilus e,
Maquia elo, de quien es mé i o habla con an a lige-
lo
TEORÍA ORGÁNICA DEL
ESTA DO
eza como de nues o Que edo, esuci aba las
a
doc i-
as omnas del Es ado , sin consegui que, exal ando
n
á las muchedumb e
s
, llega an á cimen a sob e ellas
algo sólido
y
du ade o. La in luencia del Renacimien-
o sob e el Es ado es pu amen e pa cial,
y
sólo en lo
que oca á la nacion como e i o io enmienda la
ob a
de la Edad media. En la pa e de p ocedimien os,
o mas, soluciones, e c., el es ablecimien o del
Impe-
ium
a con i iendo en solucion ácil las mona quías
absolu as, y como Bu kha d ad ie e con g an agude-
za, se p omue e una especie de en usiasmo con adic o-
io. El ecue do de Césa e oca siemp e la memo ia de
B u o.
Poco impo a pa a la nocion del Es ado el cambio á
la Edad mode na, una ez señalado el ca ác e del Re-
nacimien o. Fíjese en es e, ó en la e olucion p o es an-
e (que no hizo sino ei indica en los hechos lo que el
C is ianismo p imi i o a i ma a 15 siglos án es), si no se
quie e lle a has a la conquis a de las libe ades inglesas
de 1688 (que no son o a cosa que un sis ema de la Edad
media pe eccionado y legalizado en los de echos adi-
cionales del Pa lamen o), el p incipio de la Edad mode -
na en su acepcion ulga y co ien e, lo cie o es que,
a endiendo al desen ol imien o e olu i o de la humani-
dad en la his o ia, el cambio de los siglos x i, x ii
y
x m
es pu amen e ela i o
y
pa cial, mién as que desde 1 ;40
y más áun desde 1789, la a monía de ln his o ia mode -
na, es sup ema, y en su eno acion absolu a se han eco-
gido pa a o ma el concep o del Es ado odos loscan e-
é es pa icula es, que han ido de e minando
y
as o -
mando sucesi amen e la Edad g iega, la Edad omana
y la Edad ge mánica. Buckle ija Como comienzo de es a
nue a e a el ad enimien o al ono del g an Fede ico •
los au o es anceses solici an hon a an escla ecida pa a
PARTE PRIMERA. INTIM DUO C1ON
11
sil
e olucion; pe o engend ados ambos sucesos po igua-
les doc inas y u o de un mismo espí i u es na u al
de ene se en el p ime o, es imando odo el siglo x ii y la
mi ad del siglo x iii, como se es iman en la his o ia eu o-
pea los iempos que an de la caida de Rómulo Augús u-
lo al es ablecimien o y de ini i a cons i ucion de las mo-
na quías undadas po los in aso es.
Pocos, muy pocos de sus homb es comp endie on el
alcance de la e olucion ancesa, y sin emba go, en ella
co ia la sa ia oda de las gene aciones con empo áneas,
con el mismo es uendo y la misma con usion incandes-
cen e, que en las edades p ehis ó i3as exis ian los as os
in o mes, has a que en medio de e e nas noches
y
ojas
au éola,s bo eales salie on, e olo eando en cí culos, como
pája os espan ados de su nido, á eco e con inal e able
i mo, los ios espacios side ales. ¿Po qué? Po que la
ley o gánica
y
psicológica del
p og eso de la Edad,
ha
dicho el undado de la escuela his ó ica, se aplica no
sólo á la ida en e a de la humanidad, sino á cada una
de las épocas de es a ida. Aho a a a esamos la p ime a
ase del desen ol imien o de la mode na, ha añadido
Bluns chli, y nunca mejo ocasion pa a de e mina el ca-
ác e conscien e ci il, la unidad de la nacion, la e-
c ms i ucion de la sociedad lib e, la sup esion de odo el
á dea eudal, la sepa acion del c i e io eológico, y el
s
es-
ablecimien o de la democ acia ep esen a i a y de la
mona quía cons i ucional que son las condiciones más
isibles del Es ado mode no,- cuya génesis cien í ica n,)
es
ménos labo iosa que es a que acabamos de i ecogien-
do en los sucesos.
Es di ícil, muy di ícil, cuando se p escinde po com-
ple o de oda cul u a ilosó ica, eje de un modo acio-
nal
y
con sen ido o gánico esa his o ia ya bosquejada,
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
12
ell
la i,ndola con la in luencia de las eo ías mismas del
Es ado, que casi siemp e p eceden, y o as eces
acom-
palian
á cada una de sus mudanzas en el iempo. A los
que de es e modo acome en la a ea no es ma a illa les
acon ezca po su mal, el ex a ia se en los p incipios
del camino;
y
así se explica que esc i o es de econocida
ama, y publicis as no ables, hayan hecho gala de exce-
si a lige eza y discu ido con isible supe icialidad la eo-
ía del Es ado y el exámen de las opiniones que ace ca de
és e man iene cada escuela. La cues ion es de conside a-
ble impo ancia, po que an an unidas la ciencia polí ica
y la ida polí ica con sus ilusiones
y
sus acasos, que es
ano empeño in en a po medio de obse aciones p ác i-
cas
y
sencillas pone eno á los g andes idealismos de los
sis emas ilosó icos. Ha pasado ya po en u a la época en
que el dic ado de u opis a e a un ana ema, que a eba a-
ba odo p es igio á un sabio. Sain Simon, Fou ie , Ma x,
Lasalle
y
an os o os han mue o, engend ando g andes
pa idos ó eme osas acciones po lo ménos,
y
es necesa-
io, si han e ado, ba i les en el p opio e eno, y den o
de su misma lógica, como se discu en las soluciones he-
gelianas ó k ausis as. Mién as es o no se haga, y es de
lamen a que sólo de un modo pa cial lo haya in en ado
el S . Alonso Ma inez (1), poco su i án las doc inas com-
ba idas, po que apoya se en el es ado ac ual pa a po-
ne se en en e de quienes lo acusan de impe ec o
y
pi-
den su inmedia a e o ma, es an inú il
y
an acío de
sen ido como discu i una cap ichosa his o iaque se
llama p oblema mode no del Es ado , en la cual no hay
más p og eso ni más ida que el c is ianismo ,
y
esul a,
po que así con iene á los designios del o ado , que la
concepcion g iega es igual á la concepcion omana, que
O
«El Es ado y los de echos indi iduales.»
D
iscu sos leidos en la kca-
demia de
J
u isp udencia y en la de Ciencias mo ales y polí icas.
PARTE PRIMERA.
—
INTEODUCCI ON
13
en la Edad inedia el Es ado es
odo, y
que el p og eso y
el adelan o se deben al indi idualismo y á la Iglesia, que
po sue e e a en aquellos iempos ad e sa ia de seme-
jan e doc ina.
Es indudable de odo pun o que la ciencia del Es a-
do ha dado ida al Es ado mode no , y en e las doc-
inas, que en nues a época apa ecen, son muy dignas de
pa icula mencion las llamadas del Es ado de
de echo
(Kan , Humbold ), y del Es ado
o ydideo
(Sa igny, Fede-
ico el G ande), pues p epa an la conco dia, que en la eo-
ía del
Es ado nacion,d
celeb an la escuela his ó ica y la,
ilosó ica con la economía polí ica, que has a aho a enía
p opagando las más ex emadas consecuencias de las
eo ías kan ianas.
-
Voy á de ene me en es e exámen, discu iendo al paso,
cuando hable de los ines del Es ado, la escuela econó-
mico-indi idualis a; pe o a endiendo aho a á es a nue a
di eccion más cien í ica de los es udios, que ha sucedido
á la exal acion de las doc inas de Rousseau en el do-
minio de la polí ica.
La escuela llamada con e o
ecmomis a,
enía su
c e-
do
como la Iglesia de Roma , dice La eleye,
y
dió muy
p on o cuen a de odos sus ad e sa ios, quedando dueña
del campo; pe o hoy ha enmudecido,
y
la ciencia aspi a
á una a monía en e sus p incipios
y
los de aquella o a
doc ina socialis a, que án es no se conside aba o mando
pa e, sino ue a
y
en con a de la ciencia económica. Que
se a a de una g an e olucion cien í ica no admi e duda,
cuando se e ' igu a en la nue a endencia á odos los
p o eso es de Economía polí ica de Alemania; á Cai nes,
Cli e Leslie, y Tho on, que
son
los más ilus es de In-
gla e a; á Minghe i, Sba ba o, Fo i, Lampe ico, Cusu-
mano, Mo elli, Luzza i, e c. , en I alia; á F ede iksen,
Falbe, Hansen y Scha ling, en Dinama ca. F ancia un
1 4
TEORÍA ORGÁNICA DEL
ESTADO
an o (1), y España del odo, son las naciones alejadas de
es a
g an
mudanza; la, p ime a, po odio al o igen de
e os p og esos; noso os, po segui en el aislamien o
ci
en que i imos.
Los
ka liede -socialis
em
odo
lo
cambian, has a el
mé odo deduc i o de que se alie on los Manches e -
hum ú o odoxos de la an igua c eencia, cuya ó mula
sup ema
y
de ini i a es la céleb e ase de Gou nay:
De-
'ad hace , dejad pasa ,
c uel y de e ibles esul ados
en la p ác ica, pe o que dadas las engañosas ilusiones
de sus au o es, iene en la ciencia una iliacion op imis-
a , po más que o a cosa c ea pensado an dis inguido_
como el S . Azcá a e (2).
Los socialis as de cá ed a (Wagne , ScHnbe g), acu-
den á la his o ia, la iloso ía y la polí ica, y econocen
que el homb e p ocu a po su p opio in e és , pe o aña-
den que al lado de es e egoismo se halla el sen imien o
d
e
d a la ami-
1
ia,
comunidad y el Es ado, y dicen mu
y
bien an
ilus es esc i o es. Si en la ida humana no in lu
y
e an la
eligion
y
el a e
y
la iloso ía; si odas las g andes as-
pi aciones y los deseos más nobles no hicie an de la his-
o ia, el he mosísimo espec áculo de una ascension e e -
na bácia los cielos; si los hé oes y los san os
y
los má -
i es no ue an nues o ejemplo y nues o consuelo en
las g andes ibulaciones y en las g andes congojas del
espí i u, ¡qué cosa más pob e y más is e se ía el alma
humana, enegando de su o igen di ino, y
lo ando en-
(1)
Son ya a ios en F ancia los publicis as ocados de es a nue a en-
dencia,
y
en e ellos se cuen an Le oy-Beaulieu, Reybaud, Wolowsky, Don-
ne
y
La eleye, pe o no han llegado á cons i ui escuela ó di eccion p edo-
minan e como en los o os países acon ece. En Espa ia ha comenzado á
obse a se ambien la eaccion con a el indi idualismo económico, aunque
sin habe alcanzado has a lo p eson e g andes esul ados.
(2)
«
Es udios económicos
y
sociales.» Pág. 190,
no o.
P
P 1111111
1
:RA
—
INTRODUCCION
21
ya, dis inciones impo an es en lo que oca á las uncio-
nes del Es ado, pues mién as Molina i p oclama Úull
espec o de éllas la e icacia de la lib e concu encia, ga-
an izando á cada indi iduo el de echo de acoge se á la
asociacion que más segu idades o ezca, Dunoye a i ma
que aquellas unciones no pueden nunca cae bajo el do-
minio de la ac i idad p i ada,
y
Bas ia que el Es ado
es
la
ue za conno
ins i uida en p o echo de odos.
se-
ño Alonso Ma inez
(1)
en iende explica es a di e encia
po una con adiccion in e na en las opiniones de Bas ia
y de Dunoye ,
y
es a censu a es inexac a, po que casi
odos los pa ida ios del economismo han econocido el
alo p opio del Es ado, como ga an ía del de echo, su-
pe io
y
an e io á la lib e concu encia, con a la hipó-
esis de Molina i,
y
sin ol ida ni un ins an e el p incipio
de que pa ian.
Iden i ica la doc ina de Laboulaye y S ua Mill con
las eo ías de Ah ens ace ca del Es ado, no es empeño
ácil ampoco, po más que así lo haya c eido dicho publi-
cis a español, y pa a sen a esis an g a e, es necesa io
p ecede la de o a an a iesgada como cali ica de in-
di idualis a la doc ina de K ause , ol idando po com-
ple o sus o ígenes, su exposicion
y
su in luencia
y
e e-
lando un desconocimien o sensible de lo que cada doc-
ina signi ica. ¿Cuándo ha dicho po ejemplo Ah ens que
la sociedad es una ag egacion de indi iduos, como dice
S ua Mill? El concep o del de echo, que Laboulaye p e-
gona, ¿es el mismo de K ause, como conjun o de medios
pa a el cumplimien o o al del in humano? Pues en ón-
ces, si los dos concep os p imo diales en es a discusion
son an i é icos, y lo mismo odos los de segundo ó den, ¿á
qué iene impugna de es e modo la opinion de cada es-
Discu so sob e el concep o del Es ado,
Teo0o indi iduolislo pu o.
22
TEORÍA ORGÁNICA _DEL "E.NADO
cuela al ando á lo que exige en p ime é mino la se ie-
dad. de oda polémica cien í ica? ¿Es que impo a des-
ac edi a bajo el peso del ana ema lo que ni siquie a se
ha es udiado con de enimien o? Sea en buen ho a; pe o
no se con undan indi idualis as
y
socialis as, al e ando
los é minos del p oblema
y
sancionando con ales a-
guedades la de inicion de Bas ia : «el Es ado es la g an
iccion á a és de la cual
odo el mundo
se es ue za en
i i á cos a de
odo el mundo.»
Julio Sima ha alcanzado g an popula idad en Eu o-
pa con su amosa eo ía del Es ado, que pa iendo de un
supues o also ace ca de su o ígen, no hace o a cosa que
desdobla con apa iencias más seduc o as la eo ía indi-
idualis a, cuidando de supone una dis incion áci a en-
e la
ciencia
que le señala como ideal la sup esion ó po
lo ménos la decadencia del Es ado
y
el
a e
polí ico, que le
ad ie e la necesidad de hace á su mismo Es ado cie as
concesiones, combinando hábilmen e la au o idad y la
libe ad de que hablan Dupon Whi e
y
lice lis en a as
de los in e eses del momen o. Es a doc ina del ilus e
amigo y con iden e de M. Thie s, que pa ece la ó mula
cien í ica del adicalismo opo unis a, peca g a emen e
del mismo icio que odo cuan o Julio Siinon ha esc i o
ace ca de la eligion na u al, po supone que sólo la ne-
cesidad ó la con eniencia his ó icas han dado o ígen á
de e minadas ins i uciones , que ienen alo p opio
y
pe manen e po sí mismas.
Más ecundo en consecuencias que el de la escuela
econ
ómico-indi idualis a, e a el p incipio p oclamado po
la escuela his ó ica al a i ma el ca ác e o gánico del
Es ado, que ya en su iempo exp esó Fede ico el G ande
en su
An i-ll zquia elo.
Sa igny, no mi ando sino el Es-
ado del pasado, lo de inió como la ni
ani es acion o á-
nica de la nacion , y Bu ke llegó á
a i ma , poniendo en
PARTE PE,,IM EUA .-1 lITUODUC'el
23
p osa los g andes pensamien os de Sliakespea e que es
dicho cen o «una asociacion pa a oda ciencia, pa a odo
a e, pa a oda i ud, pa a oda pe eccion.»
Po o a pa e, la escuela his ó ica, co no dice muy bien
Blun schli (1), ligaba demasiado su eo ía á las au o i-
dades adicionales, y de aquí la eaccion ilosó
i
ca des-
pe ada con a ella y que ep esen an la so ís ica o iciosa
de S hal,
y
los idealismos, más ó menos ealis as, de He-
gel y de K ause. No ue segu amen e la polí ica el cami-
no po donde la P o idencia llamaba al g an pan eis a,
le-
gi imado d
odas las a l)i a iedades
y
cuyo Es ado,
no
Os ni una pe sona, ni un O ganismo i ien e, sino una
abs accion lógica undada en la olun ad, como si és a
ue a po sí sola la que se mani es ase en la ida polí i-
ca y ju ídica. En cambio K ause dejó en los dominios del
de echo más honda huella,
y
su concepcion del Es ado,
in luye sobe anamen e en la paz que la escuela his ó ica
la ilosó ica han i mado no há mucho sob e es e e eno.
Hé aquí la doc ina de K ause:
Los homb es cumplen el de echo en un o ganismo
in e io é in e io men e ela i o y omnila e al que se
llama Es ado. El Es ado como Sociedad pa a el de echo,
con iene en sí
y
cumple las debidas condiciones á odas
las endencias ac i as pa a ines humanos; man iene á
odos los se es en la in eg idad de su ac i idad, y asegu-
a las elaciones de unas pe sonas con o as ambien
o ma de de echo. Cada pueblo 6 sociedad pe manen e,
cons i uye un Es ado y un de echo p opios, pe o odos
ellos es án llamados á cons i ui de ini i amen e un
es u-
do mieno,
sin
pe juicio de la pe sonalidad polí ica de
cada pueblo, po que el Es ado unda su in
y
o ma p o-
pia de accion, en ab aza la humanidad en un o ganis-
(1)
T'o le yéné ale de 1' Élal
T ad. de
iedma en. Lib o .
PEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
mo polí ico, pa a hace e ec i as las condiciones ex e io-
es é in e io es de nues a humanizacion. El Es ado pue-
de sólo da po su pa e las ex e io es, p es ando de echo
á la ac i idad de las o as ins i uciones ela i as al des-
ino humano, pe o sin di igi ni unda siquie a la ida
in e io de dichas ins i uciones. El Es ado cuida de que
nada impida á los ciudadanos la p osecucion de su des i-
no indi idual
y
social, sino que po el con a io, odo
p es e condicion a o able pa a es e in,
y
con es a idea
aspi a á con e i las elaciones sociales en una sé ;e de
ecíp oca condicionalidad humana. El Es ado emplea,
cuando son necesa ios, medios ex e io es de ep esion;
pe o és os son un ecu so en es ados impe ec os de la.
his o ia humana; la educacion mo al es más e icaz cómo
emedio. El Es ado, áun habiéndose adelan ado á las de-
más ins i uciones humanas, no ha o o la ac ual y egois-
a oposicion de unas ins i uciones con o as, ni ha cons-
i uido, bajo ó mulas de de echo, ninguna union de Es-
ados. El pueblo no sos iene o a o ganizacion que aque-
lla que co esponde á su cul u a his ó ica como pueblo,
á sus cos umb es y á su ida económica. Las o mas so-
ciales, Iglesia, A e, Ciencia, e c , no son in e io es ni
subo dinadas como ases al Es ado, sino que dan á és e,
casi an o co no és e les p es a de condiciones de ida,
ob ando con in mo al
y
eligioso siemp e: son pa alelas.
El Es ado es, pues, el mediado del des ino humano y
no que la ex año á ninguno de sus ines, los cuales,
como ideal, han de o ganiza se en o as an as socieda-
des undamen ales, que po un de ec o de lenguaje se
llaman ambien Es ados. Es as asociaciones i en in e-
io men e lib es
y al lado
del Es ado, po que su dignidad
no es meno que la de és e. El de echo no es supe io á
la
eligion, á la indus ia ó al A e
•
pe o ex e io men e
como asociaciones con ida con ínua , es án en
el
Es a-
PARTE
PI
M
I
MA.---INTIZODUCCION
`,25
do como e i o io y suje as al Es ado co no de echo (1).
La o
o
aniza,cion del Es ado e eno y la cons i ucion
de es as Asociaciones undamen ales, cons i uyen el ideal
de la humanidad , ideal que se ha de comple a po la
ep esen acion igual y pe ec a de odas aquellas en el
Es ado pa a el de echo, median e las necesa ias e o mas
del Su agio Se ealiza á o no se ealiza á dicho ideal en
el iempo; es o Dios lo sabe
y
el po eni lo esconde; pe o
de odos modos la aspi acion no puede se más humana,
ni pa i de p incipios más igu osamen e exac os.
Veamos cómo se discu e en I
ll
,spaña semejan e opinion,
que en el ex anje o me ece á odos los pensado es, el
cuidado de expone la bien y ielmen e, no apoyándose
pa a comba i la en icios de locucion, disculpables y
es-
casos,
si se compa an á la e olucion que Hegel in odu-
jo en el lenguaje de su iempo. Es, desde luégo, o al-
men e injus o deci que la eo ía k ausis a no explica lo
que
ha sido
ni lo
que es
el Es ado, como asegu an el se-
ño O í y La a y el S . Alonso Ma inez, po que no sólo
implíci amen e, sino has a de un modo
o mal y
ex e io
lo hace K ause, di idiendo su
Ideal de la Humaizidad
en
dos pa es, la p ime a de las cuales dedica oda en e a al
Es ado ac ual
y
mision que al p esen e le co esponde,
como consecuencia del p oceso his ó ico seguido has a
nues a cen u ia , a e iéndose á indica únicamen e
co no ideal en la segunda, esa llamada con ede acion de
Es ados, po el empleo de una palab a alemana de de ec-
uosa aduccion en nues o idioma. Que no se hayan co-
nocido nunca asociaciones
(Es1ados)
pa a el come cio, la
indus ia ó la enseñanza, no es, á la e dad, un a gu-
(1) K ause , Ideal
de la humanidad pa a la ,'ida,
po D. Julian Sanz del lio.
Ah ens,
Cu so de De echo na u al, Enciclopedia ju idica
y
Teo ía o gánica
del
Es ado.
Gine ,
P oleaímenos
ó
P incipios de De echo nalu al.
Véanse i inbien ih de , Leona di, Tlub
,
.zbieu, Lau en , e c.
26
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
men o sólido con a la posibilidad de su exis encia, po -
que jamás han sido ealizadas las cosas án es de se con-
cebidas
y
así como hoy se undan Uni e sidades lib es
y
,
se
c ean Asociaciones in e nacionales de abajado es, que
inspi an só ios cuidados á los Gobie nos, pod ía muy bien
P
o inicia i as semejan es, cons i ui se apa e de la ac-
cion gube namen al una sociedad pa a el desa ollo de la
indus ia nacional, ó pa a el p og eso de la pin u a, cuyo
buen esul ado ue a es imulando la do mida inicia i a
de las demás clases. Sea como quie a , lo que de es a po-
sibilidad se piense no hace al caso y no es a ía demás
ap endie an dichos c í icos que lo esencial y p o echoso
de la eo ía k ausis a, eside en o a cosa, y no en aquel
ensueño, que no es dogma de ó ni mucho ménos den o
de la escuela,
y
en cuya posibilidad no c een esc i o es
an ilus es como Lau en , sin emba go de pe enece
á ella.
Es más pe eg ina oda ía la mane a como en ienden
los ad e sa ios de K ause que és e ha imaginado su hi-
pó esis de las Asociaciones undamen ales, den o del Es-
ado e eno, po una simple analogía de los demás ines
humanos con el in eligioso, cons i uido en iglesia in-
dependien e. Ma a íllaine an a pene acion an mal em-
pleada. ¿Po en u a no dice el insigne ilóso o los un-
damen os de su eo ía en el análisis d( los ines del in
o al y sup emo del homb e? Pues en ónces, ¿á qué es as
adi inaciones so p enden es , ni es os apa a osos enig-
mas? Bajo el aspec o o mal, ex e io , ealizable en ac os,
po la olun ad de los asociados, ¿qué di e encia ha en-
e la Iglesia lib e y la Uni e sidad lib e, conside adas
bajo la elacion ju ídica de su p opia independencia?
inguna.
Es, se dice, que la eligion es un
símbolo y
una coinn-
nion, no es sólo un sen imien o ó una idea, descansa lo
PARTE PRIMERA. -INTIZODUCCION
27
mismo que el Es ado en la idea de
au o idad y
lo que es
I ás, en la idea de
a e o idad i«
.
alible (1).
Menguada idea
ienen de la eligion los que al dicen. La eligion
no
es
comunion ni es símbolo; la Iglesia
sí;
pe o nádie ha en-
endido que deben con undi se es a colec i idad,
y
la
union ín ima
y
amo ísima del sé que c ee con lo di ino,
conocido, sen ido y que ido po el c eyen e. Ha pasado
pa a siemp e la época en que se suponía, con Schleie ma-
ye , que la eligion e a una i ud,
ó
se pensaba con los
in elec ualis as que e a un sen imien o. Hoy sabe nos que
es odo el homb e el que se ele a á Dios en los exal ados
a dimien os de la de ocion y quien c ee posee le en la
e ien e idola ía de es a elacion al ísima, c eada
y
man-
enida po el amo ;
y
si hay una cosa e e namen e lib e
y
e e namen e g ande, es es a indomable é incoe cible
acul ad humana, que a a iesa los mundos (le lo c eado
pa a
.
sume gi se en pe du ables éx asis en el seno del
C eado . Ea la eligion, se cumple siemp e aquel al ísimo
mis e io que la Iglesia ca ólica ep esen a en la Euca is-
ía
(sabe el homb e y baja Dios) y
en esa conjuncion su-
p ema de lo di ino
y
de lo humano, se espa cen sob e la
humanidad en e a las semillas de la edencion
y
de las
i udes
más
he mosas.
Pe o no hay eligion sin Iglesia; es e dad,
y
no la
hab á nunca, sin dogma, sin sace do es
y
sin cul o; lo cual
no e i a que se cumpla de aquel modo subje i o y que
pueda, un sólo indi íduo p o esa con de ocion since a y
ánimo piadoso, c eencias dis in as
y
con a ias á las que
p o esen odos sus semejan es, sin que deje, po ello, un
sólo
pun o de se eligioso. La eligion na u al,
es
un
mi o desechado ya po los ilóso os
y
comba ido po los
c eyen es; pe o
la idea de subo dina la eligion á una
(
.
1) Alonso Ma inez, discu so ci ado.
28
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
o idad iiValible,
ale an o como ence a las ánsias de
au
lo in ini o en el molde mezquino de las c eencias pe so-
nales pensando con sa ánica sobe bia que lo c eido po
,
el suje o, ha de se c eido
y
ado ado po la humanidad
oda. Lo mismo que el homb e es ciudadano de mil cli-
mas,puede se c eyen e de odas las Iglesias ,
ado a
á Dios ue a de ellas, cosa, que de al mane a se hace,
que pa a demos a la di e sidad con que cada uno com-
p ende la e elacion sup ema, bas a ía pene a el ondo
de algunos co azones, y e cuán os an opomo ismos y
cuán os pan eismos di e en es in en a, sob e un mismo
dogma, la libe ad in iolable de la conciencia, solici ada
po di e encias de an asía ó de cul u a. ¿De dónde si no
las he egías,
y
las sec as, y los cismas,
y
las comuniones
nue as? Es impío pone lími es á lo que Dios hizo esen-
cialmen e lib e,
y
á los que piensan que una sujeccion
ex e na man iene la iden idad de c eencias sin e que
cada dogma nue o cuen a un cisma nue o, y an sa is e-
chos se mues an de su ob a, que la juzgan pe du able,
pod ía cuad a les muy bien lo que el ilóso o Sancho decia
al ya cue do D. Quijo e, allá po la, ho a de su mue e:
«Cuan o mas que u
a
sa me ced liab ( is o en se s lib os de
caballe ías se cosa o dina ia de iba se unos caballe os
o os y el que es encido hoy, se encedo ma iano.»
De la a i macion indiscu ible deque el homb e no pue-
de deja de pe enece á un Es ado cualquie a ó de sen i
y pensa algo ace ca de Dio-,
y
del alma, no se sigue, en
mane a alguna, que es o si a pa a es abl
e
ce una oposi-
cion en e el cumplimien o del in ju ídico y del in eli-
gioso,
y
los demás ines de la ida, po que nádie, absolu-
amen e nádie, deja de cumpli algun o o, siquie a sea
el mas g ose amen e elemen al
y
su icien e pa a asegu a
la subsis encia. Que ninguna -de aquellas supues as aso-
ciaciones sea o zosa, es p
ecisamen e una de las con-
PRIA11
41
,11A. INTRODUCCION
29
diciones que K ause pide; que se limi e á posee g andes
medios de ejecucion
y
de enseñanza, es condicion que
Sanz del Rio ano a; que sea de inde inida ex ension, lo
indica Ah ens; que deje campo á la libé ima inicia i a (le
cada cual
y
enga in e io es y p o echosas di isiones, la
lógica misma lo deduce de las an e io es p emisas; ¿dónde,
pues, es án las abas
y
los pelig os con que sueñan los
esc i o es ci ados, pa a el momen o en que
ese.
ideal se
ealizase? El sis ema a mónico, exigi ía, den o de cada
asociacion, algo, como un e lejo del
odo
(unidad, a ie-
dad, a monía) y no es, po lo an o, acionalmen e alsa,
ni a po al descamino la o ganizacion ideada Po la es-
cuela k ausis a.
Pe o no impo a al caso la discusion de o os p oble-
mas secunda ios. Al lado de la escuela k ausis a, con
ca ác e más ju ídico que el an iguo
Es ado de policía (1)
y
con c i e io supe io á la escuela de Molina i, ha c ecido
la eo ía kan iana del
Es ado de dePeelo,
cuyos lími es
ompió Fich e, azando, p ime o, un in
eco
q
,ómico y
más
a de un in mo al de un.ó den más ele ado. Semejan e á
la hipó esis economis a, nació el Es ado de de echo, como
una p o es a ené gica en la o ma,
y
aga
y
con usa en el
ondo, con a las a bi a iedades mili a es
y
polí icas.
Así, el Es ado de de echo a i ma los ca ac é es del Es a-
do cons i ucional, negando odo undamen o eligioso,
odo pode absolu o
y
odo ca ác e pa imonial; eco-
nociendo á odos los ciudadanos la mision de in e eni
en los negocios públicos, mién as en cuan o á la esen-
cia daba una indicacion, ambién exac a, pe o incomple-
a, al a i ma que el Es ado debe o dena los de echos
(1) Siglo Ca ác e mili a de las unciones públicas y decadencia
del de echo di ino de los eyes; oposicion al ca ác e cons i ucional mode -
no, e c. Tales son la época
y
las condiciones del Es ado de olicia.
TEoiziA
ORGÁNICA DEL ESTADO
(le la comunidad, y hace los cumpli , al mismo iempo
que los de echos del indi iduo,
(de echo
social).
Es e es
un p incipio ecundo en g andes esul ados y que ha con-
ibuido no poco al desc édi o del economismo-indi idua-
lis a
y
á la o macion de la eo ía
del Es ado nacional,
é mino de la especulacion mode na, cuyo alo ideal
econoce émos bien p on o, ol iendo en ónces, no so-
b e las eo ías de Molina i, sino sob e el
Es ado de de e-
cho
(que los kan ianos p oclaman, como el é mino de i-
ni i o y la concepcion más al a del Es ado), y sob e la
cues ion de e i o io, pa a e de a moniza la indaga-
cion acional y la his o ia, que es el é mino sup emo á
que debe aspi a la ciencia mode na.
Dejando, po aho a, á un lado la c eacion omana del
Es ado nacional, a i mada po el Renacimien o y asplan-
ada á la ciencia po Welke (F ibu go), F anz Liche
(New-Yo k), Lau en (Gan e), Bluns chli (Zu ich), Pie-
an oni (Nápoles), Mancini y Padele i (Roma), oy á ha-
ce me ca go de dos obse aciones que pueden e i a apa-
en es oposiciones en lo que sigue de es e abajo.
Toca la p ime a, al mé odo que debe segui se en es e
linaje de es udios, y no o ece di icul ad alguna , si se
a iende se iamen e á ella. Como dice Blun sehli, sólo hay
dos mé odos, el his ó ico
y
el ilosó ico. De uno o o
nacen el ideologismo
y
el empi ismo, como de la imágen
nace la ca ica u a, y no hablo del mé odo
expe men, al,
que
he is o ecomendado, po que (laicamen e cabe supone
que el au o quiso deci mé odo de
obse acion,
ó mé odo
empí ico, y
po e o de imp en a escapó aquella, pala-
i a, que ni emo amen e puede se i pa a los es udios
sociales. Cada Uno de los mé odos legí imos iene sus en-
a
j
as. El his ó ico, la
i e:ay
el ez ác e posi i o de los
da os; el ilosó ico, la
pu e.,-a,
la
a niod,íu y
la unidad
del
sis ema; en habe los eunido, consis e la glo ia de Á is-
:38
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
(Zusammen
g
elio
iy
kei ).
Sus miemb os ó sus ó ganos pue-
den se múl iples
y
ámpliamen e independien es en el in-
e io ; así se dis inguia, en Roma el
populus
de los pa i-
cios
y
la
plebe;
en la an igua Edad Media ge mánica, la
cons i ucion del pueblo (Volks e assuny) y
la
cons i ucion
eudal.
El Es ado puede se has a un compues o de Es a-
dos un
Es ado colec i o (Gesamm s a ),
que comp ende
a ios
Es ados pa icula es (Lande s a ea).
De es a cla-
se son los
Es ados e i o iales
o mados poco á poco en
el seno del an iguo Impe io de Alemania; y al mismo
géne o pe enecen
Suiza,
la
Union ame icana y
el nue o
Impe io aleman;
pe o en es os casos se necesi a po lo mé-
nos que haya un conjun o, man enido en su o ganismo
in e no po un lazo comun,
y
que se p esen e co no un
odo á la conside acion de los Es ados ex anje os.
4. El cua o ca ác e comun es la oposicion de
yobe -
miz es y gobe nados,
ó sea
au o idad y súbdi os,
segun la
exp esion an igua, de que an o se ha abusado
y
que en sí
misma nada iene de odiosa ó i ánica. Las o mas pue-
den a ia ; la dis incion es necesa ia. Exis e áun allí
donde ménos lo pa ece, ó sea en las democ acias di ec as.
La asamblea popula de los ciudadanos en A enas cons i-
uia la au o idad,
y
cada cual, conside ado aisladamen e,
e a súbdi o en elacion á élla.
El Es ado deja de exis i donde la au o idad no pe -
enece á nadie, 6 los gobe nados niegan la obediencia
polí ica, ó cada uno hace lo que quie e
y
eina la
ana -
quía.
