Fo ma de lle a
el
man enimien o
de
máximos
pa a
ob ene la calidad ade-
cuada en la hila u a del algodón'')
po
el
Ingenie o ALESSANDRO VALOTTA
LOS AiJANUARES
Ko hace más de
10
años que los écnicos de la Casa Pla aconsejaban
aún hila con doble mecha a pa i del núme o inglés
32,
lo que exi-
gía es pasos de meche as,
y
en consecuencias, es doblados después dei
manua .
Es os es doblados co esponden
a
un coe icien e de a iación de:
e incluso, si los pasos no e an más que dos y dos ambién los doblados,
hab ía siemp e un coe icien e de
2
po el cual di idi la i egula idad
de los manua es, cuya in luencia sob e la del hilo ll~gaba
a
se así bas-
an e educida.
El sis ema ac ual de abajo, con una meche a única
e
hila u a con
simple mecha, ha eliminado oda posibilidad de compensa las i egula-
idades p eceden es, o iginadas 'en el ba án, ca da o manua , que deben
abaja ac ualmen e mucho mejo que en el pasado. Es o no ya pa a
ob ene un p oceso pe ec o, sino an sólo pa a iguala la egula idad
sob e las ondas la gas que se alcanzaban en el pasado sin es ~~e zo, g a-
cias a los nume osos doblados desisués del manua .
A
pesa de que los manua es han hecho mejo as no ables e:; el ans-
cu so de los úl imos años, la egula idad que impa en es á aún bas an e
alejada de la del pasado, co egida como hemos is o, po los doblados
en las meche as. Todo es ue zo pa a mejo a la es, pues, bien jus i icada.
Pa a abaja bien en el manua hace al a, al p incipio, dispone
de un acondicionamien o capaz de asegu a una empe a u a mínima de
20°,
y
sob e odo, una humedad máxima del
40
al
50
%.
Es as úl imas
condiciones no son áciles de alcanza en nues os climas si n9 se puede
(*)
Texlo
de
la con e encia p onunciada en el mes de No iemb e d.e
1962
en la Escuela
TBcnica Supe io de In~enie os Indus iales (Sección Tex il: ae Ta asa.
dispone en e ano de una g an can idad de agua a la empe a u a má-
xima de
12-14O
C.
La humedad no iene solamen e una in luencia sob e las acumula-
ciones de ib as en los able os de p esión y sob e los cilind os, sino que
aumen a ambién el alo del coe icien e de ozamien o algodón
-
algodón:
haciendo el es i aje más di icil y aumen a así la i egula idad de
la
cin a.
En líneas gene ales, las causas de es a i egula idad pueden impu-
a se a:
a) De ec os mecánicos de la máquina.
b) Ondas de es i aje del algodón.
Pa a los de ec os mecánicos p ecisa que absolu amen e odos los ó ga-
nos, a pa i de los de en ada de las cin as has a los de la cabeza lib n-
do a, se encuen en en pe ec o es ado.
Los cilind os es iados
y
sus able os en pa icula , deben se de u id
p ecisión desconocida has a hoy en las máquinas de hila u a, de al suw
e, que odos los buenos cons uc o es han debido equipa se con máqui-
nas he amien as de p ime a calidad, si han que ido alcanza los s andais
de p ecisión eque idos po la hila u a mode na.
Es o nos pe mi e conclui que la e isión de los manua es es á ac-
ualmen e po debajo de las posibilidades de los alle es de epa ació i
de las hila u as, que pod án emedia como más los pequeños de ec os
que se p oducen en el anscu so del abajo, pe o que no se a e e ían
a a eme e con una e isión gene al, que es po o a pa e desaconsej.i-
ble po el simple hecho de que el p og eso de los manua es en el ans-
cu so de es os úl imos años ha sido an g ande que el mejo consejo qiie
se puede da es comp a máquinas nue as, cuyo cos e no ep esen a
i
suma más que al ededo de
1'5
%
del o al de la hila u a.