Pe o co no oda negacion, la ana quía no es de
posible pe manencia, y un nue o Gobie no1'
su ge biela
p on o, g ose o
y
despó ico al ez, que obliga
á
la o Je-
diencia
y
es ablece dis incion an indispensable. Al e-
chaza la, niegan los comunis as la necesidad del Es ado•
pe o no han podido es ablece en ningun país el sim-
ple lazo de
asociacion,
que segun éllos debe eemplaza le,
PARTE I. LIBRO I. CAPITULO I
39
y
si alguna ez consiguie an a as a las masas hacia
sus quime as, se ía pa a hace las ecae bien p on o, po
la lógica de los sucesos, bajo el
y
ugo de un amo más
emible. El ejemplo de los comunis as eligiosos del si-
glo x i, de los anabap is as, es la p ueba.
Segun una idea an igua de los pueblos
esla os,
la
g
o inimidad
de o os es la única exp esion de la olun ad
comun, y de es e
modo
la decision sup ema no pe ene-
ce ni á la mayo ía, ni á ninguna, o a au o idad pa icu-
la . Es e p incipio es casi inaplicable
áun
en un pueblo
ín imo, cuyos miemb os se eunen ácilmen e. No es am-
poco un p incipio ju ídico del Es ado. El Es ado debe po-
de decidi con a la esis encia de algunos, segun la ley
de las mayo ías, y den o de los lími es en que és as se
mue en.
5. Al llega á es e pun o no es ya ácil pasa po odas
las a i maciones de Blun schli.
Resul a (le las enseñanzas de la his o ia, quo el Es a-
do no es algo ine e, que sólo á impulso de solici udes ex-
e io es se pone en mo imien o, sino que po el con a-
io, es un sé
i o y
como i o
o ydnico;
sin se un o ga-
nismo na u al á modo de la plan a, pe o eniendo
y
ma-
ni es ando e e namen e su o ma y sus ca ac é es p o-
pios. Unas eces hab á es ado, como el pólipo á la oca,
suje o á las g andezas de un país más g ande; o as e-
ces hab á i ido la ida de innume ables ciudades, em-
peñadas en sang ien as gue as in es inas, pe o siemp e
allá en los limbos de las ideas
.
y
en el ondo de los co a-
zones aquel sueño del Es ado
uno, nacional, g ande, y,
po lo an o,
i o,
hab á
sido un gé men, siemp e egado
po odas las co ien es
y
jamás agos ado po los hu a-
canes de la his o ia. Y cuando han llegado esos dias, que
le an an pol a edas de o o en el camino del p og eso, y
ha sonado la época
de
los
g andes as o nos, que con-
40
TEORÍA ORGÁNICA DEL 1-l'ASTADO
mue en has a los cimien os más hondos del
espí i u;
cuando en incomp ensible
y
eme oso
o bellino se su-
me ge la conciencia de lo pasado en los abismos de la
nada
y
la conciencia del u u o acude á ecoge los es-
os sal ados del nau agio; cuando an a ojados de uno
á o o con inen e los pueblos como las a es de paso en el
es ío, sin sabe dónde an
y
cumpliendo en su igno an-
cia una mision al ísima; en esas g andes con ulsiones
geológicas del mundo, se o man y se deshacen los pue-
blos, i en
y
mue en
y
su agonía es la ga, y du an e esa
agonía las epopeyas gue e as de los Es ados op eso es
se ol idan, y al alza se en ano á nue as emp esas seme-
jan á los sáuces de los cemen e ios, que iendo subi hácia
la uen e de la luz
y
de la ida y dejándo cae las amas
hácia las oscu as egiones de la mue e.
¿Qué o a p ueba más e iden e de que los Es ados son
Mies
o gdmicos, y
po lo an o, de que es alsa su concep-
cion mecánica, como asegu aba, con p o unda e dad, la
escuela his ó ica?
Segu amen e que no ha de se un pa alelo se il el
que es ablezcamos en e un o ganismo na u al y és e del
Es ado, que eniendo su undamen o na u al ambien es
p oducido po el homb e á imi acion de aquéllos y bajo
las condiciones esenciales siguien es:
a.
Todo o ganismo es
wziou
de elemen os espi i uales
y elemen os ma e iales, ó sea de un
subs a uni co po al
y un
p incipio i al.
h.
Todo o ganismo se
'desen uel e
expon áneam en e
c eciendo de den o á ue a (c ecimien o ex e no),
nace
mue e.
c.
Todo o ganismo iene una
nulidad
p opia, que es
á su ez
medio
pa a el in o al del uni e so.
d.
Todo o ganismo cons i uye un
odo,
bajo una
i -
ma,
en que las pa es
(miemb os) se
unen
y
coo dinan
PAW1T 1. l'ABRO T. -CAPÍTULO I
41
pa a sa is ace las necesidades
y
man ene el equilib io
o al.
T a emos de demos a aho a, una po una, esas con-
diciones del Es ado, pa a dedica despues á cada cual la
pa e que en el p esen e es udio le co esponde.
a.
-
Yo puede concebi se Es ado alguno, segun se ha
dicho, que no enga un
cue po
(país, e i o io), y en que
no haya un
alwa
(pueblo, humanidad). Llamamos
pueblo
al conjun o de los indi íduos que habi an un país, en
cuan o se conside an no aisladamen e, sino desplegando
una misma ac i idad
y
una misma olun ad en odo lo que
á aquel Es ado se e ie e. El pueblo en es e sen ido, e le-
jando el pa io ismo, es el
e„s'pliii u
del Es ado. La mayo
pa e de los indi iduos que habi an el e i o io, apa e
de es a elacion y sólo como colec i idad social, ambien
ecibe el nomb e de
pueblo
(populus). Blun schli, po un
e o inexplicable y sumamen e g a e , a i ma que el
cue po del Es ado es la
cms ilucim
ex e na ó in e na,
como o ma ex e io de la ida del odo; pe o es a doc i-
na no esis e la discusion, SO pena de ad e i que la a-
ialiilidad de aquéllas engend a, o os an os cambios y na-
cimien os de Es ados, Ú que el o ganismo con inúa id(Ça-
ico, cuando ha cambiado de cue po, lo cual es acional-
men e absu do y me a ísicamen e imposible. Además, si
el
pass
no es el
eice
p
po ¿
qué es en el Es ado? No cabe ex-
plicacion,
y
sin emba go, el Es ado no i e sin el país; es
deci , que de admi i el supues o, con e imos el Es ado
en un sé o gánico, necesi ado pa a su exis encia de una
cosa, que no o ma pa e de él, lo cual es una anomalía.
Tampoco en iendo que es cla a la dis incion, que hace el
mismo au o , en e el
espb
.
i u yo
la
olloi ad
de la nacion,
sino que es a olun ad es simplemen e la mani es acion
(le
aquél, p oduciendo en cie o modo la
,
oi
.
Bu (cons i u-
cion) en que la ida del Es ado se ealiza. comp obando
6
42
TEORiA ORGÁNICA DEL ESTADO
11
concep o de la biología a is o ica, segun el cual cada
alma o ma cue po.
b.
La his o ia de nues os p opios dias bas a pa a de-
mos a la e dad de es e segundo ca ác e , que es a n-
bien consecuencia acional del concep o o gánico a i -
mado. Sin duda, la ida del Es ado es más la ga que la
de los indi íduos
y
se cuen a po siglos, eniendo Cambien
sus edades, que hacen a ia las necesidades y los medios
de la polí ica. Es a obse acion, exac ísima en sí, ha dado
luga á la eo ía psicológica de Rohine , que ha exage ado
la sis
y
cuyas doc inas sob e el Es ado
y
sob e los
pa idos polí icos han in luido no poco sob e el mismo
Bluns chli. Sa igny
y
Ah ens de u ie on su a encion en
es a impo an e ma e ia, y á una conside acion igual
obedeció K ause al de e mina la accion de la u ela polí-
ica en su
Ideal de la hawai¿idad pa
p
a la pida.
No po es o se ompe la
/unidad
de la his o ia en cada
Es ado, como no se ompe en ansicion alguna po b us-
ca ó dolo osa que sea, la his o ia indi idual, siquie a en-
ga aquélla con ulsiones más ápidas y se halle some ida
á acciden es más ex años, que poco á poco se en impe-
didos po los p og esos ob enidos en el de echo in e na-
cional público. Pe o ap éndase ambien desde aho a que
es e
c ecimien o na u al
de los Es ados no impide el
des-
a ollo de las ac i idades indi iduales,
sino que, po el
con a io, su p opia con eniencia lo exige en el más al o
g ado posible.
c.
Los mismos o ganismos na u ales an odos di igi-
dos á un in; mucho más es e o ganismo supe io del
Es ado, el más ue e concebible en e s es humanos.
Hubo un iempo en que la ciencia a ec ó g an. desden
y menosp ecio, ingido más que o a cosa, hácia la eo ía
de las causas inales; desden y menosp ecio que ya han
concluido po o una, en a encion á que odas las expli-
PARTE I. LIBRO I.---CAPÍTUT.0
43
caciones mecánicas no bas an á da cuen a de la admi a-
ble
p opo cion
y de la ac i idad que los o ganismos e-
elan.
Respec o al Es ado, idea que c ece po momen os des-
qui ándose de las impugnaciones que ha su ido, la caes-
ion se educe á a e igua cuál sea esa inalidad, y no á
a i ma la, pues o que no se han dado g andes pasos en
el camino de su negacion. Blun schli no ha señalado la
ihialidad
co no ca ác e de los o ganismos, ol idando un
an o el mé odo ilosó ico;
y
de aquí a ancan sus ague-
dades sob e el in
media o é inmedia o
del Es ado
y
su eo-
ía del mismo como
Ai
y
medio,
no en la elacion a iba
señalada, sino en o a in e io , que no des uye las con u-
siones einan es y que iene á cons i ui un. nue o eclec-
icismo á los ya co ien es en la. doc ina. Los más de los
au o es suelen adolece del mismo de ec o, y cuando a-
an de los ines del Es ado son muy solíci os en habla de
ines
pe manem es y
ines
aceideWales,
pe o sin da un
c i e io que dis inga és os de aquéllos, que es el e da-
de o p oblema.
En la his o ia se ha demos ado ambien la exis en-
cia de es a inalidad del Es ado en la unidad de I alia y
_Alemania. Hace un siglo Vol ai e se eia de los a enales
de la casa de B andenbu go: en 1870 el impe io aleman
des
g
a aba,, a ojando en la balanza su espada, la pá ia,
del mismo que le habla esca necido. En cuan o á I alia,
odo el mundo conoce su posicion en las úl imas gue as
con Aus ia y F ancia, y odo el mundo sabe ambien
la, impo ancia que hoy iene en Eu opa. El Es ado ya
cons i uido hizo el p ime milag o; la, idea del Es ado po
eni ha ealizado el segundo.
d.
Po lo mismo que el Es ado no es un o ganismo
na u al,
la elacion en e sus di e sas pa es (ó ganos)
ha de man ene se en la o ma que la
ollo ad
del Es ado
44
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTA DO
(sobe anía) con enga
y
decla e de un modo ó de o o. Es-
a o ma es la
Cons i ucion,
y cada Asamblea, cada un-
ciona io es un ó gano ó una pa e en el conjun o del Es-
ado. No hay nada
meen Tico
en una con s i ucion acional,
ni debe habe nada
inmi5 il,
sino e es i un
ea de e
in-
eligen e
y
plega se á las exigencias de la
ida pilbliea.
Si iendo á la ida, dice Blun schli, el ó gano es
en sí
mismo
i o, y cuando la ida le abandona y su accion no
es más que un o malismo ma e ial, mecánico é inmu a-
ble, es que es á degene ado y co ompido, y que aquel
Es ado, con e ido en máquina, ma cha hácia su uina.
Con es a aplicacion de un concep o biológico gene al
á la ida del Es ado ha escla ecido y ha digni icado el
p o eso de Heidelbe g el ca ác e de la
Mneion,
jiú6lica,
de que en su luga habla emos. La Cons i ucio i en eje -
cicio pide necesa iamen e al o ganismo-Es ado una ep e-
sen acion isible y pe sonal-indi idual:
Gobie no, pode .
Pa a e mina es a deduccion acional de los ca ac é-
es que deben ayuda nos á o ma el concep o del Es a-
do
y
á de ini le si posible ue a, cabe indica que á con-
secuencia de esa misma posibilidad en el cambio de lo).-
ma, sumamen e en ajosa, si se emplea con acie o,
y
ocasionada á pelig os, cuando abusa de ella, la ida del
Es ado no iene pe íodos ijos y p opo cionales como la de
los homb es, sino que se ex iende ó se ab e ia en ex en-
sísi nos plazos, que la más hábil polí ica no puede p eci-
sa jamás.
Es indudable, Cambien, que la na u aleza o gánica,
po lo an o
pe sonal
del Es ado, le da un ca ác e
mo al
é
in eligen e, muy supe io á las an iguas de iniciones, que
en el luga opo uno se co igie on, ab iendo camino al
desa ollo del
amo pa io,
con odas sus indeclinables
consecuencias; amo pu ísimo y limpio de conside aciones
PARTE 1. LIBRO 1. -CAPÍTULO I.
4:5
in e esadas, que unido á la idea del
debe p?V}lien ,
11os
o ece en el pasado ejemplos an he mosos, que i alizan,
si no exceden en ocasiones á esa angélica dulzu a á esa
esignacion indomable, que han hecho de los má i es
c is ianos los apologis as de la, ie eza, y de la independen-
cia del pensamien o humano,
La, mayo pa e de las condiciones señaladas, no han
sido poseidas en la ex ension que, segun e (mos ienen,
po los pueblos odos , ni hoy la dis u an , sino algunos
escogidos; po que aen consigo al cúmulo de consecuen-
cias, y suponen y hacen necesa ia an a dignidad en el
homb e y en el Es ado, que sólo en los países esencialmen-
e lib es y cons i uidos nacionalmen e , han comenzado á
p oduci su na u al y ecundo desdoblamien o. Cuando
pe sonalidad se limi aba al p íncipe, ó la Nacion á la
ci-
i as,
sólo
de
mane a muy impe ec a, pudie on ealiza se
es as no as, que dan al Es ado su e dade o ca ác e , ' un-
dando acionalmen e su exis i en la na u aleza, humana
coneedindole, po la
pe swi,alidad
que de es e mismo
hecho deduce, la acul ad de adqui i de echos, posee los
y c ea los, en el sen ido que puede hace lo una pe sona.
No es á aún comple o con lo ya, dicho, lb que
debe se ,
lo que
es
an e la Razon el Es ado, y pa a acaba de sabe -
lo y o mula un plan que nos guíe en su es udio, hace
al a:
P ime o, a a del o ígen del Es ado, his ó ica
y
es-
pecula i amen e ;
Segundo, e , espec o á
ex ension,,
cuál es el ideal del
E
s
ado (lo que Bluns chli llama
sic idea).
Una ez ob enidos es os da os, esul a á, po
i ud
del mé odo seguido, el concep o cuya posesion busca-
mos, en oda la b illan ez de
su unidad y con
oda la
e idencia, y du acion de una e dad ilosó ica; pues no se
a a, aho a (le lo que sea al ó cual Es ado, sino de lo que
46
TEORíA ORGÁNICA DEL ESTADO
es a Ins i ucion alga pa a la His o ia u u a del mundo.
De los desacie os ó adi inaciones de la ya pasada, sólo
puede ecoge el ánimo lecciones ó ad e encias, nunca
ealidades; pues así como el ós o o de los huesos, no dá
calo ni luz b illan e cuando apa ece en los uegos e an-
es de los sepulc os, así ampoco la luz de las ideas mue -
as da á la ida polí ica o a cosa que miasmas i espi a-
bles y gé menes de la descomposicion, que á ella le p es a
a i icioso b illo.
CAPÍTULO II.
DEL ORÍGEN DEL ESTADO.
Decia Alexis de Tocque ille (1),' enca eciendo la im-
po ancia del p esen e es udio, que los pueblos «se e-
sien en siemp e de su o ígen, po que las ci cuns ancias,
que han acompañado su nacimien o
y
se ido á su desa -
ollo in luyen en odo el es o de su ca e a, »
y
añade
Bluns chli á es e concep o, que en i ud de ales azones
«los modos di e sos de nace un Es ado ienen más in e-
és y mayo es consecuencias pa a el de echo público que
los modos de adqui i la p opiedad pa a el de echo p i-
ado.» Pe o á pesa del cuidado esquisi o con que se han
indagado los é minos del p oblema, la ciencia no cono-
ce, ni conoce á ampoco con e dade a ce idumb e his ó-
ica el o ígen del Es ado p imi i o, ni áun siquie a. el de
o os pos e io es, que enlacen su exis encia con los p i-
me os de la his o ia o ien al, de que ya poseemos algunos
da os.
El es imonio de los siglos enseña, que en e las o -
mas de o ígen p imi i o me ece un luga p e e en e la
abulosa leyenda de la o macion de Roma, que el his-
o ióg a o Leo (2) , ha in en ado explica po la eo ía
(1) De la den ne acia en An
u
1, 45.
()
Wellyeselú eli e,
1, :.92.
54
TEORÍA ORGÁNICA DEI, ESTADO
dos pa icula es, e es ido de la
hegemonía,
como en las
con ede aciones g iegas, di igidas po Espa a y A énas;
ó bien po una
asamblea de dipu ados ó ep esen an es de
los Es ados,
como en la con ede acion suiza has a 1848,
y
en la con ede acion ge mánica de 1815.
»2.
El
Es ado con ede ado
ó
ede acion,
es po el
con a io un Es ado gene al,
cen al,
independien e y
comple o, con sus ó ganos p opios y
nacionales,
que
sólo
pe enecen al conjun o. Tal e a la liga aquea, con sus
asambleas popula es, comunes como cue po legisla i o,
su consejo y su ibunal ede al. La Amé ica del No e so-
b e odo, desde el ac a de
union
de 1787, es el p ime
ejemplo mode no, imi ado po Suiza. El
pac o,
p opiamen-
e dicho, no es ya la base de es as cons i uciones, sino que
descansan po el con a io sob e la idea de la na,cion
una,
del
Es ado gene al,
cuya olun ad única c ea la ley y se
impone á la mino ía y áun á los Es ados conside ados
aisladamen e. La con ede acion ha llegado á se
UW012.
»3.
Las dos o mas p eceden es con ienen mejo á la
epública que á la mona quía, y cualquie a puede con-
ence se de ello, compa ando la his o ia de Suiza ó Amé-
ica con la de la Con ede acion alemana.
»La cons i ucion de
la Alemania del No e (1867), y
la del Impe io (1871) eunen sin duda de hecho y de de-
echo las ue zas polí icas de Alemania, en una accion na-
cional co nun. Bajo el pun o de is a de los p incipios e-
cue dan, no obs an e, el pája o que no ha o o aún com-
ple amen e su cásca a. Ea la o ma se undan sob e el
con a o; en el ondo son ob a de la olun ad di ec o a de
un
Reichs ag
único y de los abajos del gobie no p u-
siano.
El
con a o y
la
ley
se unen de un modo a o. La
ep esen acion de los Es ados en el Consejo ede al
(Bund,es a h)
ecue da oda ía demasiado la Die a de la,
an igua con ede acion. Lo mismo ocu ia con el í ulo de
PARTE I.-L1BRO I. CAPÍTVLO 1
55
P esiden,cia ede al,
a ibuido á la Co ona de P usia; pe o
desde 1867, cuando se conside aba el pode eal
y
los de-
echos cons i ucionales de ese P esiden e, especialmen e
como gene alísimo de los ejé ci os, se ejan apa ece ya
los con o nos ma cados del
Je e del Ia
.
pe io y
la majes ad.
econocida del Empe ado de Alemania. El Reichs ag se
es ableció desde luégo con ideas más uni a ias que la
Asamblea ede al suiza ó el Cong eso ame icano.
»El Impe io alema,n se dis ingue hoy dia, de las ede-
aciones epublicanas:
a.
Po la
un,im,
an o de de echo, como de hecho sola-
men e, de a ios de los
ó ganos di ec o es
del Impe io con
los ó ganos de los
Es ados pa icula es.
Así el Empe ado
es al mismo iempo ey de P usia; los miemb os del Con-
sejo ede al ep esen an los gobie nos pa icula es ; el
Cancille del Impe io
y
la mayo pa e de los al os un-
ciona ios de la Cancille ía, son al mismo iempo minis os
p usianos. En las epúblicas mode nas, los dos o ganis-
mos es án o almen e sepa ados.
b.
Cada uno de los Es ados pa icula es de las Repú-
blicas, es débil al lado del conjun o
y
son en e sí odos
éllos de una igualdad muy ela i a. Po el con a io, P u-
sia es po sí sola mucho más ue e que los demás Es a-
dos eunidos en odo el Impe io.
Es
la
cabeza y
el pode ;
la ue za del Impe io descansa en élla,
y
á su al ededo
se ag upan los Es ados.
c.
La cons i ucion del Impe io
y
la de casi odos los
Es ados pa icula es son
monA quicos.
»Es as di e encias conside ables, pe mi en conside a
á Alemania como una o ma compues a nue a que se
puede llama Impe io con ede ado.»
Vol amos aho a á la o macion de i ada, que dis in-
guimos con el nomb e de
umiom y
que siemp e es impe -
TEORÍA ORGÁNICA DEL
EsTAD0
56
ecia, como ácilmen e se adi ina, lo mismo cuando es Pu-
..men e
pe sokal,
y se ompe ine i ablemen e
a la
mue -
e del Césa , como sucedió con Espada y Alemania,
bajo
Cá los V; Ingla e a y Hanno e , bajo Jo ge
IV;
Polonia
y Sajonia, bajo Augus o, y Dinama ca y S
.
hleswig-Hols-
ein, después del a ado de 1620, que cuando se hace
-pe -
maiiei e
po un con enio, po una ley he edi a ia ó po
una usion de dinas ías. La P agmá ica-Sancion; la ad-
quisicion de Neuchá el po P usia; Suecia
y
No uega;
Aus ia-Hung ía,
SOD,
o os an os ejemplos de lo di ícil
que es, con una cons i ucion ep esen a i a, ence la
oposicion in e na de los Es ados que se unen. La conduc-
a de Hung ía en el úl imo con lic o o ien al, es la p ueba
más ecien e (1).
Hay o o géne o de l'Ilion, que se llama
po que
alcanza á la di eccion del Es ado, á la
ley islacion, y
al
yo-
bie
combinada con cie a independencia ela i a de
los Es ados, que gene almen e conclu
y
e po el p edomi-
nio absolu o del más hábil ó del más ue e, po se
(11a
en sí sumamen e di ícil de man ene y complicada en su
o ganismo. Union )
.
eal u6 la (le A a
g
ua y Cas illa has a
la
sup esion de los p i ileios,
y
la de Ingla e a. Esco-
cia é I landa, has a
1707
y 1800 espec i amen e. La ac-
ual cons i ucion .(1867) de Aus ia-Hung ía, e is e o -
malmen e es e ca ác e , habiendo sido
pei
.
soual
p ime o.
No hay más, ni o os caminos que los ya eco idos
pa a la cons i ucion (le 1111 Es ado , y odos ellos con-
cue dan pun o po pun o con los modos de ge,ne acion de
los O ganismos na u ales (2), demos ando así el ca ác e
(11 Pwlz, en iende po
nnion eal
union
pe manen e,
y
iene azon en
cuan o pa a adqui i es e ea zíc e hace al a, p ime o que sea
mil;
pe
o
no
bajo o o pun o de is a.
D(9i s'ehes
S
ialswó Ilde buch,
a .
Union.
(2) La gene acion es el ac o po el cual se p oduce un sé nue o, siemp e
po d
e
smemb acion de una pa e del
o
u
anisino
pa e no. Es a desmemb
a
-
cion es
an
mani ies a
en el indi iduo,
cuando la pa e
desp endida se llama
PA RTE I .
—
LTBRO I. --CAPÍTULO II
57
capi al de es a ins i ucion al ísima. Pe o odo lo que nace
mue e,
y
és a que es ley de oda ida, es ambien ley de
oda his o ia. No hablemos de las di isiones de los Es a-
dos, que po an os siglos pa imonio de sé es p i ilegia-
dos, siguie on la sue e de la p opiedad p i ada, y como
dila su ie on epa os
y
acciones; no discu amos am-
poco, po a an e udi o, sob e la o ganizacion de las nacio-
nes que un dia, c ea la espada del conquis ado y que e-
pa e á sus gene ales, como el águila epa e la p esa en e
sus hijos; hablemos sólo de pasada de aquellos pueblos
que, po
enmiela
olun a ia 6 o zosa de sus de echos,
desapa ecen,
y
de los cuales
nos
o ece ejemplos la his o-
ia' de Alemania,
y
la de F ancia á pa i de Luis XI; pe o
consígnese que los modos de ex incion, ha dicho muy
bien Blun schli, co esponden á los modos de cons i u-
cion. Al in, la mue e es hija de la ida y la sigue y
ap ende de élla pa a ma a la.
Así, á la o ganizacion olun a ia co esponde la
des-
willan,izacioi absolu a,
que es de ealizacion imposible, y
ó ulo, como cuando se llama esqueje, ó pa e sepa ada, en la i iseccion.
Lo único necesa io pa a que el ac o no sea inú il, es que la pa e desmem-
b ada sea capaz de se i pa a la ida.
Tal es lo que ocu e en la ep oduccion po esqueje y eh la i iseccion.
Si la pa e sepa ada en és a. iene un sis ema ne ios:), ú il pa a se i de
in e media io en e el espí i u y la ma e ia, end á un espí i u á uni se á
ella, como iene á uni se al gé men en el ac o de la gene acion sexuada ó
asexuada. Lo mismo sucede con el esqueje, y lo mismo en la ep oduccion
po ge nmacion y sepa acion, ace ca de las cuales dá Halckel, en su lib o,
an os po meno es.
La única di e encia consis i á en que, en el gé men, el espí i u no se
mani es a á plenamen e, has a que aquel po su mayo desa ollo pueda
llena sus unciones,
y
en la i iseccion ob a á desde luego, pues o que la
La e sepa ada del o ganismo iene (desde el momen o en que sob e i e :1
la ope acion) las condiciones necesa ias pa a que en él se mani ies e
un
elemen o supe io .
Cuando la pa e sepa ada no iene es as condiciones, la i iseccion se
desg acia y el esqueje se pie de. Exac amen e sucede lo mismo en la acomo-
dacion del pueblo al e i o io. Todo pende de las condiciones con que dicha
acoinodacion se cumple; el ondo es
uno é idén ico
en odos los casos.
8
58
TEORÍA ORGÁNICA DEI, ESTADO
sólo se o ece como ieb e pasaje a pa a cambia la
CoiH i ucion einan e. Po
aiza gnia
pod ia ocasiona se la
mue e de un pueblo, lo mismo que po la e nig acion
el
abandono o al del e i o io; pe o se ia pa a da
luga
á o o Es ado nue o. Po union olun a ia, po conquis a,
po sumision, po di ision, de odos modos los pueblos se
acaban, como los indi iduos mue en de un núme o in-
ini o de causas, imposibles, no sólo de co egi , sino
de
p e ee siquie a, sin que sepa á qué azon de e minan e
obedecen;
y
po eso impo a co egi un p ejuicio muy ex-
endido, que conside a la co upcion (le las cos umb es,
como el único sín oma y la causa exclusi a de la desapa-
icion de las naciones. Cie o es que hay señales y seña-
les e iden es de decadencia; pe o an a ias y an inde-
inida,s, que sólo se halla ley de unidad pa a explica las
uinas de an os pueblos, a endiendo a lo undamen al, a
la
ley
biológica, que nos enseña como al acciona se la
unidad del sé o gánico, di idiendo en una ( o a o ma
el pueblo
y
el e i o io, desapa ece el Es ado lo mismo
que el homb e se deshace, cuando el p incipio espi i ual
oma uelo hácia las cumb es, de donde cayó á la ie a, y
la ma e ia se di ide en in e minalde di ision de á omo
s,
pa a ag ega se á nue os s
u
es. El iempo o ma los Es a-
dos, y los homb es
y
el iempo los de o a, dejando como
ecue do de los unos los huesos calcinados po la ie a y
de
los o os esos esquele os dispe sos de ciudades babiló-
nicas, que se ienden Sob e llanu as deshabi adas o á
la
o illa de ios
pan anosos, como a eque al mo i ab e
las alas, en el úl imo a anque de la sobe bia, pa a ocu-
pa después de mue a mayo espacio del que ocupaba
en ida.
Pe o conoce la, o macion y los cambios his ó icos del
Es ado, no bas a, sin duda, pa a da nos el p incipio es-
pecula i o, que de e mina el o igen cons an e de al So-
PARTE I.
—
LIBRO I.
—
CAPÍTULO II
ciedad polí ica, y nos es o zoso pene a en e] es ado,
que se llama de
na u alem y
comp ende desde él la e o-
lucion de la his o ia en es e sen ido. Aun cuando dicho
Es ado de na u aleza uese lo que i ónicamen e exp esa-
ba Shakespea e, ó lo que Mon aigne ensalzaba en su cé-
leb e capí ulo
de los
canibales (1) y
u iésemos que da po
cie os odos los encomios pa adisiacos, con adichos po
la ciencia p ehis ó ica, y ensalzados muchas eces po
la iloso ía , lo cie o es, que sociedad hubo siemp e y
que en an o la ciencia geológica abaja , nos hace e
la necesidad de la de ensa ,
y
los en e amien os en el
p ime pe íodo; el pas o eo y los
Kioken-modingos
en el
segundo y las habi aciones
lams es
en el e ce o, como
demos aciones de la p imi i a asociacion humana. El
homb e, pues , como decia admi ablemen e Mi abeau,
nada u o que sac i ica pa a o ganiza se en sociedad,
sino que po el con a io , los p og esos de és a ue on
poco á poco ga an izando sus libe ades, y es indudable,
á pesa de las p o es as de algunos pensado es, que se
hallan hoy mejo asegu adas que cuando po la Edad
de pied a y en nedio de los bosques, daba el homb e la
p ime a mues a de su in encible ene gía, alzando esos
doimenes
colosales, que son la
e güenza de nues as mo-
de nas umbas
y
de nues as es ucadas iglesias.
Allí donde la sace do isa co onaba de amas de enci-
na su en e, bajo aquel sueño del Dios de la ue za, ea-
lizado en el udo monumen o, debió nace po ez p i-
me a la eo ía de que el Es ado e a una ins i ucion di i-
na
y
que c eado po el Sé Sup emo, debla se di igido
po él e e namen e (2). Pe o la ce idumb e de es e p inci-
(1)
F. V. Hugo
en su aduccion de las ob as de Sbal,espea e, L
le 711 -
peslad,
no a 24, c ee posible que el poe a inglés u iese á la is a
el
ex o
de Mon aigne.
(2)
Niebuh ,
Ge,s
.
ck. de 7,e;1 de
Re olu .
1, 211, desen uel e el concep o o-
mano, que es el segundo de P)s dos aspec os en que 131un schli di ide la hi-
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
O0
p
io acaba, en los judíos po causas his ó icas bien
ie
man
.
i-
omana,
no
econoce o a cosa
ies as La eo ía g ga y
ql
a
1 sion m
a
ís ó ménos g ande del ó den ju ídico
ne la con u
(
y
del ó den eligioso,
y
el c is ianismo, no hizo en sus
p ime os iempos sino señala cuidadosamen e los lími-
es de cada pode . Plu a co, decia: «Es más ácil unda
una ciudad sin e i o io, que un Es ado sin Dios;» y-San
Pablo comple aba la doc ina c is iana, enseñando: «Que
odo homb e se some a á las po es ades, po que mi hay
po es ad que no enga de Dios y El es quien ha es ablecido
odas las que hay en la, ie a (1)». Pe o de es a doc ina
no debe hace se una egla de de echo público, po que si
el pode en si y la au o idad, como al esiden en Dios,
lo cual es indiscu ible, al a en cambio la eleccion de
qué pode sea ese y no habiendo señal mani ies a pa a
de e minada amilia, es lo más eligioso supone que
siendo po na u aleza sociable el sé humano, odos los
homb es ienen socialmen e iden idad (le de echos, pa a
ija ese pode . El lib e albed ío es a ía negado en o a
o ma po una alsa, in e p e acion de las palab as de San
Pablo. Luis XIV ó Jaeobo II, pudie on da una sancion di-
ina al absolu ismo; Wasing hon en cambio la dio á la
democ acia en la inaugu acion del
'am
g
Con eso
e icano
b
de 1789,
Y
es o p uea :
(
PPime o,
la
aguedad de la doc ina, en sus - e da-
de os undamen os , aunque e is a la o ma que con
apa iencias de no edad, p e endió impone S ahl, en e
o os, y
Se yundo,
la
necesidad de ibla y discu i del Es a-
do en é minos humanes, dejando lo di ino
que es
su
pó esis de que se habla en el ex o. Sin einba (
o , el concep o omano no,
pe enece semejan e ca ego ía, :í pesa de la op'n ion de Blun schli.
(1)
Cons ilulio Ludo
p
iei Ba a ¿ei,
«Decla zunus
quod imp,
,
ialis po es-
as, es
inmediale
a solo Deo. La
Con e,s'imi de
A
ugsbu go,
1,7)30, man iene la
misma, doc ina.
PARTE I. LIBRO I. CAPÍTULO II
61
aíz y undamen o pa a o o linaje de discusiones, y no
a ojándolo á la plaza pública pa a p o ege pe sonas
y
cosas, que en los días de as o nos suelen se jugue e de
las muchedumb es,
y
con su p opio y me ecido desp es-
igio, hacen nace la i e e encia donde sólo debia ene
cabida el espe o (1).
Ménos since a, y ménos digna oda ía, que es a hipó-
esis, es la que unda el Es ado en la ue za, segun la
ase b u al de B eno: «El más ue e es dueño de los
bienes del débil; al es la ley más an igua
y
que se ex-
iende desde los dioses has a las bes ias.» In ocado po
los déspo as es e p incipio, ha sido o ígen de su cas igo
en las más sang ien as e oluciones
y
cien í icamen e
no iene siquie a, disculpa. De aplicacion en un momen-
o dado, la ue za no es nunca o ígen de una socie-
dad. Si iene po medio de la gue a, el a ado de paz
dá condiciones de de echo; si p ocede de un golpe de
mano, la legislacion pos e io lo edime
y
de odos mo-
dos se e que á lo sumo es
medio, y
jamás causa de la
o macion de una legalidad cualquie a. Un polí ico mo-
de no, ha dicho:
«La o ce p ime le d oi ;»
nada más
inexac o ni más an iju ídico. La ue za si e al de echo,
y de no hace lo, es encida siemp e, ó po la sue e de
las a mas ó po la in luencia del país encido. Tan o
(1) «Del p incipio de que la au o idad iene de Dios se ha deducido á me-
nudo la inmu abilidad de las cons i uciones humanas, y especialmen e la del
p íncipe ó su dinas ía. Pe o la his o ia, demues a que la inmu abilidad de
las o mas ex e nas y de las pe sonas no es en mane a alguna uno de los
ca ac é es necesa ios del ó den y del gobie no di ino del mundo.
Pablo
e-
conocia ambien, indi ec amen e, la
mu abilidad
del O den social
y
de los go-
bie nos, cuando ecomienda obedece á la au o idad exis en e. Es e ex o
hizo nace en el siglo x ii, dudas g a es en algunos piadosos ingleses. ¿Po-
dian esis i legí
i
mamen e las ó denes i ánicas de Jacobo des ona le:
1-
,
o después de la p oclamacion
de
Guille mo de O ange polla nacion y po
el Pa lamen o, el lo y nnis esc upuloso pulo espe a en el, sin acilaciones
«la au o idad, o denada po Dios mi
s
mo.» Blun schli,
Th- yen.
de l'Ela .
pág. 231.
62
TEORÍA ORGÁNICA DEL. ESTADO
puede la
71be ad pe sonal ,
que con es a doc ina
se
desconoce ! Rousseau , ci ado po Smi henne
y
po
Blun schli, ha encon ado un admi able pensamien o, que
es la condenacio
n
de aquella eo ía. «El más ue e, ha di-
cho, no es bas an e ue e jamás pa a se siemp e el amo,
si no as o ma en de echo su ue za y la, obediencia en
debe .»
Más ex endida que las an e io es es la opinion que
con ie e el Es ado en ob a lib e del con a o, y acucie á
la memo ia an p on o como se p onuncia el nomb e de
aquel esc i o inimi able y ciudadano de Gineb a , cuyo
espí i u iene, po desdicha, p esidiendo oda ía, las e o-
luciones de la aza la ina. A is ó eles hal)ia, dicho ya que
el homb e nace sociable
y
desde luego la aplicac ion
nnice -
sal
que la eo ía del con a o p e ende, es adicalmen e al-
sa, po que no se ha dada ejemplo (le un só o Es ado
con-
a ado
po los indi íduos, siquie a
se
baya is o euni se
algunos po medio de de e minados con enios, lo cual bas-
a, sin necesidad de nue os a gumen os, pa a demos a
que no es es a la causa especula i a de su undacion; po -
que p incipio que á eces ale y á eces queda ue a de su
pues o pod á ene un alo limdado más nl(nos
0.
an-
-)
de; pe o no se á segu amen e la le
y
acional que enimos
indagando. Hay un mo i o pa a que así sea, po que el
Es ado pac ado debiá o ma se en e
ci wladíoios
iguales,
y ciudadanos iguales sólo exis en en un Es ado ya cons-
i uido. Has a eT ánces hab ía hom i es bajo una au o i-
dad udimen a ia y po lo mismo más suje os y ménos
ap os pa a la Coli a acion.
Además, las mino ías queda
-
han sin expliencion posi-
hle en es e sis ema, po que allí donde el pac o al) e cami-
no, el mismo pac e encuen a salida, lloussean u o
que supone
mianimidgd o igina ia
como pos e io la
ley de las mayo ías (cap. V.) ol idando que de es e modo
PAUTE 1. LIBRO I ---CAP FULO 1I
63
la e dade a, causa del Es ado no e a ya el pac o sino
la
unanimidad o in ¿ca ia,
cuyo es udio nos lle a al de la
sociabilidad na u al del homb e.
Blun schli ha exage ado la c í ica de Rousseau, supo-
niendo que el Es ado exige necesa iamen e la
desinualdad
(polí ica); pe o ol idó el insigne publicis a que la dis in-
cion de
gobe nan es y gobe nados
no implica sino á la o -
ma del Es ado, ni exp esa una desigualdad esencial,
sino án es al con a io, odos los ciudadanos, cada uno
en su pues o , cumplen unciones
y
desen uel en ines
polí icos.
Sin duda la doc ina pac is a es alsa, pe o hizo e-
sal a el ca ác e
humano
del Es ado
y
ei indicó el p in-
cipio de la
libe ad
con a la eo ía de la ue za, cuya
úl ima
exp esion modi icada ué el sis ema de Fialle , há-
bil é in eligen e ad e sa io del ilus e demóc a a (1).
El pensamien o de A is ó eles queda en pié; una con-
adiccion de Rousseau nos hace a ende á la na u aleza
humana, que es
una,
á pesa de odas las di e encias in-
di iduales. El homb e es ambien
o yaniswo y
como al
iene su in; de aquí la necesidad del Es ado
y
el ins in o
de la sociabilidad. La sociabilidad se mani ies a en p in-
cipio de un modo inconscien e, en a encion á una condi-
cion ó á un ac o cualquie a, la des eza de un je e, la
ado acion á Dios, el en ie o del pad e. Después el ádio
se ensancha; se adquie e la idea de unidad sup ema en la
di eccion,
y
apa ece la olun ad una
de aquel cue po so-
(1) Blun schli no en iende, pág. 259, que el sis ema de Halle sea una
ase de la doc ina de la ue za.,
y
aunque es e dad que el au o de Be na
dis ingue de aquella el
pode ,
esul a en la p ác ica que es e dis ingo es á
acío de aplicaciones, y la limi acion del
debe imp eso en la conciencia,
es una
palab a, que en nada co ige los an e io es supues os, po que ca ece de
sancion ex e io
y
de e icacia obje i a. La di e encia en e el
pode y
la
ue za,
es pues un adelan o en la especulacion, pe o nada más. «El máS pode-
oso manda; el más débil iene necesidad de obedece .» De es os dos impul-
sos, nace el Es ado, dice Halles en la pa e seu-onda de su lib o.
70
TEORÍA ORM(NICA DEL ESTADO
Veamos si nó en qué han pa ado odos los a e imien-
pa
os a ealiza dicho Es ado humano, y en ellos se en-
con a á, apa e de odos los de ec os ex e io es, la impo-
sibilidad his ó ica, de que hemos hecho mé i o.
Alejand o Magno acome ió el p ime o la emp esa, ele-
ándose sob e los consejos de su ilus e maes o, y unien-.
do G ecia y Asia po los ínculos pode osísimos de la a-
milia (1). Su ob a ué an b e e como su ida, y el ab a-
zo de amo , que se habian dado las dos pa es del mundo
an iguo, se deshizo en llama adas de ódio po las i ali-
dades de sus caudillos. El de echo de gen es habla dado,
sin emba go, un paso gigan e.
Mu
y
dis in a ué la ob a de los conquis ado es oma-
nos, c eyendo, sin emba go cumpli la misma emp esa
de Alejand o. A excepcion de pasaje as dominaciones, el
g an esul ado de las gue as de Julio Césa y de la Cons-
e),
«La ue za de los Es ados pa icula s es la mejo ga an ía con a la
op esion del Es ado uni e sal, y ninguno pa icula se ía bas an e ue
e
pa a decla a la gue a á odos los o os eunidos, aunque pudie an hace la
dos ó es en e sí.» Con es o sólo se consigue dis aza con el nomb e de
gue as ci iles las gue as in e nacional
e
s, y expone se á los pelig os án-
es indicados.
d).
«El Es ado uni e sal se á. ménos pode oso en e
á
los Es ados pa i-
cula es que el nacional, espec o al indi iduo.» Pe o
el
indi iduo iene el
de echo de le(
í ima de ensa en un caso y el de eini<z- a en o o, mién as
que la nacion no puede eje ci a el segundo, y si hace uso del p ime o, om-
pe á, la áb ica le an ada an abajosamen e.
e).
«Las necesidades ac uales no encuen an plena sa is accion en
el
Es-
ado nacional. El homb e iene in e eses y ambiciones cosmopoli as, que
sOlo se en sa is echas po el Es ado uni e sal.» Véase en
el
e o el Modo
cómo pueden sa is ace se es as legi imas aspi aciones sin llega á an peli-
g oso ex emo.
Como Blun schli lo en iende, es pues el Es ado uni e sal una ambici'm
gene osa y que hon a
su
p i ilegiada in eligencia; pe o en mi opinion, im-
posible, po que la
Unidad de la Hllinanidad,.no
es más que in e na, segun
L
u-
en
ha
explic{,
- do. En cambio, en endido á la mane a de los
con
quis ado es ,
el Es ado humano sob e imposible es absu do
y
esencialmen e an iju ídico.
(1) «La ce emonia se celeb ó 11, la mane a o ien al con una magní ica
ies a á odos los Macedonios que habian omado pe sas po muje es.
nomb es insc i os en lc,s egis os,
.s, os, pasaban de 10.000.»
LA iRENT,
du
D oil des gens,
u, 5, 2(;2.
Jus 'no, llama á Alejand o:
Rex le a um °m'O ni ae mundi,
mí, 16.
PARTE; I. LIBRO I. CAPÍTULO III
71
i ucion del Impe io, ué una con ede acion la ina, i á
-
nicamen e bosquejada; pe o que aún i e co no una espe-
anza, escondida en e el ecue do de nues as glo ias
y
sos eniendo an as uinas. ¡Di e en e
y
muy di e en e es
es a c uzada san a, que ha de ol e nos el esplendo an-
iguo, á ese Es ado babilónico imaginado po el p o eso
de de echo público, á quien hoy emb iagan los ecien es
iun os ge mánicos !
Ped o el G ande soñó ambien lo que Napoleon I,
imaginó más a de en con a de Rusia, y sin duda, po
en ónces habian ya pene ado con al b ío en Aus ia y
Alemania las ideas que hoy p egona Blun schli, que con
bien poco abajo a ó los dos Impe ios á las colas de sus
caballos el encedo de Eu opa. El Es ado uni e sal ha-
cia su camino, cuando noso os, ménos cul os sin duda
que los alemanes
y
ménos dispues os á su i yugos ex-
anje os, áun po
olun ad
de nues os eyes, ompimos
aquella cadena de ic o ias, haciendo cae an e udos
campesinos , á los que habian a opellado á su an ojo á
los empe ado es del No e. Y después, cuando el coloso
iba ya he ido en la en e po noso os, la inos , á uno
con a cien o, ellos, ge manos, lo ema a mi po la es-
palda aliándose cien o con a uno. Blun schli no men-
ciona siquie a á España al habla de la calda de N apo-
leon I!
Vuel o á epe i lo que an es dije. El de echo pú-
blico oma an o de la iloso ía como de la his o ia, y los
pueblos se oponen á una hegemonía que hab ía de se
siemp e de una aza. Noso os no pod emos ol ida que
éllos en a on á saco en Roma; ellos no ol ida án ja-
más, que nos deben oda su ci ilizacion p esen e, y es o,
que da má gen hoy á enco es i ísimos, es uno de los
ac o es más impo an es del p og eso en Eu opa; es el
né io de la his o ia p esen e
y
se á la aíz
de la
his o ia
72
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
u u a. Pe o
no
hay que ol e los ojos a emo izados
há-
cia un po eni , henchido de pelig os, pues la misma his-
o ia cuen a con elemen os que emplen esos odios (la
aza esla apo ejemplo),
y
el dia en que odas las ei in-
dicaciones se hayan cumplido, es deci , cuando las na-
cionalidades es én acionalmen e cons i uidas, la en idia
p esen e se con e i á en emulacion noble
y
gene osa,
po el camino de la libe ad
y
de la ciencia.
Sin duda que semejan e ideal a da á siglos, pe o el
de echo público no p esc ibe,
y
el mismo, absolu amen e
el mismo undamen o enemos hoy y end emos mañana
pa a ag ega nos como pa es de nues o se Gib al a y
Po ugal, que eniamos al día siguien e de las de o as
que nos a eba a on la en ada de
un ma
de nues a a-
za,
y
la posesion de una p o inci
a
,' nues a.
No ol idemos, ol iendo sob e nues o obje o, que los
más de los p oyec os acasados obedecían á g andes mi-
siones his ó icas,
y
que las mismas luchas p esen es
aen consigo un. mo imien o de ap oxiinacion , que a
ompiendo las ba e as in e nacionales. Pe o es e mo i-
mien o no se di ige al e mino que p e ende Blun schli,
aunque sí iende á a i ma la unidad del homb e de la
ie a. ¿Cómo? Cons i uyendo, segun plan, las naciona-
lidades; a i mando las alianzas de azas; codi icando cada
ez con mayo pe eccion un de echo in e nacional cada
dia más ámplio, y e igiendo un T ibunal Sup emo de ;í -
Li os pa a esol e las cues iones, que hoy dan o ígen á
la gue a. Es imposible p edeci aho a si se ealiza án en
el mundo odos es os ideales; pe o debemos abaja po
ellos, pues o que con ienen, con supe io sen ido que el
Es ado liwinamo,
la exp esion de la unidad
y
de las di e-
encias que hay en e los homb es.
CAPÍTULO IV.
DEFINICION DEL ESTADO.
Hay muchos sábios que no han comp endido la na u-
aleza o gánica del Es ado, y o os que, sin emba go de
econoce la, no en ienden al e e i se á él, habla del o -
ganismo de un si colec i o pe sonal
y
i ien e, sino más
bien de una ins i ucion o gánica, limi ada á la comunidad
del de echo (1). No es es e el concep o que de la indaga-
cion an e io esul a; án es al con a io, lo que hemos is-
o es que la
nacion,
apa ece ep esen ada en el Es ado,
y
po consiguien e que el in de és e ha de e e i se á aqué-
lla, siguiendo la ley de inalidad p opia de odos los o -
ganismos.
Schmi henne cali icó al Es ado de o ganismo
é ico,
des inado á ep esen a las mani es aciones públicas de la
ida ex e na, con lo cual, sabida su
mcepcio2i mo al,
in-
cu ia en una aguedad inadmisible ó en una con adic-
cion ine i able, si daba al é mino
é ico
un sen ido ju ídi-
co exclusi amen e, cuando comp ende ambien la mo al,
que es á ue a de la accion del Es ado. Vollg a (2), con
sus in en os e nog á ico-polí icos , nada nue o apo ó á
(1)
AHR E NS,
neo ie o ganique de 1
-
É a .
Un ol.
18ZO.
(2)
E s e)
.
Ve swi ci e wissenseha i lichen Be loindung sowohl de allgemeo ei
Elhnologie,
Theih,, 1831-1852.
O
74
TEORÍA ORGÁNICA DEL FSTADO
es a de inicion, y Wai z (1) ampoco llegó i pasa de la
exp esion empleada, po Sa igny, conside ando el Es ado
como la o ganizacion de la nacion (2).
Blun schli, po úl imo, ha dicho del Es ado que es «la
pe
p
soma poli icaTneii e w anizada de la
naCIOM
en, un país
de e
p
wiw do;
de inicion que ye a en lo de
polí ica,
po -
que el Es ado no e is e ca ác e an es ic i o, sino que
une el de echo y la polí ica en su ida dia ia, y
huelga
en su úl imo é mino, po que en el Dicciona io de nues-
o de echo público occiden al el é mino
nacion
en uel-
e la m'ion ín ima y pe manen e de un pueblo y un e -
.
i o io.
La de inicion no es, sin emba go, di ícil, después de
lo ya in es igado. El Es ado, es p ime amen e
o gaiiismo
(pe sua), y
o ganismo c eado po un impulso humano y
man enido po es e mismo impulso, de la mane a que
puede man ene se en e sé es espi i uales, median e una
p es acion con ínua de medios
(dep
echo),
en a encion
la ida de una en idad, que él ep esen a, y pa a la cual
ha sido o mado
(nacio7).
Pod á habe
conocimien-
g
impe ec o y alseamien o de es os da os en la his o ia,
po buena (5 mala
de los gobe nan es ; pe o odos (5llos
con ienen á lo que
/ i silo, es
y
se)
.
/1,
el Es ado, po que
a ancan de su p opia na u aleza. Podemos, pues, de i-
ni le como
o)ya)1,isino ju ídico de La ida nacimwl,
y si se
quie e un concep o im;s explíci o, a endiendo á que la
macio)i,
es ambien o gánica ei sí pod ía induci á con-
usiones po demasiado conc e a la ó mula an edicha,
(1)
Th.
AA
i
z, discípu
l
o de Ile ba , de ine el Es ado como sigue: «El 1
-4
:s-
ado no el, una c eacion a bi a ia, nacía
a del pac o Ó la iolencia; c ece como
un o ganismo; pe o
no
segun las leyes y pa a los ines de la, ida na u al ;
iene su undamen o en las disposiciones mo ales supe io es de los hom-
b es, en•sus ideas mo ales
y
es un o ganismo é ico.
HI-Aado es la o gani-
zacion d
!
nacion.»
1,
L
(2)
Sis ema del De ech
,
, omano.
1) e
Del Es ado como
sé i o C,To -
ología
(I(
s-
ad o).
.
•
•
PARTE
I. --CAPÍTULO IV
añadi émos que el Es ado es la
pe so aa
JURÍDICA,
que )ie-
p ese a a y dese a uel e la ida nacio)lal.
Es e concep o nos explica la e dad y legi imidad de
odo lo an e io men e dicho, y nos señala la di ision de
la ciencia del Es ado o gánico en dos pa es capi ales: una
que conside a el Es ado como sé en sí, pe manen e
(Es-
ado),
y
o a que o na su es udio desde el pun o de is a
de su
ealizado a
ex e io
(Pode ).
A la p ime a, la lla-
ma émos
Filoso ía,
á la segunda,
Mo ología
del Es ado.
Una y o a se di iden á su ez en la o ma siguien e:
Del Es ado en
si .
( Me a ísica ó
Filoso ía d e 1
Es ado)
Condiciones undamen ales del
Fisioloyiad
1
Es-
Es ado en el e i o io
(pass)..
1 Lado.
Condiciones undamen ales del
Es ado en el
pueblo,
como al,
y en sus ?elaciones
con el pais..
Del Es ado en sus elaciones con
la ida nacional
( in)
Die z
del Es ado.
De las di e sas o mas del Es a-
,
las
His o ia
na u al
do; clasi icacion
y
ca ac e es
1 del Es ado.
de cada una.
Del p incipio ilosó ico
y
de la
o ganizacion más con enien-
e del Es ado, segun la inda
De echo público.
gacion acional.—De los pode=
es
y
unciones públicas,
( e..
Psicologia
d (1"s-
ado.
Cada una de
es as ciencias puede cons i ui se
de ini i-
amen e con ex ension y alo p opios. Mién as an o,
se án capí ulos de la Ciencia del Es ado, como es a á su
ez no es más que el desen ol imien o in e io y ex e io
de o o capí ulo de la Filoso ía del De echo. Así se enlazan
y se ex ienden en mis e ioso juego las di e sas amas del
de echo, cons i uyendo una
E acielopedia,
cuyo pun o de
pa ida no ha sido aún cla amen e es udiado y dá luga á
e o es de di ision, que in luyen p o undamen e en el sen-
ido y las mani es aciones de cada Ciencia )u ídica.
PARTE I. LIBRO II.
DE LOS ELEMENTOS QUE COMPONEN EL ESTADO,
CAPÍTULO PRIMERO.
FISIOLOGÍA DEL ESTADO.
Mon esquieu ha dedicado un lib o en e o de su imo-
so
Espbi u de las leyes
á examina la elacion de las ins-
i uciones polí icas con la na u aleza del clima, pa ien-
do del concep o de que a ían el ca ác e del espí i u
y
las pasiones del co azon segun aquélla, y las cons i ucio-
nes deben se ela i as á es a misma di e encia de ca ac-
á es
y
de pasiones. Bodin, Filangie i, Buckle, Hellwald
y el geóg a o Ca los Ri e , han examinado ambien es-
as in luencias bajo el pun o de is a de la ida pública;
sin emba go, el p oblema ha adqui ido mayo impo an-
cia, ecien emen e, po i ud de la in asion del na u a-
lismo en el dominio de las ciencias sociales, sob e cuya
in asion, en o o espec o, acaba de esc ibi un p ecioso
discu so el p o eso Pessina.
Es una e dad ya econocida, que el homb e i e
y
ha-
bi a en los e i o ios que encuen a sob e el globo, y
áun cuando es a a i ma,cion no pueda ene hoy un ca-
ác e uni e sal, mi ando á los luga es, cuyo descub i-
mien o se pe sigue,
y
de los cuales se igno an po com-
ple o las condiciones de la ida, ¡ ales
y
an p eca ias
pudie an se , que la hiciesen pun o ménos que imposible
pa a el obje o de nues o es udio ! debe admi i se como
ésis demos ada
y
pun o mános que incon es able la que
80
TEORÍA ORGÁNICA DEL
ESTÁDO
a i mamos. Pe ó al mismo iempo es necesa io ealza
la in luencia es udiada po aquellos au o es; in luencia
que , si no es an a como c een los pensado es posi i is-
as, es la su icien e pa a me ece cuidadoso examen.
Ad ie en los esc i o es de cosas geog á icas que los
climas ex emos pecan de ing a os, en an o que b indan
los emplados las más abundan es condiciones pa a la ci-
ilizacion
y
la cul u a,
y
es a e dad no necesi a de ma-
yo explanamien o, sólo con eco da el ca ác e de sé
na u al p opio del homb e,
y
que en sus elaciones ex-
e io es le obliga á i i en unidad de ida con el me-
dio ambien e, en que se halla, siendo cla o po conse-
cuencia, que si és e pone de suyo los más de los me-
dios pa a la ida o gánica, anquila y ácil, ha de e-
ne aquél mayo espacio pa a el cul i o de las a eas es-
pi i uales
y
de los a anes polí icos. Es en úl imo é mino
es a elacion aplicada á los pueblos, la cues ion de las
subsis encias aplicada al indi íduo. Mien as an o no
puede consegui las, ó su adquisicion equi ale á un es-
ue zo en que gas a la mayo pa e de su ene gía, que-
dan descuidadas su ac i idad in elec ual y sus abajos
li e a ios.
La his o ia ha i ido has a aho a en. las zonas em-
pladas, que ab azan más de la mi ad de la pa e sólida
del globo, á di e encia de
zonas ex emas, donde el
ma se halla en mayo can idad que la co eza sólida
de la ie a (1). Bodin deciaque los pueblos de las e-
giones medias ienen más ue za y ménos as ucia que
los del Mediodía, y más alen o
y
ménos ue za que los
del No e (2) :
(1)
En
el
hemis e io no e ci ilizado Ocupa la ie a 2.11'4.000 millas cua-
d adas
y
el ma 2.231.000. En el hemis e io me idional la di e encia es más
no able oda ía, y mucha ménos la ie a, cuan o m:ís c udo es el clima.
(2)
Pág. G'71.
y es a a i macion , sólo en elacion con
PARTE l . LIBRO II. CAPÍTULO I
81
lo dicho an e io men e , puede da se po exac a, si
bien con una ampli ud conside able, po que den o de
las mismas zonas empladas el hecho demos ado po la
his o ia, con a la opinion de los que ciegamen e en
la in luencia del clima en odas las ocasiones,
y
po com-
ple o escinden el p oblema, apa ándose de la educacion
y
de la cul u a his ó icas, es que odos los pueblos, en
cuan o llegan á asegu a las condiciones de su ida na u-
al, son ap os pa a odos los ines humanos, esencial-
men e idén icos, sin o as a iaciones, ni más dis ingos,
que aquellos que en la o ganizacion polí ica in e io ó
en
las mani es aciones a ís icas p oduce la con igu acion
del e eno
y
los espec áculos , que dia iamen e con-
emplan. Así debe se e e namen e,
y
cumpliendo es a
ley,
la misma geog a ía nos enseña, que al clima ma-
emá ico, que consis e sólo en el g ado de la i ud, hay
que añadi el clima ísico, p oducido po la mayo ó me-
7 al u a sob e el ni el del ma , la sé ie de co dille-
as que di iden la nacion ó las co ien es de agua
que la e ilizan y la e escan (1). Y de al modo in-
luye el clima ísico sob e el clima ma emá ico, y an a
mayo impo ancia iene hoy aquél, que puede deci se que
(1) El clima ísico comp ende el calo , el ío, la sequedad, la humedad y
la salub idad, de que goza un pun o cualquie a del globo.
La
dis incion hecha po La oisie , en e el caló ico lib e y el caló ico la-
en e, nos hace e cómo pasan é in luyen sob e la ie a los ayos calo í e-
os del sol,
y
aunque la eo ía de la as o macion de la ue za, sus en ada
po Secchi, S• ewa , Spence , y casi odos los mode nos ilóso os de la na-
u aleza haya e o mado las opiniones de P e os , sob e el caló ico adian e
y las de Mai an
y
Bougue sob e la g adacion de la luz, lo mismo que algu-
nas de las aplicaciones geog á icas de Be gmann
y
Mal e-B un, p,Taci
'
lls á los
abajos de Vi ien, Reclus, e c., puede aún a i ma se con aquellos au o es
que el clima ísico obedece en su de e minacion á las causas siguien es: 1" la
accion del sol en la a mós e a; 2" la empe a u a in e io del globo; 3" la
ele acion del e eno sob e el ni el del ma : 4
a
el decli e del mismo en sus
exposiciones locales; 5" la si uacion de sus mon añas con espec o á los
pun os ca dinales;
6"
la p oximidad de las g andes co ien es de agua y la
si uacion ela i a; la na u aleza geológica del suelo;
el
g ado de cul-
u a y poblacion del pa -,, y 9" los ien os que einan en dicha eglen.
I
•
88
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
blemas an g a es como el de la desamo izacion (le la
opiedad, emedio necesa io en ocasiones pa a impedi
I1
la des uccion de la iqueza pública, que in e esa al Es a-
do, has a el pun o de que sin ella no se comp ende la
subsis encia del país. En el luga opo uno dijimos de es-
e e a el cue po del Es ado (1).
Y de la misma mane a que sin cue po no hay o ga-
así
nismo, sin país no hay Es ado; pe o asi como cada o ga-
nismo no iene den o de la especie una magni ud ija,
así ampoco el país iene de e minada Sil ex ension en el
de echo polí ico. G andes Es ados,
Tá a os
y Mogoles,
lean i ido en la ba ba ie, y g andes impe ios, como
el impe io A a ie, han caido en la pos aeion y en la mi-
se ia. En cambio, pequeñas epúblicas de la an igüedad
g iega, Ú de I alia en la Edad
INIedia,
y mona quías
cons i ucionales (le la Edad Mode na, han alcanzado
eng andecimien os po en osos. 1)e esul as de ales lo-
ecimien os puede acon ece que el país enga á se peque-
ño pa a las necesidades in elec uales (5 ma e iales del pue-
blo, y po i ud de o as decadencias puede ocu i am-
bien, que en lugzI de deniasiado pequeño, enga, a e-
sul a demasiado g ande, y siendo po consiguien e, la,
poblacion muy escasa, con enga, (S aun idas que con e-
ni , hágase necesa ia la inmig acion de nue as gen es,
pa a da igo
y
mo imien o á aquella nacion, en que ha
desequilib io an pelig oso.
D 0
igual
Mane a
a los en e -
mos que po anemia, Mue en, iene la, as usion de la
sang e á, se i de único é' inmedia o emedio.
La Edad 'Mode na camina bác,ia, las g andes naciona-
lidades. Los mismos medios de comunicacion
y
las mis-
mas necesidades come ciales, mili a es
y
polí icas, -exi-
gen
g andes
pe sonalidades, que puedan esponde de su
(1) «El país
O
s una, accion de la
s
upe icie del 9,lobo, ocupada po un
pueblo
,
y capaz de cons i ui una ni eion.» ( éase el capi ulo in de es e lib o 1!.
PAUTE 1. LIBRO II. CAPÍTULO 1
89
man enimien o y dén medios pa a su exis encia; de al
modo, que un país que no a ienda á más necesidades que
,una p o incia ó un pa ido judicial, pod á man ene se con
independencia, bajo un p o ec o ado ex anje o, solamen e
po la iccion del equilib io de las g andes po encias, pa a
posee la cla e de algun g an cen o come cial ó la en-
ada de alguna posicion es a égica; pe o obedeciendo á
és a ó á aquélla causa, el hecho es que el Es ado de ín i-
mo ó den, en los dias p esen es i e, como una singula-
idad, sin pa icipa en su posicion ac ual de los e da-
de os p i ilegios de la ida mode na, y sin que la oz ni
el o o de sus embajado es omen pa e en las magnas-
de libe aciones de las g andes po encias, en que al ez
su opinion pudie a emedia g andes injus icias (1).
Las mismas azones que con a la posibilidad del Es a-
do uni e sal quedan apun adas en el luga opo uno, ha-
cen incon enien e la exis encia de colosales impe ios. La
adminis acion adquie e en ellos una complicacion casi
imposible, las necesidades mili a es
y
come ciales exigen
un p esupues o, que es de odo pun o inaguan able, los
golpes de mano y las conquis as se hacen áciles y p o-
bables y la obligacion de man ene naciones semejan es,
suje a á los Gobie nos á emp ende una polí ica de a en-
u as, en que se oban al ex anje o los ecu sos, que la
(1) La igualdad de ep esen acion de las naciones es una consecuencia
ine i able del De echo in e nacional mode no, que no se unda en la impo -
ancia de los suje os que le ealizan, sino en los mismos ines que deben
ealiza es os suje os. El único supues o necesa io pa a es a ep esen a-
cion igual de los pueblos es la ealizacion de la eo ía de las nacionalidades,
po que mién as la polí ica ac ual se unde en una se ie de descon ianzas
inacabables de unos Es ados á o os, se á imposible que mu uam-n e se
concedan, ue es y débiles, igual au o idad en los consejos
é
i
g
ual p es igio
pa a hace espe ables sus decisiones. l)e aquí, la, con eniencia de los g an-
des Es ados y la necesidad de una ec i icacion inminen e
en
casi odas las
on e as; lo que po el p on o cons i uye un núme o g ande de causas de
gue a. Véase la ac i ud de los Es ados que en su dia compusie on la T iple
Alianza y la posicion de Ingla e a
y
Aus i ja en las cu ( s ioncs de los pai-
ses la inos.
12
90
TE0111A ORGÁNICA DEL ESTADO
m
a ia niega pa a el man enimien o de aquella, unidad
pa
a i iciosa. El a an de c ecimien o de Alemania y el esca-
cuidado y l
a
poca consecuencia en la ges ion de sus
so
negocios in e io es, son las causas de esa polí ica de
acasos y de golpes de sue e, cuyo é mino sólo puede
S
e (5 un cambio adical hácia los caminos del de echo, (5
un acaso emendo de los sis emas y de los p ocedi-
mien os del homb e de Es ado, que ac ualmen e la e-
p esen a. Lo mismo debe sabe se de los conse ado es
ingleses, que aspi an á hace aún más g ande ese mons-
uo (le 382,164 millas cuad adas, que cons i uye el im-
pe io colonial de la G an B e aña.
Blun schli ha ad e ido, siguiendo una indicacion de
A is ó eles, que la ex ension del e i o io eje ce ambien
in luencia sob e la cons i ucion polí ica
del
pueblo (1). La
democ acia di ec a sólo es posible en un país bas an e pe-
queño pa a consen i las euniones ecuen es del pueblo
odo, sin p es a se á las inmo alidades, que aen consigo
cie os esc u inios á dis ancia. La au oc acia exige g an-
des, inmensos e i o ios, en un es ado de ci ilizacion im-
pe ec o, de al mane a, que puede sen a se como egla
que la polí ica de la cons i ucion debe es a en a monía
con el país, es deci , con su ex ension na u aleza. Es a
egla de de echo público ae como po la mano la eo ía
de la di ision del país; pe o ampoco. es és e pun o que se
p es e á g andes discusiones. Mo ida las más de las e-
ces po la de e minacion ísica o iginal de las coma cas,
(1) Se calcula en 2.448.::'
,4"7 Millas cuad adas la pa e sólida de nues o
globo; Ingla e a, domina más ó ménos las indicadas en el ex o; Rusia,
3
-
73.4±33; China, 180.000; Los Es ados Unidos, 169.510 p óximamen e. Alema-
nia iene 9.818, y V ancia, 9.7)99. Las Islas B i ánicas, á pesa de odas sus
colonias, s,)10 ienen 5
:
7119 millas en Eu opa. Hay que ene en cuen a ade--
más la elacion con el n ime o de habi an es.
En iéndase además que es os da os y los an e io es es án educidos á
millas alemanas, cada una de las cuales iene á se algo más de medio mi-
iáme o cuad ado ("7.50(1 m. po i.17,00).
PARTE I. LIBRO H. -CAPÍTULO I
91
po elaciones de dialec o, de o ígen, de his o ia
y
de co-
me cio, imposibles de p e ee
y
más oda ía de es udia ,
la egla gene al iene una aguedad an di ícil, que áun
aplicándola po igual en odas pa es
á
la con ínua se
susci an eclamaciones
y
que ellas.
La p ime a di ision de un Es ado, son las p o incias;
la segunda di ision, los
comunes.