Los manua es exigen un con ol ecuen e y ex endido a odas sui
cabezas po medio del apa a o Us e . Es a p ecaución se jus i ica po las
siguien es azones:
A
pesa de odos los cuidados de los cons uc o es, puede siemp e su-
cede que alguna cosa se desplace
y
que una o a ias cabezas abajen
súbi amen e bas an e mal pa a comp ome e la calidad del hilo, pe o
no lo su icien e como pa a que el de ec o sea isible al ojo humano.
Pues o que no hay más doblados después del manua , un de ec o
e en ual no puede se co egido en un paso sucesi o; la p oducción de
una cabeza mode na de manua es muy ele ada, po lo que bas an ai-
gunas ho as pa a en ia a la hila u a can idades impo an es de p oduc-
o de ec uoso.
El empleo del Us e pe mi e ac ualmen e halla bas an e ácilmen e
los mejo es «eca amien os» pa a cada ib a. Hace al a siemp e esal a
que el
eglaje que da luga al hilo más esis en e no es necesa iamen e
aquél pa a el cual el Us e es más bajo.
En
e ec o, se ha llegado ac ual-
men e a comp ende que ue a de la egula idad de sección hace al a
ambién que las ib as posean den o de la cin a una disposición que
a o ezca su deslizamien o egula sucesi o. Fue a de es o hace al a
ene en cuen a el hecho de que con los iejos manua es la p esión es-
aba limi ada po la esis encia de ia piel, y con los cauchos ac uales es
posible aplica p esiones incluso es o cua o eces más ele adas que
aquellas empleadas cuando la sepa ación cie los cilind os es an ap e ada
que a anca las ib as más la gas. Pues o que con es a egulación las más
co as son bien con oladas, se llega a que en es a condición el alo
Us e sea más a o able, pe o el hilo que p oduce es un poco menos e-
sis en e del máximo que se puede alcanza pa a ma sepa ación más la -
ga. Es po es a azón que una g an casa cons uc o a que se p esen ó
a
la Exposición de Milán con un nue o manua con el que conseguía e-
gula idades máximas de
1'8
-
2'1
U
%
con el p oduc o ca dado, no o e-
ce ac ualmen e más qu'e 2-2'4'%, po que ha econocido la en aja de
enuncia a un con ol demasiado ap e ado de las ib as la gas.
Pa a los eca amien os a emplea amos a limi a nos a da las indi-
caciones gene ales siguien es:
Con los manuases de es i ado p og esi o (po ejemplo 1,25
X
1'75
X
X
2'7),
es el segundo cilind o el que iene el mayo abajo y, po con-
siguien e, en es e pu o es donde se p oducen más ácilmen e los desliza-
mien os que dan luga a ondas de
30-
40 cm., que cons i uyen el de ec o
más g a e. Como emedio, aconsejamos aumen a la p esión, lo que
se á absolu amen e necesa io en iempo ío y sob e odo húmedo.
Con el sis ema de «dos zonas», en donde el es i aje habi ual es de
2
x
3,
es siemp e la p ime a zona la que iene el p oblema más di ícil
po que hace al a una p esión muy ue e pa a pode con ola de una
mane a e icaz
y
es i a en dos eces una masa an g ande de ib a, sob e
odo en el p ime paso, en donde ellas se p esen an aún en ec uzadas
po la ca da.
El manua puede ambién se i como medio e icaz pa a comple a
la mezcla. Es o se ob iene alimen ando en el segundo paso bo es que
p oceden de o as cabezas di e en es del p ime o. La cosa pod ía hace -
se cambiando los bo es de alimen ación odos a un mismo iempo, pe o
es e sis ema nos pa ece desaconsejable po que de es a mane a se c ean
di e encias de núme o bas an e ap eciables en e e1 abajo con bo es lle-
nos
y
el de los acíos. Es e úl imo incon enien e puede e i a se ácilmen-
e p ocediendo de la mane a siguien e.