En iéndase bien que hablamos de di isiones pe ma-
nen es y do adas de pe sonalidad p opia, en medio de o-
dos los posibles con lic os adminis a i os, que á no se
así, pudié amos hace mencion de los
pa idos
y
ci cuns-
c ipciones,
o ganizados ansi o iamen e y en elacion á
un in económico y polí ico ó muchas eces del ó den ju-
dicial. Po eso no ienen e dade amen e pe sonalidad
ju ídica como el municipio y la p o incia, y po eso ca-
ecen y deben ca ece de la capacidad necesa ia pa a se
suje os ac i os de de echo. Así la, p o incia puede ene
bienes y es ablecimien os p opios, como el comun los ie-
ne
y
debe
y es necesa io que los enga,
pa a el cumpli-
mien o de su in, mién a,s en cambio lo que apa en e-
men e es p opio del pa ido judicial ó del dis i o elec o-
al ó pe enece al Es ado de pleno de echo, ó queda
á
bene icio del municipio ó comun en que adica.
Una aspi acion insensa a ha encon ado po algun
iempo sec a ios
y
discípulos, p e endiendo la desapa i-
cion ó la au onomía de las p o incias. Ambos ideales son
adicalmen e alsos en el sen ido con que p e enden lle-
ga á la p ác i a. La sobe anía (á su iempo se decla a á
cómo y en qué o ma) pe enece de hecho
y
de de echo
al Es ado nacional
y
la p o incia
no
debe se au á quica,
sino en aquello que se e ie a
á
sus in e eses pa icula es
y á
la adminis acion de la misma. En es e
pun o odas
las limi aciones son injus as; pe o cuando se a a de ges-
ion polí ica, de se icios gene ales del Es ado, de ela-
92
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
ciones o u nila e ales, en suma, odas las concesiones son
pe judiciales
y
á la la ga aen consigo e ibles mues-
as de descomposicion in e io
y
de p ecipi ada deca-
dencia.
Las libe ades p o inciales ienen su undamen o en
lap opia na u aleza o gánica del Es ado, po lo mismo
que las p o incias no se c ean, á impulsos de una a bi a-
iedad cap ichosa, sino en a encion á las múl iples
y
de-
e minadas exigencias de los sucesos his ó icos y de las
u gencias adminis a i as, en que se ealiza el in o al
de la nacion. Lo mismo acon ece con los p i ilegios mu-
nicipales, que hoy son de echos econocidos po la sana
azon
y
a i mados po el de echo público, po que Cambien
el municipio exp esa un pun o de pa ida en la his o ia
del Es ado
y
una necesidad cons an e de la na u aleza
humana (1), muy dis in a de lo que piensan gene almen-
e los admi ado es del a omismo polí ico.
Te minada ya la exposicion de las cues iones que más
di ec amen e se e ie en á la esencia
y
na u aleza del
país,
como elemen o ma e ial del Es ado, es a únicamel,
(1) Blun schli añade, siguiendo el mé odo his ) ico, los cí culos y los dis-
i os, á la di ision an e io , y dice:
1.
Los cí culos.
Los cí culos no son sino g andes ci cunsc ipciones e i o iales sin p e-
ension de o ma países dis in os, como las p o incias. Los
ducados y
los
p incipados
de la an igua cons i ueion anca o maban p o incias, los
caz
'
: 1 o-
nes
(Gane) cí culos. En es a ca ego
í
a deben coloca se los
emulados
de Ingla-
e a y de Amé ica, los cí culos alemanes y los
Regic ungbezi ke
p usianos.
(Blun schli, ma ando oda espon aneidad en la ida social, a i ma que los
cí culos son c eacion del Es ado y los con unde con la p o incia de un modo
e iden e, en endiendo po p o incia una cosa que hoy no exis e, ni con-
sien en las libe ades mode nas. El Es ado al hace cualquie a di ision en
el país, no la c ea, sino que la sanciona, de igual mane a que lo hace con el
De echo consue udina io al asplan a lo á un Código, y po el con a io
de lo que asegu a el au o aleinan, iende á econoce el p opio alo
y
la
independencia in e na de la
p o incia.
Po lo demás, ni F ancia, ni España
ni Ingla e a han enunciado á. es a di ision, como Blun schli asegu a.)
2.
Los dis i os.
Son o dina iamen e una subdi ision del cí culo y ienen una adminis a-
PARTE 1. LIBRO II. CAPÍTULO I
93
e deci algo de la sobe anía e i o ial, llamada ulga -
men e
domiizio del EsIado,
po con inuacion de los con-
cep os co ien es en la Edad an igua
y
en la Edad inedia,
cuando el de echo p i ado y los de echos polí icos con-
undíanse en pe juicio siemp e de los in e eses pa icula-
es. El impe io no es el dominio. El de echo de mando
en oda la ex ension del e i o io es un de echo esencial-
men e polí ico,
y
que sólo puede pe enece al Es ado.
Hugo G ocio ci a un pasaje de Séneca y o o de Dion C i-
sós omo, en los cuales se é que es e p incipio ué ya adi-
inado y econocido po aquellos insignes esc i o es. El
pode del Es ado se ex iende á hace econoce sus leyes,
ejecu a las y ga an i las en odo el e i o io del país, no
ya sólo sob e las cosas, sino ambien espec o de las pe -
sonas.
En la es e a del de echo in e nacional p oduce la so-
be anía e i o ial el de echo de impedi á oda po encia
ex anje a ejecu a ac os de mando en el e i o io, an-
o si son de policía, como si son de ju isdiccion. En cam-
bio el concep o mode no del Es ado se opone po com-
cion subo dinada y una ju isdiccion media. Los an iguos
lum a i
de la cons-
i ucion ge mánica, los bailíos en Alemania, los can ones en F ancia, los
cí culos
(K eise)
en P usia pe enecen á es a ca ego ia. El mismo Blun schli
con iesa que dichos cí culos sólo ienen un in polí ico ansi o io, y que no
son ó ganos del Es ado.
Vol iendo al municipio
y
la p o incia, cuya impo ancia no es an e io ,
sino con empo ánea á la del Es ado, pues o que uno
y
o os se con undian
en los p ime os iempos, con iene co egi el de ec o de locucion, que con-
sis e en habla de Es ado municipal
y
Es ado p o incial, co no si odo o -
ganismo ju ídico ue a Es ado. No lo son más que los o ganismos inde-
pendien es. Los municipios
y
las p o incias e an Es ados, cuando una o"-
ganizacion comun no los_enlazaba al cumplimien o del in nacional, po que
cada cual de ellos ep esen aba en ónces una e dade a nacion; pe o desde
que se comp endió la necesidad de los Es ados pode osos
y
la imposibilidad
del Es ado humano, no hay, ni puede habla se de más lis ado que del Es-
ado nacional y debe ia en es sen ido e o ma se el ecnicismo pa a que
sin añadi ese segundo é mino (nacional) se exp esa a con mayo cla idad
es a se ie de o ganismos, que es el é mino de la ciencia poli ica: municipio,
p o incia, Es ado, Con ede acion, Humanidad.
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
ple o á la enajenacion, ecuen e en la edad inedia, (po
la
iden i icacion con el de echo p i ado) de odo ó pa e
del e i o io, median e las o mas de en a, pac o, es a-
men o, e c. El país es inalienable é indi isible, decia, la
Cons i ucion ancesa de 1791,
y
sólo en la o ma del De-
echo público, po i ud de una ley ó a ado, puede e-
o ma se su ex ension ó su o ganizacion. G ocio pedia, lo
mismo que hoy iene de echo á exigi la democ acia pa-
a un caso semejan e, y es el consen imien o de los habi-
an es de la pa e enajenada. Blun schli en iende, sin
emba go, que la p esion de las ci cuns ancias a as a a
á menudo es e p incipio, que es jus o en su esencia
y
en su
na u aleza. Los anceses, deseando co egi has a en la
ase el concep o an iguo del dominio p i ado sob e la co-
sa pública, sus i uye on despues de la e olucion de 1830
la palab a
ey de F awcia
po
Rey de los mnceses;
pe o lo
que impo a no es la cues ion de nomb e, sino una cues-
ion g a e de p incipios, cuyos esul ados son incalcu-
lables.
Con es a decla acion de lo que signi ica el concep o
de la sobe anía e i o ial, gana en dignidad é impo an-
cia la p opiedad p i ada, pues o que las obligaciones del
Es ado apa ecen e iden es, en i ud del mismo p inci-
pio, y ienen á ga an iza la libe ad y segu idad de
aquella.
La p opiedad p i ada y el Es ado man ienen a ias
y
con adic o ias elaciones, apa e del de echo al impues-
o, que iene siemp e el Pode pa a el man enimien o de
los se icios públicos
y
el esgua do de la p opiedad en-
e amen e indi idual
y
lib e. Respec o á es as elaciones
hay que dis ingui dos casos
1. Cosas que pueden se de dominio p i ado y no lo
son, po un absu do económico indisculpable, po ejem-
PARTE
I .-14I1111,0 TI.— CAP ÍTULO
()..)
plo las salinas, las minas, e c. Ei Es ado debe enuncia
en absolu o semejan es monopolios.
2.
Cosas na u ales,
imposibles de domina , que
deben
se de uso
uni e sal y g a ui o,
pe o sob e las cuales eje -
ce el Es ado cie a u ela, especialmen e en iempo (le
gue a; po ejemplo, los íos, la o illa del ma , los g an-
des lagos, e c. Respec o á es e géne o de cosas no cabe
dominio p i ado, ni público, sino
ap o echamien o
de su
ue za mo iz 6 de cualquie a o a condicion a o able
pa a el es ablecimien o de indus ias, á condicion de
no
impedi el uso uni e sal y g a ui o, á que es án des ina-
das po la na u aleza.
Además deben ene se en cuen a :
3.
Cosas
públicas: a,
que son
del
dominio
del Es ado,
po más que no lo c ea Blun schli (1), hechas po
ap o echamien o uni e sal en iempo de paz,
y
pa a el
se icio nacional siemp e, como los pue os, monumen-
os, e c.;
b,
que son del dominio del Es ado y de ap o echa-
mien o suyo, po ejemplo, los edi icios des inados á sus
unciona ios, las o i icaciones, e c.;
(1) Blun sclili ye a en es a di ision de cosas públicas y p i adas, que
hace en la o ma siguien e :
«1. Cosas que po su misma na u aleza se hallan ue a de la p opiedad
p i ada y en egadas al uso público
( es publica')
íos,
pue os,
e c.
Al lac o de las cosas públicas po na u aleza se colocan aquellas que lo
son po
cul u a pública, y
que si en á odos ó al Es ado.
2.
Cosas suscep ibles de p opiedad p i ada
y
que no es án en ella po su
elacion más di ec a con el lin gene al, ó po que necesi an g andes medios
de explo acion, minas, salinas.
3.
Cosas pe enecien es al Es ado, de las cuales
NO
es p opie a io, y que
es án des inadas á alguno de sus se icios, monumen os, esidencias, o -
i icaciones, e c.»
(Th. yen. de l'É al,
pág. 221).
Ni es a di ision, ni la pu amen e omana,
111 el
concepi o del Código Na-
poleon ó de la ley p usiana comp enden odos los casos de que en el ex o
hago mé i o, y aunque no enga au o idades que la ecomienden, c eo, sin
emba go, que aquella clasi leacion, econociendo la pe sonalidad ju idica
del Es ado y de los o ga liSMOS in e io es, es supe io á las que dejo seña-
96
TEORÍA OEG ÁNICA DEL ESTA
y e,
que
son
del dominio de un o ganismo in e io del
Es ado, y se di iden del mismo modo que es as cosas pú-
blicas
(a y b).
La p opiedad inmueble del indi iduo y la del Es ado
pueden po su mú uo c ecimien o halla se alguna ez en
pugna, y de aquí a anca la eo ía de la
exp opiacion o -
zosa,
conocida ya de los Romanos en la misma o ma, que
hoy la p ac ica Ingla e a, es o es, haciendo una ley es-
ecial pa a cada caso. El p incipio gene al de odas las
p
leyes de exp opiacion es sal a el de echo público po el
ac o de exp opia
y
el de echo p i ado po la indemniza-
cion absolu a (1). En in e és de una y o a pe sonalidad,
la del Es ado
y
la del indi iduo, es á el conce a un há-
bil p ocedimien o, que co ija odo abuso de pa e de los
pode es adminis a i os. Es o puede consegui se, po la
in e encion del pode legisla i o ó po una apelacion,
an e el pode judicial, en un
solo
e ec o, pa a no deja al
a bi io de un indi iduo de ene una e o ma al ez in-
minen e. La decla acion de
u ilidad iWblica
debe hace se
po las au o idades adminis a i as.
Es as enseñanzas comple an lo que ace ca del cue po
del Es ado co esponde a a en es e pun o. Lo que úl i-
mamen e
queda
apun ado son p incipios, que si en
de
base á g andes desen ol imien os polí icos; lo que p ime-
amen e se dijo hace e e encia á una doc ina ilosó ica
de gi an alcance y de muchas p e ensiones, en el es ado
(1) Véase la
Neues e Exp opia ionis Codea!,
Nü nbe g, 18:)1--Blacks o ie,
,
1.— Lan *edil la a o
de 18'74,
3,
p i s ano.
1, 2,:•
-
*
7.—Cód.
Napo-
lean,
a . 545. — Código
( us
:?65. —
Cons ,
ancesa
de 18185
—
.
1
1
.
al
COns .
cilla,
18
:
a, a .11.—
p usiana
187)0
,
a . 9 '.—l.ey
b a a a
de 18:7 —
Ley de
Zu ich
de 1838, 1.; '7. —Ley española, úl imamen e p omulgada.
Con pequeñas a iaciones odas ellas, con ienen en los mismos p inci-
pios en cuan o á la esencia de la
ex
p opiacion. El sisU-Ina de los Es ados-
Unidos cons i uye un caso especial en es e acue do de opiniones.
PARTE I. -MERO H.-CAPITULO I
de la ciencia con empo ánea. De es as p e ension es liemos
deducido la siguien e ley biológica de
los Es ados :
«La cons i ucion ísica del país desen uel e ap i udes
y géne os de ida, ap opiados á ella, en los indi íduos.
Semejan e in luencia no es única ni decisi a,
y
desde el
momen o en que se cons i uye el e dade o Es ado, cede
casi po comple o á la educacion polí ica, á la cul u a
y
al in uni e sal humano.»
Hé aquí en úl imo é mino lo que puede se i á
la nocion del Es ado, en una ésis, que an as
y
an as
eces se ha expues o como una especie de de e minis-
mo polí ico, que po mis e iosos enigmas geog á icos,
condenaha, unos pueblos á la i anía, y daba g a ui a-
men e la libe ad á o os pueblos. Cuando el es udio de los
elemen os polí icos se hace de una mane a o gánica y con
aspi aciones sin é icas, los emo es se disipan, á pesa de
mil eme a ias p o ecías, y uel e la con ianza, á a és
de mil sensibles desencan os. A i memos del Es ado, lo
mismo que a i mamos del homb e; la iden idad esencial
de los indi iduos, nunca negada, sí dis aida algunas e-
ces, po la pesadumb e de las ci cuns ancias ex e io es,
y
una ez comp obado en su p ime es emo es e pode que
ienen los homb es de sus ae se á odas las solici udes y
á odas las exigencias, que apa en emen e ae consigo
una de e minada con igu acion ísica de la ie a, pasemos
al es udio del
pueblo,
pa a e de con i ma es as a e i-
guaciones. El de e minismo ha concluido su p oceso, con
igual sue e que el p o idencialismo a i icioso y con a io
á la espon aneidad de la his o ia ; como el espec o del
Hamle ,
que sólo apa ecia en e las somb as, es as doc i-
nas sólo i en
y
c ecen cuando es de noche pa a el pen-
samien o humano.
PAUTE I. MIMO TI. CAPÍTULO II
105
en el pensamien o de cada uno, que aquella o a de e -
minacion isiológica, siemp e dominada, á no se en ca-
sos ex emos, po la ac i idad del espí i u, lib e de odo
eno, é independien e á oda sujecion ex e na (1).
Y no hay que ol ida que áun las ideas apa ecidas en
el ondo de cada pueblo, como alimen o comun de gene-
aciones en e as, los icios mismos que ae á la his o ia,
ó las i udes que lo exal an pa a el ec udecimien o de
los apagados he oismos, se de e minan y e o man en
consonancia con la di eccion de cie as indi idualidades
po en osas, que de momen o á momen o an haciendo
lui y e lui doc inas é ideales, lo mismo en el seno de
los pueblos ci ilizados, que en la muchedumb e de los
pueblos incul os.
Buen ejemplo de lo que puede es a di eccion in elec-
ual, más e iden e cuan o la ci ilizacion es ménos p o-
g esi a, es la nacion China, en que la ci ilizacion se ha
p og esos inspi an los homb es de colo una epugnancia, que si algo iene
es de idícula; descendamos, y en o a aza-de o igen español, En la :Repú-
Mica de Méjico, halla émos *sus de echos econocidos, los encon a émes
conside ados como he manos y ocupando los ca gos de P esiden e, de Ge-
ne al ó de Minis o, y sin emba go, su cíngulo acial no se ha aumen ado,
al a ese
suelo de la ci ilizaciou
de que
con
an o én asis habla Mena ¡Cosa
cu iosa! Fal a el suelo de la ci ilizacion, y sin emba go, la ci ilizacion exis-
e. ;No depende sólo de ese suelo!
Todos es os son hechos uni e salmen e econocidos y que no pod á ne-
ga el na u alis a aleman. ¿Ha desapa ecido es e pa en esco in elec ual, an
ín imo, en e el neg o
y
el animal? Pa a mí sí,
y
pienso que pa a odos,
pues no supongo que se in en e demos a que la in eligencia del
mono es
igual á la del eu opeo. Así, pues, cuando esos pe os in eligen es que lle-
gan á sabe mas ma emá icas que algunas azas humanas, ó esos nunca
bien ponde ados go ilas unden una epública como la de Libe ia pod á e-
conoce se la semejanza de sus almas con la de nues a especie, y
se
inclina-
. á el mundo an e la escuela ans o mis a, que ha sabido descub i un p in-
cipio, que sin duda casualmen e se hallaba en oposicion con odos los he-
chos conocidos; has a en onces, nunca. (E.
REUS,
Filoso a (le la C eacion,
o-
mo1, 395
y
siguien es.)
(1) Rohme ilus a la cues ion con g an copia de da os en su
Teo ía de los
pa idos polí icos, y
Blun schli ha se
,
uido las mismas inspi aciones en sus
aplaudidosEso dios
psicológicos
18,14) aunque con des( n ol indeu os
di e en es.
1
I
106
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
es ancado, á consecuencia del égimen alsamen e pa e -
nal, que p eside la o ganizacion de aquel inmenso Es a-
do. Las mismas condiciones é nicas iene hoy aquella
aza, que pudo ene hace 6.000 años;
y
sin emba go
po aquella echa se adelan aba á odos los pueblos eu o-
peos, á las mismas azas a ias.
¿Es que ha cesado el génio de la in encion y de los
adelan os en aquel pueblo...? Pues es o no se debe á que la
na u aleza haya cambiado; sino á que, de esul as de de-
e minadas in luencias eligiosas, ó de g andes ca aclis-
mos polí icos, oda ía oscu os pa a noso os, ino a i mán-
dose len amen e la ges ion del Es ado sob e odas las es-
e as de la ida a ís ica, indus ial
y
económica; y es a
misma igilancia ué dic ando poco á poco eglas, con-
cep os y leyes, sob e odos los ac os del indi íduo, has a
el ex emo de en ol e le en una malla al de disposiciones
legisla i as, que el g
é
nio de la in encion ha desapa ecido,
y
con es a desapa icion ha ido descendiendo la cul u a
asiá ica has a pone se de ás de los pueblos eu opeos. No
es ampoco, como dice Bluu schli, que no han sabido
sepa a los chinos el de echo de los p ecep os mo ales
de las conside aciones de la ida de amilia; po que es o
no impidió su adelan o en los p ime os iempos. Es sen-
cillamen e que la cos umb e de conside a , como obliga-
cion de amilia y como p ecep o mo al, aquella composi-
cion polí ica ino á ene a los ánimos, de al mane a, y
en concie o an es año, que las a monías de aquella, ci-
ilizacion p ecóz y no sospechada en los p ime os siglos,
llega on á queda educidas á la imi acion monó ona de
un pasado, cada ez más lejano,
y
cada ez ménos o igi-
nal y menos i o. Bas a con el ejemplo de la China pa a
,
con i macion de nues a ésis.
Hay una ley his ó ica, que es le ilosó ica al mismo
PARTE 1. LIBRO
107
iempo,
y
que ige de igual sue e la ida polí ica que
la ida de amilia, y es la u ela pa a los meno es, pa a
los incapaces y pa a los débiles. Es a u ela co esponde
al p esen e á la aza a ia, que ha sabido alza se sob e
las demás azas (1); pe o no p ueba, como a i man los au-
o es ge manos, la desigualdad de cada una de ellas; sino
po el con a io, debe emplea se como a gumen o p o-
pio pa a digni ica á los pueblos in e io es y le an a los
á las al as egiones del de echo, p oduciendo as la gos
y penosos es ue zos, nues a mision en es a edad con em-
po ánea del mundo. La na u aleza misma, que al di idi
las azas ha c eado los pueblos, como al escindi los nebu-
losos p oc eó las es ellas , mues a la unidad de odos
los homb es, y de la his o ia deben oma se enseñanzas,
indicadas po ez p ime a po Rhüme ,
y
que aún i en
como supues os, sin que hayan sido p o undamen e me-
di adas
y
lle adas con enien emen e á la p ác ica.
Fijémonos en el
qweblo,
como di ision de la aza,
y
colec i idad, que ha de compone el Es ado, sin con un-
di , como han con undido ecuen emen e los anceses
desde Rousseau, la sociedad, la nacion
y
el pueblo mis-
mo (2).
(1) Los pueblos a ios han enido sin duda co no ningun o o pueblo la
idea del Es ado, po que se han encon ado desde luego sin es ablecimien o
ijo;
y
donde lo han enido, se han is o impulsados po g andes acon eci-
mien os
his ó icos, ó po
un
p o undo égimen de cas as, á una lucha cons-
an e y eñida con las in luencias ex e io es y con las demás azas iguales
ó supe io es en núme o á ellos.
2) La eo ía alemana dis ingue cuidadosamen e el ca ác e ju ídico de
la nacion, el ca ác e polí ico del pue
blo, y
la al a de pe sonalidad de la so_
cieda,d, como odo ju ídico. El pueblo y la sociedad se con unden ulga men-
e; pe o no en la ciencia, po que aquel es siemp e
uno
y
el mismo, mién as
és a se e ie e sólo á de e mina da ac i ud y momen o. elneis ha llamado so-
ciedad de adquisicion á la sociedad mode na, y e ó al hace lo, como peco
Blun schli al cali ica la, de suma de indi iduos, po que la sociedad es sin
duda algo má,s, es
un conjun o ac ual
de
odos los homb es pa a la ealiza-
clon de odas las necesidades. Es, pues, el é mino más ániplio de los (s
empleados en el ex o de la ob a.
108
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
No odos los pueblos, que de i an de una aza, se en-
cuen an más a de en condiciones de 2 e nidad
y
de
conco dia, mién as po el con a io los que p oceden de
un mismo onco, se conside an e e namen e unidos po
la comunidad de exis encia
y
de idioma, no siendo las
mismas a iaciones dialéc icas, sino con i macion de es a
unidad p imi i a, del mismo modo que las a iaciones
isiognómicas, son el complemen o de la semejanza de
unas gene aciones á o as. A eces sin emba go,
y
den o
de la ida nacional, se mani ies a lo que ha dado en lla-
ma se ecien emen e
2 o iizelalismo, y
nace de es a di-
e encia de acciones, ocasionada, po la di e sidad de o i-
gen y de his o ia. Como esul as de es as mismas con a-
dicciones in e io es, nacie on en el an íguo égimen e -
ibles luchas
y
dolo osas ca ás o es en e pa icios y
plebeyos, en e escla os
y
lib es, ó en e ciudadanos
y
colonos : lo cual se explica po que de igual mane a
que den o de los o ganismos humanos , las células se
encuen an suje as al desa ollo
y
c ecimien o de una
p imi i a, que ep esen a la unidad del sé , den o de la
ida social, apa e de la, unidad del odo, iene cada cual
de es as amas expon anei(lad pa icula y p edisposicion
á a i ma un odo nue o, en al g ado que el aislamien o
del cen o necesa io
y
el ol ido de sus elaciones subo di-
n
adas con el Es ad() cen al, end ía á cons i ui á la la -
ga, o o Es ado nue o, aunque sin condiciones de exis-
encia.
Se ía un e o pensa , undándose en lo an edicho, que
únicamen e á la di e encia de amas se debe la an ígua o -
ganizacion de las cas as, y el o igen de aquellas c uelísi
•
mas di e encias de homb e á homl) e, que en la ci iliza-
clon an ígua encie an el sec e o de monumen os
gan escos y de descalab os inespe ados.
Pe o impo a poco al de echo público el es udio de las
PARTE I. LIBRO H.-CAPÍTULO II
103
cas as, como elemen o del Es ado; po que ni los p og esos
de la Edad mode na las consien en, ni el econocimien-
o de las libe ades pe sonales, p oclamadas desde 1789
en la es e a de la p ác ica, pod ia concilia se con aquella
op esion con ínua
Y
aquel absu do pe manen e, que en
Egip o y en Pe sia adqui ie on impo an e desa ollo,
y
en. la India llega á cons i ui el sec e o de oda su exis-
encia y el né io de su 'ci ilizacion
y
de sus a es. Una
obse acion a en a econoce que e minados aquellos dios,
en que los p ime os comba es de la his o ia pudie an da
á
Sa ias y B ahamanes sup emacías injus as , quedan,
sin emba go, di e encias
y
di e encias g a es, en el seno
de odos los pueblos, in luyendo con ínua y p o unda-
men e en el ánimo
y
en la di eccion de la ida nacional.
Es as di e encias son las que in e esan á nues o obje o,
y
de ellas he de ocupa me desde aho a.
A la conse acion del ó den ideal de las o ganizacio-
nes an íguas, ha sucedido el deseo de p og esa , que es
el deli io de las gene aciones nue as, y quizás po ansi-
cien necesa ia y po con as e p o echoso, aunque unes-
o ya po lo exage ado, han con enido los más de los
pensado es que el pueblo (como e ce o
y
cua o Es ado),
debie a hace abla asa, pa a que jamás se le an a an
a is oc acias en e los i os, y se die a cons an emen e
cul o á los mue os ilus es. Ni lo uno, ni lo o o. Las
cas as no i en ya, si no es de un modo he edi a io y
ansi o io en la India p esen e; pe o en cambio lo que
han dado en llama los publicis as ó denes, clases ó Es-
ados, me ece conside acion
y
es udio en el mundo de
nues os días.
Pene ando en el ondo de la ida social y examinan-
do, uno po uno, sus con adic o ios elemen os, no es ma-
a illa se pa e el pensamien o en es a di e sidad, que
muchos conside an como el ul imo absu do admi ido po
110
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
las necesidades de la si uacion p esen e. Hay, no obs an-
e, y hab á e e namen e las que se llaman, con e o ,
clases sociales. No se án , ni pueden , ni deben se un
ó den ce ado, en que se pene e po medio de iniciacio-
nes mis e iosas, á de p uebas e ibles; no exis i án ni
se man end án po una cons an e p esion (le un a i i-
cioso égimen he edi a io; no i i án, ni c ece án al
ampa o de p i ilegios. eudales; pe o es un hecho; y los
hechos no se discu en, sino que se acep an, que p eci-
samen e el mo imien o del mundo hácia la libe ad
engend a nue as a is oc acias de alen o, (le i ud
y
de iqueza. A is ó eles habia comp endido, con aquel in-
genio, que cons an emen e olaba sob e las cosas' de la
ie a pa a pone las en a monía con las ideas absolu as,
que la a is oc acia e a un g an elemen o del Es ado;
y hoy debemos ol e al concep o e imológico de la, pa-
lab a pa a p oclama su legi imidad
y
su ue za. Donde
haya buenos, hab á siemp e mejo es ; y es os
mejo es
(ap o-Toc) end án mayo in luencia
y
su o o mayo peso en
las decisiones de los demás, que los de cualquie a o o
indi íduo del Es ado. Pe o no se en ienda ni po un ins-
an e que es os ap cno han de cons i ui como una especie
de ó den sace do al d uídico ó de p imi i a nobleza de
la Edad media, po que en úl imo ex emo lo uno lo
o o no ep esen a sino una degene acion ó un alsea-
mien o del p incipio, que dá luga á las cas as.
El Es ado debe compone se de homb es lib es, que
en e los G iegos y Romanos e an el nlicleo e dade o
del pueblo, y cons i uian puede deci se la nacion en e a,
y
con la nacion en e a la ue za
y
la impo ancia del
Es ado. El o igen de és e, po la sociabilidad humana,
pide impe iosamen e que odos los homb es en
g
an igual
pa icipacion en él é iguales de echos como ciudadanos.
Bajo es e pun o de is a el pueblo odo se compone de in-
PARTE I. LIBRO H. -CAPÍTULO II
l I
1
di íduos iguales an e la ley, con. idén icos de echos pe -
sonales y con las mismas unciones polí icas; pe o hay
o a elacion, en que debe a ende se á las in luencias que
cada uno puede eje ce sob e el Es ado,
y
es a elacion
depende de mil in luencias his ó icas, conquis adas po el
alo ó po el mé i o, de conocimien os especiales, ó de
especiales necesidades, ep esen adas po la posicion ó la
posesion de cada uno; y bajo es e espec o y en es e sen-
ido es como debe hace se la, di ision de esas que hoy lla-
mamos clases, segun que cada una de éllas es más ap a,
pa a p ocu a de e minados ines
y
pa a ep esen a de-
e minados in e eses. Pe o lo mismo que la mode na psi-
cología ha co egido y e o mado de una mane a adical
y
comple a la eo ía de las acul ades del alma, a i mando
que jamás ninguna de ellas ob a ni exis e aisladamen e de
las o as , así ambien la polí ica mode na
y
la eo ía o -
gánica del Es ado, deben econoce que en el pueblo, que
es el alma de es a ins i ucion al ísima, las clases no i en
ni in luyen cada una po sí sola. Pe o así como la olun ad
del pueblo pa a se o al, debe exp esa las aspi aciones
inmanen es en odos los espí i us, así ambien las ges io-
nes de la a is oc acia ó de la llamada clase media, deben
halla se en elacion
y
enlace con los deseos del pueblo,
como cua o Es ado, pa a que no haya en la ida pública
esas escisiones
y
esos as o nos, que en el homb e indi-
idual p oducen la imbecilidad ó la locu a, po el dese-
quilib io de las acul ades.
Síguese de aquí, que si es imposible el Es ado, apo-
yándose
21a,icanzei e
en el also concep o del mal llamado
has a aho a su agio uni e sal indi idual, es an imposi-
ble ó más imposible oda ía la con inuacion de un égi-
men a is oc á ico aislado
y
di o ciado po comple o de
,
la olun ad pública. El es udio que Bluns chli ha hecho
de los di e sos elemen os del pueblo
y
más especialmen-
112
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
e de la nobleza, iene un sabo ma cadamen e his ó ico,
y no esponde, ni sa is ace es a necesidad de ideales pa a
la o ganizacion u u a de los Es ados (1). Así, po ejem-
(1)
Hé aquí lo que ace ca de las clases, conside adas his ó icamen e, dice
Blun schli en su
Teo ía gene al del Es ado: «Eu opa
nos p esen a clases ó es-
ados, suje as á la accion del iempo, y cuya o ma más an igua ecue da
las cas as; las ep esen aciones ús icas de su o igen son muy semejan es.
1.
Los
D uidas
ecue dan á los
B ahmanes, y
como ellos, poseen el sace -
docio las ciencias; pe o ienen una elacion más ín ima con la nobleza na-
cional he edi a ia. El cle o c is iano de la Edad Media es á
más
p óximo á
la p ime a (lelas cas as indias.
2.
La nobleza de la p imi i a his o ia de Eu opa es he edi a ia, y asume
las unciones
más impo an es de las dos cas as supe io es de
la India.
Los nomb es mismos lo p ueban:
Eupa idas, Pa icios, Alelinges,
L26ell2110 -
nes,
e c. (Véase sob e es o, Schmi henne ,
S als ech ,
págs. 31 y 103.) A.
es a nobleza pe enecia el sace docio, las ciencias
y
las al as unciones del
Es ado, igu ando á la cabeza de la o ganizacion mili a . Tenian además,
clien es ó p o egidos
(h5 ige Len e).
3.
Los homb es lib es (Gemein eien) son el núcleo de la nacion en G e-
cia y Roma, como en e los Ge manos. Tienen la pleni ud de los de echos,
y
aunque son in e io es á la nobleza, no es una. dis incion esencial
la que
los sepa a, sino de ca ego ías. Son gene almen e p opie a ios y ag icul o-
es, co no los
Geon ones, Spa iolas, Plebeyos, Lib es
(F ei a) y se ocupan poco
del come cio. Aunque suje os á la au o idad, no dependen de seño de e -
minado. No ienen, en p incipio, de echo al pa ona o, pe o pueden ene
escla os, clien es
Eigene).
Gene almen e adquie en la libe ad po el naci-
mien o, y su clase es he edi a ia.
4.
Obse amos, po in, nume os es os de una
clase que ya
se disol ia -
en las p ime as épocas, y algo enigmá ica po an o, es os son los llamados
(ho ige Len e)
dependien es de un. pal on,
que
como les Sud as indios compa -
en
las bajas unciones. Tales son los
Pelales
y
Tildes
g iegos, los
Clien es
omanos, galos y b e ones y los
Liles
de
los ge manos. u p o ec o
P os-
a es
en G ecia, y en Roma
Pa ono.
La his o ia de es as clases es á ín imamen e unida á la de los Es ados
cuyas as o maciones cons i ucionales, son á eces e ec o de las modi ica-
ciones de aquellas.
El de echo oma, en la Edad Media ese mismo ca ác e . Cada clase, como
su o icio
y
a ibuciones, enía ambien su. de echo y ju isdiccion. Poco á poco
es o cambia,
y
de he edi a ias llegan á se p o esionales.
En los úl imos si-
glos se dis inguen: 1", el cle o;
9
",
la nobleza; 3°, la clase. media; 4", el pue-
blo. Toda es a o ganizacion ambien se desquicia al in de la Edad Media,
pe o el conocimien o del sis ema eudal es necesa io pa a el del Es ado mo-
de no.
I.—EL CLERO.
E a la p ime a clase en la Vdad Media, y sin emba go, segun la doc ina
de la
Iglesia, no es
o lo
sino
o lo
eee
lMas iens,
pues o que el Es ado
es un
o ganismo compues o de legos
.
, sob e
el
cual
es á
e
1 cle o, consag a-
PARTE 1. LIBRO
CAPÍTULO II
113
plo, el cle o, conside ado de una mane a especial
y
dis-
in a po el au o aleman, no iene como elemen o polí ico
do á Dios. No p oclaman como los B ahmanes su descendencia celes e, pues
nc se casan; pe o in ocan lo di ino de su ins i ucion.
El cle o c is iano consiguió sus ae se á la ju isdiccion laica ci il y c i-
minal; se eximió del se icio mili a y de la sa is accion de los impues os,
eco dando, siemp e que podia, sus inmunidades pa a e i a las ca gas pú-
blicas. No e an p opiamen e ciudadanos de un pais, sino que la capi al de
la c is iandad, Roma, e a el lazo de la union; el de echo canónico los egia,
y la Iglesia los juzgaba.
Sin emba go, el cle o no alcanzó nunca una comple a independencia del
Es ado, que hubie a sido con a ia á sus mismos in e eses.
His ó icamen e, la Iglesia nacida bajo el impe io omano que jamás e-
nunciaba sus a ibuciones y pode es, es u o suje a á los ibunales del im-
pe io, que o o gó al cle o bien pocos p i ilegios. 1
-,
',s e sis ema siguió la
mona quía anca, aunque la independencia de la Iglesia e a ya mayo . Las
inmunidades se es ablecie on len amen e y no sin discusion.
Los in e eses del cle o le ligaban al O den laico, como al 1
,
:s ado. El Papa
ué sobe ano empo al en el pa imonio de San Ped o, debido á concesion
eal, á donaciones y áun á conquis as El Papa no e a sólo el je e de la
Iglesia, sino que siendo el p ime p íncipe en e los de I alia, se mezclaba en
los negocios de dicha nacion, pa a desg acia de ella, segun Maquia elo. Dé-
bil pa a uni ica , aumen aba las excisiones pa ciales, y apelaba á los ex a-
ños, cuando los necesi aba su polí ica. Después de I alia, ué Alemania la
que dió impulso al pode polí ico de los p íncipes. de la Iglesia. Bajo el im-
pe io aleman, los A zobispos de Mayenza, Colonia y T é e is es áa en p i-
me a ila en e los elec o es p íncipes, y su independencia es casi absolu a.
G an núme o de dignidades eclesiás icas se hacen sobe anos en cie os
e i o ios, y ienen, con dis in as ca ego ías y de echos, asien o en los
Reisch age ó Asambleas del Impe io. Sus a mas es án las p ime as en los
blasones,
y
en ano se les p opuso, cuando la cues ion de las in es idu as,
que enuncia an al pode empo al.
T
énse, pues, á menudo unidas las un-
ciones espi i uales
y
polí icas. Lo mismo sucedia en los Es ados pa icula-
es. Los P elados se sen aban en e los nobles , y enían en sus dominios
ju isdiccion seño ial. Sus inmunidades no alcanzaban á sus gen es y se i-
do es. Es a a is oc acia enía la en aja de no se he edi a ia, pudiendo
ele a se en ella cualquie a sin necesidad de alcu nia. 1Y. Lau en ,
E udes
l'his .,
u, píg. 335.)
La e o ma dió un golpe de mue e á es a p epondei ancia: secula izó los
p incipados eclesiás ices, sup iinió los con en os y ó denes eligiosas é
hizo in ini amen e meno el núme o
de
P elados en el
Ilekhs ay.
La secula-
%
izacion, e a dada
en los países ca ólicos,
su ió un segundo golpe con la
ie olucion de F789. La dignidad episcopal llegó á se pu amen e espi i ual,
siguiendo bien p on o á la caída de las sobe anias eclesiás icas, la de las
ju isdicciones seño iales del cle o, haciéndole imposible al aba imien o del
pode empo al, la nializacion de su ideal de la Vdad Media.
114
1117.0RíA. ORGÁNICA DEL
EsTADo
esen acion q
o a p , ue la ep esen acion del pueblo
e
cuando se con o ma con ella, ó la ep esen acion de un
II.—
LA NOBLEZA.
A. La nobleza ancesa.—El pa iciado, an igua nobleza omana, se
as o mó bien p on o en a is oc acia poli ica, me ced á las luchas de los
pa idos
y
la consiguien e elexacion á los ca gos públicos, llegando bajo el
impe io á compone se de las amilias sena o iales, de que e an núcleo, las
pocas pa icias que, con la del Empe ado á la cabeza, subsis ian aún.
El
mé i o polí ico y
la
glo ía nacional
hacian cons an e es a eno acion en
dicha clase.
Pueden señala se en la his o ia de la nobleza ancesa los siguien es pe
íodos, cada uno con su ca ác e p opio :
1.
Es a nobleza pe enece po su o igen á la época de los Me o ingios
(481-752): los es igios de o a más an igua, he edi a ia, nu son más que in-
cie os. Se o mó en ónces una nobleza pe sonal, nacila de las elaciones
en e el Rey
y
sus gen es. Sus elemen os es aban muy mezclados. En su
mayo ia no e a he edi a ia, sino pe sonal, como demues a Scha ne
Gesch.
de llechis e ass F anlueichs,
I,
págs. 21 y siguien es.) Gozaba pocas en a-
jas en el de echo p i ado; pe o se dis inguia polí icamen e, en la Iglesia, en
la Co e, en el Consejo del Rey, ó po el luga que ocupaba en las Asam-
bleas. E a en odo, mezcla-de elemen os ge manos y omanos. Domina on,
sin emba go, y en ella iene su base la o gnizacion eudal.
2.
El ad enimien o de los Ca lo ingios (752-98) ué ob a de una e Olu-
clon a is oc á ica. Los je es de Palacio supie on hace se supe io es á la
nobleza y ep esen an es del
Rey,
que anula on , a o eciendo á la ez la
endencia de aquella á o i ica se en sus dominios. La nobleza de las un-
ciones, de los se icios, se as o ma en nobleza eudal. La je a quía de los
unciona ios eales deja paso á la dominacion de los seño es, independien e
cada uno en su es e a. La nobleza uel e á se he edi a ia po sus ín imos
lazos con el de echo suc eso io de los bene icios.
3.
Es a nue a a is oc acia alcanza el apogeo de su pode bajo los Cape-
os (987 á San Luis, 1226.) Bajo los descendien es de Ca lomagno su ob a se
deshace
y
la independencia de los eudos a c eciendo. La nobleza indi i-
dual no se conse a más que en la Iglesia: en el Es ado, as ó mase en no-
bleza eudal he edi a ia.
Así se ex iende
P
o F ancia la dominacion de los seño es. Unos casi so-
be anos en sus dominios o man la al a nobleza,
no
econociendo en el Rey
más que el dominio eminen e del eudo. Tenían la ju isdiccion,
y
no pocha el
Rey hace leyes, ni impone impues os sin su ap obacion. Dic aban las o de-
nanzas que debian obse a se
en
sus dominios ,
y
pa a la pe manencia en
ellos habla de ju á seles idelidad. Lo que ca ac e iza á es a nobleza
DO
es
la idelidad y los se icios que debe al I)
'•
, sino el ango de pequeño p ín-
cipe
y
al o seño que oma cada uno de siis miemb os: es sobe ana
y
el an i-
guolenguaje asi la llama (13eaumanoi , XXXIV, 11).
La nobleza in e io , que p o enia de la p o esion de caballe o y de los
se icios p es ados al seño (o icios de Co e), se hace igualmen e eudal
he edi a ia.
PAUTE
Timo i .--CAPITULO i 121
6 den eudal, que e a esencialmen e idén ico á la o ga-
nizacion con empo ánea de las demás a is oc acias.
caballe os. Sin emba go, unos pocos concejos de homb es lib es. log a on
median e a o ables ci cuns ancias, conse a á a és de la Edad Media y
has a los iempos mode nos su libe ad alodial y polí ica. TTn ejemplo no a-
ble ué Ta asociacion cje los
Schwi zois,
cuna después de la libe ad suiza.
Pe o al mismo iempo que la libe ad desapa ecia en el campo, endia á
enace en o a o ma en las ciudades. T,as ciudades son ep esen acion
animada de aquella ida de la Edad Media, donde se ejan eunidos den o
de
una misma ciudad las al as dignidades eclesiás icas, el cle o in e io , la
al a nobleza laica, las amilias de caballe os; los se ido es; los Mi el eie
(lib es del medio), lib es simplemen e; lib es en cuan o 4, la pe sona, i-
iendo en los bienes de un seño y some idos á los de echos de su Co e; y
mul i ud de gen es en a ios g ados de dependencia, lib es como los a e-
sanos, e c. La p oximidad de es os elemen os debia p oduci á la la ga
una nue a mezcla con ida é in e eses comunes. La ciudad se o mó ;
nue-
as
asociaciones se o ma on y los di e sos ó denes se undie on en una
nue a unidad. La as o maCion ué igual en odas pa es, á -
p
esa d
o
las
nacionalidades, el iempo y las ci cuns ancias locales, que e an o os an-
os obs áculos. Se dis inguen los siguien es pe íodos:
1
0
El e dade o núcleo del an iguo ecinda io de las ciudades se
com-
puso de amilias dis inguidas de los caballe os, las gen es de se icio y los
Mi el eie. Sus miemb os lucha on po su independencia en los consejos de
la ciudad, es ingiendo el pode de los an iguos seño es. Después
se les
unie on los simplemen e lib es, y nue as oposiciones decidie on á los an-
iguos seño es de las nue as asociaciones. La c eacion
de
una au o idad
u bana ué el p ime paso decisi o dado hacia la usion de las al as clases.
Después an apa eciendo los concejos y los g emios de o icios, ex endién-
dose mis cada dia el cí culo de la clase.
2
0
Los concejos del N. de F ancia con sus ecinos unidos po ju amen o
y sus luchas con los seño es u banos, o ecen ya cl ác e democ á ico y
o ma de co po acion. Su o macion a o eció las libe ades de las capas
in e io es de la poblacion u bana. La masa de a esanos, lib e de los b azos
de la se idumb e, encon ó allí buena acogida. Es ablecióse , además,
en p incipio, que el sie o se ha ia lib e con la pe manencia de
un
año y un
dia en la ciudad, sin eclamacion de su dueño. Los excesos de la democ acia
p oduje on ecuen es eacciones de que los Reyes se ap o echaban. Po
es o pe die on muchas ciudades lomba das su independencia á p incipios
del siglo xu,..
3° El a io sen ido del ocablo aleman Bü ge ( ecino, ciudadano), ma ca
di e sas ases de desen ol imien o pa a las ciudades alemanas. Se dis in-
guian aún en el siglo xin como án es en V ancia é I alia, los caballe os y los
ciudadanos (soldados y bu gueses
∎
,
y
en e és os, los homb es lib es, que
sin se caballe os pe enecian a la asociacion u bana y enian oz en el
concejo. Desde la mi ad de dicho siglo, los come cian es lib es, áun sin p o-
piedades, pa ecie on 4, ualmen e colocados en plena bu guesía de las ciu-
dades alemanas,
y
ob u ie on un dei echo de ep esen acion en sus conse-
jos, endencia que se a i mó cuando á mediados del siglo
xí ,
los a esanos
16
122
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Si hubi'
<
semos de juzga y de disculpa po un c i e-
io his ó ico, pa a íamos á bien poco echo en el mayo
y sus maes os inie on á o ma pa e de la clase. Toda ciudad daba,
pues
á
sus miemb os, ciudadanía u bana con libe ad pe sonal. Unas econocian
la au o idad de seño es pa icula es
(Lands üdle),
y o as adqui ian pa a sí
de echos eales, siendo seño as de las que les odeaban
y
sus eudos
(Reichs-
s ildle);
ciudades p o inciales y ciudades impe iales.
Las ciudades alemanas ue on has a el siglo x i icas,
lo ecien es
y
cul i adas. La gue a de los T ein a años cambió su aspec o. Decaye on y
sólo ol ie on en sí después de un siglo de su imien os. Las p o inciales
pe die on su independencia , y las impe iales sólo conse a on es os de
su pode .
4
1
' I-Ié aquí los ca ac é es dis in i os de la ciudadanía en la Edad Media
1° Fo ma un ó den no p i ilegiado, sino
no mal
y popula .
2" Las nume osas uen es de que p ocede,
y
las a ias p o esiones que
eje ce, no la impiden se un ó den homogéneo, conse ado de la libe ad
ci il y aman e de la igualdad an e la ley : comunidad u bana, o denando su
Cons i ucion.
3° Du an e el ascu so de la Edad Media adquie e e dade a impo an-
cia nacional. F anqueando los lími es de las ciudades, llega á comp ende
en un O den comun á los ciudadanos de las p o incias y del eino odo.
4° En in, la nocion ulga de ciudadanía u bana
(Sla sbii ge lhu
y
n),
se
lle ó al cí culo más amplio del Es ado,
y
dió ida á la mode na nocion del
ciudadano
(S a sbü ge hum).
1 V.— LOS
(lab ado es)
V
I
LLANOS.
La Edad Media, a al pa a la an igua libe ad comun , a o eció la ele-
acion de las clases dependien es (lIo io
•
e). Op imiendo á los lib es, ele ó á
es os has a ace ca los y con undi los. Una pa e de ellos, las gen es de se -
icio, ue on, como hemos is o , lle adas bas a la pequeña nobleza. O a
pa e, mayo
,
se es ableció en las ciudades y llegó po medio de los o icios
á la o una y á la libe ad ci il
y
polí ica. Los o icios, poco es imados en
el Impe io
ge mánico,
y abandonados á las -úl imas clases , se le an a on
con los p og esos de la ida u bana. Las co po aciones o madas bajo la
in luencia de las endencias ge mánicas, aumen a on los d- echos de los
asociados, y con ibuye on á desa olla su educacion
y
habilidad, y ac e-
ce sus iquezas. La di icul ad e a mayo en el campo : en muchas coma -
cas, el p incipio e a el opues o al de las ciudades «el ai e hace sie o.» Ape-
nas alcanzaban alguna libe ad ci il y polí ica.
Las ases de es e desa ollo son muchas y a ias sus causas. La sup e-
sion de la escla i ud ué debida en g an pa e á la Iglesia,
y
la ele acion de
dichas clases igualmen e. Los eyes siguie on es e camino. Los ca lo in-
gios die on libe ad
á
los empleados del isco y San Luis hizo lib es odos
los sie os de sus dominios (1315).
El espí i u mismo del eudalismo que ligaba
á
la p opiedad los de echos
de los al os ba ones, y asegu aba los bene icios en las manos de los asallos,
a i mó los de echos de los ag icul o es no lib es sob e los bienes que cul i-
PARTE
1.--LIBRO
II. CAPÍTULO
TI
123
de los abusos, po que ambien en onces subsis ían, con
uni e sal consen imien o la escla i ud
y
la se idum-
b e (1) y las necesidades de los pueblos mode nos han
a an y engend ó (especialmen e en Alemania) un sis ema pa icula de
ju isdiccion pa imonial.
La casi libe ad pe sonal á que llegaban gene almen e sie os
y
asa-
llos, no se e e ia, po o a pa e, más que al de echo p i ado, á la c
n
ns i-
ucion del Consejo y al T ibunal local. Acaba on po undi se en una sola
clase con los illanos de o igen lib e, que es aban bajo el dominio pe pe uo
de los a enda a ios, y cuyos bienes an g a ados es aban con ca gas eu-
dales.
Es a clase no ué polí ica, sino excepcionalmen e, como en el N. de Scan-
dina ia, en el Ti ol ó en Suiza. Es aban gene almen e dominados, sin de-
echos polí icos ni de ep esen acion
y
sopo ando las ca gas públicas; O -
den económico más bien que de cul u a.
Los aldeanos alemanes quisie on ompe el yugo en el siglo x , suble-
ando con sus p e ensiones la indignacion de las clases al as. Al in se com-
p endió que los ag icul o es e an algo más que una masa ín ima, buena
solo pa a da soldados
y
paga impues os.
Los iempos mode nos dan po in á odos libe ad pe sonal y capacidad
polí ica. La iloso ía del siglo x in impulsa á las in eligencias en esa di ec-
cion, comba iendo po el espe ó á los de echos na u ales. Fede ico I de
P usia dió el ejemplo en Alemania sup imiendo la escla i ud en los dominios
eales (1'702). Fede ico II a o eció la libe ad de los demás sie os. José II
siguió la ma cha en la Aus ia alemana (1'782) y Cá los Fede ico en el du-
cado de Baden (1183). Los o os es ados se es aciona on, pe o la decla acion
de 4 de Agos o 1'789 y la p oclamacion de los de echos del homb e anima on
á los más e óg ados. La libe ad apa eció como un debe y una exigencia
de los nue os iempos. Eu opa occiden al acabó su ob a en la p ime a mi ad
de es e siglo, y la o ien al bien ecien emen e.
(1) En Rusia la se idumb e ha, sido á la ez una ins i ucion poli ica
y
adminis a i a. Has a 1132 los nobles cons i uye on una especie de gleba
de los se icios públicos, pues no podían en mane a alguna, ehusa los
ca gos con dados po el Gobie no. En cuan o á los plebeyos, has a el si-
glo x i u ie on el p i ilegio de pode abandona las ie as de su p opie a
io pa a pa
s
a á las de o o. Has a es a echa p óximamen e no hubo cas as
en Rusia
y
odos los empleos es aban ancos á odas las aspi aciones. No
habia más escla os que los p isione os de gue a y los indi iduos, que ca-
eciendo de odo ecu so pedian a
s
ilo cons i uyéndose en sie os. Hácia el
siglo xni I an III ins i uyó un ó den de nobleza, bajo su exclusi a depen-
dencia, econociendo á los ag:icolas aquel de echo de asmig acion en o -
ma legal; pe o es siglos más a de Bo is Goudon o ', deseando a ae á su
pa ido la pequeña nobleza, ins i uyó a bi a iamen e la se idumbT e de los
sie os po medio de un
ukase
dec e o) que no llegaba, sin emba go, á ha-
ce los escla os. La cons i ucion de Miguel Bomanow de 1(113 no hablaba de
la clase u al. La an igua nobleza p ocu ó la de egacion del
u7;
.
ase;
la pe-
queña nobleza
se opuso, y
el Gobie no li igió la mayo igno ancia, de que,
aliéndose del silencio de 1613, empleasen los sie os el de echo de asmi-
124
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
ob enido su abolicion úl imamen e. Es a abolicion e-
nia exigida necesa iamen e po el dogma c is iano, áun
cuando no ue conseguida, ni e icazmen e p ocu ada
P
o la Iglesia, pues o que la p opiedad del homb e so-
b e el homb e se a enía mal con la c eencia de que
odos é amos he manos hijos de Dios (I). Hoy la cues-
ion, e minada ya de ini i amen e en el e eno de los
hechos, en es os úl imos años, p esen a un aspec o ju-
ídico, cual es la concesion ó no concesion de los de e-
chos polí icos á los neg os. Pa a quien a ienda á las ne-
cesidades de un Es ado democ á ico , la con es acion no
puede se más que una. Todos los ciudadanos ienen
absolu amen e el mismo de echo á la gobe nacion del
Es ado;
y
si, como se p e ende, es ealmen e más peque-
ña la capacidad in elec ual del neg o que la del blanco,
nada demues a al a macion con a el econocimien o
de sus de echos de ciudadanía. No le elegi án sus compa-
ñe os pa a el desempeño de las g a es unciones públi-
g acion. En 1625 ol ió á es ablece se el ukase po el pa ia ca Phila e es,
y en 1122, cuando Ped o I es ableció la capi acion, se con undie on en una
misma clase poi' ez p ime a los escla os
y
los sie os. Es a con usion du ó
has a el Empe ado Nicolás. En 1'7(32, Ped o III lib ó zí, la nobleza de su ela-
i a se idumb e, pos e io men e Alejand o 1 dejó de a ibui á los nobles
la p opiedad de los sie os, p epa ando asi el e eno á Nicolás , cuya p in-
cipal p eocupacion ué, la sue e (le aquellos desdichados. Pa a su edeiicion
se auxilió en 1852 del gene al Dimi i Bibiko T, au o de a ias medidas pa i-
cula es, que habian ali iado su sue e en las p o incias de que habia sido
gobe nado . La glo ia de la Emp esa quedaba pa a, el Empe ado Alejan-
d o II que el 20 da' No iemb e de 185-i inau
g
u ó es a emancipacion.
El exámen de es e ukase y la his o ia de oda la se idumb e usa, pue-
den e se en los
Eludes hislo iques su la legislu ion us
,
se
a c ienne
n ode ile
pa Spy idion G. ZEzns. Pa is, 1832. Un ol, en d."
(1) Es cie o que se debe á la Iglesia
•
la as o macion del escla o omano
en sie o de la gleba y conside able
M
'
IM
I
TO
de manumisiones po mo i os
piadosos, así como la concesion de un. lu
,
,;-a á los sie os en el desa ollo de
la p opiedad con en ual, y el es ablecnnien o de colonias
y
epa os de
ie as á aíz de la magna a en u a de las C uzadas; pe o nunca llego á da
una condenacion e,xphci a (le la se idumb e, sino á ' o de los e is iauos,
segun cons a de las leyes le Valen iniano y de las decla aciones de Alejan-
d o ID,
y
áun de los mismos concilios ingleses de Lónd es y A magh, cuyo
PARTE
LIBRO II. CAPÍTULO 11
125
cas
.
, ni i á á ep esen a el país en las Cáma as ó en la
magis a u a; pe o no hay que supone le ampoco indig-
no de ene siquie a esa mínima nocion de lo jus o
y
de
lo injus o, de lo con enien e
y
de lo incon enien e, que
se equie e pa a eje ce las libe ades pe sonales, que
co esponden á odo homb e,
y
las unciones polí icas
y
las obligaciones, que desempeña odo ciudadano. Blun s-
chli, encuen a absu da concesion semejan e, y dice que
el p incipio humano del Es ado sólo conduce á las con-
secuencias siguien es:
L
a
El Es ado iene el de echo
y
el debe de hace
desapa ece de su e i o io has a los úl imos es igios de
la escla i ud pe sonal.
2.'
El Es ado no debe consen i el es ablecimien o
de la escla i ud, áun cuando sea e ec o de la lib e olun-
ad de las pa es.
3.'
El Es ado ehusa con azon da su p o eccion al
dueño ex anje o, que quie a pe segui un escla o en su
e i o io.
espí i u gene oso no ino á o ma pa e de la legislacion uni e sal canónica.
En igo , po lo an o, no puede deci se que la Iglesia ue abolicionis a,
po que la se idumb e eu opea se ex inguió len amen e, ap o echando ci -
cuns ancias muy a iadas é independien es de la ges ion del Pon i icado.
El espí i u c is iano, no obs an e, omó á su ca go an eden o a emp esa
en la Edad mode na, y Pio II en 1482, Pablo III en 155"7, U bano VIII en 1639
y
L3enedic o XIV en 1
-
441 p o es an con
a la doc ina de que los indios po
su ca ác e de paganos e an escla os po na u aleza. ¡Con as a, sin em-
ba go, es a conduc a no muy en usias a con el lujo de excomuniones p o-
digadas á la usu a ó con la ene gía que pusie on los sajones en es a em-
p esa de la abolicion de la escla i ud!
Ni hicie on más las ímidas ges iones de Pio VII, ni G ego io XVI mos ó
an bien en és a, como en o as menos capi ales cues iones la en e eza de su
ca ác e , ni los que han cuidado de expone en el
Sullabn
odos los e o es
mode nos, han enido una sola pablab a pa a es a in amia de las in amias,
que se llama la escla i ud de los neg os. Dice muy bien el S . Lab a en un
p ecioso es udio que dedica á la conduc a de la Iglesia española en es a
cues ion, y hoy es iempo de añadi que la conduc a de 1869
es
la misma
de 18
-19, la indi e encia y el menosp ecio de ese p oblema eme oso. Á la ho-
a p esen e, es como nunca ocasión de epe i con F anklin: «Cada ez que
pienso en la escla i ud y me acue do de Dios, iemblo po mi pa ia,»
126
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Y 4.' Los escla os que ponen el pié
en
un suelo lib e
se hacen lib es
ipso ac o,
y pueden in oca la p o eccion
de las au o idades.
En e dad es as eglas pe enecen más bien á la es e-
a del de echo in e nacional, que
-
esuel en el
con lic o
polí ico de que se a aba. ¿
,
En qué concep o
y
en qué o -
ma an á i i los neg os, no escla os, en un gobie no al
es ilo mode no? No hay o o emedio que el ya dicho, á
no
incu i en un doc ina ismo absu do, undando en el
colo de la piel una desigualdad que las más dé las eces
peca ía de injus a, po que muchos de los neg os, decla a-
dos indignos po minis e io de la Cons i ucion del Es a-
do, se ían más ap os pa a las unciones públicas que
los blancos au o es de semejan e decla acion. El con lic-
o de las azas se p oduci ía en ónces inmedia amen e,
la cues ion de las ebeliones de los escla os, que ha
enido has a hoy una solucion b u al en el e eno de la
ue za, no pod ía ene en ónces ni esa solucion inape-
lable, ni o a solucion ju ídica; que cuando una ez se
ue ce en el camino de la polí ica, ae la lógica con
exigencia an impe iosas las consecuencias del mal paso,
que si deshace lo es imposible, suele se ma a illa en-
con a siquie a expedien e que le disculpe ó le qui e
pa e de su g a edad inmedia a.
Lo indicado ace ca de la ap i ud polí ica de las azas,
bas a pa a que se comp enda lo inú il y lo injus o de es os
ecelos y de es as suspicacias del au o aleman, que po
desdicha encuen an eco y esonancia, en las clases con-
se ado as de Eu opa, más cuidadosas gene almen e de
la p opia in luencia, que del p opio p es igio; y más a en-
as á impedi á las demás la en ada en la ida pública,
quo á sabe conse a el pues o, que en ella les co es-
ponde.
Cuál sea és e
y
en qué elaciones se halla con los de-
PARTE I. LIBRO II. CAPÍTULO II
127
más ac o es de la ida social, es cues ion ácilmen e
a e iguada, en ando de lleno en la sé ie de cues iones
que es e p oblema susci a. Voy á hace lo en é minos
muy b e es.
La mona quía puede se un Gobie no jus o
y
con e-
nien e ; pe o no una clase social , po que es o no lo es
nunca la di eccion del Es ado. Las magis a u as no cons-
i uyen clase, cons i uyen hono
y
dignidad pa a el indi-
iduo que las eje ce, y que al pe de las, ó po habe as-
cu ido el iempo de su come ido, ó po habe se hecho
indigno de ellas, uel e á la clase á que pe enecía, sin
adqui i o os me ecimien os, ni o os í ulos, que aque-
llos que po sus ac os haya ganado en el ap ecio público.
Si exis ie a una clase de P íncipes
y
de Mona cas, con p o-
pio
y
e dade o undamen o en la na u aleza del pueblo
y
en las necesidades de la ida polí ica mode na, no hab ia
pa a qué discu i odos los p oblemas, que el de echo pú-
blico p omue e. Bas a ía con some e nos á esos elegidos
de la ie a, a i mando sub ep iciamen e
y
de una mane a
coba de, el ya discu ido p incipio del de echo di ino de
los eyes.
El Rey es el p ime magis ado de la nacion, en las
condiciones
y
en la o ma que la Cons i ucion señala;
y
así como hay eyes y empe ado es, que salen de los inco-
nes más oscu os del pueblo, en e las llama adas de una
g an conquis a ó los esplendo es de una g an lucha pa -
lamen a ia
*
, así ambien hay amilias eales que se ex in-
guen
y
que ienen como simples a is oc acias á con i-
nua una b illan e his o ia, educidas á muy di e en e
es e a de la que po un iempo ocupa on. Los más de los
í ulos nobilia ios ilus es
y
de los ep esen an es de la
a is oc acia en odos los países, son an iguos seño es y
pa ien es de eyes. ¿
,
En qué se conoce, dónde p incipia
y dónde acaba, esa clase de p íncipes, que Blun schli se-
128
TEORÍA ORGÁNICA DPI, ESTADO
íala al es udio de los demás publicis as ? ¿Es en el he-
cho
9
¿Quién lo sanciona
9
Las cosas, que ienen un
undamen o en la esencia de la na u aleza humana,
,
hoy
i-
•
y
en y c ecen á pesa de los hechos
loy den o de las
más exal adas democ acias, hay pueblo
y
hay a is oc a-
cia, y hay clase media; pe o no hay eyes. ¿Es, po el con-
a io, que de de echo e is en de e minadas amilias ese
ca ác e y cons i uyen una aza especial de gobe nan-
es...? Pues la his o ia lo desmien e; po que lo que es de
de echo, no deja de se nunca, ni de aspa en a se en los
sucesos, y bien se ha is o,
y
en iempos bien ecien es,
cómo amilias eales han ido á conclui oscu amen e los
des inos que po misiona his ó ica habian empezado de
o o modo. El p incipio moná quico en su acepcion e -
dade a, no signi ica o a cosa que la exal acion del p in-
cipio a is oc á ico,
y
el ey, segun demues an los p o-
pios o ígenes de la mona quía, no es más que un noble
elegido en e odos, como el más ue e, ó el más digno
de ep esen a los.
Es údiese si se quie e la a is oc acia y concédasele
oda la in luencia que necesi a pa a ac ua y lucha en
el
Pa lamen o, en los comicios, en los ju ados en los i-
bunales; désele odo el p es igio que me ece y econóz-
case como legí imo, á despecho de las exage aciones de
unos y o os,
c
i
ne
has a aquí consien e el de echo públi-
co, y has a aquí piden á una la azon
y
la jus icia; pe o
e igi den o de esa p opia clase, abie a á odas las aspi-
aciones,
y
abie a ambien á odas las caídas laque-
zas de sus miemb os débiles, o a especie de clase espe-
cial, nido de mona cas y de eyes, que sin más mé i o
que el de se hijos de sus pad es, engan como pollos de
águila, de echo pa a emon a se has a las nubes eso ni
la his o ia lo consien e, ni el de echo público lo eclama,
ni la azon lo aconseja.
PARTE
I, LIBRO II. CAPÍTULO
I
129
Pe o si la mona quía, que como ins i ucion pone (le
bul o g andes p incipios y ha ealizado memo ables he-
chos en la his o ia, no debe cons i ui con sus ep esen-
an es una e dade a clase, la cons i uye en cambio la
a is oc acia, en endiéndose siemp e que al habla de cla-
se, hago e e encia á aquella especie de espí i u colec i-
o, que domina á los indi íduos do ados de iguales
ó
pa-
ecidas condiciones, y les obliga á asocia se pa a ep e-
sen a un obs áculo ó un eno á los desbo damien os de
pasiones, que pudie an exal a se en el a do de una lucha
polí ica.
El p incipio he edi a io iene sin duda una g an e-
p esen acion en el de echo social,
y
no debe se condena-
do en absolu o, sino en cuan o se hagan indignos de sus
p i ilegios los que po él se ean a o ecidos. Y como el
p es igio de es as clases, que hoy llamamos a is oc á icas
á di e encia de las clases an iguas de igual nomb e, no
consis e en el á bol genealógico de los an epasados, ni en
la
exencion eudal concedida casi si -
(mp e po el miedo
la debilidad de los eyes, sino po el con a io en los mé-
i os, en las p opiedades ó en el abajo de cada uno, que
poco á poco le han ido digni icando, pa a alza se á los más
al os pues os
y
á las más al as in luencias, en nada es o -
ba, sino que po el con a io, a o ece los p og esos del
Es ado, la o ma,cion
y
el desa ollo in elec ual de una es-
pecie de co po acion de homb es ilus es, que con iados en
la in luencia que u ie on sus pad es, se c ean po jus a
y legí ima ambicion llamados á con inua me eciendo la
con ianza del pueblo, po el cuidadoso es udio de sus ne-
cesidades
y
la delicada conse ac on de sus ins i uciones.
En cuán pocos
países
se ha ealizado es e obje i o, lo de-
mues a el es ado ac ual de la nobleza eu opea,
que á ex-
cepcion de Ingla e a,
no
ha sabido
asocia se
á
la ob a de
la libe ad
y
del p og eso polí ico.
En
F ancia odos los
17
130
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
homb es ilus es, lo mismo que en España, pe enecen á
la clase inedia, sal o hon osas
y
bien con adas excepcio-
nes aun en los mismos pa idos conse ado
y
legi imis-
a. En Alemania se halla la a is oc acia muy dis an e de
a ende á las aspi aciones popula es,
y
en cambio cuida
mucho de man ene sus p i ilegios ya decaden es. En I a-
lia su ep esen acion es bien escasa en los negocios p e-
sen es. Y en Rusia, como el pueblo nada ale, ni nada su-
pone en la o ganizacion polí ica, lo mismo a is oc acia
que democ acia se encuen an en un es ado udimen a io
de educacion
y
de in luencia.
Que
es imposible muchas eces p ecisa indi idual-
men e la clase á que cada cual pe enece dada su ique-
za y posicion ó hechos, es una cosa indudable; pe o que
en el ondo de odas las conciencias es á la con iccion de
que debe habe una g an a is oc acia abie a
y
p og esi-
a, una clase media o mada del pueblo que sube y de los
nobles que bajan, (clase media que pa ece el océano de la
ida social, segun lo agi ado
y
u bulen o de sus olas, y
lo acciden ado
y
lo g ande de su impo ancia,
y
lo des-
conocido de su é mino)
y
un pueblo en que i en odas
las clases abajado as,
(y
en que se encie an odas las
aspi aciones de e o ma social
y
de igualdad polí ica), es á
ambien en el ánimo y en el espí i u de odos. Son, pu-
dié amos deci , es is es clases, como las es acul ades
del espí i u. Cada una de ellas mi a ac ualmen e
con
in-
e és egois a á una pa e, y miéii as la nobleza se cuida
de ce a sus pue as á los que pudie an en a en élla,
y
de impedi la calda de los que necesa iamen e caen po
ci cuns ancias muy a iadas, la clase inedia p ocu a do-
mina
y
ence a en sus manos oda la ida polí ica, ha-
blando mucho, sin emba go, de la edencion del cua o
es ado, (al cual hace su i un dominio absolu o ménos
legí imo
y
menos lógico, que el de las mismas a is oc a-
PARTE I. LIBRO II. —CAPÍTIJI.0 II
127
es, áun es ando ocul as, así Cambien se conocen po lo
en usias as las gene aciones, en que la muje ha que ido
educa má i es ó hé oes , segun ap emiaban los mo-
men os.