Cada cabez? saliendo del p ime paso u iliza bo es que lle en bien
cla o el núme o que co esponde a la cabeza. Po ejemplo, con un ma-
nua de
6
cabezas se án nume adas de
l
a
6.
De es a mane a se end á
cin os del 2. asaje que es a án compues as po salidas de odas las
cabezas del p ime o y es o con la posibilidad de ene los bo es de ali-
men ación desplazados en e ellos a
in
de e i a los sal os de núme a
ine i ables cuando se cambian odos los bo es a la ez. Todos es os cui-
dados pa a ob ene una buena egula idad de núme o son muy impo -
an es con los ca dados a los que ellos epo an
u
bene icio di ec o en
la ma cha de la hila u a; son, e iden emen e mucho menos impo an es
con los peinados donde los nume osos doblados que an a segui es an
mucho in e és en la egula idad del manua , como po o a pa e a la
ca da
y
ambién a la del ba án. El núme o en
el
manua se egula po
el cambio de los piñones de es i aje que no ienen, no émoslo bien,
id
posibilidad de co egi las ondas co as o medias de las cin as, y si sola-
men e la de co egi los de ec os del peso, medio de las napas del ba án,
pues si han sido p oducidas en una a mós e a más o menos húmeda,
ienen un con enido eal de algodón que cambia ácilmen e de
1
-
2
%
en elación a las p oducidas en iempo seco. Solamen e es a ince idu n-
b e sob e el peso e ec i o de algodón con enido en una napa es lo que
hace necesa io el con ol y la co ección de núme o en el manua .
La ecuencia de los con oles de núme o a eje ce sob e una cin a
de manua depende de la p oducción ho a ia de és e. La egla que los
ingleses nos han dejado, de con ola cada
2
ho as, es aba ligada
a
una
elocidad de salida de
30
á
40
me os/minu o y al empleo de es pasos.
Con es os úl imos,
a
igualdad de longi ud de ensayo, se iene un
con ol más e ec i o del núme o medio que con dos pasos, como se hace
ac ualmen e.
Pa a elegi la longi ud de ensayo más ú il, hace al a ene en cuen-
a la longi ud de onda que iene la i egula idad en su o igen.
El diag ama Us e de la ela de ba án nos mues a que las i egula-
idades más g a es ienen de
5
-
10
cm. de longi ud, es deci , que dan
luga después de dos pasos de manua a dos ondas de 150 300 me os,
ap oximadamen e.
La onda de dos me os del peinado de la ca da, se con ie e en o a
de unos
75
me os después 6
x
61=
36 doblados.
Es e iden e que en es as condiciones el ensayo no mal de la cin ~
hecho sob e 10 a
201
m. es á lejos de pode da nos el alo eal del nú-
me o medio: cambia solamen e el piñón sob e la base de es as indica-
ciones, conduce a e o es. Muchas suge encias se han hecho pa a u ili-
za ichas es adís icas: c eemos pode las subs i ui con en aja po o o
sis ema más simple y que puede deja se en la mano de los c onome a-
do es.
P oponemos p ocede como sigue:
P e e un cie o núme o de bo es señalados po una línea de colo
isible y po an o su peso insc i o; p esen a los en ho as p ees ableci-
das al manua que debe posee un buen con ado de me os; asegu a se
que no ha habido disminución de cin a en el momen o de la mudada
y
pesa odo el bo e después de alcanza la mezcla deseada; con on a es e
peso con un ba emo ya calculado que da di ec amen e el núme o co es-
pondien e a es a longi ud de cin a. Como un bo e puede con ene de mil
a es
s
cua o mil me os, se e que un buen núme o de i egula idades
(y las peo es) de los pasos p eceden es no pod án in luencia el núme o
así medio.