Pe o las muje es deben no con inua como has a aho-
a espec o á los negocios públicos, se dice. Es exac o; y
pa a no con inua como has a aho a, pueden hace uso
de los de echos, co espondien es á la pe sonalidad hu-
mana, y de las libe ades necesa ias, co espondien es á
la na u aleza del Es ado. Las unciones polí icas, con un-
didas en mal ho a con aquéllos, son lo único, de que ni
pueden, ni deben hace uso, sino es ol idando odas sus
excelencias, pa a no consegui jamás las condiciones y
los apasionamien os del homb e.
La his o ia misma, en su uni e sal so p esa, an e los
hechos i iles de algunas muje es ilus es, condena su
pa icipacion di ec a
y
cons an e en ales acciden es, que
si en un ins an e de e minado sal an á un pueblo , epe-
idos se íaii la más inmedia a causa de su uina. La, ida
pública no se eje con espec áculos ágicos dia ios, como
el homb e no se alimen a sólo de exci an es pa a su ape-
i o, sino que co e pací ica y anquila po los cauces de
la jus icia, ni el de echo se unda en concesiones hono í-
icas, con ocasion de sucesos a o ables, sino en la p opia
esencia
y
el in na u al de los sé es.
En es as cues iones decla a y ale más el es imonio
de la conciencia humana, que odos los so ismas, que un
ingenio p i ilegiado puede deduci de cualquie a con a-
sen ido his ó ico (1).
(1) Los a gumen os de S ua Mill no son, ni con mucho, con incen es.
Hay dos, sin emba go, de algun peso.
1. Es una inconsecuencia que los pueblos ehusen los de echos polí icos
0. las muje es, y al mismo iempo se econozcan súbdi os de una eina, es
deci ,
de
una muje in es ida del más ele ado de echo polí ico.
Blun schli ha hecho e cómo es a con adiccion hallaba una explica-
1 8
138
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Del an e io es udio sob e el aspec o lib e
y
p og esi-
o de las ac uales clases, se desp ende, co no ine i able
enseñanza, la pa icipacion de odos los ciudadanos en
los negocios del Es ado,
y
con ella el ca ác e esencial-
men e democ á ico de las sociedades mode nas. Mil e-
ces y en mil o mas se ha negado es e de echo á las mu-
chedumb es, ol idando que el concep o ju ídico pueblo
(populus),
exp esa la pe sonalidad del odo social, sin
dis incion de ca ego ías,
y
o as an as los hechos han
ei indicado lo que de de echo se neglIba, de al sue e,
que o zosa ó olun a iamen e, el mundo ha ealizado sus
g andes hechos, median e g andes mo imien os demo-
c á icos ó en pasaje as dic adu as. Cuando las ó mulas
del de echo es aban ce adas en impene able sec e o al
ulgo de la an igua Roma, aquel ulgo ace ó á om-
pe aquel sec e o,
y
desde en ónces muchas eces ha
pa ecido ol idadizo gua dado de sus p e oga i as; pe o
nunca ha dejado p esc ibi es e ol ido , acudiendo siem-
p e á iempo con sacudidas e oluciona ias. Así ino la
calda de Luis XVI, cuando el in o unado ey con iaba
más y mejo en la ob a de su ilus e abuelo Luis XIV.
clon cumplida en la his o ia, y debla es ima se como la úl ima consecuencia
del
de echo p i ado en el ó den polí ico, es ableciendo el modo egula de la
sucesion ci il. Es e p incipio ha enido i a oposicion en odos los países.
El Senado omano consag ó á los Dioses in e nales á odo el que concediese
dignidad polí ica
á
una muje , p ecaucion omada po el ejemplo de Helio-
gábalo.
2. Siendo el p
p
de más conse ado y más legisla i o de la sociedad el
del pad e de amilia, el o o de las muje es le dada mayo obus ez y su-
pe io impo ancia.
Es inexac a de odo en odo la suposicion, po que el ca ác e p edomi-
nan e de la polí ica es la azon y el de la muje la sensibilidad. Po eso
Rohme ha dicho que en el caso de que pudie an di idi se los pa idos en
masculinos
y
emeninos,
pe enece ían á los p ime os
el
conse ado y
el
libe al,
y
á los segundos 'el
adical y
el
absolulis la.
CAPÍTULO III.
LAS NACIONALIDADES.
El eme oso p oblema de la cons i ucion de las nacio-
nalidades no o ece, a e iguado ya que el Es ado se un-
da en la sociabilidad humana , o as di icul ades que
aquellas e e en es á su o ganizacion y pode ío. La, mis-
ma sociabilidad exige la union ín ima del país y del pue-
blo, de la cual esul a la nacion, sin es ue zo ni abajo
de nadie ; pe o como ningun pueblo , ni ningun país,
conse an las mismas inmu ables on e as, el e i o io
aumen a ó disminuye, segun las ue zas de la p opia na-
cion, aun siendo es as in e io men e más a iables que la
*ex ension misma del e i o io.
Las líneas que sepa an unas de o as las naciones,
pueden se ijas y dispues as po la na u aleza, como
los alles , los íos
y
las mon añas, ( á a és de las
cuales no es ma a illa encon a pueblos y naciones,
esencialmen e dis in os
y
de ocaciones con adic o ias),
y pueden se ambien g andes países inhabi ados, como
los desie os, ó g andes llanu as líquidas, como los ma-
es, en cuyo caso las elaciones de ales pueblos son poco
ménos que nulas, y la cues ion de sus on e as no puede
ocasiona ningun con lic o. Pe o o as eces son aquellas
líneas con encionales,-sin azon alguna geog á ica,
y
sin
o o undamen o que de e minados acciden es his ó icos.
140
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Cuando al sucede, el con lic o de la o ganizacion de las
nacionalidades se aumen a en indecibles p opo ciones,
y c ecen y suben de pun o las di icul ades si, bajo un
aspec o ju ídico, se in en a ija cuál sea, no ya el lími-
e ac ual, sino el lími e acional y jus o de la sobe anía
de cada pueblo.
Si el Es ado hubie a de se , como Blun schli p e en-
de, Es ado uni e sal del homb e e eno , la cues ion
de las nacionalidades, de sus di isiones y de sus on e-
as, no end ía alo ni impo ancia especula i os, sino
pu amen e empí icos y de ci cuns ancias ; pe o como el
ideal del ilus e publicis a no se ha ealizado , ni ha de
ealiza se en la his o ia, la nacionalidad e is e un alo
pe manen e, y de es e alo se deduce la necesidad en
que es amos de examina lo que cons i uye el e dade o
núcleo de sus di icul ades,
y
pudié amos llama p oble-
ma de las ag egaciones
y
disg egaciones legí imas, se-
gun la iloso ía del de echo in e nacional. La idea e-
de al no bas a po su pa e á esol e la con o e sia,
po que siendo el Es ado
naciowl
de suyo, es la e
le a-
cion un pun o supe io en la escala de los o ganismos
humanos.
Las naciones y los pueblos son o maciones his ó icas;
pe o el pueblo supone únicamen e un desen ol imien o
psicológico,
y
la nacion equie e un desen ol imien o po-
lí ico (1). Hay pueblos que no exis en como nacion, y que
(1) La dis incion e minan e en e nacion y
pueblo
se halla expues a en el
lib o p ime o, al conside a és e como el
espí i u y
aquélla como el
lodo
del
Es ado. Sin emba go, en el. uso co ien e hay una indudable con usion en-
e ambos é minos, y sob e odo en España y F ancia.
Riedma en, aduc o de Blun schli, no ha podido, con auxilio de las
au o idades ilológicas de su pais, es ablece de un modo cla o la co es-
pondencia en e
Volk y
Na ion, /Va io)/ y peuple, pa a in e p e a el pensa-
mien o del au o ge mano.
En España, la con usiou puede se más lamen able oda ía, á juzga po
PARTE 1. LIBRO II.—CAPÍTULO
111
141
sin emba go, po la educacion y po el abajo he edi a-
io ienen odas las condiciones de e dade os pueblos.
Hay en cambio naciones, que se cons i uyen de una ma-
ne a epen ina y an e los ojos ma a illados de una ge -
ne acion, con u bada po semejan e so p esa. El pueblo
se puede o ma muchas eces po in luencias eligiosas
y man ene se median e es a, comunidad (le doc ina, co-
mo acon ece al pueblo judío y á muchas íbus nómadas.
En el pueblo la ida de e mina una condicion de unidad
esencial (3 ineludible
y
que bas a pa a man ene ese mis-
mo lazo como una especie de iniciacion cons an e del es-
pí i u colec i o en el espí i u indi idual, iniciacion que
iene á con e i el odo en una especie de
sé)' de cd u a.
El ins in o del pueblo se he eda, las cos umb es se
adquie en, y no se pie den sino po los modos pu amen e
na u ales: la nacion en cambio adquie e de dia en dia
c ecimien o mayo , po azones pu amen e espi i uales y
polí icas, que in luyen en los ánimos de odos y los apa-
sionan, g acias á los g andes hechos his ó icos, á los
g andes monumen os de la li e a u a, Ú á los ideales que
se esconden en e las oscu idades de lo u u o (1). Las
las de iniciones que nos da el Dicciona io de la Real Academia española, de
las cuales esul a que no hay acepcion ju ídica ni polí ica de dichos é mi-
nos en nues o idioma.
Nacion.
. El Es ado ó cue po polí ico, que econoce un cen o comun su-
p emo de gobie no. Se dice ambien, hablando del e i o io que comp en-
de, y áun de sus indi iduos, omado colec i amen e. I Conjun o de los ha-
bi ado es en alguna p o incia, país ó eino,
y
el mismo país ó eino.
Po donde se e que país, pueblo
y
nacion son lo mismo pa a la Aca-
demia.
Pueblo.
m. El luga , illa ó ciudad, que es án poblados de gen e. 1 El
conjun o de gen es que habi an el luga . La gen e comun y o dina ia
de
alguna ciudad ó poblacion, á dis incion -de los nobles
Aquí se e, en cambio, que si
.
nacion si e pa a odo, el é mino pueblo
-no si e pa a nada, si no es en la elacion de amaño en e illa y aldea,
acepcion sin alo alguno pa a nues o obje o, po lo cual, con inua emos
usando uno
y
o o, como has a aqui.
(1) «La nacionalidad comun es anís ue e que la union polí ica, que liga
ó sepa a á los homb es y hace nace en e ellos, po la g amá ica, la len-
142
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
condiciones
necesa ias pa a la exis encia del pueblo no
bas an pa a cons i ui la nacion, mién as no se les ag e-
g
ue el ca ác e de pe sonalidad ju ídica; es deci , en
an o que no se o ganice , pa a lo cual necesi a la union
ín ima
y
cons an e con el país, de que ya hemos habla-
do. Los más de los au o es de inen el pueblo como comu-
nidad de espí i u, de sen imien o y de aza, y la nacion
como comunidad de homb es unidos y o ganizados. Po-
demos deci po lo an o sin e o de concep o, que el
pueblo án es de es a cons i ucion de ini i a aga po la
ie a, como deben aga los espí i us en el espacio des-
pués de la mue e, buscando un cue po á quien da ida
y una ma e ia que pone en mo imien o.
El pueblo puede ca ece de la comunidad comple a
del de echo
y
de la pa icipacion en el gobie no, que son
condiciones esenciales pa a la exis encia de la nacion
como supues o y esul an e de aquel mismo ca ác e ju-
ídico. Las naciones no pueden en mane a alguna ca ece
de ellas, po que como sé es o gánicos se encuen an suge-
as á las leyes na u ales de la ida. Un pueblo puede a a-
esa en un mismo es ado odas las edades his ó icas;
una nacion, segun ha hecho e Sa igny, se esien e
siemp e de la edad que ep esen a y del igo ó decaden-
cia, que á ella co esponde. Es ambien la misma oposi-
cion y el mismo con as e que en e la e e na y di ina es-
pon aneidad del espí i u
y
la cons an e laqueza y descom-
- posicion de la ca ne. Cuando el pueblo i e po sí solo
como elemen o espi i ual, i e siendo esencialmen e el
gua, las cos umb es, la adicion y la li e a u a una con a e nidad, que los
sepa a de las amilias ex anje as y les hace odiosa oda sujecion á un pue-
blo que no es el suyo.» NiEnu m,
El de echo de P usia con a la Co e de Sajonia.
Debe ene se muy en cuen a la adicion, po que suele sob epone se á
muchos de los o os elemen os. Ejemplos de ella, las p o incias ascas en
España
y
F ancia, con se de aza di e en e
y
el an agonismo de los sajo-
nes eu opeos y ame icanos con
s
e un mismo pueblo.
PARTE I. LIBRO II.
—
CAPITULO III
143
mismo, apa e y sob e odas las in luencias que pudie an
domina le: cuando el pueblo se o ganiza en nacion, gana
sin duda momen áneamen e en ue za
y
en b íos; pe o
í
la la ga le aquejan el insomnio
y
el cansancio,
y
la nacion
a decayendo has a que enace
ó
mue e. Sin emba go, el
pueblo se sien e impulsado hácia la nacion cons an emen-
e, como el úspí i u busca cons an emen e la ma e ia,
has a el ex emo de que Pla on nos habla al eco da nos
aquella celes ial caida,. que da nacimien o á los espí i us
humanos.
Po es o e aba Schleie mache al a i ma que hay
unidad de nacion desde que se unen en el
C691212 bil M
cie -
o núme o de amilias. Po es o e aba Cambien Mancini
al con lindi el pueblo
y
la nacion, dando de aquél una
de inicion exac a, pe o que no puede se i en absolu o
al concep o que deseaba exp esa el au o i aliano
(nazio-
nali d) (
1 ) .
Es a comunidad ju ídica, ca ac e ís ica de la
nacion,
p oduce, como es lógico, cie o núme o de de echos na-
cionales; de echos nacionales, que se p esen an bajo dos
aspec os, uno, en cuan o son de echos, que a ancan de
la unidad de la ida ju ídica
y
de la ida social, como po
ejemplo, el de echo á obse a las cos umb es p opias en
odas pa es, mién as no sean con a ias á las leyes del
país, ó á las ins i uciones mo ales; el de echo de habla
el idioma na i o y el de gobe na se con a eglo á las ins-
i uciones legales, bajo cuyo ampa o se ha is o la ida
po ez p ime a. Suscí anse con mo i o de es as decla a-
ciones, que del concep o de nacionalidad se desp enden,
(1)
Della nazionali á come oiulamen o del di ino Melle genli
(Napoli, pág. 1;7),
dice que «la
naionali ú
(pueblo) es una comunidad na u al de homb es, uni-
dos en una ida comun po la unidad de la esidencia (país), el o igen, las
cos umb es, la lengua y la conciencia de es a comunidad.»
144
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
cues iones
y
con lic os in e nacionales, ajenos á nues o
ema,
y
que ienden cada ez á se esuel os en un sen i-
do más ámplio
y
con o me á la libe ad
y
á la independen-
cia humanas. Los a adis as han examinado bajo es a e-
lacion, la impo ancia que co esponde da al nacimien o,
.
-y- la céleb e cues ion del es a u o eal
y
el es a u o pe so-
nal no es imp opia de es e deba e, án es po el con a io
iene á esol e la de plano, si se acep a lo que hoy a
siendo ya co ien e en e los más ilus es esc i o es , la
unidad de es a u o pa a odos los ac os de la ida ,
y
la
unidad de de echo pa a odas las cues iones p i adas en-
e nacionales
y
ex anje os (1).
El segundo aspec o de los p i ilegios nacionales es el
de los de echos polí icos, que quedan en el luga ,opo u-
no mencionados, y que ienen su pues o al a a del con-
cep o de la sobe anía
y
de los modos como la sobe anía
se eje ce, pa a de e mina la o ma
y
la o ganizacion
ex e na del Es ado. Blun schli ha insis ido bas an e en
la explicacion de los de echos p ime amen e menciona-
dos y que no ienen ca ác e alguno polí ico; pe o son
en su mayo pa e an ín imos y an imposibles de coac-
cion de ninguna especie, que e dade amen e más que
como ue os nacionales, deben se conside ados como una
mani es acion conc e a de los de echos pe sonales an e-
io es
y
supe io es al concep o del mismo Es ado.
(1) «Po más que sea c.0 desea que odos los homb es engan en odas
pa es odos los de echos, se comp ende la imposibilidad de concede los
polí icos á los ex anje os, mién as no haya
De echo polí ico in e nacional.
Los súbdi os de los di e en es paises como indus iales, come cian es, a -
is as, ju isconsul os, li e a os, cien í icos, poe as, co no
homb es
puede de-
ci se, ienen elaciones de de echo é igualdad cada dia mayo an e la ley;
pe o como anceses
y
alemanes, como ingleses y usos, como súbdi os de
dos Es ados que ca ecen de ley pa a condiciona cie as elaciones, en odo
lo que á ellas se e ie e, no pueden ene de echo comun. Los que se han
hecho la gue a, se la hacen y se la ha án, (*) po lo ménos se hallan siemp e
p epa ados pa a hacé sela, no pueden p escindi de las necesidades que im-
pone,
las ideas que inspi a, de
sen imien os qu,' de e mina. ¿,S.' con-
PARTE 1. LIBRO
.---cAPhimm 11:1
145
Todos los modos
y
odas las mane as como el Es ado
apa ece, odas las di isiones, que en_ el seno del Esiado
pueden o ece se, odo lo que ya hemos is o, en suma,
al a a de aquella ins i ucion se puede e e i á las na-
cionalidades, que son su base, de al mane a, que no es
necesa io discu i aho a en qué casos la na,cion abandona
cibe en el año de 1870 un p usiano o ando en las Cáma as ancesas con
Thie s, ó un uso en 18
-
77 apoyando á Glads one en el Pa lamen o inglés?
¿Lo ole a la la opinion, aunque el ex anje o o ase de buena é, en azon
y en jus icia? No es posible. Mién as las g andes cues iones de polí ica in-
e nacional se esuel an po las g andes po encias, con exclusion de las
pequeñas; mién as la gue a sea la úl ima azon, no se concede á á un ex-
anje o la acul ad de nega homb es
y
ecu sos pa a hace la con a sus
compa io as, ni pa a in e eni en la cons i ucion de un Es ado del que ha
sido, es, ó puede se enemigo.
Pe o si es lógico é ine i able, dado el modo de se ac ual de las naciones,
que se p i e de de echos polí icos á los ex anje os, el goce de odos los ci-
iles nos pa ece una cosa jus a y asequible.
La exclusion' de los ex anje os pa a los ca gos públicos es en pa e con-
secuencia ine i able de ca ece de de echos polí icos,
y
en pa e e o que
se podio, ec i ica . Coi p endemos que un ex anje o no es é al en e de
una embajada, ni sea Minis o ni Gobe nado de p o incia; mas ¿po qué no
ha de se ca ed á ico? La ciencia no iene nacionalidad, ni es á suje a á los
cálculos de la polí ica, ni se p es a á la combinacion de los homb es de Es-
ado, ni iene comp omisos con los Gobie nos, ni debe es con adic o ios con
los pueblos. ¿Po qué un ex anje o que es sas e puede enseña á hace
gabanes,
y
si es ma emá ico no puede enseña geome ía? ¿Qué azon hay
pa a espe a la libe ad del abajo en uno
y
a en a con a ella en el o o?
¿Qué azon puede alega se pa a decla a de peo condición
el
abajo in e-
lec ual que el mecánico,
y
pone al homb e de ciencia en peo es condiciones
que al a esano? X un p o eso no se le pmden acionalmen e exigi más
que es condiciones : mo alidad, conocimien o de la cosa que ha de ense-
ña
y
medios de comunica la. Comp endemos que pa a se dipu ado se ne-
cesi e se español; mas pa a enseña isica-ma emá ica ¿ es p eciso habe
nacido en España'?
p
od á se un obs áculo pa a sabe la, y homb es eminen-
es decian no hace muchos años que no conocían ningun español que la su-
piese.
Respec o á la no alidez de los í ulos académicos ex anje os pa a
el
eje cicio de las p o esiones que los exigen, se come e igual injus icia, con
más las con adicciones en algunos países, como España, donde sin í ulo
alguno puede un ex anje o hace un palacio, si cons uye la es acion de
un camino de hie o, y no es á au o izado pa a di igi la más insigni ican e
cons uccion u bana. Ins a con adiccion é injus icia es consecuencia de
o as de que no podemos ocupa nos, po que se e ie en al De echo pa io
y no al de Gen es,
y
sólo insis imos en que és e debe hace desapa ece ex-
clusiones que nada ienen de azonables. (X enal,
Ensayo sob e el De echo (le
Gen es,
cal). in,
pág.
32.)
19
146
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
su e i o io y busca o o nue o,
y
en cuáles el di o cio
en e el país y el pueblo p oduce la conclusion de un Es-
ado cualquie a. Lo que sí in e esa es lo can es señalado
ace ca de las a iaciones de e i o io
y
de las leyes á que
es á suje a su disminucion ó aumen o (1).
Es a cues ion que
nos
p opone nos, es de nues o siglo
no pudo nace en la edad an igua ni en la edad media,
cuando el p edominio de la ue za y la o ganizacion de
los Es ados di idia los e i o ios y las gen es en o
uno á a ios dueños, segun el de echo de las dinas ías
y las cons i uciones de los eudos. Sólo cuando la ei-
indicacion de los e dade os concep os polí icos hizo
comp ende que cada cual iene el de echo de dispone li-
b emen e de sí mismo, y de da una o ma o gánica á la
comunidad social en que i e, comenzó á oma uelo la
eaccion con a la an igua doc ina, que hacía del Es a-
do una sociedad pu amen e a i icial sin nocion alguna
de libe ad ni de de echo. Radicalmen e cambiado el con-
cep o de la sobe anía polí ica, y has a mudado el í ulo
con que ex e io men e se p esen a, cla o es que hahia
de
ascende al de echo público inno acion an g a e p o-
echosa, y en ónces se a ó de busca
1111
p incipio que
opone al de los Es ados mili a es, que sob e abso be
los de echos del indi iduo, ompian muchas eces con las
(1) «El p oblema de si el mo imien o na u al de cie as gen es, que ien-
den á cong ega se con o as, debe se espe ado y p o egido po el de echo
in e nacional , y si po an o, los pa idos que se agi an con es a di eccion
pueden exigi que les sea aplicado aquel de echo
y
no el de echo penal; la
cues ion de si las asociaciones na u ales, á que se concede ó se a ibuye
pe sonalidad ju ídica en la sociedad in e nacional, se han cons i uido po
ag egaciones en es a ó en la o a, o ma; la a e iguacion de si cie os
en-
g andechnien os e i o iales deben ó no admi i se po con o mes á la
jus icia pública, y asi sucesi amen e, odo consis e
y
penC e de es ablece
cuál sea el p incipio ju ídico de la cong egacion de los pueblos en la socie-
dad uni e sal. » no a:,
Delle ag egaione legi ime secondo le naziohak.
Fo o o, 18
-
79. l'ag. 4.
254
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
p ende que es a obediencia, únicamen e en lo que es-
pec a á la uncion
y
es á den o de la uncion, co no al
ac o, debe se absolu a, mién as po el con a io no
debe p es a se en odo aquello, que po sus condiciones de
ilegalidad ó de inmo alidad, salga de los lími es de la
uncion misma, y únicamen e pueda conside a se como
manda o, de quien ha ol idado el cumplimien o de los
de ie es de su ca go ó los en iende de una mane a con-
adic o ia á lo que las leyes disponen ace ca de ese mis-
mo cumplimien o.
Los unciona ios pueden ol ida ó iola sus debe es,
y
en es e caso, lo mismo en el ó den adminis a i o que
en el judicial, deben se con enien emen e ep imidos,
pa a lo cual en muchas legislaciones se ha exigido el e-
quisi o p 6 io de una especial au o izacion concedida po
au o idades di e en es; p incipio que no iene azon de
se ni undamen o lógico alguno, pues o que, ó el hecho
ha sido come ido po los empleados como pa icula es, en
cuyo caso la au o izacion huelga en absolu o, ó el deli o
uá come ido en el desempeño de su ca go, en cuyo caso
aún hay mayo in e és en que la accion de la ley sea á-
pida y lib e de odo en o pecimien o pa a p oduci ejem-
pla y ápido cas igo. Ademas de es a accion pública
de la ley sob e odos los unciona ios, hay una ju is-
diccion disciplina ia, que alcanza muchos más pun os
y
oca á una mul i ud de cues iones, en que los T ibuna-
les no halla ian da os su icion es pa a un p ocedimien o
o dina io.
Son p incipios és os que ambien se hallan consigna-
dw--1 en la mayo pa e de las legislaciones, si bien debe
ad e i se que en Ingla e a la cues ion de la au o izacion
pa a p ocesa á los unciona ios no ha,
sido
nunca lle ada
á la-p ác ica, segun ad ie en Cok
y Fischel, áull cuando
po o o medio ha p ocu ado el Gobie no inglés p o ege
PARTE II. LIBRO 11.- CAPÍTULO I
255
sus a is oc á icas magis a u as con a odo a aque í-
olo.
En lo que oca al in de la uncion, no ale la pena de
insis i poco ni mucho, pues cla amen e se adi ina que no
se hace pa a el unciona io, sino pa a el in e és público,
que á su ez es, en un de e minado aspec o, in del Es-
ado, al cual obedecen lo mismo las a ias de e minacio-
nes del ó den adminis a i o que las del ó den judicial.
Pa a e mina es e pun o con iene hace una acla acion
que pudie a no habe esul ado de la an e io di ision de
los pode es. En odos los países es el Minis o de Jus icia
quien cuida de las p omociones, eno aciones
y
cesan ías
de los unciona ios _judiciales , á pesa de la a i macion
an e io men e expues a, de que el ó den judicial, lo mis-
mo que el ó den adminis a i o, son di isiones indepen-
dien es del pode , que hemos llamado
polí ico.
Es o se
explica po que p opiamen e el Consejo de Minis os no
es sólo ep esen acion del pode ejecu i o, sino de odo
el pode polí ico, ya que no po de echo p opio, po e-
p esen acion del Je e del Es ado, cuya i ma necesi a pa a
oca al ó den judicial, que si no es á some ido á o a es-
e a de igual dignidad que la suya, se encuen a en cam-
bio bajo la accion de aquel, que como ep esen an e de
su unidad sobe ana, iene accion y medios sob e odos
los pode es, aunque bajo la esponsabilidad
y
en los lími-
es que las Cons i uciones de e minen.
CAPÍTULO II.
DEL PODER LEGISLATIVO«
Como quie a que es el pode legisla i o el que da e-
glas á los demás pode es sob e su o ganizacion y acul a-
des, no es de ex aña que la p eocupacion p ime a, de
amigos y ad e sa ios del sis ema ep esen a i o consis a
en a e igua cómo es e pode debe es ablece se. El seño
Moya así lo ha comp endido , dedicándole nada ménos
que es in e esan ísimos capí ulos en que a a de las
dos
Gema as ,
de la
ep
p
esen acim de l
q
s mino ias y
de la
le-
['dic ad de los pa idos.
Piensa S ua Mill que la di ision del pode legisla-
i o es ya un incon enien e pa a la, adopcion de las más
impo an e-s e"o inas, y no pocos esc i o es la inos, de-
jándose in lui po el sen ido iguali a io y abso ben e (le
nues a aza,, han llegado á pensa lo mismo con muy
le es di e encias. Bas a ía, sin emba go, el ejemplo de la
Con encion, que ino á sus i ui la i anía de las muche-
dumb es á la i anía de los indi iduos, pa a demos a lo
inexac o de semejan e ésís. Todas aquellas escenas ad-
mi ables po su g andeza, pe o desas osas pa a el po -
eni de la libe ad, en que iban siendo sucesi amen e
33
9:
-
S8
TEORÍA. OEGÁNICA DEL ESTADO
acusado es
y
má i es los gi ondinos y los mon a ieses,
son la condenacion más absolu a de es a concen acion
del pode que se ealiza en las Cáma as únicas. Si no hay
azon pa a delega en un solo indi iduo odo el pode , no
la hay ampoco pa a que una sola Cáma a lo ep esen e,
pues más emibles
y
má
s
ecuen es suelen se los abu-
sos, po lo mismo que se dis azan bajo apa iencias de le-
galidad que á p ime a is a seducen (1).
(1) Pongo aquí lo que mi amigo el S . Moya esc ibe á es e p opósi o po
se una de las más bellas páginas de su lib o:
«Buzo , aquel a dien e epublicano que e a de los gi ondinos la i ud y á
quien Madama Rolland e a aba diciendo que enía la mo al de Sóc a es
y
la polí ica de Scipion, cuando e an e y ugi i o po los bosques de la Gi on-
da, que le si ie on de sepulc o, supo el glo ioso suplicio de Ve gniaud, dijo
á sus compañe os , íc imas como él de la odiosa pe secucion del e o :
No, no es Robespie e quien ha ma ado á nues os amigos, como am-
poco es Robespiln- e quien nos ma a á noso os; mo imos po que en F an-
cia no hay dos Cáma as, po que la Con encion no iene quien pueda en e-
na su despo ismo.»
Es as palab as de Buzo , dolo osa sín esis de su opinion, se in ocan e-
cuen emen e, si no como un a gumen o, como una de ensa elocuen ísima
de
las dos Cáma as, po los que asegu an, á nues o juicio con undamen o,
que esa di ision, con o me con la na u aleza del sis ema pa lamen a io, es,
lo mismo en las mona quías cons i ucionales que en las democ acias-, una
ga an ía pa a la libe ad
y
los de echos de los ciudadanos.
Noso os las admi a nos ambién. Esas palab as son la más sen ida p o-
es a con a el desen eno del pode legisla i o, que en la nacion se aduce
bien p on o po una ana quía espan osa; ellas son la oz de la jus icia,
que, angus iada an e el espec áculo de una ep esen acion del país, que se
e ige en déspo a de los mismos de echos, cuya de ensa se le con ia, ocul a
en e sus lág imas su e güenza; ellas la condenacion de esa locu a po la
union indisoluble del pode legisla i o, que an os desas es ha causado á
F ancia.
Si con undiendo á la sobe anía con los ep esen an es de la sobe anía,
y el pueblo con sus manda a ios, que emos que la Cáma a sea única po -
que uno es el pode que se la con ía ; y si después abandonamos esa Cá-
ma a única. á sus p opios ímpe us, sin eme ni su locu a ni su debilidad, ni
sus a eba os, pa a que no se diga .que en el solo hecho de la di ision del
pode legisla i o hay un obs áculo á la adopcion de las más impo an es
e o mas (S ua c ee emos al ez habe p es ado un se icio emi-
nen e al pode legisla i o, cuando en ealidad no hemos hecho sino im-
pulsa le en el camino de los desacie os
y
de las a bi a iedades. Pe o si
en ez de come e es e e o unes o á la libe ad y á la anquilidad de los
países, acep amos la di ision de las Cáma as y hace nos que, áun eniendo
PARTE
II.
LIBRO II. CAPITULO
II
259
Pe o de no habe una sola Cáma a legisla i a, ¿po
qué no más de dos? p egun an con apa en e sencillez los
el mismo o igen, una de ellas, ep esen ando más especialmen e los in e-
eses de du acion sea, no una émo a cons an e de las leyes y e o mas
que la o a Cáma a ap uebe, sino un obs áculo á las medidas pe judiciales
y á las in asiones de pode , hab emos conseguido ga an iza el o c ani
de los pode es polí icos al mismo iempo que. con ene al legisla i o en sus
smo
jus os
y
bene iciosos limi es.
Sin emba go, es a opinion nues a es á muy léjos de se acep ada uná-
nimemen e. Suponiendo que es a di ision del pode legisla i o en dos Cá-
ma as es una iini acion a i icial, que si puede explica se po pode osas a-
zones his ó icas, no puede de ende se po la azon (Vache o ,
La Democ a-
cia);
suponiendo que si es una la nacion y uno el Pode Sup emo, una debe
se la sobe anía; ó en odio á la a is oc acia, en cuyo bene icio quisie on un-
da algunos publicis as la necesidad de las dos Cáma as, se ha comba ido
udísimamen e la di ision del pode legisla i o, en esa eo ía que inició
Tu go , diciendo «que odo aquello que es ablece di e en es cue pos es ma-
nan ial de di isiones y o ío
.
en de ana quía» y han con inuado o os no a-
bles esc i o es, de polí ica cons i ucional, diciendo que el Senado es siemp e
inú il ó pe judicial, po que impo en e pa a calma las empes ades socia-
les, no hace o a cosa que aleja el dia de la epa acion y de la jus icia, co-
locando á los pueblos en e el despo ismo y la e olucion.» (Lopez (D. .Toa-
quin Ma ía;.
Ciencia cons i ucional.)
Sen ados es os p eceden es, nos oca desmen i los undamen os con
que los de enso es de la unidad en la ep esen acion del pode legisla i o
comba en que és e deba di idi se en dos Cáma as.
No es cie o en absolu o, como de endia Tu go , que odo aquello que
es ablece di e en es cue pos es un manan ial de desg aciadas di isiones,
y
la p ueba de ello nos la suminis a p ecisamen e ese pode legisla i o, cuya
di ision enía po aná quica el ilus e homb e de Es ado, que con sus sabias
e o mas hubie a podido hace inú il la e olucion. ¿Qué se eme con las di-
isiones? ¿las iolencias? Pues esas iolencias no nacen nunca de di idi el
pode legisla i o, án es, po el con a io, se p esen an cuando la ep esen-
acion es única. 1,a azon es sencilla. El pode minis e ial es un pode ac i-
o; si le epa imos en a ias manos, empieza po nace la oposicion; á la
oposicion suceden bien p on o las in asiones ; comienza la lucha, y, ó
la
gue a es e e na, pa alizando la accion del Gobie no, ó se esuel e la
dispu a en a o del que iene más ue za, casi siemp e en desdo o de la
jus-
icia y
del de echo
y en
pe juicio de la libe ad. ¿Puede sucede es o en el
le-
gMa i o? To. Colocado, más que en la ida de accion y mo imien o, en la
se e a e ;ion de los p incipios donde se comba e con a gumen os y se ence
con azones, donde la lucha de c eencias ha de cesa an p on o como la
opinion de la mayo ía se o mule en ley, nada impo a que es é di idido, si
es la iel ep esen acion del país; po que la di ision de opiniones no pe ju-
dica á la o macion de la ley, án es la ilus a, ni impide que la deban obe-
diencia los mismos que en p oyec o la comba ían.
•
,
Ni es ampoco más sólido el a gumen o de que no debe habe dos Ca-
260
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
pa ida ios del sis ema que el S . Moya comba e an ace -
ada
y
hábilmen e. La espues a es sencilla, po que sien-
ma as, po que siendo una la Nacion
y
una la sobe anía, una debe se am-
bien la ep esen acion nacional. Desde el momen o que no se admi en dos
dis in os o ígenes de pode pa a cons i ui las dos Cáma as ; desde el mo-
men o que se econoce que los Cue pos Colegislado es i en
y
se sos ienen
sólo po la olun ad del pueblo, la ep esen acion nacional es una, po más
que sean dos las Cáma as en que se di ida. Un país no iene dos olun a-
es, se dice. e dad, pe o 'como indica muy bien Laboulaye, las dos
Asambleas no o man dos leyes dis in as, ni siquie a dos leyes semejan es,
sino una sola ley. Sea la olun ad del pueblo quien dé o ma . impe e
y
alien e á las dos Cáma as, y aunque en e uno
y
o o Cue po pued , habe
desa enencia en cuan o á la opo unidad
y
en ajas de cualquie a e o ma,
el con lic o se esol e á po el pode - mode ado del modo que sa is aga
mejo las aspi aciones de la mayo ía del país. La olun ad de la Nacion,
como dice muy bien el sabio comen ado de la Cons i ucion de los Es ados-
Unidos, no es la discusion á que pueda un p oyec o de ley da o igen en uno
ó en los dos Cue pos Colegislado es, sino la ley misma,
y
la ley es una co no
la Nacion y una como la sobe anía.
Como complemen o á es as indicaciones, nos amos á pe mi i ex ac a
las opiniones de es no ables esc i o es de de echo polí ico que han es u-
diado es a cues ion con una de encion
y
una impa cialidad admi ables,
Delol me, Boissy-D'Angles y Laboulaye.
Dice Delolme : «Sin duda que es muy esencial pa a asegu a la Cons i-
ucion de un Es ado, el limi a el Pode ejecu i o, pe o lo es mucho más el
limi a el legisla i o. La des uccion que aquél no log a sino poco á poco,
la consigue és e de un golpe: exis iendo las
-
leyes sólo po su olun ad, de
la misma mane a puede des ui las,
y
si se me pe mi e la exp esion, di é
que el Pode legisla i o as o na la Cons i ucion dela misma mane a que
Dios hizo la luz. El Pode legisla i o, pa a se limi ado, debe se absolu a-
men e di idido; po que sean las que quie an las leyes que haga pa a limi-
a se á sí mismo, nunca se án con elacion á él más que simples esolu-
ciones.»
Y an de la misma opinion es Boissy-D'Angles, que bien pulié amos de-
ci que comple a la eo ía de Delol►e con es as palab as : «En una ■samblea
única, la i anía sólo encuen a 'obs áculos al da los p ime os pasos. Si
una ci cuns ancia imp e is a, un en usiasmo ó un ex a ío popula
„
la ha-
cen sal a la p ime a
,
alla, no se de iene ya delan e de ninguna : á mase
de oda la ue za de los Rep esen an es de la Nacion con a la Nacion mis-
ma; es ablece sob e una base sólida
y
unica el ono del e o , y los hom-
b es mls i uosos se en obligados á apa en a que sancionan sus c íme-
nes, que dejan co e dos de sang e an es de llega á o ma una eliz con-
ju acion que pueda des ona al i ano
y
es ablece la libe ad.»
Laboulaye conc e a más es os pelig os cuando exclama :
No sólo es bueno ene segu idades con a las usu paciones
y
la i anía
del Pode legisla i o, sino que Cambien con iene p e eni se con a sus de-
bilidades
y
sus a eba os. Una Asamblea única, y que se eune con ecuen-
cia, ca ece de es abilidad. El cambio de homb es ae consigo el cambio de
PARTE II. LIBRO II .
—
CAPPTULO II
261
do dos las Cáma as no puede habe imposiciones de la
una en
la o a, y cuando el con lic o, áp opósi o de cual-
quie a cues ion g a e su ge, ó lo esuel e bajo su es
pon-
sabilidad el je e del Es ado, po los medios que la Cons i-
ucion le concede, ó lo decide en úl ima ins ancia elpaís
po medio del plebisci o ó de una con oca o ia nue a.
Hay además o a azon decisi a. En oda sociedad hay
dos clases de in e eses, que me ecen ó deben me ece al
legislado el más p o undo espe o ; unos gene ales, que
se e ie en al sis ema polí ico
y
inancie o que ha de e-
gi los des inos de la pa ia , y o os pa icula es
y
e-
la i os á las cues iones, que pueden su gi ocan e á la
ida legal de odos los o ganismos que den o del Es ado
se mue en : Uni e sidad, Iglesia, Academia, e c., y pue-
de sucede y sucede muchas eces, que el in e és del
país pide la p oclamacion de los de echos indi iduales ó
de la libe ad de cul os po ejemplo,
y
que odos los elec-
o es iendan con sus es ue zos á hace iun a el candi-
da o más au o izado pa a consegui la, mién as una pa e
opiniones y la pe pe ua mu acion de las leyes. Una Asamblea única iene
ieb e c ónica y se la asmi e al país.»
Es o, que la azon nos dice, lo han omado como leccion p o echosa la
mayo pa e de las Naciones, y así e nos acep ada la di ision del Pode
legisla i o en dos Cáma as en la mayo ía de los países.
P usia, Suecia, No uega, F ancia, Dinama ca, Ingla e a, Bélgica, Suiza,
I alia, Po ugal, el B asil
y
la mayo pa e de las Repúblicas del Su de
Amé ica, ienen es ablecidas dos Cáma as con los dis in os nomb es de Se-
nados, Cong esos, Die as, Es ados gene ales
y
Consejo nacional; con di e-
en e o igen, pues que no en odos los países se econoce el p incipio de la
sobe anía,
y
con a iadas a ibuciones, oda ez que hay pueblos donde
algunas de esas Asambleas si en de consejo de los eyes, y en Ingla e a
la
.
Cáma a de los Lo es une á sus unciones legisla i as las de T ibunal
Sup emo de Jus icia del Reino-lJnido, pe o en odas pa es anunciando que
el sis ema de di ision del Pode legisla i o, si es en eo ía
el
más ú il
y
p o echoso, es en la p ic ica el más gene almen e admi ido
.
En G ecia so-
lamen e se p ac ica en Eu opa el égimen de la Cáma a única ;
y
si el ejem-
plo de lo que allí acon ece puede ci a se, no ha de decla ad
.
en bene icio
del sis ema de la indi idualidad
po g u
G ecia es sin dispu a la Nacie a
donde con más apidez se suceden .i,inenazado es condie os en e los di e -
Izos Pode es del es ado.
C
7
oi lliclas,
e c., cap. .)
262
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
de él iene además pendien e una cues ion, que a ec a
á la colacion de g ados, po ejemplo. Pa a consegui la
ep esen acion e dade a de odas sus aspi aciones , ne-
cesi a aquel cue po elec o al dos ep esen an es, cosa im-
posible de consegui en la Cáma a única, pe o que ob ie-
ne sin emedio con una hábil o ganizacion del Cong eso
y del Senado (1).
La buena doc ina democ á ica es po lo an o, con a
lo que S ua Mill a i ma , aquella que de iende la exis-
encia de dos Cáma as, con la di e encia que queda in-
dicada (2). De es a di e encia se deducen luégo no pocas
consecuencias,
y
en e o as , que en ma e ia de p esu-
pues os el o o del Cong eso decide sob e el con a io del
Senado (3).
(1)
En es e sen ido, y apa e de las desigualdades que se obse an en la
p ác ica, lo dispues o pe la Cons i ucion española de 18'76 es un p og eso
espec o á lo decla ado en las an e io es, áun en la misma de 1869, an su-
pe io á aquella en odos concep os.
(2)
La amosa ca a de Tu go al. D . P ice p odujo cie a agi acio...1 en
Amé ica,
y
John Adams se enca gó de con es a la, publicando en 18'7 su
De ensa de las Cons i uciones de los Es ados-Unidos.
Su conclusion a o able á la
exis encia de las dos Cáma as es como sigue:
«Todas las naciones, bajo odos los Gobie nos, ienen y deben ene pa -
idos polí icos. El g an sec e o consis e en comp oba los unos po los
o os. Pa a ello sólo exis en dos medios: una mona quía sos enida po un
ejé ci o pe manen e ó una di ision de pode es y un equilib io de la Cons i..
ucion. Allí donde el pueblo iene un e o,
y
donde no hay equilib io,, hab á
pe pe uamen e luc uaciones, e oluciones
y
ho o es, has a que la necesi-
dad del equilib io sea is a y acep ada po odos.»
Ha ing on, en su no ela poli ica i ulada
Oceana ,
cuen a que odos los
mis e ios de la polí ica se le e ela on el dia en que ió cómo dos niñas se
epa ian una o a, haciendo una las pa es y eligiendo la o a.
(3)
Debe ian deduci se o as muchas. Po ejemplo:
a.)
El Cong eso puede legisla sob e polí ica in e io
y
ex e io con su-
p emacia sob e el Senado, si ambos cue pos no llegan á una a enencia.
b.)
Lo mismo debe en ende se del ejé ci o y de la ma ina, aunque no de
las milicias u banas ó cue pos de segu idad pública de ca ác e local.
c.)
El Senado debe examina án es que el Cong eso, y con o o decisi o
en caso de oposicion, las cues iones de adminis acion gene al y de ins-
uccion pública, e c.; en una palab a, odas aquellas que e is en y e-
quie en cie o ca ác e
p
o esional.
PARTE II. LIBRO II. CAPÍTULO II
263
No es es o,
y
el S . Moya ha enido el buen acue do
de comp ende lo pe ec amen e; no es es o, epi o, a i -
ma con Pacheco que el Senado es la ep esen acion de
la in luencia a is oc á ica he edi a ia, en e
á
en e de
la democ á ica, que domina en los Cong esos, sino odo
lo con a io, po que has a la echa sólo las escuelas libe-
ales se p eocupan en concede á los o ganismos sociales
odas las condiciones de ida , que se desp enden de su
ca ác e ju ídico, mién as las eacciones han es ado siem-
p e más dispues as á legaliza sus manejos con una o za-
da exp esion del su agio de odos, que con la decision y
consul a de cada uno de los cue pos i os, con que han
opezado,
y
que han anulado y pe seguido casi siemp e,
pa a des ui la ene gía y la independencia, que en oca-
siones solemnes los le an a has a las cumb es
más
al as
de la his o ia.
Así
se p oclamó en F ancia el impe io po
medio del plebisci o; así se han sup imido en España el
ma imonio ci il, la libe ad de cul os
y
el ju ado, a chi-
ando ó
pe diendo los in o mes de odas las co po aciones
doc as llamadas á consul a.
Pe o ampoco nega la idea sus en ada po Pache-
co signi ica oposicion á la a is oc acia , como en ien-
den sin azon algunos publicis as. Donde quie a que la
a is oc acia como elemen o polí ico enga ue zas
y
ines
p opios, allí debe es ablece se desde luégo y con la ma-
y
o ex ension posible su ep esen acion; pe o donde no
haya apénas a is oc acia, como en Bélgica, ó se limi e á
una exhibicion de nomb es glo iosos, apa ados de la ida
pública después de sus iun os co esanos ó mili a es,
como en España
y
F ancia, no hay que p e ende ep e
d.)
En los asun os de de echo sus an i o, p ocedimien os, e c., e c., e
Senado
y
el Cong eso ienen iguales p e oga i as.
(Recué dese
que
en odo cuan o no exceda del lími e del municipio o de
la p o incia, és as son absolu amen e lib es,
y
sólo pueden pedi al Con-
g eso ó al Senado las condiciones
de
su o ganizacion.)
264
TEOldA ORGÁNICA DEL ESTADO
sen acion semejan e sino en el g ado en que ellos p opios
la solici an, huyendo de odas las ca e as cien í icas
y
de odos los es udios sé ios, que en Ingla e a cons i uyen
la educacion de un noble des inado á sen a se en la al a
Cáma a, y al ez á se el je e de un pa ido (1).
Uno de los más eminen es publicis as de nues o si-
glo, Laboulaye, lo ha dicho: «Las dos Asambleas
no
o -
man leyes dis in as, ni siquie a leyes semejan es, sino una
sola ley;» y es a ase, al mismo iempo que señala el g a-
do de ep esen acion que ha de concede se á cada cue po
social pa a no pone le en oposicion con los in e eses ge-
ne ales de la pa ia,
nos
hace e ambien que el Senado
no puede imposibili a e o ma alguna, sino á lo más e-
a da las b e e espacio , pa a que luégo se plan een de
una mane a de ini i a y con la segu idad de que son bien
is as po el país. Po eso ué impo en e el Senado pa a
sal a el ono de Na,poleon en 1814, y el de Cá los X
después de la pe icion de :
g
a zo Je 1830.
Si el ejemplo de G ecia, único país de Eu opa que con-
se a la Cáma a única, bas a pa a demos a lo que decia
Laboulaye de que los Cue pos de es a clase ienen ieb e
pe pé ua y se la comunican al país en que i en, la cues-
ion no es ya e si debe ó no habe dos Cáma as, sino
cómo ha de o ganiza se la segunda, llamada en nues o
(1) Benjamin Cons an que ía un Senado he edi a io. Napoleon-lle dijo:
«
C eo que es un absu do en F ancia. En Ingla e a lo concibo, po que allí
ue on los nobles quienes die on libe ad al pueblo y nacie on con la Con s i7
ucion; des ui los Pa es en Ingla e a s.nia, des ui un miemb o de aquel
pais. Pe o en cuan o á mí, ¿qué hay á mi al ededo ? Soldados y chambela-'
nes. ¿Voy á escoge en e ellos. mis Pa es? Sólo pod é hace un campamen -
o ó una an ecáma a En aquella ocasion, dice Laboulaye, el' Empe ado
u o azon con a Benjamin Cons an .
En nues os países la inos, no es posible el Senado be edi a io;pe o debe
llama se a, la a is oc acia á la ida p-,.)iblica en la o ma que mís con enga,
y si no acule, ó al acudi no gua da po su mé i o un pues o p eeminen e,
queda á condenada en de ini i a en luga de enace y se un elemen o de
igo
y
de ue za en las u u as con iendas polí icas.
272
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Concebida la
sancion
de es e modo, e i a odos los in-
con enien es
y
el es ablecimien o mismo del
e o
suspen-
si o, an expues o, ó más expues o á e o es que aquélla,
y más di ícil de egula , po que no nace ni se p oduce
po la ep esen acion que lle a el Je e del Es ado, sino
como emedio empí ico, que pudo se más ó ménos p o e-
choso en ales ó cuales ci cuns ancias his ó icas. Vea-
mos, si no, a i mada ya es a doc ina, las en ajas
y
los
incon enien es que el S . Moya encuen a en la sancion
y
en el e o.
An ójaseme que el
elo suspensi o y
la sobe anía na-
cional se a ienen de la misma mane a, que den o de la
sociedad conyugal los de echos de la muje y los del ma-
ido en lo que se e ie e á los bienes pa a e nales, cuya
adminis acion sólo se lle a á cabo en ue za de ansac-
ciones
y
de componendas, pe o que se ía de odo pun o
imposible colocándose cada pa e en el igo del de echo
es ic o que la a o ece. Biena p ueba de ello es que los
de enso es del
' e o suspensi o
emplean sus mayo es a a-
nes en aconseja p udencia
y
mesu a á los que le ienen
en sus manos,
y
en demos a po o a pa e que los pe -
juicios que cause han de se le es, po que la olun ad na-
cional se sob epone in aliblemen e en úl imo esul ado.
Si es o es cie o
y
el
e o
no ha de excede á es os
í-
m i es, bien sus i uido es á po la sancion, que á lo ménos
iene un p incipio acional. que se desp ende de la ín ima
unidad del Es ado; pe o la p ác ica desmien e siemp e
an gene osos p opósi os,
y
el ejemplo de los Tudo es en
Ingla e a es un pun o culminan e, que debe se i de
a iso á las democ acias, pa a no concede como p i ilegio
lo que de de echo co esponde en o a o ma.
No sé po qué el S . Moya a i ma y en iende que los
pa ida ios de una sancion o zosa, después de la segun-
da ó e ce a e ision en una ó en di e en es Cáma as, han
PARTE II.
—
LIBRO II.
cAPí uLo
III
273
de se con a ios á la
.
exis encia de dos Cue pos colegis-
lado es (1); pe o áun dando de ba a o es o, que es á muy
léjos de se exac o, odos los incon enien es del sis ema
se encuen an aumen ados con el e o suspensi o, á pesa
de que mi disc e ísimo amigo asegu a que el sis ema del
e o es sumamen e p ác ico y el o o peca de inocen e.
¿Qué medios han de emplea se cuando el Je e del Es a-
do hace uso del e o suspensi o? Consul a á la misma
Cáma a es cándido; con oca o a es poco; euni o as
dos pa ece la go al S . Moya; decidi po la au o idad de
las Có es es inu iliza el e o; segui desde luégo el e o
es p oclama le absolu o, y sin emba go, el hecho es que
ni con sancion ni con e o suspensi o hay o as solucio-
nes pa a semejan e con lic o. ¿Po qué pues el au o del
lib o no ha medi ado en es e pun o, que al c i ica los e-
sul ados de la sancion, su p opia c í ica, uel e más du a
y más ac e sob e el
e o suspensi o?
Pe o dice el. S . Moya: «No hay que nega oda i ud
en el ó den polí ico,
y
las ins i uciones no deben des e -
a se po los abusos que se puedan come e con ellas,
sino po la bondad que en sí ienen.» Es e dad; pe o el
a e de la polí ica consis e en hace más ácil
y
ménos
expues o á en aciones el eje cicio de esas mismas i u-
des, p e iniendo, pa a que jamás pasen á ías de hecho,
has a los pecados de pensamien o. Po eso en los pueblos
poco hechos oda ía á las ins i uciones ep esen a i as,
no puede ia se la cus odia de los más ca os de echos á
la conciencia pública, como sucede en Ingla e a, y en
es o de concede a ibuciones, que puedan ol e se con a
la sobe anía del mismo pueblo que las concede, hay que
se muy pa cos
y
la p ecaucion no se á nunca demasiada.
Lo mejo de los dados es no juga los. La
9baCiOM 9io
es
lib e,
decía Benjamin Cons an ,
sino en an o Tue sus e-
(1) iln a ci ,, cap. il.
Del elo,
35
74
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
2
p esen odes imen, un eno.
En los Es ados-Unidos, po
e
j
emp4o, no hay emo á un golpe de Es ado po pa e
del P esiden e de la República; en F ancia, po el con-
a io á la p oclamacion del Consulado sucede el 18 B u-
Isla io; á la eleccion de Luis Napoleon, el 2 de Diciem-
b e. ¿Po qué? Las acul ades concedidas
y
las limi acio-
nes impues as á esos di e en es Magis ados, pueden da
espues a á wemej an e p egun a.
Hócese necesa io eco da á los que comba en la
san-
clon
como Wn ica al e o absolu o, lo que ace ca de su
undamen o
y
de la mane a más adecuada de es ablece -
la queda dicho en las líneas an e io es, pa a e i a a i -
maciones an g a es como es a de conclui que la na u-
aleza del pode mode ado se opone á la sancion, lo cual
es an o como deci que la na u aleza del Je e del Es-
ado se opone á ella , pues o que pa a noso os ya se
sabe que semejan e palab a es una locucion de ec uo-
sa, sin jus i icacion en la ciencia
y
sin ealidad en la
ida. Si el e o puede egula se po medios más 6 ménos
opo unos, ambien la sancion se egula de la misma
mane a, y po eso los que since amen e la de ienden han
de opone se con odas sus ue zas á que ni po un ins an-
e pueda conside a se a ibu o del pode ejecu i o, como
p e endie on descabelladamen e algunos publicis as. Es o
no se ía ya econoce la unidad en el Je e del Es ado,
sino econoce la sup emacía en el Je e del pode ejecu i-
o, lo cual es adicalmen e con a io á las ins i uciones
ep esen a i as.
Si p oclamando el e o suspensi o se echaza 11, san-
cion, ¿quién obliga al pode ejecu i o al cumplimien o de
lo dispues o po las Cáma as? Pa a ello no ha
y
sino supo-
ne Una sancion áci a, po el no eje cicio del e o, lo cual
es pue il, Ú decla a desde luégo po una a bi a iedad
pe pe ua que los acue des del pode legisla i o obligan
PARTE II. LIBRO IT.-CAPÍTIJIM III
275
po)ylle, sí
á, pode es de la misma 6 pa ecida ca ego ía que
aquél. Lo que la sancion dice, no es que po ella se au-
men a el igo y el p es igio de la ley, que és e es an
al o que no econoce iguales en la ie a, sino que es
necesa io imp imi ca ác e de -,..Aidad á aquello que ha
de obliga á odos, y es e ca ác e se consigue en esa o -
ma
y
po ese p ocedimien o, una de cuyas in e io es
condiciones es sus i ui en ajosamen e al e o suspen-
si o, po que en de echo cons i ucional la, unidad de la so-
be anía se ep esen a po la unidad del pode , de que han
de emana odos los acue dos
y
odas las esoluciones,
mién as és e enga las condiciones de mudanza y es-
ponsabilidad que el ca ác e mismo de la sobe anía e-
quie e.
Decla ado en es a o ma el sen ido en que la sancion
debe acep a se y las limi aciones que ae consigo, no
se ha dicho aún lo que al
Je e del Es ado co esponde
en
los g a es con lic os cons i ucionales, que pueden apa-
ece á cada paso. Todos es os medios se educen á la di-
solucion de las Cma as
y
el cambio de Minis e io,
con
ánimo de a e igua , po una nue a consul a al país 6 po
la
con
)anidad de és e con el Gabine e nue o, si
se han
sa is echo cumplidamen e las exigencias de la opinion
pública. Desde luégo en un buen égimen ep esen a i o
debe p e e i se siemp e aquel segundo medio al p ime o
de la disolucion de las Cáma as, más expues o á abusos
cuando son la igno ancia 6 la mala é quienes la dispo-
nen y de más g a es consecuencias, po que siquie a sea
po un b e e espacio de iempo, p i a al país de su nece-
sa ia ep esen acion po medio del Pa lamen o.
Pe o sin emba go, S ua Mill obse a juiciosamen-
e que es imposible p i a en absolu o al Je e del Es ado
de es e de echo de disol e los pode es legisla i os, ie e-
cho, que á eces eclama impe iosamen e e! in e és mis-
276
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
mo
de lapá ia. Hay cues iones sob e odo de polí ica in-
e nacional ó de polí ica económica, que su gen inespe a-
damen e, y de las cuales la conciencia pública o ma un
juicio diame almen e opues o al que se e en camino de
p e alece en las Có es; hay momen os en que la ac i-
ud de un Minis e io se e a o ecida os ensiblemen e po
la
nacion con a la ac i ud de los Dipu ados, y
en
es as
ocasiones lo más p uden e y lo más p ác ico es e i a el
con lic o, con ocando Có es nue as en el plazo más b e-
e que sea posible, pa a que és as, sin apelacion
y
como
inspi adas en las úl imas imp esiones, decidan lo que sea
con enien e al
salus popal
i ,
sup ema ley en odas es as
ci cuns ancias, que an ácilmen e se p eñan de pelig os.
Y como quie a que el S . Moya examina magis al-
men e es a cues ion, haciendo e que el de echo de diso-
lucion no puede nega se al Je e del Es ado (1), bueno se á
ad e i , pa a que nadie incu a en e o es indisculpa-
bles, que es a a ibucion le co esponde, no como pode
mode ado , sino como al Je e del Es ado, y que po an-
o no ienen de su pa e ni aun apa iencias de azon los
que piensan que es e de echo sólo puede se eje cido po
los Mona cas, con undie ido las imosamen e la in- es idu-
a de P esiden e de la República con la de Je e del pode
ejecu i o, e o que iene aíces más hondas se encuen-
a más gene alizado, po desg acia, de lo que á p ime a
is a pa ece, y obliga á e ae se de la p o esion
(le
es a
o ma de gobie no, in eligencias pode osas, que buscan
en las mona quías cons i ucionales un dique que opone
á la in asion de las pasiones popula es en unas Cáma as
desbo dadas. La, posibilidad misma, de es os con lic os en-
e el pode legisla i o
y
el ejecu i o iene á demos a
de una mane a indi ec a la e icacia
y
e
la necesidad de la
sancim.
(1)
Op. ci .,
pág. 134
y
siguien es.
PARTE II. LIBRO II. CAPÍTULO
iu
277
Wnos expues o á pelig osos ex emos y más ecuen-
emen e ealizado es el emedio que señalan odas las
Cons i uciones á los con lic os, que se o ecen en e una
Cáma a, in é p e e iel de los in e eses nacionales, y un
Gobie no que con buena ó mala (5 a apa ándose de ellos.
La con ianza
y
la designacion de la Cáma a son la egla
más segu a y el c i e io más cie o, que debe emplea se
pa a pone é mino á las c isis, an o pa ciales como o a-
les. El de echo del Je e del Es ado es en es e pun o indis-
cu ible y puede elegi lib emen e, pe o la segu idad del
mismo Gabine e elegido y el p opio in e és del que lo de-
signa esponden en un égimen pa lamen a io, since a-
men e p ac icado, del éxi o de la eleccion cumplida, so
pena de ol e á un pe íodo, en que sean egla de con-
duc a la a bi a iedad y el cap icho, y ce i icados
de ca-
pacidad
polí ica las a ecciones pe sonales del je e, an
mo edizas como demues a la desdichada his o ia de o-
dos los a o i os, his o ia á que po dicha ha pues o é -
mino la admision más Ú ménos olun a ia del sis ema e-
p esen a i o en odos los países ci ilizados.
Cié ase es e cuad o
CJII
la esponsabilidad de los Mi-
nis os, eó icamen e econocida en odas pa es (1) y casi
(1) Á excepcion de los Es ados- Unidos de Amé ica. A es e p opósi o ci-
a é ambien lo que Laboulaye ae en la ob a án es e e ida. (Pág. 18G.)
«Hoy se encuen an muchos incon enien es en es e sis ema y ya em-
pieza á habla se en Amé ica de la esponsabilidad de los Minis os. Com-
p éndese al in que en la mona quía, en que son los Minis os esponsables,
que la opinion publica puede de iba á cualquie ho a del dia, y eempla-
za los con homb es que ep esen en mejo el pais, hay más libe ad y más
e dade a democ acia que en Amé ica, donde un P esiden e ep esen a po
espacio de cua o años la Adminis acion sin que nadie pueda oca su po-
de . Ve dad es que su nomb amien o obedece á una co ien e polí ica; pe o
¿quién desconoce la mo ilidad de la opinion? De odos modos es un hecho
e iden e que du an e cua o años el je e del Es ado puede gobe na solo, se-
gun su sis ema
y
sin da oidos á las eclamaciones del país.»
«Ac ualmen e en el Cong eso de los Es ados-Unido
s
los Minis os no co-
nocen las Cáma as, ni és as conocen á los 1inis os. Sólo el P esiden e es
quien enlaza los dos poda es. El Cong eso puede hace leyes pa a con a-
278
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
nunca exigida po los Pa lamen os, y es e es el único e-
ma de cuan os se e ie en al pode ejecu i o que pod ía
in e esa al obje o de es os apun es, pues lo e e en e á
o ganizacion y cumplimien o de los se icios públicos, y.
aun de los judiciales, ya en su luga no amos se p es a á
discusiones de o o géne o, y po comple o y adical -
men e se halla ue a de odo in e és polí ico, áun cuando
la ieb e de de e minados ins an es a as e á deba es de
al índole cues iones, cuya na u aleza epugna es a, a den-
ísima con o e sia é ins i uciones, cuyos unciona ios
son más pe manen es
y
es án des inados á juzga los ex -
a íos mismos de aquellos, que eme a iamen e los en-
uel en en sus p og amas de gobie no, con i iendo en
a mas de pa ido los que son in e eses cons an es de oda
sociedad bien o ganizada.
ia las mi as del P esiden e, sin que és e pueda in e eni de o a mane a
que con su e o; po su pa e, el P esiden e puede ene en jaque al Con-
g eso.
Es un es ado de con inuo ozamien o que puede llega á se pelig oso;
mién as con la esponsabilidad minis e ial se ienen minis os, que ep e-
sen an á las Cáma as en el Gabine e del P esiden e, y á és e en las Cáma-
as. De al mane a se ob iene una p ecision de mo imien os en odas las
piezas de la máquina gube namen al, que no es posible consegui en o o
sis ema.»
PARTE -- LIBRO III,
CONDICIONES SOCIALES NECESARIAS AL SISTEMA
REPRESENTATIVO.
CAPÍTULO I.
LEGALIDAD DE LOS PARTIDOS.
La
cues ion de la legalidad (le los pa idos me ece ca-
pí ulo apa e, siquie a sea , como án es quedó indicado,
un complemen o pa a, la o ganizacion jus a
y
e dade a
del pode legisla i o, po que desde el momen o en que
un impulso doc ina io, bajando de al as egiones, apa -
a de la ida pública po injus i icados ecelos ó p e ex-
os í olos á masas en e as de ciudadanos, ni las ma-
yo ías ep esen an e dade amen e el espí i u del país,
ni es ecunda
y
pode osa la accion de las mino ías, a as-
adas muchas eces po las pasiones popula es al cam i-
no del e aimien o, y condenadas o as á deja oi en el
Pa lamen o pequeño núme o de o ado es, cuya palab a
más se di ige á la nacion en e a que á Gobie nos
y
Cá-
ma as, p e enidos de an emano con a odas sus solu-
ciones,
y
dispues os á ahoga con el mu mullo
y
la ame-
naza las más ancas de sus decla aciones.
Cabe á Guizo la is ísima hon a de habe aplicado
y
o mulado en é minos ca egó icos es a dis incion de los
pa idos en legales é ilegales, dis incion en que se ol idan
los más suma ios
- ,( ni nos del
de echo
púl)l ico , con
i
n n-
36
982
TEORÍA ORGÁN.ICA DEL ESTADO
diendo las imosamen e las pe sonas con los ac os y los
pa idos con las pe sonas, como si á modo de co po a-
ciones colegiadas pudie an se en su o alidad,
y
como
ales co po aciones esponsables de sus acue dos. Es de
ad e i , pa a mayo inconsecuencia, que odos los g an-
des doc ina ios, que han sos enido es a clasi icacion e-
conocen el p incipio de la sobe anía nacional y el de e-
cho de cada ciudadano pa a emi i lib emen e sus ideas.
Fó manse allá en la Edad an igua los pa idos socia-
les, inspi ados di ec amen e en una solucion idealis a, y
ansiosos de aspa en a la en la ida de una mane a in-
media a ; c ecen
y
se cons i uyen po los siglos de la
Edad media los bandos y los pa idos locales, en con usa
amalgama con los es os de la Edad an igua.,
y
apa ecen
al in casi á nues a is a los que llamamos pa idos po-
lí icos, in e medio de unos
y
o os, y an dis an es de las
u opías de la escuela como de las mezquindades de la
bande ía (1). Es os pa idos polí icos
son
los que han al-
(1) No son esos es é minos iguales, po más que así lo hayan c udo
pa a su desg acia muchos pueblos, en épocas no lejanas y áun los enga po
sinónimos el ulgo. En e la escuela>, el pa ido y la accion hay senaladi-
simas di e encias. La escuela pe sigue un ideal que no es á en la ida, que
se pie de en las egiones del in ini o, que se mancha ia con el con ac o de
la ie a: ija en una idea, ado ándola con ana ismo, á chalo sac i ica odo:
cualquie ole ancia le pa ece ia un pecado; cualquie concesion an c imen;
su eino nó es de es e mundo, es un cielo que in en a la ima
y
inacion y del
cual se sien e since amen e enamo ada, lo mismo cuan
lo es azulado y pu-
ísimo que cuando le empaña la nube de inmo alidad, del cielo con que soñó
Pla on. El pa ido se sien e apasionado ainbien po un p incipio, pe o ese
p incipio en an o le pe sigue en cuan o que lo c ee ealizable y se sien e
con ue zas pa a es ablece le en la. p ác ica; sabe que es e es el mundo de lo
ela i o y no sueña, i e de la ealidad; si la ealidad le impone sac i icios,
los acep a, po que cada sac i icio do los pa idos es un paso en el camino de
su glo ia como cada sac i icio de los pueblos es un paso en el camino de su
libe ad. La accion no iene ideales; y si los iene no acila en sac i i-_ a los
si ese sac i icio puede se ia p o echoso; no e las cosas idealizadas, ni si-
quie a co no son en la ealidad; las mi a po el lado del egisnio g ose o y pone
sus se icios á p(iblica subas a: como Sa u no á sus hijos, es capaz de des-
oza sus p opias ob as, si es o puede ale ia más que el conse a las. La
escuela iene su glo ia en su p opaganda, hie e con los esplando es i isi-
PARTE 1I. LIBRO III. _ CAPÍTULO I
289
Desde luégo los pa idos, que i en den o de l
Cons-
i uciom son pe ec amen e legales, á los ojos de odos los
doc ina ios. La cues ion se educe á a e igua , se en-
iende desde aquel pun o de is a, si losque desean su
e o ma se hallan en el mismo caso, y cla o es á desde
luégo que ya. en es e luga el e o de semejan e di ision
se enlaza con la u opía de las Cons i uciones i e o ma-
bles, úl imo engend o de la eaccion eu opea, encida en
el e eno de la lógica po el sólo ecue do de la sobe a-
nía nacional, co no uen e cons an e
y
e icaz de odos los
pode es.