Es
e dad que se á aún in luenciado, po ejemplo, po
la
a iación de los me os de una ela así como po la de en e las elas,
pe o se ac úa allí en di e encias que después de
36
doblados esul an
muy pequeñas. La única a iabilidad que man iene odo su alo es la
debida al es ado hig omé ico de la sala de ba anes, que en gene al, no
cambia sensiblemen e en el anscu so de una misma jo nada. Po es e
sis ema se llega á así a cambia de piñón solamen e con el cambio de
iempo, y si las salas de ba ido y de ca dado es án acondicionadas, a no
cambia de piñón.
4).
EL
PEINADO.
La p ime a condición pa a ob ene
un
'buen peinado es ene una p e-
pa ación de las napas des inadas a la peinado a. Es deci , que hace al a
ene elas donde las ib as (que la ca da ha plegado en mayo ía en o -
ma 'de gancho) han sido ende ezadas casi comple amen e y pa aleliza-
das al máximo posible.
Es o es an necesa io pa a el endimien o en el peinado (po que
si
hay menos ib as plegadas hab á menos que se án a ancadas po el
peinado y pasadas a las puncha), como pa a la p oducción de la máquina.
En e ec o; si las ib as es án pa alelas, las agujas del peine ci cula
pene an más ácilmen e; se pod á en onces aumen a el peso po me o
de ela y la p oducción ho a ia se encon a á au cmá icamen e aumen-
ada.
El pun o capi al en la p epa ación del peinado es á cons i uído po
la egula idad sob e las ondas co as y más p ecisamen e hace al a e-
duci al mínimo las ondas de es i aje en la eunido a y en el manua de
elas.
Cada ez que hay una onda de es i aje signi ica que en es e pun o
el es l aje no es pe ec o, que la masa 'de ib as co as se desplaza en blo-
que sin se dis ibuida uni o memen e sob e la cin a; y así no ha sido
es i ado. Como el ende ezamien o de los ganchos se hace median e el
es i ado, en donde no lo haya habido más que pa cialmen e hab á aún
ganchos; las agujas del peine los a ancan, y las ib as que debe ían
pasa al p oduc o peinado caen po el con a io en la puncha, que ade-
más se á una, puncha co a.
El p oblema del es i a do sob e el manua de elas en análogo al del
u
manua clásico; pa a abaja bien es aconsejable aumen a ecuen e-
men e el peso sob e la mesa del segundo cilind o. También es de suma
impo ancia abaja en las condiciones ambien ales más a o ables pa a
el es i aje, es deci , con 20°C. pa a el algodón de Amé ica, al menos
22O C.
con el 'de Egip o, y una humedad del
40
%.
O o pun o muy impo an e es el cilind o a ancado , cuya mesa deb
se ec i icada, lige amen e bombeada de modo que asegu e un pinzado
igual sob e oda su longi ud.
A
pesa de los mejo es cuidados, la unión de la mecha ep esen a
siemp e un pun o débil e incluso si en apa iencia la unión es pe ec a,
en el es i aje sucesi o ella da á siemp e luga a una cie a i egula idad.
La p esencia de las i egula idaldes debidas a la! unión es lo que hace
necesa io e ec ua dos pasos de manua después de la peinado a; lo me-
jo es, po an o, educi lo más posible los de ec os, sob e es a máquina,
pues como se ac úa sob e i egula idades pe iódicas, el e ec o de los do-
blados sob e ellas ampoco es segu o, como en los casos de las ondas
no
pe iódicas p o ocadas po el es i aje.
Incluso si no es posible sup imi comple amen e los de ec os debidos
a la unión de la mecha, se hace posible educi los conside ablemen e
p ocediendo de es a mane a:
Con ola con el egula íme o Us e la cin a salien e de cada cabe-
za de la peinado a has a ob ene , cambiando la supe posición de la ca-
beza
y
de la cola de la mecha, el mejo esul ado. Aquí hace al a llama
la a ención sob e el hecho que el mal abajo de una cabeza puede se
debido al es ado de su mesa de p esión, lo que no asegu a un a anque
e icaz
y
uni o me sob e oda su longi ud,
y
en es e caso, hace al a subs-
i ui la mesa de ec uosa.