Si la di ision de los pa idos en legales é ilegales se
unda en la pe manencia absolu a de cie os p incipios y
de cie as ins i uciones, desmen ida es á po la his o ia
en los hechos
y
po la azon en la conciencia, que si ales
p incipios son po sí inmu ables no ha de a ia los el
humano es ue zo, y si no lo son po su p opia na u aleza,
se á in( il juego de palab as decla a lo así, po que lo
es epi oso de la caida denuncia á lo also
y
acío de les
undamen os (1). Es cla o que no se consen i á á un pa
«Compá ese, dice
(Se' jo e nemen ,
p. '7) en es e espec o la condicion
de las pa cialidades poli ices de Ingla e a con las de los pueblos la inos.
En es os, cada pa ido iene un p og ama comple o, que ab aza desde la
Cons i ucion del Es ado has a la úl ima ley o gánica, y las más de las
e-
ces
soluciones pa a los p oblemas sociales; en aquél di ide
á
wig hs
y
o ys
an sólo el sen ido gene al, conse ado en unos, p og esi o en o os,
y
hoy iende has a á desapa ece es a o ganizacion, y se sus i uida po
ag upaciones ansi o ias y empo ales, o madas pa a un lin conc e o,
pa a, una L
i
o ma dada, cumplida la cual desapa ecen. El modo de se de los
pa idos en
un
caso co esponde á épocas de ansicion, co no lo es la p e-
sen e pa a los pueblos la inos. El o o es p opio de pueblos, que como
el inglés, han llegado á alcanza una o ganizacion, cuyas bases esenciales
son acep adas po odos, no siendo, po lo mismo posibles las di e encias,
sino
espec o á las cues iones conc e as, que an su giendo sucesi amen e.
Po eso, mién as en es e país la sus i ucion de un pa ido po o o en el
pode es un hecho que
no
conmue e la sociedad, en los o os p oduce un
comple o as o no,
y
es unas eces causa y o as e ec os de is es
y
la-
men ables con ulsiones.»
(1) Dos e oluciones
y
la cuida de los S ua dos, dice Fischel, ue on los
esul ados de es a in encion de la eología moná quica, en Ingla e a.
37
`)
90
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
ido la des uecion (le la p opiedad ó de la amilia, pe o
no po que lo impida o o pa ido sino po que semejan e
deli io es á en pugna con odos los ines esencialmen e
Humanos
y
sólo con undiendo, como ad ie e muy bien
el S . Moya, las ins i uciones con las leyes que las e-
gula izan, cabe pensa absu dos ales como la des uc-
cion de esos g andes ines.
La legalidad de los pa idos no signi ica o a cosa sino
el de echo consignado en odos los países de emi i lib e-
men e las ideas, en
cual luga y o ma más ó ménos
limi ados, y mién as es e camino no se abandone, el a,na-
ema de ilegalidad lanzado con a cie as doc inas se
es ella á en las con adicciones de sus mismos ad e sa-
ios, como demos a on á Guizo los hechos y ha demos-
ado elocuen emen e y en echa muy ce cana el p o-
g eso de las ideas pe seguidas (1).
(1) En una Cáma a española ha hecho e ecien emen e el S . Ca a-
jal, que bajo
('1
pun o de is a ju ídico odos los pa idos son necesa ia-
men e legales. Copio aquí los pá a os de su discu so que á es o se e ie en.
(S
e
sioli del 5 de olio de I s--,8.)
«Así como que emos el O den esul an e de la democ acia, a,sí somos un
il ido pe ec amen e legal. Es a oo ia de los 'pa idos leales é ilegales
pu,10 in en a se en aquellos iempos de Cous i wion in e na
de
que ha-
blaba a las CO es an e io es con su elocuencia y ‹
,•
alana desen ol u a el se-
Cano as; pe o la esis sen ada po el S . in is mo de la Gobo nacion di-
lie e al.s in an o en la mane a de plan ea se, si no en los esul ados, de la
ésis n es sosUnida po el S . Cáno as: ha mejo ado, decla o que ha me-
jo ado la esis.
Decía el S . 7 linis o de la lobe naciou que habia bases undamen ales,
bases esenciales de la sociedad y del gobie no, que es án bajo la sal agua -
dia dei Códio penal, y que los pa idos, que las p oclamen como dogma de
su escuela se án pa idos ilegales. En iendo bien que aquí hay un g a e
e o
(1.1.i
co eccion y que es a ase no ha podido sali así de los labios cas-
izos
del
S . Sil ela. P:1 S . Minis o de la Cobe nacion ha dicho, sin duda al-
una, que el que p oclame los p incipios con a ios incu i á en la acha,
en la no a de ilegalidad
y
es a á den o del Código penal. Pues el a . 181 de
es e Codi
e
o, (mico á que S. S. ha podido e e i s,
,
,,
dice «que
es deli o eje-
cu a
po
medio de la ue za, (")
ue a de las ías legales,
ac os que iendan
eemplaza
el
sis ema moná quico-cons i ucional po el gobie no absolu ó
O la nepúl)lica;► y es e iden e que si alguna ez noso os ol emos á las
e
j
'iones donde las L
ey
es se modi ican, hab emos de eemplaza es e a ícu-
ARTÉ
III.—CAPÍTULO I
291
La decla acion de ilegalidad, cuando no se bo a po
los mismos que la p onuncia en, de lo cuál enemos ejem-
lo
po o o qae diga p ecisamen e lo mismo con elacion á la o ma epu-
blicana, y con excepcion del égimen
moná
quico-cons i ucional y del go-
bie no absolu o.
Pues bien, el a ículo dice p ecisamen e lo con a io de lo que el seño
Minis o de la C3' obe nacion asegu aba; po que pa a que un indi iduo sea
eo de es e deli o, es p eciso que ejecu e los ac os á que se hace e e encia
po medio de la ue za b
ue a de las ías legales. Lo
que quie e deci que hay
ías legales po medio ele las cuales un indi iduo puede abaja po el
iun o de un gobie no dis in o de aquel que
elizmen e
nos ige. Fue a de las
ías
legales:....
(El S . Minis o de la Gobe nacion hace signos nega i os.)
Si el
concep o del a ículo hubie a sido el que con sus nega i as me pa ece que
asegu a el S . Minis o de la Gobe nacion, el a ículo hubie a dicho que
odos los ac os que se ejecu a an pa a cambia es e sis ema po o os se-
ian ac os punibies, ac os de deli o. No dice eso; dice que se han de ejecu-
a po medio de la ue za, ó ue a de las ías legales: luego hay ías lega-
les que pueden conduci nos á ese obje o.
Si es o
se
dice de los indi iduos, ¿qué no se pod ia deci de los pa idos,
inaccesibles en de ini i a á ues as pe secuciones, po que las pe secucio-
nes de los pa idos sólo si en á la pos e pa a mo i ica á sus indi iduos y
pa a deshon a á, los pe seguido es? Es o que dice el Código penal en el a -
ículo 181, es o mismo dice en el a . 182, en que habla de la p oclamacion
de míximas en euniones públicas, epa imien o de imp esos y algunos
o os ac os que pueden conduci á la ejecucion de ese p opósi o. Luego
ningun pa ido po'í ico es ilegal; luego cualquie a que sea el nomb e que
enga un pa ido polí ico, como sea un nomb e p opio
y
adecuado,
como
es é en elacion con los p incipios
y
con la conduc a que ese pa ido obse -
e, es un nomb e que laluz del dia puede p oclama se; como yo p oclama.-
ia con o gullo el que me dis ingue, si
n
o ue a po la campanilla del seño
P esiden e.
Es a. cues ion, mi ada bajo el pun o de is a en que la mi aba el S . Mi-
nis o de la Gobe nacion, es á esuel a en mi concep o, á a o nues o;
y
lo es á ann imls si nos ocupamos de la iloso ía undamen al polí ica. Xuu
en la his o ia misma, ¿hubie an los seño es de la mayo ía, since os mo-
ná quico-cons i uciona
les
á lo que en iendo, hubie an los seño es de la ma-
yo ía conside ado que e a su pa ido ilegal en aquellos años is ísimos del
gobie no absolu o de nues a pa ia, en que e an pe seguidos nues os
homb es más impo an es, los p ogeni o es de nues as ideas, po que p o-
_
esaban los p incipios in iná quico-cons i ucionales?
Pues si concedeis
á un Gobie no el de echo de pe segui á un pa ido po conside a lo ilegal,
decidme, ¿qué haceis de ues o pasado
y
del p og eso polí ico? ¿Habeis e-
nunciado po en e o á ese an iguo dogma de nues os pad es y que eis en
p o echo ues o la pe i icacion de la sociedad? Hay en ella p incipios in-
manen es que son en su esencia inqueb an ables, inal e ables en sus ancia,
pe o que en sus o mas son cons an emen e a iables: la p opiedad, la pe-
nalidad, lo que hay de más g ande en el ondo de los cimien os sociales,
odo eso lo habeis oso os discu ido y modi icado. Vues a eo ía, pues,
n
o
es más en de ini i a que un a ma de comba e con a noso os,»
292
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
píos en España,
conduce á la e olucion que es el e ai-
mien o de las ías legales ó al e aimien o que es la e-
olucion del silencio, males ambos con a los cuales sólo
es e icaz co ec i o la pu eza del 4-imen pa lamen a io
-
comp endiendo la ep esen acion de las mino ías (1)
y
(1) Pe o con se an bene icioso el p incipio de la ep esen acion de las
mino ías, ha enido la desg acia de no habe nacido á iempo de e i a mu-
chos de los as o nos que an ocu idos du an e la p ác ica del sis ema
cons i ucional. Ese p incipio es muy mode no. Aunque es á p obado que no
es su in en o el publicis a inglés Tomás Ha e, coma Laboulaye p e endia,
po que áun sin sali de Ingla e a, ya án es que Ha e, el Duque de
Rich-
mon, Macha y algunos o os esc i o es hablan de endido la eo ía :',us ísima
de que las Cáma as deben ep esen a á, la Nacion en e a, no á una pa e
de ella, siquie a esa pa e sea la más nume osa, es, sin emba go, muy cie -
o, que es a eo ía, en la cual el Gobie no pa lamen a io ha de encon a
an alioso de enso de su du acion y de su eng andecimien o, es mode -
nísima si se a iende á la ida que el égimen ep esen a i o cuen a en la
G an B e aña.
Al B asil, á, ese pais en cuya Cons i ucion se consignó po ez p ime a
la di ision de los pode es del Es ado, que acep a con ca ac é es p opios el
mode ado
co no ga an ía y equilib io de los o os es , se debe ambien la
encion del p incipio de las mino ías. Es a idea, no ménos luminosa, ú il
y jus a que la del pode neu o, no log a como ella, se admi ida en la. le-
gislacion, y encuen a g an núme o de impugnado es con a los que la de-
endió su au o el S . Bece a Cabalcan i, cuyos esc i os no ables po más
de un concep o son los p ime os que nos hablan de la necesidad de que
haya en las Cáma as una, ep esen acion de las mino ías como medio de
hace posible el p og eso polí ico y de e i a las e oluciones. Las sábias
enseñanzas del S . Bece a no ue on
p
idas; el Gobie no b asileño desdeñó
acep a una e o ma en la que sólo eia el pelig o de un cambio de Minis-
e io, no las en ajas que nadie hoy niega, y el B asil, que pudo habe e-
nido una página más de glo ia en su ida cons i ucional, dejó que Dina-
ma ca se la a eba ase.
En la ley elec o al dinama quesa es en. donde po ez p ime a
emos
es ablecido y egulado el p incipio de la ep esen acion de las mino ías. A
p opues a de su Consejo de Minis os le acep ó el ey C is ian IX en 18:1,
y en el a . 4
0
de la Cons i ucion de aquel país, o ada el '7 de No iemb e
de 18(35
y
sancionada en 28 de Julio de 1833, se de e mina que las elecciones
del Lands hing ó Cáma a del país se e i iquen con sujecion á las eglas
del sis ema p opo cional ( o holds hals alg).
A la ley danesa siguen los abajos y la p opaganda de M . Tomás Ha e,
el cual, con su lib o i ulado
Elsisleina del cocien e,
hizo necesa ia la e o ma
elec o al en Ingla e a, á que no llega on los conse ado es con la ley
de 1832,
y
p o ocó uno de los mo imien os de la opinion más unánime que
se ha is o en la G an B e aña du an e el ac ual einado. La doc ina de
Fia e encuen a al nace de enso es ilus es que no la abandonan has a de-
ja la asegu ada con el o o del Pa lamen o
y
la sancion de la Co ona.
PARTE II. LIBRO
III.—
CAPíTULO I
293
la since idad de los Gobie nos, an ol idados, en ocasio-
nes, de su p opio o ígen, que al escucha las censu as
que di igen á los ac os de ue za, pensa ia cualquie a no
en e ado que llega on á las es e as del pode po o acion
unánime de alguna Cáma a
y
en e los aplausos en u-
sias as de un pueblo.
S ua Mili la acep a, como una jus icia y no cesa de encomia sus mé i os;
la p ensa se decla a en su a o
y
censu a á los enemigos de la e o ma di-
ciendo
c
oque es p opio de los homb es de Es ado sabe lo que hay de bueno
en las ins i uciones condenadas á pe ece , más bien que obs ina se en
a as a el eso o p opio en una ba ca abie a, pa a que ba ca y eso o se
hundan jun os.» (Palab as del pe iódico inglés
The Thimes.)
Y Lo d Russell
abaja con ene gía, aunque con poca o una, pa a consegui e la pues a
en p ác ica de an e su gobie no.
No lo log ó. Pe o la e o ma e a ya
más
pode osa que odos los homb es
y que odos los pa idos. En 18(33, el Gabine e libe al p esidido po Lo d
Russell se e obligado á p esen a su dimision po que la mayo ía de las
Cáma as e a con a ia al p oyec o de ley elec o al, y en 1867 un año des-
pués, el Minis e io conse ado de Lo d De by iene que lle a al Pa la-
men o aquel p oyec o, que es acep ado con en usiasmo. Esa ley elec o al
de 1837
(The ep esen a ion o he pcople ac ),
que es la igen e en el Reino-
Unido, ex iende conside ablemen e el de echo elec o al, concediendo el su-
agio á muy ce ca de un millon de ciudadanos más de los que an es le eje -
ci aban,
y
dispone, pa a (la ep esen acion á las mino ías, que en los con-
dados
y
bu gas que engan es ep esen an es, los elec o es no -pueden
o a más que dos candida os,
y
que en la ciudad de Lónd es , que elige
cua o dipu ados, cada elec o no o e más que es. De es e modo se ha
conseguido que odos los pa idos engan ep esen acion en el Pa lamen o,
po que, ese sis ema se p ac ica ielmen e,
y
es o hace in isibles los de ec os
de que adolece. En ese mismo año, el p incipio de la ep esen acion de las mi-
no ías encon ó en los Es ados-Unidos un elocuen e p opagandis a, Ske ne,
que demos aba la necesidad de acep a la ley elec o al de la República del
No e de Amé ica en bases más jus as de las que la se ian de undamen o,
con es as ené gicas palab as: «':
-
1 ac ual sis ema de elecciones es injus o en
eo ía
y
da en la p ác ica ama gos u os. Pidamos la a,-lopcion de un mé-
odo más jus o del cual engamos de echo á espe a bene iciosos esul a-
dos. No consin amos que con inúen nues os ad e sa ios a ibuyendo á la
democ acia los incon enien es de un e óneo sis ema elec o al. ¿ Qué dicen
en Ingla e a y en el Con inen e los ad e sa ios de la democ acia? Dicen
que excluye de la ida polí ica á los homb es más in eligen es, á los que
pa a mayo hon a
y
en aja de país debe ian pe enece á las Cáma as. La
e o ma que in ocamos (la de que las mino ías es én ep esen adas) co e-
gi á p ecisamen e es os incon enien es, pues o que odas las opiniones
que exis en en el país end án una ep esen acion legí ima »
Ni en la Cons i ucion ancesa de 1852, ni en el dec e o de 29 de Ene o
de 1811, ni en la ley elec o al de 30 de No iemb e de 1813 que ige ac ual-
men e en la República ecina y en la que se inde ibu o
humildísimo
al
294
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
Más, mucho más, di ia yo sob e es a unes a eo ía de
los pa idos legales ilegales si no i amos su ine icacia
en nues o suelo,
y
si el S . Moya no dije a an o
y
an
bueno y an since amen e democ á ico, po que e na es
es e que di ícilmen e se ago a, cuando pa a eco dá nos-
lo á cada paso, se p e ienen de al mane a los pode es
su agio uni e sal, encon amos ninguna disposicion que a o ezca la e -
p esen acion de las
minoi ia,s.
Mas, no es F ancia sólo la que sigue conduc a
an con a ia á la esencia del égimen ep esen a i o. Son muchas las na-
ciones que aún no han copiado en sus leyes las eo ías sus en adas po
Ha e, Ske ne y s ua Mili, pe o no hay que eme po la e o ma. Su elo-
gio le hacen los 1.7ne lcios que p oduce en donde se p ac ica; odos los pa -
idos libe ales la acep an, po que como es jus a, á odos a o ece igual-
men e;
y
si el espí i u de la eaccion le es con a io, ella sab á disipa le
como en 18 3
-
7 disipe en Ingla e a aquella oposicion que pa ecia in encible.
La
Re is o de T ibunales
ha publicado un cu ioso
y
no able abajo del
Doc o B unial i, i ulado:
La jus a ep esen acion de lodos los elec o es,
del cual
en esacamos muchas
de
las an e io es no icias; y en él se hace un de eni-
do análisis de los sis emas que hoy se emplean pa a consegui que las mi-
no ías es én jus a y p opo ciona,Imen e, ep esen adas. Es os sis emas son
cua o: el del o D limi ado, el del o o acumula i o, el del cocien e
y
el de
las lis as concu en es. Consis e el p ime o, en hace que las mayo ías o-
en en cada colegio ó dis i o elec o al an os candida os ménos uno cuan-
os deban se los Dipu ados que el dis i o ó seccion deba elegi . De sen-
cillísima aplicacion es e. sis ema, donde como en Ingla e a ielmen e se
p ac ica, es ocasionado como ninguno á la alsedad, cuando las mino ías
no ienen la o a-anizacion debida ó las mayo ías ca ecen del desin e és á
que la ley quiso obliga las. Supongamos un colegio donde co esponda
elegi cua o dipu ados; las mayo ías o an es; pe o si la mino ía no
cuen a con la cua a pa e de los su agios po es a accionada, no log a-
á ep esen acion; ;
,
po qué? Po que á las mayo ías les ha de se muy ácil
bu la los deseos de la ley combinando las candida u as de al modo, que
odos los elegidos sean de su de ocion, sin que apa en emen e hayan que-
b an ado las disposiciones legales
11
i negado el de echo de las mino ías.'
Más acep able que el del o o limi ado, aunque no po comple o lib e de
abusos, es el sis ema del o o acumula i o que concede á cada elec o , no
sólo un o o aplicable á los di e en es candida os ó á an os ménos uno
cuan os deban se los elegidos, sino un núme o de o os igual al de los e-
p esen an es que le co esponda nomb a , pa a que si lo c ee con enien e
pueda acumula los odos en a o del candida o de su pa ido que más se-
gu o enga el iun o. Medio e icaz de que las mino ías es én ep esen a-
das, si bien no en la jus a p opo cion que las co esponde, es e sis ema se
ha mejo ado pa a consegui lo con dos modi icaciones que han de hace más
e icaces sus esul ados. Consis e la p ime a en econoce en los elegidos
el de echo de, aplica sus o os sób-i- an es al candida o que los necesi e, y la
segunda más azonable y legi ima en au o iza á los elec o es pa a que en
las candida u as puedan inclui , después de los candida os p e e idos, los
PARTE II. LIBRO M. CAPÍTULO Y
295
cons i uidos, en pago sin duda de los es ue zos coi que
un
dia pudo la libe ad sal a á lapa ia, pa a cae des-
pues, en uel a en cua o gue as, en que se habian
conju ado pa a su pe dición odos los enemigos de la de-
moc acia.
nomb es de aquellos o os á quienes aplica ian sus su agios en el caso de
que los p ime os no lo necesi asen po habe ob enido su icien e -núme o
de o os.
Se ha dicho que e a complicadísimo y o iginado á lamen able con usion
el sis ema del cocien e que in en ó
y
de endió Tomás Ha e , co no el más
á p opósi o pa a consegui que odos los elec o es u ie an en las Cáma as
la ep esen acion debida. No hay al cosa. Di idi el núme o de los elec o-
es insc i os en las lis as de una seccion ó dis i o po el de los candida os
que aquella seccion deba elegi y log a que el núme o esul an e sea el de
los su agios que se necesi an pa a se elegidos; hace que cada elec o no
enga más que un o o, pe o que pueda esc ibi en su papele a, además del
candida o p e e ido, los nomb es de los que elegi ia si el p ime o euniese
ya el núme o de o os necesa io pa a el iun o; decla a elec o un cwindi-
da o desde el momen o que eune un núme o de su agios i
g
ual al ,del co-
cien e de que hemos hablado, y aplica los o os sob an es
'
á
'
los candida os
que le sigan en la papele a po ó den igu oso, pod á se complicado pa a
los esc u ado es, pe o no pa a el elec o ; pa a el elec o es e sis ema, que
en Dinama ca se ha empleado con éxi o, se á una ga an ía de que su su-
agio ale pa a algo, cualquie a que sea la opinion que sus en e,
y
pa a el
país la ce eza de que en los Cue pos Colegislado es ha de es a ielmen e
ep esen ado.
Pe o con se lo mucho el del cocien e, áun
nos
pa ece más p e e ible
y
sob e odo más á p op(si o pa a que es én ep esen adas, no sólo la mino ía
sino odas las mino ías, el sis ema de las lis as concu en es. Fácil es con-
ence nos de es a e dad. Al dec e o en que se anuncia la celeb acion de
unas elecciones gene ales siguen siemp e muchos abajos que la Adminis-
acion ealiza pa a cumpli la
ley
y los pa idos pa a p e eni se y hace ,
es ando p epa ados pa a la lucha, más segu o el iun o ó ménos e gon-
zosa la de o a. Pues bien; po el sis ema de las lis as concu en es se log a
que los pa idos que ienen e dade o a aigo en el país no dejen de es a
ep esen ados, y se a o ece su o ganizacion
y
p opaganda, po que exige
como p elimina que al empeza las elecciones odos los pa idos hayan
publicado las lis as de sus candida os au o izadas po los di e en es comi-
és elec o ales.
El sis ema es una e o ma del del cocien e, de que oma o igen. Cada
elec o puede o a po los candida os de una lis a ó solamen e po los que
elija de en e ellos. e i icada la eleccion se suman los o os que han ob e-
nido los candida os de cada una de las lis as publicadas : el o al de o os
se di ide po el núme o de ep esen an es que deban nomb a se; se e culln-
as eces es á con enido el cocien e en los su agios ob enidos po las dis-
in as lis as y cada una de ellas end á an os candida os elegidos cuan-
os indique el esul ado de la ope acion an e io '. Es e mé odo es sin duda
el que consigue mejo hace que odas las mino ías es én ep esen adas.»
(Moya.
Con lic os en e los pode es del Es ado.)
CAPÍTULO II,
RESPONSABILIDAD DE LOS PODERES. - REVOLUCION.
El S . Moya, al abo da de en e el ema de la es-
ponsabilidad del pode mode ado , ompe con algunas (le
las a i maciones en es ec i icadas y de las cuales pudie a
habe se deducido asen imien o á de e minadas ó mulas
doc ina ias, hoy po desg acia co ien es en e los a-
adis as, sancionadas en las Cons i uciones, como é mi-
no supe io del mode no p oceso de las o ganizaciones po-
lí icas;
y
colocándose de un golpe en el e dade o sen ido
de la ciencia , p escinde de odas las conside aciones , á
que nos iene acos umb ado lo icioso y poco i il (le nues-
a educacion polí ica,
y
ca egó icamen e decla a que, aca-
adoy econocido el p incipio de la sobe anía nacional,
el
pode mode ado debe se esponsable de odos sus ac os,
cuando és os sean con a ios á la olun ad ó á los in e eses
del pueblo. Y éngase p esen e que odo lo que el au o
del lib o dice espec o al pode mode ado es pe ec amen e
aplicable al Je e del Es ado en la clasi icacion de pode es,
p opues a pa a eemplaza la del S . Moya, sin que ni po
un ins an e alga pa a eximi de esponsabilidad á an
al o magis ado supone le de mayo ca ego ía que los
o os pode es, po que no son és os, como ales pode es,
los que le juzgan, sino la nacion misma en uso de su so-
38
298
TEORÍA ORGÁNICA DEL ESTADO
e
be anía, po medio de la ep esen acion que con es e
obje o ex ao dina io concede á á sus Dipu ados.
Que el Je e del Es ado ó pode mode ado puede peca
con a ley es cosa an llana y an na u al, que no bas an á
disimula la adulaciones exage adas con que cie os pa -
idos, ansiosos de pode p ocu an des anece á los Mona -
cas. Po desdicha, ni és os ni los P esiden es de Repúbli-
ca pueden p escindi de sus pasiones
y
de sus juicios,
y
el deja se a as a po ellos en ci cuns ancias an solem-
nes como el uso de la sancion, el cambio de Minis e io
y
la disolucion de las Cáma as, puede se o ígen de con lic-
os sin núme o y de esponsabilidades emendas,
y
no se ía jus o que espondiendo de sus ac os odos los
pode es , no lo hicie a de los suyos quien iene en la
mano modos
y
mane as de es e iliza odos los p opósi os
concebidos po aquellos (1).
Pe o es a esponsabilidad es ya ho a de que se esc iba
en los Códigos polí icos de odos los pueblos lib es, pa a
que en su eje cicio no haya necesidad de sub e ugios ni
ace ca de su alcance sean necesa ias in e p e aciones.
Y el S Moya, en es e, que es el capí ulo más ascen-
den al de su lib o, ad ie e muy bien que semejan e doc-
ina no es un a en ado á las ins i uciones moná quicas,
sino que, po el con a io , Napoleon
III
en una céleb e
p oclama unida, al dec e o de
24
de No iemb e de 1860
(1) Son con ados los ac os de que el
Je e
del Es adl es e dade amen e
esponsable , po que , no obs an e el e o comun de con undi la uncion
p o
Te e del Es ado con la del pode ejecu i o la sana azon los dis-
ingue.
Así, digan lo que quie an las Cons i uciones, á nadie ocu e hace espon-
sable al Rey de cada dec e o d O den que publica el
Mo í() o icial, y
po el
con a io, odos es iman que él es el único esponsable, cuando disuel e las
Cáma as o nomb a un
n
ue o Minis e io. ¿Cómo 'labia de esponde el Mi-
nis e io que sale y e enda el nomb amien o del que le sus i uye, de és e,
cuando p ecisamen e se suceden, po que ep esen an poli ica di e en e?
(Azcí a e,
El '&11' Go e nmen ,
pág. 2-1.)
PARTE II. LIBRO
II
I.
—
CAPITULO I
299
la acep ó de plano,
y
en palab as an ené gicas
y
con
espí i u an alien e , que no hubie a c eido nadieque
aquellas galla días hubie an de ene un é mino en los
desas es adminis a i os de la G an Bohemia ó en ca-
ás o es an deshon osas como la de Sedan (1).
Un g an esc i o ca ólico, p endado siemp e de lo ma-
a illoso, en cuya pluma se ago aban los a e imien os
más bellos, y en cuya palab a se despa amaban en á a-
gas luminosas las más ex añas in uiciones, el Ma qués
de Valdegamas, cayó ambien en el las imoso ex emo de
sos ene es a doc ina de la i esponsabilidad, ado nán-
dola con an os ala des de ca idad e angélica, que quizás
sus enseñanzas hab án pesado y no poco en las con iccio-
nes de los polí icos españoles que le sucedie on. Opónese
ambien á que la esponsabilidad se exija al pa ido abso-
lu is a; pe o en una discusion cien í ica son de bien poco
peso aquellos a gumen os, un iempo amosos, en que,
ex a iada de odo cauce la nocion del Es ado, p ocu á,-
base iden i ica al Je e de és e, en sus elaciones con los
súbdi os, á un pad e de amilia, en sus elaciones con los
hijos (2).
(1)
La esponsabilidad sólo puede es ablece se, median e una accion o -
dina ia ó ex ao dina ia, que se con ía segun los casos al Senado ó al T i-
bunal Sup emo de Jus icia.
Los Es ados-Unidos han sido los p ime os en plan ea de un modo de i-
ni i o es os p incipios y al amigo de Washing on, Jhon Ma shall, p esiden-
e de la co e ede al, se debe en g an pa e el espí i u
nacional,
que en los
Es ados-Unidos se ha o mado.
Suiza u o el buen acue do de emp ende es e mismo camino al e o -
ma su Cons i ucion en 1848.
En los es ados uni a ios no son an as las a ibuciones de la jus icia po-
de polí ico como en los ede ales, y la azon es ob ia, po que hay en és os
una sé ie de con lic os que en aquellos no pueden p esen a se.
Supé luo es deci que, cuando se a a de deli os comunes, la jus icia
ac úa como de o dina io, y
no
como pode polí ico, áun cuando sea eo el
Je e del Es ado.
1.1(2) «El pode de la sociedad domés ica, decia Bonnald, sólo esponde á de
sus acciones an e el
mona ca
y 'el pode de la sociedad pública, es o es, el
P íncipe, sólo esponde á de sus acciones an e Dios, 'único pode que iene
de echo de juzga á odos los pode es sociales.»
7
CONCLUSION
:30
neamen e, y su p og ama, la base comun (le odossus pa -
idos, es es a:
Unidad é independencia
en el Es ado.
In eg idad
de odos sus de echos en el indi iduo.
Su agio uni e sal,
como p ecedimien o.
Ju ado,
como ga an ía.
Todo cuan o si e pa a p epa a es e esul ado es lo
que, discu ido en las páginas an e io es, puede se i á
odos los pueblos
y
á odas las e
lades; lo que al a des-
de es as decla aciones has a la con eccion de un Código
polí ico, es lo p opio del momen o ( imposible de de ini
po adelan ado, po que en su mayo pa e pende (le con-
diciones his ó icas, a iadas en cada pueblo y en cada
época. Un Empe ado ha dicho que la, mayo pa e de
nues as ideas son adiciones, y en polí ica es a a i -
macion encie a el sec e o de g andes y ascenden ales
sucesos. No es dado p escindi jamás del iempo, en que
se i e y los idealismos más i os se quieb an poco á
poco en el oce con la, sociedad, sin que e lo y sin sen i -
lo. La his o ia, como la a mós e a, pesa con ho ible pe-
sadumb e sob e noso os,
y
si no la sen imos es solamen-
e po que en nues o in e io la e o a ue za, igual que la
con apesa. Po eso en ocasiones, cuando más o iginal
se c ee una concepcion aca iciada en el en endimien o,
suele ella eo se o a cosa que exp esion de inida de as-
pi aciones colec i as , que lo an po los ánimos apasio-
nados de las clases sociales.
Y como aquí pone pun o el S . Moya, ho a es de e -
mina es e enojoso comen a io, que sólo ha podido esul-
a de ales dimensiones, en g acia a lo impo an ísimo de
los p oblemas á lo g a o que es siemp e examina los
en compañía, an excelen e co no el au o de los
Con,Sic os
en e los pode es del Es ado.
INDICE
PROLOGO. ..
e • •
V1
PARTE PRIMERA.— Me a ísica del Es ado.
INTRODUCCION
• • e • .1 • • • • •
•
3
LI BRO PRIMERO.—Concep o del Es ado.
CAPÍTULO
P
RIMERO.—Ca ac é es acionales del Es ado... ......
35
CAPÍTULO II.—Del o ígen del Es ado.. ...
••• ***** •• • • • .
47
CAPÍTULO
idea humana del Es ado... ....
. • ....
65
CAPÍTULO IV.—De inicion del Es ado
73
LIBRO II.—De
los elemen os que componen el Es ado.
CAPÍTULO PRIMERO.—Fisiología del Es ado.... ......
. • • •• • •
79
CAPÍTULO II.—Psicología del Es ado
• ••
99
CAPÍTULO IlI.—Las nacionalidades.
•
...
139
LIBRO III.—É ica del Es ado.
CAPÍTULO PRIMERO.—Del Es ado co no in y como medio.... . . 183
CAPÍTULO
del Es ado
*** • • • • • .
189
PARTE SEGUNDA...-- Mo ología del Es ado.
INTRODUCCION.
LIBRO PRIMERO.—La sobe ania nacional
y
los
pode es públicos.
CAPÍTULO PRIMERO.—La sobe anía...
CAPÍTULO II.—Di ision de los pode es públicos.
•
LIBRO II.—O ganizacion de los pode es públicos.
CAPÍTULO PRIMERO.—Del pode polí ico.
*
CAPÍTULO II.—Del pode legisla i o
e
4
CAPÍTULO III.—Del Je e del Es ado.
•
201
217
231
247
257
269
LIBRO III.—Condiciones sociales necesa ias al sis ema
ep esen a i o.
CAPÍTULO PRIMERO.— Legalidad de los pa idos
......
•
•
.
•
•
281
CAPÍTULO II.—Responsabilidad de los pode es.—Re olucio
n
.
297
CONCLUSION
• •
305