A
pesa de odos los cuidados, hab á siemp e
una onda de 50 mm. ap oximadamen e que a !a salida de la cabeza se
con e i á en o a de 55-58 mm. más o menos, después del ala gamien o
que ella su e has a la cabeza de salida. Pues o que es imposible sup i-
mi es as ondas, hace al a al menos busca un desplazamien o en e
ellas a in de que se anulen ecíp ocamen e en la cin a salien e después
del es i aje. Es o puede hace se cambiando la longi ud del eco ido de
cada cin a indi idual en la meche a, g acias al p uden e desplazamien-
o del pequeño e minal al ededo del cual gi a 90° cada cin a. En es e
pun o se puede p e e una se ie de aguje os de ijación de los e mina-
les espaciados al ededo de un cm. el uno del o o, mon ando el bo de
mismo sob e un pequeño disco excén ico
y
haciéndolo gi a , se ala ga á
o aco a á a olun ad el eco ido de la mecha.
Los manua es de la cabeza de salida, en las peinado as de an igua
cons ucción, es án gene almen e p e is os pa a un es i aje p og esi o
sob e
4
cilind os. Lo mejo es cambia lo a o o de dos cilind os única-
men e, ya que así se e i an las ondas de deslizamien o que acompañan
gene almen e al es i ado p og esi o, has a el pun o de que los «d aw-
box wa es)), es deci , las ondas que se p oducen en un manua po el
simple hecho de ene una se ie de campos de es i ado que se suceden
donde las ondas de los p ime os campos, ienen la endencia a pone se
en ase con los de los campos sucesi os, hecho que da luga a «choques»
que cons i uyen un no able de ec o en la cin a de peinado que se ob-
iene.
5).
LAS
MECHERAS.
Cuando e an es los pasos en la meche a, es a sección e a una de las
más di íciles de lle a . Ac ualmen e, con la meche a única, odo se
ha
uel o mucho más sencillo
y
sólo quedan dos p oblemas: la egula idad
del es i ado
y
la egula idad en la o mación de la bobina.
Como en los pasos p eceden es, la egula idad en la meche a debe se
en la ac ualidad, pa icula men e buena, a in de compensa los dobla-
dos sup imidos.
Aquí, como en el manua , el p ime campo de es i aje es el p oblema
más di ícil, En e ec o; se debe es i a al ededo de la mi ad del es i a-
je o al si se emplea el sis ema de dos zonas, o un poco menos con el
Casablancas; es deci , que se iene un es i aje de 2'5 a 3, lo que siem-
p e da luga a ondas bas an e ue es.
Las cosas han cambiado mucho desde que el empleo, siemp e más
ex endido, de es i ajes de doble mangui o ha pe mi ido es i a d~ 20 a 30
en la con ínua con hilos ca dados,
y
de 31) a
40
con los peinados. En
e ec o; en es as condiciones es su icien e ene meche as capaces de es i-
a en e
6
y
10 a 12, o sea más que los es cilind os clásicos
y
menos
que los Casablancas. Es lo que hacen los nue os sis emas pues os a pun o
po di e en es cons uc o es en el cu so de los úl imos años.
El más ex endido ac ualmen e es aquel de doble mangui o que ade-
más iene una ba a in e io de sos én de aquellos, dando luga a un
eco ido lige amen e cu ado cuyo e ec o es de ap e a mejo en e ellos
las ib as. En su p ime campo se es i a al ededo de 1'4, lo que es á al
ab igo de las ondas de es i aje más g a es.
Recien emen e, la Pla ha p esen ado un sis ema de
3
sob e 3, en
donde odo el es i aje se hace en el p ime campo, de eco ido cu ado,
seguido po un segundo de es i aje nulo, eniendo es e únicamen e
ln
misi6n de condensa la e almen e la mecha.
Es e úl imo sis ema es muy a ayen e po su simplicidad
y
po
la
ausencia de mangui os, ó ganos que se exponen siemp e a pa os a causa
de la acumulación de pol o, e c.
Cualquie a que sea el sis ema que se a iance en el u u o p óximo, no
es el es i aje en la meche a única el que p esen a á g andes di icul ades,
po que la écnica es á en es ado de esol e bien es e p oblema. Pa a
cl
a ollado de la mecha al o ma la bobina hace al a oma las mayo es
p ecauciones a in de e i a alsos es i ajes, que pueden alcanza ácil-
men e el
5
'%.
Si la mecha se ala ga en e el p ime cilind o y la pun a de la ale a,
no es un mal en sí mismo, pues o que po la ley bien conocida del e-
pa o de la o sión, las pa es delgadas se ala ga án menos que las
g uesas.
Es e ala gamien o es necesa io e i a lo; aunque pueda se compa ible
con la necesidad de una buena ma cha de la máquina, po que si la en-
sión en es e pun o es ele ada, se c ea á una di e encia de ala gamien o
en e la p ime a
y
la segunda línea de bobina. La p esencia de un ex-
ceso de ensión es ácil de econoce cuando se examinan las bobinas
dispues as sob e la máquina después del cambio: al comp oba una di-
e encia de diáme o ap eciable en e las de la línea an e io
y
las de la
pos e io , se puede es a segu o de que ha habido un exceso de ensión
de bobinado. El e ec o de ella es bas an e ex año, pues si es modes a
(po ejemplo, de
3
a
4
%)
es la bobina an e io la que eng uesa más que
la o a; pe o si, po el con a io, alcanza lími es excepcionales (po ejem-
plo lo'%), en onces es la bobina pos e io la que se «hincha>> de mane-
a o almen e ano mal. Pa a abaja bien, hace al a queda se en un
ala gamien o del 2
%,
lo que en la p ác ica se econoce de la mane a
siguien e: si en el p incipia de la mudada, en ia mi acd
y
en su ha1 se
ensaya cada ez de e ocede un dien e la ueda del inque e y los
hilos quedan isiblemen e demasiado lojos, en onces se sabe que la en-
sión es buena sob e oda la mudada. Además de es e sis ema p ác ico,
exis e o o (más p eciso, pe o más complicado) que consis e en medi I i
longi ud de la mecha p oducida du an e un núme o es ablecido de uel-
as del
1.e'
cilind o (po ejemplo
100
uel as); la di e encia en e el
des-
a ollo (calculado) del cilind o y el de la mecha (medido en la p ác i-
ca) nos da á el ala gamien o de es a úl ima.
Una bobina, pa a se buena, debe es a bien a ollada
y
bas an e
compac a: és a se ob iene po un enado adecuado de
la
mecha ob enida,
haciéndole da dos o es uel as sob e la pale a del comp eso . Pa a
comp eso es que dan un enado pa icula men e ue e, es incluso po-
sible aumen a has a un
15
%
el peso de mecha que pueda albe ga la
misma bobina. La ale a cons i uye uno de los ó ganos más delicados de
meche a: en e ec o, si no es á pe ec amen e limpia, hace acumulacio-
nes de ib as que escapa án al es i aje de la con inua
y
cons i ui án
pe-
queños de ec os en el hilo.
Po o o lado, pa a ene la egula idad de núme o, hace al a que
odos los comp eso ec engan no solamen e el mismo peso sino ambién
que es én equilib ados de la misma mane a, lo que es bas an e di ícil
de ob ene si las ale as son iejas y han sido ca'mbiados sus comp eso s
iniciales po o os.
6).
LAS CONTINUAS.
G acias al empleo del doble mangui o, los es i ajes en la con ínua
alcanzan ac ualmen e ales alo es que es necesa io oma las mayo es
p ecauciones pa a e i a oda excen icidad de los cilind os o de sus
mesas.
En
e ec o, se ha llegado a comp ende que odo ó gano excén ico
;
alabeado p o oca un de ec o en o ma de onda eniendo un pe íodo igual
a la ci cun e encia del ó gano de ec uoso
y
una ampli ud p opo cional
al es i aje exis en e en los campos que le p eceden.
Más exac amen e se iene:
ampli ud de la onda
=
K
x (A-1)
en donde
K
es un coe icien e y
A
ep esen a el ala gamien o expe i ie i-
ado po la mecha en es e campo. Pues o que hablando cien í icamen e
se llama «es i aje» al núme o de eces que la longi ud o iginal es á con-
enida en la ob enida después del es i aje además de equella, el e da-
de o es i aje es á dado po :
Es i aje
=
A-1
En la p ác ica se puede conside a que la g a eda8 de los de ec os me-
cánicos es p opo cionaJ a la que se ha, acos umb ado a llama es i aj :
se comp ende así ácilmen e como los enómenos que pod ían se casi
descuidados en el iempo cuando el es i aje máximo e a de
8,
se con-
ie en en g a es ac ualmen e con los es i ajes de
30
a
40.
Las p incipales causas de los de ec os pe iódicos de o igen mecáni-
co son:
a) La excen icidad de las mesas (cilind os) de p esión, su conici-
dad, la di e encia de densidad sob e la ci cun e encia de los mangui os.
b) La excen icidad
o
el alabeo de los cilind os.
c) La i egula idad del ayado en los acanalados.
d) El desgas e i egula , la excen icidad o el paso no egula de
los eng anajes que mandan el es i ado.
e) La ib ación de los cilind os.
La excen icidad de las mesas es el de ec o más ecuen e y am-
bién el más g a e. Pa a e i a lo hace al a:
ene las mesas de una cons ucción mecánica de muy ele ada p e-
cisión;
mon a los mangui os de caucho eniendo cuidado de no p oduci
di e encias locales de comp esión; ec i ica las con máquinas de
al a p ecisión;
después de al ededo de un mes de abajo, epe i la ec i icación con
el in de elimina los mo imien os e en uales apa ecidos en los
mangui os.
De los cilind os acanalados, se exige ac ualmen e una p ecisión de
i
0'02
mm.
y
aún hace al a que el ace o con el cual son cons uídos
y
los a amien os é micos que han su ido sean ales que es én ga an-
izados con a la mayo ía de áciles de o maciones en el anscu so del
abajo o (lo que es más ecuen e) en el desmon aje del en es i ado
pa a su limpieza pe iódica.
Es a úl ima ope ación es ex emadamen e pelig osa) si no es á hecha
po pe sonal compe en e, La di ic~il ad iene del hecho de ene que ex-
ae el p ime cilind o (que es ambién el más ,delicado) de la caja de
la cabeza de la con inua, lo que exige una maniob a que no es ácil de
hace po pa e de un equipo de
4
a
5
pe sonas que deben oma pa e.
En las máquinas mode nas es a di icul ad ha sido, en pa e, eliminada,
po el hecho de pode sepa a la pa e de la cabeza del p ime cilind o
que en a en dicha caja. De es a mane a el es o del cilind o pod á se
ele ado e icalmen e pa a ex ae lo de sus sopo es, sin ene que eje-
cu a ambién el mo imien o la e al que sin aquello se ia necesa io, an-
es de pode lo saca .
Una ez des o nillada la pa e de la cabeza, es bas an e ácil p e e
un sis ema pa a le an a odos los cilind os a la ez con la ayuda del
mo imien o del ca o de bobinado.
Si po casualidad un cilind o ha sido o cido solo, hace al a p e e
simples apa a os pa a ende eza lo
y
con ola lo enseguida median e un
compa ado capaz de ap ecia las cen ésimas de milíme o.
Los canales an iguos enían sus anu ados con dien es i egula men-
e espaciados a in de disminui el de e io o de las pieles de ecub imien-
o
ci
las mesas. Hace aún
7
u
8
años que los cons uc o es se p eciaban
de en ega acanalados «de den ado p og esi o», pe o g acias al Us e se
ha is o inmedia amen e que és e daba luga a una onda pe iódica bas-
an e ma cada sob e el hilo.